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LOS TRIBUTOS se clasifican en

tasas, contribuciones especiales e


impuestos, que pueden diferenciarse
con arreglo a sus respectivos hechos
imponibles (supuestos de la realidad
en los que se aplica cada tributo):
Tasas: Las tasas son contribuciones
económicas que hacen los
usuarios de un servicio prestado por
el estado en sus distintos niveles
estatal, autonómico o local, por ejemplo el abastecimiento de agua, vado
permanente, tasas judiciales, etc.
La tasa no es un impuesto, sino el pago que una persona realiza por la utilización
de un servicio, por tanto, si el servicio no es utilizado, no existe la obligación de
pagar.
Contribuciones especiales: Son tributos fundamentados en la razón de propiciar
beneficios individuales o de grupos sociales mediante la obtención de una plusvalía
aumento de valor de un bien derivados de la realización de obras, gastos públicos
o actividades especiales del Estado, por ejemplo el asfaltado de una calle, la
construcción de una plaza, etc.
Impuestos: son tributos exigidos sin contraprestación, cuyo hecho imponible está
constituido por negocios, actos o hechos de naturaleza jurídica o económica
que ponen de manifiesto la capacidad económica del contribuyente, por ejemplo,
el IRPF (Impuesto de la renta de las personas físicas, IS (Impuesto de Sociedades),
el IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles), etc.
De estas tres figuras tributarias, el impuesto es, de lejos, la más importante,
ya que es la que genera una mayor recaudación. Dado que el Estado español tiene
una estructura descentralizada y está organizado en distintos niveles de gobierno,
cabe distinguir el sistema impositivo estatal, el autonómico y el local.

EL ALMOJARIFAZGO era un
impuesto aduanero que se pagaba por
el traslado de mercancías que
ingresaban o salían del Reino de
España o que transitaban entre los
diversos puertos (peninsulares o
americanos), equivalente al
actual arancel.1 Los que lo cobraban se
llamaban almojarifes, nombre que
también llevaban los tesoreros
encargados de la totalidad de la Real
Hacienda.2
Origen
Fue creado en la Corona de Castilla por Alfonso X, junto con la alcabala, para
gravar la actividad generada con el desarrollo del comercio interior y exterior. En los
últimos años del reinado de Alfonso XI se consideró posible la definitiva sustitución
de los antiguos almojarifes hebraicos por tesoreros y administradores cristianos,
aunque mantenía la excepción en la corte.3 Fue acordado en las Cortes de Alcalá
de 1348.

Origen de la palabra
Se llamaba de esta forma porque el encargado de la recaudación de este impuesto
era el almojarife (término de origen árabe equivalente al de ‘inspector’).

Impuesto
En su inicio, el almojarifazgo era un porcentaje sobre la importación de toda clase
de productos, y su monto era fijado en relación con el valor de estos en las Indias y
no por el precio que tuvieran estas en el puerto de embarque, además, iba
aumentando de acuerdo al tramo de movimiento de mercaderías.
Fue suprimido en 1783, siendo refundida su recaudación en los aranceles.

El pleno del Ayuntamiento de


BARLOVENTO, en sesión
ordinaria celebrada el lunes, 3 de
octubre, “previo informe favorable de
la Comisión de Cuentas”, ha
aprobado “la supresión del impuesto
y la derogación de la ordenanza
fiscal sobre el incremento del valor
en los suelos urbanos”, informa el
Consistorio en un comunicado.
Asimismo, en dicha sesión plenaria “también ha sido adoptada la modificación de la
ordenanza fiscal reguladora del Impuesto sobre Bienes Inmuebles, en la que se
acuerda una significativa reducción de este impuesto”.

En la nota se apunta que “si bien en el primero de los casos se trata de una
supresión plena del impuesto, motivada por la escasa incidencia económica dentro
del volumen de recaudación, con la segunda medida se logrará una reducción del
tipo de gravamen del 0,8 actual al 0,65, lo que permitirá aminorar las cuantías
derivadas de las obligaciones fiscales a las que están sometidos los titulares de
estos bienes en el municipio, afectando principalmente a aquellas construcciones o
edificaciones cuyos emplazamientos se encuentran fuera de suelo urbano y
asentamiento rural”.

Indica que “ambas medidas se encuadran dentro de las políticas de reducción fiscal
sobre la población barloventera que comenzaron en el ejercicio de 2013, cuando
también fue reducido el IBI (Impuesto sobre Bienes de Naturaleza Urbana), recogida
de basura, cementerio, entre otros”.

El alcalde de Barlovento, Jacob Qadri, señala que “estas medidas surgen de la


intención de adaptar las tasas e impuestos municipales al contexto socioeconómico
actual de nuestro municipio y que cada vivienda tribute en relación a los servicios
de los que dispone”.

EL DIEZMO (del latín decimus, décimo) es


un impuesto del 10% (la décima parte de los
haberes usualmente referidos a la producción
o al comercio) que se debía satisfacer a
diferentes estamentos, tales como
antiguas repúblicas, monarquías, señoríos,
vinculado a estos, que se abonaba en razón
de obtener alguna contraprestación o
utilidad como «contribuyente», razón que fue
diversificada durante las respectivas épocas.
Es un arquetipo, uno de los conceptos primigenios que dieran origen a la institución
de la hacienda o tesoro público.
Roma, durante su existencia, hizo diversas aplicaciones del concepto matemático
del diezmo. Sus juristas crearon variantes de «la décima parte» con carácter
impositivo (indistintamente a productos o beneficios del comercio) y con nombres
que aludían al concepto que se pretendía regular en cada razón u ocasión
impositiva, particularmente en las mercaderías de los puertos romanos.
En un tiempo histórico determinado, presenta dos etiologías, una civil impositiva y
otra religiosa voluntaria. Al declarar Roma el cristianismo como la religión oficial del
Estado, ambas vertientes se reunieron, confundieron o imbricaron; pese a ello
presentan dos praxis:

 La que podríamos calificar como diezmo político o civil, estamentariamente se


promulga y vehicula por el antiguo sistema fiscal romano, civilización que a la
sazón compiló ciencias, artes, usos y costumbres de otras culturas más
antiguas, tales como Egipto y Grecia. Desde Roma se extendió por vía formal y
cultural a todo el ámbito del Imperio Romano con sus seguidas provincias y
divisiones, como el Imperio romano de Occidente (los reinos
visigodos transliteraron parte de la cultura romana incluyendo al cristianismo).

 Y el frecuentemente historicista diezmo eclesiástico, que históricamente fue al


principio una práctica cristiana privada y voluntaria entre los mismos, y que
ulteriormente, en el siglo VI, mudó a un privilegio concesionario, otorgado a este
estamento, para recaudarse oficialmente en los reinos cristianos.

EL IMPUESTO es una clase de tributo (obligaciones generalmente pecuniarias


en favor del acreedor tributario) regido por derecho público. Se caracteriza por no
requerir una contraprestación directa o determinada por parte de la administración
hacendaria (acreedor tributario).

Los Arbitrios son tasas que se pagan por la prestación o mantenimiento de un


servicio público. La tasa constituye un tipo de tributo conforme a la clasificación del
Código Tributario.

Los impuestos que se pagan en Guatemala son:


- IVA - Impuesto al valor agregado.
- IUSI - Impuesto a único sobre inmuebles.
- ISR - Impuesto sobre la renta.
- IETAAP - Impuesto extraordinario y temporal de apoyo a los Acuerdos de Paz.
- Impuesto sobre la distribución de bebidas alcohólicas destiladas, cervezas y otras
bebidas fermentadas.
- Impuesto a la distribución de petróleo crudo y combustibles derivados del petróleo.
- Impuesto sobre circulación de vehículos.
- Impuesto de Timbres Fiscales y Papel Sellado Especial para Protocolos.
- Impuesto sobre productos financieros.
- Impuesto específico a la distribución del cemento.
- Impuesto específico sobre la distribución de bebidas gaseosas isotónicas o
deportivas, jugos y néctares, yogures, preparaciones concentradas o en polvo para
la elaboración de bebidas y agua natural envasada.

Impuestos:
Los impuestos pueden definirse como
un tributo monetario exigido por el
Estado, debido a que el mismo posee
potestad de imperio (puede exigir), el
mismo es establecido por la ley, y se
impone a las personas individuales y
colectivas de acuerdo con el principio
de capacidad de pago. Los impuestos
que son cobrados por el Estado sirven
para satisfacer gastos públicos que
son establecidos mediante
presupuesto. El artículo 135 de la
Constitución Política de la República
de Guatemala, literal e) establece que es obligación de todos los
ciudadanos contribuir con los gastos públicos, ya sea por razones de nacionalidad
o economía.

IMPUESTO AL VALOR AGREGADO IVA


El IVA es el impuesto que más dinero genera para el Estado y su característica
principal es que lo paga toda persona que compra algún bien o servicio. Está
normado por el Decreto 27-92 del Congreso de la República y sus reformas. Las
modificaciones más recientes se encuentran
en los Decretos 04-2012 y 10-2012 Ley Anti
evasión II y Ley de Actualización Tributaria,
respectivamente.
IVA
Este impuesto grava todos aquellos actos y
contratos regulados en la ley como por
ejemplo la venta de bienes, prestación de
servicios, las importaciones, la donación de
bienes y la destrucción o pérdida de los
mismos. Al ser un impuesto indirecto el mismo
recae sobre el consumo.

¿Quiénes están obligados?


Se encuentran obligados todas aquellas
personas que compran algún bien o servicio, o bien todas aquellas personas
quienes ejecutan los actos y contratos que generan el impuesto.

El IVA se genera de cada acto y contrato dentro de la cadena de producción de


cualquier bien o servicio. En cada acto o contrato dentro de esta cadena se genera
el IVA, al momento de realizarse la venta. Los comerciantes dentro de su cadena
de producción, tienden a realizar compras para luego venderlas, y al momento de
vender sus productos tienen la obligación de cargar el IVA a los mismos. Es en este
momento en donde se tiene el derecho de compensar estos débitos (generados al
momento de la venta) y créditos (generados al momento de la compra) fiscales y
pagar únicamente la diferencia entre los mismos al fiscal. Esto siempre que se
certifique que los gastos provienen de la línea de producción dentro del giro del
negocio del contribuyente.

Es por esto que se dice que el consumidor final es el obligado, ya que es el único
que no tiene derecho a compensar sus créditos y débitos fiscales y es el obligado a
pagar el IVA por los bienes o servicios consumidos.

¿En qué momento se paga?


El IVA se paga en el momento de realizar el pago, es decir, el mismo se encuentra
incluido dentro del precio de los bienes o servicios que se prestan o adquieren.
Es decir que el que vende los productos o servicios se convierte en agente de
retención, quien luego está obligado a dar el IVA recaudado a la SAT. Los agentes
de retención existen para facilitar la recaudación.

¿Quiénes tienen derecho a la devolución del IVA?


Los exportadores tienen derecho a la devolución del IVA pagado, ya que ellos deben
de pagar IVA en todos aquellos actos dentro de su cadena de producción para poder
generar sus bienes o servicios que luego venderán en el extranjero. Pero en ningún
momento podrán recuperarlo, ya que los bienes o servicios que los mismos prestan
no se venderán o prestarán dentro del territorio de Guatemala.
Lo mismo sucede con los contribuyentes que comercian con sujetos exentos, gozan
del mismo derecho, porque no tienen la oportunidad de compensar sus créditos y
débitos.

¿Qué tipos de régimen existen?


En este impuesto existe el Régimen General en donde la base impositiva es el 12%
sobre el valor del acto o contrato gravado. Todos los contribuyentes bajo este
régimen están obligados a reportar mensualmente el pago del IVA en sus compras
y el IVA cobrado en sus ventas y lo que se paga entonces a la SAT es la diferencia
entre estos dos valores, reportados en las facturas de compras y ventas, entre un
débito y un crédito fiscal.

Luego se encuentra el Régimen de Pequeño Contribuyente, son todos aquellos que


voluntariamente se registran bajo el mismo porque facturan menos de Q 150,000.00
anuales. Estos pagan únicamente el 5% de IVA del valor y están exentos al pago
del ISO y del ISR, sin poder deducir de sus facturas.

IMPUESTO SOBRE LA RENTA


– ISR –
El Estado de Guatemala para
cumplir con sus obligaciones
y prestar servicios públicos,
necesita financiarse. Una de
las maneras es por medio de
la recaudación de impuestos,
es decir obligaciones
tributarias que son exigidas a
los contribuyentes dentro del
territorio de Guatemala.
Uno de estos impuestos es el
ISR. El Impuesto Sobre la
Renta, grava la riqueza
proveniente de fuente guatemalteca. Es decir que recae sobre la riqueza que se
genera en nuestro país por ciertas actividades que provengan del capital de una
persona, de su trabajo o de la combinación de ambas.
Este impuesto se encuentra regulado desde el 2012 en la Ley de Actualización
Tributaria (Decreto 10-2012). El artículo 1 de esta ley establece el objeto “Se decreta
un impuesto sobre toda renta que obtenga las personas individuales, jurídicas, entes
o patrimonios (…), sean éstos nacionales o extranjeros, residentes o no en el país.
El impuesto se genera cada vez que se producen rentas gravadas”.
El ISR grava tres (3) diferentes rentas según su procedencia, es decir que el
contribuyente pagará el impuesto según el tipo de renta que genere. Estas son:
1. Renta sobre Actividades Lucrativas
Estas rentas, entre otras, incluyen aquellas que provengan de la producción,
venta, comercialización, exportación de bienes en Guatemala; así como por la
prestación de servicios dentro del territorio del país incluyendo los honorarios que
perciban los profesionales por el ejercicio de su profesión; todo esto, siempre que
provengan de personas que se dediquen de manera habitual a éstos.
Para el pago del impuesto que provengan de este tipo de rentas, existen dos (2)
regímenes:
1. Régimen sobre las Utilidades de Actividades Lucrativas
El pago de este impuesto es trimestral, es decir que cada 3 meses se debe de pagar
de manera directa un 25% del total de la renta imponible. La renta imponible, se
obtiene deduciendo de su renta bruta las rentas exentas y los costos y gastos
deducibles y debe sumar los costos y gastos para la generación de rentas exentas.
Se da la opción en este régimen que a la renta se le resten los costos y gastos que
según la ley son deducibles, como por ejemplo todos aquellos costos necesarios
para producir o conservar el bien o servicios que se esté comercializando. Así
mismo también se le resta a esta renta la depreciación o amortización del bien sobre
el cual se está comercializando.
2. Régimen Opcional Simplificado sobre Ingresos de Actividades Lucrativas
El pago según este régimen debe de realizarse de manera mensual y por medio de
retenciones. Es decir que con quien se negocia, debe de retener el impuesto, y éste
queda obligado a pagarlo ante la SAT. Se va a pagar un 5% o un 7% sobre la renta
imponible, según el monto que sea, ya que si excede de Q 30,000.00, se debe de
pagar un 7% y además un importe fijo de Q 1,500.00
2. Renta de Trabajo
Son aquellas rentas que provengan del trabajo personal que se presta por un
residente en relación de dependencia. Este debe de pagarse de manera anual, y
quien debe pagar el impuesto es el patrono de los trabajadores, quien debe de
retenérselo de su salario. A las rentas del trabajo, se tiene la opción de restar de su
renta neta Q 60,000.00 de los cuales Q 12,000.00 pueden acreditarlo por medio de
facturas al IVA. Se paga entonces un 5% o un 7% si excede de Q 300,000.00 según
sea el caso, de su renta imponible anual.
3. Renta de Capital y las Ganancias de Capital
Por ejemplo, son las rentas provenientes de los dividendos, utilidades, o beneficios
por tener acciones en una sociedad o bien las rentas que provengan del
arrendamiento de un bien inmueble. En otras palabras, son las actividades que dan
renta pero que no son habituales para las personas.
El pago también es mediante retención y se debe de pagar dentro de los primeros
10 días del mes inmediato siguiente. Si es por renta de capital, se paga el impuesto
de un 10%, pero si la renta es por distribución de dividendos y utilidades es
solamente un 5%.
 IMPUESTO ÚNICO
SOBRE INMUEBLES

El Impuesto Único Sobre


Inmuebles -también
denominado IUSI– es
un tributo que recauda el Estado
de Guatemala. Este recae sobre
los bienes rústicos o rurales y
urbanos, integrando los mismos el
terreno, las estructuras,
construcciones, instalaciones
adheridas al inmueble y sus
mejoras, así como los cultivos permanentes de cada uno de los contribuyentes
guatemaltecos (Diccionario Municipal de Guatemala, 2009).
Una forma más sencilla de definir al IUSI es como el impuesto que paga cualquier
persona dueña de un inmueble, de manera anual -aunque se puede pagar
trimestralmente- (Donis, 2007).
Para los efectos de la determinación del impuesto, no integraría la base imponible
el valor de los bienes siguientes: la maquinaria o equipo y, en las propiedades
rústicas o rurales, las viviendas, escuelas, o puestos de salud, dispensarios u otros
centros de beneficio social para los trabajadores de dichas propiedades. Para los
efectos de este impuesto, se consideran cultivos permanentes los que tengan
término de producción superior a tres años, de acuerdo con el Artículo 3 de la Ley
del Impuesto Único sobre Inmuebles (Diccionario Municipal de Guatemala, 2009).
Determinación del Impuesto Anual sobre Inmuebles
Para la determinación del impuesto anual sobre inmuebles, se establecen las
escalas y tasas siguientes, según el Artículo 11 de la Ley del Impuesto Unico sobre
Inmuebles (Donis, 2007):
Con un valor inscrito de:
A. Hasta Q2000.00, exento
B. De Q2000.01 a Q20,000.00, 2 por millar
C. De Q20,000.01 a Q70,000.00, 6 por millar
D. De Q70,000.01 en adelante, 9 por millar
La base legal de lo anteriormente establecido es el Decreto 15-98 del Congreso de
la República de Guatemala (Donis, 2007).
Destino del Impuesto
El impuesto y las multas a que se refiere la presente ley, corresponde a las
municipalidades del país, para el desarrollo local, y al Estado, para el desarrollo
municipal, en la forma siguiente:
– El producto recaudado por la administración tributaria de los contribuyentes
afectos al dos -2- por millar, se trasladará a las municipalidades respectivas en su
totalidad, ingresándolos como fondos propios.
– El producto recaudado por el Ministerio de Finanzas Públicas de los
contribuyentes afectos al seis -6- o nueve -9- por millar, se distribuirá veinticinco por
ciento (25 por ciento) para el Estado y el setenta y cinco por ciento -75 por ciento-,
para las municipalidades, en cuya jurisdicción territorial esté ubicado cada inmueble,
como fondos privativos. Los recursos provenientes de la aplicación del impuesto a
que se refiere la presente ley, únicamente podrán destinarse por las
municipalidades como mínimo un setenta por ciento (70 por ciento) para inversiones
en servicios báscos y obras de infraestructura de interés y uso colectivo y hasta un
máximo del treinta por ciento -30 por ciento- para gastos administrativos de
funcionamiento (Ley del Impuesto Único sobre Inmuebles, s.f.).

LA LEY DE TABACOS y sus


productos (Decreto 61-77) rige todo lo
relacionado con la siembra, cultivo, tránsito,
manufactura, comercio, importación y
exportación del tabaco y sus productos,
además de fijar un impuesto para los cigarrillos
fabricados a máquina, nacional o importados,
así como a los puros y mixturas. Lo deben
pagar los fabricantes y los importadores.

Los cigarrillos fabricados a máquina, producidos en el país o importados, pagan un


impuesto no menor al 75 por ciento del precio sugerido al público, deduciendo el
IVA y el impuesto específico de dicha ley. No se considera precio de venta sugerido
al consumidor, el precio facturado al distribuidor o intermediario por el fabricante o
importador.

Cálculo del Impuesto de Tabaco

Destino
El monto del impuesto recaudado se destina a financiar el presupuesto del sector
Salud.
IMPUESTO SOBRE CIRCULACIÓN DE VEHÍCULOS
La circulación de vehículos en territorio, espacio aéreo y aguas nacionales genera
un impuesto que deben pagar los propietarios de los mismos, cuyos fondos en
buena parte tienen como destino las municipalidades del país, lo que está regido
por la Ley del Impuesto a la Circulación de Vehículos Terrestres, Marítimos y
Aéreos, Decreto No. 70-94.

El impuesto debe ser pagado por todos los vehículos terrestres (carros, camionetas,
camiones, motocicletas, etc.), aéreos (aviones, avionetas, helicópteros y otros) y los
marítimos (lanchas, botes, veleros, barcos, etc.). En este caso, nos referiremos
específicamente a los vehículos terrestres, que son la mayoría, cuya base imponible

fue modificada por el Decreto No. 10-2012. Esta reforma indica que la base
imponible aplicable a los vehículos de la Serie Particular se establece sobre el valor
de los mismos y para la determinación del impuesto se aplicarán los siguientes tipos
impositivos o tasas:

En cuanto al valor del vehículo, éste se determina en tablas de valores imponibles,


elaboradas, autorizadas y publicadas anualmente por la SAT. Además, el
impuesto en ningún caso será menor a Q220.00

Los vehículos de alquiler, picops hasta de una tonelada, camionetas de reparto


hasta de una tonelada, ambulancias y carros fúnebres, pagan un impuesto de Q300,
mientras que los vehículos de transporte de valores o pasajeros y remolque, pagan
montos específicos, según el tonelaje, la capacidad de los mismos y la cantidad de
ruedas que posean.
Están exentos del pago de este impuesto
los Organismos del Estado, el Instituto
Guatemalteco de Seguridad Social, la
Universidad de San Carlos, Misiones
Diplomáticas (vehículos que usan placas
con las siglas "CD"), Misiones Consulares
(vehículos que usan placas con las siglas
"CC"), Bomberos Voluntarios y
Municipales, los proyectos y Programas
de cooperación internacional (vehículos
que usan placas con siglas "MI"), personas
que se encuentran minusválidas a
consecuencia de lesiones de guerra, así
como todos los vehículos (incluyendo los
de Universidades y entidades descentralizadas y autónomas) que usan placas de
la serie oficial (Sigla O). También están exentos los propietarios de bicicletas,
triciclos sin motor, carretillas de mano, carretas de tracción animal y botes de remo.

Pago del impuesto


El Impuesto a la Circulación de Vehículos se
pagará una vez al año durante el periodo
comprendido del 1 de enero al 31 de julio de
cada año y en ningún caso se podrá
fraccionar. Por el pago extemporáneo se
aplicará una sanción del 100%, pero si se
paga sin ser requerido, la multa será
rebajada un 75%.

El pago de este impuesto puede hacerse en


cualquiera de los bancos del sistema,
siempre que el contribuyente demuestre
estar solvente de infracciones de tránsito.