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Se hicieron seis dinámicas grupales en este taller, cada una explicada al final

de la jornada, dejando claro el propósito del esfuerzo realizado y una


experiencia enriquecedora, más, en cada uno.

Las tareas propuestas se realizaron en un lugar y condiciones ambientales


desagradables para mí, con mucho sol, calor, arena, agua salada y mosquitos.
Fue durante el día libre de muchos, a tempranas horas de la mañana y durante
una larga jornada. La dinámica requería de buenas condiciones físicas, y
resultaron extenuantes al final de cada una.

Mientras realizábamos cada ejercicio, noté como se acentuaba en nosotros la


necesidad de comunicarnos para alcanzar las metas propuestas, y sobre todo
la importancia del trabajo en equipo. Fue muy importante, así como lo es en el
ámbito laboral, el comunicar de diferentes formas una idea, de manera
comprensible para evitar las confusiones y las malas interpretaciones. Así
como lo es, observar, sentir o escuchar en el momento adecuado, para que
fluya la comunicación acertadamente y lograr tomar una decisión.

Cada tarea fue un reto que superar como individuos, como éramos dos equipos
compitiendo, se sentía la presión por ganar en el grupo. Así, que las cualidades
de cada uno para el trabajo se fueron notando con el progreso de las
actividades, al igual que los deseos de ganar de cada uno.

Dentro de mi grupo de trabajo se sentía un ambiente agradable donde fluían


las ideas, nos escuchábamos unos a otros y todos tomamos en cuenta a los
demás para realizar cualquiera de las tareas dando el 100% al hacerlo.

En este taller se evidenció la importancia de todas las personas dentro de una


organización, donde alguien por sí solo no puede hacer todo el trabajo, donde
las fortalezas de cada uno deben aprovecharse tomando en cuenta sus
debilidades.

Si lo veo desde otra perspectiva, puedo decir que en un ambiente


desagradable se puede trabajar al máximo con el fin de lograr algo, poniendo
de nuestra parte para obviar las malas condiciones del terreno, el clima y hasta
el cansancio. Esto, si contamos con una verdadera motivación, que puede
provenir de la organización o de uno mismo.

Aprendí que el logro de las metas requiere gran esfuerzo y sacrificio individual,
y que sumando los esfuerzos de muchos se pueden alcanzar los objetivos
propuestos.

Que la confianza en las personas que conforman nuestro equipo de trabajo es


un factor importante en nuestro desempeño, ya que, aleja el temor de
acercarse a los demás, crea un vínculo más fuerte entre los miembros del
equipo y permite que nos desenvolvamos mejor en nuestro trabajo.
Confirmé que soy una persona capaz de realizar cualquier tarea que me
proponga, si acepto ese compromiso con positivismo, si convierto los objetivos
propuesto por la empresa en mis objetivos, y si tengo una visión de lo que
quiero.

Que el hombre por naturaleza alcanza sus objetivos como un gerente, ya que
incluso en las tareas más sencillas se requiere organización, liderazgo,
compromiso, planeación y comunicación.