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EL PROCEDIMIENTO

ADMINISTRATIVO SANCIONADOR
Abg. Lizet Flores Milla
I. Infracciones y sanciones
Abg. Lizet Flores Milla
Infracción administrativa
– Es toda conducta considerada ilícita por el ordenamiento jurídico y que
la autoridad administrativa se encuentra encargada de sancionar.
– Son vulneraciones al ordenamiento jurídico (conducta antijurídica) en
materia administrativa.
– La conducta infractora puede darse mediante:
a. Comisión. Hacer lo que la ley prohíbe.
b. Omisión. No hacer lo que la ley ordena.
c. Comisión por omisión. Hacer lo que no se debe, dejando de hacer
lo que se debe.
Tipos de infracciones
– Infracciones instantáneas. Su consumación es instantánea, sin producir
una situación duradera o que se mantiene en el tiempo.
– Infracciones instantáneas con efectos permanentes o infracciones de
estado. Su consumación es instantánea pero produce una situación o
estado de cosas contrario al ordenamiento jurídico que se mantiene.
– Infracciones permanentes. Cuando el administrado se mantiene en
una situación infractora que le es imputable, es decir, la conducta
infractora persiste.
– Infracciones continuadas. Son diferentes infracciones consideradas
como única infracción, siempre y cuando formen parte de un proceso
unitario.
Infracciones instantáneas
– No presentar la declaración anual del impuesto a la renta, cuando se
tenga obligación de hacerlo.
– No otorgar comprobantes de pago.
– Presentar información falsa, inexacta o incompleta.
– No permitir o impedir el ingreso al domicilio legal, o cualquier local o
establecimiento, a los funcionaros encargados de la realización de las
acciones de control y fiscalización.
Infracciones de estado
– Instalación de rejas en la vía pública en contra de lo dispuesto por una
ordenanza municipal.
– Aperturar un establecimiento comercial sin licencia.
– Construir sin licencia.
– Derrames de hidrocarburos (petróleo o cualquier otro derivado de los
hidrocarburos).
Infracciones permanentes
– Opera sin licencia (distinto del tipificado como abrir o construir sin
licencia, que se consuma en un momento determinado, luego del cual
perduran únicamente sus efectos).
– Operar usando una licencia de funcionamiento otorgada a persona
distinta.
– Circular sin placas de rodaje.
– No llevar libros y registros contables cuando se está obligado.
Infracciones continuadas
– Difusión en televisión durante varios días de anuncios publicitarios que
contienen publicidad engañosa.
– Comerciar productos adulterados.
– Efectuar cobros por conexiones excediendo los precios establecidos
por el organismo regulador.
Sanción administrativa
– Una sanción se definen como una situación gravosa o desventajosa
impuesta al administrado como consecuencia de la comisión de una
infracción. Tiene finalidad punitiva.
– La intención de la sanción administrativa, en consecuencia, se enfoca
a la necesidad de desincentivar conductas consideradas socialmente
indeseables, pero que no se consideran de suficiente gravedad como
para tipificarlas penalmente.
– La sanción administrativa puede consistir en:
a. La privación de un bien o derecho.
b. La imposición de un deber.
– Esta vedada para la Administración Pública las sanciones consistentes
en privación de libertad.
II. Responsabilidades
Abg. Lizet Flores Milla
Responsabilidad de los administrados
– Es necesario distinguir con claridad la responsabilidad penal y civil de
la responsabilidad administrativa de los particulares, puesto que éstas
son distintas.
– Se ha señalado reiteradamente que éstas provienen de la facultad del
Estado de reprimir conductas antisociales, y que por tanto, operan de
manera similar.
– Sin embargo, es preciso tener en cuenta que todos los mecanismos de
control social se encuentran tutelados y autorizados por el derecho,
razón por la cual es necesario establecer con claridad las distinciones
existentes entre dichos mecanismos.
El principio de subsidiaridad penal
– En estos caso es de aplicación el principio de subsidiaridad, por el cual
el derecho penal es ultima ratio, opera cuando los demás medios de
control social no desincentivan debidamente la conductas dañosas.
– Estos medios de control social incluyen:

a. El derecho administrativo sancionador.


b. El derecho privado, como el derecho civil o el derecho comercial.
c. El derecho penal.
Responsabilidades y órganos sancionadores

Responsabilidad administrativa → Autoridad administrativa.

Responsabilidad civil → Poder Judicial.

Responsabilidad penal → Ministerio Público – Poder Judicial.


III. La potestad sancionadora
Abg. Lizet Flores Milla
La potestad sancionadora
– Es el poder jurídico que posee la Administración Pública para castigar
a los administrados cuando los mismo lesionan determinados bienes
jurídicos reconocidos por el marco constitucional y legal vigente.
– Es aquella facultad de la Administración Pública de imponer sanciones
a los administrados por la comisión de infracciones establecidas por el
ordenamiento jurídico.
– Busca incentivar el respeto y cumplimiento del ordenamiento jurídico
desincentivando la comisión de infracciones mediante la represión de
ciertas conductas.
– Se ejerce a través del procedimiento administrativo sancionador.
Principios de la potestad sancionadora
1. Legalidad. 7. Continuación de infracciones.
2. Debido procedimiento. 8. Causalidad.
3. Razonabilidad. 9. Presunción de licitud.
4. Tipicidad. 10. Culpabilidad.
5. Irretroactividad. 11. Non bis in ídem.
6. Concurso de infracciones.
Principio de legalidad
– Solo por norma con rango de ley las entidades administrativas pueden
ejercer la potestad sancionadora y aplicar las posibles sanciones a un
administrado. Dicha potestad en ningún caso habilitará a disponer la
privación de libertad, lo que compete únicamente al Poder Judicial y
en el contexto de la tramitación de un proceso penal.
– Este principio implica que la Administración Pública, a diferencia de
los particulares, no goza de la llamada libertad negativa, consagrada
en la norma constitucional (nadie está obligado a hacer lo que la ley
no manda, ni impedido a hacer lo que esta no prohíbe) o principio de
no coacción, debido a que solo puede hacer aquello para lo cual está
facultada en forma expresa.
Principio de debido procedimiento
– Las entidades solo aplicarán sanciones sujetándose al procedimiento
establecido respetando las garantías del debido proceso.
– No se pueden imponer sanciones de ningún tipo sin haber tramitado
el procedimiento sancionador respectivo.
– En este caso, y dado que la resolución que pueda emitirse tendrá un
carácter gravoso, este principio debe ser tomado en su acepción más
amplia posible, incluyéndose, para algunos, determinados principios
del derecho de defensa en el orden penal.
Principio de razonabilidad
– Las autoridades administrativas deben prever que la comisión de la
conducta sancionable no resulte más ventajosa para el infractor que
cumplir las normas infringidas o asumir la sanción.
– Así como que la determinación de la sanción considere criterios como:
a. El beneficio ilícito resultante por la comisión de la infracción.
b. La probabilidad de la detección de la infracción.
c. La gravedad del daño al interés público y/o al bien jurídico protegido.
d. El perjuicio económico causado.
e. La repetición en la comisión de infracción.
f. Las circunstancias de la comisión de la infracción.
g. La existencia o no de intencionalidad en la conducta del infractor.
Principio de tipicidad
– Solo constituyen conductas sancionables administrativamente aquellas
infracciones previstas expresamente en la ley o normas con rango de
ley mediante su tipificación como tales.
– No se admite interpretación extensiva o analogía.
– En tal sentido, este principio se asemeja a su equivalente a nivel del
derecho penal, puesto que establece que solo la ley puede establecer
las infracciones y las sanciones respectivas, sea cual fuese el ámbito
jurídico en el cual las mismas se apliquen.
Principio de irretroactividad
– Son aplicables las disposiciones sancionadoras vigentes al momento
de incurrir el administrado en la conducta a sancionar.
– Se contempla, sin embargo, la retroactividad benigna, al señalar la
aplicación de normas posteriores cuando resulten más favorables al
administrado presunto infractor o infractor.
– Esto último, sin embargo, parece ser una contravención a la norma
constitucional, que establece que solo existe retroactividad benigna
en materia penal y cuando favorece al reo, mas no en términos de
derecho administrativo sancionador.
Principio de concurso de infracciones
– Cuando una misma conducta califique como más de una infracción se
aplicará la sanción prevista para la infracción de mayor gravedad.
– Sin embargo, este principio no exime que puedan aplicarse las demás
responsabilidades que establezcan las leyes.
– Este principio se presenta similar a aquellos establecidos en el ámbito
penal respecto a los concursos de delitos, sean estos ideales o reales,
distinción que se considera aplicable también en el procedimiento
administrativo sancionador.
Principio de continuación de infracciones
– Tiene por finalidad impedir la iniciación de nuevos procedimientos
sancionadores cada vez que el particular cometa una infracción que
forma parte de un conjunto de infracciones íntimamente relacionadas
entre sí, o en las que incurra el administrado en forma continua.
– Para determinar la procedencia de la imposición de sanciones por
infracciones en las que el administrado incurra en forma continua, se
requiere que hayan transcurrido por lo menos treinta (30) días hábiles
desde la fecha de la imposición de la última sanción y que se acredite
haber solicitado al administrado que demuestre haber cesado la
infracción dentro de dicho plazo.
Principio de causalidad
– La responsabilidad debe recaer en quien realiza la conducta omisiva o
activa constitutiva de infracción sancionable.
– Ahora bien, al igual que en el derecho penal y la responsabilidad civil
el criterio de causalidad a aplicar es el de la denominada causalidad
adecuada.
– Así, cuando se hace mención a la causalidad adecuada, nos referimos
a la que implica que únicamente cabe responsabilidad de infracciones
generadas por hechos que normalmente causan dichas conductas
legalmente tipificadas.
Principio de presunción de licitud
– Las entidades deberán presumir que los administrados han actuado
apegados a sus deberes mientras no cuenten con evidencia en contrario.
– La inmediata consecuencia de este principio es la asignación de la carga
de la prueba a la Administración, que es la que debe probar la comisión
de la infracción. Esta, en consecuencia, no se presume, ni siquiera en
el supuesto de que el administrado no se presente a presentar sus
descargos en el procedimiento iniciado en su contra.
– Este principio resulta ser equivalente en al ámbito penal a la llamada
presunción de inocencia contenida en nuestra Constitución. No debe
confundirse con el principio de in dubio pro reo, que expresa que en
caso de duda (por ej. insuficiencia probatoria) se favorece al reo.
Principio de culpabilidad
– La responsabilidad administrativa es subjetiva, salvo los casos en que
por ley o decreto legislativo se disponga responsabilidad administrativa
objetiva.
– Responsabilidad subjetiva implica discutir sobre el dolo o la culpa, los
mismos que son componentes del tipo infractor (similar al tipo penal)
como elementos subjetivos del mismo; siendo que en principio se
requiere de dolo, el mismo que constituye la existencia de conciencia
y voluntad respecto de la realización del hecho ilícito.
– En el caso de responsabilidad objetiva resulta innecesario efectuar el
análisis de la existencia de dolo o culpa.
Principio de Non bis in ídem
– No se podrá imponer sucesiva o simultáneamente una pena y una
sanción administrativa por el mismo hecho en los casos que se aprecie
la identidad del sujeto, hecho y fundamento.
– Dicha prohibición se extiende también a las sanciones administrativas
salvo la concurrencia del supuesto de continuación de infracciones.
– Asimismo, y cuando la ley se refiere a pena, se debe entender que se
está haciendo mención a la sanción de naturaleza penal. Es decir, no
cabe el establecimiento simultáneo o sucesivo de varias sanciones
administrativas, o estas combinadas con sanciones penales.
IV. El Procedimiento
Administrativo Sancionador
Abog. Lizet Flores Milla
Concepto de procedimiento sancionador
– Es un procedimiento administrativo especial.
– Se inicia siempre de oficio.
– Es el procedimiento a través del cual la Administración Pública ejerce
su potestad sancionadora.
– Tiene por finalidad hacer posible que la Administración haga efectivas
sanciones contra los administrados ante la comisión de infracciones
calificadas como tales por ley.
– Esta regulado por lo dispuesto en los artículos del 245 al 257 del TUO
de la Ley 27444 – Ley del Procedimiento Administrativo General.
Características del procedimiento sancionador
– Es un procedimiento administrativo especial.
– Se inicia siempre de oficio.
– Es el procedimiento a través del cual la Administración Pública ejerce
su potestad sancionadora.
– Tiene por finalidad hacer posible que la Administración haga efectivas
sanciones contra los administrados ante la comisión de infracciones
calificadas como tales por ley.
Competencia
– El ejercicio de la potestad sancionadora corresponde a las autoridades
administrativas a quienes le hayan sido expresamente atribuidas por
disposición legal o reglamentaria, sin que pueda asumirla o delegarse
en órgano distinto.
– De esta manera se otorga estabilidad a la competencia administrativa
en materia sancionadora, impidiendo por un lado que la potestad
sancionadora pueda delegarse (a diferencia de otras facultades de la
Administración) o, por otro lado, que un órgano administrativo pueda
avocarse al conocimiento de asuntos cuya competencia en materia
sancionadora corresponde a otro órgano.
Determinación de la responsabilidad
– Las sanciones administrativas que se impongan al administrado son
compatibles con el dictado de medidas correctivas conducentes a
ordenar la reposición o la reparación de la situación alterada por la
infracción a su estado anterior.
– Las medidas correctivas deben estar previamente tipificadas, ser
razonables y ajustarse a la intensidad, proporcionalidad y necesidades
de los bienes jurídicos tutelados que se pretenden garantizar en cada
supuesto concreto.
– Cuando el cumplimiento de las obligaciones previstas en una disposición
legal corresponda a varias personas conjuntamente, responderán en
forma solidaria de las infracciones que, en su caso, se cometan, y de las
sanciones que se impongan.
Eximentes de responsabilidad
a. Caso fortuito o fuerza mayor debidamente comprobada.
b. Obrar en cumplimiento de un deber legal o en ejercicio legítimo del
derecho de defensa.
c. Incapacidad mental debidamente comprobada siempre que afecte
la aptitud para entender la infracción.
d. Orden obligatoria de autoridad competente expedida en ejercicio de
sus funciones.
e. Error inducido por la Administración o por disposición administrativa
confusa o ilegal.
f. Subsanación voluntaria por parte del posible sancionado siempre y
cuando sea con anterioridad a la notificación de imputación de cargos.
Atenuantes de responsabilidad
a. Si iniciado un procedimiento administrativo sancionador el infractor
reconoce su responsabilidad de forma expresa y por escrito.
b. Otras condiciones atenuantes que se establezcan por norma especial.
c. En los casos en que la sanción aplicable sea multa esta se reduce
hasta un monto no menor de la mitad de su importe.
Prescripción
– La facultad de la autoridad para determinar la existencia de infracciones
administrativas y por tanto la potestad para sancionar, prescribe en el
plazo que establezcan las leyes especiales. En caso ello no hubiera sido
determinado, dicha facultad de la autoridad prescribirá a los cuatro (04)
años de cometida la infracción (infracciones instantáneas), desde que
se realizó la última acción constitutiva de la infracción (infracciones
continuadas) o de culminada la infracción (infracciones permanentes).
– El cómputo del plazo de prescripción solo se suspende con el inicio del
procedimiento de ejecución forzosa.
– La prescripción se aprecia de oficio o pedido de parte en cualquier
instancia del procedimiento sancionador.
Caducidad
– El procedimiento sancionador no puede exceder de nueve (09) meses,
excepcionalmente puede ser ampliado como máximo por tres (03)
meses, mediante resolución debidamente sustentada, justificando la
ampliación del plazo, previo a su vencimiento. Cuando conforme a ley
se cuente con un plazo mayor para resolver la caducidad, operará al
vencimiento de este.
– Transcurrido el plazo máximo para resolver, sin que se notifique la
resolución respectiva, el procedimiento caduca automáticamente.
– La caducidad es declarada de oficio por el órgano competente. El
administrado se encuentra facultado para solicitar la caducidad del
procedimiento en caso el órgano competente no la haya declarado.
– Si la infracción no hubiera prescrito, el órgano competente evaluará
el inicio de un nuevo procedimiento sancionador. El procedimiento
caducado no interrumpe la prescripción.
Resolución
– En la resolución que ponga fin al procedimiento no se podrán aceptar
hechos distintos de los determinados en el curso del procedimiento,
con independencia de su diferente valoración jurídica.
– La resolución será ejecutiva cuando ponga fin a la vía administrativa.
– La Administración podrá adoptar las medidas cautelares precisas para
garantizar su eficacia, en tanto no sea ejecutiva.
– Cuando el infractor sancionado recurra o impugne la resolución
adoptada, la resolución de los recursos que interponga no podrá
determinar la imposición de sanciones más graves para el sancionado.
Medidas de carácter provisional
– La autoridad puede disponer, en cualquier momento, la adopción de
medidas de carácter provisional que aseguren la eficacia de la
resolución final.
– Estas medidas deberán ajustarse a la intensidad, proporcionalidad y
necesidad de los objetivos que se pretenden garantizar. No se pueden
dictar medidas que causen perjuicio de difícil o imposible reparación
a los administrados o que impliquen la violación de sus derechos.
– La ejecución de las medidas de carácter provisional que se adopten, se
compensan, en cuanto sea posible, con la sanción impuesta.
– Las medidas de carácter provisional se extinguen mediante la resolución
que pone fin al procedimiento o por la caducidad del procedimiento
sancionador.
Desarrollo del procedimiento sancionador
1. Inicio de oficio. 7. Propuesta de resolución, puede
2. Imputación de cargos. sancionar o archivar el caso.
3. Notificación al posible 8. Actuaciones complementarias,
sancionado. siempre que sean indispensables.
4. Presentación de descargos. 9. Resolución.
5. Examen de hechos. 10. Impugnación.
6. Formulación de informe final. 11. Resolución de quien conoce la
impugnación.

Órgano instructor ≠ Órgano resolutor.


¡Muchas gracias por su atención!