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MATERIALES MAGNÉTICOS BLANDO

Materiales
Magnéticos

Ferromagnéticos
Diamagnéticos Paramagnéticos

Diamagnéticos: Ocurre en los materiales cuyos campos magnéticos


debidos a los movimientos electrónicos de orbitación y rotación se anulan
entre sí. En consecuencia el momento magnético permanente(o
intrínseco) de cada átomo es cero, de manera que el campo magnético
ejerce débil influencia sobre el material que se trate. Ejm:
superconductores

Paramagnetismo: Ocurre en los materiales cuyos campos


magnéticos producidos por la orbitación o la rotación de los electrones no
se anula por completo, además el paramagnetismo depende de la
temperatura.
S FERFFERROMAGNETICOS
Ocurre en los materiales cuyos átomos poseen un momento magnético

Permanente relativamente alto .

1. Materiales Magnéticos Blandos


Un material magnético blando es aquel que una vez magnetizado

hasta la saturación Bs, si se elimina el campo aplicado H se desmagnetiza

con facilidad, es decir, presenta de forma espontánea un valor Br bajo,

que desaparece completamente con valores de H de signo contrario

también bajos. Como consecuencia, presentan curvas de histéresis

magnética muy estrechas, con bajas pérdidas de energía por ciclo.

Un material magnético blando es por tanto aquel cuya imantación y

desimantación resulta fácil, es decir, aquellos en los que el movimiento

de las paredes de los dominios y su rotación resulta fácil.

Estas características de fácil imantación y desimantación permiten

su utilización para construir circuitos magnéticos en aplicaciones con

corriente alterna: transformadores, generadores, motores, etc. y

también en otras aplicaciones donde el material debe desmagnetizarse

con facilidad, como relés, electroimanes, accionamiento de servo

válvulas, etc.
Tal como se indicó anteriormente, los materiales magnéticos blandos se

emplean en máquinas eléctricas y dispositivos que requieren una fácil

magnetización y desmagnetización.

Independientemente del tipo de dispositivo dónde se emplean, los

materiales magnéticos blandos constituyen siempre los núcleos situados

en el interior de un bobinado, lo que permite incrementar el valor de la

inducción creado por la bobina, según la expresión ya conocida: B = m·H

= m0·(H + M)

Para conseguir altos valores de B será por tanto necesario que el

material presente:

a) Alta inducción de saturación Bs

b) Alta permeabilidad

Si el material debe además magnetizarse y desmagnetizarse con


rapidez, como ocurre en aplicaciones con corriente alterna, será además
conveniente que presente:

c) Baja fuerza coercitiva Hc

d) Baja energía de histéresis Wh.

Piense que la energía eléctrica alterna de potencia se distribuye a una

frecuencia de 50-60 Hz, lo que implica recorrer 50-60 veces/segundo el

ciclo de histéresis. Cada ciclo provoca una pérdida de energía igual al área

encerrada por la curva. Resulta por tanto, fundamental, el empleo de

materiales con curvas de histéresis lo más estrechas posible.

Además de las ya citadas, será conveniente que el material presente

otra serie de características, entre las que podemos citar:

Alta temperatura de Curie, de forma que se garantice el

comportamiento ferromagnético en un amplio campo de temperaturas

de trabajo.

Propiedades mecánicas adecuadas: resistencia mecánica, tenacidad,

ductilidad en frío para poder conformarse en chapas por laminación.

Bajo coste y disponibilidad en el mercado.


2. MATERIALES MAGNÉTICOS DUROS

Una definición simple de material magnético duro es aquel, que una

vez magnetizado, se comporta como un imán permanente. Es decir,

presenta un alto valor de Br y resulta difícil de desimantar aún en

presencia de campos H de sentido contrario grandes, lo que significa

que también deben presentar una alta fuerza coercitiva Hc. Este

comportamiento se debe a que una vez orientados los dominios

tienen grandes dificultades para volver al estado original, con

direcciones de sus momentos magnéticos al azar.

Un imán permanente proporciona un campo magnético al

exterior, al igual que una bobina por la que circula corriente. Gracias

a ello, se emplean en la construcción de motores eléctricos y

generadores de corriente continua. Las aplicaciones electrónicas

incluyen imanes para auriculares, altavoces, timbres de teléfonos, etc.