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UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO

FACULTAD DE INGENIERÍA QUÍMICA


ESCUELA ACADEMICA PROFESIONAL DE INGENIERÍA
AMBIENTAL

CURSO

ECOLOGÍA PARA INGENIEROS

DOCENTE

INTEGRANTES:

 Chavez Quispe Camila


 Collave Carranza Anthony
 Cruz Chingay Oscar Gonzalo
 Diaz Perez Jhon
 Diaz Sánchez Percy
 Morales Alcántara Judith
 Sánchez Arteaga Junior

CICLO

VII

TRUJILLO-PERU

2018
1. GENERALIDADES
- Sustrato: Desde el punto de vista ecológico, sustrato es la materia que sirve de sostén
a los organismos; éste puede ser el suelo, agua, rocas y otros objetos como las conchas
y los caparazones de otros seres.
- Sustrato de cultivo: Todo material sólido distinto del suelo, natural, de síntesis o
residual, mineral u orgánico, que, colocado en un contenedor, en forma pura o en
mezcla, desempeña un papel de soporte para la planta.
o Propiedades:
 Físicas
 Porosidad
 Densidad
 Estructura
 Granulometría
 Químicas
 Fisico-químicas
 Bioquímicas
 Químicas
 Biológicas
 Velocidad de descomposición
 Efectos de los productos de descomposición.
 Actividad reguladora del crecimiento.
- Suelo: La capa más superficial de la corteza en la que se asienta la vida y actúa de
interfase de la atmósfera, hidrosfera, geosfera y biosfera, ya que contiene elementos
de todas ellas. Edadósfera: es la capa de suelo que rodea la Tierra.
o Composición del suelo:
 Fase sólida:
Puede ser orgánica e inorgánica
 Fase líquida:
Generalmente se encuentra en los poros del suelo de tamaño pequeño
o mediano
 Fase gaseosa:
Aire que ocupa los poros de tamaño grande y aquellos en los que el
agua se ha consumido.
o Horizontes del suelo:
 Horizonte A:
HORIZONTE DE LIXIVIACIÓN O LAVADO: Es una capa muy
importante porque proporciona al suelo los elementos nutritivos para
las plantas.
 Horizonte B:
HORIZONTE DE PRECIPITACIÓN O ACUMULACIÓN: Donde
se acumulan (precipitan) las sales minerales disueltas provenientes
del horizonte A.
 Horizonte C:
O DE TRANSICIÓN: constituido por la roca madre en proceso de
meteorización, es decir, lo conforman fragmentos de la roca madre.
 Horizonte D:
(O ROCA MADRE): roca madre sin alterar.
o Factores de edafogénesis:
 La formación del suelo y su resultado final (es decir, el tipo de suelo
originado) dependen de una serie de factores que son elementos que
intervienen en el origen y evolución del suelo
o Tipos de suelos:
 Suelos zonales
Son aquellos que se forman cuando la influencia del clima domina
sobre los demás factores, son suelos maduros y evolucionados.
 Suelos Intrazonales
Son aquellos condicionados por factores distintos al clima como son
la roca madre o un mal drenaje.
 Suelos Azonales
Suelos no evolucionados, son formados en fuertes pendientes o sobre
materiales recientes.
o Erosión del suelo:
La degradacion del suelo es la pérdida de la productividad de un suelo,
debido a la contaminación, una disminución de la fertilidad y/o erosión.
 Antrópica:
 Deforestación.
 Pastoreo excesivo.
 Prácticas agrícolas inadecuadas.
 Extensión inadecuada del regadío.
 Sobreexplotación de acuíferos.
 Minería y canteras a cielo abierto.
 Roturación de terrenos marginales.
 Abandono de tierras de cultivo.
 Natural:
 Climáticos.
 Características edáficas y sustrato litológico.
 Topografía.
 Cobertura vegetal.
o Erosión Hídrica
Es la erosión producida por el agua (Es la perdida de suelo producida por el
agua).
o Erosión Eólica
Provocada por el viento, predomina en lugares de clima seco, con vegetación
escasa y vientos frecuentes.

2. CONCEPTO Y CLASES DE SUSTRATO


2.1. CONCEPTO

En la biología, el concepto de sustrato está vinculado a la superficie en la que vive un


animal o una planta, que está formada tanto por factores bióticos como abióticos.

En horticultura refiere a todo material sólido distinto del suelo in situ, natural, de síntesis
o residual, mineral u orgánico, que colocado en un contenedor, desempeña el papel de
soporte para la planta.

Desde el punto de vista ecológico, sustrato es la materia que sirve de sostén a los
organismos; éste puede ser el suelo, agua, rocas y otros objetos como las conchas y los
caparazones de otros seres. Satisface las necesidades de fijación, nutrición, protección,
reserva de agua y otras importantes funciones para los organismos. El color y la
estructura del sustrato son esenciales también para proporcionar resguardo en la
naturaleza.

El sustrato dominante en el ambiente es el suelo, en el cual se sustentan los vegetales


para extender sus hojas en el aire; asimismo le suministran minerales y agua, vitales
para las plantas; estos suministros inorgánicos consisten en: carbono, nitrógeno,
oxígeno e hidrógeno. Respecto a los ecosistemas acuáticos, conviene destacar que
existen múltiples organismos que utilizan como sustrato una gran variedad de materiales
entre los que figuran las rocas y sus derivados, de ahí que un sustrato acuático está
formado de grava, arenas, rocas lisas, piedras sueltas o barro.
2.2. CLASES
El hallazgo de un sustrato adecuado es de importancia capital para la vida de una gran
diversidad de plantas y animales, por lo que en el transcurso de la evolución se ha
observado la aparición de diferentes procedimientos para dar cumplimiento a esta
necesidad. Por ejemplo, la dispersión de esporas, semillas o larvas en cantidades
considerables asegura que algunas de ellas caigan en terreno fértil. De la mayoría de
las plantas terrestres sólo una pequeña fracción de semillas alcanza un terreno
apropiado para su desarrollo, suficiente para la perpetuación de la especie.
En las comunidades naturales se observan muchas clases de sustratos. Todos los
objetos son un sustrato potencial: tan pronto como un objeto es abandonado por el
hombre, diversas especies de animales o plantas se establecen para su desarrollo y
crecimiento. En este sentido, la Naturaleza es inexorable en reducir los artefactos
humanos a las condiciones naturales.
Existen diferentes criterios de clasificación de los sustratos, basados en el origen de
los materiales, su naturaleza, sus propiedades, su capacidad de degradación, etc.
Por sus propiedades:

- Sustratos químicamente inertes. Arena granítica o silícea, grava, roca


volcánica, perlita, arcilla expandida, lana de roca, etc.

- Sustratos químicamente activos. Turbas rubias y negras, corteza de pino,


vermiculita, materiales ligno -celulósicos, etc.
Las diferencias entre ambos vienen determinadas por la capacidad de intercambio
catiónico o la capacidad de almacenamiento de nutrientes por parte del sustrato.
Los sustratos químicamente inertes actúan como soporte de la planta, no
interviniendo en el proceso de adsorción y fijación de los nutrientes, por lo que
han de ser suministrados mediante la solución fertilizante. Los sustratos
químicamente activos sirven de soporte a la planta pero a su vez actúan como
depósito de reserva de los nutrientes aportados mediante la fertilización.
Almacenándolos o cediéndolos según las exigencias del vegetal.

Por el tipo de material del que está formado el sustrato:


Arcillas: La arcilla es un sustrato natural compuesto de silicatos de aluminio
en forma granulosa que forman rocas sedimentarias de fácil disgregación.
Existen de diversos tipos y en cada uno de ellos difieren los compuestos
agregados que puedan tener. Dependiendo de estas impurezas, puede variar su
coloración, textura y consistencia. En su estado puro natural es blanca, su
procedencia surge de la descomposición de rocas de diversos minerales en un
proceso milenario.
En muchos de sus usos se la suele combinar con agua, lo que la vuelve una
sustancia gomosa. Es utilizada como sustrato para cultivos ya que presenta
características beneficiosas para determinado tipo de plantas. Para ello,
requieren buena aireación y flujo del agua, por poseer un pH neutro. Se pueden
encontrar de origen natural como híbridos artificiales.
Pétreos: Son todos aquellos sustratos provenientes de sustancias de origen
rocoso. Algunos de ellos provienen de arenas, consecuentes de la
descomposición de piedras acuáticas, otros son procesados y erosionados por
el movimiento marítimo, o como consecuencia de la acción de la fauna
acuática. Otro ejemplo es la arena volcánica, de color más oscuro o negro,
tierra volcánica, perlita, también de origen volcánico, pero sometida a
procesos artificiales de altas temperaturas.

Orgánicos: Estos tipos de sustratos son de origen natural y están


condicionados por la descomposición biológica. Como toda sustancia
orgánica, están compuestos del producto de la descomposición de sustancias
de orígenes bióticos, como animales o vegetales.
Tanto en su estado natural, como en su uso, suelen estar mezclados con
sustancias no orgánicas como minerales, sea por las circunstancias del entorno
natural o por precisarse en su manipulación. Como elemento contenedor de
ecosistemas o de plantas, por ejemplo, que necesitan tanto de sustancias
orgánicas como inorgánicas.
Turbas: es la primera etapa en la descomposición en que se encuentran las
sustancias vegetales. Dependiendo de la cantidad de material inorgánico y el
estado de descomposición en que se encuentre se pueden dividir en diversos
tipos. Se da en zonas pantanosas o semi inundadas, donde escasea el oxígeno,
provistas de gran vegetación de arbustos o plantas bajas. Al entrar estas en
estado de putrefacción, comienza la transformación de las sustancias en
carbono, lo que va generando las turbas.
Gravas: Se trata aquí de los suelos formados totalmente o mayormente por la
presencia de rocas. Pueden ser de diversos orígenes: volcánicos, como la
piedra pómez, o de cuarzo por ejemplo. También existen artificiales o
naturales, que se produce por la fragmentación de grandes rocas. En estado
natural pueden hallarse en zonas de sedimentación formadas por determinados
accidentes geográficos punto de inflexión de ríos o caídas de arroyos de
deshielo o de montañas, canteras montañosas, etc.
3. REACCIONES FRENTE AL SUSTRATO CARACTERÍSTICAS DE
ADAPTACIÓN DE LOS ORGANISMOS AL SUSTRATO SOLIDO
3.1. Animales grandes que viven sobre el suelo (Epifauna)
Las características mecánicas de un suelo o de un sedimento implican cierta adaptación
también mecánica en los animales. Sobre los sedimentos sumergidos de grano muy fino,
se encuentran animales de amplia superficie de sustentación en relación con su peso
(estrellas de mar) especies que se anclan en el espesor del sedimento y se elevan encima
de él (celentéreos, esponjas), o bien especies dotadas de un continuo movimiento
deslizante. Existen excelentes ejemplos de estos tipos en la fauna de las grandes
profundidades. La quietud del ambiente y la lenta tasa de renovación de las poblaciones
han llevado hasta limites extremos la adaptación en el sentido indicado.
En suelos encharcados con riesgo que se comporten como un fluido que cede, los
animales terrestres corpulentos suelen tener las patas o los tarsos dilatados. El reno, por
ejemplo, tiene las pezuñas muy anchas, lo cual es evidente si se le compara, por ejemplo,
con los antílopes propios de áreas rocosas que tienen pezuñas pequeñas. El gallito de agua
(Parra jacana) tiene los dedos muy prolongados, lo cual no solo es una adaptación a
moverse sobre las hojas flotantes, sino también sobre el fango. La marcha sobre la nieve
blanda implica adaptaciones análogas.
El suelo suelto y arenoso es igualmente movedizo, pero tiene otras características muy
diferentes, en esta clase de suelos son frecuentes los animales que se entierran.
Numerosos saurios de regiones arenosas y áridas se caracterizan por la reducción delas
extremidades y movimientos esencialmente serpentinos (escíncidos, calcídicos,
anfisbénidos). En los anfisbénidos aparecen dos líneas de evolución que se diferencian
por el plano de oscilación de la cabeza y la forma de progresión. sobre la arena las
serpientes practican un tipo de locomoción característico, el movimiento crotalino. El
cuerpo es recorrido por ondulaciones, como en todas las serpientes, pero el animal solo
se apoya en algunos cortos segmentos del cuerpo formando huellas oblicuas con respecto
al eje mayor del cuerpo, de modo que va corriéndose sobre las huellas oblicuas. Otros
animales que viven encima del suelo tienen expansiones en las superficies de apoyo: en
los saurios los dedos están ensanchados por escamas especiales, los tenebrionidos de los
desiertos poseen tarsos dilatados, el ave Syrrhaptes tiene los dedos algo palmados y con
plumas. Los saltadores forman una fracción importante de la fauna de los desiertos, por
ejemplo, los jervos, que tienen a los lados de las plantas. Otros animales de parejas
análogas se mueven muy lentamente (el Saurio Phrynosoma).
Pero para la mayor parte de los animales, sea por razones de escala, o por vivir sobre
suelo compacto, o por apoyarse sobre la cubierta vegetal, los caracteres mecánicos del
suelo son menos importantes y los problemas de la locomoción tienen poco que ver con
aquel. La carga de los vertebrados sobre el suelo, en g/cm^-2, es de 5 a 10 para animales
pequeños, de 10 a 60 para aves y mamíferos medianos (armiño o faisán) y de 100 a 900
para los grandes mamíferos (reno y jabalí). Indiscutiblemente, la velocidad de que los
animales son capaces, del orden de 1 a 15 cm seg^-1 en los artrópodos, unas cien veces
más en los vertebrados, define de manera muy importante la esfera de acción del
individuo y, con ello, algunos rasgos de la organización general del ecosistema.
3.2. Organismos del interior del suelo
Prescindiendo de la vegetación superior y de los animales que viven encima del suelo,
este contiene una población característica que se estudiado como una entidad y hasta ha
recibido nombre (el edafon, formado por analogía con plancton). Sin embargo, es obvio
que no se trata de un ecosistema completo sino de una parte de ecosistema con más
organismos que consumen, descomponen y respiran, que productores primarios.
El desarrollo y extensión de las raíces de las plantas dependen de la disponibilidad de
agua y nutrientes de factores mecánicos y del tipo de crecimiento propio de la especie.
La distribución de muchos hongos sigue, aunque no necesariamente a la de las raíces, y
esta estructura ramificada dentro del suelo es un factor muy importante en la distribución
de la mayoría de los organismos restantes. Las bacterias se encuentran en números de
centenares de miles a decenas de millones por gramo de suelo y en un gran espesor del
mismo.
3.3. Organismos acuáticos
En el suelo existe una vida acuática propia de la película de agua que rodea a las partículas
sólidas del suelo. Puesto que la intensidad de la luz disminuye rápidamente con la
profundidad, la vida activa de las algas queda limitada a unos pocos centímetros
superficiales. La diatomea más común es Hantzschia amphioxys; pero se han publicado
largas listas de especies de diatomeas halladas en el suelo y muchas de ellas exclusivas
del suelo como lo son también diversas volvocales y algas de otros grupos. Cianofíceas,
Vaucheria y Botrydiopsis son comunes, aunque la cantidad de agua sea muy pequeña. En
realidad, estas últimas algas mencionadas se convierten en plantas terrestres.
Incluso en los suelos desérticos reducidos a su fracción grosera o esquelética y a pesar de
la falta de agua, no faltan algas en la superficie de las piedrecitas y granos de arena.
Los animales de origen acuático que viven en el suelo son muy variados. Como es natural,
existen semejanzas con la fauna de las almohadillas de musgos y fanerógamas
pulviniformes (Arenarias). Animales genuinamente acuáticos y mayores se encuentran
en las capas superficiales (horizonte Ao) de suelos de bosques muy húmedos (turbelarios,
harpacticoides, ostracodos (Mesocypris), anfípodos, hirudineos). Algunos poliquetos
tropicales de respiración aérea se hallan en manglares y otros tipos de vegetación. En la
fauna del suelo son comunes ciliados que se enquistan con facilidad, rizópodos de
protoplasma muy denso, muchos de ellos protegidos por una teca y en este caso es
frecuente la plagiostomia y adquisición de una configuración complicada de la abertura
que limita la desecación interior. El 95% de los rotíferos del suelo pertenece al grupo de
los bdeloides, animales de fáciles anabiosis y con ciertas características comunes de
adaptación como es la tendencia a reducción de la corona ciliada, el aumento del tamaño
del labio, frecuente sustitución de los dedos por un disco, y producción de secreciones
protectoras a modo de capsulas o uso de tecas de rizópodos con el mismo sentido de
defensa. Nematodos, tardígrados, y gastrotricos son otros elementos importantes de la
fauna acuática del suelo, cuya mayor densidad de población se halla, en general de 10 a
15 cm bajo el suelo.
Las algas y rotíferos que viven en el agua del suelo en general son de dimensiones que la
de las aguas libres, incluso cuando se trata de las mismas especies, lo cual podría ser una
consecuencia mayor temperatura o de una mayor concentración salina del agua del suelo.
En los sedimentos o suelos sumergidos se halla una fauna que naturalmente también es
acuática, aunque difiere profundamente de la que vive en los suelos airados. la fauna
intersticial acuática (endopsammon si se halla en arena) solo aparece bien desarrollada
entre materiales groseros, a travez de los cuales el agua fluye libremente, como ocurre en
los lechos aluviales y capas freáticas, o en las playas. Los organismos más pequeños
(dinoflagelados y ciliados) suelen ser capaces de fijarse en la superficie de los granos de
arena (ciliados ticmotacticos). En las aguas dulces, además de ciliados, se hallan muchos
rotíferos, nematodos. Anfípodos, sincaridos, isópodos, ácaros. En las capas más
superficiales se añaden, oligoquetos, turbelarios y representantes de otros grupos de
gusanos. Todos estos animales son de tamaño relativamente pequeño: los isópodos y
anfípodos de aguas intersticiales miden solo de 1 a 2 mm y son incoloros y anoftalmos,
mientras que los representantes de los mismos en otros ambientes alcanzan longitudes de
alrededor del centímetro.
La fauna intersticial marina y la del agua dulce se encuentran poco diferenciadas; aunque
no hay especies comunes si las hay afines, son muy eurihalinas. Las playas marinas, hacía
un metro de profundidad, el agua suele ser bastante desalada a causa de filtraciones de
agua dulce que escurre hacia el mar, y toda esta zona ha podido servir de interface a
invasiones mutuas.
Elementos de esta fauna se supone que son muy antiguos (sincáridos y mistacocáridos) y
en su distribución actual pueden representar reliquias del terciario. En la región fronteriza
entre mar y tierra, la transición se manifiesta igualmente en capas más superficiales, y
concretamente en especies de colémbolos de la arena, qué resisten una considerable
fluctuación en la salinidad (Anuridella calcarata, Archidona intersticiales). Conviene
mencionar que existen relaciones entre la fauna intersticial y la cavernícola, ilustradas en
caso de la fauna acuática, por los Niphargus, antípodos de expansión reciente y que ha
ocupado el agua de las cavidades subterráneas dispersándose a través de los lechos
freáticos.
El estudio del psammon es muy sencillo. Basta cavar un hoyo en la playa o en los
sedimentos del margen de un río y filtrar con una manga de tela fina el agua que llena el
hoyo, agua que arrastrado algunos elementos en la fauna circular entre la arena.
3.4. Organismos atmosféricos
La fauna del suelo adaptada a la vida atmosférica presenta características interesantes y,
hasta cierto punto, contradictorias. Se trata de seres de origen antiguo, pertenecen a
grupos antiguos -insectos primitivos, ciertos grupos de ácaros- ; pero, a la vez, están
especializados según sentidos bien definidos: son de pequeño tamaño, a veces neoténicos,
despigmentados, frecuentemente con ojos atróficos y, los más típicos, poco resistentes de
la desecación. Por su gran estabilidad microclimática en el tiempo su gran extensión y
continuidad del espacio, el suelo puede albergar estirpes esencialmente conservadoras y,
desde el punto de vista evolutivo los elementos del edafon presentan grandes analogías
con los pobladores de los abismos marinos. Sí hay animales muy especializados los son
desde la antigüedad y pertenecen a grupos que han evolucionado poco en general, o bien
que evolucionado más en otros tipos de ecosistemas. Así, por ejemplo, diversos grupos
de miriápodos y casi todos los insectos primitivos (proturos, colémbolos) son propios del
suelo; su anatomía funcional muestra antiguas especializaciones qué son evidentes, en
este caso, en la musculatura de los colémbolos que no permite movimientos laterales: sus
movimientos son además lentos y el olfato es más utilizado que la visión. Estos rasgos
pueden estar modificados en los colémbolos menos estrictamente edáficos.
Existen numerosos trabajos sobre la fauna del suelo que comienzan a ofrecer una imagen
coherente. En realidad las poblaciones edáficas poseen el atractivo de los individuos
pequeños, el número relativamente alto y pertenecientes a un número no muy elevado de
especies, lo cual, unido a la facilidad de obtención de muestras, estimula la aplicación de
métodos cuantitativos que se aproxima un tanto a los utilizados en el estudio de plancton.
Las clasificaciones por tamaños (nano-, de menos de 0.2 mm; micro-entre 0.2 y 2 mm y
mesoedafofauna, de más de 2 mm) sólo tiene interés en relación con los métodos de
captura Y quizá algo de relación que puede existir con la movilidad de los distintos
grupos, relación con las dimensiones de los poros del suelo.
Los grupos numéricamente más importante de la fauna del suelo son los ácaros y luego
los colémbolos. En general sólo los 10 o 15 cm inmediatos a la superficie, que
corresponde normalmente al horizonte A, están densamente poblados, aunque veces los
animales que se extienden considerablemente más abajo, por lo general a lo largo de las
raíces, que actúan como centros de atracción. La cara inferior de las piedras hincadas en
el suelo constituye otro centro de atracción efectivo para determinadas especies, y
residencia temporal de animales terrestres, denominados criptozoos, que acuden por la
temperatura estable, conservación de calor y humedad, ausencia de luz y de movimiento
del aire y alimento abundante.
Las oscilaciones térmicas pueden ser muy grandes en superficie. En los desiertos las
capas superficiales llega a quedar esterilizadas. Los cambios estacionales de la
temperatura en el suelo siguen con retraso a las fluctuaciones en la temperatura
atmosférica, con lo que pueden darse inversiones térmicas que persisten un cierto tiempo
y afectan a las migraciones verticales de la fauna del suelo.
Así, por ejemplo, en otoño nuestras latitudes, la temperatura de las capas superiores del
suelo es más baja que la de las capas más profundas.
Por su biomasa, las lombrices (oligoquetos) superan generalmente el resto de la fauna del
suelo y, si no se trata de suelos inundados, descienden más profundamente que los otros
animales. Existe segregación vertical o estratificación entre las diversas formas; así, por
ejemplo, lumbricus se encuentra entre 1 y 1,5 m, por debajo de Allolobophora que vive
capas más superficiales.
De la población adaptada al suelo se pasa insensiblemente a la de los otros ambientes
parecidos, pero que puedan diferir en la cantidad de materia orgánica y de humedad. Se
trata, por ejemplo, de troncos descompuestos, termiteros, madrigueras de animales y los
llamados suelos suspendidos, que consisten en acumulaciones de mantillo y otro material
equivalente sobre los árboles, especialmente en los trópicos y hasta 50 metros de altura,
aunque no faltan en pequeñas cavidades de los troncos en nuestras latitudes. En su
poblamiento se puede notar cierta pobreza, debida a dificultades de colonización, cuando
no abundan posible fines de etapa o estaciones intermedias de avance. Otra vía de
colonización abierta a la fauna del suelo, consiste en las cavidades subterráneas, a las que
los organismos del suelo (endogeos) tienen acceso a través de grietas, diaclasas y raíces.
Ciertos animales han vuelto formar parte de la fauna del suelo después de una larga
evolución en otras residencias ecológicas. Se caracterizan por su tamaño desaforado y
cuerpo Generalmente cilíndrico que les permite girar en sus galerías.
Los ejemplos son numerosos: crustáceos decápodos excavadores de las playas
(Gallianassa), algunos heterópteros y ortópteros (Gryllotalpa), y los diversos mamíferos
con morfología de topo, insectívoros, marsupiales o roedores. Muchos otros roedores,
reptiles, anfibios, residen casi siempre en galerías del suelo; pero su adaptación a la vida
subterránea no es tan completa. Menos aún lo es en los que encuentra en él residencia
temporal, como himenópteros y otros insectos, Phrynosoma, tortugas, Speotypo,
roedores, zorras, etcétera, para los que llevan misión protectora del suelo es especialmente
valiosa en las áreas de pobre vegetación.

4. SUSTRATO TERRESTRE

Un sustrato es todo material sólido distinto del suelo, natural, de síntesis o residual,
mineral u orgánico, que, colocado en un contenedor, en forma pura o en mezcla, permite
el anclaje del sistema radicular de la planta, desempeñando, por tanto, un papel de soporte
para la planta. El sustrato puede intervenir o no en el complejo proceso de la nutrición
mineral de la planta.
4.4. PROPIEDADES DE LOS SUSTRATOS DE CULTIVO.

4.1.1.. Propiedades físicas.

A) POROSIDAD. Es el volumen total del medio no ocupado por las partículas sólidas, y
por tanto, lo estará por aire o agua en una cierta proporción. Su valor óptimo no debería
ser inferior al 80-85 %, aunque sustratos de menor porosidad pueden ser usados
ventajosamente en determinadas condiciones.
La porosidad debe ser abierta, pues la porosidad ocluida, al no estar en contacto con el
espacio abierto, no sufre intercambio de fluidos con él y por tanto no sirve como almacén
para la raíz. El menor peso del sustrato será el único efecto positivo. El espacio o volumen
útil de un sustrato corresponderá a la porosidad abierta.
El grosor de los poros condiciona la aireación y retención de agua del sustrato. Poros
gruesos suponen una menor relación superficie/volumen, por lo que el equilibrio tensión
superficial/fuerzas gravitacionales se restablece cuando el poro queda solo parcialmente
lleno de agua, formando una película de espesor determinado.
El equilibrio aire/agua se representa gráficamente mediante las curvas de humectación.
Se parte de un volumen unitario saturado de agua y en el eje de ordenadas se representa
en porcentaje el volumen del material sólido más el volumen de porosidad útil. Se le
somete a presiones de succión creciente, expresada en centímetros de columnas de agua,
que se van anotando en el eje de abcisas. A cada succión corresponderá una extracción
de agua cuyo volumen es reemplazado por el equivalente de aire. De modo que a un valor
de abcisas corresponde una ordenada de valor igual al volumen del material sólido más
el volumen de aire. El volumen restante hasta el 100 % corresponde al agua que aún
retiene el sustrato.
B) DENSIDAD. La densidad de un sustrato se puede referir bien a la del material sólido
que lo compone y entonces se habla de densidad real, o bien a la densidad calculada
considerando el espacio total ocupado por los componentes sólidos más el espacio poroso,
y se denomina porosidad aparente.
La densidad real tiene un interés relativo. Su valor varía según la materia de que se trate
y suele oscilar entre 2,5-3 para la mayoría de los de origen mineral. La densidad aparente
indica indirectamente la porosidad del sustrato y su facilidad de transporte y manejo. Los
valores de densidad aparente se prefieren bajos (0,7-01) y que garanticen una cierta
consistencia de la estructura.
C) ESTRUCTURA. Puede ser granular como la de la mayoría de los sustratos minerales
o bien fibrilares. La primera no tiene forma estable, acoplándose fácilmente a la forma
del contenedor, mientras que la segunda dependerá de las características de las fibras. Si
son fijadas por algún tipo de material de cementación, conservan formas rígidas y no se
adaptan al recipiente pero tienen cierta facilidad de cambio de volumen y consistencia
cuando pasan de secas a mojadas.
D) GRANULOMETRÍA. El tamaño de los gránulos o fibras condiciona el
comportamiento del sustrato, ya que además de su densidad aparente varía su
comportamiento hídrico a causa de su porosidad externa, que aumenta de tamaño de poros
conforme sea mayor la granulometría.

4.1.2.. Propiedades químicas.

La reactividad química de un sustrato se define como la transferencia de materia entre el


sustrato y la solución nutritiva que alimenta las plantas a través de las raíces. Esta
transferencia es recíproca entre sustrato y solución de nutrientes y puede ser debida a
reacciones de distinta naturaleza:
a) Químicas. Se deben a la disolución e hidrólisis de los propios sustratos y pueden
provocar:
 Efectos fitotóxicos por liberación de iones H+ y OH- y ciertos iones metálicos como
el Co+2.
 Efectos carenciales debido a la hidrólisis alcalina de algunos sustratos que provoca
un aumento del pH y la precipitación del fósforo y algunos microelementos.
 Efectos osmóticos provocados por un exceso de sales solubles y el consiguiente
descenso en la absorción de agua por la planta.
b) Físico-químicas. Son reacciones de intercambio de iones. Se dan en sustratos con
contenidos en materia orgánica o los de origen arcilloso (arcilla expandida) es decir,
aquellos en los que hay cierta capacidad de intercambio catiónico (C.I.C.). Estas
reacciones provocan modificaciones en el pH y en la composición química de la solución
nutritiva por lo que el control de la nutrición de la planta se dificulta.
c) Bioquímicas. Son reacciones que producen la biodegradación de los materiales que
componen el sustrato. Se producen sobre todo en materiales de origen orgánico,
destruyendo la estructura y variando sus propiedades físicas. Esta biodegradación libera
CO2 y otros elementos minerales por destrucción de la materia orgánica.
Normalmente se prefieren son sustratos inertes frente a los químicamente activos. La
actividad química aporta a la solución nutritiva elementos adicionales por procesos de
hidrólisis o solubilidad. Si éstos son tóxicos, el sustrato no sirve y hay que descartarlo,
pero aunque sean elementos nutritivos útiles entorpecen el equilibrio de la solución al
superponer su incorporación un aporte extra con el que habrá que contar, y dicho aporte
no tiene garantía de continuidad cuantitativa (temperatura, agotamiento, etc). Los
procesos químicos también perjudican la estructura del sustrato, cambiando sus
propiedades físicas de partida.

4.1.3. Propiedades biológicas.

Cualquier actividad biológica en los sustratos es claramente perjudicial. Los


microorganismos compiten con la raíz por oxígeno y nutrientes. También pueden
degradar el sustrato y empeorar sus características físicas de partida. Generalmente
disminuye su capacidad de aireación, pudiéndose producir asfixia radicular. La actividad
biológica está restringida a los sustratos orgánicos y se eliminarán aquellos cuyo proceso
degradativo sea demasiado rápido.

Así las propiedades biológicas de un sustrato se pueden concretar en:

A) VELOCIDAD DE DESCOMPOSICIÓN.
La velocidad de descomposición es función de la población microbiana y de las
condiciones ambientales en las que se encuentre el sustrato. Esta puede provocar
deficiencias de oxígeno y de nitrógeno, liberación de sustancias fitotóxicas y contracción
del sustrato. La disponibilidad de compuestos biodegradables (carbohidratos, ácidos
grasos y proteínas) determina la velocidad de descomposición.
B) EFECTOS DE LOS PRODUCTOS DE DESCOMPOSICIÓN.
Muchos de los efectos biológicos de los sustratos orgánicos se atribuyen a los ácidos
húmicos y fúlvicos, que son los productos finales de la degradación biológica de la lignina
y la hemicelulosa. Una gran variedad de funciones vegetales se ven afectadas por su
acción.
C) ACTIVIDAD REGULADORA DEL CRECIMIENTO.
Es conocida la existencia de actividad auxínica en los extractos de muchos materiales
orgánicos utilizados en los medios de cultivo.

4.5. CARACTERÍSTICAS DEL SUSTRATO IDEAL.

El mejor medio de cultivo depende de numerosos factores como son el tipo de material
vegetal con el que se trabaja (semillas, plantas, estacas, etc.), especie vegetal, condiciones
climáticas, sistemas y programas de riego y fertilización, aspectos económicos, etc.

Para obtener buenos resultados durante la germinación, el enraizamiento y el crecimiento


de las plantas, se requieren las siguientes características del medio de cultivo:
a) Propiedades físicas:
 Elevada capacidad de retención de agua fácilmente disponible.
 Suficiente suministro de aire.
 Distribución del tamaño de las partículas que mantenga las condiciones
anteriores.
 Baja densidad aparente.
 Elevada porosidad.
 Estructura estable, que impida la contracción (o hinchazón del medio).
b) Propiedades químicas:
 Baja o apreciable capacidad de intercambio catiónico, dependiendo de que la
fertirrigación se aplique permanentemente o de modo intermitente,
respectivamente.
 Suficiente nivel de nutrientes asimilables.
 Baja salinidad.
 Elevada capacidad tampón y capacidad para mantener constante el pH.
 Mínima velocidad de descomposición.
c) Otras propiedades.
 Libre de semillas de malas hierbas, nematodos y otros patógenos y sustancias
fitotóxicas.
 Reproductividad y disponibilidad.
 Bajo coste.
 Fácil de mezclar.
 Fácil de desinfectar y estabilidad frente a la desinfección.
 Resistencia a cambios externos físicos, químicos y ambientales.
4.6. TIPOS DE SUSTRATOS.

Existen diferentes criterios de clasificación de los sustratos, basados en el origen de los


materiales, su naturaleza, sus propiedades, su capacidad de degradación, etc.
4.6.1. Según sus propiedades.
 Sustratos químicamente inertes. Arena granítica o silícea, grava, roca
volcánica, perlita, arcilla expandida, lana de roca, etc.
 Sustratos químicamente activos. Turbas rubias y negras, corteza de pino,
vermiculita, materiales ligno-celulósicos, etc.
Las diferencias entre ambos vienen determinadas por la capacidad de intercambio
catiónico o la capacidad de almacenamiento de nutrientes por parte del sustrato. Los
sustratos químicamente inertes actúan como soporte de la planta, no interviniendo en
el proceso de adsorción y fijación de los nutrientes, por lo que han de ser
suministrados mediante la solución fertilizante. Los sustratos químicamente activos
sirven de soporte a la planta pero a su vez actúan como depósito de reserva de los
nutrientes aportados mediante la fertilización. almacenándolos o cediéndolos según
las exigencias del vegetal.
4.6.2. Según el origen de los materiales.
4.6.2.1. Materiales orgánicos.
 De origen natural. Se caracterizan por estar sujetos a descomposición
biológica (turbas).
 De síntesis. Son polímeros orgánicos no biodegradables, que se obtienen
mediante síntesis química (espuma de poliuretano, poliestireno expandido,
etc.).
 Subproductos y residuos de diferentes actividades agrícolas, industriales y
urbanas. La mayoría de los materiales de este grupo deben experimentar un
proceso de compostaje, para su adecuación como sustratos (cascarillas de
arroz, pajas de cereales, fibra de coco, orujo de uva, cortezas de árboles, serrín
y virutas de la madera, residuos sólidos urbanos, lodos de depuración de
aguas residuales, etc.).
4.6.2.2. Materiales inorgánicos o minerales.
 De origen natural. Se obtienen a partir de rocas o minerales de origen diverso,
modificándose muchas veces de modo ligero, mediante tratamientos físicos
sencillos. No son biodegradables (arena, grava, tierra volcánica, etc.).
 Transformados o tratados. A partir de rocas o minerales, mediante
tratamientos físicos, más o menos complejos, que modifican notablemente
las características de los materiales de partida (perlita, lana de roca,
vermiculita, arcilla expandida, etc.).
 Residuos y subproductos industriales. Comprende los materiales procedentes
de muy distintas actividades industriales (escorias de horno alto, estériles del
carbón, etc.).
4.7. DESCRIPCIÓN GENERAL DE ALGUNOS SUSTRATOS.
4.7.1. Sustratos naturales
A) AGUA.
Es común su empleo como portador de nutrientes, aunque también se puede
emplear como sustrato.
B) GRAVAS.

Suelen utilizarse las que poseen un diámetro entre 5 y 15 mm. Destacan las gravas
de cuarzo, la piedra pómez y las que contienen menos de un 10% en carbonato
cálcico. Su densidad aparente es de 1.500-1.800 kg/m3. Poseen una buena
estabilidad estructural, su capacidad de retención del agua es baja si bien su
porosidad es elevada (más del 40% del volumen). Su uso como sustrato puede
durar varios años. Algunos tipos de gravas, como las de piedra pómez o de arena
de río, deben lavarse antes de utilizarse. Existen algunas gravas sintéticas, como
la herculita, obtenida por tratamiento térmico de pizarras.
C) ARENAS.
Las que proporcionan los mejores resultados son las arenas de río. Su
granulometría más adecuada oscila entre 0,5 y 2 mm de diámetro. Su densidad
aparente es similar a la grava. Su capacidad de retención del agua es media (20
% del peso y más del 35 % del volumen); su capacidad de aireación disminuye
con el tiempo a causa de la compactación; su capacidad de intercambio catiónico
es nula. Es relativamente frecuente que su contenido en caliza alcance el 8-10 %.
Algunos tipos de arena deben lavarse previamente. Su pHvaría entre 4 y 8. Su
durabilidad es elevada. Es bastante frecuente su mezcla con turba, como sustrato
de enraizamiento y de cultivo en contenedores.
D) TIERRA VOLCÁNICA.
Son materiales de origen volcánico que se utilizan sin someterlos a ningún tipo
de tratamiento, proceso o manipulación. Están compuestos de sílice, alúmina y
óxidos de hierro. También contiene calcio, magnesio, fósforo y algunos
oligoelementos. Las granulometrías son muy variables al igual que sus
propiedades físicas. El pH de las tierras volcánicas es ligeramente ácido con
tendencias a la neutralidad. La C.I.C. es tan baja que debe considerarse como
nulo. Destaca su buena aireación, la inercia química y la estabilidad de su
estructura. Tiene una baja capacidad de retención de agua, el material es poco
homogéneo y de difícil manejo.
E) TURBAS.
Las turbas son materiales de origen vegetal, de propiedades físicas y químicas
variables en función de su origen. Se pueden clasificar en dos grupos: turbas
rubias y negras. Las turbas rubias tienen un mayor contenido en materia orgánica
y están menos descompuestas, las turbas negras están más mineralizadas teniendo
un menor contenido en materia orgánica.
Es más frecuente el uso de turbas rubias en cultivo sin suelo, debido a que las
negras tienen una aireación deficiente y unos contenidos elevados en sales
solubles. Las turbias rubias tiene un buen nivel de retención de agua y de
aireación, pero muy variable en cuanto a su composición ya que depende de su
origen. La inestabilidad de su estructura y su alta capacidad de intercambio
catiónico interfiere en la nutrición vegetal, presentan un pH que oscila entre 3,5
y 8,5. Se emplea en la producción ornamental y de plántulas hortícolas en
semilleros.
F) CORTEZA DE PINO.
Se pueden emplear cortezas de diversas especies vegetales, aunque la más
empleada es la de pino, que procede básicamente de la industria maderera. Al ser
un material de origen natural posee una gran variabilidad. las cortezas se emplean
en estado fresco (material crudo) o compostadas. Las cortezas crudas pueden
provocar problemas de deficiencia de nitrógeno y de fitotoxicidad. Las
propiedades físicas dependen del tamaño de sus partículas, y se recomienda que
el 20-40% de dichas partículas sean con un tamaño inferior a los 0,8 mm. es un
sustrato ligero, con una densidad aparente de 0,1 a 0,45 g/cm3. La porosidad total
es superior al 80-85%, la capacidad de retención de agua es de baja a media,
siendo su capacidad de aireación muy elevada. El pH varía de medianamente
ácido a neutro. La CIC es de 55 meq/100 g.
G) FIBRA DE COCO.
Este producto se obtiene de fibras de coco. Tiene una capacidad de retención de
agua de hasta 3 o 4 veces su peso, un pH ligeramente ácido (6,3-6,5) y una
densidad aparente de 200 kg/m3. Su porosidad es bastante buena y debe ser
lavada antes de su uso debido al alto contenido de sales que posee.
4.7.2. Sustratos artificiales.
A) LANA DE ROCA.
Es un material obtenido a partir de la fundición industrial a más de 1600 ºC de
una mezcla de rocas basálticas, calcáreas y carbón de coke. Finalmente al
producto obtenido se le da una estructura fibrosa, se prensa, endurece y se corta
en la forma deseada. En su composición química entran componentes como el
sílice y óxidos de aluminio, calcio, magnesio, hierro, etc.
Es considerado como un sustrato inerte, con una C.I.C. casi nula y
un pH ligeramente alcalino, fácil de controlar. Tiene una estructura homogénea,
un buen equilibrio entre agua y aire, pero presenta una degradación de su
estructura, lo que condiciona que su empleo no sobrepase los 3 años.
Es un material con una gran porosidad y que retiene mucha agua, pero muy
débilmente, lo que condiciona una disposición muy horizontal de las tablas para
que el agua se distribuya uniformemente por todo el sustrato.
B) PERLITA.
Material obtenido como consecuencia de un tratamiento térmico a unos 1.000-
1.200 ºC de una roca silícea volcánica del grupo de las riolitas. Se presenta en
partículas blancas cuyas dimensiones varían entre 1,5 y 6 mm, con una densidad
baja, en general inferior a los 100 kg/m3. Posee una capacidad de retención de
agua de hasta cinco veces su peso y una elevada porosidad; su C.I.C. es
prácticamente nula (1,5-2,5 meq/100 g); su durabilidad está limitada al tipo de
cultivo, pudiendo llegar a los 5-6 años. Su pH está cercano a la neutralidad (7-
7,5) y se utiliza a veces, mezclada con otros sustratos como turba, arena, etc.
C) VERMICULITA.
Se obtiene por la exfoliación de un tipo de micas sometido a temperaturas
superiores a los 800 ºC. Su densidad aparente es de 90 a 140 kg/m3,
presentándose en escamas de 5-10 mm. Puede retener 350 litros de agua por
metro cúbico y posee buena capacidad de aireación, aunque con el tiempo tiende
a compactarse. Posee una elevada C.I.C. (80-120 meq/l). Puede contener hasta un
8% de potasio asimilable y hasta un 12% de magnesio asimilable. Su pH es
próximo a la neutralidad (7-7,2).
D) ARCILLA EXPANDIDA.
Se obtiene tras el tratamiento de de nódulos arcillosos a más de 100 ºC,
formándose como unas bolas de corteza dura y un diámetro, comprendido entre
2 y 10 mm. La densidad aparente es de 400 kg/m3 y posee una baja capacidad de
retención de agua y una buena capacidad de aireación. Su C.I.C. es prácticamente
nula (2-5 meq/l). Su pH está comprendido entre 5 y 7. Con relativa frecuencia se
mezcla con turba, para la elaboración de sustratos.
E) POLIESTIRENO EXPANDIDO.
Es un plástico troceado en flóculos de 4-12 mm, de color blanco. Su densidad es
muy baja, inferior a 50 Kg/m3. Posee poca capacidad de retención de agua y una
buena posibilidad de aireación. Su pH es ligeramente superior a 6. Suele
utilizarse mezclado con otros sustratos como la turba, para mejorar la capacidad
de aireación.

5. SUELO
5.4. DEFINICIÓN
5.4.1. SUELO: es la capa más superficial de la corteza, es dinámica
(constante cambio) y de escaso grosor (normalmente de
pocos centímetros a pocos metros) en la que se asienta la vida
y actúa de interfase de la atmósfera, hidrosfera, geosfera y
biosfera, ya que contiene elementos de todas ellas.
5.4.2. EDADÓSFERA: es la capa de suelo que rodea la Tierra.
5.5. COMPOSICIÓN DEL SUELO
5.5.1. FASE SÓLIDA
A. LA INORGÁNICA: son los fragmentos de rocas y minerales producto
de la meteorización. Gravas > 2mm y arenas 2mm – 0,02 mm; limos 0,02
– 0,002, arcillas < 0,002. Las arcillas forman agregados con el humus
muy importantes para la fertilidad del suelo al retener sales minerales
B. LA ORGÁNICA: está compuesta por materia orgánica procedente de
restos de seres vivos como excrementos, madera…, en mayor o menor
grado de descomposición. Cuando la descomposición está muy avanzada
la materia orgánica se llama “humus”. La materia orgánica retiene más
agua, favorece la aireación del suelo al aglutinar partículas minerales
haciéndolo más poroso y aumenta la fertilidad del suelo. Hay una
inmensa variedad de seres vivos, entre los que destacamos los
descomponedores que degradan la materia orgánica a inorgánica y los
que remueven el suelo permitiendo la aireación y evitando su
endurecimiento
5.5.2. FASE LÍQUIDA
Es el agua que lleva en disolución sales minerales y coloides de arcillas y
humus. El agua generalmente se encuentra en los poros del suelo de tamaño
pequeño o mediano (agua absorbible), si los poros son demasiado pequeños
no puede ser absorbida por las raíces (agua retenida que es la que no circula)
y si los poros son demasiado grandes tampoco porque se escurre por
gravedad (agua de gravitación) para formar parte del agua de acuíferos
subterráneos.
5.5.3. FASE GASEOSA
es el aire que ocupa los poros de tamaño grande y aquellos en los que el agua
se ha consumido, su composición es similar a la del aire atmosférico pero
con una menor proporción de O2 (20%) y mucho mayor de CO2 (0,5-1%),
debido a la gran actividad biológica que se desarrolla en el suelo
(respiración). La cantidad de CO2 aumenta con la profundidad, la existencia
de materia orgánica y en condiciones óptimas de temperatura y humedad
(primavera y verano).

5.6. TEXTURA
5.6.1. CONCEPTO
Es la proporción de las distintas partículas minerales del suelo, clasificadas
según su tamaño de grano en tres grupos: arenas, limos y arcillas, es decir, la
textura de un suelo se define por las proporciones de arena, limo y arcilla que
posee (arenas 2mm – 0,02 mm; limos 0,02 – 0,002, arcillas < 0,002mm). La
textura es un factor muy importante en las
características del suelo como la permeabilidad, aireación y la capacidad de
retención del agua y de nutrientes. En función del tipo y tamaño de partículas
presentes en un suelo, la capacidad de adsorción de moléculas polares e
iónicas varía considerablemente. Otros efectos dependientes de la textura son
la plasticidad y la cohesión.
5.6.2. TIPOS
Cuando abundan mucho las partículas de tamaño arena se dice que el suelo
tiene textura arenosa, si son los limos textura limosa y si son las arcillas,
textura arcillosa.
Un suelo con mezcla de los tres componentes se llama textura franca y es lo
más beneficioso, pues un suelo que posea fracciones gruesas y finas en
proporciones adecuadas es un suelo equilibrado, siendo ligero, aireado y
permeable. Un suelo con textura predominante en cualquiera de las
fracciones (suelo arenoso, arcilloso o limoso) siempre será deficiente por
alguna causa, por ejemplo el suelo arenoso no tiene capacidad de retener agua
y el suelo arcilloso no tiene aireación y se encharca con facilidad al ser
impermeable. Los materiales de tamaño superior a 2mm son las gravas
(gravillas, cantos, guijarro, etc) detienen la ascensión capilar del agua,
impidiendo la excesiva evaporación, también disminuyen la cohesión del
suelo, por lo que tendrá mejor aireación y drenaje y será más fácil de trabajar.
5.7. ESTRUCTURA
5.7.1. CONCEPTO
Es la disposición y estado de agregación de las partículas del suelo. Las
partículas finas del suelo suelen estar unidas formando agregados o grumos,
en la mayoría de los casos gracias a la acción de la materia orgánica (el
complejo arcilloso-húmico). Los espacios entre estos agregados se llaman
poros, por ellos circulan aire y agua. Determinan hasta el 50% del volumen
del suelo. Como se ha dicho, normalmente el aire ocupa la mayor parte de
los poros grandes y el agua los pequeños. A su vez, los agregados se juntan
formando grupos mayores. La forma en que se unen las diversas partículas
recibe el nombre de estructura, y tiene gran importancia sobre las
propiedades del suelo (igual que la textura) como son la permeabilidad,
dureza, aireación, etc. Por ejemplo, un suelo arcilloso, en el que el
movimiento del agua es lento y la aireación escasa, puede no presentar estos
problemas si existe una buena estructura (si la materia orgánica agrega las
partículas de arcilla forma complejos de mayor tamaño que permiten el paso
de aire y agua). Se habla de estructura como una propiedad y es más bien un
estado, ya que cuando el suelo está seco, se agrieta y se manifiesta la
estructura, pero si está húmedo, el suelo se vuelve masivo, sin grietas y la
estructura no se manifiesta.
5.7.2. TIPOS
Según la estructura de suelos se clasifican en:
A. Sin estructura.
B. Estructura granular; gránulos más o menos esféricos.
C. Laminar: se forman agregados aplanados.
D. Estructura poliédrica: con agregados poliédricos más o menos regulares.
Si tiene aspecto de columna se llama columnar.
5.8. IMPORTANCIA DE LA POROSIDAD Y PERMEABILIDAD EN LA
TEXTURA Y ESTRUCTURA.
La textura y estructura influyen en el tamaño de los poros que tenga el suelo y éstas
a su vez determinan la permeabilidad. En la textura arcillosa las partículas son tan
pequeñas que no dejan huecos produciéndose compactación del terreno (sin poros) y
asfixia de las raíces, además de favorecer el encharcamiento.
En la textura arenosa las partículas dejan muchos huecos entre ellas siendo un suelo
tan permeable que el agua baja en profundidad donde no tienen acceso las raíces.
En suelos sin estructura éste es impermeable porque no deja poros y un suelo con
estructura es permeable. Los mejores suelos en cuanto a porosidad y permeabilidad
son aquellos con una buena estructura que deje suficientes poros y con textura franca
que es equilibrada con poros de todos los tamaños para el agua y el aire.
5.9. PROCESOS EDÁFICOS
5.9.1. ETAPAS DEL PROCESO DE FORMACIÓN DE UN
SUELO
El primer paso para la formación del suelo es la meteorización de la roca
madre debido fundamentalmente a los agentes climáticos, provocando por
una parte una disgregación física de sus componentes, y por otra una
alteración química de sus constituyentes mineralógicos. Así al cabo de un
cierto tiempo la roca estará más o menos modificada.
Sobre este sustrato alterado y sobre la roca desnuda se asientan los primeros
colonizadores, primero los líquenes, cianobacterias (fotosintéticas y
autótrofas también) y posteriormente los musgos. Estos colonizadores
contribuyen a transformar el sustrato sobre el que se asientan. Las bacterias,
algas y hongos del suelo liberan sustancias capaces de atacar los compuestos
minerales del suelo. Los ácidos liquénicos disuelven la roca permitiendo la
absorción de las sales para su nutrición. Todos ellos aportan materia orgánica
al suelo con su muerte o restos.
Cuando existe una capa de algunos milimetros de material meteorizado
pueden aparecer los primeros vegetales con raíz enriqueciendo el suelo
materia orgánica. Los vegetales con sus raíces instaladas en las grietas de las
rocas aceleran su meteorización. Al final, al actuar la meteorización física,
química y biológica durante un largo período de tiempo se va desarrollando
un suelo mucho más profundo que alberga todo tipo de vegetales como
árboles con raíces de grandes dimensiones. Cuando cesa la evolución del
suelo se le llama suelo clímax (punto de máximo desarrollo del suelo y en
equilibrio con las condiciones ambientales).

5.9.2. HORIZONTES DEL SUELO


A. HORIZONTE A
(HORIZONTE DE LIXIVIACIÓN O LAVADO): generalmente
presenta un tono oscuro debido a la abundancia de materia orgánica, es
decir es rico en humus; por el contrario es pobre en minerales solubles
ya que el agua de lluvia los disuelve arrastrándolos hacia horizontes
inferiores. Es una capa muy importante porque proporciona al suelo los
elementos nutritivos para las plantas.
B. HORIZONTE B
(HORIZONTE DE PRECIPITACIÓN O ACUMULACIÓN) donde se
acumulan (precipitan) las sales minerales disueltas provenientes del
horizonte A. Se caracteriza por tener mayor cantidad de arcilla (el Si
esta muy desarrollado el horizonte A, se le pueden distinguir 3
subniveles: en la superficie del horizonte A suele haber una gran
acumulación de materia orgánica poco descompuesta llamado horizonte
0 o Ao, le sigue una zona rica en humus elaborado o A1 y en el subnivel
A2 predominan los minerales sobre el humus.tamaño pequeño de la
arcilla hace que pueda ser arrastrada del horizonte A y acumularse en el
B, además de la arcilla que ya pudiera haber en el B y que no provenga
del A) y un color más claro que el anterior (por la escasez de materia
orgánica y la riqueza de sales minerales). En climas con una clara
estación seca se pueden producir costras por la precipitación intensa de
minerales.
C. HORIZONTE C
(O DE TRANSICIÓN): constituido por la roca madre en proceso de
meteorización, es decir, lo conforman fragmentos de la roca madre
rodeados de una matriz de naturaleza arenoso- arcillosa integrada por
minerales heredados y de alteración. El suelo crece hacia abajo, ya que
al alterarse la roca madre se incorpora al nivel C del suelo.
D. HORIZONTE D
(O ROCA MADRE): roca madre sin alterar.
5.10. FACTORES DE EDAFOGÉNESIS
5.10.1. CONCEPTO
La formación del suelo y su resultado final (es decir, el tipo de suelo
originado) dependen de una serie de factores que son elementos que
intervienen en el origen y evolución del suelo; entre estos factores de
edafogénesis destacan los factores físicos y biológicos.
5.10.2. FACTORES FÍSICOS
A. CLIMA
es el más importante condicionando la formación del suelo debido
principalmente a la temperatura y humedad. A mayor temperatura y
humedad mayor es la meteorización y la actividad de los seres vivos.
Ambos influyen en la formación del suelo al alterar la roca madre. En
climas húmedos y cálidos la meteorización química es muy intensa
dando suelos profundos, pero en climas fríos y secos la meteorización es
tan escasa que tarda mucho tiempo en formarse el suelo, que además
suele ser poco profundo; además los climas húmedos y cálidos también
provocan una gran densidad de seres vivos que favorecen también la
meteorización. La mayor o menor precipitación influirá también en la
formación de los horizontes al ser responsable del lavado o lixiviación
de partículas del horizonte A al horizonte B, y en caso de fuerte
evaporación y escasez de agua, se produce un ascenso de agua por
capilaridad, pudiendo originar el ascenso de sales disueltas en el agua
que al evaporarse precipitan formando costras de sal en la superficie del
suelo. El clima es tan importante que dos suelos que parten de rocas muy
distintas pero con el mismo clima, con el tiempo producen el mismo tipo
de suelo. Por último, el clima determina la intensidad de la erosión
(pérdida de suelo), por ejemplo un clima con escasas lluvias como el
nuestro, pero que cuando llueve lo hace con gran intensidad (lluvias
torrenciales) erosiona fácilmente nuestro suelo con escasa vegetación.
B. ROCA MADRE
la roca madre aporta al suelo la mayor parte de sus componentes
minerales (fertilidad del suelo) e influye en las primeras etapas de la
formación del suelo, sobre todo por su mayor o menor resistencia a la
meteorización. Si la roca se altera con facilidad, se forman suelos
profundos en relativamente poco tiempo; por el contrario, si la roca es
muy resistente a la meteorización, se originan suelos de poco espesor y
sin horizonte B. También es importante la permeabilidad de la roca
puesto que la humedad influye en la formación del suelo (por
meteorización y porque a más agua más seres vivos que intervienen
también en la formación del suelo).
C. TOPOGRAFÍA
afecta a la formación del suelo debido a la pendiente y a la orientación
geográfica. En zonas llanas se forman suelos profundos (menos erosión,
más meteorización y mayor infiltración de agua), mientras que en zonas
de pendiente el suelo es escaso, tanto por la mayor erosión del suelo
como por la menor infiltración de agua (ya que el agua produce mayor
meteorización directamente e indirectamente al permitir una mayor
cantidad de seres vivos). La orientación hacia el sur (solana) da peores
suelos que la orientación hacia el norte (umbría) que permite más
humedad y vegetación
D. TIEMPO
un suelo bien formado puede tardar unos 10.000 años en formarse.
Suelos muy profundos (selvas tropicales) han tardado más de un millón
de años en formarse. La degradación del suelo por los humanos es de
muy poco tiempo comparada con lo que tarda en formarse, por lo que el
suelo se considera un recurso renovable. Los suelos inmaduros o jóvenes
son aquellos que no han tenido tiempo para desarrollarse totalmente; en
cambio, son maduros aquellos suelos que están en equilibrio con el
medio (clima). El tiempo que tarda en formarse un suelo maduro varía
desde cientos de años en un clima cálido y húmedo a miles de años en
climas fríos y secos.
5.10.3. FACTORES BIOLÓGICOS
Los vegetales son los que aportan mayor cantidad de materia orgánica al
suelo, además de contribuir a la meteorización física por el crecimiento de
las raíces y a la química por carbonatación (el CO2 expulsado por las raíces
junto con el H2O del suelo degradan las calizas). Las plantas en general
contribuyen a mantener la fertilidad del suelo haciendo ascender los iones
(Ca2+, Mg2+, K+...) de los estratos inferiores del suelo (al tomarlos por las
raíces) a los tallos y hojas, abandonándolos después en la superficie al
descomponerse. Las bacterias y hongos son los agentes formadores del
humus y descomponen la materia orgánica en inorgánica para el crecimiento
de las plantas. En los climas fríos el crecimiento de las bacterias y hongos es
lento, y por tanto, el humus se puede acumular sobre el suelo. En los climas
muy cálidos y húmedos, la acción de los descomponedores es intensa y toda
la vegetación muerta es oxidada rápidamente. El humus es casi inexistente.
Las bacterias fijadoras del nitrógeno son capaces de fijar el N2 atmosférico
transformándolo en nitratos, aptos para la absorción radicular. Algunos
animales como la lombriz de tierra remueven el suelo mezclando sus
componentes, lo airean y enriquecen el suelo con sus heces.
5.11. TIPOS DE SUELOS
5.11.1. SUELOS ZONALES
Son aquellos que se forman cuando la influencia del clima domina sobre los
demás factores, son suelos maduros y evolucionados.
5.11.1.1. SUELOS DE LATITUDES ALTAS
Son suelos poco desarrollados, frecuentemente con una capa superficial
helada, permafrost, que solo se deshiela en el corto verano, la vegetación
es muy pobre a base de musgos, líquenes y algún arbusto; son los suelos
de la tundra.

5.11.1.2. SUELOS DE LATITUDES MEDIAS


A. PODSOLES
(SUELOS DE TAIGA); son suelos de clima frío o templado fresco,
donde las abundantes precipitaciones provocan un lavado intenso del
horizonte A. son suelos ácidos (las abundantes precipitaciones y la
gran cantidad de humus de descomposición muy lenta provocan la
acidez), con humus poco elaborado (las bajas temperaturas
enlentecen la descomposición de la materia orgánica). El fuerte
lavado al que se somete el horizonte A provoca que sea de color claro
(podsol significa ceniza en ruso) y un horizonte B rico en minerales.
Son suelos fértiles y suelen sustentar grandes bosques de coníferas
(taiga) como abetos, pinos, etc.

5.11.2. SUELOS INTRAZONALES


Son aquellos condicionados por factores distintos al clima como son la roca
madre o un mal drenaje (encharcamiento), es decir, el clima no es el factor
predominante en la formación de estos suelos
5.11.2.1. LEPTOSOLES
A. RANKER: aparecen cuando la roca madre es silícea (granito, gneis,
esquistos, etc)
B. RENDZINAS: cuando la roca madre es caliza (Ca CO3).
5.11.2.2. SUELOS HAMORFOS: Suelos con alta
presencia de sales.
5.11.2.3. SUELOS HIDROMORFOS: Debido al
encharcamiento:
A. GLEY: Se caracterizan por permanecer encharcados y
saturados de agua la mayor parte del año. En estas
condiciones no se produce ni la lixiviación ni el ascenso por
capilaridad. Por otra parte, el hierro no puede oxidarse
(medio anaerobio) al no entrar en contacto con el aire,
acumulándose en estado ferroso y dando lugar a
coloraciones verdosas o gris azulada (gley).
B. TURBERAS: En suelos encharcados la materia orgánica se
acumula en superficie y cuando la vegetación es abundante,
llegan a formarse las turberas, en las cuales se alcanzan
condiciones anaeróbicas que permiten la conservación del
carbono (la turba es rica en C).
5.11.3. SUELOS AZONALES: Suelos no evolucionados, son
formados en fuertes pendientes o sobre materiales recientes,
por lo tanto son poco desarrollados e inmaduros.
A. LITOSUELOS: fuertes pendientes, en los que la erosión es muy intensa.
B. REGOSOLES: sobre materiales recientes (dunas, aluviones, etc), son suelos
conformados pormateriales sueltos no consolidados carentes de horizontes,
como suelos arenosos, en los que el agua se infiltra con rapidez, sin producir
apenas meteorización química ni la aparición de un manto importante de
vegetación.
5.12. LA EROSIÓN (DEGRADACION DEL SUELO)

1. Concepto

La degradación del suelo es la pérdida de la productividad de un suelo,


debido a la contaminación, una disminución de la fertilidad y/o erosión.

Es la pérdida de suelo. La erosión implica denudación y transporte, ya que


los agentes erosivos como el viento, el agua y el hielo denudan el terreno
transportando los materiales erosionados hacia otra parte donde
sedimentaran.
Pueden ser de origen natural o antrópico:
La natural es debida principalmente a la frecuencia y distribución de
precipitaciones aunque la mayor parte de la erosión es producida por el
hombre (erosión antrópica), la cual, a diferencia de la natural es producida a
mayor velocidad que la formación del suelo.
La erosión antrópica es debida a las actividades humanas como el
sobrepastoreo, incendios provocados, arado del terreno, eliminación de la
cubierta vegetal, que dejan el suelo mucho más vulnerable ante los agentes
erosivos (viento, agua y hielo principalmente).
Las dos erosiones más importantes son la provocada por el agua (hídrica) y
la provocada por el viento (eólica).

a) Erosión hídrica

Es la erosión producida por el agua (Es la perdida de suelo producida


por el agua).

(1) Factores desencadenantes.

La lluvia erosiona más cuanto más llueve y cuanto mayor sea su


intensidad, la erosión es mayor a más cantidad de precipitaciones y
a la duración de esa precipitación. Además la naturaleza del suelo
aumenta la erosión cuanto menor sea su permeabilidad y la cohesión
de sus elementos (estructura), ya que a mayor permeabilidad más
agua se infiltra y menos agua queda en superficie para poder
erosionar, y cuanto mayor sea la cohesión (unión) de las partículas
del suelo, más difícilmente el agua las podrá erosionar (al estar
fuertemente unidas, al agua le cuesta más separarlas y además son
de mayor tamaño que separadas por lo que al agua le costaría más
poder transportarlas). También la pendiente aumenta la erosión, a
mayor pendiente mayor erosión. A menor vegetación mayor erosión
y las acciones humanas como deforestación, incendios, obras de
ingeniería civil, facilitan enormemente la erosión por el agua. Las
obras de ingeniería civil como construcción de aeropuertos,
autovias, lleva aparejado grandes movimientos de tierra y desmontes
que ocasionan la perdida de vegetación, la formación de cárcavas,
deslizamientos y otros procesos erosivos con la consiguiente pérdida
de suelo.

(2) Formas de erosión hídrica.

Las formas más comunes en las que se manifiesta la erosión hídrica


son:

a) Arrastres de suelos en superficie:


- Laminar. El agua que desciende uniformemente por una
pendiente remueve delgadas capas de suelo. No es fácil de
detectar pero año tras año se pierden láminas de suelo.
- En surcos. El agua no discurre uniformemente sino que se
concentra en pequeñas corrientes que abren surcos o regueros
de escasa incidencia (varios centímetros).
- En cárcavas. La confluencia de surcos abre profundas
incisiones en el terreno de varios metros de profundidad y
anchura (cárcavas) que crecen hasta transformarse en
barrancos.

b) Movimientos en masa:
Coladas de barro y deslizamientos del terreno:
Se producen en suelos muy permeables y sucede tras un período
de lluvias prolongadas donde se desplaza el terreno de forma
lenta (deslizamientos) o rápida (coladas de barro) a causa de la
gravedad.

b) Erosión eólica.

Provocada por el viento, predomina en lugares de clima seco, con


vegetación escasa y vientos frecuentes.

(1) Factores desencadenantes.

Cuando las partículas del suelo están disgregadas y además son de


pequeño tamaño son más susceptibles de ser erosionadas por el
viento. Un suelo seco es más fácilmente erosionable. La
vegetación frena el viento protegiendo de su erosión y la topografía
determina lugares con mayor o menor exposición al viento. La
intensidad del viento determina el tamaño de las partículas que
pueda transportar.
2. Factores:

La degradación puede ser debida al hombre (factores antrópicos) o a causas


naturales (factores naturales).

 Antrópicos:

- Deforestación; facilita la erosión por la pérdida de la cubierta


vegetal.
- Pastoreo excesivo; afecta tanto por eliminación de la cubierta
vegetal, como por la pérdida de estructura del suelo debido a la
compactación por el pisoteo, que impide la aireación del suelo y
disminuye su porosidad.
- Prácticas agrícolas inadecuadas; contaminación (plaguicidas y
herbicidas), quema de rastrojos que elimina el aporte de materia
orgánica, la roturación a favor de pendiente que favorece la erosión,
el exceso de fertilizantes en climas cálidos que asciende por
capilaridad formando costras salinas en la superficie del suelo,
suelos sin vegetación (entre cultivo y cultivo) o con poca densidad
vegetal (el cultivo de árboles frutales deja mucho suelo desnudo
entre árbol y árbol)
- Extensión inadecuada del regadío; se trata de explotar suelos de muy
poca calidad agrícola (inadecuados para el cultivo). Como por
ejemplo suelos salinizados. Pero que se explotan porque hay agua.
- Sobreexplotación de acuíferos; hace descender el nivel freático, por
lo que muchas plantas no pueden superar una época de sequía
prolongada. También puede acabar por agotar el agua disponible
para el riego o puede producir la entrada en el acuífero de agua de
mar; si el acuífero está cerca del mar se saliniza el agua del acuífero
y se riega con agua salada que degrada el suelo.
- Minería y canteras a cielo abierto; producen desmontes facilitando
la erosión al igual que las grandes obras de infraestructura, además
en muchos casos la minería suele contaminar el suelo con metales
pesados.
- Abandono de tierras de cultivo; después de muchos años las tierras
de cultivo no son productivas porque la agricultura intensiva ha
acabado con todos sus nutrientes, con lo que su abandono deja un
suelo poco productivo y muy degradable que será fácilmente
erosionable por la escasa vegetación que puede asentarse en este tipo
de suelo.

 Naturales:
- Climáticos; los factores climáticos más importantes en la
degradación del suelo son las precipitaciones y el viento ya que son
los que producen la erosión, no sólo es importante la cantidad de
precipitación que cae en una zona sino también su distribución
temporal. Por ejemplo: en nuestra región la mayor cantidad de
precipitaciones se concentran en unos pocos días con lluvias muy
torrenciales con gran capacidad de erosión, y sin apenas vegetación
que frene la erosión por llover poco el resto del año.
- Características edáficas y sustrato litológico; la naturaleza del suelo,
la textura, estructura, composición mineralógica y la cantidad de
materia orgánica del suelo condicionan la mayor o menor
susceptibilidad a la erosión. Por ejemplo: en terrenos permeables la
erosión es menor, suelos muy cohesionados (buena estructura) son
más resistentes a la erosión, dureza del suelo, tamaño de las
partículas del suelo.
- Topografía; en terrenos con pendiente la erosión es mucho mayor.
La orientación hacia el norte tiene más humedad y más vegetación
que protege de la erosión.
- Cobertura vegetal; cuanto más vegetación menos erosión porque la
vegetación frena el avance del agua en las pendientes y amortigua el
golpeteo de las gotas de lluvia, además la vegetación ejerce una
pantalla contra el viento.

3. Tipos

A. Degradación biológica:

La degradación biológica es causada por la pérdida de la cubierta vegetal y


disminución del porcentaje de la materia orgánica. La pérdida de cubierta
vegetal deja desnudo al suelo frente a la erosión que puede ser debida a una
tala, incendio, sobrepastoreo, sequía. La disminución del porcentaje de la
materia orgánica puede ser debida a la eliminación de los restos de las
cosechas, como la quema de rastrojos, al empleo de herbicidas, a la
eliminación de los organismos formadores del humus, como las lombrices
(los plaguicidas matan también a los animales beneficiosos) y el uso de
fertilizantes químicos que no aportan materia orgánica.

B. Degradación física:

Prácticas de cultivo inadecuadas: la roturación a favor de pendiente que


favorece la erosión, la mezcla de horizontes por la roturación profunda.
La compactación superficial: altera la estructura del suelo disminuyendo la
permeabilidad y aireación, es producida por maquinaria pesada o por pisoteo
tanto del ganado como de personas.

C. Salinización.

La salinización del suelo es la presencia en el suelo de una o varias sales en


concentraciones muy elevadas. Ésta impide a las raíces de las plantas
absorber agua por ósmosis cuando la concentración de sales es mayor en el
suelo que en la raíz. Puede ser de origen natural debido a la meteorización de
los minerales del suelo que liberan muchas sales (ejemplo suelos cuya roca
madre es yeso liberan sulfatos) o puede ser de origen antrópico debido a que
se riega con aguas de poca calidad (muchas sales) sobre todo cuando el clima
es seco ya que se forma una costra superficial de sales al ascender el agua
por capilaridad debido a la fuerte evaporación; en climas húmedos la costra
salina es lavada por la lluvia arrastrándola en profundidad. Además las sales
dificultan la hidrólisis de las arcillas y el suelo se vuelve asfixiante al reducir
su porosidad y permeabilidad (por acumulación de las arcillas). Se ha
estimado que la salinización está reduciendo la productividad en una cuarta
parte de las tierras de regadío en todo el mundo (en nuestra región, el riego
con acuíferos salinizados saliniza nuestros suelos).

D. Contaminación química.

Diversas actividades humanas pueden provocar directa o indirectamente la


contaminación del suelo, como por ejemplo el abuso de fertilizantes
inorgánicos para compensar la pérdida de fertilidad natural, que puede
acarrear una alteración del equilibrio químico. El uso de plaguicidas o
biocidas acarrea riesgos, ya que algunos tienden a acumularse al no ser
fácilmente degradables (incluso algunos pueden producir mutaciones y la
mayoría suelen matar a especies útiles como las lombrices). La lluvia ácida
además de aumentar los iones H+ en el suelo, produce una alteración en la
disponibilidad de sales minerales, ya que algunas sales se insolubilizan a pH
ácido e incluso aumenta la solubilidad de elementos perjudiciales como el
aluminio. Otras fuentes de contaminación es por metales pesados (Pb, Cd,
Hg) liberados por las industrias y por aguas residuales urbanas con alta carga
contaminante.

4. Consecuencias de la degradación del suelo.

La erosión del suelo disminuye su productividad, haciendo crecer menos


vegetación y dando lugar con el tiempo a desiertos, en los que la erosión
(pérdida de suelo) no deja suelo para que pueda crecer la vegetación. La
erosión, por lo tanto, conduce a la desertización que es la formación de
desiertos. Otras consecuencias relevantes de la erosión son:

- La erosión disminuye el rendimiento de los cultivos. A mayor erosión


menor productividad y para compensarlo se añaden más fertilizantes,
aumentando el gasto para el agricultor, con lo que aumenta el coste de
la agricultura.

- Colmatación de embalses. La erosión arrastra materiales del suelo que


se depositan en embalses, ríos y sistemas de drenajes naturales y
artificiales obstruyéndolos y colmatándolos.

- Pérdida de recursos naturales (suelo, agua y material vegetal). El suelo


al ser donde se desarrolla y asienta la vida (sobre todo en los
ecosistemas terrestres) es donde se producen muchos de los recursos
naturales como el alimento, que dejarán de producirse o disminuirá su
producción si el suelo pierde productividad a causa de la erosión. La
erosión al transportar las partículas de la superficie del suelo como
restos vegetales, son depositados lejos del lugar de origen, perdiendo
esos recursos (hubiera habido más aporte de materia orgánica al suelo).
El suelo erosionado tiene menos capacidad de retener agua. La erosión
destruye paisajes como lugares verdes de ocio, que son recursos
naturales utilizados de recreo, ejercicio (pasear por ejemplo) y
relajación del estrés urbano acumulado.

- Aguas subterráneas. La erosión disminuye la permeabilidad del suelo,


por lo que habrá menos recargas en los acuíferos, además el suelo
erosionado no retiene agua por lo que se coge más agua de los acuíferos
(hace falta regar más), haciendo descender el nivel freático, por lo que
muchas plantas no pueden superar una época de sequía prolongada.

- Aumento de la frecuencia y gravedad de las inundaciones. A menos


vegetación mayor es el riesgo de inundación, ya que la escasez de
vegetación no es suficiente para frenar el avance del agua, el agua a más
rapidez, menos se infiltra y más cantidad de agua se acumula en
superficie aumentando las inundaciones.

- Producción de energía y depuradoras. Afecta a la producción de energía


hidroeléctrica que aprovecha la energía del salto de agua para producir
electricidad, debido a la colmatación de los embalses (los embalses
tienen una vida media de unas pocas décadas ya que se colmatan de
sedimentos disminuyendo su profundidad, no pudiendo acumular
suficiente cantidad de agua). Al llevar el agua gran cantidad de
sedimentos aumenta el trabajo en las depuradoras por ejemplo se
necesita más tiempo para que decanten la gran cantidad de partículas
erosionadas y aumentan los fangos.

- Deterioro de la calidad de vida. La erosión disminuye el rendimiento


del suelo dando menores beneficios, además de disminuir las zonas
verdes de ocio y recreo.

- Desertificación. La erosión del suelo conduce a la desertificación que


es la degradación del suelo (pérdida de productividad del suelo) física,
química y biológica, que lo incapacita para sustentar vegetación
productiva, produciéndose con el tiempo la formación de una zona
desértica.