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“Año del Diálogo y Reconciliación Nacional”

RESUMEN ANALÍTICO
DIVERSIDAD ÉTNICA, CULTURAL Y
LINGÜÍSTICA EN EL PERÚ

PROFESOR: Aguilar Polo Aniceto

CURSO: Antropología Social

INTEGRANTES: Bauman Eugenio Leslye V.


Borja Atencia Roxana A.
Reátegui Sinarahua Jesica
Tejada Peso Darwin

Pucallpa-Perú
2018
DIVERSIDAD ÉTNICA, CULTURAL Y LINGÜÍSTICA EN EL PERÚ

Somos un país diverso y nos cuesta reconocerlo. Somos uno de los países más
grandes del mundo. Si preguntamos a jóvenes estudiantes por el lugar que ocupa
el Perú por el tamaño de su territorio, pocos aciertan, no sólo por ignorancia sino
por baja autoestima, pocos creerían que estamos entre los 20 países más
grandes del mundo.
Dentro de ese inmenso territorio, poseemos una enorme diversidad geográfica,
biogenética y también cultural. Las dos primeras son ya valoradas positivamente,
pero nos cuesta hacer lo mismo con nuestra variedad de razas, lenguas,
religiones, costumbres, tradiciones.

El Perú es un país multilingüe, donde se estima se hablan 43 lenguas como


maternas. La más extendida es el español (80,2% de los habitantes como lengua
materna), seguido por las lenguas indígenas, principalmente las lenguas
quechuas (16,6% en conjunto) y el aimara (2,3%). A nivel político, son idiomas
oficiales el español y, en las zonas donde predominan, el quechua, el aimara y
las demás lenguas aborígenes; sin embargo se estima que hasta el momento se
han identificado hasta 96 lenguas y dialectos distribuidos a lo largo y ancho de
nuestro territorio.

En la Amazonía existen 47 grupos étnicos, agrupados en 12 familias lingüísticas;


además hay grupos de colonos provenientes de la sierra y población mestiza
que habita en las ciudades, más los descendientes de alemanes y nativos de
Pozuzo.

En la sierra existen 2 grupos étnicos: los quechuas que comparten costumbres


y similitudes de la lengua y que viven en el centro y sur del país y Lima. Y los
aimaras que viven en Tacna, Moquegua y el departamento de Puno, asimismo
en la sierra norte. Las ciudades serranas se encuentran pobladas de mestizos y
campesinos que comparten una fuerte identidad cultural

En los grupos costeños esta la población afroperuana concentrada en Ica, las


ciudades costeñas albergan a descendientes de chinos que arribaron en el siglo
XIX para trabajar en las haciendas, en las islas guaneras y en la construcción de
ferrocarriles. En 1899, arribaron los japoneses que también trabajaron en las
haciendas agro exportadoras. También vinieron europeos: alemanes, italianos y
yugoslavos, muchos de ellos vinieron incentivados por la ley de1872, que
otorgaba facilidades para colonizar la selva. Viven en las ciudades.

Si bien es cierto muchos de nosotros mismos, si bien reconocemos la diversidad


cultural, étnica y racial porque nos la cruzamos en las calles, o en nuestra propia
casa, o en nuestro propio cuerpo, tenemos dificultades para aceptarla como algo
positivo. Nos es difícil estar cómodos mirándonos al espejo y aceptando la
imagen cultural y racial mente diversa que el espejo nos devuelve. Cuando la
aceptamos, la diversidad aparece casi como un castigo. Por lo menos hasta hace
una generación, era frecuente escuchar esta queja: "¿por qué no nos
conquistaron los ingleses? En ella se traslucía una crítica a los españoles,
considerados flojos y abusivos, pero también la oculta creencia de que los
ingleses hubieran exterminado a los indios. Porque no hay que olvidar que los
pueblos quechuas, aimaras y amazónicos, denominados indios, indígenas o
aborígenes, han sido y en cierta medida siguen siendo, junto a los afroperuanos,
la parte negada o vergonzante de nuestra diversidad étnica y cultural. Los
tiempos han cambiado, mucha agua ha corrido bajo los puentes, los pueblos
indígenas se han liberado de la servidumbre, muchos han migrado a las
ciudades, han ganado el derecho al voto y nadie se atrevería a repetir las
palabras de Alejandro Octavio Deustua (filosofo). Sin embargo, aún hoy es difícil
que aceptemos nuestra diversidad cultural como un activo, más allá del folklore
y del turismo. Si no apreciamos el valor de la diversidad, perdemos una
oportunidad de conocer todo el bagaje cultural que poseen los diversos grupos
étnicos o minorías y por lo tanto desperdiciamos el potencial creativo que esa
cultura posee. Por eso, el respeto a la diversidad nos predispone al diálogo, al
aprecio y encuentro con aquellos que consideramos diferentes.

Si el desarrollo consiste en el despliegue de capacidades y en el poner a las


poblaciones en condiciones de construir su propio futuro, definitivamente
debemos contar con el potencial creativo que da la diversidad cultural. La
diversidad aporta una multiplicidad de miradas y soluciones a los problemas y en
este sentido también se constituye en una herramienta para el desarrollo. Por lo
tanto hay que fomentarla y no pretender desaparecerla.