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AXIOLOGÍA DEL DERECHO

Contenido
1. Concepto de axiología y otras disciplinas con las que se relaciona. ........................................... 1
2. Ontología de los valores. ............................................................................................................. 3
3. Filosofía del derecho ................................................................................................................... 3
3.1. Problemas fundamentales de la Filoso a del Derecho ........................................................ 4
3.2. Relación de la Filoso del Derecho y Derecho Natural. ........................................................ 4
3.3. Evolución del Derecho Natural............................................................................................ 4
3.4. Ideas centrales de la concepción tradicional del Derecho Natural ..................................... 5
3.5. El contenido y características del Derecho Natural ............................................................ 6
3.6. Argumentos filosófico-jurídicos que demuestra la existencia del Derecho Natural........... 6
3.7. Derecho Natural y Derecho Positivo. .................................................................................. 6
3.8. Derecho Natural y Derechos de la Persona Humana. ......................................................... 7
4. Filosofía de las religiones ............................................................................................................ 8
4.1 COMIENZOS DE LA FILOSOFÍA DE LA RELIGIÓN ................................................................. 8
4.2. LA TEOLOGÍA NATURAL SE TRANSFORMA EN FILOSOFÍA DE LA RELIGIÓN .................... 9
4.3. UN CAMBIO ANTROPOLÓGICO .......................................................................................... 9
4.4 EL DESCUBRIMENTO DE OTRAS RELIGIONES ........................................................................ 10
4.4.1. LA QUIEBRA DEL PENSAMIENTO DOGMÁTICO ......................................................... 10
4.5 EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA DE LA RELIGIÓN ...................................................................... 11
5. Ética ........................................................................................................................................... 12
5.1. ¿Qué es ética? ..................................................................................................................... 12
5.2. POSTURAS ÉTICAS. ................................................................................................................. 13
4.2.1. SOCRATES (470-399 A.C) ................................................................................................. 13
5.2.2. PLATÓN............................................................................................................................ 13
5.2.3. ARISTÓTELES ................................................................................................................... 14
5.3. ETICA JURIDICA ....................................................................................................................... 14
5.3.1. DECÁLOGO DEL ABOGADO.............................................................................................. 14
6. Estética ...................................................................................................................................... 14
6.1. POSTURAS ESTÉTICAS ............................................................................................................. 14
6.2.1. PLATÓN............................................................................................................................ 15
6.2.3. ARISTÓTELES ................................................................................................................... 15
6.2. ¿POR QUÉ ES IMPORTANTE EL CONOCIMIENTO ESTÉTICO? ................................................. 15
7. La axiología filosófica en algunos de los valores ....................................................................... 16
8. Los valores ................................................................................................................................. 17
1. Concepto de axiología y otras disciplinas con las que se
relaciona.

Para efectos de la presente investigación debemos de atender primeramente los conceptos sobre
los cuales va a versar la misma, uno de ellos es el de axiología, el cual a través del tiempo diversos
doctrinario y filósofos han expuesto sus posturas y criterios, y sobre todos ellos es indiscutible la
cuestión de que la axiología es una de las ramas más fundamentales para entender la Filosofía y en
nuestro ámbito de estudio, la Filosofía del Derecho. Por lo que a continuación se verterán un breviario
de conceptos y definiciones defendidas por los estudiosos a fin de tener una aproximación a una
idea aterrizada de lo que deberá de entender por “axiología”. Cabe señalar que el término de
Axiología o Filosofía de los valores, fue empleado por primera vez por Urban (Valuation: Its Nature
and Laws, 1906) para designar la rama de la Filosofía que estudia la naturaleza de los valores y
juicios valorativos.
Ahora bien, de manera preliminar, se debe de hacer una conceptualización etimológica de la
axiología, son variadas las fuentes que refieren que las raíces de la palabra “axiología” viene del
griego, axios “ἄξιος”, que significa merecedor, digno, valioso, y de logos “λόγος”, fundamentación,
concepto, por lo que etimológicamente se puede concluir que la axiología es la ciencia o teoría de
los valores, especialmente de los morales, el estudio de lo precioso y valioso. Aunado a lo anterior,
tal y como lo confirma Martínez Huerta, una definición de axiología que resuma la etimológica se
puede reducir como “la ciencia o teoría de los valores”, es decir, “el conocimiento razonado, la teoría
o ciencia de cuanto es digno de estima, de cuánto vale, o de todo aquello que puede calificarse de
deseable y precioso”.

Por lo que hace al aspecto formal del concepto de la axiología, se puede sellar diversas acepciones,
como lo es que la axiología trata de los juicios de valor, investigando los valores positivos y los
negativos o desvalores, siendo junto a la deontología (teoría del deber) fundamentación de la Ética,
por otro lado podemos referir que la axiología es una rama de la filosofía, que tiene por objeto de
estudio la naturaleza o esencia de los valores y de los juicios de valor que puede realizar un individuo.
Por eso, es muy común y frecuente que a la axiología se la denomine “filosofía de valores”. De igual
forma otros autores resaltan que la axiología es una teoría o una especialidad de la filosofía universal,
especialidad que está centrada en el análisis riguroso de los valores. Por último, otro concepto
aplicable a la axiología señala que es la rama de la filosofía que estudia la naturaleza de los valores
y juicios valorativos siendo así el sistema formal para identificar y medir los valores. Es la estructura
de valores de una persona la que le brinda su personalidad, sus percepciones y decisiones.

Po todo lo anterior, se puede definir que la axiología es la rama específica de la filosofía universal,
que tiene por objeto de estudio la naturaleza, fundamentos y la esencia de todos y cada uno de los
valores del ser humano, tanto los positivos como los negativos, además de los diversos juicios de
valor, realizables por el individuo, con la finalidad de formar al mismo, en otras palabras, la axiología
es la ciencia que estudia la aplicación de los valores de las personas. Analiza la importancia que
tiene en la forma de pensar, de vivir y de actuar. Estudia como las personas determinan los valores
como su forma de actuar y cuáles son los juicios que forman a una persona de principios.

Es así que una vez dado un significado sobre el tema de la presente investigación descriptiva, es
óbice indicar que al ser una rama de Filosofía, l axiología está relacionada con diversas disciplinas,
esto es fácil ejemplificarlo a través de la analogía común del derecho, pues cada rama del árbol

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común que es el Derecho, se desprenden otras a la par de ésta, las cuales son la Ontología, la
Epistemología, la Ética, la Estética y la lógica, mismas que la complementan y a su vez la auxilian
para la buena aplicación e interpretación de los juicios de valor que estudia y analiza la Axiología de
la que hablamos.

De manera específica es necesario hacer hincapié del contenido general de cada una de estas
disciplinas filosóficas para efectos de encontrar los aspectos con los que se relaciona con la ciencia
de la axiología, pues si bien es cierto, no es el propósito definirlas cabalmente, ya que en apartados
más adelante se tocarán de manera particular cada una de estas acepciones, también lo es que sin
su mención sería imposible discernir sobre los nexos en los cuales se cruzan la axiología y las demás
disciplinas.

Ahora bien, por lo que hace a la primera disciplina, la Otología, podemos decir que esta es la rama
de la metafísica que analiza las diferentes entidades fundamentales que forman o componen el
Universo. La mayoría de las interrogantes que se origina en el campo filosófico se corresponden con
este estudio; algunos ejemplos son la eterna búsqueda de la verdad acerca de la existencia de Dios,
de las ideas (entidad de tipo mental) y de los números (entidad abstracta). En otras palabras, la
ontología viene siendo el estudio del ser, la esencia de las cosas y seres.

Por otro lado, la lógica es la ciencia que se basa en las leyes, modalidades y formas del conocimiento
científico Se trata de una ciencia de carácter formal que carece de contenido ya que hace foco en el
estudio de las alternativas válidas de inferencia. Es decir, propone estudiar los métodos y los
principios adecuados para identificar al razonamiento correcto frente al que no lo es y la
epistemología es una disciplina que estudia cómo se genera y se valida el conocimiento de las
ciencias. Su función es analizar los preceptos que se emplean para justificar los datos científicos,
considerando los factores sociales, psicológicos y hasta históricos que entran en juego.

Por último, sólo queda hacer mención de los que groso modo debe de entenderse como ética y como
estética, por una parte, la estética es un término con diferentes acepciones. En el lenguaje coloquial
denota en general lo bello, y en la filosofía tiene diversas definiciones: por un lado, es la rama que
tiene por objeto el estudio de la esencia y la percepción de la belleza, por otro lado, puede referirse
al campo de la teoría del arte, y finalmente puede significar el estudio de la percepción en general,
sea sensorial o entendida de manera más amplia; por la otra parte, la ética estudia la moral y
determina cómo deben actuar los miembros de una sociedad. Por lo tanto, se le define como la
ciencia del comportamiento moral. Claro que la ética no es coactiva, ya que no impone castigos
legales (sus normas no son leyes). La ética ayuda a la justa aplicación de las normas legales en un
Estado de derecho, pero en sí misma no es punitiva desde el punto de vista jurídico, sino que
promueve una autorregulación.

Vertidas esas consideraciones, se puede llegar a la conclusión de que la axiología se relaciona con
todas y cada una de ellas son los valores y la aplicación de los juicios de valor que se dan en la
praxis filosófica, pues tanto en la ética, lógica, epistemología y estética, lo percibido del mundo real
por el factor sensorial del ser humano va a ser sujeto a una valoración, es decir a una descripción
especulativa, la cual variará dependiendo mucho el tiempo, modo y lugar (histórico, tal y como
sucede en las revoluciones de civilizaciones, es el caso de la revolución industrial, o bien yéndonos
más atrás el fin de las comunidades feudales) así como, así como también de influencias secundarias
y externas, como lo son las emociones, procesos psicológicos. En todas y cada una de ellas,
interviene ese germen del valor.

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2. Ontología de los valores.
Como ya se expresó en el apartado que nos antecede, al ser la ontología, una rama de la filosofía
que está relacionada estrechamente con la ciencia axiológica, ¿se enfocaría al ser de los valores?,
esta pregunta es sumamente importante, ya que si empleamos la lógica de los argumentos
filosóficos, lo único que puede ser son las cosas y los seres, las cosas por su existencia tangible y
los seres por la esencia que representa su sola existencia, por lo que si los valores son una
manifestación de un proceso abstracto del pensamiento filosófico que surge de las apreciaciones
sensibles del ser humano en el mundo, no pueden ser por esa carencia de materialidad, por lo en
vez de ser, los valores, “valen”, por sí mismos. Bajo esta tesitura, existe una marcada diferencia
cuando decimos que algo vale, no estamos refiriendo nada de su ser, sino que no es indiferente. Por
lo que, “valer” es distinto a “ser”. La no-indiferencia constituye esta variedad ontológica que
contrapone el valer al ser. La no-indiferencia es la esencia del valer.

El valer, por tanto, es ahora la primera categoría de este nuevo mundo de objetos; delimitado bajo
el nombre de valores. Los valores no tienen, pues, la categoría del ser, sino la categoría del valer,
pues, valer significa tener valor, y tener valor no es tener una realidad entitativa más, ni menos, sino
simplemente no ser indiferente, tener ese valor. Por lo que, el valor pertenece esencialmente al grupo
ontológico de los objetos no independientes; o dicho en otros términos, que no tienen por sí mismos
sustantividad, que no son, sino que se adhieren a otro objeto, ya que el valor de una cosa o de
alguien, no se puede separar de ese algo o alguien si no carecería de toda propiedad, por lo que se
concluye que el valor no es un “ente, como todo lo demás, sino es una cualidad que ontológicamente
caracteriza y se adhiere a una cosa o ser, siendo esta función de cualidad su segunda categoría
ontológica del valor.

Por último, la tercera categoría ontológica del valor, se desprende que del análisis de lo que significa
no ser indiferente, revela que la no-indiferencia implica siempre un punto de indiferencia y que eso
que no es indiferente se aleja más o menos de ese punto de indiferencia. Por consiguiente, toda no-
indiferencia implica estructuralmente, la polaridad. Esto quiere decir que todo valor tiene su
contravalor. Al valor conveniente se contrapone el valor inconveniente; a bueno se contrapone malo;
a generoso, mezquino; a bello, feo; a sublime, ridículo; a santo, profano. Por lo que, todo valor tiene
su contravalor negativo o positivo.

Todo lo anterior, tiene una suma importancia en razón de que, la realidad que observamos está en
pleno movimiento valórico, esto es que si bien las cosas existen, su plena existencia no le generan
una importancia al ser humano, pues que solo generaría una observancia por el simple hecho de su
característica material, sin embargo, es el valor lo que le genera una particularidad intrínseca a cada
una de las cosas o seres en el mundo, pues los valores permiten comprender que todo lo que existe,
"existe por algo y para algo"; que cualquier ser, por pequeño que sea, tiene su sentido y su razón de
ser, en otras palabras que ese ser u objeto, vale.

3. Filosofía del derecho

Comenzaremos estudiando el fenómeno jurídico en el orden histórico, el que no obstante confundido


con otros elementos de la vida social, refleja la naturaleza de ser humano y su desarrollo social y
espiritual, así también, indagaremos las leyes histórico-sociales constantes que rigen dichos
fenómenos, para apreciar su realización progresiva en la creación y aplicación de normas jurídicas,
que persiguen la idea de “lo justo.” El compaginar estas dos dimensiones del Derecho: como realidad
sujeta a leyes naturales y sociales, y como ideales o directrices de Justicia que el ser humano trata

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de imponer a la realidad social mediante normas o leyes constituye la labor fundamental de la
Filosofía Jurídica.
Según Giorgio del Vecchio, “el estudio del Derecho en sus ingredientes universales constituye el
objeto de la Filosofía Jurídica; y el estudio del Derecho en sus aspectos particulares, con la
descripción de las normas jurídicas que se dan en una comunidad localizada temporal y
espacialmente, será objeto de la Ciencia Jurídica” de manera que la diferencia entre ambas radica
en el punto de vista sea universal o particular que consideren al Derecho.

·
3.1. Problemas fundamentales de la Filoso a del Derecho

El concepto o ser del Derecho; que es una cuestión lógica u ontológica.

La idea, el fi n o el valor del Derecho, apreciándolo como un tema más de conducta humana y
regulación de la libertad de realización de dicha conducta. En este sentido, el Derecho viene a ser
un tema de la Ética y de la Política, a lo que Recaséns Sichés llama Estimativa Jurídica.

La realización del Derecho, problema que sintetiza los anteriores, porque se fija en el cómo se orienta
el Derecho Positivo, para lograr el cumplimiento de sus fines y valores. Esta tercera cuestión estudia
los fundamentos de la Técnica Jurídica para la realización del Derecho y su aplicación en la sociedad.

3.2. Relación de la Filoso del Derecho y Derecho Natural.

Al ser una disciplina buscadora de respuestas, la Filoso a del Derecho es en gran parte, el estudio
del llamado Derecho Natural o Ius Naturale, que es la vocación natural de la condición humana hacia
el ideal del Derecho: La Justicia o “lo justo”, encontrándola en un Derecho superior a toda ley escrita
y a toda norma de relación social, que está en armonía con “un orden natural, universal, superior y
anterior a las leyes del Estado”. y que pertenece exclusivamente a la raza humana al no ser creación
estatal. Para la mayoría de los iusnaturalistas el Derecho Natural está comprendido dentro de las
normas de la Ética.

La Filoso a del Derecho nace como “Ius Naturale”, como teoría filosófica con una tradición de 25
siglos, dentro del Derecho clásico griego y romano; porque fueron los escritores del Derecho Natural
quienes iniciaron la ciencia que hoy se conoce como Filoso a del Derecho o Filoso a Jurídica, que
desde sus primeros pasos trató de dar fundamento, unidad y armonía a todas las demás ciencias
jurídicas: “y es que el Derecho Natural consiste en el estudio y la formulación de los principios
supremos que han de informar la vida social en virtud de la naturaleza misma del hombre; por lo
que es pues, una disciplina filosófica”; sin embargo, en la actualidad Derecho Natural y Filosofía del
Derecho no se confunden, sino que el primero es una parte fundamental de la segunda.

3.3. Evolución del Derecho Natural

En el Periodo primitivo, aparece la creencia, de la existencia de una norma suprema de Justicia que
los hombres conocen, por estar inscrita en sus propias conciencias. También hay referencias a una
ley natural en las antiguas civilizaciones china, asiria, babilónica, egipcia y hebrea.

En la Época clásica griega y romana, la concepción del Derecho natural se racionaliza y se opone
críticamente al Derecho positivo. Por regla general, su fundamento estaba en la propia divinidad o
en una Ley universal que regía a todo lo existente, tanto en la naturaleza como en la sociedad.

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En la Edad Media, los nuevos valores espirituales y morales del cristianismo, unidos a las grandes
construcciones sistemáticas de la Filoso a escolástica, conceden al Derecho natural, un impulso
nuevo y una sólida fundamentación racional, sobre todo, teológica.

A partir del Renacimiento aparece la llamada “Escuela Clásica del Derecho Natural”, cuyos
elementos comunes son la rigidez de sus concepciones racionalistas, que se traduce en el afán de
fundamentar el Derecho Natural en la razón, prescindiendo de cualquier otro factor -incluyendo la
idea de Dios-; y la importancia que se le atribuyó a los derechos y libertades del individuo.
Posteriormente, Guillermo Hegel en sus especulaciones filosóficas acerca del Derecho llamó “La
ciencia filosófica del Derecho”, a aquella que ene por objeto la idea del Derecho, o sea, el concepto
del Derecho y su realización.

En el período Contemporáneo, a partir del siglo XIX, por el auge de la Escuela positivista, se suscitó
una profunda depresión del pensamiento filosófico en general y de las ideas iusnaturalistas en par
cular, las que solo fueron cultivadas por los pensadores cris anos.

En el siglo XX, habiéndose superado el Positivismo, se ha producido un asombroso resurgimiento


de la antigua escuela del Derecho Natural que reaparece entre los más destacados filósofos que se
ocupan de determinadas especialidades dentro Derecho positivo, presentando las siguientes
tendencias:

El Iusnaturalismo tradicional católico de orientación neotomista, con Víctor Cathrein, Heinrich


Rommen, el Papa Pío XII, Jacques Maritain y otros.
El Iusnaturalismo protestante, en sus variantes filosófica y teológica con representantes como Hans
Welzel, E. Schmidt, E. Spranger, E. Brunner, etc.

El Iusnaturalismo filosófico, sin inspiración religiosa o “Derecho natural humanista”, en el que


distinguen variadas direcciones emergentes de las corrientes filosóficas actuales. Entre sus
exponentes tenemos: Gustavo Radbruch. Giorgio Del Vecchio, Rudolf Stammler, Francisco
Carnelu, Chris an Renard, Mauricio Hauriou, Edgar Bonnecase, Lino Rodríguez Arias, Edgar
Bodenheimer, Luis Recaséns Sichés, Eduardo García Máynez, Miguel Reale y otros.

Todos los autores mencionados, además de otros, tienen una preocupación común, aunque
presenten direcciones diversas: El Derecho Natural, sus problemas, su restauración y retorno, su
vigencia y actualidad, su anuencia en el Derecho Internacional, como fundamentación del Derecho
Positivo, como ideal, como sentimiento de justicia, etc.

3.4. Ideas centrales de la concepción tradicional del Derecho Natural

1. El Derecho Natural está comprendido dentro del campo de la Moral, en lo relativo a la


conducta social humana relacionada con la Justicia y con el Bien Común, y sus principios
están impresos en la conciencia del hombre.
2. Al igual que la Moral, el Derecho Natural es inmutable e universal en sus principios, y sus
exigencias proceden del orden metafísico de los seres, y no por imposiciones voluntarias y
circunstanciales de los hombres.
3. Sin embargo, puede ser cambiante en su aplicación, porque depende de la variabilidad de
las circunstancias del lugar y tiempo. Su aplicación corresponderá a las autoridades
estatales constituidas legalmente, para dar nacimiento a lo que llamamos Derecho
Positivo.

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3.5. El contenido y características del Derecho Natural

El Derecho Natural, recibe el nombre de “natural”, por considerársele conforme a la naturaleza. E.


García Máynez, caracteriza a las doctrinas iusnaturalistas con la afirmación común de que “el
Derecho vale y, consecuentemente, obliga, no porque lo haya creado un legislador humano o tenga
su origen en cualquiera de las fuentes formales, sino por la Bondad o Justicia intrínsecas de su
contenido”.

El Derecho natural está compuesto de aquellos principios y normas que rigen, -según el criterio
formal de la Justicia-, la conducta social de los hombres y que son conocidos como afirmaba Cicerón,
por la “recta razón escrita en todos los corazones”, al estar impresos en la naturaleza humana y
conformarse al orden natural de las cosas.
Los preceptos morales, que a la vez son principios fundamentales del Derecho Natural son: Dar a
cada uno lo suyo, y no causar daño a nadie. De estas normas generales, se derivan otras normas
de conducta como ser: No robar, no matar, no prestar falso testimonio, no faltar a lo contratado
legalmente, etc.

3.6. Argumentos filosófico-jurídicos que demuestra la existencia del Derecho


Natural.

El consentimiento universal, porque todos los hombres, en todas las épocas, y en todos los lugares,
han creído y aceptado la existencia de una ley moral impuesta a la conciencia y a las relaciones
interhumanas.

Por su presencia en la legislación positiva de todos pueblos, y por la necesidad de dar base sólida
al Derecho Positivo.

Por ser necesario para dar fundamento al orden jurídico internacional, que todavía carece de un
sistema de normas positivas, obligatorias para todos los Estados del planeta.
Y como argumenta el ius filósofo Victor Cathrein, “por las consecuencias absurdas”, que se seguirían
en la práctica si se aceptara la hipótesis contraria. Si no hubiese un Derecho Natural, habría leyes
injustas y el poder del Estado sería ilimitado. Podría, pues, el soberano, disponer a su arbitrio de la
vida, el honor y la propiedad de sus súbditos, y éstos tendrían que acatar cualquier ley regularmente
dictada, por inicua ella que fuese.

3.7. Derecho Natural y Derecho Positivo.

El Derecho Natural, como conjunto de normas universales reguladoras de la conducta humana, que
son justas, eternas e inmutables; es diferente al conjunto de normas que reciben el nombre de
Derecho Positivo. El Derecho Positivo es imperfecto, temporal y cambiante, y corresponde al
sistema de normas emanadas de la autoridad competente y promulgadas conforme a los
procedimientos legales imperantes en los diferentes Estados que las crean.
Sin embargo, el Derecho Natural, no puede ser un “Derecho ideal” ni tampoco Positivo; sino una
especie de “ley ordenadora”, presente a la capacidad racional y espiritual del ser humano, como
elemento jurídico que, mezclado con otros elementos de carácter histórico, político, sociológico y
cultural en general, y moldeado por procedimientos de carácter jurídico-estatal se recejarán en el
Derecho Positivo. Otros autores le señalan la función de “parámetro de la realidad jurídica”, al dar
sentido y legitimidad a todo mandato vigente.

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El Derecho Natural y el Derecho Positivo, no constituyen dos instancias de Derecho separadas entre
sí, porque los principios del Derecho Natural guiarán la labor tanto del legislador, como del juez. Al
respecto podríamos comparar al Derecho con el ser humano como, “unión del cuerpo-mente y
espíritu”. El “cuerpo”, viene a ser las instituciones del Derecho Positivo y el “espíritu” que anima
esas instituciones, serán los postulados (valores) del Derecho Natural como ser: La Justicia, el Bien
Común, la Seguridad Jurídica, la Paz, la Solidaridad, etc. “La característica del Derecho Natural
será su aspiración a convertirse en Derecho Positivo, buscando traducir en fórmulas o normas
concretas, los principios que impone y por ello es el continuo inspirador de la legislación para que,
por medio de ésta se viertan a la vida práctica sus dictados. Mientras el Derecho positivo representa
la estabilidad y el orden, el Derecho Natural señala el progreso.

3.8. Derecho Natural y Derechos de la Persona Humana.

El Derecho Natural como expresión de los principios básicos de Justicia que rigen las relaciones
humanas, determinan a su vez, las facultades y prerrogativas que a cada persona corresponden de
acuerdo con el ordenamiento natural. Por el Derecho Natural, la persona humana dotada de
inteligencia y voluntad, no podrá jamás ser tratada como un medio para las aspiraciones de los
demás. Ya Manuel Kant había afirmado que el hombre es un fin en sí mismo, y que jamás debería
ser un medio para los fines de otro. Asimismo, el cristianismo desde sus orígenes predica la
igualdad de todos los hombres ante Dios, al tener todos nosotros, naturaleza espiritual, que está por
encima del mundo sico-natural. Para otros la doctrina iusnaturalista actual se podría redefinir como
una teoría de los “bienes humanos genuinos” que según John Finnis en su obra “Natural law and
natural rights” defiende la existencia de ciertos bienes humanos básicos como la vida, el
conocimiento, la experiencia estética, la sociabilidad, la razonabilidad y la religión como una cuestión
de interés primario que proporciona sentido a la vida humana.

De lo anterior se colige que los derechos de la persona humana, descansan sobre la idea del
Derecho Natural, especialmente, el principio de igualdad fundamental de los seres humanos. El
mismo Derecho Natural que establece nuestros deberes fundamentales, nos asigna derechos
fundamentales, derechos que se encuentran vinculados con los deberes de reconocimiento y respeto
de los mismos, por parte de los demás y del Estado.

En la Filosofía Jurídica actual el tema de los Derechos Humanos tiene una relevancia especial y es
abordado por todos los autores cualquiera que sea la postura doctrinal que adopten, porque quienes
profesan el Iusnaturalismo encuentran en estos principios una adecuada manifestación de sus tesis,
al concebirlos como facultades del sujeto asentadas en un ordenamiento superior, universal e
intangible, que es lo da validez y universalidad a los Derechos Humanos frente al poder estatal.

La Filoso a del Derecho es una especialización de la Filoso a general, por lo tanto, es una tentativa
por explicar el fenómeno “derecho” dentro de una visión totalizadora del mundo social. Toda la
noción de Derecho se funda en una filosofía, porque que no ha habido ningún sistema filosófico
digno de consideración que no tenga su correspondiente explicación de lo que es el Derecho y de lo
que significa en la vida del hombre, de los pueblos y de toda la civilización, por lo que podemos
concluir que la Filosofía del Derecho nos enseña lo que es “la vida del Derecho”.

Muchos juristas actuales la denominan “Teoría fundamental del Derecho”, como disciplina
constituida por aquella parte del Derecho general que responde a la pregunta referente a la
“naturaleza, la esencia, el ser del Derecho”, para lo cual deberá también analizar las repercusiones
producidas en el Derecho, por su vinculación con otros agentes determinantes de la organización
social como ser: la moral, los usos sociales, la religión, el poder, la política y la actividad estatal.

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El estudio del Derecho no se circunscribe a un determinado nivel de conocimiento. Tal estudio es
propio del que hace ciencia jurídica, y lo es también del que se adentra en el ámbito de la Filoso a
Jurídica, y, dentro de cada nivel gnoseológico, son muchas y variadas las perspectivas que pueden
adoptarse. Así, hay juristas que se conforman con el conocimiento necesario para poder ampliar el
Derecho Positivo vigente, conocimiento que se coloca en un nivel propiamente cientifico. Pero los
hay también, aquellos que sienten la necesidad de profundizar en el saber jurídico, rebasando el
ámbito puramente cientifico y esforzándose por alcanzar el plano ius filosófico. Aquellos juristas que
pueden llamarse de ese modo peculiar, son los que orientan sus investigaciones hacia la
comprensión del “Ser” del Derecho.

Su estudio también contribuye a la formación del criterio jurídico del estudiante de Derecho, para
poder formarse pautas estimativas superiores, señalando el valor y la finalidad de las leyes y los
ideales y valores que ellas persiguen, para orientar la conducta de legisladores, jueces, abogados y
de la sociedad en general, realizando la misión más noble del Derecho que es la de lograr armonía,
progreso y bienestar social.
Hacemos nuestra la afirmación de muchos pensadores del Derecho que dicen que: “No existe gran
conquista de la humanidad en el sentido de la libertad y del progreso, que no se ligue al nombre de
algún filósofo del Derecho”.

4. Filosofía de las religiones

4.1 COMIENZOS DE LA FILOSOFÍA DE LA RELIGIÓN

Para la antigüedad y la Edad Media no existía el problema de la religión. Ni siquiera era tema de
reflexión. Se filosofaba sobre Dios, no sobre la religión. El cristianismo era la única religión verdadera.
Es una época de angustiosa búsqueda de salvación. El acceso a Dios conoció una doble posibilidad:
la teología revelada y la teología natural. La primera apelaba abiertamente a la fe, poseer libros
sagrados en los que estaba consignada la palabra de dios, otorgaba seguridad y confianza. La
teología natural era más precaria, tímidamente pretendía hacer sitio a la razón. Su punto de partida
eran las posibilidades del conocimiento humano Leibniz creó un término sumamente peligroso que,
pasó a formar parte de la teología natural, la teodicea. Su misión es la de justificar la existencia de
Dios en un mundo repleto de dolor y sin sentido. Nunca hubo una separación estricta entre teodicea
y teología natural. La teología natural vivió tutelada por la teología revelada. La conquista de su
autonomía e independencia supuso un arduo y laborioso proceso. El proceso independentista lo
inició el médico y teólogo catalán Ramón Sabunde, en el siglo XV. Gracias a él, la filosofía medieval
dejó de ser un todo compacto. Separó el tratado filosófico de dios del resto de las disciplinas
escolásticas otorgándole un puesto privilegiado. Su tesis era la siguiente: La biblia, la teología
revelada solo puede ser comprendida por el clero culto. Para transmitir al pueblo sencillo los
conocimientos necesarios sobre dios y el hombre se hace imprescindible una teología natural
racional y segura. Inicia una tendencia que culminará en el pensamiento racionalista. La iglesia
vislumbró los peligros y reaccionó poniendo el prólogo de su obra en el índice de libros prohibidos.
La tendencia racionalista subió de tono en Christian Wolff. Terminó absolutizando la razón. La
teología natural no se circunscribía a las pruebas de la existencia de Dios, sino que abarcaba todas
las afirmaciones filosóficas que se pudieran hacer sobre dios. Y los más importante: quería que todo
lo que se trata en la teología natural fuese demostrado. La línea de Wolff fue continuada por A. G.
Baumgarten que concibe la teología natural como conocimiento de dios sin ayuda de la fe. La religión
no debe enseñar nada que contradiga a la razón. Estos y otros fueron creando un espacio propio
para la teología natural. Lograron emanciparla de la tutela de la teología revelada; pero también

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condenarla a una muerte segura. La ejecución corrió a cargo de Kant. Creó su propia teoría filosófica
sobre la religión poco después, filosofía de la religión.

4.2. LA TEOLOGÍA NATURAL SE TRANSFORMA EN FILOSOFÍA DE LA


RELIGIÓN

Como disciplina autónoma, la filosofía de la religión es una creación de la Ilustración europea. La


primera obra que analiza históricamente el surgir de la filosofía de la religión se publicó en Berlín en
1800. Su autor, el kantiano I. Berger, equipara la filosofía de la religión con la historia de una reflexión
libre sobre la religión. Mientras no fue posible la libertad de pensamiento no surgió la filosofía de la
religión. O. Pfleiderer considera a Lessing el iniciador de nuestra filosofía de la religión. Más adelante
afirma que el primer periodo de la historia de la filosofía de la religión comienza con Spinoza.

J. Hessen afirma que los auténticos fundadores de la nueva disciplina son Kant y Schleiermacher.
La verdad es que el nacimiento de la filosofía de la religión no fue un acontecimiento puntual. En los
últimos decenios se tiende a dejar abierta la cuestión. H. Fries constata que la filosofía de la religión,
como disciplina autónoma, solo pudo surgir cuando se resquebrajó la unidad entre filosofía y fe
revelada. S. Holme tampoco se compromete. Antes de Kant no existía la filosofía de la religión como
materia autónoma. Nos parece correcto concluir que, aunque el creador del término fue Storchenau,
el auténtico padre de la filosofía de la religión como disciplina autónoma e independiente fue Kant.
Un tema en el que reina unanimidad: la filosofía de la religión nació en Alemania, cuando pierde
fuerza la teología natural. Y siguió durante largo tiempo gozando de buena salud en Inglaterra.

4.3. UN CAMBIO ANTROPOLÓGICO

El universo religioso consta fundamentalmente de dos polos: Dios y el hombre. La historia de las
religiones muestra las oscilaciones entre ambos. La misma dialéctica de aceptación y rechazo
confirió siempre carácter dramático a la relación del hombre con Dios. Hegel observó que la teología
natural sólo se ocupaba del primer polo, de Dios. En cambio, la filosofía de la religión se abría
también al segundo polo: el hombre. Esta concentración en lo antropológico es característica
fundamental de la filosofía de la religión. Hombres de profundo calado humanista hicieron posible
este giro.

Debemos comenzar por G. E. Lessing. Influyó sobre Hegel, Fichte y Schelling y fue enorme la
honradez de su búsqueda. Donde antes se cotizaba la seguridad se abre ahora camino la búsqueda
humilde y persistente. Es así como la teología natural se va deslizando hacia la filosofía de la religión.
Lessing sitúa al hombre en el centro de su pensamiento. Lo decisivo para los creyentes es lo que
sienten y experimentan. Insiste en que la biblia no es la religión. Nadie debería saltar de lo histórico
a lo metafísico. Lo contingente no puede ser prueba de lo necesario.

Herder también intentó poner coto a los excesos racionalistas de la escuela de Wolff y de la
Ilustración en general. Situó con más vigor que Lessing al hombre en el centro de su pensamiento.
El término “experiencia” vuelve a ser dominante. La biblia es un relato de experiencias. Piensa que
el hombre no es un ser abstracto, de ahí que la filosofía no deba trabajar únicamente con definiciones
abstractas. La verdad exige ser experimentada. Herder desea que sea vea y se sienta a Dios, tesis
que culminará en Scheleiermacher. Herder mostró que la religión tiene que ver con el hombre entero
y no solo con su razón.

Pero el auténtico padre del giro antropológico fue Kant. “Retrotrajo todo a la subjetividad humana,
buscando en la autoconciencia de sujeto personal la clave de la solución”. Las grandes preguntas
kantianas se refieren a las capacidades y límites del hombre. El hombre, en concreto su sentimiento

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religioso, será el centro del pensamiento de Scheleiermacher. Ni la razón ni el pensamiento
conducen a Dios. La instancia última para acceder a Dios será el hombre. De él parte
Scheleirmacher, otorga primacía a la sensibilidad, a las emociones, al sentimiento. Hegel no
rechazaba el sentimiento, pero consideraba que era un soporte demasiado débil para cargar sobre
él el acceso a Dios. El conocimiento de Dios no podía prescindir de la razón. Pero Scheleiermacher
no quería conocer a Dios, sino sentirlo. La religión no pretende explicar el universo, sino contemplarlo
y empaparse de él.

4.4 EL DESCUBRIMENTO DE OTRAS RELIGIONES

Durante mucho tiempo existía el problema de Dios, pero no de la religión. Harnack se atreverá a
decir que quien conoce el cristianismo conoce todas las religiones. En la época, esta afirmación
constituye un flagrante anacronismo. Por la misma fecha Müller había certificado justo lo contrario,
quien solo conoce una religión, no conoce ninguna. La filosofía de la religión reflexiona sobre esta
inquietante pluralidad de religiones. Es algo que la teología natural no podía hacer. Todo el que sea
consciente de la importancia que, para la paz de las civilizaciones tiene la pacífica convivencia de
los diferentes credos religiosos, tendrá que valorar positivamente este logro de la filosofía de la
religión. Los problemas que se presentaban eran abrumadores. Averiguar si todas esas
innumerables religiones eran igualmente verdaderas. Si alguna era superior a las demás. Todo ello
exigía una criteriología rigurosa. Hegel afirmaba que el cristianismo era la religión absoluta porque
era la religión de la libertad y del espíritu. Otorgar a una de ellas carácter absoluto sería
etnocentrismo. Nicolas de Cusa se había planteado el problema de la pluralidad de las religiones.
Quiso convencer de que solo hay una religión verdadera, que se articula en diversas confesiones y
ritos. El Dios adorado es siempre el mismo. Carece de sentido luchar para que una religión triunfe
sobre las demás.

4.4.1. LA QUIEBRA DEL PENSAMIENTO DOGMÁTICO

Muchos absolutos religiosos saltaron hechos añicos. Quedaron tocados otros absolutos de índole
moral, cultural, social y político. La nueva disciplina se benefició de esta labor de derribo y al mismo
tiempo contribuyó a culminarla con éxito. El descubrimiento de nuevas religiones y nuevos mundos
relativizan siempre a los antiguos. Nuevas costumbres, nuevos valores, formas de vida distintas.
Muchos despertaron de su sueño dogmático. Empezaron a concebir otros dioses, otros sistemas
políticos, otras formas de convivencia. Toda esta convulsión subió de tono con la Reforma, sacudida
y alteración de esquemas para la Europa cristiana. Reduce sensiblemente el alcance de lo sagrado.
El universo sacramental sufre amputaciones esenciales. Quedan reducidos a la Eucaristía y el
Bautismo. La negación de la transubstanciación priva a la eucaristía de sus características más
luminosas. El protestantismo ensaya una relación con Dios desprovista de milagros y magia. Weber
lo llamó desencantamiento del mundo. Lutero solo salvó la palabra de Dios, la biblia. Con la
modernidad, la biblia deja de ser un conjunto de libros claros y coherentes, errores, contradicciones
e intereses humanos. Según Reimarus, Jesús fue un Mesías político fracasado, sus discípulos lo
convirtieron en un Mesías espiritual. El texto sagrado era susceptible de varias interpretaciones.
Lutero dividió a la iglesia, una iglesia dividida era una iglesia desmitificada en la que eran posibles
diversas concepciones de Dios. Importantes sectores de la Modernidad pasarán a no tener ninguna
concepción de Dios. Profesaran abiertamente el ateísmo. La filosofía de la religión propugna una
reflexión libre y objetiva sobre el hecho religioso. El nacimiento fue precedido de acontecimientos
sumamente aptos para favorecer este distanciamiento. Lutero sacudió dogmas, autoridades y
tradiciones, pero hubo más. Europa conoció guerras de religión que la devastaron; la iglesia creó
una inquisición que prendió fuego a pensadores, disidentes y brujas. Había muerto un paradigma.
La nueva argumentación será más entrecortada, perpleja y titubeante. La filosofía de la religión está
mejor equipada que la teología natural para convivir con la agitada sucesión de cosmovisiones que

10
conocerá el siglo XIX. 8 Pero no hubo entierro para la teología natural. Muchos de sus grandes y
nobles temas fueron heredados por la filosofía de la religión con aire diferente.

4.5 EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA DE LA RELIGIÓN

La filosofía de la religión es la rama de la filosofía que se ocupa del estudio reflexivo a profundidad
de la religión, incluyendo argumentos sobre la naturaleza y existencia de Dios, el problema del mal,
la relación entre la religión y otros sistemas de valores como la ciencia y la ética.
La filosofía de la religión no puede ahorrarse lo que Hegel llamó “esfuerzo conceptual”. La función
consiste en hacer a los hombres lúcidos. Y esta batalla se gana o se pierde en el campo de los
conceptos. No basta con describir cómo funciona la religión. Tampoco para que sirve. Es necesario
la definición substantiva, que es la filosofía de la religión. Pregunta condenada de antemano al
fracaso si rechaza la ayuda de las ciencias que explican los aspectos funcionales de la religión.

• La filosofía de la religión no puede prescindir de la fenomenología del hecho religioso. Los


fenomenólogos de la religión coinciden en que todo lo grandioso, lo nuevo, lo extraordinario
fue alguna vez revestido de un halo religioso. Eliade llega a preguntarse si existe algo que
no haya sido considerado a lo largo de la historia humana manifestación de lo sagrado.
Una filosofía de la religión que esquivase esta complejidad y ambigüedad del fenómeno
religioso se convertiría en algo estéril y carente de interés.

• Otro tanto cabe afirmar de la sociología de la religión, el filósofo no puede definir la religión
ignorando su repercusión en las sociedades conocidas. Weber puso de relieve que nada
es determinado sólo por la religión, pero su fuerza legitimadora puede resultar decisiva en
gran número de sociedades.

• Decisiva puede ser también la energía religiosa del individuo. De ella se ocupa la psicología
de la religión. Freud tildó de “ilusión” a la religión. Ilusión motivada por la realización de los
más antiguos, intensos y apremiantes deseos de la humanidad. En realidad, su campo de
análisis no es la religión, sino el impulso religioso de sus miembros.

• Por último, una filosofía de la religión que ignorase la historia de las religiones nacería sin
futuro. Quien solo conoce una configuración del hecho religioso difícilmente podrá
reflexionar filosóficamente sobre él. Tal vez ni lo necesite. Lo que incita a la aventura
filosófica es precisamente la diversidad. La diversidad de religiones es todo un monumento
a la capacidad creativa del espíritu humano. La historia de los hombres es una laboriosa
búsqueda de alianzas, de dioses, para el duro caminar diario. Una filosofía de la religión
se asemeja a un proyecto de búsqueda y, no debería prescindir de las búsquedas
anteriores. Y la historia de las religiones es un recordatorio de búsquedas.

La filosofía de la religión distingue entre la tradición alemana y la anglosajona

Para la primera, la filosofía de la religión es parte constitutiva de la filosofía de la historia. Considera


a Jaspers un típico exponente de esta postura.

La filosofía analítica anglosajona procede más empíricamente; no se plantea necesariamente las así
llamadas preguntas últimas. Su inconveniente es que trate de cosas que no interesa a nadie. La
definición de la filosofía de la religión de Welte es un pensar filosófico que versa sobre la religión y
por tanto pone todo su empeño en esclarecer intelectualmente la esencia y la forma de ser de ésta.

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La filosofía de la religión aborda racionalmente la pregunta ¿qué es en esencia la religión? Esboza
dos caminos de acceso a Dios.

El primero se basa en tres experiencias fundamentales: La existencia fáctica del mundo, la pregunta
por el sentido, y el miedo al acabamiento total o a la nada

El segundo camino no se pregunta por el destino final del hombre, sino por su origen primero. No
podemos proceder de la nada. Tiene que existir un fundamento último que explique adecuadamente
el surgir de la realidad. La filosofía de la religión debe afrontar la contingencia de la vida. La filosofía
de la religión es una disciplina joven que busca aún su identidad. Y es posible que nunca encuentre
mayor identidad de la que ya posee y mantendrá dos características:

La amplitud temática, ni la teología natural ni la revelada pueden asumir esas funciones.


La filosofía de la religión es una reflexión crítica, abierta, rigurosa y no confesional sobre los temas
relacionados con la religión. No está ligada a un temario filosófico, sino a un estilo de filosofar.

La filosofía de la religión se deriva tanto de la experiencia interior como de la experiencia ambiental


del individuo, afectada por una diversidad de factores como el estado social, las condiciones
económicas, las oportunidades de instrucción, las tendencias morales, las influencias institucionales,
los desarrollos políticos, las tendencias raciales y las enseñanzas religiosas.

Entonces la Filosofía de la Religión, constituye el estudio del cómo se desarrollaron las ideas más el
vivir experimentalmente filosofía y religión y por lo tanto la conclusión filosófica dependen en gran
medida del pensamiento filosófico en acción. Así la gran diferencia entre una filosofía religiosa y una
no religiosa del vivir, consiste en la naturaleza y nivel de los valores reconocidos y en el objeto de
las lealtades.

5. Ética
5.1. ¿Qué es ética?

Caso de Heinz

En Europa hay una mujer que padece un tipo especial de cáncer y va a morir pronto. Hay un
medicamento que los médicos piensan que la puede salvar. Es una forma de radio que un
farmacéutico de la misma ciudad acaba de descubrir. La droga es cara, pero el farmacéutico está
cobrando diez veces lo que le ha costado a él hacerla. El pagó doscientos dólares por el radio y está
cobrando dos mil dólares por una pequeña cantidad del medicamento. El esposo de la mujer
enferma, Heinz, acude a todos sus familiares, amigos y conocidos para pedir prestado el dinero, pero
sólo puede reunir unos mil dólares, que es la mitad de lo que le cuesta. Le dice al farmacéutico que
su esposa se está muriendo y le pide que le venda el medicamento más barato o le deje pagar más
tarde. El farmacéutico dice: “No; yo lo descubrí y voy a sacar dinero de él”; Heinz está desesperado
y piensa en atracar el establecimiento para robar la medicina para su mujer.

CUESTIONES

1.- ¿Debe o no debe Heinz robar la medicina? ¿Por qué?

2.- Si se tratara de un desconocido, ¿debe Heinz robar la medicina para salvarlo? ¿Por qué?

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3.- ¿Qué conflicto de valores se plantea en este dilema? ¿Cuáles son los valores que entran en
juego?
4.- ¿En qué medida entran aquí en conflicto la justicia y la compasión?

Todas las personas independientemente de su actividad han tenido que plantearse problemas
relacionados con la ética y ha tenido que buscarle una solución.

Todos hemos tenido que encontrar respuestas satisfactorias a preguntas tales como:

¿Cómo se puede distinguir objetivamente entre lo bueno y lo malo?


¿Cuál es el criterio para juzgar entre el bien y el mal?
¿Basta la buena intención para actuar bien?
¿Las normas morales son fijas o cambian con el tiempo?
¿Hay algunas leyes que efectivamente sean obligatorias en conciencia? Y ¿en qué se fundamenta
dicha obligación?

El término ética proviene de la palabra griega ethos, que originariamente significaba “morada”, “lugar
donde se vive” y que terminó por señalar el “carácter” o el “modo de ser” peculiar y adquirido de
alguien; la costumbre (mos-moris: la moral).
La ética tiene una íntima relación con la moral, tanto que incluso ambos ámbitos se confunden con
bastante frecuencia. En la actualidad se han ido diversificando la Ética son el conjunto de normas
que vienen del interior y la Moral las normas que vienen del exterior; es decir, de la sociedad.
Se considera una rama de la filosofía relacionada con la naturaleza del juicio moral, que medita sobre
lo que es correcto o incorrecto (lo bueno y lo malo) en nuestra sociedad y en nuestra conducta diaria.

5.2. POSTURAS ÉTICAS.

4.2.1. SOCRATES (470-399 A.C)

Ser ético según Sócrates consiste en dejarse y guiarse por la razón, en torno a lo que esté bien y
renunciando a lo que está mal.

Ser ético significa encontrar la felicidad sólo si se actúa en conformidad con las propias convicciones;
de allí que ser feliz consiste en ser ético, es entonces saber lo que está bien y en conformidad con
ese saber hacer el bien. Pues no hacer el bien significa ser infeliz o no ser ético.

5.2.2. PLATÓN

La ética para Platón es que el alma humana está compuesta por tres elementos.
1. Intelecto
2. Voluntad
3. Emoción
Cada uno de los cuales poseen una virtud específica en la persona buena y juega un papel
específico. La virtud del intelecto es la sabiduría, o el conocimiento de los fines de la vida, la de la
voluntad es el valor, la capacidad de actuar y la de las emociones es la templanza o el autocontrol.

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5.2.3. ARISTÓTELES

La ética de Aristóteles tiene un fin que se resume en la búsqueda de la felicidad. Para


algunos, la felicidad consiste en los placeres; para otros, en las riquezas; pero el hombre sabio la
busca en el ejercicio de la actividad que le es propia al hombre, es decir, en la vida intelectiva. Ello
no excluye el goce moderado de los placeres sensibles y de los demás bienes, con tal de que no
impida la contemplación de la verdad. Sobre esta base desarrolla Aristóteles el concepto de virtud.
La virtud consiste en el justo medio. Lo que quiere dar a entender es que el actuar del hombre debe
estar regido por la prudencia o regla recta. Hay dos modalidades de virtud: las dianoéticas (que se
refieren al ejercicio de la inteligencia) y las éticas (que se refieren a la sensibilidad y los afectos).
Todas las virtudes son hábitos que se adquieren por medio de la repetición. La virtud por excelencia
es la justicia, la cual consiste en el acatamiento de las leyes y en el respeto a los demás ciudadanos.

5.3. ETICA JURIDICA

La ética jurídica: se encarga del estudio de los valores del ser humano, lo bueno y lo malo,
de la moral y el Derecho, y se identifica dentro del ámbito jurídico, siendo una exigencia de los
profesionales en emitir una opinión más, acerca de lo bueno o lo malo; donde se trata de emitir juicios
sobre la maldad o bondad de algo, pero dando siempre la causa o razón de dicho juicio.

5.3.1. DECÁLOGO DEL ABOGADO


1. El Abogado debe pedir ayuda a Dios en sus trabajos, pues Dios es el primer protector de la
Justicia.
2. Ningún Abogado aceptará la defensa de casos injustos, porque son perniciosos para la conciencia
y el decoro profesional.
3. El abogado no debe cargar al cliente con cargos excesivos.
4. Ningún Abogado debe utilizar, en el patrocinio de los casos que le sean confiados, medios ilícitos
o injustos.
5. Debe tratar el caso de su cliente como si fuera el suyo propio.
6. No debe evitar trabajo ni tiempo para obtener la victoria del caso que tenga encargado.
7. Ningún abogado debe aceptar más causas de las que el tiempo disponible le permite.
8. El abogado debe amar la Justicia y la honradez tanto como las niñas de sus ojos.
9. La demora y la negligencia de un Abogado causan perjuicio al cliente y cuando eso acontece,
debe indemnizar.
10.Para hacer una buena defensa el Abogado debe ser verídico, sincero y lógico.

6. Estética

Estética es la disciplina que investiga las condiciones de lo bello en el arte y en la naturaleza.


Es la manera particular de entender el arte o la belleza. La palabra estética proviene del griego
aisthetikós que significa susceptible de ser percibida por los sentidos.

La terminología estética hace referencia a la apariencia exterior de una persona o cosa


desde el punto de lo bello.

6.1. POSTURAS ESTÉTICAS

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El fundador o precursor de la estética es Alexander Baumgarten, quien escribió el libro
AESTHÉTICA publicado entre los años 1750-1758.

Estética en el ámbito de la filosofía es la rama que estudia la esencia y la percepción de la


belleza, así mismo, estética se refiere a la teoría del arte. Immanuel Kant en su obra Crítica del Juicio
indica que la estética es la rama filosófica que estudia e investiga el origen del sentimiento puro y su
manifestación como es el arte.

6.2.1. PLATÓN
Para Platón, arte es la habilidad o capacidad creadora del ser humano tanto en lo material
como intelectual. Para Platón, la estética no corresponde a lo que es agradable a los sentidos debido
a que es objeto de admiración y no de deseo, incorporó el término mímesis ya que para él las
imágenes son imitaciones de los objetos reales sin representar la misma función que las originales.

6.2.3. ARISTÓTELES
La teoría estética de Aristóteles emanaba en gran parte de Platón, indicaba en su obra
poética el término mímesis y opera una purificación de las emociones o catarsis. Para Aristóteles, la
belleza es buena, aunque no todo bueno es bello; la belleza es agradable, aunque no todo placer es
bello, por lo tanto, la belleza ha de ser buena y agradable a la vez.

6.2. ¿POR QUÉ ES IMPORTANTE EL CONOCIMIENTO ESTÉTICO?

Toda nuestra vida la percibimos de manera estética. Nuestras relaciones con otras personas,
el escuchar música y hasta ver un partido de Fútbol son percepciones estéticas ya que
experimentamos todo a través de la razón, pero también por medio de los sentidos.

ADEMÁS, EL CONOCIMIENTO ESTÉTICO:

1. Nos permite desarrollar nuestra sensibilidad y conocer nuestra realidad de forma distinta.

2. Nos da un conocimiento sobre nuestra propia cultura, así como de otras culturas y gracias a ello,
podemos entender quiénes somos y de dónde venimos.

3. A través de las experiencias estéticas podemos desarrollar nuestra inteligencia y creatividad.

En síntesis, La estética es una rama de la filosofía que expresa mediante alegorías, la belleza
del derecho, sus alcances en tanto poder de convicción. Regulador de las conductas humanas, así
como la expresión cabal de la voluntad de los pueblos, para hacer frente a las injusticias que a
menudo cometen los gobernantes. La estampa de la justicia, es la mejor expresión de la belleza del
derecho; las resoluciones de los conflictos, el reconocimiento de los derechos fundamentales de las
personas expresadas en las leyes, demuestran por sí mismas, que el derecho es un valor
fundamental en la vida de los pueblos.

La corriente histórica del derecho grafica la estética del derecho al sostener, que el derecho
nace con el pueblo, evoluciona con él y desaparece con el pueblo; su romanticismo es bello, porque
resalta el valor del derecho expresado en la ley. El lenguaje jurídico tiene una expresión bella al
momento de redactar un texto legal, así como cuando el abogado, convertido en orador, asume la
defensa ante los tribunales utilizando las reglas jurídicas a fin de lograr resultados favorables dentro
del derecho. El drama y otras estampas, expresan por si mismas la elegancia y belleza del derecho

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hecha realidad y permiten seguir reflexionando sobre la justicia y el derecho, “el derecho en toda su
extensión es bello en cuanto a su finalidad: embellecer la conducta humana

7. La axiología filosófica en algunos de los valores

La axiología es una rama de la Filosofía que estudia los valores. La axiología se aplica
también a otros ámbitos como el Derecho y la Pedagogía, en el que aparecen temas de carácter
axiológico. En ocasiones se utilizan los términos Filosofía de los valores y Teoría de los valores.

Axiología filosófica

La axiología forma parte de la Filosofía, se centra en estudio y análisis de la naturaleza y las


funciones de los valores. Aunque el concepto de axiología se comienza a utilizar en el siglo XX, los
valores ya fueron objeto de estudio por parte de la Filosofía a través de autores como Sócrates,
Platón, Aristóteles y Kant.

Uno de los temas principales de la axiología filosófica es la objetividad y subjetividad de los


valores. En este ámbito también se estudian, en ocasiones por oposición de significado, los llamados
valores negativos.

Antecedentes

En la segunda mitad del siglo XIX diversos autores (Beneke, Brentano, Ehrenfels, Herbart,
Lotze, Meinong, Windelband, etc.) comenzaron a desarrollar una filosofía de los valores, que tuvo
amplia repercusión y desarrollo en la primera mitad del siglo XX. Nietzsche, Hartmann, Scheler,
Ortega, Dewey y otros muchos hicieron importantes aportaciones a esta nueva rama de la filosofía,
que desde entonces ha pasado a formar parte del corpus filosófico. Los debates se centraron en la
definición de los valores, su carácter formal o material, su subjetividad u objetividad, su historicidad,
etc. Como suele ocurrir en filosofía, no se llegó a una solución definitiva, pero sí se abrieron nuevos
problemas y debates filosóficos, que han tenido considerable repercusión a lo largo del siglo pasado.

A principios de los 60, algunos filósofos de la ciencia contrarios al neopositivismo


comenzaron a afirmar la existencia de valores objetivos Esta irrupción de las cuestiones axiológicas
en filosofía de la ciencia no sólo tiene consecuencias para dicha disciplina, sino también para la
propia filosofía de los valores. Para intentar pensar conjuntamente los valores éticos, religiosos,
estéticos, políticos, ecológicos, tecnológicos, epistémicos, etc., se requiere una axiología de nuevo
cuño, puesto que el monopolio que tenía la moral en el debate sobre los valores tiende a disminuir.
La filosofía de los valores ha debatido ampliamente sobre lo que son los valores, proponiendo
múltiples definiciones de la noción de valor.

El análisis filosófico de los valores es vital para poder tomar conciencia de la llamada “crisis
de los valores” y de los incontables problemas que acompañan a las decisiones humanas en
condiciones límites en las que no todo lo que se puede hacer se debe hacer. A pesar de los
innumerables logros de la razón y del humanismo, la mayoría de las sociedades se siguen plegando
al poder y no al deber.

La palabra axiología (del griego axia-valor, y logos-estudio) es de origen reciente, pues su


introducción se produce a principios del siglo XX. No obstante, ya los antiguos griegos dedicaban
una parte de la reflexión filosófica a los llamados problemas de valor, tratándolos dentro de la llamada
“filosofía práctica” o “conciencia práctica”. Ellos, como casi siempre ocurre, comenzaron por
constatar intuitivamente la existencia de los valores, y sólo después se ocuparon de su análisis
filosófico; la moral fue el objeto por excelencia de sus meditaciones axiológicas. En la incipiente
sociedad esclavista griega, el poder estaba en manos de la aristocracia. Era una sociedad basada

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sobre todo en la agricultura y la ganadería, y en una esclavitud más bien patriarcal en la que
comenzaban a gestarse los primeros oficios. Por tanto, estamos en presencia de una economía
natural en la que los aristoi literalmente “mejor gente” fomentaban valores exclusivistas que se
concretizaban en el concepto de areté. Para los antiguos griegos, la areté significó excelencia o virtud
humana superior, propia de los aristoi o nobles, y no de cualquier otro ciudadano; y la consideraban
integrada por: el plutos (éxito material), el olbo (riqueza y felicidad), la euthymia (paz y serenidad del
espíritu), el kalón (la hermosura física y moral), el cleos (la gloria), y la doxa (opinión pública
favorable). Pero los valores que encarnaba la Areté no se podían adquirir a través de la observación
de determinada conducta. La Areté era algo exclusivo del Aristócrata, y éste lo era por herencia.
Quiere esto decir, que la Areté era tan hereditaria como la condición nobiliaria. Por tanto, era algo
que no se ganaba ni se obtenía mediante la práctica de un catálogo de virtudes; se recibía por
herencia y esa herencia estaba vinculada a la condición nobiliaria que encarnaban los propietarios
terratenientes esclavistas. El comercio es una actividad que sólo puede tener lugar cuando hay
ciertos mínimos de igualdad y de libertad entre las partes, y en las condiciones descritas esto era
muy poco posible o probable; por eso se impuso el cambio del orden de cosas, y las monarquías
esclavistas comenzaron a ser sustituidas, no sin incansables luchas, por formas de gobierno
democráticas. Las anteriores transformaciones condicionaron que la filosofía griega cambiara el
objeto de reflexión, que anteriormente era la naturaleza, por el hombre y su vida en la polis.

En este contexto el tema de las virtudes o valores morales y políticos devino fundamental.
Ya en los Sofistas y en Sócrates encontramos valoraciones interesantes en materia axiológica, y
Platón en sus Diálogos nos muestra amenas reflexiones de gran trascendencia estimativa. La Ética
Nicomáquea de Aristóteles es tal vez la obra axiológica de mayor envergadura del mundo antiguo.
En ella el estagirita no sólo reflexiona acerca de la compleja esencia de la virtud, sino que también
ofrece interesantes consejos y sugerencias para ayudar a la solución de los conflictos de valor.

Pero los griegos no llegaron a establecer una disciplina específica para el estudio de los
valores, y su reflexión se dirigió sobre todo al análisis de un tipo específico de valor: el moral; y la
razón de lo anterior puede estar dada por el hecho de que para ellos el bien y los valores vinieron a
ser prácticamente lo mismo. Otro tanto ocurrió en la edad media, donde las virtudes morales y
teologales siguieron siendo parte central de la reflexión axiológica. Los modernos no pudieron
superar tampoco esta forma de pensamiento. Enmamuel Kant (1724-1804) aún identifica los valores
y el bien moral, del cual excluye lo placentero y lo bello, y Jeremy Bentham (1748-1832) y John Stuart
Mill (1806-1873) los reducen a lo útil, que para ellos viene a ser la maximización del placer o máxima
felicidad para el mayor número y, por tanto, el bien definido a través de una fórmula cuasi-aritmética.

En resumen, la axiología no sólo trata en su mayoría intelectual y moral de los valores


positivos, sino también de los valores negativos, analizando los principios que permiten considerar
que algo es o no valioso, y considerando los fundamentos de tal juicio. La investigación de una teoría
de los Valores ha encontrado una aplicación especial en la ética y en la estética, Ámbitos donde el
concepto de valor posee una relevancia específica.

8. Los valores

La axiología, como reflexión filosófica acerca de los valores no sólo morales, se desarrolló
sobre todo en el siglo XX. Desde entonces han estado a la orden del día las definiciones de “valor”
y “valoración”.

Los valores son aquellas cualidades, virtudes o características de una acción, una persona
o un objeto que se consideran típicamente positivas o de gran importancia por un grupo social.

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Entre los valores más importantes, en términos generales, se pueden nombrar el respeto,
la tolerancia, la paz, la solidaridad, la amistad, la honestidad, el amor, la justicia, la libertad, la bondad,
entre otros, que entran en esa importante lista de valores humanos.

Cuando se trata de aquellos valores que están aplicados a un grupo de personas, entonces
se hace referencia a los valores que están determinados por un grupo social y una cultura y por ello
se les reconoce como valores sociales y valores culturales.

Por otra parte, los valores que están considerados desde el punto de vista de la Ética y de
la Moral se agrupan en las listas de valores éticos y valores morales, según correspondan.

También en contextos todavía más específicos, se utiliza el término valores para referirse a,
por ejemplo, valores económicos, valores familiares, valores sociales, valores culturales, valores
estéticos, valores religiosos, entre otros

La ética y moral tratan, entre otros temas, el concepto de los valores. Aunque en muchos
casos se habla indistintamente de valores éticos y valores morales, estos términos no tienen el
mismo significado.

Los valores éticos son aquellas pautas de comportamiento que buscan regular la conducta
de las personas, tienen un carácter universal y se adquieren durante el desarrollo individual de cada
persona.

Por su parte, los valores morales son aquellos transmitidos por la sociedad, de generación
en generación, y en algunos casos, por ejemplo, pueden estar determinados por una doctrina
religiosa. Los valores morales pueden cambiar a lo largo del tiempo.

Principales acepciones de filosofía por diversos autores

Uno de los fundamentales exponentes de la línea axiológica en la filosofía fue Wilhelm


Windelband (1848-1915). Windelband atribuye a la filosofía la tarea de buscar los principios que
garantizan la solidez del conocimiento, que para él no son otros que los valores. Según Windelband,
la filosofía no tiene por objeto juicios de hecho, sino juicios valorativos de la clase: “esta cosa es
verdad”, “esta cosa es buena” y “esta cosa es bella”. Considera que la validez de los valores es
normativa, mientras que la de las leyes naturales se sustenta en hechos -es empírica- y, por tanto,
en la imposibilidad de ser de otra manera; de ahí que entienda que nos encontremos ante dos tipos
diferentes de realidades: una ontológica (del ser), propia del mundo de la ciencia, y otra deontológico
(del deber ser), inherente a los valores. Su conclusión es que los hechos se aprenden, pero los
valores se aprueban o se desaprueban.

Max Scheller (1875-1928) llevó las precisiones hasta el punto de diferenciar el bien y el valor.
El criticó a Kant por no haber logrado hacer esto y señaló que los bienes son cosas que poseen
valor, mientras que los valores son esencias en sentido husserliano, es decir, son aquellas
cualidades gracias a las cuales las cosas se convierten en bienes. Los bienes son hechos ientras
que los valores son la escencia.

José Ortega y Gasset (1883-1955) no cree que los valores puedan percibirse. Los valores
son “cualidades de tipo irreal”, por eso no pueden ser directamente perceptivos. Se perciben los
objetos, pero no los valores. Además, a juicio de Ortega, “todo valor positivo es siempre superior,
equivalente o inferior a otros valores. Todos los valores están en diferentes rangos, y eso lo notamos
a través de la preferencia. Esta extraña cualidad de nuestro espíritu que llamamos “preferir”, nos
revela que los valores constituyen una rigurosa jerarquía de rangos fijos e inmutables”

Para los autores que hemos visto, los valores son entidades irreales y objetivas, y, como
tales, no pueden ser captadas mediante la razón. La objetividad es garantía de la inmutabilidad de
los valores y del carácter absoluto de su jerarquía, en tanto que su irrealidad lo es de la diversidad

18
estimativa, que puede ser correcta, errónea o perversa. Vistas, así las cosas, los valores no tienen
la categoría de ser, propia de los objetos reales y del pensamiento, sino que valen, como dijera
Rudolph Hermann Lotze (1817-1881); o simplemente pertenecen al grupo ontológico que Edmund
Husserl (1859-1938) llama, siguiendo al psicólogo Stumpf, objetos no independientes, es decir,
objetos que no son, sino que se adhieren. El valor no es un objeto, sino que siempre es algo que se
adhiere a la cosa. Es una cualidad irreal.

Los teóricos de formación marxista reivindicaron la ontología a los valores, planteando que el valor
es la expresión del contenido social del objeto. Según José Ramón Fabelo, el valor es “la
significación socialmente positiva” de los objetos y fenómenos de la realidad13, mientras que la
valoración no es más que el “reflejo subjetivo en la conciencia del hombre de la significación que
para él poseen los objetos y fenómenos de la realidad” Para el filósofo cubano, sólo lo que tiene un
significado positivo para la sociedad es valor, mientras que lo opuesto es un anti-valor; en cambio
las valoraciones pueden ser positivas y negativas.

Para la la mayoría de los filósofos marxistas, los “valores son objetivos porque objetiva es la actividad
práctico material en la que surgen”18y porque son expresión de las necesidades sociales. Esto los
lleva a la diferenciación de los valores en materiales y espirituales20 y al reconocimiento del
condicionamiento de los segundos por los primeros en el proceso socio-histórico.

En opinión a todos los conceptos expuestos podemos decir que los valores al igual que las
valoraciones, son la unidad de lo objetivo y lo subjetivo. Son objetivos y relativos por el contenido (lo
social-concreto) y abstractos y absolutos por su forma. Es importante diferenciar entre el qué y el
cómo cuando se habla de valores. Es un hecho que mientras más universales y abstractos resultan
los valores, menos dificultades existen en reconocerlos.

19
A
axiología, 1, 2, 16, 17

D
Derecho, 4
Derecho Natural, 1, 4, 5, 6, 7

E
Estética, 1, 2, 14, 15
ética, 1, 2, 11, 12, 13, 14, 17, 18
ética jurídica, 14

F
Filosofía, 1, 3, 4, 7, 8, 12, 16
filosofía de la religión, 9, 10, 11, 12

O
ontología, 3

R
religión, 8

V
valores, 17
valores éticos, 18
1. Bibliografía
GIORGIO, D. V. (1974). FILOSOFÍA DEL DERECHO. BARCELONA: BOSCH.

HEGEL, G. F. (1968). FILOSOFÍA DEL DERECHO. ARGENTINA: CLARIDAD.

JORGE, A. (2006). LA PREOCUPACIÓN ÉTICA. LA HABANA: FRAY BARTOLOME DE LAS CASAS.

JULIO, F. B. (1997). FILOSOFÍA DEL DERECHO. LA HABANA: FELIX VARELA.