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Carlos A.

Calvo Costa
Doctor de la Universidad de Buenos Aires, Area Derecho Civil.
Master de la Universidad de Palermo en Derecho.
Profesor Titular de Ia asignatura Derecho Privado I I (primera pafle} en la Universidad
Argentina de la Empresa (UADE).
Profesor adjunto (i) de la asignatura Obligaciones Civiles y Comerciales de la Facultad
de Derecho de la UBA.
Docente investigador de la Facultad de Derecho (UBA) categorizado por el Ministe-
rio de Cultura y Educación de la Nación.
Profesor en cursos de posgrado de actualización y especialización en la Facultad de De-
recho de la UBA.
Ex profesor de las Universidades del Museo Social Argentino y de Paierrno.
La edición
Carlos A. Calvo Costa

Teoria general de la obligación

Elementos y efectos. Reconocimiento, Clasificación


de las obligaciones. Cesión de derechos y deudas.
Modos extintivos de las obligaciones

Wn61isis bajo
el C6diga Civil
I
1 y Comercial
de la Nación
JOCE
LUISDEPALMA
B EDITOR
63 Copyright by
editorial hcirnmurabi s.r.1.
Talcahuano 481 - 4' piso
C 1013AAI - Buenos Aires - Argentina
Tel.: (54-1 1) 4382-3586 -1ineas rotativas-
E-mail: info@hamm~rabi.com.ar- www.hammurabi.comai
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0 youtube.comilibreriahammurabi

Produccion integral

concapt design
de Fernando Lucas Depalma
Tel.: 4382-2080 -lineas rotativas-

Esta edición se terminii de imprimir


en el mes de marzo de 2016
en ({Docuprint S.A.))
Tacuarí 123, Buenos Aires - Argentina

Hecho el depósito de ley 11 723


Derechos resemador
Prohibida su reproducción total o parciar
impreso en Argentina 1 Prinied rn Argent~na
ISBN: 978-950-741-741 -2 {obra completa)
ISBN: 978-950-741-742-9( t o ~ i o1)

Calvo Costa, Carlos A.


Derecho de las obligaciones
Z* edidon, Buenos Aires, Hamrnurabi, 2016
vol. 1, 562 ps., 23 x 16 cm.
tSBN: 978-950-741-742-9
l . Obiigariones. i . Titulo
CDD 346 a Fecha de catalogación: 2/3/2016
A mi hijo Matias, /a razón
de todos los instantes de mi vida,
mi fie/ compañero y amigo inseparable,
el ángel que Dios me envió a este mundo
para que pueda verlo diariamente
a través de su mirada
Pailabeas previas a Ba segunda edicidn
-
El ID de octubre de 2014 fue sancionado el C'ódigo Civil y Comercial de la Nación, que
entró en vigencia el pasado 1" de agosto de 2015. Es un Código moderno que ha logrado
plasmar -como lo ha expresado en los Fundamentos la Comisión de Reformas designada
para la elaboración del Anteproyecto por Decreto Presidencial 191111- la constitucionali-
zación de! derecho privado, !a regutacibn de los derechos individualesy colectivos, persi-
guiendo una mayor seguridad jurídica en las transacciones comerciales a través de una nor-
mativa adaptada al siglo XXI.

No podemos dejar de advertir, con beneplácito, que también 5e han producido irnpor-
tantes y significativos cambios en el Derecho de las obligaciones y en el Derecho de daños,
destacando, entre otros, que:
- Se brinda una definicibn legal de obligación (art. 724).
- Seconsagra legislativamenteel principiadeequiparñcion (art. 732).
- Se incorpora la figura del reconocimiento como promesa aut~nomíide deuda,
- Se elimina la categoría de obligación natural que contenia el deragadoCódigo Civil
de Vélez Sarsfield.
- Se modificael régimendeobligacionesdedar moneda extranjera, ya que ella no será
considerada como de dar sumas de dinero (como originariamente lo habían estable-
cido la Comisión de Reformas y el derogado Ciidigo Civii), sino como de dar cantida-
des de cosas (art. 765).
- Se legislan las obiigacioriesconcurrentes (arts. 850 y SS.).
- Se modifica el régimen de la mora (art. 886 y SS.).
- Se crea el instituto de l a consignacion extrajudicial (arts. 910 y SS.).
- Se incorpora el supuesto de novación Iegal, inexistente en el antiguo régimen (art.
941).
- En materia de responsabilidad civil, se elimina la distinción de tratamientoentre las
órbitas contractual y extracontractual, y en cuanto a sus funciones, a la tradicional
finalidad resarcitoria, se incorpora la Suncibn preventiva jart. 1708).
- Se incorpora legislativamente la previsibilidad contractual jart. 1728).
10 Palabras previas a la segunda edición
,- -LI..-".-.*-I__IX_ll^--_tl
--
- Con respecto a la responsabilidadcivil del Estado, de iosfuncionariosy agentes piibli-
cos, se estableció que ellas se regiran por las normas y principios del derecho admi-
njctrativo nacional y local, segun corresponda (arts. 1763 a 4766).
- Se modificaron en gran parte, los principios aplicables para el supuesto de coexis-
tencia entre ia acción civil y !a penal {arts. ? 774 a 1780).

Todas estas modificaciones nos han obligado a actualizar nuestra primera edición, para
que el lector pueda encontrar en estas páginas ei análisis de todos esos cambios de modo sis-
tematizado. Anhelamos, como lo expresáramos en aquella ocasión, que es& obra -en su
nueva versiiin-sea de utilidad no solo para los estudiantes y docentes, sino tambifn para
todos los operadoresjuridicos, en especial, abogados que ejercen la profesióny magistrados.
Resta, por Ultimo,agradecer una vezmása la Editorial Hamrnurabi ypersonaimenteasus
editores-José Luisy Fernando Depalma- por la cuidada y responsableedición de este libro
que hoy ve la luz.

Carlas A. Calvo Costa


Marzo de 2016
Palabras previas a la primera ediciávi

Esta obra que hoy ve la luz guarda en sus entrañas muchas horas de trabajo, sacrificios
y tiempo robado a mis seres queridos. Pero por sobre todas las cosas, constituye para mi
un motivo de orgullo, puesto que descubro en ella el fruto de mi continua actividad do-
cente en donde he podido reflejar las ideas que durante años he ido estudiando, discu-
tiendo y enseñando en diferentes claustros universitarios al transitar el apasionante mundo
del Derecho de las Obligaciones.
PodrB o no el lector compartir las consideraciones y los puntos de vista reflejados en este
libro, pero advertiri que se encuentran plasmadas y tratadas en él casi todas las corrien-
tes doctrinarias nacionales y extranjeras afines o no a nuestra línea de pensamiento. Ello
así, puesto que el objetivo que me he propuesto al encarar este proyecto, ha sido brindar
al lector la mayor pluralidad doctrinaria posible sobre los temas tratados en esta obra.
Si bien e3te ({Derecho de las Obligaciones» que el lector tiene en sus manos está natu-
ralmente destinado a estudiantes universitarios, anhelo fervientemente que pueda servir
de consulta permanente a todos los actores jurídico3 en su quehacer cotidiano, especial-
mente a abogados y a magistrados.

Asimismo, en estos breves pirrafos quisiera expresar mi mas profundo agradecimiento,


así como también evidenciar mi sincera y continua admiración a mi maestro, el profesor
doctor Alberto J. Bueres.
Ha sido PI quien ha confiado en mi desde un primer momento y quien me ha abierto
las puertas del mundo de ia docencia hace ya casi quince años. En todo este tiempo en e l
que he tenido e/ honor de pertenecer a la cátedra de la asignatura Obligaciones Civiles y
Comerciales de la Facultad de Derecho (UBA), de la cual e l doctor Bueres es Titular, he cre-
cido como profesional y como docente bajo la luz y el amparo de sus generosas ensefian-
zas, que han marcado indudablemente mi camino en el mundo del Derecho.
12 Palabras previas a la primera edición

Ha sido Bueres quien ha fomentado en m i la investigación cie'ntifica y quien me ha im-


pulsado e incentivado a efectuar el Doctorado en Derecho, título que obtuve con la ma-
xima calificación bajo su dirección, en !a Facultad de Derecho de la UBA en septiembre de
2004.
Corno decía Séneca: "es tan grande el placer que se experimenta al enconmr un hom-
bre agradecido que vale /a pena arriesgarse a no ser un ingrato". Por eilo, valgan estas
pocas palabras como muestra de eterno agradecimiento al gran jurista y maestro Alberto
J. Bueres, quien además hoy me honra ron SUamistad.

Finalmente, expreso mi más profundo agradecimiento al Sr. Jose Luis Depalma {titular
de Editorial Hammurabi) por la cuidada y responsable edición y presentacihn de esta obra,
y también por su reiterada confianza y esrimulo hacia este autor.

Carlos A. Calvo Costa


Buenos Aires, febrero de 2009
índice general
-
Prólogo a la segunda edicion
., m - ..... .._ - - _ - - u m -- - - - - - ... - +

Prblogo a la primera edición - ,. - _ m m _ -. - ..


+ + U - ---- ------- ,m

Capitulo I
Matkaraiexa de %;esáablbgacio~es
. , al Derecho de lasobiigaciones _
5 1. lntroduccion .- _ _ - _ _ - -..- -- - - - - - -
a) Encuadre jurídico e importancia - ~ . . + . - . + - - - _ - . c - l . -...+- -- - - - . --
1. Los derechos personales y las obligaciones - __ - -. -- -
__
- L A - ,A _ _ _ + u N m

2. Diferencias con otras figuras afines _ ... - + - _ _ - .. ., ..,. ...-_+---


b) Concepto de obligacibn -. ..& + - - _ + + - - _
- - ,- ,*- .. - - - -
+ w" + ---+--

l . Antecedentes históricos ++-_ - ., - - - - - - - .- - - - - - -.


- A m M m m m m -

2. Acepciones vulgares _ _ + - + - _ - . - - _. - - - - -. - - - - - - - .. - ,+

3. tacuestiOn en el Códigocivil deVélez Sarsfield - - - _ - -. +..


.,
_ _ - -.
4- Concepto jurídicodeobligacion _,--- ..._ _ - - - - - -- -- - - _ - .." - + m

cf Estructura instituciorial de la obtigación. El llamado id quod inrerest - _ + u -

4 Credito y deuda - - .,.. .. .------__----.I.., . ..- - - ---- ..- - - -- -- - -.

l . Elcredito - ,~4____-+--L__...d_....+_-----...-.-------
2. La deuda - -. - ,- _ _ + A --- - ----- - - -. m

e) Naturaleza jurídica - .. . ". - - - - .... . ... .. . .- . - - -


,,..w--_-._

l . Doctrinassubjetivas ,. I------++-u-.. ,....,.-.._------A......-.--+-


2. Doctrinas objetivas - -- - - - _ _ + - - - - - - ."- - .- - - - --
3. Doctrina de la deuda y la responsabilidad .- - - ------ ., - - _ _ -
f) Caracteres de la obligacibn .+_ ... .* - - -_.-
_ __
+ - + _ _ + - -

1. Alteridad o bipolaridad ._ - - - - _ _ - - - - - -.- - - - - . ...- - - _ - ..+ +

2. Patrimonialidad - - - + _ _ - - + _ + + _ I - . , . A . - - - . - - - - . - . . . - -.----m--
3. Atipicidad _ _ _ +-.,...-------- --
4. Temporalidad - - - ,.. .. .,. - . ...," - -
u m A m ----A. - - - - ..- - - - - - -
u m -.

5. Autonomía de su causa fuente .," ._ + _ .- - --- - ,.. .- -...-- - - .+

g) Metodo del Código Civil en materia de obligaciones ----...A ... - _


u A

h) Las obligaciones propter rem como relación jurídica compleja - - - - - - - - -


1 . Naci8n _ _ _ U _ _ _ i.~I- _ -+-l-l---A-IIIII.il
14 Índice general

3. Antecedentes.Su admisibn en el Derecho argentino +..- ., _- , ,.. . *


. - ----
4. Casos legalesdeobligacionespropterrem - - _ - _ _ _ + --_----
5 2. Elementosinternosy esenciales de !a obligación ._ ._
,. ,- ... . _
., _
m A

a) Elementos constitutivos. Enunciacion _ - - ---- - - - .,* ... . ...


. . "..-- - + -
b) Los sujetos de la obligacton -- - - _ -- - - - - - ... - -. - - -
_
+ - + +

1. Capacidad para ser sujetosde una obligacidn _ - - - - _ - - - - _ - - .-.


-
7. Determinacibn de Ioss~jetos._,.-.. - - - - ---_---- - - - - - - - - - -
-
3. Pluralidad de cujeros -. .+ -...,.,- ,- .... ... _ _ - _ -_
--- _ _ -- - -- - --
4. Transrnisiiin de la calidad de sujeto -_ --- - _ - - - _
_ _ - _ _ + - -

C) El objeto de la obligacibn -. .-- ..- ._


m m m m --- - +-

1. Posturas doctrinarias - - .. ..... ... - - - - - -


m m M --- -- -- --
l. Teoría del comportamiento debido por el deudor
. .
- - _ --- -
11. Teorias patrimoniales - - - - - - . -. - . ----._m --a

ill. Teorías que distinguen el objeto y ei contenido de la obiigacion. Remi-

2. Nuestra opinián en torno a l objeto de la obligaci~n- - -. ._- .- - - .- - - - -


3. Requisitos . _ - - _ _ _ _ - - _ + - - - - - - - _. -.: ..
l. Posible - . . m - - . - - L _ L _ L A L + _ - - - - - - _ . c .. - i - -
il. Licito _++-,~.....-------------_--_----..-........-..---
Itl. Determinable - - . - . - ---------..----...-..-.-----
IV. Patrimon~ialmentevalorable.Posturasdoctrinariasen tornoa esta cues-
.,
tion _ _
.
-

.
_
_ - - - _ _ _ _ - .__ - ... ., - .._.- - - - - - - - - - - - - - - - - - -
di El vinculo obligacional --_ -_ _ _ _ - - --
.. .
l . Nocion e importancia - - - - - .-- .- . .. .. ,__ _ -. .- - - - - - - - -

2. Antecedentes históricos - - - - - - - - -. .._ - - - - - - .. . .- -. .". + +

3. Caracteres y efectos del vinculo jurídico - - - - - -- - - - - - - - .-....." . -


4. Atenuaciones del vínculo _
- - - - - - - - - - - - - - - - -- - -
5. El vincuio en las obligaciones correlativas o recíprocas -, - - - - - - + + - - +

3 3. La causa fuente como elemento externo de la obljgación -- . - -. .,"- . - ,-

a) Concepto _ . . . I . , . - - - - - - - - - - - - - - - - - - _ . .
1. Antecedentes históricos. Doctrinasy críticas - - - - - - - - - -- - - - - - - -
_
m

2. La causa fuente en et Código Civil argentino - - - - - - - + - - - ---A---

b) Fuentes nominadas de las obligaciones - - - - - - - - - - - ---- - - - - - - .- ..


1. Contrato -..--------------------------------.A----

_ _
2. Deciaracion unilateral de voluntad - - _. - - - - - - _ - -- .. ..- - -- - --
3. Hechos ilicitos . ,* - - - - . ,* ,. ., ._
m m u -- ... -.-u u ---u u. e N N N m M - m m

4. Ejercicio abusivo de los derechos -. .. ...-_....- .- ... - - - - - - ---


. . . m

5. Enriquecimiento sin causa - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -.


- - m m

. .
l. Pago indebjdo - - - - - - - - - - - - - - - - - - - --- - - - - - - - - - - -. -
1.1. Concepto - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - .- .--
1.2. Diferentes supuesros - .- .. - - - - ,. .- .,- ... ,- .....- - - -
1.3. Irrelevanciadel error - .- -....-- -. ---- m

. ..
1.4. Alcances de la repeticion .. - - -.-. -.-- ..- - - - - - .. m

6. E estion de negocios - _ _ - ,+ ,.._. -. - - ,. - ..._ - -


,+ + - 1
. _ -_ _ _ -- +
. - - .-
indice general
".- "mw- u--

7. Empleo útil - -- -- - - -------- - _ A + U ,- m - - -- .- - - -


8. Titulos valores - - - -- -- - + - + + + -- - -...- - - - -- + . --- - -
c} Fuentes innominadas. Las obligaciones ex lege m e. -. --
5 4. La cuestión de la causa fin en el Código Civil y Comercial. Las obligaciones abstrac-
tas . - - - - _
.. -.- - - - - - - - - - - - .- - - - - - - .. - - - - - - -. - - - -
_
A A m m

a) Las principales posturas doctrinarias en torno a la causa final --


1. El causalismoclásicoy el anticausalismo. Posturas, criticas y discusiones - - -
2. El causalismo moderno: distintas posturas *. ..... --- - - - - - + A - m - -

f . Corrientesubjetivo-objetiva ---d+----_-I--....------..k-....-
11. Corriente objetiva - ,..,& --- - - - - -" .- - - - + - A

lil. Corriente subjctivista - - - - -. - - -- .- - - - --


_
A - - A - - - - - - - A

IV. Corriente duafista - -. .- _ ..- -.- .... .. -. - - - - --... - - - - m m + + - --


3. El sincretismocausal - - - - - - - - -. .... A _ _ - - 4 d - - I

b) La causa fin en ei derogado C6digo Civil de Velez Sarsfieid --_...----A--


C) Las obligaciones que nacen de los actos abstractos - - - - - d._---

5 5. Reconocimiento de obligaciones - - - - - - ---- - - - - --- + + - m +

a ) Concepto ------,..----_-_--I--...,..-----------..-------.-
b} Legislación comparada -------- - .*. - - --- -
c) Naturaleza jurídica del reconocimiento - - - - - - - - . - -.
+ - - - + + - - 1

d) Caracteres . . . . - - - - - - - - - - - . . . . . . . - - f 4 - 1 . + + - i - - - . . . - - - - - - - - . - - -
e) Forma - - . . . . - - - - - - - - - - - - A + 4 - - - - - - - - - - - . + + - - - + - - - - v v - -

f ) Clases de reconocimiento - -...---- i-..d...4------.......


..
gf Requisitos . ~ _ . - - - - _ - - L L I u . ,,---------...
----i- m m

- - - m -
m

h) Efecto5 . .*- .. 4.41-----i2.---..---


11 Comparación con otras figuras ---- - -. ...- - - - - _ - - - ------ ,A

1. Con la renuncia . _ - - -- -- - - - - - ._.* - --- . ., ---- - _-


,A + +

.,
u m A L A

2. Con la transaccion
., .,.+ --- - ----- - - m

3. Con la confirmacion - - - - - - ., .,.._-_--- - - - .. ,. .. - - - - _- .


4. Con la novación - - .. ..-.,....+ - _ - - - - - - - - - .,- ., - ,- - - ... -
..m-- I
. +

Capítulo il
Efectos de las obfigaciones
5 6. Efertosde las obligacionesen general _ ..-.-- - - - . -- - A - + - _ _ -
a) Noción. Efectos con relación al acreedor y ai deudor .,* .,- - - --- ---
b) Entre quiénes se producen los efectos de las obligaciones . .,, -. _ c
.

c) La obligación y los terceros . ---. -. - - -. - ,* ,.._ - . --


m m m m

1. Estipulación en favor de terceros ---- - ... ,. .. - --- - - -


_
+.--++i_

2. Contratos a nombre de un tercero - .,+_+ _ _ -.- --- - - - . ...


..
_
+

3. Contratacion a cargo de un tercero - - _ _ . _ m 4 4 - - - - - - . .-,,


_ _
+ +

4 Tiempo de producción de los efectos - - - . _ _ _ - - - - _


_ _
_._.---+-+-__

l . Inmediatos y diferidos - - - ,.. .. .,. ,.. - - _ _ _ _ - _ _ - ,. ., - - - - - - - - -.


_
,_ +

2. lnstan?aneosy permanentes -- - ---- - - - - ._ ___-_ - . .re-

§ 7. Efectos con reiacibn al acreedor - -_ -- - - - -_ - - _ - -- - - -- -------- --


Efectos principales .. -. - ------- . - + - d d i - - -

1. Concepto. ¿Existe preferencia de los efectos normales respecto deI efecto


anormal? -- _. - - - .- A ~ y
16 --
índice general
--

2. Efectos normales o necesarios ----- ,- - - - - .. - - _ ------- _ - A


+ $08
l. Ejecucion forzada ----- -----A--.-u - --"," m - m 109
- Lirnitacionesa la ejetucibn forzada _ _-- ,_ m _ 110
-_
"m

. .'
~ otro - - - - - - - - .- - ...
fl, E J ~ C U C I Opor
., _ -- --- - m 112
11.1, Limitacionesa la ejecucron por otro - _ -- - -- m 112
11,2. Necesidad de autorización judicial previa. Excepciones - - - - - - 113
3. Efectos anormales de las obligaciones - - - - - ,.- - - - - - - - - - - L A - - d m
115
5 8. Astreintes osancionesconminatorias - _ - - - ---------- --.-u.-----_-

a} La astreinte como medio de compulsión del deudor. Concepto, antecedentes


y fundamento - - - - - - - - - - - - - - - - - - m . _ m ...-..-------------_
b) Naturaleza juridica
., - - - m - - - - - - - - - m - - - ~ m _ - - - - - -----------
C) Comparacion con otras figuras afines - - - - - - - - - - ....-
1. Con la multacivil - ...- - - - - - - - - - - - - _ - -- _ _ - - - - - - - _ - - - - - -
2 . Con la indemnización dedaiiosy perjuicios ------ _ - - - - - - - - - - - -
3. Con la cláusula períaf ... .. .. . m m m - - _ _ --
m u u u - A A - ...- u u uum u m m

d) Caracteres - - . . m - . . - - - - - - - - - _ - - - d - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
1. Provisionalesy revisables - u u u - -
u _ __ _
+ + - -. - .. . + u A u u m - - m

2. Conminatorias
3. Discrecionales
. .
- - - - _ ~ - - + - - _ _ + - - - - - - - - - - - - - -

4. Pecuniarias
_
,-

5. Ejecutable~_----_-----.-..__..-.,.
_ _ _ _ __
,h--.......,d.----+----,-..---

6. A pedido de parte - - - - - - - - - ._ ," ,A A .-A

7. Progresivas y no retroactivas - _ - - - - - .+ _-___ +


. ----- ---- A

8. Subsidiarias . . . _ L - L _ _ - _ - + - - - - - - _ - + _ _ - .
e) l a cuestión de ia"acumutación de las astreintes con ia indemnización de daños
y perjuicios + - - ----- _ ___
_ - ,," ,- ,* .. - - .-- - - - -
,4 ----
f ) Sujetos de las astreintes - - - - - - - - - - _.. ..- . . . -.
_ _ _ _
_ - A

7 . Beneficiario - - - - - - - _ _.-
+ m m .- - - .. -.- - - - - - - - U

2. Sujeto pasivo -- - -- m - - - - . . . _ _ A - _.- - - - - -


m m m

g) Ámbito de aplicación de las astreintes - .. - -. _. --- ---- -.. - - - _


h) Comienzo y cesación de las astreintes - m - - - - ..,,-+ - - - - - - -
m m m m m m

S 9. Efectosauxiliares o secundarios de la obligacibn ., ,- - _ - - - - - ... -. - - - - - m da .-m

a) Noción. El patrimonio como garantia común de los acreedores


1. Fundamentos del principio. Antecedentes. La cuestión en el C6digo Civii y
Comercial argentino - --_ -- - __ ___.. .- - - - .- -. -- - -
_
A + - - m m - - U

2. Limitaciones y alcances de este principio _ ... - ". .- - - ... - - - - -- - -


l. limitaciones en función de los bienes del deudor _ . - A _. - - - . . - - - -
- Bienes inembargables. Enumeración _. .- - _.- ..-- - - -
11. Lirnitacionesen función de los sujetos - - - - - - - - - ,- --- ....+-- -.
11.1. Afavor del deudor
.,
--_ -- - - - -.

11.2. Con relacion a los acreedores _ _ _ - ._ - - - - - - -. - - - - A

111. El beneficio de competencia: una limitación especial. Remision --- -


b) El dinamismo de # a garantía común de los acreedores. La tutela conservatoria
del crédito - - - - _ _
- .. ,* ..... _..,* ...- . ..._ - - - - - - .- - - - _. .- _ 130
_
,A A A ,A A .A

l . Medidas cautelares _ _ - -- - ...- 130


_
m -.
_ _ + - - - - - _ L A U m

l. Embargo preventivo - - - _ - _ ... u. + .. - -


_ A _ A - 131
11. Inhibición general de bienes ----------- -- : _ _ _ ---- - - 132
,,
ill. Anotaclon de ta litis _ - - .._.- ._-. - - .,.- - - _ - ,. _ __ - - _ u 133
índice general 17

IV. Prohibición de innovar - - - - - - - - - - - - - _ .. - .. m

V. Prohi bicion de contratar -- ---- --- - ,& - --- - . - + - m + - A

Vi. Intervención judicial .. - - - - - - - - - . .- ... ..- -


VI. 1. Designación de un interventor oadministrador judicial - --
Vi. 2. Designación de un interventor recaudador - _ .- - - - - - - - m

Vi. 3. Designación de un interventor informante -. _. - - .A

Vil. Medidas cautelares genéricas - .- - - - - - - - . - - - . - .....- + - - U

VII!. Intervención del acreedor en juicios en donde el deudor es parte . - _


2, Acciones de integracibn y deslinde del patrimonio del deudor ------ - -
.,
l. Accion subrogatoria - - - - - _ _ - - - A . . - - - - + - - - - . . - - . . . . - - ---
l. l. Concepto ,A.-----I----...-....-..------
- + - _ _ - - - - l

1. 2. Antecedentes. Origen y evolución. Derechocomparado - - -


i. 3. Metodologia de! derogado Código Civil argentino deV4lez Sars-
fieid - - - - - - - - - - - -. - ...- - - - -
- - A u ... - - - A +

i. 4. Metodología del Código Civil y Comerciaide la NaciOn - - .-e m

1. 5. Fundamento - - - _ - - - - _ - . . . I - - . - - - - - - + - - - - - - . . . . - m
1. 6. Naturaleza juridica. Teorías - - - - -- - -
- - - - + - _ -

1. 7. Carácter conservatorio o ejecutivo de la accion subrogatoria - - -


1. 8. Otros caracteres de fa acción subrogatoria . - - -. - - - - -
1. 9. Acciooes y derechos sucepribles de subrogación - _-- _.. - .." . - -
1,lO. Legitimación activa de ia accion subrogatoria - - - .--- ----
1.1 1 . Condiciones de ejercicio - - -. - - _ - - - -. ------
A m m A u m

1.12. Recaudos superfiuos ,.. -___-m ....- - - - - - - - - - _ - A U m

1.13. ¿Es requisito l a citación previa del deudor para ejercer la a c c i ~ n


subrogatoria? - _ - - - - - _ _ - - .-.,- - - - - - - -
+ _ .--
1.14. Cesacibn de la acciónsubroga?oria - - - - - - -. -- -- _
1.15. Efectos _ - + _ - - ,,. .*
- - + u _ _ _ u-*, - --
--------u m m

1.16. Comparación de ¡a accibn subrogatoria con otrasfiguras - - - _ -


.,
II. Accion desimulacion
., __
- - - - - - - .- ..- .,.. - - - - - m --- +

II. 1. Concepto - - - - - - - - - - - I - ~ - - - - - - - - U - - - - - - - - - u

II. 2. Especies ------..M.-. . - - + - . _ - + - _ - + - - - I - 4 - - + - - - -


11. 3. Naturaleza juridica del acto simulado - ..* - - . _
11. 4. Catacteresde la acción desimulación .- . -
II. 5. Acción entre partes - ---- - - ,. .,"- ..,. . - A - -. + - _ _

11. 6. Acción de simufacibn ejercida por terceros _ .. -. .. - - - - _ + - U

11. 7. Efectos de la acci6n de simulación _ .- .- _ . - - + - - - -


_
+ - + _ _

11. 8. PrescripciOn de ia acción de simulación . - - _+-__.- . - ~~ ,a

11. 9. Acurnulaci~ncon ia acción de declaración de inoponibilidad --


11.10. Comparación de la acción de simulación con la accibn de declara-
ción de inoponi bilidad - - - - ----- - .. . - - - ------- - _ +

11.11. tornparación de la acción de simulación con la acción subrogato-


ria _ _ _ _ . ._ - - - - - - - - - - - ,.. - - - - _ . ,. . *. -. -. - . A u

III. Acción de declaración de inoponibiiidad del acto fraudulento - - - -


111. 1. Nociones previas. Concepto. Terminologia _.,+---_-u -- - - -
lll. 2. Fundamento - _ - _-- ... . - - - ... .." u u _ ..... .. m - - - - A

1 , 3 Metodologia del Código Civil y Comercial ,- + _ ,a

l . 4. Caracteres. Naturaleza juridica - - - - - - -. - - ------- - u u

ill. 5. Quienes pueden intentar la acción - + A.- -4--.I.IX. - II

ili. 6. Contra quienes debe inrenrarse - - - ......- ... - -.


111. 7. Requisitos de ia acción de declaracibn de inoponi bilidad - - -
18 indice general

Actos susceptiblesdeser declarados inoponibles - -. - - _ m

Extinción de la accibn dedeclaracibnde inoponibilidad - - - m -

Efectos de ta acción de declaración de inoponibiiidad - - - - - _


Acumuiacion con la acción desimuiacion. Remisión -_- - - m m

Relacionesconel procediniiento concursai - - - - - -- u u 4


. e m

Prescripciónde la acción de declaración de inoponi bilidad - - ..


Cornparacifin con la acción de simulación. Remisión - _ - - - -
Comparación con la acción subrogatoria. Remisión - - - - - - _
IV.
..
Accion directa - - _ ...- - - - -...-A - - ..--m-- -, - --- - - --

\V. 1. Comparación con la acción subrogatoria -- . _--


IV, 2. Caracteres ------- --. - - -.- - ---..-------
+ - _ + - - +

!V. 3. Requisitospara su ejercicio - _ _ - -. - - - - - -- m A u u - - - - A f.

IV. 4. Legitimación activa y pasiva en fa acci6n directa u - A - -

¡V. 5, Supuestos legales que admiten la acción directa - - - - - -. -


,,
]V.6. Efectos de la accion directa _ - - .- --- - -- - _ A

IV, 7. Comparación con la accibn subrogatoria. Remisión - - - - - ..


V. iCubsiste la acción deseparación de patrimonios? _ _--- _ _ _-_ ..

c) Vías de ejecucibn y liquidadon - - - - - - - ._-A _ + - .. -. - - - - +

1. Ejecución individual por parte de los acreedores - - -- ---- .. ..


. ..
1. Subasta y iiquidacion - _ . - - - - - - - - u - _ - - - . - - - - ,--- . -
+

--. - -
II. Lastercerias --- ...- --, ----- - _ _-, ,-.- . - - - - - - A

2. Ejecucióniorzadacolectiva por parte de losacreedores. El concurso preven-


tivoy fa quiebra - - .. ,. _ -- - -. - - .,- - - - - - - - - _ .- - - - - - -
. . > - _ - +

d) Los privilegios -_,..._ .,. ", - _ - - - - - - _ - - - - ,

1. Concepto - - _---de.~_------+....l.A-------.
2. Fundamento - _ - - _ . l - - - - m . - - ~ - - - d ~ - - - - - - - - . , . . A - - - - - - - -

3. Naturalezajurídica de los privilegios ._ ,- - - - - ..,~.. .- .-- - - - --_ - - - -


i. Los privilegiosson derechos reales - - ---,------ --- - - - -
II. tos privilegiossonderechos personaies _. --, - - - -- .,+ _ -- m m

111. Los privilegiosson una cualidad del crédito dada por la ley - - - - ,- >.-
4. Caracteresde los privilegios _
_ - - - - - _ - -- ...-_A - - - - - - ..* - + +

_ _
I

l. Son de origen legal exclusivamente - _ .. .- . - - - - - -.. . ...


_ _
- - - -

11. 5on excepcionales - - ...- - - _, _ - - - - - - - ....-...U -- ---.


_
m u +

lll. Son de interpretación restrictiva ... - - - ..,. .. - - - - - - .4 u --

IV. Son indivisibles y accesorios del crédito - _-- ... _.- - .. - - - - A

V. Son obj~iivos -- .,. .. -,.. -- - -.


L L - - -- - - ..... .. ,. .. - - . - A _.

5. Asiento del privilegio. La subrogacibn real - - - - .- - .- ..- .- . - - - - -


_
A A A

6. Extensión del privilegio ,- ,. - - - - ..._. ._ - -....- --.. - . - - -


_-
m - - + - - -

7. Ciasificacibn de los privilegios - - - - , - ,- - - - +'+ - - - - - .,. .~ -- - - -


l. Priviiegiossobrecosas muebles e inmueble5 - _ - - ---- -
U +

ll. Privilegiosgenerales y especiales ... - - - - - - - - --------- -


11.1. Privilegiosgenerales . - - - _,* . ---...u.I - - ------ - - +

11.2. Privilegiosespeciala - .. - - - .. .* _. .- U.- - - - - m ... -A A e u Y -- --


8. An61isis de cada privilegio. Advertencia al lector. Cuadro expositivo de cada
uno de ellos _ I..------m.... - - - ...
l. ~Sistemade privilegiosen el Código Civit y Comercial - - - = m .. - m m.- m

11. Sistema de privilegios en la ley 24.522 - _-- _.- -- . - - ---


/ndice general

..
e) Derecho de retencion - - - - - _ - _ . - _ , I - - - - - - I - - 4
t
A._-_L~.Y+-----
1. Concepto . - - _ - + _ . - - - - + - - - - ~~--I-._-...--+_---. ....hl------

2. Fundamento - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - . - - - - - I , ~ , - _ - - - - . - - -
3. Naturalezajurídica - - ------------ - - - - -.. - . , - - - - - A .. - -
t. Teoría del derecho real - - - - - ---- - .,. -. -- - - - -.-
- A

I f , Teoría dei derecho personal - .. ., - - .- _. - - _ - - ..' -. - - - - - - - -


111. Teoría de ta excepción procesal __
--- - --
. .- - - - - - - - -
4. Caracteres - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - I . 1 - - _ - - - 4 f - I . -

l. Es accesorio ----- - - - - --
- - - ... .. .,. ...-...- - - - - - - -
+ ^. -
11. No es subsidiario --- ----- - + - .- .
+ - ---- -.-----

lll. Es indivisible - - - - . -.
..
- ----- - -.-m-- - - A

1V. Estransmisible
.,
V. Es ejercitablecomo excepcron - - - - - - - - - - - - - - -. - - - - _ - - _ A

VI. [Esdeorigen legal? --- - - ----- ... ..- - --2.-.m-----.-- --


5.
. ,
Requisitos - - - - _ _ - - c - _ - l . + L l - - - - - - - - - - - - . - u . - . A . - - - - - - -

i. Queet acreedortenga la cosa que perteneceal deudoren su poder --


11. Que se ejercite en razan de un crédito cierto y exigible - _ -- - - - u - -

ili. Que exista conexión entre la cosa y el crPdito (debitum cum rejunctumj
IV. ¿Debetratarsede una cosa ajena? - - - - -- - + + L - L - - I -

6. Vías procesales para hacer efectivo el derecho - - - - - - - - - . --- .--c.

..
M

7. Efectos del derecho de retcncfon ... ,- ., - *. - -.... -- - - - + ----c. --


f. Ef ecros respecto clei re.tenedor ... - - - _ - - - - - - - - _ - - - --
11. Efectos respectodel deudor -- _ _ --- _ _ - .- - _-
- -- - _
- + - A

lli. Efectos respectodeterceros - - - - - - - - - - - - .-- - - . . .--. -


8. Ebinción del derecho de retención - - - + - - - - -- - -- --
S 10. Efectos principaiesconrelacibn al deudor - - - - ---- - - m m m - -------- A

a} Derechos del deudor previos al cumplimiento .... iL----.u


_
- - + + - - - + _ -

4) Derechos del deudor al tiempo de intentar cumplir. Remisión - - - - - - _ . --


C) Derechos del deudor posteriores al cumplimiento - - - - - - _.- - A - -+--+-

Capitula 111
Ciasificací6n de las; obligaciones

5 1 l . introducción. Criterios de clasificaci~nde lasobligaciories ,. ,* ,* _ .------ - -


5 12. Una derogaciónesperada: las obiigaciones naturales - - - m - ------ - -
a) Antecedentes históricos *.
.,
- ...... ,. ,A ,- .,- ._. m .. ------ - - - - - - - - - - - - -
b) Legislacron comparada - - .... - - - - - - - - - - - - - - - -..- -. - ..... - . ,. ... ..
c) Naturaleza jurídica de las obligaciones naturales ...-------- ------ - -
1. Teorías nega~oriasdela obligación natural - .- - - + +

2. Tcoríasafirrnativasde fa obiigacion natural -- - _ -- - - -- ..-m

3. El régimen del derogado Código Civil de Velez Sarsfield . - .. - ... .- . .. + +


,.

4. Efecio --------..-....,~-.--.--., . . ------------


§ 23. Obligaciones principalesy accesorias -----------.- -- u - u ---- - - -.
a) Concepto e importancia de la distinción - .,. . -------- - -
2O índice general
.u -- , --

h } Obiigaciones accesorias _----...---m .. --- - N -- -:. - _ -- - - -


- A - - A A

l . Especies de accesoriedad _ -.- .. - - A -- -- m _ u ._ - - _ -. - -


u - - - - - m m u

l. Los derechos accesorios (ai-r. 856, parte 2*, CCLW - - - -..- - - - ,-m

_ _
+

II. Las cláusulas accesorias - - -. - - - - _ N - - *. - -. - +

2. Fuentesde la accesoriedad _ - - - - - - _ _ - --_--- -- - - - - ".


3. Efectos de la accesoriedad - ._ - - - - - _ - ---
_
u

1. Principio general aplicable en la materia -- -- _


ii. Excepciones L L u - - _ , . - - - - - - - - L - - - - - - - - - - - . . - + - - - - - L
5 14. Obligaciones puras y modales
., - - - ...--------- ----- ----
- - m u -+ d" _
a) Criterio de distincion - - - - - . - - - _ - - - - - - - - - - - - - - - - - - _ . . - - - - -
b) Método del derogado COdigo Civil de Velez Sarsfield. Crítica, Relación con los
actos juridicos. La correccibn metodolbgica en el Código Civil y Comercial - -
. .
c) Presunción de pureza de las obiigaciones - - - - - - .. ... ..

5 15. Obligacionescondicionaies -.-_---d... - - - --+---._..----,--


a) Concepto ---..u_-_ ., _ - - - - - - - - - - + - - - _ - - - - - _ - - - - - - - - - - -

b) Requisitos del hecho condicionante - -.--u - - - - - .- - - - - -_... - - - m u u u

1. Futuro - _ - _ . . - -- ~- . , A-
------,--..------.._....h___-----~---

2. Incierto - - . - U + -.
+ - m .- +.---------...-.
3. Posibley lícito L _ - - - _ _ . . - - - - - - . - - _ - - - - _ - - - -...---------
4. No potestativo , - - - , ---- u m _ m - - _,
u .- .. - - ---
+ - _ + - - - -

c) Caracteres
l . Voluntaria .-----,._-----...
2. Accesoria _ . _ _ _ - - - .. ..--------.-.---..-..-... ..u-----
3. Accidentai _ - -..----
4. Excepcional - _ _ - - -. - -------------..- - --
_
u <. A M m m. u

5. No es coercible - - - -. .__ - - _ -.- ,- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -


d) Doble funcibn de la condición: suspensiva y resofutoria - - - - - - - - . - m - -
_
e) Otras clases de condiciones _--_ - - - - - - --- - - - - - - - - - - - - - - - - -
1. Positivasy negativas - - - - - - - - - - - - - - - -- - - - - - - - +

2. Licitas e ilicitas _---- - - - - --- - .A- - - --- - - -- - -


_
+ _ + + +-u

3. Ilegítimas o prohibidas - .- _-, ---


,a - - ..- - - ----
4. Casuales, potestativas o mixtas - - ... ... _ m u - _
_ _ .- . -. .. - - .,. .- - - -
A u u

5. Simples y múltiples - _ _ -. ._ _...- - -- - - ... . .. ~...,. - . -. - - - - - - - - - -. . .- -

f ) Comparación de la condición con otras figuras afines _ _ - - - - - - - - + - -

1. Con eiplazo _.---,- , A + L + - - - - _ . _ _ _ _ , _ ~ u - _ L ..._u.--..--I-.-


2. Con ei cargosimpie y con el cargo condicional - .- . ... -."- - - -
u u u

3. Curnplimient.oficto . A - - . _ . ~_......_ b.-4,.,........-.+.. . .


gf Efectos ------_--+,4-------...,--- -------+-------------

1. Obligaciones bajo condicionsuspensiva - -- , - - - - - - - - - - - - A + + +

l. Antes de producido el hechocondicionante ------ -- - - - - --- -


li. Hecho condicionante cumplido .- .- .. _ -. .. - - -- _
lil. Hecho condicionante fracasado -. .. -.. - - - - - ..
2. Obligaciones bajo condición resolutoria _.+--+---I-- L L - - m - - - - _
l. Antes de producido el hecho concljcionante _ -, --- + + _-++-+-A

11. Hecho condicionantecumplido - - - - -....- - -


,d _
111. Hechocondicionantefrustrado --1.,4------------..,..,...-......A-

5 16. Obligaciones a plazo -..---4A.,._ ..----,-- ..*. .. . -- - -... - -. -. .. -- - ..


a) Nociones previas. Concepto - - -. - -- --- - - ,. .".-- - ". -
indice general

*
b) Caracteres m-----------..-, ~ . . - - - A d l . - + - - - - - . , . . - - - - - - . . ~ . . - + ~ . -
1. Principaleso esenciales . m . -. - .. .. - - - .* - - - - m -. +

l. Futuro - - - - - - - - - - - - - - - - - - - ----- - - --...-l.++L-u.- -


11. Cierto y necesario - - - - --- - - - - - - ----- - - .. ----
lil. irretroactivo - .,.. ..* - - - - - - - - - - .. .,. - - - ---- - - - - -.-. -
A &.

2. Secundarios -_------------------------l.l--------r-

l. Se cuenta por dias corridos ._ . ," a m - - - - - ..- .....- -


m m -
il. Vence de pleno derecho _. ..-- - - - - - - - - - .-- ...- *. - -
m m c. A .+

111. Es perentorio - - - - - - - - - --------- - - - - .-. - .- - - -


IV. No puede ser presumido - - - - - - - - ------ + _ -- + c. u

c) Comparación entre el plazo y otras figuras afines - - - - - - --


..
.,+.,A,--

.,
1. Con la condicion. Remiston -------.a-- ---- - -- - - - - - - -
2. Conel cargo - - - - - . _ . . . _ - . - - ~ . . . . . . . - . - - - - - - - l . - - - - - - - - - - - - -
4 A favor de quién se establece el plazo -..--.....-..--- - ---- --.-

1. Principio general .- - - - - -_. - - - -------- - - - - - - - --


m - - - - -

2. Excepciones ---l-----------.------------------.-.-..++-
e} Clasificación .. ..
1. Inicial (suspensivo) y final (resolutorio o extintivo) ., _ __
--- --------
2. Determinadoe indeterminado -.-------- - - - - - - - - - --- --
3. Cierto e incierto - - - _ - - _ .-- - .- -
_
m + _ - - - - - - m + - ------.-_ + - -

4. Convencional, legal y judicial -


_ _ - - _ A -
++------+-- - u.a.-

5. Accidental y esencial _ _ _iL-.- - ., - - - - ---


__ _
- - A

6. Expreso o tecito _ A - A - -_ _ -
A u - A u- .A u A- .- - - - -
- u &
. m +

fl Efectos
_
,._._l...-~.--...,..d...-----------+-l----A---

1. Plazo inicial o suspensivo ._ ..._ - - - - - - - - - - - - - - - - -. - - --


-
+ A A

l. Antes de producido el vencimientodel plazo - - - - - - - - .-- _.*. <. + .+

II. Unavezcumplido ei plazo - - - -- -- ------ - - - -.-A ... - + - A

2. Plazo resolutorio o extintivo ..,. .. .. .- ._ .. . -.


- - u m..- - - - - - - . - . ,.- -.

l. Mientras se encuentra pendiente de cumplimiento . - - - --------


II. Una vez vencido el plazo .- .. .- .- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
_,

_
m

g) Caducidad de ios plazos -A + _ _ -_- -


- + - - - - - - -- - - - - - - ,.-A

5 17. Obligacionescon cargo -- - - - - - - - - - - - - - - - - - -


m m A - .- .A ... + m .-
a) Concepto - - - - - - - - . . - - - - - - - - - - - - - . - - - . . , - . . . - I . - - . - - - - - _ _ - -
b) Caracteres - _ - - - - - - - - - - _ . . _ _ . - - - - - - - . A - . . .. -_.-
1. Obligatorio y coercible .- - - -. ..
.,. ... .. - . . ,.s...-..----- -
2. Accesorio - - - - - - - - . 7 - - - . . - - . . . x . - . . - . - - - - - . . - - . - - - - - - - - - - - .
3. Excepcionaly accidental + -- -
----- - -+ - -- - - - - - - - - ., - - -
4. Personal u _ , - - + + u - _ - - - _ 4 - - - - ~ L A - - - - - 4 , 4 - - A _ - . . . . , --
5. Temporal _ u _ . - . L m u L L - L ... .I.,.L--.u .. . .
m - - ,S

C) Ámbito de aplicación -- -------_ - - L . -- --


1. Criterio amplio _ _
_ - u +

_ _ _ _ _ _ _ ..,,,..IA41
A _
+

u - - - .. ,. - ,. ,. *.
A
- A A A -- - u

2. Criterio restrictivo .- ,- .. -. _ .._ *. _.- - - - - - - - A. ---- - - + A + - - -

6) Comparación entre el cargo, la condición y el plazo. Remisión - - - .. . -. h ,

e) Objeto del cargo - ., ., .. ._ - - - - - - -, , . . - . . . + - d + ~ - d - u - - L _ - -


_ _
m - - A + -.

f) Forma del cargo - .--- - - .. ....,...,. .,-_-.,+ ,..._-__


+ .. . . . .- - - - - -

g) Clases de cargo .. -- - - - _ - - - - --- ----- - +

1. Cargosimple -_. -u_-_~_


------d. - -.-...-- --- U u
.

2. Cargocondicional . L L - - - - 4 ---.,.I - u .. .
c - h _ , - - - - ~ . m - - - - - - . . -
22 .& - lndice general

hf Aspectos relevantes del rurnpiimiento del cargo - _ - - - -i-.. .- - _ --.- - - - - 235


.,
1. Quien debe cumplir el cargo.Transmis~on -- - - - - 235
2 . Tiempo y forma decumplimientodel cargo ... - - . - -----..,,_ A _ _ + - 235
3. Afavorde quien debecumplirseel cargo ...--_L--+-_4 - ------ 236

5 18. Obligacionesde dar _-


------- - - - - ,. - - - _ - - - - - - - --- - - - -
a ) Obligaciones de dar cosas ciertas ---- , .,. - -- - + - - -- ---
1 . Concepto. Extensión - - - - - - - _ - - - - . _ a ..- - - - - --- _ _ A A - _

2. Cumplimiento. Deberes del deudor _ ". - - - -------- . ..., ---


---..A u

3. Finalidad I _ - - - - - - - - - . - - - - _ - - - - _ _ .. .A_d..----------.........
i. Entrega de la cosa para la constitución de derechos reales
1.1. Sistemas de transmisión de los derechos reales - .- - - - - - - - - - -
1.2. Efectosentre las partes - -.., -
.,
- - - _ - - - - - .-.- -. - - - - -
+ _ -
1.3. Efectos con relaciona terceros _.- --, .... . -
II. Entrega de la cosa para restituirla asu dueño - - - - - - - - - - - - - .+ ... _ 247
11.1. ffectosentrepartes - - - - -_- - , - - 247
_
- _ - - - - _ + + - - - - - - -

11.2. Efectos can respecto a terceros - - - -. .. - - - _- A 249


6) Obligaciones de género - - - - - -- -_ .-- .. ... .,........ .... ....-- - ---
A 250
1. Obligaciones de génerocorrespondientesa cosas nofungibles -. - - _ 251
i. Caracteres _ _ ------- ----------------- -.- . ..-
m - 251
II. Obligaciones de genero limitado 252
., -
III. Eleccion de la cosa _ _ - - - - - ., -. --- - - - - ----------- 252
.,
II1.1. A quien corresponde la eleccion - - - - - - - - - - - - 252
111.2. forma de realizar la elección. Teorías .....-. .... ..-A- - 252
111.3. Calidad de la cosa elegida
.,
., .- ,-- -
.... . .,,. ...- _-- m m - 253
111.4. Momento de la eleccton - .- - - ... .. ,. ., . - - . -. - - - _ -- - m 254
]V. Efectos - 2 - + - - - L - _ _ _ + _ - _ - - A ---.d-.-_--l--.-.----- 254
IV.?, Antes de la elección Y .+ _ U + - - - - - - - --- _ --- -....A-...4A 254
IV.2. Luego de [a elección e. m L._ + - - _ _ -- - _ - + _ _ _ _ _ -- - _ - - 254
2 . Obligaciones de género correspondientes a cosasfungibles - - - - - - - - + 254
l. Concepto -d_m---------.,.,m--~-+--_-_-I--_--.-+l.d+ 254
11. Individualización de la casa -- - -. - .. .. . . . . .. _. . . 255
lll. Efectos _----.+_...-----------.....-..,.---1......L---4L---.L 255
IlI.1. Antesde ta individuafización - - - *. - - .. -- - - 255
_
+,

111.2. Luego de l a individualización - - -- ... . - - -


- - A - - + - -- + 255
C) Obligaciones de dar sumas de dinero - - - ._ -......_._-u
_ _ - - _ _.._ -- - - 255
1. Concepto. Nocionesgenerales. Importancia .-.. -. .. ., -- A 256
1. Definicibn de dinero - - - - ,- .- .. - ,- .= - .. . .. ...- . - m m 257
II. Funciones del dinero ., ,~. ., ., .. - - - - - - .. - .. - - - - - - - - -..-- - - - - 257
i ~ l . faracteresdel dinero - - - .,.- .., - - --- -- ,+_+- -_-__-_ 257
$V. Diversasclases de moneda -- .,. .- .. - - _ - - - _--- - -...- - - - m 258
2. Obligacionesdinerarias y obligacionesdevaior - - _ ... ,.. _ .. .. - ----__ - 258
l. Distinción _ - L _ _ - _ - - ~ - - - - - . _ - - - ~ - - - ~ ~ - ~ ~ - 258
li. Norninalismo y vaiorismo. El regimen del Código Civil _ _ .. ..- -- 260
II.1. Norninalismo , - -
_ _ - - -. - - _ - -- 260
11.2. Vaiorisrno A--------_-+-I-.---4...-- i 261
11.3. RPgirnen del Código Civil y Comercial _ . _ - - l - L L L 1 . - --- m 261
jndice general

lil. Obligaciones de valor. Aspectossustanciales -. - -


- + _+ - - - A

III.1. Efectos - . _ - - _ u - - I - - - - - -- . --- - -. - - A --


111.2. Supuestos de obligacionesde valor - - - - .. *. m A u m --u m -. --
l11,3. Procedencia de la aplicación de intereses ...-_-...- - ,- + - --
3. Obligaciones djnerarias en moneda nacional - -. _.- - - - ..- - -." - + ---
l. Concepto - + _ - . - - - - - - - - ~ . - 4 - - - - . . . 4 . - 4 + - . . r . - - - - , - - - i - ..
11. El sistema monetario argenrino. Monedas vigentes - - .,.+---- - -
111. El problema de la inflación. Sus efectossobre ei papel moneda. Las clau-
suias de reajuste ---- - - ., +_.. - - - - -. -- -
--u &
.

1II.1. Nocionesgeneraies ._-m u - -- - --- A -


111.2. Las cláusuias de reajuste .* - - - _ _, - - - - - -. + +

{V. Curnpiimiento delasobligacionesen moneda nacional. Circunstancias


4. Obligaciones en moneda extranjera ._- - -- - - - - - - -- .. - - - -
--u +

l. El sistema del derogado Código Civil de Vetez Sarsfield antes de la ley


23.928 , - -- - - - - - - - - - - - - +-- - -- m - - .- - --+

Ii. El sistema del derogado Código Civil de Vélez Sarsfieid con posteriori-
dad a la sancibn de la ley 23.928. Consecuencias legales - ,- ...-
III. El tratamiento de las obligaciones de dar moneda que no sea de curso
iegai en la República, en el Código Civil y Comercial - - - . - - _ -- - --
S. La deuda de intereses - . - - - - _ - - - - - - - - - - - .. + - - - - m - - - - ..- - -
l. Concepto -----....-----..---------------..--------
II. Caracteres - - . . k . . - - _ _ L - - - . - - - - - . . . . - _ _ - 4 , - _ . . - - - - . . . - - -
$11. Clasificacibn - - - - _ _ _ - . . - - - - - -- _ - - - - _ - - I - _ - . , . _ . - - _ . -
II1.1. lnteresescompensatorios, lucrativoso retributivos _.
lli.2. Intereses moratorias
. .
_ _ _
. ,* - --_ -------
A

111.3. Interesespunltorios ....." ... ._-.- - _ .. - - - - . ..-


__
,m

111.4. facultades judiciales en materia de intereses -


+ _ m,.n,.-

IV. El curso de los intereses - - - - - - - - - - - - - - ...- - _ .- _. -. - - -

IV.l. lnteresescompensatorioso lucrativas - - - __ ., _ - . . .. -+-u

1V.2. Intereses rnoraTorios - _ - _ . Y _ -


.,"- - - .- .. ___ - _ +

V. La usura ---- - - .- - - - - _ -_._--L..-,- -- -


V.1. Nociones generales. Concepto _ . ., ,- .. - - - - - ,. _.- - _ --
V.2. SanciOn civil apiicablefrentea la usura. Su evolución en el dere-
cho argentino -. .._. .. - _ --- _
V.3. Sanción penal frente a la usura - _ - . ,.. - - - -. , - - _ -. . _ - -
VI. Anatocismo _ - -- , ~ - - - - L _ - _ - - - A - - - . . - - - - m ,..,-+A_-,-
Vt.1. Concepto ,* -. - -..- - - -. - - ...., - - - - __ _, -
Vi.2. El Derechoargentinoantesy despuesde la reforma introducida
por la ley 23.928 - .. .. .* .. .- - - - - . ..,. - - _ - -- , - - - - _
V1.3. La cuestión en el Derecho argentino luegode la sanci0n dei Códi-
go Civil y Comercial - - + - -- -
A - - + --- _.

V1.4. Sanción en caso de anatocismo . - - - ,.._--- .- - - - - - _

VlI. Extinción de los intereses - .. - .,, - m m __ -- - -- - ---- -_


VIII. Presuncibn legal en torno a los intereses ._- - - .h . .- .,.

5 19. Obligacionesdehacer y no hacer + - - - _..,A-----..++-1 --L.-.-- - -. - A <.+.

a) Nociones previas _. _ - - ... - - - - - -


,m ---
24 indice general

b) Obligaciones de hacer - ----- -- - * - - _ í-"* --_- -_ 281


1. Concepto 4 - - _ - - - 4 - - - - - - _ _ - 4 - - , , A - - d , - - - - - - - - ~ ~ - 281
2. Especies - - _ . , . - - - - - - . , ~ , ~ L - - - _ - - _ . - - - - - - - ~ "- ~ ~ - - - - - + - - - - 282
t. Fungibiesy nofungibles ---- - _ - _ - --, .- - ... 282
II. De servicio y de obra - m - - - ---- _ -
- - - - _. , - A _ _ 283
lli. Instantáneaso permanentes _------ *. --_---- -_- 284
!V. Convencionaleso legales - - - _
.. - - - -. .- - A _ - u 284
3. Efectos 284
l. Cumplimiento específico. Sanciones ante el mal cumplimiento de la
obligacibn de hacer -. - - m - .. ....-
_ + - - _ - - - _ - - - - _- 284
If. Ejecuciánforzada -_-_-..._.-----..--------- 286
_
----_----l

111. Ejerucion por otro - - _ - _ ._ -- - - ._- - - - - - - _ + 286


IV. Responsabilidadante el incumplimiento. La ejecución por equivalente 287
V. imposibilidad de pago. 1ncumplimien.tono imputable al deudor .. - - A 287
.,
4. La obligacion de escriturar - - - --- ---
- - - - - - - - - - - u - - - - - - - - 288
5. Diferencias de las obligacionesde hacer con las obtigaciones de dar - ... - - - 288
C) Obiigaciones de ilo hacer ,= - -,-- -..+.... - - _ --- -_. ._- - - - 289
1. Concepto -- - - - - - - - - - . ~ - - - - - - - - - - - - - - - 4 - - - - - - - A 289
2. fiasificación - - - - - - - ~ . .. -_-, - - - .. .d - ...- - - u . - - - - _ - 4 - - - - 289
l. De acuerdo a ta entidad del hecho negativo comprometido por el deu-
dor -4---_------------_---------+--4.-------- 289
il. De acuerdo a su duracidn y proyeccibn en el tiempo - - - - - ..- --- 290
3. Efectos - -. ---,--.. ,- . . L L _ - - _ _ _ , . _. .,. -- .- - - - - - - - .. ..
d~ 290
l. Cumplimientoespecífico , l I - L - + - - _ - - - - - - - + - - + - - - - - - - 290
11. Ejecuci~nforzada 291
III. Ejecucibn por otro - - - - - - - - - - - - - , - - - - - - - - - - - - - . - L - - 292
IV. Responsabilidadante el incumplimiento - - - - - - ... - - m 292
IV.1. Con cuipa del deudor - - - ,.,. - - ,.. - - . .- - - - - - .....,. - 292
_
.,+ + .A

IV.2. Sin cutpa del deudor _ _ , ._ -.-.... -. -..- - .. - - - - - ... - A I +. 293


5 LO. Obligacionesdeobjeto plural ocomplejo - . .. - -- - . -- ....
a) Nociones previas. Clasificación - - - - - - ". - - .... ... - + - -
b) Obligaciones alternativas - u . - + - - - - - - e . - - _ . - - -.. . - - - - . - 1 . - - - . - - + - 4
1. Concepto . , . _ . - - - - - - - ,~~..,-_-------,--.-I-------....-..-L+
2. unidad o pluralidad da vínculos y objetos? -. - - - - - - - - - -
3. Trascendencia práctica de la obligación alternativa _ - - - - - - _ -. .,. - - -.
4. Fuentes -.- ..
5. Caracteres
,,
--
..... . .. -
_ + + - Y ,.
+ .% __ I _ _ -_
- - - --- - ,__.. I - -

6. Cornparacion con otrasobiigaciones - ---- -- - - - - - - - - - - - - - -


i. Con lasobligacionesconjuntivas -----
--.,d-..- -. .. - - - - - .+ A - -
II. Con lasobligacionesfacultativas ,..- .* .. ..,- ..,- -.
- - m m m m .- - ---
m m

III. Con las obligaciones de genero ..,_. - .. --.- .... - ... - - -


7. La elección o concentración m .. ......-U - - --- - + -- 298
l. A quien corresponde - - - - - - - -. - - m _- - -U - - 298
II. Modo y tiempo de realizar la elección .>_ _ - - - - _ - L L +- 299
Ir.1. M O ~ O_ - _ - - _ -. _ - - - - - - - - - - - - - . - - - _ - - - _ - L L - - - 299
11.2. Tiempo . , . - - - - - - , . . - . . . _ - L + - _ - - - - - - I a A - d - . . . . l . L - - 300
III. Mora en la eleccion
,,
-, - - -
m - - ,. , .- -- _ - - - 301
IV. Efectosde la elección ., ;.- .,..u- - h . A --, -- 301
V. Obligación alternativa con prestaciones periódicas .+ ..,. ..," .,. .- - - - - - 302
lndice general 25
-' -,-

8. Riesgos en la obligación alternativa - - _ - - - - - - .. - - - -..- - - - - + _ _

i. Imposibilidad de Iris prestaciones debidas en las obligaciones alternati-


vas regulares .. - ----- + + -. +-. ....--- ...---- -. .-
+ - + -

1.1, imposibilidad sobrevenida de una de ias prestaciones debidas


1.2. Imposibilidad sobrevenida detodas las prestacionesdebidas ._ m -
II. Deterjoro de las prestaciones debidas en las obligaciones alternativas
_
regulares _ - _ _ .. .. - - - - - - - + -- ....- - - . - - .- -. - - - -
$1.1. Deterioro dealguna de las prestacionessin culpa del deudor - - _
11.2. Deterioro detodas las prestacionessin culpa del deudor ---- - -
11.3. Deterioro de todas las prestaciones por causas imputables al deu-
dor - - - l - - - - - _ . i - - - - - - - - - - - - - . - - - - - - - - - - - - -
11.4. Deterioro de una prestacían por cuipa del deudor ._ .,. -.

11.5. Deterioro de una prestación por culpa del deudor y de la otra por
caso fortuito - .. - - - - - - -.
+ - m ---m -- a -&. +

li.6. Deterioro de una sota prestacibn por cuipa del acreedor - - - - - +

11.7. Deterioro de una prestación porculpa del acreedor y de la otra por


caso fortuito .1 - - - - ---- - -. -- - ... m m

11.8. Deterioro de todas las por culpa del acreedor


11.9. Deterioro de una prestación por culpa del deudor y de la otra por
cuipa del acreedor ._-. ... - - _ - ... - - - - - - - A.. - .- .- + +

111. Imposibilidad de las prestaciones debidas en las obligaciones alternati-


vas irregulares .- - - - -- .- - - - ..
...
+ _ ------- a - - - - + -

IV. Deterioro de las prestaciones debidas en las obligaciones alternativas


irreguiares - - - _ - - - - - - - -. .- - ---- - - - - - - - - .,A +

lV.1. Deterioro fortuito de alguna de las prestaciones --. + - _ - - -

iV.2. Deterioro fortuito detodas las prestaciones - - .,& --


IV.3. Deterioro de una sola presración por cuipa del deudor .,..- - - -
lV.4. Deterioro de una prestación por culpa del deudor y otra por caso
fortuito - - - - _ -- ....... - - - - - - - - - .. - -. - - - - - - ,A + + ,A

IV.5. Deterioro de todas las prestaciones por cuipa del deudor .. _


IV.6. Deterioro de una sola prestación por culpa del acreedor . *. --
'
IV.7. Deterioro de todas las prestaciones por culpa del acreedor - m

IV.8. Deterioro de una prestación por culpa del acreedor y de l a otra


por culpa del deudor ._ ...-- --- --...,..+----- -..- -. - - - - +

9. Aumentos y mejoras - - , . ,M - ..- - - -


m d. ,. - - - - -
m A - - ..,- - - - - - -. - - -
C) Obligaciones facultativas ,- ,-- ,- ,-, , - . - .. - -- - - - .- .. .- - - -. - - - - ~

1. Concepto -. ~-_++Iu..,...------..-......-.-------...
2. Naturaieza juridica - - - - - .. - - .+--- . ..--- - m - - - - -
- - _ U

3. Caracteres ----_..-_..,,-------...,.....-++I-~----------.-..,---
4. Comparación con otras clases de obligaciones - - - - - - - .. - - .. ... +. -
_
++

l. Con las obligaciones aiternativas ..... - - - - - ... .* - - - - - - + L.

11. Conlaseña ,-,

5. Casode duda entre el caracter alternativoofacultativo de una obligacíón -


., ..
5. Facultad de opción .. .... - - - - .,. _
.. - -- -- - -
_
+ - - - - - A U + + +

l. AquiGn corresponde _ ..- -- - - .* - ---- - ,- .. -. - - - -


II. Modo y tjempo de efectuarla - - -- ---- - - - - - - - -.

7. Efectos - A u .. m m .. - m ,u ,- m .-
..--- +- - - -- - - -- -
26 ----- .".,- m
-----
índice general

8. ~iesgosy responsabilidad -- -- - ."-- "- - - - 1 - ----


----- -
_
+ -

l. Prestación principal de imposible curnplirnien.to ,* -. - -- _


1.1. por causas no imputables al deudor - - .,.---- -- .- -- -- - - _ u -
1.2. Por causas imputables al deudor - - - - - _ _ - - - - - --" - -_ _
II. Prestación accesoria de cumplirnienro imposible - --- - A _
S 27. Obligaciones desujeto mcltiple ~,..._.-------
.,
- - - -- _ - .,.
~.. ---- _
a ) Nociones previas. Clasificacion -- .., - + - - - - ,- - - - - - ... -
b) Obligaciones disyuntivas - - - - - - - . . - - - - + - - _ - . k - - - - - - - --
1. Concepto
2. Caracteres - - - _ h 4 - - , . , L - . - - - - - - - , . . - - + - - - - _ _ _ . - - - - - - . - . - - - -
3. Naturaleza jurídica ,--- - - - - - - -.------- -- - - _
4. Diferencia entre las obligaciones solidarias y las disyuntiva~ - - - - - - - - _.
5. Rkgimen legal aplicable - _ . - - _ + - - - - - ~ . - - - - - - - - - - - - - - - - - _
.,
6. Eleccron del sujeto --- - - .- .---u--- - - --------- --------
d Obligaciones simplemente mancomunadas - --- .. -
- - - - - m m --u---

1 . Concepto ,~.._--_--__-__+-.-__.__----,--------......----
2. Caracteres --.------_,-.-u_+--_-..._----------------..--
3. Régimen del C ~ d i g oCivil y del nuevo Código Civil y Comercial --- - - - - m

4. Supuestos previstos en el Código Civil y Comercial - - --+---A+----

d) Obligaciones solidarias - - --- - - - - m -- ---- ..-


u--+ -++------u.-

1. Concepto y caracteres .- - - - - - - - - . - - _. - - .. - - - - - - - - - +

2. Consecuencias de la pluralidad de vínculos - -. .. - - - - - - - - - a U

3. Antecedentes históricos - - - - - - - - - - - .. .- - .. - - - - - - -
. .
4. Fundamento de lasolidaridad - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
c.

5. Fuentes ,..----_-------+-4--+---.-I
6. Prueba de la solidaridad - - _- U - - ------+--- -, --- - - - - . -
7. Extincíbn de la solidaridad - -- - - -- -
. .
8. Solidaridad activa - - - - - - - - -
- U

- -
U

A ... L - - -. .. - - - - - -
- - L . - - - - -

l. Concepto - - - - - - - - - - u u A- - - - -..- .- .- .- ".- - - - -


11. Efectos de fa soiidaridad activa - . ...-. - - - - - - - - - - - - --
11.1. Efecto5 necesarios - A A --Id- A _
- ,& - .- - - - - - - - - - - - - _
11.2. Efectos accidentales - _.- - - - -- - -- - - - - +

lli. Relaciones internas de los coacreedores entre si - .- ...... ... - .- - - -


-A.

iV. Muerte de un acreedor - - - - - - -- - - - - - - - -. -. - - - - - - -. ..,- +

9. Solidaridad pasiva .. -,. ,* ,". .-- - - -


- + + -- - - - - ---- - --- - -
m

l. Noción - - _ , . . . _ _ + - _ _ . . . .
_
~

II. Efectos de la solidaridad pasiva L - U + -.


- - - _ _ _ u u - .- - - - u u u

11.1. Efectos necesarios ---- ._.__ _ _ _ - *. .. .- -..-- - -. - .'~


+

11.2. Efectos accidentales - - . ...,- ., _ ._... - .- - - - - - - - +


.

lll. Relaciones internas de los codeudores entre si -.- - -

IV. Insolvencia de uno de los deudores - - + + _ _ - - - - .- - - - -


~ _ - - L -

V. Muerte de un deudor , _ -.,. ,...,. .- - - - - - - - - - - ....... . --. - . ..


+

_. - _- - - - - - ------ -,
5 22. Obligaciones divisiblese indivisibles _, -- - - - - - - -
a) Nociones preliminares. Concepto .,. ------- ---- - - - - - -
_
- - - +

b) Obligaciones divisibies -. - - _ - _.- -- - - - - - - -.- - - - . - ..* - ..


_
_ _ u ,- A

1. Introducción - - _, ._ - _ - - - - - .- - - .- - ... - _. ,- - - *. - - - -. -
__
-+ + + +

2. Antecedentes histbricos ,+-----------...- .- -. ---- -- - - - -. -.-


indice general
7 .- A,---"- .~ ~ --

3. El sistema del derogado Código Civil de Véiez Sarsfield y del actual Código
Civil y Comercial -------- - - - - - - -. - - u - u . --- - - _ - -
m -- - +-

4. Requisitosde la divisibilidad o fraccionamiento --


- u - Y - -- + - m

5. Aplicaciones del principio de fraccionamiento en otras clases de obligacio-


nes . .. - - - - - - - - - .. ... - - - -
m - -- - +. - - - - . - -
_ - u - - ..-- .- --
S. Efectos de la divisibilidad entre acreedores y d o r e . -.- - - - - - - - - -
l. Principiogeneral
11. Exigibilidad . - - - - - - - - - - - - - - - - + - L - . . . - - - - - - - - . . - - - -
IIi. Criterio de la división - - - - -- -
_
,"--VI--
I _ - - _ - - I I

-
IV. Pluralidad sobreviniente .. ... - - - - - ." .+ - - - ..- ...... - - -- -- - -
V. Pago --------.nw....--m----ll.,-...-----i-.--------

VI. Limitaciones - - - - - - m - - - - - - . 4 - - - - - + + - - - . , . - - - - - - - . - -
Vil. Otros modos extintivos - - - - - _ . - - - _ i - -. -- .. h
. m m

Vlll. Efectos de la prescripcibn y de la mora _ ......-u---- -..-m. m m-

IX. Cosa juzgada - - - - - - - - - - - u i - m -


-. ------- . .-. -
X. Supuesto de solidaridad - - - - - ------- m -- - .. .- - - - - - - u m -.

7. Efectos de la divisibilidad entre coacreedoresy codeudores _ - .. - - - - -


c) Obligaciones indivisibles - - - m - - - - - C - ~ -
m - - - - - -- - . _ _ - - _ - - -

1. Introduccibn. Indivisibilidad objetiva y convencional - ...- - + U

2. Aplicaciones legales del criterio de indivisibilidad - - - - --


- - - _ u -
3. Efectos principaies de la indivisibilidad entre acreedores y deudorec. Los
.,
principios de propagacion y prevencion
., ---- - ----- -- +

l. Principio de propagación
., ._.-m m -
.- - - - - - - .* ... - - - - - .. - .. m m

II. Principio de prevencion - - - .. - - - - - .- - - -


.-u - . - .. -
4. Otros efectosde la indivisibilidad entre acreedores y deudores _ - + + - U

l. Exigibilidad 4 d - - - - + - - - - 1 ..-.----------...d.--------

$1. Pago . . . . , - + _ _ - - i L p _ _ L _ . , ~ - I - - - - - - - - - - 4 . - 1 . - - - - - - - +

111. Modos extintivos - _ _ .,. ,. ," - - - - - -- - U ----- - -..a- + -


IV. Insoivencia - - - _ _
,,
- ., - - - - -
,> + -m - .- ....,- - - -. .- - P. m - - +

V. Prescripcion _ ~ - - . . , . , + . I - - - - - + - - - - . - - . . . . . . - - - - - . . . . . . . - - - -
Vi. Mora y factores de atribución - _ ... . - .. - - - - - . .- --- - - _. -
Vli. Cosa juzgada - - - - - 4 - - - + - L U - - - - - - - - - - .. ..
m ---+ -
5. Efectosde la indivisibilidad enzrecoacreedores y codeudores - - .,. .. - u A +

5 23. Obligaciones concurrentes - - - - - - - - -. _. _._ - .- - - - - - - -. ..


_. - + U --
a) Concepto ---------...-...-_----Lp-.I . . A - - - + - - - - 1 -

b) Supuestos legales más comunes .. .. ... - - .. .. . . . ",,--.--+u - . - .... .- -


.,m_- -
c) Diferencias con las obligaciones solidarias _.. -.- -- - - - .. .. .. -. -. - u - .+-

5 24. Obligacionesde medios y de resultado . .* .. _ - - - .- - - -- - - - - - - .. - .. + A

a) Nociones previas. Cuestiones generales - _ - _._ ...- - ... . .- ..-A -. d-

1. Antecedentes y concepto - .. .. -. .. - - - - -. -. - --
A . - - - _ + - - + - - -

2. El debate en la doctrina argentina. Lascriticas hacia esta clasificación - - -


3. Nuestra postura frente a es.ta ciasificación y a las criticas que se ie han for-
mulado .. - - - .....- - - - - - - - d. - - - - - - - - .- .- - -- - - - - - - -
u +

b) Las obligaciones de medios y de resultado en el Código Civil y Comercial - ._ -


c) Distintos supuestos en torno a esta clasificación ...- - - ---- - - - - - -
1. Supuestos de obligaciones de resultado .. - - - *.- - -
_
+ - - . V . . - - -

2. Supuestos de obligaciones de medios ,+- _. .- ... - - - - -. - - - - - - +


m +
28
-~- ----m
,--
índice general

Capitulo IV
Traniimisidn de las abiigaciovelgs
.,
3 25. fntroducclon . - - _. .. --..
+
.,
A -
.... - - - .,~_ _ - _ - - -.- - - _ _ - - - - -. - A

a) Concepto. Clases de transmision _ - _ - _ -- _ - - - - - - - _ A + - + - _ - - -

b) Principio general. Limitaciones - - - - _ _ - -_ _---u.u--_-_~. -_ --_--


.,
c) Evolución histbrica de la transmis~on A L _ - . . . - - - - - - - - - - - -,." _, ..., A

5 26. Cesibn de derechos. El caso particular de la cesión de creditos - - _ *. .. - - _ - - _


a) Concepto -._-------_----......---------_-,_-u------_.I_.-
b ) Antecedentes romanos y extranjeros. Remisión - - u - - -

c) Sistema del Código Civil y Comercial argentino - . ~ - - - - - - - - - - - - - - - -


4 Naturaleza juridica. Caracteres - ---
- - - - m -. - ------ ...-.A--_
---u.

1. Naturaleza jurídica - - - _ _ . _ - - ------ - -- - - - - ... - _ - - - ..+ ..


2. Caracteres - - -
l. Consensual -I .-u--,-+-4-...-..-----
If. Formal - - - _ - - _ - _ - - - _ - _ - - - - .
111. Unilateral o bilateral _ +-. 2 - _ - - -
- m ---- _
- - - - - - - ..-.-
e u u u

IV. Conmutativo
e} Sujetos de la cesión de cridito. Capacidad - _ - - - - - . - u - - - - - - _ - - - -.
f) Objeto de la cesión de credito: derechos cesibles e incesibles --- - - - u _

g) Forma. RemisiOn -A-.--_-----


h) Efectos de la cesión de creditos - - - _ -- - - - - - - _ --.- .- ---
l . Efectos entre partes - - _ -- _ - -.
m _
_ - ----- - ---_ -----_ -
U L A _
l. Obligaciones exclusivas del cedente _ _ - - - - - - - - ... - - -
- - _ _ - + -

11. Obligaciories exclusivas del cesionario ..- .-.- ------ - - A

i l l . Obligacionescornunesa cedente y cesionario _._..-.--_-_..- -


1V. Efectos entre el cesionario y el cedido - _ . _ -, ......_ - ...... - _ - - - -
+. +

V. Entre el cedente y ei deudor cedido - - - - -, _ - - - - - . .- - - - +

., - - -.- - - - - - -
2. Efectoscon refacion a terceros - _ -......-
_ _ _ + -

3. Efectosante laconcurrencia de cesjonariosy embargantes _ -- - .. - - - M

4. Otras cuestiones importantes respecto de la cesión - - .. . -.- - - - -. ._ _


1) Comparación con otras figuras juridicas , - _ _ + - - + _ . - - --_--- . +

_
- - U

1. Con la novacjbn subjetiva - - - -. _ -_ - -- --- - -


., - - m e~.A A A A +

2. Con el pagocon subrogarion - -. -- .. - - _ - - -- A _ + -

5 27. Transmisión de deudas .. .. _ -- - - -,


. -
- _ _ - . . . . - .* .. . ..- - - _ - - - + - ,

a) Concepto ~ - - _ - - - - . . - _ - - , A - , . . . . .. -_---------..-...,,, ..
b) Evolución histórica. Antecedentes extranjeros - - - - - - ... .& -
A - - - - - A u u A

c) La cesión de deudas en el derecho argentino _-


- - _ - -... .
- _ _ + - _

d) Clases de transmisión de deudas -. ----_ _ - - - -


_
-----,m e AA--_ii A

1. Asunción de deuda -- _ .. _ - - _ -._ - - - _ - - _ ---


_
e m --+.

l. Asunción privativa de deuda -- -, - - - - .,..-_.-- - - - -


_
m u

II. Asunción acurnuiativa de deuda - _ _ - - - - - - - - .. ... .. ... ... ... . - + -

2. Promesa deliberación ocumplimiento .. _ _ _ _ _ - - - - - - _ ... A A - +

e) Requisitos -----..m,~-A_--,4_,...-- _---+-----_-_,-...-.+-- --


f ) Iransmisiiin de patrimonios integrales .,- - _ - _ - - --,----..--..
+ _ _ - A

1. Casos especiales: ley 11.867 (fondo de comercio) ....- - - - _ - - - ---


2. Diferencia entre la transferencia de fondo de comercio y la 'lransrnision de
deudas _ - _ _,
. - --- - _ _ _.- .,. ... - - -- _ -_ _ -
+ m m - ._ - .. ... ... .- - - - -
jndice general 29
U-
-
-

3. Otros supuestos de tra nsmisionesespeciales - - _ - - . - - - - - - - - -- -- 381


l. Transferencia del contrato de trabajo - - - - ,- - - + + - - -.- 381
!l. Cesión de posición contractual -- _ _ _ - - A - + - --
.,"- 382
11.1. Locación _ _ _ _ -X-----.,-tl-ill __ 383
11.2. Quiebra + L d . . . - . . . ~ ~ - - + - - - - m - - - A - - L - - - + - - - - - - . - 383
.,
11.3. Fusron de sociedades comerciales _ - - - -- - - --u + - - -. ,4 - 383

Capitulo V
Extinción de las gab8igacioiigs

5 28. .,
lntroduccron - - -. .-
+ - - - - - - --- -- - - - - - - A -

aj Los modos de extincibn de las obligaciones --.- _ _ - -- - ----- - - --- - .-


- Otros modos de extinción -.._.-m - - - - ,. - - - - - - -. - - - M u u m + u - - A

b) Clasificación de ios modos de extinción . - m -- - ..- ---- - A - + - + - - -

1. Por el contenido - _ -- - - - - ..-m - - - - - - _ -.- _ - - - - - - "+ m +

2. Por la naturaleza jurídica .,. -


- + - ---- - - ---- - - - - - - u

3. Por l a forma de actuar ,~- - - - - ...


-m--LI - - - - - - - -----.- - - - + A

529. Pago - - . _ - - - - - + - . L - - - + - - - . . . . . - - - - - - - - + 2 -
a) Concepto. Distintas acepciones. Eiementos _ - A u -
- ---- ...- --- .-- - -A -
b) Naturaleza jurídica -11 -.------.,A--du -- - - -- - --
- - m - - - + m

l . El pagocomo hecho juridico - - - _ _ ., . ,., - - - - .


. A - I L ,--+ - + -. --- -
2. El pago como acto jurídico - - ... - ,4- - -. - - - - - ,- _ -
.,+ -- + - +

3. El pago como acto debido - ,m - - -


- - - .. - - - ,- - - - - ," - - - - +- -
4. Teoría eclectica -. -
u -- -. ,. - - ..--- - - - - - - -- - - -
ci Elementos de pago - - - - _ ,. -. - - - - - ."-- - - - - - - - - - .---
d) Sujetos de pago ". - - - -
- m - - - c. + m - .--- -
_
M m

1. Legitimaciónactiva del pago -. - _ - -.-. ..- - - - ,..- - - - .m

l. Eldeudor ~ - m ~ - . . . _ - + L .-, --+-- -- . - - - - - - . - , - - - - - - - - - -


li. Los terceros - .,.- - - - . .". - - - - - - - - - - -
u Y u m m - --- - A II. + u m" _
lli. Capacidad para realizar el pago -- ...- - - - - - ,. - .. - - ,- + - + - A

IV. Deberes del soivens _ - + . _ - - + - - . . - - - - - - .,. - ," - - - - - - A m I


. + +

2. Legitimaciónpasiva del pago -.- .. - - - - - - --- + - A

l. Elacreedor .. ," - . , m - - - - - + - - - - - -

11. Los representantes - - - - - - - - - - - - ., ,-- - - - - .,- - - - _ _.., - -


- -

111. Cesionario o subrogante - _ _ - - - -. - .-- - - -


_
.,* .,...---+-A

[V. A la orden dei juez que dispuso el embargo del crédito - - - - -. _. u -

V. Terceros indicados - - .. - - - - - - - - - - - - .- - - - - - - - - - - - -. -

VI. Tenedor de un título al portador .. .. - . - - - - - ... - - . - ..


VI!. Acreedor aparente _ - - - - - ,. - - - -- - - - ---- - - .- - -..- - -
I.-

Vlli. Derechos del acreedor contra el tercero -. .. - - - - - - - - m + +

IX. Capacidad para recibir el pago _ -- - - - u -- - -


X. Oeberesdei accipipiens -- - - - - - ...-- - - ,- - - - - - . - ., ... .+
5 30. Objeto de pago _ - -..- .,A--L - - + - ---- .- - - --- - - .- - .- -
+ - - .,+ --
a) Requisitos - _.._ .. ,..,...---+----------
+ - _ + - -- -.--- - - - -
l . Principio de identidad - - - - -__
U-,---- ---- - - - -
u

2. Principio de integridad ._ ..-..-----...-c.-


- u ... ---.- ,---,m--- - - +
3O índice general
m- -* ".~-

3. Otros requisitos en cuantoal objeto _ _ - - .. - ---- j


.. --, _ - ,A m _ -_
i. Propiedad de la cosa con que se paga _ - .. _ ._ -
_
A - - m _ + - Y - +

ii. Libre disponibilidad de la cosa con que se paga - ---- ._.- _ - _ ._-
111. Ausencia de fraude a otros acreedores - - _ ._ - -
._ _ , - _ _.- - - - - , m _
b) lugar de pago _ . _ . - M -_ - -_--_
m - _ _ _ - ".,.-------__-_
" - -- "+ M

c) Tiempo de pago .._--_--.U - - _ - - - - - - . . - - _ - _ _ _ - _ + - - - _


_
u + A

6) Gastos de pago -_-_ - ---- ---, _ - - - - -. _ - _ - - - _.. _


_
u u +,. m

e ) Prueba del pago - - - - - - - - - __--,4._--- -.,. - -_ _ --


_
A A - -

1. Carga probatoria ._ - - - ..,. A + - _ .- - - - - - _ -- - -- --


_ - _ - - -_ _
m m I d ---.m - _ +

2. Qu&debe probarse - ._ - ----_ --- _ _ - +. - - -


_
m u - + A m

3. Medios de prueba del pago - _ - + - - ---


- - - w - - - - - - - U - - - - -

4. Elrecibo - _ . l . - - - - - _ . - _ - - _ - . _ - -----..,~...-----..~.------__--
5. Presuncionesreiativas al pago - -._.- - -
m - -
- - - .. .- - - - - m - - u u - A

5 31. Efectosdei pago --__


.,
- _ - - - + - .- - - -. -------
M. - + - - _ - + - - _

- Concepto y clasificacron - - - - - - - * . - - -- - - -, - - ---


_
A + - - -

l . Efectos principales - - -+.hd------


u u -, - - - *. - - -, u - m m m u u u +

2. Efectos accesorios o secundarios.- -- - _- - - - -


3. Efectos incidentales -...-----...,.-u -- ---- -
§ 32, Pago con beneficio de competencia __ _ - -
_--- _. - - - - - - .- .. _ - _ _- - u - _ 417
a) Concepto _ - _ . . , . - - - - - m . . - , - - - - _ - + - - + - - - - - - - - - --_,----+ 417
b) Fundamento I - - - - - - . _ . . . - - - _ _ _ . . - - - - - - - - + + - - - - - - - _ 4 _ - _ - 418
C) Casos en que procede ei beneficio - - ._- - -
._- - - - - - - - - - - _ 418
_
- - m A +

d) ~fectosdel beneficio - - - ..U + L - - _ ," - - - - - ..


-+ _ _ _ ---- - U - - - m 419
0 33. Pago a mejor fortuna _ + - _ + ._ _ __- ._ .- - - ---- ... . .---+---
_.+.. 419
_
a ) Concepto - i'i- - ._ - - - - - - - - - u - - - - - ..- - . .,- --
- - - m - 419
bf Fundamento y pautas para su aplicación . ---,.,,-._---m- . ...- - -+- 420
5 34. Mora - ,-_ m m -
.- _ - - - .,- -- A - - m - --- - --- -. m - -

a ) lntroduccibn - - - - , ~ - - - - - _ L _ _ _ - - . , - - - - - - - - . - , ~ - _ L 4 _ - , - _ , 4 - -
b ) Incumplimiento relativo: la mora del deudor - + - - 4 - 6 _ -

1. Concepto 4.._-----,~-_AA-----.d._L__---__.
2. Requisitos
3. Constitución en mora. Distintos sistemas --
.,
_ - _ - - - - - ._ .,. -- - +

4. La interpelacion --.," -- ,- - - _ - - - _ _ _ _ - - - __ - . _ - - - -
- +

5. La constitución en mora en el Derecho comparado - - - - _--- - - - u u u -


6. Antecedentes del tratamiento de la mora en el Código Civii argentino dero-
gado - - - - - .,._ - - ._ - - - ,- - _ -_ -
- - - - - ..... ... .. . _
_
+

7. La mora en el actual Código Civil y Comercial - - _ _ - - - .++ .. .,. . - - - - -


8. Efectos de la mora del deudor
., --__-
- -------- _-----.. ,a --
A m m

9. Cesacion de la mora del deudor -L _- ------- - -- - -


+ A -
C) Fa mora del acreedor --.,..u-_ _ -- ---- - - -- m

1. Requisitos para iaconst.ituci0n en mora del acreedor --- _ - - -


2. Efectos de la mora del acreedor - _ - ---- - _ - - ------- - - - - - _
-
3. Cese de la mora del acreedor .* _ _ _ - ._ ._- - - - - - - - - _. - - .. - - _ .+ -
5 35. Pago por consignación - - - - - _. u. _ _ _ -. -.- - - - - - 433
_ _
,- ,A u

_-
U

a) Concepto, caracteres y clases - - ._ .Y _* _. _ - - - - - -- 433


b) La consignación judicial: casos en los que procede -._-d...------- 435
1. Si el acreedor fue constituido en mora - - 1- - - - ..- - - - - -_ -- - 435
2. lncer~idumbresobrela persona del acreedor _ ----- _ A 436
lndice general 31
-_ --.--- ".' - _ _ . , - . -. -._-

3. Dificultad del deudor para hacer un pago seguro .A - -- - - - m _ -- - - + - 436


4. Otrossupuestosno mencionados en ei Cbdigo Civii y Comercial - - 436
c) Requisitos de admisibiljdad -. - - - -_ ------- - ..,. - - - - -. + ... -. -- 436
ú) Consecuencias: desde cuando se producen
., - -_ --- _ - .. - + .> -- - 437
e) Desistimiento de ia consignacion - .. - - -
- .,+ - - - - - - ,.. - - + - - - - A 438
fl Gastos y costas ... -. . . -
+ m -- + - - - - - _ + I
- - - ,- - - - - 439
g) Modo de reaiizar la consignacion - ..-----il.,--.---
- A
--- m
439
h) Supuesto del deudor moroso . , - - - - U _. - - ---.----. ,- 441
. ' extrajudicial
0 l a concignacion '.
_ -. . - -- _ ---
+

-. - - - --
+ - + u"
-.

442
1 . Procedencia y trámite - - - _-, - - - --- ---- + 442
2. Derechos del acreedor -...------_...-----id -- - -, -.,- - - - -- - 443
3. Derechosdel acreedor que retirael depósito - - - --u -m,_.-_----- 444
4. lrnoedirnentos . . 4 - - u . - - - . , . - , - - . - - - . . - - - 444

3 36. Imputación de pago -_ _ -- - -


- -- - -. ... - - - _- +---.---- + m

a) Concepto .-..--4--------_-----------...I-~- ..--.+---+---


b) Presupuestos de apiicacibn - - ---- - ..,..- - - _ -u.---. - _ - - A - - A .m--- m

c) ¿Quiénrealiza la impuracidn de pago?


.'
- .-
+-k.---_ -+- - --
3 . Imputacion por el deudor - - _. -
.. - - - - - _ ....- - .. ..- - .- _ ..-
m A +

2. Imputación por el acreedor - -- - - - _. - _ -


. . - m - -
3. Irnputacionlegal - - - - ..---
- + - - - - - . A - _ _ - -- - .> - +

4. Pago a cuenta de capital e intereses - -- ._- - - - - - .. - - - -


4 Modificación de la imputación de pago .. - - .." _ - - .."- - - - - A - + m m

5 37. Pago con subrogación ,. - _ .. - - - ,. - u e- - ,* .. - -. .,. +.- - - - .. - -


- m + - - u u _ A -
a) Concepto -----..._+-----,..---._,---.----.-----------....---
b) Naturaleza juridica. Importancia practica - _ - - - - ". - ..- - - . - - e - - - m

c) Distintas clases - - -_ _.--u...---


A - - L - -, -. ...- - -
T . Subrogación legal - -- -
- ._ _ _ - - - - _ . - - __.d.-+- .-- - - _ -.- - -
i. A favor del que paga una deuda a la que estaba obligado con otros, o
por otros , _ _ - e - - - - -
- - + ---.---..-
A --- I-. - - m m

II. A favor del tercero, interesado o no, que paga con asentimiento del
deudor o en su ignorancia - . A - - - - ,- - - .. --
III. A favor del tercero interesado que paga con l a oposicibn del deudor -
IV. A favor del heredero aceptante con responsabilidadlimitada que paga
con fondos propios, una deuda de\ causante . _ _ - - _ ., - -
2. Subrogación convencional - .. _ . .. .. _
- ....,_- - - - .. - .. - -- 453
1. Subrogacien por ei acreedor - . + _
_ - - ... - . ..._.- - . ...- - ... - _ - - - 453
II. Subrogación por el deudor _. - - - ., -- - .- - - - . - - .- - - - - 453
df Efectos
.,
de la subrogacian. Limitaciones a la transmisi6n. Supuesto de subro-
gacion parcial - , - - - , ~ - - - - 4 - + _ .,,-+.- .----.---.---..--- 454

5 38. Dación en pago _ - - d..._-_ ., .- - - .. - - - .....-. - .++-m - - - - .. ... .. +

a) Concepto _ d - - - L - . - - - - _ -..-- ...-


15) Requisitos para su procedencia + _ L . - -._- _ ._- .. - . . . - - - - - - - . . + - - - -
-
A A m

1. Existencia de una obligariónválida - .._. -- ,+- - - .. - - - - - - ..- - - - .-


2. Cumplimiento de una prestacihndistinta a ia debida . - - . - - - - ... . .," +

3. Acuerdo de voluntades entre acreedor y deudor ...----- - - .." ..- - +

4. Intención de pago ,m---_.--+- ... - - - .- - - .. .. - .- - -- ---. ------


5. Capacidad -. - . , , . _ - - . . _ + - - - - - - - - - + _ -
+ - -.... ---- -- -. .---.- .- - -
32
-," - indice general

c j Naturaleza jurídica - - _ . - - _ - . - - _ _ , - - _ - _ - - _ - I ~ ,----,u---,---L-_

1. Mera variedad del pago _ _


- - - - - _ - - - - - - - _ - - . ~-~ - -~- - -
_ _
m +

2. Novaciónobjetiva - - - _ _. ------ - - - - ,-- - - - -


_
- - - - A --u

3. Contrato oneroso asirnilabiea l a compraventa - ._ _.- - - - - - ..- m~ +

4. Convención liberatoria - .. - - - - _ _ - - - - - - _ --" - --


_
A +. "m

5. Nuestra postura - _ - _ _ - -.,> - _ - - -------_- - . - - _ - - - u


-_,,a u

4 Efectos. Reglas aplicables. Evicción de lo dado en pago: consecuencias - - _ -


l . Efectos - . . . _ - - - - - - - - u - - , . _ - _ - - , - - . . ~- - u - _ . _ - . _ - - . - - - - , ~ u - - -
_
2. Reglas aplicables - - - ._- - - - _ - . ~ , - - - - - - - - - - - - - - -.
.,
I. Dacion en pago de un credito - - - - _ - . _ - -
.
11. Dacion en paga de una cosa
>

- - - _-
+

- - .-- - - - - _
+ --",.--- ---- .. - -
-- _ _ m

_ _
- - m - - + _

3. Eviccion de lo dado en pago: concecuencias - - _ . A _ - - - - - - - ._ _ - A -"

$39. Novacion - . - _ _ - - - - _----------.u+--------.~.-----------_--.


a) Concepto. Analisis de la definicion del Código Civil y Comercial --, -- - - m

b) Antecedentes hittbricos- - --- - - --.-----_~-- -._ - - -


C) La novacion en el fbdigo Civil y Comercial argentino. Sus elementos
_
- - - A -

l . Existencia de una obligacion anterior - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - ,". ,_

i. Supuesto de nulidad o extinción de la obligación primitiva .. - - - - -


II. Obligacionescondicionales . _ - - , - - - - - _ - - - - - _ . - _ _ - - , - - - - - _
..
2. Creacion de una obligación nueva . - - - - - _ - - + - +

l. Supuesto de nufidad de la nueva obligación ._- - -. - -. - - - - -


II. Obligacionescondicionales -----.---._--uu--_ -----.._----
3. Capacidad para novar - - - - .-- - ._- - - .,.- - _ _ .,- ... - - - .,._ _ _
_
m A - m u +

- Realizaciónde la novación por intermedio de representante _ _ -- _


4. Animus novandio voluntad de efectuar la novacián ---...- - _
.,
- - _ _
d) _
Clases de novaclon *. -- - - ,- - - _ -, - - - _ +i ,- - - _ --- _ -
_ _
+- u _ + _

1 . Novacibnobjetiva - ,- _ -- - - - -- - -- -
__
,A _,

l. Cambios relacionadoscon e! objeto principal _ - - .. _ ----- _


_
.,

ii. Cambio de causa fuente -- ._ -- - - - - _ --- - ,. - -. - - _


III. Cambio por mutación de vinculo jurídico o naturaleza --. A - - -

2. Novacion subjetiva - - - - - -. _ - - -
,,
_ - - _ - - --""
_
L + . 4 - - m m A - -

1. Novación subjetiva por cambio de deudor - - - - - ., - -,


_
._ --- - - m

1.1. Delegación --_ + - - - - - , * A - ","- - - _ _ ,-- -


+ ,., L 4d - m m

1.2. Expromisión _ _ - - . . . - - . - - - _ - _ + _ _ - - - _ - - a - . , , . + + _+-..--

II. Novación subjetiva por cambio de acreedor - -- -_, - + ---


_
U - _ u

.,
Cambios que no irnporian novacion - _ - - - - -. -- - _ ,,. - .--
e)
i) Efectos de fa novacibn - _- - .. _ - - A

1. Extinción de la obligación anterior con sus accesorios - - - - -, _ - - .-


+

- - - _ - -- _ - - ""
--a _
"v

- __ ,_

- - -

+ -
A _ -

2. Posibilidad de conservación de los privilegios e hipotecas de la obligación


. . .
primitiva _ -.. - . _ _ _ -- ,- _ _ -+ - .- ,_ --.._ - -
-* -.
e _ u +

3. Otros efectos de la novacion ante supuestos particulares - _ - --


_
--e +

l. Pluralidad de acreedores o deudores en obligaciones solidarias - -., -


!l. Efectos de la novación con respectoaifiador - -.,,_+- - - - - L _ - . - - m

,,
g) Novacion legal - _ . + - . - - - - - - - - - - . - - - _ - - ~ . --.,._--------_~-----

§ 40. TransacciSn - - _. - - , - A .-+ ,- -


+ u _ m m -
--._-- ._ _ ..- - m,. S _ u A _ ._- m m A - - -
a) Concepto . _ - . . L - - - - - . . - + , - m - + - - . - - , . . - - - . _ - _ - - - - - _ _ ~ - - - . - - - _
b) Método del Código Civil y Comercia! -- -..--- _ - -----.-
_-
_.'+-A

d Requisitos - ..- - - ._
--_.A_--~ -- ._ _--"~,"--A _-_ ----_
índice general
-~
,. -----"--

u) Naturaleza juridica .,* -- - . _ - u _,-a .-- - - - ..- - u . -- _.-


+ - A u - - - - m - .-
e) Caracteres + - L . ~ - - - . , e - - - , . . - - - _ . - - - - - . - - - . + - + - . - - - 1 . - l , - - - - - . ..-
l. Consensual ..-I.,u---.,+--l-----..,--A---m---.+---.., ~ ---.--
2. Bilateral - d . _ - - .,.._+u.h----..-.--.--l---..,.--h.-----., ~ - +

3. Onerosa -lI_l-.I+l_
Y - _ _ - - - - 4 - - I - _ - I I -_
4. De interpretación restringida - - - _.._- - .- - - - - - ", .- - -. -- A .- -- . -- -
f ) Forma y prueba ,----u.
..
---- -- -
g) Clases de transaccion V.,. -- - - - - --.-c.-.,-1.--
--I---l.-- --- + _ m

1. Trafisacciónjudicial y extrajudicial --- ...- - - - - .. .


e --u --u

2 . Transacción pura y compleja - - - - . - - - - -. -. - - - + + +

h) Sujetos de ia transaccián. Capacidad para transigir - ---_411--1---

11 Objeto. Derechos que pueden ser materia de transacci6n: excepciones -- _. +

1) Efectos de la transaccibn. Los supuestos de evicción --.-+_....-u-- - .,,_-u


l . Autoridad de cosa juzgada - - - ---- - - -,- - - - - - .,. - - ..
2. Efecto declarativo - _. - -- - - - - - -.
_ - u - - - ..- - h. - - - m - - m +

3. Ef eclo extintivo - - ... -.- - - - - - .- - - ..-- - - .-.- - - - - - -


--u &. -. +

4. Efecto vinculante - - . , _ _ - . - _ - - - - .& - - .. - -- - - - - -


k) ineficacia de la transacción. Supuestos de nulidad - -- .-- - - - - ...- + -

541. Renuncio de derechos ...--.,4_,_- - - - - - - .. - - - - - ,--- - - - ..~-- - e m

a) Concepto. Relación con la rernisibn de deudas _.--...-- -.-. - - -


b) Naturaleza jurídica ...-m- - -- - --- -----.--a ---.--- -- -
_
- + - m - U

l . Acto jurídica bilateral --- . - - .----.-u - -. - - --


A - - u u m A m - A- --
2. Acto juridico unilateral _ . .- - - ..,,- -__ - -- - _- -- --- ..-- - u -,u - -
c) Caracteres -^.-_Iu.---.~---.,+_I.---...---.----- -----------.-

1. Acto juridico unilateral --. _ . - - - - - - - .-. - ."


+ _ + - - - . -- - - - A

2. Acto meramente declarativo y notraslativo de derechos - - - .... - - -. - - ...


3. Acto noforrnal l _ - - - - - l , - - + - - + - - - - . , ~ - - l . ..- - .. --... - --- - - -+

4. Acto de interpretación restrictiva _, _. - -. _ ---- - - - -.- - - - - --a

5. Acto retractable - - -. - ..,. - - - - - - .. _ --. .- - - - - - - -


+ _ -, _ -

d) Especies - - - - . - - - - - L . . . - - - , A - - - . , - - - - - - - . . . _ - u . - - - ..-.I..~-----
e) Elementos - - . - - - - , + - _ . . - - - - . - - _ _ .b-----..,--I..----d-------

1. Capacidad -_-i-,1_1....---.+-+_-------.,--A..-----I-.I--~,--
2. Objeto . . - - - - _ - _ - - - - . , ~ - - - . + - - I - - - l--Ld--.....--.----.---
3. Forma -----._-A----,~---,~~u~.--..,,..dL~--+~.-----L-.---

f ) Efectos. Retractación - - ..__ .. --

S 42. Remisión de deudas - - . .+- - .. ... .. ,- - - -, -- ..._+ .....-- - -. .--- ..


+ - u -
a) Concepto - u _ . - - - . - . - - - . . . _ - _ _ . - - - .__I.-,-..--..+.-L-.m--..l_--L...
b) Naturaleza jurídica . . - + A . . ~ - m d - - - - -^.--.- .- .. - - .. + .A

1. Acto jurídico bilateral ... .- ._ ,-- ... - - .* - .. --- - - - - - ., - -


_
+ - - -

2. Acto jurídico unilateral _ _ .--- ,. - .., - .- - -....- -. .--- - --- . m --


3. Acto jurídicogratuitovs. acto jurídico oneroso .. -- --- .....- -- - - A m e u

c) Requisitos - - - - - _ - _ . . - - - , c _ - I . . - - . . - u . , . - . . - - . . 4 U - . - - -
. .,
1, Remision expresa - - .,+- -
m ., --- - - ---- - - .-
+ Y-l Ln
-+-.+---

2. Remisión tácita . . m - , , -
. - ... m +- m - - - - - - - ... . -.-
A-I-- A -.

l. Remisiórl por enrrega del documento original -- -- -. -. -- - + -

II, Entrega de la copia otestimonio de un documento protocolizado ._.- -


111. Oirasformas de remisión tacita - - - -- ..- -, .--A ----.----- . u - -
34 índice general

á) Efectos _,-.,. - _ L L - - _ - - + - -.--------..- IIvl.Lllii

e) Caso de la devolución de la cosa dada en prenda .. - - A - - - _. ..


-- --,-
.,
543. Compensacion - - - -.....-u m + -
_ - - - _ -- ,- - _ - -- - - _, .. --
a) Concepto + + - - - - - . , . l . . . L u - - - . . . - _ _ - - - - - L A - - - - - - l . _ . I - - - - -
6) Fundamentos y funciones A + - - _ _ . . h - _ _ - - -_- ,A - -. .- + - _ - - - - -
c) Naturaieza jurídica . .-_ _--
m + - m m m ^. - - + - - - . A - _ -- _- - - _ .A u u - - A

6) Antecedentes histSiricos - ,..------- -. .._ ---- _.-, - _. _ -_ .A

e) Clases de compensación ..-_--- ,. .- - --- .. ...U - _- -_ _ -


1. Compensaciún legal .- - - - - - - -. - -
A - _----
_ + _ - - - - + - l A

l. Condiciones L - _ - - - - - - - - - - - - - - - U - - - - - - - - - - - - - - - -

1.1. Ambas partes deben ser deudoras de prestaciones de dar -. - - .+ -


1.2. Fungibiiidad u homogeneidad - ----... .... --- .. U

1.3. Exigibilidad y libre dicponibiiidad. Fa cuestibn de la embargabiii-


dad -- , --.- - , - m m _ -- -
- - - - - - .d .- ----
11. Recaudos inrrececarias de la compensación legal --_------- ... -u

III. Creditos nocompensables---- + - - - - - - ._ -- -- - - +

ilf.1. Deudas por alimentos ---- - - - _ - - .- ----- - - _


111.2. Obligaciones de hacer o no hacer - - - - - - .. - - - - - - - - - _ A

111.3. Fa obfigacion de pagar danos e intereses por no poderse restituir


la cosa de que el propietario oposeedor legitimofue despojado
111.4. Deudas que el legatario tenga con el causante si los bienes de la
herencia son insuficientes para satisfacer'las obiigaciones y los
legados restantes -, - _,,* ,* .- .._ _ _ - - - - - - .. .- u _
H1.5. Deudas y creditosdei Estado - - -.., , - - _- - - - ..,. ..
111.5. Cseditos y deudas en el concurso y quiebra .,~ - - _ - - - - - - - + _
111.7. Deuda de#obligado a restituir un depósito irregular ---- -- +

IV. Efectosde la compensación legal ...-.-A -- -- - - - - - -..* .. .. - - - -


V. Compensación legal en caso de existencia de fianza - - - .- d.--+.,A A

VI. Pluralidad de deudas de$mismo deudor .. - -- -


U U U U u A + - + - - + A

2. Compensaciónfacultativa - - - - - - _ _ _ - - - _ - - - _ - + . . . - . . . . ~ . - _ - - - -
3. Compensación convencional. Exclusión por acuerdo de partes - . - - - - - -
4. Compensaciónjudicial .. ..-- - - - - - - - - _--_-- - - - ... - .. - +. +

.,
544. Confusion .- - _ - - - - -._ ,-_--, - .- - -. - - _ - - -- - - - - - .- . .- ---- -+

a) Concepto. Fundamento del instituto ..,. .... ..-u----


- _ _ - - - - m - - - - - - A A

b) Naturaleza jurídica -_---- - -- --- . , - .. - - - - - - - - - .. - + .L -

1. Teoría de la paralizacian o inhibición de la accibn ._....-- . .. _ _ _ - _ - - ....~.


2. Teoría del medio extintivo de la obIigación - - - --- - _, .... --_ -
c) Requisitos - - - - - - - - - - - - 4 - - . I - - A ~ I - . - . _ . - -.I~..-L--~----.,+

d) Diversas formas de confusión _ - _ _ _ -, ,. -,


.,
l . Sucesron universal - - . - _ _ - _ - _ --- -
- ,
,A &
.

-. --
. <
2. Sucesron a tíruiosingular (intervivos) - - - - - -- --.- - - - - , + + - -
- - - + - - -

e) Derechos pasibles de confusibn ---- - - - - .... .- ----- .-


+ - + A - - U - A m

f) Efectos de la confusión -- - - ..._ _ _ - U. --.


m - - - - -- - -
- L + + - _ - U - - - -
1. Obljqaciones afianzadas - ,- -- - - .,. _ _ - - - - _ -. -. -
+ - - - - - A + -_
2. Obtigacionessolidarias - _ -
- _ ,. . _ _ _ - - _ -.,--c. .----
+ - -- --- .
A

545. lmposibilidaddecumplimiento .,_._.A___,--I.. --------


.,------....--
a) Concepto. Principio que rige en esta cuestión. Efectos -. ... - --- --
_
U - - - - -

b) Requisitos _ - - - ,- _ - - - - .. - - ---- - - - - u A U - - A A A m - - --- -


índice general 35
-
-
, ..
d-
-',"----

c) Supuesto de imposibilidad sobrevenida por causas imputables al deudor. El id


quod interest - .,"----L .,-------- .,.---- - - .-+- . .., + 513
4 Supuesto de la imposibilidad temporal o parcial. Efectos -- - m A 513
5 46. Prescripciónextintiva o liberatoria _. - - - _. - - .. - - - - .. - - . . + -.

a) Nociones preliminares. Las dos clases de prescripción ---- - _ -. --


6) Metodología del Código Civil y Comercial argentino .. - - - --- - u A m - - A

C) Concepto - , - ----_.----..------..._.II- - - + - n - - - v . _ + - . - - - - - -

d) Requisitos de !a prescripciún extintiva - -- - .. - - - - - ...-


1. Transcurso del tiempo - - - - -. .- - - - - - - . m - - - -.- -+-.
m m m - -- - - . + - m

2. Inacciónde ambas partes ----- .,..-- .- - - - --


m - - - - ..- - -
a

3. Derechossusceptiblesde prescripcion ....- - - - .. - + - - --- -- - - A m

4. Posibilidadde actuar err el acreedor - - - - --- - -- - ..-- - -


e) Fundamentos y naturaleza de la prescripción extintiva ..------ ,- ... --
f) Caracteres de la prescripcion iiberatoria -A-I--.+-.------
., --- ---- m M

g) Quienes pueden prescribir y contra quienes ._---- -- - - M + - _ -

h) Acciones y derechos que pueden prescribir - _ .- --- .... --


_ - m - - - - A - d i

fl Momento para oponer la prescripción liberatoria


., - _.- v . - - ----.-+--.m- m

j] El curso de fa prescripcion - - - - - - - - _ + _ - ---- -- - -


1. Inicio del cómputo de la prescripcion - - + - - - .- - - - - --
2. Suspensiónde la prescripción . . -- - - - , - _ - A - - - - - -- - - ----
l. Situaciones suspensivasdel curso de la prescripción - - .- _ - - .. _ Y - - A

I.?. lnterpelacj6n fehaciente - - + . , - - ~ - - --- - - - - ---- -


.,
1.2. Pedido de mediaclon - - - - . . c - + L - _,-- - - - -- - - ----
1.3. Otras causaiesdesuspensibnde la prescripción --- - _ - - - - -
.,
11. Interrupción de la prescripcion.Causas -,_- ... *.- - - - --- . + - _ _ m

11.1. Reconocimientode deuda - - - -- - A .* -

11.2. Peticiónjudiciai -- .. - ... --- - - -.- + - - - - -- -- . -


11.3. Solicitudde arbitraje - _ ... -, + - -- - -..-... .- --
lil. ~Quienespueden invocar la interrupción de la prescripción y contra
quienes? - _. , " _ - - A - -----_ - - +

.,
3. Dispensa de la prescripcion - - - ....+---- .- - - - - - - - - -- - - --- +

k) Efectos de \a prescripción liberatoria --,


. .,
- _ - - .,.----l.-------I ---
i1 Renuncia de fa prescripcion _ _ -- - - .,.,~_I-..--+ ,m - .. ,. - - - ..-.A - .~..
m) ¿Sonvalidas las cláusulas que modifican o abrevian los plazos de prescripción?
547. Los plazos de prescripdón - -..", - _. ... - - . ,- - - - .. -. .* -
- ...
- -
. - ..
- A 533
a) Plazo generico .. . . ."_ _ .. - - ^. ,..---- ...- +--. .. - .., - - -- - - .. - 533
b) Plazos especiales m - - .- .- - - _._ --- - -
- _ -. .,. - -- -- - . -- . - - ^. - 533
c) Plazo de prescripción aplicable ante la entrada en vigencia de una ley poste-
rior - - _ L _ . . . - - - - ~ . . , - _ - I - . . d . - - - - - - - - . . , ~_-Lu.-----.,..--.L---- 535
5 48. Caducidadde los derechos - .. . - - - .. _ _ - _ - - . . - .. - _-
- - - - .. - -- +
I 536
a) Concepto y tratamiento ...+ 536
b) Clases ---- , . . _ . ..-----I.A-.----l.-.....
~.-_+L-...-4---.,M----4 537
r) Actos impeditivos de la caducidad ..- - .. ." - ..- - .. .. , ., -- - ..- .* - - + - _- 537
4 Supuestos iegales de caducidad -- - - - . - - - - -- - A _---- - .- . .- - + - - 538
e) Caducidad y prescripcion. Diferencias - - _ - --- .. ... - - -- 539

Bibliografíageneral ,..----,..-~----,.-~.--_...-----~~-~-----....--.. 541


Capitulo i
Naturaiezai de las obligaciones

53. Introducción al Derecho de las obligaciones

a) Encuadre juridico e importancia

1 - Los derechos personales y las obligaciones


Las relacionesjurídicas que se enmarcan en el ámbito del Derecho privado pue-
den ser clasificadas en patrimonialeso extrapatrimonia les, según su contenido sea
o no de carácter económico, es decir, si las facultades del titular del derecho que
ellas conceden recaen o no sobre un bien jurídico susceptible de vaior econiimico
(cfr. art. 16, CCCN):si e! derecho subjetivo de la persona recae sobre un bien de
apreciación pecuniaria, estaremos ante una relacitin jurídica patrimoniai, mien-
tras que si lo hacesobre un bien carente deesa apreciación económica, la relación
jurídica será extrapatrimonial. En el caso de las relaciones jurídicas patrimoniales,
la satisfaccibn de los intereseseconómicos del sujetose efectúa y concreta a través
de esa universalidadjurídica llamada patrimonio, comprensivode los bienesmate-
riaies e inmateriales susceptibles de vaior pecuniario.
Los derechos subjetivos emanados de esas relacionesjurídicaspatrimonialesse
clasifican a su vez-de acuerdo a su contenido- en dos grandes ámbitos: el de los
derechos personales o creditorios y el de los derechos reales. Los derechos perso-
nales o creditorios (denominación esta que ha sido objetada en la doctrina por
resultar equívoca, ya que podria erróneamente considerarse comprendida en ella
a losderechospersonalisirnosinherentesa la persona), se caracterizan porque con-
ceden a su titular la facultad deexigira otro una conducta de dar, de hacer o de no
hacer, susceptible de apreciación económica. En cambio, los derechos reales son
aquellos que crean entre las personas y las cosas una relacidn directa e inmediata,
de modo tal que solo se componen de dos elementos: la persona (o sujeto activo
del derecho real) y el objetosobreel cual recae el derecho. Con relación a estos últi-
mos guardan notorias diferencias que enseguida detallaremos.
Carlos A. Calvo Costa

En cambio, las relaciones juridicas extrapatrimonia!esicomprenden los dere-


chos personalísirnosy los derivados del Derecho de familia; podrían incorporarse
también dentro de los patrimoniafes a losderechos intelectuales (soloen el aspec-
t o que consiste en la facultad de explotar económicamente la obra), aunque su
incorporación en una u otra categoria no cambiaría en absoluto nuestro enfoque.
Ahora bien, el Derecho de las obligaciones queda enmarcado definitivamente
en el ámbito de los derechos personales o creditorios, por lo cual le son aplicables
los principios y caracteres que rigen a éstos; sin temor a equivocarnos, estimarnos
que actualmente el Derecho de las obligaciones constituye el eje sobre el cual
giran casi todas Ias relaciones jurídicas de índole patrimonial. En 41 quedan com-
prendidas todas las actividades comerciales, industriales, profesionales, de pres-
tación de servicios, etcétera, que generalmente poseen origen convencional;
pero, tal como fo estudiaremos más adelante, también abarca a aquellas relacio-
nes juridicacqueson originadasen hechos ilícitosy queobligan al deudor a indern-
nizar los daños causados en raz8n de un delito o de un cuasidelito. Con ello deno-
tamos que el contrato y las hechos ilícitos se erigen en tas dos fuentes más impor-
tantesde las obligaciones, aunque no son las únicas, tal como loveremos tambien
seguidamente.
El Derecho de las obligaciones, pues, es la parte del ~erechoque regula el naci-
miento, la vida y los modos de extinción de las relaciones jurídicas entre los acree-
dores y los respectivos,deudores (Breccia, Di Majo, ~ e c c i ~ n oSin
) . embargo, no se
agota Únicamenteen e! Derecho civiisinoque la teoría general de las obligaciones
resulta aplicable a casi todos los ámbitos del Derecho privado, sobre todo en el
Derecho comercial.

2 - Diferencias con otras figuras afines


El Derecho de las obligaciones presenta importantes diferencias con otras cla-
ses de derechos que le pueden resultar afines:
a) Con !os derechocreales, al enmarcarse el Derecho de las obligaciones en el ambi-
tode los derechos personales, se distingue en que:
1. Los derechos reales confieren a su titular un derecho de oponibilidad abso-
luto, es decir, son oponibles erga omnes (contra todos} quedando obligada
toda /a sociedad a respetarelderecho del titulardel derecho real (v.gr., todos
debemos respetar el derecho de dominio o propiedad del otro); en cambio,
los derechos personales(comoelde!asobligaciones)sonoponiblesdemane-
ra relativa, ya que pueden hacerse valer únicamente contra ei obiigado(v. gr.,
el acreedor solo puede exigir e l pago de ia deuda a quien se ha obligado con
él al pago}.
2 Los derechos reales solo pueden ser creados por la ley; las obligaciones, en
cambio, pueden ser creadas por la voluntad de las partes (cfr.arts. 959y 1061,
CCCN,entre otros).
Derecho de las obíigaciones 39

3. FI deber del sujeto pasivo en la relacibn real no es de prestación, sino un


deber jurídico general, manifestacióndel neminen laedere (teorgeani), sin
que exista correlación entre este deber jurídico general de la comunidad y el
poder del titular del derecho real; en cambio, en la relación jurídica obliga-
cional el acreedor puede exigir al deudor la realización de una determinada
conducta que satisfaga su interks.
4. Los derechos reales nose pierden por inacción; los derechos de crkdito (como
los que se originan en el ámbito de una obligacibn) son susceptibles de per-
derse por el paso del tiempo s i no son ejercidos.
b) Con respecto a los derechos personalisirnos, la principal diferencia radica en que
éstosson derechos absolutos(ergaomnes)en donde únicamente el sujeta activo
está determinado, poseen contenido extrapatrimonial, son intransmisiblese ina-
lienable~,no se pierden por inaccibn y no poseen la correlatividad entre derecho
y deber que caracterizan al Derecho de las obligaciones.
c) Con las obligaciones derivadas del Derecho de familia, en que en estas el cumpli-
miento de los deberes por el obligado (ya se trate del cónyuge, del padre o de
cualquier otro pariente) no agotan su contenido en una o varias prestaciones
determinadas. Asimismo, no existe la nota de correlatividad que distingue al
Derechode lascbiigaciones,ya que en el Derecho de familia no hay un correlato
frente a ios deberes del obligado, puesto que estos últimos constituyen cargas
impuestas por la ley para quien debecumplirlos.

b) Concepto de obligaribn

1 - Antecedentes históricos
Debemos remontarnosa la antiguedad para encontrar el nacimiento del concepto de
obligación. En tal sentido, como bien lo señala Lacruz Berdejo, si bien el verbo latino
okligare (ob-alrededor-, ligare -atar-) reconoce su origen en los tiempos mas
remotos, el sustantivo juridico obligatio surge en los tiempos de la República (siglo I
a. C.). Ha sido Justiniano quien incluyó en sus Institutas una definición de obligación
que se atribuye a Papiniano:~obligatioest iuris vincuium quodnecessitate adstringi-
mur, alicuius solvendi rei, secundurn nostrae civitatir iura})(3.13, pr,), que puede ser
traducido como "la obligacibn es un víncuio juridico que nos constrifie a pagar algoa
otro, según el Derecho civil". No obstante etlo, el Digesto, recogiendo un texto de
Paulo y tramando un parangbn entre obligación y derecho real, expresa: «obliga.tio-
num substantiam non in eo consistit, ut, aliquod corpus nostrurn autservitutem nos-
trarn fariatr;edut alium nobis obstríngat ad dandum aiiquid, ve1faciendum ve1pres-
tandum» (44,7,3, pr,).Su traducción sería la siguiente: "la sustancia de las obligacio-
nesnoconsisteenque haga nuestra alguna cosa corpórea o una cervidumbre,sinoen
que constriña a otro a darnos, a hacernos o a prestarnos alguna cosa".
Finalmente, ~othierhacombinadoambospárrafosparaformuiarsupropia definición
de obligación: "un lazo jurídico que nos constriñe a dar a otro alguna cosa, o bien, a
hacer o no hacertal o cual cosa".
40
p- - - - - , - - , d- - . p
Carlos A. Calvo Costa

En definitiva, másaliádecualquiertraduccianquese realice, eii cualquier caso la obli-


gación constituye un vincuium iuris, es decir, una atadura jurídica, por la cual una de
ellas puede exigir a laotra e/ cumplimiento de una prestaciónde dar, hacer o no hacer
alguna cosa.
Locierto esque la teoría de las obligaciones, tal corno la estudiarnos hoy en día, reco-
noce su origen y desarrollo en el Derecho romano, habiendo sufrido solo pequefias
mutaciones y agregados a lo largodel tiempo, manteniéndose en la gran mayoríade
los ordenamientos juridicosde los países del Derecho continental la esencia de la teo-
riageneralqueelaboraron las romanos. La estructura de la obligación, pues, tal como
fue concebida en Roma, no ha cambiado yse mantiene su esencia en cuanto al modo
de su nacimiento, modificación y extincibn.
Solose han advertido cambios trascendentes en cuantoa la situación del deudor, a las
fuentes de las obligaciones y al espíritu y finalidad de ellas:

a) Respecto a la situación"deldeudor, es de destacar que en el Derecho romano era


comiin yfrecuente la figura delnexum, pormediodelacuaiquienseobligaba a pagar
en un plazo determinado entregaba en garantía su propio cuerpo. Constituía así e!
nexumunagarantia, de modo tal quesí el deudor no pagaba, podía ser puesto en pri-
sibn por el acreedor, quien tenia facultades de reducirlo a la esclavitud, venderlo e,
inclusive, matarlo y descuartizarlo a fin de repartir su cuerpo en pedazos, s i es que el
deudor tenía varios acreedores. Actualmente, en cambio, tal como lo estudiaremos a
lo largo de esta obra, no existe la prisión por deudas, y el deudor ya no respondecon
su persona sino tan solo con su patrimonio y con las iimitaciones impuestas por las
leyes ordinarias y especialec, Además, rige actualmente el principio favor debitoris,
por el cual en caso de duda respecto a la existencia de la obligación, habrá de estarse
en favor de la posición m i s ventajosa a los intereses del deudor.

bl También hancambiado lasfuentesde lasobiigaciones,todavezque mientrasque


en las lnstiruras de Gaya se reconocían como fuentes soiamente a l contrato y al deli-
to, ello fue evolucionandoadmitiéndoseya en el Digestade Justinianocomofuentes
también al cuasiconlrato y al cuasidelito). Con ef correr del tiempo los iucnaturalisras
racionalistas han agregado como fuente a la ley, siendo finalmente Planiol quien
mantiene estas cinco fuentes de las obligaciones las que son reconocidas como tales
por ia mayoria de los ordenamientos juridicos modernos.
C) En cuanto al espíritu y finalidadde las obligaciones, es de destacar que en el Dere-
cho romano la obligacibn creaba un vínculo que no era susceptible de ser transferida,
puesto que esa atadura legalfnexum) ligaba al deudorcon el acreedor, vedandocual-
quier posibilidad de que interfirieran terceros o que fueran transmitidos dichos roles
activo o pasivo a otras personas. En razón de ello, era desconocido e imposible en el
Derecho romano que pudieran crearse obligaciones por interpósitas personas (man-
dantesa representantes legales), que existieran estipulaciones en favor de terceros o
que pudieran cambiarse laspersonasdei acreedor y deudor (solo a partir de las ense-
ñanzasde Gayo, el Derecho romano fue incorporando nuevasfiguras permitiendo la
delegación del credito). Estos criterios rornanistas petreos no se observan en e! Dere-
cho privado moderno, ya que se admite el nacimiento de obligaciones a traves de
Derecho de lar obligaciones 41

representantesconvenrionaleso legales, existe sustitución del acreedor y del deudor


a través de las figurasde la cesión de creditos y d e la transrnisiDn de deudas, e inctusi-
ve existen obligaciones en donde el rol activo o el rol pasivo de la relación jurídica se
encuentra indeterminadoab initio.

2 -- Acepcionecvulgares
Al retomar ei análisis del concepto de obligación, destacamos que se debe dis-
tinguir su significadojurídico de aquellos otros carentes de juridicidad, y que solo
constituyen acepciones vulgares del termino obligación. Bacta apreciar varias de
estas nocionecnojurídicasen algunas de las definicionesde dichovo~abloquenos
brinda el Diccionariode la lengua española: " l . Aquello que alguien esta obligado
a hacer;2. Imposición o exigencia moral que debe regir la voluntad libre; 3. Corres-
pondencia que alguien debe tener y manifestar al beneficio que ha recibida de
otra persona".
En estas definícianes que acabamos de transcribir, podemos apreciar que la
palabra obligacidnen la primera de elIasessinónimodedeber(v. gr., "Carlos"debe
pagar la cuota del electrodoméstico que ha adquirido); la segunda, esta referida a
un deber moral (v. gr., "Juan" que tiene mucho dinero, debe ayudar a su hermano
"José" que se encuentra desempleado y en una situación econdmica de pobreza),
y la tercera a un deber de gratitud (v. gr., "Marcelo" debe recompensar a "Maria-
no" que lo socarri6 enel incendio de su casaylesalvti !a vida). Tal como lo veremos
seguidamente, es erróneo considerar a la obligación como sinónimo de deber,
puesto que este es solo el aspecto pasivo de la relación jurídica, resultando ser
aquella un instituto mucho máscomplejo que el de una simple deuda.
El catálogo de significados y de ejemplos podría llegar a ampliarse ilimitada-
mente, pero carece de sentido que nos extendamos en ello porque nuestra inten-
ción es advertir al lector que existen mOItipies nociones vulgares det vocablo obii-
gación, que no constituyen el significado jurídico de este complejo instituto que
estudiaremos a lo largo del presente capítulo.

3 - La cuestidn en el Cbdigo Civil de Vélez Sarsfield


El Código Civil deVélez Sarsfield, al igual que la mayoría de los códigos moder-
nos del mundo, no había brindado un concepto de obligacibn. Ello se puede apre-
ciar cuando el art. 495 del Ct,que era la primera norma del Título 1 ("De la na.tura-
leza y origen de las obiigaciones"), de la Parte 1 ("De las obligaciones en general"),
del Libro If ("De los derechos personales en las relaciones civiles"), solo expresaba
que "Las obligacionesson: de dar, de hacer o de no hacer".
Sin embargo, Velez Sarcfield habia intentado una explicaci6n ci tal omisión en
la nota al citado art, 495 del CC,refiriendo que: "Nos abstenemos de definir, por-
que, como dice freitas, las definiciones son impropias de un Código de leyes, y no
porque haya peligro en hacerlo, pues, mayor peligro hay en la ley que en la doctri-
42 Carios A. Calvo Costa
,---

na (...)". Este intento de explicación no nos resulta muy convincente desde el


momento en que nuestro derogadoCúdigo Civil se encontraba plagado de defini-
ciones brindadas por el codificador a lo largo de su articulado, por lo cual, a nues-
tro entender, resultaba contradictoria la ditucidación efectuada en dicha nota.
Lo cierto es que como Vélez Sarsiield había dado por supuesto el concepto de
obligación, no la definía, lo cual provocó la coexistencia de diferentes y variadas
definicionesbrindadaspor distintocautores,considerandoel aspecto pasivooacti-
vo de la relación jurídica. Por nuestra parte, previamente a brindar la definición
que consideramos apropiada, estimamos de importancia analizar los anteceden-
tesdel instituto a lo largo de la historia.

4 - Concepto jurídico de obligacibn

A fin de ir aproximándonos a l concepto jurídico de obligación, podemos decir


que se trata de una relación intersubjetiva que se encuentra reglada por ei Dere-
cho y que provoca consecuenciasjurídicas: de tal modo, queda claro que la obliga-
ción es todo y solo io que media entre quienes la contraen, de modo ta! que el cum-
plimiento la extingue.
Dicha interrelación entre lossujetos, comodijimos, se erige en una relaciónjurí-
dica, que es aquella en virtud de la cual determinados supuestos de hecho son con-
siderados por el legislador aptos para satisfacer ciertos intereses dignos de tuteta,
reconociéndose, en consecuencia, una tutela estable y organizada, que se plasma
en los correlativos derechos y deberes (Moissetde Espanes}. De tal modo, y en razón
de esta relaciónjurldica, algunas personas quedan amparadas y protegidas por la
ley que ie brinda tutela juridica (derecho subjetivo), mientras otras son sometidas
al cumplimiento de los deberes impuestos por la norma en interés de las primeras
{deberjurídico),

Así, en la reiación juridica obligatoria, se establecen dos posiciones jurídicas


bien diferenciadas:
a) La posición del acreedor, que posee la facultad de exigir al deudor una con-
ducta determinada-prestación debida-, ya que por ser titular de undere-
cho subjetivo se le concede ese poder de exigencia.
b) La situación del deudor, quien tiene el deber jurídico de realizar una pres-
tación en favor de otro sujeto quien detenta ef poder de exigírsela. Ambos
sujetos, sin embargo, poseen un deber en común que es el de actuar con
lealtad y buena fe durante roda la vida de la relaciónjurídica obligatoria.

Todos estos elementos han sido recogidos por el legislador en el Código Civil y
Comercial de la Nación, el que, en su arr. 724, dispone: "Laobligación es una rela-
ciónjurídica en virtud de la cual elacreedor tiene el derecho a exigir deldeudor una
Derecho de las obligaciones 43

prestación destinada a sat!sfacerun interés Iícitoy, ante el incumplimiento, a obte-


ner forzadamente la satisfacción de dicho interés".
No podemos soslayar que la prestación exigida debe ser susceptible de aprecia-
ción pecuniaria, y que la satisfacción del interés del acreedor, en caso de ser obte-
nida de modo forzado, podrá ser en especie o por equivalente.

c) Estructura instifuciona/ de la obligaci0n.


El llamado (cid quod interesi»

Esta definición denota ia existencia de una estructura institucional de la obli-


gacióncompuesra por dosaspectosofenómenosquesonla deuda o débito y la res-
pansabilidad (schuld y haftung para los alemanes, devoir y engagement para los
franceses, dutyy Iiability para los anglosajones). De tal modo, estimamos que no
existen dos relaciones jurídicas distintas en ambos tramos o aspectos de la obliga-
ción, sino que hay una única relación jurídica ya que ambas fases -deuda y res-
ponsabilidad- son insepara blec. Es más, gráficamente, podría decirse que la res-
ponsabilidad acompaña al débito como la sombra a un cuerpo: allí donde existe
una deuda hay un responsable, y viceversa. En esta línea de pensamiento se enro-
la una calificada doctrina nacional y extranjera, pudiendose mencionar -entre
otros- a Breccia, Di Majo, Larenz, De los Mozos, Ferrara, Castan Tobeñas, Diez-Picazo
y Bueres.
No obstante, debemos destacar que existen autores-sobre todo españoles-
que se han expedida por la postura contraria, al afirmar que existe una escisión
entre débito y respotisabilidad, al revestir cada uno de ellos situaciones jurídicas
distintas, aunque la responsabilidaddel deudor adquiere el carácter instrumental
respecto de la relaciónjurídica obligatoria {Alguer, Roca Sastre y Puig Brutau, entre
otros).
Rechazarnos esta última posición. A nuestro entender, deuda y responsabilidad
constituyen tramos inseparables de la obligación, puesto que ambos hacen a la
esencia misma del vinculo obligacional: si ellos se escindieran, este Último se dis-
torsionaria. Ello así puesto que la responsabilidad posibilita que el incumplimien-
to del deudor no quede impune: en el casode la obligación, la sanción hacia el deu-
dor tendra como finalidad la satisfacción del crédito del acreedor; de tal modo,
observamos quesin responsabilidad, ei deber del deudor sería so10 moral o social,
pero con ella queda claroque el deudor ha asumido un verdadero deber jurídico.
Así, apreciamosque ei derecho subjetivo del acreedor que nace al momento de
crearse la obligación, no se encuentra limitado únicamente a exigir un comporta-
miento deterininado al deudor, sino que también se extiende a la posibilidad de
que su titular pueda acudir a los mecanismos legales destinados a agredir el patri-
monio del deudor a fin de forzar el cumplimiento de la prestación en caso de que
este voiuntariamente no lo haga. De darse este último supuesto, es cuando se
44 Carlos A.Calvo Costa

ingresa en ei tramo de responsabilidadquele permitirá al aireedor ver satisfecho


su interés en especie por una vía compulsiva, o en su defecto, por equivalente (id
quod interest).
Queremos insistir, puesto que sobre ello existen fuertes discrepancias doctrina-
rias, en que a nuestro entender tanto la ejecuciónforzada como el idquodínterest
son etapas o tramos de la misma obligación, ya que estamos siempre en presencia
del mismo derecho subjetivo del acreedor y del mismo deber del deudor; única-
mente, en caso de tener que efectuarse la ejecución indirecta y obtenerse la satis-
facción del interés a través de una indemnización en dinero, el derecho del acree-
dor sufrirá un cambio en su objeiotMengoni}. Pero, entendemos, no nacen a partir
del incumplimientodef deudor nuevasobligacionesderivadasde él (algunosauto-
res afirman lo contrario, pregonando la existencia de una novación objetiva en tal
caso), así como tampoco constituye una obligación accesoria diferente de la origi-
naria el pago mediante una indemnizacidndineraria.
Es más, sin perjuicio de que luegovolvamos a referirnos sobre el tema, estima-
mos necesario manifestar que a nuestro entender el id quod interest no es otra
cosa másque el sustitutivo de la prestacionespecificaexpresadoen dinero: esdecir
que, cuando exista prestacidn convenida y esta no pueda ejecutarse por vía forza-
sa, siempre habrá id quod interest Ello al margen, claro está, del derecho que pue-
da asistirle al acreedor para reclamar al deudor como adicional de la prestación
incumplida la reparación de los mayores dañas que ha sufrido con motivo del
incumplimiento (cfr. art. 730, inc. c, CCCN).
Debe quedar claro, pues, que cuando el deudor no ha ejecutado la prestación
asumida y ha frustrado de tal modo el cumplimiento de ia obligación, el acreedor
podrá acudir a ia ejecución forzada o porotrode dicha prestación (cfr. art. 730, incs.
a) y b), CCCN). Pero, si no fuera ello posible, la obligación se resuelve mediante la
prestación sustitutiva en dinero o id quod inrerest, que es-reiteramos-el equiva-
lente pecuniariode la prestacióndebida in obligatione. Elfo noobsta queel acreedor
pueda reclamar además el resarcimiento por los danos sufridos (si es que los sufrió)
con motivo de dicho incumplimiento.
Es decir, no debe confundirse el id quod interest (contravalor dinerario de la
prestación debida que algunosautores-como Diez-Picaza- también denominan
aestimatio reiasignandofe a ambos términos idéntico significado) con ta indemni-
zación de los daños y perjuicios que puede reclamar el acreedor con independen-
cia del contravalor dinerario de la prestación.
Mayo, can singular agudeza y contribuyendocon sus ideasa esta distinciónque
formulamos, destaca en cuantoa ello que para el idquadinferestsofoesnecesario
acreditar la existencia del vínculo obiigacional y el incumplimiento de la obliga-
ción, sin requerirse la prueba del "daño" en s i porque no se trata mas que del suce-
dáneo de la prestación originaria, del valor originario; lo único a probar sería la
diferencia entre elvalor actual y el originario. El id quod interestseconfigura de tal
Derecho de las obligaciones 45

modo como un daño in re ipsa ya que deriva de la falta de la prestación debida y no


requiere de otra prueba más que el incumplimiento de la prestación debida tPuig
Brutau), mientras que los mayores dañosquesufra el acreedor con motivo de la fal-
tade cumplimiento de ta prestacibn, requieren que de este una prueba efectiva de
los perjuicios, de la relación causal y del factor de atribución. Ello no obsta, aclara
Morello, a que el deudor pueda probar la inexistencia del id quod interestafegan-
do que el acreedor se ha beneficiado con la frustración.

dJ Credito y deuda

Así concebida, pues, ia obligación es una relación jurídica compleja, que posee
dos aspectos diferentes pero íntimamente relacionados: el crédito y la deuda.
Ambos son institutos correlativos: de tal modo, en la obligación, lo que constituye
deuda y deber para et deudor resulta ser -en razón del vínculo jurídico que tos
une-crédito y derecho para el acreedor; es decir, el crédito y la deuda se presen-
tan como el anverso y el reverso de una misma moneda.

1 - Elcrédito

Es un derechosubjetivoque adquiereel acreedordesde el nacimientode la obli-


gación, que lo dota de un cierto poder juridico al brindarle la ley una serie de dis-
positivos que le posibiiitan agredir el patrimonio del deudor ante el eventual
incumplimiento de este. Pero esta no es la única facultad que adquiere el acreedor
a través del crédito, sino que posee otras no menos importantes, tales como: dis-
poner de él (cediéndolo a terceros, afectándolo a garantías, etcétera}, resolver la
obligación ante el incumplimiento del deudor (cfr. arts. 1083 a 1089, CCCN),man-
tener indemne e/ patrimonio del deudor (v. gr., mediante medidas cautelares),
etcétera. -
Sin embargo, este poder no es absoluto pues posee los límites propios de todo
derecho subjetivo, sobre todo los impuestos por el orden público. Ademhs, tam-
bién impone como lógica consecuencia cierras cargas en cabeza del acreedor, tales
como: actuarde buena fe en la exigencia de la prestación a cargo del deudor, pres-
tar colaboración con este al momento del cumplimiento, informar al deudor todas
las circunstancias en torno al cumplimiento de la prestación, brindarle al deudor
los elementos necesarios para posibil itar su liberación al momento del cumpli-
miento, etcétera.
2 -- La deuda

En la obligación, la deudaestá constituida porei deberjurídicoquetieneel deu-


dorde la reiación jurídica, de efectuar una determinada prestación-patrimonial-
mente vatorabie-en favor de otro sujeto que tiene el poder de exigir su realiza-
ción para la satisfacción de un interés propio.
46 Carlos A. calvo costa

El incumpfimientodedichodeberjurídico, posibilitaráqueel acreedoracudaalos


mecanismoslegalesparaforzarlasatisfacci6n desu interésque integra la obligación.
Sin embargo, además del cumplimiento específico de la presiaclón-deber pri-
mario-, pesan sobre e/ deudor de la obligación otras cargas, tales como las de
actuar con lealtad y buena fe durante todos los tramos de ia relación jurídica obii-
gatoria -nacimiento, ejecución y cumplimiento-, asi como también tiene el
deber de informar al acreedor sobre cualquier circunstancia en torno al cumpli-
miento de [a prestación. Pero, asimismo, el deudor posee derechos o facultades,
como el derecho de poder liberarse al cumplir con la prestación a su cargo, a obte-
ner el correspondiente recibo de pago, a constituir en mora al acreedor, entre
otros, y también los que hacen a su defensa, como el oponer las excepciones que
correspondan ante reclamos improcedentesde su acreedor.

e] Naturaleza juridica

Se hanelaborado a lo largodel tiempo múltiples teoríasen tornoa la naturale-


za jurídica de la obligación, por lo cual estudiaremos las más relevantes, ya queello
nos permitirá comprender su esencia y definir sus elementps.

1 Doctrinas subjetivas

Quienes se enro1an.e~este grupo de teorias, formulan una concepción de la


obligación centrada únicamente en la posición del acreedor. Es asicomo se sostie-
ne que el derecho subjetivo que este adquiere en raz6n de la obligación, se erige
en un poder o señoria sobre la persona misma del deudor.
Esta concepcibn subjetivista de la obligación alcanzó su punto máximo de
expresión en el Derecho romano arcaico, en dondeel cuerpo y la persona del deu-
dor quedaban sujetos -en raziin de la relación obiigatoria- a los poderes del
acreedor. En esta etapa del Derecho romano, existían dos instancias de la obliga-
ción bien diferenciadas en la primera de ellas, el vinculo consistía en un someti-
miento anticipado (nexum), que ponía en juego una potencial abdicacion de la
libertad por parte del deudor ante el eventuai incumplimiento (peraesetlibram),
y una segunda etapa, luego del incumplimiento, en donde el vinculo se convertía
en la sujeción material de la persona del deudor mediante ia manus iniectio. Sin
embargo, con la evolución del Derecho romano, lasmanusiniectjo fueron sustitui-
das por las actju inpersonam, a través de las cuales el acreedor podría disponer de
la persona y cuerpo del deudor en caso de que este incumplieracon la prestacióna
quese habíaobligado (es decir, podria matarlo, reducirloa la esciavituda travésde
laaddictio, etcétera). Dernanera analogaycontrapuestaal mismo tiempo, el Dere-
cho real era concebido como un poder deseñorío sobre una cosa.
Con el tiempo, esta concepciónsubjetivistafue evolucionando, siendorusprin-
cipales cuitores hacia el siglo XIX, Savigny y Windscheid. Estos juristas, si bien seguían
Derecho de las obligaciones 47

concibiendo a la obligación como un cúmulo de poderes del acreedor, se apartan


de la concepción romanista al afirmar que estos no pueden hacerse valer sobre la
persona del deudor sino tan solo sobre determinados actos que si quedan someti-
dos a dichos poderesdel acreedor. De tal modo, expresan que la esencia de la obli-
gación se encuentra en [a conducta del deudor, es decir, en la suctraccitrn de deter-
minadosactossuyosdela esfera desu libertad yelsometimiento de ellosa la volun-
tad del acreedor. Arí, las relacionesjuridicas pueden recaer sobre personas o cosas,
y en e! caso de las primeras, mediante un dominio absoluto (v. gr., en el caso de la
esclavitud) o mediante el sometimiento de determinados actosaislados (es el caso
de la obligaciiin). Hay una voluntad dominante y una voluntad sometida.
Esta postura subjetivista fue duramente criticada por la doctrina en general,
puesto que tiende a convertir a la persona del deudor en un "objeto" cuandosu rol
en la relación juridica obligatoria escompletamente diferente, ya quees unode los
sujetos de la obligación y si bien posee deberes como consecuencia de ello, tam-
bién le asisten derechos de relevancia.

2 - Doctrinasobjetivas

Otros autores -críticos acérrimos de la postura subjetivista- han intentado


fundar el derecho de crédito dei acreedor en razones puramente objetivas, cen-
trando ei objeto de este únicamente en el patrimonio del deudory no ya en su per-
sona. Sin embargo, estas doctrinas se han formulado sobre todo en Alemania de
diversas maneras.
a) Así, lhering ha concebido a la obligaci0n como una "relaciun de patrimo-
nios", en donde el derechosubjetivode créditoque poseeel acreedor esaquel que
tiende a la satisfacción de un interés privado, resultando ser la prestación a cargo
del deudor.solamente el medio idóneo para lograrlo.
bj Por otra parte, Brinz basa su rechazo a la doctrinasubjetivista manifestando
que no puede extraerse del deudor determinados actos y considerarlos como
cosas, que éstos sean objeto del sefiorio del acreedor. Expresa que el comporta-
miento humano es libre y no puede ser coercible, ya que !a persona del deudor
podria ser objeto de señorío en dos sentidos: mediante el sometimiento físico
(como ocurría en el Derecho romano arcaico) o respecto desu patrimonio. Conclu-
ye el jurista alemán, entonces, que lo único relevante para el Derechoes la respon-
~abilidadpaMmonia1 que le cabe al deudor y no su persona ni su deber de presta-
ción. De tal modo, afirma que la obligación personal del deudor se mantiene sola-
mente mientras pueda hacer frente con su patrimonio a Iasacreencias de terceros;
por ende, el deber de prestación del deudor se manifiesta en una instancia previa
a la etapa de responsabilidad.
c) Otra postura objetiva está dada por la doctrina del deber libre (defendida
principalmente por Binder y Brunetti), que determina que el deudor tiene el libre
48 m-" --- Carlos A. Calvo Costa

deber decumplir o nocurnplir.Según estosautores, toda v&zquenoexiste una nor-


ma que mande pagar al deudor, este no tiene el deber jurídico de hacerlo y, por
ende, el incumplimiento nosería ilícito ni fe acarrearía sanciones. Expresan que el
deudor solo tiene un deber jurídico final, ya que la presracibn es incoercible y sofo
debe cumplirla si quiere evitar la satisfacción del acreedor sobre su patrimonio.
Esta concepción objetiva, sin embargo, constituye una extremista posición nega-
toria del derecho subjetivo del acreedor, y contradice la esencia de lo que es la obii-
gación en la mayoría de los paises del Derecha continental. La realidad indica que
no existe tal alternativa para el deudor de cumplir o no, puesto que si no lleva a
cabo la prestación prometida, puede verse forzado a efectuarlo por medio de los
mecanismos legales previstos, o bien, condenado a abonar la indemnización
correspondiente (cfr.art. 730, inc. c, CCCN).
d) Otros autores, ante las observaciones que se formularon a estas posturas,
intentaron encontrar nuevas ideas: es así como algunos pandectistas alemanes
como Koppen expresaron que si el interés deI acreedor se podía satisfacer al mar-
gen de la conducta del deudor, la obligación consistía en un derecho al valor de ta
cosa que recaía, sobre todo el patrimonio del deudor.
e) La evolución de estas ideas se continub en otros juristas europeos (Sateilles,
taudemet, Pofacco), quienes comenzaron a considerar ai crédito corno un derecho
sobre los bienes del deudor. A partir de elfo, concibieron que el vínculo de la obii-
gacionse constituía entre dos patrirnoniosconsiderados como personalidadesabs-
tractas.
S i bien a estas posturas objetivas se les ha objetado que la relaciónjuridica no
puede darseentre patrimoniossino sotoentre personasyqueconformea ellassolo
quienes tuviesen bienes podrían contraer obligaciones, tienen como mérito el
separar tajantemente la prestaciónde la persona del deudor, locual explica que en
las codificaciones modernas se permita la posibilidad del pago por una persona
diferente de quien originariamente se había obligado, o bien, que la doctrina y la
jurisprudencia aceptan la transmisión de deudas pese a la ausencia de regulación
expresa en nuestra país.

3 - Doctrinade la deuda y la responsabilidad


Esta línea de pensamiento se originó en Alemania a travésdel pandectismo del
siglo XIX, siendo sus máximos cultores Brinz y von Arnira, y luegose expandió por el
resto de Europa, recibiendo buena acogida en otros paises europeos, como Italia,
en donde autores de la talla de Polacco y Pacchioni continuaron estas ideas.
Hasido Brinz quien en 1874 advirtió que en la obligación, concurren dos $acto-
res: la deuda (schuld para los alemanes) y responsabilidad (haitung); el deber de
prestación no era juridicamente exigible sino se encontraba ligado un acto gene-
Derecho de las obligaciones 49
------~

rador de garantía (responsabilidad). Estos son los dos tramos de la vida de la obli-
gación, que hemos analizado ya anteriormente: la etapa de la deuda se desarrolla
desde el nacimiento de la obligación hasta el incumplimiento, y la de !a responsa-
bilidad es la que se torna eficaz a partir de este ditimo.
En la etapa de la deuda, el deudor posee el deber jurídico de cumplir con la prec-
tacion asumida en la obligación, pudiendo administrar libremente su patrimonio
con escasas restricciones (v. gr., si irregularmente realiza actos que intenten dismi-
nuir su caudal en fraude a los derechosdesusacreedores); en este tramo de la rela-
ción jurídica, el acreedor solo puede controlar la gestión que efectúa el deudor de
su patrimonio puesto que posee la expectativa de cobro de parte de este.
Ocurrido el incumplimiento de la prestación, se abre la etapa de la responsabi-
lidad: en ratón de ello, al decir de Pacchioni, se transforma el derecho de control
que poseía el acreedor en un derecho de agresión parrimoniai que se concreta
sobre los bienesdel deudory que tiendea queel acreedor pueda emplear los rneca-
nismos legales para obtener la ejecución especifica de lo debido, o bien, ver satis-
fecha por eqiiivalente la prestación incumplida por e! deudor.
En consecuencia, queda dar0 que el tramo correspondiente a la deuda es esta-
tlco, puesto que el acreedor solo tiene poderes de conservación sobre el patrimo-
niodel deudor, que cumple así una función de garantía para su crédito. En cambio,
en la etapa de responsabilidad, la relación se torna dinámica, puesto que el acree-
dor posee las herramientas legales necesarias para agredir el patrimonio del deu-
dor a fin de poder satisfacer su interes.
No obstante el iineamiento de esta doctrina que nos resulta apropiada, no
podemos soslayar que Vélez Sarsfield habia previsto en el Código Civil supuestos
de deuda sin responsabilidad (corno era el caso de las obligaciones naturales enu-
meradas en el antiguo art. 51 5 del CC,categoría que -acertadamente- ha sido
derogada por el COdigo Civil y Comercial, lo cual habíamos pregonado en obras
anteriores a la sanción del nuevo Código, asi como también en la anterior edición
de este libro).
No admitimos por nuestra parte, como equivocadamente lo hace parte de la
doctrina, la posibilidad de que exista responsabilidadsin deuda, puestoque aque-
lla debe estar necesariamente respaldada por esta Ultima. Se menciona errónea-
mente, sin embargo, como ejemplo de esta situación la que involucra al fiador o al
tercero poseedor de una cosa hipotecada; no obstante ello, debemos aclarar que:
en el caso del fiador, este se ha obligado accesoriamente por un tercero, por lo cual
también ha contraido una deuda que puede serle exigible (arts. 1574 y 1575,
cccni).
En definitiva, la doctrina mayoritaria moderna niega fa autonomía e indepen-
dencia de los dostramosde la obligación (deuda y responsabilidad), manifestando
-como ya lo hemos efectuado nosotros precedentemente- que se trata de dos
momentos o etapas de un mismo fenómeno.
5O Carlos A. Calvo Costa

'.
f) Caracteres de la obligackin

La obligación --como relación jurídica compleja- presenta los siguientes


caracteres.
1 - Alteridad o bipolaridad
En la obligación existen dos extremos contrapuestos: por un lado, el derecho
subjetivo de crédito del acreedor, y por el otro, el deber jurídico del deudor, loscua-
les quedan sujetos a travbs del vinculo que reviste el carácter de elemento esencial
de !a obligación como veremos posteriormente, Ese derecho de crédito le confiere
al acreedor la facultad de lograr que el deudor reaiice un determinado comporta-
miento orientado a la satisfacción de un interes lícito suyo. Estos dos extremos
deben mantenerse siempre a fin de que la obligación subsista, puesto que si ellos
llegaran a fusionarse, la relación jurídica se extinguiría -total o parcialmente-
por confusión (v. gr., arts. 931 y 932, CCCIV).

Puede afirmarse que esta también es una característica muy importante de la


obligaci8n, puesto que se trata de una relaciónjurídica eminentemente patrimo-
nial: no debemos soslayar que losderechosdecréditosonuna especie dentrode !os
derechos subjetivos patrimoniales, puesto que confieren a su titular (el acreedor
de la obligación) la facultad de exigir al deudor la realización de una determinada
prestación -de dar, hacer o no hacer- susceptible de apreciación pecuniaria o
econórnica.
3 - Atipicjdad

Adiferencia de loque ocurría con ellas en el Derecho romano, en donde lasobli-


gaciones revestían el carácter de figuras tipicas (se consideraban tales a aquellas
que estuvieran expresamente reguiadas por el lus Civile), en el Derecho moderno
tal requisito de la tipicidad no existe, pues solo puede hablarse de una categoria
universal y general de la obiigación, comprensiva esta de innumerablessupues2os.
El sistema jurídico no crea figuras rígidas de obligaciones, sino que -por el con-
trario- brinda normas que son en su mayoría supletorias de la voluntad de laspar-
tesy no imperativas. En razón de ello, podemos decir quedichasfiguras podrán ser
catalogadas como obligación en la medida que contengan los elementos esencia-
les y estructuralesque exige la relación jurídica obligatoria,

4 - Temporalidad
La relación jurídica obligatoria no es perpetua sino que es temporal, ya que
posee un tiempo limitado de vida.
De tal modo, podemos decir que el derecho del acreedor que emana de una
obligación no es eterno, ni tampoco io será el debiro del deudor. Por el contrario,
Derecho de las obligaciones 51

el derecho de crédito debe ser ejercido en un tiempo determinado, so pena de que


en caso de inactividaddes~ titular, pueda declararse la prescripción liberatoriaque
extingue la acciun para exigir su curnpiimiento.

5 - Autonomía de su causa fuente

Se pregona este carácter afirmándose que la causa fuente no es un elemento


estructural de fa obligación, sino que -sin perder el carácter de esencial-resulta
ser un elernentoexternoa ella (por ejemplo, esasí~omosesueiedistinguira la obli-
gación del contrato que le da origen). Sin embargo, aIgunos autorescomo Pizarro
han advertido loc riesgos de estudiar a la obligación aislada de su fuente (sobre
todo en materia contractuai), puesto que la gran mayoria de los remedios contra
ei incumplimiento tienen su origen en el contrato fuente de la obligación.

g) MMado del Código Civil en materia


de obligaciones

El método en un Código Civil adquiere una singular importancia, puesto que


permite agrupar a las instituciones tratadas seglin su naturaleza, esbozar los con-
ceptos generales de cada una de ellas para luego definir los particulares, y final-
mente anaiizar !as figuras más importantesdentro de cada institución tratada.
En materia deobligaciones, que es el ámbitoque nos ocupa, existen discrepan-
ciasen torno a cdrnose las ha tratado en los diferentesordenamientosjurídicoc del
Derecho continental.
En el Derecho comparado, eI Code francés ha dado tratamiento a lasobligacio-
nes dentro del Libro lil referido a los diferentes modos de adquirir el dominio,
método que también siguió el Código Civil italiano de 1865.
Sin embargo, a diferencia de ellos, el Código Civil español ha destinado un libro
entero a las obligaciones -el Libro IV titulado "De las obligaciones y contratos"
que abarca los arts. 1088 a 1975- io cual ha sido consideradocomo un acierto por
la mayoría de la doctrina ibérica, que sin embargo, cuestiona la excesiva amplitud
temitica que contiene el rnisrn?,
No obstante, el BGB alemán siguiendo el plan trazado por Savigny, luego de
dedicar el Libro 1 del Código a la Parte General, ha reservado el Libro II a las obliga-
ciones dándole, pues, específico y particular tratamiento.
En la Argentina, Vélez Sarsfield ha decididoapartarsede! método utilizado por
el Code francés puesto que manifestaba que en él se confundían los contratos con
las obligaciones convencionales, desde el momento en que dentro de ese Libro ill
existia un título denominado "De los contratoso de las obligacionescontractuales
en genera!" (Titulo 111). Es así como nuestro codificador expresaba en la noea al
ro l i de nuestro COdigo Civil que: ".., Este primer vicio causa una mezcla de las
eas más incoherentes, nace de haber olvidado que una cosa es el contrato queda
52 Carlos A. Calvo Costa

nacimiento a la obligación, y otra la obligación convencional, que no es sino el


efecto del contrato. Ha resultado de esto que no hay un título de las obligaciones
en genera¡ que nacen de tan diversas causas, y que, al tratar de los efectos de las
obligaciones y de las causas de ellas, se trate únicamente de los efectos y causas de
los contratos, que soloson una de las fuentes de las obligaciones".
A raíz de esta postura, Vélez Sarsfield decidiá seguir el m6todo del Esbop de
Freitas, por lo cual en nuestro COdigo Civil el Derechode lasobfigacionesrecibió un
tratamiento específico, el que esta contenido en la Sección 1 ("Obligaciones") del
Libro II ("De {os derechos personales en las relaciones civilec"), sin perjuicio que
encontremos aígunas normas que contactan con esta materia en el Libro IV referi-
do a las disposiciones comunes de los derechos reaies y personales, sobre todo
cuanto se trata la cuestión de la prescripciónde las acciones y de los priviiegios,
El nuevo Código Civil y Comercial de fa Nación mantiene similar criterio meto-
doldgiro, ya que trata a las Obligaciones en general en el Título I del Libro Tercero
("Derechos Personales"), destinando los restantes titulos de ese libro al tratamien-
to de las distintas fuentes de las obligaciones. Dentro de ese Titulo 1, están conte-
nidas las disposiciones generales del instituto, los mecanismos de tutela satisfacti-
va y conservatoriadel crédito, las distintas clasesdeablig~cionesysus modosextin-
tivos.

h) Las obligaciones r~propterrems como relacibn jurídica compleja

Si bien hemos efectuado la distincion entre los derechos reales y los derechos
personales, marcando las diferencias más sustancialesentre unosy otros, debemos
mencionar que existe cierta figura jurídica que puede llegar a confundirlos, dado
que en ella si no existe una previa relación posesoria o derecho real sobre una cosa,
la obligación no nace. Esel caso de las obligacionespropterrem, también llamadas
ambulatorias,
Estas obligacioneshan sidodefinidasdediferentes modos, aunquecon criterios
similares. Asi, algunos autores las han definido como "aquellas que descansan
sobre determinada relación de señorío sobre una cosa, y nacen, se desplazan y se
extinguen con esa relación de señorío" {AlsinaAtienza), mientrasque otros lascon-
ciben como "aquellas que existen en razón de una relación de dominio o pocesión
sobre una cosa, y que gravan indeterminadamente a! poseedor de una cosa deter-
minada" (Ltambias), o bien, como "obligaciones que incumben al propietario o
poseedor de una cosa en cuanto tal y en consecuencia basta la cesación de su caii-
dad de propietario o poseedor para quedar librado del débito" {Busso).
Debe quedar claro, pues, a nuestro entender, que en este tipo de obligaciones
si fa cosa se transmite, la obtigación sigue a la cosa y pesará sobre el nuevo posee-
dor o propietario, quedando liberado el anterior.
Derecho de las obligaciones 53

Es decir, así como la gran mayoria de las obligaciones pesan sobre la persona que
las contrajo (obligaciones personales), existen estos supuestos de obligacioner
propter rem que siguen la suerte de la cosa, resultando deudor quien es actual-
mente su poseedor o dueño, Este tipo de obligaciones guarda una relación directa
con una cosa determinada -10 cual la distinguede los derechos personales-, pero
tampoco constituyen propiamente derechos reales. Es por eso que suele concebír-
selascorno una relación juridica intermedia entre iosderechosreales y losderechas
personales,
En las obligaciones propter rem, tal como lo advertiremos en los casos legales
que brindaremos de ellas seguidamente, [as deudas son cargas de la propiedad y
deben ser pagadas obligatoriamente; es así como, si alguien decide desprenderse
de la cosa (v. gr., vendiéndola), la obligacibn pasará al nuevo propietariode ella. En
definitiva, estamos ante una obiigacion que sigue a la cosa y no a la persona.

2 - Caracteres

Son característicasesenciales de la obligaciónpropter rem las siguientes:

1 - Ambulatoriedad

Resulta ser esta la caracteristica principal y fundamental de esta obligación


dado que, como la calidad de deudor se origina en razón de un derecho de propie-
dad o de posesión sobre una cosa, de transmitirse esta a un tercero también se
transmitirá la calidad de deudor de la obligación. Si bien el carácter de deudor de
una obligaciónpropter rem es inseparablede la calidad de dueño o poseedor de la
cosa que ha originado la deuda, no resulta ser tan relevante quién era el deudor al
momento de nacer la obligación sino más bien quiénesson los propietarioso posee-
doresde ia cosa -es definitiva, losdeudores-al momento en que la presfaciónse
torna exigible.
II - Abandono
Las obligacionespropterrem pueden caracterizarse también porque el deudor
puede liberarse de cumplimiento abandonando la cosa que ha generado la deuda.
De tal modo, si la cosa es vendida, ose transmite su posesión, ose destruye, el deu-
dor inicial queda liberado. Estimamos, sin embargo, que una obligación que posee
ia nota de ambulatoriedad puedeser considerada propterrem aun cuando no pre-
sente esta característica de poder ser abandonada (v. gr., expensas comunes en un
edificiosometido a propiedzd horizontal).

3 - Antecedentes. Su admisión en el Derecho argentino

o existen rnuchocvestigiosde las obligaclonesambulatoriasen la antigüedad.


en algunos autores (Alterini -Ameal- López Cabana) destacan que esta catego-
54 Carlos A. Calvo Costa

ría intermedia entre la obligación y el derecho real fue codocida en el Derecho


romano, iasobligacionespropterremno fueron tratadas por el Codefrancb ni por
la doctrina europea en general; solo algunos autores como Zachariae y Toullier se
refirieron a ellas en Francia con escasa adhesion.

En el Derecho argentino existían dos posturas bien diferentes en torno a la


admisión de esta clase de obligaciones, las quese ha1laban fundadacen normasdel
Código Cívil deVélez Sarsfield.
a ) Un sector doctrinario calificado aunque minoritario (Lafaille, Salval, Busso y
Calmo, entre otros), inspirado en lasopinionesde Freitas, se había expedido
decididamente por una postura negativa en cuanto a aceptar esta catego-
ría de obligaciones, Para ello invocaban el texto del art. 497 del CCde Vélez
Sarsfield en cuanto disponía que: "A todo derecho personal corresponde
una obligación personal. No hay obligación que corresponda a derechos
reales".
b) Otra parte de la doctrina, en posicibn francamente mayoritaria (Spota,
Cazeaux, Llambias, Borda, Alterini, Compagnucci de Caso, Alsina Atienza, en-
tre otros), entendía sin embargo que la admisión de las obtigacionesprop-
terrern tenía sustento en el propio Código Civil derogado, sobre todo a par-
tir de lasdisposicionesdel art. 2416 (que regulaba comoobligaciones inhe-
rentesa la posesibn, lacconcernientesa los bienes y que no gravaban a una
o más personas determinadas, sino indeterminadamente al poseedor de
una cosa determinada), del art. 3266 que preveía obligaciones respecto a la
misma cosa que obligaban al adquirente con la cosa transmitida, y del art.
3268 que trataba las obligaciones que pasaban del autor al sucesor porque
se referían al objeto transmitido y eran un accesoriode este.
Si bien el nuevo Código Civil y Comercial no se refiere expresamente a ellas,
estimamos que las obligacionespropter rem siguen subsistiendo, existien-
do multiplicidad decasos legalesen las queellasse manifiestan, como vere-
mos seguidamente.

4 - Casos legales de obligaciones cqopter rem»

Constituyen supuestos de obligaciones propter rem comprendidos en el Códi-


go Civil y Comercial, entre otros, {ossiguientes:
a) La obligaciOn de pago de expensas comunes en los edificios de propiedad
horizontal (art.2046, inc. c, CCCN).Nososlayarnoc,sin embargo que ha exis-
tido una cierta doctrina y jurisprudencia minoritaria que ha negado tal
carácter aduciendo que en ellas no se concede el derecho de abandono (con
fundamento en el derogado art. 8O, in fhe, ley 13.512, que hoy se encuen-
tra reproducidocasi ensu totalidad en el art. 2046del CCCN),quesiescarac-
Derecho de las obligaciones 55

terística de lasobligacionespropterrem. A nuestro entender, la ausencia de


la facultad de abandono no es obstáculo para considerar a esta obiigaci6n
como propter rem, dado que la nota de arnbulatoriedad ya basta para
caracterizarla como tal.
b) La deuda por medianeria (art. 2014, CCCN).
c) La obligación de los condóminos de pagar proporcionalmente los gastos
comunes queocasiona el condominio (art. 1991, CCCN).
d) Las deudas por impuestos, tasas y contribuciones sobre un inmueble.
e) La obiigaciónde losvecinosdedar paso al propietariode una finca encerrada
(supuesto deservidumbre de tránsito forzosa, previsto en el art. 2166, CCCNJ.

Ej 2. Elementos internos y esenciales de fa obligación

a) Elementos constitutivos. Enunciación

Existen discrepancias doctrinariasen torno a cuáles son realmente los elemen-


tos constitutivos de la obligación. Asi, suelen mencionarse como tales -según los
diferentesautores que han tratado este tema- a los sujetos, a! objeto, al conteni-
do, a la compulsión, a la causa fuente y a la causa fin.
Sin embargo, estimamos por nuestra parte que los únicos elementos esenciales
de la obligación son !os sujetos (acreedor y deudor), el objeto y el vínculo jurídico.
Lossujetosestán compuestos por el acreedor {sujetoactivo) y por el deudor (suje-
to pasivo), quienes deben ser personas distintas y determinadas o determinables.
El objeto de la obligación, consistirá-como lo define Diez-Picazo-en ese plan
de conducta que el deudor deberá realizar orientándolo hacia la satisfacción del
interés del acreedor, que es su finalidad en la relación jurídica.
El vínculojurídico, es el elemento que genera el enlace entre lossujetos, al dotar
al acreedor del poder de exigir al deudor el cumplimiento de la conducta prometi-
da (y en caso de incumplimiento, para sustituirla), y al colocar al deudor en una
situacion de débito que escorrelativa y contrastante con el derecho o facultad que
le asiste al acreedor.
En cuanto al resto de loselementosantesenumerados~compulsión, causafuen-
t e y con-tenido),si bien todos ellos son parte de la obligación, a nuestro entender
no revisten el caracter de elementos esenciales, por diferentes razones que sucin-
tamente pasarnos a exponer:

1 - La compulsión no es más que un efecto del vínculojurídico, ya que ante el


incumplimiento de la obligación, el acreedor posee el poder de exigir el cumpli-
ntoal deudor deforma anómala, de modo tal que puedaver satisfechosu inte-
.Estimamos, pues, que la compulsión es ínsita a! vínculo juridico, siendo total-
S6 Carlos A. calvo Costa

mente iiiseparabfede este. Esta constituye la razón fundame'ntal por la cual cues-
tionábamos en obras anteriores el carácter de verdadera obligación de la obliga-
ci6n naturai, afortunadamente derogada por el nuevo Código Civil y Comercial,
toda vez quecarecía de loselementosesencialesrequeridosen una obligación (nos
referimos a ello en el Capitula 111).

2-La causa fuentees,según nuestraconsideración, un elementoexternode la


obligación, ya que ninguno de los acontecimientos susceptibles de dar nacimiento
a la relación jurídica obligatoria -ni siquiera la ley misma- se encuentran en la
etapa in obligatione de ella (en este sentido: Bueres, Moisset de Espanés, Boffi Bog-
gero). En razón de esto, estimamos que la causa fuente, aun cuando es el anrece-
dente inmediato al nacimiento de la obligacion, se encuentra por fuera de esta,
siendo un elemento exterior mas no intrínseco de ella.

3 - EI contenido también es incluido por algunos autores como elemento


intrínseco y estructural de la obligación (Nicolo, Messineo, Alterini, Arneaf, López
Cabana,lannoni), refiriendo que él está constituido por la prestación, esdecir, por
el plan o proyecto de conducta del deudor destinado a dar satisfacción al interés
del acreedor. En consecuencia, se io distingue así del objeto, expresando que este
es aquello sobre lo cual recaerá la obligación (una cosa, un hecho, etcétera). Para
esta postura -que anticiparnos no compartimos- el objeto de la obligacien es e/
bien o utilidad (la cosa 0x4 hecho sobre el cual recae), mientras que elcontenido es
laprestación, es decir, ia conducta a realizar por el deudor para darsatisiacción al
interés del acreedor (Barbero). Así concebido, el accionar del deudor (contenido) es
el medio para procurar al deudor el bien o utilidad que constituye el objeto de la
abiigación (Betti); de tal modo, el interes del acreedor se verá satisfecho dnica-
mente cuando este obtenga el bien o utilidad esperados (objeto), y no con la con-
ducta debida del deudor (prestación o contenido) que puede resultar irrelevante
en caso de incumplimiento, dadoque el acreedor puede obtener et objeto espera-
do al margen de ella (v. gr., a travésde la ejecución forzada de la obligación o de la
ejecución de ella por un tercero).
Estimamos, por nuestra parte, que las nociones de objeto y contenido no pue-
den ser separadas, ya que tanto el bien o u;rilidad esperados por el acreedor como
la prestacidn (plan de conducta del deudor para satisfacer el interés del acreedor)
se encuentran amalgamados in obligatione, aun cuando ante la hipótesis de
incumplimiento de la obligación pueda el acreedor obtener anómalamente el
objeto a i margen de !a conducta del deudor, es dedr, mediante una ejecución for-
zosa directa o indirecta de la obligacion (art. 730, CCCN). Ello así, puesto que no
resulta posible separar in obligatione la conducta del deudor del interés que espe-
ra ver satisfecho el acreedor, ya que e! fin último perseguido por ei accipiens no
puede ni debe ser desestimado por el deudor al momento de proyectar su conduc-
ta a pres-tar,ya que de ofromodosedificultaráel cumplimientode la obligacion. Es
Derecho de las obligaciones 57

esa proyección de actividadque realiza el deudor la que integra el objeto de la obli-


gación, y no fa conducta efectivamente prestada por este, dado que esta Ultima
constituye una materialidad consumada, ingresando definitivamente en el ámbi-
to de análisis del cumplimiento o no de la obligación.
Adviertase, como ya lo hemos referido al comienzo del presente capítulo, que
ante el incumplimiento por parte del deudor, una vez agotadas las vias de ejecu-
ción directa (ejecución forzada o ejecución por un tercero a costa del deudor), el
acreedor intentará obtener el idquodinterest (ejecución indirecta), que no es más
que ei mismo interés del acreedor satisfecho por equivalente, es decir, mediante
una indemnización dineraria. En definitiva, es importante destacar que aun satis-
fecha la obligación por equivalente, debe quedar en claro que elinterésdelacree-
dorse ha mantenido inalterable durante toda la vida de la obligación.
En cambio, la conducta del deudor -que debe estar presente a la hora de con-
cebirse la obligación, que es cuando se proyecta su desarrollo- puede ser dejada
de lado en caso de incumplimiento, ya sea porque la prestación esiungible o bien
porque se ingresa definitivamente en la etapa de la responsabilidad (Bueres).
En definitiva, e! objeto de la obligación está compuesta por el interés del acree-
dor y por el plan de conducta del deudor destinada a satisfacerlo, resultando ser
ellos inseparabies. No es posible, pues, a nuestro entender, concebir ontológica-
mente a la prestación (o contenido) coino un elemento diferente de! objerode la
obligación.
Esto ha quedadoclaro, estimamos, con fa redacción del art. 725del CCCN,el cual
-al referirse a los requisitos de las obligaciones- dispone: " l a prestación que
constituye el objeto de (a obligación debe ser material yjurídicarnente posible, iíci-
ta, determinada o determinable, susceptible de valoracibn económica y debe
corresponder a un interés patrimonial o extrapatrimonial del acreedor''.

4 - La causa final, según nuestro parecer, no es un elemento de la obligación


sino del negocio jurídico que le da nacimiento. 5ornos contestes, pues, con la pací-
ficay mayoritaria doctrina nacional que considera que la finalidad es unelemento
del acto jurídico (cfr. arts. 259,281 a283, CCCN), peronode la relaciónjurídica o bli-
gatoria. La causa final, como acertadamente expresa Bueres, nace de la voluntad
de las partes (elemento vinculado al negocio jurídico y no al derecho creditorio),
independizandose luego y rnanifestAndoseen forma abstracta y objetiva corno un
elemento unitario, aun cuando el acto jurídico sea o no contractual, yen este 6Iti-
mo caco, sin atención a l ndmero de obligaciones que el acto genere. Volveremos
sobre ella posteriormente.

b) tos sujetos de la obligacibn

los sujetos de la obligación son las personasque se encuentran vinculadas por la


relaciónjurídica; quien desempeña el rol activo deeilasedenomina acreedor(oacci-
58 Carlos A. Calvo Costa

piens)yestitular del derechocreditoria,rnientrasquequien seencuentra en el polo


pasivose denomina deudor (o so1vens)y tiene a su cargo el deber de prestación.
Es de destacar, que los roles de acreedor y de deudor deben mantenerse sepa-
rados durante toda la vida de Ia obligación (mas allá de quiénes sean las personas
queefectivamente losdesempefian), pues2oquesi ellosse unificaran en un mismo
sujeto (v. gr., a través de la confusión -arts. 931 y 932, CCCN-J la obligación se
extingue irremediablemente.

1 - Capacidad para ser sujetos de una obligaciOn


Pueden ser sujetos de obligaciones tanto la persona humana (arts. 19 y SS.,
CCCN),cisícomotambiknlas personasjurídicas, sean estasdecarácter públicoo pri-
vado (arts. 147, 145 y SS., CCCN}.
Revisten el cardcter de personas jurídicas privadas, según enumera el art. 148
de i CCCN: "a) las sociedade5; b) las asociacionesciviles; c) las simples asociaciones;
d) las fundaciones; e) las iglesias, confesiones, comunidades o entidades religio-
sas; f) /as mutuales; g) las cooperativas; h) el consorcio de propiedad horizontal;
i) toda otra contemplada en disposiciones de este Código o en otras leyes y cuyo
carácter d e talse establece o resulta de su finalidady norma$ de funcionamiento".
Ahora bien, es regla general que cuando las obligaciones emanan de actos jurí-
dicos, se exige que los sujetos posean capacidad de derecho, así como también
capacidad d e ejercicio. La incapacidad de derecho provocara la nulidad del acto
jurídico que pretendía dar nacimjentoa la obligación, mientras que la incapacidad
de ejercicio es susceptible de ser supiida por un representante legal (arts. 26,32, y
concordantec, CCCN} puesto que de no ser asi el acto -al igual que las obtigacio-
nes que nazcan deel- también será inválido.
Finalmente, estimamos que la capacidad no deber exigida en los casos de obii-
gaciones que nacen de hechos ilícito5 (defitosy cuasidelitos), ni para el acreedor ni
para el deudor de la relación jurídica obiigatoria.
Ejemplo:
Si un menor irnpllber es atropellado por un automóvil conducido por una
persona mayor de edad -y habilitada para ello-que subió a la acera cuan-
do el niño transitaba de la mano desu madre, locual lecausóa estemúitiples
lesiones, er evidente que dicho menor estará habilitado para reciamar al
conductor y al propietariodel rodado, si fueran personasdiferentes (cfr.arts.
7757 y 1758, CCCIV), la reparación de los dariossufridos.Claro esta quedebe-
rá hacerlo a través de su representante legal, pero debe quedar claro que el
menor se ha convertido en acreedor de esta obligación originada en un
hecho ilicito, aun cuando no tuviera capacidad de hecho al momento de su
ocurrencia. Ello asi puesto que su incapacidad de hecho no constituye obs-
táculo alguno para el nacimiento de la obligación.
Derecho de las obligaciones 59

2 - Determinación de lossujetos

Hemos advertido que la relación obligatoria vincula sujetos (acreedor y deu-


dor), losque no pueden faltar en elia yque generalmentese encuentran determi-
nados (es decir, identificados) desde el mismo instante en que nace la obligación.
Sin embargo, en nuestro Derecho basta que ellos sean determinable$, es decir, que
aunque no se encuentren determinados en el momento de originarse la obliga-
ción, sean ellos susceptibles de determinación posterior a fin de poder hacer exigi-
ble la prestación. De no ser así seria imposibie saber quién debe cumplir y en favor
de quién debe efectuarse el cumplimiento, io que provocaría -al resultar los suje-
tos totalmente indeterminados (indeterminación a&o/uta)- la invalidez de la
obligación.
Se considera que los sujetos son susceptibles de determinación cuando a pesar
de no encontrarse designados en el momento del nacimiento de la obligación,
pueden ser identificados con anterioridad-oen forma sirnuitanea-al momento
del pago
Constituyen los supuestos más usuales de indeterminación relativa de los suje-
tos, entre otros:
a) Oblignciones propter rem. Remitimos al tratamiento de ellas que hemos
efectuado supra, destacando que en ellas será el sujeto pasivo de la obliga-
ción quien estará indeterminado.
b) Títulosalportador.Son Iosquesetransmiten por endosoo por simple entre-
ga; en ellosel créditova incorporado al docurnentoyse transmite por su tra-
dición manual. Aqui se sabe a ciencia cierta quién es el deudor {el emisor o
librador del documento) y quien está indeterminado es el sujeto activo de
la obligaci611, ya que resultará en definitiva acreedor quien posea el docu-
mento o lo presente al cobro el día de su vencimiento, Los títulos valores al
portador, se encuentran definidos en el art. 1837 del CCCN, que establece:
"Es titulo valor al portador, aunque no tenga cláusula expresa en tal senti-
do, aquelque no ha sido emitido en favor decujeto determinado, o de otro
modo indicada una ley de circulación diferente. l a transferencía de un titu-
lo valor al portador se produce con la tradición del título".
c) Ofertas o promesas al público. Consisten en una declaración de voluntad
que realiza un sujeto (deudor)dequedar obligados una determinada pres-
tación frente a un número indeterminado de personas. En ellas, el sujeto
activo (acreedor) estará indeterminado hasta el momento en que una per-
sona se coloque en las condiciones previstas en la propuesta (Pizarra). Debe-
mos destacar que, a pesar de que el ari. 1148 del CCde Vélez Sarsfield y su
ota destacaban que la propuesta al público no es susceptible de generar
bligaciones por si misma, el Código Civii y Comercial expresa precisarnen-
6O Carlos A. calvo costa

t e lo contrario. Ello surge del art. 972 ("la oferta &la manifestación dirigi-
da a persona determinada o determinable, con la infencidn de obligarse y
con las precisiones necesariaspara establecerlos efectos que debe producir
deseraceptada"), y del art. 974 (Fuerzaobligatoria de la oferta. "La oferta
obliga alproponente, a no serque lo contrario resulte desus términos, de la
naturaleza del negocio o de las circunstancias del caso.. "1..
d ) Promesa de recompensa. El art. 1803 del CCCNdispone: "Obligatoriedad. El
que mediante anunciospublicospromete recompensar, con una prestacibn
pecuniaria o una distinción, a quien ejecute determinado acto, cumpla
de terminados requisitos o se encuentre en cierta ;ariuación,queda obligado
por esa promesa desde el momento en que llega a conocimiento delpúbli-
co". Aqui tarnbit5n estamos en presencia de una obligatio in incertam per-
sonam, ya que nace para el promitente el deber de recompensar desde el
momento en que alguien efectúa una conducta tendiente a asumir la situa-
ción prevista en la promesa (v, gr,, alguien encontró la cosa extraviada y la
devuelve a su dueño). Ciorgianni, en el Derecho italiano, niega queen la pro-
mesa piiblica de recompensa exista indeterminación del acreedor, ya que
no existe, a t publicarse, deber de prestación a tguno, el que recién nace a su
entender, cuando ya se encuentra determinado el acreedor. No cornparti-
mos la postura de esta jurista ya que la promesa piiblica de recompensa
cornprende,faexistencia de dos etapas bien determinadas: en la primera
el promitente queda obligado frente al público en general, asi como tam-
bién a mantenerla oferta y aentregarla a aquellosquecumplan con lacon-
clucta objeto de la recompensa; en la segunda, el promitente queda obli-
gado a entregar la recompensa frente a quien la hubiera efectivamente
cumplido.

3 - Piuralidad de sujetos

Aun cuando siempre sean dos las partes de la relaciónjurídica obligatoria (acree-
dory deudor), en el poloactivoy/o pasivo de la obligación puede haber pluralidad
de personas, como loveremosenel Capítulo III al referirnosa lasobligacionesman-
comunadas, al cual remitimos,
Esta pluralidad puede ser originaria o sobrevenida, según la pluralidad en los
sujetos esté desde el mismo momentodel nacimiento de la obligación o bien, que
se produzca con posterioridad a él.
Ejemplo:
a) "A"y "B" convienen con "C", quea raíz de la presracibn de servicios profesionales
que este les efectúa, deberán abonarle la suma de $50.000 el día 28de noviembre de
2015 (estamos ante un supuesto de pluralidad originaria, ya'que "A" y "B" son deu-
dores de "í" desde e l nacimiento de l a obligación).
Derecho de las obiígaciones
-.-m
-,-, . -64
_ _ - , - ~ _ _ _ _ - ' ~ C _ I _ L

b) "Juan" debe entregarle a "Pedro" el auZornOvii MercedesBenzdorninio PV5 225el


día 29 de septiembre de 2015: si "Pedro" falleciera antes de cumplirse dicho plazo, y
tuviera tres herederos(P1, PZy P3), fa obligación nose extinguesino que "Juan" debe-
raefectuar la entrega a estosúltimos (ent a l caso, estaremos frente a una situacibnde
pluralidad sobrevenida, ya que ia obligacion era originariamente singular y se con-
virtiii en mancomunada -en el polo activo-ante el fallecimiento de "Pedro").

4 - TransmisiOn de l a calidad de sujeto


Como lo hemos referido anteriormente al tratar la cuestión de la naturaleza
jurídica de la obligación, y como lo analizaremos detalladamente en el Capitulo 1V,
es de destacar que constituye regla general en la materia que las calidadesde deu-
dor y de acreedor pueden ser transmitidasya sea por sucesibn universalo por suce-
sión singular, por acta entre vivos o mortis causa
Es decir, que resulta posible que se transmita de tal modo ei derecho de crédito
del acreedor y el deber jurídica del deudor. La transmision del derecho subjetivo
del acreedor a un tercero por acto entre vivos deberá respetar lo dispuesto por el
Código Civil y Comercial para la cesión de derechos (art. 1614 y SS., CCCM, en cuan-
to a las limitacionesy condiciones de la transmisión. En cambio, cuando sea el deu-
dor quien pretenda transmitir su calidad de tal a un tercero por acto entre vivos,
deberemos regirnos por lo dispuesto en los arts. 1632 a 1635 de! CCCN en materia
de cesijn de deudas.

c) El objeto de la obligacidn

1 - Posturas dactrinarias

Han existido numerosas posturas doctrinarias en torno al objeto de la obliga-


ción, aunque todas ellas son meramente terminotogicas y no cuestionan la esencia
de este elemento.
Se han elaborado, pues, diversas teorías en torno a él, las que mantienen íntima
conexión con las que habíamos expuesto al momento de analizar la naturaleza
juridica de l a obfigación:

1 -- Teoría del comportamientodebido por el deudor

Algunos autores niegan que el crédito, por dirigirse contra la persona del ueu-
dor, tenga un objeto, puesto que la prestación, en una consideración profunda,
5010 puede clasificarse de cantenido de credito y no de objeto (Enneccerus). Eneste
mismo sentido, un importante sector doctrinario ha sostenido que el objeto de la
obligación está dado por la prestacitin (conducta del deudor) orientada a satisfa-
cer un interés del acreedor (Windscheid, Barassi): esto se advierte con mayor clari-
dad criando la obligación es de hacer o de no hacer, aunque en lac obligaciones de
dar, la cosa a entregar no seria mas que el objeto de la prestación (objeto del obje-
62 - -,
Carlos A. Calvo Costa
.-,&~,A--

20). Por lo tanto, a partir del pandectismo, se considerb que efobjeto de la obliga-
ción essiempre el acto o conjunto de actos del deudor, aislado de su personalidad,
esdecir, ia prestación (conducta activa u ornisiva del deudor).

La teoria del comportamiento debido fue rechazada por gran parte de ia doc-
trina, afirmando que la conducta del deudor e5 en sí misma incoercible ya que no
es materialmente susceptible de ser violentada para que el acreedor ejerza sobre
ella el poder o señorio que detenta en razón de la relación jurídica obligatoria. Se
sostiene, encontrarioa aquella teoría, que el objeto de la obligacibn esth dado por
la utilidad o interésque procura obtener el acreedor de fa relaciónjurídica obliga-
toria, y que el señorío del acreedor solo se agota en e! poder de ejecución forzada
que posee este sobre e! patrimonio del deudor.

111 - Teoríasque distinguen e / objeto y el contenido


de la obligación. Remisión

Remitimosal análisis que hemos efectuado supra al enunciar los elementos de


las obligaciones.

2 ,- Nuestra opinión en torno al objeto


de la obiigacibn

Tal como lo hemos manifestado anteriormente, somos participes de la postura


doctrinaria (Diez-Picazo, Bueres, Pizarro, Agoglia, Boragina, Meza, entre otros) que
establece que el objeto de la obligación es el plan o proyecto de conducta futura
que debe realizar el deudor para dar satisfacción al interés del acreedor.
Ello así puesto que es indudable, a nuestro entender, que el objeto de la obliga-
ciún esta compuesto por el interés del acreedor que procura obtener a través de la
relación jurídica obligatoria y por la conducta que debe desempeñar ef deudor a
fin de satisfacer el mismo,
Por ello, estimarnosqueel concepto de objeto de la obiigacibn noseagota ni en
el mero comportamiento del deudor considerado en forma aislada, ni en la utili-
dad o interés del acreedor en sí mismo considerado. Aun cuando cualirativamente
se pudiera adjudicar al interés del acreedor un papel mas importante comparado
con la conducta del deudor (dado que puede prescindirse de esta última en hipó-
tesis de incumplimiento -v. gr., ejecución por otro o indemnización dineraria-,
aunque solo en caso de inobservancia de la conducta del solvens), lo cierto es que
el objeto de la obligación está compuesto por la amalgama de ambos -interés y
conducta deldeudor-, como lo refleja la definición que acabarnos de brindar.
En cuantoal interesal queaspira obtener e! acreedor en la obligaci6n, debemos
destacar que debe ser lícito, debiendo mantenerse la licitud durante toda la vida
Derecho de las obligaciones
--
63
--*,,A*- ---

de la relación jurídica obligatoria, constituyendo eilo una de las principales condi-


ciones de su validez.

3 -- Requisitos

Determina el art. 725 del CCCNcuálesson !os requisitosque debe tener la pres-
taci9n que constituye el objeto de la obligación: "la prestacidn que constituye el
objeto de la obligación debe ser material y jurídicamente posible, lícita, determi-
nada o determinable, susceptible de valoración económica y debe correspondera
un inter6spatrimonial o extrapatrimonial del acreedor".
Analizaremos cada uno de ellos detenidamente.

1 - Posible

La prestacióndebida por el deudor (sea esta de dar, de hacer o de no hacer) debe


ser posible. Esto constituye un principio rector en la materia desde los tiempos del
Derecho ramano, en donde se disponia en este sentido que «ad imposibilia nemo
tenetur, impossibilium nulla obligatia» (la imposibilidad no obliga, puesto que
nadie está obligados lo imposible). La posibilidad de la prestación, pues, significa
que esta debe ser realizable, tanto física y materialmente, como también jurídica-
mente.
La imposibiiidad puede ser física ojurídica. Habri imposibiiidad física cuando la
prestación a la cual se intente comprometer at deudor sea materiaimente imposi-
ble de Iievara cabo (v. gr., pintar una estrella); en cambio, dicha imposibiiidad será
jurídica cuando es el Derecho el que no permite su realización (v. gr., hipotecar un
auto -dado que la hipoteca es un derecho real de garantía que solo puede reali-
zarse sobre bienes inmuebles-).
Además, la irnposibiiidad puedeser parcialo total, segiin exista posibilidad par-
cial a no de realización. Tambikn puede ser originaria (o inicial) y sobrevenida,
según esta esté presente al tiempo de constituirse la obligación o bien que ella se
configure con posterioridad a su nacimiento.
Por último, ia imposibilidad también puede ser clasificada como absoluta (u
objetiva) yrelativa (o subjetiva), según se encuentre ella referida a cualquier per-
sona o únicamente al deudor de la obligación, respectivamente.
Pues bien, para que adquiera relevancia la imposibilidad fisica o juridica de la
prestación, esta debe ser:
a) Originaria o inicial, ya quesi la imposibilidad es sobreviniente, la obligación
es perfectamente válida desde su nacimiento aunque luego se torne inefi-
caz por imposibilidad de cumptimiento (arts. 9 5 5 , 9 5 6 ~ccs. CCCN). Si la pres-
tación es posible al momento del nacimiento de la obligación y luego devie-
ne imposible, la cuection se traslada entonces a la etapa de curnpIimiento,
provocando que la obiigación -que ha nacido sin problema alguno- se
64 Carlos A. Calvo Costa
- m
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--
extinga por imposibiiidad de ser cumplida por el deudor (con o sin resarci-
en
miento favor del acreedor, según la imposibilidad sobrevenida resulte
ser imputable o no -1 solvens).
b) ~bsolut.a,ya que debe impedir que la prestación pueda ser llevada a cabo
por cualquier otra persona distinta del deudor. Queda claro, en consecuen-
cia, que no debe ser confundida con fa mera dificultad que pueda presentar
algún deudor en particular para poder desarrollarla-v. gr.,si "A" se obligó
respecto de "E" a realizar una escultura y "A" no sabe cómo realizarla por-
que no conoce el oficio, nos encontramos ante un supuesto de imposibili-
dad relativa, ya que atañe solo a "A"; en tal caso, ello reviste el caracter de
mera dificultad del deudor "A", pero no de imposibilidad absoluta, ya que
cualquier otro escultor podría llevar a cabo dicha prestación-. Tampoco
debe confundirse !a imposibiiidad absoluta con la imposibilidad que sea
Transitoria y susceptible de ser superada, razón por ia cual entendemosque,
ligado al carácter de absoluta, la imposibiiidaddebesertambién definitiva.

La imposibilidad originaria y absoluta de !a prestación, una vez configurada,


produce la nulidad de la obligación por falta deobjeto,

. 11 - Licito

El objeto de la obligación debe ser licito Iart. 725, CCCIV), es decir, no debe ser
con.trario al ordenamiento jurídico considerado en su integridad, y debe ajustarse
a tos dictadosde las leyes, la moral y las buenas costumbres. Estjrnamosque la dis-
cordancia que pueda presentar el objeto de la obligación con los dictados de la
moral y las buenas costumbres solo quedará librada al arbitrio judicial frente a
cada caso en concreto, aunque utilizando para ello criterios de moral objetiva.
Estamos en presencia, pues, de un concepto mucha mas amplio que el de la
imposibilidad jurídica; en este último caso el hecho se encuentra impedido, mien-
tras que cuando se habla de ilicitud del acto, este está vedado y sancionado.

Existen muchos supuestos en los cuales puede existir ilicitud en el objeto de la


obligación, como ser: '

a) Aquelios casos en los cuales la prestación sea ilicita en sí misma (cometer un


delito, v. gr., homicidio).
b) Aquellos en los que la ilicitud se da en la prestacióny en la contraprestación
(v. gr., pagar una gratificación a un magistrado para que éste dicte una sen-
tencia contraria a Derecho).

Pero, por sobre todas las casas, podemos generalizar la cuestión afirmando que
habrá ilicitud cuando el objeta de la obligación consista en prestaciones que ten-
Derecho de las obligaciones 65
-",-.

gan por objeto una cosa que esta fuera del comercio (v. gr.,compraventa de un bien
de dominio público, como un ríoo un marterritorial), oqueconsislan en hechos jlí-
citos como los que mencionamos precedentemente, o bien, que tengan por finali-
dad perjudicar a terceros.
Por úitimo, debemos destacar que la alegación y prueba de la ilicitud del obje-
to de la obligacibn estar6 a cargo de quien la invoca.

lil - Determinable

La prestación ha de ser determinada al momento del nacimiento de la obliga-


ción, o al menos determinable, es decir, susceptible de determinación posterior
(cfr. art. 725, C o .Caso contrario, la obligaciónserá inválida por falta de objeto,
o bien, porque en tal caso su cumplimiento quedará librado al arbitrio de la parte
que debe llevarlo a cabo, to cual es inadmisible y no se condice con las principios
generales que imperan en nuestra materia.
Se consideran obligaciones indeterminadas, aunque determinables por medio
de individualización o elección posterior: las obiigacionesalternativas, las faculta-
tivas, las obligaciones de dar cosas no fungibles o de genero, etcétera.
Por otra parte,-& importante mencionar que la prestación puede ser determi-
nable aunque el objeto no exista materialmente, como el caso de la venta de una
cosa futura -v. gr., una cosecha, la cría de un ganado, etcétera-en donde la pres-
taci6n estisometida a un hechocondicionantesuspensivo-"si llegasea existiru-
-
(Alterini Ameal - Lopez Cabana). Es decir que, al momento del cumplimiento, la
prestacibn debe encontrarse perfectamente determinada.
Finalmente, es de destacar que los criterios a emplearse para la ulterior deter-
minación del objeto de la obligación cuando este es determinable, pueden ser cla-
sificados en objetivos(cuandose hace para ello referencia a una cosa o circunstan-
cia especifica), y subjetivos (cuando la decisión de [a determinación ha sido confe-
rida a una persona, que puedeser unode lossujetosde la obligación o un tercero).

IV - Patrimonialmente valorahle. Posturas docMnarias


en torno a esta cuestión

El objeto de la obligación debe ser de contenido patrirnoniai, aun cuando el


interés del acieedor pueda ser de índole extrapatrimonial,
El requisito del contenido económico de la prestación está expresamente con-
templado por ei art. 725 del CCCN, en cuanto dispone que la prestación que cons-
tituye el objeto de la obligación debe ser susceptible de valoración económica y
debe corresponder a un interés patrimonial o extrapatrimoniat del acreedor.
Esta postura adoptada por el legislador continúa la postura asumida oportuna-
mente por Vélez Sarsfield en el Código Civil derogado. En cuanto a ella, debemos
destacar que, si bien reconoce sus primeros antecedentes en el Derecho romano
66 Carlos A. Calvo Costa
~-"
i
(en donde el Digesto-D, 40,7,9,2; D.45,1,38,17-determinaba la conversién de la
obligación en dinero para que esta pudiera ser exigida judicialmente, ya que el
proceso formulaiiorornano no autorizaba a los magistradosadictar condenasque
no fueran pecuniarias), encuentra a su mas firme defensor en Savigny, quien pro-
clamaba junto a otros autores integrantesde la doctrina tradicional (Puchta, Brinz)
la necesidad del requisito de la patrimonialidad tanto en la prestación como en el
interhs para que la obligación pudiera ser válida.
Sin embargo, otra concepción (encabezada principalmente por Ihering y Winds-
cheid) se alzó en contra de esta postura, ya que sus defensores afirmaban -tam-
bién con fundamento en ciertos pasajes del Digesto (D. 43,24,11,1; D.43,24,15,1}-
que !a patrimonialidad era solo una exigencia del proceso formulario del Derecho
romano, negando al mismo tiempo que la prestación y el interés del acreedor
tuvieran que poseer necesa'riarnent un contenido pecuniario.
lhering afirmaba que la obligación puede corresponder a un interés extrapatri-
monal. Y brinda en su obra tres ciasicos ejemplos: el mozo que acuerda con su
patrón que quedará libre los domingos, después del mediodía para gozar de fran-
co (obviamente, debemostransportarnosa la época en que el jurista alemin escri-
bi6 esto ya que el contexto de las relaciones laboralesera completamentediferen-
te al que impera en estos tiempos); el inquilino queestipula para éI ypara sus hijos
ei goce del jardín de la casa; y la señora enferma quealquila las habitacionesvacias
de su casa con la promesa a cambio de que no ejecutará música. Con ellos desea
demostrar que los intereses protegidosen estasconvenciones nada tienen que ver
con lo patrimonial sino que son de otra naturaleza como: de diversión (en el caso
del mozo), de recreo y esparcimiento (en el caso del jardín) y desalud y reposo (en
el caso de la señora enferma). Afirma lhering que, no obstante que estos intereses
son extrapatrimoniales,ello no es óbice para que la obligación resulte ser perfec-
tamente valida, ya que ellos son dignos de protección y sus titulares merecen que
reciban amparo del Derecho,Si se negara la validez de una obligación por el hecho
de falrarfe contenido económico, se limitaría arbitrariamente la autonomía de la
voluntad, dejando carentes de juridicidad a un número importante de deberes
extrapatrimonialessusceptibies de cumplimiento voiuntario.
Las imperantes ideas de lhering y de Windscheid incidieron para que en el Códi-
go Civil alemán no se exigiera como requisito del objeto de la obligacion que este
fuera deapreciación pecuniaria (véase 5 241, BGB), y hallaran adherentecen varios
juristas como Enneccerus en Alemania, Josserand y Saleilles en Francia, Hernandez
Gil y Lacruz Beidejo en España, Lafailley Colmo en la Argentina.
En el Derecho civil moderno, ha sido el jurista italiano Scialoja quien esbozó una
postura intermedia respecto deestas dos, al distinguir entre el interésdel acreedor
(que puede no ser patrimonial y ser de contenido meramente rnorai, científico o
artístico) y fa prestación en sí, que necesariamente debe ser susceptible de valora-
ción pecuniaria, ya quede lo contrario, no seria posible su ejecuciónforzada. Estas
Derecho de las obligaciones 67

ideas adquirieron rápida aceptacion en la doctrina italiana (Ruggiero, Messineo,


entre otros), y fueron receptadas por el ai-t. 1174 del Código Civii italiano de 1942
-((La prestazione che forma oggetto dell'obbligazione deve essere suscetfibile di
valutazione economica e deve corrispondere a un interesse, anche non patrimo-
niale, del creditore»-.
Es decir, aun cuando el interés de la prestación pueda ser patrimonial o extra-
patrimonial, la prestación necesariamente debe poseer contenido patrimonial y
ser susceptible de apreciación pecuniaria. La patrimonialidad de la prestación,
pues, resulta indispensable afin de poder resolver la obligación por equivalente (id
quod interest, art. 730, inc. c, CCCAl). Ello no obsta a que si existen deberes no patri-
monjales éstos posean igualmente valor jurídico y sean dignos de tutela juridica,
aunque nodebenser confundidoscon la relacion jurídica obligatoria ni asimilados
a esta, Somos participes de esta idea que también pregona la mayoría de fa doctri-
na moderna (Cast6n Tobeñas, Cristóbal Montes, Puig Peña, Espín Conovas, Llambías,
Alterini, Bueres, Pizarro, Cazeaux, Trigo Represas; en contra: Hernhndez Gil y Albala-
dejo, quienes no admiten como requisito la patrimonialidad).
El Código Civii y Comercia! argentino, como hemos advertido supra, exige que
la obligación nacida del contrato debe tener una prestación de dar, de hacer o de
no hacer, susceptible de apreciación econbrnica, aun cuando ella pueda corres-
ponder a un interés patrimonial oextrapatrimonial del acreedor. Ejemplo:
"luan" se ha obligados enseñarle a "Pedro" a tocar guitarra, pero no desea cobrarle
nada par ello en razon de la amistad que los une. En este caso observamos que aun
cuando e l interes de "luan" esextrapatrimonial, la prestacibn comprometida-brin-
dar clasesde guitarra-essusceptible de apreciacibn pecuniariaya que tiene un valor
económico en el mercado).

Cuando se trata de una obligación nacida de un hecho ilicito extracontractual,


ninguna duda cabe que la prestación que debe desarrollar el deudor es de indole
patrimoniai, ya que nace encabeza del deudor el deberjuridico de reparar el daño
ocasionado (arts. 1716 y SS.CCCN).
Algunos autores (Alterini - Ameal - lópeil Cabana, Pizarro - Vallespinos, entre
otros)expresan que el interés del acreedor también en los hechos ¡lícitos puede ser
extrapatrimonial cuando se trata del rectamo del dano moral. No compartimos
esta línea de pensamiento. En el caso particular dei daño moral, si bien es exacto
que el mismo es de carácter personalisirno (propio de la persona del reclamante) y
que su resarcimiento apunta a compensar las consecuencias disvaliosas que el
evento lesivo ha provocado en la personalidad del afectado ai lesionar intereses
espirituales de este (y por ende, extrapatrimoniales), mucho mas exacto es aUn,
que lo que se pretende con la acción de reclamo de daño moral es la obtención de
indemnizacióndineraria, quees de naturaleza patrimonial, puestoque la mis-
ingresará al patrimonio del damnificado una vez percibida, confundiéndose
68 Carlos A. Calvo Costa
-"" -U
. -4

con el resto de los bienes de vaior pecuniario que integran la universalidad jurídi-
ca de su patrimonio (es por eso que admiten la transmisión de la acción resarcito-
ria del daño moral poractoentrevivos: Scognamiglio,Gamarra, Pizarro-Valiespinos,
Bueres). Por ende, estimamos que en el reclamo de la reparación del dafio moral, el
interés del acreedor también es de naturaleza patrimonial.

d) El vínculo obligacional

El víriculo jurídico ha sido definido por algunos autores como "la sujeci6n del
deudor a ciertos poderes del acreedor" (Alterini -Ameal - López Cabana). Otros, en
cambio, no hesitan en calificarlo como elemento de la obligación que origina la
situación de ligamen o atadura en que se encuentran el acreedor y el deudor como
sujetos de una relaciónjurídica patrimonial obligatoria (Beltrán De Heredia y Onis}.
Aun cuando aigunosautores lodescohozcancomoelemento de la relación jurí-
dica obligatoria {Borda, Llambias},estimamos, por nuestra parte, que él constituye
uno de los eiementos más trascendentes e importantes de la obligación, ya que es
el enlace entre las dos partes de la relaciónjurídica (acreedor y deudor), y es a par-
tir de él que se derivan el poder del acreedor (originada en su derecho subjetivo) y
ei deber jurídico del deudor como correlato de aquél. l a exisrencia del viriculo juri-
dico es, en definitiva, lo..quepermite apreciar a la obligación como una estructura
homogéneacompuesta pordostramosoetapas: la deuda y ia responsabifldad; ello
así, porque esa partir de su presencia que el deudor se ve constreñido a realizar en
favor del acreedor la prestacióna la cual se ha obligado.
Consideramos, pues, que si no existe el vinculo jurídico tampoco existe la obli-
gación. Esta es la razón por la cual -como Íoveremos en extenso en el Capítulo I I I
al cual rernitimos- no hemos considerado nunca en anteriores publicaciones, que
lasobligacionesnaturales(art. 51 5, CCderogado) fueran verdaderas obligaciones.
En ellas el vínculo era inexistente, lo cual impedia que el acreedor tuviera posibili-
dad alguna de exigir el cumplimiento de la prestación al deudor. Esdecir, la inexis-
tencia del vínculo creaba en estos casos un supuesto de deuda sin rerponsabilidad,
y ello, claro está, es inadmisible en una relación jurídica compleja como es la obli-
gaci0n.

Según nuestro parecer, debe quedar claro que cuando nos referimos al vinculo
con el adjetivojuridico, damascuenta que nosetrata de un elemento físico o mate-
rial de la obligaciiin, sino inmaterial o ideal. Esta nota dejuridicidad que caracteri-
za al vínculo, pues, nos permite extraer dos conclusiones a[ respecto:
a) Impide que a través de él pueda afectarse la libertad o la persona del deu-
dor; si bien este está constrefiido a cumplir la prestación prometida en la
obligación, puede no hacerlo.
Derecho de las obligacíones 69

b) El incumplimiento no puede quedar, pues, sin sancibn, por lo cual el acree-


dor gozará de los medios legales necesarios que le permitan obtener la
satisfacción de su interés, repercutiendo las consecuencias de la ejecución
solo en el patrimonio del deudor, pero no en su persona.

2 - Antecedentes históricos
Esimportante analizar iosantecederitesdel vínculo jurídicos io largode la historia, a
fin de poder desentrañar su esencia y ver qué funciones cumplía en las distintas épo-
cas.
a ) En el Derecho romano arcaico, advertimos que las fuentes de las obligaciones
podían agruparse en dos grandes ámbitos: por un lado, el de loscornpromisosforma-
les (similar al nexum, quesujetana la personaa los poderes del acreedorcomogaran-
tía de cumplimiento de la obiigación), y por otro lado, en cambio, el de algunos actos
ilícitosque obligan a su autor a reparar el dañoocasionado. En esta época, el vinculo
constituía un elemento material de la obligaciwn, dado que consistía en una verda-
dera atadura de la persona dei deudor a! poder del acreedor, que presentaba dos
momentos bien diferenciados: en el primero, eivinculoconsistiría en un sometimien-
t o anticipado efectuado peraes et libram (ligado a una potencial abdicación de la ii-
bertad por el deudor), y en el segundo, una vez ocurrido el incumplimiento, el vincu-
lo se transformaría en la sujecibn material de la persona del deudor a través de la
manus iniectio.
bj En e l Derecho romano cldsico, en cambio, el vínculo consiste en una acrio del acree-
dorfrente al deudor, que podía llegar a convertirse en una bonorumpossessio(Lacruz
Berdejo). De tal modo, el vínculo material se transforma en jurídico, y elio le confiere
al acreedor !a posibilidad desatisfacersu interesen el patrimonioel deudor (missio in
bona), y si con ello no alcanzara a lograrlo, entonces podía subsidiariamente reali-
zarlo con la.persona del deudor (manus iniectio iudicati). En esta época, pues, el vín-
culo dejo de ser un elemento material para idealizarse, y su objeto se ha patrimonia-
lizado, dejando atrás una concepción eminentemente personalista, como era la
imperante en el Derecho romano arcaico.
c) En el Derecho romano justinianeo, la concepcibn personalista del vinculo había
sido ya abandonada por completo, y este recibe su fundamento del propio ordena*
miento juridico. De tai modo, en lziclnstitutasdeJuctiniano (Libro 3, "Título 13) sedefi-
ne a \a obiigación coma un vínculo jurídico que nos canstriñe a pagar algo a otro,
según eiDerecho civíi.
d) En la Edad Media, sobre todo a partir del siglo XII et vinculo obligatorio se eman-
cipa y se diferencia del Derecho penal, por lo cual la ejecución de la obligación solo
tiende a la satisfacción del interésdel acreedor mediante una responsabilidad pura y
exclusivamente patrimonial del deudor. Salo existían determinados y puntuaies
supuestos en los cuales perduraba la concepción personaiista del vinculo y la natura-
leza pena! del incumplimiento, tales como: la servidumbre por deudas, la expulsión
del deudor de la ciudad o territorio, etcétera.
70 Carlos A. Calvo Costa

e) En el Derecho moderno, finalmente, nos encontramos coh una concepción emi-


nenternenJe patrimonial del vínculo, que desliga al incumplimiento de cualquier
posibilidad de accionar sobre la persona del deudor, pudiendosesoloefectuar la eje-
cuciót?sobre ef patrimonio de este. Este es el camino que han seguido los ordena-
miento~jurídicos europeos del siglo XIX, los cuales fueron aboliendo en forma pau-
latina la prisión por deudas (Francia en 1867, Alemania en 1868e Inglaterraen 1869).
No obstante ello, ia concepción del vínculo fue mutando tambien según las teorias
que se fueron originando en torno a l a naturaleza jurídica de la obligacicin (las que
hemos tratado en el 5 1, e: doctrinas subjetivas, doctrinas objetivas y doctrina de la
deuda y la responsabilidad), por lo cual para una mejor comprensión remitimos al
análisis que hemos efectuado de ellas anteriormente.

3 - Caracteres y efectos del vinculo jurídico

El vinculo jurídico se caracteriza por:


a) Limitar la libertad juridica del deudor, ya que en caso de incumplimiento de
ia prestación, el solvens deberá soportar los poderes de agresión material
del acreedor.
b) Permite precisar en forma cualitativa y cuantitativa hasta dónde se verá
limitada dicha libertad jun'dica del deudor, cuya restricción y afectación
nunca podrá ser mayor al interés del acreedor en la obligación,
C) ornar equivahtes en la obligación las posiciones del acreedor y del deu-
dor: así como el deudor tiene deberes y cargas, tambif n el acreedor los tie-
ne (v. gr., debe cooperar con el deudor para posibilitar el cumplimiento de
la prestación, bajo apercibimiento de incurrir en mora, debe respetar los
plazos convenidos, etcétera).
d) La nota de juridicidad del vínculo obliga tanto al acreedor como ai deudor
a desempeñarse durante toda la vida de la relación jurídica obligatoria de
conformidad a los dictados de la buena fe (arts. 961,991 SS. y ccs., CCCN}.

4 - Atenuaciones del vínculo


El vínculo sufre determinadas atenuaciones que son impuestas por el ordena-
miento jurídico, resultando ser las más importantes:

a } El favordebitoris, que es una presunción favorable a los intereses del deu-


dor, ya que en caso de duda respecto a si está obligado o no, se presume la
negativa. Dicha presunción también subsiste en caso de duda respecto a los
alcances de la obligación -si es que resurta indudable que esta obligado-,
ya quese estará por lasolución mas favorable a sus intereses. Setrata de un
principio que reconoce sus orígenes en un párrafo del Digesto del Derecho
romano que disponía: "cuando se trata de obligar, propendemosa la nega-
Derecho de las obligaciones 71

ción; cuando de liberar, por el contrario, nos prestamos más fácilmente a la


liberación" (D.XLIV, Tít. VII, L. 47). Dicho precepto parte de la base de consi-
derar al deudor como la parte más débil de la obligación, por lo cual a tenor
de la gravedad que las consecuencias del incumplimiento podrían generar-
le (v. S:., reducción a la esclavitud), se incorporaba este principio del favor
debitoris como una presunción en favor del deudor. Por nuestra parte, ai
igual que muchosautores, hemos criticado en la actualidad Iaapiicaci8nde
este principio, ya que la consideración del deudor como la parte más debil
de la relación juridica debe ser superada ya que no se condice con fa reali-
dad: el deudor merece un tratamiento justo e igualitario que el del acree-
dor pero no más beneficioso ni perjudicial. No obstante los cuestionamien-
tosdortrinarios, al igual que el derogadaCódigo Civil, ei nuevo COdigo Civil
y Comercialcontinda conteniendovariasnormasque hacen aplicación deét
en casos puntuales: el art. 762 referido a las obligaciones de género, el art.
900en materia de imputaciónde pago -ie otorga dicha facultad al deudor
en primer lugar-, etcétera. En lo particuiar, se advierte la presencia de este
principio fauordebitorisen lodispuesto por el art. 727deI CCCN-en su pri-
mera parte-con respecto a la prueba de !a existencia de la obligación: "La
existencia de la obligacibn no se presume. l a interpretacidn respecto de la
existencia y extensicín de la obligación es restrictiva ... ". .
6) En las obiigaciones de hacer y de no hacer, existirán límites en la ejecución
contra el deudor, ya que na se podri ejercer violencia de ninguna clase
sobre su persona, aunque llama la atención que el Código Civil y Comercial
no posea ninguna norma expresa en este sentido, como sí la tenía el dero-
gada Código Civil de Velez Sarsfield en su art. 629.
c) El vínculo posee limitaciones temporales, ya que la relación jurídica obliga-
toria es siempre temporal, dado que nadie puede ser acreedor ni deudor
para siempre. En tal caso, el límite temporal estará dado por la ley (v. gr., la
locación posee un plazo máximo de veinte años para destino habitacional
-cfr, art. 1797, CCCN-, por lo cual el vincuto que une al acreedor y al deu-
doren razón dedichocontrato no puede ir masalla de dicho plazosi ese fue-
ra el destino de /a locación).

5 - El vinculo en las obligaciones correlativas o recíprocas


Estas obligaciones son aquellas en las cuales las partes se obligan recíproca-
mente la unacon la otra en virtud de unacaura fuenteen común. Generalmente se
dan en loscontratos bilaterales (cfr.art.966, CCCN),ysecaracterizan porser la pres-
tación de una de las partes la razón de ser de la contraprestación de la otra.
Sin embargo, estas obligaciones recíprocas poseen cada una su propio vínculo,
ue funciona de manera especial según cada caso.
72 Carlos A. Calvo Costa

Otorga a cada una de las partes la facultadde exigi~lcump/imiento de la otra:


no obstante, ninguna de ellas puede demandar el cumplimiento a la contraparte
si no cumple u ofrece cumplir la que estaba a su cargo, o demuestra que esta es a
plazo (si bien no existe una norma expresa en el nuevo Código Civil y Comerciaique
así io refiera -corno sí lo disponían los arts. 51O y 1203 del CCderogado- razones
de justicia y el espíritu del instituto provocan que el criterio se siga manteniendo
luego de la sanción del nuevo cuerpo normativo). Idéntica solucián, por las mismas
razones, cabe adoptar ante el supuesto de incumplimiento culpable por una de ias
partes, ya que la otra podrá prescindir de reclamar su propio crédito pudiendo
optar por disolver la obtigación.

5 3. Lacausá fuente como elemento externo de la obligación


'a) Concepto

La causa fuente de las obligaciones no es mas que el conjunto de hechos juridi-


cossusceptiblesdegenerar una relación jurídica obligatoria.Toda obligacióndebe
provenir necesariamente de un hecho con virtualidad.suficiente para crearla.
Asítambién lodispone el art. 726 del CCCNal preceptuar-refiriéndoseaelia-
que: "No hay obligación sin causa, es decir, sin que derive de algún hecho idóneo
para producirla, de conformidad can el ordenamiento jurídicor'.
Asimismo, el art. 727 del CCCNgenera una presuncionjuristantum respecto a la
existencia de causa fuente en una obligación, ya que dispone en su parte final:
"(...) Probada la obligacion, se presume que nace de fuente legítima mientras no
se acredite lo contrario ".
Advertirnos de tal modo que la causa fuente se erige de tal modo en un ele-
mento externo ya que niel hechojuridicoque le da nacimiento ni la propia leysus-
ceptible de crearla, se encuentran inmersos in obligatione en la relación jurídica
obligatoria (Bueres, Moisset de Espanés, SoffiBoggero, Puig Peña).

1 - Antecedentes histbricos. Doctrinasy criticas


Han sido muy cambiantes a lo largo de la historia las posturas doctrinariasen torilo a
considerar crrileseran, en definitiva, las fuentes de lasobligaciones.
a) En el Derecho romano antiguo, la leyde lasXll Tablassolo concebia dos fuentes de
las obligaciones que eran el contrato (contractusl y e l deliro jdelictum), /as que esta-
ban enmarcadas en un sistema rígido y tipificado de contratos y figuras delictivas. Ya
en eisiglo II, las InstitutasdeGayovolviana confirmara estasdosfuentes, dejandoen
claroque cuandose referíana estasfigurasjuridicasaptas para generar obligaciones,
hacían rnencibn únicamenteaaquellas que estuvieran tipificadasen ia ley. Así, dentro
de los contractussolo eran fuentes de obligacionesel nexum; la sponsioy la stipulatio,
que eran negociossolemnes,no resultando apto para generarlas e l simpte acuerdo de
Derecho de las obligaciones 73
"
-

voluntades; en cambio, en la categoría de los delictum se hallaban el furtum, la rapi-


na, la injuria y el darnilum injuria daturn. Comovernos, este criterio de Gayo era dema-
siado estrecho, dejando fuera de consideración a otras figuras jurídicas que resulta-
ban aptas para ser fuente de obligaciones; acaso por ello, con posterioridad afiadi6
como fuente residual a un tercer grupo (aut propio quodam iure ex variis causarum
figuris) que eran aqueilasobligacionesqueprocedian de diferentes causas.
bf Con posterioridad, las InstitutasdeJustiriiano adicionaron dos nuevasfuentesde
obligaciones desconocidas hasta ese entonces: el cuasicontrato (quasi ex confractu) y
el cuasideiito (quasi ex delirrum). Con el cuasicontrato las Institutas designaban a
uetlas relaciones obligatorias que si bien no eran contractuales, se aproximaban a
as (v, gr,, obligaciones que nacen entre copropietarios de una cosa en común),
mientras que con el cuasidelito hacían referencia a las obligaciones de pagar daños
derivados de conductasculposasenlos casos previstos por la ley. De tal modo, en esta
epoca eran cuatro las fuentes de las obligaciones: el contrato, ef delito, el cuacicon-
trato y el cuasidelito.
c) Esta clasificaci~ncuatripartita perduró hasta el siglo XVll cuando la Escuela del
Derecho Natural racionalista comenzóa cuestionarla, afirmando que no debía enfo-
carse la cuestion a l a luz de los textos romanossinoa través de la razón natural. Es así
como Grocio concluye que son solamente tres las fuentes de las obligaciones {el con-
rato, el delito y la ley), habiendo encontrado su pensarnienro rápida adhesibn en los
juristas de la epoca.
d) Finalmente, hacia eisigtoXVili Domaty Pothiervolvieronaretomar iasideasdelus-
tiniano, y a las cuatro fuentes clásicas que se reconocían en las lnsfitutas (contrato,
delito, cuasicontrato y cuasidelito) le agregaron una quinta que es la ley. Estas ideas
de losjuristasfrancesesfueron recogidasyasentadaseneiart. 1370deiCode, con pos-
terioridad en el C~digoCivil italiano de 1865, y luego por el art. 1089 del Cod. Civil
español, y e l art. 1437 del C Q ~Civil
. chileno. Otros códigos más modernos --como el
BGBalemhn y e[ Suizode IasObligaciones- han prescindidodeclasificacionesexpre-
sas respecto de las fuentes nominadas; tarnbien el CSdigo Civil italianode 1942 pare-
ce seguir este camino, cuando en e l art. 1173 establece que "las obligaciones nacen
delcontrato, del acto ilícitoy de todo hecho oacto idoneo (... jde conformidad con el
ordenamiento juridico". Vélez Sarsfield, en e l Código Civil derogado, por su parte,
utilizaba una fórmula genérica al referirse a las fuentes de las obligaciones, cuando
disponía en el art. 499 que: "No hay obligación sin causa, es decir, sin que sea deriva-
dade unode los hechos, ode unode losactos lícitoso ilícitos, de lasreiacionesdefami-
lis, ode las relacionesciviles". Idéntica solución adoptael nuevoCódigoCivi1y Comer-
cial en el art. '726, como la hemos analizado precedentemente.
e) La clasificación pentapartita fue muy criticada por la doctrina extranjera, princi-
almente por Ptartiol, quien la cuestionaba por no corresponderse con la realidad y
orser insuficiente (por ejemplo, afirmaba que se omitía al testamento como fuente
1 Derecho, y en general, a los actos morfis causa), A su entender, las fuentes eran
amentedos: elcontrato0 negociojurídico, yia ley, las que-concebidasen un sen:
oamplio-contienen a lascinco tradicionales. Esdecir, en ausencia delcontrato, la
74 Carlos A. Calvo Costa
---, ---- ----

obiigación no podia tener otra causa que la ley. Pero, como esta última no puede ser
arbitraria, solamente origina obligaciones cuando concurre en la persona del deudor
unacircunstanciaque imponga la necesidaddetalcreación, comoser una lesióninjus-
ta que se trata de reparar (que tradicionalmente se hace derivar de un delito o de un
cuasidelito,o bien de un cuasicontrato). Estas ideas de Planioltarnbien recibieronaco-
gida en los autores modernos, a punto tal que el jurista espafiol Diez-Picazo afirma
que una vez admitida la ley como fuentede lasobligaciones,en ellaquedan incluidas
lasque derivande lascuasicontratos,de los cuasidelitos y de los delitos, siendo la otra
gran fuente de las obligaciones la autonomía de la voluntad de las partes para cons-
tituir sus propias reiacionesjurídicas.
i ) Albaladejo, por su parte, criticaba la postura dualista esbozada por Planiol, afir-
mando que si se seguía su punto de vista, solo la ley podria ser considerada fuente de
obligaciones, puesto que incluso es la que confiere a la voluntad privada virtualidad
para originar vínculos obligatorios. Asu entender, la ley no es nunca fuente de ohli-
gaciones,sino la que señala los hechos de los que estas nacen: la ley no crea obligacio-
nes sino fuentes de obligaciones, asignando a los hechos el efecto de producirlos. De
tal modo, todas las obligacionesnacen mediatamentede la ley, pero ninguna de elias
inmediatamente,En este mismo sentido, Ferrandis Vilella destaca que la ley solo reco-
noce lasobligacionesque nacen de los actos voluntarios, mientras que impone las res-
tantes; aií como las primeras pueden ser atípicas, las segundas no lo son yse caracteri-
zan por su tipicidad dado que la ley los contempla y describe individualmente.
g) En la doctrina argen.tina, si bien se acepta casi pacíficamente ia existencia de una
fuente pentap&tita, se cuestiona la categoría de cvasicontra50s, al afirmarse que
generalmente es definido como "un simple hecho licito, practicado sin acuerdo de
partes, al que el ordenamientojurídico le confiere efectos jurídicos". Sin embargo, se
afirma con criterio que no existe una categoría orgánica denorninadacuasiconfratos,
que tenga una pauta cornUn para agrupar en su seno a diversos hechos o actos, como
no sea ia de ser factores que generan obligaciones en razbn de que la ley les atribuye
dicho efecto (Bueres, Mayo, Pizarra, Vailespinos). Se menciona, como ejemplo, que si
bien la gestión de negocios tiene un punto de contacto con el enriquecimiento sin
causa, nada tiene en comlln con el abuso de! derecho para que todoseilos sean traia-
dos como integrantes de un conjunto denominado cuasicontratos. E l Código Civil y
Camercialal referirsea lasfuentesde lasobligaciones,tampoco hace referencia a esta
Ultima categoría, sino que menciona por separado losdistintosinctitutossusceptibles
de generar obligaciones, como ser: la gestión de negocios, el empleo útil, el enrique-
cimiento sin causa, la declaración unilateral de voluntad y los titulasvalores.
h) También es de destacar que el Código Civil y Comercial bajo el Titulo V ("Otras
fuentes de las obligaciones") del Libro Tercero ("Derechos personales"), brinda tra-
tamiento a la responsabilidadcivil, dediciindole once secciones íntegras a su análisis.

2 -- La causa fuente en el Código Civil argentino


Como hemos mencionado anteriormente, el Código Civil y Comercial se refiere
a la causa fuente en el art. 726 que hemos transrripto precedentemente.
Segiin nuestro punto de vista, la norma no efectúa una clasificación de lasfuen-
tesde lasobligaciones,sinoque tan solo menciona comocausa de eilasa los hechos
jurídicos que poseen virtualidad para producir su nacimiento. Por lo tanto, pueden
ser causa fuente de una obligación, cualquier hecho idóneo para producirla, de
conformidad con el ordenamiento jurídico (cfr. arts. 257y 726, o.
En este mismo sentido, estimamos que lo preceptuado por el arr. 726 del CCCN
no hace másque determinar que la fumte de la obligaciSn esta dada por el presu-
uesto de hechoal cual el ordenamiento jurídico le asigna virtualidad generadora
e obligacionec, por lo cual su relaciiin con la doctrina del hecho jurídico es evi-
ente (en este mismo sentido, pero referido al derogado art. 499 del CCde Vélez
arsfield, se habían expedido, entre otros, Pizarro, Vallespinos, Alterini, Ameal,
pez Cabana, Maisset de Espanes). Par ende, lo que el art. 726 del CCCN evidencia
que para que se produzca el nacimiento de una obligación es necesarioque exis-
un presupuesto fáctico al cual el ordenamiento jurídico lo dote de aptitud para

echa esta salvedad, debemos mencionar que existen algunos de esos hechos
erecido un tratamiento especial en el ordenamiento jurídico. Aellos los
amos fuentes nominadas, que son aquellas que gozan de una regulación nor-
va especifica; se consideran tales al contrato -acto jurídico bilateral- (arts.
y SS.,CCCN), a la voiuntad unilateral -declaración unilateral de voluntad-
s. 1800 a 1874, CCCN), a los hechos ilicitos generadores de responsabilidadcivil
(arts. 1708yss., CCCN), al ejercicioabusivod~!los derechos (art. 10, CCCN), a !a ges-
n de negocios (arts. 1781 y SS., CCCN), al empleo útil (arts. 1791 y ss., CCCN),al
enriquecimientosin causa (art. 1794, CCCN), y a los títulos valores (arts. 7815 y SS.,
CCN).Adiferencia dedichos hechos nominados, tambiénencontramosa las fuen-
innominadas, que engloban a todos los hechos generadores de obligaciones
que carecen de una denominación y tratamiento normativo especial, resultando
ser ellas las llamadas obligaciones exlege, es decir, las que nacen de la ley.

b) Fuentes nominadas de las obligaciones

Haremos a continuación una breve rnencion a cada una de las fuentes nomina-
das de las obtigaciones. Muchas de ellas recibirán tratamiento específico y en
nso a lo largo de esta obra, por lo cual solo en esta instancia procederemos a
irlas escuetamente. Ellas son:

1 -- Contrato

art. 957 del CCCN lo define, destacando que: "Contrato es el acto jurídico
nte eicual dos o más partes manifiestan su consentjmiento para crear, regu-
difjcar, transferir o extinguir relaciones jurídicas patrimoniales". Lo cierto
eel contrato es un acto jurídico bilateral patrimonial, que supone la existen-
76 Carlos A. calvo corta
A- -

ciadeal rnenosdos partesquecoinciden en unadeclaraciOndevoluntaden comUn


con la finalidad de crear, modificar, transferir o extinguir sus derechos. El principal
efectodeloscontratosesla creacibn de obligaciones; en ellos impera la autonomía
de la voluntad de las partes y es de aplicación el art. 959 del CCCNen cuanto dispo-
ne que: "Todo contmto válidamente celebrado es obligatorio para las partes. Su
contenido solo puede ser modificado o extinguido por acuerdo de partes a en /os
supuestos en que la ley lo preve".
EI Código Civil y Comercial le dedica al tratamiento de los Contratos los Títulos
Ila IV, inclusive, del LibroTercero ("Derechos personaies"), lo cual denota su impor-
tancia como fuente de las obligaciones.

2 - Declaración uniiateral de voluntad


ObligaciOn por voluntad unilateral es aquella que contrae una persona
mediante su mera manifestación de querer obligarse. El art. 1800 del CCCN dispo-
ne que: "La declaración unilateral de voluntad causa una obligación jurídicamen-
te exigible en los casos previsros por la ley o por los usos y costumbres. Se le aplican
subsidiariamente las normas relativas a los contratos". Así, pues, los actos jurídicos
pueden ser unilaterales cuando basta para formarloc la voluntad de una sola per-
sona, como el testamento. Sin embargo, deseamos aclarar que la voluntad unila-
teral no debe ser confundida con las obligaciones que nacen de otrasactuaciones
personales y voluntarias no dirigidas necesariamente a la creación de una deuda,
como ia del gestor o la que nace en cabeza de quien causa un daño a otro.
Con la sanción del Código Civil y Comercial, y a partir de lo dispuesto en el Capí-
tulo 5 del TituloV del Libro Tercero, se han disipado todas las dudas respecto a si la
voluntad uniIateral constituye o no una fuente de obligaciones. Esta cuestión
habla motivado en la doctrina argentina arduas discusiones a¡ respecto. La mayo-
ría de la doctrina argentina {Boffi Boggero, Alterini, Goldenberg) se expedía por la
afirmativa, puesseejemplificabaque la sola emisidn de la oferta adquiría reievan-
cia jurídica sin necesidad deaceptacion o conformidad de ia contraparte;este mis-
mo criterio había sido plasmado en forma específica en el Código Civil italiano de
1942, en el Codigo Civii peruano de 1984y había sido el propuestoen la mayoría de
los proyectos de reformas del COdigo Civil argentino. Otra sector de la doctrina
nacional, minoritario por cierto (Busso, Llambías), rechazaba a la voluntad unilate-
raf como fuente de obiigaciones, afirmando que siempre se requería acuerdo de
voluntades para que naciera la obligación, ya que si no mediaba aceptación, no se
originaba la obligación. Este mismo criterio es el imperanteen la doctrina españo-
la, en donde (como regia general) se sostiene que la voluntad unilateral (como
categoría abstracta) no es fuente de obligaciones, ya que no vincula y en su caso,
constituye una oferta que puede ser revocable por su emisor hasta tanta no sea
aceptada por el acreedor; solo es admitida en determinados supuestoc, constitu-
yendo estoscasosexcepcionesa dicho principio genera[, como ia denuncia de con-
la promesa de recompensa y las ofertasal público en general o a un grupode
nas indeterminadas, entre otras. Otros autores (Cornpagnurci de Caso, Lacruz
rdejo) se expedían por una postura ecléctica, manifestando que la voluntad uni-
eral podría generar obligaciones en determinados y puntuales casos concretos
v. gr., promesa de recompensa, concursos con premio en juegos tuteiados, el caso
e los titulos al portador, etcktera), pero no podía establecerse como principio
general que ella sea f ~ e n t e
de obligaciones.

I Código Civil y Comercial, como hemos advertido precedentemente, ha puesto


ntofinal a todas estas discusionesdoctrinarias, ya que considera como fuentesde
ligaciones a las siguientes supuestos de declaración unilateral de voluntad:
Reconocimiento (arts. 733 y 1801): nos referiremos a él a[ final de este capí-
tulo.
- Promesa de pago unilateral: estabkce el art, 1801 que ella hace presumir !a
existencia de una fuente válida, excepto prueba en contrario.
- Emisión de cartas de crédi.to (art. 1802): las obligaciones que resultan para
el emisor o confirmante de las cartas de crkdito emitidas por bancos u otras
entidades autorizadas son declaraciones unilaterales de voluntad.
- Promesa pública de recompensa: dispone el art. 3803 que quien mediante
anuncios públicos promete recompensar, con una prestación pecuniaria o
una distinción, a quien ejecute determinado acto, cumpla determinados
requisitos o se encuentre en cierta situación, queda obligada por esa pro-
mesa desdeel momento en que llega a conocimiento del público.
- Concurso público (art. 1807): la promesa de recompensa ai vencedor de un
concurso, una vez efectuado el dictamen del jurado designado en los anun-
cios, obliga a íos interesados.
- Garantias unilaterales: constituyen una declaración unilateral de voluntad
aquellas garantías por la cual el emisor garantiza el cumplimiento de las
obligacionesdeotro yseobliga a pagarlas, másallá delasdefensasquepue-
da tener y del derecho de repetición que tenga contra el beneficiario ylu
ordenante (cfr. arts. 1810 yss., CCCN).

3 - Hechos ilicitos
Sta categoría, que recibe tratamiento especifico en el CCIdigo Civil y Comercial
n el art. 1717, referido a la antijuridicidad, abarca a los delitos -hechos ¡lícitos
losos, es decir, ejecutados a sabiendas y con intención de dañar la persona o
hos de otros - a Ioc cuasidelitos -hechos ¡lícitos culposos, es decir, corneti-
n inbtenciÓnde ocasionar un daño -, y tarnbien a aquellos que adquieren el
acter de ilícito en razón de ser ocasionado el daño mediando un factor objetivo
78 Carlos A. Calvo Costa

de atribución de ia responsabilidad (v. gr., riesgo creado-arts. 1757 y ss., CCCN-,


garantía -artr. 1723, 1753, SS. y ccs. CCCN-, etcétera).

4 -- Ejercicioabusivode los derechos


Dispone el art. 1O del CCCN que: " E l ejercicio regular de un derecho propio o el
cumplimiento de una obligación IegaIno puede constituir como ilicito ningún acto.
La ley no ampara el ejercicio abusivo de los derechos. Se considera tal el que con-
trarja los fines del ordenamiento jurídico o el que excede los límites impuestospor
la buena fe, la moraly las buenas costumbres.. .". Quedaclaro, pues, que cuando se
ocasione injustamente un daño a otro mediante el ejercicio abusivo de un derecho,
el perjuicio debe ser reparado. De tal modo se erige en fuente de obligaciones. Tra-
taremos este instituto en extenso en el CapítuloVII de esta obra, al cual remitimos.

5 - Enriquecimiento sin causa


Cuando existe un desplazamiento patrimonial el ordenamiento jurídico exige
que este posea una causa que lo justifique, caso contrario, será reputado ilícito,
dado que alguien se estará enriqueciendoinjustificadamente. Cuando ello ocurre,
quien obtiene esa ventaja patrimonial debe restituir al empobrecido aquello que
ha provocado dicho enriquecimiento, naciendo en cabeza de este último la facul-
tad deejercer una acción (in rem verso)destinada a obtener la restitución de loque
ha enriquecido ilícitamente al demandado,
Debe quedar claro que cuando ei enriquecimiento de una persona tiene causa,
la ley no interviene, porque no entra a juzgar sobre si el negocio es bueno o malo;
pero, en cambio, cuando hay una causa iticita, inmoral, o no hay causa, detrás de
ese negocio, la ley interrumpe ef transito jurídico de los bieneso prestacionesentre
las partes, anulando la operación (López Mesa).
Elio emana claramente de lo dispuesto por el art. 1794del CCCN, en cuantodis-
pone que: "Toda persona quesin una causa licita se enriquezcaa expensasde otro,
está oobgada, en la medida de su beneficio, a resarcir e/ detrimento patrimonial
del empobrecido. Si el enriquecimiento consiste en Id incorporación a su patrimo-
nio de un bien determinado, debe restituirlo sisubsi~teen su poder a l tiempo de la
demanda ".
Para la procedencia de la acción in rem verso, se requiere: a) que exista un enri-
quecimiento dei demandado (basta con que consista en una ventaja susceptible de
apreciación pecuniaria que obtenga el demandado); b) que haya habido un
empobrecimiento del demandante (debe verificarse una disminución de su patri-
monio, ya sea por un daño emergente o bien, por la privación de obtención de
ganancias); c) que exista relación causal entre el enriquecimiento y el empobreci-
miento referidos (debe existir necesariamente una conexidad entre el enriqueci-
miento del demandado y el empobrecimiento del actor); d ) que el desplazamien-
patrimonial se haya producido sin causa que lo justifique; e) que na se dispon-
de otra acción o vía de derecho por medio de ia cual pueda ser indemnizadobe!
uiciosufrido (art. 1795, CCCN);y f ) que la restitución no resulte prohibida (v. gr.,
objeto del enriquecimiento ha sido una cosa cuyo comercio ec ilícito-drogas,
as de guerra, etcktera-), El enriquecimiento sin causa suele aplicarse a los
estos del art. 1000 del CCCN, a las hipotesis del pago indebido y a los casos de
ctión de negocios, en donde el dueño del negocio esta cornpeiido a reembolsar
or los gastos útiles que este ha efectuado en beneficio de aquel. Es de desta-
ue la mayoría de los ordenamientosjurídicos modernos (Código Civil italiano
2, Suizo de las Obligaciones y BGBalemanconsideran al enriquecimientosin
omo fuente nominada de lasobligaciones; idéntico tratamientose le ha da-
l Código Civil y Comercial al tratar a[ instituto en el Capitulo 4 del Título V
ras fuentes de las obligaciones") del Libro Tercero ("Derechos personales").
no de los supuestos mas importantes de enriquecimiento sin causa, lo consti-
el pago iridebido, el que analizaremosa continuacion.

i - Pago indebido
l. 7 - Concepto

Código Civil y Comercial brinda tratamiento a! instituto en los arts. 1796 a


inclusive, logrando una simplificación notable con relación a su antecedente
diato, el COdigo Civil de Vélez Sarsfield. Estimamos que ha sido un acierto de
misión de Reformas haber incluido al instituto dentro del Capítulo del "Enri-
uecimientosin causa", ya que ¡e resultan aplicables los mismos principios, puesel
go indebido no es más que una manifestación del enriquecimiento incausado.
ás precisamente,es importante evidenciar que el pago indebido no ha sido regu-
metodológicamenteen e! Código Civil y Comercial como una especiede pago,
0 sí fo hacia e! Cbdigo Civil de Vélez Sarsfield en los derogados arts. 784 a 798
c1usive;yesesta la razón, por lacual le brindarnostratamientoenel presentetítu-
Y no ya en el referido al pago.
Habrá gago indebido cuando el accipiens nose encuentra habilitado para rete-
loabonado por elsolvens, quien está facultado-en caso de que ello ocurra-
¡gira aquel la restitución de loentregado mediante una acción judicial derepe-
por lo cual -claro esta- carece de efecto cancelatorio. Este instituto cons-
un ciaroejemplo del enriquecímiento sin causa, el que hemos tratadosupra
alizar las fuentes de las obligaciones.. Estimamos, al igual que lo ha hecho una
da doctrina fpizarro, V~?llespinos),que es totalmente incorrecta la denomi-
"pago indebido" ya que no estamos en presencia de ningún pago, como
lificarlo como procedente o indebido, ya quequien "paga" lo queno
idad no está pagando, pues el pago es el medio de extinción obliga-
ende, requiere de una obligación preexistente que cancelar (López
80 Carlos A. Calvo Costa
-- ---
Mesa), lo que no ocurre en este caso. Es mas, los autores aquí mencionados han pro-
pugnado en sus obras, para denominarcorrec~amenteaI instituto, lasexpresiones
"entrega de lo indebido" o "cobro de to indebido".
Er importantedestacar queseadvierteen el nuevo ordenamientojurídico un tra-
tamiento objetivo del pago indebido, alejándose de la consideraciónde los aspec-
tor subjetivos que lo provocan, considerándose ahora irrelevante el pago hecho
con error para que proceda la repetici8n de io entregado (cfr. art. f 797, CCCN}.

Existen varias situaciones que pueden dar lugar a un pago indebido. Ellas se
encuentran contempladas claramente en el art. 5796 del CCCN, que dispone: "El
pago es repetible, si: a) la causa de deber no existe, o no subsíste, porque no hay
obligación válida; esa'causa deja de existir; o es realizado en consíderación a una
causa futura, que no se va a producir; b)paga quien no está obligado, o no lo está
en los alcances en que paga, a menos que lo haga corno tercero; c) recibe elpago
quien no es acreedor, a menos que se entregue como liberalidad; d) la causa del
pago es ilícita Q inmoral; e) el pago es obtenido ppr medios ¡lícitosu.
Analizaremos seguidamente cada uno de estossupuestos:

- Pago sin causa (causa inexistente 0 no subsistente). Se considera pago sin


causa aquel queseefectúa a unaccipiensquecarecedetituio para recibirla, Hemos
mencionado al momento de analizar los efementos de pago, que este debe supo-
ner la existencia de tina obligación preexistente que le sirva de causa: en conse-
cuencia, s i no hay obligación, quien recibe el pago no es acreedor y por ende, no
esta habilitado a recibirlo.
El art. 7795 del CCCN mencionado, en el inc. a), establece los casos en que ella
puede producirse, los que reconocen antecedentes en el derecho romano: cuan-
do el pago se realiza en razón de una causa que dejó de existir (condictio causa
finita),o cuando el pago se realiza considerando una causa futura, que es de impo-
sible producción (condíctio causa data causa non cecuta) (Cornpagnucci de Caso,
Cazeaux, Trigo Represas, Wierzba).
Se evidencia en estos supuestos la ausencia de causa fuente, por lo cual toda
traslación patrimonial que se realice al accipiens no tendrá justificación lega[ algu-
na y será inválida. En el primer caso, e5 claro que si la causa no existe desde el
comienzo, o bien, si ha existido pero luego ha desaparecido, la obligación es ine-
xistente también, por lo cual toda traslación patrimonial que se reaiice en su nom-
bre será injustificada, ineficaz y susceptible de repetición por quien se la ha reali-
zado (ello es aplicable a cualquier situación en la cual una obligación ha nacido
como válida pero es cancelada con posterioridad).
Asimismo, puede ocurrir que el pago se haya efectuado considerando una cau-
sa futura que no es realizable, es decir, que se haga anticipadamente al nacimien-
tode la obligación (se estima que estoocurrirá después), por locual el pago esefec-
tuado fundado en una suposición quesera luegodesvirtuada. Un claro ejemplo de
stasituación lo brindabaVélezSarsfielden la nota al derogado art. 793: una suma
ada a titulo de dote en mira de un matrimonio legalmente imposible, o que de
echo no se hubiese celebrado (v. gr. por impedimento de ligamen),

Pago efectuado por quien no está obligado; o recibido por quien no es acree-
El inc. b) del art. 1796 del CCCNcomprendecomo supuesto de pago indebido
alizado por quien paga sin estar obligado, o no lo esta en los alcances en que
,a rnenosqueio haga como tercero; yel inc.c) aiudeal pago recibido porquien
sacreedor ,a menos quese entregue como liberalidad.
n ambos supuestos tampoco hay causa para el pago. Cuando este lo realiza
ien no está obligado, la traslación patrimonial es injustificada y deviene repeti-
por parte de quien efectuó ia erogación; solamente la norma pone a salvo el
puesto de quien realiza dicho pago en su carácter de tercero y con la plena con-
encia deque esta cancelando una deuda ajena, por lo cual en tal casoel pagosera
repetible. Pero, como lo ha manifestado la doctrina, dicho extremo deberá ser
reditado por el acreedor que ha recibido el pago. Debernosaclarar que estamos
te un supuesto objetivo de pago indebido, ya que no se exige, bajo ningún pun-
de vista, probar el error de quien efectuó el pago, el que -de todos modos- es
irrelevante a tal fin (cfr. art, 1797, CCCN). Con respectoa este supuesto, disponesin
embargo el art. 1799 del CCCN que: " l a restitución no procede si el acreedor, de
a fe, se priva de su título, o renuncia a las garantías; quien realiza el pago tie-
brogación legal en los derechos de aquPIf'; en rai caso, el legislador se pro-
ncia a favor de quien obrando rectamente, se deshizo de los elementos de res-
ardo de su crédito a raíz del pago indebido, aunque asigna al pagador el dere-
o de subrogación legal (Wieuzba),
Asimismo, para el caso de quien reciba e! pago sin ser acreedor, también se
determina la repetición, a menos que se entregue como liberalidad (v. gr. el pago
fectuado a quien había sido acreedor de la obligación, pero con anterioridad el
Pago realizado, había dejado de serlo por haber cedidocu derechode crédito a un

- Pago efectuado en razón de una causa ilícita o inmoral. En este supuesto,


n cuando en apariencia la obtigacidn existe, eila es ineficaz por invaiidez de la
sa, al ser ella ¡licita (contrarias las leyeso al orden público), inmoral o contraria
S buenas costumbres. De ocurrir tal supuesto, el pago es susceptible de repeti-
n, siempre y cuando el solvensno haya actuado con torpeza; asi lo disponeel arr.
9 del CCCN: "En el caso del inc. d) del a r t 1796, la parte que no actúa con for-
tiene derecho a la restitución; si ambas parter actúan torpemente, el crédito
el mismo destino que las herencias vacantes". De tal modo, estimamos acer-
la solución legislativa, puesto que asíse impide que quien haya actuada mali-
82 Carlos A. Calvo costa

ciosamente (por ejemplo, con plena conciencia de la inmoraiidad o ¡licitud de la


causa) tenga luego derechoa repetir lo pagado. Por consecuencia, se procura desa-
lentar conductas ilicitas quitándole toda posible protecciónjurídica. En cambio, si
el solvens esta exento de inmoralidad, el pago puede ser repetido (Lciper Mesa).

- Pago obtenido por medios ilícitos. En este supuerto, debe quedar claro
que se tratarla de un pago obtenido por dolo o por violencia, con una doble con-
secuencia, en caso de que el juez lo verifique: se produce la nulidad del pago, y por
ende habilita la acción de repeticidn; y como el dolo y la violencia configuran un
delito civil, estimamos también podrá el stilvens que los ha sufrido accionar por
daños y perjuicios contra quien fa ha provocado.
Respecto a la prescripción de fa acción de repetición en tal caso, si lo que se
demanda es la nulidad del pago, la acción prescribe en el término genérico de cin-
coaños (arl. 2560del CCCN aplica ble a lossupuestosdeenriquecimienZosincausa);
en cambio, ei reclamo de fa indemnización de daños y perjuicios, al tener su fuen-
t e en un hecho ilícito, resulta aplicable el art. 2561 del CCCrVy el plazo es de tres
años ya que se trata de un supuestode responsabilidadcivit (segundo párrafo).

Adiferencia de lo que establecía el derogado Código Civil devefez Sarsfield, en


cuanto disponía,que ei que por un error de hecho o de derecho se hubiere creído
deudor, y hubiese entregado alguna cosa o cantidad en pago, tenía derecha a
repetirla del que la recibib, por el contrario, el Código Civil y Comercial ha elimina-
do el régimen del pago indebido por error, estableciendo en el art, 1797: "Irrele-
vancia del error. La repetición del pago no está sujeta a que haya sido hecho con
error". De tal modo, el error ya ha dejado de ser un requisito o una causal de repe-
tición del pago indebido, denotando los supuestos enumerados en el art. 1795 que
sí lo constituyen, la consagración de un sistema objetivo de repetición, en donde
basta acreditar la carencia de causa del pago efectuado.

1.4 - Alcances de i a repetición

El art. 1798 del CCCNdispone que: "La repeticidn obliga a restituir lo recibido,
conforme a /as reglas de las obligaciones de darpara restituir". En consecuencia, se
aplica a la cuestión el régimen de las obligaciones de dar para restituir (arts. 759 a
761, CCCIV),con todos sus principiosen torno a las relaciones internas entre acree-
dor y deudor, conservación, pérdida, y deterioro de Icr cosa debida,
No obstante esta directiva general, el art. 1799 del CCCN legisla sobre ciertas
situaciones especiales en torna a la procedencia de la restitución:
a) "La restitución a cargo de una persona incapaz o con capacidad restringida
no puede exceder el provecho que haya obtenido". La solución legislativa
es acertada, a nuestro entender, y guarda coherencia con lo dispuesto en el
art, 885 del CCCNen donde se determina que no esválido el pago realizado
a una persona incapaz, ni con capacidad restringida no autorizada por el
juez para recibir pagos, ni a un tercero no autorizado por el acreedor para
recibirlo, excepto que medie ratificación del acreedor, aunque, no obstan-
te, el pago produce efectos en la medida en que el acreedor se ha benefi-

caso de/ inc. b) del art. 1796, la restitución no procede si el acreedor,


buena fe, se priva de su titulo, o renuncia a /as garantías; quien realiza e/
ago tienesubrogaciónlegalen losderechasdeaquél". Ya nos hemos refe-
do precedentemente a esta situación.
"Ene/ caso del inc. d) del a r t 1796, la parte que no actúa con torpeza tiene
derecho a la restitución; si ambas partes actúan torpemente, el crédito tie-
ne el mismo destino que las herencias vacantes". También lo hemos tratado
supra en el ap. 1.21, al cual remitimos.

6 - Gestion de negocios

Hay gestión de negocios patrirnoniaies cuando una persona queesajena aeilos,


ominada gestor, asume la iniciativa de su asunción sin haber recibido encargo,
dato o autorizacibn, por encontrarse el dueño de esos negocios impedido de
rar por si o bien ausente del lugar en donde el negocio se desarrolla.
El Código Civil y Comercial se refiere expresamente a ella como fuente de las
biigaciones, en ei art. 1781, que dispone: ay gestión de negocios cuando una
ersona asume oficiosamente la gestiún de un negocio ajeno por un motivo razo-
able, sin íntencidn de hacer una liberalidad y sin estar autorizada ni obligada,
convencional o iegalmente".
l a gestión de negocios puede entenderse comprendida dentro de la categoría
e los simples actos Iícitosa los que se refiere e! art. 258 del CCCN(v. gr., quien efec-
túa reparaciones urgentes en el inmueble de un amigo que se ha ido de viaje, no
usca erigirse con ello en acreedor de este, sino tan solo prevenir un perjuicio;
ero, sin embargo, ha nacido en su favor el derecho a exigir del dueño de la pro-
ad el reembolso de tos gastos que ha realizado para efectuar dichas repara-
es que noadmitían diraciones en el tiempo), Para que la gestión de negocios se
figure, se requiere: a) que no exista ni mandato, ni encargo ni autoritacibn del
uei70 del negocio (de allí que ei texto del art. 1781 mencione que la actuacibn del
estor deba ser oficiosa); b)que ei gestor se proponga efectuar un negocio ajeno
n motivo razonable (se persigue evitar, de tal modo, que existan intromisio-
nvasiones en la orbita ajena, por lo cual se requiere quesea realizada en inte-
I dueño del negocio y atendiendoa su voluntad presumible o presunta); y, c)
84
& A
,w
-
Carlos A. Calvo Costa
--

que el gestor obligue al dueño del negocio, La gestlón de negocios produce el naci-
rnientode obligaciones en ambas partes: el gestor quedará constrefiido a conciuir
la gestión iniciada y a rendir cuentasde ella, y el dueño del negocio a reembolsar ai
gestor los gastos que este ha erogado.
Debequedarclaro,segúnnuestro parecer, que a tenor dejo dispuesta por el art.
1782 del CCCN, el gestor queda autorizado para actuar solo en el caso en que el
duefio del negocio se encuentre imposibilitado para hacerlo, y se agrega como
nuevo requisito que debe "a) avisar sin demora al dueño del negocio que asumió
la gestibn, y aguardar su respuesta, siempre que esperarla no resulteperjudicial".
Este recaudo no se encontraba en el Codigo Civil derogado, y entendemos que
debe estarse a la ultima parte del inc. a) de dicha norma, en el sentido de que la fal-
ta de aviso no invatida la actuacidn del gestor cuando la comunicación no puede
llevarse a caboy la dilación en el tiempo pueda resultar perjudicial para el dueño
del negocio.
Como novedad a destacar en el Código Civil y Comercial, podemos destacar que
el art. 1783 no solo obliga ai dueñodel negocio a reembolsar el valor de los gastos
necesariosy hiiles, con los intereses legalesdesde el dirt en que fueron hechos, sino
ta rnbiPn a remunerar al gestor "si la gestión carrespande al ejercicio de ru activi-
dad profesional, o sies equitativo en las circunstanciasdelcaso" (por ejemplo, si t as
aptitudes personales y proiesionaies del gestor fueran decisivas para lograr el éxi-
todel negocio, cuando inicialmentesuobtenci6n era dudosa).Además, el art. 1789
introduce como aspecto novedoso en el ordenamiento jurídico nacional que: "E/
dueño del negocio queda obligado frente a los terceros por losactoscumplidos en
su nombre, s i ratifica la gestión, s i asume las obiigaciones del gestor o si la gestión
es útilmente conducida ",

También esta figura se ha erigido en una fuente nominada de las obligaciones,


desde que el Código Civil y Comercial la considera como tal, Dispone el art. 1791
que: "Quien, sin ser gestor de negocios n i mandatario, realiza un gasto, en interés
totaalooparcialmeníeaajenq tiene derechoaquejesea reembolsadosu valor, encuan-
to haya resultado de utilidad, aunque después esta llegue a cesar. El reembolso
incluye los intereses, desde la fecha en que elgasto se efectúa Considerarnostam-
'
l.

bién que el empleo útil puede ser considerado como un simple ac.to lícita -cfr. art.
258, CCCIV-, ya que provoca consecuenciasjurídicas. La distinción con la gestión de
negocios reside en la falta de intención de hacer un negocio ajeno (Spara).
Como ejemplos de casos que podrían quedar alcanzados por la figura del
empieo útil, podrian mencionarse a los gastos funerarios -luego reembolsables
ante los herederos del difunto- (arts. 1792 y 1793, CCCN), a los gastas de asisten-
cia médica de urgencia, etcétera.
Los títulos valores son documentos necesarios para legitimar el ejercicio de!
cho literal y autónomo que enellosse incorpora, El Código Civil y Comercial ha
rporado en el Capítulo 6 del Título V("Orros fuentes de las obiigaciones"), del
Tercero ("Derechos personales"), a los títulos valores como fuentes de las
ligaciones. Asi lo expresa el arl. 1815, que dispone: "Los títulos valoresincorpo-
una obligación incondicional'eirrevocable de una prestacióny otorgan a cada
ularun derecho autónomo, sujeto a lo previsto en elartículo 1876...", agregan-
I artículo siguiente que: "El portador de buena fe de un título valor que lo
iere conforme con su ley de circulación, tiene un derecho autónomo, yle son
ponibles las defensaspersonales que pueden existir contra anterioresportado-
, A los efectos de este articulo, e/ portador es de mala fe si al adquirir el título

rocede a sabiendas en perjuicio del deudor demandado".


No podemos soslayar que los titulos valores han adquirido con el correr del
iempo una sideral importancia en el tráfico mercantil. Ello asi, puesto que posibi-
lita una rápida ysegura circulaci6n de los derechos de crédito dado que, transmiti-
do el documento se transmite el derecho de crédito que pertenecia al transmiten-
e. Los títulos valores ofrecen amplias ventajas para ambas partes: a) al acreedor,
se le facilita el ejercicio de su derecho ya que le bastard exhibir el titulo para acre-
ditar su titularidad sobre el credito, y, b), al deudor, ya que se liberará probando
que pagó -de buena fe- al portador del titulo en donde conste la deuda que
debe saldar (cfr. art. 1817, CCCN),

El Código Civil y Comercial realiza un detalie de !os recaudos necesarios que


deben portar los títulos valores cartulares para ser conciderados fuente de una
obligación (cfr. arts. 1830 a 18361, y también establece su clasificaci6n:

- Titulos valores al portador. Dispone el art. 1837 que: "Es título valor aipor-
tador, aunque no tenga cláusula expresa en tal sentido, aquel que no ha
sido emitido en favor de sujeto determinado, o de otro modo indicada una
ley de circulación diferente, l a transferencia de un título valor al portador
seproduce con la tradición del título", Es decir, el titulo al portador permite
que cualquier persona que posea el título y lo exhiba, pueda exigir al obii-
gado el derecho a el incorporado, aunque no sea titular del mismo. Por lo
tanto, la simple tenencia del instrumento faculta, a quien lo detente, a exi-
gir su cumplimiento.

- Títulosvalores a la orden. El art. 1838expresa que: "Es título valor a la orden


el creado a favor de persona determinada. Sin necesidadde indicación es-
ecial, e/ título valor a la orden se transfiere mediante endoso. Si el creador
eltítulo valor incorpora la cldusula "no a la orden"o equivalentes, la frans-
86
-" Carlos A. Calvo Costa
-
,
- -. -'- -
ferencia del título valor debe hacerseconforme con las reglas de la cesiOn de
derechos, y tiene los efectos propios de la cesión". Es decir, los títulos a la
orden son los que designan una persona determinada, quien es titular del
crédito que consta en el documento; el ejemplo típico de un títuloa la orden
es la letra de cambio. En los títulos a la orden, para poder hacer efectivo el
derecho incorporado al título (v. gr. cobro del crédito que consta en el docu-
mento) por una persona distinta a ia que figura emitido el instrumento, no
basta ton poseer el título, sino que es preciso ademásque la persona desig-
nada en el documento haya ordenado que se pague la deuda, es decir, que
se haya formulado en favor def poseedor del título la cláusula de endoso.
- Títulos valores nominativos endosables. Determina el art. 1847 que: "Es tí-
tulo nominativo endosable el emitido en favor de una persona determina-
da, que sea transmisiblepor endosoy cuya tansmisiDn produce efectos res-
pecto al emisor y a terceros al inscribirse en el respectivo registro. El endo-
satario quejustifica su dencho por una serie ininterrumpida de endosos es-
ta legitimado para solicitar la inscripciónde su título. Si e l emisor del titulo
se niega a inscribir la transmisión, el endosatario puede reclamar la orden
judicial ccirrespondienteí
- Tjtulos valores nominativos no endosables. Están definidos en el art, 1848,
que dispone textualmente: "Es título valor nominativo no endosableel emi-
tido a favor de una persona determinada, y cuya transmísiiínproduce efec-
tos respecto al emisory a terceros al inscribirseen el re.especfivoregistro ".

También el legislador ha establecido el régimen para el tratamiento de los títu-


/os valores no cartulares (arts. 1850y 1851, CCCN),normas a las cuales remitimos y
evitamos su análisis por exceder el marco de esta obra.

c) Fuentes innominadas*Lar obligaciones rtex lege»

Estimarnosque dentrode las fuentes innominadas cabe incluir a todos aquellos


hechos susceptibles de generar obligaciones que carecen de una denominación
especial. De alií que se afirme que las obligaciones nacen ex lege (de la ley), cuan-
do emanan de la propia voluntad del legislador, tal como se da en los siguientes
supuestas: en la obligacion alimentaria (art, 537 y sr., 0, en lasobligacionestri-
butarias, en las obligaciones que pesan sobre los tutores y curadores respecto de
sus representados Iadrninistrar, rendir cuentas, etcétera, cfr. arts. 100 y ss., CCCN),
en la garantía de evicción (arts, 1044yss., CCCN)y por vicios ocultos (arts. 1051y SS,,
CCCN), e.tcé-.tera.En lasobligacionesexlege, según un criterio doctrinario(Alterini),
a partir de determinados presupuestosde hecho (v. gr., parentesco, necesidad del
alimentado, etcétera) la ley determina el efecto específico de generar obiigacio-
I Derecho de las obligaciones 87
I --- --- ~-
1 nes, las que tienen carácter innominado. Se tratan, pues, de fuentes de obligacio-
nesde indoie residual: la gran mayoria de ellas encontrarán ta razón de su existen-
cia en las fuentes nominadasque hemos expuesto anteriormente.
I
4. La cuestión de la causa fin en el Código Civil y Comercial.
Las obligacionesabstractas

El Ctidigo Civil y Comercial ha venido a corregir el grave problema rnetodológi-


co que poseia el derogado Código de Vélez Sarsfield, en materia del tratamiento
de la causa fin. Como veremos posteriormente, el Código derogado trataba a la
causa fin dentro del Título 1, "De la naturafeza y origen de lasobligaciones", de la
Sección 1, Parte 1, "De las obligaciones en general", lo cual había motivado un sin-
número de criticas por parte de la doctrina, ya que generó, con ello, la duda res-
pecto a si la causa final era un elemento de ia obligación odet acto jurídico.
Sin embargo, el Cbdigo Civil y Comercial ha puesto punto final a toda discusión
doctrinaria, a! dejar en claro que la causa final no es un elemento de la obligacibn
sino de1actojur;dico (con excepción de for actosabstractos-cfr. art. 2 8 3 4 . Su tra-
tamiento está emplazado en la Sección 2" del Capítulo 5 referida a la causa de los
actos jurídicos, definiendo el art. 281, contenido en ella, que: "La causa es el fin
inmediato autorizado por el ordenamiento jurídico que ha sido determinante de
la voluntad. Tambien integran la causa losmotivos exteriorizados cuando sean Iíci-
tos y hayansido incorporados a/ acto en forma expresa, o tácitamente si son esen-
ciales para arnbas partes".
Asimismo, el art. 282que legisla en tornoa lapresuncióndecausa, similar atart.
500del Ciidigoderogado, despeja toda duda en cuantoa que esta referido a la cau-
safin. u

En el Código Civil y Comercial la única causa que puede ser considerada como
eiemento externo de la obligación es la causa fuente, que ya hemostratado prece-
dentemente, y a la cual se refiere el art. 726 del CCCN.
En la obligación, el elemento teleoiógico es únicamente el interésdelacreedor,
que indudablemente integra el objeto {Bueres), en conjunción con la conducta del
deudor, tal como surge de la letra del art. 725 (Ossola).

a) Lar principaks posturas dacMnarias


en torno a la causa final

Pese a no ser considerada un elemento de la obligación, haremossimplemente


nsucintoanálisisdetasprincipalesteoríasquesehan formuladoen torno a lacau-
fin tantoen el Derecho nacionalcorno en el comparado, locualcontribuyea rati-
ar dicha conclusiDn.
88 Carlos A. Calvo Costa

1 - El causalismo clásico y el anricausaiismo.


Posturas, críticas y discusiones

Uno de los primeros exponentes de la teoria de l a causa fue Dornat. Su postura


-que se apartaba del comentario de ios textos realizados por el Corpus luris Civi-
lisdei Derecho romano- era novedosa y para explicarla sevalió de ca-tegoriascon-
tractuales:
a) En los contratos bilaterales, ei fundamento (o causa) de la obligación para
una de las partes es la obligación de la otra.
6 ) En los contratos reales, la causa de la obligación del Ynico deudor radica en
la entrega de la cosa.
c) En toscontratos gratuitos, ia causa es un motivo justo y razonable, comoser
en la donación un servicio prestado al donante o un merito del donatario.

Losanticausalistasle han formulado severas y variadas criticas.

a) No puede efectuarse una noción general y uniforme de i a causa, puesto que


esta adquiere diferentes significados según el tipo de contrato de que se trate.

b) Dornat ha despreciado en su Eeoria a la voluntad como soporte causal, en el


afán de intentar brindar una explicación racionalista de la causa, aplicable al acto
sobre la base de.,.esquemasuniversales, perennes y objetivos (Ripert y Boulanger).
Además, se le critica que una obligación necesita mecánicamente Ia presencia de la
otra, sin que porellosedigaqueambassonfines;en eseesquemaqueplanteaDomar
no se relaciona la voluntad con la obligacibn (o la prestadbn), en el sentido que esta
dltima sea querida par aquella voluntad. Una cosa es pensar que la causa es la obli-
gación correlativa y otra distinta que la causa es el fin de que esa obligación se cree.

c) La clasificación de Domat se refiere a los contratos constitutivos de las rela-


ciones obligatorias, pero no invoiucra a los contratos que modifican o extinguen
obligaciones,

d) Dornat manifiesta que la causa es un requisito esencial de la obligación, no


diferenciando al contrato de la obligacidn: en virtud de ello, la causa se predica
tanto del negocio como de la obligación como si se trataran de lo mismo.

e) Uno de los más ackrrimos anticausalistas ha sido Planial, quien ha proferido


numerosascriticasa la doctrina formulada por Dornat, aI expresar que la causa clá-
sica era falsa e inútil.
Es falsa en loscontralos bilaterales ya que una obligación no podríaser causa de
la otra desde en momento en que ambas nacen al mismo tiempo, puesto que si
nacieran en forma separada no existiría la tal mentada dependencia entreambas.
Dicha falsedad también se da en los contratos reales puesto que la entrega de la
cosa noes la causa fin de la obligación sino la causa fuente de laobligación rectitu-
toria. Por íiltimo, advierte la misma falsedad en los contratos gratuitos, toda vez
que el animus donandi vacío o despojado de motivos Trascendentes carecería de
valor instrumental por ausencia de motivos causalizadoc.
Es inútil debido a que:
1, Si en los contratos bilaterales la causa para una de las partes es la obligación
de la otra, y viceversa, dicha causa se confunde con el objeto.
2. En los contratos reales, es inútil hablar de causa puesto que ella se confun-
de can la forma, la cual fue considerada por Dornatcomo un elemento cons-
titutivo equivalente a la fuente.
3. En los contratosgra'íuitos, ia causa esinútil puesseconfundecon el consen-
timiento, ya que si falta el elemento el acto provendría de una persona des-
provista de razón.

Finalmente,cabe mencionar a Pothiercoma unode Iosdefensoresdeicausalismo


clásico, aunque con ajgunas modificaciones a la teoría que anteriormente había ela-
borado Domat. Pothier abandona la clasificacióntripartita utilizada por aquel y dis-
tingue solamente a los contratos en onerosos y gratuitos, manifestando que en los
primeros la causa del compromiso que contrata una de ias partes está en lo que la
otra le dé o se compromete a darle, rnienfrasque en los gratuitos, la causa radica en
el animus donandide quien lo otorga, alejado de toda otra motivaciónconcreta.

2 - El causalismo moderno: distintas posturas


En el neocausalismo o causalismo moderno, se han fomulado cuatro corrientes
que poseen diferencias enTre ellas:

rb / - Corriente subjetivo-objetiva
Sostenida por Capitant, este autor defiende un concepto abstracto de causa.
Según su criterio, la finalidad -que el es cumplimiento, es decir el propósito de
cada contratante de obtener la prestación prometida- no seagota en el rnornen-
to de la celebracidn del negocio, sino que se proyecta sobre fa etapa de producción
Ios efectos del mismo, erigiéndose de tal modo en un elemento Suncionai. Se
serva, pues, en Capitantque distingue entre ia causa y el motivo del negociojurí-
ico, ya que este dltimo es un factor psicológico que no integra !a voluntad (ni la
ausa) y, por ende, no posee la calidad de elemento constitutivo del acto.

li - Corriente objetiva
rigen de esta corriente -que aglutina a varios defensores- es atribuido a
; !a nota distintiva de la postura de este autor es que marca un distancia-
90 Carlos A. Calvo Costa

miento entre lavoluntad y la finalidad, dado que en iá gran mayoría deloscasos no


existe r.elaci6nalguno entre ambos elementos.
No obstante ello, Betti -quien también se enroia en esta corriente- se aparta
de esta línea de pensamiento, al estimar que la causa, al presentarse como una
figura uniforme y constante en todos los actos, constituye regularmente la inten-
cien práctica a la que se dirige la voluntad de las partes: por ende, la causa y la
voluntad son dos facetascorrelativas del negocio y no contrastantes. Para Betti, sin
embargo, la causa debe ser apreciada externamente con prescindencia del sentir
de las partes; ella constituye un fenbmeno social mas que un fenómeno jurídico.

l(1 - Corriente subjetiwista


Lasdistintasreoríasque integran esta corriente asimilan a la causa con los moti-
vos que han determinado la voluntad de las partes (pero no al simple motivo sino
al móvil causalizado), siendo necesario que ella sea común en tos actos bilaterales.
Sus defensores (Diez- Picazo, ~ o s i e~turras~e)
t asimilan también a la finalidad abs-
tracta con el objeto del negocio celebrado.

1V - Corriente dualista
Está compuesta por teorias quesurgen de la confluencia de las posturas subje-
tivas y objetivas en torno a la causa; se enrolan dentro de esta corriente las teorías
esbozadas por Josserand, Ripert y Boulanger, Marty y Raynaud, en Francia, y por Bor-
da y Videla Escalada en el Derecho argentino.

3 - Elsincretismocausal

También se ha elaborado en la doctrina una postura neocausalistallamada sin-


crética, que se ha esmerado en diferenciar a la causa final del objeto del negocio
jurídico.
Segun esta postura (sostenida entre otros por Roca Sastre y Puig Brutau), /a cau-
sa es ta razón de serjurídica del negocio. Desde el punto de vista objetivo, ello se
manifiesta como el propósito común y recíproco de los contratantes de obtener el
cumplimiento integro de los respectivos planes de prestaciónsupuestosenel inicio
del negocio; por lo cual, la causa es estructural, ya que se evidencia en el momento
de la génesis del acto, es decir, en su celebración. Desde el punto devista subjetivo,
ia causa esta conformada por los móviles o motivos determinantes de la voluntad
jurídica;solose atienden para elloa los móvilescausalizados,considerándosetales
a los que sean esenciales, comunes a ambas partes en los actos bilaterales o unila-
terales onerosos, y que hayan sido exteriorizados.
Asimismo, se sostiene que en [os negocios gratuitos la causa se nutre con el fin
inmediato que sirve de elementocalificador (causa objetiva) ycon el móvil especí-
ficoque indujo al agente a celebrar el acto (causa subjetiva).
En el Derecho argentino, además de Videla Escalada, ha sido Bueres uno de los
incipales defensores de la autonomía de la causa en relación con la voluntad y
objeto del actojuridico, manifestandoademásqueaquelia no puede ni debe
nfundida con ninguno de losotroselementos esencialesdel negociojurídico.
a al respecto quesi se la enfoca en su faz abstracta (fin típico), la causa se dis-
de la voluntad jurídica, pues esta se evidencia y agota geneticamente, al
nstituirseel acto, mientrasque lacausa, funcionalmenteconsiderada,permane-
lterada durante toda la etapa de producciónde efectos del negocio. Asimis-
asostenido Bueres que los móviiescausaiizados (finalidad concreta) no resul-
rnprescindibles para la conformación del acto, ya que pueden o no estar pre-
en él (si están deben ser exteriorizados para ser válidos): esta es la circuns-
que permite diferenciar a la causa de[ objeto del negociojurídico, dado que
timo es un elementoestructural del negocioque no puede faltar nunca.

6) l a causa fin en el derogado Código Civil de Véles Sarrfield

in de no caer en reiteraciones innecesarias, remitimos a lo que expresáramos


en cuanto a destacar que la causa fin no es un elemento de las obligaciones,
el acto o negocio jurídico, por lo cual estimamos quedebe ser estudiada en la
ho civil y no específicamente en la atinente al Derecho de

S lasobras existentessobre la materia, se hace referencia


I Código Civil argentino trataba a la causa final en los arts. 500 a
ulo 1, "De la naturaleza y origen de lasobiigaciones", de
i, "De lasobligaciones en genera!"), utilizando una cuestionable
doiogia, ya que -estimamos- debería haber sido tratada en la Sección 11,
o II, Libro II, correspondientea los actos jurídicos o bien en !a parte referida a
ontratos. Debemos destacar, como agudamente advierte Pizarro, que los arts.
a 502 del CCson tomados casi literalmente de los arts. 1 131 a 1133 del Code de
poleon, artículosque han sidoaprehendidospor la doctrina francesa romo refe-
35a la causa del acto jurídico y no de la obligación (no podemos soslayar que en
digo Civil francésse tratan en formaconjunta lasobligacionesylos contratos).
el análisisqlie hemosefectuadodetodas las posturasdoctrinarias
ado en torno al valor practico que realmente adquiere la causa
ndizó el arduo debate en torno a ella entre los causalistas, anti-
ausalistac), !o cierto es que únicamente el art. 499 del derogado
a la causa fuente, mientras que los arts. 500 a 502 eran normas
¡entesa la causa fin (en este mismo sentido: Borda, Busso, Colmo,Alterini -

ado CCestaba referido a la preruncibn de causa, Dicha nor-


Aunque la causa no esté expresada en la obligación, se @e-
92 Carlos A. Calvo Costa

sume que existe, mientras el deudor no pruebe lo contrario". Queda claro, a nues-
troentender, que la norma estaba referida a aquellas obligacionesdocumentadas
(que constaban en un instrumento), aunque también resultaba de aplicación a
aquellas que resultaran ser reconocidas por el modo indicado por ei art. 1190 del
CCreferido a la prueba de los contratas (es decir, por confesión de partes, judicial
o extrajudicial, por juramento judicial, por presunciones legales o judiciales o por
testigos), aunque en este iiltimosupuesto fa carga de fa prueba de la causa pesaría
sobre el acreedor. De este modo, una vez acreditada la existencia de la obligación
debia presumirse la existencia de la causa fin, ya que nadiese obligabasin un pro-
pósito~ una razón; aunque, es dable mencionar, se trataba de una presuncióniuris
tantum, ya que el deudor podria probar que no la poseía.
El art. 501 del CCse encontraba referido a la falsedad de causa. Disponía tex-
tualmente la norma que: "La obligaciónserá válida aunque lacausa expresada en
ella sea falsa, si se funda en otra causa verdadera". Este articulo legislaba el
supuesto en el que una obligación documentada expresaba una causa que es
simulada; en dicho caso, la obligación sería valida si la causa falsa o simulada se
fundaba en otra verdadera. Ciaro está que, como requisito ineludible devatidez,
la simulacidn debia ser licita y relativa. Además, era pacífica la doctrina en cuanto
a considerar quequien alegaba que la causa fin expresada era simulada era quien
cargaba con la prueba de la causa verdadera: es decir, era el deudor quien debía
acreditar la existencia de una falsa causa, y si lograba acreditarla, podría aún e¡
acreedor probar en sentido contrario, es decir, que la causa de la obligación era
licita y verdadera.
El art, 502 def CCse encontraba referido a la ¡licitud de la causa. El texto nor-
mativo expresaba que: "La obligación fundada en una causa ilícita, es de ningún
efecto. La causa es ilícita, cuando es contraria a las leyes oal orden publico". Esta
disposición del COdigo Civil, como lo manifiesta la absoluta mayoría de la doctri-
na, guardaba íntima relación con lo dispuesto por el art. 953 del CC referido al
objeto del acto jurídico y al requisito de su licitud. En el caso del art. 502 del CC,
debemosaciararque por aplicación del art. 5OOdel CCia causa fin se presumía lici-
ta, por lo cual para poder determinar su iljcitud esta debía ser probada: una vez
probado que la obligación poseía una finalidad ilicita, inmoral, contraria ai orden
phblico o a las buenas costumbres, podría ser nula o anulable, segUn el caco (cfr.
arts. 1044 y 1045, CQ.

c) las obligaciones que nacen de los actos abstractos

Existen en nuestro Derecho actos abstractos, esdecir, aquellos cuya virtualidad


ec independiente de la causa fin (AIterini); ellos son generadores de obligaciones
que pueden ser exigidas judicialmente haciendo abstracción de la causa final del
acto jurídico que les da nacimiento.
Derecho de las obligaciones 93

Se refiere a los actos abstractos el art. 283 del CCCN, que dispone que: " l a ine-
xistencia, falsedado ilicitud de la causa no son discutiblesen elacto abstracto mien-
tras no se haya cumplido, excepto que la ley lo autorice".
En el acto abstracto, toda discusiOn en torno a la carencia, ilicitud o falsedad de
ia causa fin no es admisible, ya que el deudor está compelido -en principio- a
umplircon la obligación que de él nace.

"Juan" es e l portador de un cheque por $25.000 que ha sido emitido por "Pedro".
Juan" puede presentarlo al cobro en la ventanilla del banco y la entidad bancaria
ebera pagárselo si no hay fondas suficientes para ello, por ejemplo, "Juan" podrá
iciar un juicio ejecutivo tendiente a su cobro, mientras que "Pedro" nada podra
egar como defensa durante el transcurso del juicio ejecutivo en torno a la causa
inal del acto que originó la ernisibn del cheque; ello asi, ya que no puede discutirse
causa de/ incWrurnentoen los procesos judiciales ejecutivos. Cualquier discusibn en
orno a la validez de la causa del cheque deberA ser ventilada en un juicio ordinario
osterior quedebería miciar "Pedro" (deudor del cheque) contra "Juan" (portador

Sin embargo, ello no quiere decir que la obligación que nace de un acto abs-
racto carezca de causa. Toda obligación posee una causa, y las que nacen de actos
abstractos tambikn deben poseerla. Como bien lo remarca Busso, la admisión del
acto abstracto "tiene por finalidad defender la seguridad jurídica de terceros de
buena fe que se hallan vinculados a una relación no constituida por ellos. En tales
condiciones, y con relación a esos terceros, la ley dispone que el acto sea tratado
con independencia de la causa". En t a l sentido, el deudor de una obligación abs-
tracta (libradorde un cheque o un pagaré) debe curnpIir con elfa(v. gr., pagarle al
portador del documento que puede ser un tercero ajeno a la relación obligatoria),
pero luego tendrá la facultad deexigir la repeticibn de lo pagado por ella, si iogra
acreditar la carencia, ¡licitud o falsedad de la causa fin del acto generador.

g 5. Reconocimiento de obligaciones
a) Concepto

El reconocimiento puede constituir una causa fuente de las obligacianes y tam-


ién considerarse comprendido dentro de la categoría "declaración unilateralde

El art. 733 del CCCN establece que: "El reconocimiento consiste en una maní-
stación de voluntad, expresa o tacitaf por /a que el deudor admite estar obligado
Cumplimiento de una prestación ".
Estimamor que se trata de un acto juridico por el cual el deudor admire estar
igado en razón de una obligación existente, siendo de gran utilidad práctica
94 Carlos A. Calvo Costa

cuando esta no hasido instrumentada por las partes o bien, cuando habiendo sido
documentada se ha extraviado el instrumento correspondiente.

6) Legislación comparada

El reconocimiento de las obligaciones también ha sido objeto de tratamiento


en distintas legislaciones, resultando ser las mas relevantes las disposiciones del
Código Civil alemán y del francés.
El BGB alemán legisla al reconocimientocorno título o instrumentoconstiruti-
vo de la deuda, por lo cual le atribuye la virtualidad de ser creador de obligaciones
($5 780y781), nosiendo, pues, un medio de comprobaci6nde una obligación pre-
existente. El reconocimiento se erige de tal manera en un modo de creación de
obligaciones, ya qué a través de él se designa a un acto abstracto (incausado) por
el cual un sujeto admite adeudar a otro una suma determinada, constituyéndose
de esa forma en deudor de este. Idéntico efecto constitutivo se le otorga en el
Código Suizo de las Oblígacionesde 1912 (artc. 17 y 18). Se trata, en definitiva, de
un reconocimiento abstracto, constitutivo de deuda, que sirve de fundamento
por s l solo para el nacimiento de la obligación,'prescindienda totalmente de la
causa.
El Code francés, en cambio, hace referencia a éI en el art. 1337 (Desactesr4rog-
nitifs eetonfirmatifs), y lo concibe como instrumento o título de la deuda. Es decir,
lo caracteriza como un documento cornprobatorio que integra las disposiciones
sobre la prueba escrita. No obstante ello, el iinico efecto que produce el reconoci-
miento es la interrupción de la prescripción(art. 2248), puesto que se exige que el
instrumento sea completado con la prueba de la preexistencia de una obligación.
Así lo dispone el citado art. 1337 ("Los actos de reconocimientono dispensarán de
la presentación del titulo primitivo, a no ser que su tenor no fuera especialmente
relatado. Aquello que exceda de lo que contuviera el titulo primitivo, o que conc-
te como diferente, no tendrá ningún efecto ..."). Siguen esta misma concepción el
Código Civil italiano (art. 2720) y el Código Civil español (art, 1224). Se trata, en
definitiva, de un reconocimientocausal o declarativo, ya que exige siempre la pre-
sencia de ta causa eficiente de la obligación reconocida y cumple la funcion de
medio probatoriodeella; es decir, laobligación debe existir con anterioridad aque
se efectúeel reconocimiento.Vélez Sarcfield, inspirado especialmente en tas ense-
ñanzasde Zachariae, también adaptóesta postura en tornoal reconocimientoy la
plasmo en el Código Civil argentino.

c) Naturalera jurídica del reconacimieneo

Se han elaborado diversas teorías en torno a la naturaleza jurídica del recono-


cimiento de las obligaciones.
erecho de las obligaciones 95".
,~
.-,"

Cierta doctrina afirma que se trata de un hecho jurídico (fundada en lo dispues-


por art. 896 del CCde Velez Sarsfield, similar al actual art. 257 del CCCN) al cual
le asigna virtualidad para producir un determinado efecto (Acuña Anzorena),
ro sector mayoritario, en e! cual nos enrolamos, determina que el reconoci-
ento es un verdadero acto jurídico unilateral (art. 259, CCCN), ya que posee e!
rácter de un acto voluntario licito que persigue una determinada finalidad jurí-
ca como es admitir Ia existencia de una obiigación ysometerse a susconsecuen-
Spota, Boffi Baggero, Llambías, Salvat, Alterini, Pizarro). Para un tercer grupo de
ión (Borda, Busso), se considera que si bien el reconocimiento reviste e! carac-
e acto juridico en la gran mayoría de las ocasiones, tam bién puedetratarse de
ho jurídico cuando quien reconoce la obligación no persigue ia finalidad de
cir una consecuencia jurídica, io que ocurre (según sus defensores) cuando
ianteel reconocimientose produce la interrupción de ia prescripción más alla
uequien loerniti6 no haya querido provocar dicha consectiencia.

d) Caracteres
Ei reconocimiento presenta las siguientes característicasque merecen ser des-

Es un acto unilateral, dado quesolo requiere de fa manifestaciónde la voluntad


del deudor que lo realiza, prescindiendo totalmente de la intervención del acree-
or de la obligación. En apoyo a esta postura, debemos destacar que no resulta
enester quee! reconocimientodel deudor este dirigido al acreedor, sino que-por
contrario-puede efectuarse sin que estesea el destinatario de la manifestación
voluntad del deudor en tal sentido (u. gr., si el deudor efectúa el reconocimien-
en un testamento).
Es exclusivamente declarativo, puesto que a través de el no 5e constituye nin-
na obligacion,sino que tan solo e l deudor manifiesta estarabtigadoen razón de
na relación jurídica que existe en forma previa a su manifestacióndevoluntad. Al
Specto, resulta coherente pues lo dispuesto por el art. 735 del CCCN en cuanto
ispone que: " S i el acto del reconocimiento agrava la prestación original, o ia
difica en perjuicio del deudor, debe estarse al título originario, si no hay una
va y lícita causa de deber".
s irrevucabie, ya que una vez emitido por el deudor, este no puede retrotraer
oluntad y dejarlo sin efecto. Ello, claro está, en tanto y en cuanto el reconoci-
nto nacea parte integrante de otro acto jurídico que resulte ser revocable por
ncia (v. g r,, un testamento -art, 2462, CCCN-). Es de interpretación restringi-
e en caso de duda habrá de estarse por la inexistencia del reconocirnien-
do a que de otro modo se presumiría la existencia de la obligación (lo cual
aria con el principio del favordebitorisque analizamos al referirnos al vincu-
ico corno elemento de la obligación).
96 Carlos A. Calvo Casta
-",.- -- -,. +."-...

e) Forma

Estimamosquelaregla general esla libertaddeformas (cfr. art. 284, CCCN),des-


de el momento en que el Código dispone que el reconocimiento puede realizarse
en forma expresa o tácita, razón por la cual no habria motivo alguno para exigir
una formalidad determinada.
No obstante esta disposicionde caracter general, el reconocimientodebe efec-
tuarse utilizando la forma prescrípta por la ley para el acto constitutivo. De tal
modo, si para conformar un determinado acto jurídico se exige un instrumento
público, cualquier reconocimiento que se haga de una obligación emanada de el
también deberá realizarse bajo dicha formalidad (arg. art. 285, CCCN). Estimamos,
pues, que el reconocimiento integra el caracter de acto accesorio al que hace refe-
rencia esta norma, por locual le resulta de aplicación. Debernosaclarar,sin embar-
go, que deomitirsee16torgamientode escritura pública en talescasos, quien efec-
túa e[ reconocimiento en instrumento privado quedará obligado a otorgarlo en
instrumento pirblico.

f) Clases de reconocimíento

El reconocimiento puede ser efectuado de modo expreso o tácitamente; eiio


así, toda vez que el Código Civii y Comercial considera al reconocimiento no tanto
como documento sino como acto comprobatorio.
Habrá reconocimiento expreso cuando el deudor lo realiza con la intención de
dejar asentado la existencia de !a obligación. En este caso, el art. 734 del CCCNdis-
pone que: "EI reconocimiento puede referirse a un título o causa anterior". Sin
embargo, no podemos soslayar que ei Cúdigo Civil y Comercial ha insertado como
novedad en el mismo art. 734, que el reconocimiento "también puede constituir
una promesa autónoma de deuda".
Consideramos que la norma ha mejorado notoriamente la redacción de! dero-
gado art. 722 del CC, ya que en él se imponía a titulo imperativo que constara en el
acto de reconocimientola causa de la obligación original, su importancia y el tiern-
po enque había sido contraída. Ello resultaba contradictorio, ya que la omisión de
losrecaudosmencionadosenla norma no podía nunca acarrearla nulidaddel reco-
nocimiento, aunque s i debilitar su prueba. De no ser así, no habría lugar para el
reconocimientotácito que síadmitíael art. 720 del CCdeVélez Sarsfieldy que aho-
ra admite también el art. 733 del CCCIV. Finalmente, estimamos que, a tenor de lo
dispuesto por el art. 726del CCCN, cuandoelart. 734serefiere a Iacausa, esa la cau-
sa fuente, esdecir, al hechoantecedentequejustifica la existencia de la obiigación.
E l reconocimiento tácito, en cambio, es aquel que surge de la propia conducta
del deudor que evidencia ¡a existencia de la obligación y su carácter de obligado
por elia, aun cuando aquel no ha efectuado manifestaciónalguna en t a l sentido.
Constituyen para fa doctrina y la jurisprudencia actos de reconocimientotácito: los
Derecho de las obligaciones 97
"-&~- -~ .~.-..-....

pagos que realiza el deudor; las gestionesextrajudiciales para fijar el monto de la


deuda, la promesa de indemnizar a la víctima de un hecho ilícito, etcétera.

g) Requisitos
Toda vez que hemos considerado al reconocimiento como un acto juridico, es
idente que él debecumplir con todoslosrecaudosexigidos para laconformación
aquel,.
Estimamos, pues, que el acto de reconocimiento requiere:
. La declaracibn de voluntad del deudor, es decir, que ella sea realizada con
discernimiento, intención y libertad, y libre de todo vicio.
2. Que la voluntad sea manifestadade modo apropiado (v. gr., en instrumen-
to público para aquellos actos jurídicos que requieran ser instrumentados
de tal modo para su validez).
3. Que el sujeto que realiza el reconocimiento, sea una persona plenamente
capaz (de ejercicio y de derecho) para cambiar el estado desu derecho. Si el
reconocimiento se efectúa a traves de un representantevoluntario (v. gr.,
mandatario), este deberá poseer un poder especial para reconocer obliga-
ciones anteriores al mandato no siendo ello necesario cuando las obliga-
ciones a reconocer sean de fecha posterior al otorgamiento del mandato.
4. Que la causa final del acto de reconocimientosea lícita (arg. art. 281, CCCN).
5. Que sea efectuado en la forma lega{ prescripta en aqueiloc casos en los cua-
les la ley imponeque el reconocimiento cumpla con una formalidad deter-
minada (v. gr., reconocimiento de obligaciones nacidas de actos jurídicos
instrumentados en escritura pública).

hl Efectos
Los principales efectos que se le asignan al reconocimiento en nuestro Código
Civil y Comercial son !os siguientes:
El reconocimientose erige en un medio de prueba de exceiencia respecto a
la existencia de la relación jurídica obligatoria. Por lo tanto, una vez que es
efectuado, el acreedor quedará habiiitadoa ejercer los mecanismos legales
que se encuentran a su disposición a fin de obtener el cumplimiento de la
obligación (art. 730, CCCN: ejecución forzada, ejecución por otro a costa del
deudor, etcétera). Debemos reiterar que e! reconocimiento solo admite la
existencia de la obligación pero no la crea, por lo cual ri el acto del recono-
cimiento agrava la prestacibn original, o la modifica en perjuicio del deu-
dor, debe estarse simplemente al titulo primordial, si no hubiese una nueva
y lícita causa de deber (art, 735, CCCN).
98 Carlos A. Calvo Costa

El reconocimiento interrumpe la prescripciOn de la acción, tal como lo


determina el art. 2545 del CCCN: "E/ curso de la prescripción se interrumpe
por el reconocimiento que el deudor o poseedor efectúa del derecho de
aquel contra quien prescribe ". Ello así, toda vez que la manifestaciónrecog-
noscitiva que efectúa el deudor evidencia que se someterá a la obligación,
borrando en consecuencia, cuaiquier inactividad en la que haya incurridoet
acreedor en cuanto a !a exigencia del cumplimiento de tal deber. Sin ern bar-
go, es de destacar que el reconocimiento no borra los efectos de la prescrip-
ción ya cumplida: para que ello pudiera producirse, el deudor debería
renunciar expresamentea losefectosde la prescripción quese ha cumplido.

i) Comparacibn con otras figuras

El reconocimiento no debe ser confundido con ciertas figuras jurídicas con las
cuajes guarda cierta afinidad, como ser:

1 - Con la renuncia
Esta implica la abdicación de un derecho y resulta revocable hasta tanto no sea
aceptada par el beneficiariodeella (art.947, CCCRI);en cambio, e{ reconocimientoes
-por regia general-irrevocable y no implica renuncia alguna por partedei deudor,

2 -- Con la transacción
Si bien esta también es de efecto declarativo como el reconocimiento, S? dife-
rencia de este en que la transacción es un acto jurídico bilateral que requiere que
ambas partes participen del acto realizándose concesiones recíprocas, modifican-
do de tal modo la retación originaria. Ello no ocurre con el reconocimiento, que
adernhs de ser unilateral del deudor, no modifica en absoluto la obligación pree-
xistente reconocida.
3 - Con la confirmación
Mientras la confirmación está orientada a subsanar un vicio de un acto jurídico
a fin de tornarlo válido, el reconocimientosolo está referido a la existencia de una
relacian jurídica obligatoria sin manifestar nada en torno a su validez y eficacia.

4 - Con la novación
Esta supone la creación de una obligación nueva extinguiendo la anterior que
le sirve de causa; el reconocimiento,en cambio, mantiene intacta la obligación pri-
mitiva a la que solo inviste de mayor eficacia probatoria (Llambias).
Capitulo II
Efectos de las obiigecione~

g 6. Efectos de las obligaciones


en general
a) Noción. Efectos con relaciun
al acreedory al deudor

uando mencionamos a los efectos de las obligaciones, hacemos mención a las


nsecuencjas que se derivan de la relaciónjurídica obligatoria, Dichas consecuen-
s se proyectan con relaci6n al acreedor a través de una serie de dispositivos que
le brindan a fin de que este ~ u e d aobtener la satisfacción del interés que persi-
e a través de la obligación, y con relación al deudor garantizándole la posibili-
d decumplimiento de la prestación asumida.
ucho se ha discutido en la doctrina respecto al significado real que tiene la
minaci6n "efectosde lasobligaciones", Al respecto, esdabfe destacar que la
ctrina española moderna (flernández Gil, Puig Brutau) ha considerado que con
1 denominación solo se hacía referencia a las cuestiones relativas a la ejecución
luntaria, separándola de los medios para la conservación del patrimonio del
udor, Sin embargo, en la doctrina argentina esta cuestión terminológica no
scitó demasiados inconvenientes, ya que si bien los autores ciasicos (Salvat,
aille. Colmo) habían utiiizado el término "efectos" solo para referirse a los
anismos previstos por ei derogado art. 505 del CCde Vélez Sarsfield (equiva-
e al art. 730 del CCCN) con relación al acreedor, con el correr del tiempo, otros
Stas(Flarnbías, Borda), han utilizado dicha denominación para hacer rnenciiin
Consecuencias de las obligaciones, aunque distinguiendo a los efectos de la
ción jurídica obligatoria en principales-normales yanormales- y auxiliares

iendo, pues, esta última línea de pensamiento, efectuaremosnuestro desa-


lo largo del presente capítulo, distinguiendo entre losefectoscon relacien
w d o r y con relación a l deudor.
100 Carlos A. Calvo Corta

Los efectos con relación aI acreedor comprenden:


1. Los efectos principales, que son los mecanismos que el ordenamiento jurí-
dico brinda ai acreedor a fin de que este pueda ver satisfecho el interés lici-
t o al que aspira mediante ta obligación. Estos pueden ser a su vez normales
(cuando dicha satisfacción se obtiene en especie o in natura -art. 730, incs.
a y b, CCCN-) o anormales {cuando se satisface el interés del acreedor por
equivalente -art. 730, inc. c, CCCN-).
Losefectos auxiliares, que resultanser aquellasdispositivos legalec con que
cuenta el acreedar a fin de mantener incóiume e íntegro el patritnonio de
su deudor. Ellos le permitirán asegurar el cobro de su crédito: comprenden
a lasacciones de integración (simulación, acción de declaración de inoponi-
bilidad -por fraude-, directa, subrogatoria, etcétera), los privilegios y ef
derecho de retención, las medidas cautelares (embargo, inhibición general
de bienes, anotación de la iitis, prohibición de innovar, prohibición de con-
tratar, entre otras), etcetera.

Asimismo, los efectos con relacibn al deudor están referidos a todos los dere-
chosque posee elsolvensantec, durante y después del cumpfimienta, tos queceran
detallados a la largo del presente capítulo.

-
Cumplimiento esponrhneo
Ejecucibn forzada
Ejecución por otro
Principaies

1". Anormales indemnización

Efectos
r Embargo preventivo
lnhjbicián general de bienes
con relación Medidas Anotacjbn de la Iitis
al acreedor precautorias 1 Prohibiciónde innova!
1 Prohibición de contratar
/- Interventión judicial

r Accibn de simulación
Acciones de
integración
y deslinde
11 Accion subrogatoria
Acción directa
accion de oposición de entrega
1- de bienesa herederos
Derecho de las obligaciones 101
-~ - -U- -" , "
-
-

Es frecuente que seconfundan los efecTos de iasobligaciones con los de loscon-


tratos-como Io hizo el Code francés-, ya que ambos son esencialmente diferen-

Los efectos de [oscontratos (y rnisampiiamente, de losactosjurídicos) apuntan


primordialmente a crear, modificar, transmitir o extinguir obligaciones; a trav6s
del contrato generalmente se da nacimiento a una relación jurídica entre las par-
tes. Es indudable, pues, que el contrato esfuentedeobiigacionec, resultandoserla
ligacibn, en consecuencia, un efecto propio y natural del contrato (v. gr., es as!
mo a partir de! contratode locación de un inmueble, se genera la obligación de
o del alquiler por parte del locatario y la del locador de entregar la cosa alqui-
a y de garantizar al inquiiino el uso ygoce pacífico de ella durante todo el plazo
e dure la locación).
Los efectos de las obligaciones son las concecuencias que se derivan de la rela-
ción jurídica obligatoria, que consistirán -tal como lo hemos mencionado prece-
dentemente- en esa serie de mecanismos legales que se le brindan al acreedor a
fin de que este pueda obtener la satisfacción del interés perseguido en la obliga-
ción, manteniendo para ello la incolumidad del patrimonio del solvens, y con rela-
ion al deudor en la garantía brindada a este a fin de posibilitarle el cumplimiento
e la prestación asumida.

bl Entre quienes se producen los efectos


de las obligaciones

Los efectos de las obligaciones son de carácter relativo, dado que solo habrán
de producirse entre las partes (acreedor y deudor), y también en caso de transmi-
sión, alcanzan a sus sucesores. Tal como lo establece el nuevo Código Civil y Comer-
cial no confiene una norma expresa en tal sentido como sí la poseía el Código Civil
de Vélez Sarsfield (en el derogado art. 503),es evidente que ello no ha cambiado.
Constituye una novedad importante introducida por el CCCN, en materia de
efectos de ias obligaciones, lo dispuesto para el caso de actuacidn de auxiliares, en
razón de lo cual se ha establecido el principio de equiparación, como bien !o deter-
mina el art. 732: "El incumplimiento de las personas de las que el deudor se sirve
Para l a ejecución de la obligación se equipara alderivado delpropio hecho delobli-
ado". Debe quedar claro, a nuestro entender y a fin de evitar equívocos interpre-
Eivos, que quien incumple la obligación es siempre el deudor, ya que la norma
plemente refiere que cuando el solvens se sirve de auxiliares o sustitutos para
jecutar la prestación adeudada, la conducta de estos se equipara a la del deudor.
De lo expuesto precedentemente -que guarda arrnonia con lo establecido en
sarts. 1021 y 1024 del CCCNen materia contractual-se desprende lógicamente
la obligación -por regla general- no tiene efectos respecto de terceros,
ptoen los rasos previstos por la Iey(cfr.art. 1021, CCCN). Advertimos, pues,que
102
-~.&- -.-
Carlos A. Calvo Costa
--
los terceros no pueden verse afectados por una relación jurídica obligatoria res-
pecto de la cual son ajenos. En razón de este principio general, es de destacar que
la obligación no produce efecto directo respecto de los terceros, en el sentido que,
verbigracia,el acreedor no puede exigir el curnpiimiento de la obligación a un ter-
cero ajeno a la relación jurídica obligatoria.
Solamente por excepción puede serle opuesta una obligación a un tercero,
como sucede en el caso de fa obligaciones de dar, cuando el deudor ha contraído la
obligación de entregar una misma cosa frente a dos acreedores diferentes: en tal
caso, el acreedor de la entrega que no ha recibido efectivamente la cosa, debe res-
petar ei mejor derecho del otro acreedor de buena fe que s i ha recibido el objeto
(cfr. art. 756, CCCN).
Ejemplo:
"Juan" le vende su biblioteca a "Pedro", pero también se la vende a "Manuel". Si
"Juan" efectuara la entrega de la biblioteca a "Manuel" y este ignorara que ella
había sido vendida previamentea "Pedro" (lo cual denota su buena f e en la obliga-
ción), "Pedro" -quien resuita ser un tercero en la relacibn jurídica obligatoria con-
venida entre "luan" y "Manuel"-debe respetar e l mejor derecho de "Manuel" res-
pectode la posesión de la cosa. Quedará, pues,facul~adoademandar a "luan" por la
reparación de los daños que le ha provocado dicho incumplimientode la obligación,
pero no podrá afectar el derecho de "Manuel" respecto de la biblioteca recibida.

En cuanto a los efectos de las obligaciones, cabe efectuar algunas considera-


ciones:
l . Se consideran partes no solo a quienes actiian en nombre propio en la rela-
ción juridica obligatoria, sino también a aquellos que invistenel carácter de
representanteslegalesoconvencionalesdelacreedorylo del deudor y actúan
en nombre de sus representados.
Los sucesoresson aquellos a quienes se les transmiten los derechos de otro,
de modo tal que pueden ejercerlo en adelante en su propio nombre. En
razón de eflo son continuadores de la posición jurídica de las partes de una
obligación, tal comosedesprende de la aplicación iógica de lodispuesto por
el art. 1024 del CCCN en materia contractual: "Los efectos del contrato se
extienden, activa y pasivamente, a lossucesores universales, a no ser que las
obligaciones que de é/ nacen sean inherentes a la persona, o que la frans-
misión sea incompatible con la naturaleza de la obligación, o esté prohibi-
da por una cláusula delcontrato o la ley". La sucesión -tal como io analiza-
remos en el Capítulo 1V de esta obra-puede efectuarse por acto entre vivos
o morfis causa, asi como también a título universal-cuando se transmite
todo el patrimonio del causante o una partealicuota de este (sor0 concebi-
ble en sucesiones rnortis causal-, o bien a título singular -mortis causa o
Derecho de las obligaciones
- -.""
103
v.-"--""- -
&

por acto entre vivos- como puede ser el caso de una cesión de derechos o
de un Iegadode un crédito determinado.

C) La obligación y los terceros

1 - Estipulación en favor de terceros

Dispone el art, 1027 de! CCCN que: "Si el contrato contiene una estipulación a
r de un tercero beneficiario, determinado o determinable, el promitente le
ere los derechos o facultades resultantesde lo que ha convenido con el esti-
ante. EI estipulante puede revocar la estipulacionmientras no reciba l a acepta-
del tercero beneficiario;pero no puede hacerlosin la conformidad delpromi-
nte s i este tiene interésen quesea mantenida. El tercero aceptante obtiene direc-
mente los derechos y las facultades resultantes de la estipulacióna su favor. Las
cultades del tercero beneficiario de aceptar la estipulación, y de prevalerse de
la luego de haberla aceptado, no se transmitena sus herederos, excepto que haya
ula expresa que lo autorice. La estipulaciónes de ínterpretacibn restrictiva".
sta disposición habia sido cuestionada por la casi totatidad de la doctrina
entina en razón de su deficiencia metodológica,ya queVélez Sarsfield la había
colocado dentro de la Sección Primera del Libro Segundo (titulada "De lasobliga-
ciones en genera!"), cuando metodológicamente pertenece al ámbito de los con-
tratos, como acertadamente el Cddigo Civii y Comercial la ha ubicado.
Esta norma está referida a la estipulación en favor de terceros (o contrato a
favor de terceros como lo denomina Alterini), que presenta la siguiente peculiar¡-
dad:se trata de un contrato por el cual una de las partes-denominadapromiten-
te- se obliga con otra parte -llamada estipulante- a cumplir con una determi-
nada prestación en beneficio de un tercero -beneficiario-.
En este supuesto, el tercero beneficiario en favor de quien se ha establecido la
prestación se erige en acreedor de la obligación nacida de dicha relación contrac-
tual, en tanto y en cuanto, se cumplan con los siguientes recaudas: a} e[ tercero
beneficiario debe aceptar la ventaja que se le ha conferido en su favor por dicho
Contrato, ya que no puede serle impuesta fart, 1545, CCCN);y, b}dicha aceptación
debe notificarla al promiten&, dado que es este quien se ha obligado2 cumplir la
Prestación a favor del tercero beneficiario, antes de ser revocada {arts. 975, 979 y
98 1, CCCN).

"Ricardo" y "Marcelo" convienen que este último efectuará la construcción de un


quincho en la casa de "Carolina". En tal supuesto, "Carolina" (beneficiaria) debe
aceptar lo que "Ricardo" (estipulante)y "Marcelo" (promitente) han pactado, ytam-
bién notificar su aceptación a '"arcelo" -que es quien se ha obligado a realizar la
prestación en su favor-antes de que este pueda revocar su decisión.
104 Carlos A. Calvo Costa

Este supuesto establecido por el art. 1027 del C C ~ Nen


, nada contradice lo que
hemos expuesto en torno al alcance relativo de los efectos de las obligaciones (es
decir, que se dan entre acreedor y deudor), toda vez que si bien el beneficiario es
un tercero, a! aceptar la prestación a realizar en su favor deja de ser tal para con-
vertirse en cicreedor de la obligación (Pizarra-Vallespinos), dado que tanto 41 como
el estipulante pueden exigir al promitente su cumplimiento.
Por otra parte, aun cuando existen discrepancias doctrinarias respecto al
momento en que nace el crédito del beneficiario en este supuesto, estimamos que
dicho nacimiento se produce en el mismo insrantedel otorgamiento del acto, aun-
que este estará afectado por una condición suspensiva que será la aceptación del
beneficiario y su notificación af promitente antes de su posible revocación.

Pueden constituiccasos de estipulación en favor de terceros:


a ) La relación jurídica triangular existente entre un establecimiento asisten-
cial (clinica, sanatorio), los médicos que trabajan en él y el paciente: en tal
supuesto, se considera que el establecimiento es el estipulante,el médico el
promitente y e! paciente el beneficiario(Buere5,Alterini, BustamanteAlsina).
También nosotros nos hemos expedido en idéntico sentido en trabajos
anteriores.
b) El caso del seguro de vida, en donde ei estipulante es el asegurado, el pro-
mitente 1.a compañía aseguradora y el beneficiario fa persona indicada por
eI asegurado para percibir la indemnización en caso de fallecimiento de
este ultimo.

2 - Contratos a nombre de un tercero


Dispone el art. 1025 del CCCN que: "Quien contrata a nombre de un tercero solo /o
a Higa si ejerce su representación,A falta de representaciónsuficiente el contrato
es ineficaz. La rafificaciónexpresa o .tacita del tercero suple la falta de representa-
ción; la ejecución implica ratificación tácita ".
De eltose desprende que solo un representante(legal o voluntario) puede rea-
lizar un acto jurídico a nombre de otro: en ta] supuesto merece destacarse que el
representante no será parte sino su representado, quedando este último compro-
metido en razón de lo actuado por aquel en su nombre.
De no tenerse dicha representación, lo obrado por quien celebra el acto a nombre
de otro será ineficaz, a no ser que el tercero ratifique lo actuado por el supuesto
representante.

3 - Contratacibna cargo de un tercero


Este es un supuesto particular, que está contemplado por el art. 1026 de[ CCCN
que determina: "Quienpromete el hecho de un tercero queda obligado a hacer lo
onablernenle necesario para que e/ tercero acept.e la promesa. Si ha garantiza-
que la promesa sea aceptada, queda obligado a obtenerla y responde perso-
mente en caso de negatjva ".
En tal caso, uno de loscontratantesse obliga en nombre propio a la realización
un hecho por parte de un tercero; queda claro pues que si el tercero no acepta
ho cargo, nada puede exigirle el acreedor de dicha relación jurídíca al tercero
rticipa de la obligaci6ny no puede ser constreñido a aceptar
impone-, sino a! deudor que le ha prometido -y even-
- la prestación por parte de quien es ajeno a esa relación

eptada dicha promesa de cumplimiento por parte del ter-


porado a la relaciónjurídica y obligado frente al acreedor
ición juridica a la del deudor de ia obligaci6n.

d) Tiempo de producción de los efectos

btigaciónpueden suceder en momentos diferentes, dadoque


en operar desde el mismo instante del nacimiento de la relación jurídica ocon
momento, Envirtud deellos, pueden ser clasificados losefec-
S con relación al tiempo be producciónen:

1 - inmediatos y diferidos

Son inmediatos aquellos que se producen desde el mismo instante del naci-
iento de la obligación, dado que no están sometidos a modalidad alguna ya que
bligacion es pura y simple. En cambio, son diferjdos aquellos que se postergan
1 tiempo, por estar sometidos a alguna modalidad, comoser un plazosuspen-
(art. 350, CCCN) que provoca la inexigibilidad de la prestación hasta que él no

2 - lnstanthneosy permanentes
Son instantáneos los que se agotan en una Unica prestación, dado que el pago
e realiza en un Ynico momento(por ejemplo, en una obligación de dar cosa cierta
efectos se agotan con la entrega de la cosa, dado que en ese instante el deudor
a y se libera), En cambio, son permanentes aquellos que se extienden a lo largo
1 tiempo, pudiendo ser, a su vez:
a) De ejecucidn continuada, cuando la prestación no se agota en un Unico acto
(v. gr., el deber de custodia dei garajista respectodelvehiculo dado en depó-
sito debe ser cumplido en todo momento).
De ejecucidn perkdica o de tracto sucesivo, cuando la ejecucibn es distri-
buida o reiterada en fracciones de tiempo separadas y distribuidasen irker-
106 - . -m
-- ,
Carlos A. Calvo Costa
-.

vafos(v. gr., el locatario debe abonar el alquiler mensual al locador del 1" af
S de cada mes durante los 24 meses de duración det contrato de locaci6n).

5 7. Efectos con relación al acreedor

e Efectos principales

1 - Concepto. ¿Existe preferencia de los efectos normales


respecto del efecto anormal?

Tal como io analizaremos detalladamente en el CapítuloV al cual remitimos, el


pago voluntario por parte del deudor es el cumplimiento por excelencia de la obli-
gación, y por ende, su modo de extincion natural. Elio asi, puesto que a través del
pago se pone fin a la relación jurídica obligatoria de manera normal y completa,
debido a que el acreedor ve así satisfecho e l interés que había tenido en miras al
contraer la obligación.
El art. 865 del CCCN,define al pago como "elcumplimiento de la prestación que
constituye el objeto de la obligación". En definitiva, habrá cumplimiento volunta-
rio de la obligación cuando el deudor ejecuta voluntariamente la prestación debi-
da a favor del acreedor, lo que comporta, contemporineamente, la extinción de fa
obligación.
Sin embargo, no siempre el deudor cumple voluntariamente con la prestación
asumida en la 0bl'/~aci6n+ En razón de ello, ytal como lo hemos mencionado al ini-
cio del presente capitulo, el acreedor se encuentra facultado a hacer uso de una
serie de mecanismos que la ley le brinda a fin de poder obtener la satisfacción del
interés que espera obtener mediante el cumplimiento de la obligación (efectos
principales), ya sea en especie (efectos normales) o por equivalente (efectos anor-
males). Eltoasí, puestoquesiendoel derecho decrédito un derechosubjetivo,la ley
le brinda al acreedor un poder de actuación desde el mismo momento de su naci-
miento para poder obtener la satisfacción del interés comprometido en la obliga-
ciDn: así, el accipiens posee un poder de agresión sobre el patrimonio del deudor
en caso de incumplimiento por parte de este último.
Estos efectos principales emanados de la relaci0n obligatoria, reiteramos,
deben distinguirse de losdenominadosefectos auxiliares, debido a que-como lo
hemos ya mencionado- estos últimos tienden Unicamente a proteger la integri-
dad del patrimonio del deudor a fin de garantizarle el cobro del crédito al acci-
piens.
tia sido también motivo de discusión en nuestra doctrina si existe un orden de
prelación para la utilizacion de las vías previstas por el ordenamiento jurídico (es
decir, s i la ejecución forzada debe intentarse antes de solicitar el acreedor el id
quod interest o contravalor dinerario), o si, por el contrario, ello resulta indiferen-
t e para el acreedor quien puede optar por reclamar lo que más convenga a cusinte-
reses. Nada establecia al respecto el Código Civil de Veiez Sarsfieid y tampoco lo
hace ei actual Código Civil y Comercial.
Pues bien, existeen nuestro paísuna postura arraigada en loscivilistas tradicio-
nales (Elarnbias, Buso, Colmo) que se han hecho eco de teorías expuestas por juris-
tas extranjeros (Santos Brir en España y Mateaud en Francia),que determina que el
acreedor debe necesariamente agotar los mecanismos de la ejecución específica
de la obligación a fin de intentar ver satisfecho su interés en especie, y solo en caso
de que ello no resulte posible, recién quedaría habilitado para reclamar el idquod
interesf queactuaría en el casocomosustitutode aquella. Argumentan en favorde
dicha posición que la pretensibn de cumplimiento tiende a que el acreedor obten-
ga la plenacatisfacciónde su interés mediante la ejecución de la prestación; en con-
secuencia, solo cuando el hecho prometido ha devenido imposible por causas
imputables al deudor, el acreedor queda habilitado para obtener dicha satisfac-
ción de su interks por vía sucedanea. Se sostiene además, que la ejecución ecpecífi-
ca se convierte en el modo mhs apto e idbneo de protección de! credito en caso de
ausencia de cumplimientovoluntario, y esademás el masjusto en pos de satisfacer
cualitativamente el interés del acreedor, comparada con la indemnizacion de
daños y perjuicios o con la resolución contractual.
Este ha sido el criterio que había adoptado la Cámara Nacional de Apelaciones
en lo Civil en el failo plenario "Cazes de Francino, Arnalia c. Rodríguez Conde, Ma-
nuel" del 3 de octubre de 1951, cuando el voto del doctor Ramiro Podetti -citan-
do a Colmo- determinó que "( ...) los aludidos principios señalan cómo las con-
venciones se hacen para cumplirse, cómo el cumplimiento supone la efectiva pres-
tación debida, y cómo el acreedor no ha contratado daños e intereses, sino una
prestaciiin dada, este no puede ser obligado a recibir una indemnización en lugar
del cumplimiento de !a obligación, siempre que, claroestá, no sedemuestreque la
persona del deudor es indispensable (...) E l acreedor, tiene derecho, en cualquier
obligación, de compeler al deudor a que le cumpla lo prometido;si este nocumple,
osi para ello fuera menester la compulsión personal (cosa que nuestra ley excluye,
como las de todo el mundo civiiizado), el acreedor se hace procurar por otro, a cos-
ta del deudor, lo que este debe; y si ni ello es posible (la intervención personal es
insustituible: se trata de un artista de renombre, etcétera), entonces viene como
~~iuciónsubsidiaria y última, la de los dañosy perjuicios (art. 505)". Este criteriode
preferencia de la ejecución específica sobre la indemnizaciónde daños y perjuicios
ha sido estabrecida -aunque con algunas variantes- en el Código Civil italiano
b t s . 1218,2930 y 29331, en e! BGB alemán (9 833) y de manera menos rígida en el
Código Civil francés (art. ? 142).
Sin embargo, en nuestro paisse ha ido imponiendo una postura rnásflexibleori-
da en el Derecho español, que pone especial énfasis en que cualquier deter-
cion al respecto debe ponderarse a partir de lo más conveniente a los intere-
el acreedor. En tal sentido, se sostiene que en función de su interés, podra ei
108 Carlos A. Calvo Costa

acreedor elegir entre intentar el cumplimiento forzoso de la obligación (ya sea en


forma directa o por un tercero a costa del deudor), o bien reclamar una indemni-
zación dineraria, atendiendo primordialmente a lo más conveniente a sus intere-
ses ysintener queseguir un orden de prelación preestablecido (Verdera Server). En
el Derecho argentino esta postura fue seguida entre otros por Pizarroy Vallespinos,
la que compartimos en un todo puesto que estimamos que, por ejemplo, frente a
un incumplimiento relativo por parte del deudor{v.gr., mora), esel acreedorquien
puede determinar con un criterio mayor de justicia si esa prestación cumplida
defectuosamente por el solvenr;resulta o no apta para satisfacer su interés una vez
que el deudor no la ha cumplido en término,

2 - Efectos normales o necesarios

los efectos normaies-orientados a que el acreedor pueda obtener en especie


la satísfacciCIn de su interés- pueden iograrse de tres modos:
a) El primero de ellos se da a través del pago o cumptimiento voluntario por
parte del deudor de fa prestaciiin adeudada -tal como lo mencionamos
anteriormente (art. 865, CCCV)-, aunque también puede darse satisfac-
ción al interés del acreedor en el supuesto ddp pago por subrogación (arts.
914, y SS., CCCN),en donde quien paga es un tercero quien desinteresa al
acreedor, yen razón de ello, sustituye a este en la obligacibn que lo une res-
pecto del deudor, En este Ultimo caso, la obligación no se extingue sino que
subsiste ahora entre el tercero que ha efectuado el pago (y ha ocupado el
lugar del acreedor desinteresado) y el deudor. Debemosaclarar que el pago
espontáneo por parte del deudor no es mencionado dentro de los efectos
de las obligaciones por la gran mayoría de los autores nacionales en razón
de queef Código Civif y Comercia{no le brinda tratamiento expreso en este
ámbito (tampoco fo hacia el Cddigo Civil de Vélez Sarsfield), ya quese trata
deunfenómenojuridico que pasa inadvertidoal no requerir la intervención
de lostribuna/es,puestoquemedianteel pagovoluntarioyecpont6neopor
parte del deudor este provoca la extincion de la retacion juridica obligato-
ria y su consecuente liberaci8n.
b) De no obtener por tales medios el pago de lo adeudado, el acreedor puede
emplear "los medios legales para que el deudor le procure aquello a que se
ha obligado" (at-t. 730, inc. a, CCCN). De tal modo, ante el incumplimiento
voluntario del deudor, puede el acreedor acudir a los organismos jurisdic-
cionales a fin de que-con el auxilio de la justicia-procure obtener forza-
damente aquelloque el deudor te debe.
c) O bien, también tendrá el acreedor el derecho para "hacerselo procurarpor
otro a costa deldeudor" (art. 730, inc. b, CCCN),
i - Ejecución forzada
o10 hemos mencionado precedentemente, en el eventual caso que ia pres-
no sea voluntariamente cumplida por el deudor, et acreedor gozará de Ia
lidad de compelerlo al cumplimiento a través de la ejecución forzada de la
igaciirn (art. 730, inc. a, CCCN), y en caso de resultar esto imposible, en agredir
atrimoniodelsolvensa findeobtener por equivalente lasatisfacción desuinte-
(art. 730, inc. E, CCCN).
bien hablamosdeejecuciónforzada de la obligación, debemosaclarar-como
hemos analizado en el Capítulo I de esta obra- que la responsabilidad del
r no puede admitir quese ejerzan medidascompulsivasque sobre la faz físi-
deudor, dado que esta terminante vedado el uso de fuerza sobre su persana ;
e quedar claro, pues, que la responsabilidad del deudor ante el incurnplimien-
la obligación y toda ejecuci6nforzadaque se reaiicecontra él, debe estar cen-
sobre su patrimonio y no sobresu integridad psicofísica.
o debemos olvidar que no es admitida en nuestro derecho la prisiónpordeu-
s, la que si bien existí6 antiguamente y convivió durante un carto lapso con el
igo Civii, fue derogada de nuestro ordenamiento jurídico mediante la ley 514
romutgadael 4de junio de 18721, habiéndoceta mantenido en su momento única-
t e para los cacos de quiebra fraudulenta. Por otra parte, es de destacar a fin de
ar confusiones en torno a ello, que si el deudor de una obligación es colocado
rlsidn lo será por haber cometido un deiito penal y no por haber incumplido
reiacionjurídica patrimonial.
ra bien, el art. 730, inc. a) del CCCN, faculta al acreedor a "emplear los
legales para que el deudor le procure,aquello a que se ha obligado". No
stante la letra de la norma (que essimilara lo que disponía el ai-t. 505, inc. 1" del
derogado), algunos autores nacionales (Busso, Lafailte, entre otros) habian
anifestado que debería interpretarse la expresión "se ha obligado" que reza el
kuio por "está obl;gado", ya que así quedarían abarcadas en el contexto deI
ecepto legal la totalidad de las obiigaciones a cargo del deudor, cualquiera sea
ufuente, comprendiendoasíalas contractualesya las extracontractuates.No obs-
nte ello, el C ~ d i g oCivil y Comercial no ha receptado tal sugerencia y ha mante-
o la redacción original de Vélez Sarsfield en ese aspecto.
A través de la ejecución forzada, el ordenamiento jurídico le brinda af acreedor
osibilidad de ejercer acciones judiciales tendientes aobtener la ejecución de la
gacion, mediante la obtencibn compuisivadel bien que constituye e! objetode
reslacidn. Claro está que para que ello pueda llevarse a cabo, el acreedor debe
tar con el auxilio de la jus~iciay de la fuerza pública, ya que nadie está autori-
O a ejercer justicia por mano propia: es por eso que-como expresa Llarnbías-
ntencia judicial que deciara el derecho del acreedor es susceptible de cum-
manu rnilifari, de ahí el nombre de cumplimiento forzado que recibe esta
ación de los derechos del acreedor".
110
,- .,-" ,.-.~-
Carlos A. Calvo Costa
- m -

Es decir, debe quedar claro que el acreedor -pata hacer uso de esta facultad
compulsiva sobre el deudor-debe promover una acción judicial de cumplimiento
contra este a fin de que le sea impuesto al solvens en forma coactiva E.! comporta-
miento debido. En dicho proceso, el juez deberia comprobar-en principio-si la
pretensión del acreedor es admisible y luego del dictado de un pronunciamiento
judicial que lo considere procedente, reci4n quedará habilitado el acreedor para
iniciar la ejecucióncompulsiva de la prestación a cargo del deudor.

Limitaciones a /a ejecución fouzada


Esta facultad del acreedor de obtener el cumpiimiento de la prestación median-
t e la ejecución forzada no es absoluto, y reconoce excepciones diferentes según la
naturaleza de la obligación de que se trate.

- limitaciones en las obligaciones de dar. La ejecución forzada de la obliga-


ción puede llevarse a cabo-verbigracia- mediante el embargo ysecuestro de la
cosa, o también, a traves del desalojo del deudor del inmueble que ocupe ilegiti-
mammte. Pero es indudabie que, para que ella pueda llevarse a cabo, deben con-
currir tres recaudos insoslayables:
a) l a cosa debe existir, ya que de lo contrario no podra efectuarse la ejecución
forzada. Puede ocurrir que la cosa se haya perdido fortuitamente (arts.
1730y 1733, CCCN) o bien por culpa del deudor: en el primer caso la obliga-
ción se extinguirá por imposibilidad de cumplimiento, mientras que en el
segundo supuesto la cufpabiiidad del deudor en la perdida de la cosa pro-
voca que este se vea obligado a indemnizar al acreedor por las pérdidas e
interesesque ello Ic haya producido (art. 955, CCCN),
6) La cosa debe estar en elpatrimonio deldeudor, es decir, los poderesde agre-
sión del acreedor estarán limitadosa que el titular del derecho real de domi-
nio sobre la cosa siga siendo ei deudor. Queda claro, pues, que no procede-
rá entonces la ejecución forzada si la propiedad de la cosa a ejecutar ha sido
transferida previamente a un tercero adquirente de buena fe ya títuloone-
roso: en t a l caso, el acreedor solo pudra reclamar al deudor una indernniza-
ción por pérdidas e intereses (v. gr., no procede ejecutar una condena de
escrituraciOn de un inmueblesi este ha sido previamente enajenado por el
deudor a un tercero de buena fe y a titulo oneroso, sino que en tal caso ef
acreedor podrá únicamente reclamarle la indemnización dineraria por los
daños que le ha ocasionado por elio).
c) La cosa debe estar en posesión del deudor, puesto que la ejecución forzada
no puede ser llevada a cabo contra terceros. Como ejemplo de ello, puede
ocurrir que si bien el deudor es dueño (art. 1941;CCCN) y la cosa está en su
patrimonio, haya un tercero que ejerza su tenencia (arl. 1910, CCCN),quien
no puede ser desposeído por el acreedor hasta tanto no se ventile en juicio
quién tiene mejor derecho sobre la cosa.

- Limitacionesen lasobligacionesde hacer. El acreedor podrá llevar a cabo la


cución forzada pero no podrá para ello ejercer violencia sobre la persona deu-
or,Si bien el Código Civil y CornerciaI no contiene una norma expresa en tal senti-
omosí lo tenia el Código Civil derogado en el art. 629, ninguna duda cabe que
o principio subsiste y que sería reñido contra !os principios generalesdel dere-
y de orden natura!, y también contra las normas que regulan los derechos
manos en general, admitir io contrario. Queda claro, pues, que ante el incum-
iento del deudor de una obligación de hacer, puede entonces el acreedor
amarsu cumplimientoforzadoconesa única limitación; en este mismosentido,
erte Busso que no puede el acreedor reclamar directamente la indemnización
añosy perjuicios por el incumplimiento, yaquea él se le adeuda un hechoy no
suma de dinera, siendo viable el cumplimiento por equivalente en dinero
ndo la ejecución forzada 5e torna imposible de llevar a cabo.
problema se va a originar sobre todo en aquellas obligaciones en las cuales el
oadeudado noesescindible de la persona del deudor (comoel casode lasobli-
aciones intuitupersonae), en donde la imposibilidad de violentar la vol untad del
lvenr para que realice la actividad prometida provoca que el acreedor deba con-
tentarse Únicamente mediante el reclamo de una indemnización dineraria por los
daños queet incumplimiento le ha ocasionado.

- Limitaciones en las obligaciones de no hacer. Definidas en el art. 778 del


CCCN, estimamos que deben ser asimiladas a las obligaciones de hacer en cuanto
a las limiraciones que presentan a la ejecuciiin forzada, dado que no podrá ejer-
cerse violencia sobre la persona del deudor. Poniendo a salvo tal circunstancia,
consideramos además por nuestra parte que para que proceda la ejecucion for-
zada, la obligación de no hacer de be ser de carácter permanente, puesto que si se
trata de una de efecto instantáneo y el deudor hubiese realizado la conducta en
infracción a la abstención asumida en la obligación, ha existido incumplimiento
absoluto de la obligación y solo ella puede resolverse mediante una indernniza-
ción dineraria por los dahosque el incumplimiento ha ocasionado (en este mismo
tido: Pizarro - Vallespinos).

1) Sera de caricter permanenteia obligación de un inquilino de un iocai comercial de


no instalar en dicho inmueble una juguetería durante los tres añosque dura e! plazo
contractual (ante su violacibn, pues, puede llevarse a cabo !a ejecución forzada posi-
bilitando que el acreedor obtenga por parte de ia justicia una sentencia que ordene
la clausura del local).
112 Carlos A. Calvo Costa

2) En cambia, sera de carácter instantánea la obligación,'deuna persona de no viajar


en el vuelo 6845 de tberia que parte el 23 de octubre de 2015 a las 18:00 hs. con desti-
no a Madrid (ante su incumplimiento, no habr6 posibilidad aiguna de promover una
ejecucion forzada de la obiigación). Finalmente, es de destacar que el art. 514 del
CPCCNpreve un supuesto de ejecución forzada de una obligación de no hacer, al dis-
poner que: "Si la sentencia condenare a no hacer alguna cosa, y el obligado la que-
brantase, elacreedor tendrá opridn para pedir quese repongan lascosasal estado en
quese hallaban, sifueseposibie, ya costa deldeudor, o queseieíndemnícen losdaños
y perjuicios, conforme a /o prescripto en elartículo anterior".

11 - Ejecucion por otro


El art. 730, inc. b) del CCCNexpresa que el acreedor tiene la facultad de hacerse
procurar por otro el objeto de la obfigación a costa del deudor, autorizándolo de
tal modo a recurrira la actividad de personas extrafiar a la relación jurídica obfiga-
toria para poder satisfacer su interés (cfr. también art. 776, CCCN). Ello, claroestá y
tal como !o analizaremosseguidamente,en tanto y en cuanto el hecho pudiese ser
ejecutado por una persona distinta del deudor (es decir, que no se trate de obliga-
ciones intuitu personae).
Ahora bien, como lo dice el texto de ia norma, la ejecución por otro que obten-
ga el acreedor sera a costa del deudor, por lo cual podrd rembolsar de este /os gas-
tos que haya teni,do que efectuar en razón de dicha ejecución por una persona dis-
tinta; ello sin perjuicio de la indemnización que pueda reclamarle el accipiens en
razón de! dañoque pudo haberle irrogado en raziin de la mora en el cumplimiento.

11. 1 - Límitaciones a /a ejecución por otro


También en la ejecución por otro encontraremos limitaciones para que pueda
llevarse a cabo, según sea la naturaleza de la obligacion involucrada:

- limitacionesen las obligaciones de dar. En las obligaciones de dar cosas cier-


tas que se encuentran en poder del deudor, ia ejecución por otro no podra llevarse
a cabo toda vez que es el propio deudor el único que puede realizar dicha entrega.
En tal caso, puede el acreedor iinicamenteforzar el cumpiimiento del deudor acu-
diendo a la ejecución forzada prevista en el art. 730, inc. a) del CCCN, pero no hacer
cumplir dicha entrega por otra persona. La única posibilidad que podría presen-
tarse entai caso esque la cosa cierta a entregar estuviera en poder de otra persona
distinta del deudor y que este la entregue al acreedor, lo cual resulta posible. Si se
tratara de una obligación de género, resulta posibfe acudir a un tercero para su
cumplimiento, puesto que este podrá obtener una cosa equivalente a la conveni-
da, quedando obligado entonces eI deudor a pagarle al acreedor el costo de ella.
También en el caso que se trate de cosas fabricadas en serie (v. gr. autombviles O
E Derecho de las obligaciones 113
4 --- "-

km), ya que el duefio de esta-V. gr., el fabricante o el vendedor, que es un tercero


respecto a la obligación convenida- la entrega ai acreedor.

- limitaciones en las obligaciones de hacer. Es posible el cumplimiento por


otro (cfr. art. 776, CCCN), siempre que no se trate deobligacionesintuitupersonae,
I cornoio hemos mencionado precedentemente. Es decir, quesalvo dichasupues-
es factible que una persona diferente al deudor pueda realizar la actividad pro-
etida por este al acreedor en la obligación convenida (v. gr., pintar una casa,
vantar un muro, sembrar un campo, etcétera).

Limitaciones en las obligaciones de no hacer. Como regla general no se con-


be la ejecución por otro, toda vez que la abstención debida es personal del deu-
r (Alterini). Sin embargo, se considera que ella resulta procedente cuando la
ervención del tercero esté destinada a destruir lo que el deudor haya realizado
infracciun a la abstención prometida (ari. 775, CCCN), como puede ocurrir, ver-
cia, si el deudor ha construido una pared en un inrnuebte alquilado cuando
a una prohibición para elloemanada del contratode locación, y antesu nega-
de restituir las cosas a su estado anterior, el locador se vale de un tercero que
ice la tarea de demolición de io construido por el deudor.

11.2 - Necesidad de autorizaciónjudicial previa.


Excepciones

Para que el acreedor de ia obligación pueda acudir a la ejecución por otro de la


prestación a costa de! deudor, requiere necesariamente de una autorización judi-
cialprevia en tal sentido.
Para ello, el juez debe constatar previamente la verosimilitud de ia pretensión
del acreedor (si es que no ha habido todavía condena contra el deudor, pues de
otro modo ello estaría ya acreditado), y este deberá acreditar ante ei magistrado
ademasdel incumplimiento la justificación para acudir al auxilio de un tercero,
La autorización podria recabarse en ei ámbito de una audiencia judicial, en la
cual se produciria la prueba a fin de acreditar los extremos antes mencionados. Al-
gunosautores han expresado que lo ideal en estecasoesque el deudorquededirec-
tamente vinculado con el tercero para que en definitiva este pueda reclamarle en
rma directa los gastos devengados para cumplir con la obligación, de modo que
teasuma lasconsecuenciasdis~aliasacdesuincumplimiento(Pizarro-Vallespinos);
osotros consideramos, sin embargo, que ello resultaría prácticamente imposible
e llevar a la práctica, puesto que resultaría muy difícil que un tercero se avenga a
se en acreedor directo de un deudor que no le brinda ninguna garantia de
limiento, y que prescinda del acreedor en esta relacián triangular.
smo, es de destacar que cuando existen razonesde urgencia puede elacre-
scindir de la autorización judicial para llevar a cabo la ejecución por otro
114
.-'--- ,-' ~"-.+,".~-
Cariar A. Calvo Costa
,M-,--

de la presTación, dado que la demora -en tal caso-'agravaría los daños que ha
provocado el incumplimiento del deudor. Sin embargo, estimamos que a fin de
lograr el reembolso, deberá efectuar luego el acreedor acreditar ante el juez los
motivos y las razones de emergencia que lo llevaron a acudir a la figura de una per-
sona distinta del deudor para llevara cabo la ejecucion de fa obligación,

Ejemplo:
"Alberto" ha contratados un plomero para que a l día siguiente le repare una perdí-
da en un caño que le ha provocado una mancha de humedad en e l techo de su cocina,
habiéndole entregado un anticipo de dinero para la compra de materiafes.El plome-
ro no concurre el día establecido. Ni siquiera fos insistentes llamados telefónicos de
"Alberto" logran hacerlo cambiar de actitud, Finalmente, a los pocos dias ei techo
comienza a tener desprendimientos y se provoca una gotera, por lo cual "Alberto" se
ve obligado a reparar ella de urgencia, caso contrario los dafios serán aún mayores.
En este caso, y ante esta emergencia, podri "Alberto" acudir a los servicios de otro
plomero y luego pretender ef reembolso de parte del primero.

Sinembargo, encuanto al reembolso, la doctrina nacional efectúa unadiferen-


ciación segiin se haya requerido o no autorización judicial previa:
a) S i existe autorizaci6n previa por parte de un magistrado, el acreedor puede
reciamarfealdeudor la totalidad de toque ha invertido para llevara cabo la
ejecución por otro, toda vez que a! haber sido autorizado por el juez para
llevar a cabo la ejecución indirecta de la obligación, también se lo ha auto-
rizado a invertir hasta fa suma que constituye el tope de la pretensión (v. gr.,
el juez io ha autorizadoa gastar hasta $6.000para edificar un quincho en el
jardín del fondo de la casa del acreedor; en tal caso, puede reclamar dicha
suma al deudor incumplidor).
6 ) Si no existe autorizaciiin judicial previa (v. gr., por haber mediado razones
de urgencia), deberá acreditar luego en la instancia judicial que lo que ha
invertido para llevar a cabo la prestación por otro se ajusta a Derecho y ha
sido razonable de conformidad con losvalores en plata al momento de rea-
lizarla (es decir, que si invlrtio en exceso a ello, el juez puede autorizar el
reembolso del deudor solo por un monto menor quese ~tjustea tales pará-
metros).

Todas estas compiicaciones de reembolso de lo pagado a un tercero y del cobro


posterior al deudor, es lo que generalmente provoca que los acreedores intenten
resolver la obligación mediante el efecto anormal previsto en el art. 730, inc. c),
CCCN (indemnización dineraria) prescindiendo de esta posibilidad de ejecución
indirecta de la obligación.
3 - Efectosanormales de las obligaciones
ispone el art. 730, inc. c) del CCCN que podrá el acreedor "... obtener del deu-
as indemniraciones correspondientes.. . ".
uando esto sucede, ingresamos decididamente en la etapa de la responsabili-
(o haftung para los alemanes), dado que se producirá la reacción del ordena-
nto jurídico frente al incumplimiento del deudor, lo cual impide que este pue-
ar satisfacción al interés del acreedor a través del pago de ia presracibn que
umido en la obligación.
cir, ante la imposibilidad de que el acreedor pueda ver satisfechoru interés
pecie, el ordenamiento jurídico le permite la posibilidad de obtener dicha
acción por equivalente, esdecir, mediante el contravalor dinerario de la pres-
(id quodinterest), que no es otra cosa m65 que la sustitución en dinerode ia
ción debida por e! deudor. Por lo tanto, cuando el acreedor no pueda obte-
especie la satisfacción de su interés en la obligación y deba conformarse con
ivalente en dinero hablaremos de efectosanormales de la obligación.
a vez que es.terema ya lo hemos tratado en el Capítulo 1, 5 1, c) al referirnosa
uctura institucionafde la obligación, remitimos a lo que allí hemos expuesto.
piemente, querernos reiterar que según nuestro parecer tanta la ejecución
da como el id quod interest son etapas o tramos de la misma obligación, ya
stamos siempre en presencia del mismo derecho subjetivo del acreedor y del
o deber del deudor;^, únicamente, en caso de tener que efectuarse la ejecu-
ndirecta y obtenerse la satisfacción del interés a través de una indemnización
inero, el derecho del acreedor sufrirá un cambioen su objeto.
al margen, ciaro esta, que el acreedor pueda reclamarle al deudor como adi-
al del equivalente de la prestación incumplida (id quod interest) también la
paración de los mayores daños (rnoratorio o compensatorio, segdn el caso) que
a sufrido con motivo del incumplimiento respecto de lo cual se encuentra facul-
do por el art. 730, inc. c) del CCCN.

g 8. Astreintes o sanciones ~onrninatorias

a) La astreinte como medio de compulsión del deudor.


Concepto, an tecedenles y fundamento

Las astreintesson condenacionesconrninatorias de carácter pecuniarioque los


ces pueden aplicar a quien no cumple con un deber jurídico emanado de una
lución judiciaf -cfr. art. 804, CCCN-.
su etimología, el término astreinte proviene de la locucíón latina adstring re
ngir) que significa "sujetar, obiigar,constrefiir".(;elrata,en definitiva, de una
na impuesta al deudor para que este abone al acreedor la suma en dinero
juez determine, ya sea de modo global, ya sea por cada día, semana o mes de
4 16 arios A. Calva Costa
.,"."---, -"- -.

retardo en el cumplimiento de dicho deber incumplido, a fin de lograr vencer la


resistencia que presenta y forzar su cumplimiento. Algunos autores franceses
(Terre, Sirnler, Lequette) destacan que ellas san susceptiblec de ser impuestas tam-
bién en el caso de las obligaciones de no hacer ante cada infracción constatada a ia
omisión prometida.
Como fundamento de ellas, cabe destacar que mediante su aplicación -no
existiendo la prisión por deudas- se logra compefer a quien no cumple un man-
dato judiciai, toda vez que se argumentaba en favor de este instituto en el Derecho
comparado, ya hacia fines del siglo XIX, que los magistradosdebían estar habilita-
dos para disponer de todos los recursos necesarios para lograr la ejecución de sus
resoluciones, de modo tal que estas no resultaran indiferentes para el obligado ni
una elección decumplirlaso nosegúnsu libre albedrio. En definitiva, lasastreinres
se erigen en un medio lícito de intimidacibn (Malaurie, Aynes, Stoffel Munck), ya
que a través de ellas se logra un modo de coerción patrimonial que persigue una
doble finalidad: por un lado, lograr el respeto del obligado hacia ef mandatojudi-
cial que impuso el deber jurídico, y por otra parte, conseguir que el deudorcumpia
con la prestaciónasurnidaenla obligación.Ambosaspectosde lasastreintes-lograr
el respeto de ia orden judicial y forzar el pago de lo adeudado-son inseparables,
comosi fueranel anverso y el reverso de una moneda. Cazeaux-siguiendo a Josse-
rand- afirma que desde el punto de vista procesal, la coerción patrimonial que
implican las astreintes está orientada a lograr la ejecucidn procesal, haliando su
esencial fundamento en ei poder que tiene el magistrado para hacer cumplir sus
resoluciones. El instituto de las actreintes'cuvosu origen en la jurisprudencia fran-
cesa del rigio XIX, cornenzandosu aplicaciónjudicial en un fallo de 1811 por medio
del cual se impuso una condena de tres francos por día hasta que una personaron-
denada a retractarse lo hiciera, y adquiriendo consagración jurisprudencia! en un
Fallo de la Corte de Casación francesa del 29de enero de 1834, locua! abrióla puer-
ta para quesu aplicación fuera admitida por /a gran mayoría de los tribunatesfran-
ceses inferiores.
Distinta fuesu recepción por partede la doctrina gala, puesto quernuchosauto-
res (Aubry- Rau, Baudry-Lacantinerie,entre otros),quizás influidos por una corrien-
t e exegética, cuestionaron su procedencia ante la falta de sustento legal del insti-
tuto; sin embargo, los tratadistas franceses modernos (Mareaud, Tunc, Josserand,
Planiol), conlinuaron la postura positiva que había expresado Esmein años atrás y
la admitieron como medio de compulsión que podía utilizar el juez para hacer
cumplir sus resoluciones.
Tal como lo mencionarnos, las astreintes alcanzaron consagración legislativaen
Francia recién en 1972 mediante la ley 72.626 del 5 de julio, luego modificada por
la ley 91,650de 1992 (la cual fue complementada por el decr.92.755 del 31 de junio
de 1992). En el Derecho francés, pues, y a la luzde estas normas, las astreintes pue-
den ser aplicadas de oficio por el juezsin necesidad de fundar la resolución que las
pone, según su arbitrio y discrecionalidad;ellas se caracterizan por ser una pena
vada totalmente independiente de la indemnizaci6nde danos y perjuicios. La
distingue entre astreintes provisorias y definitivas (las que deben dictarse
ando como base una astreinte provisoria anterior), y también que el monto de
5 astreintes provisorias será concedido at acreedor.
En el Derecho anglosajón, por su parte, si bien no existen las astreintes, existe
n instituto similar que es el contemptof caurt, previsto para el supuesto en que
a persona desobedezca un mandato judicial. Cuando ello ocurre, es considera-
un desacato a la autoridad judicial y un menosprecio al tribunal. De tal modo,
ando un magistrado ordena al deudor que cumpla con la obligación a su cargo y
te no lo hace, dicha desobediencia le acarrea al infractor la imposición de una
ion disciplinaria y además una sanción económica en favor de la contraparte.
n el Derecho alemán, en cambio, el instituto de las astreintes ha sido recepta-
o por la Ordenanza Procesal Civil (arts.888 y 890), pero con la singularidad de que
I manto que se obtiene a través de ellas no tiene como destinatario al acreedor
no al Fisco. En el Derecho germánico, asimismo, los jueces pueden imponer la
nade prisi6n cuando estimen que la falta deacatamiento al mandato judicial ha

En la Argentina, la aplicaciónde las astreintes, aun cuando no existía regulación


normativa respecto de eilas, fue admitida desde principiosdel siglo XX gracias8 los
aportes de una calificada doctrina (Colmo, Satvat, Lafaifle, Galli, Spota, entre otros)
quejuzgaron que losderechosdebíanser realizadosyqueellasnoeran másque una
manifestaciónde! poder que tenían los jueces para hacer efectivas sus resoluciones.
Con anterioridad a su consagración legislativa a través del derogado Código
Civil de Vélez Sarsfield (seghn reforma introducida mediante ia ley 17.7111, la con-
sagración legisla~ivadel instituto de las astreintes ya era recomendado en nume-
swencuentros yjornadas científicas, pudiéndosedestacareldespacho unánime
poc de su consagración normativa que se emitió en el marco del "111 Congreso
Nacional de Derecho Civil" celebradoen laciudad de Córdoba en 1961.También la
jurisprudencia utilizó estas sanciones conminatorias en situaciones dispersas,
como ha ocurrido en un fallo de la Sala A de la Cámara Civil de 1952 por medio del
cual se impusieronsancionesconminatorias a quien no cumplía con un rkgimen de
visitas establecido en un juicio de divorcio (/A, 1952-IV-9).
Sin embargo, la primera consagración normativa del instituto en nuestro país
ue en el Código Procesal Civil y Comercial de la Provincia de Santa Fe en 1962,
Seguida luego por ei Código Procesal Civil y Comercial de la Nación en 1968, cuyo
t. 37 dispone que: "Losjuerery tribunalerpodran imponersancionespecuniarias
mpulsivas yprogresivas Tendientes a que las partes cumplan sus mandatos, cuyo
porte será a favor de/ litigante perjudicado por el incumplimiento.
Podrán aplicarse sanciones conminatorias a terceros, en 10s casos en que la ley
118--
- "-
Carlos A. Calvo Costa

Las condenas se graduarán en proporción al caudcii económico de quien deba


satisfacerlas y podrán ser dejadas sin efecto, o ser objeto de reajuste, siaquel desis-
fe de su resistenciayjustifica total o parcialmente su proceder".
finalmente, pocos meses despues el derogado Código Civil las había consagra-
do definitivamente en cu art. 666 bis ei que fue prácticamente reproducido en su
totalidad por el nuevo arl. 804det CCCN:"Losjuecespueden imponer en beneficio
del titular del derecho, condenaciones conminatorias de carácter pecuniario a
quienes no cumplen deberes jurídicos impuestos en una resoluciónjudicial. Las
condenas se deben graduar en proporcidn al caudal económico de quien debe
satisfacerlas y pueden ser dejadas sin efecto o reajustadas s i aquel desiste de su
resistencia y justifica total O parcialmente su proceder ...". En su última parte, la
norma agrega que "La observancia de los mandatos judiciales impartidos a las
autoridadespúblicas se rigen por las normaspropias del derecho administrativo".
Como podrá advertir el lector, las astreintes cuentan con una doble regulacidn,
puesto que están legisladasen un C6digo defondoyen otro deforma, lo cualfaci-
lita su puesta en práctica a fin de lograr su objetivo principal que esvencer la resis-
tencia del deudor recalcitrante.
Asimismo, estimamos que para que proceda la aplicación de las astreintes no
resulta menester que se configure una actitud dolosa en et incumplidor-puesto
que ei art. 804 del CCCIV nada dice al respecto-, sino que bastará con el mero
incumplimiento del mandato judicial por parte del obligado, bastando su mera
negligencia. EIJO as;, puesto que si la ley no efectiia ninguna distinción al respecta,
tampoco debemos hacerlo nosotros (r Ubi lex non distinguit, nec nos distinguere
debemus~).

b) Naturaleza jurídica
Ha sido motivo de discusión cioctrinaria -tanto en nuestro país como en el
extranjero- !a cuestión de la naturalezajurídica de las astreintes,
Para algunosautoresfranceses(Josserand), las astreintes son una medida de coerción
patrimonial orientada a lograr la ejecuciún procesal del mandato judicial emanado
de la resolución dictada por ei tribuna! correspondiente,Sin embargo, para los juris-
tas galos modernos(Starck, Terre, Simler, Lequette) se trata de una pena privada, sien-
do actualmente este el criterio que impera en el Derechofrancbs.
En la Argentina, muchos autores han seguido idéntica concepción a la adoptada en
Francia por Josserand, y han sostenido que las astreintec con un medio de compulsión
o coerción patrimonial que pesan sobre el sujeto pasivo de un deber patrimonial
(Llarnbias, Cazeaux), constituyendo una amenaza de sandón discrecional y Futura
(Alterini, Cornpagnucci de Caso).
Por nuestra parte, siguiendo las lineamientos doctrinario5 que consideramos mas
apropiados, estimamos que -al igual que lo ha efectuado.un sector importante de
nuestra doctrina (Mossetiturraspe.Pizarro, entre otros),ytambién una corrientejuris-
119
A
-""
.

nes diferentes: en principio, se erigen


ncion eminentemente conminatoria,
ón judicial una condena pecuniaria a
ndato emanadode ella; pero, a posteriori, ante ei incum-
deber impuesto en la resolución judicial pese a ello, la
que ya deviene irrelevante continuar
n la aplicación concreta de foque has-
nación patrimonial impuesta por una

c) Comparación con otras figuras afines

simismo, debernos marcar nororiasdiferenciacentre lasastreintesyotrasfigu-


pueden resultar afines a ella, como ser la multa civil, la indemni-
y perjuiciosy la cláusula penal.

1 Con la multa civil

as diferencias más importantesson:


) La multa civil importa la sanción a una conducta ya obrada por et deudor (poseen
un caricter eminentemente represivo), mientras que lasastreintesse imponen preci-
samente porque el deudor no realiza actividad alguna tendiente a1 cumplimiento de
aquelloa que esta obligado jsondecaricter conminatorio, puesto que son impuestas
al obligado por no obrar de acuerdo al mandato judicial).
il es impuesta atendiendo a la gravedad del deber infringido por el
cionado; en cambio, las astreintes son determinadas por el juez considerando el
rimoniodel incumplidor y no a la orden judicial incumplida.

2 -- Con la indemnización de danos y perjuicios

Se distingue deesta figura en que:


a) La indernnizacibn de daños y perjuicios es un modo anormai de resolver ia obliga-
cion, yguarcia equivalencia con el dañoefeclcivamentesufrido por el acreedor ante el
incumplimiento del deudor; en cambio, las astreintes no requieren de la existencia
efectiva del dafio-pueden proceder aunque este no se haya aun producido- y son
impuestas por el juez atendiendo al patrimonio del incumplidor (y no a l perjuicio
sufrido por el acreedor).
b) La indemnizacibnfijada en caricter de resarcimiento de dafios y perjuiciostiene el
nitiva y constituye para su beneficiario el caricter de derecho adqui-
la resolución que la determina quede firme (cfr. art. 17, CN); en cam-
s son provisoriar y no definitivas, por lo cual aun cuando hayan sido
tas por una resolución judicial, pueden ser dejadassin efecto por el magistra-
las impuso ante determinadas circunstancias (v. gr,, que el obligado haya jus-
120 Carlos A. Calvo Costa
m
-,-

tificado su conducta acreditando una imposibilidad de cumplimiento: el artista que


alega que no ha entregado la escultura al acreedor en la fecha prometida, puesto que
ha estado internado en un hospital a raíz de una cirugía coronaria, io cual fe impedía
trabajar e inclusive, dar aviso a l acreedor de su situación).

3 -- Con la cláusula penal


Se distingue principaimente en que:
a) Lasastreintessondeterminadaseimpuestasúnicamente por el juez, en cambio, la
clausufa penal es determinada por la voluntad de las partesque la convienen.
b) Las astreintesson impuestassiempreen beneficiodel acreedor; en cambio, !a cláu-
sula penal puede ser convenida en favor de un tercero (no del acreedor).
c) Las astreintessoqsiemprepecuniarias; fa cláusula penal puede consistir en una obli-
gacion de dar, hacer o no hacer y no solamente en l a entrega de una suma de dinero.

d) Caracteres
Las astreintes presentan las siguientes notas distintivas:

1 - Provisionales y revisables
Una vez impuestas por el juez no pasan en autoridad de cosa juzgada. Eilo asi
toda vez que fasastreintes, así como fueron impuestas, tarnbikn pueden ser deja-
das sin efecto por el juez con posterioridad a ello si el incurnplidor desiste de su
resistencia o justifica su proceder (cfr. art. 804, CCCN).Pero cuando nada de ello
ocurre, una vez fijadas definitivamente por el magistrado mediante una resolu-
ción judicial firme, procede su ejecución.

No resarcitorias ni indernnizatorias, dado que buscan vencer la resistencia del


deudor a cumplir con un deber impuesto en una resolución judicial mediante la
imposición de una amenaza patrimonial. Esta imposición patrimonial busca forzar
ei cumplimiento por parte del obligado, bajo apercibimiento de ejecutar las
astreintes que se incrementan a medida que pasa el tiempo y que ef incurnpfi-
miento persiste.
3 - Discrecionales

Son discrecionales del juez en cuanto a su procedencia y a su monto. En conse-


cuencia, será el magistrado quien deberá apreciar libremente la conducta del obli-
gado y su patrimonio al imponerlas. Ello surge claramente de la letra del art. 804
del CCCNcuando en su primera parteafirma que "los juecespusden imponer con-
denaciones conminatorias, pecuniarias, compulsivas y progresivasJ',dando cuenta
121

magistrados para fijarlas discrecional-


concreto, Es importante destacar que las astreintes
uez atendiendo al patrimonio del obligado al cumpli-
fijada como sanción conminatoria es insignificante en
del incumplidor, la finalidad de forzar su curnplirnien-

4 - Pecuniarias
e dinero conforme lodetermina el art. 804

5 - Ejecutables

acreedor puede en determinado momento efectuar la liquidacion de las


aria a fin de obtener el monto que resulte
ue, de no ser ejecutables las astreintes se
tirian en meras condenas ilusorias y carentes de toda utilidad (Llarnbias,
-
ini Ameal - Lopez Cabana, Mosset Iturraspe, Kernelrnajer de Caulucci, Pizarro -
spinos). De tal modo, una vez consentida o ejecutoriada la sentencia que
puso Iasastreintes, estas pueden ser ejecutadas de conformidad con las normas
ocesalesatinentes a la ejecución de sentencias (v. gr., art. 499 y SS., CPCCN).

6 - A pedido de parte
asastreintes no pueden ser pronunciadasde oficio, sino que deben ser aplica-
Únicamente si el acreedor interesado las ha solicitado.

7 -- Progresivasy no retroactivas
as astreintes son impuestas por dia, semana, o mes de atraso en el acatarnien-
rse su aumento si se mantiene la desobe-
-
encia por parte del obligado (Pizarro Vallespinos). Asimismo, toda vez que las
treintes tienen un carácter eminentemente sancionatorio, no pueden ser
ompeler al obligado para que cumpla,
lo haga, por lo cuai solo pueden irnpo-
de la resoiución judicial por parte de

8 - Subsidiarias
as astreintes son subsidiarias? No hay acuerdo doctrinario al respecto. Algu-
utores han sostenido que las astreintes poseen este caricter dado que solo
acudir a ellasante laausencia de otro medio idóneo que posibilite obtener el
habas, Moisset de Espanés). Segiin nues-
122 Carlos A. Calvo Costa

tro parecer (criterio que también sostienen LlambÍAr y Borda, entre otros), las
astreintesno son subsidiarias, toda vez quesu aplicación no esta condicionada por
la falta de otrasvías idóneas para obtener el cumplimiento: basta para ello obser-
var que nada expresa al respecto el art. 804 del CCCN, por lo cual el juez puede
imponerlascuando se dan lossupuestosdehecho que menciona la norma sin nece-
sidad de agotar previamente otrasvias procesaiestendientes a ello.

e) La cuestión de la acumulaci6n de las astreintes


con la indemnizacibn de danos y perjuicios
Ha provocado también controversia doctrinaria y jurisprudencial si una vez
admitida la posibilidad de que el acreedor ejecute las astreintes fijadas ante el
incumplirnientodei deudor, lo obtenido por ellas puede acumularse a la indernni-
zacióndedañosy perjuiciosquedebe percibir el accipienscuandoel incumplimien-
t o se ha tornado en definitivo.
Una postura mayoritaria sostenida por una doctrina clásica (Borda, Llarnbias,
Moisset de Espanés, entre otros) se ha expedido en forma terminante que no cabe
acumular las astreintes con la indemnización de daños y perjuicios. Elio así, puesto
que pese a tratarse de derechosdiferentese inconfundibles, de permitirse su acu-
mulación se estaria beneficiando al acreedor a un doble título.

Una postura similar, pero con algún matiz, fue sostenida por Alterini, Ameal y
López Cabana, en cuanto con idénticos fundamentos se oponen a la acumulación,
aunque brindan ciertas precisiones que otorgan opción al acreedor ante tal su-
puesto:
a) S i el monto del daño es superior al de las astreintes, el acreedor puede
reclamar el total de la indemnizacibn, por lo cual lo que haya percibido en
carácter de astreintes será imputado a cuenta del monto total de la indem-
nización.
b) S i el monto de lasastreintesessuperior al de la indemnizaciónde los daños,
el acreedor podrá optar por reclamar aquel prescindiendo en consecuencia
de la indemnización de los perjuicios.

Finalmente, una postura más moderna que compartimos sostenida entre otros
por Ameal -en un trabajo más reciente-, Pizarro y Vallespinos, expresa que nin-
gún inconveniente existe en que el acreedor pueda pretender cobrar el monto
total de la liquidación de las astreintes y también la suma de dinero que arroja la
indemnizacibnde tosdaños y perjuiciossufridospor el incumplimiento del deudor.
Se argumenta en favor de esta posición que nada obsta a que se acumulen ambas
toda vez que las astreintes constituyen un concepto distinto y un fenomeno autó-
nomo de los daños y perjuicios. Asimismo, en t a f caso no habría enriquecimiento
erecho de las obligaciones
-m ,.-~.*&~~~.,-~-"- .-, - 123

causa a favor de! acreedor puesto que el desplazamiento patrimonial que se


oduce posee causa en ambos casos y las dos son diferentes: uno en las astreintes
otro en la indemnización de losdaños irrogados al acreedor ante el incurnpli-
nto, Además, no debe confundirse jamis el monto de las astreintes-produc-
de la conminacidn y punición al incurnpiidor-con la reparación del dañocufri-
por el acreedor. Compartimos esta postura, además, porque no existe prohibi-
legal alguna que impida la acumulación, dado que no se trata de un enrique-
nto sin causa comoacabamos de rnencionario.

f) Sujetos de las astreinres

1 - Beneficiario
as astreintes son aplicadas en beneficio de! titular del derecho, tal como [o
rmina expresamente e1 art. 804 del CCCN, que es similar al adoptado en el

Sin embargo, en otros ordenamientos juridicos el destinatario de las astreintes


siempre es el acreedor, puesto que como lo hemos analizado anteriormente,
as legislaciones-como la Ordenanza Procesal Civil (arts. 888y 890) del Derecho
mana la que ya hemos hecho referencia anteriormente-disponen que el des-
atario de las astreintessea el Fisco, lo cual consideramos inapropiado dado que
imamos que en tal supuesto el acreedor tendrá poco interés en su imposición
biendo que ningitn beneficio patrimonial obtendrá de ellas.

2 - Sujeto pasivo

Las astreintes, dispone el art. 804 del CCCN, serán impuestas "... a quienes no
cumplen deberes juridicos impuestos en una resoluciónjudicial.. .". Ello pos¡bilita
que no solo el demandado en un proceso judicial pueda ser sujeto pasivo de !a
imposición de astreintes, sino también cualquier otra persona ajena al procesoque
incurnpla con una resoluciónjudicial emanada de este: es por esta razón que el art.
37 del CPCCN que hemos trastripto anteriormente admite la posibilidad de que
mpongan (aunque excepcionalmente)astreintes a terceros.

gJ Ambieo de aplicacibn de las astreintes

Debe quedar cfaro, según estimamos a la luz del andlisis del instituto, que las
treintes se aplican ante el supuesto de incumplimiento de un deber jurídico
sto por una resolución judicial, con la finalidad de vencer la resistencia del

zón de ello, su imposjción puede efectuarse en cualquier clasede relaciori


ya sea esta de naturaleza patrimonial o bien extrapatrimonial.
124 -.~ A
- ----,---
Carlos A. Calvo Costa

En materia de relaciones jurídicas patrimoniales~lasastreintessonsusceptibles


de aplicación ante el incumplimiento de obligaciones:
1. De dar, aunque en tales casos resultarían preferibies otras vías de cornpul-
sien como la ejecución directa o la ejecución por otro cuando e5 posible.
2. De hacer, resultando ser este el campo de aplicación más natural del insti-
tuto, puestoque la ejecución forzada o la ejecución por otro cuando la pres-
tacion e5 no fungible, encuentran un obstáculo insalvable en la irnposibili-
dad de ejercer todo tipo de violencia sobre la persona del deudor. En conse-
cuencia, la aplicación de astreintes resulta ser el medio más idóneo para
vencer la resistencia del obligado.
3. De no hacer, solo en el caso de que estas fueran de caricter permanente y
no instantáneas, ya que en este últimosupuestoestariamosante un caso de
incumplimiento absoluto y no procedería la aplicación de astreintes.

En cuanto a la aplicación de astreintes en el ámbito de las relacionesjuridicas no


pa%rirnoniaies,debernos destacar que es frecuente su utitización en el ámbito del
Derecho de familia ante la negativadel obligado por una resoluci6njudicial a cum-
plir con el deberemanado de el la (v. gr., ante la resistencia de quien posee la tenen-
cia del menor a posibilitar el derecho de visitas de quien se encuentra facultado
para ello en razón de un mandato judicial).

h) Comienzoy cesacibn de las astreintes


Las astreintes comienzan a correr para el obligado desde que la resolución que
las impuso está ejecutoriada (es decir, si se encuentra firme al no haberse impues-
to ningún recurso contra ella) y notificada al deudor.
Asimismo, las astreintes cesarán:
1. Por via principal, cuanda el deudor las paga o son dejadas sin efecto por el
juez.
2. Por vía accesoria, cuandose extingue laubligaciónen razón de la cual fueron
impuestas-arts. 856 y 55. CCCN)-, toda vez que ellas resultan ser un acce-
sorio de esta, salvo la reserva que efectúe el acreedor con respecto al cobro
de lo ya devengado ai tiempo de recibir el pago de la prestación principal

5 9. Efectos auxiliares o secundarios de la obligacibn


a) Nocian. El patrimonio como garantía común de los acreedores

Como lo mencionamosal comienzo de este capítulo, adquieren singular impor-


tancia en la vida de la obligación los efectos auxiliares, dado que éstos son los dis-
a
-
,-
-
-
125

itivos que la ley le brinda al acreedor para intentar mantener integro e incólu-
dor, toda vez que la integridad de este constituirá la

la estructura institucional de la obligación, integrada por sus dos tramos


parabies que son la deuda y la responsabilidad, adquiere sideral importancia
erecho que la ley le confiere al acreedor para agredir el patrimonio del deudor
eel incumplimiento por parre de este últimode la prestacióncomprometida en

flo da cuenta, pues, que también en el tramo de la responsabilidad esta será


t e patrimonial, dado que el deudor sufrirá las consecuencias de su
plimiento únicamente sobre su patrimonio y nosobre su persona, debiendo
nder frente al acreedor con todos sus bienes presentes y futuros.
S olvidar, que el patrimonio es un atributo necesario de la persona.
digo Civil y Comercial hace referencia a él en Ios arts. 15 y 16. El primero de
iere a la titularidad de Iosderechos, dispone que: "Laspersonasson
erechos individualessobre los bienes que Mtegran su patrimonio
quese establece en este Código". Por su parte, el art. 16 ce refiere
ienes y a las cosas: "los derechos referidosen el párr. iO del a r t 15 pueden
sobre bienes rurreptibler de valor económico. los bienes materiales se /la-
osiciones referentesa las cosas son aplicables a la energía y a las
erzas naturales susceptibles de serpuestas a/ servicio del hombre".Ahora bien,
nio constituye una masa orgánica sometida al poder de su titu-
perspectiva del bien individual (Alterini), también es de desta-
io es la garantía o prenda común de los acreedores en tanto y
uedan ver satisfechos sus créditos, puesto que da
económica del deudor para afrontar sus obligaciones. Es de
, que cuando una misma persona posee deudas diversas, la
par conditio, es decir, !a igualdad de todos sus acreedores,
te a los cuales el deudor deberá responder con todos sus bienes-presentes o
ros- y en donde cada uno de aquellos tendrá el mismo derecho a percibir sus

no obstaa queen la práctica cadaacreedor pue-


edianteel pago voluntario de la prestacióndebi-
r, o instando judicialmente al cobro haciendo ejecución
e este: en tal caso, el ejecutantecobrará con exclusión de
estantesacreedores, de igual modoque si voluntariamente el deudor le hubie-
bonado la deuda solo a él (Lacruz Berdejo). Es decir, el acreedor se encuentra
la satisfacción desu crédito sobre cualquier bien del deu-
o que la ley le conceda a determinados acreedores preferencia en el cobro
dose en tal caso estarse a lar disposiciones legales que así
126
+-
--
--
-
Carlos A. Calvo Costa

Pues bien, en razón de queel patrimonio del deudo'res la garantíacomún deios


acreedores la ley le permite a éstos velar por su integridad e incolurnidad, conce-
diendolesaccionesyotrosmed~osprocesalesen posde ello, lo que les permitirá, en
definitiva, asegurar el cobro desuscréditos. Asimismo, medianteestosdispositivos
legales que aquí hemos llamado efectos auxiliares o secundarios de la obligación,
los acreedores podrán superar y remediar cualquier situación de insolvencia en la
que pretenda incurrir el deudor fraudulentamente, permitiéndoseles recomponer
el patrimonio de este en caso de que ello ocurra.

1 - Fundamentos del principio. Antecedentes.


La cuestidn en el Código Civil y Comercial argentino

Mucho se ha discutido en torno a cual es realmenteel fundamento del principio


que reza que elpatrimonio es la prenda o garantia común de los acreedores, Sin
intención de ingresar en el análisis de cada una de las teorías y postulados que se
fueron brindando a lo largo del tiempo, estimarnos que encuentra fundamento y
razóndeser en una única cuestíbn: si la responsabilidad queasume e[ deudoriren-
te a sus acreedores es exclusivamente patrimonial.y no personal, deviene pues
indudable que debe responder frente a éstos con la totalidad de sus bienes que
integran su patrimonio. Corno lo hemos visto anteriormente, no existe en nuestro
ordenamiento jurídico la prisibn por deudas -derogada por la ley 514 de 1872-
por lo cual la responsabilidadde! deudor de una obligacion será pura y exciusiva-
mentede índole patrimonial. Eiloda cuenta, entonces, quecualquier acreedor que
pretenda hacer efectivo el cobro de su crédito e impedir que estese torne ilusorio
deberá poseer indudable interés en mantener íntegro eincólumeel patrimonio de
su deudor impidiendo que este se convierta en insolvente.
Ahora bien, varios ordenamientos jurídicos del Derecho comparado han consa-
grado expresamente el principioquenos ocupa: en tal sentido, cabe destacar-en-
tre otros- el Codefrancés (art. 2093), el Cddigo Civil italiano de 1942 (art. 2740), el
Código Civil español (art. 191 1), el Codigo Civil chileno (art. 2465), el Código Civil
cofombiano (art. 2488), etcétera,
El Código Civil de Vélez Sarsfield no hacía referencia a ello en forma expresa,
aunque de la lectura armtinica de muchas de susdisposiciones(v, gr., arts. 505, inc.
3'; 546; 3474 y 3797, entre otros) no se dudaba de que ese era el principio impe-
rante en el ordenamiento jurídico argentino.
El Código Civil y Comercial, en cambio, hace referencia al patrimonio de! deu-
dor como garantía común de todos los acreedores, Es así que la Sección 3"del Capí-
tulo 2 del Título I de! Libro Tercero, se denomina "Garantía común de los acreedo-
res", y alli, el art. 743 dispone expresamente: "Los bienes presentes y futuros del
deudor constituyen la garantía común de sus acreedores. El acreedor puede exigir
la venta judicial de los bienes del deudor, pero solo en /a medida necesaria para
Derecho de las obligaciones 127
C__-

jsfacer su credito. Todos los acreedores pueden ejecutar estos bienes en posi-
n igualitaria, excepto que exista una causa legal de preferencia".
En idéntico sentido al que estarnosanalizando, en materia de concursos yquie-
as, dispone la ley 24.522 que "...el concurso produce sus efectos sobre la totali-
d delpatrimonio del deudor, salvo las exclusiones legalmente establecidas res-
cto de bienes determinados" (art. 1").

2 - Limitaciones y alcances de este principio


El principioque acabamos de analizar, por el cual el deudor responde con todo
trimonio frente a !os créditos de sus acreedores, no deja de ser un principio
rat que no es absoluto ysufrevarias limitaciones y excepcianescoma veremos

tcrs iimitacionesque reconoce este principio, pues, se dan en función de ciertos


enes del deudor y en función de los sujetos:

I - Limitaciones en función de /os bienes del deudor


Este alcance acotado en razón de ciertos bienes del deudor, halla su fundamen-
o en el hecho de intentar poner a resguardo la dignidad de ia persona del deudor,
y en el interés público que persigue el legislador en asegurar las condiciones míni-
masdesubsistencia del grupo familiar de! deudor, lo quese obtiene al impedirque
puedan ser objeto de embargo y10 ejecución ciertos bienes del deudor considera-
dos indispensables para llevar a cabounavida digna. Deeste modo, quedarán úni-
camente en condicionesde ser embargados yejecutados los bienesque no revistan
tal carhcter, Ios que quedarán a disposición de las acciones que puedan iniciar los
acreedores contra el deudor tendientes a la ejecución de los créditos.

o Bienes inembargables. Enumeración


El Código Civil y Comercial, así también como varios códigos procesales de dis-
tintas jurisdicciones y leyes especiales, han enumerado y declarado !a prohibición
de embargo yejecución respecto de ciertos bienes, como ya lo hacia -aunquede
modo disperso- el derogado Código Civil de Veiez Sarsfield. De tai modo, el art.
del CCCN se refiere a los bienes excluidos de la garantía común, al disponer:
uedan excluidos de la garantía prevista en e l a r t 743: a) las ropasy muebles de
o indispensable del deudor, de su cónyuge o conviviente, y de sus hijos; 6) los
strumentos necesariospara el ejercicio personal de la prafesión, arte u oficio del
pudor; c) los sepulcros afectados a su destino, excepto que se reclame su precio
e venta, construcción o reparación; d) los bienes afectados a cualquier religión
conocida por el Estado; e) los derechos de usufructo, uso y habitación, asicorno
S servidumbres prediales, que sojo pueden ejecutarse en los términos de los ai-rs.
128 Carlos A. Calvo costa

2 144,2157y 2 178; f) /as indernnizaciones que corresponden al deudor por daño


moral y por daño material derivado de lesiones a su integridad psicofísica; g) la
indemnización por alimentos que corresponde al cónyuge, al conviviente y a los
hvos con derecho alimentarío, en caso d e homicidio; h) los demás bienes declara-
dos inembargables o excluidos por o tras leyes".
Asu ver, el C6digo Civil y Comercial establece en el art. 745 la prioridad del pri-
mer embargante: "Elacreedor que obtuvo el embargo d e bienesdesu deudor tie-
ne derecho a cobrarsu crédito, interesesy costas, con preferencia a otros acreedo-
res. Esta príoridadsolo es oponible a los acreedores quirografarios en los procesos
individuales. Si varios acreedores embargan el mismo bien del deudor, el rango
entre ellos se determina por la fecha de la traba de la medida. Los embargos pos-
teriores deben afectar únicamente elsobran te que quede después de pagados los
créditos que hayan obtenido embargos anterioresí
Queda claro, pues, que una vez desafectado como tal, el inmueble que habia
sidoconstituidocomo bien de familia essusceptible deser embargado y ejecutado
nuevamente por cualquier acreedor.

ll - limitaciones en función de los sujetos


Ii. l - A favor del deudor
Se destaca el caso previsto por el art. 1742 del CCCN, mediante el cual se dispo-
ne que: "Eljuez, al fijarla indemnización, puedeatenuarla s i es equitativo en fun-
ción delpatrimonio deldeudor, la situaciónpersonalde la víctima y las circunstan-
cias del hecho. Esta facultad no es aplicable en caso de dolo del responsable". Esta
disposición emanada del texto normativo citado, constituye también una excep-
ción al principio general de !a reparacidn plena que impera en todos los ordena-
mientos jurídicos del mundo, y que establece el art. 1740 del CCCN, ha sido acogi-
da con beneplacito por gran parte de la calificada doctrina nacional (Borda, LIam-
bias, Salar, Acuña Anzorena, entre otros) que vieron con beneplácito que se pudie-
ran atenuar las indemnizacionesqueresultaranser desmesuradas con relacióna la
capacidad económica del deudor. Es de destacar, sin embargo, que muchos orde-
namiento~ juridicos del Derecho comparado han aceptado la idea de facultar a los
magistrados a atenuar equitativamente las indernnizaciones en circunstancias
camo las aquí planteadasy la han consagrado en su normativa, como ser: el Códi-
go Suizo de las Obligaciones(art.44), el Código Civil de Portugal de 1967 (art. 494),
el Código Civil de Periíde 1984 (art. 1973)y el Cbdigo Civil de Paraguay (art. 1857),
entre otros. En estos ordenamientos jurídicos extranjeros aquí mencionados, se
atiende exclusivamente a la situación patrimonial del victimario no doloso, a
excepción del Código Civil paraguayo que también toma en consideración las
necesidadesde lavictima. Por lotanto, el deudar responderi hasta cierta suma úni-
camente,
Otra limitación en función del sujeto se dará en caso en que existan disposicio-
s legalesque limiten la responcabitidadde una persona, pudiendo mencionar, a
ulo de ejemplo:
El caso de una Sociedad de Responsabilidad Limitada, en donde el capital
social se divide en cuotas y sus socios ven limitada su responsabilidad hasta
el importe de la integración de laccuotasquesuscribanoadquieran (cfr. art.
146, ley 19.550). De tal modo, mediante la creación de una persona colecti-
va distinta de los miembros que la componen, se dota a esta de un patrimo-
nio propio que no afecta a los socios rnásailá de lo que éstos han aportado
para su constitución.
E! supuesto de un contrato de Fideicomiso,, el quese encuentra definido en
el art. 1666 del CCCN: "Hay contrato de fideicomiso cuando una parte, lla-
mada fiduciante, transmite o se compromete a transmitir la propiedad de
bienes a otra persona denominada fiduciario, quien se obliga a ejercerla en
beneficio de otra llamada beneficiario, que se designa en el contrato, y a
transmitirla al cumplimiento de un plazo o condición al fideicomisario ". En
esta figura jurídica, los bienes transmitidos conforman un patrimonio dis-
tinto yseparado del fiduciario y del fiduciarite, por lo cual ningún acreedor
de estos dos últimos puede agredir los bienes de ese patrimonio distinto
que pertenece al fideicomiso.

11.2 - Con relación a los acreedores

En este caso las limitaciones tienden a quebrar el principio de igualdad en que


S acreedores se encuentran frente al patrimonio del deudor. Es aquí en donde
mienzan a adquirir importancia los privilegios (a los cuales nos referiremos pos-
riorrnente),dado que es la propia ley la que determina que ciertos créditos sean
agados con preferencia a otros. Esto, claro está, adquirirá singular importancia en
1 eventual e hipoté.tico caso que los bienes del deudor sean insuficientes para
satisfacer todas sus deudas, caso contrario, su distinción carecería de relevancia.

En razón de esta diferenciacibnque nos marca la ley, podemos distinguir entre


istintas clases de acreedores:
1. Privi/egiados,que son aquellos que tendrán derecho a ser pagados con pre-
ferencia a otros.
2. Quirografaríos o comunes, que son aquellos que no gozan de preferencia
alguna en el cobro. Estos créditos corren el riesgo de no poder ser cobrados
si, una vez satisfechos los acreedores privilegiados, los bienes del deudor
sulten insuficientes para pagar loscrédiros remanentessin preferencia en
130
- -- Carlos A. Calvo Costa
.--
111 "- El beneficiode competencia: una limitación especial.
RemisiOn

También encontramos una limitaciiin al principio que obliga al deudor a res-


ponder con todos sus bienes en ei beneficio de competencia. El art. 892 del CCCN
lo define como "un derecho que se otorga a ciertos deudores, para que paguen
10 que buenamente puedan, según las circunstancias, y hasta que mejoren de for-
tuna ".
Toda ver que este instituto lo hemos tratado en el Capitulo V, 5 36, remitimos a
él para evitar reiteracionestemáticas.

bJ El dinamismo de la garantía común de los acreedores.


. La tutela conservatoria deicredifo

Es indudableque e/ crédito puede correr riesgos, dadoque ci bien el patrimonio


del deudor es su garantía principal, el acreedor no esta exento de que el solvens
pueda caer en insolvencia. En razón de ello, ia ley le brinda a aquel una serie de
mediosdestinadosa hacer efectiva dicha garantia al perrnitirie rnedianteel~oscon-
servar ef derechode crédito;esos rnediosconsistiráh en mecanismos yacciones que
el ordenamiento jurídico otorga al acreedor para que este pueda asegurar el cobro
de su crédito impidiendo de tal modo que ella se torne ifusorio. Dichosdispositivos
legales consisten en: "medidas cau.telares" y "acciones de integración y deslinde
del patrimonio def deudor".

1 - Medidascautelares
Son aquellas destinadas a conservar los bienes del deudor dentro del patrimo-
nio de este, impidiendo su salida y, por ende, que su patrimonio se desintegre. Es
evidente que con tales medidas se logra una protección anticipada del crédito, ya
que se hacen efectivas con anterioridad a queel deudor intente evadir algún bien
de su patrimonio. Es importante destacar que estas medidas son de carácter emi-
nentemente judicial (dado que deben ser ordenadas por un juez). Las más impor-
tantes son: ei embargo, la inhibicibn general de bienes, la anotación de litis, la
prohibicion de innovar, la intervención judicial, y la prohibición de contratar. Si
bien para la mayoria de los autores estas medidas también son denominadas pre-
-
caulorias (Flarnbias, Cazeaux, Alterini Lbpez Cabana), otros juristas nacionales (Pal-
mero, Pizarro, Mosset de Espanés) efectuan una distinción entre ambas, al afirmar
que estas últimas son aquellas que tienden a asegurar la existencia y certidumbre
del derechode crédito pero que noafectan porsí la integraci0n actual ofutura del
patrimonio dei deudor; incorporan dentro de esta última categoria a: la docu-
mentación del crédito, ei reconocimiento de deuda, la constitución en mora del
deudor por interpelación, Ia suspensibn e interrupciiin de la prescripción, etcéte-
ra. El procedimientoa llevar a cabo para la traba de las medidascautelareses?ádis-
puestoen foscódigor procesales nacional y provinciales(v.gr.,art. 195yss., CPCCN).
Podrian incorporarsetambién conio integrante de ellas -en razón de ia finali-
ad de tutela anticipada que poseen-a las medidas autosatisfactivas (admitidas
orla jurisprudencia argentina en los Uttirnos años), que son aquellas medidas de
rácter urgente y excepcional dictadas mediante una resolución judicial par
medio de la cual un magistrado ordena [a satisfacción inmediata del crédito del
reedor con anterioridad al dictado de [a sentencia definitiva, a fin de evitar la
roducción de perjuicios que se tornarian luego irreparables para el titular del
erecho, en caso de respetarse los tiempos lógicos y naturales de un proceso judi-
al. Comoejempio de ellas puede mencionarse a la resoluciónjudicial que ordena
entrega urgente de una prótesis a quien ha sufrido Ia amputación de su pierna
provocada en razón de un accidente de trabajo, en el marco de un proceso judicial
por accidente laboral que el empleado damnificado está realizando contra el
empleador; de Tal modo el trabajador vería disminuido el daño injusto sufrido ya
ue ello le permitiría deambular y reinsertarsesocialmente.

I - Embargo preventivo
Es una recolución judicial por medio de la cual se individualizan bienes o dere-
chos del deudor, afectandolos directamente al pago de una obligación cuya exis-
tencia está siendo discutida en un procesojudicial. Con esta medida se trata de evi-
tar que el deudor enajene dicho bien o derecho de su patrimonio, lo cual ocasio-
naría que al momento de dictarse la sentencia en eI proceso judicial en trámite el
cobro del crédito por parte del acreedor se torne ilusorio. Para que el juez pueda
otorgar esta medida eautehr, se requiere de! acreedor: que acredite la verosimili-
tud del derecho que invoca; que demuestre al juez el peligro en la demora; y que
ofrezca una contracautela para asegurar la eventual reparación de tos daños que
se irrogue al deudor afectado por la medida si esta fue incorrecta o injustamente

ES importante destacar que cuando se trata del embargo de bienes registrables


(inmuebles, automotores, etcétera), la medida se efectiviza a través de la anota-
ción en el registro respectivo de la orden judicial deembargo, indicandoseen dicha
anotación la fecha de su traba, los datos del expedientejudicial en el que fue orde-
nada ia medida, el juez que la ordena y el monto del embargo. En cambio, si se tra-
tara del embargo de bienes muebles no registrables, la medida se lleva a cabo
mediante el desapoderamiento del bien embargado por parte del oficial de justi-
cia que realiza su tramitacibn, debiendo designar a partir de ese momento un
epositario del mismo: usualmente, en la práctica, suele designarse como deposi-
rjo al propietario de la cosa, quien a partir de ese momento queda impedido de
jenar el bien embargado que le ha sido confiado en depósito por el juez que
132 -__--,*-,-~ _ Carlos A. Calvo Costa
---
Respecto de qué bienes pueden ser objeto de embargo o no, nos remitimos al
análisis que hemos efectuado precedentemente en a, 2,l del presente pardgrafo,
cuando hiciéramos referencia a las limitaciones y alcances del principio que esta-
blece que el patrimoniodel deudorconstituye la garantiacornúnde los acreedores.
Finalmente, e5 de destacar que suele distinguirse entre el embargo preventivo
(es el que estamos aquí tratando que es dictado en forma previa al dictado de una
sentencia judicial -art. 209 y SS, CPCCN-) y el embargo ejecutivo que esel que se
realiza con posterioridad al dictado de una sentencia judicial y tiendea asegurar su
cumplimiento y eficacia (art. 531, CPCCN), afectando bienes para su posterior rea-
lización y liquidación en favor del acreedor.
En cuanto al embargo preventivo, es importante destacar como nota impor-
tante que si concurren varios embargos sobre un misma bien (v. gr., un inmueble
determinado), tendráel primerembargante una preferencia para cobrar respecto
de los restantes, dado que quien embarga primero en el tiempo tiene un mejor
derecho en el cobro respecto a quien lo hace con posterioridad. Esta preferencia
cederá en caso de que el deudor se encuentre concursado, ya que en este caso la
ejecucibncera colectiva y no individual,
Asi io dispone el art. 218 del CPCCN: "El acreedor que ha obtenido el embargo
de bienes de su deudor, no afectados a créditos privilegiadas, tendrá derecho a
cobrar íntegramente su crldito, intereses y costas, con preferencia a otros acree-
dores, salvo enelraso de concurso. losembargosposterioresafectarán únicamen-
te e/ sobrante que quedare después de pagados los créditos que hayan obtenido
embargos anteriores".
No obstante elfo, esta ventaja del primer embargante cede en caso de concur-
so, y en las ejecuciones individuales, ante los acreedores privilegiados aunque no
hubierantrabadoembargoalguno-por ejemplo, un acreedor hipotecario tendrá
preferencia en el cobro respecto de un acreedor quirografario, aun cuando este
haya logrado con anterioridad a la hipoteca ia traba de un embarga sobre el
inmueble en cuestión-.

/l - lnhibicjón genera/de bienes


Es una medida cautelar mediante la cual se impone la prohibición generica
hacia ef deudor de vender o gravar bienes, cuando no se conocen bienes determi-
nados de este que permitan iograr la traba de un embargo; es una medida que se
anota en un determinado registro (de propiedad inmueble o automotor) por
orden judicia!. Así io determina el art. 228 del CPCCN: "En todos los casos en que
habiendo lugar a embargo este no pudiere hacerse efectivo por no conocerse bie-
nes del deudor, o por no cubrir éstos el importe del credito reclamado, podrá soli-
citarse contra aquel la inhibición general de vender o gravarsus bienes, a la que se
deber4 dejar sin efecto siempre que presentasea embargo bienessuficientes o dje-
re caución bastante.
€1 que solicitare la inhibición deberd expresar el nombre, apellido y domicilio
del deudor, asícomo todo otro dato que pueda individualizar al inhibido, sinper-
uicio de los demas requisitos que impongan las leyes. La inhibición solo surtirá
recto derde la fecha de su anotación salvo para los casos en que el dominio se
ubiere transmirido con anterioridad, deacuerdo con lo dispuestoen la legislación
eneral. No concederá preferencia sobre las anotadas con posterioridad".
Asimismo, es de destacar que la inhibición solo surtirá efecto desde la fecha de
anotación -salvo para los casos en que el dominio se hubiere transmitido con
nterioridad- y que no concederá preferencia sobre las anotadas con posterior¡-
ad. Adviértase que la inhibición general de bienes no impide al deudor adquirir
es durante el período en que está trabada la medida, dado que si este -que
ra la traba de la inhibición- pretende adquirirlos engrosando así su caudal
rimonial, ello redundará en beneficio de los acreedores.

lil - Anotación de la iitk


Es una medidajudicial por mediode la cual se pretendedar publicidadde un liti-
gio. A través de ella ysu inscripción en un registro de propiedad inmueble, el acre-
or puede oponer el derecho alegado en dicho proceso judicial contra los terce-
S que adquiriesen derechos reales o personales sobre inmuebles del deudor,
quienes deberán soportar las consecuencias de la sentencia judicial que recaiga en
ese juicio, sin poder alegar su desconocimientosobre su existencia. Algunos auto-
res -con quienes compartimos nuestra opinión- han manifestadoque la anota-
ciiin de litis no solo procederá respecto de acciones reales, sino también de accio-
nes personales -v. gr., simulación, revocatoria, etcétera-, si lo que es motivo de
discusión es el derecho de propiedad sobre el inmueble (Alsina). La traba de esta
medida no causa la indisponibilidad del bien, por lo cual su titular puede enaje-
nado. Dispone respecto de esta medida el art, 229 del CPCCN: "Procederá la ano-
tación de litis cuando se dedujere una pretensión que pudiere tener como conse-
cuencia la modificación de una inscripción en elRegistro correspondientey el dere-
cho fuere verosímil.Cuando la demanda hubiere sido desestimada,esta medida se
extinguirá con la terminación del juicio. Si la demanda hubiese sido admitida, se
mantendrá hasta que la sentencia haya sido cumplida".

IV - Prohibición de innovar

Es una medida judicial que obstaculiza la modificación de una situación de


hecho o de derechoexistenteal momento en que re decreta. Con su dictadose pre-
tende evitar que durante la tramitacibn del litigia las partes puedan realizar actos
que luego tornen iiusoria o ineficaz a ia sentencia judicial que se dicte. Está con-
mplada por el art. 230 del CPCCN, y el Código Civil y Comercial se refiere a ella en
art. 2242, entre otros.
134 Carlos A. Calvo Costa

V - Prohibición de contraz'ar
A travésdeesta medida judicial, se restringeal deudor la posibilidad de realizar
actos de disposición o de enajenación sobre determinadosbienes, sean éstos mue-
bles o inmuebles.Tierie por finalidad asegurar la eventual ejecución forzada de la
sentencia a dictarse en el proceso o bien para asegurar los bienes objeto del juicio,
al evitar la mutacion de su situacibn jurídica (v. gr., si en un proceso de daños una
persona esta reclamando la reparación de los perjuicios que ha sufrido en su
inmueble con motivo de filtraciones en la medianera provenientes del inmueble
lindero propiedad del vecino demandado, y este pretende vender dicho bien que
es el único que posee en su patrimonio, el actor podrá pedir el dictado de esta
medida hasta tanto no recaiga sentencia definitiva en ei juicio). Esta medida cau-
telar está contemplada por el art. 231 del CPCCN: "Cuando por ley o contrato o
para asegurar la ejíxucion forzada de los bienes objeto deljuicio, procediese la
prohibicibn de contratar sobre determinados bienes, eljuez ordenará la medida.
individualizara lo que sea objeto de la prohibición, disponiendo se inscriba en los
registroscorrespondientesy se notifique a los interesadosy a los terceros que men-
cione el solicitante.
La medida quedará sin efecto s i quien la obtuvo no dedujere la demanda den-
tro delplazo de cinco díasde habersida dispuesta, y en cualquiermomento en que
se demuestre su improcedencia".

Vi - Intervenciónjudicial
También constituye una medida cautelar i a intervenciónjudicial adoptada en el
marco de un proceso. Esta puede darsede diferentes modos:

Vl. 1 - Designacidn de un interventor


o administradorjudicial

En este supuesto, ei magistradodesigna a un tercero para que sustituya a quien


tiene a su cargo una administración determinada.

V1.2 - Designación de un interventor recaudador


Puede también un juez ordenar en el marco de un proceso judicial, a falta de
otra medida cautelar eficaz o como complemento de ella, designar un tercero que
se encargue de recaudar el monto determinado por el magistrado, si esta medida
cautelar debiera recaer sobre bienes productoresde rentas o frutos. Así lo dispone
el art. 223 del CPCCN: "A pedido de acreedorya falta de otra medida cautelar efi-
cazo como complemento de /a dispuesta, podrá designarse a un interventorrecau-
dador, s i aquella debiere recaer sobre bienes productores de rentas o frutos. Su
función se limitará exclusivamente a la recaudación de la parte embargada, sin
injerencia alguna en la administración.
-- 135

E/juez determinara e/ monto de la recaudación, que no podrá exceder del cin-


enta por ciento (50%)de las entradas brutas; su importe deberá ser depositado
orden del juzgado dentro del plazo que este determine".
M3 - DesignaciOn de un interventor informante
mbién podrá el magistradodesignara un interventor o veedor que cumpla la
ión de informar al tribunal acerca del estado de los bienes objeto del juicio, o
acerca de las operaciones o actividades del deudor. Asi lo dispone el art. 224
etición de parte, eljuezpodrá designar un interventor
ia acerca de/ estado de /os bienes objeto deljuicio o
des, con la periodicidad que se ertablezca en /a provi-

signación de interventores por parte de los jueces, debe


erse en consideración que:
. El juez apreciará su procedencia con criterio restrictivo.
. La designación recaer8 en persona que posea los conocimientos necesarios
para desempeñarse atendiendo a la naturaleza de los bienes o actividades
en que intervendrá; será, en su caso, persona ajena a la sociedad o asocia-
cibn intervenida.
igne al interventor determinara la misión que debe
duración, que solo podrá prorrogarse por resoiución

4. Fa contracautelase fijara teniendo en consideración la clase de intervención,


los perjuicios que pudiere irragar y las costas. Ei nombramiento de auxiliares
requieresiempre autorización previa del juzgado (cfr. art. 225, CPCCN),

VI/ - Medidas cautelares genericas

No obstante las medidas cautelares que acabamos de analizar, también el Códi-


o Procesal Civil y Comercial de la Nación prevé la poribiiidad del dictado de medi-
as cautelares genéricas para asegurar provisionalmente el cumplimiento de una
su art. 232: "Fuera de loscasosprevistosenlos artjculaspre-
ndado motivo para temerque durante el tiempo anterior
reconocimientojudicial de su derecho este pudiere sufrir un perjuicio inminente
irreparablepodrá solicitar lasmedidas urgentes que, según las circunstancias, fue-
r provisionalmentee l cumplimiento de la sentencia".

VI// .- Intervención del acreedor en juicios en donde e/ deudor es parte


drán tambien los jueces facultar a los acreedores del deudor a participar en
icios en que este sea parte. Si bien aquellos carecen de derecho para entro-
Carlos A. Calvo Costa

meterse en la administración de los bienes dei deudor (dado que este no pierde el
derecho deadministrar su patrimonio), cuando existe un interés legítimo del acre-
edor que pudiera verse afectado en el marco de ese proceso, puede un juez facul-
tarlo a intervenir en él para ponerlo en resguardo. Como ejemplo de eiio,sostiene
Llambias puede admitirse la participación de un acreedor hipotecario en un juicio
de reivindicación del inmueble hipotecado, si el deudor efectúa una defensa dis-
plicente de su derecho. Esta facultad está prevista por el art. 90 del CPCCNque dis-
pone: "Podrá interveniren unjuicio pendiente en calidadde parte, cualquiera fue-
re la etapa o la instancia en que este se enconirare, quien: 7) Acredite sumaria-
mente que la sentencia pudiere afectar su inter6spropio (...)". Debe quedar claro,
sin embargo, que su intervención como tercero sera accesoria y subordinada a ia
actividad que desarroile su deudor en dicho pleito, no pudiendo alegar ni probar
lo que estuviese prohibido a esta (art. 91, CPCCN).

2 - Acciones de integración y deslinde


del patrimonio del deudor
Son acciones que se confieren a los acreedores a fin de poner en resguardo la
garantía colectiva que constituye el patrimonio del'deudor. Eilac pueden estar dec-
tinadas a remediar actos u ornisionesdel deudor que van en desmedro de su patri-
monio, o bien evitar la confusibn de patrimonios (como ocurre en el caso de una
sucesión) de. tal modo que cada uno de ellos-el del heredero y el del causante-
continllren separados no afectando loscréditos de sus respectivosacreedores.Que-
dan comprendidas en esta categoría: la acción subrogatoria, la acción de declara-
ción de inoponibilidad, la acción directa,fa acción de simulaci6n, y la acción que
permite la separación de los bienesdel patrimonio del causantecon el de los here-
deros de este.
Como lo hemos mencionado precedentemente, para que el principio de res-
ponsabilidad patrimonial universal pueda ser eficaz, el ordenamiento juridico
arbitra medidas conservatoriasdeese patrimonio. De tal modo, se brindan al acre-
edor ciertos poderes jurídicos, como el control del patrimonio del deudor, para
procurar su integración o bien, para evitar su dispersión (Lacruz Berdejo).Veremos
a continuación, pues, que una de las medidas que se ie brindan con tal finaiidad
consiste en concederle la posibilidad de integrar el patrimonio del deudor con bie-
nes o valores que a este le son adeudados (acción cubrogatoria), o bien en brindar-
le fa facultad de impedir quese difumendel patrimonio de aquel los bienes ovalo-
res que actuaimente forman parte del mismo (acción revocatoria).
Asimismo, tarnbiéntendr6n ciertos acreedores la facultad de accionar para evi-
tar la confusión de patrimonios-v. gr.,en caso de una sucesión universal-, impi-
diendo de tal modo que el patrimonio solvente de la sucesión pueda confundirse
con el patrimonio insolvente del heredero (acción de separación de patrimonios,
la que antes estaba prevista expresamente en e[ art. 3433 del CCderogado, y que
Derecho de las obligaciones 137

actualmente puede fundarse en los dispuesto por el art. 2359 del CCCN, referido a
la garantía de los acreedores y legatariosde !a sucesión).
Analjtaremos cada una de ellas detalladamente,

i - Acción subrogatoria
1.1 - Concepto
Ea acción tiene lugar cuando el deudor de una ob[igación no ejerce ios dere-
que le competen contra sus deudores, por el motivo que fuere, lo cuai irnposi-
a a su acreedor hacer efectivo el cobro de[ credito que éi le adeuda. Esta situa-
dquiere relevancia cuando el deudor inactivo es insolven2e lo cual impide
ivizar el cobro a st: acreedor, puesto que si fuera solvente y tuviera suficiente
ncia patrimonial para afrontar su deuda, su inactividad careceria de toda rele-
ncra. Borda sostiene que uno dejos principalesmotivosporel cual un deudor pue-
permanecer inactivo y carecer de interes en percibir sus créditos, será la convic-
n que posea este en cuanto a que si los bienes ingresan a su patrimonio, serán
a objeto de medidas cautelares (v. gr., embargo) por sus acreedores; por
iere la inactividad. Como remedio a esta situación, el ordenamiento juridi-
brinda a los acreedores ia acción subrogatoria (también llamada indirecta u
ua), que halla fundamentoen el art. 739del CCCN, en cuanto dispone que: "El
acreedor de un crédito cierto, exigible o no, puede ejercerjudicialmente los dere-
chaspatrimonia/esde su deudor, s i este es remiso en hacerlo y esa omisión afecta el
bro de su acreencia. El acreedor no goza de preferencia alguna sobre los bienes
tenidospor ese medio", Esta acción, pues, sedenomina subrogatoria, puesto que
subrogarsignificasustituir ocolocarse en lugar de otro; e indirecta u oblicua, debi-
do a que los bienes que se obtengan mediante su ejercicio no ingresan al patrimo-
nio del acreedor que ejerce la acción, sino at patrimonio del deudor subrogado.
De Tal modo, apreciamos que lossujetos invoiucradosen una acción subrogato-
ria son:
a) El acreedor subrogante, que promueve la acción subrogatoria con la finali-
dad de ejercer tos derechos que su deudor posee respecto de terceros que
son deudores suyos.
b) El deudorsubrogado, que además de deudor del acreedor subrogante, es asi-
mismo acreedor de terceros y permanece inactivo respecto de estos créditos.
C) El tercero demandado (debitordebitoris), que es deudor del deudor subro-

Raúl", deudor de "Alber.to", es a su vez acreedor de "Julian". "Alberto" no logra


editode "Raúl", puestoque el patrimoniodeestees insuficienteparaello,
138 Carlos A. Calvo Costa

Si "RaUf" intentasecobrarsu créditode "lulián", estopeimitiria tambiénque "Afber-


ton pudiera cobrar el suyo de "Raúl". Sinembargo, "Raúl" noacciona contra "Julián"
ni exterioriza ningún tipo de conducta tendien.teacobrarsucréditodeeste. En virtud
de ello, el ordenamientojurídico faculta a "Alberto" para que-a través de la acción
subrogatoria- pueda recfamar a "fulian" la deuda que este tiene contra "Raúl".

1.2 - Antecedentes. Origen y evolución.


Derecho comparado

Si bien se cuestionan en doctrina los origenes de la acción cubrogatoria, existen


indicios que permiten afirmar que en el Derecho romano ya se conoció la tfcnica
de ia acción cubrogatoria, aun cuando no existan respecto de ella antecedentes
directos. solo en algunos textos dei Digesto que receptaron textos de Paulo y de
Illpiano, se admitiría la sustituciOn del deudor por su acreedor, pero en caso de una
inactividad fraudulenta del primero; en dicho supuesto podría aplicarse el princi-
pio del debitor debitoris est debitor meus (el deudor de mi deudor es mi deudor).
No obstante, el primer antecedente normativo cercano y parecido a lo que es la
acción subrogatoria en nuestros tiempos, aparece en el Derecho francés antiguo
que reconocía el derecho de los acreedores a aceptar una herencia abandonada o
renunciada por e l deudor, perrnitiéndoieccobrarse de ella -art. 278, Costumbres
de Normandía-. Pero ia acción cubrogatoria aparece consagrada como tal en el
Código Civil francés de 1804 (art. 1166) que ha sido fuente directa del art. 1196 del
CCargentino (y de! actual art. 739, CCCN), y en el Código Civil italiano de 1865. En
cambio, en el Derecho español que tarnbien la recepta, se introdujo como requisi-
to la previa excusion de bienes del deudor que, en cierto modo, termina por des-
naturalizar la acción, toda vez que la torna operativa entonces no cuando el crédi-
to nace sino luego de! cumplimiento, tras su vencimiento (elfo así, puesto que el
art. 1111 del CC español es subsidiario del art. 1447 de la Ley de Enjuiciamiento
Civii). También la reconocencomo acción independiente: el Código Civii italiano de
1942 (are. 29001, el portugués (art. 606), el peruano (art. 199) y el uruguayo (art.
1295). En cambio, no está contemplada en algunos códigos modernos tales como
el BGB alemán ni en el Código Suizode las Obligaciones.

1.3 - Metodologia del derogado Código Civil argentino


de Vt$lez5arsfield

Se había criticado mucho ia metodología empleada por el derogado Código


Civif de Vélez Sarsfield al referirse a la acci6n subrogatoria, por un doble motivo:
porque le brindaba tratamiento expresa al reglar los efectos de los contratos, la
cual resultaba incorrecto, dadoquese argumentaba que debía haber sido tratada
al referirse a la teoria general de la obiigación. Elfo así, toda vez que la acción
subrogatoria es mas abarcativa que ei ámbito contractual, dado que también pue-
de ser empleada ante supuestosdecrédi?ocextracontractuaies,y por otro lado por
r la norma -en la cual se fundaba-excesivamente breve, concisa y compendio-
y obligaba a acudir a lasdisposicionesdel art. 11 1 y SS. del CPCCN,

1.4 - Metodología de\ Cddigo Civil y Comercial de la Nación


diferencia de lo que ocurría en el Código Civil y Comercial derogado, el nue-
cuerpolegal ha corregido ese error metodoiógico que había sidoduramentecri-
do por la doctrina nacional, y acertadamente trata a la acción subrogatoria en
pítulo 2 del Libro Tercero ("Acciones y de la garantía común de los acreedo-
del Título i ("Ob!igaciones en general"). Ello, según nuestro parecer, consti-
e un importante avance para el estudio de la materia.

1.5 - Fundamento

stirnamos que el fundamento de la acción subrogatoria reside en el principio


eral que i ~ d i c aque el patrimonio del deudor es la garantía común de los acre-
res. La acciónsubrogatoria no hace másqueser un instrumento másdeesa rnaxi-
al permitirle accionar a los acreedores ante la inacción del deudor de percibir
créditos que le correspondan:asi, estimarnos, la acción subrogatoriase erige en
medio deconservaciónde la responsabilidad patrimonial que lecabeai deudor.

1.6 - Naturaleza jurídica. Teorías


Se han elaborado numerosas teorías en pos de explicar y justificar la existencia
de la acción cubrogatoria. Mencionaremossolo las mas relevantes:
- Teoría de la gestión de negocios. Esta postura minoritaria, expresa que la
ctividad que realiza el acreedor en el ejercicio de una acción subrogatoria no es
a s que una gestión de negocios,Rechazarnosdeplana dicha postura, puestoque
la gestión de negocios e[ gestor actúa para proteger un interés ajeno desprovis-
de cualquier tipo de interés patrimonial o económico; en cambio, en la acción
ubrogatoria si bien el acreedor acciona para proteger un interés ajeno, lo hace
eniendo en miras que de tal modo podrá satisfacer un interés que le es propio.
- Teoría de la cesidn tácita. Para algunos autores extranjeros, la acción subro-
atoria configura un supuesto de cesión tácita de las acciones del deudor (Perno-
ue, Lomonaco). Ello no es asi, se nos ocurre, puesto que el deudor nada cede ni
Xpresa ni tácitamente, y además porque el acreedor está facultado para actuar sin
ecesidad de requerir previamente el consentimiento del deudor. Además, no hay
si6n roda vez que el deudor subragado continúa siendo titular del crédito ejer-
do por el subrogante, sin que exista transmisión alguna en favor deeste último.
- Teorja del mandato legal. Otros autores franceses entienden que la acci6n
brogatoria constituye un supuesto de mandato legai {Mourlon, Zachariae). Con-
derarnosqlie también es errbnea dicha línea de pensamiento,toda vezque eh la
140 Carlos A. Calvo Costa

acciónsubrogatoriael acreedor acciona en interés propio, mientrasque en el man-


dato ello no es posible

-- Teoria de/titulopropia. Según un sector importante de la doctrina argenti-


na {Borda, Lafaille, Acuña Anzorena), el stibrogante ejerce un derecho propio "que
integra el conjunto de prerrogativas queconfiere la ley para preservar fa garantía
patrimonial del deudary para obtener el cumpiimiento". Estimarnosque esta pos-
tura no resulta desacertada, por locual podría explicar la naturalezajurídica de la
acción subrogatoria, aunque consideramos que existe otra concepción que segui-
damente analizaremos que resulta más apropiada segtin nuestro punto de vista.

- Teoria de la sustitución procesal. Para un importante sector doctrinario, ia


accidn subrogatoria constituye un supuesto de sustitución procesal, mediante la
cual el acreedor ejercita judicialmente un derecho de crédito ajena (Cazeaux, Alsi-
na, Compagnucri de Caso, Puig Brutau, Castan Tobeñasf. Se le critica a esta teoría
reducir su análisis únicamente al ambito procesat; estimamos, con similar sentido
crítico, que el proceso noesel únicoámbito en el cual la acción puede operar, dado
que los acreedores también pueden ejercitar extrajudicialmente los derechos dei
deudor.

- Nuestra opinión. lnstitucidn compleja. Por nuestra parte, adherimos nues-


tro pensamientoy nos hacemos partícipes de la opinión de una calificada y mayo-
ritaria doctrina hcional fllambías,Alterini -Ameal- Lopez Cabana, Pizarro, Vaflecpi-
nos), en cuanto sostiene que la acción subrogatoria es una representación legalen
interés del representante, lo que la convierte en una institución compleja que no
guarda simiti.tud con ningún otro instituto en la materia. Se trata de una represen-
tación de caracter legal, toda vez que esa representación se la confiere la propia
ley, prescindiendo de la voluntad del subrogado, quien no es llamado a prestar
conformidad alguna; y además, ejercitada en interés del representante, puesto
queel acreedorque inicia la acción subrogatoria procura mantener la incolumidad
patrimonial de su deudor para hacer efectivo un crédito propio.

1.7 - Caracter conservatorio o ejecutivo


de /a acción subrogatoria

Tambiért se ha discutido en doctrina si la acción subrogatoria presenta un carác-


ter conservatorio o bien su carácter es ejecutivo.
Para un sector de nuestra doctrina, la acción subrogatoria posee un caractercon-
servatorio, roda vez que está destinada a impedir el empobrecimiento del patri-
monio del deudor ante su inacción, integrándolo a su vez al percibir lasacreencias
que este mantiene respecto de terceros que posibilitan de tal modo que su caudai
patrimonial sevea incrementado. Sostienenesta postura, entre otros: Salvat -Acu-
ña Amorena, Palmera, Jordano Fraga, Compagnucci de Caso, Pizairo, Vallespinos.
Para otro sector doctrinario, la acción subrogatoria posee carácter ejecutivo,
uesto que ella no se limita a obtener el ingreso de bienes al patrimonio del deu-
sino también "a la realizacibn directa e inmediata de! crédito del acreedor
rogante contra el subrogado" (Diez - Picaza, Lacruz Berdejo, Cullon Ballesteros).
Un sector de la doctrina extranjera, que ha tenido poca acogida en el Derecho
acional, ha intentado elaborar un criterio mixto, manifestando que la acción
ubrogatoria es tanto de naturaleza conservatoria como ejecutiva, dado que si
ien persigue ia recomposicióndel patrimonio del deudor inactivo, lo hace con la
inalidad de posibilitar luego la ejecución del credito del acreedor que ta ha lleva-
a cabo (Aubry - Rau, Mazeaud,losserand, Giorgi, Lafaille, Colmo).
Finalmente, otros calificados autores nacionales(Borda, Llambías, Cazeaux, Alte-
ni)con quienes compartirnossupunto de vista y adherimosa ellos, consideran que
cción subrogatoria es de naturaleza abstracta o especial, puesto que no puede
ntificarse con fa función conservatoria o ejecutiva, siendo de carácter neutro y
uramente instrumental; ello asi, ya que solo los derechos que se ejerzan a través
e ella podrántender a la conservación o a la ejecución de los bienes del deudor.

1.8 - Otros caracteres de ia acción subrogatoria

Ademásdel controvertido carácterconservatoriooejecutivo de la acción subro-


gataria, ella presenta otros que merecen ser destacados:
a) Es individua/, toda vez que puede ser ejercida por cualquier acreedor en
tanto y en cuanto el deudor no sea concursado o declarado en quiebra, ya
que entonces estaríamos ante un supuesto de ejecucibn colectiva que obs-
taría al ejercicio de esta acción.
b) Es indirecta, puesto que et acreedor subrogante actúa en representación
del-deudor, ya que los bienes que se obtengan mediante su ejercicio no
ingresan al patrimonio del acreedor que ejerce la acción, sino al patrimonio
del deudor subrogado.
c) Es facultativa, todavezque ningYn acreedor está obligado a llevarla acabo,
sino que su ejercicio depende de su propia voluntad en ejercerla.
6) Es una accjon personal, debido a que el subrogante carece de todo derecho
real sobre los bienes que se logren obtener mediante su ejercicio.
e) No es de orden público, por lo cual las partes pueden efectuar acuerdos en
Zorno 3 ella (v. gr,, pueden acreedor y deudor acordar que aquel no la ejer-
cerá en el futuro).

i. 9 - Acciones y derechos susceptib/er;de suhrogacion


Tal como lo dispone el art. arE. 739 del CCCN, el acreedor puedeejercertodos los
rechos y acciones de contenido patrimonial que le correspondan a su deudor, si
stees remiso en hacerlo y esa omisión afecta el cobro de su acreencia.
Carlos A. Calvo Costa
-'142 ---,-,-,-,

En raztin de ello, podemos concluir que le está permitido a/ acreedor ejercer


todoaquello que su deudor puede exigirpatrirnonialmeritea un tercero, abarcan-
do no solo las acciones nacidas de un derecho de crédito sino también las que naz-
can de derechos reales (v. gr., reivindicatoria, confesoria, etcétera). Quedan com-
prendidos, pues, dentro del ámbito deejerciciode la acción subrogatoria, los dere-
chos patrimoniales (créditos o derechos subjetivos correspondientes al deudor
subrogado), las acciones personales o reales que recién mencionamos, las excep-
ciones (es decir, las defensas procesales oponibiesa terceros en beneficio del patri-
rnoniodel deudor subrogado), y las vias de ejecución pertinentes, que son aquellas
tendientes al cumplimiento de una sentencia favorable al deudor subrogado (v. gr.,
llevara cabo la subasta de un inmueble).
Quedan, por ende, excluidos delámbito de actuacion de la acción subrogatoria
segun lo dispone expresamente el art. 741 del CCCN: "a) los derechos y acciones
que, por su naturaleza o por disposición de la ley, solo pueden ser ejercidos por su
titular; b) los derechos y acciones sustraídos de la garantia colectiva de los acree-
dores; c) lasmeras facultades, excepto que de su ejercicio pueda resultar una mejo-
ra en la situación patrimonial deldeudor".
Estimamos, pues, que quedan comprendidos en los incisos de esta norma:
a) Los derechos inherentes a la persona que solo pueden ser ejercidos por su
titular, puesto que son intransmisibles e inalienables (por ejemplo, dere-
chos de la.personalidad,acción de revocaciónd e una donación por causa de
ingratitud del donatario -art. 7573, CCCN-, etcétera),
b) Los derechos extrapatrimoniales, puesto que además de su vinculación
inmediata con la persona del titular, no integran el patrimonio y con inep-
tos para satisfacer el interés de los acreedores (v. gr., acciones de estado,
acción de divorcio vincular, de nulidad de matrimonio, etcétera).
c) Los derechos patrimoniales de carácter personal (v. gr,, alimentas crttre
parientes).
ú) Los derechos ínembargables,dado que al encontrarse fuera del alcance de
los acreedores, no justifican el ejercicio de esta acción,
e) Las simples facultades del deudor, es decir, de aqueilas cuyo ejercicio puede
implicar una modificación de fa situación patrimonial del deudor, pero que
dependenexclucivarnentedelámbitode libertad desu titular (v. gr., la facul-
tad del autor de una obra literaria de publicarlao bien de reeditarlasi esta se
ha agotado).

Finalmente, se consideran supuestoscontrovertidosen cuanto ser alcanzados o


no por la acci6n subrogatoria:
a) La accibn tendiente a obtener la indemnización de los daños ocasionados
en razón de un hecho ijicito(por ejemplo, lesiones físicas sufridas por el deu-
-"-m-
143

dor en razón de un accidente de tránsito), aunque estimamos que debería

relativa, en consideraciBn con !a redacción del 388 del


CCCNque exige que esta sea invocada por aquellosen cuyo beneficio la han
establecido las leyes, aunque la doctrina mayoritaria (Salvat, Barda), la que
se referia al derogadoart. 1048 del CCde Vele2 Sarsfieid que poseía similar
redacción al nuevo art. 388 mencionado, se inclina por la afirmativa, aten-
diendo para ello al carácter patrimonial y pecuniario de la acción.

i. 70 - Legitimación activa de la acción subrogatorja


e encuentran legitimados para promover la acción subrogatoria, cualquier
edor-sea este quirografario o privilegiada-siempre que se trate de un cré-
cierto, exigible o no, y que se den el resto de las condiciones exigidas en el art.
del CCCN. Segiin nuestro parecer, al no efectuar la norma citada ninguna dis-
ón entre acreedores que pueden ejercer la acción, tampoco debemos efec-
la nosotros («Ubi /ex non distinguit?nec nos distinguere debemus~).

i.7 7 - Condiciones de ejercicio

Para que la acci6n subrogatoria pueda llevarse a cabo, deben cumplirse tres
equisitos esenciales que no pueden ser omitidos ni coslayados bajo ningún punto

- Calidad de acreedor en elsubrogante. Resulta una obviedad que quien pre-


nda ejercer una acción subrogatoria debe acreditar de modo fehaciente su ca-
cter de acreedor del deudor a quien pretende subrogar en su derecho. Para ello
uede valerse el acreedor de las reglas generales en materia de prueba, no exi-
iéndose -en cambio- que se encuentre reconocido previamente por una sen-
encia judicial, ni que conste en instrumento auténtico, ni que se encuentre docu-
entado en un título ejecutivo. Ei art. 739 del CCCN exige que el crédito debe ser
cierto, aunque no se considera necesario que este sea exigibie y liquido.
- Existencia de un interes legitimo en el acreedor. Además de la existencia del
rédito, el acreedor debe probar la existencia d e un inierks legítimo que le sirva de
esupuesto a ia acción. Estimamos que este interés legitirnoen el acreedor puede
@sumirsepor su condición de tal, y además, se encuentra ligado íntimamente a
inactividad del deudor, dado que pretenderá ejercer esta acción subrogatoria
ra conservar el patrimonio desu deudory posteriormente intentar cobrar su cré-
itodeel. En todo casa, creemosquese tratará de una presunción iuristantum, por
cual quien aIegue lo contrario deberá probarlo para desvirtuar el carácter de
timo que reviste el interés de! acreedor. En definitiva, la legitimidad o no del
rés invocado por el acreedor deberá ser apreciado ante cada caso en concreto
144
- Carlos A. Calvo Costa
-, .+- ."v--- -
en razón del prudente arbitrio judicial. Asimismo, s l considera que no existe inte-
rés legítimo cuando los bienes que se pretendan hacer ingresar al patrimonio del
deudor a través de la acción subrogatoria estén fuera del ámbito de esta, como los
que hemos mencionado anteriormente (v. gr.,derechos patrimoniales de carácter
personal del deudor).
- lnaccibn deldeudor. El subrogante debe probar necesariamente la inactivi-
dad o pasividad del deudor en el ejercicio de sus derechos patrimoniales, y acredi-
tar que ella redunda en un perjuicio patrimonial que le es propio puesto que te
impide cobrar el crédito que tiene contra el deudor inactivo. Adviértase que el art.
739del CCCNdestaca como recaudode procedenciadela accióna fa inactividaddel
deudor, la que podrá probarse inclusive por presunciones, a nuestro entender, y
desvirtuabfe por prueba en contrario del deudor subrogado a l momento de ser
citado a juicio. Esta inactividad del deudor puede provocar la falta de ingreso de
bienes a su patrimonio que deberian ingresar si accionara contra sus deudores, o
bien el egreso de bienes que no deberia producirse si ejercitara las defensas proce-
sales correspondientes (v. gr., si opusiera una excepción de prescripción ante una
demanda decumplimiento de contrato). Lo cierto esque debeacreditarsequeesta
inactividad del deudor provoca un perjuicio patrimonial cierto para el acreedor
subrogante.

La inacción del deudor puede ser de diferentes clases:


a} lnicialo sobreviniente, según el deudor se abstenga de ejercer sus derechos
desde el primer momento o bien cuando abandona la gestión una vez que
la había iniciado.
b) Totalo parcial, según el obrar ornisivosea absoluto o intermitente.

En cualquiera de estos supuestos, sin embargo, /a acción subrogatoria es perti-


nente, sin que sea necesario acreditar que ellose debe a culpa o dolo del titular de
ios derechos abandonados.

No se consideran requisitos esenciales de la acción subrogatoria, sino que tan


solo han sido considerados superfluos por la doctrina (Llambias, Alterini - Ameal -
López Cabana), los siguientes: la autorización judicial previa para ejercer la accibn
(cfr. art. 111, CPCCIV), que el deudor haya sido previamente constituido en mora,
que el crédito del subrogante sea de fecha anterior al derecho del deudor que se
pretende ejercer, etcétera. Tampoco se exige en nuestro ordenamiento el recaudo
que se requiere en el Derecho español de que ei acreedor haya perseguido con
anterioridad al inicio de la acción subrogatoria los bienes que posea el deudor,
pasando entonces a ser esta última un remedio subsididiario.
------ 145

i. 13 - ¿Es requisito B Ntacion previa del deudor


para ejercer /a acción subrogatoria?

I derogado Código Civil de Vélez Sarsfield nada establecia en su arl. 1196 res-
o a la necesidad de la citacion previa del deudor para poder llevar a cabo la
subrogatoria, por lo cual aun cuando no era exigido este recaudo en forma
a, algunos autores consideraron de utilidad efectuar dicha citación, puesto
tal modo una vez ella practicada la sentencia haría cosa juzgada para el deu-
nuevo Código Civil y Comercial, por e! contrario, dispone expresamente en
7 4 0 : "Citacidn del deudor. El deudor debe ser citado para que tome inter-
n en el juicio respectivo". Idénticocriterio adopta el art. 112 del CPCCN, que
ayor amplitud y detalle dispone: "Antes de conferirse traslado al demanda-
e citará al deudor por el plazo de diez dias, durante el cual este podra: 1) For-
r oposición, fundada en que ya ha interpuesto la demanda o en la manifiesta
rocedencia de la subrogaci6n. 2) /nterponer la demanda, en cuyo casose le con-
rá como actory eljuicio proseguirá con el demandado.
n este último supuesto, asicomo cuando el deudor hubiese ejercido la accion
terioridad, elacreedorpodrá intervenir en el proceso en la calidad prescrip-
elpnmer apartado delart. 91 ", Una vez debidamente citado el deudor, dis-
I art. 124 del CPCCN que la sentencia hara cosa juzgada en su favor o en su
,haya o no comparecido.

1.74 - Cesación de la acción subrogatoria

i bien cualquier acreedor está facuitado para ejercer la acción subrogatoria


e la inacción de su deudor, es importante destacar que en cuanto este decide
mar a su cargo la acción o el derecho abandonado poniendo fin a su inactividad,
ejercicio de la acción subrogatoria cesa. El acreedor, entonces, cesa en su activi-
udiendosolarnenteretomar el ejercicio de la acción si su deudor que la había
ido !a vuelve a abandonar.
1.15 - Efectos

Quedando involucradas tres partes en el ejercicio de la acción subrogatoria


creedorcubrogante-actor-, deudor subrogadoy el tercero demandado-deu-
r del deudor-), debemos estudiar cuales son los principales efectos que provoca
tre ellos el ejercicio de la acción subrogatoria.
Efectos de la subrogaridn entre elacreedor subrogante y e/ tercero deman-
. Ambos sujetos san colo adversarios aparentes, puesto que las verdaderas
partes en el pleito son el deudor subrogado y el tercero demandado. En
n de ello, cabe concluir:
. El tercero demandado puede oponer a la demanda de la acción subrogato-
ria todas lasdefensas procesaiesy de fondo (basadas en hechosanterioresy
146
.L_-"_l.-C___-- .,-,- ".-
Carlos A. calvo Costa
,-

posteriores al inicio de la acción) que hubiera Podido hacer valer frente al


deudor subrogado, ya que actúa como si fuese demandado por este. Pero
no podrá, en cambio, oponer al actor-acreedor subrogante- las defensas
que tuviera contra este a título personal en el caso de que este actuara en
ejercicio de un derecho que ie es propio y no como subrogante. El art. 742
del CCIV, dispone al respecto: "Defensas oponibles. Pueden oponerse al
acreedor todas las excepciones y causas de extinción de su crédito, aun
cuando provengan de hechos deldeudorposteriores a la demanda, siempre
que estos no sean en fraude de los derechos del acreedor".
El monto de la condena del proceso judicial en donde se ejerce la acción
subrogatoria debe coincidir con el importe del crédito subrogado, y no se
limita al monto de la deuda que mantiene el subrogrado con ei acreedor
subrogante. Por ejemplo, s i la deuda que mantiene el tercero demandado
con el deudor subrogado es por $50.000 y la que mantiene este último con
el acreedor subrogante es por $10.000, la acción subrogatoria será ejercida
por $ 50.000 y su condena será por este monto, el que ingresará directa-
mente al patrimonio del deudor subrogado,
3. At no ser titular del derecho de crédito que ejerce, el acreedor subrogante
no puede disponer de él, haciendo transacciones ni remisiones ni recibien-
do el pago. solo el deudor subrogado, iinico titular del crédito, esta facufta-
do a disponer de el,

- Efectos de la subrtlgacidn entre el acreedorsubrogante y eldeudor subroga-


do. Como lo hemos analizado, en la acridn subrogatoria el acreedor subrogante se
posiciona en lugar del deudor subrogado, quedando a fa vez investido de las facul-
tades que este posee para obtener la utilidad que resulte del ejercicio de su derecho.
Pero, debe quedar claro, que el verdadero titular del derecho continira siendo el
deudor su brogado; en consecuencia, el subrogante no puede apoderarse de los bie-
nes que obtenga en el ejercicio de la acción, y todos losactosque realice en tal senti-
do son inoponibles al deudor subrogado (aun cuandoeste haya sido parte en el jui-
cio). solo serán oponiblesaf subrogado los actos constitutivos de la gestión empren-
dida, en tanto y en cuanto este haya sido parte en el juicio. Asimismo, es importante
destacar que el deudor subrogado puede recuperar en cualquier momento ei ejer-
cicio efectivo de sus derechos abandonando su inactividad, y, además, que lo obte-
nido por el acreedor subrogante en el ejercicio de la acción subrogatoria beneficia
exclusivamente al deudor subrogado, toda ver que ingresan directamente a su
patrimonio todos los bienes o valores obtenidas a través de ella, no brindando nin-
guna preferencia ai acreedor subrogante, como lo anatiiiaremos seguidamente.

- Efectosde la subrogacion entre eldeudor subrogado y el tercero demanda-


do. La acci6n subrogatoria no altera la relación jurídica existente entre el deudor
subrogadoyel tercero demandado; aquel, al ser acreedor de este, puede recibir el
pago en cualquier momento y efectuar actos de disposiciljn del crédito (por ejem-
o, transar, novar o compensar).
Si el deudor subrogado ha sido parte en el juicio, quedará alcanzado por los
fectos de la sentencia, sea esta perjudicial o beneficiosaa sus intereses, no pudien-
o pretender Iuegoque lacuestiónse renueve ni por el demandado ni por eisubro-
o en un juicio posterior.

Efectos de la subrogación entre el acreedor subrogante y los demás acree-


oresdelsubrogado. El ejerciciode la acción subrogatoria no le brinda al acreedor
rogante ninguna ventaja ni preferencia en el cobro respecto del resto de los
creedores del subrogado; asi lo dispone expresamente el art. 739, in fine del
CCN. Ello así, puesto que lo obtenido a través del ejercicio de la acción ingresa
irectarnente al patrimonio del deudor subrogado, pasando a formar parte de tal
odo de la garantía común de los acreedores. Esta es la razón por la cual muchos
autores destaquen la conveniencia de que el subrogante trabe embargo sobre el
recultadode lagestión,a fin de lograr obtener alguna preferencia en elcobra(v.gr.,
frente a otrosembargantesquetraben la medida cautelar con posterioridado fren-
t e ai resto de los acreedores quirografarios).

I. 16 - Comparación de /a acción subrogatoria


con otras figuras

Luegode haber analizado a ia acciónsubragatoria, debemos efectuar unacom-


paración con otras acciones protectorasdel patrimonio del deudor.

- Comparación con la acción directa, Las diferencias sustanciales entre una y


otra son lassiguientes:
a ) La accián subrogatoria posee una naturaleza predominantemente conser-
vatoria; la acción directa es eminentementede naturaleza ejecutiva.
b) La acción subrogatoria beneficia a la totalidad de losacreedores, inclusive a
aquellos que no la han ejercido; la acción directa rolo beneficia al acreedor
demandanteen la medida de su crédito.
c) En la acción subrogatoria, io obtenido a través de ella ingresa en su totali-
dad al patrimonio del deudor subrogado; en Ia acción directa, lo obtenido
ingresa directamente al patrimonio del acreedor accionante.
d) La acción subrogatoria se ejerce por ia totalidad del crédito que el deudor
subrogado posea contra el tercero demandado; la acción directa se ejerce
solo por el monto del crédito de quien acciona.
148 u
,d
,p
~arlosA. Calvo costa

- Comparación con la accion de declaración de ihponibilidad. Son diferen-


ciassustanciales entre una y otra acción:
a} La accion subrogatoria se ejerce en nombre y representación del deudor; la
acción de declaración de inoponibilidadse ejerce en nombre y por derecho
propio,
b) La acción subrogatoria aprovecha a la totalidad de los acreedores; la acción
de declaración de inoponibilidad solo aprovecha al acreedor demandante.
c} La acción subrogatoria continúa el régimen del derecho ejercido; la acción
de declaración de inoponibilidad posee un régimen propio.

- Comparacion con la accidn desimulacidn. Las diferencias más importantes


son:
a) En la accion subrogatoria solo pueden accionar los acreedores del deudor
inactivo; la accibn de simulación puede ser ejercida por las partes del acto
simulado, sus sucesores y los terceros.
b) En iaaccibn subrogatoria debe acreditarse la calidad de acreedor, el interés
legítimo de este y la inaccibn del deudo;; en .la acción de sirnulacián sola-
mentedebe probarse la simulación y el perjuicio que ella provoca.
c) La acción subrogatoria prospera por la totaiidad del crédito que posee el
deudor subrogado contra el tercero demandado; la acción de simulación
prospera por la ~ o t aidad
t del crédito simulado,
d ) Mientras que la acción subrogatoria aprovecha a la totalidad de los acree-
dores del deudor subrogado, la acción de simulación redunda en beneficio
de todos los interesados en desbaratar el acto simulado.

II - Accidn de simulación

/l. 1 - Concepto
La simulación ha sido motivo de tratamiento del art. 333 del CCCN, que dispo-
ne: " l a simulación .riene lugar cuando se encubre el carácter jurídico de un acto
bajo la apariencia de otro, o cuando el acto contiene clausulas que no son sinceras,
o fechas que no son verdaderas, o cuando por él se constituyen o transmiten dere-
chosa personas interpuestas, que no son aquellaspara quienes en realidad se cons-
tituyen o transmiten". Cuando ella es utilizada por un deudor para aparentar la
salida deun bien desu patrirnonioa findesustraerlodel alcancedesusacreedores,
éstos ce encontrarán habilitados para ejercer la acción de simulación que tendri
por finalidad dejar al descubierto la realidad del acto simulado. Algunos autores
(Wlosset Iturraspe, Pizarro) destacan que se trata de un fenómeno jurídico que
encierra dosactos: el negociosimulado(consistente en el actoaparente) yel acuer-
dosimulado (que encierra laverdadera intención de las partesque locelebran). Lo
Derecho de las obligaciones
~.-
149
-,- -,-,---m ---,-m

cierto es que la simulación persigue como finalidad engañar a terceros, aun cuan-
do de dicho engaño no se derive perjuicio a persona alguna (Cifuentes, Ferrara), a
través de la creación de esa apariencia concreta y variableseglln el acto.
En razón de ello, la acción desimulación es un remedio legal que tiene por fina-
lidad lograr en sede judicial la declaración de ineficacia del acto simulado.

11.2 - Especies

estro Código Civil hace referencia a distintas clases de simulación que pue-
resenta rse:

- Absoluta y relativa. Aunque el Código Civil y Comercial no se refiera es esta


sificación en forma expresa (comosí lo efectuaba el art. 956del CCdeVeiez Sarr-
Id), estimamos que la simulaciOn es absoluta cuando se celebra u n acto juridico
e nada tiene de real, y relativa cuando se emplea para dar a un acto juridico una
ariencia que oculta su verdadero carácter. Esta clasificación, aún no tratada
presamente por el ordenamiento juridico, se encuentra irnplicita en l o dispuec-
por los arts. 333 y 334 del CCCN.
Es importante mencionar que la simulación relativa puede recaer sobre [a propia
turiileza del acto, sobre su contenido o sobre las personas de los contratantes.

a) "luan" aparece en el Registro de ia Propiedad Inmueble como propietario del


inmueble sito en la Av. Santa Fe 3954, piso 2" de la ciudad de Buenos Aires, que "ha
adquirido" en razón de una compraventa que ha reaiizado con "Pedro" quien "le
enajenbu dicho bien. Sin embargo, nada de ello se ha realizado en la práctica y
"Pedro" continiia habitando el inmueble de su propiedad (simulación absoluta).
b) "Marta" aparece coma propie.tariadel automotor VolkswagenVentodominio PCM
324que dice haber comprado; "Rairl", cuandoen realidad el mismo le ha sidodona-
do por este último (en este caso estamos ante una simulación relativa, puesto que se
intenta encubrir el verdadero carácter de un acto-la donacibn, acto jurídico gratui-
to- bajo ia apariencia de otro-compraventa, acto juridico oneroso-).

- Lícita e ilícita. La simulación puede ser también licita e ilícita, resultando ser
cuando la simulación no es reprobada por la ley ni cuando a nadie perjudica,
ne un fin ilícito. A esta clasiiicación se refiere el art. 334del CCCN, al disponer:
o que perjudica a un tercero provoca la nulidad del acto
rnulado encubre otro real, este es plenamente eficaz si ron-
quisitospropios de su categoría y no er ilícito niperjudica a un tercero.
disposiciones rigen en el caso de cláusulas simuladas". Por lo tanto,
causa un perjuicios un terceroo posee una finalidad contraria a la ley sera
150 Carlos A. calvo costa

Ejemplos:
a) Las partesde un contratode compraventa de un inrnueblecuyo preciodeventa ha
sido U$S 180.000 acuerdan colocar en la escritura traslativa de dominio un precio de
venta inferior al real a fin de pagar menos impuestos (se trata de una simulación ilíci-
ta, ya que, en tal caso, el perjudicado es el Fisco).
b) "Marceio" tiene que ir al banco a cobrar un cheque que fue emitido a su nombre,
pero como se encuentra imposibilitado de hacerlo, le pide a su amigo "Martín" que
se lo cobre, Para ello, se lo endosa (transfiriéndote ficticiamente la propiedad del
montoque reza el documento) para que "Martín" lo cobre en su carácter de portador
del instrumento (simulación lícita: se ha aparentado la transferencia de fondos sin
causa, ai soto efecto de que suverdadero dueño pueda percibir el dineroque indica-
ba el cheque),

11.3 - Naturale. jurídica del acto ssimulado

A raiz de la forma en que estaba tratada la simulación en el derogado Código


Civil de Vélez Sarsfield, se originó una seria controversia doctrinaria en torno a la
naturaleza jurídica del acto simulado:

- Acto jurídiconula. Para la gran mayoría de la doctrina nacional, el actosirnu-


lado revestía el caracter de un acto jurídico, en razón de que posee corno.finalidad
crear retacionesjuri'dicasaparentes quecomprometen externa y formalmentea las
partes que participan de 41 (Masret lturraspe, Borda, Alterini, Boffi Boggero, Salval,
Compagnucci de Caso). Sin embargo, se sostenía que estamos en presencia de un
acto nulo, de nulidad relativa, con excepción de los casosen que no contraria a la
ley ni afecta a un tercero, ya que en tal caso la simulación será lícita. Se argumenta
en defensa de esta línea de pensamiento que la intencion de las partes-fin queri-
do-consisteen simular, locual provoca innegablesconsecuenciasjurídicasque no
pueden ser ignoradas en el ámbito fáctico y jurídico.

- Actoinexistente. Para unacorriente deopinión calificada aunquerninorita-


ria (encabezada por Colmo y continuada por Cámara, De Gásperi, Llambías y Acuña
Anzorenaf, el acto simulado era un acto jurídico inexistente, ya que las partescare-
cen de la finalidad inmediata deestablecer una relación juridica-determinaba e!
derogado art. 944 del CCde Vélez Sarsfield -expresando el acuerdo de volunta-
des únicamente para construir una apariencia ysin perseguir el nacimientodeobii-
gaciones. Afirmabaestesectordoctrinario que no puede hablarsede una acción de
nulidad, ya que esta presupone la existencia de un acto real viciado, cuando en el
acto simulado estamos en presencia de un no acto, simplemente porque no existe
como tal. Adiferencia de Ia corriente doctrinaria anterior, se sostiene que para ser
un acto jurídico nu[o previamentede be existir, lo que no se da en el acto simulado:
por ende, cabe hablar de un acto inexistentey no de un acto nulo oanulable.
Derecho de las obligaciones 151
,--,* - -ppp- ">

- Acto aparente. Otra doctrina minoritaria, por su parte, de profunda rai-


gambre en el Derecha francés(Mazeaud,Starck, Marty), y muy cercana a la postura
de la doctrina de! acto inexistente, estimaba que la simulación es parte integrante
de la teoríade la aparienciade losactosjurídicos, a loscualesel ordenamiento juri-
dico ie concede cierta eficacia para brindar protección de tal modo a ciertos terce-
ros de buena fe. De tal modo, la acción de simulación detentaría una función ins-
trumental que estaría destinada a declarar la nulidad en los casosde simulaciones
ícitas ya deciarar la inexistencia del acto en los casos de simulacionesabsolutas.
- ,Nuestra opinión. Estimamos que la acción de simulación es una acción que
ersigue la nulidad del acto, y por ende, su ineficacia (cfr. art. 382, CCCN).En defini-
va, la simulación es un vicio del acto jurídico y es tratada como tal en el Capitulo 6
"Vicios de los actos jurídicoc") del Titulo 1V ("Hechos y actos jurídicos") del Libra I
"Parte genera!"). Por ende, tal como !o referiremos posteriormente al tratar los
fectos, el acto simulado es un acto jurídico nulo, por la cual Ia declaración de la
simulaciónde un acto provocara irremediablementesunulidad (cfr.art.388, CCCN),

11.4 - Caracteres de la acción de sirnulaci~n


La acción de simulacion es:

a ) Conservatoria, en cuanto sirve como remedio para conservar el patrimonio


del deudor, garantía común de los acreedores, al perseguir desbaratar e[
acto simulado.
b) Declarativa, dado que a través de ella se reconoce la existencia o inexisten-
cia de derechos declarados que se encuentran ocultos detrás de un acto
simulado fcifuentes, Zannoni).
c) Persona/, toda vez que está destinada a declarar la apariencia del negocio
aparentecelebrado; por ende, no es una acción real puestoque no está d ~ s -
tinada a reclamar derecho reat alguno.
d) Puede ser acumuiativa, en el sentido que existe la posibilidad de interpo-
nerla junto con otras acciones en forma subsidiaria, como sucede con la
acción de deciaracitin de la inoponibilidad de los actos celebrados por el
deudor en fraude de stis derechos, prevista en el art. 338 del CCCN.

il.5 - Acción entrepartes


Es habitual quealguna de las partes que ha celebrado unacto sirnuladopreten-
a desbaratarlo para dejar al descubierto la realidad del acta,y entonces cabe ana-
ello es posible y si el ordenamiento jurídico lo admite.

Procedencia, Si se trata de una simulación lícita, estimarnosque ningún impe-


ento existe para el ejercicio de la acción entre partes. Debemos aclarar que son
152 Carlos A. Calvo Costa
-u. -- "
M "
--

asimiladasa las partes lossucesoresuniversales deellassi con eiejerciciode la acción


pretenden hacer valer un derecho nacido del acto simulado (De Castro y Bravo). En
cambio, distinta es la solución legal que prevé el art. 335 del CCCNcuando la simula-
ción es ilícita: "Acción entre las partes. Contradocumento. Los que otorgan un acto
simulado ilícito o que perjudica a terceros no pueden ejercer acción alguna el una
contra e/ otro sobre /a simulación, excepto que laspartes no puedan obtener bene-
fjcio alguno de las resultasdel ejercicio de la acciónde simulacidn. la simulaciónale-
gada por laspartesdebe probarse mediante el respectivo contradocumento. Puede
prescindirse de é/, cuando la parte justifica las razonespor las cuales no existe o no
puedererpresentadoymedian circunstanciasque hacen inequívoca Ia simulacidn".
Es decir, que no existe acción entre las partes cuando estamos en presencia de una
simulación ilícita, excepto que et accionante pretenda dejar sin efecto el acto simu-
lado que es ilícito y perjudicial para terceros ycon ello 41 no se beneficie.
Ejemplo:
"Carlos" ha transferido la propiedad de un inmueblea "Pedro", en razóndeunacom-
praventa simuladaabsolu2a, a fin de sustraerlo ficticiamente de su patrimonio. Como
corolariodedichasimulación, a losojosde la saciedadysegún loque resultadei Regis-
trode la Propiedad fnmueble, el propietario de ese inmuebiees "Pedrol'.Ahora bien,
si "Pedro" intenta transferir ese inmueble a un tercero-de buena fe-dicha trans-
ferencia ocasionaria un irremediable perjuicio a "Carlos", verdadero titular del bien.
Sinembargo, en éste caso "Carlos" no tendría posibilidad de accionar por simulación
contra "Pedro", porque de admitirse la acción "Carlos" lograría desbaratar el acto
simulado y recuperaría nuevamente el inmueble transferido en razón de la simula-
cibn, implicando esto un beneficio para él. La solución legal del art. 335 del CCCN
guarda cierta lógica yresulia ser justa, puesto que quien le ha dado la espalda a la ley
para obtener un beneficio (v. gr., simulando una transferenciaafinde perjudicar a un
tercero), no puede pretender luego acudir en auxilio de ella para poner a salvo un
derecho que el mismo puso en riesgo con el acto simulado.

- Prueba de la simulacidn. El contradocumento. Cuando la acción se ejerce


entre partes, la prueba por excelencia ese1contradocumento, como lo dispone ex-
presamente el art. 335 del CCCIV precedentemente transcrito. Este rio es más que
una manifestación de voluntad que las partes formulan por escrito -sin estar
sometido a ninguna otra formalidad sacramental- a fin de dejar asentado en el
instrumento la realidad del acPoque simuian. ExpresabaVélezSarsfield en la nota
al derogado art. 996 del CC,que: "El contradocumento es un acto destinado a que-
dar secreto, que modifica lasdisposiciones de un acto ostensible ...".
Es importante destacar,sin embargo, que el contradocumento adquiere su ver-
dadera relevancia como prueba del acto simulado cuando la acción es ejercida
entre las partes, resultando la prueba fundamental tal como lo dispane el art. 335
del CCCN. La norma admite la posibilidad de que se pueda prescindir del contra-
Derecho de las obligaciones 153
---- * ---""-".~--"---

documento en la simulación alegada por las partes, cuando la parte justifica las
razones por !a cual resulta imposible presentarlo. Esas circunstanciac que admiti-
rían prescindir del contradocumento, podrían plasmarse ante un principio de
prueba por escrito, o bien confesión judicial del demandado, o bien si el contrado-
cumento se hubiera perdido por caso fortuito o fuerza mayor (v. gr., un incendio
ocasional no imputable a la conducta de ninguna de las partes ode terceros).

11.6 - Acci#n de simutación ejercida por terceros

Puede ocurrir que la acción de simutación sea ejercida por terceros que posean
un interés legitimo actuat en que se declare la nulidad del acta simulado (v. gr.,
acreedores perjudicados por la simulación), La posibilidad de quesean tos terceros
perjudicados quienes promuevan ia accion de simulación está prevista en el art.
336, que dispone: "Acción de terceros. Los terceros cuyos derechos o infereseslegí-
timos son afectados por el acto simulado pueden demandar su nulidad. Pueden
acreditar la simulaciór;por cualquier medio de prueba".
Es importante destacar que este tipo de acción intentada por terceros solo pue-
de tener lugar en un supuesto de simulación ilícita, dado que carecen de acción
para atacar el acto simulado cuando la simulaciOn es tícita, ya que en ese caso no
habría perjuicio alguno hacia ninguno de ellos y carecerian de interés para accio-
nar, Son irrelevantes como requisitos de fa accion de simulación la insolvencia del
deudory la fecha del crédito (puede ser este anterior o posterior al acto simulado).

- Contraquiénessedirigela acción, Los tercerosquepretendan desbaratar un


actosimulado deben accionar contra todos los que han sido parte en lasimulación,
asícomo también contra todo tercerode mala feque pretenda hacer valer undere-
cho emanado del acto sirnuiado.

- Prueba. Es importante destacar que lostercerosno necesitarán del contrado-


cumento, toda vezqueellosseveránirnposibiiitadosde conseguirlo, ya que queda a
resguardode las partesque han celebrado lasirnulación. El art, 336delCCCNles brin-
da a los terceros, en su parte final, la posibilidad de acreditar la simulación por cual-
quier medio probatorio. Por ende, la prueba más idónea y habitual a la cual acuden
lostercerosqueejercenuna accióndesimulaciónes la quese lograatravésde lacpre-
sunciones, ya que a traves de elfas se intentará acreditar fa causa simulandi, provo-
cando ia convicción del magistrado segUn su seriedad, cantidad y concordancia.
Son algunas de las presunciones generalmente admitidas por la doctrina y ia
jurisprudencia tendientes a demostrar un acto simulado, ysirven como indicios de
una simulación, lassiguientes:
1. La imposibilidad económica del comprador para justificar ia adquisicidn de
los bienesque aparecen por él comprados (v. gr., quien teniendo como úni-
154 Carlos A. Calvo Costa
-
*
, --.-

co ingreso un sueldo de empleado administraiivo, aparece como compra-


dor de un campo cuyo valor oscila Ios U$5 2.000.000).
2. La existencia de parentesco estrechoo de íntima amistad entre las partes de
un negocio sospechado de sersimuiado.
3. La falta de ejecución material del acto jurídico(v. gr., quien figura como que
ha vendido un vehículo sigue estando en posesión de este, aunque su titu-
lar registra]sea el supuesto comprador).

11.7 - Efectos de /a acción


de simulacitjn

De prosperar la acción de simulación, provocará irremediablemente la nulidad


del acto celebrado. S i la acción de simulación triunfante fue llevada entre partes,
las cosas se retrotraerán al estado que tenian con anterioridad al acto simulado si
fa simulación fue absoluta y, por ende, deberán restituirse los bienes y frutos que
se hubieran recibido en razón de él, conforme lo establecido en el art. 390 del
CCCN.. Encambio,sifuerelativa, quedará firmeel acto real realizadoquedandosin
efecto e! aparente (cfr. art. 334, CCCN).
S i prospera la acción de simulación que ha sido intentada por terceros, esta tam-
bibn provocará la invalidez del acto simulado, y si quien la promovió era un acree-
dor, quedará habilitado para embargar los bienes que en realidad no habían sali-
do del patrimonio desu deudor. Ello sin perjuiciode la responsabilidadque pueda
caberles a las partes y terceros de mala fe de una simu~acionilícita, por los even-
tuales daños que pudieren haber causado con dicha simulación a los terceros afec-
tados por ella.
Asimismo, destaca Pizarro que los efectos de la sentencia que declara simulado
el actoson inoponibler aciertostercerosque no están interesadosen la nuiidad del
acto, sinoen su eficacia: es lo que sucede en el caso del adquirentesirnulado de una
cosa o de un derecho, cuando lo transfiere a un tercero, buriando ia confianza en
61 depositada; en tal caso, la ley protege al tercero, siempre que sea de buena fe y
a título oneroso (arg. art. 392, CCCNJ. Idéntica salucion cabe aplicar en el caso de
una simulación lícita, ya quetambiénel enajenantecarece de acción contra el suce-
sor a tirulosingular de buena fe, pudiendosolo demandar al otro contratante por
los daños y perjuicios.
Por nuestra parte, y de conformidad con la dispuesto en el art. 298 del CCCN,
entendemos que la simulación es inoponible a terceros que han adquirido dere-
chos transmitidos por el titular aparente de los bienes. Pero dicho principio no es
absoluto y solo puede ser invocado por terceros de buena Te (es decir, que desco-
nocian la simulación) y por quienes hayansidoadquirentes a titufo oneroso (dado
que quien adquiere a título gratuito solo dejaria de obtener un provecho pero no
sufriría una pérdida atendiendo a su situacion con anterioridad al acto).
I 11.8 - Prescripción de la acción de sirnulacibn

Por tratarse de un supuertode nulidad relativa, la acción desimulación prescri-


be a los dos años. Así lo determina el art. 2562: "Plazo deprescripcián de dosaños.
Prescribena los dos años: a) el pedido de declaración de nulidad relativa y de revi-
sión de actos jurídicos (,,.)". Y, en especial, con expresa referencia a la acción de
simulacibn, dispone el art. 2563 del CCCN: "Cómputo delplazo de dos años. En la
acciOn de derlaracion de nulidad relativa, de revisión y de inoponibilidad de actos
urídicos, el plazo se cuenta: (.. .) b) en la simulación entre parta, desde que, reque-
ida una de ellas, se negóa dejarsin efecto el acto simulado;^) en lasirnulaciónejer-
ida por tercero, desde que conoció o pudo conocer e/ vicio del acto jurídico ...".

11.9 - Acvrnu/ación con la acción de declaración


de inoponibilidad

En forma previa a tratar este tema, es importante mencionar que existe una
diferencia sustancial entre ambas acciones: la de simulaciOn tiende a demostrar
que un acto no es real, mientras que la de declaración deinoponibilidad (antes Ila-
ada revocatoria o pauliana por el derogado Código Civil) presupone un acto que
real, que es fraudulento y perjudica a los acreedores que accionan.
Se ha discutido en nuestra doctrina si era posibie acumular ambas acciones: en
un principiose pensó que la acumulación noera posible, dado quesería contradic-
torio sostener que un acto era simulado y al mismo tiempo que era real pero per-
judicial. Sin embargo, es pacífica la opinión mayoritaria actual en cuanto a admitir
la acumulación de ambas acciones y su interposiciónen forma subsidiaria:se inter-
pone la de simulación (afirmando que un acto no es real), alegando que en caso de
demostrarse la realidad del acto y por ende de no prosperar la simulación, este ha
sido fraudulento, por lo cual queda planteada la dedeclaraciondeinoponibilidad.
Ambas acciones poseen un plazo de prescripción bienal en el Código Civil y Comer-
cial, lo cual ha mejorado sensiblemente lo dispuesto en el derogado Código Civil
que le concedía a la liarnada acción revocatoria un plazo de prescripciónde un año.

11,10- Comparación de la acción de simulacidn


con ¡a acción de declaraciOn de inoponibilidad

Existen marcadasy notorias diferencias entre ambas acciones:


a) La accion de simulación persigue la nulidad del acto celebrado, al desbara-
tar su apariencia; la de declaración de inoponibilidad, en cambio, procura la
declaración de ineficacia e inoponibilidad del actaatacado mediante la ino-
ponibilidad del acto fraudulento.
j Fa acción de simulación es conservatoria, mientras que la de declaración de
inoponibilidad es netamente ejecutiva,
156
----~.--".,-."- ".-,.-u-",
Carlos A. Calvo tosta

c) La acción de simulación prospera por ici totatiddd del crédito simulado; la fa


de declaración de inoponibilidad solo por el crédito del actor (art. 342, CCCN).
d) La acción de declaración de inoponibilidad exige que el acto agrave o pro-
duzca la situación de insoivencia del deudor; dicho requisito no es exigibie
en la acción de simulación, dado que solo basta con demostrar la apariencia
del acto.
e} La acción de simulación provoca la nulidad del acto afectado, beneficiando
a la totalidad de los acreedores; la de declaraciáln de inoponibilidad, en
cambio, solo producela inoponibilidad del acto frente al acreedor que la ha
intentado, resultando ser este el Unico beneficiario de ella.

II.1 I - Comparación d e ia accidn de simulación


con la acción subrogatoria

Remitimos ai análisis que hemos efectuado precedentemente al tratar Ia accion


subrogatoria.

lll - Acción de declaración de inoponibiiidad


del acto fraudvientu"
ill. 1 - Nocionesprevias. Concepto. Terminologia
Fa acción de declaración de inoponibilidad (denominadaTambién revocatoria
o pauliana por el derogado Código Civil deVéler Sarsfield) es un remedio legal con
el quecuentan los acreedoresa fin de poder atacar losactosjuridicosreaiizadosen
fraude a sus derechos. Se trata, pues, de actos celebrados que atentan contra ia
buena fe a! provocar el deudor por intermedio de ellos su estado de insolvencia o
bien al agravarlo si ya estaba en é!; a travks de estos actos e! deudor realiza actos
tendientes a enajenar derechos o facultades que provoquen o agraven su estado
de insolvencia. A fin de poder contrarrestar esta conducta maliciosa del deudor, el
ordenamiento prevé como remedio a la acción de declaración de inoponibilidad,
prevista en el 338 del CCCN que establece que: "Dec/araci6n de inoponibilidad.
Todo acreedor puede solicitar la declaración de inoponibilidad de los actos cele-
brados por su deudor en fraude de sus derechos, y de las renuncias al ejercicio de
derechos o facultades con los que hubiese podido mejorar o evitada empeorar su
estado de fortuna". Remitiéndonos a sus antecedentes, esta accitin también es
conocidacomoacci~npauiiana,designaciónque haadquiridoen homenajeal pre-
tor Paulus, quien la introdujoen el Derecho romano en dondese desarrolió piena-
mente, aunque se reconocen antecedentes de ella en el Derecho griego aprecia-
bles en los alegatos de Demostenes. En Roma, la acción pauliana -nacida como
una creación pretoriana-fue mantenida en el derecho intermedio, siendo luego
receptada por las leyesde Partidas; lo más destacabie de su evolución es la correc-
cien, legal o consuetudinaria del animus fraudandi o consilium fraudis, al menos
Derecho de lar obligaciones 157
,
-
, -

en ias enajenacionesa título lucrativo, al suprimir en tales enajenaciones, el requi-


sito subjetivo e intencional, a¡ considerar suficiente que el deudor supiese que
tenía deudas. Con posterioridad, fue receptada en ei Derecho francés que la ha
plasmado en el Code Napoleon.
Con anterioridada lasanción en Argentina del Código Civil y Comercial, se había
cuestionado la denominación de esta acción como revoratoria, puesto que no se
trata en realidad de revocar ei acto en sentido estricto, sino de declarar que resul-
t a inoponible al impugnante (Flambíac). Es importante destacar, además, que esta
acción permite atacar no solo los actos onerosos fraudulentos, sino también a las
najenacionesatitula gratuito, en lascuales-como veremos posteriormente- no
se requiere la figura del fraude para la procedenciade la acción.

1ll.Z - Fundamento
El principal fundamento de la acci8n es el derecho del acreedor al manteni-
miento de la integridad del patrimonio del deudor, puesta que la disminuciiin
intencionada de la garantía constituye un acto ilicito cuyas consecuencias se
extienden -como veremos seguidamente- a todos aquellos que cooperen en su
producción. Toda vez que el patrimonio del deudor constituye la garantia combn
de los acreedores, ninguna duda cabe entonces que cualquier acto de enajenación
de aquel que provoque o agrave su insolvencia, provocará un perjuicio patrimonial
a estos. A raíz de ello adquiere su fundamento la acción de declaración de inopo-
nibilidad, puesto que posee la finalidad de proteger el derecho del acreedor dam-
nificado por esa conducta maliciosa de! deudor, quien enajena bienes para sustraer-
lo de la ejecución patrimonial de aquel. Elloasí, puesta quea través de esta acción
se logra recomponerel patrimonio del deudor evitandoegresos patrimonialesque
10 tornan insuficiente para satisfacer el crédito. Estimamos importante destacar
que la acci6n de declaración de inoponibilidad procede ante actos anormales de
enajenación del deudor, pero no ante los actos de administración, los que deben
ser soportados por los acreedores.

I 111.3 -- Metodología del Código Civil y Comercial

La acción dedeclaraciondeinoponibilidadestá tratada en la parte referida a los


viciosdel acto jurídico, determinandosimiiar metodologia a la utilizada en el dero-
gado Código Civil de Velez Sarsfield a la empleada por Freitas en e! Esboco. De tal
modo, aparece tratada en el Libro Primero ("Parte Genera!), Título IV {"Hechos y
actos juridicos"), Capítulo 6 ("Vicios de los actos jurídicos"), SecciOn 3a ("Fraude").
Sin embargo, no podemos dejar de expresar se había criticado la metodología
mpleada por el CCidigo Civil deVelez Sarsfield -similar a la del actual Codigo Civil
Comercial-, puesto que tratándose de un recurso de los acreedorestendiente a
acer efectiva la garantía de sus créditos, su estudio debía ser apartado de la .ea-
ia del acto juridico y ser emplazado en el Derecho de las obligaciones (tiarnbías).
158 Carlos A. Calvo Costa

Otros, no obstante, la han defendido aduciendo que a'la época en que fue sancio-
nado el Código Civil argentino era desconocida la tearia de la inoponibiliciad, por
lo cual cualquier causa de invalidez debía ser agrupada en torno a las nulidades
(Molsset de Espanés). Lo cierto es que, a pesar de lasdiscrepanciasdoctrinarias exis-
tentes respecto a ello, el Iegidador ha decidido mantener el emplazamiento de la
accibn de declaración de inoponibilidad del acto jurídico celebrado en fraude a los
derechos de los acreedores, en el título referido a los hechos y actos jurídicos.

Ill.4 - Caracteres, Naturaleza jurídica

Según nuestra opinión, la accion de declaración de inoponibilidad presenta


como características fundamentales:

- Es una acción personal. No tiene por abjeto hacer reconocer un derecho de


propiedad en favor de quien lo ejerce ni en favor del deudor (nota caracteristica de
la acción real), sino tansolo oponerse a las pretensionesdel deudor de enajenar sus
bienes;cicetratarade una acción real, los acreedoresestarían facultados para per-
seguir los bienes transmitidos fraudulentamente a donde quiera que éstos se
encuentren y contra cualquier poseedor, cuestión que no se da en la accion de
declaración de inoponibilidad.
-- Es una acción de inoponibilidad del acto fraudulento. De prosperar y admi-
tirse la acci0n intehtada por el acreedor, esta solo le quitara eficacia al acto cele-
bradofraudulentamente por el deudor, en la medida que el mismo afecte el dere-
cho del acreedor que la ejerce. De allí, que resulta apropiado -a nuestro enten-
der- que se haya dejado de lado la denominación de esta acci6n como revocato-
ria para pasar a ser designada como de inoponibiidad del acto celebrado. Es decir,
solo e{ acto atacado carecerá de efectos con relación al acreedor impugnante. No
obstante ello, el acto celebrado continuara siendoválido entre quienes locetebra-
ron así como también respecto de los tercerosen general. El tercero interesado en
mantener el acto y a quien han pasado los bienes del deudor, puede evitar la
impugnación satisfaciendo el crédito del acreedor impugnante, No es, por ende,
una acción de nulidad. Esta es la postura mayoritaria en ia doctrina argentina
(Llambías, Albaladejo, Borda, Cifuentes, Rivera, Alterirti, entre otros). Sin embargo,
no soslayamos que existen discrepancias doctrinarias en torno a esta cuestión, y
que muchosautores nacionalesy extranjerosse han expedido en favor de conside-
rar a la acciiin revocatoria como una acción de nulidad {Machado, Salvat, Díaz de
Guijarro), o bien, como una acción indemnizatoria {Acuña Anzorena).

- Es una acción ejecutiva. Quien la ejerce se encuentra realizando al intentar-


ta una actividad tendiente a satisfacer su crédito, toda vez que los bienes que con
ella se obtienen ingresan directamente al patrimonio del'acreedorque ejerce la ac-
ciiin. No debemos olvidar que a través de la acción de declaracitin de inoponibili-
Derecho de las obligaciones 159
--
_
-,- -~- , -A

dad se persigue percibir el crédito a través de los bienes que han sido fraudulenta-
mente enajenados del patrimonio del deudor.

111.5 - Quiénespueden intentar la acción


Al establecer el art. 338 del CCCiV, en su parte inicial, que "... todo acreedorpue-
solicitar la declaración de inoponibilidad de los actos celebradospor su deudor
fraude de sus derechos", se ha disipado cualquier tipo de duda como la que
jaba entrever el derogado art. 961 del CCde Vélez Sarsiield, que solo rnenciona-
como legitimados activos a los acreedores quirografarios. .
liL6 - Contra quiénes debe intentane
La acción de declaración de inoponibilidad debe ser interpuesta contra quienes
sido parte en el acto que se pretende impugnar a través de ella. Se sostiene
tadamente que también debe ser deducida contra cualquier eventual subad-
irente de un bien transmitido con posterioridad al acto atacado, aunque su
ultado dependerá en gran medida de que este haya sido a título gratuito u one-
oso, y de la buena f e o mala fe que haya tenidoel subadquirente al momentode
fectuar la operación (Pizarro - Vallespinos).

111.7 - Requisitos de la acción de declaración


de inoponibilidad

Se requiere, para su procedencia, el concurso de una serie de requisitos genera-


les -comunes para cualquier acta que desee impugnarse por esta vía- y de un
requisito especial (cuando el acta atacado sea a titulo oneroso).

Constituyen requisitos generaies (arl. 339, CCCN):

- Que el crédito en virtud de/ cual se intenta la acción sea de causa anterior al
acto del deudor, excepto que el deudor haya actuado con el propósito de defrau-
dara futurosacreedores (inc. a). La regla general previstaen esta disposiciónposee
ierta lógica, puesto que se presume que los acreedores posteriores al acto, ya
onocieron o debieron conocer la situacion patrimonial del deudor, por lo cual no
udieron nunca haber tenido en cuenta como garantía de su acreencia los bienes
nsmitidosparel deudor en ei acto que se pretende atacar. La prueba de la excep-
n a ello, es decir, de que el deudor ha actuado con el propósito de defraudar a
os acreedores, debe recaer sobre el acreedor accionante.

Que el acto haya causado o agravado la insolvenciadel deudor (inc. b). Es de


lar que lo relevante para comprender este recaudo, es que el pasivo del deu-
ea superior a su activo (Llambías), lo cual le irnposibílita pagar íntegramente
ssus deudas, y ello, claro está, se causa o se agrava con el acto que se pretende
160 ~arlosA. calvo Costa
&"
-
atacar. Consideramos, por nuestra parte, que la aprkciación del estado de insol-
vencia del deudor debe efectuarseobjetivamente prescindiendo de todo elemen-
t o subjetivo (v. gr. si el deudor ha llegado o no intencionalmente a ese estado); en
pos de nuestra postura, que también e5 la mayoritaria en nuestra doctrina, se ha
argumentado que si el deudor quiso mejorar su posición o beneficiar a un tercero
en detrimentode otrosello basta para calificar al actode fraudulento, aún cuando
no tuviera conocimiento de la insolvencia patrimonial que provocó con su acto
(MossetIturraspe).La carga de la prueba del estado de insolvencia de! deudor recae
sobre el acreedor que intenta la acción de declaración de inoponibllidad del acto;
en cambio, estimamos que debe presumirse que el deudor conoce su estado de
insolvencia, dado que no es posible admitir razonablemente que una persona des-
conoce su situación patrimonial.

- Que quien contratd con el deudora titulo oneroso haya conocido o debido
conocer que el acto provocaba o agravaba la insolvencia (inc. c). Solamente cuan-
do el acto esa títulooneroso, es necesario acreditarademdsla complicídaddeiter-
cero {consiliumfraudis) que contrata con ei deudor, quien se convierte de tal modo
en un contratantede mala fe. No obstante, acertadamente el art. 340 del CCCNdis-
pone que la complicidad se presume si, al momento de contratar, el subadquiren-
te de los derechos obtenidos por el acto impugnado conocía e! estado de insolven-
cia. Acirnismo, algunos autores han destacado que ante la prueba de la complici-
daddel adquirehte, también queda acreditada la intención defraudatoria del deu-
dor (Llambías, Salvat). Se trata de una presunción juris t-antum que admite prueba
en contrario por parte del tercero afectado, quien también podrA acreditar la ine-
xistencia del desequilibrio patrimonial en el deudor que se alega ante la realiza-
ción del acto atacado. Sin perjuicio de la aquí expuesto, insistimos en que este
requisito no es de aplicación en los actos celebrados a titulo gratuito, ya que en
etlos resulta indiferente la buena fe o la mala fe del adquirente, procediendo la
acción revocatoria con la mera acreditación de los requisitos generales.

111.8 - Actos susceptibiesde ser declarados inoponibles

Todoac.topatrimonia/puedeserobjeto de la declaración de inoponibilidad del


acto. Estimarnosque, por másquese haya modificado la denominaciónde laacción
en el Código Civil y Comercial, su tratamiento es similar al que le brindaba ei dero-
gado Código Civil de Velez Sarsfield. Ello surge también de los fundamentos de la
Comisión de Reformas que ha elaborado el Proyecta del nuevo Código unificado,
cuando al referirse a los vicios de los actos jurídicos, ha expresado textuaimente
"Encuanto al fraude, sesiguen loslineamientos del Código vigente". Por ende, no
cabe prescindir de la nota al derogado art. 961 del CC de VeIez Sarsfield, que da
cuenta de la ampiitud deestaafirmación,~resultaser clara en cuantoa ello,al afir-
mar que: "...No nos reducimos a disponer solo sobre ia enajenación que hiciera el
deudor en fraude de sus acreedores, sino sobre todo acto fraudulento en perjt*icio
de los acreedores, Así, serán revocables no solo los actos traslalivos de la propie-
dad, sinotambién la rernisibndelasdeudas, el pago de deudas novencidas;la hipo-
teca o prenda de deudas no vencidas, o ya vencidas pero originariamente contrai-
dassinesas garantias; los pagos por deudas vencidas por medio de entrega de bie-
nes por un valor menor del que verdaderamente tuvieren. En los arrendamientos
una renovación anticipada del contrato, una duración extraordinaria y que no es
e usoen el país; el pago anticipado de muchostérminos, disminución inmotivada
i precio del arrendamiento, etcétera".
Asimismo, el art, 338 del CCCN incluye entre los actos alcanzados por la acci6n
noponi bilidad a "las renuncias alejercicio de derechos o facultades con los que
iesepodido mejorar o evitado empeorar su estado de fortuna", pudiendo los
reedores declarar inoponibles tales actos, y usar de las facultades renunciadas,
uando ello no importe un desprendimiento de bienes por parte del deudor.
e darse el caso en que un acto sea de carácter patrimonial pero personalisirno
deudor, eslimarnosque no podrá ser alcanzado por la acción de declaracidnde
ponibilidad (por ejemplo, la renuncia a revocar una donación por causa de

Tampoco pueden ser aicanzados por la acción de declaración de inoponibilidad


aquellos actos de carácterextrapatrimonial (v. gr., acciones de estado, las relativos
al Derecho de familia),

111.9 - Extinción de la acción de declaratiun


de inoponibiiidad

Acertadamente, según nuestro parecer, determina el ai-t. 341 del CCCN que:
"Cesa la acción de los acreedores s i el adquirente de los bienes transmitidos por el
deudor losdesinteresao da garantíasuficiente". Elio así, puesto que ya noexistiría
el perjuicio en el acreedor accionante, puesto que percibiría su crédito (en el pri-
mer caco) o su percepción futura se vería asegurada ante la constituciBn de la
garantía (en el segundo supuesto),

ill. 10 .- Efectos de ia acción de declaración


de inoponibilidad

Debemos analizar ias consecuencias que se derivan en caso de prosperar la


ion de declaración de inoponibilidad intentada.

- Efectos entre los distintos acreedores. La acción revocatoria carece de efec-


sivo hacia los otros acreedores que no la han impetrado. Ello emana de Ia
del texto del art. 342 del CCCN que dispone: "La declaración de inoponi-
d se pronuncia exclusivamente en interés de los acreedores que la promue-
hasta el importe de sus respectivos créditos". De tal modo, el acto irnpugna-
162
--"m----"- - - . , ~ . * - ~ . - , " ~ ~ , ~ &
Carlos A. Calva Costa
-m

does únicamente inoponibie al actor, permaneciendo eT/caz respecto de las partes


y de otros terceros.

- Efectos entre el acreedor demandantey el tercero adquirente. En este caso


debernosdistinguir si el tercero ha actuado con buena fe o con mala fe:
a) Si ha obrado con buena fe, sofo procederá la accibn de declaración de ino-
ponibilidad si ia adquisición se efectuó a tituio gratuito (debiendo restituir
los bienes adquiridos en el estado en que se encontraren pudiendo quedar-
se con los frutos obtenidos durante ei plazo de la posesión de buena fe),
pero no si la adquisición se reaiizó además a título oneroso.
b} Si obró con mala fe en la adquisición, debe restituir los bienes obtenidos a
raíz del acto impugnado, asícomo también los frutos obtenidos y pendien-
tes, y responder solidariamente con el deudor por los daños causados en
caso de deterioro o pérdida de aquellos al acreedor que ejerció la acción, si
losderechossetransmitieron a un adquirente de buena fe ya título onero-
so, o de otro modo se perdieron para el acreedor. Con respecto a los daños,
dispone la parte final del art. 340 del CCCNque "elque contrató de buena
fe ya titulo gratuito con el deudor, responde en la medida de su enriqueci-
miento''.

- Efectos entre el deudor y el adquirente. Toda vez que no estamos en pre-


sencia de una acción de nulidad sino de inoponibilidad frente al acreedor que la
interpone, el acto celebrado es perfectamente váiido y eficaz entre el deudor y el
adquirente, quienes han sido partesen él. En razón de ello, si luego de prosperar la
acción de declaración de inoponibilidad quedara un remanente, este le pertenece
al adquirente, no pudiendo exigir a l deudor -si fue cómplice de este en el frau-
de- indemnización alguna por ello (rcnemo auditur turpitudinem suam allegans~
-nadie puede alegar su propia torpeza-), soio podría reclamar una reparacidnsi
ha sido adquirente de buena fe y a título gratuito y ha prosperado en consecuen-
cia la acción de declaracibn de inoponibilidad contra dicho acto.

- Efectos respecto de un subadquirente. De cumplirse los requisitos y con las


salvedades que indica este articulo la acción de dedaración de inoponibilidaddel
acto prospera también contra lossubadquirentes.Ello surge claramente de la letra
del art. 340 del CCCN,que en su segundo párrafo dispone: "La acción delacreedor
contra el subadquirente de los derechos obtenidos por el acto impugnado solo
procede siadquirió por título gratuito, o si es cómplice en el fraude ...". Sin perj u i-
cio de la posibilidad de paralizar esta acción que poseen los adquirentes o subad-
quirentes desinteresando al accionante o dando garantías suficientes para ello
(cfr. art. 341, CCCN), estimamos que esta norma debe ser armonizada con lo dis-
puesto en el art, 392 del CCCN, para apreciar sus reales consecuenciaspracticas.
Derecha de las obligaciones 163
--
\/l. 1 7 - Acumuiacion con /a acción de simulación. Remisión
Remitimos a lo que expresáramos precedentemente al tratar la acción desimu-
lación.

ili. 12 - Relaciones con el procedimiento conrcursal


Ta t como loveremo: posteriormente, luegode producida la quiebra del deudor
revia constatación de su estado de cesación de pagos y de impotencia patrimo-
al para hacer frente a las deudas), se promueve el proceso de ejecución colectiva
e los bienes dei deudor, el que se encuentra normado por la ley 24.522 de Con-
ursos y Quiebras. Cuando ello ocurre, ciertos actos del deudor son ineficaces, tan-
o los realizados durante el Ilarnado período de sospecha (lapso entre el inicio de
esación de pagos y la sentencia de quiebra --a& 116, parte 2"-) como los efec-
uados con posterioridad a la declaración de la quiebra.
Relacionado con la ineficacia de los actos de[deudor efectuadosdurante el pe-
riodo de sospecha, la Ley de Concursos y Quiebras contempla situaciones análo-
gas a la acción que aquí estudiamos:

- Actos ineficaces de pleno derecho. Dispone respecto de eilos -tos cuales


son inoponibles a la masa de acreedores-e! art. i18 de la ley24.522: S o n inefica-
ces respecto de los acreedores los actos realizados por el deudor en el período de
sospecha, que consistan en: 1) Actos a fítulo gratuito; 2) Pago anticipado de deu-
das cuyo vencimiento según el título debia producirse en el día de la quiebra o con
posterioridfili; 3) Constitución de hipoteca o prenda o cualquier otra preferencia,
respecto de obligación no vencida que originariamente no tenia esa garantía.
l a declaración de ineficacia se pronuncia sin necesidad de acción o petición
expresa y sin tramitacidn. l a resolución es apeiable y recurrible por via incidentalr'.

- Actos ineficaces por conocimiento de la cesación de pagos. Al respecto, de-


Eerrni~ael art. 1 19 de la ley 24.522: "losdemásactosperjudicialespara los arreedo-
res, otorgador en el períado de sospecha pueden ser declarados ineficaces respec-
to de los acreedores, si quien celebró el acro con el fallido tenía conocimienfo del
estado de cesación de pagos del deudor, El tercero debe probar que elacto no cau-

Esta declaraci8n debe reclamarse por acción que se deduce ante el juez de la
uiebra y tramita por vía ordinaria, salvo que por acuerdo de partes se opte por
acerla por incidente.
La acción es ejercida por elsindico; está sujeta a autorización previa de la mayo-
simple del capital quirografarío verificado y declarado admisible y no esfa
bufo previo, sin perjuicio de su pago por quien resulte vencido; en su
el crédito por la tasa de justicia tendrá la preferencia del art. 240. La acción
me a los seis meres",
164 Carlos A. Calvo Costa

En esta acción que debe promover el síndico, estéestará obligado a probar el


conocimiento del estado de cesación de pagos, pudiendo tambien valerse de pre-
sunciones. En la ley anterior -ley 19.551-esta accidn fue conocida como acción
revocatoria concursal.

- Accion de declaración de ineficacia promovida por los acreedores. Esta ac-


ción esta contemplada por el art. 120, parte 1', de Ia ley 24.522: "Sin perjuicio de la
responsabilidaddel síndico, cualquier acreedor interesado puede deducira su cos-
ta esta acción, después de transcurridos treinta días desde que haya intimadojudi-
cialmente a aquel para que /a inicie.
Elacreedor que promueve esta acción no puede requerir beneficio de litigarsin
gastos y, a pedido de parte y en cualquier estado del juicio, el juezpuede ordenar
que el tercero afiance las eventuales costas del proceso a cuyo efecto las estimará
provisionalmente. No prestada la caución, eljuiciose tiene por desistido con costas
alaccionanfe". El acreedor que accione y logre la declaración de ineficacia, tendrá
derecho al resarcimientode losgastos erogados y obtendrá una preferencia en el
cobro respecto de los bienes recuperados (cfr. art. 120, Ultimo párrafo).

- Acción revocatoria ordinaria promovida en sede concursal. También dispo-


ne el art, 120, parte 2", de la ley 24<522,que: "La acción regulada por los artc. 941 a
972 de/ CC, solo puede ser intentada o continuada por los acreedores después de
haber intimacío al síndico para que la inicie o prosiga, sustituyendo al actor, en el
términode treinta (30) días". De ellose desprende que, en primer lugar, debe inti-
marse al sindico para que la inicie o prosiga; y una vez efectuada la intimación y
vencido el plazo legal establecido, si el sindico no lo hace, recién ahí podrán ejer-
cerla cualquiera de ios acreedores. Esta acción revocatoria concursa1 se distingue
de la civil (hoy llamada acción de declaraciónde inoponibiiidad) en que en aquella
se beneficia la totalidad de la masa de acreedores, mientras que en la de declara-
ción de inoponibiiidad únicamente el beneficio es para el acreedor que la ha inten-
tado y en la medida de cu interés; y mientras la acciirn revocatoria civil posee un pla-
zo de prescripción bienal (arts. 2562, inc. f y 2563, inc. f, CCCN),la accion revocato-
ria concursa¡ dispone de un plazo de caducidad trienal para ser interpuesta.

111.13 -- Prescripción de /a acción de declaracibn de inoponibilidad

Dispone el art. 2562 de! CCCN: "Plazo de prescripción de dos anos. Prescriben a
..) fl el pedido de declaración de Moponibilidad nacido del fraude".
105 dos años: (,
Y en este mismo sentido, amplía el art. 2563 del CCCN: "Cómputo del plazo de dos
años. En la acción de declaración de nulidad relarjva, de revisión y de inopanibili-
dad de actosjurídicos, el plazo se cuenta: f.. .) f) en la acción de fraude, desde que
se conoció opudo conocerel vício delacto". Estimarnosquese presume que el acto
ha sido conocido por los acreedores desde que este se ha hecho pllblico.
lil. 14 - Comparación con /a acción de simulación. Remision
Remitimos al análisisque hemos efectuado anteriormente al tratar la accion de
irnulaciitn.

lil. 75 - Comparación con /a acción subrogatoria. Remisión

Remitimos al análisis que hemos realizado precedentemente al tratar la acción

IV - Acci~ndirecta
!V. 1 - tomparación con la acción subrogatoria
S laacción que competeen ciertoscasosa losacreedores para reclamar ennom-
e propio, al deudor de su deudor, [o que importa a la satisfacción de su crédito
5 t h Tobeñas). Se trata, pues, de una protecciónexcepcionaly extremadamente
¡caz que la ley brinda a ciertos acreedores en situaciones reguladasexpresamen-
El Código Civit y Comercial ha definido a la acción directa, a diferencia del dero-
do Código Civil de Vélez Sarsfietd que no poseía una definición legal; de tal
e t art. 736 del CCCN dispone que "Acción directa es la que compete al acree-
ra percibir lo que un tercero debe a su deudor, harta el importe del propio
edito. EI acreedor la ejerce por derecho propio y en su exclusivo beneficio. Tiene
racter excepcional, es de interpretación restrictiva, y solo procede en tos casos
resamente previstos por /a ley ".
ste poder de actuacion a nombre propio que posee el acreedor en una acción
irecta, le brinda una ventaja notable respecto de la acción subrogatoria, toda vez
que le permite al acreedor apropiarse el valor de lo obtenido hasta eI limite de su
crédito-dado que ec en su propio beneficio-, sin necesidad de compartirlo con
10s demás acreedores,
Es por ello que se trata de un poder excepcional que la ley no concede genéri-
camente, sino que su ejercicio debe estar establecido expresa y puntuaIrnente. Su
concesión reconoce como fundamento el de evitar el enriquecimiento injusto del
r en determinadas situaciones (corno ocurre en el supuesto del art.1216 del
al facultaral locadoradirigir la acción decobrodirectamentecontra el sublo-
ario), así como también motivan su concesi6n razones de índole práctico al
m i a r el trámite procesal (permitiendo que se efectúe una sola demanda y no
mo debería efectuarse e n caso de que la acción directa noexistiera).

1V.2 - Caracteres

acción directa se caracteriza por ser:


1 Excepcional, toda vez que solo procede en aquellos casos en los cuales la ley
expresamente la concede.
166 Carlos A. Calvo Corta

bj De interpretacianrestrictiva, ya que en caso de duda respectoa ia proceden-


cia o improcedencia de la acción directa, habrá de estarse por la negativa.

lV.3 -- Requisitospara su ejercicio

La accion directa requiere para poder ser ejercida que ce cumplan lossiguientes
recaudos conforme lo dispone el art, 737 del CCCN:
a) Que el acreedor posea un crédito exigible contra su propio deudor (no pros-
pera pues, si el crédito esta afectado por una modalidad como un plazosus-
pensivo o una condición suspensiva).
b) Que exista una deuda entre el tercero demandado y e1 deudor dei accio-
nante al momentode intentarse la acción directa.
c) Que exista homogeneidadde ambos créditos entre sí, es decir, que se trate
de créditos de la misma naturaleza (v. gr., sumas de dinero).
6) Que ninguno de los dos creditosdebe haber sido objeto de embargo ante-
rior a la promoción de la acción directa.
e) Que el deudor sea citado a juicio.

lV.4 - Legitimación activa y pasiva en \a accibn directa


La legitimación activa en la acción directa corresponderá al acreedor, quien
actúa en ella porderecho propio; mientras que sera legitimado pasivo el tercero
demandado, que es e! deudor del deudor. Durante mucho tiempo, y antes de la
sancibn del Código Civil y Comercial, gran parte de la doctrina había considerado
innecesario en la acción directa demandar al deudor del acreedor, ya que la virtua-
lidad procesal que provoca el ejercicio de esta acción es tornar superflua su gartici-
paci6n dado que coloca en el proceso en forma directa al acreedor frente al terce-
ro demandado. Sin embargo, algunos otros autores (Pizarro -Vallerpinos) expresa-
ban de todos modos la conveniencia de citar a juicio al deudor a fin de hacerle
ex.tensivosIosefectosdefacosa juzgada. El art. 737, inc.ejdei CCCNponefina toda
discusion al respecto, ya que impone como requisito de ejerciciode la acción direc-
ta, la citación a juicio del deudor,

1V.5 - Supuestos /egales que admiten la acci5n directa

Al ser un remedio excepcional, hemos manifestado que la admisión de la acción


directa solo es posible en aquelloscasosen que la ley la concede expresamente. Los
supuestos contemplados en el Código Civil y Comercial son:
a) Sublocación. Dispone el art. 1216 del CCCN: "Acciones directas. Sin perjuicio
de sus derechos respecto al locatario, el locador tiene acción directa contra
elsublocatariopara cobrarelalquileradeudadoporellocatario,en la medi-
da de la deuda del sublocatario. También puede exigir de este el curnpli-
mienro de las obligaciones que la sublocación le impone, inclusive el resar-
cimiento de los daños causados por uso indebido de la cosa. Recíprocamen-
fe, el sublocatarjo tiene acción directa contra el locador para obtener a su
favor el cumplimiento de las obligaciones asumidas en el contrato de loca-
ci6n. La conclusión de la locacien determina la cesación del subarriendo,
excepto que se haya producido por confusidn "+
b) Sustjtución de mandato, Esta situación está contemplada por el art. 1327
del CCCN: "El mandatario puede sustituir en otra persona la ejecucidn del
mandato y es responsable de la elección del sustituto, excepto cuando lo
haga por indicación del mandante. En caso de sustitución, el mandante tie-
ne la acción directa contra el sustituto prevista en nos arts. 736y concordan-
test pero no está obligado apagarle retribución sila sustitución no era nece-
saria. El mandatario responde directamente por la actuación delsustituto
cuando no fue autorizado a sustituir, o cuando la sustitución era innecesa-
ria para la ejecucidn del mandato ".
c) Gesfjbndenegocios. Dispone respecto de ella el art. 1784 del CCCN: "Elges-
tor queda personalmente obligado frente a terceros. solo se libera si el due-
fio del negocio ratifica su gesfiiin, o asume sus obljgaciones; y siempre que
ello no afecte a tercero- de buena fe". Y complementa esta norma lo dis-
puesto en ei art. 1789del CCCN,respecto de los efectosdela ratificación por
parte del dueño del negocio: "Eldueño delnegocio queda obligado frente
a los terreros por los actos cumplidos en su nombre, si ratifica la gestkjn, si
asume las obligaciones del gestor o si la gestión es útilrnen te conducida".
6) Seguros. Debemos destacar que, en materia de seguros, no exirte posibili-
dadde ejercer la accidn directa contra el asegurador responsable del daño.
Estimamos que ello se desprende del art. 118de la ley 27.418que ha creado
!a figura de la citación en garantía delasegurador, en cuanto dispone que:
.
". + El damnificado puede citar en garantia al asegurador hasta que se rerí-
ba la causa a prueba. En tal caso debe interponer la demanda ante el juez
del lugar del hecho o del domicilio del asegurador.
La sentencia que se dicte hará cosa juzgada respecto del asegurador y será
ejecutable contra él en la medida delseguro. En estejuicio o en la ejecución
de la sentencia el asegurador no podrá oponer las defensas nacidas después

También el asegurado puede citar en garantía al asegurador en el mismo


plazo y con idénticos efectos".
Por lo tanto consideramos que el damnificado debe accionar contra el ase-
gurado-a quien considera responsable del daño- y solo luego de trabar
a litis con él podrá citar a su asegurador; ello así, puesto que la función del
seguro es lograr Ia indemnidad patrimonial de! asegurado, lo cual se logra
168 Carlos A. Calvo Corta

si este es sujeto pasivo de un reclamo civil (tambidn en este sentido: Busta-


mante Alsina, Stiglitz, Roilrnan; en contra: Alterini, Llarnbias, Halperin, Pizarra).

iV.6 - Efectos de la acción directa

Debernosdistinguir entre:
-- Efectos con relacidn alacreedor. El ejercicio d e la acción directo provoca res-
pecto del accionante las siguientes consecuencias: la notificación de la demanda
produce la traba de embargo def crédito a su favor (art. 738, inc. a, CCCN); el mon-
to obtenido en el ejercicio de la accióndirecta ingresa directamenteal patrimonio
de! acreedor que la interpone (art. 738, inc. d, CCCN); y, la acción directa solo pue-
de ser ejercida por el acreedor accionante en fa medida de su crédito pero hasta la
concurrencia de la deuda"del demandado, por lo cual de prosperar la accion, la sen-
tencia tendrá como límite el monto de fo que el tercero efectivamente adeude.
Ejemplo:
Si "luan" le adeuda "Pedro" $10.000 y "Marcelo" a "iuan" $20.000, la acción direc-
t a que "Pedro" interponga contra "Marce!~"solo puede prosperar por los $10.000
de su crédito. Esto surge claramente de lo dispuesto en el art, 738, inc. bdel CCCN.

- Efectosconrelación al tercero demandado. El deudor del deudor, sujeto pa-


sivo en la accibn directa, podrá oponer todas las defensas que tuviera no solo con-
tra su propio acreedor, cino también contra el demandante (art. 738, inc. c, CCCN);
y pagar en cualquier momento al demandante, lo cual lo liberará frente a su deu-
dor (cfr.art. 738, inc. e, CCCN).
- Efectos con relación al deudor. Una vez que ei demandante de una acción
directa logre obtener del tercero loque este fe debía al deudor, este Ultimoqueda
liberado respecto de ia deuda que mantenía con el acreedor accionante.

/V.7 - Comparación con la acción rubrogatoria. Remisión


Remitimos al análisis comparativo que hemos efectuado de ambas al tratar la
acción subrogatoria.

V - ¿Subsistela accidn de separación de patrimonios?


Ei derogado Código Civil de Vélez Sarsfield establecía en el art. 3433 esta ac-
ción de deslinde, que legitimaba a todo acreedor de la sucesión, sea privilegiado
o hipotecaria, a termino, o bajo condición, o por renta vitalicia, sea su titulo bajo
firma privada, o constede instrumento público, a demandar contra todoacreedor
del heredero, por privilegiado que sea su crédito, la formación del inventario, y la
separación de los bienes de la herencia de los del heredero, con el fin de hacerse
pagar con los bienes de la sucesión con preferencia a los acreedores del heredero.
El inventario al que alude la norma, debe ser hecho a costa del acreedor que lo

Se trataba de una acción de carácter corrservatoria, puesto que su finalidad era


preservar el patrimonio del deudor failecido de modo tai que los acreedores del
causante pudieran cobrar de el. De tal modo, se evitaba que se confundieran el
patrimonio del deudor fallecido con el del heredero insolvente, obstaculizando
también de tal modo que los acreedores de este último pudieran adquirir alguna
preferencia en e[ cobro respecto de aquel (v. gr. aun cuando el heredero posea
acreedores privilegiadosy el único acreedor de la sucesibn sea quirografario, una
vez logrado el deslinde de ambos patrimonios, este último cobrara primero del
acervo hereditario con anterioridad a cualquier otro acreedor del heredero).
Algunosautores nacionales (Lafaille, Borda, Llambías, Goyena Copello, Diaz De
Guijarro) consideraban que la separación de patrimonios era un privilegio, que
solo era oponible ante otros acreedores en conflicto. No compartimos esta opi-
nión, porque como lo veremos posteriormente al tratar la cuestión de los privile-
gios, éstos nacen en forma contemporánea al nacimiento del credito y no con pos-
terioridad, como ocurre en el caso de la separacien de patrimonios.
Pues bien, no encontramos en el CódigoCivil y Comercial una norma similar que
prevea este tipo de acción. Sin perjuicio de ello, no podemos dejar de advertir que
en el Libro Quinta ("Transmisión de derechos por causa de muerte"), Título VI!
("Proceso sucesorio"), Capitulo 5 ("Pagos de deudas y legados"), dispone el art.
2359: "Garantía de k s acreedores y legatarios de la sucesión. Los acreedores del
causante, los acreedores por cargas de la masa y los legatarios pueden oponerse a
la entrega de los bienes a los herederos hasta el pago de sus créditos o legados".
Si bien nada mas se alega respecto de qué modo dicha oposicibn se implemen-
taria, ni contra quién se debería intentar dicha acción de oposición, entendemos
que ello solo podría llevarse a cabo contra los acreedores del heredero (o de las
herederos, si estos fueran varios) y con la realización previa de un inventario. Por
ende, pesea que noseencuentra legislada en forma expresa, estimamos que el art.
2359 del CCCN establece la posibilidad deentablar una acción similar a que preve-
ía el derogado art. 3433 del CCde Vdet Sarsfield.
No debemos olvidar que el art. 3445 de! CC de Vélez Sarsfield establecía que la
separación de los patrimonioscreaba a favor de los acreedoresdel difunto, un dere-
cho de preferencia en los bienes hereditarios, cobre todo acreedor del heredero de
cualquier clase que sea. Esto, como podemos apreciar, resulta ser muy similar a lo
dispuesto por el art. 2359 del CCCN.Asimismo, respecto a lo establecido por esta
orma, consideramos que: a) lo dispuesto en ella puede aplicarse unicamente a los
ienes que han pertenecido al difunto y no a los bienesque hubiese dado en vida al
eredero; y b) losacreedoresdel heredero conservansusderechossobrelo que res-
170 Carlos A, Calvo Costa
-.-

t e de los bienes de la sucesión, después de pagados los cféditos del difunto, por io
cual tendrán derechoa proseguir la ejecución sobre el patrimonio del heredero.

c) Vías de ejecucibn y liquidatitín

Hemos analizado a lo largo del presente capítulo que tos acreedores cuentan
con una serie de procedimientosjudiciales tendientes a lograr la ejecución forza-
da de tos bienes del deudor. Estas ejecucionesforzadas pueden ser efectuadas indi-
vidualmente por cada acreedor que desee obtener el cobro de su crédito, pero en
determinadas circunstanciassolopodra obtenerse mediante la ejecuci6n colectiva
de los bienes del deudor, lo que se logrará en ei marco de un proceso de concurso
preventivoo de quiebra.

7 - Ejecución individual por parte de los acreedores


Esta clase de ejecución es la que lleva a cabo cada acreedor en forma individual
porsu cuenta, y en la medida de su inter6sexclusivamente. La ejecución individual
se produce, pues, a instancia del acreedor, mediante la ejecución de uno o varios
bienes del deudor. Hemos analizado a lo largo del desarrollo del presente capitu-
lo, muchos de los instrumentosy de los medios que ei acreedor suele utilizar a fin
de procurar la ejecución individual de su crédito-medidas precautorias, acciones
conservatorias, acciones ejecutivas, etcétera-. En razón de ello, y a fin de evitar
reiteraciones innecesarias sobre algunosinstitutos ya tratados con anterioridad (v.
gr., embargo), solo mencionaremos brevemente aigunas circunsrancias procesales
que pueden darse en el ámbitode una ejecución individual.

I - Subasta y iiquidación

Una vezembargado un bien por el acreedor, si el deudor no cumple con la obli-


gacibn a su cargo, puede el acreedor solicitarsu subasta o remate judicial, que con-
sistirá en fa venta púbiica organizada del bien embargadoen donde resultara com-
prador aquel que pague la mayor cantidad de dinero a cambio del bien subastado.
La subasta puede realizarse tanto respecto de bienes muebles o inmuebles, conte-
niendo el Código Procesal Civil y Comercial de la Nación diferentes normas para
cada uno de estos casos (arts. 563 a 589). Luego de realizarse la subasta judicial
mediante el procedimiento establecido en el Código de forma, el acreedor cobra-
ra su crédito del dinero que se obtenga por la compra del bien rematado; si exis-
tiera un remanente, este deberá ser entregado al deudar ejecutado.

11 -"-.Las tercerías

Durante el proceso de ejecución de los bienes del deudor por parte del acree-
dor, puede ocurrir que dicha pretensión co[isionecon la de un tercero que preten-
Derecho de las obligaciones 174
p"'p
.-"- - -
da discutirla y objetarla, por sostener que es él el propietaria del bien que se pre-
tende ejecutar (y no el deudor), o bien por alegar tener un privilegio con relación
al acreedor ejecutante.
Estasobjecionesplanteadaspor un tercero a l proceso de ejecucióndel acreedor
se denominan tercerías, que pueden ser de dominio (cuando el tercero alega ser ei
propietario de! bien que se pretende ejecutar) o de mejor derecho (cuando aduce
poseer un privilegio sobre el bien de! deudor que ce pretende ejecutar, que la pre-
tensión del acreedor ejecutante no puede soslayar).
Las tercerías están tratadas en el art. 97 del CPCCN, que establece sus recaudas:
"las tercerías deberán fundarse en el dominio de las bienes embargados o en el
derecho que el tercero tuviere a ser pagado con preferencia al embargante,
l a de dominio deberá deducirse antes de que se otorgue la posesión de los bie-
nes; la de mejor derecho, antes de que se pague alacreedor.
Si e l tercerista dedujere /a demanda después de diez días desde que tuvo o
debió tener conocimiento del embargo o desde que se rechazó e l levantamiento
sin tercería, abonara las costar que originare su presentaciónextemporanea, aun-
que correspondiere imponer las del proceso a la otra parte por declararse proce-
dente la tercería ".
Es de destacar, asimismo, que ambas deben ser interpuestas por vía incidental.
Mientras la tercería de dominio obstaculizaque lasubastasearealizada, hasta tan-
to no sea admitida o rechazada, la tercería de mejor derecho no impide su realiza-
ción, aunque si el pago ai ejecutante hasta tanto se determine en el proceso quién
posee preferencia en el cobro (arts. 99~100,CPCCN). En taI caso, el producido de la
subasta deberá quedar depositado en una cuenta bancaria a la orden del juzgado
y del expediente en el cual se lleve a cabo la subasta.

2 - Ejecucián forzada colectiva por parte de los acreedores.


El concurso preventivoy la quiebra
Sin perjuicio de la regla general que constituye ejecución individual de los acree-
dores, es de destacar que en determinadas situaciones ello no podrá llevarse a
cabo, en razón del concurso0 la quiebra del deudor,
Cuando ello ocurre, ante el estado de cesaci6n de pagos de este (art. lo, ley
24.522 de Concursos y Quiebras), se abre el proceso de ejecución colectiva de sus
bienesante la igualdad inicial de todos los acreedores que concurren al concurso a
fin de intentar cobrar sus créditos (par condicio creditorum). Ello así, puesto que
iodos los bienes del deudor quedan afectados al proceso falencial, que reconoce
dos etapas bien diferentes: el concurso preventivo yla quiebra.
El concurso preventivo es el proceso por el cual se intenta obtener un acuerdo
tre el deudor concursado y todos los acreedores que se presenten en él, lo cual
rminara cuál sera la conducta que desempeñará el deudor en el futuro en tor-
172 Carlos A. Calvo Costa

no al cumplimiento de sus deudas. Este proceso concursal admite innumerables


variantes, y faculta a[ deudor concursado el poder negociar quitas, esperas, etcé-
tera. EI acuerdo respectoa ia forma de pagodebe ser aprobado por la mayoría pre-
vista en /a ley 24.522 y rnodificatorias,y una vez homologado, resulta obligatorio
para todas los acreedores, aún para los que constituyeron la minoría a la hora de
votar su aprobación. Si el acuerdo no se logra o si aprobado no es cumplido por el
deudor concursado, entoncesse decreta la quiebra (con excepción del caso previs-
toen el art. 48 de la LCQ respecto de sociedades en las cuales el Estado sea parte, ya
existe un procedimiento previo desalvataje).
La quiebra provoca e! desapoderamiento de pieno derecho de la totalidad de
los bienes del deudor existentes a la fecha de su declaración y de los que adquiera
hasta el momento deru rehabilitación, para proceder luego a su IiquidaciBnydis-
tribuci6n entre los distintos acreedores en funci8n de los tipos de crhditos -pri-
vilegiados~quirograiarios-que posean. Asi la dispone e l art. 107 de la LCQ: "El
fallido queda desapoderado de pleno derecho de sus bienes existentesa la fecha
de la declaración de la quiebra y de los que adquiriera hasta su rehabilitacidn. El
desapoderamiento impide que ejercite los derechos de disposicióny administra-
ción ".
A su vez, el art. 108 de la tCQ determina los bienes que quedan excluidos del
procedimiento de quiebra: "Quedan excluidos de lo dispuesto en el articulo ante-
rior: 7) Los derechos no patrimoniales; 2) Los bienes inembargables; 3) El usu-
fructo de Ios bienes de los hijos menores del fallido, pero los frutos que le corres-
pondan caen en desapoderamiento una vez atendidas las cargas; 4) La adminis-
tracidn de los bienes propios del cónyuge; 5) l a facultad de acruar en justicia en
defensa de bienesyderechosqueno caen en eldesapoderamiento, yen cuantopor
esta iey se admite su intervencion particular; 6) l a s indernniracionesque corres-
pondan al fallido por daños materialeso morales a su persona; 7) los demás bie-
n e s excluidos por otras leyes",
Es importante aclarar que una vez que el deudor fallido es desapoderado de
sus bienes, fos actos de administración y disposición de su patrimonio serán lieva-
dos a cabo únicamente por el síndico designado en el marco del proceso (cfr. arr.
409,LCQ).

d) Los privilegios

1 - Concepto
Hemosadvertido al comienzo del presentecapítulo,que al ser elpatrimonio del
deudor la garantía o prenda común de los acreedoreselio posibilita que éstos pue-
dan ver satisfechos sus créditos, toda vez que la capacidad patrimonial del rolvens
y su aptitud económica para afrontar sus obligaciones, les asegura la satisfacción
de sus acreencias. En materia de obligaciones, cuando nos encontramos ante e!
supuesto de un solo deudor y muchos acreedores, imperara la regla general de la
aparcondicio creditorum~,es decir, la igualdad de todos los acreedores frentea los
cuales ei deudor deberá responder con todos sus bienes -presentes o futuros- y
en donde cada uno de aquellos tendrá el rnlsmo derechoa percibirsuscrédiiosque

Ningún tipo de problema se suscitará en la práctica aun cuando exista multipli-


cidad de acreedores en la medida en que la situacibn patrimonial del deudor sea lo
ficientemente s6lida como para afrontar la totalidad de las deudas contraídas.
in embargo, las complicaciones fácticas y jurídicas comenzaran cuando el patri-
onio del deudor es insuficiente para hacer frente a todas ellas. Aquí se plantea
tonces el inconveniente de tener que determinar la forma en que cobrarán los
reedores, si todos deben cobrar de modo igualitario y proporcionai o bien si
gunos deben cobrar la totalidad con anterioridad a otros acreedores.
Es aquí en donde adquiere relevancia jurídica eI tema de los privilegios, que se
erige en una excepcibn al principio general de la «parcondiciocrediturum»al esta-
blecer la desigualdad entre los distintos acreedores por fundamentos diversos. Es
asi que e! art. 2573 del CCCN dispone que: "Privilegio es la calidad que corresponde
n crédito de ser pagado con preferencia a otro. Puede ejercitarse mientras la
a afectada a/ privilegio permanece en elpatrimonio de/ deudor, excepto dispo-
ción legal en contrario y el supuesto de subrogación real en los casos que la ley
dmite. El privilegio no puede ser ejercido sobre cosas inembargables declaradas
lesporlaley". Asimismo, complementa el art. 2574del CCCNque: "Losprivilegios
esultan exclusivamente de la ley. Eldeudor no puede crear a favor de un acreedor
un derecho para ser pagado can preferencia a otro, sino del modo como /a ley lo
stabiece". Por lo tanto, se advierte que de tal modo, el ordenamiento jurídico le
concede a determinados acreedores el derecho de cobrar con anterioridad a otros
en razón de esa preferencia que les otorga la ley. Adelantamos que, como lo i t r e -
moca io largo de nuestra exposicion, los privilegiosson concedidos objetivamente
en razón del crédito involucrado y no subjetivamente en razón de la persona del
acreedor. Debe quedar claro, sin embargo, que la regla general en materia de pri-
vilegios es que los créditos carecen de preferencia en el cobro -es decir son comu-
nes o quirografarios-, salvo que fa ley establezca expresamente un privilegio en
05 créditos a favor de determinada clase de acreedores-créditos privilegiados-.
Par lo tanta, tendremos por un lado a los acreedores privilegiados, que son
uellos cuyos créditos gozan de una preferencia en el cobro concedida por la ley;
or otro lado, estarán !os acreedores comunes o quirografarios quienes no tienen
rencia alguna, y deberán concurrira cobrar sur créditos de modo igualitario.
O obstante ser esta la distinciónsustancialen materia de privilegios, no pode-
slayar que et nuevo Código Civil y Comercial también hace referencia a los
os subordinados, que son aquellos cuyos titulares hubieran convenido pos-
r sus derechos hasta el pago total o parcial de otras deudas presentes o futu-
174 Carlos A. Calvo Corta
-u-- .-

ras del deudor; la subordinaciónessusceptiblede ser +ctada también respecto de


créditos quirografarios, por lo tanto quienes acepten [a subordinaci0n de sus acre-
encias pueden llegar a cobrar incluso luego de que sean satisfechos los créditos
comunes. Expresamente, dispone el art. 2575 del CCCN que: "(...) El acreedor y el
deudor pueden convenir /a postergación de los derechos del acreedor respectode
otras deudaspresenteso futuras; en taIcaso, los créditossubordinadosse rigenpor
las cláusulas convenidas, siempre que no afecten derechos de terceros". Esta dis-
posición esconcomitanteyarrnónicacon lo dispuesto por ei art. 4'1, in fine de la ley
24.522, que consagra la autonomía de los créditossubordinados.
En consecuencia, luego de este panorama inicial, queda evidenciado de tal
modo que los acreedores privilegiados tendrán una preferencia en el cobro res-
pecto de los acreedores comunes o quirografarios. Si una vez satisfechos los cré-
ditos que gocen de privilegio, el patrimonio del deudor no resultare suficiente
para saldar la totalidad de los créditos quirografarios, los acreedores comunes
deberán conformarse con el cobro a prorrata (cfr. art. 2581, CCCN), es decir, perci-
biendo el cobro en proporción al monto de sus créditos. De t a l mado, los acree-
dores quirografariossolo verán satisfechas susacreencias de modo parcial, ya que
el patrimonio del deudor no resulta suficiente para dar satisfacción total y com-
pleta de ellas.
Antes de introducirnos en el análisis del instituto, no podemos dejar de desta-
car cual sera e! régimen aplicable en materia de privilegios, ya que ellos están tra-
tados tanto en el Código Civil y Comercial, como así también en la ley 24.522 de
Concursos y Quiebras. En razon de ello, e! art. 2579 dei CCCN dispone: "Régimen
aplicable. En los procesos universales los privilegios se rigen por la ley aplicable a
los concursos, exista o no cesación de pagos".

2 - Fundamento
5i bien algunosautores han invocado razones de interés pltblico y de equidad a
la hora de justificar los privilegios, impidiendo de tal modo que un acreedor pueda
enriquecerse a costa de otro, lo cierto es que no puede brindarse un hnico funda-
mento para justificar la concesión de privilegios por parte de la ley.
Algunos autores manifiestan que en ellos está interesado e[ bien común, como
ocurre en el caso en que entran en conflicto un acreedor por gastos de entierro y
otro por restituciónde un prestarno efectuado porel difunto, dadoque lasociedad
esta interesada en queaquel no sevea perjudicado por la concurrencia de este últi-
mo en la ejecución de bienes insuficientes para desinteresar a ambos {Llambias).
Otros, en cambio, han intentada generalizar su justificación, al advertir que ei pri-
vilegio halla su razón de ser en una garanlia establecida por la ley en favor de cier-
tosacreedoresque han podido encontrarseen imposibilidad de exigirseguridades
reales o personales (Molinario),
Er! definitiva, ante la imposibilidad de poder brindar un fundamentoúnjcoque
jtistifique la existencia de privilegios en /os créditos, mencionamos algunos de los
muchos que ha aceptado la doctrina en general: ia concreción del interés público
(v. gr., ante créditos tributarios del Estado); razonesde bien público (v. gr., al brin-
darle privilegio a los créditosfunerarios como los gastos de entierro, facilitandode
tal modo que los cadáveres sean sepultados rápidamente); y, razones de justicia
social y equidad (v. gr., al brindarle privilegio a los créditos laborales y previsiona-
tes, toda vez que poseen naturaleza alirnenlaria y están destinados al manteni-
miento del acreedor y de su grupo familiar).

3 - Naturaleza jurídica de los priviiegios


Se han brindado varias teorías en doctrina respecto a la naturaleza jurídica de
las privilegios; mencionaremos solo las más relevantes:

I - Lospriviiegios son derechos reaies

Para un sector doctrinario, /osprivilegiosser/anderechosrealesenrazón de que,


Iigual que estos, tienen únicamenteorigen legal y no puedenser modificados por
voluntad de las partes; y los privilegios especiales tienen su asiento sobre cosas
determinadas soSre las cuales se ejerce, lo que los aproxima mucho a la situación
que generan las derechos reales (Salvat y Segovia en el Derecho argentino; Planiol,
Ripert y Josserand en el Derecho francés). A su vez, los autores nacionales mencio-
nados encontraban también como justificativos de dicha postura al iuspersequen-
di-propio del derecho real- que el derogado art. 3885 del Código Civil de Velez
Sarsfield concedía ai acreedor privilegiado,y también a lo expresado por el mencio-
nado codificador en las notas a los arts. 3878 y 3928 del derogado Código Civil.

Esta concepción, minoritaria por cierto, resulta insostenible por varias razones:
al Los privilegios no se encuentran mencionados entre los derechos reales en
el Código Civil y Comercial argentino (art. 1887) cuando estos solo pueden
ser creados por la ley (cfr. art. 1884, CCCN), por ende, no son tales.
6 ) Por no irnpiicar los privilegios una desmembración del dominio, ni conterir
acciones reales a su titular, notas características de los derechos reales.
c) En el casa de los privilegios generaies no cabe asimiladon alguna con los
derechos reales, dado que éstos recaen siempre sobre cosas determinadas,
[Oque no ocurre en esta clases de privilegios.

ii -- Los privilegios ron derechos personales

ra parte de la doctrina -mayoritaria por cierto en la Argentina y que com-


imos-, estima que losprivilegiosson derechospersona/esquese ejercen con-
176 - "
&.
-A
--
--
.
Carlos A. Calvo Costa

tra otros acreedores del mismo deudor (Molinario, ~aiaille,Trigo Represas - Com-
pagnutci.deCaso, Pizarro - Vallespinos). Se argumenta a favor de esta postura que
los privilegios no implican una desrnembración del dominio, que no otorgan al
acreedor privilegiado el iuspersequendisobrela cosa asiento del priviiegio, y ade-
más, que poseen un carácter eminentemente accesorio por lo cual reviste la misma
naturaleza del derecho al que accede, que es personal y no real.

111 - iosprivilegiosson una cualidad


del crédito dada por la ley

Para otra opinión doctrinaria, el privilegio es una cualidad del crédito que le
imprime Ia ley y en virtud de la cual logra imponerse respecto de los demás crédi-
tos no privilegiados o de rango inferior; se trata de una cualidad en potencia que
solo cobra virtualidad una vez que se produce el conflicto con otros créditos.
En razón de ello, !os privilegios no son derechos reales ni personales puesto
que no constituyen derechos subjetivos contra el deudor (Messineo, Bonnecase,
Llambías, Borda, Ponssa, AIterini - Ameal - tóper Cabana, Mariani de Vidal). Algunos
autores han criticado esta postura afirmando quela preferencia que adquiere el
crédito privilegiado se transforma irremediablemente en un derecho autbnomo
-aunque accesorio- que puede hacer valer su titular frente a los demic acree-
dores del mismo deudor que quedan relegados en razón del privilegio de aquel
crédito (Trigo Represas). Nosotrosagregarnos,por nuestra parte, queel deberjuri-
dico que nace correlativamente en ca beta del resto de los acreedores quirografa-
rios o con agOn privilegio de menor rango es el de respetar la preferencia y el
mejor derechoal cobroque la ley le ha concedido al crédito privilegiado de mayor
rango.

4 - Caracteres de ios privilegios

I - Son de origen iegalexclusivamente


Ello asi puesto que el art. 2574 del CCCN que hemos trascripto anteriormente
determina que únicamente la ley puede crearlos. De tal modo, los privilegios no
pueden nacer voluntariamente de las partes, loque da cuenta queel deudor no se
encuentra facultado para conceder por su propia voluntad preferencia en el pago
a un acreedor respecto de otra. Esta creación legal de los privilegios puede ser
impuesta de modo directo por el ordenamiento jurídico (en razón de la causa de
una obligacidn) o bien de modo indirecto como en el raso de la hipoteca o de la
prenda (en donde esconcedido en función de la garantía elegida por las partesa la
cual la ley les anexa el privilegio). En este último caso, aclaramos que el carácter
legal del privitegio no se pierde ni altera por la circunstancia de que el deudor esté
facultado para constituir en favor de algunos acreedores derechos de garantía,
Derecho de las obligaciones -
177
-"M ,-, ,m- -.,

dado que ei privilegio, en talescasos, nace de la ley y no de la voluntad de las par-


tes (en similar sentido: Llambías).

il - Son excepcionales

Esto se explica a raíz de que la regla general en la materia que nos ocupa es la
igualdad de todos los acreedores (par condirio creditorum}. Por esta razón, la con-
cesión del priviiegio es una excepción que crea la ley a dicho principio por alguna
zón que lo justifique.

\/I - Son de interpretación restrictiva

EIlo así puesto que siendo excepcionales, no cabe efectuar en materia de privi-
egios aplicaciones análogas a supuestos que no han sido expresamente contem-
plados en la ley. Por lo tanto, debenser interpretados restrictivamente, por lo cual
n caso de duda respecto a la existencia o no de un privilegio sobre un credito
abra de estarse por la negativa.

IV - Son indívisibles y accesorios del rrPdito


Tal como lo hemos analizado precedentemente a! referirnos a su naturaieza
jurídica, los privilegios carecen de autonomia y siguen la suerte del crtidito al que
acceden. En tal sentido, el art, 2576 del CCCNdispone que: "Losprivilegiossonindi-
visibles en cuanto alasiento y en cuanto a/ crédito, independientemente de la divi-
sibilidad del asienta o del crédito, La transmisión del crédito incluye la de su privi-
legio". En cuanto a su carácteristica de indivisibilidad, los privilegios afectan ínte-
gramenteal bien o a los bienes sobre los cuales seasientan, par lo cual subsistirá la
preferencia hastatanto el crédito nosea extinguido. De tal modo, si únicamentese
paga parte del crédito, toda la cosa continuará afectada al privilegio; de la misma
manera, si la cosa se destruyera o perdiera parcialmente, lo que reste de ella que-
dará afectado3 la preferencia de cobro de la totalidad del crédito (v. gr. en el caso
de un crédito hipotecario, si se pagara parcialmente o si el inmueble sobre el que
se asienta fuera destruido en parte).

V - Son objetivos
Si bien ya hemos advertido precedentementesobre esto al iniciar nuestro aná-
¡S, es dable destacar que los privilegiosson concedidos objetivamente por la ley,
atender a las personas titulares de los créditos; en tal sentido, compartimos el
nsamiento de Pizarroen cuantoexpresa que "cuandoei legislador otorga un pri-
egio a ciertos créditos, objetivamente considerados, pondera muy especialmen-
la protección que a través de él otorgara al acreedor; pero no a un acreedor
terminado, por el hecho de ser él y no otro, sino concebido como integrante de
a categoría específica y abstracta".
178 Carlos A. Calvo Costa

5 - Asiento del privilegio. i a subrogadón real


Constituye una característica de! instituto que los privilegios se asientan sobre
una cosa determinada osobre un conjuntode cosas, las cuales quedan afectadasal
crédito que detenta la preferencia en el cobro. Por ende,cuandose habia de asien-
tode un privilegiose hace referencia a la cosa oconjunro decosasquequedanafec-
tadas al cobro del crédito y con cuyo producido habrá de satisfacerse la prioridad
de cobro pertenecienteal acreedor privilegiado (Llarnbías).
Ahora bien, si el bien sobre el cual se asienta el privilegio llegara a ser enajenado
con anterioridad ai momento en que el cobro del crédito pueda hacerse efectivo, en
razón de! principio de subrogación n a l el privilegio se extenderá sobre nuevos bie-
nesqueseencuentreno ingresen posteriormentealpatrimoniodel deudoren reem-
plazo del que ha sido enajenado. Esta figura de la subrogación real está prevista en
el art. 2584del CCCN,que establece: "Elprjvilegio especialse frasladadeplenodere-
cho sobre los importes que sustituyen los bienes sobre los que recae, sea por indem-
nización, precio o cualquier otro concepto que permite la subrogación realf', y tam-
bién es admitida por la ley24.522 en su art. 245: "Elprivilegio especialse traslada de
pleno derecho sobre los importes que sustituyan los bienes sobre los que recaia, sea
por indemnizaciónf precio o cualquier otro conc&que permita la subrogación
real. En cuanto exceda de dichos importes los créditosseconsideran comunes a pui-
rografariospara todossus efectos, salvo lo dispuesto en el art. 246, inc. 1O".

6 -- Extensión dci privilegio

Ha sido motivo de cuestionamiento doctrinario también la extensión del privi-


legio, ya quese discutesi estecomprende únicamenteel capital o tarnbien susacce-
sorios (intereses y costas).
Para unsector de la doctrina, minoritaria por cierto, el privilegio también debía
extenderse -además del capital- a todos sus accesorios (Salvat}; en cambio, otra
posiciun mayoritaria a la cual nos habiamosoportunamente adherido, determina-
baque el privilegio comprendía solamente el capital mas no los accesorios, a no ser
que existiera una disposición legal expresa que así lo dispusiera (Lafaille, Trigo
Represas, AHende, MarianideVidalf. Estimarnosensu oportunidad, por nuestra par-
te que esta úitima postura guardaba relacian con lo que hemos afirmado ante-
riormente respecto a que el privilegio es de interpretación restrictiva.
Sin embargo, el Cbdigo Civil y Comercial ha puesto punto fina! a toda discusión
ai respecto, puesto que el art. 2577, al referirse a la extensión de los privilegios,
determina: "El privilegio no se extiende a /os intereses, ni a las costas, ni a otros
accesorios del crédito, excepto disposición legal expresa en contrario".
En materia concursai, también se impone la postura restrictiva que no extiende
e!privilegio a los accesorios. Ello emana en forma expresa de Ia letra del art. 242 de
la ley 24,522: "Los privilegios se extienden exclusivamente al capital del crédito,
Derecho de las obligaciones 179
,---
.- ."-A-

salvo en los casos que a contlnuacidn se enumeran en que quedan amparados por
e/ privilegia: 7) los interesespordosaños contadosa partir de la mora de los crédi-
tos enumerados en e/ inc. 2"del art. 247; 2) las costas, todos Ios intereses por dos
años anteriores a la quiebra y los compensatorios posteriores a ella hasta el eferti-
YO pago con la limitaciCIn establecida en el art, 126, cuando se trate de los créditos
enumerados en el inc. 4" del art 24 1, En este caso se percibirán las costas, los infe-
reses anteriores a la quiebra, el capital y los intereses compensatoriosposteriores a
/a quiebra, en ese orden.
El privilegio reconocido a los créditosprevistos en el jnc. 6"delart. 241 tienen la
ión prevista en los respectivos ordenarnientos".

7 - Clasificacibn de los privilegios


Los privilegios se clasifican en razón de Ias cocas que constituyen su asiento. En
razón de ello, el Código Civil y Comercial distingue entre:

/ - Privilegios sobre cosas muebles e inmu~bier


Los privilegios pueden recaer sobre bienes muebles e inrnuebles. La doctrina
acional siempre le ha otorgado escasa trascendencia práctica de esta diferencia-
ción, puesto que la ley no determina diversos regímenes para dichas categorías;
por el contrario, los privilegios se regirán por idénticos principios en materia de
cosasmueblese inmuebles. Noobstanteello, estimamosque Ia clasificaci6n-pese
a no hallarse contemplada en el Código Civil y Cornercial-esválida y admisible.

li - Privilegios generales y especiales


Esta resulta ser la clasificacibn más importante en la materia: son privilegios
generalesaqueIlosque recaensobre un conjunto de bienes del deudor; en cambio,
son privilegiosespecialeslos que recaen sobre algtrn bien determinado.
Esta distinción adquiere una real dimensión práctica, puesto que la ley preve
una diversidad de régimen según el carácter general o especial del privilegio.
El Código Civil y Comercial dispone en su art. 2580 que: "Los privilegios genera-
les solo pueden ser invocados en los procesos universales". En razon de ello, no
ueden invocarse los privilegios generales en las ejecuciones individuales. De tal
odo, para el tratamiento de los priviiegios generales se aplicaran las normas de
ley 24.522, tal como lo dispone el art. 2579 del CCCN, que hemos transcrito pre-
dentemente. De tal modo, el Código Civil y Comercial trata únicamente los pri-
egios especiales (art, 25821, y como lo ha hecho saber la Cornisi6n de Reformas
signada por DecretoPresidenciai 1911201 1 en los Fundamentosdel Proyecto, "se
partido del régimen de privilegios regulado en la Ley de Concursos, aun en la
ulación de los créditos laborales".
180
-~.-,.". - - M - --U.-
Carlos A. Calvo Costa
--

l a s principales diferencias entre las privilegios g4nerales y especiales son las


siguientes:
a) Los privilegios generales solo pueden hacerse valer en caso de concurso o
quiebra del deudor; en cambio, losespecialespuedenserinvocadosy hacer-
se vater tanto en las ejecuciones individuales como en los procesos de eje-
cución colectiva,
bJ toscrédiroscon privilegiogeneralcesan en la producciónde intereses3 par-
tir de ia apertura del proceso concursal o de quiebra de! deudor, dado que
se produce la cristalización del pasivo del deudor; ello no ocurre en el pro-
ceso concursal con ciertos privifegias especiales que quedan al margen de
tal suspensión (cfr. art. 19, ley 24.522).
c) La subrogaci6,g real que hemos mencionado anteriormente solo puede
tener cabida en los privilegias especiales, pero carece de justificación en los
privilegios generales, dado que éstos recaen sobre una masa de bienes con
abstracción de la individuaiidad de cada uno de ellos.
Los privilegios especiales poseen en nuestro Derecho un rango superior res-
pecto de las priviIegios generales: por ende, un acreedor que posea un cré-
dito con privilegio especial cobrará con anterioridad a un acreedor con pri-
viiegio general.

Il. 7 - Privilegios generales


Como lo hemos mencionado, los privilegios generales solo pueden ser invoca-
dos en los procesos universales, como ocurre en un proceso de concurso o quiebra
del deudor. Y como en tales procesos rige el régimen de privilegios generales pre-
vistos por la ley 24.522, debe acudirse a dicha norma para analizar su tratamiento.

11.2 - Priví/egios especiales


Los privilegios especiales son aquellos que recaen sobre algún bien determi-
nado del deudor. El Codificador los trata en el art. 2582 del CCCN, que estah!rce:
"Tienen privilegio especial sobre los bienes que en cada caso se indica: a) los gas-
tos hechospara la construcciún, mejora o conservaciónde una cosa, sobre esta. Se
incluye el rrddito por expensas comunes en la propiedad horizontal; b) los crédi-
tos porremuneraciones debidas al trabajadorporseis mesesy losprovenientes de
indemnizacionespor accidentes de trabajo, antigüedad o despido, falra de prea-
viso y fondo de desempleo, sobre las rnercaderias, materias primas y maquinarias
que, siendo de propiedad del deudor, se encuentren en el establecimiento donde
presta 5us servicios o que sirven para su explotacibn. Cuando se trata de depen-
dientes ocupadosporelpropietario en la edificación, reconstrucciCino reparación
de inmuebles, el privilegio recae sobre éstos; c) los impuestos, tasasycontribucio-
nes de mejoras que se aplican particularmente a determinados bienes, sobre
éstos; d) io adeudado al retenedor por razón de la cosa retenida, sobre esta o
sobre las sumas depositadas o seguridades constituidas para liberarla; e) los cré-
ditos garantizados con hipoteca, anticresis, prenda con o sin desplazamiento,
warran t y los corre(;pondienres a debentures y obíigaciunes negociables con
garantía especial o flotan te; f) los privijegios establecidos en /a Ley de Navega-
ción, el Cddigo Aeronáutico, la Ley de Entidades Financieras, la Ley de Seguros y
el Código de Mineria".

8 - Antilisis de cada privilegio. Advertencia a l lector.


Cuadro expositivo de cada uno de ellos
Luego de haber efectuado la clasificación de los privilegios, deberíamos em-
prender la explicación de cada privilegio en particuiar. Sin embargo, adver~imocal
lector que nos abstendremos de efectuarla, puesto que el estudio del instituto
requiere una profundidad que excede el cometido de esta obra, y además por
hallarse tratada su complejidad porotrasáreasdel Derecho másfamiliarizadas con
el regimen de los privilegios, como lo es el Derecho cancursal.
Es importante insistir en que el Código Civii y Comercia! solo trata los privilegios
especiales. Sin embargo, no debemossosiayar que existe regulacion en torno a los
privilegios en diferentes narmas (ley 20.094 de Navegacibn, Cádigo Aeronautico,
Código de Minería, ley 20.744 de Contrato de Trabajo y modificatorias, iey 21.526
de Entidades Financieras, entre otras). Los privilegios especiales enumerados en el
Código Civil y Comercial y los bienes sobre los cuales recaen, est&nestablecidos en
eiart. 2582de manera clara yconcisa. Debernosadvertir al lector, sin embargo, que
para los supuestos de conflicto entre los acreedores con privitegio especial, el art.
2586 del CCCN posee directivas claras para resolverlos; en tal sentido, establece:
"Los privilegios especiales tienen la prelacidn que resulta de íos incisos del artjculo
2582, excepto los siguientes supuestos: a) los créditos mencionados en el inc. f} del
art. 2582 tienen el orden previsto en sus respectivos ordenamientos; b) el crédito
del retenedor prevalece sobre los créditos con privilegio especial si la retención
comienza a ser ejercida antes de nacer /os créditosprivilegiado$; c) el privilegio de
ditos con garantía realprevalere sobre los créditos fiscales y el de los gastos
construcción, mejora o conservación, incluidos las créditos por expensas comu-
s en la propiedad horilontal, silos crédirosse devengaron con posterioridada la
nstitución de la garantía; dJ los créditos fiscales y los derivados de la construc-
n, mejora o conservarión, incluidos los créditasporexpensas comunes en la pro-
edad horizontal, prevalecen sobre los crgditos laborales posteriores a su naci-
iento; e) los créditos con garantja real prevalecen sobre los créditos laborales
vengados con posterioridad a la constitución de la garantia; f) si concurren crd-
s comprendidos en un mismo incisoysobre idénticos bienes, se liquidan apro-
Rango Crédito Asiento ExtensiCin Conficto entre acreedores

Previo Reserva de gastos (art. 2585) Sobre el precio de los bienessobre Gastosde conservacitin, custodia,
a cualquier \os que recaen los créditos con administración y realización,
otro rango privilegios especiales (art. 2585) más gastos y honorarios por
diligencíassobre el bien
-'
4 Gastos hechos para la Sobre la cosa construida, mejorada Exclusivamenteai capital Prevalecensobrelos créditos 2
construcción, mejora o o conservada, y sobre la unidad del crédito (art. 2583) laborales posteriores a su 2
conservación de una cosa, funcional (art. 2582, inc. a) nacimiento (ai?. 2586, inc. d) 3
incluyendo ei crédito por
expensas comunes en la propiedad
horizontal lart. 2582, ínc. a)

Créditos por remuneraciones Sobre /as mercaderías, materias Al capital del crédito fart. 2583 párr. 1').
debidasal trabajador por seis primasy maquinariasque, siendo a los interesespor dos añoscontados
meses y los provenientes de de propiedad del deudor, se a partir de la mora {art. 2583, inc. a)
indemnitaciones por accidentes encuentren en el establecimiento y a laicostas del proceso
de trabajo, antiguedad o despido, donde presta susservicioso que {art; 2583, inc. c)
faita de preaviso y fondo sirven para su explotacibn
de desempleo (art. 2582. inr b) (art. 2582, inc. b)

Créditos laborales de los Sobre los inrnueblesque han sido


dependientes ocupados por el edificados, reconstruidos o reparados
propietario en la edificaciiin, {art. 2582, inc. b)
reconstruccióno reparación
de inrnuebles(art. 2582, inc. b)
4 Impuestos, tasas y contribuciones
de mejoras que se aplican
Sobre ios bienes que han generado
los impuestos, tasas y contribuciones
Prevalecen sobre los créditos
laborales posterioresa su
I 3rr
particularmente a determinados de mejoras (art. 2582, inc. c) nacimiento (arl. 2586, inr. 6)
bienes fart. 2582, inc. cj

5 Crédito del retenedor por razón Sobre [a cosa retenida o sobre Prevaiece sobre los cri.ditoscon
de la cosa retenida las sumasdepositadas oseguridades privilegio especialsi ia retencibn
(art. 2582, inc. d) constituidas para liberarla comienza a ser ejercida antes de
(arts. 2582 inc. 4 nacer los créditos privilegiados
(art. 2586, inc. b)

6 Créditos garantizados con Sobre los bienes a los que acceden Al capital del credito Prevalecensobresobre los cré-
hipoteca, anticresis, prenda con o fart. 2583, párr. lo), a los ditos fiscales y el de losgastos de
sin desplazamiento,warrant y los ntereses correspondientesa los construcción. mejora o conser-
correspondientesa d e b e n t ~ r e s ~ dos aiios anteriores a la ejecucibn vacibn, incluidos los créditos por
obligaciones negociabiescon y iosque corran durante el juicio expensas comunesen la propie-
garantia especial o flotante (arl. 2583, inc. b) y a las costas dad horizontal, d ios crtiditos se
Iart. 2582, inc. e) del proceso (art. 2583, inc. c1 devengaron con posterioridad
a la constitución de la garantía
(afl. 2586, inc. c);y sobre los
créditos réditos con garantía real
prevalecensobre los créditos
laborales devengadoscon
posterioridad a la constitución
de la garantía (art. 2586, inc. e)
--LLu-u--LA-u--.----------------------------------------------+---------------."------------

Privilegiosestablecidos en la Ley Segiin lo que establezca ia ley SegUn lo que establezca la Según lo que establezca la ley
de Navegación, el Código Aero- especiai de que se trate iey especial de que se trate especial dequese trate
n2utic0,ia Ley de ~ntidadesFjnan-
cieras, la Ley deseguros y ei Código
1
de Minería tart. 2582, inc. ft
184 Carlos A. calvo Costa

La actual ley de Concursos y Quiebras persigue la unificación de los privilegios,


puesto que ha eliminado la referencia que hacía la antigua ley 19.551 a otros privi-
legioscreados por otras leyes. Es asícorno el actual art. 239 de la LCQdispone en su
primer párrafo: "Existiendo concurso, solo gozaran de privilegio los créditos enu-
merados en este Capítulo, y conforme a sus disposiciones". De esta disposición se
deriva, pues, que en el concurso preventivo y en la quiebra resultan de aplicación
los privilegiosestablecidosen esta ley, queson los únicosque pueden hacerse valer.
EIlasin perjuicio de que una ley posterior pueda crear nuevos privilegios no con-
tenidos en ella (v. gr., como tia sucedido con la posterior Iey 24.760 que ha norma-
dosobre ios privilegios referidos a la factura de crédito).
En materia de privilegios, y sin perjuicio de algunas referencias que hemos ya
efectuado anteriormente respecto de ella, la ley 24.522 establece como principios
generales:
a) Conservación del privilegio. Ello se deriva de lo dispuesto por el art. 239,
párr. 2" de la 1CQ: "... Los créditos privilegiados en el concurso preventivo
mantienen su graduación en la quiebra qve, posteriormente, pudiere
decretarse. igual regla se aplica a los créditosprevistos en el arf. 240".
b) Acumulación. Dispone al respectoel art. 239 de i a ECQ, último párrafo: "Los
créditos a los que solo se reconoce privilegio por un período anterior a /a
presentación en concurso, pueden acumular la preferencia por el periodo
correspondiente a/ concurso preventivo y /a quiebra ".

En cuanto al orden de los privilegios en fa ley 24.522 de la LCQ, cabe destacar


que:
En primer término serán pagados los créditos con privifegio especial, los cuales
estin enumeradosen el art. 241 de la LCQ: "Tienenp~vilegioespecialsobreelpro-
ducido de los bienes que en cada caso se indica: 1) Los gastos hechospara la cons-
truccidn, mejora o conservación de una cosa, sobre esta, mientras exista en poder
del concursado por cuya cuenta se hicieron los gastos; 2) los créditospor remune-
raciones debidas a / trabajador por seis meses y losprovenientes por indemnizacio-
nes por accidentes de trabajo, antigüedad o despido, falta de preaviso y fondo de
desempleo, sobre las mercaderias, materias primas y maquinarias que, siendo de
propiedad del concursado, se encuentren en el establecimiento donde haya pres-
tado sus servicios o que sirvan para su explotación; 3) Los impuestos y tasas que se
aplican particularmente a determinados bienes, sobre éstos; 4) Los créditos
garantizadoscon hipoteca, prenda, warrantyloscorrespondien.i.esa debenturesy
obligacionesnegociables con garantía especialo flotanre; 5) Lo adeudado a/ rete-
nedor por razón de la cosa retenida a la fecha de la sentencia de quiebra. Elprivi-
legio se extiende a la garantía establecida en el art. 3943 del CC; 6)los créditos
indicados en el T W o 111 del Capítulo IVde la ley 20.094/ en el Título IVdel Capítulo
U/!del Código Aeronáutica (ley i 7.285), los del art. 53 de la ley 21.526, los de los
arb. I18y160delaley17.418".
Debemostener en cuenta, sin embargo, que lostitularesde estoscréditos debe-
rán soportar la reserva de gastos prevista por el art. 244 de la LCQ.
En segundo lugar, serán pagados los créditos de canservaci6n y de justicia. Así
[o dispone el art. 240 de la LCQ: "los créditos causados en /a conservación, admi-
cidn de /os bienes del concursado y en el trámite del concurso,
n pagados con preferencia a los créditos contra eldeudor salvo que éstos tengan

Elpago de estoscréditos debe hacerse cuando resulten exigibles ysin necesidad

No alcanzando los fondos para satisfacer estos créditos, la distribución se hace


a prorrata entre ellos".
Debemos aclarar, sin embargo dos cuestiones importantes respecto de ellos,
que estos creditos deben ser pagados en cuanto son exigibles, sin necesidad de
esperar la distribución final; y que los gastas de conservación y de justicia que se
han causado con relacíbn a bienes sobre los que recae una garantía real, se satisfa-
cen con el producido de dichos bienes {art. 244,L CQ).
En e/ tercer rango, se encuentran los créditos que poseen un privilegio general.
Ellos están enumerados por ei art. 246 de la LCQ: "Son créditos con privilegio
general: ? jlos créditosporremuneraciones ysubsidios familiares debidosal traba-
jador por seis meses y los provenientes por indemnizaciones de accidente de traba-
jo, por an tiguedad o despido y por falta depreaviso, vacacionesy sueldo anual com-
plementario, los importes por fondo de desempleoy cualquier otro derivado de la
relación laboral. Se incluyen los intereses por el plazo de dos años contados a partir
de la mora, y las costasjudiciales en su caso; 2) E/ capital por prestaciones adeuda-
das a organismos de los sjstenas nacional, provincial o municipal de seguridad
social, de subsidios familiares y fondos de desempleo; 3) Y el concursado es perso-
na física: a) Lor gastos funerarios según el uso; b) Los gastos de enfermedad duran-
te los últimos seis meses de vida; c) Los gastos de necesidad en alojamiento, alimen-
tación y vestimenta del deudory su familia durante losseismeses anteriores a /a pre-
sentacidn en concurso o declaración de quiebras; 4) El capital por impuestosy tasas
adeudadosal~isconaciona1,provincialo municipal; 5) E/capita/porfacturas de cr4-
dito aceptadas por hasta veinte mil pesos por cada vendedor o locador. A los fines
del ejercicio de este derecho, solo lo podr2 ejercitar el libramiento de las mismas
olso a terceros, o cesionario de ese derecho del librador (inciso
art, 7" de la ley 24.760, Boletín Oficial, ejemplar del 13/1/97)".
necesario hacer la salvedad respecto a que solo tiene vocación
ad de dinero que queda para los privilegios generales, el crédi-
186 Carlos A. Calvo torta

t o por capital emergente de salarios, sueldos y remuderaciones (cfr. art. 247, parr.
lo,ICQ);en cambio, los demás, solo afectan el 50% de esa masa de dinero, y en lo
excedente participan a prorrata con los quirografarios.

Sistema de los privilegios en la Ley de Concursos y Quiebras


1 - Créditos con privilegio especial
Crkdito Aclaraciones
Creditos por gastos de construcción, Sóio si la cosa se encuentra en poder
mejora y coiiservaci6n del concursado o fallido
Crkditos por impuestos y tasas Sólo por e! capital y si recaen
sobre bienes determinados
Créditos laborales ., Sólo !as remuneraciones por seis meses,
indernnizaciones por accidentes de trabajo,
antigüedad, despido, falta de preaviso,
fondo de desempleo
Créditos con garantía real Sólo el capital de los créditos hipotecarios,
prendarios, y los garantizados con warrants,
debenturss y.obligaciones negociables
con garantía, mds costas e intereses
por dos arios an.teriores
Créditos del relcnedor S010 si se mantiene la retención de la cosa
o si ella fue sustiruida judicialmente
por una fianza

2 --Créd~foscon privilegio general


Crbdito Aclaraciones
Créditos laborales Comprenden los subsidios familiares
por seis meses, indemnización por vacaciones,
sueldo anual complementario (SAC)
y costas judiciales.
CrPditos por gastos de última Comprende los gastos funerarios, los gastos
enfermedad de enfermedad de los UItirnos seis meses
de vida, alimentación, entre otros.
Créditos por impue~tosy tasas Solo las remuneraciones por seis meses,
indernnizaciones por accidentes de trabajo,
antigbedad, despido, falta de preaviso, fondo
de desempleo
Créditos originados en deudas Sblo el capital por aportes y contribuciones
al sistema de seguridad social a organismos nacionales, provinciales
o municipales, subsidios familiares
y fondo de desempleo
Créditos por facturas de crédito Sólo por el capital hasta $20.000
por cada vendedor o locador
Derecho de las obligaciones

E e) Derecho de retención

1 - Concepto

Se denomina derecho de retención a la facultad que, en determinados casos


concede la ley al poseedor de una cosa, para que prolongue su situación posesoria
después de decaído el título que ia justificaba; y ello en razón de un crédito del
poseedor frente al destinatario de la cosa, crédito relacionado, unasveces, con la
sa-gastos de conservacióno mejora-y otra vecessin más relación que la pura-
ente ocasional de la preexistente posesión de la cosa por el acreedor -posesión
rendaria-(Lacruz Berdejo). Esta facultad concedida al acreedor de modo ocasio-
al por !a ley se convierte en un elemento de coacción sobre el obligado, que solo
n el cumplimiento desu obligación, podrá recuperar la cosa de su propiedad, así
rno también en un medio de garantía para el acreedor.
El Código Civil y Comercial, si bien no brinda un concepto de instituto como lo
acia ei art. 3939 del derogado Código deVélezfiarsfield, lodeja entrever en iodis-
sto en el art. 2587, en cuanto dispone: "Todo acreedor de una abligación cier-
exigible puede conservar en su poder la cosa que debe restituir al deudor, has-
el pago de lo que este le adeude en razdn de la cosa. Tiene esa facultad solo
uien obtiene la detentación de la cosa por medios que no sean ilicitos. Carece de
elk quien la recibe en virtud de una relacion contractual a título gra tuito, excepto
que sea en el interés del otro contratante".
Ejemplo:
"iuan" ha llevadosuautomóvilchocadoal taller mecanicode "Carlos", para queeste
le efectúe las reparaciones de chapa y pintura y arregle las desperfectos mecánicos
que e! accidente ha provocado en el vehículo. "Cartws" promete la entrega del auto a
"Juan" para el dia viernes de fa semana siguiente. llegado ese día, "Juan" acude a
buscar ~Gvehiculoqueha sido reparadoen tiempoyforrna por "Carlos", perole mani-
fiesta que no tiene dinero para abonarlesutrabajo. En tal caso, comoloveremos pos-
teriormente, "Carlos" posee e$derecho de retener el vehículo de "Juan" hasta que
este le abone los trabajos de reparación que ha efectuado sobre e l rodado.

2 - Fundamenta
También son variados los fundamentos que justifican el derecho de retención:
a ) l a voluntad presunta de las partes (Diez-Picazo). Cuando una persona efec-
túa una prestación en favor de otra teniendo en su poder una cosa perte-
neciente a esta, se presume que nace un crédito en su favor y que las partes
han pactadoqueecte podrá retener la cosa hasta tanto dichocrtidito nosea
tisfecho par el deudor destinatario de \a cosa.
zonesdeequidad, puestoque en caso contrario podría entendersequeel
udor se estaría enriqueciendoa costa del acreedor.
188
-' -,
Carlos A. Calvo Costa

c) El principio de la responsabilidad patrimonial universal (Lacruz Berdejo). Si


todos los bienes del deudor están afectados en garantía a su responsabili-
dad, destinados a satisfacer -de incumplir la obligación- el interés del
acreedor, si el acreedorya poseia por otrotítulo unode estos bienes, el dere-
cho le permite que lo retenga. De tal modo, la facultad de retención cumple
una doble funcidn: cornpulsiva (dado que estimulará el cumpiimiento del
deudor) y controladora (al evitar con su retención que esa cosa pueda ser
enajenada del patrimonio del deudor).

3 - Naturaleza juridica
Tampoco resultan pacificas las opiniones doctrinarias que se han formulado en
torno a fa naturaleza jurídica del derecho de retención. Analizaremos las más
importantes:
I - Teoria del derecho real
Según la opinidn de algunos autores, se trata de un verdadero derecho real, en
tanto se sustenta en una relación directa e inmediata con la cosa y en cuanto el
derecho de retencibn puede hacerse valer erga omnes, brindando acción al rete-
nedor para recuperar la cosa s i es privado de ella arbitrariamente.
Defienden esta postura principalmente Sakat, Mofinarioy Spota, en el Derecho
argentino, yMazeaud,CoIin y Capitanten el Derechofrancés).Al igual que lo hemos
manifestado respecto de tos privilegios, no compartimos esta postura puesto que
el derecho de retencíbn no se encuentra mencionado entre los derechos reales en
el Código Civil y Comercial (art. 1887, CCCN) cuando estos solo pueden ser creados
por la ley (cfr. art. 1884, CCCN); además, el retenedor carece de la facultad de per-
seguir la cosa en manos de quien se encuentre (iuspersequendii, y tampoco goza
del iuspreferendi típico de los derechos reales.

11 - Teoría del derecho personal

Según esta postura doctrinal mayoritaria en la cual nos enrofarnos, el derecho


de retención es un derechopersonal, que puede ser opuesto al deudor y a sus suce-
sores universales, asi como también a terceros. Ello asi, puesto que el derecho de
retención es un accerorio de un derecho creditorio que es siempre personal; ade-
más posee fa virtualidad de poder ser opuesto por vía de excepción, ventaja que
poseen ciertos derechos creditorias. Sostienen esta teoria, entre otros: BoHi Bog-
gero, Lafaille, Compagnucci de Caso y Pizarro, en el Derecho argentino, Messineo,
Giorgi, Saleilles y Planiol en el Derecho comparado.

Existe una teoría, sostenida por una calificada doctrEna nacional y extranjera,
que concibe ai derechode retención como una excepcionprocesalque el detenta-
Derecho de las obligaciones 189
-
- ~--
dor puede oponer al deudor hasta tanto sea satisfecho su crédito. Se argumenta
que se trata de una excepción dilatoria que mantiene la situación de hecho hasta
tanto el actor se aliane a cumplir la deuda que posee con el retenedor. Entre quie-
nes argumentan en tal sentido cabe mencionar -entre otros- a Llambias, Vaz-
quez, Trigo Represas y Alterini, en el Derecho argentino, y a Ripert, Boulanger y Puig
Brutau en el Derecho comparado. Se critica a esta teoría -si bien no se la conside-
ra inexacta- por abordar la cuestión únicamente desde su funcionamiento sin
nder a la cuestión de fondo.

4 - Caracteres
1 - Es accesorio

Ello así puesto que accede a un crédito incumplido que ha nacidocon motivo de
una obligacibn; en razón de ello, no poseevida propia ni independienteal margen
de dicho crédito al que accede, por [o cual correrá idéntica suerte que aquel (por
jemplo, ante su extinción o transmisión).

// - No es subsidiario

Tal carácter es propio de! derecho de retencibn, puesto que el acreedor puede
hacer uso de él aun cuando existan otrasvías procesalesque le permitansatisfacer
su interésy sin que deba agotar previamente estas.

111 - Es indivisibje
Dispone al respecto el arr. 2592, inc. a) del CCCNque ia facultad de retención se
ejerce sobre toda la cosa cualquiera sea la proporcion del crédito adeudada al rete-
nedor, Si fueran muchas las cosas retenidas, puede ser ejercido sobre todas ellas
hasta tanto se pague la totalidad de la deuda.

iV - Es transrnisibie
El derecho de retenci6n sigue la misma suerte que el crédito al que accede, por
10 cual si este es trasmitido por sucesión mortiscausa o por acto entre vivos, el dere-
chode retención seguirá idéntica suerte (cfr. art. 2592, inc, b, CCCN).

V - Es ejercitablecomo excepcibn
Estimamos que el derecho de retención se ejerce por vía de excepción, ya que el
creedor puede invocarlo cuando le es reclamada por el deudor la restitución de la
a que originó la deuda. Esto también ya había sido advertido por VétezSarsfield
la nota al art. 1547 del derogado Código Civil. Adviértase, además, que el art.
9 del CCCN expresa que "El ejercicio de /a retención no requiere autorización
cialnimanifeslaciónprevia del refenedor ...". No obstante ello, y tal como lo
referiremos posteriormente, existe cierto sector de la 'tioctrina nacional que admi-
t e la posibilidad de que el derecho de retención se pueda ejercer por vía de acci6n.

VI - i Es de origen legal?
Algunos autoresse han expedido por ia afirmativa, puesto que nace únicamente
de la ley que establece las condicionesen las cuales puede ser ejercido. Sin perjuicio
de ello, otros autores (Masset Iturraspe) estiman que no mediando violación del
orden público, las partes pueden pactar el derechode retención en aquellos casosen
los cuales legalmente no procedería por ausencia de uno de los requisitos exigidos.

S - Requisitos
Deben reunirse iossiguientes recaudos para que el derecho de retención pueda
ser ejercido:

1 - Queel acreedor tenga la cosa que pertenece a l deudor en su poder

La tenencia es una relacien real --es decir, establecida entre una persona y una
cosa-que se caracteriza por el hecho de que aquella tiene la cosa en su poder (cor-
pus), pero reconoce en otrosu propiedad (v. gr., en e! contrato de locaciónde vivien-
da, el locatariodel inmueble es el tenedor aunque reconoce al locador como titular
dominial dei bien). Pero si quien tiene materialmente la cosa se comporta como si
fuera su dueño -independientemente de que revista en efecto tai calidad-, esto
es, la posee animus domini, entonces nos encontramos ante otra relacibn real,
denominada posesión. Estimamos que resulta suficiente la simple tenencia para el
ejercicio del derecho de retención, sin que se requiera que el acreedor se comporte
como titular de un derecho real sobre la cosa, Obviamente, quien puede lornás tam-
bién puede lo menos, por lo cual nada impide que el derecho sea ejercido también
por el poseedor.También es de destacar que la tenencia de la cosa debi6 haber sido
obtenida por un medio lícito, ya que, caso contrario, el derecho de retención no
podría ser opuesto (por ejemplo, quien la obtuvo por un delito-robo-).

Il -- Que se ejercite en razOn de un credito cierto y exigible


f
Este recaudo exige que no se trate de un crédito hipotético y conjetural, sino
queesté constatada su existencia, En cambio, es conteste la doctrina a l afirmar que
no se requiere que el crédito sea Iíquido, es decir, que se encuentre exactamente
determinado en cuanto a su monto.
III - Que exista conexidn entre la cosa y e/ credito
(xdebiturn cum re junctum>>]
Toda vez que se exige naturalmente que el credito haya nacido por razbn
aquelia, aunque no es necesario, sin embargo,que medie una relacion contractu
entre el acreedor y el obligado-art. 2587, CCCN-.
erecho de las obligaciones

Ejemplo:
e considera que existe conexión entre el credito y la cosa retenida, en el caso del cons-
uctor, que ejerce la retención sobre lo construido, por el precio debido en razón de
stareac realizadas; en el caso del escribano, que retiene \ostestimoniosde la escritu-
ra piiblica que autorizó, por los honorarios que se fe adeudan como consecuencia de
esa labor. En cambio, consideramosque no existe relación entre la cosa y el cr4dit.0, no
es viabie la pretensión del comprador de un inmueble de retenerlo hasta tanto se le
bonara la indemnizaciónderivada de ta resolucióndel contrato por incumplimiento).

IV - ¿Debe tratarse de una cosa ajena?


o hay acuerdo doctrinario al respecto. Cabe destacar que el Código Civil y
erciai no exige expresamente que el derecho de retención deba ser ejercitado
e una cosa ajena, como si lo hacía el art. 3939 del derogado CC; gran parte de
ctrina (Llambias, Leha Fernández, Pizarra), ha sostenido que existen supuestos
cepción en ios que cabe admitir el derecho de retencion sobre una cosa pro-
ue debe ser entregada a otro (como sucede en el caso del nudo propietario
e al usuiructuario, por las mejoras necesarias realizadas por aquel sobre la
), osobre una cosa solo parcialmente ajena (caso del condómino que retiene la
común contra los restantes copropietarios). Por ende, estimamos que a la luz
la nueva normativa del Código Civil y Comercial que guarda silencio a l respecto,
consideramos como requisito del derecho de retención que solo pueda recaer
re una cosa ajena.

6 - Vías procesales para hacer efectivo el derecha


Existen también seriasdiscusiones doctrinarias en tornoa si el derechode reten-
n debe ser ejercido-por vía de excepción-al trabarse la litis (Llambias, Plzarro
allespinos), o si puede serlo posteriormente, en el momento en que el dueño o
ular del derecho sobre la cosa reclama efectivamentesu entrega (Trigo Represas,
rda, Lafaitle, Llerena, Machado). Por razones de economía y lealtad procesal esti-
mos pertinente la primera de las posturas, aunque no desechamos la posibili-
d de que pueda hacerse valer por vía de acción, a fin de posibilitarle el otorga-
rta a efectos de su oponibilidad fren.te a otros acreedores con

7 - Efectos del derecho de retención

El art. 2592 del CCCN norma acerca de tos efectos del derecho de retención, dis-
endo: "Efectos. La facultad de retención: a) se ejerce sobre toda la cosa cual-
ra sea laproporcidn del crédito adeudada al retenedor; b) se transmite con el
ede; cJ no impide al deudor el ejercicio de las facultades de
isposicián de Ja cosa que le corresponden, pero el retenedorno
192 Carlos A. Calvo Costa
-. -"A& --~&-&-~ --
está obligado a entregarla hasfa ~ersatisfechosu crédito; d) no impide elernbar-
go y subastajudicial de la cosa retenida, por otros acreedores o por el propio rete-
nedor. En estos casos, el derecho del retenedorse traslada al precio obtenido en la
subasta, con e/ privilegio correspondiente; e) mientrar subsiste, interrumpe el
curso de la prescripción extintiva del crédito al que accede; f) en caso de concurso
o quiebra del acreedor de la restitución, la retención queda sujeta a la legislación
pertinente".
Para una mejorcomprensiónde ellos, estimamos importantedistinguir losefec-
tos producidos respecto del retenedor, del deudor y de terceros.

1 - Efectos respecto del retenedor


Hemosanalizado precedentemente que el art. 2587 del CCCNfaculta al retene-
dora mantenerse en la tenencia de la cosa hasta tanto le sea pagado lo que se le
adeude en razón de ella. Desde luego, como cualquier otro acreedor, el retenedor
podrá también embargar la cosa yejecutarta judicialmente, pudiendo cobrarse de
su producido: claro está que de optar por ello, implicara que el derecho de reten-
ciiin se traslada al precio obtenido en la subasta, con el privilegio correspondiente
(art. 2592, inc. d, CCCN). Asimismo, es de destacar que si la cosa retenida produce
frutos, podría el retenedor percibirlos e imputarlos a los intereses de la suma que
se le adeuda, por aplicación analógica de lo normado por los arts. 221 5 y 2225 del
CCCN para los sufiuestos de anticresis y de prenda, respectivamente, para lo cual
deberá rendir cuentas previamente al deudor por lo que hubiere percibidoen con-
cepto de frutos (cfr, art. 2591, inc. c, CCCN).Por otra parte, es importante mencio-
nar que el retenedor puede ejercer las acciones posesorias (arts. 2238 y SS., CCCIV)si
es que ha sido desposeído de la cosa contra su voluntad por el propietario o por un
tercero; así lo dispone el art. 2590, inc. a) del CCCNque a! facultar al retenedor en
tal caso a reclamar la restitución "...por las acciones concedidas en este Código al
poseedor desposeído".
En cuanto a los deberes a cargo del retenedor, dispone expresamente el art.
2591 del CCCN que, al ser un tenedor de una cosa ajena, está obligado a: 1) "no
usarla rosa retenida, exceptopacto en contrario, en elquesepuede determinarlos
alcances de dicho uso, inclusive en lo relativo a los frutos" (inc. a); 2 ) "conservarla
cosa y efectuar las mejoras necesarias a costa del deudor" (inc. b); y, c) "restituir la
cosa al concluir la retención y rendir cuentas a l deudor de cuanto hubiera percibi-
do en concepto de frutosr' (inc. r).

Ii - Efectos respecto del deudor


Aun cuando la cosa está siendo retenida porsu acreedor, puede el deudor en su
carácter de propietario de la cosa gravarla o enajenarla, aunque el adquirente
deberá respetar el derecho del retenedor, pues nadie puede transmitir un derecho
Derecho de las obligaciones

mejor o más extenso que el que tiene (art, 399, CCCN).Asimismo, le asiste al deu-
dor el derecho a exigir la restitución de Ia cosa retenida una vez pagada la deuda,
o bien si el retenedor abusa de su derecho y usa la cosa o incumple su deber de con-
servación. Por otra parte, y toda vez que e\ art. 2589 segunda parte CCCN,dispone
que "el juez puede autorizar que se sustituya el derecho de retención por una
garantía suficiente", puede el deudor entonces saiicitar judicialmente la sustitu-
ción del derecho de retención ofreciendo una nueva garantia en su reemplazo,
udiendo el juez adrnitiria o no. Sin perjuicio de ello, estimamos que esta facultad
e solicitar la sustitución del derecho de retencion consagrada por el art, 2589, 2a
arte, CCCN no debe limitarse únicamente al deudor, pudiendo aceptarse su ejer-
tros acreedores siempre que se otorgue la garantía suficiente

En cuanto a los deberes que genera el derecho de retención en el deudor, cabe


encioriar: debe abstenerse de perturbar la retención legítimamente ejercida por
acreedor, y deberá reembolsar al retenedor las mejoras necesarias, queeste haya
enidoque hacer para la conservación de la cosa (cfr. art. 2591, inc. b, CCCN) .

ill - Efectos respecto de terceros


tercerosa causa del derecho de
También se producen ~onsecuenciasrespectode
retención, Mencionaremosalgunosdeellos:
1. EI derecho de retención puede ser opuesto por el retenedor no solo frente
al deudor y sussucesores, sino también frente a cualquier tercero, incluido
el adquirente de la cosa si su propietario ia ha enajenado y los acreedores
quirografarios.
2. El derecho de retención, frente a los restantes acreedores privilegiados,
hace prevalecer el derecho de retención sobre los privilegios especiales,
inclusive el hipotecario, si ha comenzado a ejercerse desde antes del naci-
miento de aquellos,
3. Frente a acreedores quirografarios, si bien estos pueden embargar y hacer
subastar la cosa, ei adjudicatario no podrá entrar en posesión de ellasi pre-
viamente no desinteresa al retenedor (arg. art. 2592, inc. c, CCCN).

Noobstante estos efectos que surgen del Código Civil y Comercial, no podemos
i debemos soslayar que en caso de concurso o quiebra del acreedor de la restitu-
ón, la retención queda sujeta a la legislación pertinente (art, 2592, inc. $),por lo
ual, de acuerdo al art. 131 de la ley24.522, la quiebra suspende el ejercicio del dere-
o de retención sobre bienes susceptibles de desapoderamiento, los que deben
tregarseaf síndico. Sin perjuicio de ello, el retenedor continúa siendo titular de su
recho y del privilegio a que ya hemos hecho mención. Si la quiebra cesa antes de
194 Carlos A. Calvo Corta

la enajenación de la cosa, esta debe ser restituida al retenedor. Si, por el contrario,
aquella es enajenada, el retenedor tiene privilegio sobre su producido.
En cuantoa losdeberesque pesan sobre losterceros, es de destacar que estos no
pueden turbar el derecho de retención, puesto que en caso de ser desposeídade la
cosa contra su voluntad podrá el retenedor-como lo hemos mencionado prece-
dentemente- hacer uso de las acciones posesoriasque le confiere el ordenamien-
to jurídico.

8 - Extinción del derecho de retención

La regla general indica que el derecho de retención resulta ser un accesorio del
créditocuyo cumplimiento tiendea asegurar, ninguna duda cabequesu existencia
finalizará en cuanto se extinga el crédito que pretende asegurar; sin embargo,
existen otros supuestos, El art. 2593 del CCCNesta bIece expresamente: "Ext;nción.
La retención concluye por: a) extinción del crédito garanfizado; 6) pérdida total
de la casa retenida; C) renuncia; d) entrega o abandono voluntario de la cosa, No
renace aunque la cosa vuelva a su poder; e) confusión de las calidades de retene-
dory propietario de la cosa, excepto disposición legalen contrario; f) falta de cum-
plimiento de las obligaciones del retenedor o si i n t u r ~ e
en abuso de su derecho".

Estimamosquea pesar de dicha enumeración legal, cabe referirsea las particulari-


dades que pueden presentarsefrente a otros institutos jurídicos:

a) La extinción del crédito principal puede producirse, naturalmente, por cual-


quiera de los modos previstos al efecto, y en particular mediante el pago
(véase el análisis de los modosextintivos de iasobligacionesque hemos rea-
lizado en el Capítuio V).
b} En el caso de la novacion, se plantea el interrogante respecto a si es admiri-
ble la reserva de mantener eI derecho de retención en seguridad de la nue-
va obligación que nace en sustitución de la antigua. Se nos ocurre que elio
no resuiia posible en el caso que analizamos, debido a que el derecho de
retención exige que medie una conexión entre la cosa y el credito para que
nazca el derecho de retención. S i esa conexión no existe respecto de la nue-
va obligación, aquel derecha deberá considerarse extinguido.
c) En cuanto a la prescripcion liberatoria de Ia obligaci6n principal, la mayoría
de la doctrina sostiene que ella no puede producirse mientras el acreedor
retenga la cosa, dadoque ello es una clara prueba de la voluntad dei acree-
dor de reclamar el pago de la deuda; asimismo, algunos autores (Llambías,
Pizarro - ~aliespinos)entienden que la retención implica un tácito reconoci-
mientode la obligación por ei deudor, interruptivo del curso de ia prescrip-
ción en los términos de los arts. 2544 y SS. del CCCN.
Derecho de las obligaciones í 95
-,*~"~---'

5 10. Efectos principales con relación al deudor


Si bien hemos analizado a lo largo del presente capitulo todos los efectos prin-
cipales y auxitiaren en relación al acreedor, resulta menester destacar que el deu-
dorposee ciertosderechos en la relación jurídica obligacional que se traducen ine-
orablemente en cargas o deberes del acreedor.
Esos derechos que le asisten al deudor que han sido receptados legislativamen-
n gran parte, por el art. 731 del CCCIV, puedenser dasificados según las distin-
etapas por la cual transcurra la vida de la obligación.

a) Derechos del deudor previos al cumplimiento

El deudor tiene derecho a exigir al acreedor su cooperación en la recepción del


pago, representando esta, pues, una carga para el accipiens.Se ha sostenido en la
doctrina extranjera que ese deber decoiaboración que pesará sobreel acreedor no
s másque un requisito previo para poder ejercer la facultad deexigir la prestación
que le compete (Diez-Picazo, Cristóbal Montes).
Ejemplo:
Si "Juan"4eudorde la obligación-debe entregar asu acreedor "Pedro" una tone-
lada de rnanzanasen el puerto de Buenos Aires, tiene derecho a exigirle a este último
que en el momento pactado para ia entrega ponga a su disposición un lugar idóneo
(camión, contenedor, &mara frigorifica, etcétera) en donde poder descargar fa mer-
caderia. Caso contrario, dicha faita de cooperación por parte de "Pedro" impedirá a
"Juan" poder cumplir con la entrega, con el riesgo consecuente de que el cargamen-
to de manzanas pueda comenzar a deteriorarse si fa descarga no se produce en un
lugar apto para su conservación.Tambien podría alegarse falta de cooperaciónsi Ile-
gado el momento del cumplimiento, "Pedro" no se presentara a recibir la mercade-
ría que desea entregar "Juan".

Consideramos, además, que el deber de colaboraciún que pesa sobre el acree-


dor incluye también el de informaciónal deudor (derivado del principio de buena
fecontractuaij, que consisteencomunicarle a este todos iosaconeecirnientosnece-
sarios que coadyuven al cumplimiento (v. gr., siguiendo con el ejemplo anterior,
informarle a[ deudor el horario preciso en que estará abierta la cámara frigorífica
ara depositar el cargamento de manzanas). En similar sentido, se consideran
cluidos los deberes de aclaración e indicación de todas las circunstancias que
volucra el cumplimiento de la obligación.
Este deber de cooperación que pesa sobre el acreedor y que se traduce en un
erecho del deudor, suele ser relacionado frecuenternenTe con el tema de las car-
procesaler, que son imperativos del propio interés del sujeta sobre quien
san, a fin de evitar una contingencia desfavorable a sus propios intereses (Caba-
196 Carlos A. Calvo Costa

nillasSánchez, Lacrur Berdejo, Barassi, Blanca). ~ntal sentído, seafirma que asi como
el acreedor en un proceso judicial tiene la carga de probartodo aquello que hace a
su derecho, no está obligado a hacerlo, pero sabe que de no efectuar10 deberá
soportar las consecuencias negativas del resultado del proceso. De igual modo, en
ei Derecho de fondo, el acreedor es consciente que de no cooperar con la recepción
del pagoque intenta efectuarel deudor, ello redundará en desmedro desuderecho
y deberá soportar las consecuencias que prevé el ordenamientojurídico en tal caso.
Destacamos que la falta de cooperación por parte del acreedor, puede derivar
en la configuración de la mora delacreedor, instituto que tratamos posteriormen-
te en esta obra.

bl Derechos del deudor a / tiempo


de intentar cumplir, Remisión

C i al momento de intentar cumplir con la prestación a su cargo el acreedor no


colaborara con la recepción del pago que intenta realizar el deudor, este estará
facultado para efectuarlo por vía judicial o extrajudicial mediante fa figura del
pago por consignacidn. Estudiaremos este instituto en el Capítulo V referido a la
"Extinción de las obligaciones", por lo cual nos remitimos al analisisaití realizado.
Asimismo, el deudor está facuitado para exigir al acreedor la entrega del recibo
correspondiente, que es la prueba por excelencia del pago. Nos hemos referido
también a él en el capítulo v precedentementecitado al cual también remitimos.

c) Derechos del deudor posteriores al cumplimiento

Con posterioridad ai cumplimiento, el deudor tendrá derecho a repeler todas


las accionesque intente el acreedora fin de exigirle el cumplimiento, todavezque
con el pago efectuado por el deudor la obligación se ha extinguido y este ha que-
dado liberado. Eseefecto extintivo y liberatorio del pago es lo que le otorga dere-
cho al deudor para repeler cualquier intento de reclamo en torno a la obligación
que se intente con posterioridad a su cumplimiento (cfr. art.. 731, CCCN).
No obstante ello, es de destacar que esta facultad de repeler las acciones no se
agota únicamente en el supuesto de pago, sino que el deudor podrá repeler cual-
quier reclamo en torno a la obligación luego de que esta se haliare extinguida por
cualquier otro medio extintivo.
Capitulo III
Clasif iicación de las obligaciones

5 11. Introducción.Criterios de clasificacidn


de las obligaciones

Las obligaciones pueden ser clasificadas de diferentes maneras, segrin el crite-


rio que se use a tal fin (según el vínculo, el objeto, los sujetos, la causa fuente, el
tiempo de cumplimiento, o sus modalidades). Si bien la clasificación que se puede
efectuarsiguiendoestosparámetros puedesufrir aún múltiplessubclasificaciones,
consideramos -a los fines de sistematizar dicha ciasificación del modo más peda-
gbgico posible-, que las mas importantes y que desarroliarernos, son las que se
exponen en el siguiente cuadrosinóptico:

e"-

Interdependencia
por reciprocidad
(obligaciones reciprocas)

Por su autosuficiencia
et vinculo o conexión -
juridico con otro vinculo

l nterdependencia
por accesorjedad
(obiigaciones principales
y accesorias)
--
198 ,- .,-~
Carlos A. Calvo Costa
m
-

De dar
Naturaleza
De hacer
prestacion
De no hacer

/ / De dar cosas ciertas


Determinacion
del objeto -1 Degenero

1 y la naturaleza
de lo'
1 De dar dinero (incluye lar obiigarianer de valor)

Complejidad Objeto simple


SegUn del objeto Conjunto
Alternativas
objeto complejo

Facultativas

i
lndole Obligacionesde medios
&el interés
comprometido Obligaciones de resultado

Por el
carácter del Positivas
comportamiento
del deudor

Por la aptitud Divisibles

fraccionado indivisibles

i Sujeto singular

)":" {
Según
los Simplemente mancomunada
wjetas
Mancomunacion solidaria
Sujeto plural Concurrentes
Pluralidad
disyunta
(falsa pluralidad)
Derecho de las obligaciones 199
- -- ---
Contractuales

Nomrnadas -- Delictuales
Segirn
la causa
fuente
j lnnominadas
(obligaciones "ex lege")
Cuasidelictuales, y otras

Según el momento

i
a partir del cual Ejecución inmediata
opera la
Según el exigrbilidad de la Ejecucibndrferida
tiempo en el
cumplimiento -
de la
prestación
Según la decision
del acto de
cumplimiento 1 Ejecución inmedtata

Ejecución continuada o detracto sucesivo

i
Puras y simples

Por las
modalidades Modales
del vínculo *
Con ciauslila penal y sancionesconminatorias

* Se mantiene pese a ser una clasificacibn propia de los actos jurídícos

5 '22. tina derogación esperada:


las obligaciones naturales

En forma previa a analizar la actual clasificación de las obligaciones que nos


brinda el Código Civil y Comercial d e la Nación, n o podemos soslayar que han sido
ljminadas del ordenamiento jurídico argentino.
En el derogado Código Civii de Véler Sarsfield, segun la naturaleza del vinculo,
sobligacionesse clasificaban en naturaleso imperfectasy civiles o perfectas. Dis-
nia el art. 5 15 del CC: "Las obligaciones san civiles o meramente naturales. Civi-
son aquellas que dan derecho a exigir su cumplimiento. Naturales son las que,
200 Carlos A. Calvo Costa

fundadas solo en el derecho natural y en la equidad, nb confieren acción para exi-


girsu cumplimiento, pero que cumplidas por eldeudor, autorizan para retener lo
que se ha dado en razón de ellas.. .".
Estas dos categorías de obligaciones, presentaban singulares diferencias:
l . La obiigación civil -que obviamente continúa subsis.tiendo en el Código
Civil y Comercial- halla fundamento en el Derecho positivo y es afianzada
por las instituciones civiles mediante el otorgamiento de una acción que
garantiza su cumplimiento. La obligación natural-se encontraba fundada
únicamente en e/ Derecho natural, en la justicia y en la equidad.
2 La obligación civilconfiere siempre una acción judicial que permite al acree-
dor exigir su cumplimiento, con los efectos que indica la norma del art. 730
del CCCN;la obtigación natural, en cambio, carecía de toda acción y no era
exigible, aun cuando poseía como efecto importante el de la irrevocabifi-
dad de su pago si es que el deudor lo efectuo en forma espontánea.
3. En la obligación civil el vinculo entre el acreedor y el deudor es perfecto, lo
cual permite al acreedor exigir coactivamente el curnpfimiento de la pres-
taci6n comprometida por el deudor, acudiendo a los tribunales a falta de
cumplimiento espontáneo; contrariamente a ello, en la obligación natural
el vinculoera imperfecto, ya que no confería acción alguna al acreedor.

Por nuestra parte, nos habíamos ya manifestado en la primera edición de esta


obra y con anterioridad a la sanción del Código Civil y Comercial de la Nación,
negando la juridicidadde la obligación natural y adhiriendo nuestro pensamiento
al de una calificada doctrina que ya se había expedido en este sentido {Buerer, Zan-
noni, Diez-Picazo, Pirarro- Vallespinos).
En primer lugar, debernosdestacar, como lo hemos efectuado al analizar el con-
cepto de obligación, que ia relación juridica obligatoria posee una verdadera
estructura institucionalen la que armónicamente aparecen débitoyresponsabili-
dadcomo tramos de una misma relación obligatoria (Delos Mozos,CastánTobeñas,
Bueres, Diez-Picazo). Recordemos que el débito es definido como un estado de deu-
da que nace juntamente con la obligación y se extiende hasta el curnpIirniento
voluntario, lapso durante ei cual el derecho subjetivo del acreedor gravita como
poder de exigencia sin posibilidadde operar ejecutivamentesobre el ámbito patri-
monial del deudor (aunque sí, en forma preventiva). Cuandose produce ei incum-
plimiento de ia obligación, es donde aparece e[ fenómeno de la responsabilidad,
que posibilita que el acreedor acuda al poder de agresión sobre el patrimonio del
deudor que !e confiere el ordenamiento, en pos de alcanzar la satisfacción de su
interés. Como vemos, la responsabilidad resulta ser una derivación Iógica y natural
del débito, que ha sido definida por la doctrina como el conjunto de consecuencias
juridicas a que queda sometido el deudor en tanto y en cuanto ha asumido un
i Derecho de las obligaciones
-"--."-."- --
deber y no lo ha cumplido, lo que abre las puertas para que el acreedor pueda exi-
gir forzosamente el cumpiimiento, o reclamar los daños y perjuicios que dicho
20 1

incumplimiento le ocasiona. En definitiva, y es aquí adonde queremos arribar,


débito y responsabilidad son un fenómeno unitario, inseparable, que requiere la
integración de ambos para conformarse. Por ende, rechazamos /a posibilidad de
que pueda sostenersela idea de existencia de una deuda sin responsabilidad(como
ocurre en la obligación natural), o de responsabilidad sin deuda.
Otra causa que obsta a la juridicidad de la obligación natural, es que esta carece
-a nuestrocriterio-de un elementoesencial queexige toda relaciónjurídica obli-
gatoria, como esel vinculo jurídico, es decir, el ligamen, sujeción o atadura que une
al acreedor con el deudor y que constriñe a este último al cumplimiento del debera
su cargo. En Ia obtigacibn natural, por ende, tal vinculo no existe, ya que el accjpiens
no posee el poder para exigir el cumplimiento de la prestación, y ello se debe, en
definitiva, a queel deudor no tieneasu cargo un deber jurídicocalificadocomo exi-
ge la obiigación como instituciónjurídica considerada. Es decir, no puede conceder-
se tal carácter de juridicidad a un deber si frente a su incumplimiento el ordena-
miento jurídico no produce ninguna reacción. De igual modo, tampocoel acreedor
posee un derecho subjetivo sustancial, ya que carece de todo poder sobre la con-
ducta del solvens, así como también de la posibilidadde acudir al auxilio de la justi-
cia para exigir el cumplimiento del deber de este y la satisfacción de su derecho.
Por lo tanto, esa falta de acción de la cual adolece el acreedor, no hace más que
irnposibilitar-según nuestro parecer-que la obligación natural puedaser consi-
derada una verdadera obligación.
En cuanto a la irrepetibilidad de io que se ha dado en pago en cumplimiento de
un deber moral (cfr. art. 728, CCCN), con animo de cumplir un deber no jurídico,
nuestra postura no provoca que ello deba ser considerado un pago indebido. Por
el contrario, estimamos que en esesupuesto-como brillantemente lo ha expues-
to el jurista español Diet-Picazo- le ley establece una atribución patrimonial que
carece de una causa solvendi y de una causa danandi, pero es una atribución patri-
monial justa y legítima que su destinatario puede retener legítimamente, ya que
se sostiene en una causa que el ordenamiento juridico considera suficiente para
ello, como lo es un deber moral o de conciencia.
En idéntico sentido, sostiene Lacruz Berdejo que aquello que, por comodidad y
costumbre, seguimos llamando obligación natural es, por tanto, algo muy diferente
de lo que con tal nombre conocía el Derecho justinianeo. No consiste en un vínculo
jurídico privado de acción; ni en una deuda sin responsabilidad; la obligación natu-
ral no llega al campo del Derechosino en el momento en que se cumple: el acto de
Cumplimientoes, entonces, una atribución patrimonial quevienecalificada por una
ausa que vagaba fuera del Derecho y que, en el momento de tener lugar la atribu-
,adquiere relevancia jurídica. Antes, no puede dar base a acción alguna; ni aun
mera declaración, queexistiríasi hubieraobligaciónjurídica: la obligación natu-
202 --~ Carlos A. Calvo Costa

ral, pues, se reducea ser una causa apta para justificar wn desplazamiento patrimo-
nial que sin ella seria ¡legitimo. Compartimos plenamente su punto de vista, y nos
parece totalmente apropiada su derogación del régimen jurídico argentino.
No obstante su desaparición como categoría autónoma en la ciasificación obli-
gaciones, creemos que el nuevo Código Civil y Comercial también alude a las obli-
gaciones naturales en el art. 728, cuando dispone que: "Deber moral. l o entrega-
do en cumplimiento de deberes morales o de conciencia es irrepetible".
Esta norma, reconoce como antecedente inmediato al el art. 516 del derogado
CCde Vélez Sarcfield, que establecía que: "El efecto de Ias obligaciones naturales
es que no puede reclamarse lo pagado cuando el pago de ellas se ha hecho volun-
tariamente por el que tenía capacidad legal para hacerlo". Por nuestra parte, aun
cuando algunos autores se han expedido oportunamente determinando que lo
entregado en concepto de pago de una obligación natural (o deber moral) reviste
e! carácter de un verdadero pago (Llambias, Busso, Moisset de Espanes, Alterini),
estimamos que en realidad no se trata técnicamente de un pago, pues no existe
obligación preexistente, y que en realidad la soluti retentio se funda en la existen-
cia de una justa causa de atribución patrimonial, a la que en nuestro Derecho se
aplican ciertas regias del pago. En sentido similar a nuestro pensamiento se ha
expedido también oportunamente una calificada doctrina (heres, tannoni, Diez-
Picazo - Pizarro, Vallespinos, Meza).
No podemos dejar de soslayar, sin embargo, que para que se produzca el efecto
de la irrepetibilidad que establece el art. 728 del CCCN, el pago debe haber sido
efectuado voluntariamente-esdecir, espontáneamente, sin mediar dolo, vioien-
cia ni intimidación-y por quien tenía capacidad legal para hacerlo.
Sin perjuicio de lo hasta aquí expuesto, y pese a noencontrarse lasobligaciones
naturales legisladas expresamente en el actual ordenamiento jurídico argentino,
aludiremos brevemente a sus principales conceptos, ya que dicha categoría conti-
nUa estando vigente en otros códigos civiles del derecho comparado.

a) Antecedentes histdricos

Lasobligaciones naturalestienen su origen en el Derecho romano, en donde la$ obli-


gatio naturales constituyeronuna elaboracien de los pretores, quienes crearon -en
ciertos rasos-esta figura para mitigar el rigor formalista del Derecho quiritario que
impedía el nacimientodeobligacionesque nocurnplierancon todasfassolemnidades
impuestas por la ley.

Las fuentes que hacían surgir las obligaciones naturales en el Derecho romano eran
las siguientes:
1. La incapacidad para las relacionesjurídicas entre padre e hijo.
2 , ~asobligacionescontraídasporlosesclavosenvirtuddecontratosceiebradoscon
terceros, y posteriormenteen el tiempo, tambi~nconotrosesclavosoconsuarno.
Derecho de las obligaciones 203
-
'-- --

3. Las obligaciones celebradas por las personas que habian sufrido ia cccapitir dimi-
nutiow.
4. Las obligacionescontraídas por el pupilo sin la auctoritastutoris~autorizaciónde
su tutor).
5, Los casos de nuda pacta, es decir, de aquellas convenciones que, por no adaptar-
se a ninguno de los modeios que ofrecia el ordenamiento, en un sistema de con-
tratos nominados, no permitia reclamar ante los tribunales lo acordado en elios.

Otros autores tambikn pusieron de relevancia que la inobservancia de Iasformasexi-


'das convertía también a las obligaciones convenidas en naturales; sin embargo,
rnbien es importante destacar que no se admitía en el Derecho romano clásico la
posibilidad de que el transcurso del tiempo pudiera extinguir la acción por prescrip-
cibn, lo que recién fue receptadoen el Derecho pretorio.

b) Legislacidn comparada

En el Derecho comparado, debemos resaltar que en Francia las obligaciones natura-


les-luego de ser sistematizadas por Pothier- han sido receptadas en el Code, en el
art. 1235 -ubicado en el capitulo referido al pago- que se refiere a ellas en forma
tangencia1 cuando dispone que "todo pago supone una deuda, lo pagado sin deber-
se está sujeto a repeticibn. Esta se admite con respecto a las obligaciones naturales
cuando hayan sido cumplidas voluntariamente". Similar tratamiento de las obliga-
ciones naturales se ha efectuado en los códigos de los paises bajos de 1838yvenezo-
lano de 1942, Llama poderosamente la atención que el Código Civil español de 1889,
que ha seguido siempre los lineamientos del Codefrancés, no se refiera a ellas en nin-
guna parte de SU articulado.
El BGBalemán, porsu parte, no ha aludidodirectamente a las obligaciones naturales
sino que se ha referido incidentalmente a ellas en ei capitulo del pago, cuando en su
§ 814 hace referencia a los deberes morales que no admiten la repetición de io dado
en pago por ellos. Esta forma de tratamiento fue adoptada también por el Código
Suizode IasObligaciones (art. 63, parte 3"), italiano de 1942 (art. 2034-aunque con-
funde obligación naturai con deber moral-), griego (art.. 944), peruanode 1984(art.
1275) y paraguayo de 1987 (art. 1820), entreotros.
Por ultimo, debemos decir que otros códigos han acogido expresamente estas obli-
gaciones, formulando una normativa especial para su tratamiento. Esta fue l a línea
seguida por la mayoría de los códigos latinoamericanos como el argentino -en el
derogado Código Civil y VQlezSarsfield (arts. 515 a 518)- uruguayo (arts. 1402 a
14071, chileno (arts. 1470 a 14721, ycolornbiano (arts. 1527 a 15291, entre otros.

cl Naturaleza jurídica de las obligaciones naturales


han formulado a lo largo del tiempo, diversasteorías en la doctrina tendien-
demostrar si realmente la obiigación natural es o no una relaciiin juridica.
ondremosa continuacibn las más relevantes.
2 04 Carlos A. Calvo Costa
-,- -U---.,--

1 --- Teorias negatorias de la obligación'natural


Estas tsorías niegan la juridicidad de la obligación natural, ya que entienden
que ella -al carecer de coercibilidad- no reviste el carácter deverdadera obliga-
ción (Giorgi, Baracsi, Gabba, Banfante, Planiol, Lomonaco, Machado), ya que de
defender su existencia, se estaría incurriendo en una contradicción terminológica
al proclamar una "obligación no obligatoria", en donde et vinculo es solamente
moral y nojuridico, Asimismo, resulta ser una paradojatambién el hecho de que la
obligación natural adquiera efectos después de ser extinguida por el pago: en
razón de ello, se argumenta que nunca constituye, pues, una obtigacion, ya que
antes del pago no era exigible y porque luego del pago ha sido extinguida (Giorgi
sostenía al respecto que se trataba de un ser extraño que cobra vida precisamente
en el momento en que se convierte en un cadáver, debido a que deviene eficaz
cuando opera su extinción).

2 - Teorías afirmativas de la obligación natural


La gran mayoría de la doctrina se ha expedido en afirmar que la obligación
natural configura una verdadera relacibnjurídica (ya que convergen enelta todos
los elementos internos y externas de la obligación -sujetos, objeto, causa yvincu-
lo, aunque este último con alguna imperfección-) y ensalzan su existencia, aun-
que con argumentos diferentes que sucintamente transcribimos:
1 - Un sector doctrinario destaca que no hay diferenciación entre las obliga-
ciones civites y naturales, sino que estas últimas con variante de aquellas, que solo
encuentranalgún tipo de limitación en la ausencia de accibn para exigir su cumpli-
-
miento (taurent,Aubry Rau, Baudry-Lacantinerie,Polacco, Borda, Salvat, Moisset de
Espanés).
2 - Otros defienden su existencia afirmando que la obligación natural es un
supuesto de deuda sin responsabilidad o con responsabilidad atenuada, ya que
existe la deuda aunque sin garantía al no conferir accibn para exigir su cumpli-
miento (Carnelutti, Pacchioni, De Ruggiera, Windscheid). Este último autor, por su
parte, afirma, que son verdaderas obligaciones que no poseen fuerza para el ata-
que, pero sí para la defensa.
3 - Una tercera posición defiende su existencia expresando que las abliga-
ciones naturales son deberes morales o de conciencia, con penetración en el cam-
po juridico, por lo cual el Derecho civil les conf iere ciertos efectos jurídicos {Potkier,
Ripert, Josserand, Colma, LafaiIle, Compagnucci de Caso). Se trataría, pues, de sim-
ples deberes morales que nada tienen de jurídico en lo intrínseco.
4 - Otra postura es la que entiende que la obtigacion natural es un puro
deber de equidad ode Cerecho natural. Quienes la defienden proclaman el carác-
ter juridico de la obligación natural Con todos sus elementos. Afirman que mien-
Derecho de las obligaciones 205
- ~...--' - ' - - -d
p
v"

tras la obligación civii posee un doble fundamento (Derecho natural y Derecho


positivo), ia obligación natural solo se sustenta en el Derecho natural; agregan,
además, que no cualquier deber deconciencia esapto para generar una obligación
natural, puesto que para que ello ocurra es necesario que medie una exigencia de
justicia o de conciencia. En tal sentido, mientras la moral resulta ser e\ sustento de
los deberes morales, la justicia conmutativa y la equidad son el fundamento prin-
cipal de las obligaciones naturales; esto es importante destacarlo ya que existen
deberes puros de conciencia que no producen efectos legales (v. gr., obras de cari-
dad). Entre quienes se enrolan en esta línea de pensamiento cabe mencionar a
Llambías, Busso, Alterini -Ameal - López Cabana.

3 - El regimen del derogado Código Civil


de Velez Sarsfieid
Como hemos expuesto precedentemente al transcribir la primera parte dei
derogado art. 51 5 del CC, queda claro que Vélez Sarsfield había dado tratamiento
expreso a las obligaciones naturales. En dicha norma, establecía que constituían
supuestos de obiigaciones naturales los siguientes: a) las obligacjones que princi-
pian por ser obligaciones civiles, y que se hallan extinguidas por la prescripción; b)
las que proceden de actos juridicos, a los cuales faltan lassolemnidadesque la ley
exige para que produzcan efectos civiles; como es la obligación de pagar un lega-
do dejado en un testamento, al cual faltan formas sustanciales; c) las que no han
sido reconocidasenjuicio por falta de prueba, o cuando el pleitose ha perdido, por
error o malicia del juez; y, d)las que se derivan de una convención que reúne las
condiciones generales requeridasen materia de contratos; pero a las cuales la ley,
por razonesde utilidad sociai, les ha denegado toda acción; talesson las deudasde
juego. 5e trataba de una enumeración meramente enunciativa y no taxativa, ya
que en cuanto a elloeran pacificas tanto la doctrina como la jurisprudencia.

Se consideraban también como supuestos de obligaciones naturales que no se


encontraban enunciadas por ei derogado art. 515 del CCde Vélez Sarsfield:
a} Pago de alimentos entre parientes en aquellos casos en los cuales la ley no
impone el deber de hacerlo (v. gr.,sobrinos, tíos, primos, etcetera).
b) Pago de gratificaciones que no resultan ser exigibles legalmente (v. gr.,
favor de quien ayudó a una persona cuando esta se encontraba en un mal
momento}.
c) Resarcimiento de los daiíos causados a personas que carecen de iegitima-
ción activa para reclarnar judicialmente.
6) Deuda de intereses no estipulados, pues en ZaI caro no existe deber jurídico
alguno de! deudora abonarlos ante la ausencia deconvenciónodisposición
legal expresa en tal sentido.
Carlos A. Carvo Costa

4 - Efecto

El principal efecto de las obligaciones naturales con respecto al acreedor, era


que este poseía el derecho de retención, y respecta del deudor, que io que había
dado en pago se tornaba irrepetible. Así lo disponía expresamente, coma hemos
visto precedentemente, el art. 516 del derogado CCde Velez Sarsfieid.

5 13. Obligaciones principales y accesorias


a) Concepto e importancia de la distinción

La regla general es que las obiigaciones son independientes unas de otras, fun-
dándose únicamente en la causa que lasorigina. Sin embargo, existen ciertos casos
en los cuales la razón de ser de una obligación está dada por la existencia de otra
de la cual depende. Es aquí donde reviste importancia la clasificación entre obliga-
ciones principales y accesorias.
EI art. 856 del CCCN dispone que: "Obligaciones principales son aquellas cuya
existencia, regimenjuridico, eficacia y desarrollo funcional son autónomos e inde-
pendientesde cualquier otro vinculo obligacional, Los derechosy obligacionesson
accesorios a una obligaciÓnprincipaIcuando dependen de ella en cualquiera de los
aspectosprecedentemen te indicados, o cuando resultan esenciales para satisfacer
e / inter& del acteedor".

Ejemplo:
"X" debe entregarlea "Y" un aurornÓvil5 km. de una marca y modelodeterminado el
dia 25 de junio de 2016, pactandose como cláusula penal moratoria el pago de
$3.000 por cada día de demora en efectuar la entrega. Advertirnos aquí dos clases de
obligaciones interdependientes:porun lado la entrega de! auto fobligación principal),
ypor otro la de/ pago de lassumas pactadasen concepto de cfausula penal (obligación
accesoria), la quesolo podrá exigirseencasodeincumptimientode la entrega del vehí-
culo. Vemos pues, que si la obligacion principal se cumple, la accesoria resuita irrele-
vante y se extingue al momento de efectuarse el pago en tiempo y forma de la princi-
pal. Solo en caso de incumplimiento de la obligación principal, la accesoria cobra vida.

En virtud de ello, se considera obljgaciónprincipala aquel la cuya existencia, efi-


cacia y desarrollo funcional son autónomos e independientes de cualquier otra
obligación. En cambio, una obligación es accesoria cuando depende de otra prin-
cipal en cualquiera de dichos aspectos.
Pizarro destaca con acierto la existencia de dos reglas fundamentales que se
aplican en este tipo de obligaciones, al decir que tratándose de obligaciones plu-
rales, rige entreellasel principiode independencia, por locual en caso de duda res-
pecto a si una obligación tiene carácter principal o accesorio, debe entenderse lo
Derecho de las obligaciones 207
.--M"+-
_C__-

Ivo supuestos de excepción, lo accesorio sigue siempre la suerte

sif icación de las obligaciones en principales y accesorias ha sido cri-


ticada por gran parte de la doctrina par considerarla superfluaf(;alvat, Lafaille,Col-
mo, Rezzónico), estimarnos conveniente y acertado su tratamiento en el Código
Civil y Comercial de la Nación.
ta característica en esta clasificación está dada por la existencia
r accesorias, pasaremos a ocuparnos seguidamente de ellas en for-

k) Obligacionesaccesorias
Hemos estudiado que una obligación es accesoria cuando depende de la existen-
traobligación (que llamamos principal) que iesirvedefundamento.

1 - Especies de accesoriedad

Aun cuando el Código Civil y Comercial no posea una norma específica que
eterrnine expresamente cuáles son las especies de accesoriedad, es importante
estacar que ella se puede dar con relación a l objeto (v. gr. cuanda la obligación
iraida para asegurar el cumplimiento de una obligaci6n principal,
como puedeocurrir a traves de una cláusula penal) o también pueden existir obli-
gaciones accesorias con relación a las perronas (v. gr. las obligaciones contraídas
por los garantes o fiadores, quienes responderánfrente al acreedor ante el casode
incumplimientopor partedei deudor de la obligacibn principalcfr. art. 1573, CCCN).

"D" ha alquilado un inmueble para ser utilizado comovivienda, el cual es propiedad


de "A",AI momentode la firma del contratode locacion "D" haofrecidocornogaran-
t e o fiador de todas las obligaciones emergentes del contrato a "F", quien suscribe el
contrato tambiérr en tal caricter. La obligación de fianza asumida por "F" en dicho
contrato reviste el carácter de accesoria, dado que solo se vera obligado a responder
en caso de que "D" incumpia con el pago de la obiigaci~nprincipal (v. gr., pago de los
alquileres convenidos).

Además, también existen otras posibles especies de accesoriedad, las que pue-
és de los derechos accesorios y de las cláusulas accesorias:

: - Los derechos accesorios ( a r t 856,Zda. parte, CCCN)


Constituyen los "accesorios de la obligación" a que se refiere el texto de la nor-
que seguirán la suerte de ia obligación principal a que están anexos. Se consi-
an tales a la prenda, a la hipotecay a laanticresis; se caracterizan porque-corno
208 -" m-
"
-
Carlos A. Calvo Costa

regla general que solo cede ante raras excepciones- no poseen posibilidad algu-
na de existir con independencia del crédito al que acceden.

il - Las cláusulas accesorias


Son estipulaciones o convenciones introducidas convencionalmente por las
partes a fin de afectar la obligación principal a una modaiidad (v. gr., una condi-
ción, un plazo o un cargo), o para definir alguna circunstancia relativa al curnpli-
miento de la obligacibn {v. gr., pacto respecto a la forma de pago), o bien para
modificar aigiín aspecto del acto jurídicoque da nacimiento a la obligación (v. gr.,
para establecer un pacto de retroventa). Sin embargo, se consideran que forman
parte del objeto del acto jurídico, yse rigen por ia regla del art. 279 del CCCN.

2 - Fuentes de la accesoriedad

Las obligaciones accesorias pueden nacer de la voluntad de las partes (algunos


solo consideran que esta es la Y nica fuente -Cazeaux, Salvat, LafailIe-) o bien de
la ley, como lo admite la doctrina mayoritaria. En la accesoriedad voluntaria, la
obligación es contraída en consideración a la principal, cumpliendo en realidad,
una función de medio para el logro del objetivo de la otra, como por ejemplo, la
cláusula penal con que se tiende a asegurar la ejecución de la obligación principaf.
En la accesoriedad legal, Iaobligaciónes la consecuenciajuridica de una obligación
principal en virtudde un precepto expreso de la ley (Marino, Maglia).
Como obligaciones de fuente convencionai, pueden mencionarse a la cláusula
penaly a la fianza, que son obligacionesaccesoriasque las partescrean afin de ase-
gurar el cumplimiento de una obligación principal.
Por otra parte, son obligaciones accesorias de fuente legal !as que surgen en
razónde una disposiciónnormativa, como es la abligaciónde indemnizar losdaños
derivadosdel incumplimientode la obligación principal. Sin embargo, respecto de
ello, también hay opiniones disidentes.
Algunos consideran que la reparación del perjuicio causado por el incumpfi-
miento obligacional constituye siempre una obligación accesoria de fuente legal
(Mazeaud, Llambías, Mayo), aunque otros juristas, como Busso, solo le otorgan
carácter accesorio a la que indemniza el daño rnoratorio, ya que consideran que
existe accesoriedadsolo en caso de retardo en el curnp[imiento por parte del deu-
dor mas no en el supuesto de incurnpfimiento total, ya que la obligación resarcito-
ria reernplazaria a la principal incumplida.
Borda, porsu parte, noadmite que exista accesoriedadlegal en la obligación de
pagar daRos y perjuicios en caso de inejecución de la obligación principal, ya que
estima que no se está en presencia de una relación obligacional diferente a la
incumplida, sino de uno de los efectos propios de cualquierobligaci6n.
Finalmente, otra postura doctrinaria, que consideramos acertada en virtud de
los argumentos que hemos brindado en el Capítulo I-al cual remitimos-, estima
Derecho de las obligaciones 209
- *,A W" P."-

que no existen dos tramos o relaciones jurídicas distintas entre la deuda y la res-
ponsabilidad, sino que se trata de dos fases indisolubles de la misma relación obli-
gatoria. Como expresa Bueres, la ejecución forzosa y la pretensión de obtener las
indernnizaciones correspondientes que establece el art. 730, inc. c) dei CCCN {id
quodinterest) noson nuevasobligacionesquesurgen ante el incumplimiento, sino
que continda siendo el mismo derecho de crédito que solo ha mutadosu objeto.

3 - Efectos de la accesoriedad
i - Principio general aplicable en ¡a materia
os efectos principales que produce !a accesoriedad y que estin íntimamente
ligados a lo que ocurre con la vida de ia obligación, se encuentran especialmente
determinados por el principio ~accesioceditprincipali~(lo accesorio sigue la suer-
tede lo principal) que emana del art.857del CCCNen materia deobligaciones, que
dispone textualmenteque: "Laextinción, nulidadoinefkacia delcréditoprincipal,
guen los derechosy obligacionesaccesorios, excepto disposici8n legal o con-
onal en contrario ".

Este principio, pues, se extiende a un número determinado de situaciones par-


ticulares, como ser:
a) En materia de pago, ei recibo otorgado por capital sin reserva por los inte-
reses, extingue la obligación del deudor respecto de éstos {si bien no existe
una norma expresa que así lo determine en el Código Civil y Comercial,
entendemos que debe estarse a las mismas directivas que expresaba en ese
sentido, el derogado art, 624 del CC de Véles Sarsfieid, ya que debe inter-
pretarse armónicamente con lo dispuesto en e[ art. 903 del CCCN referidoa
la imputación de pago de deudas dinerarias).
b) Ei pago de una obligación principal garantizada mediante una obligaciiin
accesoria de fianza, extingue esta Ultima (art. 1596, CCCN).
c) Finalmente, las causas de extinción de ia obligación accesoria son aplicables
también cuando se extingue la obligacibn principal afianzada por otro
medio extintivodiferente del pago, como ser: la novación (art. 940,CCCN),
transacción (art. 1641, CCCN), confusión (art. 932, CCCN), entre otros.

También el principio «ceditprincipa/i» tiene aplicación en \os siguientes casos,


an relevantes como tos anteriores:
a) La nulidad de la abiigación principal acarrea la invalidez de la obligación
accesoria, pero no a la inversa (art. 801, CCCN).
Se aplicará a la obligación accesoria e! régimen jurídico (de fondo y proce-
sal) que resulte aplicabie a la obligación principal (en cuanto a la forma y
210 Carlos A. Calvo Costa
---- -
prueba, juez competente, calificación como cidil o comercial de la obfiga-
ción, etcétera).
It - Excepciones
El principio general que acabamos deanalizar reconocesupuestosdeexcepción
en los cuales no es aplicable, bien porque exista una disposición legal o convencio-
nal en contrario (cfr. art. 857, CCCN, in fine), bien porque la obligación accesoria
presenta mayor virtualidad que la principat o, en definitiva, porque presenta un
régimen normativo diferente. ,

Así, podemos enunciar los casos de excepcidn en las cuales la obligación acce-
soria presenta mayor virtualidad que la obligación principal:
a) La cláusula penal que reviste el carácterde obligación accesoria de un deber
moral o de una obligación no exigible (cfr. art. 803, CCCNJ: en tal caso, la
cfáusula penal puede reclamarse sin que pueda exigirse el cumplimiento de
la obligación principal.
bJ La invalidez de la obligacion principal, por razón de una incapacidadretati-
va al deudor, no afecta la validez de la Fianza que la garantiza, la que que-
dará subsistente como única deuda (art. 1576; CCCN).
c) La cláusula penal que se ha convenido para asegurar ei cumplimiento de la
venta de una cosa ajena (art. 1132, CCCN}.

En cambio, constituirán supuestos de excepción de aplicaci6n del principio


general imperante en la materia por presentar la obligación accesoria un régimen
normativo diferente de la obligación principal, los siguientes:
a) Las casos en los cuales el plazo de prescripción de la obligaciOn accesoria
difiera del que corresponde a la obiigación principal
bf Tambien en materia de obligaciones divisibles, debemos destacar que el
carácter de divisibilidad o indivisibilided de la obligación accesoria se deter-
mina considerando su objeto, con independencia del carácter divisible o
indivisible que presente el objeto de la obligación principal (arts. 799~800,
CCCN).

3 14. Obligaciones puras y modales


a) Criterio de distinción

Es frecuente que las partes de un acto jurídico no deseen simplemente los efe
tos del negocio que celebran, por lo cual deciden voluntariamente introduci
modalidades, mediante las cuales los efectos propios del acto son queridos de un
determinada manera, bajo ciertas condiciones, en determinado plazo o con un
Dererho de las obligacioner

eterrninada utilización de las cosas que resultan ser objeto del negocio juridico.
n tal caso, diremos que el acto juridico está "modalizado" por uno o varios ele-
entos accidentales, que pueden ser una condición, un piazo o un cargo, según
mos mencionado; estos elementos, pues, una vez incorporados en el acto jurídi-
, se erigen en requisitos de eficacia del mismo, ya que los efectos del negocio
lebrado estarán sujetos a su cumplimiento.
Dicho esto, debemos destacar que las oblígacíones, según las modalidades del
ulo, puedenser clasificadasen puras y simples, por un ladoy modales, por otro.
ien el Código Civil y Comercial argentino no incluye esta clasificaciónen forma
presa en el Capítulo 3 ("Clases de obligaciones") del Titulo I ("Obligaciones en
neral) del Libro Tercero ("Derechos personales"), como sí lo hacía et derogado
igo Civil de Vélez Sarsfield, estimamos que ella sigue subsistiendo puesto que
esprende de la clasificación de los actos jurídicos segiin las modalidades {cfr.
343 a 357, CCCN).
stimamos, por nuestra parte, que solo puede considerarse comopuray simple
aquella obligación que es plenamente exigible desde su nacimiento, lo que no
currecuando está sometidi! a una condición, a un plazo o a un cargo.
Las obligaciones puras y simples resultan ser el supuesto más corriente de la
ligación, ya que son las que noestán sametidasa modalidad alguna, y en las que
el deudor estará constreiiido a ejecutar la presracibn desde su nacimiento.

Las obligaciones modales, en cambio, son aquellas que están sujetas a alguna
odalidad, y en tal caso serán clasificadas como:
a) Condicionales: la eficacia o extinción de la obligación depende del acaeci-
miento de un hecho futuro e incierto.
6) A plazo: la exigibilidad de la obligación está supeditada a la ocurrencia de
un hecho futuro y cierto.
cl Concargoomodo: cuandose imponeal adquirente de underecho una obli-
gación accesaria y excepcional.

6) Metodo del derogado Código Civil de Vélez Sarsfieield.Critica.


Relación con los actos jurídicos. La corrección metodoiógica
en el Cddigo Civil y Comercial

El derogado C6digo Civil deVélezSarsfield tratabaa lar modalidades en el Libro


gundo, Sección 1, Parte 1, lo que había despertado numerosas críticas por parte
la mayoría de la doctrina, puesto que las modalidades no son exclusivas de las
aciones, sino que corresponden también a los actos jurídicos, por lo que se
ionaba quedeberían haber sido tratadasen la parte correspondientesaellos,
acertadamente lo efectiran los códigos civiles alemán y brasilefio (Alt@rini,
212 Carlos A. Calvo Costa
.--m.---- -, --"

En la primera edición de esta obra, habíamos considerado acertadas estas críti-


cas, ya que las modalidades se pueden presentar -por regia general- en cual-
quier acto jurídico, sea este bilateral (como un contrato) o unilateral (corno untes-
tamento o legado), a excepción de ciertos casos, tales como: matrimonio, nombra-
miento de tutor, institucibn de heredero legitimario, etcétera.
El Código Civil y Comercial ha receptado los cuestionamientos doctrinariosfor-
mutados en torno a ello, y ha tratado a las modalidades dentro del Libro Primero
("Parte General"}, en el Capítulo 7 del Título IV ("Hechos y actos juridicos"), corri-
giendodetal modo-a nuestroentender-el defecto metodológicoque poseía el
derogado Código Civil de Vélez Sarsfield.

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