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Acción Famlia

Por un Chile auténtico, cristiano y fuerte


Rechazando El Código Da Vinci: Cómo una novela blasfema ataca
brutalmente a Nuestro Señor y a la Iglesia Católica

© 2005, Comisión de Estudios de la TFP – The American Society for the


Defense of Tradition, Family and Property
www.tfp.org

Derechos Reservados para esta edición:


© 2006, Acción Familia, por un Chile auténtico, cristiano y fuerte
http://www.accionfamilia.org
accionfamilia@entelchile.net

Esta publicación no podrá ser reproducida total o parcialmente, por cualquier


tipo de medio, sin previo permiso escrito de los editores.

Portada: Cristo Pantocrátor, siglo VI, Monasterio de Santa Catalina del Monte
Sinaí.

Título original en inglés: Rejecting The Da Vinci Code: How a Blasphemous


Novel Brutally Attacks Our Lord and the Catholic Church
Traducción: Luis A. Chávez y Laura Morales (Asoc. Santo Tomás de Aquino,
Lima, Perú)
Diseño y diagramación: Pablo L. Fandiño y Eric Bachmann

Otros libros y publicaciones gratuitas de Acción Familia


RECHAZANDO
EL CÓDIGO DA VINCI
Cómo una novela blasfema
ataca brutalmente a
Nuestro Señor y a la Iglesia Católica

escrito por la
Comisión de Estudios de la TFP

THE AMERICAN SOCIETY FOR THE DEFENSE


OF TRADITION, FAMILY AND PROPERTY

Versión Internet para Chile:


Acción Familia, por un Chile auténtico,
cristianoy fuerte
“En una sociedad caracterizada por la confusión y los errores acerca de las
verdades más fundamentales, Rechazando El Código Da Vinci es una luz en la
oscuridad. Este oportuno volumen ayuda a aquellos que puedan ser engañados
por las falsedades contenidas en el libro de Dan Brown a adherir a la verdad. Es
un gran don para nuestro tiempo”.
Mons. Raymond L. Burke, Arzobispo de St. Louis.

“Ruego que su trabajo literario junto con su activismo sea efectivo en espar-
cir la verdad sobre esta distorsión de la verdadera fe.
“Los engaños y las filosofías críticas que se venden como entretenimientos
en la cultura moderna de hoy son desconcertantes. (...) Su distorsión de hechos
históricos y reciclaje de antiguas filosofías fracasadas no da absolutamente
ningún fundamento a las doctrinas excéntricas contenidas en esta novela. Que
Dios bendiga el trabajo de aquellos que, como Uds., difunden la verdad del
Evangelio de Jesucristo”.
Mons. Robert J. Baker, Obispo de Charleston

“El último libro de la TFP, Rechazando El Código Da Vinci, hace eco, en el


actual mundo confuso y pecador, de la ardiente súplica de San Francisco de Asís.
De sus páginas parece elevarse una oración: Señor, donde haya duda, ponga yo
fe; donde haya desesperación, esperanza; donde haya tinieblas, luz; donde haya
error, verdad”.
Mons. James Niedergeses, Obispo Emérito de Nashville

“Una refutación brillante, sucinta, objetiva, precisa y convincente de los pro-


líficos errores encontrados en El Código da Vinci, de Dan Brown.
“Aquí tenemos un rechazo sólido a los grotescos alegatos, absurdas teo-
rías e inexactitudes históricas entretejidas con fuentes no académicas y no
confiables que finalmente produjeron conjeturas más que realidades. (...)
“Rechazando El Código Da Vinci muestra que la historia misma y la palabra
inspirada, inerrante y revelada que está en las Sagradas Escrituras nos cuentan
fielmente lo que sucedió; no así la propaganda gnóstica del siglo IV ni las excén-
tricas teorías conspiratorias basadas en falsificaciones de un mitómano francés
del siglo XX”.
R. P. John Trigilio, Jr., Ph.D, Th.D
Presidente de la Confraternidad del Clero Católico

“Deseo alentar a los lectores de Rechazando El Código Da Vinci a que lo


estudien bien. Este magnífico libro proporciona un análisis punto por punto de
las distorsiones de la enseñanza católica que se encuentran en El Código Da
Vinci. Ofrece una refutación de estas distorsiones con una clara presentación de
la verdadera enseñanza católica. Esto será provechoso de muchas maneras. En
primer lugar, robustecerá la fe de todo católico que lo lea. Después, servirá como
un manual apologético para rebatir las distorsiones hechas por Dan Brown.
Finalmente, será muy provechoso para ayudar a quien haya quedado confundido
o esté empezando a cuestionar su fe católica como consecuencia de El Código
Da Vinci. Recomiendo pues vivamente este libro y felicito a sus autores”.

R.P. Andrew Apostoli, C.F.R


Predicador, escritor y presentador
del canal de TV EWTN
“Hace ya cerca de dos mil años que apareció en Judea
un personaje verdaderamente incomparable. Por su
doctrina, eclipsó a todos los sabios; por sus prodigios, a
todos los taumaturgos; por sus predicaciones, a todos
los profetas; por su heroísmo, a todos los santos; por su
poder, a todos los potentados de este mundo.
El drama de su vida oscureció a las tragedias más
conmovedoras. Estupendos prodigios rodearon su cuna,
mas aquel niño se oculta súbitamente a todas las miradas.
Treinta años después, salió de una pequeña aldea perdida
entre las montañas despidiendo tal brillo, que llegó a ser
durante tres años, la preocupación única de todo un
pueblo. Se intentó haberle rey, pero los grandes de la
nación, envidiosos de su gloria, lo condenaron a morir
en el ignominioso suplicio de la cruz. Al tercer día,
levantóse triunfante del sepulcro y elevóse a los cielos de
donde había venido. Desde allí, venciendo las más
formidables resistencias, convirtió el mundo entero en
reino suyo, sometiendo bajo su yugo a pueblos y reyes.
Este personaje que supera inmensamente a todos los
héroes cuyos nombres ha conservado la historia, es Aquel
a quien llamamos Nuestro Señor Jesucristo”.
(R. P. Augustine Berthe, C.S.S.R., Jesucristo, su
Vida, su Pasión, su Triunfo, Einsiedeln, Establecimientos
Benziger & Co. S.A., 1910, p. 9)
NOTA AL LECTOR
Permiso de transcripción denegado

En la sección “Preguntas Frecuentes” de su página web, Dan


Brown dice haber escrito El Código Da Vinci con la esperanza
de que estimularía la discusión sobre temas de fe:
Estos autores y yo, obviamente, estamos en
desacuerdo, pero el debate que está siendo generado
es una fuerza positiva muy poderosa. (...) La
Religión tiene únicamente un verdadero enemigo —
la apatía— y el debate apasionado es un espléndido
antídoto.1
Uniéndonos al debate, remitimos una solicitud para citar
aproximadamente 1,175 palabras de El Código Da Vinci en
nuestro libro. Sin embargo, a través de una carta de fecha 22 de
agosto de 2005, la casa editora de Brown, Random House, Inc.,
nos denegó el permiso de reproducción.
Por consiguiente, hemos restringido el uso de citas de El
Código Da Vinci y pedimos disculpas al lector por no poder
presentar más pruebas que apoyen nuestros argumentos.
Parece así que Random House no concuerda con Brown y
prefiere más bien silenciar el debate.
* * *
Las referencias o citas de personas, organizaciones,
instituciones o publicaciones no significan, necesariamente, que
compartamos sus posiciones filosóficas o religiosas. Adherimos
firmemente a la fe y a la moral católicas y a la philosophia
perennis, especialmente en su expresión Tomista.
* * *
Con fines de documentación, señalamos algunas páginas web
y publicaciones de contenido cuestionable y, por tanto, nos sentimos
obligados de prevenir al lector.

1. www.danbrown.com/novels/davinci_code/faqs.html.
Prólogo
del R.P. Andrew Apostoli, C.F.R.

A
LO LARGO DE LOS ÚLTIMOS veinte años hemos sido
testigos del asombroso incremento de una literatura que
alega presentar evidencia fáctica para contradecir o
tergiversar hechos históricos o valores largamente aceptados. Esto
es particularmente cierto en el campo de la religión, especialmente
en lo que se refiere a las enseñanzas de la Iglesia Católica. Pero
estas “nuevas verdades” son, casi siempre, nada más que productos
de la imaginación de algunas personas, o de sus agendas políticas,
o de sus prejuicios religiosos.
Nuestra Señora de Fátima nos previno que si no hacíamos caso
de su mensaje y ofrecíamos oraciones y sacrificios por la paz del
mundo, vendría otra guerra mundial, más terrible. Ella también
predijo que un “mal estaba comenzando en Rusia que esparciría
sus errores por el mundo”. Una de las tácticas que los comunistas
usaron tan efectivamente fue la llamada “historia revisionista”. Es
la re-escritura de la historia para acomodar el pasado con el fin de
justificar su política o su filosofía antirreligiosa del presente. Hemos
visto ejemplos de esta misma táctica en la prensa secular, que hoy
no suele darnos una visión equilibrada de todos los hechos, sino
simplemente una versión subjetiva, según su línea editorial, de lo
que ellos quieren que creamos. El uso de internet, así como la
información proporcionada por muchos programas muy
sintonizados de entrevistas al vivo, han permitido contrarrestar en
alguna medida esta tendencia a tergiversar los hechos, y han ayudado
a las personas a llegar a la verdad objetiva.
El libro de Dan Brown El Código Da Vinci es, en mi opinión, un
clásico ejemplo de “historia revisionista”. No es el primer ejemplo,
y estoy seguro de que no será el último. Hace casi treinta años
apareció un libro que pretendía afirmar que Jesús nunca resucitó
de entre los muertos, sino que sus discípulos, deseando mantener
vivo el recuerdo de su buena vida y santas enseñanzas, tuvieron la
idea de decir que había resucitado. Es inverosímil que a un grupo
de pescadores y otros personajes ingenuos se les ocurra una fantasía
tan sorprendente. No obstante, muchas personas se entusiasmaron
con el libro, ¡hasta que cayó en el olvido!
Auguro que lo mismo ocurrirá con El Código Da Vinci. Sin
embargo, mientras sea popular es importante rebatir sus muchas
distorsiones con los hechos, y especialmente con las verdades de
la Revelación Cristiana. El libro Rechazando El Código Da Vinci:
Cómo una novela blasfema ataca brutalmente a Nuestro Señor y a
la Iglesia Católica, de la Comisión de Estudios de la TFP, es
precisamente el libro que necesitamos para dejar las cosas claras.
La novela El Código Da Vinci está llena de distorsiones,
especialmente distorsiones y perversiones sexuales, las cuales
simplemente tergiversan la vida de Cristo y la historia de la Iglesia.
Vimos esto hace unos cuantos años con otro libro que trataba de
mostrar a Jesús como un homosexual. Estas torpes distorsiones
son, en gran medida, el resultado de la perversión y confusión moral,
unidas al odio casi obsesivo contra la religión que caracteriza nuestra
época. Parte de la culpa deber ser también atribuida al hecho de que
muchos católicos, hoy en día, están pobremente instruidos en su
fe. Esta ausencia de un claro conocimiento de las verdades
fundamentales de la Iglesia hace que muchos de ellos crean en las
distorsiones de El Código Da Vinci, porque no son capaces de
distinguir la verdad de la falsedad deliberada. Con mucha frecuencia,
la gente de hoy considerará algo como verdadero únicamente porque
los medios de comunicación dicen que lo es. Esto es especialmente
difícil cuando un autor cita “expertos” para respaldar sus
afirmaciones distorsionadas. Al fin y al cabo, estos “expertos” no
son más que otros “revisionistas” proclamando sus propias agendas
distorsionadas.
Deseo alentar a los lectores de Rechazando El Código Da Vinci
a que lo estudien bien. Este magnífico libro proporciona un análisis
punto por punto de las distorsiones de la enseñanza católica que se
encuentran en El Código Da Vinci. Ofrece una refutación de estas
distorsiones con una clara presentación de la verdadera enseñanza
católica. Esto será provechoso de muchas maneras. En primer lugar,
robustecerá la fe de todo católico que lo lea. Después, servirá como
un manual apologético para rebatir las distorsiones hechas por Dan
Brown. Finalmente, será muy provechoso para ayudar a quien haya
quedado confundido o esté empezando a cuestionar su fe católica
como consecuencia de El Código Da Vinci.
Recomiendo pues vivamente este libro y felicito a sus autores.
INTRODUCCIÓN
¿Por qué debemos movilizarnos contra
El Código Da Vinci?

La novela de Dan Brown El Código Da Vinci, del año 2003,


ha llegado a ser, tal como Harry Potter, un enorme éxito editorial.
Y, al igual que la oscura fantasía del niño mago, está siendo
convertida en una superproducción de Hollywood.
Se pueden decir muchas cosas sobre por qué aquellos libros
que mezclan acción, misterio y lo oculto se convierten en best-
sellers. La atracción por lo esotérico y mágico es común en épocas
de crisis religiosa, decadencia cultural y descomposición social
y moral. Pero no trataremos de eso aquí.
Nos centraremos más bien en El Código Da Vinci. Algunos
podrían verlo tan sólo como otra novela frívola para matar el
tiempo en el consultorio médico o durante un viaje. Nosotros lo
vemos bajo una luz muy diferente.

DOS DÉCADAS DE ASALTOS


CONTRA LA FE CATÓLICA
Por todo el mundo, una ola de novelas, exhibiciones
“artísticas”, películas y piezas de teatro de carácter blasfemo
han quebrantado las defensas del alma cristiana a lo largo de
más de veinte años, debilitando y sacudiendo la Fe interior.
Algunos ejemplos notorios de estas blasfemias son:
Dios te Salve, María (1985) de Jean-Luc Goddard
La Última Tentación de Cristo (1988) de Martín
Scorsese
Corpus Christi (1998) de Terrence McNally
La Más Fabulosa Historia Jamás Contada (1998) de
Paul Rudnick
Dogma (1999) de Kevin Smith
Nuestra Señora (2000) de Alma López
Jesús Tiene Dos Mamás (2001) de Faith Soloway
El Crimen del Padre Amaro (2002) de Carlos Carrera
INTRODUCCIÓN 10

El Código Da Vinci de Dan Brown


Atacando a la sagrada persona de Nuestro Señor Jesucristo
—el fundamento mismo del cristianismo— esta implacable ola
de blasfemias apunta a destruir al propio cristianismo. Y como,
salvo en los casos psicopáticos, nadie obtiene placer simplemente
por destruir algo, este objetivo debe incluir algo que sustituya al
cristianismo. Pero hasta ahora no estaba claro con qué se lo
pretende sustituir, si este esfuerzo mundial anticristiano tuviera
éxito.

REEMPLAZAR EL CRISTIANISMO POR


EL GNOSTICISMO NEO-PAGANO
El Código Da Vinci muestra claramente el objetivo último de
esta campaña blasfema: el cristianismo debe ser reemplazado
por el viejo paganismo y su religión por excelencia, el
gnosticismo.
Tal como Martin Scorsese en La Última Tentación de Cristo,
Dan Brown retoma una vez más el relato blasfemo de una relación
romántica entre Nuestro Señor y Santa María Magdalena. Brown,
sin embargo, va mucho más lejos. Repite las viejas críticas
anticlericales contra la Iglesia y presenta las fantasías gnósticas
como la religión verdadera y como el auténtico cristianismo
establecido por Nuestro Señor. Acusando a San Pedro y a todos
los Papas y obispos de la Iglesia por los dos mil años del “mayor
encubrimiento de la Historia”,1 él ensalza indefendibles mitos
gnósticos acerca de Dios, la Creación y la Redención, que los
Apóstoles y los Padres de la Iglesia denunciaron y refutaron
oportunamente, en los primeros siglos de la Iglesia.

¿Alterando el curso de la Historia?


Uno de los avances de la película ilustra acertadamente el
clima psicológico que la novela crea. Con música de fondo estilo

1. Dan Brown, The Da Vinci Code, Nueva York, Doubleday, 2003, p. 249. En adelante
DVC.
INTRODUCCIÓN 11

Un resumen del gnosticismo:

La gnosis o el gnosticismo es una religión que atribuye


la creación del universo y del hombre a un dios malo, el
Demiurgo, a quien los gnósticos identifican con el Dios
de la Biblia. El Demiurgo encarceló una partícula divina
en el hombre. Los gnósticos sostienen que la salvación
consiste en la liberación de esas partículas divinas a través
de la iluminación, un tipo especial de conocimiento
(gnosis). Asimismo menosprecian el cuerpo, como también
toda la materia, alegando que mantienen aprisionadas las
divinas partículas, impidiéndoles reintegrarse en la
inmensidad impersonal de la divinidad.2

2. Ver capítulo XI — El Gnosticismo: La Falsa Sabiduría del Demonio

New Age, una voz llena de misterio habla sobre un “mensaje que
ha permanecido oculto por siglos”, “un secreto que podría cambiar
el rumbo de la humanidad para siempre”, y concluye: “No importa
lo que hayas leído, no importa lo que creas, el viaje acaba de
empezar”.3
El secreto mencionado en el avance de la película, la base
para la novela de Dan Brown, es la afirmación, radicalmente
subversiva, de que “casi todas las cosas que nuestros padres nos
enseñaron sobre Cristo son falsas”.4 El Código Da Vinci, como
el nuevo y “verdadero” Evangelio, nos mostrará a Cristo tal como
Él fue realmente y los auténticos principios del cristianismo en
3. Disponible en http://movies.apple.com/movies/sony_pictures/da_vinci_code/
da_vinci_code_m480.mov
4. DVC, p. 235.
5. Numerosos católicos, protestantes, judíos y hasta escritores no-religiosos han
denunciado la naturaleza anticristiana y ocultista de El Código Da Vinci, y sus errores
históricos, teológicos y artísticos. Ver, por ejemplo, Carl E. Olson y Sandra Miesel,
The Da Vinci Hoax: Exposing the Errors in The Da Vinci Code, San Francisco, Ignatius
Press, 2004; Catholic Answers, “Cracking The Da Vinci Code”, www.catholic.com/
library/cracking_da_vinci_code.asp; Bruce Boucher; “Does The Da Vinci Code Crack
Leonardo?” The New York Times, 3 de agosto de 2003; Aviad Kleinberg, “The Feminist
Mystique”, Haaretz Daily, 7 de noviembre de 2003.
INTRODUCCIÓN 12

su verdadero contexto.5
REPARACIÓN Y OPOSICIÓN VEHEMENTE
Ésta es la razón por la cual debemos movilizarnos contra El
Código Da Vinci.
Ninguna persona honorable permanecería impasible mientras
su madre es ridiculizada como una prostituta.
Asimismo, ningún verdadero católico puede encogerse de
hombros apáticamente frente a la masiva publicidad y promoción
que rodea a El Código Da Vinci, con su blasfema negación de la
divinidad de Nuestro Señor Jesucristo y su acusación capital, de
que los Papas y la Santa Madre Iglesia adulteraron la verdad
acerca de Nuestro Señor y el depósito de nuestra Fe durante dos
mil años.
Así como el hombre honorable se empeña hasta lo imposible
por defender el buen nombre de su madre, así debemos nosotros
defender el honor de la Iglesia. Todos pueden ofrecer una
reparación genuina. Libros, artículos y cartas a los medios de
comunicación son excelentes formas de manifestar lo que debería
ser indignación universal. Esta indignación debe también
desbordarse a las calles, en protestas pacíficas ante los cines que
exhiban la película. Debemos proclamar fuerte y claramente que,
al contrario de las acusaciones levantadas contra Ella, la Iglesia
Católica ha sido, es, y será siempre fiel a su Divino Fundador y
Esposo.
Por medio de esta prudente a la vez que intrépida lucha
estaremos cumpliendo los votos que hicimos a Nuestro Señor el
día de nuestro Bautismo. Que al final de esta lucha podamos
decir con el Salmista: “Señor, yo he amado el decoro de tu Casa,
y el lugar donde reside tu gloria”.6

6. Sal. 25, 8. Todas las citas bíblicas son tomadas de la versión castellana de Torres
Amat.
PRIMERA PARTE
El Código Da Vinci
Engaño y Falsificación
CAPÍTULO I
Una “historia” ocultista
bajo la forma de una novela de suspenso

Personas que nunca hojearían un libro de instrucción religiosa,


con frecuencia sí están más que dispuestas a leer una novela en
la cual, en medio del suspenso, la aventura y el misterio, un
novelista propaga los principios y la historia de una religión.
Atrapados por la excitación de la trama, tales lectores asimilan
fácilmente al menos partes del mensaje religioso del libro.

UN MENSAJE GNÓSTICO ENCUBIERTO


El Código Da Vinci es precisamente uno de esos libros, y ha
llegado a ser un éxito editorial en todo el mundo. Su mensaje es
gnóstico y anticatólico.
A lo largo de una trama cuyo suspenso y acción mantienen al
lector en vilo, Brown afirma que el Nuevo Testamento es una
herramienta de la Iglesia para engañar a las personas acerca de
Cristo. Para su relato de la vida de Cristo, él se apoya en fuentes
heréticas tales como el conjunto de textos gnósticos de Nag
Hammadi, encontrados en Egipto en 1945. Se remite a “El
Evangelio de Felipe” y “El Evangelio de María Magdalena”,
alegando que éstos son “los primerísimos documentos
Cristianos” y los “evangelios inalterados”.1
Analizaremos sus engañosos alegatos más adelante. Por el
momento, simplemente los citamos para mostrar que El Código
Da Vinci tiene un mensaje religioso.

EL CÓDIGO DA VINCI
GANÓ ACEPTACIÓN COMO NOVELA
Dan Brown presenta El Código Da Vinci como una novela.
Incluso eligió “Una Novela” como subtítulo del libro. Como
resultado, el libro tuvo una amplia difusión entre el público

1. DVC, pp. 245-248. Destaques nuestros.


Una “Historia” Ocultista
16

común, y recibió menos críticas científicas de parte de histo-


riadores y teólogos, de las que hubiera recibido de otra manera.
Sin embargo, Brown no toma en cuenta la distinción básica
entre la novela y otros géneros de ficción tales como la fantasía
y la sátira, específicamente en la autenticidad de los personajes
y situaciones, y en el respeto por la realidad histórica.
Como veremos en el próximo capítulo, él desfigura a los
personajes católicos, volviéndolos burdas caricaturas desco-
nectadas del mundo católico real.

BROWN ALEGA FUNDARSE


EN HECHOS Y EN LA HISTORIA
Dan Brown tituló la primera página “Hechos”. En esta inusual
introducción, él informa al lector que un tal Priorato de Sion no
solamente existe, sino que data de 1099. Ofrece como prueba
Les Dossiers Secrets, pergaminos descubiertos en 1975 en la
Bibliothèque Nationale de París.2 Termina esta página de
“Hechos” con una declaración enfática acerca de la exactitud de
sus descripciones.3
Con este alegato él busca ganar credibilidad en la mente del
lector, la cual así está siendo preparada para aceptar el mensaje
gnóstico encubierto detrás del relato que va desplegando.
UNA MEZCLA GNÓSTICA DE HISTORIA Y
FICCIÓN
Esta afirmación da la impresión de que Brown escribió una
novela histórica, cuando en realidad ha puesto de lado la
verdadera historia, y en su lugar ha colocado lo que podríamos
llamar historia-ficción gnóstica.
En efecto, él niega por completo el valor de documentos
indiscutibles ya que —según alega— la Historia refleja
únicamente las opiniones de los que triunfan.4 Desdeñando la

2. Ver capítulo X, en el que desacreditamos la afirmación histórica de Brown acerca del


Priorato de Sion y Les Dossiers Secrets.
3. Cf. DVC, p.1.
4. Ibid., p. 256.
Una “Historia” Ocultista
17

¿Qué es la ficción histórica?

“¿Qué es la ficción histórica? La escritora británica


especializada en ficción histórica, Jill Paton Walsh dice que
‘una novela es novela histórica cuando trata total o parcial-
mente sobre los eventos públicos y condiciones sociales
que son materia de la Historia, sin importar la época en
que sea escrita’. Estos eventos públicos y condiciones
sociales deben ser retratados con precisión cuando se usen
en ficción histórica. El autor de ficciones históricas debe
combinar los hechos históricos con imaginación y estilo
creativo para llegar a dominar su arte. Debe ser un cono-
cedor del pasado para así describir adecuadamente ideas,
actitudes, tendencias y temas, y tejer su relato —preciso
en todos sus detalles— con los materiales temáticos”. 5

5. Sara K. Herz, “Using Historical Fiction in the History Classroom”,


www.cis.yale.edu/ynhti/curriculum/units/1981/cthistory/81.ch.10.x.html.

historia, Brown no basa su obra en documentación que pueda


ser analizada conforme a principios de crítica interna y externa
para establecer la autenticidad, integridad y veracidad de los
hechos. Por el contrario, él basa El Código Da Vinci en las
“intuiciones” o “iluminaciones” de los gnósticos y en las fantasías
de los ocultistas.
LOS HISTORIADORES DE DAN BROWN
El supuesto matrimonio de Nuestro Señor con Santa María
Magdalena está en el núcleo de la representación absurda y
blasfema que Brown hace de Nuestro Señor Jesucristo. Los frutos
de esta unión habrían sido el inicio de un linaje divino. Para
impresionar a lectores crédulos, Brown muestra a su personaje
Teabing afirmando que el linaje de Jesucristo y María Magdalena
es proclamado por numerosos historiadores.6 En apoyo de su

6. DVC, p. 253.
Una “Historia” Ocultista
18

afirmación enumera las siguientes fuentes:


Lynn Picknett y Clive Prince, La Revelación
Templaria: los Guardianes Secretos de la Verdadera
Identidad de Cristo;
Margaret Starbird, La Mujer del Frasco de Alabastro:
María Magdalena y el Santo Grial;
Margaret Starbird, La Diosa en los Evangelios:
Recuperando lo Sagrado Femenino;
Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln,
Sangre Sagrada, Santo Grial.7

MÁS PREOCUPADO CON LA FICCIÓN


QUE CON LA REALIDAD
Estos libros son típicos ejemplos de lo que hemos llamado
historia-ficción gnóstica. En ellos, el misticismo y la imaginación
reemplazan a la investigación académica, la cual se caracteriza
por un escrupuloso empleo de fuentes e interpretación imparcial
de las evidencias. Para sus autores, la historia convencional hace
imposible la comprensión de las realidades más sutiles.
Por ejemplo, los autores de Sangre Sagrada, Santo Grial
defienden el uso de “el espectro de disciplinas conocidas
colectivamente como ‘esoterismo’ —astrología, alquimia, la
Cábala, el Tarot, numerología y geometría sagrada”.8 Ellos se

7. Los autores de estos libros están procesando judicialmente a Dan Brown por plagio
(cf. Elizabeth Day, “Da Vinci Code Bestseller Is Plagiarism, Authors Claim”, Telegraph,
10 de marzo de 2004, news.telegraph.co.uk/news/main.jhtml?xml=/news/2004/10/03/
wvinci03.xml&sSheet=/news/2004/10/03/ixnewstop.html).
8. Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln, Holy Blood, Holy Grail, Nueva
York, Dell Publishing, 1983, p. 19 (publicado en español con el título de El Enigma
Sagrado). No sorprende que Dan Brown incluya a Deike Begg, autor de The Search
for the Holy Grail and the Precious Blood (La Búsqueda del Santo Grial y la Preciosa
Sangre), en la bibliografía de DVC en su página web (www.danbrown.com/novels/
davinci_code/resources.html). Begg está en la lista de astrólogos consultores reco-
mendados por la autodenominada Facultad de Estudios Astrológicos de Londres
(www.astrology.org.uk/pages/about_fas/locate_an _astrologer.htm#devon). Begg es,
además, técnico en “renacimiento”: “Renacimiento es, esencialmente, una terapia de
respiración en la cual uno, de manera consciente, se conecta con el poder divino del
universo de tal forma que es limpiado y transformado por éste” (www.respiro
consapevole.it/articoli/deike1.html. Destaques nuestros).
Una “Historia” Ocultista
19

ven obligados a reconocer, no obstante, que los historiadores han


sido muy críticos con sus resultados, a pesar de los elogios
recibidos por parte de novelistas: “Pues, a diferencia del
historiador profesional, el novelista está familiarizado con
enfoques como los nuestros. Él está acostumbrado a sintetizar
materiales diversos, a hacer relaciones más antojadizas que
aquellas conservadas explícitamente en los documentos”.9
Las “relaciones más antojadizas” caen fuera del dominio de
la Historia. Pero esto preocupa poco a los adeptos de la historia-
ficción gnóstica; lo que les importa es la “iluminación interior”
de la gnosis. Por consiguiente, con facilidad, ellos reemplazan
la realidad por la ficción y “convierten” la fantasía en realidad.
Para ellos, la ficción es tan real como la realidad.
Margaret Starbird, una de las “historiadoras” de Brown,
declara:

Mi propio relato de María Magdalena y la


pequeña Sara, publicado como prólogo de La Mujer
del Frasco de Alabastro, es una ficción. Deli-
beradamente escribí ficción porque no tengo
evidencia sólida acerca de la existencia de “Sara”;
solamente tengo la fuerte intuición que un hijo de
Jesús sobrevivió. Narré un relato de María
Magdalena huyendo a Egipto después de la
Crucifixión porque la firme tradición “gnóstica” de
Magdalena como “la Amada” viene de ahí,
encontrada oculta en los códices de la biblioteca de
Nag Hammadi. Aunque ella misma nunca haya ido
a Egipto, su “mito” estaba ahí.10

LOS MITOS IMPORTAN


En la historia-ficción, el hecho que la gente haya creído en
una determinada afirmación, puede volver dicha afirmación tan

9. Baigent, Leigh y Lincoln, op. cit., p. 20.


10. Margaret Starbird, Mary Magdalene: The Beloved, www.magdalene.org/
beloved_essay.php.
Una “Historia” Ocultista
20

buena como verdadera. La propia Margaret Starbird lo explica:

Por supuesto, yo no puedo probar que los


principios de la herejía del Grial son verdaderos:
que Jesús se casó, o que María Magdalena fue la
madre de su hija. No puedo siquiera probar que
María Magdalena fue la mujer con el frasco de
alabastro que ungió a Jesús en Betania. Pero puedo
verificar que éstos son los principios de una herejía
ampliamente creída en la Edad Media; que los
fósiles de la herejía pueden ser encontrados en
numerosos trabajos de arte y literatura; que fue
vehementemente atacada por la jerarquía de la
Iglesia establecida en Roma; y que sobrevivió a
pesar de la implacable persecución.11

EL MENSAJE DETRÁS DEL LIBRETO


El Código Da Vinci no es una novela histórica. Es una obra
de fantasía, una novela de suspenso hecha para esparcir doctrinas
gnósticas. Su suspenso atrapa al lector, quien con frecuencia no
logra contrastar adecuadamente la versión herética del libro
acerca de la vida de Cristo.
Un cristiano superficial, hipnotizado por el guion dramático,
difícilmente discierne la propaganda gnóstica del libro, cuyos
rastros pueden ser tan vagos como el diseño en el reverso de un
tapiz. Sin embargo, una duda sutil queda sembrada: ¿Será que
Brown está en lo cierto? ¿Será que la Iglesia ha ocultado la
verdadera historia de Cristo durante dos mil años?
Intentaremos dar vuelta al tapiz para revelar el diseño gnóstico,
el cual debe ser claramente visto, analizado y rechazado a la luz
de la Historia y de la enseñanza de la Iglesia.
Empezaremos por resumir el argumento para que el lector
pueda seguir más fácilmente el análisis de los ataques del libro
contra Nuestro Señor Jesucristo y la Santa Iglesia Católica.
11. Margaret Starbird, The Woman With The Alabaster Jar: Mary Magdalene and the
Holy Grail, Rochester (Vermont), Bear & Co., 1993, p. xxi.
Una “Historia” Ocultista
21

La ficción ha servido de arma


contra el cristianismo durante mucho tiempo

Que El Código Da Vinci sea presentado como ficción


no disminuye la gravedad de sus afirmaciones y falsedades
blasfemas contra la Iglesia Católica.
El gnosticismo y la herejía de los cátaros se difundieron
en la Edad Media en buena medida gracias a las canciones
de los trovadores y a los romances de caballería sobre el
Santo Grial.
El torrente de sangre derramado en Francia durante la
Revolución Francesa (1789-1799) se debió en parte a las
ficciones de autores anticatólicos como Voltaire, que
socavaron la veneración y el respeto debidos al altar y al
trono.12
Alejandro Dumas, Víctor Hugo y otros novelistas y
dramaturgos presentaban a veces a la Iglesia como enemiga
de la libertad, y de esta manera atizaron el fuego de las
persecuciones anticlericales del siglo XIX.13
En Norteamérica, las ficciones anticatólicas
—especialmente el género literario sobre “monjas
fugitivas”— avivaron las llamas de las persecuciones

12. El lema de Voltaire era “Écrasez l’infame!” (¡Aplastad a la Infame!).


“L’infame” era la Iglesia (cf. “Great Minds: François-Marie Arouet de
Voltaire”, www.secularhumanism.org/index.php?section=library&page=
mcelroy_20_1).
13. En sus ficciones, Víctor Hugo no tenía escrúpulos en mostrar al demonio
como bueno. “Como otros escritores románticos, Hugo estaba interesado en
el espiritismo, y experimentó con sesiones espiritistas. Después de varios
esfuerzos estériles, los espíritus le dieron el título definitivo de Les Misérables.
Entre las obras más ambiciosas de Hugo estaba un poema épico, La Fin de
Satan, un estudio de la caída de Satanás y la historia del universo. Satanás es
presentado más como un personaje muy complejo que simplemente como la
personificación del mal, pero mientras Milton vio en El Paraíso Perdido una
grandeza trágica y cósmica en la revuelta de Satanás, Hugo produce elementos
de horror. El poema nunca fue completado” (“Víctor Hugo”, Classic Reader,
www.classicreader.com/author.php/aut.68/).
Una “Historia” Ocultista
22

nativistas 14 contra la Iglesia.15 Entre los muchos relatos


incendiarios está The Awful Disclosures of the Hotel Dieu
Nunnery (Las Terribles Revelaciones del Hospital del
Convento) de Maria Monk. Aunque presentado como
verdadero y real, el cuento de Monk era únicamente una
sórdida fantasía.16
Lejos de carecer de importancia, la ficción es un arma
muy poderosa en la guerra cultural. Escribiendo a un
sociólogo alemán el año 2003, el futuro Papa Benedicto
XVI resaltó así el daño que puede ocasionar la ficción:
Es bueno que usted nos ilumine acerca del
problema de Harry Potter, pues éstas son
seducciones sutiles que casi no se perciben, y
precisamente por eso tienen un efecto profundo
y corrompen la fe Cristiana en las almas, incluso
antes de que pueda crecer adecuadamente.17
Dios no nos dio la imaginación para blasfemar de Él o
para distorsionar la Fe. Este poder creativo de nuestra
mente, así como todas nuestras facultades del cuerpo y
del alma, deben ser puestos al servicio de la verdad, la
belleza y la virtud. Nuestra imaginación debe ser un medio
para ayudarnos a comprender mejor la obra de la Creación
y los dogmas de nuestra Fe.

14. N. del T. El “nativismo” norteamericano fue una importante corriente que


persiguió a los católicos en el siglo XIX, bajo la excusa de que la cultura
nativa de los Estados Unidos estaría siendo amenazada por el flujo de
inmigrantes “papistas” de Irlanda y Francia, cuyos valores eran diferentes.
15. Cf. Joseph G. Mannard, “American Anti-Catholicism and its Literature”,
www.geocities.com/chiniquy/Literature.html.
16. Cf. Ruth Hughes, “The Awful Disclosures of Maria Monk”. www.english.
upenn.edu/~traister/hughes.html.
17. Carta del Cardenal Ratzinger a Gabriele Kuby, www.gabriele-kuby.de/
resonanz.html.
CAPÍTULO II
Villanos católicos y héroes ocultistas

Daremos ahora un breve panorama del argumento y los


personajes de la novela, en cuanto se relacionan con nuestro
análisis.

UN PAPA LIBERAL, EL OPUS DEI


Y UN “MONJE” ASESINO
Un Papa conservador, simpatizante de la organización
católica Opus Dei fallece. Su sucesor es liberal y opuesto a dicho
grupo religioso. El nuevo Papa, a través de cardenales toscamente
caricaturizados,1 hace saber al obispo del Opus Dei que la
organización ha perdido su lugar privilegiado dentro de Iglesia.2
El Obispo Aringarosa, el ficticio prelado del Opus Dei, es a
la vez mentecato y amoral. Se deja engañar por un desconocido
creyendo que éste le ayudará a recobrar poder dentro de la Iglesia.
Hace un trato por teléfono con el extraño, con quien nunca llega
a encontrarse.
El desconocido le promete al prelado el “Santo Grial” a
cambio de los servicios de un miembro del Opus Dei, quien
deberá obedecerle ciegamente. El prelado ordena a un miembro
del Opus Dei, un criminal prófugo a quien él mismo había
convertido a la Fe, que obedezca todas las órdenes del extraño.
Detalle alucinante, que este asesino albino al cometer sus
crímenes se vista de monje kafkiano.3

EL PRIORATO DE SION
En la novela, el Priorato de Sion es presentado como una
sociedad secreta fundada por Godofredo de Bouillon en tiempos
de la Primera Cruzada (1096-1099). Adora a María Magdalena

1. Cf. DVC, p. 173.


2. Ibid., p. 415.
3. Ibid., p. 31.
VILLANOS CATÓLICOS Y HÉROES OCULTISTAS 24

Opus Dei

El Opus Dei es una prelatura personal de la Iglesia


Católica que reúne sacerdotes y laicos que procuran la
perfección “en y a través de las actividades de cada día”
de acuerdo con su estado. El P. Josemaría Escrivá de
Balaguer fundó la organización en España en 1928. Juan
Pablo II lo canonizó en el año 2002.
Brown llama 36 veces “monje” a su asesino del Opus
Dei e insinúa que los miembros célibes del Opus Dei son
monjes y visten como tales. Los miembros del Opus Dei
no son monjes y no se visten como monjes.

como una diosa. La Orden de los Caballeros Templarios era el


ejército del Priorato.
El Priorato es responsable de proteger un secreto que la Iglesia
ha hecho todo lo posible para esconder. Tal secreto es que Jesús
se casó y tuvo una hija con María Magdalena; que Él quería que
ella, y no San Pedro, dirigiera la Iglesia; y que las enseñanzas de
la Iglesia Católica no son las de Cristo.
A diferencia del Santo Grial de las leyendas medievales, el
Santo Grial de este relato no es el cáliz en el cual Nuestro Señor
consagró el vino el Jueves Santo 4, sino la sangre de Jesús, lo que
significa sangre real o linaje. María Magdalena, supuestamente,
habría sido el verdadero “cáliz” de la sangre de Cristo, porque
ella llevó a la hija de Cristo en su vientre.5
A lo largo de los siglos, el Priorato de Sion ha sido el protector
de la divina estirpe contra la furia de la Iglesia. Sin embargo, la
Iglesia triunfó al asesinar al rey merovingio Dagoberto, en su
intento de extinguir el linaje Jesús-María Magdalena, al cual el
monarca pertenecía.

4. Cf. Arthur F. J. Remy, s.v. “The Holy Grail”, The Catholic Encyclopedia, Nueva
York, McGraw-Hill Book Company, 1967, vol. 6, pp. 919-921.
5. Cf. DVC, pp.254-258.
VILLANOS CATÓLICOS Y HÉROES OCULTISTAS 25

DESTRUCCIÓN DE LOS
CABALLEROS TEMPLARIOS
Brown repite las injurias habituales hechas contra los
Templarios: que ellos profesaban doctrinas esotéricas, que
practicaban ceremonias ocultistas, que adoraban al dios pagano
de la fertilidad, etc.6
En la novela, los Caballeros Templarios descubrieron
documentos en las ruinas del Templo de Salomón que
confirmaban que Godofredo de Bouillon descendía de Jesús y
María Magdalena. Los Caballeros chantajearon al Vaticano con
esta información y llegaron a ser inmensamente poderosos. Por
este motivo el Papa Clemente V habría abolido la Orden en 1312.7

LEONARDO DA VINCI Y MARÍA MAGDALENA


Según Brown, Leonardo da Vinci, Isaac Newton —“Padre
de la Física Moderna”—, el romántico Víctor Hugo, y el cineasta
y poeta Jean Cocteau fueron Grandes Maestres del Priorato de
Sion. Leonardo dejó pistas del secreto del Priorato en su arte,
especialmente en su famosa pintura de La Última Cena, en la
cual un imberbe San Juan cercano a Nuestro Señor es en realidad
María Magdalena —una “señal” más del matrimonio entre Jesús
y María Magdalena.

UN ESCENARIO OCULTISTA
Brown entreteje estos inverosímiles personajes y relatos
secundarios dentro de la trama principal, en la que Jacques
Saunière, conservador del Museo del Louvre en París, es abaleado
por el “monje” albino. Además de Gran Maestre del Priorato,
Saunière es descendiente de Jesús y María Magdalena a través
de “Sara” y, por supuesto, de los reyes Merovingios.
Herido mortalmente, Saunière emplea sus últimos instantes
en dejar un mensaje para su nieta, Sophie Neveu. Montando una

6. Ibid., p. 316.
7. Ibid., pp. 158-160.
VILLANOS CATÓLICOS Y HÉROES OCULTISTAS 26

escena ocultista, se desviste, se acuesta de espaldas y traza con


su propia sangre un pentáculo en su abdomen. Con tinta invisible
él dibuja un círculo alrededor de su cuerpo y escribe en el suelo
una serie de números, dos expresiones enigmáticas
—“¡Oh, demonio draconiano! ¡Oh, santo cojo!”— y una
instrucción a Sophie de encontrar a Robert Langdon, un profesor
de Simbolismo Religioso en Harvard, que por coincidencia visita
París.
El norteamericano se convierte inmediatamente en sospe-
choso. Bézu Fache, un jefe de policía católico y posiblemente
ligado al Opus Dei, que está investigando el caso, hace todo lo
posible por incriminarlo. Sophie, recurriendo a su habilidad como
criptógrafa policial, salva a Langdon de las garras de Fache.
Su escapatoria de la policía francesa se convierte en una
búsqueda del Santo Grial que continúa hasta la conclusión de la
novela.
CAPÍTULO III
El Evangelio según Brown:
Un Cristo mortal y una Magdalena divina

El tema del libro de Dan Brown es en realidad la versión


gnóstica de la vida de Cristo, quien es mencionado 96 veces con
el nombre de Jesús.1

DOS MIL AÑOS DE


ENCUBRIMIENTO, CRIMEN Y MENTIRAS
La premisa básica del relato de Brown es que “casi todo lo
que nuestros padres nos enseñaron acerca de Cristo es falso”.2
Somos víctimas de “el más grande encubrimiento de la historia
humana”.3
Según Brown, Constantino deificó a Jesús por razones
políticas. Durante el Concilio de Nicea, el emperador obligó a
los obispos a declarar la divinidad de Cristo. Brown afirma que,
hasta entonces, los cristianos jamás habían considerado a Jesús
como Dios. Desde luego, Él había fundado la Iglesia, pero Él era
un hombre como cualquier otro.4
Para imponer el “mito” de la divinidad de Cristo, Constantino
mandó elaborar una nueva biblia:

La Biblia es un producto del hombre...


no de Dios.
La Biblia moderna fue compilada y editada por
hombres que tenían un programa político: promover
la divinidad de Jesucristo hombre.5

1. La Iglesia es mencionada 205 veces y el Vaticano 60 veces.


2. DVC, p. 235.
3. Ibid., p. 249.
4. Ibid.
5. Ibid., pp. 231, 234.
EL EVANGELIO SEGÚN BROWN 28

LA AUTÉNTICA FIGURA DIVINA:


MARÍA MAGDALENA
Negando la divinidad de Cristo y la inspiración divina de las
Escrituras, Brown presenta “la otra cara del relato de Cristo”:6
el mito gnóstico, con su mantra de lo sagrado femenino y la
diosa primeva Sofía. Como veremos, Sofía es identificada con
María Magdalena. Según Brown, el matrimonio de esta “diosa”
con el hombre Jesús de Nazaret es “parte de los registros
históricos” 7 y ellos tuvieron una hija llamada Sara.8
El Cardenal Francis George ha señalado lo ridículo de tal
especulación: “¿Jesús no es Dios pero María Magdalena es una
diosa? (...) Si Él no es Dios, ¿por qué se casó con una diosa?” 9

SANTA MARÍA MAGDALENA


COMO LA DIOSA SOFÍA
No obstante, ése es el contexto en el cual Brown afirma que
Cristo quería que María Magdalena —y no San Pedro— dirigiera
la Iglesia.10
Margaret Starbird, una de las “historiadoras” 11 de Brown,
escribe:
Entre los cristianos gnósticos de los tres primeros
siglos de la era Cristiana, fue María Magdalena la
honrada como la encarnación de la “Sofía”. 12

6. Ibid., p. 256. Destaque del original.


7. Ibid., p.245.
8. Ibid. p. 255. Como se señaló en el capítulo I, el relato de Sara, la “hija” de Jesús y
María Magdalena, es pura ficción.
9. Cathleen Falsani, “Cardinal Takes a Crack at The Da Vinci Code”, Chicago Sun-
Times, 9 de enero de 2004, www.suntimes.com/special_sections/falsani/cst-nws-
fals09.html.
10. Cf. DVC, p. 248.
11. “En octubre de 2003, Dan Brown me reconoció que el libro de la Sra. Starbird La
Mujer del Frasco de Alabastro fue una influencia significativa para su novela” (Ed
Conroy, “Resurrecting Mary Magdalene”, National Catholic Reporter, 15 de julio de
2005).
12. Starbird, The Feminine Face of Christianity, Wheaton (Illinois), Quest Books
Theosophical Publishing House, 2003, p. 116.
EL EVANGELIO SEGÚN BROWN 29

Para los primeros cristianos, la diosa en los


Evangelios era María Magdalena.13
¡Pero para aquellos que ahora los examinen, no
puede caber la menor duda de que María, llamada
la Magdalena, era la Diosa escondida desde los
mismos comienzos en los Evangelios Cristianos! 14

La “María Magdalena” de El Código Da Vinci es simplemente


una versión de esta diosa gnóstica Sofía. Su Priorato lo constituye
el resto de los fieles a la “verdadera” Iglesia, a pesar de la
persecución católica.15

13. Starbird, The Goddess in the Gospels, Rochester (Vermont), Bear & Co., 1998, p. 9.
14. Ibid., p. 141.
15. Cf. DVC, p. 255.
CAPÍTULO IV
La diosa andrógina
del erotismo gnóstico

“¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de


Cristo?
¿He de abusar yo de los miembros de Cristo,
para hacerlos miembros de una prostituta?
No lo permita Dios”.
— 1 Cor. 6, 15

Dan Brown hace causa común con el feminismo neopagano


radical en su tentativa de restaurar el culto de lo sagrado femenino.
Él sostiene que Constantino y sus sucesores establecieron el
cristianismo patriarcal, erradicando el antiguo culto a la diosa y
denunciando lo sagrado femenino como malo.1
Supuestamente, la Iglesia prosiguió con este trabajo,
quemando no menos de cinco millones de brujas en la hoguera
entre los siglos XV y XVIII.2
Brown concluye que la victoria de la Iglesia sobre el
gnosticismo pagano y lo sagrado femenino es la culpable —aun
hoy— de guerras injustas, la opresión de las mujeres y la
degradación ambiental.3

FEMINISMO Y ANDROGINIA GNÓSTICA


Las feministas radicales que se vuelven hacia el gnosticismo
en apoyo de sus opiniones antipatriarcales, incluso llegan a
sostener que el equilibrio que los gnósticos patrocinan entre varón
y mujer es la androginia. La propia diosa gnóstica Sofía es
andrógina.
Por ejemplo, el conjunto de textos gnósticos encontrados en
1945 en Nag Hammadi (Egipto), mencionados por Brown,

1. Cf. DVC, p. 124.


2. Ibid., pp. 124-125.
3. Ibid., p.126.
LA DIOSA ANDRÓGINA DEL EROTISMO GNÓSTICO 32

Un feminismo gnóstico-“cristiano”

En la confusión que siguió al Concilio Vaticano II, en


la cual fueron permitidos toda clase de “experimentos”,
el pensamiento feminista militante penetró profundamente
en círculos católicos. Feministas “católicas” siguieron la
tendencia general del movimiento, que las llevó,
finalmente, por el sendero del gnosticismo.4
Según Donna Steichen, la teóloga feminista Rosemary
Ruether considera los escritos gnósticos “más confiables
que los cánones ‘patriarcales’ de la Sagrada Escritura”.5
El P. William P. Saunders, párroco de la iglesia de
Nuestra Señora de la Esperanza en Potomac Falls, Virginia,
comenta:

Este movimiento usa las enseñanzas encon-


tradas en los escritos gnósticos para apoyar su
deseo de un sacerdocio femenino, contra-
cepción, aborto y estilos de vida pervertidos.
Ellas centran su culto en Sofía, el dios femenino,
no en el Padre Celestial de Jesús, verdadero Dios
hecho verdadero hombre.6

4. Cf. Donna Steichen, Ungodly Rage – The Hidden Face of Catholic Feminism,
San Francisco, Ignatius Press, 1991.
5. Ibid., p. 302.
6. P. William P. Saunders, “Gnostic Gospels”, Catholic Herald, 23 de octubre
de 2003, www.catholicherald.com/saunders/03ws/ws031023.htm.

contienen numerosas referencias a la diosa andrógina. En “La


Exégesis del Alma” se lee: “Mientras ella estaba sola con el padre,
ella era virgen y su forma era andrógina”;7 y en “El Apócrifo de
Juan”: “Ella llegó a ser el vientre de todas las cosas pues es ella

7. James M. Robinson (ed.), The Nag Hammadi Library, San Francisco, Harper Collins
Publishers, 1990, p. 192.
LA DIOSA ANDRÓGINA DEL EROTISMO GNÓSTICO 33

quien es anterior a todas ellas, la Madre-Padre, el primer hombre,


el Espíritu santo, el tres veces varón, el tres veces poderoso, el
tres veces llamado andrógino”.8 “El Apocalipsis de Adán” declara:

De las nueve Musas, una [Sofía] se separó del


resto. Ella llegó a una montaña alta y pasó (algún)
tiempo sentada allí, de modo que ella quiso estar
sola para llegar a ser andrógina. Ella cumplió su
deseo y quedó encinta de su deseo.9

En “La Protennoia Trimorfa” (El Primer Pensamiento


Trimorfo) la diosa afirma: “Yo soy andrógina [Yo soy Madre (y)
yo soy] Padre pues [yo copulé] conmigo misma”.10 En “El
Evangelio según Tomás” las mujeres deben llegar a ser hombres
para salvarse.

Simón Pedro les dice, “Que María salga de entre


nosotros, pues las mujeres no son dignas de la vida”.
Jesús dice, “He aquí que la dirigiré para que se
transforme en varón, para que ella también pueda
convertirse en un espíritu viviente semejante a
vosotros, varones. Pues cada mujer que se convierta
ella misma en varón, entrará en el reino de los
cielos”.11

Según “El Evangelio de Felipe” (citado por Brown para


“probar” que Jesús y María Magdalena se casaron), el primer
humano fue andrógino y la pérdida de la androginia fue la causa
del mal en el mundo:

8. Ibid., p. 107
9. Ibid., p. 284. El editor de The Nag Hammadi Library en inglés explica que “los corchetes
indican una laguna en el manuscrito. Cuando el texto no puede ser reconstruido, se
ponen tres puntos entre los corchetes, sin importar el tamaño de la laguna... Los
paréntesis indican material suministrado por el editor o el traductor. A pesar de que
este material puede no reflejar directamente el texto que está siendo traducido,
proporciona información útil para el lector” (p. xv).
10. Ibid., p. 519.
11. Ibid., p. 138.
LA DIOSA ANDRÓGINA DEL EROTISMO GNÓSTICO 34

Mientras Eva estaba dentro de Adán no existía


la muerte. Pero cuando se separó [de él] la muerte
sobrevino. Cuando él [sic] retorne y alcance su
anterior ser, no habrá más muerte.12

LA FUSIÓN DE VARÓN Y MUJER


Pese a que el término “andrógino” sólo figura cuatro veces
en El Código Da Vinci y “androginia” sólo una, la unidad
andrógina es mencionada a lo largo de todo el libro.13
Por ejemplo, el héroe de la novela Robert Langdon explica
las dimensiones masculinas y femeninas de todas las cosas a la
heroína Sophie (quien lleva el nombre de la diosa). A la cruz
griega 14, a la estrella de David 15, a la rosa 16, a los cuadros de
Leonardo da Vinci 17 y al nombre Jehová 18, se les atribuye
connotaciones andróginas. Mientras revela los “misterios” de la
Mona Lisa de Leonardo da Vinci, Langdon dice que el cuadro
transmite discretamente una fusión de varón y mujer.19
Esta representación de la androginia en la Mona Lisa es
“confirmada” por la alusión al nombre “Mona Lisa” como siendo
un anagrama de los nombres de Amón e Isis, dioses egipcios de
la sexualidad masculina y femenina.20 En cuanto a la mujer del
cuadro, Brown sugiere que sería el propio Leonardo da Vinci. 21
Brown se referirá repetidamente al principio andrógino,
especialmente reflejados en los cuadros de Leonardo.22

12. Ibid., p. 150. La confusión entre los géneros está en el original. Para los androginistas,
“él” y “ella” son intercambiables.
13. Cf. DVC, p. 36
14. Ibid., pp. 139, 145, 168, 171, 172.
15. Ibid., pp. 435, 446.
16. Ibid., p. 255.
17. Ibid., pp. 119, 120, 244.
18. Ibid., p. 309.
19. Ibid., p. 120.
20. Ibid., p. 121.
21. Ibid., p. 120.
22. Ver, por ejemplo, DVC, pp. 45, 95, 113, 119-121, 168-169, 231, 244, 316.
LA DIOSA ANDRÓGINA DEL EROTISMO GNÓSTICO 35

Falta de seriedad intelectual de Brown

La idea de Brown acerca de que la “Mona Lisa” es un


anagrama de los nombres de las deidades Egipcias de la
fertilidad: Amón e Isis, no es sino un ejemplo de su falta
de seriedad intelectual. “Mona” (con doble n en italiano y
una sola n en su forma castellanizada) se convirtió en un
título de cortesía en la tardía Italia medieval. Mona Lisa
significa Mi Señora Lisa.23
El biógrafo de Leonardo da Vinci, Giorgio Vasari (1511-
1574) afirmó que la mujer del cuadro es Lisa Gherardini,
esposa de Francesco del Giocondo. De aquí que el cuadro
sea conocido también como La Gioconda o La Joconda.24

23. Ver el artículo mònna en De Mauro – Il dizionario della lingua italiana,


www.demauroparavia.it/71257.
24. Cf. Giorgio Vasari, Lives of the Artists, “Lionardo da Vinci”,
www.fordham.edu/halsall/basis/vasari/vasari14.htm.

VOLVIENDO A LA “PLENITUD” INICIAL


A TRAVÉS DEL ACTO SEXUAL
Según algunos gnósticos, el acto sexual es sagrado y restaura
la “plenitud”, la unidad entre los sexos que ellos afirman existió
en el primer ser humano (Adán-Eva). Ellos también sostienen
que esta unión místico-carnal es el medio para alcanzar el
conocimiento gnóstico y la inmersión en lo divino.
Brown hace hincapié en esta enseñanza gnóstica sobre el acto
sexual durante un diálogo entre Langdon y sus estudiantes.
Queriendo asegurarse que ha entendido bien, uno de los
estudiantes pregunta a Langdon si él quiso decir que deberían
tener relaciones sexuales en vez de ir a la iglesia. En respuesta,
Langdon repite la esencia de la enseñanza gnóstica de que el
estudiante debería ver la relación sexual como un acto místico
LA DIOSA ANDRÓGINA DEL EROTISMO GNÓSTICO 36

que le permitirá liberar la chispa divina que está dentro de él y


que lo conectará con la divinidad.25
Sin embargo, la verdad es otra. La ley natural, inscrita por
Dios en el corazón humano 26, y la ley divina revelada en el Nuevo
y en el Antiguo Testamento, son las que enseñan a la humanidad
el verdadero propósito del acto sexual; una enseñanza que la
Iglesia transmite infalible y perennemente.

25. Ibid., pp. 125, 308-310.


26. Rom. 2, 15.
LA DIOSA ANDRÓGINA DEL EROTISMO GNÓSTICO 37

Católicos disidentes
utilizan El Código Da Vinci

A los movimientos disidentes dentro de la Iglesia


Católica les agrada la representación gnóstica de Santa
María Magdalena. Ellos usan frecuentemente a esta gran
santa como estandarte de su rebelión contra la Iglesia
jerárquica. Es con este espíritu que movimientos tales
como Llamado a la Acción, Somos Iglesia e Iglesia Futura,
junto con el movimiento homosexual Dignidad, pro-
mueven una “Fiesta de María de Magdala, Apóstol y
Lideresa de la Iglesia”, y presentan a la santa como una
lideresa feminista o incluso como una diosa.27
Es posible que Dan Brown haya tenido en mente a estos
“católicos” cuando escribió su novela. Ellos, a su vez, se
congratulan por las ventajas que su causa puede obtener
con la lectura del libro en escala mundial y su lanzamiento
como película. Un mensaje al foro de discusión de
Llamado a la Acción en internet ilustra este punto.
Como todos sabemos se está haciendo una
película del libro de Dan Brown El Código Da
Vinci. En principio esto puede no parecer muy
importante. Sin embargo, creo que uno de los
más grandes problemas que la iglesia afronta hoy
en día es el re-despertar de lo femenino. Esta
película puede plantear un enorme problema, ya
que creo que puede ser el CATALIZADOR que
dé a las mujeres el empujón que necesitan para
conseguir el coraje de ir adelante con el
movimiento para ENDEREZARSE a sí mismas.

27. www.cta-usa.org/news9-98/women.html; www.cta-usa.org/news0900/


ctaregions.html; www.cta-usa.org/news0901/magdala.html; www.cta-usa.org/
news200309/magdala.html.
LA DIOSA ANDRÓGINA DEL EROTISMO GNÓSTICO 38

Como algunos ya deben saber, el libro plantea


el tema de cómo la iglesia “demonizó” a la Diosa
(sexualidad, simbolismo, sabiduría femenina,
espiritualidad).28

28. Call to Action Discussion Board, 24 de abril de 2005, materia: Da Vinci


code, www.cta-usa.org/board/phpBB2/viewtopic.php?t=171.
CAPÍTULO V
¿Luciferianismo en El Código Da Vinci?

Es digno de nota que en El Código Da Vinci, Dan Brown


repite trece veces la invocación:
¡Oh, Demonio draconiano!
¡Oh, santo cojo! 1
Esta “oración” —con su carácter invocatorio reforzado por
los signos admirativos— aparece primero como un anagrama
para “¡Leonardo da Vinci! ¡La Mona Lisa!” en el mensaje secreto
que el agonizante Gran Maestre Jacques Saunière escribe para
su nieta Sophie.2
El propio Brown explica, sin embargo, que con estas
exclamaciones “Saunière había dejado una referencia literal al
demonio”.3
Es esta referencia al demonio y su vinculación con el
gnosticismo demoníaco lo que vamos a considerar ahora.

EL DRAGÓN DEL APOCALIPSIS


“¡Oh, Demonio draconiano!” es una alusión a la gran batalla
angélica que San Juan describe en el capítulo XII del Apocalipsis.
Lucifer —el más alto de los ángeles según algunos, uno de
los más altos según otros— se rebeló contra Dios, diciendo “¡No
serviré!” Un tercio de los ángeles se le unió. Los otros ángeles se
unieron al grito de batalla de San Miguel, “¡Quién como Dios!”
y arrojaron a Lucifer y sus seguidores del cielo hasta los abismos
del infierno.

Entretanto se trabó una batalla grande en el cielo.


Miguel y sus ángeles peleaban contra el dragón, y
el dragón, con sus ángeles lidiaba; pero éstos no

1. DVC, pp. 43, 44, 46, 47, 81, 91, 97, 98. N. del T.: Estas frases, en su versión original
en inglés (O, Draconian devil! Oh, lame saint!), contienen las letras del nombre
completo de Leonardo da Vinci y de su afamado cuadro.
2. Ibid., p. 98.
3. Ibid., p. 43.
¿LUCIFERIANISMO EN EL CÓDIGO DA VINCI? 40

prevalecieron y después no quedó ya para ellos lugar


ninguno en el cielo. Así fue abatido aquel gran
dragón, aquella antigua serpiente, que se llama
demonio, y Satanás, que anda engañando a todo el
mundo, y fue lanzado a la tierra, y sus ángeles
con él.4

Los grupos satanistas, por tanto, se refieren algunas veces a


sí mismos como draconianos, es decir, como seguidores o
adoradores del dragón.5

EL DIOS/DIOSA CAÍDO Y HERIDO


“¡Oh, santo cojo!” refleja la doctrina de algunos gnósticos
acerca de que Lucifer o Satanás es él mismo un dios, aunque
momentáneamente “cojo” a causa de su derrota por el Dios de la
Biblia. La expulsión de Sofía del “cielo” gnóstico expresa esta
creencia.
Como señala Mons. E. Amman, para los luciferinos “el
demonio es un dios caído pero que mantiene una gran parte de
su poder inicial”.6 Monseñor Amman ve a los neo-maniqueos
como luciferinos gnósticos. Estos herejes migraron desde Asia a
Bulgaria, donde fueron llamados bogomilos, y de ahí fueron a
Dalmacia. Más tarde se trasladaron al norte de Italia y al sur de
Francia, llegando a ser conocidos como cátaros o albigenses,
por la ciudad Provenzal de Albi, uno de sus centros principales.
Según la confesión de un cátaro:

Los cátaros creen que el Dios del cielo, a quien


la Iglesia honra, es un Dios injusto que arrojó del
cielo por la violencia a su Dios Lucifer —a quien

4. Apoc. 12, 7- 9.
5. Cf. Draconis Blackthrone, Dracomeroth: The Draconian Bible, www.geocities.com/
Athens/Parthenon/2669/Dbooks.html; www.geocities.com/Paris/Bistro/1368/
draconianchurch.html.
6. Mons. E. Amman, “Lucifériens”, Dictionnaire de Théologie Catholique, París, Letouzey
et Ané, 1926, vol. 9, col. 1045.
¿LUCIFERIANISMO EN EL CÓDIGO DA VINCI? 41

ellos llaman su padre supremo— y creó todas las


cosas visibles y el cuerpo humano. Al final de los
tiempos, Lucifer recobrará su imperio.7

La principal fuente “histórica” de Dan Brown, Sangre


Sagrada, Santo Grial, presenta a los cátaros bajo una luz muy
favorable y resume así su dualismo gnóstico: “El universo, en
resumen, fue obra de un ‘dios usurpador’, el dios del mal —o,
como lo llamaban los cátaros, ‘Rex Mundi’, ‘Rey del Mundo’ ”.8
Las otras supuestas autoridades “históricas” (en realidad
ocultistas) en que se basa Brown —Starbird, Picknett y Prince,
etc.—, son igualmente simpatizantes de los cátaros.

LUCIFER Y EL CULTO A LA DIOSA


El uso que hace Dan Brown de tales autores refuerza la idea
de que el gnosticismo luciferino impregna El Código Da Vinci.
Por ejemplo, el título de un nuevo libro de Picknett es bastante
sugestivo: La Historia Secreta de Lucifer: ¿Ángel Malo o el
Secreto de la Vida misma? 9
Se lee en la descripción del libro en Amazon.com:

¿Quién es Lucifer? Para muchos de nosotros


Lucifer y Satanás son nombres alternativos para la
personificación de la maldad pura...
Lynn Picknett explica que el Demonio con
cuernos es simplemente una nueva encarnación del
antiguo dios de los bosques, Pan, mientras que
Lucifer fue alguna vez la personificación de la
Estrella de la Mañana, del planeta Venus y su diosa.
Por lo tanto, “él” fue originalmente “ella”, y fue
una divina representación del amor, de la belleza y
de la calidez humanas. En realidad, muchas diosas

7. Ibid., col. 1054


8. Baigent, Leigh y Lincoln, op. cit., p. 53.
9. Lynn Picknett, The Secret History of Lucifer: Evil Angel or the Secret of Life Itself?
Nueva York, Carroll & Graf Publisher, 2005.
¿LUCIFERIANISMO EN EL CÓDIGO DA VINCI? 42

antiguas eran conocidas como Lucífera, o “la que


trae la Luz”.10

La opinión de Picknett es común en círculos gnósticos. El


siguiente es un ejemplo sacado de la comunidad Gnosis
Luciferiana en internet:

Lucifer significa literalmente “Portador de Luz”,


es equiparado con Venus como la Estrella de la
Mañana y es la fuerza de la iluminación. Algunos
de los sites ven paralelos entre Lucifer y personajes
de otras tradiciones incluyendo la Sofía gnóstica
y/o Cristo.11

La Biblia Gnóstica de las Brujas, en su sección “Génesis


gnóstico: el Cuento del Dragón”, identifica al Lucifer del Paraíso
Terrenal con Sofía.

Ahora bien, Lucifer-Sofía o Sofía-Lucifer, ya


que Ella no podía aún distinguirse a sí misma, era
más sabia y coherente que las demás manifesta-
ciones a las que Ella había llegado, así que
engendrando una idea, Ella habitó en una serpiente.
Ella dijo a la mujer intencionalmente: “¿Puedes
hacer lo que deseas en este Paraíso?” 12

En su introducción, La Biblia Gnóstica de las Brujas afirma


que Lucifer no es malo, sino un ángel de luz, un ángel de
misericordia que ayuda al hombre a ver su propia divinidad
escondida y a escapar del universo material creado por el Dios
de la Biblia hacia el etéreo y divino reino del Dios Extraterreno,
la plenitud de luz, o Pleroma.

10. “Book Description”, Amazon.com, http://www.amazon.com/exec/obidos/ASIN/


078671560X/ref=pd_sxp_f/103-1374332-0710241.
11. “Luciferian Gnosis”, http://n.webring.com/hub?ring=luciferiangnosis.
12. “Gnostic Genesis: the Dragon’s Tale”, The Gnostic Witch Bible, www.light-
bringer.com/Gnosis/Mystical_Tales/dragons_genesis.html, cap. 3.
¿LUCIFERIANISMO EN EL CÓDIGO DA VINCI? 43

Este Dios Extraterreno es exterior a nuestra


existencia, no es ni su creador ni su conservador.
Es la Fuente de todo lo que es o lo que puede ser
alguna vez. Lucifer nos susurra este secreto para
que podamos escapar de la prisión que es este
universo... Lucifer, como el resto de nosotros, busca
llegar al reino superior de la Pleroma pero la Luz
de la divinidad que brilla dentro de cada uno de
nosotros impide a Lucifer partir. Este Ángel de
Misericordia, el más magnánimo de los arcángeles
y regente del planeta Venus, se queda para ver que
cada uno de nosotros pueda escapar también.13

EL ENEMIGO ES LA IGLESIA
En El Código Da Vinci, la Iglesia inventó el pecado original
y la figura de Satanás para destruir lo sagrado femenino y el
culto a la diosa.

“Fue el hombre, no Dios, el que creó el concepto


de ‘pecado original’ ”.14
La creencia moderna en un diablo con cuernos
conocido como Satanás podría remontarse hasta
Bafomet y los intentos de la Iglesia por reconfigurar
al dios con cuernos de la fertilidad como un símbolo
del mal.15

En resumen, según Brown la Iglesia Católica “había


subyugado a las mujeres, proscrito a la Diosa, quemado a los
incrédulos y prohibido la reverencia pagana por lo sagrado
femenino”.16

13. “Introduction”, The Gnostic Witch Bible, www.light-bringer.com/Gnosis/Gnoses/


introduction.html.
14. DVC, p. 238. Destaque del original.
15. Ibid., p. 37. Destaque del original.
16. Ibid., p. 239.
¿LUCIFERIANISMO EN EL CÓDIGO DA VINCI? 44

LA IGLESIA SOSTUVO
LA DIGNIDAD DE LAS MUJERES
La acusación de que la Iglesia subyugó a las mujeres
contradice la verdad histórica de que la influencia de la Iglesia
llevó a un mayor respeto por su dignidad.
La Iglesia ha enseñado siempre que ambos, hombre y mujer,
son creados a imagen y semejanza de Dios, y que cada uno refleja
la sacralidad del Creador.
Esta sacralidad es tal que San Pablo dice que esposo y esposa
deben modelar su amor según el amor de Cristo por la Iglesia:
“Vosotros, maridos, amad a vuestras esposas, así como Cristo
amó a su Iglesia”.17

17. Ef. 5, 25.


SEGUNDA PARTE
Los Hechos
Poniendo los Puntos Sobre las Íes
CAPÍTULO VI
El Dios que está siendo tan injuriado:
La adorable Persona
de Nuestro Señor Jesucristo

La adorable Persona de Nuestro Señor Jesucristo es el propio


núcleo, el principio vital, la fuerza unificadora de la Iglesia
Católica. Él es, como Él mismo dijo, “el Camino, la Verdad y la
Vida”.1
El mundo podrá medir la importancia de las personas por su
riqueza, belleza, prestigio, fortaleza, intelecto o talento; pero
desde una perspectiva católica, la medida suprema es la unión
con Nuestro Señor.
Esto explica el amor de los católicos a la Bienaventurada
Virgen María; pues, ¿quién está más cercano a Nuestro Señor
que su Madre Santísima? Esto explica el lugar que los corazones
católicos conceden a San José, su padre putativo, a los Apóstoles
y Evangelistas, a los mártires, confesores y vírgenes, y de una
manera especial al Papa, su Vicario en la Tierra. Esto explica el
esfuerzo de toda la vida del católico por conocer, amar, servir y
defender a Nuestro Señor Jesucristo cada vez mejor.

HUMILDAD DE DIOS, ORGULLO DEL HOMBRE


En su orgullo pagano, los gnósticos se han sentido durante
siglos colisionados ante la idea de un Dios que, en vez de lanzar
rayos a los hombres y vivir como libertino en el Monte Olimpo,
al igual que Júpiter, escogió compartir nuestra debilidad humana
y ofrecerse a sí mismo como víctima por nuestros pecados
mediante la Encarnación de la Segunda Persona de la Santísima
Trinidad.
Los gnósticos no consiguen aceptar que, para satisfacer la
Divina Justicia ofendida por nuestros pecados, Nuestro Señor
Jesucristo, siendo Dios,

1. Jn. 14, 6.
EL DIOS QUE ESTÁ SIENDO TAN INJURIADO 48

...se anonadó a sí mismo tomando la forma de


siervo, hecho semejante a los hombres, y reducido
a la condición de hombre. Se humilló a sí mismo
haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de
cruz.2

Por esto San Pablo proclama la verdad del cristianismo en


oposición al orgullo de los paganos y la incomprensión de los
judíos, que esperaban un rey terrenal.

A la verdad que la predicación de la cruz [parece]


necedad a los ojos de los que se pierden; mas para
los que se salvan, esto es, para nosotros, es la virtud
de Dios...
...mas nosotros predicamos a Cristo crucificado,
lo cual para los judíos es escándalo, y locura a los
gentiles.3

EL TODOPODEROSO SOMETIDO
AL CONSENTIMIENTO DE UNA VIRGEN
Los gnósticos tampoco aceptan que Dios, en su infinito amor
por nosotros, asoció a una mera creatura a la obra de la Redención,
escogiendo a María —una Virgen fiel y prudente, al contrario de
la Sofía de la mitología— para ser la Madre del Verbo Encarnado.
Para confusión de los orgullosos, el Creador del Universo, el
Señor de todo, el Todopoderoso, se humilló a Sí mismo al punto
de condicionar la Encarnación al libre consentimiento de María.

Estando ya [Isabel] en su sexto mes, envió Dios


al Ángel Gabriel a Nazaret, ciudad de Galilea, a
una Virgen desposada con cierto varón de la casa
de David, llamado José; y el nombre de la Virgen
era María.

2. Filip. 2, 7-8.
3. 1 Cor. 1, 18 y 23.
EL DIOS QUE ESTÁ SIENDO TAN INJURIADO 49

Y habiendo entrado el Ángel a donde ella estaba,


le dijo: “Dios te salve, ¡oh llena de gracia! el Señor
es contigo; bendita tú eres entre las mujeres”.
Al oír tales palabras [la Virgen] se turbó, y se
puso a considerar qué significaría una tal salutación.
Mas el ángel le dijo: “¡Oh María! no temas,
porque has hallado gracia en los ojos de Dios. Sábete
que has de concebir en tu seno, y darás a luz un
hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Éste será
grande, y será llamado Hijo del Altísimo, al cual el
Señor Dios dará el trono de su padre David, y reinará
en la casa de Jacob eternamente, y su reino no tendrá
fin”.
Pero María dijo al ángel: “¿Cómo ha de ser eso,
pues yo no conozco varón alguno?”
El Ángel en respuesta le dijo: “El Espíritu Santo
descenderá sobre ti, y la virtud del Altísimo te
cubrirá con su sombra, por esta causa el santo que
de ti nacerá, será llamado Hijo de Dios. Y ahí tienes
a tu parienta Isabel, que en su vejez ha concebido
también un hijo; y la que se llamaba estéril, hoy
cuenta ya el sexto mes; porque para Dios nada es
imposible”.
Entonces dijo María: “He aquí la esclava del
Señor, hágase en mí según tu palabra”.4

NACIMIENTO Y VIDA HUMILDES


Los hombres no pueden siquiera sondear la inmensidad del
universo de Dios, como dice San Luis de Montfort:

Este Dios-hombre encontró su libertad en dejarse


aprisionar en su seno [de María]; manifestó su poder
en dejarse llevar por esta jovencita (...) glorificó su
propia independencia y majestad, sometiéndose a

4. Lc. 1, 26-38.
EL DIOS QUE ESTÁ SIENDO TAN INJURIADO 50

esta Virgen amable en la concepción, nacimiento,


presentación en el templo, vida oculta de treinta
años, hasta la muerte, a la que Ella debía asistir,
para ofrecer con Ella un solo sacrificio y ser
inmolado por su consentimiento al Padre eterno.5

Hasta el fin de los tiempos, pueblos de todas las naciones se


maravillarán ante el Nacimiento del Hombre-Dios en un establo
frío y desolado, a solas con María y José, “porque no hubo lugar
para ellos en el mesón”.6
En apariencia impotente, huyó a Egipto para escapar de la
crueldad de Herodes, pese a que había ahogado al Faraón y su
ejército en el Mar Rojo para salvar al Pueblo Elegido.
En Nazaret llevó una vida oculta, manteniendo su omni-
potencia y sabiduría desconocidas de los demás, a pesar de haber
dejado sin palabras a los sabios del Templo con sus enseñanzas.
Recibió el bautismo en el Río Jordán de manos de su
Predecesor, San Juan Bautista, como si Él fuese pecador como
nosotros. Sin embargo, Él es la Inocencia misma, el Cordero de
Dios que quita los pecados del mundo.

EL CAMINO DE LAS BIENAVENTURANZAS


El Dios-hombre enseñó una doctrina de pureza y humildad,
perdón de los enemigos y mansedumbre de corazón. Durante el
Sermón de la Montaña, nos instruyó sobre cómo alcanzar su
reino mediante palabras serenas cuyo eco resuena a través de
los siglos:

Bienaventurados los pobres de espíritu, porque


de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los mansos, porque ellos
poseerán la tierra.

5. San Luis María Grignion de Montfort, Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima


Virgen, nº 18, in “Obras”, Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 1984, p. 279.
6. Lc. 2, 7.
EL DIOS QUE ESTÁ SIENDO TAN INJURIADO 51

Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán


consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed
de la justicia, porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque
ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los que tienen puro su corazón,
porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los pacíficos, porque ellos
serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los que padecen persecución
por la justicia, porque de ellos es el reino de los
cielos.
Dichosos seréis cuando los hombres por mi
causa os maldijeren, y os persiguieren, y dijeren
con mentira toda suerte de mal contra vosotros.
Alegraos y regocijaos, porque es muy grande la
recompensa que os aguarda en los cielos. Del mismo
modo persiguieron a los profetas que ha habido
antes de vosotros.7

UN DIOS CRUCIFICADO
El Domingo de Ramos, las multitudes aclamaron al Dios-
Hombre a su entrada en Jerusalén, tendiendo ramas a su paso,
aclamándolo como el Hijo de David. Sin embargo, Él sabía que
en pocos días Él caminaría a tropezones a través de las mismas
calles bajo una lluvia de insultos, despreciado como un criminal,
cargando su Cruz hasta el lugar del suplicio.
Para salvar a los hombres y restaurarles su libertad de hijos
de Dios, admitió ser traicionado por uno de sus propios apóstoles,
arrestado en medio de la noche, sujetado con cuerdas y cadenas
y arrastrado ante el Sumo Sacerdote y el Sanedrín como un
malhechor abyecto.

7. Mt. 5, 3-12.
EL DIOS QUE ESTÁ SIENDO TAN INJURIADO 52

Soportó la más brutal flagelación ordenada por un gobernador


romano que había proclamado su inocencia.
Él, a cuyo comando los vientos y el mar se habían detenido y
la muerte volvió a ser vida, fue coronado con espinas, escupido
y escarnecido por soldados.
Le quitaron sus vestiduras, mientras Él continuaba
envolviendo el universo entero bajo su Providencia.
Aceptó ser clavado en una cruz y quedar colgado en ella entre
dos vulgares ladrones, a uno de los cuales Él prometió llevar ese
mismo día al Paraíso.
Dios hizo brotar agua del desierto para su pueblo. Ahora, el
Dios-Hombre sufre una terrible sed a causa de la sangre perdida.
Para probar a Abraham, Dios le pidió que sacrifique a su único
hijo, Isaac, pero envió un ángel para prevenir la muerte del niño.
Sin embargo, no hizo lo mismo con su propio Hijo amado, quien
fue inmolado por nuestros pecados.
Después de agonizar durante tres horas entre las burlas de
una turba que lo desafiaba a bajar de la Cruz para creer en Él,
Jesús nos confirmó, desde las profundidades de su desolación
espiritual, que había pagado el precio de nuestra redención. Con
un clamor entregó su alma al Padre Eterno, y murió.
Es a este adorable Jesús que Dan Brown ataca en El Código
Da Vinci. Es a este Jesús a quien todo católico que merezca usar
este nombre debe levantarse para consolar, siguiendo el ejemplo
de la Santísima Madre, de María Magdalena y de sus
acompañantes al pie de la Cruz.
EL DIOS QUE ESTÁ SIENDO TAN INJURIADO 53

¿Sagrada Eucaristía o Santo Grial?

Para una persona que posea el inestimable don de la


Fe, ¿qué podría ser más maravilloso que el Sacramento
de la Eucaristía? Bajo las apariencias de pan y vino, el
Cuerpo y Sangre de Jesucristo están presentes real y
sustancialmente, son ofrecidos en sacrificio y distribuidos
para alimento de las almas.
Es un misterio y un milagro renovado continuamente
ante nuestros ojos. Debemos abrir nuestras almas para
entender su significado y obtener sus beneficios.
FE PRODIGIOSA VERSUS
SUPERSTICIÓN IRREAL
Al contrario de los ángeles, el hombre está dotado de
sensibilidad. Por eso el Salvador instituyó signos visibles
que imparten la gracia que significan: los sacramentos.
Asimismo fundó una Iglesia visible con elementos visibles
como el clero, la liturgia y el ceremonial. Estos elementos
visibles son vivificados por un elemento invisible: la
gracia.
Sin este elemento sobrenatural e invisible, no podemos
entender el elemento visible ni darle su debido valor. La
Fe abre nuestros ojos a esta prodigiosa realidad de la vida
de gracia, que santifica y renueva todas las cosas. Así, la
gracia satisface la propensión natural por lo sublime, que
nos hace capaces de trascender lo mundano y amplía
nuestros horizontes más allá de lo meramente natural.
Cuando la Fe es débil, distorsionada o inexistente,
domina la sensibilidad, en lugar de la razón fortalecida
por la gracia. Las personas pierden contacto con la
sublimidad auténtica, la cual exige voluntad ascética y
sumisión del intelecto. Se entregan a la fantasía y la
superstición. Buscan un “prodigio” que les hable
EL DIOS QUE ESTÁ SIENDO TAN INJURIADO 54

directamente a la sensibilidad, satisfaga sus caprichos,


alimente su orgullo y dé rienda suelta a su sensualidad.
Todo lo cual les prepara psicológica y moralmente para
aceptar la irracionalidad del falso misticismo.
DE LA SAGRADA EUCARISTÍA
A UN SANTO GRIAL OCULTISTA
A través de este proceso sutil, muchos, en todas las
épocas, abandonaron la sublimidad de la Fe para adoptar
una creencia ciega y pueril en una prodigiosidad falsa.
En consecuencia, con el paso del tiempo el deseo
piadoso de encontrar el cáliz usado por Nuestro Señor al
instituir la Sagrada Eucaristía degeneró en el delirio de
fantasía y ocultismo que hallamos en autores inclinados
al gnosticismo. En sus escritos el cáliz simboliza a una
María Magdalena que no es la Magdalena de los
Evangelios, sino una diosa gnóstica que contrajo
matrimonio con Cristo, iniciando un linaje que nos quieren
hacer creer que incluye la dinastía merovingia francesa
(481-751) y sobrevive hasta hoy.
CAPÍTULO VII
La verdadera Santa María Magdalena

“Por todo lo cual te digo: Que le son perdonados


muchos pecados, porque ha amado mucho”.
— Lc. 7, 47.
La forma en que El Código Da Vinci retrata a Santa María
Magdalena es precisamente la del gnosticismo feminista.1
En la novela, cuando Sophie Neveu se refiere a la santa como
prostituta, Sir Leigh Teabing replica que esta falsa caracterización
fue difundida por la Iglesia para encubrir el hecho de que María
Magdalena fue esposa de Jesús y madre de Sara.

LA DISTORSIÓN Y DIFAMACIÓN DE BROWN


En realidad, la Iglesia ha presentado a Santa María Magdalena
como una pecadora arrepentida que, tratada con gran misericordia
por el Salvador, alcanzó un alto grado de santidad por la
intensidad de su contrición, su fe y su amor.2
Por esta razón, la devoción a ella fue siempre extremamente
popular en la Iglesia, especialmente en tiempos de fe, cuando la
gente entendía la belleza del arrepentimiento y la penitencia.

UN EJEMPLO ADMIRABLE DE CONVERSIÓN


Siguiendo a San Agustín, San Cipriano, San Gregorio Magno
y San Bernardo, el erudito en las Escrituras P. Cornelio a Lápide
(1567-1637) explica:

Indudablemente, Cristo permitió que Santa


María Magdalena se deleite en la lujuria para que,
una vez que fuera limpiada, su gracia se manifestase
en ella de tal manera, que de ser una pecadora ella

1. Cf. capítulo IV: La Diosa Andrógina del Erotismo Gnóstico.


2. “Por todo lo cual te digo: Que le son perdonados muchos pecados, porque ha amado
mucho. Que ama menos aquel a quien menos se perdona” (Lc. 7, 47).
LA VERDADERA SANTA MARÍA MAGDALENA 56

pasara a ser una criatura angelical; porque mientras


mayor es la enfermedad, más hace resaltar el poder
del médico que la cura. El hecho de haber sido
pecadora no destruye el honor de Magdalena, antes
bien lo aumenta: porque por numerosos y constantes
que fuesen sus pecados, ella mostró un coraje aún
mayor para liberarse del pecado y hacer penitencia.
Así, Dios puso a Magdalena como ejemplo vivo de
penitencia perfecta para todos los pecadores, para
que así ellos no desesperen ante la enormidad de
sus pecados, sino más bien confíen en la inmensa
misericordia de Dios. Pues, como enseña San Pablo,
“Jesucristo vino a este mundo para salvar a los
pecadores, de los cuales el primero soy yo; mas por
eso conseguí misericordia, a fin de que Jesucristo
mostrase en mí el primero su extremada paciencia,
para ejemplo [y confianza] de los que han de creer
en él para [alcanzar] la vida eterna” (1 Tim. 1, 15-
16).3

UNA VIDA ENVUELTA EN EL MISTERIO


Los Evangelios dan sólo un perfil general de Santa María
Magdalena, dejándonos con una imagen de ella que es a una vez
misteriosa y sublime.
Es por ello que los estudiosos de la Iglesia difieren, desde los
inicios, en la interpretación de algunos pasajes del Nuevo
Testamento que parecen referirse a ella, especialmente el pasaje
de San Lucas sobre la mujer arrepentida.4 No obstante, desde
San Gregorio Magno hasta fines del siglo VI, la tesis de que
Santa María Magdalena era la pecadora arrepentida prevaleció
al menos en Occidente, y modeló la piedad de los fieles, así
como la literatura y las artes.

3. Cornelio a Lápide, Commentaria in Scripturam Sacram, Commentaria in Lucam,


París, Ludovicum Vivès Bibliopola Editor, 1881, vol. XVI, p. 121.
4. Lc. 7, 36-50.
LA VERDADERA SANTA MARÍA MAGDALENA 57

La Iglesia no se ha pronunciado oficialmente sobre la materia.


Pero sin embargo ha aceptado la identificación de Santa María
Magdalena con la pecadora arrepentida, tanto en la Misa como
en el Oficio Divino hasta la reforma litúrgica de 1969. La Misa
del 22 de julio era dedicada a “Santa María Magdalena,
penitente”, y la lectura del Evangelio era el relato que hace San
Lucas de la pecadora que lavó los pies de Nuestro Señor con sus
lágrimas, los secó con sus cabellos, y finalmente los ungió con
precioso ungüento.5
Por ello, aunque los estudiosos aún disputan entre ellos, no
hay razón para cuestionar toda una cultura de devoción a esta
santa como modelo de conversión y penitencia, que se ha formado
a lo largo de siglos.6 Esto es de lo más verdadero, ya que ninguna
corriente académica tiene suficiente peso para prevalecer ante la
ausencia de un pronunciamiento definitivo de la Iglesia.
Sin tomar partido en este debate académico, presentaremos
la posición que ha modelado la piedad de los fieles, simplemente
para demostrar que no es fruto de una “mera confusión” como
algunos claman, y mucho menos lo es de una “campaña” contra
Santa María Magdalena como pretende El Código Da Vinci.

5. Cf. Lc. 7, 36-50. Saint Joseph’s Daily Missal, Nueva York, Catholic Book Publishing
Co., 1961, p. 969. La breve biografía de la santa que figura en el misal dice: “María
Magdalena, hermana de Marta y Lázaro, fue convertida por Nuestro Señor Jesucristo
directamente de una vida de pecado. Fue una de las pocas almas fieles que
permanecieron con Cristo durante su agonía en la Cruz. Después de la Resurrección
de Nuestro Señor, Él se le apareció y le dijo que anuncie su Resurrección a los
Apóstoles”.
6. La mayoría de estudiosos de las Escrituras de hoy se oponen a identificar a Santa
María Magdalena con la pecadora arrepentida que ungió los pies de Cristo. Su posición
está adecuadamente sintetizada por el P. Andrés Fernandes, S.J. (The Life of Christ,
Westminster (Maryland), The Newman Press, 1958, pp. 360-363) y por J. E. Fallon
(“St. Mary Magdalene”, The New Catholic Encyclopedia, vol. 9, pp. 347-349). La
tesis de que la pecadora arrepentida es María Magdalena es bien sustentada por el P.
Hugh Pope (“St. Mary Magdalene”, The New Catholic Encyclopedia). Esta posición
es sostenida por el P. Cornelio a Lápide, el gran exegeta, y también por el P. H. Lesêtre
(“Marie Madeleine”, Dictionnaire de la Bible, París, Letozey et Ané, Editeurs, 1912,
cols. 809-818).
LA VERDADERA SANTA MARÍA MAGDALENA 58

UN ALMA ARDIENTE AL SERVICIO DE DIOS


Los evangelios incluyen a Santa María Magdalena entre las
mujeres que acompañaron y sirvieron al Divino Maestro 7 a pesar
de que siete demonios fueron expulsados de ella.8 Permaneció
fiel y se mantuvo al pie de la Cruz con María Santísima, María
de Cleofás y María Salomé.9 Ayudó al entierro de Cristo y fue la
primera testigo de la Resurrección, recibiendo la misión de
anunciarla a los Apóstoles.10
Estos hechos son indiscutibles, pues los evangelistas se
refieren a ella por su nombre. La duda está en si ella fue la mujer
que ungió los pies y cabeza del Salvador.11
San Lucas no cita el nombre de la ciudad ni el de la mujer,
pero da al anfitrión el nombre de Simón el Fariseo. Este
evangelista es el único que menciona que la mujer “era de mala
conducta”.
San Mateo, San Marcos y San Juan llaman Betania a esa
ciudad. Empero, los dos primeros llaman al anfitrión Simón el
Leproso, mientras que San Juan dice que Nuestro Señor era
huésped de Lázaro y sus dos hermanas, Marta y María. San Mateo
y San Marcos no nombran a la mujer, pero San Juan afirma
claramente que fue María, la hermana de Lázaro (María de
Betania). Así mismo, en su capítulo anterior, mientras presenta a
María de Betania, aclara: “Esta María es aquella que derramó
sobre el Señor el perfume, y limpió los pies con sus cabellos; de
la cual era hermano el Lázaro que estaba enfermo”.12
Generalmente, los comentaristas admiten que el gesto de ungir
los pies y la cabeza del Salvador tuvo lugar en dos ocasiones
distintas: la primera, a cargo de la pecadora arrepentida en Galilea,
y la segunda en Judea. Ya que en la frase citada San Juan se
refiere a la unción que sucedió antes que la que él está por narrar,

7. Lc. 8, 2-3.
8. Lc. 8, 2; Mc. 16, 9.
9. Mc. 15, 40; Mt. 27, 56; Jn. 19, 25; Lc. 23, 49.
10. Mt. 27, 56-61; Mc. 16, 1-10; Jn. 20, 1-19; Lc. 24, 10.
11. Lc. 7, 36-50; Mt. 26, 6-13; Mc. 14, 3-9; Jn. 12, 3-7.
12. Jn. 11, 2.
LA VERDADERA SANTA MARÍA MAGDALENA 59

la de Judea, muchos han concluido que se está refiriendo a la


unción de Galilea a manos de la pecadora arrepentida, narrada
por San Lucas. De ahí se concluiría que San Juan estaría
identificando a María de Betania con la pecadora arrepentida.
Así, habría habido dos unciones llevadas a cabo por la misma
mujer en diferentes momentos y lugares. Este argumento es
reforzado por el hecho de que los cuatro evangelistas presentan
el mismo perfil moral y psicológico de la mujer, lo cual hace
difícil imaginar a dos personas diferentes.

MAGDALENA, DE LA QUE FUERON


EXPULSADOS SIETE DEMONIOS
Como se dijo antes, San Juan, antes de narrar la segunda
unción, dice que la hermana de Lázaro fue quien ungió los pies
de Cristo y los secó con su cabello. El P. Cornelio a Lápide arguye
que, si la pecadora arrepentida a la que San Lucas se refiere no
fuese la misma hermana de Lázaro, San Juan debería haber
distinguido claramente entre las dos, para evitar la confusión en
tan importante materia.13 Y Alcuino comenta que, como hubo
muchas Marías entre las piadosas mujeres que siguieron a Jesús,
San Juan, para identificar claramente a la hermana de Lázaro,
menciona su más notable acción, esto es la unción previamente
narrada por San Lucas. Ésta es también la opinión de San
Agustín.14
Por su parte, luego de narrar el caso de la pecadora arrepentida,
San Lucas menciona a Santa María Magdalena entre las piadosas
mujeres que siguieron a Nuestro Señor y a los Apóstoles para
servirles, y aclara que siete demonios fueron expulsados de ella.15
Aunque no establezca conexión entre la pecadora y Santa María
Magdalena, algunos piensan que es una forma discreta de sugerir
que ella era la pecadora que acababa de ser mencionada.

13. Cornelio a Lápide, op. cit., p. 121.


14. Citado por Santo Tomás de Aquino, Catena Aurea in Ioannem, caps. V-XI, http://
www.corpusthomisticum.org/cjo05.html.
15. Lc. 8, 2.
LA VERDADERA SANTA MARÍA MAGDALENA 60

El hecho de que siete demonios fuesen expulsados de ella es


usado posteriormente para reforzar esta suposición. Porque, si
bien es cierto que la posesión diabólica puede ser permitida por
Dios como una prueba sin mediar culpa de parte de la persona,
Dios también puede permitirla, como dice San Buenaventura,
“sea como castigo por el pecado, sea para corregir al pecador”.16
Guiándose por estos datos, San Agustín, San Cipriano, San
Gregorio Magno, San Bernardo, San Bernardino de Siena, San
Alfonso de Ligorio y muchos otros han entendido que la pecadora
arrepentida, Santa María Magdalena y María, la hermana de
Lázaro, fueron una misma persona.17
Muchos problemas permanecen sin resolver, como el hecho
de que Magdala está en Galilea y Betania en Judea. Sin embargo,
el P. H. Lesêtre dice:

Las dificultades encontradas en textos evan-


gélicos no son insuperables, y teniendo en cuenta
la igualdad en los personajes, es legítimo sostener
como probable que las tres Marías son una misma
persona.18

Por su parte, el P. Cornelio a Lápide dice que, por su familia,


María podría ser de Judea (Betania) pero residir en Galilea
(Magdala) por motivo de matrimonio o por poseer alguna
propiedad recibida en herencia.19
Sin embargo, tal como lo hemos afirmado, los datos que los
autores de los Evangelios nos entregaron, no son suficientes para
resolver todos los misterios comprendidos en las narraciones
respecto a Santa María Magdalena.

16. Citado por Lucien Roure, s.v. “Possession Diabolique”, Dictionnaire de Théologie
Catholique, vol. 12, col. 2644.
17. H. Lesêtre, s.v. “Marie Madeleine”, Dictionnaire de la Bible, col. 814-815; Cornelio
a Lápide, op. cit.; San Alfonso de Ligorio, Obras Ascéticas de San Alfonso María de
Ligorio, Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 1952, pp. 129-131.
18. H. Lesêtre, op. cit., col. 817.
19. Cornelio a Lápide, p. 121.
LA VERDADERA SANTA MARÍA MAGDALENA 61

UNA GRAN SANTA, NO UNA DIOSA


No existen datos fidedignos sobre la vida de Santa María
Magdalena después de la Resurrección de Nuestro Señor, su
Ascensión al Cielo y la subsecuente dispersión de los Apóstoles
para predicar el Evangelio. Según una piadosa tradición, Santa
María Magdalena, junto a San Lázaro, se trasladaron a lo que
hoy es Francia para evangelizar la parte sur de aquel país. Otras
tradiciones más difundidas en Oriente sugieren que murió en
Éfeso, en Asia Menor.
Sea como haya sido, lo cierto es que entre la gran santa y la
caricatura gnóstica y feminista de El Código Da Vinci no hay
nada en común.
CAPÍTULO VIII
La Divina Revelación y la
autoridad del Nuevo Testamento

Sin la Divina Revelación, el hombre no podría jamás conocer


los misterios de Dios —como lo es la Santísima Trinidad— que
sobrepasan la capacidad del intelecto humano. Por otro lado, la
Revelación confiere un sello de aprobación divina sobre otras
verdades y principios que orientan el pensamiento y la acción
del hombre. Así, los Diez Mandamientos explicitan y confirman
la ley natural escrita en nuestros corazones.1

REBELIÓN CONTRA LA AUTORIDAD


El problema de la sujeción a la autoridad está en el núcleo de
todo debate religioso.
La Iglesia Católica enseña que “la fe es la adhesión del
intelecto, bajo la influencia de la gracia, a una verdad revelada
por Dios, no por causa de su evidencia intrínseca sino por la
autoridad de Aquél que la ha revelado”. 2 Y para garantizar el
correcto entendimiento de la verdad revelada, Nuestro Señor
instituyó a la Iglesia visible e inerrante. Por lo tanto, someterse a
Dios implica someterse a su Iglesia, “columna y fundamento de
la verdad”.3
Los gnósticos rechazan esta doble sumisión a la divina
autoridad manifestada en la Revelación y en el Magisterio. La
sustituyen por un mero conocimiento obtenido directamente a
través de la iluminación.
En último análisis, en lugar de someterse, se hacen eco del
grito de Lucifer: “No quiero servir al Señor”.4

1. Cf. Rom. 2, 14.


2. Pietro Parenti, Antonio Piolanti y Salvatore Garofalo, s.v. “Faith”, Dictionary of
Dogmatic Theology, Milwaukee, The Bruce Publishing Co., 1952, p.101.
3. 1 Tim. 3, 15. “Las Sagradas Escrituras y la Tradición son apenas la regla remota de la
fe, mientras que la regla próxima es el Magisterio vivo de la Iglesia” (Parenti, Piolanti
y Garofalo, “Magisterium of the Church”, Dictionary of Dogmatic Theology, p. 171).
4. Jer. 2, 20.
LA DIVINA REVELACIÓN Y EL NUEVO TESTAMENTO 64

LITERATURA GNÓSTICA “CRISTIANA”


Además, procuran remplazar los Evangelios cristianos con
sus propios “evangelios”; lo que lleva al P. Jules Lebreton, S.J.,
a alertar:

Los gnósticos cristianos colocan sus revelaciones


bajo el patrocinio de algún apóstol o, a menudo, de
María Magdalena, quien supuestamente las recibió
de Cristo resucitado antes de la Ascensión.5

De hecho, propagandistas modernos del gnosticismo como


Dan Brown, quieren que el pueblo crea que el cristianismo es
una desviación del gnosticismo, que sería la verdadera religión.
Para tal fin, presentan los evangelios gnósticos como
“los registros cristianos más antiguos” y “los evangelios
inalterados”.6
Sobre el punto de si son los más antiguos, es suficiente decir
que el gnóstico “Evangelio de Felipe” (que Brown cita como
evidencia de que Jesús contrajo matrimonio con María
Magdalena) menciona los Evangelios de San Mateo y San Marcos
y la Epístola de San Pablo a los Corintios.7
Comparando la edad de los textos gnósticos con la del canon
de la Iglesia, Philip Jenkins, profesor de Historia y Estudios
Religiosos en la Universidad de Pennsylvania, comenta:

Mientras que los evangelios canónicos quedaron


completos alrededor del año 100, es poco probable
que alguno de los materiales de Nag Hammadi date
de mucho antes del 150, y la mayoría fueron escritos
probablemente entre el 150 y el 250.8

5. Jules Lebreton, S.J., y Jacques Zeiller, The History of the Primitive Church, Nueva
York, The MacMillan Co., 1944, vol. 1, p. 356.
6. DVC, pp. 245, 248. Destaques nuestros.
7. James M. Robinson (ed.), “The Gospel of Philip”, The Nag Hammadi Library, pp.
143-144, 151.
8. Philip Jenkins, Hidden Gospels, Oxford, Oxford University Press, 2001, pp. 92-93.
LA DIVINA REVELACIÓN Y EL NUEVO TESTAMENTO 65

En síntesis, como hace notar el P. William P. Saunders, la


Iglesia no aceptó los evangelios gnósticos porque:
su origen no se remite a la edad apostólica y a una genuina
autoría apostólica,
no tenían historial de uso litúrgico, y
contenían enseñanzas heréticas.9

CONSTANTINO Y EL CANON DE LA BIBLIA


Entre los absurdos contenidos en El Código Da Vinci está el
alegato de que el Emperador Constantino estableció el canon de
la Biblia con fines políticos.10
Cuando Constantino subió al trono, en el año 306, había ya
un consenso general (cambiado más tarde tan sólo en forma muy
ligera) sobre cuáles eran los libros considerados de inspiración
divina.
Con relación a los libros del Antiguo Testamento, dos
colecciones de textos fueron aceptadas entre los judíos: el texto
de Jerusalén, en hebreo, y el texto de Alejandría, en griego.
Al tiempo de Jesús, otros textos alejandrinos eran usados en
Palestina. Por ejemplo, 300 de las 350 citas del Antiguo
Testamento que figuran en el Nuevo Testamento son de la versión
alejandrina. Por esta razón, la Iglesia empezó a usar la colección
alejandrina, conocida también como la de los Setenta,11 en su
liturgia y homilías, dando así origen al canon del Antiguo
Testamento.12
En cuanto al Nuevo Testamento, se encontró en 1740 un
documento precioso llamado el Canon de Muratori. El texto

9. Cf. P. William P. Saunders, “Gnostic Gospels”.


10. Ver capítulo III.
11. Este es el nombre dado a la traducción del hebreo al griego hecha por 70 estudiosos
judíos alrededor de los años 300 a 200 a.C. en Alejandría, Egipto. Cf.
www.septuagint.net.
12. Cf. José María Bover, S.J., y Francisco Cantera Burgos, Sagrada Biblia, Madrid,
Biblioteca de Autores Cristianos, 1961; Raymond E. Brown, S.S., y Raymond F. Collins,
“Canonicity”, The New Jerome Biblical Commentary, Englewood Cliffs (Nueva Jersey),
Prentice Hall, 1990, pp. 1034-1054; F. Shroeder, s.v. “Bible III (Canon)”, The New
Catholic Encyclopedia, vol. 2, pp. 386-396.
LA DIVINA REVELACIÓN Y EL NUEVO TESTAMENTO 66

(actualmente en la Biblioteca de Milán) contiene la traducción


latina de un texto griego escrita entre los años 160 y 200 d.C. 13
El documento deja muy en claro que la relación de los escritos
del Nuevo Testamento, tal como la conocemos hoy, estaba
establecida ya hacia fines del siglo II, con excepción de las
Epístolas de Santiago y San Pedro. Asimismo, el documento
demuestra claramente el rechazo de la comunidad cristiana a los
textos gnósticos de Valentín, Metiades, Basílides y Marción.

Pero no aceptamos absolutamente nada de


Arsinoes, ni de Valentín, ni de Metiades. Tampoco
[de] aquellos que compusieron un nuevo libro de
Salmos para Marción junto a Basílides y los
catafrigios de Asia.14

F. Shroeder afirma en la New Catholic Encyclopedia:

A comienzos del siglo III, el canon del Nuevo


Testamento ya había dado el primer gran paso hacia
su determinación. Dudas adicionales se centraron
en libros distintos de los Evangelios y de lo
fundamental del corpus paulino.15

Ante las polémicas del siglo XVI, cuando Lutero y otros


innovadores rechazaron varios libros de la Biblia (o parte de
ellos), el Concilio de Trento definió dogmáticamente el canon
de la Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.16

13. “La fecha de su composición deriva claramente de las líneas 74 a 77: ‘Muy
recientemente, en nuestros tiempos, Hermas escribió el Pastor, cuando su hermano, el
obispo Pío, ocupaba la cátedra de la Iglesia de la Ciudad de Roma’. El pontificado de
Pío I fue alrededor de los años 142-155 d.C.” W. G. Most, s.v. “Muratorian Canon”,
The New Catholic Encyclopedia, vol. 10, p. 81.
14. “The Muratorian Canon”, Early Christian Writings, www.earlychristianwritings.com/
text/muratorian-latin.html. Cf. J. P. Kirsch, s.v. “Muratorian Canon”, The Catholic
Encyclopedia, www.newadvent.org/cathen/10642a.htm; y Henri Daniel-Rops, What
is the Bible?, Nueva York, Hawthorn Books, 1959, p. 35.
15. F. Shroeder, s.v. “Bible III”, The New Catholic Encyclopedia, vol. 2, p. 394.
16. Ibid., p. 395.
LA DIVINA REVELACIÓN Y EL NUEVO TESTAMENTO 67

EL CONCILIO DE NICEA
Y EL EMPERADOR “PAGANO”
Brown se refiere al Emperador Constantino como un “pagano”
y encuentra irónico que un pagano hiciera la Biblia Cristiana y
tornara Dios a Jesús en el Concilio de Nicea.17
La conversión de Constantino al cristianismo es un hecho
atestiguado por historiadores de su tiempo (Lactancio y Eusebio
de Cesarea). Más aún, después de mucha controversia los críticos
modernos también han aceptado este hecho.
En su libro Constantino el Grande, Lloyd B. Holsapple
comenta las consecuencias de la victoria milagrosa del
Emperador, en la batalla del Puente Milvio, cuando él invocó al
Dios de los cristianos.

Esta conversión no significó necesariamente una


completa reforma moral interior. No envolvió una
comprensión cabal del contenido de la revelación
cristiana. Pero sí significó que él había confesado
públicamente al Dios de los cristianos, y de esta
proclamación nunca se apartó. (...) Pese a no ser
bautizado hasta darse cuenta de la proximidad de
la muerte, y aunque ni siquiera llegó a ser
catecúmeno, su principal preocupación fueron los
problemas de los cristianos y su bienestar. 18

El P. Francis Murphy, C.S.S.R., dice asimismo:

Las convicciones religiosas de Constantino han


sido objeto de numerosas controversias. Su
conversión al cristianismo en el 312 es hoy casi
universalmente reconocida, aunque la calidad de su
adhesión a la fe cristiana aún es discutida. El que

17. DVC, pp. 231, 233.


18. Lloyd B. Holsapple, Constantine the Great, Nueva York, Sheed & Ward, 1942, pp.175-
176.
LA DIVINA REVELACIÓN Y EL NUEVO TESTAMENTO 68

haya pospuesto su bautismo hasta su lecho de


muerte no es criterio suficiente, porque la práctica
era común, y más tarde él insistió que había tenido
la esperanza de ser bautizado en el Jordán. 19

Aconsejado por un Confesor de la Fe, Osio de Córdoba 20,


Constantino convocó una reunión de los obispos en Nicea para
discutir el gran problema del momento: la propagación de la
herejía arriana. Obviamente, aquel concilio no tendría valor, ni
sería contado entre los Concilios Ecuménicos de la Iglesia, si la
convocatoria de Constantino o las decisiones de los obispos parti-
cipantes no hubiesen sido aprobadas por el Papa San Silvestre I.
¿Qué era la herejía arriana? Una versión “cristianizada” del
gnosticismo. El Diccionario de Teología Dogmática sintetiza
así los principales errores del arrianismo:

Los puntos principales de esta herejía son:


a) El único Dios verdadero no es engendrado y
no tiene comunicación con las criaturas.
b) Para crear el mundo, Dios engendró al Verbo,
quien, ya que tuvo un principio, no es Dios, sino un
ser intermediario, entre Dios y el mundo.
c) Por ello, la sustancia del Verbo es diferente
de la sustancia de Dios (el Padre). Aquél es llamado
Hijo del Padre, no en el sentido propio y natural,
sino en el sentido de hijo adoptivo.
Evidentemente, Arrio toma del gnosticismo
algunos elementos de su herejía.21

19. F. X. Murphy, s.v. “Constantine I, The Great, Roman Emperor”, The Catholic
Encyclopedia, vol. 4, p. 226.
20. “El más destacado paladín occidental de la ortodoxia en los inicios de la lucha anti-
arriana; nacido alrededor del año 256; fallecido cerca del 358, en Sirmium o España”
(Edward Myers, s.v. “Hosius of Cordova”, The Catholic Encyclopedia, vol. 7, p. 475).
21. Parenti, Piolanti y Garofalo, “Arianism”, p. 20. Destaques del original.
LA DIVINA REVELACIÓN Y EL NUEVO TESTAMENTO 69

El Concilio de Nicea se realizó en el año 325 con la


participación de obispos y teólogos de gran renombre, incluyendo
a San Atanasio. A propuesta de éste, el concilio condenó la herejía
arriana y proclamó el Símbolo (o Credo) de Nicea, que es una
refutación completa del gnosticismo:

Creemos en un solo Dios, Padre Todopoderoso,


Creador de todas las cosas visibles e invisibles; y
en un solo Señor Jesucristo, el unigénito del Padre,
esto es, de la sustancia [ek tes ousias] del Padre,
Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios
verdadero, engendrado, no creado, de la misma
naturaleza del Padre [homoousion to patri], por
quien todo fue hecho, en el cielo y en la tierra; que
por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación
bajó del cielo, se encarnó y se hizo hombre, padeció
y resucitó al tercer día, subió a los cielos y volverá
para juzgar a vivos y a muertos. Y en el Espíritu
Santo. Aquellos que dicen: hubo un tiempo en el
que Él no existía, y Él no existía antes de ser
engendrado; y que Él fue creado de la nada (ex ouk
onton); o quienes mantienen que Él es de otra
naturaleza o de otra sustancia [que el Padre], o que
el Hijo de Dios es creado, o mudable, o sujeto a
cambios, [a ellos] la Iglesia Católica los anate-
matiza.22

LA BIBLIA, UN TESORO ENVIADO DEL CIELO


No hay mejor forma de terminar estas consideraciones que
citar estas hermosas palabras del Papa Pío XII sobre las Sagradas
Escrituras:

22. H. Leclercq, s.v. “The First Council of Nicaea”, The Catholic Encyclopedia, vol. 11,
p. 45. Traducción tomada de http://www.enciclopediacatolica.com/c/concinicea.htm.
Las cursivas y palabras entre corchetes son del original.
LA DIVINA REVELACIÓN Y EL NUEVO TESTAMENTO 70

Inspirados por el divino Espíritu, escribieron los


escritores sagrados los libros que Dios, en su amor
paternal hacia el género humano, quiso dar a éste
“para enseñar, para argüir, para corregir, para instruir
en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea
perfecto y esté pertrechado para toda obra buena”
(2 Tim. 3, 16-17). No admira, pues, si la Santa
Iglesia ha guardado con suma solicitud un tal tesoro
—a ella venido del cielo y que ella tiene por fuente
preciosísima y norma divina del dogma y de la
moral—; como lo recibió incontaminado de mano
de los Apóstoles, así lo conservó con todo cuidado,
lo defendió de toda falsa y perversa interpretación
y con toda diligencia lo empleó en su ministerio de
comunicar a las almas la vida sobrenatural. De todo
ello nos ofrecen claro testimonio documentos casi
innumerables de todas las épocas.23

23. Pío XII, Encíclica Divino Afflante Spiritu, en www.intratext.com/IXT/ESL0488/


_P1.HTM.

Evangelios verdaderos y evangelios gnósticos

NAG HAMMADI Y
LOS EVANGELIOS GNÓSTICOS
El gnosticismo moderno se benefició ampliamente
cuando 52 textos antiguos fueron hallados enterrados en
una vasija de barro, cerca del poblado egipcio de Nag
Hammadi, en 1945. Proliferaron las traducciones y los
gnósticos rápidamente clamaron que los misteriosos
escritos serían en realidad los verdaderos evangelios, que
habían sido extinguidos por dirigentes de los primeros
tiempos de la Iglesia. Denominados frecuentemente como
“evangelios secretos” u “ocultos”, no son ni una ni otra
LA DIVINA REVELACIÓN Y EL NUEVO TESTAMENTO 71

cosa. Sólo cinco de ellos llevan el nombre “evangelio” y


no se acercan, de ninguna manera, a la riqueza e
historicidad de los cuatro evangelios del Nuevo
Testamento.
Muchos Padres de la Iglesia, de los cuales el mejor
ejemplo es San Ireneo (125-203) escribieron volúmenes
refutando los escritos de los gnósticos de mediados del
siglo II, sobre los cuales consideraron acertadamente que
subvertían las convicciones establecidas por Cristo y los
Apóstoles.
Los textos hallados en Nag Hammadi, o están basados
en herejías tempranas, o son traducciones coptas de ellas.
Siendo que el texto más antiguo no apareció hasta
aproximadamente el 150 d.C., no se trata de dos sistemas
que se desarrollaron lado a lado, como pretenden hacer
creer los gnósticos.
La Iglesia organizada, monolítica y jerárquica precedió
por varias décadas a estos escritos, y quizás hasta un siglo.
Por ello, los llamados “evangelios ocultos” representan el
esfuerzo de un grupo de disidentes y descontentos
empeñados en subvertir las creencias tradicionales
establecidas por la Revelación Divina.
LA AUTENTICIDAD DE LOS EVANGELIOS
DEL NUEVO TESTAMENTO
Cuando los enemigos de la tradición cristiana siembran
la duda y la confusión sobre la autoría de los cuatro
Evangelios, muestran ignorancia acerca de la docu-
mentación existente. Numerosos autores anteriores al
Concilio de Nicea, como San Ireneo de Lyon (125-203),
Tertuliano de Cartago (150-220) y Orígenes de Alejandría
(185-254), no sólo mencionan a los cuatro evangelistas
sino que dan información suplementaria que contribuye a
nuestra comprensión sobre el propósito y circunstancias
de su composición.
LA DIVINA REVELACIÓN Y EL NUEVO TESTAMENTO 72

El Apóstol Mateo escribió originalmente su Evangelio


en hebreo esperando inducir a los judíos a aceptar el
cristianismo. Los seguidores de San Pedro en Roma
convencieron a su discípulo Marcos de que les deje un
sumario escrito de las enseñanzas orales de Pedro. Lucas,
un gentil de habla griega, escribió las verdades que había
aprendido durante sus muchos viajes con San Pablo. Juan,
“el discípulo amado de Jesús”, escribió su Evangelio en
Éfeso para aplastar los errores del creciente movimiento
gnóstico que negaba la divinidad de Cristo.
La fecha de redacción de los dos primeros Evangelios
puede ser determinada por aproximación de décadas. El
texto en hebreo de San Mateo fue escrito entre los años 40
y 50, y la traducción griega aproximadamente diez años
más tarde. Todas las evidencias indican que el Evangelio
de San Marcos fue compuesto durante el período entre el
53 y el 63. El Evangelio de San Lucas coincide con la
primera prisión de San Pablo en Roma en los años 61 a
63. El Evangelio de San Juan ha sido fechado tradicional-
mente en el año 100.
La difusión e integridad de los Evangelios pueden ser
comprobadas comparando las citas del Nuevo Testamento
que hacen San Ireneo, Tertuliano y San Clemente de
Alejandría (150-215). San Ireneo cita el Nuevo Testamento
1819 veces, San Clemente 2406 veces y Tertuliano suma
un increíble total de 7259 citas. La comparación de estos
textos entre sí y con el Nuevo Testamento como existe
actualmente, muestra que las interpretaciones son
esencialmente las mismas. Siendo que existen hoy más
de 4000 manuscritos o fragmentos muy antiguos, podemos
decir que hay mayor evidencia manuscrita de los
Evangelios que de cualquier clásico latino o griego.24

24. Jeremias Wells, “Gnosticism, Anti-Catholicism and The Da Vinci Code”,


Crusade, Nov.-Dec. 2004, p. 14.
CAPÍTULO IX
Los Caballeros Templarios

Como ya fue mencionado, Brown basa El Código Da Vinci


en obras como Sangre Sagrada, Santo Grial, y La Revelación
Templaria, que falsifican la historia de los Caballeros Templarios.

EL VERDADERO SECRETO DE LOS TEMPLARIOS:


FERVOR RELIGIOSO Y VALOR MARCIAL
Para explicar el prestigio y el poder de los Caballeros
Templarios no es necesario recurrir a extravagantes teorías
conspiratorias ni a conjeturas gratuitas. Basta con conocer la
historia y la psicología del hombre medieval. Como hace notar
acertadamente Charles Moeller: “La Orden debió el rápido
crecimiento de su popularidad al hecho de combinar dos grandes
pasiones de la Edad Media: el fervor religioso y el valor marcial”.1
Como sucede a menudo en grandes instituciones, los orígenes
de los Caballeros Templarios fueron muy modestos y casi
accidentales.
Aunque los cruzados conquistaron Jerusalén el año 1099, los
caminos que llevaban a la Ciudad Santa continuaron siendo
constantemente atacados por musulmanes. Los peregrinos
cristianos viajaban con gran riesgo. En 1118, Hugo de Payens,
caballero francés de la familia de los Condes de Champaña, y
algunos de sus amigos decidieron consagrar sus vidas para
proteger esos caminos. Así comenzó la Orden de los Pobres
Caballeros de Cristo, una de las glorias de la civilización cristiana.
Gracias a la influencia de San Bernardo de Claraval, la
naciente Orden fue aprobada por el Concilio de Troyes en 1128.
Balduino II, Rey de Jerusalén, les concedió parte de su palacio,
contiguo a las ruinas del Templo de Salomón. Por ello, se les
llegó a conocer popularmente como los Pobres Caballeros del
Templo.

1. Charles Moeller, s.v. “The Knights Templars”, The Catholic Encyclopedia, vol. 14,
pp. 493-495.
LOS CABALLEROS TEMPLARIOS 74

El gran Abad de Claraval escribió una de las más bellas páginas


de la literatura cristiana delineando el perfil y la misión de los
monjes soldados: Elogios de la Nueva Caballería Templaria
(Liber ad milites Templi: De laude novae militiae).2
Ésta fue la primera de las Órdenes religiosas de Caballería,
que unieron las virtudes de la vida religiosa y de la militar.
Adicionalmente a los tres votos clásicos —pobreza, obediencia
y castidad—, los caballeros hacían el voto de los cruzados, esto
es combatir a los infieles con la fuerza de las armas.
La belleza de este ideal y el apoyo de San Bernardo —la
mayor figura religiosa de su tiempo— hicieron que la nueva
milicia creciese rápidamente. Con el paso de los años, la Orden
recibió donaciones y herencias de grandes benefactores, que
aseguraron materialmente su supervivencia.
A medida que la Orden crecía, fueron multiplicándose sus
castillos-monasterios por toda Europa Occidental y el Medio
Oriente. Para evitar asaltos y otros daños patrimoniales durante
viajes largos, los viajeros recurrían a los templarios. Un peregrino
podía depositar dinero en un convento de Francia o Inglaterra y
recibía una letra de cambio autorizándolo a retirar el mismo
monto en su destino, fuera éste Chipre o Jerusalén. Debido a los
diferentes tipos de cambio que existían normalmente entre los
dos lugares, la Orden obtenía generalmente beneficios
económicos de aquellas transacciones.
Los Caballeros Templarios inspiraban tal confianza que
algunos reyes les entregaban la custodia de sus tesoros reales. Al
ir creciendo su patrimonio, los templarios empezaron a conceder
préstamos al estilo bancario.3 Con las ganancias, la Orden
financió sus actividades militares, que requerían grandes sumas.

EL PRECIO DE LA SANGRE
Más que el oro y la plata, la defensa heroica que los templarios
hicieron de Tierra Santa les costó un alto precio en sangre. En

2. Ver www.the-orb.net/encyclop/religion/monastic/bernard.html.
3. Cf. Jacques Wolff, “La chute des moines banquiers”, Historia, Feb. 1995, pp. 18-21.
LOS CABALLEROS TEMPLARIOS 75

dos siglos de combate contra musulmanes, unos 20.000 monjes-


soldados perecieron en el campo de batalla o fueron ejecutados
por el enemigo después de ser tomados prisioneros. Al contrario
de otros caballeros, a los templarios les era prohibido, por su
propia regla, pagar rescate. Dado que el enemigo no podía lucrar
con su prisionero, las opciones para un caballero templario
capturado eran: negar la Fe católica o morir. El martirio era la
norma general.4

DECADENCIA DE LA EDAD MEDIA


En 1285, Felipe IV, llamado el Bello, se convirtió en Rey de
Francia. Él era diametralmente opuesto a su abuelo, San Luis IX.
Mientras éste representaba el espíritu de caballería en sus aspectos
más sublimes —heroísmo al servicio de la Fe—, el nieto hizo
gala de cinismo, pragmatismo, ansias de poder y de riquezas. Se
rodeó de legistas, especialistas en Derecho Romano que
eventualmente transformaron la monarquía orgánica de la Edad
Media en la monarquía absoluta del Renacimiento.
Cuando “las dos grandes pasiones de la Edad Media, el fervor
religioso y el valor marcial”, empezaron a declinar, fueron
remplazados por una mentalidad práctica y egoísta. La
popularidad de los templarios menguó, así como la de las
cruzadas. En muchos lugares el fervor de los propios monjes-
soldados declinó.
Con la caída del Reino Cristiano de Ultramar en 1291,5
muchos comenzaron a cuestionar la razón de ser de la Orden y a
codiciar sus bienes.

4. Cf. Moeller, s.v. “The Knights Templars”, The Catholic Encyclopedia.


5. Acre, capital del Reino de Ultramar después de la conquista de Jerusalén por Saladino,
cayó a manos del Sultán mameluco Al-Ashraf Khalil el 28 de mayo de 1291. El 31 de
julio el Sultán ya había tomado las cinco fortalezas cristianas que restaban en Tierra
Santa, y el Reino de Ultramar cesó de existir. Con la esperanza de reafianzarse en el
continente, los templarios continuaron resistiendo en la reseca isla de Ruad, a dos
millas de su recién perdida ciudad-fortaleza de Tortosa. Sin embargo, en setiembre de
1303 —mientras los emisarios de Felipe el Bello abofeteaban al Papa Bonifacio VIII
en Agnani— los templarios evacuaron la isla y se retiraron a Chipre. Cf. Stephen
Howarth, The Knights Templar, Nueva York, Dorset Press, 1982.
LOS CABALLEROS TEMPLARIOS 76

FELIPE IV DECLARA SU
ASCENDENCIA SOBRE EL PAPA
Los templarios pronto quedaron envueltos en una tragedia
que fue una extensión de la lucha de Felipe el Bello para imponer
su tutela al Papa y a la Iglesia.
En 1296, Felipe entró en conflictos con el Papa Bonifacio
VIII. Este gran Pontífice resistió valientemente la intromisión
del Rey de Francia en asuntos de la Iglesia francesa. En 1302
emitió la bula Unam Sanctam. Ella afirma que el poder espiritual
tiene la misión de inspirar, guiar y corregir al poder temporal,
sin absorberlo, y que ambos poderes deben trabajar en armonía
para el bien del pueblo y de las almas.
El rey y sus legistas reaccionaron calumniando al Papa. Fue
convocado el Parlamento, y el legista Guillermo de Nogaret acusó
al Papa de herejía, simonía, brujería y sodomía, las mismas
acusaciones que después levantaría contra los templarios.
Este conflicto motivó una escena que muchos consideran
simbólica del final de la Edad Media. Las tropas francesas
invadieron el castillo de Agnani, cerca de Roma, donde el Papa
se había refugiado. Nogaret insultó al Papa, y Sciarra Colonna,
un patricio romano, enemigo personal del Papa y aliado de los
franceses, abofeteó al Papa con un guantelete de hierro. El
Pontífice, quien ya contaba con 86 años de edad, debilitado por
esta grave ofensa y brutalidad, falleció poco después (octubre
de 1303).
Después del brevísimo reinado de Benedicto XI, Felipe el
Bello influyó pesadamente en la elección de un Papa francés,
Bertrand de Got, Arzobispo de Bordeaux, quien tomó el nombre
de Clemente V y transfirió el gobierno de la Iglesia a Avignon,
en Francia.6

6. Cf. Ivan Gobry, “Comment le Roi de France soumit la Papauté”, Historia, Feb. 1995,
nº 578, pp. 12-17; Moeller, s.v. “The Knights Templars”, The Catholic Encyclopedia.
LOS CABALLEROS TEMPLARIOS 77

EL REY FELIPE IV CONTRA LOS TEMPLARIOS


Habiendo sometido al Papado, el Rey francés se volvió contra
los templarios, el símbolo más visible de la combatividad católica
medieval. Pierre Vial, profesor de Historia Medieval en la
Universidad de Lyon, escribe:

El mecanismo difamatorio desencadenado


contra los templarios utiliza los mismos métodos,
acusaciones y mortíferas palabras usadas en el
pasado contra ilustres adversarios de Felipe el Bello:
el obispo Bernard Saisset y el Papa Bonifacio VIII.7

Durante la noche del viernes 13 de octubre de 1307, en una


acción policial sin precedentes, tropas armadas invadieron todos
los castillos-monasterios templarios en Francia. Los templarios
no ofrecieron resistencia ante la orden de arresto dada por el Rey.
Los caballeros fueron interrogados con torturas brutales.
Cuarenta de ellos murieron durante los interrogatorios. Sin
embargo, un gran número, para salvarse de más tormentos
confesaron lo que sus ejecutores querían oír. El propio Gran
Maestre, Jacques de Molay, admitió su “culpabilidad”.
Es reveladora la declaración hecha por el caballero templario
Ponsar de Gisy después de su confesión bajo tortura:

¡Si ellos me someten nuevamente a la misma


tortura, yo diré lo que ellos deseen! A pesar de que
estoy dispuesto a entregar mi vida y ser quemado o
hervido por el honor de la Orden, bajo condición
de que el sufrimiento sea breve, no soy capaz de
soportar largos tormentos como aquellos a los que
me sometieron [los investigadores reales].8

7. Pierre Vial, “L’Arrestation Spetaculaire des Templiers: Etaient-ils innocents ou


coupables?”, Historia, Feb. 1995, p. 25.
8. Ibid., p. 28.
LOS CABALLEROS TEMPLARIOS 78

El Papa Clemente V protestó ante tales procedimientos, pero


el Rey lo amenazó con represalias. Tal como en tiempo de
Bonifacio VIII, “libelos virulentos empezaron a circular acusando
al Papa de favorecer la herejía y a los herejes. Clemente V fue
incapaz de resistir estas presiones”.9
Los templarios que se retractaron de sus confesiones fueron
condenados por la Inquisición —que estaba controlada por el
Rey— y quemados vivos como herejes relapsos. El Gran Maestre
estuvo entre ellos. Él, mientras estaba siendo quemado, atado a
un poste cerca de la Catedral de Notre Dame de París, invocó a
Dios como testigo de que la Orden era inocente y convocó
solemnemente al Rey y al Papa ante el tribunal de Dios. Ambos
murieron el mismo año.
El pusilánime Papa francés abrió su propia investigación sobre
la Orden. Según Charles Moeller,

La culpabilidad de individuos, que fue conside-


rada probada, no implicaba la culpabilidad de la
Orden. Aunque la defensa de la Orden fue conducida
pobremente, no se pudo probar que la Orden, como
un todo, profesara alguna doctrina herética, ni que
una regla secreta, distinta de la regla oficial, fuese
practicada. En consecuencia, en el Concilio General
de Viena, en el Delfinado, el 16 de octubre de 1311,
la mayoría fue favorable a mantener la Orden. El
Papa, indeciso y acosado, adoptó finalmente una vía
intermedia: decretó la disolución, no la condenación
de la Orden, y no por sentencia penal, sino por Decre-
to Apostólico (Bula del 22 de marzo de 1312).10

Los reyes de Portugal y Aragón percibieron la injusticia de


este decreto y solicitaron al Papa establecer nuevas órdenes de
caballería para los templarios en sus reinos. Así, con aprobación
papal, el Rey de Portugal creó la Orden de Cristo, la cual en el

9. Ibid., p. 28.
10. Moeller, s.v. “The Knights Templars”, The Catholic Encyclopedia.
LOS CABALLEROS TEMPLARIOS 79

siglo posterior encabezó la conquista de los mares, extendiendo


la Cristiandad a tierras hasta entonces desconocidas; en Aragón
el rey creó la Orden de Montesa para defender los territorios
cristianos de los ataques de moros y piratas.
En otros países, el patrimonio de los templarios fue entregado
a los Caballeros de San Juan de Jerusalén (más tarde conocidos
como Caballeros de Malta). La mayoría de los caballeros
sobrevivientes se incorporaron a esta u otras órdenes de caballería
(los Caballeros Teutónicos, los Caballeros de Calatrava y otros).
Otros volvieron a la vida civil.
Los Pobres Caballeros de Cristo del Templo de Jerusalén
nunca fueron restaurados como una Orden por la Iglesia. A pesar
de sus metas, todas las agrupaciones que reivindican ser la
continuación de los caballeros templarios carecen de legitimidad.

Acusaciones dudosas
contra la Orden del Templo

El profesor Alan Forey, especialista en órdenes


militares, aplicando argumentos de sentido común, levanta
dudas sobre las acusaciones contra los Templarios:
a) A pesar de que todos los conventos de la Orden
fueron allanados en la misma noche, no fue encontrado
ningún ídolo ni rastro de alguna ceremonia secreta.
b) A lo largo de la historia de la Orden, muchos
caballeros retornaron a la vida civil, pero ninguno de ellos
denunció la “idolatría” de la Orden.
c) Hubiera sido prácticamente imposible esconder el
“carácter anticristiano” de la Orden por tanto tiempo.
d) Las autoridades obtuvieron reconocimientos de culpa
sólo mediante la tortura, y éstos muchas veces fueron
objeto de retractación.11

11. Cf. Alan Forey, “The Military Orders”, The Oxford Illustrated History of
the Crusades, Nueva York, Oxford University Press, 1995, p. 215.
CAPÍTULO X
El Priorato de Sion: Una ficción de
mitómanos y falsificadores

En lo que se refiere al Priorato de Sion al que Brown alude,


su rol e importancia es pura ficción: un montaje de mitómanos y
falsificadores.
Para principiantes, la afirmación de que el supuesto fundador
del Priorato, Godofredo de Bouillon, hijo de Eustaquio II, Conde
de Boloña, y de Ida, hija de Godofredo, Duque de Baja Lorena,
era descendiente de Nuestro Señor, además de ser blasfema, es
tan estrafalaria que hasta desafía la imaginación. Asimismo, el
gran caudillo de la Primera Cruzada nunca fundó sociedad secreta
alguna, mucho menos el Priorato de Sion. Sobre este punto
tenemos el testimonio de la historia.
Además, existe imposibilidad cronológica. Godofredo nació
cerca del año 1060 y murió en 1100. El Priorato de Sion fue
fundado en el siglo XX, en 1956 para ser precisos, por un
mitómano llamado Pierre Plantard. El Priorato no tiene ninguna
relación con Tierra Santa. El Monte Sion del cual toma su nombre
es una pequeña colina en las afueras de St. Julien-en-Genevois,
en Francia, donde Plantard registró su asociación.1
Dan Brown sostiene que Pierre Plantard desciende de los
merovingios (algo que el mismo Plantard empezó a afirmar a
partir de cierto momento de su conturbada vida) y de Jesús y
María Magdalena (algo que Plantard permitió que otros digan
de él, pero más tarde negó). La aseveración de Brown de que
Plantard vivió oculto por miedo a la Iglesia es también falsa.2
En realidad, Pierre-Athanase-Marie Plantard (1920-2000),
hijo de un ayudante de cámara y una conserje, fue un inadaptado
social, manteniéndose con pequeños trabajos y tratando de crear

1. Cf. http://priory-of-sion.com. Esta página web ofrece abundante documentación de


primera mano sobre el pseudo-priorato.
2. Cf. DVC, pp. 260, 442; Massimo Introvigne, “Beyond The Da Vinci Code: History
and Myth of the Priory of Sion”, junio de 2005, http://www.cesnur.org/2005/
pa_introvigne.htm.
EL PRIORATO DE SION 82

La Abadía (y no Priorato) de Sion

Los cruzados reconstruyeron la iglesia del Monte Sion


en Jerusalén, que estaba en ruinas. Puesta bajo los cuidados
de los Canónigos de San Agustín, se convirtió en la Abadía
del Monte Sion. No posee nada en común con el Priorato
de Sion de Dan Brown. Después de la caída del Reino
Cristiano, los monjes se trasladaron a Orleáns, Francia.
En 1619 la comunidad dejó de existir y el Rey Luis XIII
transfirió su patrimonio a los jesuitas.3

3. Cf. A. Allaria, s.v. “Canons and Canonesses Regular”, The Catholic


Encyclopedia, vol. 3, p. 288-297; Bernard Hamilton, “Truth and Falsity in
The Da Vinci Code”, The Times Literary Supplement, 8 de junio de 2005,
www.the-tls.co.uk/this_week/story.aspx?story_id=2111067.

un mito para sí mismo. El 13 de febrero de 2004, Claude Charlot,


jefe de los Archivos y el Museo de la Policía de París, escribió lo
que sigue, en respuesta a un pedido de información del
investigador inglés Paul Smith:

Acerca de Pierre Plantard, alias “Pierre de


France” o “Varrau de Verrestra”, tenemos archivada
una pequeña carpeta designada #GA P7. Esta
carpeta, con unas cuarenta páginas, esencialmente
expone la actividad de Pierre Plantard durante la
Ocupación. (...)
Pierre Plantard aparentó ser un joven iluminado,
descubriendo periódicamente hipotéticas cons-
piraciones “judeo-masónicas” y ofreciendo
continuamente sus servicios, sin que nadie preste
la menor atención, por cierto. Su peso político fue
inexistente, su influencia, nula.
Al parecer ocupó su tiempo creando movi-
mientos más o menos ficticios (Renovación
EL PRIORATO DE SION 83

Nacional Francesa, Grupo de la Juventud Católica)


y programas nebulosos (“Purga y Renovación de
Francia”); escribió algunos boletines sin repercusión
(Rénovation Française, Vaincre); y alardeó falsa
amistad con políticos para darse importancia.4

UN DOSSIER FRAGUADO
PUESTO EN LA BIBLIOTECA NACIONAL
Dan Brown se refiere a un “importante documento”
descubierto por la Bibliothèque Nationale llamado Les Dossiers
Secrets. Está archivado con el número 4º 1m1 249.5
Este documento es una falsificación y fue colocado en la
Biblioteca Nacional de Francia. Para dar credibilidad a sus
disparatadas afirmaciones genealógicas y a su Priorato sin
sentido, Plantard reclutó a un marqués belga en quiebra, Philippe
de Chérisey (1925-1985). Juntos, falsificaron varios documentos
y los depositaron en la Bibliothèque Nationale, en París, entre
1965 y 1967.
Utilizando estos documentos falsos, un tercer cómplice,
Gérard de Sède (1921-2004), especialista en asuntos esotéricos,
escribió y publicó L’Or de Rennes en 1967, lo que volvió famosas
las fantasías de Plantard.6 En este libro se basan una serie de
otros tantos, que apilan absurdo sobre absurdo. Los autores de
Sangre Sagrada, Santo Grial añadieron más confusión, al
declarar que Plantard, además de descender de los merovingios,
era descendiente en línea genealógica de Jesús y María
Magdalena.7

4. Carta de Claude Charlot del 13 de febrero de 2004. Facsímil en francés en http://


priory-of-sion.com/psp/gap/cletter.html. Ver también http://priory-of-sion.com/psp/
id170.html.
5. Cf. DVC, pp. 206 y 326.
6. Cf. Massimo Introvigne, op. cit.; Gérard de Sède, Rennes-le-Chateau – le dossier; les
impostures, les phantasmes, les hypothèse, París, Editions Robert Laffont, 1988, pp.
107-111; “Priory of Sion Parchments and Steven Mizrach”, http://priory-of-sion.com/
posd/parchments.html; Wieland Willker, “Codex Bezae and The Da Vinci Code: A
Textcritical Look at the Rennes-le-Chateau Hoax”, http://www-user.uni-bremen.de/
~wie/Rennes/.
7. Cf. Baigent, Leigh and Lincoln, passim.
EL PRIORATO DE SION 84

Acerca de estos documentos, Aviad Kleinberg, profesor de


Historia de la Universidad de Tel Aviv, señala:

La Biblioteca Nacional en París, tal como la


Biblioteca Nacional y Universitaria Judía y la
Biblioteca del Congreso, guarda documentos
semejantes. Ella no es responsable por sus
contenidos o calidad.8

Acerca de las fantasías contenidas en El Código Da Vinci, el


mismo profesor comenta:

¿Qué hay de correcto en esta historia? Casi nada.


Las principales opiniones de Brown son tomadas
de una serie de fraudes elaborados en Francia en
los años 30 y 40 por un grupo de creyentes de
doctrinas esotéricas, extremistas de izquierda,
antisemitas y partidarios de Pétain. Más tarde, este
disparate cosechó publicidad y circuló en cierto
número de libros, el más conocido de los cuales es
“Sangre Sagrada, Santo Grial”, publicado en los 80
con enorme éxito. Todos estos fraudes (sobre el
Priorato de Sion y la espuria lista de sus dirigentes)
fueron descubiertos hace mucho tiempo, incluyendo
los dossiers secretos, que Brown menciona como
documentos auténticos de la Biblioteca Nacional
de París.9

8. Aviad Kleinberg, “The Feminist Mystique”, Haaretz Daily, 7 de noviembre de 2003.


9. Ibid.
TERCERA PARTE
El Código detrás del Código
Gnosticismo: Doctrina e Historia
CAPÍTULO XI
El gnosticismo:
La falsa sabiduría del demonio

“Pues esa sabiduría no es la que desciende


de arriba; sino que es terrena, animal, y diabólica”.
— Sant. 3, 15.
De acuerdo con la doctrina católica, Dios es infinito y, por lo
tanto, posee en sí mismo toda la perfección posible; Él se basta a
sí mismo para su felicidad eterna. Por tanto, no le era necesario
crear el universo.
Sin embargo, el bien tiende a difundirse. Y puesto que Dios
es el Supremo Bien y es Todopoderoso, Él expandió su bondad
creando. En un acto de amor completamente gratuito, Dios
produjo de la nada el universo y todas las cosas que hay en él.
Siendo reflejo de la perfección divina, la Creación rinde gloria
extrínseca a Dios: “Los cielos publican la gloria de Dios, y el
firmamento anuncia las obras de sus manos”.1

AMOR POR AMOR


Dios dotó a sus criaturas angélicas y humanas de una voluntad
libre, para que pudieran elegir amarlo a Él. Habiendo recibido el
don inestimable de la existencia por amor, estas criaturas deben
corresponder con gratitud y sumisión.

REBELIÓN CONTRA EL BIENHECHOR


En vez de esto algunos ángeles, admirando de un modo
desordenado su propia perfección, pensaron orgullosamente:
“semejante seré al Altísimo”.2 Abusando de su libre albedrío,
rehusaron dar a Dios sumisión amorosa. De ahí el grito de rebelión
de Lucifer: “No quiero servir”.3
1. Sal. 18, 2.
2. Is. 14, 14. Aquí el Profeta se refiere al rey de Babilonia. Algunos Padres de la Iglesia
aplican este pasaje al demonio.
3. Jer. 2, 20. Ésta es también una aplicación más bien alegórica y espiritual que una
estrictamente exegética.
EL GNOSTICISMO: LA FALSA SABIDURÍA DEL DEMONIO 88

La Creación: Una expresión de


la bondad de Dios

“Dios, por su bondad y virtud omnipotente, no para


aumentar su bienaventuranza ni para adquirirla, sino para
manifestar su perfección por los bienes que reparte a la
criatura, con libérrimo designio, juntamente desde el
principio del tiempo, creó de la nada a una y otra criatura,
la espiritual y la corporal, esto es, la angélica y la
mundana”.4

4. Concilio Vaticano I, Constitución Dogmática sobre la Fe Católica, en


Denzinger, nº 1783.

Estos ángeles rebeldes fueron expulsados del Cielo y arrojados


a los abismos por San Miguel Arcángel y sus legiones.5 Nuestro
Señor mismo mencionó esta derrota de Satanás cuando dijo a
sus discípulos: “Yo estaba viendo a Satanás caer del cielo a
manera de relámpago”.6
En el Jardín del Edén, Satanás, el engañador, el enemigo de
la humanidad, tentó a nuestros primeros padres con el pecado
del orgullo que lo había llevado a su propia caída: “ser como el
Altísimo”. Incitó a Eva a desobedecer al Creador como un medio
de llegar a ser igual a Él: “Seréis como dioses”.7 Desde entonces
ha tentado incesantemente a la humanidad, con su sabiduría
“terrena, animal y diabólica”.8

5. Apoc. 12, 7-9 .


6. Lc. 10, 18.
7. Gén. 3, 5.
8. Sant. 3, 15. Como dice San Pablo: “Pero el Espíritu [Santo] dice claramente, que en
los venideros tiempos han de apostatar algunos de la fe, dando oídos a espíritus falaces
y a doctrinas diabólicas, enseñadas por impostores llenos de hipocresía, que tendrán la
conciencia cauterizada, quienes prohibirán el matrimonio y el uso de los manjares,
que Dios creó para que los tomasen con hacimiento de gracias los fieles y los que han
conocido la verdad” (1 Tim. 4, 1-3).
EL GNOSTICISMO: LA FALSA SABIDURÍA DEL DEMONIO 89

GNOSTICISMO: LA SABIDURÍA DEL DEMONIO


La gnosis (conocimiento en griego), o gnosticismo, es un
conjunto de doctrinas y prácticas a través de las cuales el demonio
seduce al hombre para que éste se le una en su frustrada pretensión
de ser como Dios.
¿Cómo puede esta proposición absurda parecer al menos
plausible, ya que es opuesta a nuestra percepción acerca de
nosotros mismos y del universo creado? ¿Cómo puede haber
paridad entre una criatura finita y mortal, y el Dios infinito y
eterno? ¿Cómo destruir en el hombre su natural sentido de gratitud
y sumisión hacia Dios, a quien debe no sólo la existencia sino la
conservación en ésta, la elevación al estado de gracia, y la
Redención?
Para poner a la criatura y al Creador al mismo nivel, sería
preciso negar la diferencia fundamental que existe entre ellos.
Se debe hacer creer que la criatura y el Creador son iguales en
naturaleza, y que la creación del universo no se debe a un acto
libre de amor de parte de Dios.

UNA VERDAD CONOCIDA


SÓLO POR LOS ILUMINADOS
De esta manera, el gnosticismo —sabiduría “terrena, animal
y diabólica”— forja mitos para explicar la naturaleza divina y la
naturaleza humana, la creación y la salvación. Estos mitos no
sólo son contrarios a la Revelación Divina y a los sanos principios
filosóficos, sino también a la propia experiencia humana.
Los sistemas gnósticos promueven una nueva dimensión de
la realidad, que trasciende las limitaciones de los simples mortales
y es conocida solamente por aquellos que reciben las
iluminaciones de la gnosis. Es un conocimiento mágico, distinto
del conocimiento a través de la razón, que transforma a su
poseedor en aquello que los gnósticos llaman un ser diferente,
perfecto o espiritual (pneumático).
Como todo lo que se basa en la falsedad, los mitos y teorías
gnósticas están llenos de contradicciones internas y envueltos
EL GNOSTICISMO: LA FALSA SABIDURÍA DEL DEMONIO 90

en un lenguaje oscuro y complicado. Ellos abarcan un elenco


vertiginoso de seres y nombres. La confusión resultante es a veces
erróneamente tomada como sabiduría profunda.

EL MITO GNÓSTICO
El aspecto multifacético del gnosticismo hace difícil dar una
síntesis de él. Sin embargo, así pueden resumirse sus puntos
principales: 9

1. Dualismo: Dios versus la materia


Dios es un ser completamente inaccesible, desconectado
totalmente de la creación del universo visible o del destino
del hombre. Es inaccesible e incognoscible hasta tal punto,
que algunos gnósticos lo llaman el “No-Ser”.10
En oposición a Dios, existiendo también eternamente, está
la materia, que es el principio del mal (dualismo).
Dios emanó innumerables “eones” divinos, supra-
mundanos, de perfección decreciente, los cuales tomados
en su conjunto constituyen la plenitud (pleroma) de la vida
divina. Estos eones son bisexuales, andróginos, o forman
parejas con sus contrapartes (sizigias).
El último de estos eones, la Alta Sofía (sabiduría) produjo
una Sofía inferior (también llamada Achamoth),
responsable por el mundo material.

9. Para un estudio más profundo, ver “Gnosticism”, en The Catholic Encyclopedia, vol.
6, pp. 592-602, y también los artículos sobre “Aeons”, “Demiurge”, “Antinomianism”,
“Nicolaites” y “Albigenses”. También de utilidad y menos técnico, “Gnosticism”, en
The New Catholic Encyclopedia, vol. 6, pp. 523-528, y “Jewish Gnosticism”, pp. 528-
533. Ver también Hans Jonas, “Gnosticism”, en The Encyclopedia of Philosophy (Nueva
York, The MacMillan Co. & The Free Press, 1967), vol. 3, pp. 336-342. Un estudio
más completo del mismo autor es The Gnostic Religion. Sobre la lucha de la Iglesia
primitiva contra el gnosticismo y para una buena explicación de las herejías gnósticas
de ese tiempo, ver Jules Lebreton, S.J., y Jacques Zeiller, The History of the Primitive
Church, vol. 1, pp. 355-359, vol. 2, pp. 617-715.
10. Así, el hereje gnóstico Basílides (siglo II d.C.) afirma: “Dios es el No-Ser, hasta Él,
que hizo el mundo de lo que no era; No-Ser hizo No-Ser” (J. P. Arendzen, s.v.
“Basilides”, The Catholic Encyclopedia, vol. 2, p. 327).
EL GNOSTICISMO: LA FALSA SABIDURÍA DEL DEMONIO 91

2. La Creación, obra de un dios malo


La Sofía inferior (“sagrado femenino”), habiendo
satisfecho su deseo de conocer al dios incognoscible, fue
expulsada del Pleroma.
En un intento por reproducirse, ella se volvió andrógina
(bisexual)11 y a través de la auto-fecundación concibió y
dio a luz un ser malvado, fallido y distorsionado llamado
el Demiurgo (artesano, fabricante).
Este ser fallido, ignorante de su origen divino, de la sublime
realidad del Pleroma, y de la existencia del dios
inaccesible, creyó que él mismo era el único dios.
Dotado con los poderes de su madre, Sofía, el Demiurgo
creó después el universo visible, moldeando la materia
eterna para este fin.
Así, la creación del universo visible no es la obra de Dios
o el resultado de un libre acto de amor, sino que proviene
de un ser maligno, el Demiurgo (a quien los gnósticos
identifican con el Dios del Antiguo Testamento).

3. Una partícula divina aprisionada dentro del hombre


Por razones que varían según cada sistema gnóstico, una
chispa divina cayó o fue engañosamente atraída a las
regiones inferiores, quedando aprisionada dentro de la
materia.
Haciendo uso de esta materia que contenía la partícula
divina, el Demiurgo y sus ayudantes, los Arcontes
(gobernantes), crearon al hombre.
El hombre está, entonces, compuesto de tres elementos
distintos: el cuerpo material, un alma inmaterial (la psique)
—dominada, sin embargo, por la materia— y el espíritu
(pneuma), la partícula divina.

11. Ver capítulo IV.


EL GNOSTICISMO: LA FALSA SABIDURÍA DEL DEMONIO 92

4. Mensajero en vez de Redentor


Las semi-divinidades que residen en el Pleroma decidieron
rescatar las partículas divinas aprisionadas en los hombres.
Para este fin ellos enviaron un Mensajero o Iluminador
cuya misión era revelar al hombre, por medio de una
iluminación o conocimiento superior (gnosis), su
verdadera naturaleza, puesto que, a causa del vínculo con
su cuerpo material, el hombre había perdido la noción de
su naturaleza divina.
De esta manera, la revelación gnóstica no trata acerca de
Dios y su obra, sino del hombre y su propia naturaleza
divina: es una auto-revelación.

5. El hombre redime a Dios


Sin embargo, para descender a las regiones inferiores y
tratar de rescatar la partícula divina, este Mensajero o
Iluminador tuvo que tomar una naturaleza humana (o más
precisamente su apariencia, ya que él es un espíritu puro)12
y así exiliarse del Pleroma.
De esta manera, en la medida en que este “salvador” salva
al hombre, se salva a sí mismo, ya que ahora es capaz de
dejar su exilio y retornar al Pleroma. Él es, por tanto, un
salvador salvado.13

12. Los herejes docetas afirmaban que Nuestro Señor no fue verdadero Dios y verdadero
hombre, que su cuerpo era una mera apariencia (dokesis, apariencia o semblanza en
griego). Cf. J.P. Arendzen, s.v. “Docetae”, The Catholic Encyclopedia, vol. 5, pp. 70-72.
13. “El hecho de que en el cumplimiento de su tarea, el mensajero eterno deba asumir él
mismo el destino de la encarnación y del exilio cósmico, y el hecho adicional de que,
por lo menos en la variante persa del mito, él es en cierto sentido idéntico a aquellos a
quienes llama —las partes anteriormente perdidas de su ser divino—, producen la
estremecedora idea del ‘salvador salvado’ (salvator salvandus)”, (Hans Jonas, s.v.
“Gnosticism”, The Encyclopedia of Philosophy, vol. 3, p. 340).
EL GNOSTICISMO: LA FALSA SABIDURÍA DEL DEMONIO 93

6. La salvación a través del conocimiento (gnosis)


A diferencia del cristianismo, la perfección y la salvación
del hombre no se realiza a través de la fe y las buenas
obras, sino a través del conocimiento, iluminación, gnosis.
Por medio de esta iluminación, el hombre entra en contacto
con la partícula divina aprisionada en él, y se separa, poco
a poco, de la dominación de la materia, volviéndose
espiritual (pneumático).14

7. Tres categorías de hombres


Los gnósticos dividen a los hombres en tres categorías:
a) los hílicos,15 totalmente dominados por la materia (la
mayoría); b) los psíquicos,16 más perfectos pero todavía
influidos por la materia; c) los pneumáticos,17 los perfectos
o espirituales, a quienes les es permitida una completa
licencia moral.

8. Reencarnación
En general, los gnósticos son reencarnacionistas. Ellos
creen que son necesarias sucesivas reencarnaciones para
que la partícula divina sea enteramente libre para retornar
al Pleroma.

9. Androginismo
Diversos sistemas gnósticos presentan a la diosa y al primer
hombre que son a la vez masculino y femenino.

14. “El Salvador gnóstico no salva. El gnosticismo no tiene la noción de expiación. No


hay pecado que deba ser expiado, salvo que la ignorancia sea tal pecado. El Salvador
tampoco beneficia con su sufrimiento vicario a la raza humana, en ningún sentido”
(J.P. Arendzen, s.v. “Gnosticism”, The Catholic Encyclopedia, vol. 6, p. 595).
15. Del griego hyle, materia.
16. Del griego psyche, alma.
17. Del griego pneuma, aire, espíritu, aliento.
EL GNOSTICISMO: LA FALSA SABIDURÍA DEL DEMONIO 94

Algunos de estos sistemas creen que el “pecado original”


fue una separación del ser andrógino (Adán-Eva) en dos
seres distintos, masculino y femenino.

De esta manera, el gnosticismo es un rechazo absoluto de la


enseñanza católica acerca de Dios, la Creación y la Iglesia. Es la
mentira más vieja, más fundamental y más recurrente del
demonio.18 Para evitar ser engañados con ella por el padre de la
mentira, debemos tener en cuenta el consejo de Tobías a su hijo:

“No permitas jamás que la soberbia domine en


tu corazón o en tus palabras; porque de ella tomó
principio toda especie de perdición”.19

18. Cf. H. Cornelis, O.P., y A. Léonard, O.P., La Gnose Éternelle, París, Libraire Arthème
Fayard, 1959.
19. Tob. 4, 14.
CAPÍTULO XII
El gnosticismo:
Una perversión de la Moral

“No queráis engañaros, hermanos míos: ni los


fornicarios,
ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados...
han de poseer el reino de Dios”.
— 1 Cor. 6, 9-10.
La ética gnóstica —al igual que otras normas de conducta—
surge de una visión del mundo. Los errores de la cosmovisión
gnóstica modelan su ética, y ésta resulta perjudicial para el
individuo y para la sociedad.

AMORALIDAD TOTAL
Según el gnosticismo, la materia es el principio del mal. Ya
que el mal moral es del cuerpo material, la noción de
responsabilidad personal por las propias acciones queda
eliminada. Asimismo, puesto que la perfección resulta de un
conocimiento mágico, de una iluminación que lleva a un contacto
directo con la divinidad, las buenas obras o la virtud no son
necesarias; basta el conocimiento. Más aún, dado que la partícula
divina interna no está tiznada de obras maléficas, el gnóstico no
precisa de límites morales.
San Ireneo —quien aprendió la Fe de San Policarpo, discípulo
de San Juan Evangelista— fue el principal paladín de la Iglesia
contra los gnósticos en el siglo II. En su libro Adversus Haereses
(Contra los Herejes), él resume la argumentación gnóstica para
la amoralidad de este modo:

Por eso nos hace falta una buena conducta, pues


de otra manera no podremos salvarnos. En cambio
enseñan que ellos no se salvan por las obras, sino
que, por el hecho de ser de naturaleza espiritual, se
salvan automáticamente. Porque, así como lo que
EL GNOSTICISMO: UNA PERVERSIÓN DE LA MORAL 96

nace del lodo es incapaz de acoger la salvación


—por no tener potencia de recibirla—, de igual
manera lo que por naturaleza es espiritual —y de
esta clase pretenden ser ellos— es incapaz de
corromperse, sean cuales fueren sus actos. Sucedería
como con el oro, que aun cuando caiga en el lodo
no pierde su belleza; sino que conserva su
naturaleza, pues el lodo es incapaz de dañar al oro.
De igual manera, dicen, ellos no pueden sufrir
ningún daño ni perder su sustancia espiritual,
aunque se hundan en cualesquiera obras materiales.1

Esta licencia total debe ser practicada con el propósito de


liberar la chispa divina interior. Como lo explica Hans Jonas:

Esta libertad, sin embargo, es más que sim-


plemente permisiva; su práctica está motivada por
un interés metafísico. (...) Existe un deber positivo
de llevar a cabo todo tipo de acción, no dejar nada
por hacer, ninguna posibilidad de libertad sin
realizar, para hacer que la naturaleza cumpla su
cometido y agote sus poderes; sólo de esta manera
se puede obtener la liberación final del ciclo de
reencarnaciones.2

DOS EXTREMOS: LIBERTINAJE


Y FALSO ASCETISMO
El desprecio por la materia puede llevar a los gnósticos al
mencionado libertinaje o a un falso ascetismo, en el que los
gnósticos condenan, por ejemplo, el contacto carnal o lo limitan
para prevenir la procreación y la proliferación resultante de
partículas divinas aprisionadas.3 Es otra vez Hans Jonas el que

1. San Ireneo de Lyon, Adversus Haereses, Libro I, Capítulo 6, nº 2, www.newadvent.org/


fathers/0103106.htm.
2. Hans Jonas, s.v. “Gnosticism”, The Encyclopedia of Philosophy, vol. 3, p. 340.
3. La campaña sistemática en la sociedad contemporánea contra la procreación, con su
EL GNOSTICISMO: UNA PERVERSIÓN DE LA MORAL 97

nos dice:

En esta vida, los pneumáticos —como los


poseedores de la gnosis se llaman a sí mismos—
son separados de la gran masa de la humanidad. La
iluminación inmediata no sólo vuelve al individuo
soberano en la esfera del conocimiento... sino que
también determina la esfera de la acción. Hablando
en general, la moralidad pneumática está deter-
minada por la hostilidad hacia el mundo y el
desprecio por todos los lazos mundanos. Sin
embargo, de este principio se pueden derivar dos
conclusiones contrarias, y ambas encuentran sus
representantes radicales: el asceta y el libertino. El
primero deduce de la posesión de la gnosis la
obligación de evitar contaminación adicional del
mundo y, por lo tanto, reducir el contacto con él al
mínimo; el segundo deriva de la misma posesión el
privilegio de una libertad absoluta.4

No debe confundirse el ascetismo gnóstico con el ascetismo


cristiano. El asceta gnóstico, como su opuesto libertino, vilipendia
el cuerpo humano, se opone a la propagación de la raza humana
y busca destruir el vínculo entre la materia y el espíritu. En una
publicación electrónica del Instituto de Estudios Gnósticos se
puede leer:

El objetivo de la vida gnóstica es la liberación,


no la moralidad mezquina. Nuestra mira está puesta
en retornar al hogar en el Reino de la Luz (Pleroma),
no en mantener estándares morales. Aunque puede
ser que el gnóstico no acepte totalmente la máxima
de que el fin justifica los medios, él está terrible-

promoción de la contracepción, el aborto y la homosexualidad, muestra una profunda


afinidad con la gnosis que muchos no logran ver.
4. Hans Jonas, The Gnostic Religion, p. 46.
EL GNOSTICISMO: UNA PERVERSIÓN DE LA MORAL 98

mente cercano. (...)


La intromisión de la moralidad dentro de la
práctica gnóstica es irritante y nociva. Dado que
nuestro objetivo es el Pleroma, ambos caminos son
igualmente valiosos siempre y cuando estén
encaminados a su objetivo. El ascetismo y la
satisfacción son, en realidad, dos fases de un
mismo proceso, en cierto sentido pueden ser vistas
como los polos negativo y positivo del sentido
continuum; 5 ninguno es de suyo aceptable o
inaceptable moralmente. Aunque la reproducción
y los valores familiares son rechazados de todo
corazón por la gnosis, más allá de este requisito, el
uso de la sexualidad vía el ascetismo o la satis-
facción es una elección que el estudiante hace a lo
largo del camino. 6

PECANDO POR ODIO A DIOS


En su estudio sobre el gnosticismo, J. P. Arendzen escribe
acerca de los gnósticos de los primeros siglos de la Iglesia:

Como fue dada una ley moral por el Dios de los


judíos [el Demiurgo] y la oposición al Dios de los
judíos era un deber, el incumplimiento de la ley
moral para contrariar a su dador fue considerada
una obligación solemne. Dicha secta, llamada los
nicolaítas, que existía en los tiempos apostólicos,
tenía como principio, según Orígenes, parachresthai
te sarki [uno debe abusar de su propio cuerpo].
Carpócrates, a quien Tertuliano (De animæ, xxxv)
llama brujo y fornicador, fue contemporáneo de

5. N. del T. Continuum: Un todo, sucesión o extensión, de naturaleza no espacial, que se


caracteriza por ser continuo, de tal modo que ninguna porción es distinguible de las
que la rodean. Cf. The American Heritage Dictionary of the English Language, 4a.
ed., Boston (Massachusetts), Houghton Mifflin Company, 2000.
6. http://pages.zoom.co.uk/thuban/html/dark.htm.
EL GNOSTICISMO: UNA PERVERSIÓN DE LA MORAL 99

Basílides. Uno sólo podía escapar de los poderes


cósmicos a través del cumplimiento de las propias
obligaciones hacia ellos, por medio de una conducta
infame. Despreciar todas las leyes y hundirse uno
mismo en la Mónada a través del recuerdo de la
propia preexistencia en la Unidad Cósmica; tal era
la gnosis de Carpócrates. Su hijo Epifanes siguió la
doctrina de su padre tan estrechamente que murió
como consecuencia de sus pecados a la edad de
diecisiete años.7

PERDICIÓN SOCIAL
Puesto que la moral es lo que permite a las personas vivir
juntas en armonía y cooperación mutua, la aceptación extendida
del gnosticismo y su amoralidad llevará necesariamente a la
destrucción de la sociedad. El orgullo y la sensualidad gnósticos
harán del hombre un homo homini lupus, un lobo para con su
prójimo, tan lleno de odio y tan egoísta como él.
7. J. P. Arendzen, op. cit., p. 599.

El erotismo místico gnóstico y el


movimiento homosexual

El erotismo místico gnóstico al que hace referencia El


Código Da Vinci tiene mucho en común con el movimiento
homosexual. Repetimos aquí lo que escribimos en el libro
En Defensa de una Ley Superior: ¿Por qué debemos
oponernos al seudo “matrimonio” y al movimiento
homosexual?
Este deseo de amalgamar hombre y mujer
en un nuevo género está en el núcleo de la
ideología homosexual. De hecho, el fundador
del movimiento, Harry Hay, inicia su manifiesto
de fundación de la Sociedad Mattachine con las
EL GNOSTICISMO: UNA PERVERSIÓN DE LA MORAL 100

palabras ‘Nosotros, los andróginos del


mundo...’ 8
A lo largo de milenios, la gnosis o el
gnosticismo fue la fuente del erotismo místico.
Un mito ocultista gnóstico que aparece en las
religiones paganas antiguas y actuales sostiene
que al inicio de la Creación había un ser al mismo
tiempo femenino y masculino. (...) La mitología
gnóstica sostiene que la “redención” del hombre
consiste en reunificar los dos sexos y restaurar
al ser andrógino primitivo. (...) El antagonismo
entre el movimiento homosexual y el cristia-
nismo es mucho más profundo de lo que aparece
en los argumentos psicológicos, científicos,
sociales y políticos que frecuentemente se
discuten. Harry Hay, fundador del Movimiento,
deja claro que el antagonismo es religioso. Por
lo tanto, revela que la “revolución moral” del
movimiento es parte de un inmenso esfuerzo
para suplantar la Cristiandad por un misticismo
gnóstico, neopagano, erótico.9

8. Sociedad Norteamericana de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad


(TFP). En Defensa de una Ley Superior: ¿Por qué debemos oponernos al
seudo “matrimonio” y al movimiento homosexual? (Santiago de Chile: Acción
Familia, 2004), p. 116.
9. Ibid., p. 117.
CAPÍTULO XIII
La tentativa del gnosticismo de
infiltrarse en la Iglesia

El gnosticismo ha sido considerado durante mucho tiempo


como una herejía cristiana, pues tan pronto como el cristianismo
comenzó a expandirse, aquél buscó infiltrarse en éste, adoptando
conceptos y lenguaje cristianos.
El Nuevo Testamento, los Padres de la Iglesia y los Escritores
Eclesiásticos se refieren repetidas veces a la difícil lucha de la
Iglesia primitiva contra esta tentativa esencialmente pagana de
copar al cristianismo. “Esta lucha —escribe el P. Jules Lebreton—
no fue, sin embargo, infructuosa; ella dio a la autoridad de la
Iglesia un mayor vigor, y al dogma una mayor precisión”.1

SIMÓN EL MAGO
Ya en los Hechos de los Apóstoles, se nos habla de un mago
llamado Simón que engañaba al pueblo de Samaria, donde se le
llamaba “el gran poder de Dios”. Más tarde el pueblo y el propio
Simón se convirtieron, siendo bautizados por el diácono Felipe.
Cuando los Apóstoles Pedro y Juan llegaron a Samaria para
administrar el sacramento de la Confirmación, Simón, asombrado
de los prodigios que obraban, trató de comprarles lo que era en
realidad un don del Espíritu Santo.2
En su escrito “Los magos no son dignos de la confianza de
los cristianos”, San Justino Mártir escribe que este pretendiente
a líder cristiano fue más tarde adorado como un dios en Roma. 3

GNÓSTICOS EN LA IGLESIA DE CORINTO


En sus Epístolas a los corintios, San Pablo critica la presencia
entre ellos de libertinos y blasfemos que declaraban “anatema a

1. Lebreton y Zeiller, op. cit, vol. 1, p. 359.


2. Hech. 8, 9-24.
3. San Justino Mártir, Primera Apología, capítulo XXVI (www.newadvent.org/fathers/
0126.htm).
LA TENTATIVA DE INFILTRARSE EN LA IGLESIA 102

Jesús”.4 Tal era la práctica de los gnósticos “cristianos”, quienes


no aceptaban que Jesús era verdadero Dios y verdadero hombre.
San Juan llama a estos “cristianos” mentirosos. 5 Asimismo, San
Pablo los condena.

Ahora, pues, yo os declaro [que ningún ver-


dadero profeta], ningún hombre que habla inspirado
de Dios, dice anatema a Jesús. Ni nadie puede
confesar que Jesús es el Señor, sino por el Espíritu
Santo.6
El que no ama a Nuestro Señor Jesucristo, sea
anatema: Maran Atha.7

OTRAS CONDENACIONES
Otras epístolas escritas por los Apóstoles, los Evangelios y el
Apocalipsis contienen condenaciones a los gnósticos.
San Judas denuncia a hombres sin la gracia de Dios que se
han infiltrado en la comunidad cristiana, en la que “amancillan
éstos también su carne, menosprecian la dominación y blasfeman
contra la majestad”.8
San Juan fulmina a los “cristianos” que niegan que Cristo es
Divino y uno con el Padre. Él los llama anticristos.9 En el
Apocalipsis destina a la condenación a los nicolaítas, “cristianos”
gnósticos opuestos a la ley moral. Dice que tales “cristianos” no
son verdaderos cristianos sino que pertenecen a la sinagoga de
Satanás.10
San Pedro advierte a los cristianos que no crean en “fábulas
ingeniosas” sino que acepten el testimonio de los Apóstoles

4. 1 Cor. 12, 3.
5. 1 Jn. 2, 22. Cf. Walter Schmithals, Gnosticism in Corinth, Nueva York, Abingdon
Press, 1971, p. 127.
6. 1 Cor. 12, 3.
7. 1 Cor. 16, 22.
8. Jud. 1, 4-8.
9. 1 Jn. 2, 18-22.
10. Apoc. 2, 6 y 14-15.
LA TENTATIVA DE INFILTRARSE EN LA IGLESIA 103

acerca de la vida, pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo,


pues fueron “testigos oculares de su grandeza”.11
San Pablo califica como “doctrinas diabólicas” 12 las
prohibiciones gnósticas del matrimonio y de otras prácticas
legítimas.
Finalmente, Santiago previene contra la “sabiduría” que es
“terrena, animal y diabólica”.13

SAN JUAN REFUTA EL GNOSTICISMO


San Jerónimo, Padre y Doctor de la Iglesia (340-420), sostiene
que el Apóstol Juan escribió su Evangelio para refutar a los
gnósticos.

San Juan Evangelista, el último de los Apóstoles,


a quien Jesús amaba especialmente y el cual se
recostó en el pecho de Nuestro Señor, extrajo un
manantial de la más pura doctrina, de suerte que
fue el único que mereció oír, al pie de la Cruz, las
palabras “Ahí tienes a tu madre”. Ya en su tiempo,
los herejes cerintios 14, ebionitas 15 y otros, que
negaban que Cristo hubiese venido al mundo en su
carne, habían diseminado sus semillas por toda el
Asia. San Juan, que en sus epístolas los llama
herejes, fue requerido con insistencia por los obispos
de Asia y legados de muchas iglesias para escribir

11. 2 Pe. 1, 16.


12. 1 Tim. 4, 1-3.
13. Sant. 3, 15.
14. “Cerinto distinguía entre Jesús y el Cristo, uno de los eones superiores, descendido
sobre Jesús, el hijo del Demiurgo, y más tarde salió de él para retornar al Pleroma”
(Lebreton y Zeiller, op.cit., vol. 2, pp. 620-621, nota 7).
15. “Las doctrinas de esta secta son calificadas por Ireneo como semejantes a las de
Cerinto y Carpócrates. Ellos negaban la divinidad y el nacimiento virginal de Cristo;
se aferraban a la observancia de la Ley Judía; consideraban a San Pablo un apóstata y
utilizaban únicamente el Evangelio según San Mateo (Adv. Haer., I, xxvi, 2; III, xxi, 2;
IV, xxxiii, 4; V, i, 3)” (J.P. Arendzen, s.v. “Ebionitas”, The Catholic Encyclopedia, vol.
5, p. 243).
LA TENTATIVA DE INFILTRARSE EN LA IGLESIA 104

acerca de la divinidad del Salvador; y con este fin,


como lo manifestaré, para formular valientemente
y con destreza qué es el Verbo de Dios. De ahí que
la Historia Eclesiástica 16 narre que, presionado por
sus hermanos para escribir, él les respondió que
escribiría siempre y cuando todos ellos ayunaran
para suplicar a Dios. Cuando el ayuno terminó,
imbuido de la Revelación él pronunció las primeras
palabras venidas del cielo: “En el principio era el
Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era
Dios. Él estaba en el principio en Dios”.17

NINGÚN DEMIURGO HA CREADO EL MUNDO


En las palabras que siguen a las citadas por San Jerónimo,
San Juan contradice las afirmaciones gnósticas de que el
Demiurgo creó el mundo y Jesús no era el Verbo Encarnado.

En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba


en Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio
en Dios. Por Él fueron hechas todas las cosas: y sin
Él no se ha hecho cosa alguna de cuantas han sido
hechas.
En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los
hombres. Y esta luz resplandece en las tinieblas, y
las tinieblas no la han recibido.18
El Verbo se hizo carne, y habitó en medio de
nosotros; y nosotros hemos visto su gloria, gloria
cual el Unigénito del Padre, lleno de gracia y de
verdad.19

16. Escrita por Eusebio de Cesarea en el año 325.


17. Cit. por P. Cornelio a Lápide, Commentaria in Scripturam Sacram - Commentarius
in Evangelium S. Joannis, París, 1881, vol. 16, p. 288.
18. Jn. 1, 1-5.
19. Jn. 1, 14.
LA TENTATIVA DE INFILTRARSE EN LA IGLESIA 105

NINGUNA CHISPA DIVINA


ESTÁ NECESITANDO SER LIBERADA
Corrigiendo la idea gnóstica de que el hombre es divino
debido a la “chispa divina que lleva dentro”, San Juan explica
que podemos participar en la vida de Dios a través de la gracia
sobrenatural, lo cual es una verdadera adopción como hijos de
Dios.

Él era la luz verdadera, que alumbra a todo


hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba,
y el mundo fue por Él hecho, y el mundo no le
conoció. Vino a su propia casa, y los suyos no le
recibieron.
Pero a todos los que le recibieron, que son los
que creen en su nombre, les dio poder de llegar a
ser hijos de Dios. Los cuales no nacen de la sangre,
ni de la voluntad de la carne, ni de querer de hombre,
sino que nacen de Dios.20
De la plenitud de Éste hemos participado todos
nosotros.21

LA VERDAD Y EL TESTIMONIO POR EL


MARTIRIO
Atacada interiormente en su doctrina por los gnósticos, la
Iglesia fue también perseguida con violencia desde el exterior.
Desde la muerte de Nuestro Señor en la Cruz hasta el edicto de
Constantino del año 313, que otorgaba libertad a la Iglesia,
innumerables cristianos pertenecientes a todas las clases sociales
fueron martirizados por mantener la Fe.
Los Apóstoles (a excepción de San Juan), filósofos como San
Justino, damas nobles como Santa Cecilia, soldados como los
de la Legión Tebana, sacerdotes, obispos y Papas; todos dieron

20. Jn. 1, 9-13.


21. Jn. 1, 16.
LA TENTATIVA DE INFILTRARSE EN LA IGLESIA 106

sus vidas por Cristo.


Y, no obstante, mientras más mártires había, más crecía la
Iglesia, pues como dice Henri Daniel-Rops en un estudio sobre
la Iglesia primitiva, la sublimidad de este testimonio de sangre
conmovía a las almas.

Hay algo contagioso en el heroísmo, al cual el


alma humana, aunque pueda no contener en sí
mucha nobleza, es muy susceptible. (...)
En consecuencia, la epopeya de los mártires no
es un mero episodio temporal, ya terminado y
pasado, ni un determinado período de la historia.
Es un hecho de importancia única que radica en el
corazón mismo de la fe cristiana, la cual está
vinculada con las partes más esenciales de los
dogmas cristianos.22

Así, la Iglesia primitiva prevaleció y derrotó al gnosticismo,


no en virtud de alguna ayuda de Constantino, sino por la fuerza
de su doctrina divina y el testimonio de sus mártires.

22. Henri Daniel-Rops, The Church of Apostles and Martyrs, Garden City (Nueva York),
Image Books, 1962, pp. 248, 253.
Conclusión

Así como otros antes que nosotros, a lo largo de este libro


hemos tratado de proporcionar los argumentos básicos para
refutar los sofismas y errores históricos que contiene El Código
Da Vinci. Nuestra intención fue presentar de un modo claro y
equilibrado las razones por las cuales debemos oponernos a El
Código Da Vinci, especialmente a sus afirmaciones blasfemas y
falsedades lanzadas contra la Iglesia Católica.
Sin embargo, ése no es nuestro único objetivo.

RECHAZANDO COMPLETAMENTE
EL CÓDIGO DA VINCI
Aun si El Código Da Vinci de Dan Brown fuese una simple
obra de ficción que no pretendiera estar basada en hechos
verdaderos, estudios académicos y documentos verosímiles, su
ataque blasfemo a la Fe católica seguiría mereciendo nuestro
rechazo indignado.
Estas acusaciones e insinuaciones son lo que nos mueve a la
reparación y a la acción.
Adoramos a Cristo como el Dios-Hombre y creemos en la
Iglesia que es Una, Santa, Católica, Apostólica y Romana, el
Cuerpo Místico de Cristo. Por eso, rechazamos las blasfemias
de Dan Brown contra nuestro adorable Salvador y también sus
afirmaciones sin base histórica de que Constantino fundó la
Iglesia e impuso la creencia en la divinidad de Cristo.
Al ver nuestra Fe tan atacada y a nuestro Dios tan ofendido,
somos también ofendidos y nos sentimos en el deber de alzarnos
en una protesta pacífica.

UNA OFENSA PÚBLICA


Nuestras protestas adquieren una especial urgencia por el
hecho de que El Código Da Vinci no es una oscura obra de ficción
cualquiera: es un éxito en materia de ventas con más de 35
millones de ejemplares publicados alrededor del mundo.
CONCLUSIÓN 108

Hollywood ha invertido sus mejores recursos en una versión


cinematográfica que difundirá su falso mensaje a lo largo y ancho
del planeta. Es difícil imaginar una promoción más extensa de
las ideas contenidas en ese libro.
Nuestro propósito al escribir este libro es fortalecer al lector
contra las dudas insidiosas introducidas tan subrepticiamente y
en tan gran escala. La mayoría de católicos simplemente no tiene
a la mano los argumentos para refutar las absurdas acusaciones
que han circulado tan ampliamente. Ellos necesitan una defensa
contra quienes van a utilizar la película para cuestionar a los
verdaderos católicos sobre su Fe.
Al mismo tiempo, es una respuesta pública a una ofensa
pública.
Nuestra defensa consiste en afirmar lo que la Iglesia Católica
siempre ha enseñado, durante dos mil años; una doctrina tan
firme como la Roca de Pedro. Proclamamos con legítima ufanía
que la Iglesia, a diferencia de sus enemigos, no tiene secretos ni
códigos ocultos, y nunca ha temido proclamar la verdad en su
integridad. Desafiamos la fanfarronería vana y pretenciosa de
los promotores de la película que afirman que “sacudirá los
cimientos del cristianismo” o que “cambiará el curso de la
humanidad para siempre”.

UNA PARTE DE LA GUERRA CULTURAL


Para comprender en su integridad la gravedad del ataque de
El Código Da Vinci a la Iglesia Católica, se debe ir más allá de
su impacto individual.
Ésta no es una película ofensiva aislada. Es parte de una ola
de películas, obras de teatro y exhibiciones de “arte” blasfemas
que, de un lado, van volviendo a los católicos insensibles para
defender su Fe y, de otro, descristianiza nuestro país, al burlarse
de todo lo que consideramos como más sagrado.
De esta manera, El Código Da Vinci y otras obras semejantes
deben ser insertadas en el contexto de lo que los analistas políticos
han llamado una guerra cultural que se está librando entre el
cristianismo y el laicismo militante.
CONCLUSIÓN 109

Algo de esta lucha brutal puede verse en los esfuerzos para


desterrar a Dios y a sus Diez Mandamientos de los lugares
públicos. Otro gran ataque viene de las modas y los medios de
comunicación que proclaman una “libertad” sexual cada vez más
grande frente a la ley moral de Dios, a través de la pornografía,
la anticoncepción, el adulterio, el divorcio, la homosexualidad,
y, ahora, a través del “matrimonio” homosexual.
Sin embargo, la ola de blasfemias apunta todavía más lejos, y
trata de arrancar de nuestras propias almas el amor a Dios y a su
Santa Iglesia, ridiculizando, mofándose y sembrando dudas sobre
los fundamentos de nuestra Fe.
Vivimos en medio de la inseguridad de la amenaza terrorista.
Si tenemos buenas razones para temer los terribles daños
materiales que ocasionan estos ataques físicos, ¿no debemos
también temer los devastadores efectos que, en la esfera espiritual,
pueda causar este ataque cultural que produce estallidos en la
profundidad de nuestras almas, sacudiendo y destruyendo las
certezas, principios y creencias? ¿No debemos defendernos y
desafiar no sólo a El Código Da Vinci, sino a toda la ola de
blasfemias?

EL CÓDIGO POR DETRÁS DEL CÓDIGO


Resulta irónico que una película que afirma desenmascarar
un código oculto contenga a su vez su propio código oculto.
Al desenmascarar el código que está detrás de El Código Da
Vinci, esperamos dejar descartadas las afirmaciones en el sentido
de que el libro o la película son solo entretenimiento.
Mezclada con la adrenalina de sus vertiginosos episodios, se
encuentra una exposición a favor de los principios del
gnosticismo, la falsa sabiduría del demonio, con todo su
misticismo y superstición. El gnosticismo ofrece la justificación
doctrinal para el desprecio de toda vida y, en verdad, de la
creación entera. Es una religión que promueve las perversiones
de la moral. En suma, contradice las enseñazas de la Iglesia en
todos los puntos.
CONCLUSIÓN 110

El Código Da Vinci invita al lector inadvertido a considerar


favorablemente una visión gnóstica de Dios y de la sociedad.
Pide al lector que acepte una caracterización que pinta a la Iglesia
Católica como enemiga de la humanidad y presenta al diablo
como un “santo cojo”.
Frente a este código oculto, sería inconcebible que
simplemente nos crucemos de brazos y permanezcamos en
silencio.

UN DIOS INJURIADO
Finalmente, invitamos a nuestros lectores a considerar a este
Dios tan ultrajado.
¿Qué ha hecho este Dios para merecer un trato semejante?
En realidad, este Dios ha hecho todo para merecer nuestro
amor, veneración y adoración. Este Dios se hizo carne y habitó
entre nosotros. Su maravillosa Natividad ha cautivado a las
naciones en todas las épocas. La riqueza de sus enseñanzas ha
desafiado a los más grandes intelectuales. Sus obras y milagros
dieron testimonio de su deseo de venir en nuestro socorro.
Éste fue un Dios que llevó su amor por nosotros hasta el
sublime ápice de ofrecer su vida para nuestra salvación. Fue
crucificado, murió y fue sepultado por nosotros. Resucitó de entre
los muertos, estableció su Iglesia, y nos abrió las puertas del
Cielo. De esta Iglesia surgió una gloriosa Civilización Cristiana.
Él hizo todas estas cosas por nosotros. Él sólo busca nuestro
bienestar. No escatima ningún medio para llamarnos a la
salvación.
Este libro ha sido escrito para encender en nosotros un mayor
amor hacia la adorable Persona de Nuestro Señor Jesucristo. Es
nuestro deber defender su honor como un acto de gratitud y
alabanza. Lo justo es que contrarrestemos las fantasías del
gnosticismo y su anti-iglesia con una fidelidad creciente a la
Santa Iglesia Católica fundada por Nuestro Señor Jesucristo. Si
hacemos nuestra parte, podemos estar seguros de que este Dios
bondadoso y su Santísima Madre acudirán en nuestro auxilio
para conducirnos a la victoria.
APÉNDICE

Contrarrestando la onda blasfema

La TFP Norteamericana y su campaña “América Necesita de


Fátima” ha promovido eficaces protestas legales y pacíficas
contra las siguientes blasfemias:

1978 – “Expectación del Aborto”, de Planned


Parenthood. Una caricatura de la Santísima Virgen
encinta diciendo “¿A mí qué me importa?”
1985 – La película Dios te Salve, María. Una parodia de
la Anunciación y del nacimiento virginal.
1988 – La película La Última Tentación de Cristo.
Retrata a un Jesús dudando de su divinidad y
fantaseando sobre un matrimonio con la prostituta
María Magdalena.
1997 – La exhibición de una estatua de Nuestra Señora
de Gracia con un tubo de desagüe a través de su vientre,
en el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles.
1998 – La obra teatral Corpus Christi. Que muestra a un
personaje llamado Joshua (Jesús en hebreo) que tiene
relaciones homosexuales con sus “apóstoles” y una
larga aventura pasional con Judas.
1999 – La película Dogma. La historia de un supuesto
descendiente de Jesús que trabaja en una clínica de
abortos.
1999 – La obra de teatro La más Fabulosa Historia
Jamás Contada, que presenta la historia sagrada desde
una perspectiva homosexual. Se inicia con “Adán y
Esteban” expulsados del Jardín del Paraíso y termina
con la Santísima Madre caracterizada como una
lesbiana.
2000 – La exhibición de un collage hecho en
computadora de una Virgen de Guadalupe en bikini
llevada en el aire por un ángel femenino con el torso
Indice
descubierto, en el Museo de Arte Popular Internacional
de Santa Fe, Nuevo México.
2001 – La muestra de fotografías de una mujer desnuda
ocupando el lugar de Jesús en la Última Cena y de una
mujer con el torso desnudo en una cruz, en el Museo de
Arte de Brooklyn.
2002 – La obra teatral Jesús Tiene Dos Mamás, una
reelaboración lésbica de la Natividad de Nuestro Señor.
2002 – Las tarjetas de Nobleworks con bromas sucias y
caricaturas sobre Jesús, María y la Fe católica.
2002 – La exhibición de figuras del Papa, un obispo y
una monja defecando, en el Centro Norteamericano del
Vino, Alimentos y Artes.
2002 – “La Petite Camera, Cambio de Imagen Papal”.
Una caricatura aparecida en el diario Chicago Reader
mostrando al Papa repartiendo unas “píldoras rojas
anticonceptivas y excitantes” y diciendo: “Estábamos
bromeando sobre eso del Pecado Original”.
2002 – El filme El Crimen del Padre Amaro. Que
muestra a un sacerdote teniendo relaciones con una
joven de dieciséis años bajo el manto de una imagen de
la Virgen de Guadalupe, y a un gato callejero comiendo
una hostia consagrada que fue escupida en el piso.
2003 – La película Las Hermanas Magdalena, que da la
idea de que la Fe católica es absurda, sus seguidores
sádicos, inmorales y desequilibrados.
2003 – El libro El Código Da Vinci. Una versión
gnóstica de la vida de Cristo. El Nuevo Testamento sería
parte del encubrimiento de la verdad que la Iglesia
Católica habría hecho durante siglos.
2004 – La venta por parte de Urban Outfitters de
muñecos de Jesús con ropa cambiable. Incluye una
camisa estilo hawaiano, una camiseta con una calavera
y un disfraz de diablo.
2005 – El remate por medio de Ebay.com de una hostia
supuestamente consagrada por el Papa Juan Pablo II.
Indice
Indice

Permiso de transcripción denegado ......................................... 6


Prólogo ..................................................................................... 7
¿Por qué debemos movilizarnos contra
El Código Da Vinci? ........................................................... 9
Un resumen del gnosticismo: .................................................. 11
Una “historia” ocultista
bajo la forma de una novela de suspenso ......................... 15
¿Qué es la ficción histórica? .................................................. 17
La ficción ha servido de arma
contra el cristianismo durante mucho tiempo .................... 21
Villanos católicos y héroes ocultistas ..................................... 23
Opus Dei ................................................................................ 24
El Evangelio según Brown:
Un Cristo mortal y una Magdalena divina ........................ 27
La diosa andrógina
del erotismo gnóstico ........................................................ 31
Un feminismo gnóstico-“cristiano” ........................................ 32
Falta de seriedad intelectual de Brown .................................. 35
Católicos disidentes
utilizan El Código Da Vinci ............................................... 37
¿Luciferianismo en El Código Da Vinci? ............................... 39
El Dios que está siendo tan injuriado:
La adorable Persona
de Nuestro Señor Jesucristo ............................................. 47
¿Sagrada Eucaristía o Santo Grial? ....................................... 53
La verdadera Santa María Magdalena .................................. 55
La Divina Revelación y la
autoridad del Nuevo Testamento ...................................... 63
Evangelios verdaderos y evangelios gnósticos ....................... 70
Los Caballeros Templarios ..................................................... 73
Acusaciones dudosas
contra la Orden del Templo .............................................. 79
El Priorato de Sion: Una ficción de
mitómanos y falsificadores ............................................... 81
Indice
La Abadía (y no Priorato) de Sion ......................................... 82
El gnosticismo: ....................................................................... 87
La falsa sabiduría del demonio ............................................... 87
La Creación: Una expresión de
la bondad de Dios ............................................................. 88
El gnosticismo: ....................................................................... 95
Una perversión de la Moral ................................................... 95
El erotismo místico gnóstico y el
movimiento homosexual .................................................... 99
La tentativa del gnosticismo de
infiltrarse en la Iglesia ..................................................... 101
Conclusión ............................................................................ 107
Apéndice ............................................................................... 111
Contrarrestando la onda blasfema ........................................ 111