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HISTORIA DE SAN PEDRO NOLASCO

Pedro Nolasco nace en Mas de Saintes Puelles entre el 1180 y 1182.


Avecindada la familia Nolasco en Barcelona, aprendió de su padre
Bernardo el arte de mercader. Igualmente recibió las enseñanzas de
una vida cristiana conforme a las profundas convicciones religiosas de
las familias de aquel tiempo
La noche del 1 al 2 de agosto de 1218, Pedro Nolasco tuvo una
inspiración celestial en la que la Virgen María le pedía que “Fundara”
una Orden Religiosa para la redención de los cristianos cautivos en
peligro de perder la fe, es por ello que funda la Orden de la Merced.
El 10 de agosto de 1218, Pedro Nolasco con otros compañeros, vistió el Hábito Blanco en la
catedral de Barcelona.
Asistió a tan importante acto el Rey Don Jaime I de Aragón, que dio a la Orden Mercedaria su
Escudo de Armas: las 4 barras rojas sobre fondo dorado y la corona real; al que el Sr. Arzobispo
(Berenguer de Palau) quiso añadir la Cruz Blanca de la Catedral de Barcelona. Aquí y así, surgió
el Escudo de la Orden de la Merced, como distintivo y firma de aquellos religiosos.
Hoy, donde quiera que veas este escudo, se estará diciendo una cosa muy sencilla: “los religiosos
Mercedarios estuvieron y trabajaron ahí.”
Posteriormente, el Papa Gregorio IX – el 17 de enero de 1235 - aprobó aquella Obra comenzada
por Pedro Nolasco, concediéndole el nombre de: “ORDEN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN
MARÍA DE LA MERCED, DE LA REDENCIÓN DE LOS CRISTIANOS CAUTIVOS”.
Desde el primer día, Pedro Nolasco y los suyos, trabajaron en: “La Redención de los Cautivos
cristianos que se hallaban en manos de los musulmanes y con peligro a perder su fe”.
Desde 1219, Pedro Nolasco comenzó a llevar a cabo su trabajo de redención en: Valencia, Argel,
Granada, Baleares....
EL IDEAL: “Seguir a Cristo Redentor dispuestos a seguirlo sacrificando hasta la propia vida en el
ejercicio del ministerio redentor” (cont.6)
María representa nuestra Madre de Merced, ya que desde los inicios de la Orden se ha hecho
presente con su inspiración maternal, es la Madre del Redentor y madre de los redentores
mercedarios.
Hoy en día hemos de “Descubrir a Cristo sufriente en los cautivos y oprimidos de nuestro tiempo,
asumiendo el compromiso práctico de la caridad, enraizados en la fe y firmes en la esperanza
del Reino de Dios” ( cost.9), a los mercedarios nos mueve el deseo de estar alegremente
dispuestos a dar la vida si es menester por la redención de los cristianos en peligro de perder su
fe.
El 06 de mayo de 1249, Pedro Nolasco moría en Barcelona. Desde el primer momento, la gente
comenzó a venerarlo como “santo” y la Iglesia aprobó su culto y veneración a partir del año
1628.