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¿Qué es la objeción de conciencia?

La objeción de conciencia es el derecho que tienen los individuos de no acatar,


rechazar o rehusarse a mandatos que entran en contradicción con sus creencias,
por considerarlas contrarias a su conciencia. Siempre que dicha reserva se
produzca por la aparición de un conflicto entre los principios morales o religiosas de
la persona y el cumplimiento de un precepto legal.

​A favor.

La objeción de conciencia es un buen método al tratarse de una vía muy adecuada


para solucionar los conflictos ético-legales. Así, no se pasan a llevar los principios
del individuo objetante, en el marco de una norma jurídica.
Esta objeción de conciencia es muestra de la libertad de obrar y de elegir qué
acciones realizará un individuo, avalada en el artículo 19, N°6. Que dice que la
constitución asegura a todas las personas a la libertad de conciencia, la
manifestación de todas las creencias y el ejercicio libre de todos los cultos que no se
opongan a la moral, a las buenas costumbres o al orden público.

Esta objeción a ejercer un mandato, está respaldada por nuestra constitución, ya


que nos deja la libertad de nuestras acciones, sin pasar a llevar alguno de estos
conceptos estipulados en la constitución política, que serían la moral, las buenas
costumbres o el orden público.

Cito a Tomás de Aquino (filósofo y teólogo de la edad media) que afirma que el acto
propio de la libertad del hombre es la elección. Elección que vimos previamente
estipulada en la constitución de la república.

Usaré la ética definida como el estudio de la moral del humano, para explicar lo
siguiente. Los actos humanos, son los que ejecuta la persona conociéndolos y
queriéndolos previamente, es decir los que se realizan en el ámbito de la libertad.
Por ello, el orden de la ética coincide con el orden de lo voluntario. Este principio de
la moral,de la decisión de un individuo a abstenerse a realizar una acción en contra
de su juicio (lo que está objetando), está amparado en la constitución, que asegura
la libertad de conciencia y el ejercicio de cualquier culto que no se oponga a la
moral. Maria de los Angeles Nogales, doctora en filosofía de derecho, nos dice que
la libertad moral, consiste en autodeterminarse hacia el bien.
También, esta autora nos indica que la limitación moral aparece desde el momento
en que el ser humano descubre que hay acciones que puede, pero que no “debe”
realizar.
En una segunda instancia, el orden público no es afectado cuando una persona
se limita al realizar una acción condicionada por un mandato.
Definición del orden público: Es la idea de un estado de paz y tranquilidad en las
calles, ausente de disturbios, altercados o desórdenes que pudieran poner en riesgo
la integridad de personas o bienes, o el normal desenvolvimiento de la convivencia
ciudadana. Aquí se evidencia que el hecho de abstenerse a realizar una acción que
conlleve a un cargo de conciencia de un individuo no va a afectar al orden público,
sino que se va a reducir a una diferencia de principios morales que entran en juicio
del objetor y el individuo objetado.

Por ejemplo en el caso de la objeción de conciencia en el servicio militar, que es de


carácter obligatorio, pasando a llevar la moral del individuo que no tenga las mismas
ideas postuladas en esta institución de fuerza militar. La libertad de elección queda
constatada en el artículo 19, N°6.
Como hemos visto, el servicio militar es obligatorio, su forma no ha cambiado
mucho, sin embargo es necesario implantar una modificación que respecto al
contexto de la sociedad Chilena, deberían adecuarse al período, considerando la
objeción de conciencia como método de liberar esta obligatoriedad que no es bien
recibida por el pueblo. La reforma que permite la presentación voluntaria al servicio
militar, completando el resto con la llamada obligatoria en forma de sorteo, está
limitando la libertad que tiene el individuo de decidir si pertenece o no a esta
institución, por esta razón debe implantarse la objeción de conciencia en el
reclutamiento.

En contra.

La objeción de conciencia es la muestra total de una traba a una norma


jurídica, lo que entorpece la ejecución de la misma. La ley ya no tiene autonomía
sobre los individuos, ya que la objeción de una persona, implicaría el
cuestionamiento de la ley, entrando en conflicto si se debe acatar o no.
Esta intervención deja un vacío en el ejercicio de la ley, siendo que esta debe
ser igual para todos. La objeción de conciencia, por otro lado le da un carácter
mucho más ambiguo a la ley, por lo tanto deja de tener eficacia.
La objeción en el caso del Servicio militar no sería válida, puesto que en la ley
20.045 que moderniza el sistema de servicio militar, estipula que la inscripción en
manos de la Dirección General de Movilización Nacional pasando a ser
automáticamente inscritos los hombres mayores de 18 años.
Este servicio a la nación no puede ser negado, ya que es necesario para el país
tener un porcentaje de la población instruida por la milicia.

Según cifras de la DGMN, el 21,8% de los jóvenes que integraron la base de


conscripción hace once años se presentó como voluntario. El año 2013, ese
porcentaje cayó al 13,2%. De hecho, en 2007 más de 32 mil personas participaron
del proceso de forma libre, mientras que el año 2014 lo hicieron sólo 17.821.

La caída de la instrucción de los individuos, al decaer, demuestra más el carácter


obligatorio que debe tener, ya que así la población estaría mucho más preparada,
bajo cualquier circunstancia.