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Revista Estudios, Universidad de Costa Rica. No. 20, pág. 117-127.

ISSN: 1659-1925/2007

EL EJERCICIO DEL PODER POLÍTICO EN EL RENACIMIENTO


A TRAVÉS DE EL PRÍNCIPE

Marcela Echandi G.

RESUMEN

En el ejercicio del poder político durante el Renacimiento, como en ninguna otra época de la historia,
interfirió el contexto social y económico, lo que dio lugar a nuevas teorías acerca del Estado y la Ley. El
propósito de este ensayo es comprender el sentido de las relaciones entre el Estado y los ciudadanos, el
Estado y la Iglesia y también las relaciones internacionales, la guerra, la ley natural y el apogeo comercial
del período en cuestión.
Palabras clave: Maquiavelo- estado-ley- renacimiento- poder político.

ABSTRACT

In the exercise of political power during Renaissance - as well as every other time period 01' history- the

r social and economic context interferes, this gives place to new theories about The State and Law. The
purpose of this essay is to attain the sense in which relations among The State and the citizens, The State
and the Church, as well as international relations, war, natural Law, and the commercial apogee 01" the
period are conformed.
Keywords: Maquiavelo- State- law- Renaissance- political power.
r
I
r
( El Renacimiento se perfila en cuanto al na ciencia de Aristóteles, ven la condición del
ejercicio del poder político en dos corrientes renacer de una investigación natural, libre y rigu-
típicamente humanistas: la de Maquiavelo y la rosa." (Abbagnano,,1964,47) En consecuencia,
de los utópicos. Téngase siempre presente que el se puede afirmar que los partidarios de ambas
platonismo y el aristotelismo son las vertientes corrientes, en un esfuerzo por retomar sus fuen-
fundamentales de inspiración que alimentan este tes originarias, terminan defendiendo intereses
período y que conllevan al retorno de las fuentes espirituales contrapuestos: la religión y la investi-
originarias de la antigua Grecia. Sin embargo, gación natural. El platonismo y el neoplatonismo,
en aquel momento de la historia, ambos ejes tuvieron su origen en Florencia principalmente
fundamentales de pensamiento se traducen en con Jorge Gemisto conocido como Plethon,
énfasis distintos ya que los "platónicos son los quien promovió esta corriente e indujo a Cosme
que ponen en primer plano la exigencia del de Médicis a fundar la Academia platónica en la
renacer religioso, y, por tanto, ven la vuelta al que se destaca Giovanni Pico della Mirandola.
platonismo, considerado como síntesis de todo También la integran entre otros, Marsilio Ficino
el pensamiento religioso de la antigüedad, como y Juan Besarión.
la condición de este renacer. Aristotélicos son El aristotelismo -excluyendo la Escolástica-
los que se dirigen principalmente al renacer de tuvo dos direcciones: la averroísta y la alejan-
la actividad especulativa, y especialmente de la drista. La primera tuvo su centro principal en la
filosofía natural; éstos, en el retorno a la genui- Universidad de Padua con Alejandro Achillini,
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Agustín Nifo y Martín Zimarra. La alejandris- de naturaleza humana, de poder e incluso de


ta, floreció en Bolonia con Pietro Pomponazzi, gloria, estos son básicamente terrenales, realistas
quien es el aristotélico más importante del y pragmáticos. El orden político que implica la
Renacimiento. Pertenecieron también a esta organización social es preponderante, porque
escuela Gaspar Contarini y Julio César Scaligero. permite un despliegue clasificado de las acciones
Si se ha de valorar la herencia intelectual de humanas. Ninguna necesidad por elemental que
Maquiavelo respecto a estas corrientes de pen- sea, puede para nuestro autor satisfacerse sin un
samiento, puede afirmarse que existe en él principio de organización política. La realidad
influencia humanista en primer lugar de inspira- sólo tiene una dimensión: el aquí y el ahora, lo
ción aristotélica y en grado menor de inspiración concreto, lo fáctico y lo material así como el
platónica. El Estado ideal y totalizante planteado presente en tanto legado del pasado, son las coor-
por esta última tendencia, es un contenido que denadas de la realidad.
sirve a nuestro autor para negar utopías y afian- No es arriesgado en consecuencia, afirmar
zar su realismo. Nicolás Maquiavelo dedicó la que para él nada trasciende la vida terrenal como
primera etapa de su vida a ser secretario de la supuso Pomponazzi. La acción política eficaz,
Cancillería de los Diez de Florencia, observando que no es otra cosa que el desarrollo de la virtú,
y analizando con espíritu crítico los hechos de alcanza su plenitud aquí en la tierra, concreta-
su tiempo como fenómenos propios de un campo mente en el ejercicio del poder político. De aquí
del conocimiento: la politica. la importancia de El Príncipe, -su obra más con-
Después de ser depuesto de su cargo trovertida y conocida- ya que además de sus reco-
público, a describióy analizó en sus obras con mendaciones taxativas y muy específicas para
cruel realismo y rigurosidad, el papel que las ejercer el poder, nos brinda los lineamientos para
circunstancias juegan en esos fenómenos. Es el crear, consolidar y mantener el orden estatal.
primer escritor político de la Edad Moderna y el El humanismo renacentista está compro-
primero en lograr consolidar el problema políti- metido, no solo con una renovación del individuo,
co como disciplina independiente, no solo de la sino con una revisión y reorganización de la vida
moral y de la religión, sino de todos los campos social y política. Se emprende esta revisión de la
del saber humano. El mismo es muy elocuente en vida política para interpretar de nuevo a la luz de
este sentido cuando nos dice: "porque la suerte - la recién consolidada posición de la autonomía
escribe el 9 de abril de 1513 a Francesco Vettori-, humana, el fundamento del orden político y sus
ha querido que yo no pueda razonar ni sobre el formas históricas. El regreso a los orígenes, que
arte de la seda, ni sobre el arte de la lana; ni de también en el campo del pensamiento político es
ganancias ni de pérdidas, me veo obligado a ocu- consigna de esta renovación, implica en general,
parme en asuntos de Estado y tengo que decidir- el retorno a una comunidad histórica determina-
me a callar o a hablar de política" (Machiavelli, da, ya sea pueblo o nación y a su concepción de
1967 :15) la antigua Grecia y la antigua Roma, de las que
Sin embargo, contrario a lo que muchos extrae fuerza y vigor.
han afirmado, la política no es para él, una acti- Las corrientes políticas humanistas que
vidad como cualquier otra de las que forman conforman los utópicos por un lado y Maquiavelo
parte en la vida del hombre. Es -corno refiere por otro, dan origen a dos posiciones: la iusnatu-
Aristóteles-, la actividad originaria del orden ralista y la historicista. Dentro del iusnaturalismo
colectivo y por ende anterior a todos los demás renacentista podemos situar a Tomás Moro, Jean
órdenes. Maquiavelo participa en la actividad Bodin, Alberico Gentile, Jean Althusio y Hugo
especulativa secularizada, rigurosa y objetiva; Grocio principalmente. Estos autores se propo-
esto puede apreciarse en todos los casos en nen no la reconstrucción de un Estado con apego
relación con la historia, la religión, la política, a las tradiciones antiguas, sino a un nuevo orden
el papel del Estado y del ser humano. Cuando universal y eterno. Estudian la naturaleza del
nos adentramos en sus ideas, en sus conceptos Estado sobre formas filosófico-jurídicas que nos
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llevan a su forma ideal, como ocurre con la isla religioso de la Iglesia romana. Se creó así una
de Utopía de Moro. alianza entre el Papado y el Imperio germánico.
Recordemos que Tomás Moro dibuja un El primero, contando con el orden institucio-
Estado modelo en donde a raíz de una crítica de nal de la Iglesia, hegemonizó el pensamiento
la situación social y política de la Inglaterra de que irradiaba todos los campos de la actividad
la época, introduce las premisas de un socialis- humana, el segundo poseía el poderío militar.
mo cuyos fundamentos religiosos no impiden la Los Estados Pontificios se constituyen de esta
tolerancia. forma, en un poder central izante no solamente en
Ninguno de los utópicos mencionados el orden espiritual, sino en el orden material. Aún
anteriormente, es contemporáneo de Maquiavelo, cuando la presencia de una corriente paganizante
a excepción de Moro, por lo que en consecuencia,' opuesta al ascetismo medieval es dominante, esto
lo fundamental aquí, es indagar cuál es el signifi- no suprime el espíritu religioso de la época y sus
cado de la utopía en este contexto de la realidad manifestaciones en campos medulares como la
política del Renacimiento. filosofía, el arte, la ética, la economía e incluso
Hay que recalcar que el Renacimiento de la política.
la Italia de Maquiavelo, se da poderosamente en A partir del siglo XVI se da una separa-
todos los ámbitos culturales y artísticos; pero no ción cada vez mayor entre los espacios laicos y
en el campo político. Debe tenerse presente en los propiamente religiosos. Este aspecto consti-
este sentido,la distribución territorial existente tuye conjuntamente con el desarrollo técnico y
en la segunda mitad del siglo XV en la penín- el incremento en la producción y distribución de
sula itálica. mercancías, el elemento esencial para la supera-
La Italia de aquella época comprendía: ción del modelo medieval.
el señorío de Saboya, el condado de Asti en Los principios cristianos configuran en
Piamonte, el ducado de Milán, -uno de los este período una sociedad que descubre en ellos
mayores estados de la península, gobernado su legitimidad. Veamos en este sentido, dos
por los Sforza-; la República de Venecia, -que materias importantes: la de la jerarquía social y
era el Estado más fuerte y rico; el territorio de la de la jerarquía del poder.
Génova que oscilaba entre las manos del rey de La religión cristiana censura la subdivi-
Francia y los Sforza de Milán; el marquesado de sión de la sociedad en clases, sin embargo, la más
Mantua de la familia de los Gonzaga; el ducado poderosa, más erudita, más organizada y más
de Ferrara, Modena y Reggio comprado al Papa empeñada en la afirmación de sus privilegios
por ser en parte feudo pontificio y al emperador para hacerlos valer, es justamente la eclesiástica
Enrique VII por ser parte de su imperio; el reino y en consecuencia, la menos interesada en el
de Nápoles; las repúblicas de Lucca y Siena en cambio del orden establecido.
la Toscana anheladas por Florencia; el señorío Respecto a la jerarquía del poder, -tanto
de Imola y Forlí otorgado por el Papa Sixto público como privado- se fundamenta en el pos-
IV a su sobrino Jerónimo Riario; la república tulado cristiano trascendental: la autoridad viene
de Florencia que se perfiló como la verdadera de Dios y por esto, no debe existir resistencia a
cuna del Renacimiento; donde nació y vivió él. No obstante lo anterior, la terrenalidad de la
Maquiavelo- y que nos introduce en las ideas Iglesia y del Papado se traduce en una corriente
propias del Renacimiento político; y finalmente cultural dominante que se consolida cada vez más
los Estados Pontificios. a través de la posesión efectiva de gran cantidad
Se entiende así por lo anterior, el por qué de bienes materiales y del ejercicio de una autori-
del término feudalidad para describir esta situa- dad que mirando al cielo, se dedica principalmen-
ción política. No obstante, los Estados Pontificios te a las satisfacciones espacio-temporales.
tuvieron un papel protagónico con el llamado Dentro de esta corriente historicista, figu-
régimen de cristiandad, al unirse en un mismo ran Francesco Guicciardini y Juan Botero. Al
momento el poder político temporal con el poder primero unía con Maquiavelo una amistad que se
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patentiza con el testimonio de la correspondencia implica siempre una disposición de oponerse a


entre ambos. Siendo Guicciardini gobernador la corriente predominante, que en palabras de
papal en Módena y encontrándose Maquiavelo Maquiavelo, significa oponerse a la fortuna o a
en una de sus tantas misiones, se le solicita obte- los designios de la suerte, con la posibilidad de
ner un permiso de la Orden florentina de Santa desviarla o corregirla.
María del Fiori para que viniese a predicar un tal Tanto Guicciardini como Maquiavelo,
Fray Rovaio durante la Cuaresma. intrepretan el contenido religioso de la fe como
Es muy revelador el párrafo que Pasquale algo necesario y positivo en la vida individual
Villari -uno de los más destacados biógrafos de para apoyar los actos. La fe implica para ambos,
Maquiavelo-, nos refiere del archivo de cartas un mismo contenido, puesto que consiste en
recopiladas de Guicciardini al Secretario floren- creer con firme opinión y casi con certeza, todo
tino: "... y en forma adecuada a vuestro honor, aquello que no es razonable y si fuera razona-
que en verdad quedaría mancillado si a vuestra ble, creerlo con más seguridad. La fe impulsa
edad os entregaseis al fervor místico, porque las acciones, porque nos conduce con empeño
como siempre habéis expresado opiniones con- a realizarlas y en un mundo gobernado en una
trarias, daríais motivo para suponer que os habéis mitad por el azar, la fortuna o el destino -que son
hecho imbécil más que bondadoso."(Villari,1973 impredecibles - nos puede ayudar en el camino
:321) El pensamiento de Guicciardini en su obra al éxito para superar la adversidad.
Recuerdos Políticos y Civi les hace gala de un Este criterio, aporte indudable de los
conocimiento mundano que tiene sus cimientos en historicistas, nos ejemplifica la emancipación
la actividad política y .que está orientado a guiarlo. mental característica del Renacimiento, al mismo
La realidad política es relevante para Guicciardini tiempo que nos muestra, que esta no supone una
puesto que los problemas que se refieren al orden desvinculación, sino una reinterpretación de los
sobrenatural e invisible son inútiles y desatinados, conceptos religiosos. Por esto puede afirmarse,
ya que según sus propias palabras, los hombres que ambos autores aportan una nueva visión que
están a oscuras con estas cosas que más alimentan marca la diferencia dada en el siglo XVI entre ser
el ingenio que conducen a la verdad. Téngase aquí religioso y pertenecer por tradición cultural a esa
presente la similitud entre el pensamiento natura- religión. Esta perspectiva reafirma la autonomía
lista de Telesio y MaquiaveJo. de pensamiento, ya que ambos, Guicciardini y
En este sentido, igual cabe señalar con Maquiavelo, como legatarios de épocas anterio-
respecto a Guicciardini, éste al igual que nuestro res, se saben partícipes de ese afán exagerado de
autor, es realista, pragmático y con un verdadero la religión por cubrir todas las dimensiones de
interés por indagar al ser humano; particular- la vida: relacionando, regulando, pretendiendo
mente al hombre en sus relaciones sociales y su comprender y justificándolo todo.
actividad política. Es así como la libertad de pensamiento es
También uno de los conceptos fundamen- un contenido de la virtú y es palpable el espacio
tales de su pensamiento es el de la virtú, que en reducido para la libertad de acción. Si se desea-
virtud de la época, se traduce a grandes rasgos, ba competir en igualdad de condiciones en la
en la acción y en la praxis política. vida terrena, los Papas como jefes al fin de los
En relación con el pragmatismo, para Estados Pontificios tenían que asumir una actitud
ambos autores, solo en la acción política se emancipada. Esta visión innovadora, erige al ser
despliega la eficacia, que no es otra cosa, que la humano en su plena dimensión como fenómeno
materialización de los hechos en el plano polí- terrenal y como aspecto primario de la realidad
tico como ámbito originario. De aquí que a los en lo político, lo que deriva en una justificación
hombres haya que juzgarlos no por el trabajo que para el predominio del gobernante.
realizan, sino por cómo lo realizan y para ello solo En el año 1513 bajo estas condiciones
puede confiarse en la razón y en la experiencia. La imperantes que hemos destacado, retirado de la
acción para Guicciardini como encarna la virtú, vida pública que tanto amó, escribió Maquiavelo
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sus obras más importantes: "De Principatibus" concepción pesirmsta del individuo. Esta es la
y "Discorsi sopra la prima deca di Tito Livio". concepcion maquiaveliana que también com-
Dentro del estudio del pensamiento no constitu- parte Guicciardini. Considera como fin último
yen dos obras contrapuestas, sino complemen- y necesario la conservación del poder político y
tarias. En los Discorsi se enmarca con rigor y como medio único para preservar el orden social.
análisis pormenorizado la problemática relativa En este caso, el empleo de la crueldad, el engaño
a la naturaleza, modos y fines de los Estados, y toda clase de ardides son susceptibles de justi-
perfilándose con ello un tratado de teoría del ficación dentro de un principio que sustenta su
Estado, que en opinión de muchos merecería validez: la necesidad. La necesidad en el ejercicio
llevar el nombre de La República. Las condicio- del poder origina la teoría de la razón de Estado,
nes -que se han referido anteriormente- propias objeto de análisis de otro ensayo.
del momento histórico que le tocó vivir, son Solamente adelantemos en estas páginas
impuestas no por lo que deben ser los hombres, que dentro del contexto del Renacimiento, todo
sino por lo que son; no por lo que debiera hacer- este planteamiento expuesto por Maquiavelo es
se, sino por lo que hay que hacer. Este hay que recogido por Juan Botero en sus diez libros Sobre
hacer, se contrapone a menudo al deber hacer, la razón de Estado alrededor de 1589, sea setenta
porque la acción en Maquiavelo parte siempre y cinco años después de las obras del f1orentino.
de un supuesto eminentemente real; no ideal. Es Este nos recalca que el gobernante ante todo, se
decir, de una realidad imperativa, que obliga en enfrenta a un hecho: la conservación del poder y
la mayoría de las veces y que dispone sobre las hacia este fin dirigirá sus esfuerzos para orientar
circunstancias que restringen en una mitad el su conducta política. La conservación del poder
ámbito de la libertad humana. público se traducirá en el mantenimiento del
Por esto Maquiavelo hace gala de su rea- orden social establecido, tomando en cuenta las
lismo cuando afirma: "Muchos han imaginado circunstancias y determinados intereses. Por lo
Repúblicas y principados que nunca vieron ni tanto, para Maquiavelo la finalidad de conservar
existieron en realidad. Hay tanta distancia de el poder por cualquier medio, no va dirigido a
cómo se vive a cómo se debería vivir, que el que casos excepcionales, sino a todos los casos y para
deja el estudio de lo que se hace para estudiar todos los príncipes; sea cual sea su ideología y
lo que se debería hacer aprende más bien lo que la forma de gobierno. Hay que afirmar también,
debe obrar su ruina que lo que debe preservarle que el mantenimiento del poder se traduce en la
de ella; porque un hombre que en todas las cosas supremacía del Estado tanto como en la persona
quiera hacer profesión de bueno, entre tantos que del príncipe y sobre todos los campos de la vida
no lo son, no puede llegar más que al desastre. social. Ahora bien, ¿Cómo puede el gobernante
Por ello es necesario que un príncipe que quiere alcanzar este fin? No provocando el odio de su
mantenerse aprenda a poder no ser bueno, y a pueblo ni mostrando debilidad ni vacilación en el
servirse de ello o no servirse según las circuns- ejercicio del poder. Por consiguiente, las directri-
tancias." (Maquiavelo, 1980: 107). ces que deben guiar a un príncipe en el ejercicio
Dos caminos podrían entonces definir del poder político resultan de la conciliación de
la conducta del gobernante ante el ejercicio del dos elementos : ser y parecer y de que estos se
poder público: uno, el que partiendo de bases traduzcan en la buena imagen del gobernante, que
moralmente equitativas y de una concepción no es otra cosa que la que el pueblo espera de él:
ideal del ser humano considera al gobernante
obligado a conducirse guiado por los principios "Es menester que tenga el ánimo dispuesto a
de justicia y de bienestar sociales que, aunque volverse según que los vientos de la fortuna y las
no se cumplan a cabalidad, sean considera- variaciones de las cosas se lo exijan, y, como dije
dos como proyecto realizable. El otro,parte más arriba, a no apartarse del bien, mientras
de que la acción poi ítica es factible solo si es pueda, sino a saber entrar en el mal, cuando hay
concebida como campo autónomo y desde una necesidad." (MAQUlAVELO, 1980: 130).
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Si se analizan con serenidad estas pala- El uso de la fuerza depende del ámbito de la
bras, observaremos que el contemporizar con necesidad. El concepto de leyes entendido por el
las circunstancias es indispensable para realizar f1orentino en un sentido muy actual, como norma
cualquier acción. Tiene entonces el gobernante, jurídica obligatoria y general dictada por legíti-
un poder discrecional para considerar el bienestar ma autoridad -el Estado- para regular la conducta
general y el grado de necesidad o urgencia, así de los individuos o para establecer los órganos
como las dimensiones de los medios a emplear, necesarios para el cumplimiento de sus fines.
en relación con el fin en situaciones determi- Utiliza en todas sus obras, indistintamente con
nadas. Pero, no existe regla sin excepción en el el mismo sentido dos términos: leyes y estatutos.
pensamiento maquiaveliano, ya que, la contempo- Estos últimos no tienen -siguiendo el rigor de la
rización con los acontecimientos está planteada terminología jurídica de nuestros días- distinto
como un recurso extraordinario para salvar el significado, por el contrario, el empleo de un
poder, más que como una virtud común de todo vocablo u otro, le resulta indiferente.
gobernante. Un príncipe debe ejercer los poderes Pasemos a examinar en El Príncipe su
públicos interpretando el sentimiento popular y mención a las leyes. Refiere el f1orentino que
actuar siempre con energía y sin vacilación ni ciertos Estados son conservados con mayor difi-
debilidad; teniendo siempre en cuenta la primacía cultad respecto a los hereditarios o monárquicos,
del poder establecido. Sus acciones deben tradu- ya que los hombres como son inconstantes, cam-
cirse en un respeto mutuo entre él y su pueblo y bian con placer sus normas si esperan mejorar;
aún en el temor -si no consigue ser amado debe pero tan pronto como logran sus cometidos,
entonces al menos, ser temido- de sus gobernados estarán siempre dispuestos a mantener las leyes
y los grupos poderosos del Estado. de acuerdo a sus intereses:
En este mismo sentido apunta Guicciardini
su planteamiento, e insiste que el político tiene que "Y se debe considerar que no hay cosa más
aparentar pero también ser, porque la apariencia difícil de tratar, ni más dudosa de conseguir,
con el tiempo acaba quedando al descubierto. De ni más peligrosa de manejar, que convertirse
esta manera, no independiza como Maquiavelo, en. jefe para introducir nuevos estatutos. Pues
el campo moral del político, ya que la exigencia el introductor tiene por enemigos a todos los
del éxito reclama un enlace moral interno en que sacaron provecho de los antiguos estatu-
la acción política. Otra diferencia igualmente tos, y tiene tibios defensores en todos los que
importante, es que Guicciardini prescinde de la se aprovecharán de las nuevas disposiciones.
historia como magistra vitae y por ello la activi- (Maquiavelo, 1980: 93 ).
dad del gobernante se ve desprovista del efecto
ejemplarizante que tiene en Maquiavelo. Este Estas palabras contienen además de lo
reúne el afán político con el juicio de la historia y literal, implícitamente, una concepción visio-
en ello estriba su celebridad y su grandeza. naria y muy adelantada sobre el papel que han
Juan Botero, retornando lo propuesto por desempeñado las leyes como instrumento para
Maquiavelo, introduce una variación trascen- preservar el status quo.
dental: incluye entre las exigencias de la razón Si relacionamos sus palabras con su con-
de Estado las mismas exigencias de la moral. cepción del ser humano -en el que se afirman y
Amplía en este sentido, el concepto de virtú continúan las mismas pasiones- y como agente
maquiaveliano introduciendo en él la excelencia de la historia y de las leyes; lo que ha sucedido
moral. Considera además, que el príncipe para y sucede, ocurrirá siempre. De aquí que las leyes
inspirar la obediencia de su pueblo, -lo cual es sean el instrumento idóneo para preservar y legi-
fundamental en la existencia y mantenimiento timar los intereses creados.
del Estado-, debe dar ejemplo de virtud. Muchos siglos más tarde, el campo del
En la obra maquiaveliana tanto el camino Derecho confirmará a través de numerosos auto-
de la fuerza como el camino de la ley son viables. res, que las leyes son el instrumento de las clases
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dominantes para proteger sus privilegios y obsta- el espacio de cien. años,después que se liberó de
culizar el cambio social. Además, si profundiza- la tiranía de Pisistrato, y aún es más maravillo-
mos en su concepto, podremos derivar en estricto sa la de Roma después que abolió la monarquía.
apego con la cita anterior, que la ley -como con- La causa de ello tiene fácil explicación. No es
junto de preceptos normativos en general-, no es el bien particular, sino el bien común lo que
otra cosa que el medio para regular los fines. engrandece los pueblos, y al bien común úni-
Para Maquiavelo uno de los instrumentos camente atienden las repúblicas. En ellas sólo
válidos para combatir son precisamente las leyes se ejecuta lo encaminado al provecho público,
y estas se legitiman con prioridad en el Estado. aunque perjudique á algunos particulares; pues
El desarrollo de la historia política nos ha mos- son tantos los beneficiados, que imponen las
trado ya, que para recoger el ideal democrático resoluciones á pesar de la oposición de los
originado en la Grecia antigua tuvimos que pocos á quienes dañan." (Maquiavelo,1952:
esperar hasta el siglo XVIII cuando Montesquieu 468 ).
introdujo expresamente la concepción de la sepa-
ración de poderes en ejecutivo, legislativo y En El Príncipe por el contrario, sostiene la
judicial. Esto haría posible garantizar que la existencia ineludible de élites de poder a quienes
misión de gobierno se realizara con independen- llama "los grandes" y de la cual saldrá siempre
cia y control de funciones y con la intervención, el gobernante. Ahora bien, si este es elegido y
participación y juego abierto de los intereses de mantenido popularmente, las leyes pueden res-
los diversos sectores sociales. Recordemos aquí ponder a los intereses del pueblo. Por esta razón,
como ejemplo relevante, el papel desempeñado concibe la posibilidad de una monarquía justa.
por el Senado en el Imperio Romano. Pensemos La decisión política lleva consigo establecer los
en la importancia fundamental de los Congresos fines públicos y los medios para el logro de esos
Constitucionales en épocas modernas. Ambos fines. Si la leyes un medio para regular los fines
cuerpos legislativos fueron introducidos como y un medio también para legitimarlos ¿Tienen
consecuencia de llevar a la práctica el ideal acaso sentido las leyes que entorpecen el logro
helénico de democracia y se conformaron con del fin primordial que es la conservación del
miras a que, representantes populares ocupasen poder? Como las leyes no pueden ser el resultado
un lugar en la toma de decisiones, asegurando de la decisión popular,- puesto que el pueblo no
de este modo la mayor representación posible, toma decisiones-, este debe ser representado.
que no pudiendo ser numéricamente la totalidad Dudó sin embargo de la veracidad de la represen-
de las voluntades, encarnaran el interés común. tación popular y aún cuando estuviera capacitado
Teniendo en cuenta la existencia de este princi- para tomarlas, es una minoría quien las toma por
r pio, sobre todo en los "Discorsi sopra la prima
Deca di Tito", Maquiavelo señaló como principal
él y la llama: "los grandes" o clase poderosa.
No obstante admirar a Roma por su cercanía al
obstáculo para un gobernante, la dificultad de principio democrático, su época le muestra lo
introducir el cambio a través de nuevas leyes. No opuesto y observa la hegemonía de ".. .los gran-
dudó jamás en los Discorsi, manifestarse entu- des que desean dominar y oprimir al pueblo"
siasta partidario del régimen republicano y de (Maquiavelo, 1980: 105) y sólo defienden sus
los beneficios del Senado. en los Discorsi Sopra propios intereses. Esto nos lleva inevitablemente
la Prima Deca di Tito Livio: al tema de la supremacía del Estado vertida en la
voluntad de poder del príncipe: si en el príncipe
"Es cosa fácil comprender de dónde nace la existe la virtú, hay éxito en el gobierno. La virtú
afición de los pueblos a las instituciones libres, según Maquiavelo reside en la fuerza o voluntad
porque se ve, por experiencia, que sólo cuando de poder, libre de prejuicios morales, por comple-
hay libertad aumentan el poder y la riqueza de to al servicio de los intereses del Estado. Es para
los ciudadanos. Causa en efecto, admiración él, la virtud romana pagana: bravura, resistencia,
considerar cuánta fue la grandeza de Atenas en inteligencia, voluntad, confianza en sí mismo.
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La única inmortalidad que concibe es la de un como autor ha sobresalido en describir, no en


nombre que no se esfuma y que queda escrito en inventar.
la historia, tal y como la concibiera Pomponazzi. Su tiempo estuvo marcado por una lucha
La virtú en última instancia es el éxito y este de facciones, guerras frecuentes, entrada y salida
se traduce en conservar el poder político por de mercenarios extranjeros e invasión de Italia
cualquier medio. Se mantiene en el poder, solo por ejércitos también extranjeros que no recono-
aquel que consigue ser amado por su pueblo y cían limitaciones morales en suelo ajeno, desor-
esto únicamente es posible si logra satisfacer las ganización en la agricultura y el comercio por el
necesidades e intereses populares. continuo estado de guerra, constantes derroca-
Dentro del tema del ejercicio del poder mientos por déspotas que sustituían gobiernos
político, su obra nos ofrece el contenido funda- pacíficos por la fuerza y tantos hechos similares.
mental de las pautas a seguir por el gobernante Todo ello ocasionó un desorden en la vida ita-
respecto a sus amigos y gobernados. Sería desea- liana y devastó las costumbres y tradiciones que
ble -recalca-, encontrar que un príncipe sea dadi- normalmente comprendía la ética legada por el
voso, compasivo, fiel, valeroso, humano, sincero, mundo griego.
religioso, etcétera; pero como no puede la condi- El pueblo se halló a la deriva en un mar
ción del hombre tener todas estas virtudes y en de confusión y violencia. No existía fuerza
el mejor caso de tenerlas, no puede observarlas ni estatal ni eclesiástica capaz de dirigir este
a la perfección, debe un príncipe ser ante todo caos. Recordemos que también, para empeorar
prudente. La prudencia le ayudará siempre con- las cosas, el poder terrenal era la prioridad del
tra los peligros que amenacen la conservación Papado y no lo espiritual y que inclusive, esta
del Estado y la concibe como "saber conocer la época estuvo representada por personajes que
calidad de los inconvenientes y tomar por bueno como Alejandro VI -Rodrigo Borgia-, no eran un
el menos malo" (Maquiavelo,1980: 143). ejemplo de correspondencia entre ética y política,
El autor destaca continuamente la dife- sino todo lo contrario.
rencia entre el mundo real y el mundo ideal y Este es el contexto que enmarca el ejer-
demuestra que la conducta del gobernante obe- cicio del poder político que muestra Nicolás
dece al plano real, no ideal. Esta distinción que Maquiavelo y del cual no puede sustraerse la
es fundamental en el quehacer humano, responde acción humana. Del mismo modo, este contexto
a la necesidad -en primer término- del Estado constituye la justificación por la que la voluntad
como orden material, concreto y fáctico para la de poder se afianza en la teoría de la fuerza. A
colectividad. Utilizando siempre su lenguaje sen- esta teoría subyace toda una psicología,: "" .Ios
cillo y preciso, simplifica esta necesidad, con sus antiguos autores, ... escribieron que Aquiles y
recomendaciones y consejos que derivan inva- muchos otros príncipes de la antigüedad fueron
riablemente y concuerdan con las circunstancias confiados en su niñez al centauro Quirón, para
imperantes y no con el mundo del deber ser. Tres que los custodiara bajo su disciplina. Tener por
asuntos debe tener presentes un príncipe: el inte- preceptor a un maestro mitad bestia y mitad
rior de sus Estados, la conducta de sus súbditos y hombre no quiere decir otra cosa, sino que un
las relaciones con los Estados vecinos. En estas príncipe necesita usar una y otra naturaleza y que
actividades por lo tanto, es imperativo desplegar la una sin la otra no es duradera" (Maquiavelo,
todo el ingenio recomendado al príncipe. 1980: 128-129).
Ahora bien, pese a que le aconseja "no ser Con este mito, en la Antigüedad se preten-
siempre bueno", distingue perfectamente el bien día explicar cómo el ser humano por su naturale-
del mal e inclusive aprecia el bien. Lo que sucede za, es a la vez hombre y animal, instinto y razón
es que, la voluntad de poder, desborda el ámbito y ambos constituyen dos partes indivisibles e
de todos los otros intereses de la vida humana. Su interdependientes, que se ejercitan continua-
realismo le impide cerrar los ojos ante los hechos mente. Con mayor justificación en un hombre
que protagonizan los hombres de su época y que de gobierno. El punto culminante y más crítico
ECHA DI: El ejercicio del poder político en el renacimiento a través de el Príncipe 125

del maquiavelismo, se encuentra concentrado en acción política está determinada por el fin que
las palabras que siguen y son tan elocuentes que -según nuestro autor- es siempre la conservación
cualquier interpretación les restaría fidelidad, del poder. Todas las acciones para ser valoradas
por lo que merecen ser transcritas: deben ubicarse en un contexto que les de relación
y sentido. Dependerán también estas acciones
"No es necesario, pues, que un príncipe posea para ser valoradas, de qué tan necesarias o indis-
de hecho todas las cualidades mencionadas, pensables, electivas o imperativas sean para que
pero es muy necesario que parezca poseerlas. el fin pueda ser cumplido. Y si el valor superior
incluso me atreveré a decir que, si las posee para nuestro autor es la existencia y conservación
y las observa siempre, serán perjudiciales, y, del Estado, esta es la finalidad suprema a la que
si parece poseerlas, les serán útiles; puedes debe subordinarse lo demás.
parecer manso, fiel, humano, leal, religioso, y Muy frecuentemente se ha derivado y
serlo; pero es preciso retener tu alma en tanto atribuído a Maquiavelo de manera inexacta, la
acuerdo con tu espíritu que, en caso necesario, máxima: El fin justifica los medios, omitiendo
sepas variar de un modo contrario. Y hay que el contenido del concepto necessitá que siempre
comprender bien que un príncipe, y especial- está presente y por lo tanto es inseparable.
mente un príncipe nuevo, no puede observar Aproximadamente a mediados del siglo
todas aquellas cosas por las cuales los hombres XIV aparece en Francia la monarquía nacional,
son considerados buenos, ya que a menudo basada en una alianza entre el pueblo y el monar-
se ve obligado, para conservar el Estado, a ca. Este era representante de una población espe-
obrar contra la fe, contra la caridad, contra la cífica, ostentaba un poder separado de la Iglesia,
humanidad, contra la religión. Es menester que cumplía un mandato popular y no papal. El mal
tenga el ánimo dispuesto a volverse según que llamado Estado-nación -jurídicamente hablando-
los vientos de la fortuna y las variaciones de , es el Estado moderno, con sus elementos cons-
las cosas se lo exijan, y, como dije más arriba, titutivos actuales de territorio, población, poder
a no apartarse del bien mientras pueda, sino a público y soberanía. Este se da por primera vez
saber entrar en el mal cuando hay necesidad. en Francia y se constituye históricamente como
Un príncipe, pues, debe tener gran cuidado de tal en la segunda mitad del siglo XV luego de
que nunca le salga de la boca una cosa que no finalizar la guerra de los Cien años.
esté llena de las cinco mencionadas cualidades, Luego de Francia, el Estado se consolidó
y de que parezca, al verle y oírle, todo bondad, en Inglaterra y después en España con Fernando
todo buena fe, todo integridad, todo humanidad, el Católico. Por esta razón, estando a los ojos de
todo religión. Y no hay cosa más necesaria para Maquiavelo consolidado el Estado moderno, este
aparentar que tener esta última cualidad. Los contexto histórico real es para él un hecho posi-
hombres en general juzgan más por los ojos que ble y factible de realizar a través de una política
por las manos; porque el ver pertenece a todos, acertada. Al finalizar El Príncipe, presenta la
y el tocar a pocos. Todos ven lo que pareces, única y verdadera razón que da sentido a toda su
pero pocos comprenden lo que eres; y estos propuesta: la unificación y liberación de Italia: la
pocos no se atreven a oponerse a la opinión de fundación del Estado italiano.
muchos que tienen la majestad del Estado que
los protege"(Maquiavelo,1980: 129-130).
A MODO DE CONCLUSIÓN
Esta habilidad para aparentar, fingir y
disimular no es otra cosa que la entronización Algunos han afirmado desventuradamen-
del doble discurso, del divorcio entre el decir y te, que el error de Maquiavelo fue precisamente
el actuar, que Maquiavelo también se encarga de no haber trascendido el concepto de Estado-
calificar y llama el mal. Sin embargo, el mal tiene nación, mérito que atribuyen por primera vez a
una limitación; la necesidad. La necesidad en la Tomás Hobbes. Pero no fue error suyo el que
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Italia estuviera dividida en múltiples naciones Aristóteles, La Política, Barcelona, Editorial Iberia,
y territorios; como tampoco fue error que se Obras Maestras 1968.
pueda atribuir a Aristóteles el que su Grecia no
se unificara y actualizara su propuesta de cons- Burckhard, Jacob, La Cultura del Renacimiento
Italia, Obras Maestras, Editorial Iberia,
titución política. Es precisamente Maquiavelo,
Traducción de Jaime Ardal, Barcelona,
quien realiza con su clamor el traslado a una
1964.
realidad -primero teórica más tarde concreta- su
concepción estatal. Es también él quien da por Cassirer, Ernst, El Mito del Estado, México, D.F,
primera vez al Estado todas sus connotaciones Editorial Fondo de Cultura Económica, 1974.
y va más allá: completa su concepto; toda vez
que le reviste de autonomía. Y esta autonomía Chabod, Federico, Escritos sobre Maquiavelo,
le permitirá afirmar que la necessitá es el único México,D.F, Editorial Fondo de Cultura
límite de cualquier acción política y que está Económica, 1994.
comprendida dentro del concepto de razón de
Estado. Chevall ier, Jean Jacques, Los Grandes Textos Políticos,
Madrid, Editorial Aguilar, 1972.
En consecuencia, es siempre el Estado
el único campo que conforma y posibilita la
Durant, Will El Renacimiento, Tomo n, Buenos
realidad social e inclusive, la que abarca el ser Aires, Editorial Sudamericana, Traducción
moral del hombre. Aún cuando no definió explí- C.A. Jordana, 1958.
citamente al Estado como sinónimo de grado
de desarrollo de la civilización humana, tuvo Garin, Eugenio, Medioevo e Rinascimento, Roma,
el mérito indiscutible de comprender, que todo Editore Laterza, 1973.
poder público se fundamenta en el logro de una
pretensión de permanencia e institucionalidad. Geyrnonat, Ludovico Storia del Pensiero Filosofico
Tanto en I1 Principe como en los Discorsi es e Scientifico, Volume Il, Garzanti Editore,
tarea primordial de todo gobernante, la preser- Milano, 1975.
vación del territorio nacional y el mantenimiento
Hale J. R., La Europa del Renacimiento, Madrid,
de la autonomía política, mediante el respaldo de
Editorial Siglo XXI, 1973.
una milicia ciudadana integrada para la defensa e
impulsada por el sentimiento de patriotismo. Por Heller, Agnes, El Hombre del Renaci-
ello, el desarrollo de las naciones debe basarse miento, Barcelona, Ediciones
en aspiraciones de autodefensa antes que de Península, Traducción de Yvars y Antonio
conquista. Prometeo Moya, 2a edición, 1994.
La historia nos enseña que cuando un
Estado excediendo sus fronteras naturales o Machiavelli, Niccolo, Opere di Niccolo Machiavelli, Ugo
"espacio vital" y apoyado en su poderío eco- Mursia editore, Terza edizione, Milano, 1967.
nómico y militar invade y sojuzga a otros, su
Maquiavelo, Nicolás, El Príncipe, Revista de
dominación a corto o mediano plazo conducirá a
Occidente, Editorial Universidad de Puerto
la guerra. De aquí que, su idea de equilibrio polí-
Rico, Puerto Rico, edición bilingüe (italiano-
tico internacional sólo será realidad, cuando los español), 1959.
tratados abran una posibilidad real al principio
de libre autodeterminación de los pueblos. Maquiavelo, Nicolás, Obras Políticas, El Príncipe,
Discursos sobre la Primera Década de Tito
Livio. El Arte de la Guerra, Descripción
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