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UNIVERSIDAD SIMÓN BOLÍVAR

Decanato de Estudios de Postgrado


Maestría en Ciencias de La Tierra

INTERPRETACIÓN DEL BASAMENTO PRECRETÁCICO EN LAS CUENCAS


BARINAS – APURE Y ORIENTAL DE VENEZUELA

Trabajo de Grado presentado a la Universidad Simón Bolívar por:

Walter Gualberto González Eslava

como requisito parcial para optar al grado de

Magíster en Ciencias de La Tierra

Realizado con la Asesoría de los:


Dra. María Inés Jácome
Dr. Víctor Graterol

Sartenejas, Junio de 2009


v

DEDICATORIA

A la Virgen del Valle, mi patrona.

A mis padres (Nora y Leo Walter), hermana (Celia), y abuela (Fausta).

A mi primo Sergio Eslava, que él es mi ángel guardián, mi ejemplo a seguir y mi

estimulo (Q.E.P.D).

A mis tíos Hugo y Gueño, por darme ese cariño y amor (Q.E.P.D)

A toda mi familia, por demostrarme lo hermoso de tener una familia unida y darme ese

apoyo y aliento para seguir luchando y así alcanzar todos los logros que me

proponga en esta vida y se sientan orgulloso de mi.


vi

AGRADECIMIENTOS

A mi familia, que ellos fueron los que siempre me alentaron a alcanzar mis metas y
siempre tener en cuenta de que todas las personas si se propone un objetivo es fácil ser
alcanzado.
A mis papás, que siempre estuvieron dispuestos en ayudarme y darme su apoyo
incondicional para alcanzar este título universitario (LOS AMO).
A mi Abue y hermana, mis mujeres de la casa y dueñas de mi corazón que con sus
comidas ricas (por parte de la Abue) y palabras de cariño (por parte de mi hermana Celia) me
dieron esa fortaleza para seguir escribiendo y sentirme cerca de mi hogar aunque estuviera
trabajando tan lejos.
A mis grandes tutores María Inés Jácome y Víctor Graterol, por tener dedicación y
transmitirme conocimientos importantes en mi área de estudio, y darme ese apoyo en los
momentos que más los necesitaba.
Al Prof. Juan Francisco Arminio, por ser el responsable de transmitirme esa chispa
exploratoria y tomarlo como ejemplo de lo que desearía alcanzar en mi vida laboral.
A mis grandes amigos del Postgrado (Omar, Evert, Basilios, Carlos Hernández, Miroslava,
Adelo, Afrodita, y Angie) que compartimos en esta etapa tan importante en nuestras vidas, y
que puedo contar con ellos.
A mis amigos y hermanos de Petroboscán (Cesar, Nolcry, Jesús, Fran, Alfredo, Elio, Daso,
Vergara, y a todos que trabajan conmigo) por darme siempre su motivación para terminar la
maestría, y así no tener justificativo para rechazar sus invitaciones por culpa de la bendita
maestría. Especialmente, le agradezco a MaT por ser una excelente amiga ayudándome a
terminar este objetivo de mi vida y por sus sabios consejos, y por enseñarme que aún en el
ambiente laboral se puede conseguir una amistad verdadera e incondicional.
A todas las personas, que de una u otra manera, contribuyeron en mi formación tanto
académica como personal.
vii

RESÚMEN

En este trabajo se presenta un estudio en las Cuencas Barinas – Apure y Oriental de


Venezuela (Sub-cuencas de Maturín y Guarico) integrando información sísmica (en
profundidad), datos magnéticos, gravimétricos, geología de superficie, y topes de las
principales unidades estratigráficas de edad Pre-cretácica (i.e. Jurásico, Triásico y Paleozoico)
para generar un mapa del tope del basamento Pre-cretácico en profundidad a través de una
inversión Gravimétrica 3D de un Residuo Controlado. La diferencia entre los datos
provenientes de la Inversión Gravimétrica 3D con las interpretaciones sísmicas de la Cuenca
Barinas – Apure y Sub-cuencas de Maturín y Guarico se encuentra en el rango de 0,279 – 1,8
km (en modulo) siendo el área de Barinas – Apure la que presenta la menor diferencia; y esto
ocurre debido a que dicha área se encuentra la mayor cantidad de puntos de control del tope
del basamento.
La posible presencia de estructuras Precámbricas y/o Paleozoicas originados por eventos
orogénicos en dichos tiempos geológicos (Caledoniana, Herciniana y Laramidiana), y
asociados por la interacción de la Placa del Caribe, Suramericana y Nazca a partir del
Paleoceno, ayudaron a controlar el desarrollo de grabenes Jurásicos durante la ruptura de
Pangea (i.e. San Fernando – Arauca, Mantecal y Espino), de la evolución tectónica de una
serie de lineamientos estructurales (Arcos de Mérida, Arauca, El Baúl y Monasterios), y de los
altos del basamento ubicados al norte del Frente de Corrimiento de Guarico (A, B, C y D -
Perfiles 2 y 3) que pudieron haber originados grabenes (i.e. Graben de El Baúl) ó reactivados
(i.e. Espino y Soledad ? de edades Paleozoicas). Adicionalmente, es importante resaltar la
fuerte influencia de sedimentos Cuaternarios someros provenientes de la constante erosión del
Escudo de Guyana (Graterol – comunicación personal) que podrían enmascarar posibles
“plays” exploratorios al sur del Río Apure (i.e. Graben de Mantecal).

Palabras claves:
Inversión Gravimétrica 3D, alto estructural, pre-cretácico, orogénesis, placa.
viii

ÍNDICE GENERAL
Página
APROBACIÓN DEL JURADO i

DEDICATORIA ii

AGRADECIMIENTOS iii

RESUMEN iv

ÍNDICE GENERAL v

ÍNDICE DE TABLAS viii

ÍNDICE DE FIGURAS ix

CAPÍTULO I: INTRODUCCIÓN 1

1.2. Objetivos 5
Generales 5
Específicos 5

1.3. Localización del área de estudio 8


1.4. Metodología 9
1.5. Antecedentes 10

CAPÍTULO II: MARCO GEOLÓGICO

2. 1. Evolución Tectónica del Caribe 13

2.1.1. Modelo in situ 14


2.1.1.a. Jurásico-Cretácico 15
2.1.1.b. Cenozoico 19
2.1.2. Modelo Pacífico 21
2.1.2.a. Triásico – Jurásico 21
2.1.2.b. Cretácico Temprano 24
2.1.2.c. Cretácico Tardío 26
2.1.2.d. Cenozoico 28

2. 2. Geología Regional 31
ii

2.2.1. Tectónica y Estratigrafía Regional 31


2.2.1.1. Fase Pre – Rift en el Paleozoico (Pre – apertura continental) 34
 Basamento 34
 Terrenos Paleozoicos 36
2.2.1.2. Fase de Rift y deriva durante el Jurásico y el Cretácico Temprano 38
(Apertura continental)
 Graben de Espino 40
2.2.1.3. Período de margen pasivo durante el Cretácico – Paleógeno (Etapa 43
posterior a la apertura continental)
2.2.1.4. Fase final durante la colisión oblicua en el Neógeno y Cuaternario 52
dando como resultado la formación de la Serranía del Interior, y la
transformación del margen pasivo a una cuenca antepaís.

CAPÍTULO III: COMPILACIÓN Y ORGANIZACIÓN DE LOS DATOS 55


GEOLÓGICOS Y GEOFÍSICOS (PUNTOS DE CONTROL
DEL TOPE DE BASAMENTO PRE-CRETÁCICO,
GRAVIMETRÍA Y MAGNETOMETRÍA)

3.1. Puntos de control del tope del basamento Pre-Cretácico (Datos de pozo, 55
líneas sísmicas 2D y afloramientos).

3.2. Datos Gravimétricos y Magnéticos 67

CAPÍTULO IV: OBTENCIÓN DEL TOPE PRE-CRETÁCICO A TRAVÉS 73


DE UNA INVERSIÓN GRAVIMÉTRICA 3D DE UN RESIDUO
CONTROLADO

4.1 Mapa de anomalías de Bouguer total con continuación de campo hacia 74


arriba.
4.2. Mapas regionales y residuales controlados por datos geológicos (Pozos y 78
afloramientos) y geofísicos (Sísmica 2D)
4.3. Inversión gravimétrica 3D a un residuo controlado para la obtención del 82
tope del basamento Pre-Cretácico

CAPÍTULO V :INTERPRETACIÓN DEL TOPE DEL BASAMENTO PRE- 87


CRETÁCICO EN LAS CUENCAS BARINAS – APURE Y
ORIENTAL DE VENEZUELA
iii

5.1 Interpretación regional de los mapas gravimétricos y magnéticos 87

5.2 Interpretación del tope del basamento Pre-Cretácico 102

5.2.1. Perfil 1 ¨Sub-Cuenca de Maturín - Río Orinoco 114


5.2.2. Perfil 2 Graben de Espino – Río Orinoco 121
5.2.3. Perfil 3 Arco de El Baúl - Río Orinoco 128
5.2.4. Perfil 4 Andes Venezolanos, Barinas – Apure y Arauca 135

CAPÍTULO VI: CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES 142

6.1. Conclusiones 142


6.2. Recomendaciones 151

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 152

APÉNDICE 159
iv

ÍNDICE DE TABLAS

Tabla 1.A. Base de Datos del Tope de Basamento Pre-Cretácico en las Cuencas del 60
Norte de Colombia recopilados de información sísmica controlada por
pozos y afloramientos provenientes de Graterol (2008).

Tabla 1.B. Base de datos del Tope de Basamento Pre-Cretácico en las Cuencas del 61
Norte de Colombia recopilados de información sísmica controlada por
pozos y afloramientos provenientes de Graterol (2008).

Tabla 1.C. Base de Datos del Tope de Basamento Pre-Cretácico en las Cuencas 62
Barinas-Apure recopilados de información sísmica controlada por pozos
y afloramientos provenientes de Graterol (2008) y Chacín (2009).

Tabla 1 D. Base de Datos del Tope de Basamento Pre-Cretácico en las Cuencas 63


Barinas-Apure recopilados de información sísmica controlada por pozos
y afloramientos provenientes de Feo-Codecido et al. (1984) y Graterol
(2008).

Tabla 1.E. Base de Datos del Tope de Basamento Pre-Cretácico en las Cuencas
Barinas-Apure y Oriental de Venezuela recopilados de información 64
sísmica controlada por pozos y afloramientos provenientes de Feo-
Codecido et al. (1984) y Graterol (2008).

Tabla 1.F. Base de Datos del Tope de Basamento Pre-Cretácico en la Cuenca


Oriental de Venezuela recopilados de información sísmica controlada 65
por pozos y afloramientos provenientes de Feo-Codecido et al. (1984) y
Graterol (2008).

Tabla 1.G. Base de Datos del Tope de Basamento Pre-Cretácico en la Cuenca


Oriental de Venezuela recopilados de información sísmica controlada 66
por pozos y afloramientos provenientes de Fernández (2004) y Graterol
(2008).
v

ÍNDICE DE FIGURAS

Figura 1.1. Cuencas petrolíferas de Venezuela, basadas en la distribución de sus 2


Provincias Sedimentarias donde se muestra la ubicación del área de
estudio. L.E.B. = Lineamiento de El Baúl, límite entre las cuencas de
Oriente y Barinas-Apure (Tomado de Yoris, F. y Ostos, M., 1997).

Figura 1.2. Futuras Provincias Petrolíferas de Venezuela (Modificado de 2


Audemard y Serrano, 2001).

Figura 1.3. Ciclos Tectónicos del Norte de Suramérica, descrito en términos de 3


dos Ciclos de Wilson superimpuestos (Modificado de Audemard y
Serrano, 2001).

Figura 1.4. Ubicación de las cuencas a estudiar (Barinas - Apure y Oriental de 8


Venezuela) (Modificado de Feo – Codecido et al., 1984).

Figura 1.5 Metodología de Trabajo. 9

Figura 1.6 Distribución de las rocas jurásicas en Venezuela. Los afloramientos se 11


encuentran en color rosado, y grábenes enterrados de hendiduras
(rifts) Mesozoicos de color amarillo (Modificado de Arminio et al.,
2004, y Salazar, 2006).

Figura 2.1. Rasgos tectónicos del Caribe (Padrón et al., 2005). 14

Figura 2.2. Reconstrucción Palinpástica Calloviense-Oxfordiense (Modificado 15


por Bezada, 2005 de Meschede y Frisch, 1998).

Figura 2.3. Reconstrucción Palinpástica Hauteriviense (Modificado por Bezada, 16


2005 de Meschede y Frisch, 1998).

Figura 2.4. Reconstrucción Palinpástica Albiense (Modificado por Bezada, 2005 17


de Meschede y Frisch, 1998).

Figura 2.5. Reconstrucción Palinpástica Santoniense (Modificado por Bezada, 18


2005 de Meschede y Frisch, 1998).

Figura 2.6. Reconstrucción Palinpástica Campaniense (Modificado por Bezada, 18


2005 de Meschede y Frisch, 1998).
vi

Figura 2.7. Reconstrucción Palinpástica Paleoceno (Modificado por Bezada, 2005 19


de Meschede y Frisch, 1998).

Figura 2.8. Reconstrucción Palinpástica Eoceno (Modificado por Bezada, 2005 de 20


Meschede y Frisch, 1998).

Figura 2.9. Reconstrucción Palinpástica Mioceno Temprano (Modificado por 20


Bezada, 2005 de Meschede y Frisch, 1998).

Figura 2.10. Reconstrucción Palinpástica Jurásico Temprano (Modificado de 21


Pindell y Kennan, 2001).

Figura 2.11. Reconstrucción Palinpástica Jurásico Medio (Modificado de Pindell y 22


Kennan, 2001).

Figura 2.12. Reconstrucción Palinpástica Calloviense - Oxfordiense (Modificado 23


de Pindell y Kennan, 2001).

Figura 2.13. Reconstrucción Palinpástica Titoniense (Modificado de Pindell y 23


Kennan, 2001).

Figura 2.14. Reconstrucción Palinpástica Cretácico Temprano (Modificado de 24


Pindell y Kennan, 2001).

Figura 2.15. Reconstrucción Palinpástica Aptiense (Modificado de Pindell y 25


Kennan, 2001).

Figura 2.16. Reconstrucción Palinpástica Albiense (Modificado de Pindell y 26


Kennan, 2001).

Figura 2.17. Reconstrucción Palinpástica Campaniense (Modificado de Pindell y 27


Kennan, 2001).

Figura 2.18. Reconstrucción Palinpástica Maastrichtiense (Modificado de Pindell y 28


Kennan, 2001).

Figura 2.19. Reconstrucción Palinpástica Paleoceno Tardío (Modificado de Pindell 29


y Kennan, 2001).

Figura 2.20. Reconstrucción Palinpástica Eoceno Medio (Modificado de Pindell y 29


Kennan, 2001).
vii

Figura 2.21. Reconstrucción Palinpástica Oligoceno Temprano (Modificado de 30


Pindell y Kennan, 2001).

Figura 2.22. Reconstrucción Palinpástica Mioceno Medio (Modificado de Pindell y 30


Kennan, 2001).

Figura 2.23. Reconstrucción Palinpástica Mioceno Tardío. (Modificado de Pindell 31


y Kennan, 2001).

Figura 2.24. Ubicación de las Cuencas Barinas – Apure y Oriental de Venezuela 32


(Modificado de Feo – Codecido et al., 1984).

Figura 2.25. Norte de Venezuela, provincias fisiográficas y cuencas sedimentarias. 33


(Modificado de DiCroce, 1995, tomado de Ysaccis, 1997).

Figura 2.26. Provincias del basamento del Norte de Venezuela (Modificado de Feo 34
– Codecido et al., 1984).

Figura 2.27. Distribución de terrenos alóctonos en el Norte de Sudamérica en los 35


cuales existen rocas pre – cámbricas (Tomado de Yoris y Ostos,
1997).

Figura 2.28. Unidades litoestratigráficos de unidades Paleozoicas de Venezuela 37


(Tomado de González de Juana et al., 1980).

Figura 2.29. Distribución de terrenos alóctonos en el Norte de Sudamérica en los 38


cuales existen rocas paleozoicas (Tomado de Yoris y Ostos, 1997).

Figura 2.30. Cuadro de correlación de las unidades más importantes dentro del 39
Triásico – Jurásico de Venezuela (Tomado de Yoris y Ostos, 1997)

Figura 2.31. Distribución de las rocas jurásicas en Venezuela) (Tomado de Yoris y 40


Ostos, 1997).

Figura 2.32. Profundidad del Tope del Basamento Magnético (Soluciones del 41
Análisis Espectral Spector y Grant, 1970) con lineamientos
estructurales tomados de Salazar (2006) (Tomado de González, 2006).

Figura 2.33. Mapa de las principales fallas del Graben de Espino y de los altos 42
estructurales (antiformas) cartografiados a diferentes niveles
estratigráficos (Tomado de Salazar, 2006).
viii

Figura 2.34. Esquema de una sección sísmica que muestra los rasgos estructurales 43
predominantes (Tomado de Salazar, 2006).

Figura 2.35. Cuadro de correlación de las unidades más importantes dentro del 43
Cretácico Temprano de Venezuela (Tomado de Yoris y Ostos, 1997).

Figura 2.36. Distribución de facies sedimentarias dominantes durante el 44


Neocomiense – Albiense (Cretácico Temprano) al Norte del Escudo
de Guayana. Se indican unidades típicas de dicha asociación de facies
(Tomado de Yoris y Ostos, 1997).

Figura 2.37. Cuadro de Correlación de las unidades más importantes dentro del 45
Cretácico Tardío de Venezuela (Modificado de Yoris y Ostos, 1997).

Figura 2.38. Distribución de facies sedimentarias que dominaron durante el 46


Cenomaniense – Campaniense (Cretácico Tardío). Se indican las
unidades típicas de dichas asociaciones de facies (Modificado de
Yoris y Ostos, 1997).

Figura 2.39. Distribución de facies sedimentarias durante el Maastrichtiense 46


(Cretácico tardío) al norte del Escudo de Guayana. Se presentan
unidades típicas de dichas asociaciones de facies (Modificado de
Yoris y Ostos, 1997).

Figura 2.40. Migración del frente de Deformación del Caribe hacia el este – 48
suroeste en el Occidente de Venezuela y sedimentación epi/perisatural
asociada durante el Paleoceno – Eoceno (Modificado de Yoris y
Ostos, 1997).

Figura 2.41. Marco Geológico Regional para la sedimentación en el flanco norte de 49


la Cuenca Oriental de Venezuela durante el Paleoceno – Eoceno
(Tomado de Yoris y Ostos, 1997).

Figura 2.42. Cuadro de Correlación para el periodo Paleoceno – Eoceno de 50


Venezuela indicando la potencialidad de cada unidad como sello o
roca yacimiento (Tomado de Yoris y Ostos, 1997).

Figura 2.43. Marco Regional para la sedimentación en Venezuela Occidental 51


(Cuencas de Maracaibo, Falcón, Barinas – Apure y Sub-cuenca de
Guárico) durante el Oligoceno (Tomado de Yoris y Ostos, 1997).
ix

Figura 2.44. Marco Geológico Regional para la sedimentación en el flanco norte de 51


la Cuenca Oriental de Venezuela durante el Oligoceno (Tomado de
Yoris y Ostos, 1997).

Figura 2.45. Cuadro de Correlación para las principales unidades formales entre el 52
Eoceno Tardío – Oligoceno de Venezuela indicando la potencialidad
de cada unidad como sello o roca yacimiento (Tomado de Yoris y
Ostos, 1997).

Figura 2.46. Marco Geológico Regional para la sedimentación de Venezuela 53


(Cuencas de Maracaibo, Barinas – Apure, Falcón y Oriental) durante
el Mioceno – Plioceno (Tomado de Yoris y Ostos, 1997).

Figura 2.47. Formación de las cuencas antepaís “foreland” y el levantamiento 53


regional del norte de Venezuela, resultado de la deformación de
extensas zonas relacionadas al sistema de Fallas de Boconó, San
Sebastián y Oca (Modificado de Macellari, 1995; pero tomado de
Yoris y Ostos, 1997).

Figura 2.48. Cuadro de correlación de las unidades más relevantes dentro del 54
Neógeno de Venezuela (Tomado de Yoris y Ostos, 1997).

Figura 3.1. Ubicación de líneas sísmicas 2D a través del norte de la Sub-cuenca 57


de Guárico (T0, T2 y T4) y en la Sub-cuenca de Maturín (T1, T3, T6 y
T8) donde la línea de color azul corresponde a la línea sísmica
utilizada en el presente trabajo (Tomado de Fernández, 2004).

Figura 3.2. Línea sísmica 2D (T0) en tiempo y profundidad (Tomada de 58


Fernández, 2004).

Figura 3.3. Puntos de control del tope del Basamento Pre-Cretácico donde los 59
puntos de color rojo indican los afloramientos y los de color azul
corresponden a los pozos y línea sísmica; y ubicación de los Perfiles
2D gravimétricos y magnéticos.

Figura 3.4. Relieve topográfico y Localización de los puntos de Control del Tope 68
del Basamento Pre-Cretácico (Puntos Rojos: Afloramientos y Puntos
Verdes: Pozos y Líneas Sísmicas).

Figura 3.5. Anomalía de Bouguer Total (p=2,5 g/cc). 69

Figura 3.6 Intensidad Magnética Total (IMT). 70


x

Figura 3.7. Intensidad Magnética Total Reducida al Polo (IMTRP). 72

Figura 4.1 Perfil idealizado donde se muestra los parámetros aplicados a los 76
datos de anomalías de Bouguer, Regionales, y Residuales. El nivel de
referencia es de 4000 m.s.n.m; y el valor “a” representa la profundidad
del Tope del Basamento Pre-cretácico respecto al Nivel Medio del
Mar (N.M.M).

Figura 4.2 Anomalía de Bouguer Total Continuada Arriba 4 km (p=2,5 g/cc). 77

Figura 4.3. Bouguer Regional Controlado del Tope del Basamento Pre-Cretácico. 80

Figura 4.4. Bouguer Residual Controlado del Tope del Basamento Pre-Cretácico. 81

Figura 4.5. Tope del Basamento Pre-Cretácico Inversión 3D del Residuo 86


Controlado con Información Geológica y Geofísica.

Figura 5.1. Anomalías de Bouguer (p=2,5 g/cc) de las Cuencas Barinas-Apure y 92


Oriental de Venezuela con los rasgos tectonicos mas resaltantes
tomados de Ysaccis (1997); Ostos, Yoris, Lallemant (2005) y Salazar
(2006).

Figura 5.2. Primera derivada de la Anomalía de Bouguer de las Cuencas Barinas- 93


Apure y Oriental de Venezuela con los rasgos tectónicos mas
resaltantes tomados de Ysaccis (1997); Ostos, Yoris, Lallemant
(2005), y Salazar (2006).

Figura 5.3. Intensidad magnética total reducida al Polo (IMTRP) de las Cuencas 98
Barinas-Apure y Oriental de Venezuela con los rasgos tectónicos más
resaltantes tomados de Ysaccis (1997), Ostos, Yoris, Lallemant
(2005), y Salazar (2006).

Figura 5.4. Primera derivada vertical de la IMTRP de las Cuencas Barinas-Apure 99


y Oriental de Venezuela con los rasgos tectónicos más resaltantes
tomados de Ysaccis (1997); Ostos, Yoris; Lallemant (2005), y Salazar
(2006).

Figura 5.5. IMTRP Resíduo Polinómico de Tercer Grado de las Cuencas Barinas- 100
Apure y Oriental de Venezuela con los rasgos tectónicos más
resaltantes tomados de Ysaccis (1997); Ostos, Yoris, Lallemant
(2005), y Salazar (2006).
xi

Figura 5.6. Localización de la línea sísmica (10) (Modificado de Audremard y 101


Serrano, 2001).

Figura 5.7. Frente de deformación del Oregono Paleozoico. Se observan capas 101
Paleozoicas antes de la sedimentación de los intervalos Cretácicos
(Modificado de Audemard y Serrano, 2001).

Figura 5.8. Interpretación estructural del Tope del Basamento Pre-Cretácico 107
provenientes de la Inversión Gravimétrica 3D de un residuo
controlado presente en las Cuencas Barinas-Apure y Oriental de
Venezuela.

Figura 5.9. Tope del Basamento Pre-Cretácio Inversión Gravimétrica 3D del 108
Residuo controlado por datos geológicos (pozos y afloramientos) y
geofísicos (Sísmica 2D), y ubicación de los perfiles 2D gravimétricos
y magnéticos con los rasgos mas resaltantes tomados de Ysaccis
(1997); Ostos, Yoris, Lallemant (2005), y Salazar (2006).

Figura 5.10. Mapa simplificado del tope del basamento Igneo-Metamórfico en el 109
flanco sur de la Cuenca Oriental de Venezuela, mostrando las
depresiones de Machete, Carrizal y Tigre donde existe grandes
espesores de rocas Paleozoicas descritas como formaciones Hato
Viejo y Carrizal (Gutierrez et al, 1977, citado en González de Juana et
al, 1980).

Figura 5.11. (a) Sección Sísmica (ZU-83-D-13) que cruza el Graben de Espino, 110
Norte de Zuata del Oriente de Venezuela, Interpretada por Daal et al
(1989). (b) Interpretación de la Sección 5.10.a. Estructuras de
inversión menor son observados a lo largo del borde meridional del
graben (Modificado de Bartock, 2003).

Figura 5.12. Localización de las Interpretaciones del Tope del Basamento Pre- 113
Cretácico de Levantamientos Sísmicos (Tomados de Jácome et al,
2003- Maturín; Rangel, 2009-Guarico; y Chacín, 2009-Barinas
Apure).

Figura 5.13. Perfil 1 (Subcuenca de Maturín-Río Orinoco). 115

Figura 5.14. Transeptos sísmicos regionales convertidos a profundidad (a) 117


Transepto 1, (b) Transepto 3, y (c) Transepto 5. El mapa de ubicación
xii

muestra las líneas sísmicas convertdas a profundidad (Modificado de


Jácome et al, 2003).

Figura 5.15. Mapa en profundidad (m) del Tope del Basamento Pre-Cretácico de la 118
Sub-cuenca de Maturín (Modificado de Jácome, 2001)

Figura 5.16. Resultados del algoritmo STICS.FOR a los mallados de datos ¨grid¨ 120
de las diferencias entre sísmica e Inversión gravimétrica 3D en la Sub-
cuenca de Maturín.

Figura 5.17. Perfil 2 (Graben de Espino-Río Orinoco). 123

Figura 5.18. Líneas Sísmicas usadas por Jácome et al (2008) para el control de la 124
geometría y estratigrafía de la Cuenca de Guarico al momento de la
realización de los Corrimientos de la Cordillera de la Costa
integrando gravimetría, flexura y sísmica.

Figura 5.19. Estado final de los modelos litosféricos integrando información 124
gravimétrico, flexural y sísmico para T1 y T2 generados por Jácome et
al. (2008) y la ubicación del Perfil 2 usados en este trabajo.

Figura 5.20. Migración de los frentes de corrimientos y los correspondientes altos 125
periféricos a estos, y ubicación de los Perfiles 2D gnerados en este
trabajo (Modificado de Pindell et al., 1998).

Figura 5.21. Mapa del Tope del Basamento Pre-Cretácico (en profundidad) 126
provenientes de interpretaciones sísmicas (Tomado de Rangel, 2009).

Figura 5.22. Resultados del algoritmo STICS.FOR a los mallados de datos ¨grid¨de 127
las diferencias entre sísmica e inversión gravimétrica 3D en la Sub-
Cuenca de Guarico.
Figura 5.23. Perfil 3 (Arco de El Baúl-Rio Orinoco). 130

Figura 5.24. Cinturón de Plegamiento del Paleozoico Tardío que cruza el centro 131
oeste de Pangea (Modificado de Bartock, 1993).

Figura 5.25.a Modelo gravimétrico “A” realizado por Viera (2005) para un perfil N- 131
S basado en la información de gravimetría de la Universidad Simón
Bolívar, y de los modelos sísmicos (en tierra) a partir de detonaciones
realizadas en las cercanías de las localidades de Calabozo y Ortíz para
el Proyecto GEODINOS y BOLIVAR (Modificado de Viera, 2005).
xiii

Figura 5.25.b Mapa base donde se ubican las líneas sísmicas del proyecto 131
GEODINOS y BOLIVAR (Modificado de Viera, 2005).

Figura 5.26. Ubicación actual del Arco de El Baúl propueso por Kiser (1985) 134
(Modificado por Kiser, 1985).

Figura 5.27. Perfil 4 (Andes-Barinas Apure-Apure). 136

Figura 5.28. Elementos tectónicos en el Flanco Surandino donde se evidencia los 137
Arcos de Mérida y Santa Bárbara (o Arauca) (Modificado de
Russomanno y Valverde, 1982).

Figura 5.29. Rasgos geológicos regionales de Apure donde se muestra los Arcos 138
de Arauca y Mérida, y los principales campos petroleros (Modificado
de Chigne, 1985).

Figura 5.30. Interpretación del Pre-Cretácico en tiempo (seg) y en profundidad (m) 140
de la Cuenca barinas-Apure realizadas por Jácome y Chacín (2009)
(Modificado de Jácome y Chacín, 2009).

Figura 5.31. Resultados del algoritmo STICS.FOR a los mallados de datos 141
¨Grid¨de las diferencias entre sísmica e inversión gravimétrica 3D en
la Cuenca Barinas-Apure.
1

CAPITULO I
INTRODUCCIÓN

Las Cuencas Petrolíferas de Venezuela basadas en la distribución de sus Provincias


Sedimentarias (Yoris y Ostos, 1997) se dividen en Cuenca de Maracaibo, Cuenca de Oriente
(Sub-cuenca de Guarico y Sub-cuenca de Maturín), Cuenca Barinas – Apure, Cuenca de
Falcón, Cuenca de Margarita, y Faja del Orinoco (Figura 1.1). En todas estas cuencas, los
campos que se encuentran en exploración y/o producción (en la actualidad), están asociadas a
sistemas petroleros de edades Cretácicos y Terciarios. Sin embargo, Audemard y Serrano
(2001) explican que estudios regionales recientes indican un potencial del recurso petrolífero
superior a 40 BBPE que aún no se han encontrado en Venezuela; y esto evidencia la existencia
de nuevas provincias petrolíferas que pudieran encontrarse a lo largo del área septentrional de
Suramérica asociado con un Ciclo de Wilson Mesozoico a Cenozoico (rift Triasico – Jurásico,
margen pasivo Cretácico y cuenca antepais Terciarias) (Figuras 1.2 y 1.3).

Yoris y Ostos (1997) indican que el futuro en el área petrolera apunta hacia nuevos
descubrimientos en estas áreas de frontera ya identificadas (Figura 1.1) y hacia la
reexploración en las áreas tradicionales. En el pasado, los objetivos exploratorios más
profundos (i.e. Jurasicos, Triasicos y Paleozoicos) y apartados eran descartados por no tener
un concepto claro del sistema petrolero, y por considerarlos de alto riesgo y no rentable para
las empresas petroleras; en la actualidad, dichos objetivos serán los nuevos retos del
explorador petrolero.
2

Figura 1.1. Cuencas petrolíferas de Venezuela, basadas en la distribución de sus Provincias


Sedimentarias donde se muestra la ubicación del área de estudio. L.E.B. = Lineamiento de El
Baúl, límite entre las cuencas de Oriente y Barinas-Apure (Tomado de Yoris, F. y Ostos, M.,
1997).

Figura 1.2. Futuras Provincias Petrolíferas de Venezuela. Los números indican los nombres
de dichas provincias: (1) Plataforma Deltana, (2) Cinturón de Diapiros, (3) Serranía Sur-
oriental, (4) Sur de la Cordillera Central, (5) Sub-corrimiento sur del tren de Anaco, (6)
Graben de Espino, (7) Frente Montañoso Nor-andino, (8) Frente Montañoso Sur-andino, (9)
Trampas Estratigráfica Barinas – Apure, (10) Zona Meteorizada Pre-cretácico, y (11) Cuenca
costa-afuera al Norte de Venezuela (Modificado de Audemard y Serrano, 2001).
3

Varios autores en los recientes años (Arminio, Serrano y Audemard, 2001; y Arminio, et
al., 2004) tratan la idea de la existencia de posibles estructuras Pre-cretácicas (plays
exploratorios) definido por una hendidura “rift” Triasico – Jurásico, y asociado a un Ciclo de
Wilson Mesozoico a Cenozoico (Figuras 1.2 y 1.3).

Figura 1.3. Ciclos Tectónicos del Norte de Suramérica, descrito en términos de dos Ciclos de
Wilson superimpuestos. La hendidura Paleozoica que se encuentra en el Ciclo de Wilson
Cámbrico – Pérmico aún no ha sido explorado en Venezuela (Modificado de Audemard y
Serrano, 2001; y Arminio et al., 2004). Los números corresponden a las provincias indicadas
en la Figura 1.2 (Modificado de Audemard y Serrano, 2001).

Avances actuales en el conocimiento geológico de las Cuencas Petrolíferas de Venezuela


(especialmente, en las Cuencas Barinas - Apure y Oriental) a través de estudios integrales de
geología regional, tectónica (i.e. interacción entre las Placas Caribe y Suramérica),
sedimentología, estratigrafía, y últimos revelaciones gravimétricos, magnetometrícos, sísmica
profunda y sismológicas; y con la ayuda de nuevas tecnologías de perforación y de adquisición
4

– procesamiento geofísico, han despertado un interés renovado hacia la exploración de rocas


Pre-cretácicas.

Por esta razón el presente trabajo tiene como motivo dar un aporte para mejorar el
conocimiento de la naturaleza y estructuras de rocas Pre-cretácicas en las Cuencas Barinas -
Apure y Oriental de Venezuela. En la actualidad, existe poca información de composición,
profundidad, espesor sedimentario y de rasgos estructurales de las rocas Pre-cretácicas en las
Cuencas Barinas – Apure y Oriental de Venezuela; exceptuando el Graben de Espino
(localizado en la Sub-cuenca de Guarico) y la Sub-cuenca de Maturín donde los últimos años
se han realizado varios estudios (Arminio, Serrano y Audemard, 2001; Jácome, 2001; Ríos,
2002; Jácome et al., 2003; Ávila, 2005; Vieira, 2005; Yánez, 2005; Salazar, 2006; Goncalves,
2006; González, 2006; Duran, 2007; entre otros).

Sin embargo, se tiene poco conocimiento de las estructuras profundas en Venezuela; y esto
ocurre debido a que existen muy pocas perforaciones que hayan penetrado el Pre-Cretácico, y
de información de sísmica de reflexión profunda. Por lo tanto, este trabajo ayudará a conocer
la composición, profundidad y rasgos estructurales (eventos tectónicos) del basamento de edad
Pre-cretácica en el área. Para ello, se realizó un estudio integrando información sísmica
(previamente convertida a profundidad y controlada con información de registros de pozos),
datos magnéticos, gravimétricos, geología de superficie, y topes de las principales unidades
estratigráficas de edad Pre-cretácica (i.e. Jurásico, Triasico y Paleozoico) para generar un
mapa del tope del basamento Pre-cretácico en profundidad a través de una inversión
Gravimétrica 3D de un Residuo Controlado, y una serie de modelos regionales 2D geológicos
- geofísicos. Dicho mapa se requirió un flujo de trabajo usando una serie de algoritmos de
inversión creadas en lenguaje Fortran por el Prof. Victor Graterol, y del software de Oasis
Montaj, donde los datos de entrada fueron los mencionados anteriormente.

Finalmente, los resultados generados serían de gran utilidad para el mejor entendimiento
geológico y geofísico, y beneficiaría adicionalmente a futuros estudios exploratorios en un
área donde la información de pozos y sísmica profunda es muy escasa.
5

1.1 OBJETIVOS

Generales:

1. Generar un mapa del tope del basamento Pre-cretácico en profundidad a través de una
inversión Gravimétrica 3D del residuo controlado por información sísmica, pozo y
geología de superficie para determinar la localización de las estructuras Pre-cretácicas
de interés petrolero.

2. Generar cuatros (4) modelos 2D regionales gravimétricos – magnéticos integrados con


los datos del tope del basamento Pre-cretácico en profundidad obtenidos a través de la
inversión gravimétrica 3D del residuo controlado para determinar cuantitativamente la
profundidad, densidad, y magnetismo de las unidades tectónicas en ciertas estructuras
de interés. Dichos modelos abarcarán las siguientes áreas:

• Perfil 1: Sub-cuenca de Maturín – Río Orinoco.

• Perfil 2: Sub-cuenca de Guarico (Graben de Espino) – Río Orinoco.

• Perfil 3: Arco El Baúl – Río Orinoco.

• Perfil 4: Andes, Barinas - Apure y Arauca.

Específicos:

1. Revisar la información bibliográfica referente a la geología y geofísica previa en las


Cuencas Barinas – Apure y Oriental de Venezuela para tener conocimiento de los
estudios que se han realizado hasta el momento, y la teoría e hipótesis sobre la
evaluación tectónica que han generado las estructuras presentes en dichas cuencas.

2. Recopilar y realizar un control de calidad de la base de datos gravimétricos y


magnéticos (regionales y residuales), para obtener un modelado donde se encuentre
eliminado el efecto de los sedimentos suprayacentes al basamento Pre-cretácico,
generando a una mejor resolución de las estructuras Pre-cretácicas.

3. Realizar y analizar los mapas de Anomalías de Bouguer Total, campo continuado hacia
arriba de 4 km, residuo polinómico de tercer grado, y primera derivada vertical para
llevar los datos de Bouguer a una superficie suavizada matemáticamente con una altura
6

mayor a la muestra de afloramiento de rocas Pre-cretácicas presente en los Andes de


Mérida (mayor a 3,8 km); y así, definir y localizar con mayor detalle y exactitud las
estructuras asociadas a los contrastes de densidad que se encuentran en profundidad.

4. Realizar y analizar los mapas de Intensidad Magnética Total, reducida al Polo, primera
derivada vertical, y residuo polinómico de tercer grado para ubicar las anomalías sobre
los cuerpos responsables de las mismas (corregir la dependencia de la inclinación del
Campo Magnético Terrestre); y así, resaltar y localizar las estructuras asociadas a
contrastes de susceptibilidad magnética que se encuentran en profundidad.

5. Recopilar y realizar una base de datos de puntos de control del tope en profundidad del
basamento Pre-cretácico recopilados de información de pozos publicados y líneas
sísmicas en profundidad que hayan alcanzado dicho tope, que será utilizado para
obtener un residuo controlado al momento de aplicar la inversión Gravimétrica 3D.

6. Realizar una separación Regional – Residual de las Datos de Bouguer con Control
Geológico y Geofísico para separar las longitudes de ondas largas generalmente por
fuentes profundas, de las longitudes de ondas cortas generadas por fuentes
superficiales que pueden estar asociadas con ruido cultural.

7. Generar una base de datos final del Tope del Basamento Pre-cretácico en profundidad
a través de una inversión gravimétrica 3D del residuo controlado por información
sísmica, pozo y geología de superficie (referirse a los puntos 5 y 6) para luego realizar
un mapa de dicho tope que cubra las Cuencas Barinas – Apure y Oriental de
Venezuela.

8. Calcular el margen de error entre el Tope del Basamento Pre-cretácico provenientes de


las interpretaciones sísmicas 3D en las Cuencas Barinas – Apure y Oriental
(especialmente, en las Sub-cuencas de Guarico y Maturín), y el Tope del Basamento
Pre-cretácico obtenido de la Inversión Gravimétrica 3D del residuo controlado
(referirse al punto 7) para cuantificar regionalmente la precisión y exactitud de los
datos provenientes de dicha inversión con los datos de las interpretaciones sísmicas 3D
en el área de estudio (antes mencionadas).
7

9. Realizar un mapa del tope del basamento Pre-cretácico en profundidad obtenido de la


inversión Gravimétrica 3D del residuo controlado para localizar y ubicar en
profundidad las estructuras asociadas a las rocas Pre-cretácicas.

10. Generar cuatros (4) modelos 2D gravimétricos - magnéticos integrando la base de


datos del Tope del Basamento Pre-cretácico en profundidad obtenido de la inversión
gravimétrica 3D del residuo controlado, que explique la evolución de las Cuencas
Barinas – Apure y Oriental de Venezuela; y determine la extensión, profundidad
cortical, naturaleza, y estructura de las rocas Jurásicas, Triasicas y Paleozoicas.

11. Analizar, interpretar, y correlacionar con la tectónica presente en las cuencas, el mapa
del tope del basamento Pre-cretácico en profundidad obtenido de la inversión
gravimétrica 3D del residuo controlado, y los cuatros (4) modelos geológicos y
geofísicos 2D para explicar el efecto de la interacción entre las Placas del Caribe,
Suramericana y Nazca (especialmente, en el Norte de Venezuela), y determinar los
posibles “plays exploratorios” de interés para la industria petrolera.
8

1.2 LOCALIZACIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO

La zona de estudio abarca un área de 715.000 km2 (aproximadamente) entre las longitudes
-60° 30’ 00” O y -73º 00’ 00” O y las latitudes 5º 30’ 00” N y 10º 00’ 00” N, y comprende la
Faja Petrolífera, las Cuencas de Maracaibo, Barinas – Apure y Oriental de Venezuela. (Figuras
1.1 y 1.4). En este caso, solo se estudió las Cuencas Barinas – Apure y Oriental
(especialmente, las Sub-cuencas de Guarico y Maturín).

Figura 1.4. Ubicación de las cuencas a estudiar (Barinas - Apure y Oriental de Venezuela)
(Modificado de Feo – Codecido et al., 1984).
9

1.3 METODOLOGÍA

El esquema que se presenta a continuación, representa la metodología utilizada para


alcanzar los objetivos planteados.

Revisión de la bibliografía geológica y geofísica

Recopilación y control de calidad de los datos Recopilación y creación de una base de datos de
gravimétricos y magnéticos puntos de control del tope en profundidad del
basamento Pre-cretácico
Procesamiento de los datos
gravimétricos y magnéticos

Generación de Mapas Mapa de Intensidad Magnética Total

Mapa de Intensidad Magnética Total reducida al


Mapa de Anomalía de Bouguer Total Polo (IMTRP)

Mapa de Bouguer Total continuada campo Mapa de Intensidad Magnética Total 1era
hacia arriba 4 km Derivada Vertical

Mapa de Bouguer Total Residuo Polinómico Mapa de Intensidad Magnética Total Residuo
de Tercer Grado Polinómico de Tercer Grado

Mapa de Bouguer Total 1era Derivada


Vertical

Mapa de Bouguer Regional Controlado con geología y geofísica (Tope del Basamento Pre-
cretácico)

Mapa de Bouguer Residual Controlado con geología y geofísica (Tope del Basamento Pre-
cretácico)

Mapa del Tope del Basamento Pre-cretácico obtenido de la Inversión Gravimétrica 3D del Residuo
Controlado con Geología y Geofísica

Generación de cuatros (4) modelos 2D utilizando gravimetría y magnetometría, y el Tope del Basamento Pre-
cretácico obtenido de la Inversión Gravimétrica 3D del Residuo Controlado

Figura 1.5. Metodología de Trabajo.


10

1.4 ANTECEDENTES

En la actualidad, los nuevos retos exploratorios en Venezuela están asociados a nuevos


conceptos de plays de Edad Pre-cretácica (Arminio, et al., 2004). Dichos plays están
relacionados a la posible existencia de hendiduras (rifts) de Edad Jurásica, situados en uno de
los estados del Ciclo de Wilson Mesozoico a Cenozoico (Figura 1.3) ocurridos en la parte
septentrional de Suramérica (Audemard y Serrano, 2001). Aunque las hendiduras (rifts) solo
representan el 5% del volumen total de las cuencas sedimentarias en el mundo; son de gran
importancia, debido a que estos contienen entre 10 y 30% de la reservas de hidrocarburos
conocidas (Katz, 1995).

La sucesión Jurásica en Venezuela se puede encontrar en una hendidura (rift) preservada


sobre el Margen Pasivo Cretácico o expuestos en afloramientos a lo largo de la Cordillera de
la Costa, Périja, Andes de Mérida, y Cordillera de Colombia (Figuras 1.3 y 1.6). La posible
existencia de nuevos sistemas petroleros de hendiduras (rifts) de Edad Jurásico pudieran
presentar rocas madres marinos y/o lacustrinos, y yacimientos asociados a basaltos fracturados
y de areniscas (Arminio, et al., 2004).

Adicionalmente, es necesario conocer los eventos tectónicos (interacción de las Placas


Caribe y Suramérica) que afectaron las estructuras Pre-cretácicas presentes en las Cuencas
Barinas – Apure y Oriental de Venezuela.

La Cuenca Barinas – Apure ha sido estudiada por ser parte primordial de las cuencas
petrolíferas que posee Venezuela (i.e. Cuenca de Maracaibo, Cuenca Oriental, y Cuenca
Barinas – Apure). De acuerdo a varios autores, la Cuenca Barinas - Apure es la respuesta
flexural de la corteza al emplazamiento andino iniciado en el Mioceno Superior como
producto de la colisión del Arco de Panamá con Suramérica (Chacín et al, 2005).
11

Figura 1.6. Distribución de las rocas jurásicas en Venezuela. Los afloramientos se encuentran
en color rosado, y grábenes enterrados de hendiduras (rifts) Mesozoicos de color amarillo
(Modificado de Arminio et al., 2004, y Salazar, 2006).

En estas últimas décadas se han realizados varios estudios para entender la evolución
geodinámica, y la posible existencia de sistemas petroleros relacionados a rifts de Edad
Jurásica (Figuras 1.7 y 1.8) en la Cuenca Antepaís de Barinas – Apure, y en los Andes
Venezolanos (Arminio, Serrano y Audemard, 2001; y Arminio, et al., 2004). Principalmente,
los estudios han sido enfocados en la caracterización del basamento a través de inversiones
gravimétricas y magnéticas. Por lo tanto, los estudios realizados en dicha cuenca y áreas
circundantes se destacan los de De Cizancourt (1933), Bucher (1952), González de Juana
(1952, 1980), De Toni y Kellogg (1993), Audemard (1991), Lugo y Mann (1995), Parnaud et
al. (1995), Colletta et al. (1997), Yoris y Ostos (1997), MENEVEN (1983), Feo-Codecido et
al. (1984), Mapas de Anomalías Magnéticas de Venezuela (1989), Audemard y Audemard
(2002), Fernández (2002), Henriques (2004), y Chacín et al. (2005).

La Cuenca Oriental ha sido estudiada y descrita por muchos autores (Hedberg, 1942;
Hedberg, 1950; Young et al., 1956; Dallmus, 1965; Feo-Codecido et al., 1984; González de
Juan et al., 1985; Méndez, 1985; Moticska, 1985; Talukdar, 1991; Parnaud et al., 1995; entre
12

otros) para entender el sistema petrolífero del oriente de Venezuela que está conformado por
las Sub-cuencas de Guarico y de Maturín, involucrando la evolución estructural e
implicaciones tectónicas debido a la interacción de la Placa Caribe con la Suramericana
(Geodinámica).

De acuerdo a Parnaud et al. (1995), la evolución geodinámica de la Cuenca Oriental de


Venezuela puede dividirse en 4 períodos principales: Pre - apertura (Pre – rift) durante el
Paleozoico, Aperura (Rift) durante el Jurásico y el Cretáceo basal, Margen Pasivo durante el
Cretáceo y el Paleógeno, y finalmente se forma a una Cuenca de Antepaís a partir del
Oligoceno.

En estos últimos años se han realizados investigaciones de sísmica profunda, inversiones


gravimétricas y magnéticas (tanto 2D como 3D) en el área, para obtener espesores
sedimentarios, profundidades del tope del basamento y/o profundidad del Moho. Los estudios
que se destacan en la Cuenca Oriental son la de Fernández y Passalacqua (1990), Lilliu
(1990), Di Croce (1995), Ysaccis (1997), Jácome (2001), Ríos (2002), Jácome et al. (2003)
Hernández (2003), Fernández, D. (2004), Schmitz et al. (2005), Ávila (2005), Vieira (2005),
Yánez (2005), Goncalves (2006), González (2006), y Salazar (2006).

Finalmente, el aporte del presente trabajo es tratar de localizar (en espacio y profundidad)
y detallar las estructuras Pre-cretácicas de interés para la industria petrolera que aún no ha sido
descubierta, y dar unas series de posibles explicaciones sobre su evolución con respecto al
ambiente tectónico presente en el Norte de Venezuela.
13

CAPITULO II
MARCO GEOLÓGICO

2.1 EVOLUCIÓN TECTÓNICA DEL CARIBE

Como resultado de la evolución de la Placa Caribe y la Suramericana se nos presenta la


formación de los Andes con su respectiva respuesta flexural formando la Cuenca Barinas-
Apure, y la formación del Sistema de Montañas del Caribe (Serranía de Perijá, Sierras de San
Luis y Baragua, y Cordillera de la Costa) generando la Cuenca Oriental de Venezuela (Sub-
cuencas de Guarico y Maturín). Aquí se exponen fundamentalmente dos tendencias de
modelos, las propuestas sobre el origen de la Placa Caribe que comúnmente son llamados
Modelos Pacíficos; mientras que, al segundo grupo, la idea de la formación del Caribe entre
las Américas es definida como Modelo In Situ, es decir, entre Las Américas.

En la hipótesis Pacífica se apoya en la idea de que el Caribe se formó en alguna región del
Pacífico y luego derivó a su presente posición entre las Américas (Wilson, 1965; Malfait y
Dinkelman, 1972, Burke et al., 1978; Pindell y Dewwy, 1982; Burke et al., 1984; Pindell,
1985; Pindell et al., 1988; Ross y Scotese, 1988; Pindell y Barreto, 1990; Stephan et al., 1990;
y Pindell, 1994); mientras que, las otras proponen la formación de la Placa Caribe en una
posición entre las Américas (Ball et al., 1969; Aubouin et al., 1982, Sykes et al., 1982;
Donnelly, 1985; Klitgord y Schouten, 1986; Frisch et al., 1992; Meschede et al., 1997; y
Meschede, 1998).

Estas diferencias surgen de las diversas interpretaciones de la data geológica, geofísica y


geoquímica usada para reconstruir el arreglo de las placas, trazar sus rutas de deriva,
establecer el origen de los bloques y terrenos y el tiempo en que ocurrieron los eventos. No
obstante, ambos modelos convergen hacia los comienzos del Cenozoico y a pesar de sus
14

diferentes tendencias sobre el origen de la Placa Caribe, ambas coinciden en que la evolución
de éste es responsable directo de los rasgos tectónicos y cuencas que se observan en sus bordes
(Figura 2.1).

Figura 2.1. Rasgos tectónicos del Caribe (Padrón et al., 2005).

A continuación, se puede observar los argumentos y eventos más importantes expuestos


por los modelos In Situ (Meschede, 1998) y Pacífico (Pindell et al., 2002) de origen y
evolución del Caribe; por eras geológicas.

2.1.1. MODELO IN SITU.

Este modelo comienza del Jurásico Cretácico Temprano con la ruptura de Pangea
propuesto por Meschede (1998) y Meschede y Frisch (1998).
15

a. Jurásico-Cretácico.

Con la ruptura de Pangea se formó un eje de expansión con dirección ESE – ONO que
se extendía al principio desde el Océano Penninico hasta el Atlántico Central y luego se
adentraría en el Protocaribe (Meschede, 1998) (Figuras 2.2 y 2.3). Meschede y Frish (1998)
basándose en datos de paleolatitudes obtenidos con técnicas paleomagnéticas y en edades
radiométricas y de acuerdo al modelo de formación In Situ del Caribe, éste comienza su
historia entre el Jurásico y Cretácico Temprano, cuando debido a radiolaritas proponen la
formación de las ofiolitas más antiguas del complejo de Nicoya en este tiempo, en una
posición cercana entre las Américas (Figura 2.2).

Figura 2.2. Reconstrucción Palinpástica Calloviense-Oxfordiense (Modificado por Bezada,


2005 de Meschede y Frisch, 1998).
16

Figura 2.3. Reconstrucción Palinpástica Hauteriviense (Modificado por Bezada, 2005 de


Meschede y Frisch, 1998).

Posteriormente, en el eje de expansión cambió desde el Océano Penninico hasta el


Atlántico Norte y desde el Protocaribe hasta el Atlántico Sur. Acorde con este modelo para
este período, se observa actividad de subducción al oeste de las placas americanas y en el sur
de México, Guatemala y al Norte de Sur América (Figura 2.3).

En el Cretácico Tardío según Meschede y Frisch (1998) termina la expansión en el Golfo


de México. Estos autores mantienen un eje de expansión del Protocaribe, el cual conecta la
dorsal del Atlántico con el oeste de Suramérica basados en un patrón de anomalía magnética
presentado por Ghosh (1984). Aunque Ghosh (op. cit.) señala que la edad más temprana de
expansión es de 127 M.a. Meschede y Frisch (1998) señalan que la historia cinemática del
movimiento de las placas y las edades de los complejos ofiolíticos relacionados a arcos de isla,
indican que la expansión continuó entre 100 y 110 M.a. (Meschede y Frisch, op. cit.).

Meschede y Frisch (1998) señalan que la formación del Arco de islas de Costa Rica –
Panamá se debe a la subducción de Farallón debajo del Protocaribe. Además para esta época
según estos autores, sucede el cese de la expansión del protocaribe y la formación de un arco
de islas al norte del mismo donde comienza a formarse las Antillas Mayores; y que esta zona
17

de colisión pudo haberse extendido hasta el noreste implicando la creación de complejos


ofiolíticos en Guatemala hasta la zona central de México (Meschede y Frisch. Op. cit.) (Figura
2.4).

En el Cretácico Medio a Tardío según este modelo, se plantea un engrosamiento cortical


de la Placa Caribe, cuya fuente de material basáltico se cree se deba a un punto caliente cuya
posición es desconocida y que pudo estar relacionado a un evento de superplumas de manto en
esta época (Meschede y Frisch, 1998). En la Figura 2.5, se muestra la reconstrucción
palinpástica para Santoniense.

Figura 2.4. Reconstrucción Palinpástica Albiense (Modificado por Bezada, 2005 de


Meschede y Frisch, 1998).
18

Figura 2.5. Reconstrucción Palinpástica Santoniense (Modificado por Bezada, 2005 de


Meschede y Frisch, 1998).

Meschede y Frisch (1998) señalan como evento más importante para finales del Cretácico
el choque entre los terrenos de Cuba con la plataforma de las Bahamas y su consecuente
acreción a la Placa Norteamericana (Figura 2.6).

Figura 2.6. Reconstrucción Palinpástica Campaniense (Modificado por Bezada, 2005 de


Meschede y Frisch, 1998).
19

b. Cenozoico.

Meschede y Frisch (1998), resumen esta era haciendo énfasis en el movimiento relativo
actual de la Placa Caribe con respecto a las Américas que ellos extienden a lo largo de este
período. Según sus investigaciones, esto implica un desplazamiento aproximado entre 800 -
1.000 km. lo cual parece consistente con cálculos basados en observaciones de geología
regional (e.g. el tamaño de la garganta Caimán abierta como cuenca extensional asociada a
callamiento de rumbo “pull-apart” al norte de la Placa Caribe, la zona de fallas Motagua -
Polochic y en el sur de México) (Meschede, 1998).

Para el borde sur, estos autores señalan que el emplazamiento diacrónico de las Napas de
Lara; la cuenca de Granada se abrió al separarse el emergente arco de las Antillas Menores del
inactivo arco de las Aves. También plantean un cambio en la dirección de la Placa Farallón de
este a noreste, siguiendo a un cambio en el movimiento del Pacífico del noreste al sureste.
Mientras tanto la placa Farallón se parte en la Placa Cocos y Nazca al norte y sur
respectivamente entre el oligoceno tardío y mioceno temprano (Meschede y Frisch, 1998). En
el Mioceno el Arco de Panamá colisiona con la Cordillera Occidental de Colombia (Figuras
2.7, 2.8 y 2.9).

Figura 2.7. Reconstrucción Palinpástica Paleoceno (Modificado por Bezada, 2005 de


Meschede y Frisch, 1998).
20

Figura 2.8. Reconstrucción Palinpástica Eoceno (Modificado por Bezada, 2005 de Meschede
y Frisch, 1998).

Figura 2.9. Reconstrucción Palinpástica Mioceno Temprano (Modificado por Bezada, 2005
de Meschede y Frisch, 1998).
21

2.1.2 MODELO PACÍFICO.

Este modelo comienza del Jurásico Cretácico Temprano con la ruptura de Pangea hasta el
presente, expuestos por Pindell y Kennan (2001):

a. Triásico – Jurásico.

Este modelo parte con una reconstrucción del oeste de Pangea para el Jurásico Temprano,
justo antes de la apertura continental y de que se comenzara a formar la primera corteza
oceánica en el Atlántico Central (Figura 2.10). Se puede apreciar, las posiciones restauradas de
las líneas de costa de África y Suramérica, relativo al marco de referencia de la Placa
Norteamericana. Para esta era, el oeste de Pangea ya presenciaba esfuerzos extensivos que se
evidenciarían luego con la apertura del Atlántico Central y el Golfo de México en el Jurásico
Medio (Figura 2.11). Pocos autores apoyan la existencia para este era de un margen pasivo en
el norte de Suramérica (explicado en Pindell et al., 2001).

Figura 2.10. Reconstrucción Palinpástica Jurásico Temprano (Modificado de Pindell y


Kennan, 2001).
22

Figura 2.11. Reconstrucción Palinpástica Jurásico Medio (Modificado de Pindell y Kennan,


2001).

Para Pindell y Kennan (2001) (Figura 2.11), Suramérica se había retirado lo suficiente de
Norteamérica para que el Bloque de Yucatán rotara en una posición que cuidadosamente
reconstruyera las formaciones de sal desde el Norte (Louann) y el Sur (Campeche) del Golfo
de México. Una segunda cuenca evaporítica más pequeña que la anterior, pudo ser
reconstruida en la región compuesta por Bahamas, Takatú, Paria y Guinea. Para ese momento,
la corteza se habría estirado al punto en que la corteza oceánica se empezaba a formar en las
cuencas evaporíticas del Golfo y el Protocaribe. Los Basaltos almohadillados tipo dorsal
oceánica son observados en el oeste de Cuba y bajo la parte central del Golfo de México
(Pindell y Kennan, op. cit.).
23

Figura 2.12. Reconstrucción Palinpástica Calloviense - Oxfordiense (Modificado de Pindell y


Kennan, 2001).

Figura 2.13. Reconstrucción Palinpástica Titoniense (Modificado de Pindell y Kennan, 2001).


24

Para el Titoniense (Figura 3.12), la expansión del suelo oceánico contribuyó a la


formación de una masa tectónica diferente a la creada en la fase temprana de la apertura. Al
sur, el Mar Marginal Colombiano continuaba extendiéndose, donde la apertura (muy probable)
que estuviera en curso a lo largo de la Cuenca “Back – Arc” Andina de Ecuador y Perú. El
gran espacio existente entre México y Ecuador se conectaría por un sistema de arco que
seguramente sufrió un fuerte estiramiento paralelo al mismo y a consecuencia ocurriría la
migración de terrenos desde Chortis y México. Estos terrenos probablemente poseían ofiolitas
del Jurásico - Cretácico Temprano con afinidad del Pacífico, que ahora son encontradas en
Hispaniola, La Desirade, y Puerto Rico.

b. Cretácico Temprano.

Para este tiempo, el Bloque de Yucatán culminaría su rotación con respecto a


Norteamérica facilitando así la reorganización del sistema de apertura del Protocaribe para
conectar el oeste de Suramérica con el sistema de apertura del Atlántico. Al mismo tiempo, el
Golfo de México concretó su apertura (Figura 2.13).

Figura 2.14. Reconstrucción Palinpástica Cretácico Temprano (Modificado de Pindell y


Kennan, 2001).
25

El Aptiense en el modelo de Pindell y Kennan (2001) es de gran importancia, ya que es en


esta época cuando comienza a definirse y a diferenciarse la Placa Caribe de la Placa Farallón.

Para este tiempo, otro evento muy importante que se plantea en este modelo es una
inversión de la polaridad de subducción entre las Américas. Dicho evento es indispensable
para que pueda interactuar la Placa Caribe entre las Américas. Pindell y Kennan (2001)
explican esta inversión de polaridad de subducción basados en datos termocronológicos de
rocas metamórficas, cambios en la posición de las rocas ígneas de afinidad de arco de isla
primitivo a calcoalcalino en Las Antillas, y correlación con la Orogénesis Severiana. La causa
de esta inversión en la polaridad de subducción (según estos autores) es una aceleración en la
expansión de la dorsal del Atlántico.

Figura 2.15. Reconstrucción Palinpástica Aptiense (Modificado de Pindell y Kennan, 2001).


26

Para el Albiense, el avance relativo de la Placa Caribe estaba derivando el cierre del Back-
Arc Andino lo cual es indicado por deformación temprana en Perú, el inicio del levantamiento
y erosión de la Cordillera Oriental de Ecuador y sedimentación de grano grueso adyacente a
las cuencas, y cabalgamientos del Terreno de Amaine sobre el Batolito de Antioquia en
Colombia. También para esta época ocurrió la separación acelerada entre las Américas
produjo una subducción más pronunciada en el borde noreste del Caribe; mientras que, el
desplazamiento rumbo-deslizante dominaba en Perú y Ecuador.

Figura 2.16. Reconstrucción Palinpástica Albiense (Modificado de Pindell y Kennan, 2001).

c. Cretácico Tardío.

Para el Campanience, la tasa de expansión del Protocaribe había comenzado a decaer


drásticamente, produciendo un borde en Suramérica – Caribe más compresivo.
Adicionalmente, se aumentaron las tasas de enfriamiento (debido al levantamiento) a través de
las Cordilleras Central de Colombia y Ecuador, y acreción de terrenos oceánicos en los Andes
Ecuatorianos (Figura 2.16). Para este tiempo, Pindell y Kennan (2001) apoyan la idea de un
engrosamiento cortical de la Placa Caribe (Meschede y Frisch, 1998), y explican que la fuente
27

de material ígneo que originó el Plateau Basáltico Caribeño no pudo haber sido el punto
caliente de las Galápagos, ya que de haber existido para esta época, éste debió haber estado en
una posición desconocida muy al oeste de la Placa Caribe.

En el Maastrichtiense, el borde de la Placa Caribe entró en el espacio entre Yucatán y La


Guajira. En Colombia, generó en la migración hacia el noreste y el levantamiento del Bloque
de Antioquia, depositando sedimentos en las Cuencas del Valle Medio y Superior de
Magdalena (Figura 2.17).

Figura 2.17. Reconstrucción Palinpástica Campaniense (Modificado de Pindell y Kennan,


2001).
28

Figura 2.18. Reconstrucción Palinpástica Maastrichtiense (Modificado de Pindell y Kennan,


2001).

d. Cenozoico.

Para el Paleoceno Pindell y Kennan (2001) muestran que el Gran Arco de Caribe comienza
a expandirse debido al gran espacio disponible, resultando así la creación de las Cuencas de
Yucatán y Granada. En el Eoceno Medio se emplazan las Napas de Lara y comienza la
apertura de la Garganta Caimán la cual continúa hasta la actualidad. En el Oligoceno continúa
la colisión diacrónica desde el oeste al este entre la Placa Caribe y el norte de Venezuela. De
acuerdo al modelo de Pindell y Kennan (op. cit.), al noreste de Venezuela la Placa Caribe
subduce casi horizontalmente a la Placa Suramericana. Dicha configuración se mantiene con la
colisión arribando a la Cuenca Oriental en el Mioceno. Para el Mioceno Tardío se observa un
cambio en el movimiento relativo de la Placa Caribe que dio origen a un régimen transtensivo
en el margen sureste de ésta (Bezada, 2005).
29

Figura 2.19. Reconstrucción Palinpástica Paleoceno Tardío (Modificado de Pindell y Kennan,


2001).

Figura 2.20. Reconstrucción Palinpástica Eoceno Medio. Abreviaciones: PI, Isla de Pines;
ESC, Escambray; SWH, Suroeste de Haití; NWH, Noroeste de Haití; CC, Cordillera Central;
NC, Cordillera del Norte; SC, Cordillera del Sur; MS, Plataforma Muertos; PR, Puerto Rico;
VIR, Islas Virginia (Modificado de Pindell y Kennan, 2001).
30

Figura 2.21. Reconstrucción Palinpástica Oligoceno Temprano. Abreviaciones: DR,


República Dominicana; TOB, Tobago; VC, Klippe de Villa de Cura (Modificado de Pindell y
Kennan, 2001).

Figura 2.22. Reconstrucción Palinpástica Mioceno Medio. Abreviaciones: CAY, Garganta


Caimán; MAR, Margarita; OCA, Falla Oca; SMB, Falla Santa Marta – Bucaramanga; MOC,
Falla Mocoa; SANT, Cuenca Santiago; HUAL, Cuenca Huallaga (Modificado de Pindell y
Kennan, 2001).
31

Figura 2.23. Reconstrucción Palinpástica Mioceno Tardío. Abreviaciones: JAM, Jamaica;


HAI, Haití; EV, Zona Transcurrente Venezuela Oriental – Trinidad; MER, Andes de Mérica;
ECC, Cordillera Oriental de Colombia; MAC, Sierra de la Macarena; GG, Golfo de Guayaquil
(Modificado de Pindell y Kennan, 2001).

2.2 GEOLOGÍA REGIONAL

Para poder entender la geología presente en las Cuencas Barinas – Apure y Oriental de
Venezuela, es de vital importancia, conocer las áreas que abarcan dichas cuencas con sus
respectivos rasgos estructurales. En el caso de la geología regional, se tomó en cuenta (en su
gran mayoría) de los trabajos realizados por González de Juana et al., (1980), Parnaud et al.,
(1995), Yoris y Ostos (1997) y Ostos, Yoris y Lallemant (2005).

2.2.1 TECTÓNICA Y ESTRATIGRAFÍA REGIONAL

La Cuenca Oriental de Venezuela esta situada en la región centro y noreste del país,
formando un depresión topográfica y estructural; y esta limitada al norte por la línea que
demarca el piedemonte meridional de la Serranía del Interior Central y Oriental; al sur por la
dirección del curso del río Orinoco; al oeste por el levantamiento de El Baúl; y al este, la
cuenca continúa por debajo del Golfo de Paria (Figura 2.24) (González de Juana et al., 1980).
32

Dicha cuenca comprende la Subcuenca de Guárico y la Subcuenca de Maturín separadas por la


estructura de Urica, y esto se muestra en la Figura 2.25 (DiCroce, 1995).

La Cuenca Barinas – Apure se localiza al sureste del Sistema Montañoso de los Andes y al
suroeste del alineamiento del Arco de El Baúl, en la región Occidental de los Llanos
Venezolanos (Figura 2.24) (Yoris y Ostos, 1997).

En el Figura 2.25, se presenta los rasgos tectónicos más predominantes en las Cuencas
Barinas – Apure y Oriental de Venezuela.

Figura 2.24. Ubicación de las Cuencas Barinas – Apure y Oriental de Venezuela (Modificado
de Feo – Codecido et al., 1984).
33

Figura 2.25. Norte de Venezuela, provincias fisiográficas y cuencas sedimentarias.


Abreviaciones se refiere a: AF = Falla de Anaco, BAP = Prisma Acrecionario de Barbados,
BF = Falla de Boconó, EPF = Falla El Pilar, IF = Falla Icotea, LBF = Falla Los Bajos, OF =
Falla de Oca, SER. INT. = Serranía del Interior Oriental, SF = Falla San Francisco, SMBF =
Falla Santa Marta – Bucaramanga, SSF = Falla San Sebastián, UF = Falla de Urica, WSF =
Falla Warm Springs (Modificado de DiCroce, 1995, tomado de Ysaccis, 1997).

Parnaud et al. (1995) divide en cuatro (4) grandes episodios la evolución geodinámica
y la estratigrafía de las Cuencas Barinas – Apure y Oriental de Venezuela:

• Fase pre – rift en el Paleozoico (Pre – Apertura Continental).

• Fase de rift y deriva durante el Jurásico y el Cretácico Temprano (Apertura


Continental).

• Periodo de margen pasivo durante el Cretácico – Paleógeno.

• Fase final durante la colisión oblicua en el Neógeno y Cuaternario dando como


resultado la formación de la Serranía del Interior, y la transformación del margen
pasivo a una cuenca antepaís.
34

2.2.1.1 FASE PRE – RIFT EN EL PALEOZOICO (PRE – APERTURA


CONTINENTAL)

Antes de explicar la sedimentación Paleozoica en Venezuela, es necesaria una breve


introducción sobre los Terrenos Pre-cámbricos, que en su mayoría, forman parte del
basamento de las cuencas sedimentarias al sur de la Falla de Apure (Feo – Codecido et al.,
1984; Ostos, 1990, 1992; Yoris y Ostos, 1997).

• Basamento.

Feo – Codecido et al. (1984) clasifica el basamento de Venezuela (complejo de rocas


ígneas y metamórficas), a través de información de pozos y de geología de superficie, en tres
(3) unidades geográficas: un cratón Precámbrico al sur, un cinturón intermedio de edad
Paleozoico, y un borde norte de rocas aloctonas de edad Mesozoico a Terciario, relacionado
con el emplazamiento de la Placa del Caribe (Figura 2.26).

Figura 2.26. Provincias del basamento del Norte de Venezuela (Modificado de Feo –
Codecido et al., 1984).

Yoris y Ostos (1997) describe los terrenos pre – cámbricos como parte del basamento de
las cuencas sedimentarias al sur de la Falla de Apure (Figura 2.27). Esto ocurre debido a los
procesos tectónicos sufridos por el norte de la Placa Sudamericana a lo largo de su historia.
35

Los cuerpos pre – cámbricos se pueden clasificar en dos clases: alóctonos y autóctonos. Los
terrenos autóctonos se localizan en el Escudo de Guayana y como basamento de las cuencas
Paleozoicas y Cenozoicas al sur de la Falla de Apure (Figura 2.27). En el Escudo de Guayana,
dichos terrenos autóctonos se clasifican en cuatro (4) provincias: Imataca, Pastora, Cuchivero
y Roraima (Figura 2.26). Al norte del Escudo de Guayana no se puede realizar una
discriminación de los terrenos pre – cámbricos autóctonos, específicamente en las cuencas
petrolíferas, debido a la escasa información disponible (muy pocos taladros han alcanzado el
basamento pre – cámbrico) (Yoris y Ostos, op. cit.).

Figura 2.27. Distribución de terrenos alóctonos en el Norte de Sudamérica en los cuales


existen rocas pre – cámbricas. Dichos terrenos fueron saturados secuencialmente al Norte de
Sudamérica durante el Ordovícico – Silúrico (Orogénesis Herciniana) y desde finales del
Mesozoico hasta el presente (Tomado de Yoris y Ostos, 1997).

La edad del basamento de la Cuenca Oriental de Venezuela, según Yoris y Ostos (1997),
es Pre – cámbrico ya que es una posible extensión de la Provincia de Imataca.
36

Por otro lado, los terrenos alóctonos iniciaron su adosamiento a Sudamérica durante el
Paleozoico Temprano (Orogénesis Caledoniana: 570 – 385 M.a.); de esta etapa, afloran rocas
en los alrededores de las ciudades de Mérida y San Cristóbal; posteriormente, ocurrió la sutura
del alóctono al Paleozoico Superior durante la Orogénesis Herciniana (385 – 245 M.a.), y se
determino la edad a través de rocas graníticas presentes en la Sierra Nevada de Santa Marta
(Colombia); y finalmente, la última colisión tuvo su inicio a finales del Mesozoico
(Cretácico), y en este alóctono se han reconocido rocas de edad pre –cámbrica presentes en los
alrededores de Caracas y al sur de Valencia (Yoris y Ostos, 1997).

• Terrenos Paleozoicos.

Las rocas aloctonas y autóctonas de Edad Paleozoica se encuentran en diversas regiones de


Venezuela (Ostos, Yoris y Lallemant, 2005) (Figura 2.29). Los terrenos autóctonos se
encuentra solamente infrayacente de las Cuencas Barinas – Apure y Oriental, y al sur de la
Falla de Apure (Feo-Codecido et al., 1984) (Figura 2.29). La fase pre - rift desarrollada
durante el Paleozoico esta asociado con algunos macizos metamórficos de las Cordilleras
Centrales, como el Tinaco y Sebastopol (González de Juana et al., 1980); y con las
formaciones Carrizal y Hato Viejo (capas rojas syn-rift de Gondwana y Laurasia - Pimentel de
Bellizzia, 1992), y solo se encuentra preservadas en depresiones estructurales de las Cuencas
Orientales de Venezuela (tales como, el Graben de Espino), y fueron depositadas en un
ambiente costero a marino nerítico (Parnaud et al., 1995).

Yoris y Ostos (1997) agrupa geológicamente las rocas de edad Paleozoica en: terrenos
alóctonos y autóctonos a Sudamérica. Los terrenos autóctonos se encuentran en el subsuelo de
la Cuenca Oriental, y en la de Barinas – Apure al sur de la Falla de Apure (Figura 2.29). Las
rocas Paleozoicas presentes en este terreno son principalmente “capas rojas” que marcan la
apertura de Gondwana (Sudamérica y África actuales, unidas) y Laurasia (Norteamérica y
Groenlandia actuales, unidas), respectivamente. Además, los terrenos alóctonos se pueden
discriminar por la edad en las que fueron adosados tectónicamente al norte de Sudamérica; por
lo tanto, existen terrenos alóctonos que se saturaron durante el Paleozoico Inferior, otros que
lo hicieron en el Paleozoico Superior, y por último lo que se saturaron a finales del Mesozoico.
37

Figura 2.28. Unidades litoestratigráficos de unidades Paleozoicas de Venezuela (Tomado de


González de Juana et al., 1980).

Debido a la acreción del alóctono del Paleozoico Superior contra el Inferior, se identifican
rocas graníticas producto de la subducción por debajo del borde norte de la Placa
Sudamericana (Yoris y Ostos, 1997); y esto se evidencia por las rocas presentes en la región
del Baúl de edad Pérmico, y las de edad Carbonífero que se encuentran el subsuelo de las
cuencas: Oriental, Maracaibo, y Barinas – Apure (Figura 2.28).
38

Figura 2.29. Distribución de terrenos alóctonos en el Norte de Sudamérica en los cuales


existen rocas paleozoicas. Dichos terrenos fueron saturados secuencialmente a la cuenca
autóctona del Paleozoico Inferior, durante el Ordovícico – Silúrico, durante el Carbonífero, y
desde finales del Mesozoico hasta el presente (Tomado de Yoris y Ostos, 1997).

2.2.1.2 FASE DE RIFT Y DERIVA DURANTE EL JURÁSICO Y EL CRETÁCICO


TEMPRANO (APERTURA CONTINENTAL)

La megasecuencia de “rifting” (ruptura) se desarrolló durante el Jurasico Temprano a


Cretácico Tardío. El Triásico no esta presente en Venezuela ó, como mínimo, se han
encontrado evidencia de su presencia (Ostos, Yoris y Lallemant, 2005). La parte más antigua
del sistema Jurásico es representado por La Gé y Volcánicas de Tinacoa en las Montañas de
Perija (Shagam, 1975), y las Volcánicas de Guacamayas en el levantamiento de El Baúl
(Martín, 1968). Estos se encuentran cubiertos por la Fm. La Quinta y secuencias jóvenes
relacionadas a la apertura del Mar Proto-caribe (Ostos, Yoris y Lallemant, op. cit.) (Figura
39

2.30). La Fm. La Quinta fue depositada en un ambiente continental, y esta compuesto


principalmente de lutita rojas con “sills” basálticos (Parnaud et al., 1995).

Figura 2.30. Cuadro de correlación de las unidades más importantes dentro del Triásico –
Jurásico de Venezuela (Tomado de Yoris y Ostos, 1997).

El evento de rotura o “rifting” de Pangea (supercontinente que reunía los continentes de


América, África, y Europa actuales) en Venezuela produjo una serie de estructuras
importantes que posteriormente influyeron en la evolución de las cuencas sedimentarias
presentes en el país (Yoris y Ostos, 1997). En la región continental de Venezuela, la apertura
del Proto – Caribe, trajo como consecuencia el desarrollo de valles de extensión o grábenes
con una dirección noreste (Figura 2.31), y estos incluyen los grábenes de los Andes, Perijá,
Apure – Mantecal, Espino, y el ubicado en el Lago de Maracaibo (Yoris y Ostos op cit.).
Durante el Jurásico estos grábenes fueron rellenados de sedimentos continentales tipo “capas
rojas”, calizas de invasiones marinas (transgresiones), volcánicas de diversa índole y
eventualmente clásticos, esto se evidencia en las penínsulas de Paraguaná (Formación Pueblo
Nuevo) y La Guajira (Grupos Cojoro y Cocinas), en la Formación La Quinta de la región
occidental de Venezuela, y en el subsuelo de la Cuenca Oriental de Venezuela (Formación
Ipire) (Yoris y Ostos op cit.).
40

Figura 2.31. Distribución de las rocas jurásicas en Venezuela, mostrando que las mismas se
encuentran aflorando en la Sierra de Perijá (1), como parte del basamento en el subsuelo de la
Cuenca de Maracaibo (2), en los Andes (3), en el subsuelo de las Cuencas Oriental y Barinas –
Apure (grábenes de Espino y Apure – Mantecal), y estas dos últimas han sido interpretadas
como involucradas en profundidad en los corrimientos de la Serranía del Interior (4) (Tomado
de Yoris y Ostos, 1997).

En el límite occidental de la Cuenca Oriental de Venezuela ocurrió una actividad


volcánica, específicamente el Macizo de El Baúl, durante el Triasico – Jurasico (220 – 160
M.a.) (González de Juana et al., 1980).

• Graben de Espino.

El Graben de Espino representa una depresión en el basamento orientada en sentido NE –


SO limitado por fallas normales, y que contiene rocas sedimentarias de edades Paleozoicas,
Mesozoicas, y Cenozoicas (Fiorillo et al., 1981, citado en Salazar, 2006). Las profundidades
del basamento presente en el Graben de Espino se encuentra en la Figura 2.32 realizados por
estudios recientes de inversiones magnéticas por González (2006).
41

Figura 2.32. Profundidad del Tope del Basamento Magnético (Soluciones del Análisis
Espectral Spector y Grant, 1970) con lineamientos estructurales tomados de Salazar (2006)
(Tomado de González, 2006).

Feo – Codecido et al. (1984) lo describe a través de estudios aeromagnéticos como una
depresión que se prolonga desde el noreste del Estado Anzoátegui, atravesando el sur de
Barcelona (Edo. Anzoátegui); a la ciudad de Zaraza del Estado Guarico, a la de San Fernando
del Estado Apure (Cuenca Barinas – Apure), y a Colombia. Yoris y Ostos (1997) sugiere la
continuación de este graben jurásico en las partes más profundas de la Serranía del Interior de
Venezuela Oriental debido a la clara tendencia de los grábenes de Espino y Apure – Mantecal,
pero hasta el momento no se ha podido comprobar esta hipótesis (Figura 2.31).

Los grábenes de Espino y Apure – Mantecal fueron formados durante la extensión


asociada con la separación de Sudamérica y Norteamérica en el Jurásico. Alemán (2005)
(citado en Salazar, 2006) define el Arco de El Baúl como un alineamiento cortical N 30° O y
representa una reactivación de una zona de cizalla de edad pre – cámbrica que separa estos dos
grábenes y que podría representar una zona de transferencia.
42

Los rasgos estructurales que se reconocen dentro del área de estudio (ubicados en la Figura
2.33), relacionados con la fase de extensión Jurásico, fueron tomados de Salazar (2006). En la
Figura 2.34, se presenta un esquema de una sección sísmica interpretada por Salazar (op cit.),
mostrando los rasgos predominantes del Graben de Espino.

Las fallas normales principales (según Salazar, 2006) que delimitan el Graben de
Espino son las siguientes: Falla Ruiz – Sabán, Falla Guamal – Sabán, Falla Tinajones, Falla de
Aníbal - Ron, Falla Altamira, y la Falla de Anaco (todos ellos ubicados en la Figura 2.33).

Figura 2.33. Mapa de las principales fallas del Graben de Espino y de los altos estructurales
(antiformas) cartografiados a diferentes niveles estratigráficos (Tomado de Salazar, 2006).
43

Figura 2.34. Esquema de una sección sísmica que muestra los rasgos estructurales
predominantes (Tomado de Salazar, 2006).

2.2.1.3. PERIODO DE MARGEN PASIVO DURANTE EL CRETÁCICO –


PALEÓGENO (ETAPA POSTERIOR A LA APERTURA CONTINENTAL)

El cuadro de correlación de las unidades más importantes del Cretácico Inferior en


Venezuela y la distribución de las facies sedimentarias relevantes en esta época, se presentan
en las Figuras 2.35 y 2.36 (respectivamente).

Figura 2.35. Cuadro de correlación de las unidades más importantes dentro del Cretácico
Temprano de Venezuela. Las unidades informales se colocan itálicas entre comillas. El
conjunto de miembros para el Grupo Sucre es discutido en Yoris (1985, 1988, 1992) (Tomado
de Yoris y Ostos, 1997).
44

Figura 2.36. Distribución de facies sedimentarias dominantes durante el Neocomiense –


Albiense (Cretácico Temprano) al Norte del Escudo de Guayana. Se indican unidades típicas
de dicha asociación de facies (Tomado de Yoris y Ostos, 1997).

Ostos, Yoris y Lallemant (2005) describen que al noroeste de Suramérica, la


sedimentación fue controlada inicialmente por los grábenes Jurásicos; seguidamente, la
subsidencia se estabilizó, depositándose el Grupo Cogollo (carbonático) en un extenso mar
epicontinental transgresivo en el Occidente de Venezuela (La Fm. Aguardiente es el
equivalente clástico lateral hacia el Escudo de Guayana). En la región central de Venezuela
(aunque diseminada), ubicada al frente de corrimientos de Guarico existe la evidencias de una
plataforma carbonática denominada Caliza de Maicara (Beck y Ferrer, 1977 citado en Ostos,
Yoris y Lallemant, op.cit.). En el oriente de Venezuela se presenta la sedimentación del Grupo
Sucre que es indicativo de un margen pasivo tipo Atlántico (Yoris, 1992a; Ericsson, 1992,
1994 citados en Ostos, Yoris y Lallemant, op. cit.). A diferencia del Cretácico Inferior en el
Occidente de Venezuela es que en la Serranía del Interior el contacto inferior de la secuencia
sedimentaría se desconoce y el espesor de la Fm. Barranquín es mayor a 2 km en todos sus
localidades, con el desarrollo de una plataforma carbonática importante (Miembro Morro
Blanco) hacia el norte durante el Barremiense. Suprayacente a la Fm. Barranquín, existe una
secuencia extensiva clástico calcáreo (Formaciones El Cantil y Chimana). El espesor sumado
45

de dichas formaciones, es equivalente en tiempo al Grupo Cogollo en el Occidente de


Venezuela (Yoris y Ostos, 1997).

En la Figura 2.37, se presenta el cuadro de correlación de las unidades más importantes del
Cretácico Superior en Venezuela. Adicionalmente, en las Figuras 2.38 y 2.39 se muestran la
distribución de paleombientes y unidades estratigráficas principales durante este periodo en el
Norte de la Placa Suramericana.

Figura 2.37. Cuadro de Correlación de las unidades más importantes dentro del Cretácico
Tardío de Venezuela. Las Formaciones Guárico y Vidoño se extienden al Paleoceno; las
Formaciones Canoa y Querecual abarcan el Albiense Tardío. Las relaciones del Grupo
Guayuta y sus equivalentes en el norte de Guárico con unidades más antiguas y que aparecen
en forma de bloques es desconocida (Modificado de Yoris y Ostos, 1997).
46

Figura 2.38. Distribución de facies sedimentarias que dominaron durante el Cenomaniense –


Campaniense (Cretácico Tardío). Se indican las unidades típicas de dichas asociaciones de
facies (Modificado de Yoris y Ostos, 1997).

Figura 2.39. Distribución de facies sedimentarias durante el Maastrichtiense (Cretácico


tardío) al norte del Escudo de Guayana. Se presentan unidades típicas de dichas asociaciones
de facies. Nótese que el eje del depocentro del Occidente de Venezuela se alinea sub-
paralelamente al frente de deformación al oeste de Venezuela, el cual es una consecuencia de
la colisión entre las Placas Nazca y Suramérica (Modificado de Yoris y Ostos, 1997).
47

En el Cretácico Tardío se presenta las Formaciones La Luna, Navay y Querecual que son
las rocas madres por excelencia en las cuencas petrolíferas de Venezuela. Su presencia se debe
a la invasión marina que llegó a cubrir extensas zonas hacía el sur de Venezuela (a partir del
final de Albiense, se inició dicha invasión desde el este y avanzó de una manera diacrónica
hacia el Oeste) (Yoris y Ostos, 1997). Esta invasión marina coincide con el pulso mundial
transgresivo del Cretácico, responsable de la sedimentación de calizas, ftanitas ricas en
materia orgánica y lutitas tanto en Europa como en América (Yoris y Ostos, op. cit.).

En el Occidente de Venezuela, al final del Cretácico (Figura 2.38) y comienzos del


Paleoceno, la sedimentación fue influenciada por la subducción de la Placa Farallón (Océano
Pacífico) y el Occidente Colombiano. Existen pruebas de que la sedimentación del Grupo
Erocué (y posiblemente las Formaciones Guasare y Marcelina) estuvieron controladas por los
frentes de deformación de dicha colisión (Figura 2.39); éstos a su vez, generaron sucesivos
depocentros de edades más jóvenes hacia el este de lo hoy en día se conoce como Sierra de
Perijá (Yoris y Ostos, 1997).

En la Figura 2.39, se presenta un resumen de la sedimentación y la evolución paulatina del


frente de deformación asociado a la entrada de la Placa del Caribe frente a Sudamérica durante
el Paleoceno – Eoceno. Debido a su complejidad los autores Yoris y Ostos (1997) resumieron
asociaciones de nombres formacionales genéticamente relacionadas como “eventos”; cada
“evento” lleva el nombre de la unidad más distintiva o que representó el inicio de la
sedimentación.
48

Figura 2.40. Migración del frente de Deformación del Caribe hacia el este – suroeste en el
Occidente de Venezuela y sedimentación epi/perisatural asociada durante el Paleoceno –
Eoceno. Los límites entre el Bloque Andino y el Suramericano se encontraban (aprox.) donde
actualmente se encuentran los sistemas de fallas de Santa Marta – Bucaramanga (SM – B) y
Boconó (B) (Modificado de Yoris y Ostos, 1997).

Yoris y Ostos (1997) describen que hacia el noroeste de la Placa Suramericana, la colisión
oblicua del Arco de las Antillas Menores provocó una sucesiva creación de escamas tectónicas
(napas) con vergancia hacia el sur y sureste, controlando la sedimentación de Formaciones
como Morán y Trujillo (de carácter turbidítico).

La Placa del Caribe al irse adentrando hacia el este, la influencia de los frentes de
corrimiento disminuía su efecto, generando la migración del surco de la Formación Roblecito
de edad Eoceno Tardío a Oligoceno (?); más hacia el sur, el aumento del peso de las napas
produjo una respuesta flexural de la litósfera creando (probablemente) un pulso de avance de
los clásticos arenosos (Yoris y Ostos, 1997).
49

La relación entre unidades estratigráficas y la evolución de los frentes de deformación en


el flanco norte de la Cuenca Oriental de Venezuela durante el Paleoceno – Eoceno (marco
geológico regional) se presenta en la Figura 2.40; mientras que, en la Figura 2.41 se muestra
un resumen de la nomenclatura estratigráfica para este periodo en Venezuela (Yoris y Ostos,
1997).

Figura 2.41. Marco Geológico Regional para la sedimentación en el flanco norte de la Cuenca
Oriental de Venezuela durante el Paleoceno – Eoceno (Tomado de Yoris y Ostos, 1997).

En las Figuras 2.42 y 2.43, se muestran el marco regional para la sedimentación durante el
Oligoceno en el Occidente de Venezuela (Cuencas de Maracaibo, Falcón, Barinas – Apure y
Sub-cuenca de Guárico) y en el flanco norte de la Cuenca Oriental de Venezuela,
respectivamente.
50

Figura 2.42. Cuadro de Correlación para el periodo Paleoceno – Eoceno de Venezuela


indicando la potencialidad de cada unidad como sello o roca yacimiento. La Formación Colón
se extiende al Campanéense; las Formaciones Carbonera, Paují, La Pascua, Roblecito y los
Jabillos se extienden al Oligoceno. Durante la Formación Garrapata está ausente, la Formación
Guárico podría alcanzar el tope del Mastrichiense (Tomado de Yoris y Ostos, 1997).

Las rocas sedimentarias del Oligoceno se encuentran preservadas en los flancos de la


Cuenca de Maracaibo (Ostos, Yoris y Lallemant, 2005). Al mismo tiempo en el parte
septentrional de Venezuela central, el surco de la Fm. Roblecito migra hacia el este y sureste;
y esto conlleva, el avance hacia el sur de las areniscas de la Fm. La Pascua, y posteriormente
de los clásticos de surco (Yoris y Ostos, 1997).

La nomenclatura estratigráfica del Oligoceno en Venezuela propuesta por Yoris y Ostos


(1997) se muestra en la Figura 2.44.
51

Figura 2.43. Marco Regional para la sedimentación en Venezuela Occidental (Cuencas de


Maracaibo, Falcón, Barinas – Apure y Sub-cuenca de Guárico) durante el Oligoceno. Los
mayores depocentros se concentraron hacia los estados Táchira (Fm. León), Falcón
(Formaciones Pecaya y Agua Salada – también “Grupo”) y Guárico (Fm. Roblecito) (Tomado
de Yoris y Ostos, 1997).

Figura 2.44. Marco Geológico Regional para la sedimentación en el flanco norte de la


Cuenca Oriental de Venezuela durante el Oligoceno. La Fm. Naricual en su localidad tipo es
totalmente diferente a la definida en el subsuelo en lo referente a su marco tectónico de
sedimentación; el término “Fm. Merecure” ha sido empleado para referirse en el subsuelo a
los equivalentes del Grupo Merecure (Formaciones Los Jabillos, Areo y Naricual) de la
Serranía del Interior (Tomado de Yoris y Ostos, 1997).
52

Figura 2.45. Cuadro de Correlación para las principales unidades formales entre el Eoceno
Tardío – Oligoceno de Venezuela indicando la potencialidad de cada unidad como sello o roca
yacimiento. Las Formaciones Paují, Mene Grande y Paguey se extienden al Eoceno Medio; el
Gurpo El Fausto y las Formaciones Churuguara, Castillo, Pecaya, San Luis, Agua Salada y
Quebradón se extienden al Mioceno (Tomado de Yoris y Ostos, 1997).

2.2.1.4 FASE FINAL DURANTE LA COLISIÓN OBLICUA EN EL NEÓGENO Y


CUATERNARIO DANDO COMO RESULTADO LA FORMACIÓN DE LA
SERRANÍA DEL INTERIOR, Y LA TRANSFORMACIÓN DEL MARGEN
PASIVO A UNA CUENCA ANTEPAÍS.

Durante el Neógeno se originó las cuencas tipo extensional (Cuenca de Falcón) y de tipo
antepaís. Estás últimas, en el Occidente de Venezuela se formó la Cuenca Barinas – Apure
producto de la orogénesis andina en Colombia y Venezuela; mientras que, en el Oriente del
país son el resultado de la convergencia oblicua de la Placa del Caribe con el borde noroeste
de la Placa Suramericana (Yoris y Ostos, 1997).

La orogénesis en la parte septentrional de Venezuela durante el Plioceno (Figuras 2.45 y


2.46) ayudó a definir las cuencas petrolíferas actuales (Figura 1.1), y levantó el Sistema de
Montañas del Caribe y el ramal de los Andes Venezolanos (Yoris y Ostos, 1997).

En la Figura 2.47, se presenta un resumen de las unidades estratigráficas del Neógeno


propuestas por Yoris y Ostos (1997).
53

Figura 2.46. Marco Geológico Regional para la sedimentación de Venezuela (Cuencas de


Maracaibo, Barinas – Apure, Falcón y Oriental) durante el Mioceno – Plioceno. Las mayores
acumulaciones de sedimentos continentales se encuentran en los flancos de la Cadena Andina
y Cordillera de la Costa; las rocas – yacimientos más importantes del Occidente y Oriente de
Venezuela se depositaron en este periodo (Formaciones La Rosa, Lagunillas, Isnotú – Grupo
Guayabo -, Carapita, Oficina, Chaguaramas y Merecure) (Tomado de Yoris y Ostos, 1997).

Figura 2.47. Formación de las cuencas antepaís “foreland” y el levantamiento regional del
norte de Venezuela, resultado de la deformación de extensas zonas relacionadas al sistema de
Fallas de Boconó, San Sebastián y Oca (Modificado de Macellari, 1995; pero tomado de Yoris
y Ostos, 1997).
54

Figura 2.48. Cuadro de correlación de las unidades más relevantes dentro del Neógeno de
Venezuela. La (N) y la (S) en la Sub-cuenca de Maturín indican los flancos Norte y Sur. El
Grupo El Fausto y las Formaciones Palmar, Guacharaca, Chaguaramas y Merecure se
extienden al Oligoceno Tardío (Tomado de Yoris y Ostos, 1997).
55

CAPITULO III
COMPILACIÓN Y ORGANIZACIÓN DE LOS DATOS GEOLÓGICOS Y
GEOFÍSICOS (PUNTOS DE CONTROL DEL TOPE DE BASAMENTO
PRE-CRETÁCICO, GRAVIMETRÍA Y MAGNETOMETRÍA)

3.1 PUNTOS DE CONTROL DEL TOPE DEL BASAMENTO PRE-CRETÁCICO


(DATOS DE POZO, LÍNEAS SÍSMICAS 2D Y AFLORAMIENTOS).

Para la compilación y creación de la base de datos de los puntos de control del Tope del
Basamento Pre-cretácico se utilizó diferentes fuentes de información de pozos, sísmica 2D
(controlada por pozos) y afloramientos. Dichos datos fueron extraídas de publicaciones
científicas (Feo-Codecido, et al., 1984), tesis de pre-grado (Fernández, 2004), post-grado
(Chacín, comunicación personal), y de datos personales (Graterol, comunicación personal). Es
importante resaltar, que esta base de datos fue referenciado al Nivel Medio del Mar
(exceptuando, los datos sísmicos 2D) restando la altura topográfica de los datos de
profundidad presentes en los pozos (Figura 4.1); y por otro lado, no se adicionó información
sísmica 3D ya que uno de los objetivos de la presente tesis es de corroborar la precisión de la
inversión Gravimétrica 3D de un residuo controlado con la interpretación (en profundidad) de
datos sísmicos 3D presentes en el área de estudio.

La mayoría de los datos de pozos provienen del estudio del “Basamento y rocas
Paleozoicas de las cuencas de los Llanos Venezolanos” (Figura 3.5, y Tablas 1.C. y 1.D. -
Feo-Codecido et al., 1984). Los pozos de Feo-Codecido, et al. (1984) que penetraron
basamento se caracterizaron (en su mayoría) por granitos, dioritas y basaltos (rocas ígneas), y
por hornfels, esquistos, y monzonitas (rocas ígneas metamorfizadas). Sin embargo, los pozos
de este autor localizados en la Cuenca Barinas – Apure no penetraron basamento, solamente
alcanzaron sedimentos Cámbricos, Ordovícico (?) y Carboníferos (sin metarmorfizar) de la
Fm. Carrizal. Es importante destacar, que toda esta información de datos de pozos ayudó a
56

Feo-Codecido a clasificar el basamento de Venezuela en tres (3) provincias geográficas


(explicado en el Capitulo 2) (Figura 2.1).

La información adicional de datos de pozos localizados en la Cuenca Barinas – Apure


(Pozos BAPU#) (Figura 3.5) fue extraída de Chacín (2009), y penetraron un Basamento Pre-
cretácico caracterizadas por granitos cubiertos de rocas ígneas metamorfizadas.

La información sísmica 2D fue obtenida de la base de datos de Graterol (2008) para las
cuencas del Norte de Colombia y Barinas – Apure (Figura 3.5, y Tablas 1.A., 1.B. y 1.C.), y
de la digitalización de una (1) línea sísmica 2D (Figura 3.5, y Tabla 1.E.) de Fernández
(2004).

En el área de la Sub-cuenca de Guárico, se realizó el control de calidad de la interpretación


sísmica 2D del Tope del Pre-cretácico de Fernández (2004) con los pozos cercanos que
alcanzaron dicho tope (Figura 3.1). Para realizar este control de calidad, se necesito la
digitalización (cada 5 Km.) a través del programa DIDGER 3TM de la interpretación del Tope
Pre-cretácico en las líneas sísmicas 2D denominadas T0, T2, y T4 (Figura 3.2).
Posteriormente, se comparó dichas líneas sísmicas 2D con la información de los pozos más
cercanos donde se pudo determinar que los transeptos T2 y T4 presentan una gran
discrepancia en profundidad en el Tope del Basamento Pre-cretácico; es decir, los datos de los
Transeptos T2 y T4 presentaban una diferencia en unidades de Km. en comparación a los
pozos que se encontraban alrededor de dichos transeptos. Por lo tanto, estas últimas líneas se
eliminaron de la base de datos utilizados como punto de control del Tope del Basamento Pre-
cretácico (Figura 3.3).
57

-74.00 -73.00 -72.00 -71.00 -70.00 -69.00 -68.00 -67.00 -66.00 -65.00 -64.00 -63.00 -62.00 -61.00 -60.00 -59.00
13.00 13.00

12.00 12.00

11.00 11.00

10.00 10.00
T1
T4
9.00 T3 9.00
T0
T0

T2 T6 T8
8.00 8.00

7.00 7.00

6.00 6.00
-74.00 -73.00 -72.00 -71.00 -70.00 -69.00 -68.00 -67.00 -66.00 -65.00 -64.00 -63.00 -62.00 -61.00 -60.00 -59.00

Cinturones Montañosos
Límites Estadales Transectos Sísmicos 100 Km

Figura 3.1. Ubicación de líneas sísmicas 2D a través del norte de la Sub-cuenca de Guárico
(T0, T2 y T4) y en la Sub-cuenca de Maturín (T1, T3, T6 y T8) donde la línea de color azul
corresponde a la línea sísmica utilizada en el presente trabajo (Tomado de Fernández, 2004).

Finalmente, los datos de afloramientos fueron obtenidos de la base de Graterol (2008) (en
su mayoría, los datos fueron extraídos del Mapa Geológico de Venezuela de Hackley et al.,
2005). Estos datos se encuentran localizados esencialmente en las rocas Pre-cretácicas del
Escudo de Guayana expuestas en las cercanías del Río Orinoco (Puntos PC-#, IN-4, IN-5, IN-
6 e IN-7), Andes Venezolanos (Puntos VEN-#, y AND-#), Arco El Baúl (Puntos IN-8, IN-9 e
IN-10), y en los Andes Colombianos (Puntos P-#) ubicados en la región limítrofe entre
Venezuela y Colombia (Figura 3.3, y Tablas 1.A, 1.B., 1.D., 1.F. y 1.G.).
Distancia Horizontal (Km)
MGV-6
S-1 C-1
M GL-13 F-1
PAZ J-1
MGL-19
0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 55 60 65 70 75 80 85 90 95 100 105 110 115 120 125 130 135
0 0

-0.5 -0.5

T i e m p o D o b l e (s e c )
T i e m p o D o b l e (s e c )

-1 -1

-1.5 -1.5

-2 -2

-2.5 -2.5

-3 -3

Distancia Horizontal (Km) MGL-19


J-1
MGV-6
S-1 MGL-13
C-1 PAZ
F-1
0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 55 60 65 70 75 80 85 90 95 1 00 105 110 115 120 1 25 130 135
0 0

-10 00 -100 0

-20 00 -200 0
P ro fu n d i d a d (m )

P ro fu n d i d a d (m )
-30 00 -300 0

-40 00 -400 0

-50 00 -500 0

-60 00 -600 0

-70 00 -700 0

Figura 3.2. Línea sísmica 2D (T0) en tiempo y profundidad (Tomada de Fernández, 2004).

58
59
60
61
62
63
64
65
66
67

3.2 DATOS GRAVIMÉTRICOS Y MAGNÉTICOS

Los datos de Anomalía de Bouguer Total (Figura 3.5) se calcularon a través del uso del
programa en lenguaje Fortran denominado SECBOUG.FOR (Apéndice A.1) creado por el
Prof. Victor Graterol. En el programa se introdujeron el valor de densidad de las rocas
sedimentarias (ρ=2,5 g/cc), los valores de gravedad de las Estaciones Gravimétricas presentes
en la base de datos de la Universidad Simón Bolívar (USB), y los datos del relieve topográfico
suministrado por la base de datos de la NASA (Graterol – comunicación personal) (Figura
3.4). En el caso, del valor promedio de densidad escogido para las rocas sedimentarias
corresponden a edades Cenozoicas que representan los sedimentos suprayacente al basamento
Pre-cretácico (Ríos, 2005).

Los datos de Intensidad Magnética Total (IMT) para el área de estudio (Figura 3.6) fueron
extraídos de la Base de Datos Magnéticos para el Norte de Venezuela y el Caribe (González,
2006).

Debido a la dependencia de los datos de Intensidad Magnética Total (IMT) con la


inclinación y declinación del Campo Magnético Terrestre al momento de la adquisición
(levantamiento aeromagnético), se aplicó el método de “Reducción al Polo” a dichos datos
(Figura 3.6) con el fin de llevar las anomalías magnéticas dipolares a anomalías magnéticas
simples (monopolares), y de centrarlas sobre las fuentes de las mismas (Nettelon, 1971). Por
ende, la aplicación de una reducción al polo a los datos de intensidad magnética total da como
resultado un campo magnético que equivale al original pero cuyas componentes de inclinación
y declinación son 90º y 0º, respectivamente (similar a un campo escalar).
68
69
70
71

Al momento de la aplicación del método de Reducción al Polo a los datos de Intensidad


Magnética Total presentes en el área de estudio, se utilizo el comando “MAGMAP” del
programa Oasis Montaj Versión 6.0 (GEOSOFT) (La explicación de este comando se
encuentra en el Apéndice B), donde los datos de entrada de inclinación y declinación
magnética para la aplicación del método, antes mencionado, fueron 34° y -10°
(respectivamente). Dichos valores promedios de intensidad y declinación magnética se
escogieron ya que durante el levantamiento aeromagnético realizado por el consorcio
GEOTERREX en los años de 1981 y 1982 en las Cuencas Sedimentarias de Venezuela
(MENEVEN, 1983), fueron estos valores que presentaban los componentes del Campo
Magnético Terrestre durante esta época en el área de estudio.

En la Figura 3.7, se muestra los datos de Intensidad Magnética Total Reducida al Polo
(IMTRP) para el área de estudio con una inclinación magnética de 34º y declinación de -10º.
72
73

CAPITULO IV
OBTENCIÓN DEL TOPE PRE-CRETÁCICO A TRAVÉS DE UNA
INVERSIÓN GRAVIMÉTRICA 3D DE UN RESIDUO CONTROLADO

La inversión es un procedimiento para obtener modelos del subsuelo que ayudan a


describir adecuadamente un conjunto de datos observados (Treitel et al., 1993). Este método
reconstruye los rasgos del subsuelo a partir de un conjunto de medidas geofísicas (gravimetría,
magnetometría y sísmica controlada por pozos) y geológicas (pozos y afloramientos), y de esta
forma obtener un modelo regional que responda a dichas observaciones, considerando los
errores asociados. En este caso, para disminuir estos errores o incertidumbres presentes en el
modelo es necesario plantear un proceso de inversión en base a información adicional que se
tenga del área de estudio (i.e. datos geológicos que involucran datos de pozos y
afloramientos), con el fin de restringir los resultados a soluciones más reales.

Debido a que existe poca información de pozos y de sísmica profunda que ayuden a la
medición de las profundidades del basamento Pre-cretácico, y así, realizar un modelo regional
que represente los rasgos estructurales de dicho tope en las Cuencas Barinas – Apure y
Oriental de Venezuela, y la variación regional del espesor sedimentario presentes en las
cuencas (antes mencionada); se requirió una inversión gravimétrica 3D usando un conjunto de
datos (previos en el área de estudio) de anomalías de gravedad (Bouguer, Regional y Residual)
y un control geológico – geofísico en áreas donde se posea datos de pozos, afloramientos y
sísmica 2D para disminuir las incertidumbres asociadas a la inversión.

Es importante resaltar, que al indicar “Tope del Basamento Pre-cretácico” en el presente


trabajo, consiste en todas las rocas anteriores al Cretácico que incluye rocas de edades
Jurásicas, Paleozoicas y Pre-cámbricas.
74

Finalmente, el Tope del Basamento Pre-cretácico obtenido a través de la inversión


gravimétrica 3D de un residuo controlado aportará información sobre estructuras de gran
interés o los límites que ocupan las Cuencas Barinas – Apure y Oriental de Venezuela
(específicamente, las Sub-cuencas de Guarico y Maturín). Esto podría aportar información
referente a la tectónica que domina la zona de convergencia entre las placas Caribe y
Suramérica; ayudar a entender y localizar la posible existencia de un sistema petrolero de edad
Pre-cretácica propuesta por Arminio, Serrano y Audemard (2001), y Arminio, et al.,( 2004).

A continuación, se presenta los procedimientos para la obtención del Tope del Basamento
Pre-cretácico para las Cuencas Barinas – Apure y Oriental de Venezuela a través de una
inversión gravimétrica 3D de un residuo controlado por datos geológicos (pozos y
afloramientos) y geofísicos (sísmica 2D):

• Generación de un Mapa de Anomalías de Bouguer Total con continuación de campo


hacia arriba.

• Generación de Mapas Regionales y Residuales controladas por datos geológicos


(pozos y afloramientos) y geofísicos (sísmica 2D).

• Aplicación de la inversión gravimétrica 3D a un residuo controlado para la obtención


del Tope del Basamento Pre-cretácico.

4.1 MAPA DE ANOMALÍAS DE BOUGUER TOTAL CON CONTINUACIÓN DE


CAMPO HACIA ARRIBA.

Para obtener un mapa de anomalías de Bouguer Total más suavizado que represente las
longitudes de ondas más largas debidas a cuerpos profundos asociados al basamento de forma
regional (Graterol, 1997), y evitar posibles complicaciones en el momento de la inversión
debido a la presencia de datos geológicos (principalmente, afloramientos) por encima del nivel
del mar, se aplicó una continuación de campo hacia arriba.
75

En este caso, se utilizó una continuación de campo hacia arriba de 4000 m.s.n.m. (Figura
4.1) debido a la existencia de un dato de afloramiento de rocas Pre-cretácicas (AND-3) en los
Andes de Mérida a una altura mayor de 3250 m.s.n.m. (Figura 3.5 y Tabla 1.C.). Este
procedimiento se realizó mediante el comando “COMPUDRAPETM” del programa Oasis
Montaj Versión 6.0 (GEOSOFT) y creada por Patterson, Grant & Watson Limited.

El comando COMPUDRAPE efectúa una continuación de altura de los datos (tanto


gravimétricos como magnéticos), con la finalidad de transformarlos del campo gravimétrico o
magnético original hacia el campo gravimétrico o magnético de una nueva superficie con una
altura específica, en una nueva superficie arbitraria de observación (Oasis Montaj – Geosoft,
2008).

Al momento de aplicar el método de continuación de campo hacia arriba, fue necesario


introducir al comando “COMPUDRAPE” los mallados “grids” del relieve topográfico
suministrado por la base de datos de la NASA (Graterol – comunicación personal) (Figura
3.4), el de las Anomalías de Bouguer Total (Figura 3.7, y explicado en el Capitulo III) (ambos
con mismo tamaño de celda de 4000 m x 4000 m), y el nivel de referencia (altura) donde se
llevarán los datos de Bouguer (4000 m). Finalmente, el resultado de la aplicación del método
de continuación de campo hacia arriba (4000 m) de los datos de Anomalías de Bouguer Total
se presenta en la Figura 4.2.
76

Ref.: 4000 m.s.n.m

4000 m.s.n.m
Afloramientos

Topografía
N.M.M

Sedimentos (ρs = 2,5 g/cc)


a

Basamento PreK (ρbas = 2,7 g/cc)

Figura 4.1. Perfil idealizado donde se muestra los parámetros aplicados a los datos de
anomalías de Bouguer, Regionales, y Residuales. El nivel de referencia es de 4000 m.s.n.m; y
el valor “a” representa la profundidad del Tope del Basamento Pre-cretácico respecto al Nivel
Medio del Mar (N.M.M).
77
78

4.2 MAPAS REGIONALES Y RESIDUALES CONTROLADAS POR DATOS

GEOLÓGICOS (POZOS Y AFLORAMIENTOS) Y GEOFÍSICOS (SÍSMICA 2D)

En este punto, se calculó los datos regionales y residuales utilizando los puntos de control

del Tope del Basamento Pre-cretácicos presente en la base de datos previamente compiladas y

filtradas (pozos, afloramientos y sísmica 2D) (explicado en el Capitulo III), y los datos de

Anomalías de Bouguer Total con continuación de campo hacia arriba (4 km) (Figura 4.2),

respectivamente.

Para calcular los datos regionales y residuales controlados con geología y geofísica, se

utilizó el algoritmo en lenguaje Fortran denominado ESCREG.FOR creada por el Prof. Victor

Graterol (Apéndice A.2). Dicho algoritmo se basa en la obtención del efecto gravitatorio de

los sedimentos que se encuentran suprayacente al Tope del Basamento (en este caso, de edad

Pre-cretácica) a una altura (afloramientos) ó profundidad (pozos y sísmica 2D) respecto al

Nivel Medio del Mar.

Los datos de entrada del algoritmo ESCREG.FOR son: X (UTM), Y (UTM), alt (altura

topográfica), bastop (puntos de control del Tope del Basamento Pre-cretácico), boug

(Bouguer; en este caso, continuado campo hacia arriba a 4000 m). Adicionalmente, los

valores (promedio) de densidades escogido para las rocas sedimentarias y basamento son 2,5

g/cc y 2,7 g/cc (respectivamente); el primer valor de densidad corresponde a sedimentos

suprayacente al basamento Pre-cretácico de edades Cenozoicas (Ríos, 2005), y el segundo

valor de densidad a rocas asociadas al tope del basamento Pre-cretácico (Goncalvez, 2006).
79

La ecuación utilizada en el algoritmo ESCREG.FOR para calcular los datos de Bouguer

Regional Controlado se basa en la corrección de Bouguer (Ecuación 1).

regional _ controlado ⇒ ∆g reg _ contr = 0,0419 ⋅ ∆ρ ( g / cc ) ⋅ htop _ bas _ cont (m) (1)

Donde:

∆g reg _ contr : Regional controlado del Tope del Basamento Pre-cretácico.

∆ρ = ρ s ( se dim entos ) − ρ bas (basamento ) = 2,5 g / cc − 2,7 g / cc ⇒ ∆ρ = −0, 20 g / cc

htop _ bas _ cont : Puntos de Control del Tope del Basamento Pre-cretácico.

Posteriormente, en el mismo algoritmo ESCREG.FOR se calculó el Residual Controlado a

través de la resta entre los datos Regionales Controlado (explicado anteriormente) con los

datos de Anomalías de Bouguer Total con continuación de campo hacia arriba (4 km)

(Referirse al Punto 4.1). (Ecuación 2).

Re sidual _ controlado= Bouguer _(4000m. _ COMPUDRAPE) − Re gional _(ESCREG..FOR)

(2)

En las Figuras 4.3 y 4.4, se pueden observar los Mapas de Bouguer Regional y Residual

(respectivamente) controlados por datos geológicos y geofísicos del Tope del Basamento Pre-

cretácico.
80
81
82

4.3 INVERSIÓN GRAVIMÉTRICA 3D DE UN RESIDUO CONTROLADO PARA LA

OBTENCIÓN DEL TOPE DEL BASAMENTO PRE-CRETÁCICO

En la Inversión Gravimétrica 3D del Tope del Basamento Pre-cretácico se recurrió al

algoritmo en lenguaje Fortran denominado ESCTOPE.FOR realizado por el Prof. Victor

Graterol. Para ello, se necesitó introducir al algoritmo el mallado “grid” del Residual

Controlado con información geológica y geofísica (referirse al Punto 4.2) donde se le resta la

altura de los 4000 m.s.n.m. para referirlos al Nivel Medio del Mar (Apéndice A.3).

Adicionalmente, se utilizó los algoritmos ERROR.FOR y ESCMODEL.FOR creados por el

Prof. Victor: (Apéndices A.4 y A.5, respectivamente). Estos dos (2) últimos algoritmos

ayudaron a la disminución de los errores e incertidumbres presentes durante el proceso de

inversión gravimétrico (método indirecto) respecto a los “datos duros” del Tope del

Basamento Pre-cretácico proveniente de información de pozos, afloramientos y línea sísmica

2D controlada con pozos, y de la altura presente en la base de datos de la NASA (al momento,

de presentarse valores “0”); y así, acercarse a la realidad de la geometría y localización del

basamento.

El algoritmo ESCTOPE.FOR se basa en invertir los datos residuales controlados (referirse

al punto 4.2) a través de la corrección de Bouguer (Ecuación 1). De esta forma, se pudo

obtener las profundidades del basamento de forma regional ( H tope _ bas _ inv _ cont ) asociados a la

respuesta gravimétrica presentes en los datos de Bouguer Residual, y a su vez, controlados por

datos geológicos y geofísicos (Ecuación 3). Es importante resaltar, que fue necesario restarle

4000 m a los datos en profundidad del Tope del Basamento Pre-cretácico calculados a través

de la inversión gravimétrica 3D; para así, poder obtener estos datos referenciados al Nivel del
83

Mar: Esto es debido a que los datos de Anomalías de Bouguer Total presentaban una

continuación de campo hacia arriba de 4000 m.

Re sidual _ controlado
H tope _ bas _ inv _ cont = − (m) − 4000(m) (3)
0,0419 ⋅ 0,20

Donde:

H tope _ bas _ inv _ cont : Profundidad del Tope del Basamento Pre-cretácico obtenida de la inversión

gravimétrica 3D de un Residuo Controlado.

Re sidual _ controlado : Residuo controlado por datos geológicos y geofísicos (referirse al

punto 4.2).

Posteriormente, al mallado de datos del Tope del Basamento Pre-cretácico obtenida de la

inversión gravimétrica 3D de un Residuo Controlado. ( H tope _ bas _ inv _ cont ), se le aplicó los

algoritmos ERROR.FOR y ESCMODEL.FOR para disminuir los errores e incertidumbres

acarreados de la inversión.

El algoritmo ERROR.FOR (Apéndice A.4) calculó los errores de los datos del Tope del

Basamento Pre-cretácico provenientes de la inversión gravimétrica 3D del Residuo Controlado

respecto a los datos tomados como puntos de control geológico y geofísico considerados como

“datos duros” (Capitulo III). En este caso, los valores del Tope del Basamento Pre-cretácico

obtenido de la Inversión 3D del residuo controlado que presentaban un valor “0”, se le


84

asignaron las alturas del relieve topográfico provenientes de la base de datos de la NASA ya

que corresponden a los afloramientos situados por encima del Nivel Medio del Mar, y

ninguno de dichos afloramientos tomados como punto de control se situaban a una

profundidad de cero (0) metros (Tablas de la 1A - 1G, Capitulo III). Los valores restantes del

Tope del Basamento Pre-cretácico obtenido de dicha inversión que eran mayores o menores a

cero (0), se le restaron los puntos de control provenientes de la información geológica y

geofísica para obtener el error que presentaron los valores provenientes de la inversión

respecto a los “datos duros” asociados a dichos puntos de control.

Los datos de entrada del algoritmo ERROR.FOR fueron: este (UTM), norte (UTM),

altnasa (altura del relieve topográfico obtenidas de la base de datos de la NASA), bastop (Tope

del basamento Pre-cretácico utilizado como control geológico y geofísico – Capitulo III),

bastopinv (Tope del basamento Pre-cretácico obtenido de la inversión gravimétrica 3D del

Residuo controlado).

Seguidamente, al mallado de datos provenientes del programa ESCTOPE.FOR

( H tope _ bas _ inv _ cont ) se le resto el mallado de los datos de error obtenido a través del programa

ERROR.FOR (Ecuación 4). Este último mallado (corregido) del Tope del Basamento Pre-

cretácico invertido del Residuo Controlado presenta valores más cercanos a la realidad de los

datos tomados como control geológico y geofísico.

mallado _ invertido − mallado _ error = mallado _ invertido _ corregido (4)


85

Para corregir las ambigüedades por presentar un horizonte (Tope del Basamento Pre-

cretácico invertido, controlado, y corregido) por encima del Nivel Medio del Mar (i.e. los

afloramientos) (Figura 4.1) fue necesario aplicar el algoritmo ESCMODEL.FOR (Apéndice

A.5); ya que, no se puede tener valores del Tope del Basamento Pre-cretácico obtenido de la

Inversión 3D del residuo controlado y corregido mayores a la altura del relieve topográfica de

la base de datos de la NASA. En este caso, los valores de dicho tope controlado y corregido

fueron restados 100 m para llevar a un datum asociado al Nivel Medio del Mar (dicho valor

promedio de corrección escogido atenuaba mejor la incertidumbre en todo el área de estudio).

Los datos de entrada del algoritmo ESCMODEL .FOR fueron: X (UTM), Y (UTM),

topsup (altura del relieve topográfico obtenidas de la base de datos de la NASA), topinf (Tope

del Basamento Pre-cretácico invertido, corregido y controlado).

Finalmente, se obtuvo un mallado de datos del Tope del Basamento Pre-cretácico

proveniente de la inversión gravimétrica 3D de un residuo controlado, y corregido (por errores

y ambigüedades) (Figura 4.5). En este caso, el mallado final “invertida y corregida” presentó

un tamaño de 1000 m x 1000 m.


86
87

CAPITULO V
INTERPRETACIÓN DEL TOPE DEL BASAMENTO PRE-CRETÁCICO
EN LAS CUENCAS BARINAS – APURE Y ORIENTAL DE VENEZUELA

Las cuencas y el desarrollo estructural presentes en los bordes de la Placa del Caribe con el
Norte y Suramérica fueron fuertemente controlados por los movimientos regionales de la placa
asociadas con (1) el rompimiento de Pangea (“rifting” ocurrida del Jurásico Medio a Tardío),
(2) apertura del brazo Proto-caribeño del Océano Atlántico, y (3) la formación progresiva de
un golfo producto del barrido de la corteza oceánica del Pacifico (ahora parte de la Placa del
Caribe) entre las Américas ayudado por la separación de la costa oeste de África (Pindell et
al., 2005). Por lo tanto, el desarrollo estratigráfico de un margen pasivo precedido de las
interacciones de un arco continental y de cuencas syn-tectónicos controlaron los rasgos de los
márgenes Americano-Caribeño (Pindell op. cit.). Entonces, es fundamental el entendimiento
de la evolución de la Placa del Caribe e interacción de esta con la Placa Suramericana que son
los responsables directos de los rasgos tectónicos y la geometría de las cuencas presentes en
Barinas – Apure y Oriental de Venezuela (objetivos de estudios).

5.1 INTERPRETACIÓN REGIONAL DE LOS MAPAS GRAVIMÉTRICOS Y


MAGNÉTICOS

En las primeras etapas de la interpretación regional de la geometría y estructuras del


basamento presentes en las Cuencas Barinas – Apure y Oriental de Venezuela, se realizó con
los mapas de Anomalías de Bouguer (Figura 5.1), Primeras derivadas verticales tanto Bouguer
como Intensidad Magnética Total Reducida al Polo (Figuras 5.2 y 5.4, respectivamente), e
Intensidad Magnética Total Reducida al Polo (IMTRP) y del Residuo Polinómico de Tercer
Grado (Figuras 5.3 y 5.5, respectivamente). Se decidió el uso de mapas de derivadas verticales
88

ya que permiten distinguir fallas en profundidad para ubicar altos estructurales (Portela y
Francisco, 2003), y mapas de IMRTP donde se corrige los datos de la dependencia de la
inclinación del Campo Magnético Terrestre, tratando de ubicar las anomalías sobre los
cuerpos responsables de las mismas (Nettleton, 1971).

En el mapa de Anomalía de Bouguer (Figura 5.1) con los rasgos tectónicos más resaltantes
en las Cuencas Barinas – Apure y Oriental de Venezuela tomados de Ysaccis (1996), Ostos,
Yoris y Lallemant (2005) y Salazar (2006), se puede observar una serie de tendencias claras
que son:

• Dos (2) áreas que presentan anomalías de Bouguer fuertemente negativas (> -70
mGals) ubicadas alrededor de la ciudad de Maturín (al sur de la Serranía del Interior)
con una orientación O – E asociados a los Frentes de Corrimientos de Pirital y
Maturín; y al suroeste de los Andes de Mérida con una orientación SO – NE. Estas
anomalías representan la tendencia de depresiones sedimentarias asociadas a la Sub-
cuenca de Maturín y a la Cuenca de Barinas – Apure, respectivamente.

• Un (1) área anómalamente positiva (> 15 mGals) (ubicada en la parte central del área
de estudio) al norte del Frente de Corrimiento de Guarico. Dicha anomalía de Bouguer
fuertemente positiva coincide en la ubicación del levantamiento del Arco de El Baúl
(rocas graníticas con densidades mayores a 2,65 g/cc) de dirección NO - SE que
separa las Cuencas Barinas – Apure y Oriental de Venezuela (Feo-Codecido et al.,
1984; DiCroce, 1995; y Yoris y Ostos, 1997) (Figuras 1.1, 1.4 y 5.1). Sin embargo, en
los mapas de Anomalías de Bouguer (Figura 5.1) y Primera derivada vertical de
Bouguer (Figura 5.2) muestran esta área anómalamente positiva como dos (2)
levantamientos del basamento con tendencias O – E (círculos “1” y “2” - Figuras 5.1 y
5.2).

• Un (1) área con anomalía negativa (> -15 mGals) que presenta una coincidencia en
ubicación y tendencia SO - NE de los lineamientos estructurales del Graben de Espino
89

interpretados a través de información sísmica por Salazar (2006). En la parte interna y


en el borde sureste de este graben se pueden observar anomalías positivas de Bouguer
con tendencia SO – NE (círculos “5” y “6”, respectivamente – Figura 5.1) que
coinciden en ubicación de los altos intracuencas “Eje de Dragal” (círculo “5” – Figura
5.1 - al Sur de las Fallas Guama – Sabán y Ruiz - Sabán), y los “Altos de Tinajones”
(círculo “5” – Figura 5.1 - al Norte de la Falla de Tinajones) interpretadas por Salazar
(op. cit.) a través de información sísmica (Figura 2.32), y el alto gravimétrico al sur de
la Falla de Altamira (círculo “6” – Figura 5.1) que define el limite SE del graben.
Dichos rasgos estructurales se encuentran relacionados con la fase de extensión del
Jurásico (Salazar, op. cit.). Estos altos gravimétricos (intracuencas y borde SE del
Graben de Espino) se encuentran mejor delimitado en el mapa de la Primera Derivada
Vertical de Bouguer (círculos “5” y “6” – Figura 5.2).

Adicionalmente, en este último mapa se muestra que el Graben de Espino cambia su


rumbo del depocentro (denominado “D”) de SO – NE a NO – SE al norte de la Falla de
Altamira, y pudo ser debido a las modificaciones en los patrones de deriva durante la
separación de África que generaron cambios en los esfuerzos dentro del graben produciendo
una transición de una extensión ortogonal a una oblicua (Salazar, 2006; y González, 2006).
Dicho cambio de orientación del rumbo del depocentro comprobó la hipótesis de Salazar (op.
cit.) de que este graben fue generado por cizalla pura o por cizalla combinada, relacionada con
zonas de transferencia (sistema de fallas que permiten la transferencia de desplazamiento en
un régimen extensivo – Moustafa, 2002), y corroborado por el mapa del tope del basamento
magnético obtenido a través de las soluciones de Euler (S.I. = 0.0: Contacto Magnético)
(González, op. cit.).

• Dos (2) áreas que presentan anomalías de Bouguer positivas con tendencia SO - NE
ubicadas al sur de la Falla de Apure (círculo “3” – Figura 5.1), y al sur del Río Apure
(círculo “4” – Figura 5.1).
90

En el mapa de la Primera Derivada Vertical de Bouguer (Figura 5.2), se pudo delimitar la


ubicación de estas dos (2) áreas positivas que pudieran ser los márgenes de los depocentros
“A” y “B” (observados en este mapa) con rumbo SO – NE entre dichas anomalías positivas
(tendencia similar al Graben de Espino), donde el depocentro “A” coincide con el Graben de
San Fernando o Arauca (Yoris y Ostos, 1997; Fernández, 2002; Salazar, 2006; González,
2006; y Graterol – comunicación personal) que representaría la posible extensión Oeste del
Graben de Espino (separado por una serie de lineamientos del Arco de El Baúl, Figura 5.9); y
un depocentro “B” (al sur del alto gravimétrico “4” – Figuras 5.1 y 5.2) que podría estar
asociado al Graben de Mantecal (Arminio, comunicación personal), y que aún no ha sido
estudiado por falta de interés prospectivo. Esto ocurre debido a que interpretaciones de datos
aeromagnéticos realizados por GEOTERREX en 1983 concluyeron la presencia de un
basamento que se encontraba somero en la región del Estado Apure, ocultando la presencia de
un graben que pudiera estar asociado a la ruptura de Pangea en el Mesozoico similar a los
grábenes de Espino, San Fernando y Takutú (Graterol – comunicación personal) (explicación
de este evento se encuentra detallado más adelante al comparar los mapas de Bouguer con los
mapas de IMRTP).

Sin embargo, el alto gravimétrico que se encuentra al sur del Río Apure (círculo “4” –
Figuras 5.1 y 5.2) podría estar asociado a un alto periférico o a corrimientos del frente de
deformación de una cuenca de edad Paleozoica debido al emplazamiento de terrenos alóctonos
del Paleozoico Superior contra el Inferior durante las Orogénesis Caledoniana (570 – 385
M.a.) y Herciniana (385 – 245 M.a.) (Yoris y Ostos, 1997); y esto se evidencia por presentar el
mismo rumbo que la Falla de Apure (Figuras 2.26, 5.1 y 5.2) situado al norte de este alto
gravimétrico. Bally, Ysaccis y DiCroce, (1997) y Yoris y Ostos (1997) definen a la Falla de
Apure como un frente de corrimiento Paleozoico donde al sur de ella se encuentran rocas
sedimentarias Paleozoicas y Cenozoicas suprayacente a un basamento Pre-cámbrico (González
de Juana et al.,, 1980; Feo-Codecido et al., 1984; Yoris y Ostos, op. cit., y González, 2006), y
al norte de la Falla de Apure se localizan las rocas ígneas – metamórficas asociadas al cinturón
orogénico del Paleozoico Inferior (Yoris y Ostos, op. cit.) (Figura 2.28).
91

Estudios regionales recientes para la búsqueda de futuras Provincias Petrolíferas en


Venezuela por Audemard y Serrano (2001) corrobora la interpretación de la estructura
observada en los mapas de Bouguer (explicado anteriormente) ya que explican la posible
existencia de un play exploratorio denominado “Zona Pre-cretácica Meteorizada” dentro de la
Cuenca Barinas – Apure y asociada a una cuenca Paleozoica (Figura 1.2). Dichos autores
definen las trampas estratigráficas como parte de una superficie de perillanura infrayacente de
una disconformidad “pre-rift” del margen pasivo del Thetis (Figuras 5.6 y 5.7). Un claro
ejemplo de este play planteado en la Cuenca Barinas - Apure, y que hayan producido grandes
cantidades de hidrocarburos, son los yacimientos del basamento de los campos La Paz, Mara y
Totumo (Audemard y Serrano, op. cit.).

Adicionalmente, en el Mapa de la Primera Derivada Vertical de Bouguer (Figura 5.2) se


define un depocentro “E” con valores entre -25 a -50 mGals observados en el mapa de
Anomalía de Bouguer (Figura 5.1) que pudiera representar dos (2) posibles estructuras (la
explicación detallada, se encuentra en el ítem 5.2):

1. Una zona de depocentro al sur del Alto Periférico “back bulge depozone” de Edad
Mioceno - Oligoceno (Bartock, 2003).

2. Un Graben con nombre Soledad de Edad Paleozoica (Arminio, comunicación personal).


92
93
94

En los mapas de Intensidad Magnética Total Reducida al Polo - IMRTP (Figura 5.3) y la
Primera Derivada Vertical de la IMRTP (Figura 5.4) con los rasgos tectónicos más resaltantes
en las Cuencas Barinas – Apure y Oriental de Venezuela tomados de Ysaccis (1996), Ostos,
Yoris y Lallemant (2005) y Salazar (2006), y comparándolos al mismo tiempo con los mapas
gravimétricos (Figuras 5.1 y 5.2), se puede denotar:

• En el flanco Surandino Venezolano se observa valores magnéticos positivos con


rumbo SO - NE (Figura 5.3) que representaría un basamento “magnético” más somero;
sin embargo, en el mapa de la Primera Derivada Vertical de la IMRTP (Figura 5.4)
muestra valores negativos que indicaría que dicho basamento se encuentra más
profundo, corroborando la ubicación del depocentro “C” de la cuenca antepaís
“foreland” de Barinas - Apure observado en los mapas gravimétricos (Figuras 5.1 y
5.2) asociados a una depresión sedimentaria formada por el levantamiento de los
Andes Venezolanos a partir del Mioceno Tardío como producto (probablemente) de la
colisión del Arco de Panamá al oeste (Audemard, 1991) y la convergencia de la Placa
del Caribe al norte del Bloque meridional Andino (Ysaccis, 1997). Por lo tanto, los
valores positivos de las anomalías magnéticas en el mapa de IMRTP (Figura 5.3)
podrían ser generados por sedimentos recientes (de espesores menores a decenas de
metros) ricos en minerales magnéticos (rocas ígneas – metamórficas) que enmascaran
las verdaderas profundidades del basamento, donde la fuente de estas rocas
provendrían de la continua erosión de la rocas graníticas presente en Los Andes
Venezolanos.

• En la Sub-cuenca de Maturín, se puede observar un alineamiento de valores


magnéticos positivos de rumbo SO - NE en el mapa de la Primera Derivada Vertical y
Residuo Polinómico de Tercer Grado, ambos de IMTRP (círculo “5” – Figuras 5.4 y
5.5) muy similar a la estructura definida por un alto magnético observada en el borde
sureste del Graben de Espino, confinada entre las Fallas de Altamira y Anibal (círculo
“3” – Figura 5.3, y círculos “4” – Figuras 5.4 y 5.5), que fue explicado a través de la
presencia de coladas basálticas (con alto contenido magnetita) de edad Jurásico medio
– superior denominadas “Basaltos de Altamira” que fueron perforados por el pozo
95

exploratorio NZZ – 88X de MARAVEN, a 7,5 km al suroeste del poblado de Santa


María de Ipire, Distrito Zaraza, estado Guárico (entre las fallas de Altamira y Aníbal)
(Moticska, 1985; y González, 2006). La presencia de estos altos magnéticos en la Sub-
cuenca de Maturín parece indicar la extensión “Este” de la intrusión basáltica de edad
Jurásica a mayores profundidades (asociados a la formación de valles de extensión o
grábenes durante la ruptura de Pangea) atravesando infrayacente al Corrimiento de
Anaco propuesta por Moticska (op. cit.) y González (op. cit.), y por debajo de los
Corrimientos de Pirital y Maturín (Figuras 5.4 y 5.5) (Yoris y Ostos, 1997) alcanzando
grandes profundidades mayores a los 10000 m. Por lo tanto, esto indicaría la posible
existencia de un graben de Edad Jurásica o continuación del Graben de Espino que se
va profundizando en dirección noreste, pero a diferencia de la estructura encontrada
entra las Fallas de Altamira y Aníbal (que fueron los conductos del magma de la fuente
que ascendía a la superficie por diferencias de presiones - Salazar, 2006), esta última
estructura no presenta pozos exploratorios que puedan definir la presencia de dichas
intrusiones.

• En los mapas de Primera Derivada Vertical de la IMTRP (Figura 5.4) y Residuo


Polinómico de Tercer Grado de la IMTRP (Figura 5.5) se muestran los altos
intracuencas “Eje del Dragal” y “Alto de Tinajones” presentes en el Graben de Espino,
interpretados en datos sísmicos (Figura 2.32) (Salazar, 2006) y observados en mapas
del Tope en profundidad del basamento magnético obtenidos a través del método
Spector y Grant - 1970 (Figura 2.31) (González, 2006). Sin embargo, estos altos
intracuencas se presentan como una solo alto estructural en los mapas de Primera
Derivada Vertical de Bouguer e IMTRP (círculo “5” – Figuras 5.2 y círculo “3” -
Figura 5.4; respectivamente) y del Residuo Polinómico de Tercer Grado de la IMTRP
(círculo “3” – Figura 5.5) a diferencia de los lineamientos estructurales obtenidos de
interpretaciones sísmicas en este graben por Salazar (2006).

• La presencia de dos (2) altos magnéticos con una rumbo SO – NE (círculos “1” y “2” –
Figuras 5.3 y 5.4) que coincide con los dos (2) altos gravimétricos observados en los
96

mapas de Bouguer (Figura 5.1) y Primera Derivada Vertical de Bouguer (Figura 5.2).
Esto podría indicar el levantamiento del basamento en dos (2) eventos tectónicos
relacionados a la evolución de la Placa del Caribe frente a la Placa Suramericana. El
alto magnético y gravimétrico “1” podría corresponder a la presencia pre-existente de
un levantamiento del basamento Pre-cámbrico asociado a la Orogénesis Herciniana a
finales del Paleozoico durante la sutura de Godwana – Lauretania del centro oeste de
Pangea (González de Juana et al., 1980; Bartock, 1993; y Yoris y Ostos, 1997), y se
encuentra evidenciado por rocas plutónicas que pudieran presentar altos valores de
susceptibilidad magnética que afloran en el Macizo de El Baúl (Granito Alcalino de El
Baúl y Puntos “IN” de la 10 a la 14 – Tabla 1.D y Figura 3.5) (González de Juana, op.
cit.; y Ostos, Yoris y Lallemant, 2005) (alto del basamento “1” del Arco de El Baúl).
El círculo “2” estaría relacionado a la existencia de un alto periférico “forebulge”
producto de la flexura por la carga proveniente del emplazamiento de la unidad
alóctona de la Cordillera de la Costa formado a partir del Plioceno debido al
movimiento relativo de la Placa del Caribe hacia el este (alto del basamento “2” -
“forebulge”) (Jácome et al., 2008) (más adelante se explicará con más detalles a través
de un perfil 2D gravimétrico – magnético).

• El ruido de alta frecuencia (valores magnéticos fuertemente positivos ubicados en un


área de forma dispersa) presentes al sur del Río Apure (Figuras 5.3, 5.4 y 5.5) puede
estar asociado a sedimentos Cuaternarios someros (< 500 m obtenido a través de
Soluciones magnéticos de Euler S.I: 0.0 en los Llanos Orientales de Colombia
(Graterol, comunicación personal) con grandes cantidades de minerales
ferromagnéticos provenientes de la constante erosión del Escudo de Guyana debido a
que, era hace millones de años, una zona positiva donde los ríos corrían en dirección
norte de Venezuela ayudando a la transportación de estos sedimentos a dicha dirección
(Figura 5.4), y esto se evidencia por afloramientos y/o depósitos someros de hierro y
rocas graníticas con contenidos altos de FeO (~ 4) de las Provincias de Cuchivero,
Imataca y Pastora (Gneis graníticos del Complejo Imataca, “Granitos sódicos” del
Complejo Supamo, Granitos del Grupo Cuchivero y Granitos post-téctonicos de
Parguaza) (González de Juana et al., 1980). Este efecto ocultaría la identificación del
97

graben (aún sin explorar) presente al sur del Río Apure en el mapa de la Primera
Derivada Vertical de Bouguer (Depocentro “B” - Figura 5.2). Es importante resaltar
que, este “ocultamiento” también ocurre en los Llanos Orientales de Colombia ya que
estudios gravimétricos y magnéticos recientes en esta área realizados por Graterol
(comunicación personal) presenta que el graben observado en la región de Apure
(Depocentro “B” – Figura 5.2) aún continua con una dirección N – S en la región de
Colombia. Este mismo evento, se observa en el mapa de la Primera Derivada de la
IMTRP (Figura 5.4) al sur de la Sub-cuenca de Maturín y al Norte del Río Orinoco,
indicando también la depositación de estos sedimentos provenientes de Guayana.

• El depocentro “A” caracterizado por valores negativos tanto gravimétricos (> - 30


mGals en la Figura 5.1, y > - 0,0002 mGals en la Figura 5.2) y magnéticos (> - 200 nT
en la Figura 5.2, y > -0,0040 nT/m en la Figura 5.4) corresponde al Graben de San
Fernando o Arauca (Yoris y Ostos, 1997; Yoris, Ostos y Lallemant, 2005, y González,
2006). Los mapas de IMTRP, Primera Derivada Vertical de la IMRTP, y del Residuo
Polinómico de Tercer Grado de la IMTRP (Figuras 5.3, 5.4 y 5.5 - respectivamente)
ayudan a definir la geometría, extensión y rumbo SO - NE de este graben Jurásico
observado en los mapas de Bouguer (Figuras 5.1 y 5.2).

• Finalmente, el depocentro “B” de dirección O – E (Figuras 5.3 y 5.5) localizado entre


el Río Orinoco y el Alto Periférico observado en los Mapas de Anomalías de Bouguer
(Figuras 5.1 y 5.2) podría estar relacionado a dos (2) posibles estructuras: al
Depocentro detrás del Alto Periférico (“back bulge depozone”) de Bartock (2003) ó a
al Graben de Soledad de Edad Palezoica (Arminio, comunicación personal) (explicado
en el ítem 5.2). Dicho depocentro se caracteriza por valores gravimétricos entre -25 a -
50 mGals (Figura 5.1), y de valores magnéticos > - 450 nT (Figura 5.3).
98
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102

5.2 INTERPRETACIÓN DEL TOPE DEL BASAMENTO PRE-CRETÁCICO

En la Figura 5.8, se presenta la interpretación estructural del Tope del Basamento Pre-
cretácico obtenido de la Inversión Gravimétrica 3D del residuo controlado con información
geológica y geofísica. Es importante resaltar que, la explicación detallada de estas estructuras,
se encuentra más adelante en la Interpretación de los Modelos 2D regionales gravimétricos –
magnéticos.

En el área de la Cuenca Barinas – Apure, se observa un depocentro que pudiera estar


asociado al Graben de Arauca o San Fernando de Edad Jurásica con rumbo SO - NE entre los
Llanos de Venezuela y Colombia con profundidades que aumentan en dirección SO,
presentando valores entre -2000 a -3500 m (Figuras 5.8 y 5.9) (Yoris y Ostos, 1997;
Fernández, 2002; Salazar, 2006; González, 2006; y Graterol – comunicación personal). Sin
embargo, este graben se encuentra descansando sobre una depresión Paleozoica (Figura 5.27)
(Chigne, 1985) que podría haber controlado la presencia de los grábenes Jurásicos durante la
ruptura de Pangea. Dicho depocentro Paleozoico podría ser producto del emplazamiento de
terrenos alóctonos del Paleozoico Superior contra el Inferior durante las Orogénesis
Caledoniana (570 – 385 M.a.) y Herciniana (385 – 245 M.a.) (Yoris y Ostos, 1997). Por lo
tanto, estos últimos eventos orogénicos que origino la cuenca antepaís Paleozoica pudieron
haber generado un alto periférico “forebulge” como repuesta a la flexura litosférica de la Placa
Suramericana, y esto se corrobora con el alto del basamento observado al sur del Río Apure,
que se encuentran paralela al Frente de Plegamiento de Apure (Figuras 5.1, 5.2, 5.8, y 5.9);
posteriormente, dicho alto periférico formó parte de los márgenes sur y norte de los grábenes
de Apure y Mantecal (respectivamente) durante la ruptura de Pangea. Finalmente, la existencia
de este alto periférico pudiera estar relacionado a la posible existencia de un play exploratorio
denominado “Zona Pre-cretácica Meteorizada” (Figura 5.7) dentro de la Cuenca Barinas –
Apure y asociada a una cuenca Paleozoica (Figura 1.2) que fue estudiado y propuesto en
trabajos recientes por Audemard y Serrano (2001).

En la Figura 5.8, se muestra la posible existencia del Graben Mantecal (Arminio,


comunicación personal) al sur del alto periférico de Edad Paleozoica (antes mencionado) de
103

dirección N 45° E con profundidades que pudieran alcanzar los 3000 m, y extenderse hasta las
cercanías del Estado Guarico.

El depocentro observado al sur de los Andes de Mérida se relaciona con la Cuenca Barinas
– Apure (ó también denominado Antefosa Andina de Mérida) de dirección N 45° E (Figuras
5.8 y 5.9) con profundidades que alcanzan los 4600 m, y originado por el emplazamiento de
los Andes de Mérida durante el Mioceno Inferior – Medio (Audemard, 1991; Chacín et al.,
2005; y Chacín, 2009); donde la Falla de Corrimiento de Apure de Edad Paleozoica podría
haberse reactivado por la compresión anterior como estructuras normales que parecieran ser
parte de un levantamiento del basamento pre-existente al sur de dicha falla (Figuras 5.1, 5.2,
5.8 y 5.9). Adicionalmente, se presenta dos (2) altos estructurales con dirección N 40° O que
se encuentran perpendiculares a los Andes denominado (y ubicado de Sur a Norte) Arco de
Arauca o Santa Bárbara y Arco de Mérida (Figura 5.8). Dichos arcos posiblemente fueron
originados por eventos tectónicos pre-andinos a finales del Cretácico, contemporánea a la
orogénesis Laramidiana (Russomanno y Valverde, 1982; y Chigne, 1985).

Al oeste de la ciudad de Arauca entre los Llanos de Colombia y Venezuela en la Figuras


5.8 y 5.9, se observa un depocentro con dirección N – S con profundidades que alcanzan los
10000 m, que podría estar asociado a la extensión de la Sub-cuenca de Burgua (Russomanno y
Valverde, 1982) que conforma los Llanos Orientales de Colombia (Rodríguez y Baéz, 1985; y
Bayona et al., 2008).

Al sur del Frente de Corrimiento de Guarico (Figuras 5.8 y 5.9), se muestra la presencia de
dos (2) altos del basamento con dirección N 85° E que pudieran estar relacionados por las
siguientes hipótesis (la explicación más detallada, se encuentra en la Interpretación del Perfil
“3” – ítem 5.2.3):

1. Dos (2) eventos orogénicos en el Paleozoico Tardío (Orogénesis Herciniana) y


Paleoceno (Cordillera de la Costa).
104

2. Dos (2) pulsos tectónicos que afectaron el área y emplazaron la Cordillera de la Costa
(uno más al norte y el otro más al sur).

El alto del basamento (circulo “1” en las Figuras 5.1 a la 5.5; 5.8 y 5.9) que se encuentra
más cercana al Frente de Corrimiento de Guarico concuerda (en ubicación) con los
afloramientos del Granito de El Baúl. En este caso, la evolución tectónica del Arco de Baúl
aún es especulativa (Kiser, 1985); por lo tanto, a partir de las interpretaciones realizadas al
Mapa del Tope del basamento Pre-cretácico obtenido de la Inversión Gravimétrica 3D de un
residuo controlado (Figuras 5.8 y 5.9), se pudo establecer las siguientes hipótesis:

1. El lineamiento de El Baúl pareciera estar conformado con una serie de estructuras


compleja paralelas o sub-paralelas con dirección NO – SE (Arminio, comunicación
personal), y concuerda en dirección con lo explicado por Kiser (1985) y con los Arcos
de Mérida y Arauca. Sin embargo, los lineamientos de El Baúl pudieran haberse
originado durante un evento tectónico de Edad Paleozoica (posiblemente), anterior a la
orogénesis de Laramidiana que origino los Arcos de Mérida y Arauca. Por lo tanto, el
quiebre de la continuidad de dichos arcos fueron reactivados como estructuras
normales que parecieran formar parte de los grábenes de Arauca y Mantecal.
Posteriormente, pudieron haberse afectado por uno de los dos (2) posibles eventos
(mencionado anteriormente).

2. El lineamiento de El Baúl pudiera estar conformado con dos (2) estructuras de


dirección N 85° E que estarían relacionadas por una de las dos (2) hipótesis que
hubieran originados estos altos del basamentos (circulo “1” en las Figuras 5.1 a la 5.5;
5.8 y 5.9)

Adicionalmente, entre los dos (2) altos del basamento (círculos “1” y “2” en las Figuras
5.1 a la 5.5; 5.8 y 5.9), se muestra la presencia de una depocentro denominado Grabén (?) de
El Baúl con profundidades entre 2000 a 3000 m (Figura 5.8) que pudiera haberse generado
durante la ruptura de Pangea durante el Jurásico. Si esto es cierto, estos dos (2) altos del
105

basamento se originaron durante la Orogénesis Herciniana en el Paleozoico Tardío, y fueron


reactivados como estructurales normales formando parte de los márgenes del Graben (?) de El
Baúl.

Los pro y contra de las dos (2) hipótesis asociadas a las posibles explicaciones de la
evaluación tectónica del Arco de Baúl, se encuentran con mayor detalle en la Interpretación
del Perfil “3”, específicamente en el ítem 5.2.3.

En las Figuras 5.8 y 5.9, se muestra que el Graben de Espino de Edad Jurásica cambia su
rumbo del depocentro de SO – NE a NO – SE al norte de la Falla de Altamira, y pudo ser
debido a las modificaciones en los patrones de deriva durante la separación de África que
generaron cambios en los esfuerzos dentro del graben produciendo una transición de una
extensión ortogonal a una oblicua (Salazar, 2006; y González, 2006) (la explicación más
detallada, se encuentra en el ítem 5.1).

En la región de la Sub-cuenca de Maturín, se observa un depocentro de dirección O - E


con profundidades que alcanzan los 2600 m (Figuras 5.8 y 5.9), y también observado en los
mapas de Bouguer (Figuras 5.1 y 5.2) como depocentro “E”, y en los mapas de IMTRP
(Figuras 5.3 y 5.5) con la letra asignada “B”, que pudiera representar dos (2) posibles
estructuras:

1. Una zona de depocentro al sur del Alto Periférico “back bulge depozone” de Edad
Mioceno - Oligoceno desarrollado como una respuesta de la litosfera continental en la
Cuenca Oriental (específicamente, en la Sub-cuenca de Maturín) debido a la carga de
la Serranía del Interior, y actualmente forma parte del valle del Río Orinoco (Bartock,
2003).

2. Un Graben con nombre Soledad de edad Paleozoica originada (posiblemente) en el


mismo evento tectónico que generó los Grábenes Paleozoicos presentes en Venezuela
(i.e. Espino en su segmento Paleozoico) (Arminio, comunicación personal).
106

Al sur del Graben Jurásico de Espino (Figuras 5.8 y 5.9) separado por el Alto de Altamira
(alto del basamento) (González de Juana et al., 1980), se observa un depocentro con
profundidades mayores a los 1000 m, que pudiera estar asociado al Graben de Espino de Edad
Paleozoica propuesto por González de Juana et al., (op. cit.) (Figura 5.10) y Bartock (2003)
(Figura 5.11). González de Juana et al., (op. cit.) le denomina a este depocentro como
“Depresión de Carrizal” donde los pozos Hato Viejo - 1, Carrizal – 1 y Zuata - 1 (Tabla 1.F,
Capitulo III) perforaron secciones de rocas Paleozoicas de las Formaciones Hato Viejo y
Carrizal. Estudios realizado por Gutiérrez et al., (1977) (citado en González de Juana et al,
1980) (Figura 5.10) describe esta depresión con profundidades de 1500 m (comprobadas) y
2800 m. (inferidas); esto da como resultado, que el rango de profundidades (antes
mencionadas) concuerda con lo obtenido en la Inversión Gravimétrica 3D (Figuras 5.8 y 5.9).

Finalmente, el depocentro que se ubica al oeste del Graben de Espino de Edad Paleozoica
(descrita anteriormente) (Figuras 5.8 y 5.9) podría estar relacionado con la “Depresión de
Machete” (Figura 5.10) propuesta por Gutiérrez et al., (1977) (citado en González de Juana et
al, 1980); sin embargo, podría ser la extensión este del Graben de Mantecal
107
108
109
110
111

Para poder entender la geometría y corroborar las profundidades de las estructuras


obtenidas de la inversión gravimétrica 3D con trabajos previos realizados en las Cuencas
Barinas – Apure y Oriental (Figuras 5.8 y 5.9), se generaron a través de GM - SYS cuatros (4)
modelos 2D regionales gravimétricos – magnéticos integrados con los datos del tope del
basamento Pre-cretácico en profundidad calculados a través de la inversión gravimétrica 3D
del residuo controlado (Figura 5.8) (Procedimientos de estos datos explicados en el Capitulo
IV). Dichos modelos abarcaron las siguientes áreas:

• Perfil 1:

o El Perfil “1” presenta un rumbo NO – SE y tiene como longitud 171 km


(aprox.) extendiéndose entre los 63,35° - 62,57° de longitud oeste y los 8,7°
- 10° de latitud norte abarcando la Sub-cuenca de Maturín y región
septentrional del Río Orinoco (Figura 5.8).

• Perfil 2:

o El Perfil “2” presenta un rumbo NO – SE y tiene como longitud 314 km


(aprox.) extendiéndose entre los 66,4° - 64,5° de longitud oeste y los 7,9° -
10° de latitud norte abarcando la Sub-cuenca de Guarico (Graben de
Espino) y región septentrional del Río Orinoco (Figura 5.8).

• Perfil 3:

o El Perfil “3” presenta un rumbo NO – SE y tiene como longitud 357 km


(aprox.) extendiéndose entre los 68° - 66,56° de longitud oeste y los 7° -
9,74° de latitud norte abarcando el Arco de El Baúl y región septentrional
del Río Orinoco (Figura 5.8).

• Perfil 4:

o El Perfil “4” presenta un rumbo NO – SE y tiene como longitud 321 km


(aprox.) extendiéndose entre los 71,20° - 70,16° de longitud oeste y los
112

6,20° - 8,7° de latitud norte abarcando los Andes Venezolanos, Barinas -


Apure y Arauca (Figura 5.8).

Posteriormente, se utilizaron Interpretaciones del Tope del basamento Pre-cretácico de

Levantamientos sísmicos realizados en la Cuenca Barinas – Apure y Oriental de Venezuela

(Figura 5.12) para corroborar las profundidades obtenidas con la Inversión Gravimétrica 3D

de un residuo controlado con información geológica y geofísica (Figuras 5.9).


113
114

5.2.1 PERFIL 1 “SUB-CUENCA DE MATURÍN – RÍO ORINOCO”

En el mapa del Tope del Basamento Pre-cretácico obtenida a través de la Inversión


Gravimétrica 3D de un Residuo controlado (Figuras 5.8 y 5.9), se presenta la Sub-cuenca de
Maturín con un rumbo O – E (tendencia también observada en los mapas de Bouguer –
Figuras 5.1 y 5.2). Las profundidades del basamento disminuye de dirección Este (~ 14 km) a
Oeste (~ 4 km) donde se encuentra ubicada la Falla de Anaco, y esto concuerda (en dirección
de depositación y espesor de sedimentos) con estudios recientes de varios transeptos sísmicos
2D (Transeptos 1, 2 y 3 – Figura 5.14) por Jácome et al. (2003) e inversiones gravimétricas
3D (previos en el área de estudio) por Goncalves et al., (2006) donde concluyeron que los
espesores de los sedimentos disminuyen de Este (~ 14 km) a Oeste (4 - 9 km) debido a que
desde el Mioceno Medio hasta el presente los depocentros han migrado desde el noroeste al
sureste y más recientemente en el este, ya que puede estar relacionado a la migración de los
corrimientos del noroeste al sureste producto de la convergencia oblicua de las Placas del
Caribe y Suramericana (Esta convergencia presenta dos (2) componentes: La cizalla destral de
la falla transcurrente O – E “Falla El Pilar, y el acortamiento de dirección NO – SE observado
en el Frente de Corrimiento de la Serranía “El Pirital” y el Frente de corrimiento de la cuenca
de Monagas) (Jácome, et al., op. cit.).

En el Perfil “1” que abarca la Sub-cuenca de Maturín y la región septentrional del Río
Orinoco (Figura 5.13), se puede observar que esta cuenca presenta (al norte del Frente de
Corrimiento de Pirital) profundidades del tope del basamento Pre-cretácico de 12,4 km
(aprox.) en el depocentro, y una longitud de onda de la cuenca de 141 km. (aprox.).
115
116

Para verificar la exactitud los datos de profundidad y longitud de la cuenca en el área


donde se encuentra el Perfil “1” (presentados anteriormente), se utilizó el transepto “3” de la
información sísmica 2D convertida en profundidad, usado para el modelado de carga de los
corrimientos presentes en la cuenca de Maturín de Jácome (2001) y Jácome et al., (2003), ya
que dicho transepto, es el más cercano al Perfil “1” (Figura 5.12) y se encuentra interpretada
hasta el tope del basamento Pre-cretácico (Figura 5.14). En el caso de la profundidad del
basamento en el depocentro de la cuenca presente en el transepto “3”, se obtuvo 11,7 km
(aprox.) y una longitud de onda de 141 km. (aprox.); por lo tanto, los resultados de la
comparación arrojaron que entre el Perfil “1” y el transepto “3” (Figuras 5.13 y 5.14,
respectivamente) tienen un margen de error (en modulo) entre 700 m a 1 km, siendo los
valores de profundidad del basamento Pre-cretácico mayores en el Perfil “1” que en el
transepto “3”.

Con los resultados anteriores, se demuestra que para presentar esta alta subsidencia en la
Sub-cuenca de Maturín representado en altos espesores de sedimentos (que varían: “Oeste” de
4 - 9 km, y “Este” de 10 – 14 km) observados en estudios recientes por Jácome (2001),
Jácome et al. (2003) y Goncalvez et al. (2006) que, a su vez, se refleja en altos valores de
profundidad del basamento Pre-cretácico (Oeste: ~ 4 km, y Este ~16 km), es debido a la
contribución de dos (2) componentes: (1) por carga de corrimientos (55%), y (2) relacionado a
la subducción continental de la topografía dinámica (45%) (Jácome et al., op. cit.).

Adicionalmente, en el Perfil “1” fue necesario introducir altos valores de susceptibilidad


magnética (0,03 – 0,07 c.g.s.) para ajustar la curva “calculada” con la “observada” del
componente magnético, y esto corrobora la posible extensión en dirección “Este” (a
profundidades mayores de los 10 km) de intrusiones basálticas de edad Jurásica (asociados a la
formación de valles de extensión o grábenes durante la ruptura de Pangea) encontradas en el
Graben de Espino y atravesando infrayacente al Corrimiento de Anaco propuesta por Moticska
(1985) y González (2006) (este evento fue observada en los mapas de IMRTP – Figuras 5.4 y
5.5).
117

Debido a que la comparación en profundidades del tope del basamento Pre-cretácico se


realizó en dos (2) dimensiones (entre el Perfil “1” y transepto sísmico “3”), se utilizó el
algoritmo en lenguaje Fortran denominado STICS.FOR creada por el Prof. Victor Graterol
(Apéndice A.6), para comprobar las diferencias entre las dos (2) bases de datos de los valores
(en profundidad) del tope del basamento Pre-cretácico presente en el área de la Sub-cuenca de
Maturín, provenientes (1) de los datos obtenidos de la inversión gravimétrica 3D de un residuo
controlado (Figuras 5.8 y 5.9), y (2) de interpretaciones en perfiles regionales de sísmica de
reflexión 2D por Jácome (2001) y Jácome, et al., (2003) (Localización: Figura 5.12;
Interpretación de algunos transeptos sísmicos 2D: Figura 5.14, Mapa: Figura 5.15).
118

El algoritmo STICS.FOR utiliza métodos estadísticos para una serie de datos, tales como
histogramas, varianza, media, desviación típica, entre otros. Para ello, es necesario introducir
la base de datos donde se restaron los mallados de datos “grids”, el valor máximo y mínimo de
los errores (Apéndice A.6). En este caso, se tomó como base de referencia el mallado de datos
“grid” proveniente de la interpretación del tope del basamento Pre-cretácico en datos sísmicos
2D de Jácome (2001) y Jácome, et al., (2003), y fue restado con el mallado de datos “grid” del
Tope del basamento Pre-cretácico de la inversión gravimétrica 3D de un residuo controlado
(Capitulo IV).

Los resultados obtenidos de la aplicación del algoritmo STICS.FOR (la explicación de


cómo leer el histograma, se encuentra en la Figura A.1. en el Apéndice A.6) a los datos que
abarcan la Sub-cuenca de Maturín (mencionados anteriormente) (Figura 5.13) arrojaron que
las diferencias entre las dos (2) bases de datos podrían alcanzar un valor mínimo de -5297,6 m,
119

y un valor máximo de 6172,4 m, y una media de -1811,4 m. Este último valor indica que los
datos de profundidad del tope del basamento Pre-cretácico obtenida de la inversión
gravimétrica 3D, aunque se tenía muy pocos puntos de control (solo dos pozos: Soledad 1 –
CVP, y CN well) (Figuras 3.5 y 5.9), dan un estimado “cercano” con un margen de error
(promedio) de -1,8 km; es decir, gran parte de estos valores presentaron una sobreestimación
de las profundidades del basamento observadas en las interpretaciones sísmicas de Jácome
(2001) y Jácome, et al., (2008).
120

PROYECTO: TESIS DE GRADO WALTER


=========
NO. DE DESV. ERROR VALOR VALOR
MUESTRAS MEDIA TIPICA TIPICO MINIMO MAXIMO
------------------------------------------------------------------
33915 -1811.4 1454.5 7.9 -5927.6 6172.4
RANGO MODO
-------------------
12100.0 -1553.0

A. MOMENTOS VARIANZA ASIMETRIA AGUDEZA


------------------------------
2115637.0 -.1 3.0
PARAMETROS DE
PEARSONS BETA-1 BETA-2 ASIMETRIA
---------------------------
.0 3.0 .4
HISTOGRAMA DE: Error Maturín (Jácome, 2001)
=============
UNIDADES: Metros
--------
VALOR NO. 0 324 648 972 1296 1620 1944 2268 2592 2916 3240
-------------------------------------------------------------------------
UNDR( 0)I
-5803.0( 61)XX
-5553.0( 76)XX
-5303.0( 166)XXXX
-5053.0( 237)XXXXX
-4803.0( 456)XXXXXXXXX
-4553.0( 478)XXXXXXXXX
-4303.0( 533)XXXXXXXXXX
-4053.0( 685)XXXXXXXXXXXXX
-3803.0( 948)XXXXXXXXXXXXXXXXXX
-3553.0( 1491)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-3303.0( 1723)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-3053.0( 712)XXXXXXXXXXXXX
-2803.0( 1403)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-2553.0( 1497)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-2303.0( 2000)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-2053.0( 2867)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-1803.0( 2783)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-1553.0( 3238)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-1303.0( 2305)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-1053.0( 1062)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-803.0( 718)XXXXXXXXXXXXXX
-553.0( 1329)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-303.0( 1689)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-53.0( 1801)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
197.0( 1139)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
447.0( 1586)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
697.0( 717)XXXXXXXXXXXXXX
947.0( 29)X
1197.0( 17)X
1447.0( 20)X
1697.0( 20)X
1947.0( 19)X
2197.0( 32)X
2447.0( 33)X
2697.0( 1)X
2947.0( 4)X
3197.0( 1)X
3447.0( 4)X
3697.0( 2)X
3947.0( 2)X
4197.0( 6)X
4447.0( 3)X
4697.0( 2)X
4947.0( 3)X
5197.0( 3)X
5447.0( 4)X
5697.0( 5)X
5947.0( 3)X
OVER( 2)X

Figura 5.16. Resultados del algoritmo STICS.FOR a los mallados de datos “grid” de las
diferencias entre sísmica e inversión gravimétrica 3D en la Sub-cuenca de Maturín.
121

5.2.2 PERFIL 2 “GRABEN DE ESPINO – RÍO ORINOCO”

En el Perfil “2” que abarca la Sub-cuenca de Guarico y la región septentrional del Río
Orinoco (Figura 5.17), se puede observar que esta cuenca presenta al norte del Frente de
Deformación de Guarico, dos (2) altos del basamento que disminuyen en profundidad de norte
a sur (el alto basamento “A” se encuentra más profundo que el “B”).

El alto del basamento “A” puede estar asociado a un alto periférico “forebulge” de edad
Eoceno Temprano debido a la respuesta flexural de la litosfera Suramericana a la carga del
cinturón de corrimientos de las Napas de Laras producto del desarrollo de un margen activo
compresional relacionado a la convergencia oblicua entre las Placas del Caribe y
Suramericana (Figura 5.20) (Pindell et al., 1998; DiCroce, 1999; Jácome et al., 2003; y
Jácome et al., 2008). Dicho alto del basamento pre-existente fue interpretado previamente por
Santiago et al. (2004), y también fue observado al norte del frente de deformación de la línea
sísmica 2D regional “A” (Figura 5.18) utilizado por Jácome et al. (op. cit.) para el modelado
litosférico de los cinturones de corrimientos de la Cordillera de la Costa y la Cuenca de
Guarico (Figura 5.19). Por lo tanto, la reducción aparente de la subsidencia de la Cuenca de
Guarico estaría relacionado a la presencia de este alto periférico de Edad Eoceno Temprano
(Jácome et al., op. cit.).

Debido al continuo desarrollo del margen activo compresional en la región septentrional


de la Placa Suramericana (Figura 5.20) (Pindell et al., 1998; Pindell et al ., 2005; DiCroce,
1999; Jácome et al., 2003; y Jácome et al., 2008) se originó un segundo levantamiento del
basamento denominado “B” (Figura 5.17) a una distancia perpendicular al norte del Frente de
Corrimiento de Guarico de ~150 km, que podría estar asociado a un alto periférico “forebulge”
de Edad Oligoceno producto de una respuesta flexural originado por el emplazamiento de la
Cordillera de la Costa (Pindell et al., 1998; y Jácome – comunicación personal). En la Figura
5.20, se puede observar este evento como el número “7” relacionado a la migración de los
frentes de corrimientos con sus respectivos altos periféricos (convergencia oblicua entre las
Placas del Caribe y Suramericana - ahora activa en el Oriente de Venezuela).
122

Los altos valores de susceptibilidad magnética presentes en el levantamiento del


basamento “B” que se encuentra entre el rango de 0,03 – 0,04 c.g.s., es debido a la presencia
de los Basaltos de Altamira de Edad Jurásico confinadas entre las Fallas Anibal y Altamira
(explicado detalladamente en la interpretación de los mapas de IMTRP en el ítem 5.1,
Capitulo V- Figuras 5.4 y 5.5) (Moticska, 1985; y González, 2006).

Con respecto a los valores de profundidad del basamento Pre-cretácico obtenidas en la


región que abarca el Graben de Espino (Perfil “2” - entre los dos altos del basamento “A” y
“B”) (Figura 5.17), se denota que este graben presenta de 5 km (aprox.) de profundidad en el
depocentro. Al momento de validar dicho valor con el modelo litosférico “T1” generado por
Jácome et al., (2008) (se encuentra muy cercana y paralela al Perfil “2” - Figura 5.16), dio
profundidades en el depocentro de 10 km (aprox.) dando una diferencia de +5 km entre ambos
resultados (es decir, basamento más somero en el Perfil “2” que en el “T1”). Esto pudo haber
ocurrido ya que los pozos utilizados como puntos de control en el residuo de Bouguer y
ubicados en el centro del Graben de Espino, no perforó basamento sino sedimentos de la Fm.
Carrizal de Edad Cámbrico (DiGiacomo, 1985; y Sinanoglu, 1986) entre las profundidades de
400 – 3.990 m. Por lo tanto, las profundidades del tope del basamento Pre-cretácico obtenidas
de la inversión gravimétrica 3D de un residuo controlado en la región del Graben de Espino
refleja los valores de profundidad asociada a sedimentos Paleozoicos – Jurásicos y base del
Cretácico y no del basamento; ya que en esta área, el basamento presenta una Edad Pre-
cámbrica ubicándolo a mayores profundidades de los ~9 km. (Feo-codecido, 1985; Yoris y
Ostos, 1997; González, 2006; y Jácome et al., op.cit.)
123
124
125

Sin embargo, para comprobar la exactitud de los valores de profundidad del tope del
basamento Pre-cretácico obtenidas de la inversión gravimétrica 3D de un residuo controlado
en el área de la Sub-cuenca de Guarico (Figuras 5.8 y 5.9), se utilizó estudios recientes de
interpretaciones sísmicas (en este caso, se utilizó el Tope Pre-cretácico) sobre el
entendimiento de la geodinámica en dicha cuenca realizados por Rangel (2009) (Figuras 5.12
y 5.21). Por lo tanto, siguiendo la metodología usado en el Perfil “1” para el cálculo de las
diferencias o “error” entre las dos (2) bases de datos (mencionados anteriormente) en el área
de la Sub-cuenca de Guarico (Figura 5.22), arrojaron que las diferencias entre las dos (2) bases
de datos podrían alcanzar un valor mínimo de -3626,7 m, y un valor máximo de 2.672 m, y
una media de -544,5 m. Este último valor indica que los datos de profundidad del tope del
basamento Pre-cretácico obtenida de la inversión gravimétrica 3D, aunque presenta diferencias
mayores a ~5 km en el Graben de Espino, dan un estimado con un margen de error (promedio)
de -0,545 km; es decir, gran parte de estos valores presentaron pocas sobreestimaciones de las
profundidades del basamento observadas en la interpretación sísmica de Rangel (2009).
126
127

PROYECTO: TESIS DE GRADO WALTER


=========

NO. DE DESV. ERROR VALOR VALOR


MUESTRAS MEDIA TIPICA TIPICO MINIMO MAXIMO
------------------------------------------------------------------
17670 -544.5 1187.8 8.9 -3626.7 2672.0
RANGO MODO
-------------------
6298.7 123.0

A. MOMENTOS VARIANZA ASIMETRIA AGUDEZA


------------------------------
1410769.0 -.2 2.5

PARAMETROS DE
PEARSONS BETA-1 BETA-2 ASIMETRIA
---------------------------
.0 2.5 .9

HISTOGRAMA DE: Error Guarico (Rangel, 2009)


=============

UNIDADES: METROS
--------

VALOR NO. 0 354 708 1062 1416 1770 2124 2478 2832 3186 3540
--------------------------------------------------------------------------
-

UNDR( 0)I
-3377.0( 236)XXXX
-2877.0( 538)XXXXXXXXX
-2377.0( 1293)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-1877.0( 1831)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-1377.0( 1907)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-877.0( 1770)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-377.0( 2249)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
123.0( 3534)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
623.0( 3252)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
1123.0( 469)XXXXXXXX
1623.0( 260)XXXXX
2123.0( 208)XXXX
OVER( 123)XXX

Figura 5.22. Resultados del algoritmo STICS.FOR a los mallados de datos “grid” de las
diferencias entre sísmica e inversión gravimétrica 3D en la Sub-cuenca de Guarico.
128

5.2.3 PERFIL 3 “ARCO DE EL BAÚL – RÍO ORINOCO”

En el mapa del Tope del Basamento Pre-cretácico obtenida a través de la Inversión


Gravimétrica 3D de un Residuo controlado (Figura 5.9), se presenta dos (2) levantamientos
del basamento con dirección N 85° E denominados “C” y “D” en las cercanías de los
afloramientos del Arco de El Baúl y de la ciudad de San Fernando de Apure
(respectivamente). Este mismo evento se observó en los mapas de Bouguer (círculos 1 y 2 –
Figuras 5.1, y 5.2) e IMTRP (círculos 1 y 2 – Figuras 5.3, 5.4, y 5.5) como altos gravimétricos
y magnéticos (respectivamente, explicados anteriormente).

En el Perfil “3” se presenta estos dos (2) levantamientos del basamento Pre-cretácico
(Altos estructurales “C” y “D” - Figura 5.23) que se encuentran muy someros a la superficie
debido a los afloramientos de rocas en el Macizo de El Baúl (Granito Alcalino de El Baúl y
Puntos “IN” de la 10 a la 14 – Tabla 1.D, y Figuras 3.5 y 5.12) utilizados como puntos de
control durante la generación de un residuo de Bouguer controlado con geología y geofísica
(Capitulo III).

Viera (2005) observó un alto periférico y una disminución del espesor sedimentario en las
cercanías de Calabozo a través de un Modelo Gravimétrico "A" realizado para un perfil N-S
basado en la información de gravimetría de la Universidad Simón Bolívar, y de los modelos
sísmicos (en tierra) a partir de detonaciones realizadas en las cercanías de las localidades de
Calabozo y Ortiz para el Proyecto GEODINOS y BOLIVAR (Figura 5.25.a.). Dicho modelo
se encuentra al Este del Perfil “3” (Figura 5.25.b. – Línea azul) y corrobora la presencia del
alto estructural “C” con una dirección N 85° E presente al noroeste del Perfil “3” (Figura
5.23) y en el mapa del Tope del Basamento Pre-cretácico obtenida a través de la Inversión
Gravimétrica 3D de un Residuo controlado (Figura 5.9). El modelo propuesto por Viera
(2005) explica que este alto periférico (por ubicación espacial) se produjo como respuesta a la
carga litosférica proporcionada por los frentes de corrimientos del Caribe (específicamente la
Serranía del Interior) en el Mioceno Temprano.
129

El levantamiento del basamento “C” presente en el Perfil “3” (Figura 5.23) podría estar
asociado a la Orogénesis Herciniana del Paleozoico Tardío (Figura 5.24) en el margen
meridional de la sutura de Godwana – Lauretania en el centro oeste de Pangea (González de
Juana et al., 1980; Smith, 1980, Bartock, 1993; y Yoris y Ostos, 1997); y se encuentra
evidenciado por el afloramiento del Granito Alcalino de El Baúl (que presentan edades que se
extienden del Carbonífero al Pérmico Temprano - Moticska, 1997); este afloramiento esta
relacionado al Arco de El Baúl que según Smith (op. cit.) se levantó por una orogénesis Permo
– Triásica que justifica la presencia de estas rocas graníticas, y fue un elemento positivo a
finales del Cretácico y de nuevo a fines del Terciario (Fiorillo et al., 1981). Por lo tanto, dicho
arco se pudiera haber obtenido como un producto de una carga litosférica debido al efecto
orogénico del Paleozoico Tardío que generó el levantamiento progresivo del basamento “alto
periférico” al norte del cinturón de plegamiento (Figura 5.24) ayudando a que afloren dicho
granito, y que ha sido reactivado por los eventos sucesivos orogénicos (asociados a la
Cordillera Central de Venezuela observados en el Modelo “A” de Viera 2005 – Figuras 5.25.a
y 5.25.b) relacionado a la convergencia oblicua de las Placas del Caribe y Suramericana en el
norte de Venezuela (Figura 5.20) a partir del Paleoceno Tardío (Pindell et al., 1998).
130
131
132

El segundo alto del basamento “D” que se encuentra al sureste del Perfil “3” (Figura 5.23)
podría estar relacionado al alto periférico producto de una respuesta flexural originado por el
emplazamiento de la Cordillera de la Costa en el Oligoceno (Figuras 5.20 y 5.23) (Pindell et
al., 1998). Sin embargo, esta hipótesis no tiene mucho peso debido a que los altos del
basamento “C” y “D” presentan la misma forma y profundidad; y si estos dos (2) altos del
basamento fueron originados por dos (2) eventos tectónicos (uno en el Paleozoico Tardío –
alto del basamento “C”, y el otro en el Paleoceno Tardío – alto del basamento “D”) (Figuras
5.8, 5.9, y 5.23) debería estar erosionado el alto del basamento “C” conllevando la
disminución en profundidad de la misma, pero este evento erosivo no se observó en el Perfil
“3” (Figura 5.23). Por otro lado, la otra hipótesis que podría explicar la presencia de estos dos
(2) altos del basamento “C” y “D” con la misma profundidad y forma (Figuras 5,8, 5.9, y 5.23)
es que pudieron haberse originado con dos (2) pulsos syn-tectónicos que afectaron el área y
emplazaron la Cordillera de la Costa (uno más al norte – Alto del basamento “C”, y otro más
al sur – Alto del basamento “D”) (Jácome, comunicación personal).

El alto del basamento “C” (Figuras 5.8, 5.9; y círculo “1” en las Figuras 5.1 a la 5.5) que
se localiza al sur del Frente de Corrimiento de Guarico concuerda con los afloramientos del
Granito de El Baúl, y presenta un lineamiento junto con el alto del basamento “D” con rumbo
N 85° E. Sin embargo, en las Figuras 5.8 y 5.9 se puede observar una serie de altos
estructurales paralelas con dirección NO - SE que podrían estar relacionados a los linimientos
de El Baúl propuestos por Kiser (1985). Por lo tanto, para poder entender la evolución
tectónica del Arco de El Baúl se plantea dos (2) hipótesis que ayuden a explicar los altos
estructurales que pudieran estar asociados a dicho arco. Las dos (2) hipótesis son las
siguientes:

1. El lineamiento de El Baúl pudiera estar conformado con una serie de estructuras


paralelas o subparalelas con dirección NO – SE (Arminio, comunicación personal), y
coinciden en dirección con lo propuesto por Kiser (1985) y con los Arcos de Mérida y
Arauca. Kiser (1985) define el Arco de El Baúl con una orientación ESE desde el Baúl
hacia Calabozo girando más al sureste para conformar el Alto de Machete y el Arco de
Monasterio, antes de unirse con el Escudo de Guayana al Este de Caicara del Orinoco
133

(Figura 5.26). En el caso de los Arcos de Mérida y Arauca, Russomanno y Valverde


(1982) y Chigne (1985) proponen que la formación de estos arcos fue durante la
orogénesis Laramidiana a finales del Cretácico; sin embargo, debido a los
afloramientos de las rocas graníticas de Edades Paleozoicas presentes en el Macizo de
El Baúl (Granito Alcalino de El Baúl y Puntos “IN” de la 10 a la 14 – Tabla 1.D y
Figura 3.5) (González de Juana, op. cit.; y Ostos, Yoris y Lallemant, 2005) sugiere un
evento orogénico de Edad Paleozoico ó Pre-cámbrico. El evento orogénico de Edad
Paleozoico (en este caso, la orogénesis Herciniana) no concuerda con la orientación
NO – SE de los lineamientos de El Baúl ya que la orogénesis Paleozoica se encuentra
perpendicular a dichos lineamientos (Figura 5.24); por lo tanto, se podría especular que
el origen de los lineamientos de El Baúl con la orientación NO – SE estaría
relacionado con un evento orogénico Pre-cámbrica.

2. Los altos del basamento “C” y “D” observados en el Perfil “3” (Figura 5.23) que
presentan un lineamiento con rumbo N 85° E (paralelos al Frente de Corrimiento de
Guarico) contradice la descripción de Kiser (1985) (explicado anteriormente). Esto es
debido a que dichos altos del basamento presentan la misma orientación que la
Orogénesis Herciniana en el Paleozoico Tardío (Figura 5.24) (Bartock, 1993), y del
emplazamiento de la Cordillera de la Costa en el Oligoceno (Figuras 5.20 y 5.23)
(Pindell et al., 1998) indicando que en esta área fue afectado por dos (2) posibles
eventos (explicados anteriormente):

a. Dos (2) eventos tectónicos en el Paleozoico Tardío y en el Oligoceno


(Orogenesis Herciniana y Cordillera de la Costa, respectivamente); y esto
conlleva que el alto del basamento “C” pudiera estar asociado al Arco de El
Baúl (Figuras 5.8 y 5.9) presentando una orientación N 85° E. Esta explicación
cambiaría la concepción que se tenía hasta el momento respecto a la orientación
del Arco de El Baúl propuesto por Kiser op. cit., DiCroce (1995), y Yoris y
Ostos (1997).
134

b. Dos (2) pulsos syn-tectónicos que afectaron el área y emplazaron la Cordillera


de la Costa (uno más al norte – Alto del basamento “C”, y otro más al sur –
Alto del basamento “D”) (Jácome, comunicación personal).

Los altos valores de susceptibilidad magnética (entre 0,04 – 0,07 c.g.s) presentes en el alto
del basamento “D” y sus alrededores (Figura 5.23) podría estar asociado con los sedimentos
Cuaternarios someros con grandes cantidades de minerales ferromagnéticos provenientes de la
constante erosión del Escudo de Guyana (explicado en la interpretación de los mapas de
IMTRP el ítem 5.1, Capitulo V; Graterol – comunicación personal).
135

5.2.4 PERFIL 4 “ANDES VENEZOLANOS, BARINAS - APURE Y ARAUCA”

En el mapa del Tope del Basamento Pre-cretácico obtenida a través de la Inversión


Gravimétrica 3D de un Residuo controlado (Figuras 5.8 y 5.9), en la región de la Cuenca
Barinas – Apure se presenta al suroeste de los Andes Venezolanos una depresión sedimentaría
con profundidades entre 4000 – 5000 m con rumbo SO – NE que es producto del
emplazamiento de los Andes de Mérida durante del Mioceno Inferior – Medio (Audemard,
1991; Pindell y Kennan, 2001; Chacín et al., 2005; Jácome y Chacín, 2009; y Chacín, 2009)
generando una cuenca antepaís, presentando su máxima subsidencia en el Plioceno –
Pleistoceno (Russomanno y Valverde, 1982; y Jácome y Chacín et al., op. cit.), y se encuentra
adyacente y paralelo al frente de deformación (Figura 5.27).

En las adyacencias del flanco surandino se pueden observar dos (2) rasgos estructurales
con dirección N 40° O que se encuentran perpendiculares (altos del basamento) a la dirección
de los Andes Venezolanos (Figuras 5.8, 5.9 y 5.27), y originadas por eventos tectónicos pre -
andinos a finales del Cretácico, contemporánea a la orogénesis Laramidiana (Russomanno y
Valerde, 1982; y Chigne, 1985). El primer alto estructural se encuentra al sur de la ciudad de
Barinas, y puede estar asociada al Arco de Mérida presentando profundidades de ~3500 m
(Figuras 5.8, 5.9 y 5.28) donde en las adyacencias de dicho arco presentan las rocas madres
mejor preservadas de la erosión post-cretácica con su máximo espesor (Russomanno y
Valverde, op. cit.); adicionalmente, el depocentro que se ubica al noreste del Arco de Mérida
aumentó en profundidad (~4000 m) producto del emplazamiento de las Napas de Laras en el
Eoceno Temprano (Parnaud et al.,1995; Pindell y Kennan, 2001; y Chacín et al., 2005).
136
137

El segundo alto estructural se sitúa al noroeste de la ciudad de Arauca, y se puede


correlacionar con el Arco de Santa Bárbara o Arauca alcanzando profundidades de ~3000 m
(Figuras 5.8, 5.9 y 5.28) (Russomanno y Valverde, 1982; y Chigne, 1985). La presencia del
Arco de Arauca fue identificado a través de información gravimétrica y confirmado a través de
perforaciones exploratorias cuyo eje pasa por Guafita, y separó la Cuenca Barinas – Apure de
la Cuenca de los Llanos Orientales de Colombia (Figuras 5.28 y 5.29) (Chigne, op. cit.). Dicho
arco jugó un papel importante en la sedimentación de formaciones terciarias, en la distribución
de facies sedimentarias, así como la presencia de potenciales trampas estratigráficas (Chigne,
op. cit.).

Al noroeste del Perfil “4” se puede observar el Frente de Deformación que forma la
depresión sedimentaria de la Cuenca Barinas – Apure (observada en el mapa de la primera
derivada vertical de Bouguer como Depocentro “C” – Figura 5.2) originada del levantamiento
de los Andes de Mérida en el Mioceno Temprano (Chigne, 1985; Audemard, 1991; y Jácome
y Chacín, 2009) producto (probablemente) de la colisión del Arco de Panamá al oeste
(Audemard, op. cit.) y la convergencia de la Placa del Caribe al norte del Bloque meridional
138

Andino (Ysaccis, 1997). Sin embargo, en los mapas de la IMTRP (Figuras 5.3, 5.4, y 5.5) no
se muestra con detalles los Arcos de Mérida y Arauca como también la depresión sedimentaria
producto del levantamiento de los Andes Venezolanos ya que los sedimentos recientes (de
espesores menores a decenas de metros) ricos en minerales magnéticos (rocas ígneas –
metamórficas) enmascaran las verdaderas profundidades del basamento (explicado
detalladamente en la interpretación de los mapas de IMTRP en el ítem 5.1 en el Capitulo V).

El depocentro con dirección N 80° E que se encuentra al norte del Frente de Plegamiento
de Apure (Figuras 5.8 y 5.9), al suroeste del alto del basamento “E” en el Perfil “4” (Figura
5.24), y también observado en los mapas de Bouguer e IMTRP (denominado Depocentro “A”
– Figuras 5.2, 5.3, 5.4, y 5.5) coincide con el Graben de San Fernando (Yoris y Ostos, 1997;
Fernández, 2002; Salazar, 2006; González, 2006; y Graterol – comunicación personal) que
representaría la posible extensión Oeste del Graben de Espino. Sin embargo, el Graben de San
Fernando se encuentra descansando sobre una depresión Paleozoica (Figura 5.28) (Chigne,
1985) que podría haber controlado la presencia de los grábenes Jurásicos durante la ruptura de
Pangea. Dicho depocentro Paleozoico podría ser producto del emplazamiento de terrenos
alóctonos del Paleozoico Superior contra el Inferior durante las Orogénesis Caledoniana (570
139

– 385 M.a.) y Herciniana (385 – 245 M.a.) (Yoris y Ostos, 1997). Estos últimos eventos
orogénicos que generó la cuenca antepaís Paleozoica produjeron un alto periférico “forebulge”
como repuesta a la flexura litosférica de la Placa Suramericana, y esto se corrobora con el alto
del basamento observado en el mapa de Bouguer (alto gravimétrico “4” en las Figuras 5.1 y
5.2) que se encuentran paralela al Frente de Plegamiento de Apure, al sur del Río Apure
(Figura 5.9). Por otro lado, se ratifica la posible existencia de un play exploratorio
denominado “Zona Pre-cretácica Meteorizada” (Figura 5.7) dentro de la Cuenca Barinas –
Apure y asociada a una cuenca Paleozoica (Figura 1.2) que fue estudiado y propuesto en
trabajos recientes por Audemard y Serrano (2001) (explicado en la interpretación de los mapas
de Bouguer en el ítem 5.1 en el Capitulo 5). Sin embargo, no se pudo observar dicho alto
periférico Paleozoico en los mapas de IMTRP debido a la presencia de sedimentos
cuaternarios ricos en valores magnéticos que enmascaran los valores “verdaderos” de las
profundidades del basamento (explicado en la interpretación de los mapas de IMTRP en el
ítem 5.1 en el Capitulo V; Graterol – comunicación personal).

Adicionalmente, en el mapa del Tope del Basamento Pre-cretácico obtenida a través de la


Inversión Gravimétrica 3D de un Residuo controlado (Figura 5.9) al oeste de la ciudad de
Arauca entre los Llanos de Venezuela y Colombia, se presenta un depocentro con dirección N
– S con profundidades que alcanzan a los 10000 m. Dicho depocentro podría estar asociado a
un evento orogénico a partir del Cretácico Tardío como respuesta a la interacción compleja
entre las Placas de Nazca, Caribe, y Suramericana (Bayona et al., 2008) que produjo la
Cordillera Oriental de Colombia presentando una subsidencia en dirección Este. Finalmente,
estas grandes profundidades (~10.000 m.) podría ser el efecto de cincos (5) episodios
tectónicos de deformación a partir del Cretácico Superior al Plioceno que definieron la
configuración actual de la Cordillera Oriental (especialmente, las cargas tectónicas) y las
adyacencias de la cuenca de los Llanos de Colombia (Bayona op. cit.) donde su mayor carga
tectónica ocurrió en la fase flexural en el Eoceno Tardío – Mioceno Medio en el flanco Este de
dicha cordillera (en este mismo periodo comenzó el emplazamiento de los Andes de Mérida).
140

Para corroborar la exactitud de los valores de profundidad del tope del basamento Pre-
cretácico obtenidas de la inversión gravimétrica 3D de un residuo controlado en el área de la
Cuenca Barinas - Apure (Figura 5.9), se utilizó estudios recientes de interpretaciones sísmicas
2D sobre el Análisis de Subsidencia de dicha cuenca realizados por Jácome y Chacín (2009)
(Figuras 5.9 y 5.30). Por consiguiente, siguiendo la metodología usados en los Perfiles “1” y
“2” para el cálculo de las diferencias o “error” entre las dos (2) bases de datos (mencionados
anteriormente) (Figura 5.31) en el área de la Cuenca Barinas – Apure (Figura 5.12), se
obtuvieron que las diferencias entre las dos (2) bases de datos podrían alcanzar un valor
mínimo de -3033,8 m, y un valor máximo de 2971,1 m, y una media de 279,4 m. Este último
valor indica que los datos de profundidad del tope del basamento Pre-cretácico obtenida de la
inversión gravimétrica 3D, dan un estimado con un margen de error (promedio) de 0,279 km.,
y esto ocurre debido a que en esta área se encuentra una gran concentración de puntos de
control (Figura 3.5); es decir, gran parte de estos valores presentaron una poca subestimación
de las profundidades del basamento observadas en la interpretación sísmica de Jácome y
Chacín (2009).
141

PROYECTO: TESIS DE GRADO WALTER


=========
NO. DE DESV. ERROR VALOR VALOR
MUESTRAS MEDIA TIPICA TIPICO MINIMO MAXIMO
------------------------------------------------------------------
55268 279.4 688.8 2.9 -3033.8 2971.1
RANGO MODO
-------------------
6004.9 66.0
A. MOMENTOS VARIANZA ASIMETRIA AGUDEZA
------------------------------
474421.3 .0 3.6
PARAMETROS DE
PEARSONS BETA-1 BETA-2 ASIMETRIA
---------------------------
.0 3.6 .2
HISTOGRAMA DE: Error Barinas - Apure (Jácome y Chacín, 2009)
=============
UNIDADES: Metros
--------
VALOR NO. 0 777 1554 2331 3108 3885 4662 5439 6216 6993 7770
--------------------------------------------------------------------------

UNDR( 0)I
-2934.0( 16)X
-2734.0( 24)X
-2534.0( 48)X
-2334.0( 55)X
-2134.0( 56)X
-1934.0( 93)X
-1734.0( 119)X
-1534.0( 175)XX
-1334.0( 207)XX
-1134.0( 447)XXXX
-934.0( 880)XXXXXXX
-734.0( 1567)XXXXXXXXXXXX
-534.0( 2748)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-334.0( 5356)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-134.0( 6803)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
66.0( 7766)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
266.0( 6418)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
466.0( 5082)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
666.0( 4343)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
866.0( 3625)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
1066.0( 2948)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
1266.0( 2287)XXXXXXXXXXXXXXXXXX
1466.0( 1971)XXXXXXXXXXXXXXX
1666.0( 1414)XXXXXXXXXXX
1866.0( 750)XXXXXX
2066.0( 27)X
2266.0( 14)X
2466.0( 12)X
2666.0( 9)X
2866.0( 6)X
OVER( 2)X

Figura 5.31. Resultados del algoritmo STICS.FOR a los mallados de datos “grid” de las
diferencias entre sísmica e inversión gravimétrica 3D en la Cuenca Barinas - Apure.
142

CAPITULO VI
CONCLUSIONES

1. SUB – CUENCA DE MATURÍN


• La Sub-cuenca de Maturín presenta un rumbo O – E (tendencia observada en los mapas
de Bouguer con valores fuertemente negativos mayores a -70 mGals – Figuras 5.1 y
5.2) donde las profundidades del basamento Pre-cretácico disminuye de dirección Este
(~ 14 km) a Oeste (~ 4 km) donde se encuentra ubicada la Falla de Anaco (Figura 5.9)
debido a que desde el Mioceno Medio hasta el presente los depocentros han migrado
desde el noroeste al sureste y más recientemente en el este, ya que puede estar
relacionado a la migración de los corrimientos del noroeste al sureste producto de la
convergencia oblicua de las Placas del Caribe y Suramericana.

• En el Perfil “1” de la Sub-cuenca de Maturín - Río Orinoco (Figura 5.13), se puede


observar la típica geometría de una cuenca antepaís (forma asimétrica y alargada en
dirección O – E) donde las profundidades del tope del basamento Pre-cretácico alcanza
~12,4 km en el depocentro (al norte del Frente de Corrimiento de Pirital), y una
longitud de onda de la cuenca de ~141 km. Dichas valores fueron “muy similares”
(margen de error “en módulo” entre 700 m a 1 km) al momento de compararlo con el
transepto “3” (Figura 5.14) de Jácome et al., (2003) (interpretación sísmica 2D más
cercana al Perfil “1”- Figura 5.12).

• Los altos valores de susceptibilidad magnética (0,03 – 0,07 c.g.s.) que se introdujeron
en el Perfil “1” (Figura 5.9) para ajustar la curva “calculada” con la “observada” del
componente magnético, corrobora con la posible extensión en dirección “Este” (a
profundidades mayores de los 10 km) de intrusiones basálticas de edad Jurásica
(asociados a la formación de valles de extensión o grábenes durante la ruptura de
Pangea) encontradas en el Graben de Espino y atravesando infrayacente al Corrimiento
de Anaco propuesta por Moticska (1985) y González (2006) (este evento fue observada
en los mapas de IMRTP – Figuras 5.4 y 5.5).
143

• En la región de la Sub-cuenca de Maturín, se observa un depocentro de dirección O - E


con profundidades que alcanzan los 2600 m (Figuras 5.8 y 5.9), y también observado
en los mapas de Bouguer (Figuras 5.1 y 5.2) como depocentro “E”, y en los mapas de
IMTRP (Figuras 5.3 y 5.5) con la letra asignada “B”, que pudiera representar dos (2)
posibles estructuras:

a. Una zona de depocentro al sur del Alto Periférico “back bulge depozone” de Edad
Mioceno - Oligoceno desarrollado como una respuesta de la litosfera continental en
la Cuenca Oriental (específicamente, en la Sub-cuenca de Maturín) debido a la
carga de la Serranía del Interior, y actualmente forma parte del valle del Río
Orinoco (Bartock, 2003).

b. Un Graben con nombre Soledad de edad Paleozoica originada (posiblemente) en el


mismo evento tectónico que generó los Grábenes Paleozoicos presentes en
Venezuela (i.e. Espino en su segmento Paleozoico) (Arminio, comunicación
personal

• Los resultados obtenidos de la aplicación del algoritmo STICS.FOR a la diferencia


entre las dos (2) bases de datos de los valores (en profundidad) del tope del basamento
Pre-cretácico presente en el área de la Sub-cuenca de Maturín (Figura 5.16),
provenientes (1) de los datos obtenidos de la inversión gravimétrica 3D de un residuo
controlado (Figura 5.9), y (2) de interpretaciones del basamento Pre-cretácico en
perfiles regionales de sísmica de reflexión 2D por Jácome (2001) y Jácome, et al.,
(2003) (Localización: Figura 5.12; Interpretación de algunos transeptos sísmicos 2D:
Figura 5.14, Mapa: Figura 5.15), aunque no se tenía bastantes puntos de control (solo
dos pozos: Soledad 1 – CVP, y CN well) (Figuras 3.5 y 5.9), arrojaron un estimado
“cercanos” con un margen de error (promedio) de -1,8 km. El valor negativo indica que
gran parte de estos valores presentaron una sobreestimación de las profundidades del
basamento observadas en las interpretaciones sísmicas de Jácome op. cit. y Jácome, et
al., (op. cit.).
144

2. SUB – CUENCA DE GUARICO (GRABEN DE ESPINO)

• En el mapa de Anomalía de Bouguer (Figura 5.1) se presenta un (1) área con anomalía
negativa (> -20 mGals) que coincide en ubicación y tendencia SO - NE de los
lineamientos estructurales del Graben de Espino interpretados a través de información
sísmica por Salazar (2006) (Figura 2.33). En la parte interna y en el borde sureste de
este graben se pueden observar anomalías positivas con tendencia SO – NE tanto
gravimétricas (círculos “5” y “6”, respectivamente – Figuras 5.1 y 5.2) como
magnéticas (círculos “3” y “4”, respectivamente – Figuras 5.4 y 5.5) que coinciden en
ubicación de los altos intracuencas “Eje de Dragal” y los “Altos de Tinajones” (círculo
“5” – Figura 5.1 y 5.2; y círculo “3” – Figuras 5.4 y 5.5), y el aparente alto estructural
cercano a la Falla de Altamira (círculo “6” – Figura 5.1; círculo “4” – Figuras 5.4 y
5.5) que define el limite SE del graben. La existencia de este aparente alto estructural
que se encuentra en el borde sureste es producto de la presencia de coladas basálticas
(con alto contenido magnetita) de edad Jurásico medio – superior denominadas
“Basaltos de Altamira” (entre las fallas de Altamira y Aníbal) (Moticska, 1985; y
González, 2006). Dichos rasgos estructurales se encuentran relacionados con la fase de
extensión del Jurásico (Salazar, op. cit.).

• Al sur del Graben Jurásico de Espino (Figuras 5.8 y 5.9) separado por el Alto de
Altamira (alto del basamento) (González de Juana et al., 1980), se observa un
depocentro con profundidades mayores a los 1000 m, que pudiera estar asociado al
Graben de Espino de Edad Paleozoica propuesto por González de Juana et al., (op. cit.)
(Figura 5.10) y Bartock (2003) (Figura 5.11).

• El depocentro que se ubica al oeste del Graben de Espino de Edad Paleozoica (Figuras
5.8 y 5.9) podría estar relacionado con la “Depresión de Machete” (Figura 5.10)
propuesta por Gutiérrez et al., (1977) (citado en González de Juana et al, 1980); sin
embargo, podría ser la extensión este del Graben de Mantecal.

• El alto del basamento “A” observado en el Perfil “2” (Graben de Espino – Río
Orinoco) (Figura 5.17), puede estar asociado a un alto periférico “forebulge” pre-
existente de edad Eoceno Temprano debido a la respuesta flexural de la litosfera
Suramericana a la carga del cinturón de corrimientos de las Napas de Laras producto
145

del desarrollo de un margen activo compresional relacionado a la convergencia oblicua


entre las Placas del Caribe y Suramericana (Figura 5.17) (Pindell et al., 1998; DiCroce,
1999; Jácome et al., 2003; y Jácome et al., 2008). Por lo tanto, la reducción aparente de
la subsidencia de la Cuenca de Guarico estaría relacionado a la presencia de dicho alto
periférico de Edad Eoceno Temprano (Jácome et al., op. cit.).

• El segundo levantamiento del basamento “B” al sureste del alto “A” presente en el
Perfil “2” (Figura 5.17) que se encuentra a una distancia perpendicular al norte del
Frente de Corrimiento de Guarico de ~150 km, podría estar asociado a un alto
periférico “forebulge” de Edad Oligoceno producto de una respuesta flexural originado
por el emplazamiento de la Cordillera de la Costa. Esto ocurrió debido al continuo
desarrollo del margen activo compresional en la región septentrional de la Placa
Suramericana, aún activo en la actualidad (Figura 5.17) (Pindell et al., 1998; Pindell et
al., 2005; DiCroce, 1999; Jácome et al., 2003; y Jácome et al., 2008).

• Los altos valores de susceptibilidad magnética presentes en el levantamiento del


basamento “B” (Figura 5.17) que se encuentra entre el rango de 0,03 – 0,04 c.g.s., es
debido a la presencia de los Basaltos de Altamira de Edad Jurásico confinadas entre las
Fallas Anibal y Altamira (Moticska, 1985; y González, 2006).

• Las profundidades del tope del basamento Pre-cretácico obtenidas de la inversión


gravimétrica 3D de un residuo controlado en la región del Graben de Espino refleja los
valores de profundidad asociada a sedimentos Paleozoicos - Jurásicos y no del
basamento; ya que en esta área, los pozos (presentes en el centro del graben) utilizados
como puntos de control no perforó basamento sino sedimentos de la Fm. Carrizal de
Edad Cámbrico (DiGiacomo, 1985; y Sinanoglu, 1986) entre las profundidades de 400
– 3.990 m. Adicionalmente, el basamento presente en el Graben de Espino es de Edad
Pre-cámbrica ubicándolo a mayores profundidades de los ~9 km (Feo-codecido, 1985;
Yoris y Ostos, 1997; González, 2006; y Jácome et al., 2008).

• Los resultados obtenidos de la aplicación del algoritmo STICS.FOR a la diferencia


entre las dos (2) bases de datos de los valores (en profundidad) del tope del basamento
Pre-cretácico presente en el área de la Sub-cuenca de Guarico (Figura 5.22),
provenientes (1) de los datos obtenidos de la inversión gravimétrica 3D de un residuo
146

controlado (Figura 5.9), y (2) de interpretaciones sísmicas del Tope Pre-cretácico por
Rangel (2009) (Localización: Figura 5.12; y Mapa: Figura 5.21), aunque presenta
diferencias mayores a ~5 km. en el Graben de Espino, dio un margen de error
(promedio) de -0,545 km; es decir, gran parte de estos valores presentaron poca
sobreestimación de las profundidades del basamento observadas en la interpretación
sísmica de Rangel (2009).

• El alto del basamento “C” presente en el Perfil “3” (Figuras 5.8, 5.9, 5.23; y círculo “1”
en las Figuras 5.1 a la 5.5) que se localiza al sur del Frente de Corrimiento de Guarico
concuerda con los afloramientos del Granito de El Baúl, y presenta un lineamiento
junto con el alto del basamento “D” con rumbo N 85° E. Sin embargo, en las Figuras
5.8 y 5.9 se puede observar una serie de altos estructurales paralelas con dirección NO
- SE que podrían estar relacionados a los linimientos de El Baúl propuestos por Kiser
(1985). Por lo tanto, para poder entender la evolución tectónica del Arco de El Baúl se
plantea dos (2) hipótesis que ayuden a explicar los altos estructurales que pudieran
estar asociados a dicho arco. Las dos (2) hipótesis son las siguientes:

a. El lineamiento de El Baúl pudiera estar conformado con una serie de estructuras


paralelas o subparalelas con dirección NO – SE (Arminio, comunicación personal),
y coinciden en dirección con lo propuesto por Kiser (1985) y con los Arcos de
Mérida y Arauca. Por lo tanto, se puede especular que el origen de los lineamientos
de El Baúl con la orientación NO – SE estaría relacionado con un evento orogénico
Pre-cámbrica.

b. Los altos del basamento “C” y “D” observados en el Perfil “3” (Figura 5.23) que
presentan un lineamiento con rumbo N 85° E (paralelos al Frente de Corrimiento
de Guarico) contradice la descripción de Kiser (1985) (explicado anteriormente).
Esto es debido a que dichos altos del basamento presentan la misma orientación
que la Orogénesis Herciniana en el Paleozoico Tardío (Figura 5.24) (Bartock,
1993), y del emplazamiento de la Cordillera de la Costa en el Oligoceno (Figuras
5.20 y 5.23) (Pindell et al., 1998) indicando que en esta área fue afectado por dos
(2) posibles eventos:
147

 Dos (2) eventos tectónicos en el Paleozoico Tardío y en el Oligoceno


(Orogenesis Herciniana y Cordillera de la Costa, respectivamente); y esto
conlleva que el alto del basamento “C” pudiera estar asociado al Arco de El
Baúl (Figuras 5.8 y 5.9) presentando una orientación N 85° E.

 Dos (2) pulsos syn-tectónicos que afectaron el área y emplazaron la


Cordillera de la Costa (uno más al norte – Alto del basamento “C”, y otro
más al sur – Alto del basamento “D”) (Jácome, comunicación personal).

• Los altos valores de susceptibilidad magnética (entre 0,4 – 0,7 c.g.s) presentes en el
alto del basamento “D” y sus alrededores (Figura 5.23) podría estar asociado con los
sedimentos Cuaternarios someros con grandes cantidades de minerales ferromagnéticos
provenientes de la constante erosión del Escudo de Guyana (explicado en la
interpretación de los mapas de IMTRP el ítem 5.1, Capitulo V; Graterol –
comunicación personal).

• El Graben de Espino cambia su rumbo del depocentro de SO – NE a NO – SE al norte


de la Falla de Altamira (denominado “D” - Figura 5.1) y observado en el mapa del tope
del basamento Pre-cretácico obtenida de la inversión gravimétrica 3D de un residuo
controlado (Figuras 5.8 y 5.9). Esto pudo ser debido a las modificaciones en los
patrones de deriva durante la separación de África que generaron cambios en los
esfuerzos dentro del graben produciendo una transición de una extensión ortogonal a
una oblicua (Salazar, 2006; y González, 2006).
148

3. CUENCA BARINAS – APURE

• Al suroeste de los Andes Venezolanos se observa una depresión sedimentaría con


profundidades entre 4000 – 5000 m con rumbo SO – NE (Figuras 5.8 y 5.9),
caracterizado con anomalías de Bouguer fuertemente negativas (> -70 mGals, Figuras
5.1), producto del emplazamiento de los Andes de Mérida a partir del Mioceno Tardío
como producto (probablemente) de la colisión del Arco de Panamá al oeste
(Audemard, 1991; Pindell y Kennan, 2001; y Jácome y Chacín, 2009) y la
convergencia de la Placa del Caribe al norte del Bloque meridional Andino (Ysaccis,
1997) generando una cuenca antepaís “foreland”, que representa la Cuenca Barinas –
Apure, presentando su máxima subsidencia en el Plioceno – Pleistoceno (Russomanno
y Valverde, 1982; y Jácome y Chacín, op. cit.), y se encuentra adyacente y paralelo al
frente de deformación observado al noroeste del Perfil “4” (Figura 5.27).

• En la Cuencas Barinas - Apure se presenta sedimentos recientes (de espesores menores


a decenas de metros) ricos en minerales magnéticos (rocas ígneas – metamórficas) que
enmascaran las verdaderas profundidades del basamento, donde la fuente de estas rocas
provendrían de la continua erosión de la rocas graníticas presente en Los Andes
Venezolanos (Figuras 5.3). El mapa de la Primera Derivada Vertical de la IMRTP
(Figura 5.4) muestra valores negativos que indicaría que dicho basamento se encuentra
más profundo, corroborando la ubicación de dicha depresión (depocentro “C”, Figura
5.4).

• En las adyacencias del flanco surandino se pueden observar dos (2) rasgos
estructurales con dirección N 40° O que se encuentran perpendiculares a la dirección
de los Andes Venezolanos (altos del basamento asociados al Arco de Mérida al
noreste, y Arco de Arauca al suroeste) (Figuras 5.8, 5.9 y 5.27), y originadas por
eventos tectónicos pre - andinos a finales del Cretácico, contemporánea a la orogénesis
Laramidiana (Russomanno y Valerde, 1982; y Chigne, 1985).

• La difícil identificación del graben (aún sin explorar) presente al sur del Río Apure en
el mapa de la Primera Derivada Vertical de Bouguer (Depocentro “B” - Figura 5.2)
podría ser debido al ruido de alta frecuencia (valores magnéticos fuertemente positivos
ubicados en un área de forma dispersa) presentes al sur del Río Apure (Figuras 5.3, 5.4
149

y 5.5) que estaría asociado a sedimentos Cuaternarios someros (< 500 m. obtenido a
través de Soluciones magnéticos de Euler S.I: 0.0 en los Llanos Orientales de
Colombia – Graterol, comunicación personal) con grandes cantidades de minerales
ferromagnéticos provenientes de la constante erosión del Escudo de Guyana.

• El depocentro con dirección N 80° E que se encuentra al norte del Frente de


Plegamiento de Apure (Figura 5.8), al suroeste del alto del basamento “E” en el Perfil
“4” (Figura 5.24), y también observado en los mapas de Bouguer e IMTRP
(denominado Depocentro “A” – Figuras 5.2, 5.3, 5.4, y 5.5) coincide con el Graben de
San Fernando (Yoris y Ostos, 1997; Fernández, 2002; Salazar, 2006; González, 2006;
y Graterol – comunicación personal) que representaría la posible extensión Oeste del
Graben de Espino.

• El Graben de San Fernando podría estar descansando sobre una depresión Paleozoica
(Figura 5.27) (Chigne, 1985) que controlaría la presencia de los grábenes Jurásicos
durante la ruptura de Pangea. Dicho depocentro Paleozoico podría ser producto del
emplazamiento de terrenos alóctonos del Paleozoico Superior contra el Inferior durante
las Orogénesis Caledoniana (570 – 385 M.a.) y Herciniana (385 – 245 M.a.) (Yoris y
Ostos, 1997).

• Se ratifica la posible existencia de un play exploratorio denominado “Zona Pre-


cretácica Meteorizada” (Figura 5.7) dentro de la Cuenca Barinas – Apure y asociada a
una cuenca Paleozoica (Figura 1.2) que fue estudiado y propuesto en trabajos recientes
por Audemard y Serrano (2001). Sin embargo, no se pudo observar alto periférico
Paleozoico al norte del Frente de Plegamiento de Apure en los mapas de IMTRP
debido a la presencia de sedimentos cuaternarios ricos en valores magnéticos que
enmascaran los valores “verdaderos” de las profundidades del basamento (Graterol –
comunicación personal).

• Al oeste de la ciudad de Arauca entre los Llanos de Venezuela y Colombia en el mapa


del Tope del Basamento Pre-cretácico obtenida a través de la Inversión Gravimétrica
3D de un Residuo controlado (Figura 5.9), se presenta un depocentro con dirección N –
S con profundidades que alcanzan a los 10000 m que podría estar asociado a la
150

extensión de la Sub-cuenca de Burgua (Russomanno y Valverde, 1982) que conforma


los Llanos Orientales de Colombia (Rodríguez y Baéz, 1985; y Bayona et al., 2008).

• Los resultados obtenidos de la aplicación del algoritmo STICS.FOR a la diferencia


entre las dos (2) bases de datos de los valores (en profundidad) del tope del basamento
Pre-cretácico presente en el área de la Cuenca Barinas - Apure (Figura 5.28),
provenientes (1) de los datos obtenidos de la inversión gravimétrica 3D de un residuo
controlado (Figura 5.8), y (2) de interpretaciones sísmicas del Tope Pre-cretácico por
Jácome y Chacín (2009) (Localización: Figura 5.9; y Mapa: Figura 5.27), arrojaron un
estimado “muy cercanos” con un margen de error (promedio) de 0,279 km esto ocurre
debido a que en esta área se encuentra una gran concentración de puntos de control
(Figura 3.5). El valor positivo indica que gran parte de estos valores presentaron una
“pequeña” subestimación de las profundidades del basamento observadas en las
interpretaciones sísmicas de Jácome y Chacín (op. cit.).
151

RECOMENDACIONES

• Realizar un modelaje gravimétrico 3D de un residuo controlado que no se tome en cuenta


los pozos que perforaron los sedimentos Paleozoicos de la Fm. Carrizal dentro del Graben
de Espino. Sin embargo, esto es un punto difícil ya que no existe pozos que hayan
perforados basamento en el centro de dicho graben.

• Realizar un modelaje gravimétrico 3D de un residuo controlado que abarque los Llanos


Orientales de Colombia para estudiar la evolución tectónica y los rasgos estructurales de
las cuencas que se observa en la frontera de Venezuela y Colombia, y que se extiende a los
Llanos colombianos.

• Aplicar un análisis espectral del método de Spector y Grant (1970) para obtener un mapa
del tope del basamento “magnético”, que ayudarían a definir con más detalles
(profundidad y ubicación) de estructuras que envuelven al basamento presente en las
Cuencas Barinas – Apure y Oriental de Venezuela; y compararlo con el mapa del Tope del
Basamento Pre-cretácico obtenida a través de la Inversión Gravimétrica 3D de un Residuo
controlado presente en este trabajo. En este caso, es necesario realizar un estudio
geoestádistico a los datos magnéticos para poder seleccionar un filtro apto a dichos datos
(eliminación de ruido, etc.); y realizar así, una adecuada separación regional – residual.

• Realizar la Deconvolución de Euler 3D para diferentes índices estructurales para ayudar a


definir mejor la respuesta del basamento (profanidad y ubicación) y no de sedimentos ó
intrusiones basálticas que darían una “falsa” geometría del basamento Pre-cretácico
presente en las Cuencas Barinas – Apure y Oriental de Venezuela.
152

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158

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Ysaccis, R. (1997). Tertiary Evolution of the Northeastern Venezuela Offshore. Houston,


Texas. pp. 2 – 96.
159

APÉNDICE A

A.1 Algoritmo SECBOUG.FOR

C==================================================================
====
C
c Programa para extraer ESTACONS GRAVIMETRICAS TERRESTRES
c de la BASE DE DATOS de VENEZUELA y CACULAR las ANOMALIAS
c AIRE LIBRE y BOUGUER.
c
c El Programa pide por PANTALLA la VENTANA de LONG. y LAT.
c y tambien la DENSIDAD DE BOUGUER
c
C==================================================================
==
real lat,long,latmin,latmax,longmin,longmax,latitu
CHARACTER*40 FILEIN,FILEAU
character*10 estacion
character*1 bandera
data CON/57.2957795/

WRITE(0,1002)
WRITE(0,1003)
WRITE(0,1004)
1002 FORMAT(///,20X,'Programa : SECBOUG.FOR',/,19x,25('-'),/)
1003 FORMAT(4x,'Programado por: Prof. V. Graterol',/)
1004 FORMAT(20x,' CARSON HELICOPTERS Inc.',/,
*20x,' 952 Bloming Glen Rd.',/,
*20x,' Perkasie PA 18944 USA',/,
*20x,' Telf. 58 212 9621348 o 001 215 2493535',/,
*20x,' E-Mail : vgraterol@aol.com',//)

WRITE(*,25)
25 FORMAT(/,2X,'NOMBRE DE LA BASE DE DATOS GRAVIMETRICOS :',$)
READ(*,26)FILEIN
OPEN(1,FILE=FILEIN,STATUS='OLD')
WRITE(*,27)
27 FORMAT(/,2X,' NOMBRE DEL ARCHIVO DE SALIDA :',$)
READ(*,26)FILEAU
160

OPEN(2,FILE=FILEAU,STATUS='NEW')
26 FORMAT(A)

WRITE(*,10)
10 FORMAT(/,2x'Introduzca la VENTANA de LONG. y LAT.',/,
*2x,37('-'),/,2x,' longMIN, longMAX, latMIN, latMAX : ',$)
READ(*,*)longMIN,longMAX,latMIN,latMAX

WRITE(*,11)
11 FORMAT(/,2x,' Introduzca la DENSIDAD DE BOUGUER',/,
*4x,33('-'),/,34x,'D : ',$)
READ(*,*) D

100 format(f13.8,f13.8,3x,a6,1x,f9.2,2x,f10.3,8x,a1)

1 READ(1,100,END=22)long,lat,estacion,ALT,GOB,bandera

IF((lat.LT.latMIN).OR.(lat.GT.latMAX))GOTO 1
IF((long.LT.longMIN).OR.(long.GT.longMAX))GOTO 1

latitu=LAT/con
c.
c... Ecuacion de la gravedad Teorica 1967
c.

tg=978031.846*(1.0+0.0053024*sin(latitu)**2 -
1 0.00000581*sin(2*latitu)**2)

C
C... ESTACIONES MARINAS
C
IF(BANDERA.EQ.'3') THEN
AAL=GOB-TG
FACTOR2=2*3.14159*6.67E-3*(D-1.03)
AB=AAL+FACTOR2*ABS(ALT)
C
C... ESTACIONES SUBMARINAS
C
ELSE IF(BANDERA.EQ.'5') THEN
FACTOR1=4*3.14159*6.67E-3*1.03-0.3086
AAL=GOB-TG+FACTOR1*ABS(ALT)
FACTOR2=2*3.14159*6.67E-3*(D-1.03)
AB=AAL+FACTOR2*ABS(ALT)
C
C... ESTACIONES TERRESTRES
C
161

ELSE IF(BANDERA.EQ.'1') THEN


FACTOR1=0.3086
AAL=GOB+FACTOR1*ALT-TG
FACTOR2=2*3.14159*6.67E-3*D
AB=AAL-FACTOR2*ALT

ENDIF

WRITE(2,101)long,lat,estacion,ALT,GOB,bandera,AAL,AB

GOTO 1

101 format(2(1x,f12.8),3x,a10,2x,f9.2,2x,f10.3,2x,a1,2(2x,f9.2))

22 write(*,9985)
162

A.2 Algoritmo ESCREG.FOR

PROGRAM ESCREG.FOR
C==================================================
C
C PROGRAMA ESCREG.FOR
C ===================
C
C PROGRAMA PARA LEER LOS ARCHIVOS CORTOS DEL SPDGRA Y CREAR
C TRIPLETAS PARA SER DIBUJADAS POR EL SURFACEII Y/O SURFER.
C
C===================================================
REAL NORTE,ESTE
CHARACTER*40 FILEIN,FILEAU
c character*10 punto
WRITE(*,25)
25 FORMAT(/,2X,'ARCHIVO DE ENTRADA :',$)
READ(*,26)FILEIN
OPEN(1,FILE=FILEIN,STATUS='OLD')
WRITE(*,27)
27 FORMAT(/,2X,'ARCHIVO DE SALIDA :',$)
READ(*,26)FILEAU
OPEN(2,FILE=FILEAU,STATUS='NEW')
26 FORMAT(A)

c20 format(f12.2,1x,f12.2,1x,f10.2,1x,f10.2,1x,f10.2)

90 READ(1,*,END=1000)este,norte,altnasa,bastop,boug

c
c... Referencia=ref
c ref es la altura a la que hay que referir a la
c ANOMALIA DE BOUGUER. Ya sea por continuacion
c hacia arriba y/o procesando el calculo de esta
c a este NIVEL DE REFERENCIA.
c

ref=4000.0

bastop=-bastop

if(bastop.lt.0.0) go to 30
if(bastop.eq.0.0) go to 31
163

if(bastop.gt.0.0) go to 32

30 bastop=-bastop
tope=bastop+ref
go to 34

31 tope=ref-altnasa
go to 34

32 tope=ref-bastop

34 reg=-0.0419*0.20*tope

c
c... El valor boug debe ser BOUGUER calculado al nivel ref
c o BOUGUER continuado hacia arriba ref.
c

resd=boug-reg

c WRITE(2,12)ESTE,NORTE,punto,altpie,topepie,resd,boug,reg
write(2,12)este,norte,reg
GO TO 90
12 format(f12.2,1x,f12.2,1x,f10.2)
c12 FORMAT(3X,i3,3x,f10.2,3x,f10.2,4(2x,f8.1))
1000 STOP
END
164

A.3 Algoritmo ESCTOPE.FOR.

PROGRAM ESCTOPE
C==================================================
C
C PROGRAMA ESCTOPE.FOR
C ===================
C
C PROGRAMA PARA LEER LOS ARCHIVOS CORTOS DEL SPDGRA Y CREAR
C TRIPLETAS PARA SER DIBUJADAS POR EL SURFACEII Y/O SURFER.
C
C===================================================
REAL NORTE,ESTE
CHARACTER*40 FILEIN,FILEAU
c character*30 pozo
WRITE(*,25)
25 FORMAT(/,2X,'ARCHIVO DE ENTRADA :',$)
READ(*,26)FILEIN
OPEN(1,FILE=FILEIN,STATUS='OLD')
WRITE(*,27)
27 FORMAT(/,2X,'ARCHIVO DE SALIDA :',$)
READ(*,26)FILEAU
OPEN(2,FILE=FILEAU,STATUS='NEW')
26 FORMAT(A)

90 read(1,*,end=1000) este,norte,hresd

H1=0.0419*0.20
H2=-hresd/H1
H3=H2-4000.0
H4=-H3

WRITE(2,12)este,norte,H4
GO TO 90

12 format(4x,f12.2,4x,f12.2,2x,f8.1)
1000 STOP
END
165

A.4 Algoritmo ERROR.FOR.

PROGRAM ERROR
C==================================================
C
C PROGRAMA ERROR.FOR
C ===================
C
C PROGRAMA PARA LEER LOS ARCHIVOS CORTOS DEL SPDGRA Y CREAR
C TRIPLETAS PARA SER DIBUJADAS POR EL SURFACEII Y/O SURFER.
C
C===================================================
REAL NORTE,ESTE
CHARACTER*40 FILEIN,FILEAU
c character*30 pozo
WRITE(*,25)
25 FORMAT(/,2X,'ARCHIVO DE ENTRADA :',$)
READ(*,26)FILEIN
OPEN(1,FILE=FILEIN,STATUS='OLD')
WRITE(*,27)
27 FORMAT(/,2X,'ARCHIVO DE SALIDA :',$)
READ(*,26)FILEAU
OPEN(2,FILE=FILEAU,STATUS='NEW')
26 FORMAT(A)

90 read(1,*,end=1000) este,norte,altnasa,bastop,bastopinv

bastop=-bastop

if(bastop.gt.0.0)go to 30
if(bastop.eq.0.0)go to 31
if(bastop.lt.0.0)go to 32

30 error=bastopinv-bastop
go to 33

31 bastop=altnasa
error=bastopinv-bastop
go to 33

32 error=bastopinv-bastop

33 WRITE(2,12)este,norte,error
GO TO 90
166

12 format(4x,f12.2,4x,f12.2,2x,f8.1)
1000 STOP
END
167

A.5 Algoritmo ESCMODEL.FOR.

PROGRAM ESCMODEL
C==================================================
C
C PROGRAMA ESMODEL.FOR
C ===================
C
C PROGRAMA PARA LEER LOS ARCHIVOS CORTOS DEL SPDGRA Y CREAR
C TRIPLETAS PARA SER DIBUJADAS POR EL SURFACEII Y/O SURFER.
C
C===================================================
REAL NORTE,ESTE
CHARACTER*40 FILEIN,FILEAU
c character*30 pozo
WRITE(*,25)
25 FORMAT(/,2X,'ARCHIVO DE ENTRADA :',$)
READ(*,26)FILEIN
OPEN(1,FILE=FILEIN,STATUS='OLD')
WRITE(*,27)
27 FORMAT(/,2X,'ARCHIVO DE SALIDA :',$)
READ(*,26)FILEAU
OPEN(2,FILE=FILEAU,STATUS='NEW')
26 FORMAT(A)

90 read(1,*,end=1000) este,norte,topesup,topeinf

if(TOPESUP.gt.TOPEINF) TOPEINF=TOPEINF
if(TOPESUP.lt.TOPEINF) TOPEINF=TOPESUP-100.0
if(TOPESUP.eq.TOPEINF) TOPEINF=TOPESUP-100.0

WRITE(2,12)este,norte,TOPEINF
GO TO 90

12 format(4x,f12.2,4x,f12.2,2x,f10.2)
1000 STOP
END
168

A.6 Algoritmo STICS.FOR.

Program stics
C==================================================================
====
C
C Programa para dar COLORES a los Programas de V. Graterol
C ========================================================
C
C
C ELABORADO POR : Prof. Victor R. Graterol G.
C -------------- Simon Bolivar University
C Laboratorio de Geofisica
C Apartado 80659, Caracas Venezuela.
C
c
c Tabla de los COLORES
c --------------------
c 30 = negro
c 31 = rojo
c 32 = verde
c 33 = amarillo
c 34 = azul
c 35 = violeta
c 36 = azul cielo
c 37 = blanco
c
c Para colocar el color se coloca en la secuencia del programa:
c
c COLOR='#del color' Ej. COLOR='31' Tode se escribira ROJO
c CALL CGHCOLOR
c
C==================================================================
====
dimension x(60000),titl(60),t1(40),t2(40)
INTEGER*2 ERR1
character*40 filein,fileau
CHARACTER*79 BORDER,HEADER
CHARACTER*30 temp
CHARACTER*4 CLEAR,COLOR,RPARM
LOGICAL*4 NNSMS
COMMON /RES/CLEAR,COLOR,RPARM,ERR1,HEADER
CLEAR(1:1)=CHAR(27)
CLEAR(2:4)='[2J'
WRITE(0,900)CLEAR
900 FORMAT(1X,A4)
RPARM='0'
169

CALL CHGATTR
WRITE(0,1000)
DO 16 I=1,78
BORDER(I:I)=CHAR(219)
16 CONTINUE
COLOR='31'
CALL CHGCOLOR
WRITE(0,990) BORDER
COLOR='36'
CALL CHGCOLOR
WRITE(0,1000)
WRITE(0,1002)
color='32'
call chgcolor
WRITE(0,1003)
WRITE(0,1004)
COLOR='31'
CALL CHGCOLOR
WRITE(0,990) BORDER
DO 20 I=1,25000
J=1
20 CONTINUE
990 FORMAT(1X,A78)
1000 FORMAT(1X)
1002 FORMAT(19X,'Programa : STICS.FOR',/,19x,20('-'),/)
1003 FORMAT(1x,'Programado e Implementado por: Prof. V.',
*' Graterol G.',/,1x,29('-'))
1004 FORMAT(29x,' Universidad Simon Bolivar',/,
*29x,' Laboratorio de Geofisica',/,
*29x,' Apartado 89000, Caracas Venezuela.')
C==================================================================
==
C=============================================================
C
C PROGRAMA : STICS.FOR
C ========
C
c DATOS DE ENTRADA :
c --------------------
c Linea # 1 = TITULO DEL PROYECTO
c Linea # 2 = P1= Valor minimo de la VARIABLE
c P2= Valor Maximo de la VARIABLE
c P3= Rango para el histograma.
c FORMAT(*)
c Linea # 3 = T1= Nombre de la VARIABLE
c Linea # 4 = T2= Unidad de la VARIABLE
c Linea # 5 ... = Variable FORMAT(*)
170

c
C============================================================
color='33'
call chgcolor
WRITE(*,665)
665 FORMAT(1X,'NOMBRE DEL ARCHIVO DE DATOS =',$)
READ(*,666) FILEIN
666 FORMAT(a40)
WRITE(*,664)
664 FORMAT(1X,'NOMBRE DEL ARCHIVO DE SALIDA =',$)
READ(*,666) FILEAU
OPEN(6,file=FILEIN,status='old')
OPEN(7,file=FILEAU,status='new')
rparm='0'
call chgattr
801 READ(6,100,END=800) TITL
100 FORMAT(60A1)
READ(6,*) P1,P2,P3
c200 FORMAT(3F6.1)
READ(6,739) T1
739 FORMAT(1X,40A1)
READ(6,739) T2
N=1
5 READ(6,*,END=400) A1
X(N)=A1
N=N+1
GO TO 5
400 N=N-1
c889 FORMAT(3X,F6.1)
WRITE(7,101)TITL
101 FORMAT(1X,'PROYECTO :',2X,60A1,/,1X,10('='),//)
CALL STIX7(X,N,P1,P2,P3,T1,1,1,1,T2,36)
800 write(0,9985)
read(0,99851)temp
9985 format(1x,'Presione ENTER para continuar.',\)
99851 format(a30)
STOP
END
C============================================================
SUBROUTINE STIX7(X,N,XQ,XZ,DX,MUNIT,ISTAT,MODE,IHIST,
1ITI,LNTH)
DIMENSION LINE(68)
DIMENSION JJ(10)
DIMENSION X(N),IX(200),IFF(200)
DIMENSION MUNIT(40),ITI(40)
INTEGER*4 isym2,isym3,isymb,nundr,nover,lext
INTEGER wdsz
171

DATA ISYMX/'X'/,ISYM2/'UNDR'/,ISYM3/'OVER'/,ISYMB/' '/


DATA NAME/'STIX'/,II/'I'/,IB/' '/
WDSZ=4
IVV=7
XI=XQ
XF=XZ
XN=N
IF(DX.EQ.0.0) GO TO 300
NI=(XF-XI)/DX
XNI=NI
XF=XI+XNI*DX
DO 10 I=1,70
IFF(I)=0
IX(I)=ISYMX
10 CONTINUE
NUNDR=0
NOVER=0
XMAX=X(1)
XMIN=XMAX
SX=0.0
SX2=0.0
DO 50 I=1,N
IF(ISTAT.EQ.0) GO TO 20
SX=SX+X(I)
SX2=SX2+X(I)*X(I)
IF(XMIN.LT.X(I)) GO TO 910
XMIN=X(I)
910 IF(XMAX.GT.X(I)) GO TO 20
XMAX=X(I)
20 IF(IHIST.EQ.0.AND.MODE.EQ.0) GO TO 50
IF(X(I).GE.XI) GO TO 30
NUNDR=NUNDR+1
GO TO 50
25 SD=XF-XI
WRITE(7,2000) SD
2000 FORMAT(1H ,F12.2)
GO TO 55
30 CONTINUE
IF(X(I).LE.XF) GO TO 40
NOVER=NOVER+1
GO TO 50
40 IQ=(X(I)-XI)*XNI/(XF-XI)+1.0
IF(X(I).NE.XF) GO TO 920
IQ=NI
920 IFF(IQ)=IFF(IQ)+1
50 CONTINUE
IF(ISTAT.EQ.0) GO TO 60
172

C IF(N.EQ.1) GO TO 25
SD=SQRT((SX2-SX*SX/XN)/(XN-1.0))
55 CONTINUE
XMEAN=SX/XN
SE=SD/SQRT(XN)
R=XMAX-XMIN
WRITE(7,270)
WRITE(7,260) N,XMEAN,SD,SE,XMIN,XMAX
60 IF(IHIST.EQ.0.AND.MODE.EQ.0) GO TO 930
MAX=IFF(1)
XMAX=1
IF(NI.LT.2) GO TO 80
DO 70 I=2,NI
IF(MAX.GT.IFF(I)) GO TO 70
MAX=IFF(I)
XMAX=I
70 CONTINUE
80 CONTINUE
IF(NOVER.LE.MAX) GO TO 90
MAX=NOVER
XMAX=0.0
90 CONTINUE
IF(NUNDR.LE.MAX) GO TO 100
MAX=NUNDR
XMAX=-1.0
100 CONTINUE
IF(MODE) 110,160,110
110 IF(XMAX) 120,130,140
120 CONTINUE
LEXT=ISYM2
XMO=XI
GO TO 150
130 CONTINUE
LEXT=ISYM3
XMO=XF
GO TO 150
140 CONTINUE
LEXT=ISYMB
XMO=(XMAX-0.5)*DX+XI
150 CONTINUE
WRITE(7,220) R,XMO
CALL MOMENT(X,N)
160 IF(IHIST.EQ.0) GO TO 930
170 CONTINUE
IF(MOD(MAX,17)) 190,180,190
180 K=MAX/10
GO TO 191
173

190 K=1+MAX/10
191 IF(K.GE.1) GO TO 940
K=1
940 DO 401 IK=1,10
401 JJ(IK)=IK*K
INDEXT=LNTH/WDSZ+1
IF(MOD(LNTH,WDSZ).EQ.0) GO TO 950
GO TO 960
950 INDEXT=INDEXT-1
960 IF(INDEXT.GT.9) GO TO 970
GO TO 980
970 INDEXT=9
980 WRITE(7,676) ITI
676 FORMAT(1X,'HISTOGRAMA DE :',1X,40A1/1X,13('='),//)
WRITE(7,210) MUNIT
WRITE(7,230) JJ
J=(NUNDR*100)/(17*K)
IF(K.EQ.1) GO TO 990
GO TO 991
990 J=NUNDR*17
991 LEXT=ISYM2
DO 801 IK=1,68
801 LINE(IK)=IB
IF(J.EQ.0) GO TO 507
J2=J+1
DO 501 IK=2,J2
501 LINE(IK)=IX(IK)
IF(NUNDR.EQ.(17*K)) GO TO 992
GO TO 507
992 LINE(68)=ISYMX
507 DO 502 IK=1,11
JK=17*IK-9
IF(LINE(JK).NE.ISYMX) GO TO 993
502 CONTINUE
GO TO 994
993 LINE(JK)=IB
994 IF(NUNDR.EQ.0) GO TO 995
GO TO 996
995 LINE(1)=II
996 IF(NUNDR.NE.0) GO TO 997
GO TO 998
997 LINE(1)=ISYMX
998 WRITE(7,280) LEXT,NUNDR,LINE
DO 200 I=1,NI
J=(IFF(I)*100)/(17*K)
IF(K.EQ.1) GO TO 1000
GO TO 1001
174

1000 J=IFF(I)*17
1001 Y=XI+(FLOAT(I)-0.5)*DX
DO 802 IK=1,68
802 LINE(IK)=IB
IF(J.EQ.0) GO TO 707
J2=J+1
DO 701 IK=2,J2
701 LINE(IK)=IX(IK)
IF(IFF(I).EQ.(17*K)) GO TO 1002
GO TO 707
1002 LINE(68)=ISYMX
707 DO 702 IK=1,11
JK=17*IK-9
IF(LINE(JK).NE.ISYMX) GO TO 1003
702 CONTINUE
GO TO 1004
1003 LINE(JK)=IB
1004 IF(IFF(I).EQ.0) GO TO 1005
GO TO 1006
1005 LINE(1)=II
1006 IF(IFF(I).NE.0) GO TO 1007
GO TO 1008
1007 LINE(1)=ISYMX
1008 WRITE(7,240) Y,IFF(I),LINE
200 CONTINUE
J=NOVER*100/(17*K)
IF(K.EQ.1) GO TO 1009
GO TO 1010
1009 J=NOVER*17
1010 LEXT=ISYM3
DO 803 IK=1,68
803 LINE(IK)=IB
IF(J.EQ.0) GO TO 607
J2=J+1
DO 601 IK=2,J2
601 LINE(IK)=IX(IK)
IF(NOVER.EQ.(17*K)) GO TO 1011
GO TO 607
1011 LINE(68)=ISYMX
607 DO 602 IK=1,11
JK=17*IK-9
IF(LINE(JK).NE.ISYMX) GO TO 1012
602 CONTINUE
GO TO 1013
1012 LINE(JK)=IB
1013 IF(NOVER.EQ.0) GO TO 1014
GO TO 1015
175

1014 LINE(1)=II
1015 IF(NOVER.NE.0) GO TO 1016
GO TO 1017
1016 LINE(1)=ISYMX
1017 WRITE(7,280) LEXT,NOVER,LINE
930 RETURN
300 WRITE(7,310)
310 FORMAT(///,2X,'DX IGUAL A CERO EN LA LLAMADA A STIX7 .',/,
12X,'PROCESAMIENTO NO EFECTUADO.',/)
210 FORMAT(2X,'UNIDADES :',1X,40A1,/,2X,8('-'),//)
220 FORMAT(2X,'RANGO',8X,'MODO',/,2X,19('-'),/,F8.1,7X,F8.1,//)
230 FORMAT(2X,'VALOR',1X,'NO.',2H 0,10I6,/,2X,75('-'),/)
240 FORMAT(1X,F8.1,1H(,I2,1H),68A1)
280 FORMAT(3X,A4,1H(,I2,1H),68A1)
260 FORMAT(2X,I7,5(2X,F10.1))
270 FORMAT(2X,'NO. DE',14X,'DESV.',6X,'ERROR',4X,
1'VALOR',4X,'VALOR',/,
12X,'MUESTRAS',3X,'MEDIA',4X,
1'TIPICA',5X,'TIPICO',2X,' MINIMO',3X,
2'MAXIMO',/,2X,56('-'))
RETURN
END
C=============================================================
SUBROUTINE MOMENT(DM,N)
REAL MU2,MU3,MU4,KUR
DIMENSION DM(N)
TOCOL=0.0
TOCOLS=0.0
TOCOLC=0.0
TOCOLQ=0.0
DO 13 J=1,N
TOCOL=TOCOL+DM(J)
TOCOLS=TOCOLS+DM(J)**2
TOCOLC=TOCOLC+DM(J)**3
13 TOCOLQ=TOCOLQ+DM(J)**4
BAR=TOCOL/N
RMU1=BAR
RMU2=TOCOLS/N
RMU3=TOCOLC/N
RMU4=TOCOLQ/N
MU2=RMU2-(RMU1**2)
VAR=MU2
SDV=SQRT(VAR)
MU3=RMU3-(3*(RMU1*RMU2))+(2*(RMU1**3))
MU4=RMU4-(4*(RMU1*RMU3))+(6*(((RMU1**2)*RMU2)))-
1(3*(RMU1**4))
SKN=MU3/SQRT(MU2**3)
176

KUR=MU4/(MU2**2)
BETA1=(MU3**2)/(MU2**3)
BETA2=MU4/(MU2**2)
SK=SQRT(BETA1*(BETA2+3))/2*(5*BETA2-6*BETA1-9)
WRITE(7,100) VAR,SKN,KUR
100 FORMAT(2X,'A. MOMENTOS',2X,'VARIANZA',2X,
1'ASIMETRIA',2X,'AGUDEZA',/,14X,30('-'),/,
215X,2(F8.1,2X),3X,F8.1,/)
WRITE(7,101) BETA1,BETA2,SK
101 FORMAT(2X,'PARAMETROS DE',/,6X,'PEARSONS',2X,
1'BETA-1',2X,'BETA-2',2X,'ASIMETRIA',/,15X,27('-'),/,
215X,3(F8.1,3X),//)
RETURN
END
C================================================================
C
C SUBROUTINE CHGCOLOR
C
C================================================================
SUBROUTINE CHGCOLOR
INTEGER*2 ERR1
CHARACTER*79 HEADER
CHARACTER*4 CLEAR,COLOR,RPARM
LOGICAL*4 NNSMS
COMMON /RES/CLEAR,COLOR,RPARM,ERR1,HEADER
CHARACTER*8 PARM
PARM(1:1)=CHAR(27)
PARM(2:2)='['
PARM(3:4)=COLOR
PARM(5:5)='m'
WRITE(0,9900)PARM
9900 FORMAT(1X,A5)
RETURN
END
C================================================================
C
C SUBROUTINE CHGATTR
C
C================================================================
SUBROUTINE CHGATTR
CHARACTER*4 PARM,CLEAR,COLOR,RPARM
INTEGER*2 ERR1
CHARACTER*79 HEADER
LOGICAL*4 NNSMS
COMMON /RES/CLEAR,COLOR,RPARM,ERR1,HEADER
PARM(1:1)=CHAR(27)
PARM(2:2)='['
177

PARM(3:3)=RPARM
PARM(4:4)='m'
WRITE(0,990)PARM
990 FORMAT(1X,A5)
RETURN
END
C================================================================
C
C SUBROUTINE CLS
C
C================================================================
SUBROUTINE CLS
INTEGER*2 ERR1
CHARACTER*79 HEADER
CHARACTER*4 CLEAR,COLOR,RPARM
LOGICAL*4 NNSMS
COMMON /RES/CLEAR,COLOR,RPARM,ERR1,HEADER
RPARM='0'
CALL CHGATTR
WRITE(0,9000) CLEAR
WRITE(0,9001) HEADER
WRITE(0,9002)
CALL CHGCOLOR
9000 FORMAT(1X,A4)
9001 FORMAT(10X,A79)
9002 FORMAT(1X)
RETURN
END
178

• ¿Como leer el histograma arrojado por el algoritmo STICS.FOR?

VALOR NO. 0 324 648 972 1296 1620 1944 2268 2592 2916 3240
-------------------------------------------------------------------------
UNDR( 0)I
-5803.0(
-5553.0(
61)XX
76)XX
Leyenda
-5303.0( 166)XXXX
-5053.0( 237)XXXXX
-4803.0( 456)XXXXXXXXX Valor
-4553.0( 478)XXXXXXXXX
-4303.0( 533)XXXXXXXXXX Repetición del valor
-4053.0( 685)XXXXXXXXXXXXX
-3803.0( 948)XXXXXXXXXXXXXXXXXX
Barra que indica la
-3553.0( 1491)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX repetición del valor
-3303.0( 1723)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-3053.0( 712)XXXXXXXXXXXXX
-2803.0( 1403)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-2553.0( 1497)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-2303.0( 2000)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-2053.0( 2867)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-1803.0( 2783)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-1553.0( 3238)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-1303.0( 2305)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-1053.0( 1062)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-803.0( 718)XXXXXXXXXXXXXX
-553.0( 1329)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-303.0( 1689)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-53.0( 1801)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
197.0( 1139)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
447.0( 1586)XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
697.0( 717)XXXXXXXXXXXXXX

Figura A.1. Rasgos importantes para entender los histogramas arrojados por el algoritmo

STICS.FOR.
179

APÉNDICE B

El comando MAGMAP de Oasis montaj de la GEOSOFT es un algoritmo matemático

basado en la aplicación de una serie de filtros en el dominio de Fourier, con el fin de

transformar una malla (grid) de datos en el dominio espacial al dominio de número de ondas.

Este programa es usualmente utilizado para resaltar información de interés a un reducido

grupo de datos 2D; para ello, el algoritmo usa la transformada de Fourier en el dominio

espacial f(x,y) que esta definida por:

− ∞ − i ( ux + vy )  ciclos 
f (u , v)=
−∞ ∫∫ f ( x, y) ⋅ e dxd y 
 metro 
(5)

Y la inversa esta dada por:

∞ i ( ux + vy )  rad 
f ( x, y ) =
−∞ ∫∫ f (u, v) ⋅ e du d v  
 metro 
(6)

Donde µ y ν son números de ondas en las direcciones “X” y “Y” (respectivamente), medidos

en radianes por metro; y estos están relacionados con “frecuencias” espaciales fx y fy

expresadas en ciclos por metro.

Para el caso de métodos potenciales, donde los datos son ubicados en un “grid” de

datos en el dominio espacial, se utiliza la Transformada Rápida de Fourier (FFT) para


180

llevarlos al dominio de número de ondas. Esta transformada está compuesta por números de

ondas, expresadas en ciclos por metro, y tiene una componente real y una imaginaria.

Si consideramos que el “grid” de datos fue realizado manteniendo el criterio de

incremento espacial uniforme, la transformada tomará una muestra de los datos con un

incremento regular de 1 / Tamaño de la malla, entre 0 y Nyquist (mayor frecuencia muestreada

sin ruido) en número de ondas. Además, al utilizar la Transformada Rápida de Fourier se

garantiza que la función en el dominio espacial (x,y) tenga una única respuesta en el dominio

de las frecuencias (números de ondas), y viceversa (Tutorial and User Guide – montaj

MAGMAP Filtering, 2005).

La serie de filtros que se pueden aplicar a un mallado de datos presentes en el comando

MAGMAP, son las siguientes: Filtro pasobanda, paso alto, y paso bajo; Reducción al Polo y al

Ecuador magnéticos; Derivadas en las direcciones “X”, “Y” y “Z”; Continuación hacia arriba

y hacia abajo; Filtro Butterworth, entre otros.


UNIVERSIDAD SIMON BOLIVAR
DECANATO DE ESTUDIOS DE POSTGRADO

NOMBRE DEL ESTUDIANTE: Walter Gualberto González Eslava


TITULO DE LA TESIS: Interpretación del Basamento Pre-cretácico en las Cuencas Barinas –
Apure y Oriental de Venezuela
NOMBRE DEL ASESOR: María Inés Jácome y Victor Graterol
MIEMBROS DEL JURADO: Carlos Izarra, Nuris Orihuela, y Juan Francisco Arminio
PALABRAS CLAVES: Inversión Gravimétrica 3D, alto estructural, pre-cretácico, orogénesis,
placa.
SOBRESALIENTE: GRADUADO CON HONORES:
Nº DE PAGS: 198 FECHA DE GRADUACIÓN: 15 – 16 octubre de 2009
MAESTRÍA EN: Ciencias de la Tierra
RESUMEN
En este trabajo se presenta un estudio en las Cuencas Barinas – Apure y Oriental de
Venezuela (Sub-cuencas de Maturín y Guarico) integrando información sísmica (en profundidad),
datos magnéticos, gravimétricos, geología de superficie, y topes de las principales unidades
estratigráficas de edad Pre-cretácica (i.e. Jurásico, Triásico y Paleozoico) para generar un mapa
del tope del basamento Pre-cretácico en profundidad a través de una inversión Gravimétrica 3D de
un Residuo Controlado. La diferencia entre los datos provenientes de la Inversión Gravimétrica 3D
con las interpretaciones sísmicas de la Cuenca Barinas – Apure y Sub-cuencas de Maturín y
Guarico se encuentra en el rango de 0,279 – 1,8 km (en modulo) siendo el área de Barinas – Apure
la que presenta la menor diferencia; y esto ocurre debido a que dicha área se encuentra la mayor
cantidad de puntos de control del tope del basamento.
La posible presencia de estructuras Precámbricas y/o Paleozoicas originados por eventos
orogénicos en dichos tiempos geológicos (Caledoniana, Herciniana y Laramidiana), y asociados
por la interacción de la Placa del Caribe, Suramericana y Nazca a partir del Paleoceno, ayudaron a
controlar el desarrollo de grabenes Jurásicos durante la ruptura de Pangea (i.e. San Fernando –
Arauca, Mantecal y Espino), de la evolución tectónica de una serie de lineamientos estructurales
(Arcos de Mérida, Arauca, El Baúl y Monasterios), y de los altos del basamento ubicados al norte
del Frente de Corrimiento de Guarico (A, B, C y D - Perfiles 2 y 3) que pudieron haber originados
grabenes (i.e. Graben de El Baúl) ó reactivados (i.e. Espino y Soledad ? de edades Paleozoicas).
Adicionalmente, es importante resaltar la fuerte influencia de sedimentos Cuaternarios someros
provenientes de la constante erosión del Escudo de Guyana (Graterol – comunicación personal)
que podrían enmascarar posibles “plays” exploratorios al sur del Río Apure (i.e. Graben de
Mantecal).