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Anfibios

Los anfibios modernos han colonizado prácticamente todos los ecosistemas


terrestres y solo son extraños en aquellas regiones que tienen climatología
extrema, ya sea por exceso de frío o de aridez. La mayor parte son nocturnos y,
como estrategia para controlar el equilibrio hídrico corporal, están más activos
cuando hay humedad o pasan directamente mucho tiempo dentro del agua. En
este sentido, un órgano clave para la supervivencia de estos animales –y en gran
medida responsable de su evolución a la vida terrestre– es la piel. Además de
proteger los órganos internos y ayudar a la respiración, la piel de los anfibios,
extremadamente permeable y carente de pelos o escamas, es fundamental para
regular eficazmente la pérdida y absorción de agua y, en consecuencia, garantizar
la homeostasis. En algunos casos, como en el de los sapos, las salamandras y
muchas ranas tropicales, la piel contiene sustancias tóxicas como medio de
defensa ante los depredadores.

Los anfibios son los vertebrados terrestres más antiguos que hay. Pero a
diferencia de la mayoría de los animales que integran dicha clasificación, los
anfibios atraviesan una metamorfosis durante su desarrollo, es decir, una serie de
cambios morfológicos profundos que distinguen las etapas puntuales de su ciclo
de vida.

Ciclo de vida del anfibio

El ciclo de vida de los anfibios consta de varias partes:

Renacuajo: Esta es su primera forma antes de emplear la metamorfosis para


llegar a la fase adulta.

Fase adulta: Esta se logra gracias a los cambios morfológicos que tienen en su
ADN después de la mutación que utilizan para llegar a esta fase de su vida siendo
está la última.

Para llegar a esta segunda etapa, su aspecto final las hace tener cuatro
extremidades móviles que usan para poder moverse, teniendo a su vez un cuerpo
ectodermo al igual que los peces y reptiles.

Regulan su temperatura corporal gracias al medio ambiente dónde se encuentra.


Son animales a sangre fría.

¿Cómo es su metamorfosis?

Cuando los huevos de los anfibios eclosionan, salen a la luz pequeñas larvas
denominadas renacuajos capaces de adaptarse al medio acuático que habiten. La
forma que tienen suele ser común entre todos los tipos que existen: Branquias,
boca grande y redonda, con una cola larga y ausente de patas.

Antes de empezar la metamorfosis, es capaz de llegar a alcanzarla gracias a los


alimentos que ingiere. Siendo un animal omnívoro adquirirá los nutrientes
necesarios para estar preparado para la metamorfosis que lo convertirá en adulto.

Cuando estos cambios empiezan a desarrollarse se pueden ver a la legua que


están en este proceso gracias a que las primeras características que se puedan
observar es que pierden por completo la cola que tienen siendo renacuajo y
empiezan a salirle extremidades, qué son las patas que van a usar a partir de este
momento.

Su metamorfosis que es lenta pero progresiva, pierden las branquias y empiezan a


desarrollar en el interior de su cuerpo pulmones de los cuales son el nuevo órgano
vital que les ayudará a respirar. Cuándo llega este momento también se
convertirán en animales terrestres ya que pueden sobrevivir fuera del agua gracias
a su respiración.

Cuando los anfibios son completamente adultos, ya son capaces de abandonar el


agua para convertirse totalmente en anfibios terrestres. Y no, no es que
definitivamente pueda prescindir del agua, ya que la necesita debido a su cuerpo y
morfología. Necesitan humedad continuamente.