Vous êtes sur la page 1sur 11

Miguel Ángel Asturias

1. GUATEMALA proclamándote va su gritería...


(Cantata) ¡Patria de las perfectas aves, libre
1954 vive el quetzal y encarcelado muere,
¡Patria de las perfectas luces, tuya la vida es libertad, Patria, lo sabes!
la ingenua, agraria y melodiosa fiesta, ¡Patria de los perfectos mares, tuyos
campos que cubren hoy brazos de de tu profundidad y ricas costas,
cruces! más salóbregos hoy por tus pesares!
¡Patria de los perfectos lagos, altos ¡Patria de las perfectas mieses, antes
espejos que tu mano acerca al cielo que tuyas, júbilo del pueblo, gente
para que vea Dios tantos estragos! con la que ahora en el pesar te creces!
¡Patria de los perfectos montes, cauda ¡Patria de los perfectos goces, hechos
de verdes curvas imantando auroras, de sonido, color, sabor, aroma,
hoy por cárcel te dan tus horizontes! que ahora para quién no son atroces!
¡Patria de los perfectos días, horas ¡Patria de las perfectas mieles, llanto
de pájaros, de flores, de silencio salado hoy, llanto en copa de
que ahora, ¡oh dolor!, son agonías! amargura,
¡Patria de los perfectos cielos, dueña no la apartes de mí, no me consueles!
de tardes de oro y noches de luceros, ¡Patria de las perfectas siembras,
alba y poniente que hoy visten tus calzan
duelos! con hambre de maíz sus pies
¡Patria de los perfectos valles, tienden desnudos,
de volcán a volcán verdes hamacas los que huyen hoy, tus machos y tus
que escuchan hoy llorar casas y hembras!
calles!
¡Patria de los perfectos frutos, pulpa 2. SALVE GUATEMALA
de paraíso en cáscara de luces,
agridulces ahora por tus lutos! ¡Salve Guatemala!
¡Patria del armadillo y la luciérnaga ¡Salve, Guatemala del anhelo y de las
del pavoazul y el pájaro esmeralda, alas rubias dos veces extraída del
por la que llora sin cesar el grillo! amor!
¡Patria del monaguillo de los monos, ¡Salve, Guatemala del no callado
el atelcolilargo, los venados, musical silencio!
los tapires, el pájaro amarillo ¡Salve, mano del Bien!
y los cenzontles reales, fuego en ¡Salve mano de Dios!
plumas Puertas son las espaldas. No veas
del colibrí ligero, juego en voces extramuros.
de la protesta de tus animales! Puertas de hueso y carne a la entrada
Loros de verde que a tu oído gritan del mundo, en la ciudad del grito,
no ser del oro verde que ambicionan donde se lustran las botas con sangre,
los que la libertad, Patria, te quitan. militares de muerte.
Guacamayas que son tu plusvalía ¡No veas! Las espaldas del hombre
por el plumaje de oro, cielo y sangre, encadenado oculten la visión de las
cárceles llenas, los muros fusilados, hombre y el que la Patria un día tenía
los caminos huyendo pavoridos en sus relojes, hoy el filibustero le
¡No veas, lo que fue ameno entre cuenta las jornadas para que
campos de flores, fiesta del poderío satisfaga su ambición de pirata...
del hombre ciudadano, hoy convertido ¡Oh, tardanza del fuego, del huracán y
en yugo, picota y sacristía! el rayo!
¡Ciégate la ventura de no ver y deja ¡Patria con su cintura de bisagra
que nosotros no apartemos los ojos de quebrada!
ti que eres esposa, madre, hija, ¿Que otro atributo el suyo que su
doncella, hoy vendida al extraño! ¡Oh esbeltez?
castigo! ¡Castigo! ¿Que otro atributo, en alto, que el
Nadie mueve los labios y todos ven cántaro con agua?
incrédulos, ven de día y de noche, lo ¿Que borceguí más fino que la piel de
que, Patria, no veas, al gran filibustero su planta?
morder los onomásticos de tus senos ¡Salid, filudas llamas y degollad
granudos de tierra cariñosa, huesudo cosechas!
carnicero, y a los que te vendieron ¡Hay que incendiar la tierra contra el
cuidar que no interrumpa ninguno el filibustero!
festín de oro. No es un mito el veneno que
Sople el viento la antorcha de colores adormece y enjuta, las cadenas del
que pinta con su luz tu firmamento, la hielo, el vinagre en la esponja...
noche oculte el día para siempre, el ¡Poblad de muerte el tiempo!
gran filibustero con ojos animales ¡Poblad de muerte el mundo!
devora intimidades de la Patria, la ¡Ni una isla de vida!
palpa igual que un pelotero y la aguija ¡Ni una isla de sueño!
para que de vergüenza se desmaye ¡La Patria fue vendida al gran
en sus brazos... filibustero!
¿Por qué Dios es tan malo que no se Los árboles se duermen en invierno.
apaga el cielo? Así la Patria duerma mientras ellos
Sálgase el mar y barra con la tierra y imperen, el gran filibustero y los mil
los lagos, tanta dulzura, tanta riqueza cancerberos, así la Patria duerma
acumulada, un terremoto acabe con mientras ellos dominen, así la Patria
todo para siempre, el gran filibustero, duerma en espera del día en que
baboso de tabaco, taladra con su habrá que decir a las estrellas, brillen,
idioma trepidante el oído de aroma de a las aguas reflejen la alegría sonora
la Patria, que ya no tiene nombre... de la cara del cielo y a los muertos
¿Porque Dios es tan malo que no se despierten que ha llegado la hora del
apaga el cielo? hogar sin verdugos, de la vida sin
No hay tiempo en las arenas de las miedo, de la tierra sin amos, de la
esclavitudes. siembra y cosecha de los preciosos
En las hojas, hay tiempo, en las granos, del día venturoso de abrir los
ramas, los troncos y raíces, hay ese brazos todos para echarnos al cuello
tiempo vivo que es del que vive el de la Patria querida y decirle con lluvia
de júbilo en los ojos, estás entre tus teponpón, teponpón, teponastle,
hijos, y ellos están contigo. tepón, teponpón, tepón, teponpón,
teponpón, teponpón, teponpón...
3. TECUN-UMAN Quetzalumán, el de las tunas verdes,
el de las altas tunas verdes, verdes,
Tecún-Umán, el de las torres verdes, el de las tunas verdes, verdes, verdes.
el de las altas torres verdes, verdes, el Las astas de las lanzas con metales
de las torres verdes, verdes, verdes, preciosos de victoria de relámpago
y en fila india indios, indios, indios y los penachos despenicados
incontables como cien mil zompopos: entre los estandartes de las tunas
diez mil de flecha en pie de nube, mil y el desmoronamiento de la tierra
de honda en pie de chopo, siete mil nublada y los lagos que apedrean
cerbateneros y mil filos de hacha con el tún de sus tumbos sin espuma.
en cada cumbre ala de mariposa Tún, munición de guerra de Tecún
caída en hormiguero de guerreros. que llama, clama, junta, saca hombres
Tecún-Umán, el de las plumas verdes, de la tierra para guerrear el baile
el de las largas plumas verdes, verdes, de la guerra que es el baile del tún.
el de las plumas verdes, verdes, Tún, tambor de guerra de Tecún,
verdes,verdes, verdes, Quetzal de ciego por dentro como el nido túnel
varios frentes y movibles alas en la del colibrí gigante, del Quetzal,
batalla, en el aporreo de las mazorcas el colibrí gigante de Tecún.
de hombres de maíz que se Quetzal, imán del sol, Tecún, imán
desgranan picoteados por pájaros de del tún, Quetzaltecún, sol y tún, tún-
fuego, en red de muerte entre las bo del lago, tún-bo del monte, tún-
piedras sueltas. bo del verde, tún-bo del cielo, tún,
Quetzalumán, el de las alas verdes y tún, tún, tún-bo del verde corazón
larga cola verde, verde, verde, verdes del tún, palpitación de la primavera,
flechas verdes desde las torres en la primera primavera tún-bo
verdes, tatuado de tatuajes verdes. de flores que bañó la tierra viva.
Tecún-Umán, el de los atabales, ruido ¡Abuelo de ambidiestros! ¡Mano
tributario de la tempestad en seco de grande para cubrirse el pecho con
los tamborones, cuero de tamborón tlascalas y españoles, fieras con cara
medio ternero, cuero de tamborón que humana! ¡Varón de Galibal y Señorío
lleva cuero, cuero adentro, cuero en de Quetzales en el patrimonio
medio, cuero afuera, cuero de testicular del cuenco de la honda,
tamborón, bón, bón, borón, bón, y barba de pájaros goteantes
bón, bón, borón, bón, bón, bón, borón, hasta la última generación de jefes
bón, pintados con achiote rojo y pelo de
bón, borón, bón, bón, bón, borón, bón, frijol enredador en penachos de
bón, pepitoria de trueno que golpea águilas cautivas!
con pepitas gigantes en el hueso del ¡Jefe de valentías y murallas
eco que desdobla el teponastle, de tribus de piedra brava y clanes
teponpón, teponpón, teponastle, de volcanes con brazos! Fuego y lava.
¿Quien se explica los volcanes sin las diademas del hombre,
brazos? para defender nuestra heredad,
¡Raza de tempestad envuelta en el patrio elemento terrenal
plumas sin tráfago de dueños;
de Quetzal, rojas, verdes, amarillas! tenemos las llaves del futuro
¡Quetzalumán, la serpiente coral donde comienza el tiempo
tiñe de miel de guerra el Sequijel y el cielo que atraviesa
el desangrarse el Arbol del Augurio, el caminante de las sandalias de oro.
en el augurio de la sangre en lluvia,
a la altura de los cerros quetzales Vestimos nuestro plumaje, orlamos
y frente al Gavilán de Extremadura! nuestros pechos de acolchado silencio
¡Tecún-Umán! con la flor heroica, candente,
Silencio en rama... y empezamos a batallar en las
Máscara de la noche agujereada... montañas, en los campos,
Tortilla de ceniza y plumas muertas en la ordenación de los telares,
en los agarraderos de la sombra, de las palabras conjugadas con rocío,
más alla de la tiniebla, en la tiniebla de las herramientas bañadas de
y bajo la tiniebla sin curación. sudor, de los candelarios de turquesa
El Gavilán de Extremadura, uñas, y jade, petrificados en las escalinatas
armadura y longinada lanza... de los vertederos
¿A quién llamar sin agua en las de silencio lunar.
pupilas? Tuvimos la mañana en el pecho.
En las orejas de los caracoles sin Los ojos de las mujeres de senos en
viento yunta vieron amanecer entre criaturas
a quién llamar... a quién llamar... y amamantó a los hijos la leche
¡Tecún-Umán! ¡Quetzalumán! tributaria del bien y la alegría.
No se corta su aliento porque sigue en Tuvimos la mañana en las manos.
las llamas Tuvimos la mañana en la frente.
Una ciudad en armas en su sangre Y nadie avanzó allá de las pestañas
sigue, una ciudad con armadura del mar, espumosas, salobres,
de campanas en lugar de tún, dueña y nadie alteró el ritmo de su paso.
de semilla de libertad en alas Las cabezas movíanse en redor de los
del colibrí gigante, del quetzal, cuellos, al inclinarse para la
semilla dulce al perforar la lengua reverencia, alzarse para andar
en que ahora le llaman ¡Capitan! erguidas o volverse de un lado a otro:
¡Ya no es el tún! ¡Ya no es Tecún! ¿Cuántas cabezas?
¡Ahora es el tán-tán de las campanas,
Capitán! La selva las contaba. Cuantas
cabezas firmes en los cuellos, en los
hombros, el tórax, las piernas, las
4. HABLA EL GRAN LENGUA pantorrillas, los tobillos y el lenguaje
de los dedos de los pies de la raza que
Ceñimos las diademas del fuego, sosegó caminos.
Una gran asamblea. El monte claro de la luna es en tu
Agua nacida de las rocas, los ojos en mano lago abuelo con doce templos a
las caras. la orilla.
Grandes o pequeñas gotas de agua, De allí partió tu pueblo niño
las pupilas, en las caras de piel lisa, -modela, pinta, esculpe, teje- a la
fresca, pulida por el viento, húmedo conquista de la aurora.
lunar. Polvo de luz en la tiniebla, línea del sol
Veían. Hablaban. Inexistentes y en la canora carne del cuenco de mi
existentes. mano, caracol hondo en que palpitan
Su presencia era el hablar y el callar. atlantes ríos acolchados
Las manos en balanzas de antebrazos y otros más rápidos, suicidas.
con brazaletes que pesaban el dicho Oigo pegando mis oídos al mapa vivo
del sabio, daban alas a la elocuencia de tu suelo que llevo aquí, aquí en las
del vidente y se abrían y cerraban, manos, repicar todas tus campanas,
como hojas de adormidera en los parpadear todas tus estrellas.
antebrazos dolidos del extático, Al desposarme con mi tierra haced,
quietud que rompió el Gran Lengua, al amigos, mi sortija con la luciérnaga
que seguían las luciérnagas entre la más sola.
luz y el sueño, las joyas, el colibrí, La inmensa noche de mi muerte
la pelambre graciosa de la mazorca de duerma mi sien sobre mi mano con la
maíz verde, luciérnaga más sola.
la cárcel de los tatuajes 6. ES EL CASO DE HABLAR
y las pieles de venadas que lo hacían Madre, te bendigo porque supiste
distante. hacer de tu hijo un hombre real y
enteramente humano.
5. AUTOQUIROMANCIA Él triunfará en la vida. Se marcha y es
Leo en la palma de mi mano, el caso de hablar de su regreso.
Patria, tu dulce geografía. Cuando veas volver, en un día de
Sube la línea de mi vida con trazo igual fiesta, un viador que en la mano
a tus volcanes y luego baja como línea luzca preciosas joyas y haga notorios
de corazón hasta mis dedos. paso y ademán -¿insolencia, dinero o
Mis manos son tu superficie, la buena suerte?-; no salgas a su
estampa viva de tu tacto. encuentro, puede no ser tu hijo.
Mapa con montes, montes, montes,
los llamaré Cuchumatanes, como Madre, si mirando el camino se
esas cumbres que el zafiro del Mar del acongoja tu alma y tras la tapia asoma
Sur ve de turquesa. entonces un caminante que trae gran
El Tacaná, dedo gigante, guarde la renombre, espada poderosa, ceñidas
entrada del asombro donde el maíz se armaduras, en la frente la palma de la
vuelve grano ya comestible para el victoria, y gesto de sigamos adelante,
hombre, cereal humano de tu carne. por mucho que eso valga vale muy
poca cosa el poder de la espada, el
oro y el renombre; no salgas a su de mis antepasados la historia de mi
encuentro, puede no ser tu hijo. casa, la gloria de mi nombre, y guardo
en esos cofres que siempre están
Madre, si aspirando el aroma de una abiertos el retrato de bodas de mis
flor en un día de otoño gris y abuelos muertos.
meditabundo oyes que alguien te
llama y te dice: ¡Señora, allá por el 8. ELLA LO DIJO EN UN
camino viene un gran señor del brazo POEMA
de su amada, conoce todo el mundo, Va pasando esta pena, la pena de la
en la pupila clara trae la mar que añora vida, la pena que no importa, tú la has
y en su copa de mieles un sabor de sentido larga, yo la he sentido corta y
aventura!; no salgas a su encuentro, aún está distante la tierra prometida.
puede no ser tu hijo. A nuestro paso errante fatal es todo
empeño, toda esperanza es muerta,
Madre, si en el invierno, después de toda ilusión fallida ...
haber cenado,estás junto al bracero Yo guardaré tu nombre, yo velaré tu
pensando con desgano, oídos a la sueño, yo esperaré contigo los
lluvia que cae sobre el techo, y en eso, primeros albores, yo enjugaré tu llanto
puerta y viento... Es alguien que ha cuando conmigo llores, y cuando ya no
entrado descubierta la frente y quieras que camine contigo déjame
herramienta en la mano, levántate a su abandonada como un grano de trigo
encuentro porque tienes derecho de sobre las sementeras ...
abrazar a tu hijo, de quien hiciste un ¡Déjame para siempre cuando ya no
hombre que vuelve de la vida con el me quieras!
jornal ganado.
9. EL AMOR
7. RETRATO DE ABUELOS ¡Ah, suave afán, cabal e inútil pena,
Recuerdo que en los días rosados de clima de una piel tibia como un trino,
mi infancia, la abuela…(¿de quién son en secreto misterio la cadena forjando
los abuelos?, ¿de los niños?), solía está con sólo ser divino!
por las noches, cuando la tibia
instancia parecía una caja de dulces Astral tonicidad de sus recreos,
de la luna, contar historias viejas. Hoy preciosa soledad de sus combates, en
ya no sé ninguna. linterna de alarma sus deseos
Abriendo lentamente los cofres de mi quemando está de campos a penates.
abuelo, me daba a que besara la hoja
de su espada. Eternidad de pétalo de rosa, silencio
Guardaba ha muchos años un relojón azúl de álamo que aroma, manjar de
de plata, una bandera blanca y azul sombra con calor de esposa, fruto
color de cielo, la estrella de una prohibido que en el polen yerra,
espuela y un lazo de corbata. tejiendo está con alas de paloma, el
Conservo esos recuerdos que me legó vestido de novia de la Tierra.
de un hombre y tengo en las reliquias
Colombia, tocó al Eterno con sus
10. INVIERNO manos y está parado junto a Dios!
En rodillas de viento, galgo y huella fuí ¡No nos juzgues, Bolívar, antes del día
tras de ti, mujer en mi presencia último, porque creemos en la
transportado por ágil luz de estrella de comunión de los hombres que
sentido en sentido hasta la ausencia. comulgan con el pueblo, sólo el pueblo
Atravesaste, amor, los egoísmos que hace libres a los hombres,
en sílice de lágrimas desvelo proclamamos guerra a muerte y sin
yuxtaponiendo abismos sobre perdón a los tiranos creemos en la
abismos en mi insoluble soledad de resurrección de los héroes y en la vida
hielo. perdurable de los que como Tú,
La gran araña de la lluvia teje con Libertador, no mueren, cierran los ojos
agua y viento telarañas móviles ¿qué y se quedan velando.
mañana serán cuando despeje? 13. ANDARAIZ DE LA FLOR
Superficie de vidrio sin quebranto, DEL AIRE
como serán mis ojos cuando inmóviles
Andaraiz de la Flor del Aire,
hayan llorado ya todo su llanto.
¿qué es lo que sueñan los
Cazadores?
11. LA LUZ CORRE DESNUDA
Águila de Fuego, raíz de raíz de árbol
POR EL RIO
de sangre, rojas sus huellas en el
La luz corre desnuda por el río
abanico de huellas que va rodeando el
huyendo sin cesar en lo movible de la
lago, antes del asalto, sueña que se
profundidad, del hondo frío en que
incendia el agua (la más terrible de las
empieza la sombra y lo invisible.
pesadillas, como augurio: el agua en
La conoció al nacer, era rocío, no este
llamas), para quemar a Cuatricielo, el
vano correr tras lo imposible, imagen
Hombre-de-las-Magias que
del humano desafío a la divinidad.
transformando en maniquí de paja
Sueño apacible que endulza los
huye de los espejos colorados.
saleros de los ojos, mesa frugal y paz
es lo que anhela navegante, soldado y
Andaraiz de la Flor del Aire,
rey de antojos; pero ¡ay! del ¡ay! del
¿qué es lo que sueñan los
alma, no se alcanza a volver con los
Cazadores?
remos y la vela al puerto en que
dejamos la esperanza.
Águila de Sueños, raíz de raíz de árbol
de morro, negras sus huellas en el
12. CREDO.
abanico de huellas que va rodeando el
Credo en la Libertad, Madre de
lago, antes del asalto, sueña que hiere
América creadora de mares dulces en
de nuevo el ojo magnético,
la tierra, y en Bolívar, su hijo, Señor
ligeramente dulce, del animal-espejo
Nuestro que nació en Venezuela,
robador de huellas, presa que ya
padeció bajo el poder español, fue
herida escapa de sus manos y se
combatido, sintióse muerto sobre el
convierte en un lago.
Chimborazo, resucitó a la voz de
Andaraiz de la Flor del Aire, pensar en cosas que no son nuestras,
¿qué es lo que sueñan los usar moneda que no es la nuestra,
Cazadores? sentir caminos que no son nuestros...

Águila de Nubes, raíz de raíz de árbol Y tú, desterrado:


de leche, amarillas sus huellas en el Estar de paso, siempre de paso,
abanico de huellas que va rodeando el tenerlo todo como prestado, besar a
lago, antes del asalto, sueña que una niños que no son nuestros, hacerse a
tempestad de granizo pone en fuga a fuego que no es el nuestro, oír
Cuatricielo, el Hombre-de-las-Magias, campanas que no son nuestras, poner
transformando en muñeco de la cara que no es la nuestra, llorar por
escarcha, muñeco de cuatro cabezas, muertos que no son nuestros, vivir la
ocho brazos, ocho piernas, ocho vida que no es la nuestra, jugar a
pies... juegos que no son nuestros, dormir en
cama que no es la nuestra, subir a
Andaraiz de la Flor del Aire, ¿qué es lo torres que no son nuestras, leer
que sueñan los Cazadores? noticias, menos las nuestras,
sufrir por todos y por lo nuestro,
Águila de Árboles, raíz de raíz del país oír que llueve con otra lluvia
verde, verdes sus huellas en el y beber agua que no es la nuestra...
abanico de huellas que va rodeando el
lago, antes del asalto, flecha de Y tú, desterrado:
mando apuntada hacia mediodía, Estar de paso, siempre de paso,
sueña que hiere a Cuatricielo, que no tener sombra, sino equipaje,
hiere y arrebata a Cuatricielo, el ídolo brindar en fiestas que no son nuestras
del envoltorio que esconden sus compartir lecho que no es el nuestro,
entrañas, ídolo de lava transparente, lecho y "pan nuestro" que no es el
ojo-dios formado por la lluvia. nuestro, contar historias que no son
nuestras, cambiar de casas que no
14. LETANÍAS DEL son nuestras, hacer trabajos que no
DESTERRADO son nuestros, andar ciudades que no
Estar de paso, siempre de paso, tener la nuestra y en hospitales que no son
la tierra como posada, contemplar nuestros cura de males que tienen
cielos que no son nuestros, vivir con cura, alivio al menos, que no del
gente que no es la nuestra, cantar nuestro, que sólo sana con el
canciones que no son nuestras, reír regreso...
con risa que no es la nuestra,
estrechar manos que no son nuestras, Y tú, desterrado:
llorar con llanto que no es el nuestro, Estar de paso, siempre de paso,
tener amores que no son nuestros, tal vez mañana, mañana o nunca..
probar comida que no es la nuestra, El tiempo falso de los relojes no cuenta
rezar a dioses que no son nuestros, oír el tiempo, cuenta la ausencia,
un nombre que no es el nuestro, envejecerse cumpliendo años
que no son años sino descuentos 15. ULISES
del almanaque que no es el nuestro,
morir en tierra que no es la nuestra, Intimo amigo del ensueño, Ulises
oír que lloran sin ser los nuestros, volvía a su destino de neblina,
que otra bandera, que no es la un como regresar de otros países
nuestra, cubre maderas que no son a su país. Por ser de sal marina.
nuestras, ataúd nuestro que no es el
nuestro, flores y cruces que no son Su corazón surcó la mar meñique
nuestras, dormir en tumba que no es y el gran mar del olvido por afán,
la nuestra, mezclarse a huesos que no 0calafateando amores en el dique
son nuestros, que al fin de cuentas, de la sed que traía. Sed, imán.
hombre sin patria hombre sin nombre,
hombre sin hombre... Aguja de marear entre quimeras
y Sirenas, la ruta presentida
Y tú, desterrado: por la carne y el alma ya extranjeras.
Estar de paso, siempre de paso, tener
la tierra como posada, tenerlo todo Su esposa lo esperaba y son felices
como prestado, no tener sombra sino en la leyenda, pero no en la vida,
equipaje, tal vez mañana, mañana o porque volvió sin regresar Ulises
nunca...
Biografía ASTURIAS, Miguel Ángel
Guatemala, 19 oct, 1899-Madrid, 9 jun, 1974
Narrador, poeta, ensayista y periodista.
De niño vivió en el barrio La Candelaria y en Salamá, Baja Verapaz, adonde llegó
con su familia, luego de que su padre perdió el empleo por instrucciones de Manuel
Estrada Cabrera, y tuvo que refugiarse en la mansión de su suegro. Miguel Ángel
Asturias salió de la capital, una madrugada, con su familia; él, de 4 años, en la
espalda de un indígena; los demás, sobre caballos. En Salamá convivió con los
cakchiqueles y oyó leyendas indígenas, hasta los ocho años, pues en 1907 regresó
a la capital a terminar los estudios de primaria en el colegio Don Bosco. Estudió
medicina, sociología y derecho en la Usac. Fue miembro de la redacción del
periódico El Estudiante, que predicó la unión centroamericana, y encabezó las
luchas estudiantiles que pedían la renuncia de Estrada Cabrera. Por esta causa fue
encarcelado. A los veintidós años de edad, Asturias representó a Guatemala en el
Congreso Internacional de Estudiantes, que organizó José Vasconcelos en México.
Fue testigo presencial del derrocamiento de Manuel Estrada Cabrera, El Señor
Presidente, en 1921. Colaboró con José María Hurtado de Mendoza en la traducción
del Popol vuh, bajo la dirección de Georges Raynaud. En diciembre de 1921 fundó
la revista Claridad, junto a Epaminondas Quintana, Joaquín Barnoya, Pablo Porras,
Arturo Callejas y Carlos Ruano. Recién titulado de abogado y notario con la tesis El
problema social del indio, en 1923, viajó, por primera vez, a Europa. En la Sorbona,
de París, hizo estudios sobre las religiones y las culturas de Centroamérica. Su
acendrado latinoamericanismo y su vocación antimperialista lo llevaron a fundar la
Asociación Latinoamericana de Estudiantes, en París, con Carlos Quijano y Ernesto
Haya de la Torre. Fundó y dirigió la Universidad Popular en 1922. Fue corresponsal
en París del diario El Imparcial, de 1924 a 1933 (en la ficha hemerográfica que se
presenta aquí sólo se consignan las colaboraciones periodísticas que no aparecen
en la recopilación que publicó la Colección Archivos de la UNESCO, con el título
París, 1924-1933. Periodismo y creación literaria y que se publicaron en otros
medios o en otras fechas en El Imparcial). En marzo de 1935, lo eligieron diputado
a la Asamblea Nacional, por Huehuetenango. En ese cargo, se negó a firmar el
Manifiesto de los 311, que pedía la renuncia de Jorge Ubico, lo que provocó airadas
reacciones de cierto sector de las fuerzas progresistas del país. Fundó y dirigió
Diario del Aire, en Guatemala. Fue invitado al Festival de la Juventud en Moscú y a
las reuniones del PEN Internacional. Se solidarizó con la revolución cubana y Fidel
Castro lo invitó a participar en las fiestas del 26 de julio de 1960. En 1961, fue
miembro del jurado de cuento del premio Casa de las Américas. Ese mismo año fue
presidente de la Conferencia de los Pueblos en Montevideo, réplica de la
Conferencia de la Alianza para el Progreso, realizada en Punta del Este; ahí
defendió a Cuba, agredida por el imperialismo estadunidense. Esta conducta le
costó la cárcel a Asturias, en Buenos Aires, al ser derrocado el gobierno de Arturo
Frondizi. Cuando sale, enfermo, de la prisión, va a curarse a Rumania. En Génova
recibió, en 1965, la noticia de que le fue otorgado el Premio Lenin de la Paz; va a
recibir el palmarés a Moscú, adonde le llega la informacion de que acaba de ser
nombrado embajador de Julio César Méndez Montenegro, en París; cuando
ocupaba dicho cargo, le otorgaron, en 1967, el premio Nobel de Literatura. En abril
de 1970 renunció al cargo de embajador, pero la izquierda lo había estigmatizado
por haber formado parte de un régimen asesino y dictatorial. Asturias alega en su
defensa que el puesto lo había ejercido por consejo del expresidente Jacobo Árbenz
Guzmán (a quien él seguía considerando presidente de Guatemala) y de sus amigos
del PGT. Manuel José Arce lo recuerda así: «Descubrimos Guatemala a través de
Asturias; descubrimos el pensamiento del indio. Con él nos vamos a buscar sus
verdades. Asturias es el gran mago iniciador, el hombre que abre todas esas
puertas. Para mí, es un gran maestro. Es el hombre con quien discuto con mucha
mayor facilidad que con cualquier catedrático en humanidades. Cuando veo la
universalidad de Asturias, entiendo mejor a la humanidad. Veo mucho mejor la
posibilidad de ser libre. Si no hubiéramos conocido a Asturias, nos habríamos
dejado aplastar por la inmensa sensación de soledad en el mundo que nos dejó el
estrangulamiento de la revolución en 1954. Descubrí que la única forma de ser
universales es ser nosotros mismos, no disfrazarnos de universales, sino ser
fundamentalmente nosotros para poder trascendernos a nosotros mismos». El
presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, otorgó la orden Augusto César Sandino en
el grado de Batalla de San Jacinto a Miguel Ángel Asturias, el 24 de febrero de 2008.

Centres d'intérêt liés