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Democracia y la ciudadanía política

en América Latina
Marcos Roitman Rosenmann *

Aportes, Revista de la Facultad de Economía, BUAP, Año XVII, Número 44, Enero - Abril 2012

Con base en una revisión del escenario de distintos países, este artículo argumenta cómo las
luchas ciudadanas se nutren de todas las experiencias que han ido moldeando la alternativa
democrática, socialista y antiimperialista, y cómo el proyecto democrático y la construcción
de ciudadanía plena conllevan plantearse la reflexión de la construcción de un horizonte
de paz, justicia social y dignidad, propuesta, incompatible con el capitalismo depredador
y excluyente.

Democracy and political citizenship in Latin America


Based on a review of the situation from different countries, this article argues how the citizen struggles
are nourished by all the experiences that have been shaping the democratic alternative, socialist and
anti-imperialist, and how the democratic project and the construction of citizenship entail arise the
reflection of construction of a horizon of peace, social justice and dignity, proposal, incompatible with
an exclusive and predatory capitalism.

* Profesor titular de Sociología, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad


Complutense de Madrid.

[ 37 ]
38 MARCOS ROITMAN ROSENMANN

¿Existe una relación directa entre la apertura tildados de «ignorantes, incultos e incapa-
de espacios democráticos y la articulación de ces de vivir en democracia»; concluida la
ciudadanía política? Todo parece indicar segunda guerra mundial, será reivindicada
que sí. Pero la relación se presenta proble- por las clases dominantes para establecer un
mática y muchas veces esquiva. Hoy, asisti- nueva legitimidad institucional.
mos a la destrucción de la ciudadanía polí- Órdenes sociales pluripartidistas, con
tica en pro de un nuevo ídolo social, el partidos obreros legalizados y sindicatos
consumidor. Aún así, hablamos de orden reconocidos buscarán su entronización en
democrático y democracia de mercado. Tal un nuevo contexto. Se generalizó el voto
realidad ha sido posible debido a una pérdi- libre, secreto y universal a los hombres y las
da de centralidad de lo político, producida mujeres mayores de 21 años. El límite lo
partir de los años setenta del siglo XX y establecía el saber leer y escribir. Pero, en los
acelerada tras el fin de la guerra fría. años cincuenta del siglo XX, la población
Con el triunfo aliado frente al nazi- mayor de edad analfabeta en la región supe-
fascismo e inaugurada la etapa de la guerra raba el cincuenta por ciento. Sin olvidar que
fría se fue perfilando el debate teórico-polí- entre los pueblos originarios, su tradición
tico por donde circuló la alternativa demo- oral, hacia que la proporción fuese aún
crática. La dicotomía capitalismo-socialis- mayor. Lo cual, en los hechos suponía su
mo y la discusión estructural-funcionalismo exclusión como ciudadanos. Sin embargo,
y marxismo, sellaron las fronteras. La demo- la imagen de regímenes oligárquicos, tiráni-
cracia estaba ligada inexcusablemente al ca- cos y fraudulentos, cedía paso a una visión
pitalismo o al socialismo. Los determinantes dulce, democrática y permisiva del poder
de clase eran fundamentales para avalar las político nacido en tiempos de guerra fría.
propuestas y definir los proyectos. Nadie, en El desarrollo e implementación del pro-
su sano juicio hubiese planteado una demo- yecto democrático fue asumido como parte
cracia «sin adjetivos». Concepto que se po- de los objetivos de las «pujantes» burguesías
pularizó en los años ochenta del siglo pasa- reformadoras, quienes les proporcionaron
do. América latina no fue ajena a esta diná- un sesgo acorde a sus convicciones. Para
mica. Si bien durante un siglo y medio, la burguesías locales, no acostumbradas a reco-
democracia fue declarada persona non grata nocerse en la democracia representativa, la
en la región, por ser, sus pueblos, conside- existencia legal de partidos comunistas y
rados gentes no aptas para su ejercicio y socialistas suponía un peligro. Era necesario
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acotar y definir las reglas del juego para la mocracia. La izquierda social cayó bajo el
práctica de la democracia. Se trataba de mismo rótulo. De esta manera se tildó a sus
blindar y encajar la democracia dentro de militantes de manipuladores y desafectos de
una lógica política de capitalismo inclusivo. la democracia representativa. Acusados de
El enemigo interno, la seguridad hemisféri- anti-demócratas, se les persiguió, ilegalizó,
ca y la política de compensaciones eran el encarcelando o directamente asesinando a
punto de partida, para redefinir las estraté- sus militantes. El argumento no abrigaba
gicas, en tiempos de guerra fría. El desarro- dudas. Comunistas y socialistas buscaban los
llo del Tratado Interamericano de Defensa huecos que dejaba una joven e ingenua
Recíproca (TIAR), se configuró como el democracia para socavar sus bases e instau-
escudo frente al comunismo y una posible rar, a posteriori, una «dictadura del proleta-
agresión extracontinental, proveniente de la riado». El anticomunismo de principios del
URSS. Un nuevo panamericanismo, bajo el siglo XX dio paso a una modalidad mani-
manto de la OEA, consolidó el papel subor- quea: mundo libre versus comunismo. Des-
dinado de América Latina al nuevo poder de el Consejo de Seguridad Nacional, el
hegemónico, los Estados Unidos. El impe- establishment político de los Estados Uni-
rialismo se redefinió. Por primera vez en la dos presentaba la estrategia global que defi-
historia mundial, el eje geográfico pasaba al nía las relaciones Este-Oeste. Conocido como
nuevo mundo. Los Estados Unidos propu- documento NSC-68 sus «dos aspectos cen-
sieron su pax americana. Inversiones directas, trales son la extensión del conflicto con la
control ideológico y proyección estratégica Unión Soviética a escala mundial y el llama-
de su estilo político de desarrollo. Bajo su do a un rápido desarrollo político, económi-
paraguas, las clases dominantes latinoameri- co y sobre todo militar para hacer frente a
canas se plegaron a los Estados Unidos y una amenaza considerada como inminen-
decidieron cambiar soberanía por seguri- te... El documento define el objetivo soviéti-
dad. Las burguesías renegociaron la depen- co señalando que la Unión soviética...está
dencia y los proyectos de cambio social, animada por una nueva fe fanática, antitética
estableciendo leyes, en el marco de la segu- de la nuestra, y busca imponer su autoridad
ridad hemisférica, que se extendieron por absoluta sobre el resto del mundo. Esta
toda la región, que serán conocidas como amenaza global sólo podía ser enfrentada
«leyes de defensa de la democracia» (Saxe- por una política también global capaz de
Fernández, 1971 y Connell-Smith, 1966).1 expresar el conflicto básico entre la idea de
Los partidos de izquierda estigmatiza- libertad bajo un gobierno de derecho y la
dos, fueron considerados parte de una cons- idea de esclavitud bajo la oscura oligarquía
piración internacional para destruir la de- del Kremlin» (Insulza, 1984: 320).
Las leyes de defensa de la democracia
1
Para todo este período véanse a Saxe-Fernán-
impusieron una concepción restrictiva de la
dez (1971) y a Connell-Smith (1966). democracia y rácana de la ciudadanía polí-
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tica. Cosmovisión que pervive en la acción anti-imperialistas que se convirtieron en re-


política de las clases dominantes latinoame- ferente de época.
ricanas. Su espíritu se encuentra en los La crisis de entreguerras favoreció el
discursos configurados bajo la lucha contra nacimiento de nuevas dictaduras militares
el terrorismo internacional, el narcotráfico o destinadas a mantener en el poder a las
el crimen organizado. En pleno siglo XXI, oligarquías plutocráticas. Machado en Cuba,
los argumentos esgrimidos para justificar los Leguía en Perú, Ibáñez del Campo en Chile,
intentos de golpes de Estados a los gobier- Iriburu en Argentina, Terra en Uruguay,
nos legítimos de países como la República Estrada Cabrera y Ubico en Guatemala,
Bolivariana de Venezuela, Ecuador o el Esta- Maximiliano Hernandez en El Salvador,
do Plurinacional de Bolivia, siguen el itine- Vargas en Brasil o Trujillo en República
rario del discurso anticomunismo. Sin olvi- Dominicana. Las luchas democráticas adop-
darnos de Honduras, donde se destituyó al taron formas insurreccionales, pero los años
presidente Manuel Zelaya. El anticomunis- cincuenta marcaban otras prioridades. La
mo adopta formas novedosas una vez con- guerra fría impuso una nueva agenda para
cluida la guerra fría. En Colombia, por hacer frente al enemigo exterior e interno.
ejemplo, se ha practicado, con la excusa de La necesidad de articular un cambio
la presencia de las FARC, el extermino, social, manteniendo el control sobre la po-
asesinato, desarticulación de la izquierda y blación, trajo el primer proyecto moderniza-
el genocidio. Bajo la tapadera de la «seguri- dor adosado el modelo de democracia re-
dad democrática», se abrió el período más presentativa atesorado por las clases do-
negro de su historia contemporánea. minantes. Ampliar las libertades indivi-
El miedo a una revolución social anida duales y conceder derechos sociales se
en la mente de las clases dominantes latinoa- convirtió en necesidad. Los primeros en
mericanas. La Revolución Mexicana desper- suministrar un cuerpo teórico fueron los
tó las alarmas. Era mejor ensayar la contra- sociólogos de la modernización. Sus análisis
rrevolución. Los asesinatos de Francisco enfatizaron la relación unívoca entre la aper-
Villa y Emiliano Zapata, marcaron el punto tura de espacios democráticos y el fortaleci-
de inflexión. Para las oligarquías latinoame- miento de la ciudadanía política, haciendo
ricanas la elección era simple. Cooptar las hincapié en el vínculo existente entre desa-
disidencias, integrar la oposición y excluir, rrollo y democracia. En otros términos, sub-
reprimiendo, cualquier proyecto democráti- desarrollo y democracia eran incompatibles.
co. Las oligarquías se dieron a la tarea de El capitalismo debía abrir las puertas a la
adelantar acontecimientos. Así, la influen- movilidad social y facilitar la consolidación
cia de la revolución mexicana fue minimiza- de unas clases medias progresistas, colchón
da. Destellos de su fuerza lo encontramos en que evitaría un conflicto social rupturista,
las luchas antiimperialistas de Cesar Augus- propio de sociedades pre-capitalistas o semi-
to Sandino y la generación de intelectuales feudales.
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Para los Estados Unidos y sus aliados ción, sean unos u otros los procedimientos
occidentales, contar con una teoría universal electorales y los regímenes de partido de
del desarrollo capitalista, inexistente hasta acatamiento de sanciones de la opinión
los años cincuenta del siglo XX, era de vital pública. En segundo lugar —posibilitar—,
importancia. La propuesta para su redac- la existencia y el mantenimiento de las
ción fue encargada, desde el Consejo de denominadas garantías individuales, ele-
Seguridad nacional, al profesor de Harvard mento liberal sin el que toda democracia
y historiador de la economía política, W. W. perece. Y por último, y en tercer lugar,
Rostow, cuya obra no dejó indiferente a —ofrecer— una participación social efecti-
nadie. Las etapas del crecimiento económico: un va, en grado mayor o menor [...] sociológica-
manifiesto no comunista, constituyó el vade- mente hablando —para Medina Echava-
mécum de las reformas llevadas a cabo por rría— la democracia no es otra cosa que un
las burguesías locales en los estados latinoa- hecho de participación. Y este hecho no
mericanos de post-guerra. queda reducido al momento de una elec-
En América Latina, dos aportes se suma- ción, al de la emisión de un voto, o al
ron al relato de las etapas del crecimiento cumplimiento temporal de otras actividades
económico. La primera vino de la mano del estrictamente políticas, sino que la auténtica
sociólogo español-republicano, exiliado tras participación democrática del ciudadano se
la guerra civil, José Medina Echavarría. Su extiende a través de todo el cuerpo social por
ensayo, Las consideraciones sociológicas sobre el la diversidad de sus grupos activos(...) tal es
desarrollo económico en América Latina, se la importancia que hoy se concede a este
convirtió en un texto de culto. La segunda hecho de la democracia como fenómeno de
aportación, se debe a otro exiliado europeo, participación...»(Medina, 1980: 196 y sig).
esta vez italiano, Gino Germani, que recaló Por su parte, Gino Germani puso énfasis
en Argentina, huyendo del fascismo. Sus en el proceso de modernización y seculariza-
ensayos: La sociología de la modernización; y ción política. Su plan consistía en hallar las
América Latina una sociedad en transición, herramientas para transformar un tipo de
siguen siendo de obligada consulta para acción social tradicional, rural y particula-
comprender la realidad continental. rista, por otra acorde con el desarrollo de
En ambos autores existe una complemen- una sociedad moderna, universalista, urba-
tariedad teórica, en tanto se declaran deudo- na y democrática. La unidad entre desarro-
res del paradigma weberiano. La idea de llo económico, modernización social y mo-
racionalidad formal y material y la tipología dernización política otorgaría, según Ger-
de la dominación constituyen el encuadre mani, la legitimidad institucional al cambio
de análisis teórico-metódico. Para José Me- social. A su juicio la tríada para instituciona-
dina Echavarría, un proyecto democrático lizar un orden político democrático y parti-
con posibilidades de éxito suponía estable- cipativo consistía en: 1) facilitar la organiza-
cer: «Primero, un mínimo de representa- ción racional del estado (en términos webe-
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rianos), incluyendo una alta eficiencia en el Estado dentro de la pax americana, iniciada
cumplimiento de funciones estatales de ex- con el alzamiento de Castillo Armas en
pansión y cada vez más diversificadas, espe- Guatemala, derrocando al presidente cons-
cializadas y centralizadas, propias de una titucional Jacobo Arbenz en 1954 y la instau-
sociedad industrial; 2) tener la capacidad de ración en Paraguay de la dictadura de Stroes-
originar y absorber los cambios estructurales sner dejaron al descubierto que la democra-
en las esferas económicas, política y social, cia no sería bienvenida, si con ello, las clases
manteniendo, al mismo tiempo, al menos dominantes perdían el poder y el control
un mínimo de integración; 3) lograr algún político.
tipo de participación política de toda o de la Las burguesías latinoamericanas nunca
gran mayoría de la población adulta.» (Ger- han aceptado el juego democrático, ni si-
mani, 1971: 19). quiera dentro de sus reglas. Sólo cuando
La influencia política de ambos sociólo- ganan se mimetizan con ellas. El recurso al
gos fue enorme. Los llamados gobiernos fraude es continuo. En 1958 la derecha
desarrollistas vieron en sus escritos manua- chilena impidió el triunfo de Salvador Allen-
les para la acción. Eduardo Frei Montalva, de, y en México el PRI abortó el triunfo de
presidente de Chile (1964-1970) se transfor- Cuauhtémoc Cárdenas en 1988, y en 2006,
mó en el mejor pupilo, siendo el abandera- el PAN impidió que Andrés Manuel Lopez
do de una novedosa teoría: «la revolución en Obrador accediera a la presidencia.
libertad». Nombre que buscaba hacer frente Por el contrario, no hay ningún caso, en
a la Revolución Cubana, de origen insurrec- todo el continente, donde la izquierda, cuan-
cional, nacionalista, popular y antiimperia- do ha salido derrotada de las urnas, se diera
lista. Frei Montalva quería marcar las dife- a la innoble tarea de promover golpes de
rencias y tomar distancias con una propuesta Estado. Su actitud ha sido democrática en
que ya en 1961 declaraba su carácter socialis- forma y contenido. Sin olvidar que cuando
ta. En otras palabras, Frei quiso ser un a conseguido el triunfo ha respetado, por
ejemplo para impedir que la experiencia principio y convicción el orden constitucio-
cubana se extendiese por el continente. nal. Por consiguiente, las reformas llevadas
Cuba, considerada una enemiga de la demo- a cabo, una vez en el gobierno, se inscriben
cracia, fue expulsada de la OEA y sometida en convocatorias plebiscitarias, como lo de-
un bloqueo económico, político y comercial, muestran los procesos constituyentes de Ve-
tras la crisis de los misiles. nezuela, Ecuador y Bolivia.
Sin embargo, poco duraría la ilusión por La decepción que mostró Germani, al
construir regímenes democráticos en el mar- darse cuenta que nuestras burguesías prefe-
co de un capitalismo nacional e inclusivo. rían las dictaduras a gobernar en democra-
Todas las experiencias que se pusieron en cia, le llevó a poner en entredicho la supues-
marcha mostraron que capitalismo y demo- ta unidad entre desarrollo capitalista, mo-
cracia son incompatibles. Los golpes de dernización, democracia e integración polí-
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tica. Las dictaduras militares de la seguridad en el desarrollo interno de la periferia.


nacional dieron al traste con la ilusión de un Contradicción entre proceso económico y
capitalismo nacional, progresista e integra- proceso democrático. Porque el primero
dor. Germani muestra su pesar poco antes de tiende a circunscribir los frutos del desarro-
su muerte: «...me propongo desarrollar aquí llo a un ámbito limitado de la sociedad. En
que si bien la democracia moderna (es decir tanto que la democratización tiende a difun-
pluralista y extendida a todos los miembros dirlos socialmente. Y esta contradicción,
de la sociedad sin exclusiones) halla su base esta tendencia conflictiva del sistema, tiende
teórica y práctica en la modernización y el fatalmente a su crisis.» (Prebisch, 1981: 14).
desarrollo económico, estos mismos proce- El fin de la guerra fría atisbó otro hori-
sos —ya sea en su sentido dinámico, ya sea zonte. El capitalismo proclamaba a los cua-
con referencias a las configuraciones estruc- tro vientos su victoria sobre el comunismo.
turales que caracterizan a las sociedades La ideología de la globalización entró por la
modernas— encierran contradicciones in- puerta grande y las luchas democráticas
trínsecas que pueden en algunos casos impe- parecieron perder sentido. No más imperia-
dir el surgimiento de regímenes democráti- lismo, no más explotación, no más desigual-
cos, y en otro llevar a su destrucción.» dades. La democracia y la participación
(Germani, 1985: 25). política no eran prioridades, podrían sub-
Pero será también Raúl Prebisch, un sistir al interior de la nueva ideología de la
forjador del pensamiento social latinoame- globalización. La crítica a un Estado social
ricano y articulador de la idea fuerza centro- del bienestar copa el debate. Había que
periferia, quien irá más lejos. Atacado por facilitar el desarrollo de una sociedad funda-
tirios y troyanos, en 1981, señalaba la si- da en la economía de mercado. Los derechos
guiente contradicción: «Tras larga observa- sociales y políticos pasaron a ser un estorbo
ción de los hechos y mucha reflexión, me he y debían ser cuestionados. La ciudadanía
convencido de que las grandes fallas del democrática sobre la base de políticas públi-
desarrollo latinoamericano carecen de solu- cas y sociales universales no tenía razón de
ción dentro del sistema prevaleciente. Hay ser. El Estado keynesiano benefactor fue el
que transformarlo (...). Se está desvanecien- centro de los ataques. Ahora, quienes marca-
do el mito de que podríamos desarrollarnos ban el tiempo del cambio, serán las grandes
a imagen y semejanza de los centros. Y empresas y compañías transnacionales que
también el mito de la expansión espontánea pedían a gritos la desregulación, la privati-
del capitalismo en la órbita planetaria. El zación y una reforma del Estado acorde con
capitalismo desarrollado es esencialmente las nuevas burguesías gerenciales y financie-
centrípeto, absorbente y dominante. Se ex- ras. Lo más adecuado era despolitizar y
pande para aprovechar la periferia. Pero no buscar formulas de sumisión y conformismo
para desarrollarla. Muy seria contradicción social en sintonía con una floreciente econo-
en el sistema mundial. Y muy seria también mía de mercado. El neoliberalismo será el
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recurso utilizado para llevar a cabo la tarea. puede, por razones económicas, responder
La primera consecuencia será la pérdida de de manera satisfactoria a tantas peticiones,
la centralidad de la política. lo que tiene como consecuencia la degrada-
América Latina sufrirá la desarticulación ción de los servicios que presta. Degrada-
de las redes sociales ciudadanas. A medio ción que genera un descontento, cada vez
camino entre el fin de la guerra fría y la más amplio, entre los beneficiarios a los que
omnipresencia del neoliberalismo, las tres se destina y que fragiliza el funcionamiento
últimas décadas del siglo XX, siguieron la de las instituciones y reinstala, en el mismo
ruta de la represión, las privatizaciones, los cogollo, el cuestionamiento sobre la legiti-
recortes salariales, el desempleo, trabajo midad democrática del sistema capitalista.»
precario y la sobre-explotación. Fue un ata- (Vidal-Beneyto, 2010: 54).
que a las clases populares acompañada de Pero también la izquierda cayó en la
una labor despolitizante de las sociedades. trampa. En su interior, lentamente fue cre-
La propuesta vino de la mano de la Trilate- ciendo la idea de considerar que la democra-
ral. El capitalismo comenzaba a renegar de cia es «una categoría exclusivamente ‘políti-
la democracia como un proyecto de cons- ca’, en el sentido más restringido del térmi-
trucción de ciudadanía política, restringien- no, que en última instancia remite a cierto
do su definición a un mero procedimiento tipo de relación entre Estado y ‘sociedad
electoral para la gestión pública. civil’, relación caracterizada fundamental-
«Desde la óptica neoconservadora se sos- mente por la libertad de expresión, el pluri-
tiene, en defensa del sistema capitalista, que partidismo, la realización periódica de elec-
la crisis de la democracia, y su expresión más ciones y la observancia de las normas previstas
patente, que es la crisis de gobernabilidad, en los respectivos cuerpos legales, reglas de
se debe a la multiplicación de demandas, juego que en sí mismas me parecen positivas,
tanto políticas como sociales que se dirigen pero con la salvedad de que nunca funcionan
al estado democrático y que van desde una de manera indeterminada, o sea, con inde-
exigencia caótica y descontrolada, por parte pendencia de su inserción en cierta estructura
de los ciudadanos, de querer intervenir en más compleja que es la que les infunde una u
todos los procesos políticos, hasta un incon- otra ‘orientación’». (Cueva, 1988: 12).
tenible aumento de los gastos públicos, en La pérdida constante de los derechos
especial en educación y protección social. políticos de primera y segunda generación,
Todo lo cual, como defiende el informe de en estos años que abren el siglo XXI, se
la Trilateral de Crozier, Huntington y traduce en un aumento exponencial de las
Watanuki, no sólo hace inviable la satisfac- desigualdades y la descohesión social. Las
ción de una voluntad de continua participa- sociedades se hacen duales y la democracia
ción política, que se compadece mal con la se reduce a ser una técnica electoral, un
complejidad propia de las sociedades con- procedimiento. Un cascarón vacío sin refe-
temporáneas, sino que en el ámbito social no rentes a los sujetos que deben practicarlas,
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en el espacio cultural, étnico, de género, Esta nueva realidad cae dentro de los
político y económico. En otros términos una llamados storytelling. Procesos consistentes
ciudadanía huera donde la única participa- en fabricar historias y formatear las mentes
ción admitida consiste en la «libertad de en las cuales no se establecen vínculos con el
elegir» en el mercado. Es la deriva del pasado, ni se apela a la memoria como parte
ciudadano al consumidor. del relato. El prototipo de storytelling busca
El primer gran enfrentamiento para im- imponer una realidad virtual y hacer que los
poner esta visión restringida de la democra- sujetos vivan en ella como si se tratara de la
cia fue acuñar un relato ad-hoc. Dar un nuevo realidad material. «Los grandes relatos que
significado a la palabra democracia ha sido jalonan la historia humana, desde Homero
parte de una guerra teórica y política por hasta Tolstoi y desde Sófocles hasta Shakes-
controlar el mundo. Lanzar la propuesta no peare, contaban mitos universales y transmi-
ha sido baladí. Tiene un doble objetivo, tían lecciones de las generaciones pasadas,
designar el mundo y asentar su significado. lecciones de sabiduría, fruto de la experien-
Transformar la democracia en un objeto de cia acumulada. El storytelling recorre el cami-
consumo social para organizar la vida coti- no en sentido inverso: pega sobre la realidad
diana. El orden social neoliberal posee la unos relatos artificiales, bloquea los inter-
facultad de construir conceptos y ponerlos a cambios, satura el espacio simbólico con
circular de forma rápida y eficiente. Cuenta series y stories. No cuenta la experiencia
con medios de comunicación y centros espe- pasada, traza conductas, orienta el flujo de
cializados de difusión. emociones, sincroniza su circulación. Lejos
Hay que garantizar que los consumidores de los recorridos del reconocimiento que
compren democracia. Es un producto que Paul descifraba en la actividad narrativa, el
no puede quedar arrinconado en las estante- storytelling establece engranajes narrativos
rías del lenguaje. Para que así sea, el concep- según los cuales los individuos son conduci-
to «democracia» debe ser atractivo, fácil de dos a identificarse con unos modelos y
entender y digerir, sin reveses ni compleji- conformarse con unos protocolos» (Salmon,
dades. Debe sobresalir entre otros conceptos 2008: 38).
competidores, justicia social, dignidad, éti- En lo estratégico y a partir de la ideología
ca. Contar una historia que dé cuenta de su de la globalización, la palabra democracia
importancia. Debe encajar en una sociedad será un storytelling. Un producto publicita-
de consumo caracterizada por un individua- rio, cuyo consumo será ofertado a los consu-
lismo extremo. Hay que precisar y ajustar su midores hasta que el incauto comprador se
significado, no pueden quedar flecos al lo trague sin rechistar y sea un adicto. No
albur de consumidores irresponsables. La cuestionará su significado, produciéndose
democracia acaba por ser una sello como un acoplamiento entre la marca de democra-
Nike, McDonald o Samsung. Se transforma cia y el consumidor. El resto es quimera. No
en una marca. hay más democracia que la derivada del
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mercado. Es la guerra por la palabra, donde un gobierno democrático en aras de un


se «crean nuevos entornos híbridos, en el progreso real socioeconómico» (PNUD,
cual la apuesta principal del combate no es 2004: 11) demuestra cual es el estado de
ya un campo de batalla real, sino un espejis- credibilidad de una democracia sin adjeti-
mo de signos: el de la guerra virtual en que vos, carente de vínculos sociales. Su fragili-
se afrontan menos armas que datos, sistemas dad es notoria. Igualmente el rechazo hacia
de descodificación de informaciones y guio- la acción política, contraparte del descrédi-
nes cuyo objetivo último es menos la aniqui- to de la democracia sin adjetivos, trae efectos
lación del enemigo que su construcción perversos y promueve la emergencia de go-
mítica» (Salmon, 2008: 181). biernos tecnocráticos, abriendo las puertas
Esta construcción mítica copa el universo hacia un totalitarismo desmovilizador. Por
político. Los productores de la democracia ello, los nuevos gobiernos nacidos de las
de mercado se transforman en creadores de revoluciones ciudadanas, reivindican la po-
fantasías, efectos especiales y mundos virtua- lítica y rechazan la visión bastarda y corrupta
les. La democracia se reduce a su expresión ejercitada por los partidos tradicionales. No
menos significativa, una técnica electoral de debemos olvidar que las tres revoluciones
elites destinadas a garantizar la gestión y democráticas del siglo XXI en América La-
gobernabilidad del Estado. De esta guisa tina, Venezuela, Ecuador y Bolivia nacen
acaban por ser consideradas democráticas abajo y a la izquierda, mostrando su hartazgo
prácticas abyectas donde prima la corrup- por la manipulación y la falta de democracia
ción, el cohecho, la mentira y la impunidad, real dentro del capitalismo trasnacional.
factores que marchan complementarios a la Han sido estas circunstancias, vender
destrucción de derechos sociales, políticos, una falsa democracia representativa sin adje-
culturales, étnicos y de género. En otras tivos, y cederle el control del poder político
palabras democracias sin ciudadanos y ciu- a los mercados y las transnacionales, el
dadanías sin demócratas. principal escollo para reconstruir una ciuda-
Si la palabra democracia, hoy en día, es danía inclusiva desde la cual practicar la
tan laxa que permite adjetivar como tales democracia. La primera damnificada es la
actos ignominiosos y avalar la corrupción, se política en sí, la cual a mor de ser vejada,
debe a su condición de ser en los hechos, pierde su centralidad y se traslada a la esfera
una ficción. Al desligar la democracia de su secundaria de la gestión y administración
práctica, y ser identificada como una marca pública.
de consumo, se puede prescindir de ella. El Todo cambia de lugar. La legitimidad de
elevado índice de abstención y el hecho, la democracia representativa se reduce a
según revela la encuesta de 2004 realizada convocar elecciones, abstrayendo si tales
por el PNUD con el título de La democracia procesos garantizan, en los hechos, la pre-
en América Latina, que una parte importante sencia de todas las opciones en igualdad de
de la población «estaría dispuesta a sacrificar oportunidades, si se ejerce un control sobre
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los fondos y donaciones a los candidatos y informe sobrecogedor en el cual señalaba el


partidos, o si los futuros alcaldes, diputados, estado de la justicia y la política en los años
senadores o presidentes están imputados noventa.
por delitos de corrupción, tráfico de in- «En 1992 había un total de seis mil
fluencias, etc. cincuenta y nueve imputados —por delitos
Preocupados por conseguir que el proce- de corrupción— entre los cuales 438 eran
so se cumpla, no les preocupa, a las élites diputados y senadores de un total de nove-
políticas, los altos índices de abstención. En cientos, 873 empresarios, mil 373 emplea-
la actualidad es suficiente, para sentirse dos de partidos políticos, 978 funcionarios
legitimado, ser electo con menos del quince públicos y 2 mil 993 personas en prisión
por ciento del electorado real, pero que , de preventiva. Ya en 1994, estaban procesados
acuerdo a los votos emitidos, supone obtener dos terceras partes de los diputados italia-
un cuarenta por ciento del total. El caso de nos. Sin embargo, las instituciones perma-
Sebastián Piñera en Chile y de Mariano necieron en pie y, para que no hubiese
Rajoy en España, son ejemplares. Con ma- dudas, en 1995 se comenzó a despenalizar
yorías en las urnas no acumulan un porcen- las conductas por corrupción. Durante los
taje superior al treinta por ciento de la cuatro años de lucha generalizada contra la
población electoral en términos absolutos. corrupción, hasta 1995, antes que el proceso
Un fraude que logra imponerse en las men- diera marcha atrás, y se despenalizaran las
tes de los consumidores de votos, confun- conductas por corrupción e inicien las me-
diendo mayorías parlamentarias con legiti- didas de gracia generalizada. El aeropuerto
midad democrática. Tampoco el consumi- de Milán cuya terminal se había adjudicado
dor de la democracia de mercado se detiene en el año 1991 por 3.2 billones de liras, la
en analizar la historia política de los candi- misma obra terminó siendo ejecutada, por
datos. Los partidos presentan en sus listas 1.3, es decir la tercera parte. La obra de un
imputados por delitos de corrupción, lava- kilómetro de metro suburbano que en 1991
do de dinero y malversación de caudales valía 227 millones, cuatro años después valía
públicos, eludiendo la acción judicial, al 97... En las elecciones de 2001, hay 24
menos mientras ostente cargo público. diputados electos que estaban de antemano
El capitalismo absorbe y vive con la condenados con sentencia firme por corrup-
corrupción, haciéndola funcional a su siste- ción, de ellos 23 están en el partido de
ma organizativo. Todo un logro. Ni qué Berlusconi y 61 diputados que estaban en
decir tiene que esta práctica de llevar en las juego en la región de Sicilia, todos, los 61,
listas a delincuentes se multiplica y crece en fueron por ese partido» (Castresana, 2002)
los países occidentales y su entorno. Un caso En América Latina los casos se multipli-
especial, en estas últimas décadas, lo consti- can. México, Colombia, Haití, Honduras,
tuye Italia. La asociación Manos Limpias que Nicaragua, Guatemala, Perú o Brasil. No
reunía a jueces y fiscales italianos, redactó un hay escapatoria. En Chile, todavía está vi-
48 MARCOS ROITMAN ROSENMANN

gente la Constitución redactada por la dicta- Así, los hacedores del orden sistémico
dura, y se habla de orden democrático. En el proceden a dar otra vuelta de tuerca, travis-
senado y la cámara de diputados conviven tiendo la noción de bien común que acom-
torturadores y responsables de crímenes de paña el concepto de democracia representa-
lesa humanidad. Los escándalos de corrup- tiva. Ahora, debemos entenderlo como ac-
ción no paran de aflorar. Cuando esto ocurre ción de obediencia y sumisión al Estado y su
sólo cabe una conclusión. La democracia no razón. La criminalización de los movimien-
existe y se contrae a una realidad virtual, a ser tos sociales de indignados y de movimientos
un amasijo simbólico que se identifica con ciudadanos corroboran la impronta en esta
edificios, sillones, coronas, parlamentos, dirección. La consolidación de un poder
bandas presidenciales, urnas, votos y padro- totalitario que trata de silenciar las reivindi-
nes electorales. Inclusive, las libertades fun- caciones democráticas, aplicando leyes anti-
damentales consideradas el factótum de la terroristas o de seguridad nacional es com-
democracia representativa, como son la de plementario al control y la manipulación de
reunión, expresión y asociación, son perse- los hechos realizados por los medios de
guidas bajo la égida de criminalizar los comunicación social en manos del capital
movimientos sociales. trasnacional. Poco se escribe en la prensa
Homologada, la democracia, con la exis- global, de las luchas del pueblo Mapuche en
tencia de una supuesta democracia de mer- Chile y en Argentina, de los Zapatistas en
cado, se impulsan reformas para legitimar México, Mayas en Guatemala, Cunas en
las estrategias neoliberales de moderniza- Panamá o de los cientos de asesinados, bajo
ción, donde impera metafóricamente la mano la denominación de «falsos positivos» en
invisible de la oferta y la demanda. Quien Colombia. La criminalización ha sido la
más claro expresó este principio fue Ludwig respuesta y con ello el asesinato y la repre-
Von Mises. «La democracia de mercado se sión.
desentiende del verdadero mérito, de la En este contexto, la democracia sólo
íntima santidad, de la personal moralidad, puede ser interpretada como un obedecer,
de la justicia absoluta. Prosperan en la pales- cumplir y acatar la ley en pro de la razón de
tra mercantil, libre de trabas administrati- Estado. Ya no existen ciudadanos, sólo ope-
vas, quienes se preocupan y consiguen pro- radores sistémicos adscritos a una economía
porcionar a sus semejantes lo que estos, en de mercado que los atrapa y absorbe. Consu-
cada momento, con mayor apremio desean. midores recurrentes. Sumisión y control en
Los consumidores, por su parte, se atienen el interior de un Estado neo-oligárquico y
exclusivamente a sus propias necesidades, totalitario cuyos dispositivos de seguridad
apetencias y caprichos. Esa es la ley de la garantizan el uso de la violencia para repri-
democracia capitalista. Los consumidores mir las luchas democráticas. Así se cierra el
son soberanos y exigen ser complacidos» círculo de la democracia de mercado, donde
(Von, 1983: 57). los presidentes, jefes de gobierno y Estado
DEMOCRACIA Y LA CIUDADANÍA POLÍTICA EN AMÉRICA LATINA 49

son operadores del sistema. Sujetos grises esencia de la democracia global mundial.
que cumplen una función reproductiva. Para hacer posible su éxito y mantener el
Nunca mejor entendido el sentido despoli- sentido de la propuesta universal, el sistema,
tizante que hoy cubre el quehacer del proce- mediante el estilo de capitalismo transnacio-
so de decisiones. nal, se sirve de un tipo de comportamiento
La democracia, así entendida, desvincu- social complementario, el social-conformis-
lada de cualquier práctica social rompe y mo, cuyo rasgo más destacado consiste en
desarticula la ciudadanía política; inicián- adoptar conductas inhibitorias de la con-
dose un proceso de despolitización cuyo ciencia y de la voluntad en el proceso de
objetivo es crear un modelo único de demo- toma de decisiones. Su articulación está
cracia. Así, las luchas democráticas se des- guiada por valores y símbolos que tienden a
contextualizan bajo la existencia de un pará- justificar la sumisión al poder.
metro de medida coincidente con el capita- El conformismo social actúa en todas las
lismo realmente existente. De tal forma que esferas de la vida cotidiana, públicos y priva-
aquellas que no caen en el campo de condi- dos. Podemos reconocer su presencia en un
ciones son rechazadas y expurgadas como sinnúmero de actitudes. Ejemplo de ello es
luchas anti-sistémicas, cayendo las reivindi- la desazón que produce asistir obligadamen-
caciones democráticas de las clases sociales te a un sinnúmero de actividades contrarias
explotadas y dominadas, en el saco roto de a nuestros principios sólo por no tener
las propuestas utópicas e inviables. Las lu- problemas y abrigar una vida complaciente.
chas democráticas son secuestradas por las Mentimos y nos justificamos para tranquili-
burguesías e interpretadas como parte de su zar la mala conciencia. Construimos una
propia trayectoria política, adscribiendo a realidad virtual donde el objetivo principal
su haber la consecución de los derechos es vivir al margen del tiempo social y políti-
sindicales, el descanso dominical o las vaca- co, como un autista o idiota social.
ciones pagadas. Dos ejemplos de este comportamiento
Desacreditado el sujeto popular de las social-conformista que inhibe la conciencia
luchas democráticas y su complemento, el y facilita la sumisión al poder del sistema,
despliegue de la ciudadanía plena, la demo- son la guerra y la explotación capitalista. El
cracia se configura como un amasijo de primero, consiste en entender la guerra
reglas de juego, y procedimientos ad-hoc como un juego de estrategia donde se gana
para el buen funcionamiento de las institu- o se pierde y cuyas reglas internas deben
ciones del Estado, privilegiándose el senti- cumplirse a rajatabla si queremos sea legíti-
do tecnocrático y «apolítico» del proceso de ma. ¿Cómo, si no, explicar la existencia de
toma de decisiones. Tras décadas y con el las fuerzas armadas, el armamentismo y la
aval internacional de ideólogos, publicistas OTAN?. Guerras bien organizadas, perfec-
y teóricos pagados por las transnacionales, tas y limpias moralmente, es el gran deseo de
esta definición es considerada la quinta los generales y guerreros profesionales. Apli-
50 MARCOS ROITMAN ROSENMANN

car los tratados internacionales en vigor, tiene lugar en el dominio social, es igual a no
fusilar sólo a los espías y traidores y matar permitirse ver que las manzanas caen hacia
con disciplina supone cumplir con el deber. abajo. Hacer tal, sabiendo que sabemos,
Igualmente, el buen soldado respeta las sería un autoengaño en una negación inten-
normas. Si una de las partes no cumple cional.» (Varela y Maturana, 1991: 25).
puede ser penalizada y acusada de crímenes El conformismo social anida en estructu-
de lesa humanidad. ¿Guantánamo?. Y si por ras mentales de carácter complaciente, mu-
algún caso excepcional, es necesario saltarse tando la condición humana y negando la
las reglas, bombardeos a campamentos de naturaleza ética del ser social en favor de un
refugiados, hospitales, colegios, etc., estos sujeto competitivo y autodestructivo. Pode-
excesos pasan a ser considerados en la cate- mos ejemplarificar lo señalado, haciendo
goría de efectos no deseados de la acción, referencia al dopaje en el deporte de élite.
daños colaterales. En el segundo ejemplo, la Tanto en las especialidades individuales
relación unívoca existente entre explotación como de equipo, la necesidad de ganar a
y capitalismo, es mejor ocultarla por vía de toda costa, puede conducir a ingerir fárma-
múltiples mediaciones. Debemos hablar de cos que alteren la estructura muscular, au-
racionalidad económica, competitividad y menten la capacidad pulmonar y la concen-
trabajo productivo, medios de disposición, tración. Hoy en día, esta manera ilícita de
excedente, etc. Reconocer las relaciones so- obtener triunfos es aceptada como un apén-
ciales de explotación al interior del capita- dice del deporte de alta competición, lo
lismo no lleva a ninguna parte. Por el con- importante es dar negativo en los controles
trario, es mejor acercarnos a él bajo la premi- anti-doping. La gloria, el éxito momentáneo
sa de ser un orden social solidario y armóni- es suficiente. Si al cabo de los años, el
co, donde no existen clases sociales y por deportista muere por los efectos secundarios
consiguiente tampoco la lucha de clases. El de las ingestas, la gente lo recordará como
fin del capitalismo es noble y consiste en la un atleta ganador, no como drogadicto.
creación de riqueza social. La competitivi- El conformismo social teje redes inde-
dad debe ser aceptada como el estado de pendientemente de las ideologías, formas
naturaleza perfecto para vivir en el interior de vida, y clases sociales, posee un elevado
de la democracia de mercado. Un orden grado de cobertura. A diferencia de otros
perfecto, en el cual, se produce la deshuma- comportamientos sociales, cuyas estructuras
nización completa de la condición humana mentales potencian el desarrollo de la crea-
que une lo biológico y lo social bajo el tividad e imaginación, las estructuras menta-
sentido ético de la vida en común. les del conformismo social se basan justa-
«No ver la identidad entre acción y mente en lo contrario, inhibirlas. La des-
conocimiento, no ver que todo acto huma- trucción de los principios éticos, la concien-
no, al traer un mundo a la mano en el cia y la moral permiten el surgimiento de la
lenguaje, tiene un carácter ético porque personalidad y carácter cobarde. El nuevo
DEMOCRACIA Y LA CIUDADANÍA POLÍTICA EN AMÉRICA LATINA 51

leviatán se apropia de la conciencia hacien- ce la injusticia, la esclavitud infantil, la venta


do que los individuos entreguen su voluntad clandestina de órganos humanos, el comer-
de actuar, como de pensar, al orden sistémi- cio de menores, la trata de blancas, la muerte
co. El yo ético, consciente, es reemplazado por hambre y las guerras bastardas. Llega-
por un yo generalizado y un alter ego auto- mos a encolerizarnos cuando vemos los ho-
complaciente. Lentamente carcome la vo- rrores de la tortura. No soportamos a dicta-
luntad, inhibe la conciencia y destruye los dores, y la arbitrariedad. Defendemos el
valores éticos. La destrucción de estos tres medio ambiente y la naturaleza. Nos identi-
factores hacen posible la aparición de un ficamos con las causas justas y valoramos la
sujeto sin responsabilidades, lleno de culpas amistad, pero lamentablemente no pode-
y sumido en un autismo social, sin capaci- mos hacer nada para cambiar el mundo.
dad para resistir, luchar, base del carácter Sólo nos queda entristecernos y vivir lo más
flexible y amorfo, dócil, maleable y sobre placenteramente posible.
todo pragmático. Bajo estas circunstancias, Nos convencemos de la paradoja del
el imaginario social que proyecta un orden conformismo-social, negando la ciudadanía
social-conformista cubre el conjunto de acti- política. En tal lógica, el aumento de los
vidades y conductas dentro del sistema so- idiotas sociales va en aumento, representan
cial, desde las económicas a las culturales, los nuevos consumidores con sus pasiones y
pasando por las de género, étnicas, familia- apetitos. Se sienten realizados al comprar en
res, morales y religiosas. las grandes superficies comerciales. El idiota
Las estructuras mentales del conformis- social no contempla una acción cívica, com-
mo-social construyen una relación social prometida y de resistencia. Si le acosan en el
definida por la sumisión. Presenta una ac- trabajo, si sufre violencia de género, explo-
ción social destinada a ser compatible y tación de clase, alienación social, no acudirá
asimilable dentro de los códigos de una a la acción colectiva, optará por la solución
economía de mercado. Sus referentes en el individual. No posee dignidad, ni volun-
campo de la psicología y la sociología, son el tad, es un consumidor de los pies a la cabeza,
conductismo, la teoría de la acción comuni- un idiota social adicto al mercado y desafec-
cativa, la pragmática social y lingüística, su to de la política.
función es reforzar los valores que retroali- Pero el idiota social, se muestra amante
mentan la lógica autocomplaciente de los de la democracia y respetuoso de la libertad,
individuos que viven en el interior del capi- la suya y la ajena, siempre y cuando no
talismo transnacional. ponga en cuestión sus intereses. Si actúa de
La inhibición ética y la falta de compro- forma altruista, considera que debe ser re-
miso social facilita desplegar una acción compensado. Se adhiere a la «teoría publici-
social que vuelve la espalda al mundo, con- taria» de la gallina y el huevo: pone un huevo
virtiendo al ser humano en un ser movido y cacarea. Desea sobresalir, hacerse notar.
por las paradojas de la acción. Nos entriste- Actúa por interés. Vicios privados, virtudes
52 MARCOS ROITMAN ROSENMANN

públicas, así bautizó Mandeville al compor- propio hombre.» Repetimos, tantas veces
tamiento humano en el enjambre humano. como sea necesario el enunciado hasta con-
El interés particular mueve al mundo y vencernos y renunciar al compromiso polí-
nosotros lo hacemos a su ritmo. tico de reivindicar la acción democrática
En una especie de locura colectiva, da- anclada en la alteridad y la diferencia. En
mos cabida a comportamientos antidemo- otros términos renunciamos a ser demócra-
cráticos, racistas, xenófobos, autoritarios. tas. Ciudadanos sin ciudadanía. Es la forma
Somos recipientes vacios que pueden ser perfecta para iniciar el camino del olvido,
llenados a discreción por los operadores del despojarnos de la memoria histórica y negar
sistema. Nos conformamos con no sufrir el contenido ético de la conciencia. Si en
sobrecargas ni rebasar el límite. No llegar al ocasiones, se presenta y nos juega una mala
límite de la saturación. Tratamos de justifi- pasada, la acallamos. La química farmacoló-
carnos por medio de largas explicaciones gica hace maravillas. Tiene respuesta para
argumentadas «racionalmente». Con esta todos los males de conciencia. Y el sistema
actitud queremos informar a nuestros «igua- nos ayuda en esta difícil labor.
les» de la renuncia a la autonomía personal En momentos de elevada participación
y a participar en la construcción de alterna- política y conciencia social, el imperialismo
tivas que pongan en cuestión el orden esta- y los poderes facticos dependientes de la
blecido. razón de Estado han potenciado el consu-
Queremos que todos imiten nuestro com- mo, entre la juventud, de estupefacientes,
portamiento, sean complacientes. Es la ma- como parte de la guerra para adormecer la
nera más cómoda de renunciar al ejercicio conciencia y despolitizar la sociedad. Pero
ciudadano. Se busca una justificación, un tampoco han desperdiciado el campo abier-
tranquilizar la mala conciencia, para discu- to por las nuevas tecnologías. Los videojue-
rrir por una deriva de individualismo extre- gos se han constituido en una eficaz herra-
mo que culmina con la formación de la mienta para potenciar conductas social-con-
moral corrupta. Es más práctico pensar como formistas y agresivas, con programas donde
vives que vivir como piensas. Para cuatro la muerte, la competitividad, el éxito perso-
días que estamos en el mundo es mejor ganar nal se premia y satisface al consumidor de
dinero y asumir posiciones nihilistas. Así, la PlayStation.
vida trascurre entre dar rienda suelta a las Sabemos que tenemos conciencia y que
pasiones y los deseos hedonistas del disfrute su uso genera conflictos. Su función es poner
del cuerpo y el placer del dinero. en blanco y negro nuestras contradicciones.
Puestos en este campo de condiciones, la El imperativo categórico. Una vez que cono-
esfera pública desaparece del horizonte. La cemos no podemos dejar de actuar. El cono-
responsabilidad social se diluye bajo la pre- cimiento del conocimiento obliga. Si cono-
misa: «los seres humanos somos por natura- cemos quiénes son corruptos, cometen abu-
leza egoístas, constituye un lobo para el sos de poder o violencia de género, y si no
DEMOCRACIA Y LA CIUDADANÍA POLÍTICA EN AMÉRICA LATINA 53

lo denunciamos nos hacemos cómplices de gencia, imaginación y menos pensamiento


la injusticia. Si optamos por el silencio se reflexivo. Los resultados son catastróficos,
rompe el compromiso democrático y el jui- sólo pueden prosperar consumidores com-
cio reflexivo. Optar por la cobardía intelec- pulsivos e idiotas sociales bajo el cuerpo de
tual es renunciar al compromiso político un individuo egoísta y nihilista.
ciudadano. En definitiva, la lucha que libramos tiene
De esta manera se vive entre el miedo a como norte recuperar la fuerza creadora de
ser demócratas y el acatamiento del orden la acción política, rescatarla de los mercados
sistémico. La conciencia nos abruma. Nos y el capital financiero, devolviéndose su
problematiza y se muestra contraria a nues- centralidad que no debió perder en favor de
tros deseos inmediatos, obligando a decidir las burguesías gerenciales. Aquellos que pla-
entre nuestros intereses y la responsabilidad nifican nuestra existencia desde la cima del
social. Para este capitalismo depredador y capitalismo, las élites de las clases dominan-
excluyente, es necesario acallarla y silenciar- tes, son quienes niegan el ejercicio de la
la y si es posible eliminarla por completo al democracia radical y cuestionan la existen-
precio que sea. Y no escatimará esfuerzos cia de una ciudadanía responsable, presen-
para lograr su objetivo. Que el sujeto no tando el conformismo social como una acti-
piense, que actúe, que sea receptor de códi- tud libre de ataduras éticas, y ajustada al
gos, que se comporte como un operador mundo actual donde transcurre la vida coti-
sistémico. Una especie de robot alegre sumi- diana de los consumidores.
so al amo, que se limite a obedecer órdenes. Este conformismo social se acompaña de
El capitalismo trabaja incesantemente para un discurso sofista y una teoría chatarra.
obtener un éxito total y de esta manera Ideas de usar y tirar. Ajustadas a modas que
aniquilar la alternativa democrática y despo- aclaman el advenimiento de la democracia
jar al sujeto de la ciudadanía política. No de mercado e inculcan los valores de la
por casualidad los video juegos y pasar horas globalización, proponen actuar sin pensar.
enteras frente a los ordenadores, recreando Nos dicen que el mundo del siglo XXI está
una realidad virtual facilita el control del diseñado, que no hay alternativas, sólo alter-
sistema, además de reproducir los compor- nancia. Buscan denodadamente una renun-
tamientos considerados acordes con el buen cia explícita al ejercicio democrático del
consumidor. El capitalismo sabe lo que hace. poder. Son conscientes de la batalla que
No improvisa. Aunque no puede prever el libran y no cejan en su empeño por destruir
futuro, intenta por todos los medios, evitar y arrinconar las luchas ciudadanas, crimina-
su colapso, simulando controlar todos y lizando a sus defensores y desarticulando sus
cada uno de los movimientos que se produ- redes sociales. Para lograr el objetivo dispo-
cen en el interior de sus tripas. nen de ideólogos institucionales, asesores
La solución final del capitalismo es crear que actúan como reproductores de sus pla-
autómatas, operadores sistémicos sin inteli- nes y proyectos de control social. Son los
54 MARCOS ROITMAN ROSENMANN

«intelectuales Petrobras», «Repsol», «Tele- cos, los actores a participar en la vida públi-
fónica» o «Santander». Reciben los dineros ca, defender la justicia y decir la verdad. «El
para defender los beneficios de la empresa acto que realizo aquí es sólo una forma
privada, desde posiciones supuestamente revolucionaria de adelantar la explosión de
progresistas, publicar enciclopedias, libros la verdad y la justicia. Sólo tengo una pasión,
y mantener sus centros académicos; a cam- la de la luz, en nombre de la humanidad que
bio sólo tienen que vender su dignidad y ha sufrido tanto y tiene derecho a la felici-
tener una fidelidad perruna, y lo consiguen. dad. Mi protesta ardiente es sólo clamor de
Hoy, por ejemplo, podemos comprobar mi alma. ¡Que alguien se atreva a hacerme
cómo, en España, fundaciones financiadas comparecer ante un tribunal y que el juicio
por Repsol YPF, pone a historiadores, soció- tenga lugar a la luz del día! Estoy a la espera.»
logos, publicistas, politólogos y economis- (Zola, 1998: 97 y 98).
tas, supuestamente independientes, a criti- En esta pugna contra el pensamiento y la
car las políticas nacionalizadoras y las ex- teoría chatarra, las luchas democráticas cons-
propiaciones que están produciendo en tituyen un enfrentamiento por abrir y con-
América Latina en Argentina, Venezuela y quistar espacios políticos de ciudadanía ple-
Bolivia. Sus discursos copan los medios de na en todos los órdenes institucionales y las
comunicación, no hay una visión alternati- estructuras de dominación. En su interior se
va, directamente la han eliminado. Como si articulan fuerzas políticas contrapuestas, con
no existiera. proyectos encontrados. Unas construyendo
Por suerte, el poder omnímodo olvida ciudadanía democrática y otras impidiendo
que no todos se dejan seducir por el brillo su formación. Ambas combaten de manera
del oro. No todos quieren viven bajo el lujo irreconciliable y con horizontes antagóni-
de grandes apartamentos en Santiago, Bue- cos. La lucha democrática presupone la
nos Aires, Rio de Janeiro, Madrid o México. emergencia de sujetos históricos, cuyo po-
Aún sobreviven los verdaderos intelectuales der es asimétrico y determinado por el lugar
y no renuncian a su noble labor. Su tarea que ocupan en la estructura social. No sólo
consiste en desnudar las interioridades del se presenta entre clases sociales, dominadas
poder anti-democrático, cuestionar la razón y explotadas, en la lucha democrática emer-
de estado y asumir la responsabilidad de su gen movimientos sociales, de resistencia,
denuncia. No olvidemos que fue Emile Zola articulados a la sociedad civil, cuyo nexo es
en su carta redactada en 1898, dirigida al compartir una posición subalterna y margi-
entonces presidente de Francia, Félix Fau- nal en el proceso de toma de decisiones.
re, conocida como «Yo Acuso», el punto de La construcción y luchas por articular
partida del quehacer intelectual público. una ciudadanía democrática está inmersa en
Zola, puso al descubierto la mentira que la lógica de la contingencia, sufre vaivenes y
condenaba por traición al capitán Alfred según las coyunturas puede desatar fuerzas
Dreyfus, y llamó a los escritores, los científi- reaccionarias antidemocráticas tendentes a
DEMOCRACIA Y LA CIUDADANÍA POLÍTICA EN AMÉRICA LATINA 55

iniciar un proceso de involución política de institucionales de representación política,


impredecibles consecuencias en el medio y los mecanismos represivos que facilitan o
largo plazo. Un ejemplo lo constituye Chile dificultan el avance de las fuerzas democrá-
y el golpe militar del 11 de septiembre de ticas, a la memoria histórica, sometida a
1973 que derrocó al gobierno constitucional procesos de negación y bloqueo o reconoci-
del Presidente Salvador Allende y conllevó miento y articulación de sujetos transforma-
la instauración de una de las tiranías más dores.
sanguinarias del siglo XX, encabezadas por Por consiguiente, en la actualidad, un
el general Augusto Pinochet Ugarte. proyecto alternativo democrático, consiste
La configuración de una alternativa de- en rescatar y no permitir que el pensamiento
mocrática trae consigo tensión y conflicto, neoliberal niegue la posibilidad de otro
generando su propia dinámica histórica. No horizonte histórico que no sea el adosado al
hay modelos de democracia, hay procesos capitalismo transnacional. Bajo esta condi-
democráticos. En la actualidad, nos encon- ción, la lucha teórica adquiere una gran
tramos con países donde se cierran espacios importancia, ya que el proyecto democrático
democráticos y se restringen derechos ciu- conlleva pensar una agenda con objetivos
dadanos y otros donde se crean, abren y distintos a los defendidos por los ideólogos
amplían. En ambos casos tenemos ejemplos. del neoliberalismo. No podemos dejar que
Para el primero, nuevamente Chile, México, el concepto de democracia caiga en manos
Colombia o Panamá, se caracterizan por de sus detractores, deformando su significa-
tomar decisiones abiertamente antidemo- do, al extremo de no reconocer sus princi-
cráticas. Para el segundo, tenemos la revolu- pios. La democracia no forma parte del
ción ciudadana en Ecuador, la revolución ideario del capitalismo, ni en su teoría ni en
Bolivariana en Venezuela o la construcción su práctica, más bien lo contrario, le resulta
de la ciudadanía plurinacional emergente incómoda y debe convivir con ella a regaña-
en Bolivia. En el medio un sinfin de casos dientes. En el capitalismo se entienden y
como Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay, expresan las luchas democráticas, pero no
Nicaragua, El Salvador, Perú o Republica forma parte de sus principios. En cuanto
Dominicana. Por ello la democracia no es un puede, el capitalismo se desprende de ella,
modelo es una práctica plural y social de tal y como lo podemos comprobar en la
control y del ejercicio del poder para crear actualidad.
ciudadanía y producir sujetos autónomos La democracia hace parte de un proyecto
con libertad de realización. libertario, anticapitalista, cuyo valor estraté-
Las experiencias democráticas están liga- gico consiste en desplegar las facultades que
das al desarrollo y conjunción de múltiples hacen posible la realización del sujeto en el
factores, entre otros, podemos destacar la espacio colectivo. Por ello tiene un carácter
lucha de clase, el devenir de la sociedad civil social irrenunciable. En democracia no se
y sus movimientos de resistencia, las formas puede hacer lo que se quiere. La democracia
56 MARCOS ROITMAN ROSENMANN

presupone un límite coactivo. Al decir del distribución y acceso de bienes, el cultural,


EZLN, la democracia es mandar obedeciendo. con los derechos de educación, arte, depor-
Sin democracia no hay acceso a la justicia te, ciencias; el étnico, donde la democracia
social, y por ende a la dignidad bajo la forma adquiere la potencialidad de ser articulado-
de ciudadanía plena. La democracia es una ra de la diferencia. No es lo mismo represen-
forma de vida. Si no se ejercita, muere. tación democrática que «democracia represen-
Articula conflictos y disensos. Es poder cons- tativa». La ciudadanía democrática no es un
tituyente «que irrumpe, quebranta, interrum- estatus concedido graciosamente por el Esta-
pe, desquicia todo equilibrio preexistente y do, es una existencia en la alteridad y la
toda posibilidad de continuidad. El poder diferencia.
constituyente está ligado a la idea de demo- Una de las experiencias más novedosas
cracia como poder absoluto. Es por consi- de articulación democrática viene de la mano
guiente, el del poder constituyente, como del EZLN. Su aparición supuso un punto de
fuerza impetuosa y expansiva, un concepto inflexión en la lucha contra el neoliberalis-
ligado a la pretensión social de la totalidad mo y en defensa de la humanidad. A partir
democrática. La pretensión del constitucio- de 1994 no se pueden entender, al menos en
nalismo de regular jurídicamente el poder América Latina, las luchas democráticas sin
constituyente no sólo es estúpida por preten- el aporte del EZLN. Emerge con un nuevo
der, y conseguir, dividirlo. Lo es, sobre lenguaje, y plantea otra forma de compren-
todo, por pretender bloquear la temporali- der y practicar la democracia. Realiza la
dad constitutiva. El constitucionalismo es primera gran crítica a un orden neo-oligár-
una doctrina jurídica que conoce solamente el quico que mantiene secuestrada la democra-
pasado, es una continua referencia al tiempo cia. El llamado a construir un nuevo orden
transcurrido, a las potencias consolidadas y a social, inclusivo, con justicia social, digni-
su inercia, al espíritu replegado. Por contra, dad y democracia al margen del neolibera-
el poder constituyente es siempre tiempo lismo, es digno de ser tomado como uno de
fuerte y futuro.» (Negri, 1994: 29). los aportes más importantes que se han
La democracia tiene un componente éti- realizado en la articulación de un proyecto
co irrenunciable. Su explicación se relacio- democrático.
na con sus consecuencias. En eso consiste ser La alternativa renace y se articula, reno-
demócrata. Asumir la responsabilidad de los vando el discurso anticapitalista y la lucha
actos que se realizan. No hay eximentes. En antiimperialista. La búsqueda por construir
democracia es obligado cumplir con lo pac- una ciudadanía, donde se reconozcan los
tado. Debe ser pensada globalmente en to- derechos individuales y sociales, los econó-
dos sus órdenes: el político, donde se debate micos y los de género, tanto como los étnicos
sobre la distribución del poder; el social, y culturales, hacen repensar el propio senti-
donde se plantea la identidad colectiva y la do de la nación y el Estado. Supone incorpo-
inclusión; el económico, donde se trabaja la rar la lucha contra el colonialismo interno.
DEMOCRACIA Y LA CIUDADANÍA POLÍTICA EN AMÉRICA LATINA 57

El EZLN no fue una explosión étnica, fue el inherente al proceso democrático y cons-
grito ¡ya basta! al neoliberalismo. Una lucha trucción de ciudadanía plena, transcurre
por la soberanía nacional, contra el fraude, una larga historia. Nada es lineal, coexisten
los gobiernos ilegítimos. La propuesta recu- proyectos antidemocráticos, como el chile-
pero la alternativa y la ilusión. La democracia no, donde sigue vigente la constitución de
se repensaba en otro espacio, abajo y a la Pinochet, con proyectos de control sub-
izquierda. Razón suficiente para concebir el imperialista encabezados por Brasil, y go-
proyecto democrático como parte de la cons- biernos contrainsurgentes como los instala-
trucción de la dignidad, la rebeldía y el dos en México y Colombia.
compromiso con la defensa de la humanidad. La degradación del medio ambiente, el
A fines del siglo XX, la experiencia del deterioro en la calidad de vida, la desertiza-
EZLN no estuvo sola. Estalla el desborde ción y deforestación, la privatización de los
popular. El triunfo de Hugo Chávez en Vene- recursos naturales como el agua, las conse-
zuela, supuso el fin de una idílica etapa de cuencias del calentamiento global, el uso de
neoliberalismo sin contrapesos. La caída del transgénicos y la disminución de la diversi-
gobierno argentino en 2001, seguida por un dad alimentaria con el establecimiento de
conjunto de revueltas populares pusieron en monocultivos como la soja, y los transgéni-
cuestión a los gobiernos neoliberales en Ecua- cos, son otras tantas reivindicaciones que se
dor y Bolivia. Sus presidentes caían a manos suman y redefinen la democracia y el sentido
de movimientos políticos y sociales nacidos de la ciudadanía. El nacimiento de movi-
en los extramuros del sistema. Una nueva mientos sociales globales que defienden la
izquierda anticapitalista gana elecciones y se producción agraria sobre bases sostenibles
da la tarea de construir un nuevo orden social. dan un impulso a la lucha democrática
Los procesos constituyentes marcarán esta contra las transnacionales de la agroindus-
etapa. El Sumak Kawsay, la dinámica del Buen tria. Vía Campesina es parte de ese proyecto
vivir, el reconocimiento de los derechos de la democrático que busca acabar con el latifun-
naturaleza, de los pueblos originarios, y la dismo. Las constituciones más avanzadas
concepción de una ciudadanía inclusiva son del mundo coinciden con los procesos de-
referentes de una democracia radical. Conti- mocráticos constituyentes iniciados en Ve-
nuos procesos electorales y referéndum de- nezuela, Ecuador y Bolivia.
muestran un nuevo espíritu donde la digni- No cabe duda que las luchas ciudadanas
dad es el principio fundante de la democracia se nutren de todas las experiencias que han
como forma de vida. ido moldeando la alternativa democrática,
Desde las primeras luchas por conquistar socialista y antiimperialista. América Latina
la ciudadanía política a fines del siglo XIX, está a la cabeza de los cambios. Pero también
hasta la actualidad, donde los derechos es un laboratorio para el desarrollo de nue-
sociales, políticos, económicos, de género y vas propuestas desestabilizadoras destina-
étnicos, son reivindicados como una parte das a hacerlas fracasar. En esta lógica, las
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clases dominantes no escatiman esfuerzos, económico y comercial, en complicidad con


rescatan los golpes de estados y se atrinche- sus aliados europeos, a pesar que América
ran en el discurso anticomunista de guerra Latina clama al completo por su fin. Hoy, el
fría para quebrar el orden constituyente. proyecto democrático y la construcción de
Desestabilizar Venezuela, Bolivia y Ecuador, ciudadanía plena conlleva plantearse la re-
marca la agenda de las burguesías transna- flexión que sitúe en la agenda, la construc-
cionales. No cejarán en su empeño. Como ción de horizonte de paz, justicia social y
no lo han hecho en Cuba. Donde los Estados dignidad, propuesta, se quiera o no, incom-
Unidos, gobiernen demócratas o republica- patible con el capitalismo depredador y
nos, su establishment mantiene el bloqueo excluyente. Este es el verdadero dilema. §

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