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Carlos Reyes Mendoza

La muerte y la fama en las coplas de Manrique.


Siguiendo la línea tan ya rememorada y citada de Américo Castro sobre las tres vidas: terrenal,
fama y eterna (1957), se puede concluir en que la muerte se presentará de distintas maneras
para estas tres vidas, no como separación de cada una, sino, más bien, como conmutadora
de todas o bien como condicionantes:
Este mundo es el camino (terrenal)
para el otro, que es morada
sin pesar; (eterna)
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar; (fama).
En un primer momento se nos hace mención de la muerte como una parcialización de los
hombres: “allegados son iguales/ los que viven por sus manos/ y los ricos”, donde los bienes
materiales (estrofa XXIV) o la posición estamentaria (XXIII), incluso la cúspide de una vida
política (XXII) son de poco provecho frente al fin último. Al fin y al cabo, el mundo sensible es
sólo la vía para conseguir una vida más elevada: la fama. Fazio (2005) comenta al respecto
que esta es la “persistencia de la buena reputación en el futuro”
Es así que vienen a colación las evocaciones de otros tiempos pues, pese a la extinción de la
vida corpórea, lo que queda en este mundo, de manera un poco menos fugaz, es el relato de
los hechos de los hombres anteriores, como testimonio de un buen vivir. Y así lo hará Manrique
con su padre, siendo las coplas, la evocación y su testimonio para la fama del padre. Si todas
las vidas acaban en muerte, la fama determinará qué tipo de muerte corresponde a cada uno.
Después de la exaltación de la vida y obra de don Rodrigo (XXV-XXIII) se presenta la muerte,
pero ya no como flechadora o mar o arrabal de senectud sino como la Muerte, es decir en
persona, a lo que Zepeda (2006) refiere: “esa postergación obedece al cumplimiento del ciclo
vital de don Rodrigo, pues su muerte ocurrirá sólo tras haber participado en la guerra, tras
servir a su señor natural, tras construir su propia trascendencia personal”. Para una vida
singular una muerte singular “[…] la confrontación de la vida con la muerte es muy otra. Se nos
muestra, no la vida en general, sino la vida de don Rodrigo Manrique, una “vida de la fama”, a
la vez personal y ejemplar” (Gilman, 1959). Ahora como ente se presenta cara a cara con don
Rodrigo, sin embargo, si ya se nos dijo que Muerte es tan poderosa que no hay rey ni duque
que se le escape ¿por qué presentarse ante un hombre de su condición? Es pues no un acto

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de intimidación sino de cortesía ante la buena fama del señor: “y con esta confianza/ y con la
fe tan entera/ que teneis/ partid con buena esperanza/ que esta otra vida tercera/ ganareis.”
En general, la muerte como un destino funesto e inevitable para todos los hombres ha servido
como pretexto para dar pie a la celebración de la vida de don Rodrigo. “De la melancólica
tristeza de las líneas primeras, el tono cambia a la vigorosa amonestación del ubi sunt y, luego,
a la triunfante apoteosis de la vida ejemplar” (Krause, 1960). Es decir, tenemos una tragedia
(la muerte) que enmascara un regocijo por la fama, esa vida virtual que perdura en este mundo
más allá de la vida terrenal, y a su vez da pie a la vida eterna, garantizando la existencia en
ambos planos.

Fuentes:
Castro, A. (1957) Muerte y belleza. Un recuerdo a Jorge Manrique. Hacia Cervantes. (78-85)
Madrid: Thaurus
Gilman, S. (1959) Tres retratos de la muerte en las coplas de Jorge Manrique. Nueva revista
de filología hispánica.v.13, (305-324). Recuperado de
https://colmex.userservices.exlibrisgroup.com/view/delivery/52COLMEX_INST/12647470300
02716
Fazio Fernández, M. (2005) El honor español en las crónicas americanas de los siglos XVI y
XVII. Construyendo historias: Aportes para la historia hispanoamericana a partir de las
crónicas. (133-165) Lima: FUCP
Krause, A. (1960). Jorge Manrique y el culto de la muerte. Anales de la Universidad de Chile,
117, (7-60). Recuperado de
http://www.anales.uchile.cl/index.php/ANUC/article/view/19031/20161
Manrique, J. (1980) Poesía. Madrid: Edaf.
Zepeda,J. (2006) La muerte como constante alegórica en las Coplas a la muerte de su padre,
de Jorge Manrique: análisis retórico. Medievalia, 38, (33-43). Recuperado de https://revistas-
filologicas.unam.mx/medievalia/index.php/mv/article/view/203/201

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