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UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA

FACULTAD DE HUMANIDADES
DEPARTAMENTO DE HISTORIA
DIDÁCTICA ESPECIAL Y PRÁCTICA DOCENTE

TRABAJO PRÁCTICO Nº3- El desarrollo del pensamiento histórico


Primera parte: El tiempo Histórico

“Una de las finalidades más importantes de la enseñanza de la


historia es formar el pensamiento histórico, con la intención de
dotar al alumnado de una serie de instrumentos de análisis, de
comprensión o de interpretación, que le permitan abordar el
estudio de la historia con autonomía y construir su propia
representación del pasado, al mismo tiempo que pueda ser capaz
de contextualizar o juzgar los hechos históricos, consciente de la
distancia que los separa del presente. En todo caso, la formación
del pensamiento histórico ha de estar al servicio de una
ciudadanía democrática, que utiliza la historia para interpretar el
mundo actual y para gestionar mejor el porvenir” (Santisteban,
2010, p. 35)

Introducción:

Iniciamos este Trabajo Práctico n° 3 con un epígrafe que nos interpela como (futuros)
profesores y profesoras de Historia respecto a los fines y sentidos de la enseñanza de la
Historia en la escuela secundaria. La cita entra en diálogo con la formación inicial y con la
propia biografía escolar y profesional: ¿Cómo y para qué nos estamos formando? e invita a
pensar en los futuros recorridos pedagógicos al frente de un curso y el lugar que ocupan los
estudiantes en el proceso de enseñanza y aprendizaje de la Historia.

A lo largo de las próximas semanas nos introduciremos en la tarea de elaborar propuestas de


enseñanza que se dirijan a desarrollar el pensamiento histórico y la conciencia histórica de
nuestros futuros estudiantes como uno de los objetivos fundamentales de la enseñanza de la
Historia en la escuela secundaria.

Pensar históricamente supone el desarrollo de una serie de competencias que involucran el


pensamiento crítico; la interpretación histórica; la narración y explicación histórica; la
imaginación histórica, así como también las habilidades intelectuales y de comprensión
relacionadas con la conciencia histórico-temporal.

Es por ello que en esta primera parte nos proponemos interpretar al tiempo histórico en sus
múltiples dimensiones, reflexionar en torno a sus categorías y explorar las posibilidades de su
enseñanza a los jóvenes.

Objetivos:

Problematizar los supuestos sobre el tiempo histórico y su enseñanza

Reflexionar sobre la comprensión del tiempo histórico en el marco de las competencias del
pensamiento histórico.

Diseñar propuestas de enseñanza de la Historia que involucren los componentes conceptuales


y las categorías analíticas del tiempo histórico.
Dali,S. Relojes blandos o la persistencia de la memoria- 1931

El tiempo histórico es uno de los conceptos fundamentales de la estructura conceptual y


epistemológica de la Historia. Es importante que inicialmente se interrogue acerca de:
¿Qué es el tiempo Histórico? ¿Qué lo diferencia del tiempo cronológico? ¿Por
qué resulta difícil comprender el tiempo histórico? ¿Qué problemas aparecen en la
enseñanza y el aprendizaje de la Historia y su temporalidad? ¿Qué deben aprender
los estudiantes de escuela secundaria sobre el tiempo? ¿Por qué? ¿Para qué?

I- NOTAS CONCEPTUALES :

Líneas orientativas para indagar en la bibliografía propuesta

A. Partir de los supuestos sobre el tiempo de los propios estudiantes para problematizar
sus representaciones.
B. Diferenciar el tiempo histórico y la temporalidad humana del tiempo cronológico.
C. Operar con el tiempo histórico no se reduce a la construcción de ordenadores
temporales que posibiliten su “medición”.
D. El tiempo cronológico indica el cuándo, el tiempo histórico supone construir
explicaciones que involucren la temporalidad y sus componentes.

II- EL TIEMPO Y LA HISTORIOGRAFÍA

Momentos historiográficos Concepción del tiempo

Positivismo decimonónico ● concepción teleológica


● tiempo breve (acontecimiento)
● idea de progreso
● sucesión unicausal
● Predominancia del tiempo político
● distancia temporal (historiador-objeto)

Annales ● multiplicidad del tiempo


Marxismo Británico
● dialéctica de las duraciones
(acontecimiento; coyuntura;
estructura)
● dialéctica entre el cambio y la
permanencia
● abandono de la idea de progreso
● predominancia del tiempo social

Nueva historia cultural ● Tiempo de los sujetos y de la


Microhistoria experiencia
Nueva historia política ● Tiempo íntimo, vivido, recordado,
imaginario
● Dialéctica entre el tiempo social e
individual
● Flujo pasado, presente, futuro
● Memoria individual/colectiva
● Tiempo presente/reciente
● Anacronismo

Otras perspectivas sobre el tiempo:

Desde abordajes como la teoría crítica y el giro decolonial se profundizó en el cuestionamiento


a la linealidad y univocidad del tiempo dividido en cuatro edades: Antigua, Media, Moderna y
Contemporánea. Dicha concepción, que parte de la división tripartita propuesta por Cristóbal
Celarius (siglo XVII), se corresponde con un pensamiento occidental, al que subyace el
imperativo de Europa como centro de la civilización, y en cuyo desarrollo se establece la
medida del tiempo universal. La racionalización del tiempo desde esta perspectiva estaría
atravesada por el poder y la dominación colonial, un poder epistémico (un poder-saber) que
trascendió a la emancipación política y territorial de las colonias.
Para profundizar sobre este tema recomendamos el visionado de la siguiente charla
magistral de Enrique Dussel:

Disponible en: ​https://www.youtube.com/watch?v=6GLzHSlGf4o


Especialmente desde el minuto 14:09 (cerca del minuto 55 cierra tesis)

III- LOS CONCEPTOS DEL TIEMPO HISTÓRICO Y SUS RELACIONES

Enseñanza del pensamiento social/histórico y sus conexiones con el tiempo histórico


III- REPRESENTACIONES DEL TIEMPO: GRANDES ESTRUCTURAS

Les proponemos observar la siguiente charla TED. David Christian es profesor de la


Universidad Estatal de San Diego, es especialista en la historia de Rusia y es uno
de los impulsores de la que se ha dado en llamar la “Gran Historia”:

Disponible en: ​https://www.youtube.com/watch?v=yqc9zX04DXs

Inscripta en lo que el autor denominó la “Gran Historia” (“Big History”), la decisión


de Christian de condensar miles de millones de años en sólo trece, permite
dimensionar el lugar del hombre y la historia de la humanidad en el marco de las
grandes estructuras temporales: desde la creación del universo a la revolución
tecnológica de los últimos 50 años.

Historia del Universo hasta la formación del Sol:


(desde hace trece años hasta hace 4,5 años)
● Hace unos 13 años: se produce el big bang
● Hace unos 12 años: aparecen las estrellas y las galaxias
● Hace unos 4,5 años: se forma el Sol y el sistema planetario
Historia de la Tierra y de la vida:
(desde hace 4 años hasta hace 3 semanas)
● Hace alrededor de 4 años: aparecen los primeros organismos vivos
● Hace unos 7 meses: aparecen los primero organismos policelulares
● Hace unos 3 meses: se forma Pangea
● Hace unas 3 semana: extinción de los dinosaurios, los mamíferos
prosperan
Periodo Paleolítico de la historia de la humanidad
(desde hace 3 días hasta hace 6 minutos)
● Hace unos 3 días: aparecen los homínidos en África
● Hace unos 50 minutos: aparece el Homo Sapiens
● Hace unos 26 minutos: los humanos llegan a Papúa Nueva Guinea y
Australia
● Hace unos 6 minutos: los humanos llegan a América
Período Holoceno de la historia humana
(Desde hace 6 minutos hasta hace 60 segundos)
● Hace unos 5 minutos: primeras comunidades agrarias
● Hace unos 3 minutos: primeras civilizaciones urbanas alfabetizadas
● Hace alrededor de un minuto: civilizaciones clasicas de China, Persia, India
y el Mediterráneo; primeras civilizaciones agrarias de América
● Hace 24 segundos: breve unificación de Eurasia durante el imperio
mongol; Peste Negra.
Edad Moderna
(los últimos 15 segundos)
● Hace unos 15 segundos: las comunidades humanas se unen en un solo
“sistema mundial”
● Hace unos 6 segundos: Revolución Industrial
● Hace unos 6 segundos: la revolución industrial se difunde por Europa
● Hace unos dos segundos: estalla la primera guerra mundial
● Último segundo: la población humana aumenta a 5.000 y luego a 6.000;
uso de las primeras armas atómicas; el humano llega a la luna; se produce
la revolución electrónica

IV- ACTIVIDAD GRUPAL

- A partir de los esquemas de Bravo (Fig. 1), y Pagès y Santisteban (Fig 2 y 3), acerca de los
componentes del tiempo histórico, pensar ejemplos para enseñarlos.

- Revisar libros de texto e identificar enseñanza de la temporalidad. Comente qué tipo de


trabajo se está proponiendo acerca del tiempo.

Extraído de TORRES BRAVO, Pablo. “Anatomía del Tiempo histórico para la ESO y el Bachillerato”. ​Iber​, N
22, 1999. 106-115
Ambos extraídos de PAGÈS J. y SANTISTEBAN A. (1999) La enseñanza del tiempo histórico: una
propuesta para superar viejos problemas en García Santa María, Teresa (coord.) Un currículum de
ciencias sociales para el siglo XXI: qué contenidos y para qué, Díada Editora, págs. 187-208
IV- ACTIVIDAD EN PARES (para entregar)

A partir del tema que están desarrollando desde el TP2.

- Diseñen actividades de enseñanza del tiempo histórico para esa secuencia. Escriban las
consignas, pueden ser varias. Luego elegirán las más adecuadas para la escritura final
de la propuesta. Continúen trabajando en el documento colaborativo.

V- LECTURAS ​( Selección )

ENSEÑANZA DEL TIEMPO HISTÓRICO

El tiempo es un concepto de gran complejidad y sólo lo podemos comprender desde una


mirada amplia y transdisciplinar. El tiempo está presente en nuestra vida, una vida organizada
alrededor del reloj, los horarios y el calendario. El tiempo está presente en nuestro lenguaje y
nuestras actividades: esperamos, desesperamos, hacemos tiempo, perdemos, recortamos,
alargamos el tiempo, damos o nos toman tiempo. El tiempo
pasa rápido y lento, se acelera o, incluso, ¿se detiene? El tiempo es historia, la nuestra y la de
todas las personas, es pasado colectivo, es interrelación de pasado, presente y futuro.
¿Cómo sabemos del tiempo? Sabemos que el tiempo pasa porque observamos los cambios en
nuestro cuerpo o a nuestro alrededor. El tiempo es indisoluble con el espacio, tiempo y espacio
no se pueden separar. Cada territorio, cada lugar acumula elementos que nos explican las
transiciones y las rupturas, los conflictos de cada generación.
La enseñanza del tiempo histórico debe hacerse teniendo en cuenta estas relaciones. Y lo
mismo podemos decir de la enseñanza del espacio geográfico. El tiempo es muy importante
para comprender la complejidad del territorio, para establecer las interrelaciones entre los
diversos elementos de un paisaje (Pagès y Santisteban, 2009)…

Los cuentos que explicamos en la escuela o las mismas narraciones que construye el alumnado
pueden ser recursos importantes para el aprendizaje de conceptos temporales. A la vez, el uso
de la narración se convierte en un instrumento importante en la construcción de la
temporalidad en los niños y niñas. Las actividades relacionadas con el tiempo de nuestra vida
cotidiana, con la organización del horario y de las actividades diarias, ayudarán también al
alumnado a comprender la importancia de la gestión del tiempo en su experiencia social. El
lenguaje temporal es fundamental en la narración histórica.
Para la construcción de la historia necesitamos ordenar y clasificar temporalmente los
acontecimientos del pasado. Además de un determinado lenguaje narrativo en relación con el
tiempo, necesitamos que el conocimiento conceptual del tiempo histórico se convierta en uno
de los aspectos más importantes del aprendizaje de la historia en la escuela primaria
(Santisteban, 2009).
En demasiadas ocasiones el aprendizaje del tiempo y del tiempo histórico se relaciona
únicamente con el conocimiento de las medidas temporales, es decir, con el estudio del reloj,
del calendario o de la cronología histórica. Pero el tiempo histórico necesita de la comprensión
de los diversos conceptos que forman nuestra temporalidad, por ejemplo las relaciones entre el
pasado, el presente y el futuro, la comprensión del cambio y el significado del progreso (Pagès
y Santisteban, 1999; Santisteban, 1999; Pagès, 2004). Estos conceptos son de una gran
amplitud y se construyen desde su aplicación a realidades diversas, como la vida cotidiana, la
historia familiar o la historia de una nación.
Además del lenguaje temporal, las personas necesitamos comprender una serie de conceptos
que dan significado a la idea de tiempo histórico, ya que en realidad el tiempo es un concepto
de conceptos. Para poder saber cuáles son las estructuras conceptuales que explican o que nos
ayudan a explicar el tiempo histórico, nos hacemos cuatro preguntas fundamentales:
a) ¿Qué es el tiempo y el tiempo histórico?
b) ¿Qué es la temporalidad humana?
c) ¿Cómo sabemos que ha pasado el tiempo?
d) ¿Quién tiene el poder sobre el tiempo?

¿Qué es el tiempo y el tiempo histórico?

En primer lugar, necesitamos saber que el tiempo es irreversible, que no lo podemos recorrer
hacia atrás. Por otro lado, el tiempo no se puede separar del espacio, porque es en el terreno
de lo físico que observamos los cambios, ya sea en un paisaje, en la cara de un anciano o las
herramientas y utensilios que usamos en nuestra vida diaria. El tiempo es relativo ya que es
percibido de manera diferente por cada persona y cada cultura representa el tiempo de una
manera distinta.
La dificultad de la comprensión del tiempo está relacionada con la gran cantidad de significados
que tiene. Su significado es distinto si, por ejemplo, lo aplicamos a la ciencia – se habla de
tiempo físico o biológico –, a las creencias religiosas – la inmortalidad o la eternidad del tiempo
–, o en el campo de la experiencia de tiempo personal o social (nunca tenemos tiempo para
realizar todo aquello que queremos realizar). En nuestro pensamiento diferenciamos también
un tiempo finito o infinito, cíclico o lineal, objetivo o subjetivo.

¿Qué es la temporalidad humana?

La temporalidad humana incluye tres conceptos de amplio significado: pasado, presente y


futuro. Conocemos el pasado a partir de las fuentes, los documentos o el patrimonio histórico.
El estudio del pasado incluye elementos de nuestra memoria individual, de nuestros recuerdos,
así como de la memoria colectiva o de la memoria histórica… El presente es un fragmento
temporal, un nexo de unión, entre lo que ya ha sido – el pasado – y lo que será, lo que está
por llegar – el futuro. La historia personal o familiar de nuestro alumnado es de alguna manera
historia del presente, la historia próxima en el tiempo.La historia que más cerca está del
futuro. El futuro tiene diferentes formas de concretarse. Las religiones nos muestran futuros
diferentes que van más allá de nuestras vidas. Las ideologías nos presentan utopías políticas o
sociales, con expectativas más o menos realistas. La ciencia utiliza el concepto de prospectiva,
como una forma de entender nuestra capacidad intelectual de prever lo que puede pasar, así
como el camino que se debería seguir en el futuro teniendo en cuenta el pasado.

¿Cómo sabemos que ha pasado el tiempo?

El tiempo pasa porque las cosas cambian. El concepto de cambio va unido al de continuidad.
En cualquier realidad existen cambios y continuidades. También en las personas se producen
cambios, ya que cambiamos a cada segundo desde un punto de vista biológico, pero siempre
somos la misma persona. Cuando estudiamos la historia de nuestra localidad señalaremos los
aspectos de cambio, de crecimiento urbano o de transformación del paisaje, pero también
hemos de indicar los elementos que permanecen sea en la estructura urbana, en los campos y
en las calles o en las evidencias en forma de monumentos, de tradiciones, de recuerdos o de
otros elementos que configuran el patrimonio cultural e histórico.
Los cambios tienen un ritmo y una intensidad, se aceleran o se hacen más lentos. Para
significar el ritmo y la intensidad del cambio se habla de evolución o de revolución. Si el
cambio se analiza a partir de criterios cuantitativos aparecen conceptos como los de
crecimiento o desarrollo. O se habla de transición o de transformación según la madurez del
proceso de cambio. La visión positiva o negativa de los cambios históricos se relaciona con el
progreso o la decadencia. Todos estos conceptos relacionados con el cambio son utilizados por
la historia para la interpretación de la sociedad de cada época…
…La información que nos aportan las fuentes primarias presenta problemas en función de su
intencionalidad, parcialidad, diversidad, multiplicidad de temas, de formas y de orígenes. Hace
que tengamos que seleccionar cuidadosamente y presentar una gama de ejemplos suficientes,
que permitan una interpretación coherente de los aspectos que pretendemos conocer. A pesar
de todo, debemos tener en cuenta que su diversidad representa una gran riqueza para el
aprendizaje, para los procesos de formación del pensamiento histórico.
Las fuentes nos permiten comprender los cambios, así las fuentes estadísticas nos ofrecen
datos objetivos para comprender una realidad anterior. Un ejemplo es la relación de precios de
principios del siglo XX (1900) en diferentes ciudades españolas. El cálculo del coste de la
alimentación de una familia de cuatro o cinco miembros sirve para descubrir las dificultades de
subsistencia en esta época. Y explica, en parte, el trabajo infantil o la explotación a la que
estaban sometidas las familias obreras…
…En el aprendizaje de la temporalidad, las fuentes audiovisuales
contemporáneas, especialmente las imágenes fotográficas, son de fácil reproducción y
manipulación, aunque las imágenes cinematográficas o los documentos sonoros, por ejemplo
de la radio, pueden ser fuentes históricas complementarias. Las fotografías tienen un gran
potencial educativo que está unido a sus propias características

PAGES BLANCH, Joan; SANTISTEBAN FERNANDEZ, Antoni (2010). La enseñanza y el


aprendizaje del tiempo histórico en la educación primaria...

“Una foto

Hay una foto extraordinaria en la que Guevara está en Bolivia, subido a un árbol,
leyendo, en medio de la desolación y la experiencia terrible de la guerrilla perseguida. Se sube
a un árbol para aislarse un poco, está ahí, leyendo.
En principio, la lectura como refugio es algo que Guevara vive contradictoriamente. En el diario
de la guerrilla en el Congo, al analizar la derrota, escribe: “El hecho de que me escape para
leer, huyendo así de los problemas cotidianos, tendía a alejarme del contacto con los hombres,
sin contar que hay ciertos aspectos de mi carácter
que no hacen fácil el intimar”.
La lectura se asimila con la persistencia y la
fragilidad. Guevara insiste en pensarla como una
adicción. “Mis dos debilidades fundamentales: el
tabaco y la lectura.”
La distancia, el aislamiento, el corte, aparecen
metaforizados en el que se abstrae para leer. Y
eso se ve como contradictorio con la experiencia
política, una suerte de lastre que viene del pasado,
ligado al carácter, al modo de ser. En distintas
oportunidades Guevara se refiere a la capacidad
que tenía Fidel Castro para acercarse a la gente y
establecer inmediatamente relaciones fluidas,
frente a su propia tendencia a aislarse, separarse,
construyéndose un espacio aparte. Hay una
tensión entre la vida social y algo propio y privado, una tensión entre la vida política y la vida
personal. Y la lectura es la metáfora de esa diferencia.
Esto ya es percibido en la época de la Sierra Maestra. En alguno de los testimonios
sobre la experiencia de la guerra de liberación en Cuba, se dice del Che: “Lector infatigable,
abría un libro cuando hacíamos un alto mientras que todos nosotros, muertos de cansancio,
cerrábamos los ojos tratábamos de dormir”.
Más allá de la tendencia a mitificarlo, hay allí una particularidad. La lectura persiste
como un resto del pasado, en medio de la experiencia de acción pura, de desposesión y
violencia, en la guerrilla, en el monte.
Guevara lee en el interior de la experiencia, hace una pausa, parece un resto diurno de
su vida anterior. Incluso es interrumpido por la acción, como quien se despierta: la primera
vez que entran en combate en Bolivia, Guevara está tendido en su hamaca lee. Se trata del
primer combate, una emboscada que ha organizado para comenzar las operaciones de un
modo espectacular, porque ya el ejército anda rastreando el lugar y, mientras espera, tendido
en la hamaca, lee.
Esta oposición se hace todavía más visible si pensamos en la figura sedentaria del lector
en contraste con la del guerrillero que marcha. La movilidad constante frente a la lectura como
punto fijo en Guevara.
“Característica fundamental de una guerrilla es la movilidad, lo que le permite estar, en
pocos minutos, lejos del teatro específico de la acción y en pocas horas lejos de la región de la
misma, si fuera necesario; que le permite cambiar constantemente de frente y evitar cualquier
tipo de cerco”, escribe Guevara en 1961 en ​La guerra de guerrillas​. La pulsión territorial, la
idea de un punto fijo, acecha siempre. Pero a la inversa de la experiencia política clásica, el
acumular y tener algo propio supone el riesgo inmediato. Régis Debray cuenta la caída del
primer punto de anclaje en Bolivia, la microzona propia: “Tiempo antes se había hecho una
pequeña biblioteca, escondida en una gruta, al lado de las reservas de víveres y del puesto
emisor”.
La marcha supone además la liviandad, la ligereza, la rapidez. Hay que desprenderse de
todo, estar liviano y marchar. Pero Guevara mantiene cierta pesadez. En Bolivia, ya sin
fuerzas, llevaba libros encima. Cuando es detenido en Ñancahuazu, cuando es capturado
después de la odisea que conocemos, una odisea que supone la necesidad de moverse
incesantemente y de huir del cerco, lo único que conserva (porque ha perdido todo, no tiene ni
zapatos) es un portafolio de cuero, que tiene atado al cinturón, en su costado derecho, donde
guarda su diario de campaña y sus libros. Todos se desprenden de aquello que dificulta la
marcha y la fuga, pero Guevara sigue todavía conservando los libros, que pesan y son lo
contrario de la ligereza que exige la marcha.

Piglia, Ricardo “Ernesto Guevara, rastros de lectura”, publicado en su libro ​El último
lector​, 2005 y en ​Antología personal​, 2014.

Bibliografía:

SANTISTEBAN, A. (2007). Una investigación sobre cómo se aprende enseñar el tiempo


histórico (2007) Revista de enseñanza de las Ciencias Sociales. N°6.
http://www.raco.cat/index.php/EnsenanzaCS/article/view/126326

PAGES BLANCH, Joan; SANTISTEBAN FERNÁNDEZ, Antoni (2010). La enseñanza y el


aprendizaje del tiempo histórico en la educación primaria. Cad. CEDES [online]. vol.30, n.82 ,
pp. 278-309 . en:​http://www.scielo.br/pdf/ccedes/v30n82/02.pdf

Bibliografía complementaria:

PAGÈS, J. (1998). El tiempo histórico, en Pilar Benejam y Joan Pagés (coord..), ​Enseñar y
aprender ciencias sociales, geografía e historia en la educación secundaria,​ España,
Horsi/Instituto de Ciencias de la Educación, Universidad de Barcelona.
PAGÈS, J. (1999). El tiempo histórico: ¿Qué sabemos sobre su enseñanza y su aprendizaje?
Análisis y valoración de los resultados de algunas investigaciones. En: AAVV. ​Aspectos
didácticos de Ciencias Sociales​, 13. Zaragoza: ICE; Universidad de Zaragoza, p. 241-278.

PAGÈS, J. (2004). Tiempos de cambios... ¿cambios de tiempos? Sugerencias para la enseñanza


y el aprendizaje del tiempo histórico a inicios del siglo XXI. En Ferraz, F. (org.) ​Reflexôes sobre
espaço-tempo. Coleçâo Textos de Graduacâo​, volume 3 (pp. 35-53). Do Salvador: Quarteto
Editora/UCSAL.

PAGÈS J. y SANTISTEBAN A. (1999) La enseñanza del tiempo histórico: una propuesta para
superar viejos problemas en García Santa María, Teresa (coord.) Un currículum de ciencias
sociales para el siglo XXI: qué contenidos y para qué, Díada Editora, págs. 187-208. Disponible
en: ​https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=564899

______________________ (2008). Cambios y continuidades: aprender la temporalidad


histórica. Jara, M. A. (coord.) ​Enseñanza de la Historia. Debates y propuestas​. Neuquen:
EDUCO, 95-127.

SANTISTEBAN FERNÁNDEZ, A. (2017). Del tiempo histórico a la conciencia histórica: cambios


en la enseñanza y el aprendizaje de la historia en los últimos 25 años. ​Diálogo andino​, (53),
87-99. Disponible en: ​https://dx.doi.org/10.4067/S0719-26812017000200087

TORRES BRAVO, Pablo. “Anatomía del Tiempo histórico para la ESO y el Bachillerato”. ​Iber​, N
22, 1999. 106-115

Cómo citar este texto:


Bazán, Sonia; Devoto, Eduardo “Trabajo Práctico N°3: El desarrollo del pensamiento
histórico. El tiempo Histórico” Material de circulación interna de la cátedra Didáctica Especial
y Práctica Docente. Departamento de Historia, Facultad de Humanidades, UNMdP.

http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/3.0/deed.es_AR

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