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UNIFICACIÓN JURISPRUDENCIA; E.

Corte Suprema,
18/01/2013; acoge unificación respecto a incompatibilidad
de acción del art. 171 CT con acción de tutela de derechos;
el artículo 489 CT regula una situación especial y particular
de vulneración de derechos, que opera con ocasión del
despido que lleva a cabo el empleador y que considera una
indemnización sancionatoria, por lo que tal texto debe ser
objeto de interpretación restrictiva, esto es, ajustado a la
especificidad de la norma descartando su aplicación a
situaciones no previstas en ella, como ocurriría con la
consideración del autodespido que se funda en vulneración
de derechos fundamentales; rol 2.202-2012
Santiago, dieciocho de enero de dos mil trece. Vistos: En autos RUC N° 1140021991-7 y RIT N° T-
92-2011 del Juzgado de Letras del Trabajo de Valparaíso, doña Evelyn Andrea García Pérez,
dedujo demanda de tutela laboral en contra de su ex empleadora Telepizza Chile S.A.,
representada legalmente por don Ricardo Muñoz Figueroa, solicitando se la acoja y se declare que
se ha producido la vulneración de las garantías constitucionales consagradas en el artículo 19 N°1
inciso 1° de la Constitución Política de la República, esto es, del derecho a la vida y a la integridad
física y síquica en la hipótesis prevista en el artículo 489 inciso 3° del Código del Trabajo y, en
consecuencia, la demandada sea condenada al pago de la indemnización prevista en la norma
precitada la que solicita se fije en el máximo legal, esto es, once meses de la última remuneración
mensual, indemnización sustitutiva del aviso previo e indemnización por años de servicio con un
ochenta por ciento de recargo, sin perjuicio de las medidas que se determine para obtener la
reparación de las consecuencias derivadas de la vulneración de derechos fundamentales de que
fue víctima y también la prevención de potenciales situaciones similares en el futuro, bajo el
apercibimiento señalado en el inciso 1° del artículo 492 del Código del Trabajo. En subsidio y para
el evento que se rechace su acción de tutela laboral, solicita declarar que su empleador incurrió en
las causales de término de contrato de trabajo previstas en el artículo 160 N°1 letras c) y d) y N°7
del Código del Trabajo y, en consecuencia, se condene a la demandada al pago de la
indemnización sustitutiva de aviso previo y por años de servicio con un ochenta por ciento de
recargo, más reajustes e intereses de los artículos 63 y 173 del precitado cuerpo normativo, con
costas. La parte demandada, al contestar, solicitó el rechazo de la demanda, con costas, por
cuanto la acción de tutela es improcedente por cuanto no ha existido despido alguno por parte del
empleador sino que ha sido la trabajadora quien ha puesto término a la relación laboral y, en ese
evento, no corresponde la referida pretensión por expresa disposición del artículo 489 inciso 1° del
Código de ramo. En cuanto al fondo y, en subsidio, solicita el rechazo de la acción por cuanto los
supuestos actos de hostigamiento no se habrían desarrollado por un lapso de tiempo prolongado
como lo exige la doctrina y, además, porque tampoco la actora informó de esos supuestos
hostigamientos a su empleadora. En cuanto a la acción por autodespido, la demandante no ha

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descrito los hechos que configurarían el incumplimiento grave que atribuye a su ex empleador,
tampoco cuáles serían las vías de hecho o las injurias proferidas desconociéndose los hechos
sustento de la demanda. En todo caso, añade que de existir incumplimientos, éstos no serían
graves. En consecuencia, concluye que la demanda es temeraria e infundada por lo que debe ser
desestimada. Finalmente, precisa que los montos de la última remuneración no son los que señala
la demanda sino uno menor. Asimismo, solicita el rechazo de la demanda subsidiaria, con costas,
por no ser efectivos los hechos en que se funda según lo ya señalado. En subsidio, pide no incluir
en la base del cálculo de las indemnizaciones las asignaciones de colación, movilización,
locomoción especial y caja. Por sentencia definitiva, de tres de enero de dos mil doce, que se lee a
fojas 1 y siguientes, se acogió la demanda, declarando el fallo la existencia de vulneración de la
garantía establecida en el artículo 19 N° 1 de la Constitución Política de la República que asiste a
la trabajadora EVELYN ANDREA GARCÍA PÉREZ; que la empresa denunciada deberá pagar a la
actora, las siguientes prestaciones: a.- $596.943.-, por concepto de indemnización sustitutiva del
aviso previo. b.- $2.984.715.- por concepto de indemnización por años de servicio, con más el
recargo del 50% a que se refiere el artículo 171 del Código del trabajo, esto es $1.492.357.-. y c.-
$4.775.544.- por concepto de indemnización adicional, equivalente a ocho meses de su última
remuneración. Se indicó que las sumas señaladas precedentemente deberán pagarse con
intereses y reajustes del artículo 173 del referido cuerpo legal. También se ordenó a la empresa
vencida que, dentro de un plazo no superior a un mes, contado desde que la sentencia adquiera el
carácter de ejecutoriada, deberá publicar en lugares visibles de su local ubicado en Viña del Mar,
Viña Shopping y de acceso a los trabajadores que allí se desempeñen, como comedor, así como
en su sala de venta, copia del fallo, además de una carta de públicas disculpas a la actora por los
hechos acaecidos durante la vigencia de la relación laboral, indicando en la publicación que ella se
hace en cumplimiento de lo ordenado por el Tribunal. Finalmente, se condena a la demandada al
pago de las costas de la causa, por haber sido totalmente vencida. En contra de la referida
sentencia, la demandada interpuso recurso de nulidad, el que fundó, en las causales de los
artículos 478 letra b) y 477 del Código del Trabajo en relación con los artículos 41, 171, 172, 485 y
489 del Código del Trabajo y artículo 20 del Código Civil. La Corte de Apelaciones de Valparaíso,
por resolución de nueve de febrero del año dos mil doce, que se lee a fojas 63 y siguientes,
rechazó el recurso de nulidad, determinando que la sentencia del tribunal a quo no era nula. En
contra de la resolución que falló el recurso de nulidad, la demandada dedujo recurso de unificación
de jurisprudencia solicitando se lo acoja y se dicte la correspondiente sentencia de remplazo por la
que se rechace la demanda de tutela por ser incompatible con la acción de autodespido del artículo
171 del Código del Trabajo; en subsidio, solicitó se reduzca la base de cálculo de las
indemnizaciones no incluyendo en ella las asignaciones de movilización, locomoción especial,
colación y caja. Se ordenó traer estos autos en relación. Considerando: Primero: Que conforme a
lo que se argumenta en el recurso de fojas 129 y siguientes, la materia de derecho cuya unificación
solicita la parte demandada como petición principal consiste en determinar si son compatibles la
acción de tutela de derechos fundamentales con el término de la relación laboral en virtud del
artículo 171 del Código del Trabajo; y, en subsidio de lo anterior, se haga lugar a unificar la
jurisprudencia en torno al concepto de remuneración previsto por el artículo 172 del Código
precitado. Segundo: Que respecto de la primera materia, la recurrente señala que la Corte de
Apelaciones de Valparaíso, al declarar que procede la acción de tutela de derechos fundamentales
con ocasión de un despido indirecto ha efectuado una errada interpretación de los artículos 485,
489 y 171 del Código del ramo, por cuanto ha permitido la aplicación del procedimiento de tutela
que se regula con motivo del despido de un trabajador por parte del empleador, a una institución
muy distinta como lo es el autodespido. Expresa que esta doctrina se aparta de la correcta
interpretación que ha sido sostenida por la Corte de Apelaciones de Arica en sentencia dictada en
autos Rol N° 15-2011, que acompaña en copia fidedigna y con certificado de encontrarse

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ejecutoriada. Este fallo contiene en su motivo segundo, la doctrina que el recurrente califica de
acertada y que frente a la causal de nulidad consistente en la infracción de ley del artículo 477 en
relación con los artículos 489, 485 y 171, todos del Código del Trabajo y con el artículo 20 del
Código Civil, ha resuelto que el procedimiento de tutela laboral por vulneración de los derechos
fundamentales de los trabajadores, contemplado en el artículo 485, regula aquella infracción que
se produce por una acción del empleador cuando en el ejercicio de las facultades que la ley le
reconoce, limita el pleno ejercicio de tales derechos y garantías sin justificación suficiente, en forma
arbitraria o desproporcionada, o sin respeto a su contenido esencial; o bien, adopta represalias en
contra de los trabajadores, en razón o como consecuencia de la labor fiscalizadora de la Dirección
del Trabajo o por el ejercicio de acciones judiciales, como lo consagra el inciso penúltimo del
artículo recién citado. Entonces, concluye que el artículo 489 del Código del Trabajo solamente
reglamenta la vulneración de los derechos fundamentales de los trabajadores por parte del
empleador, cuando tal vulneración “se hubiere producido con ocasión del despido,…” y no cuando
el término de los servicios opera por la determinación del trabajador como lo contempla el artículo
171 del Código del Trabajo. Este último texto se refiere a un acto voluntario del dependiente,
cuando el empleador incurre en las causales consagradas en los N°s 5 o 7 del artículo 160,
conducta que en modo alguno corresponde propiamente a un despido. Tercero: Que, de
conformidad a lo dispuesto en el artículo 483-A del Código del Trabajo, el recurso de unificación de
jurisprudencia debe contener fundamentos, una relación precisa y circunstanciada de las distintas
interpretaciones respecto de la materia de derecho de que se trate, sostenidas en diversos fallos
emanados de tribunales superiores de justicia y que haya sido objeto de la sentencia contra la que
se recurre y, por último, se debe acompañar la copia del o de los fallos que se invocan como
fundamento, lo que se ha cumplido en la especie. Cuarto: Que, en cuanto el primer aspecto de
derecho que se pide unificar cabe señalar que la resolución recurrida, en su considerando quinto
acepta la doctrina fijada por el tribunal a quo, sosteniendo que el recurrente ha aceptado los
hechos establecidos en el fallo, y entre ellos el que la demandante fue quien puso término a su
contrato de trabajo recurriendo a la figura del despido indirecto, conforme a lo dispuesto en el
artículo 171 del Código del Trabajo, e impetrando la tutela de sus derechos fundamentales. Tal
solicitud se estima procedente, dado que el poner término a la relación laboral en esas
condiciones, es también una forma de despido, que se fundamenta en la conducta que se observa
en el empleador o sus agentes, y que en el caso de autos fue grave, por cuanto vulneró garantías
fundamentales del trabajador, por lo que no se consideró configurada la infracción de ley
denunciada en el recurso de nulidad. Quinto: Que, de lo anterior, aparece claro que existen
distintas interpretaciones sobre la materia de derecho propuesta como principal por el demandado,
por lo que el presente recurso de unificación de jurisprudencia deberá acogerse por este capítulo.
Sexto: Que respecto a la segunda materia de derecho a cuyo respecto se pide unificar
jurisprudencia, a saber, lo relativo al concepto de última remuneración mensual para los efectos
previstos por el artículo 172 del Código del Trabajo, la recurrente expresa que, reconociendo que la
Corte de Apelaciones al fallar el recurso de nulidad, no emitió pronunciamiento sobre el punto,
traducido en las infracciones de los artículos 41 y 172 del precitado Código, estima que los
sentenciadores han hecho suya la doctrina del tribunal a quo al declarar que la sentencia de
primera instancia es válida. El fallo del grado ha considerado como remuneración mensual para
fijar las indemnizaciones por término de la relación laboral aquella que incluye las asignaciones de
movilización, caja y colación, mismas que deberían haberse excluido según la jurisprudencia
asentada con arreglo a las copias fidedignas que acompaña, emanada de esta Corte Suprema en
recursos de unificación de jurisprudencia. En efecto, para el análisis comparativo acompaña
sentencias dictadas por esta Corte en autos Rol N° 6074-2010, 6995-2010 y 4196-2010, en los que
se establece que la exégesis acertada en esta materia, es aquélla que armoniza lo dispuesto en el
artículo 172 con el artículo 41 del Código del ramo, lo que lleva a concluir que para determinar la

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base de cálculo de las indemnizaciones allí referidas, los rubros aludidos deben ser excluidos.
Séptimo: Que sin embargo y al margen de considerar que esta unificación se impetró como
subsidiaria de la anterior, preciso es consignar que la sola lectura del fallo impugnado deja en
evidencia que la Corte de Apelaciones no emitió pronunciamiento alguno sobre la materia de
derecho recién aludida de tal suerte que no existiendo pronunciamiento del tribunal superior, como
lo requiere expresamente la normativa de este arbitrio, el mismo no podrá prosperar por este
capítulo, teniendo además en consideración su carácter extraordinario y de derecho estricto. Por
estas consideraciones y de conformidad, además, con lo dispuesto por los artículos 483 y
siguientes del Código del Trabajo, se acoge el recurso de unificación de jurisprudencia interpuesto
por la demandada en relación con la sentencia de nueve de febrero del año dos mil doce, dictada
por la Corte de Apelaciones de Valparaíso, que rola a fojas 63 de estos antecedentes, sólo en lo
que dice relación con la interpretación y aplicación de los artículos 485 y 489 del Código del
Trabajo y, en consecuencia, se la reemplaza por la que se dicta a continuación, sin nueva vista y
separadamente. En lo demás pedido, se rechaza el referido recurso. Acordada la decisión de
unificar, con el voto en contra de las Ministras señora Pérez y señora Egnem quienes estuvieron
por rechazar el recurso en su integridad, teniendo para ello presente que, en la especie, no se
advierte la existencia de doctrinas contrapuestas en relación a una misma materia o conflicto
jurídico. En efecto, la sentencia de contraste que se acompaña, dictada por la Corte de
Apelaciones de Arica, asienta claramente la doctrina de resultar improcedente la acción prevista
por el artículo 489 del Código del Trabajo en la situación de un despido indirecto o autodespido,
esto es, cuando el término de los servicios opera por iniciativa y decisión del trabajador. En cambio,
en la sentencia impugnada el fundamento decisorio ha consistido en declarar y determinar que, en
las particulares condiciones en que se produjo el término de los servicios de la actora, debe
entenderse que ha operado un real despido en los términos que lo requiere el artículo 489 del
Código del ramo, lo que no significa que se esté afirmando que, en general, frente a un
autodespido procederán las indemnizaciones reguladas por el texto citado. Redacción a cargo de
la Ministra señora Rosa Egnem Saldías. Regístrese. Nº 2.202-12.- Pronunciado por la Cuarta Sala
de la Corte Suprema integrada por los Ministros señoras Gabriela Pérez P., Rosa Egnem S., los
Ministros Suplentes señores Juan Escobar Z., Alfredo Pfeiffer R., y el Abogado Integrante señor
Ricardo Peralta V. No firma la Ministra señora Pérez y el Ministro Suplente señor Escobar, no
obstante haber concurrido a la vista y al acuerdo de la causa, por haber cesado en sus funciones la
primera y por haber terminado su periodo de suplencia el segundo. Santiago, dieciocho de enero
de dos mil trece. Autoriza la Ministra de Fe de la Excma. Corte Suprema. En Santiago, a dieciocho
de enero de dos mil trece, notifiqué en Secretaria por el Estado Diario la resolución precedente.
Sentencia de reemplazo Santiago, dieciocho de enero de dos mil trece. Dando cumplimiento a lo
dispuesto en el artículo 483-C, inciso segundo, del Código del Trabajo, se dicta la sentencia de
remplazo que sigue en unificación de jurisprudencia. Vistos: Se reproducen los considerandos
primero a cuarto de la sentencia de nulidad de nueve de febrero de dos mil doce, dictada por la
Corte de Apelaciones de Valparaíso, a fojas 63 y siguientes, los que no se modifican con la
decisión que se emite a continuación. Y se tiene, además, presente: Primero: Que la demandada
dedujo recurso de nulidad -y sólo en lo que interesa al recurso de unificación de jurisprudencia- por
la causal prevista por el artículo 477 del Código del Trabajo, denunciando la vulneración de los
artículos 485 y 489 del Código citado en relación con el artículo 20 del Código Civil, por cuanto se
ha acogido la acción de tutela deducida por un trabajador que ha puesto término a su contrato de
trabajo en uso de la figura del despido indirecto contemplada en el artículo 171 del mismo cuerpo
de leyes ya indicado, en circunstancias que existiría –a juicio del recurrente- clara incompatibilidad
en el planteamiento de la acción de tutela en los términos que lo consigna el artículo 489 aludido y
la figura del despido indirecto. Segundo: Que de acuerdo a lo antes reseñado la controversia de
derecho planteada en la causa hace necesario dilucidar si resulta procedente la acción de tutela

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establecida en el artículo 489 del Código del Trabajo sólo con ocasión del despido que lleva a cabo
el empleador o, si la misma cobra también aplicación cuando el trabajador es quien termina la
relación laboral a través del denominado autodespido que regula el artículo 171 del referido
Código. Tercero: Que para enfrentar el tema en análisis se tendrá presente que el procedimiento
de tutela laboral está contenido en el Libro V Titulo I párrafo sexto, artículos 485 y siguientes del
Código del Trabajo. Por lo indicado, previo es recurrir al artículo 485 incisos 1° y 2°, que establecen
las bases de este tipo especial de procedimiento, y cuyo tenor es el siguiente: “El procedimiento
contenido en este Párrafo se aplicará respecto de las cuestiones suscitadas en la relación laboral
por aplicación de las normas laborales, que afecten los derechos fundamentales de los
trabajadores, entendiéndose por éstos los consagrados en la Constitución Política de la República
en su artículo 19, números 1° inciso primero, siempre que su vulneración sea consecuencia directa
de actos ocurridos en la relación laboral, 4°,5° en lo relativo a la inviolabilidad de toda forma de
comunicación privada, 6° inciso primero, 12° inciso primero y 16°, en lo relativo a la libertad de
trabajo, el derecho a su libre elección y a lo establecido en su inciso cuarto, cuando aquellos
derechos resulten lesionados en el ejercicio de las facultades del empleador”. “También se aplicará
este procedimiento para conocer de los actos discriminatorios a que se refiere el artículo 2° de este
Código, con excepción de los contemplados en su inciso sexto.” Luego, el artículo 486 inciso 1° del
Código del ramo, contiene la regla en materia de legitimación activa en el caso que se trate de
vulneración de garantías fundamentales en el ámbito de la relación laboral, situación en que
permite que ejerza la acción cualquier trabajador u organización sindical que, invocando un
derecho o interés legítimo, considere lesionados derechos fundamentales en el ámbito de las
relaciones jurídicas cuyo conocimiento corresponde a la jurisdicción laboral. Por otro lado, el
artículo 489 del Código del Trabajo regula específicamente la situación en que la vulneración de
garantías se produce con ocasión del despido, evento en el que la legitimación activa para recabar
la tutela por la vía del procedimiento en cuestión, corresponderá exclusivamente al trabajador
afectado. Cuarto: Que de acuerdo a las disposiciones antes transcritas, el procedimiento de tutela
laboral está destinado a dar protección efectiva de los derechos fundamentales del trabajador y
puede impetrarse, cuando: a) la vulneración de garantías se produce durante la vigencia de la
relación laboral; y b) cuando la vulneración se produce al término de la misma, con ocasión del
despido del trabajador, adquiriendo en este caso, la desvinculación el carácter de atentatorio
contra los derechos fundamentales. En cada situación –como se ha dicho- la ley contempla
diversos legitimados activos para entablar la acción. Quinto: Que como se aprecia del claro tenor
de la norma, el texto del artículo 489 inciso primero del Código del Trabajo, antes reproducido,
consagra la acción de tutela por vulneración de derechos fundamentales cuando “se hubiere
producido con ocasión del despido”. Se trata, por consiguiente, de aquella situación en que el
empleador toma la decisión de desvincular al trabajador, con vulneración de los derechos
fundamentales protegidos. Resultando claro el sentido de la disposición en análisis, no
corresponde desentender su tenor literal, en cuanto preceptúa nítidamente que la procedencia de
esta acción de tutela, ha sido regulada para el evento específico en que la vulneración de garantías
constitucionales se produzca con ocasión del despido de un trabajador o, en otras palabras,
cuando es el empleador el que proceda a despedir al trabajador en las condiciones anotadas.
Sexto: Que la conclusión anterior se ve reforzada con lo dispuesto en el mismo artículo 489 del
estatuto laboral cuando confiere la acción exclusivamente al “trabajador afectado”, debiendo
entenderse que ha sido afectado por un despido atentatorio de derechos fundamentales. De esta
manera, la situación fáctica que regula la norma en cuestión, no es otra que aquella en que el
despido que lleva a cabo el empleador es a la vez atentatorio de las garantías fundamentales del
trabajador. La idea del legislador ha sido la de establecer un procedimiento excepcional y limitado
a la tutela de derechos fundamentales específicos, en que no cabe la acumulación con acciones de
otra naturaleza y ni siquiera con idéntica pretensión basada en fundamentos diversos (artículo 487

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del Código del Trabajo). Tan especial es este procedimiento que incluso si de los mismos hechos
emanaren dos o más acciones de naturaleza laboral y una de ellas fuese la de tutela, las otras
deberán ser ejercidas conjuntamente o, si se trata de aquella por despido injustificado, deberá
entablarse subsidiariamente y la falta de ejercicio de alguna de ellas en la forma indicada importará
su renuncia (artículo 489 inciso final introducido por la Ley 20.260 del año 2008 y modificada por la
Ley 20.287 del mismo año). Séptimo: Que, además de lo ya dicho, apoya también la conclusión
que se propone en el presente fallo, el reconocimiento del derecho que tiene todo trabajador de
denunciar la vulneración de los derechos fundamentales protegidos, a través de la acción
contemplada en el artículo 485 del Código del Trabajo, que permite su ejercicio durante la vigencia
de la relación laboral, sea personalmente o por la organización sindical, e incluso puede determinar
ejercerla la Inspección del Trabajo cuando en el ámbito de sus facultades de fiscalización tomare
conocimiento de una vulneración en tal sentido, previa mediación entre las partes. De este modo,
la ley ha dotado al trabajador de una acción de tutela que precisamente –ejercida durante la
vigencia de la relación laboral- tiene por objeto impedir que el dependiente deba soportar
vulneraciones de tal envergadura que lo lleven a audespedirse, sin lograr la protección efectiva de
sus derechos. Octavo: Que, asimismo, se tendrá presente que el procedimiento de tutela si bien
encuentra su fundamento esencial en la necesidad de otorgar una protección efectiva de derechos
fundamentales determinados del trabajador –dentro de la empresa- además, en nuestro
ordenamiento se le ha dotado de características especiales en cuanto a los efectos que tiene un
despido atentatorio de garantías, a saber, se ha implantado la procedencia de una indemnización
adicional a aquellas de los artículos 162 y 163 del Código del Trabajo, reparación que tiene, en
palabras del profesor Sergio Gamonal Contreras (“El Procedimiento de Tutela de Derechos
Laborales”, Edit. Lexis Nexis, página 26, Primera Edición), un piso de seis y un tope de once
remuneraciones, fijada por el juez, y que para la doctrina es una “indemnización sancionatoria” que
no dice relación con una simple tarificación en relación a la antigüedad sino que deja un margen de
apreciación al juez de la causa, quien debe determinarla teniendo especialmente presente el daño
producido. En consecuencia, en la medida que el artículo 489 del Código del Trabajo regula una
situación especial y particular de vulneración de derechos, que opera con ocasión del despido que
lleva a cabo el empleador y que considera una indemnización sancionatoria, tal texto debe ser
objeto de interpretación restrictiva, esto es, que se ajuste a la especificidad de la norma
descartando su aplicación a situaciones no previstas en ella, como ocurriría con la consideración
del autodespido que se funda en vulneración de derechos fundamentales. Noveno: Que en
concordancia con lo hasta aquí analizado, fluye con claridad que si en la sentencia impugnada se
hizo aplicable el artículo 489 inciso 1° del Código del Trabajo a una situación no prevista por ese
texto, se incurrió efectivamente en infracción del mismo, yerro que ha influido sustancialmente en lo
dispositivo del fallo toda vez que condujo a acoger en favor de la parte actora prestaciones que
resultaban del todo improcedentes. Décimo: Que por lo recién consignado y habiéndose incurrido
en el error de derecho precedentemente referido, deberá acogerse el recurso de nulidad sustantivo
planteado sobre el particular por la parte demandada. Por consiguiente, debe entenderse unificada
la jurisprudencia en el sentido anotado en los fundamentos que preceden, esto es, que la acción
prevista por el inciso 1° del artículo 489 del Código del Trabajo, no procede cuando ha sido el
trabajador quien ha puesto término a la relación laboral por la vía del despido indirecto contenida
en el artículo 171 del precitado cuerpo normativo. Por estos fundamentos y lo dispuesto en los
artículos 474, 477, 479, 481 y 482 del Código del Trabajo, se acoge, sin costas, el recurso de
nulidad deducido por la parte demandada, contra la sentencia de tres de enero de dos mil doce,
dictada por la Juez Titular del Juzgado de Letras del Trabajo de Valparaíso doña Ximena Cárcamo
Zamora, que se lee a fojas 1 y siguientes de estos antecedentes, la que, en consecuencia, se
invalida y se sustituye por la que se dicta a continuación, sin nueva vista y en forma separada a
objeto de la coherencia y entendimiento necesarios al efecto. Se previene que las Ministras

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señoras Pérez y Egnem estuvieron por no emitir este pronunciamiento toda vez que fueron de
parecer de rechazar el recurso de unificación de jurisprudencia deducido por la demandada.
Redacción a cargo de la Ministra señora Rosa Egnem Saldías. Regístrese. N°2.202-12.-
Pronunciado por la Cuarta Sala de la Corte Suprema integrada por los Ministros señoras Gabriela
Pérez P., Rosa Egnem S., los Ministros Suplentes señores Juan Escobar Z., Alfredo Pfeiffer R., y el
Abogado Integrante señor Ricardo Peralta V. No firma la Ministra señora Pérez y el Ministro
Suplente señor Escobar, no obstante haber concurrido a la vista y al acuerdo de la causa, por
haber cesado en sus funciones la primera y por haber terminado su periodo de suplencia el
segundo. Santiago, dieciocho de enero de dos mil trece. Autoriza la Ministra de Fe de la Excma.
Corte Suprema. En Santiago, a dieciocho de enero de dos mil trece, notifiqué en Secretaria por el
Estado Diario la resolución precedente. Santiago, dieciocho de enero de dos mil trece. Vistos: Se
mantienen de la sentencia de la instancia, de tres de enero de dos mil doce, sus fundamentos
primero a décimo tercero, décimo quinto, décimo sexto y párrafo final del motivo décimo séptimo,
eliminándose el resto de las consideraciones. Y, se tiene, además, presente: 1° Los considerandos
primero a octavo de la sentencia de nulidad que antecede, los que se tienen por expresamente
reproducidos. 2° Los razonamientos primero a cuarto de la sentencia dictada por la Corte de
Apelaciones de Valparaíso, no afectados por el fallo de nulidad. 3° Que conforme a lo razonado, la
demanda de tutela deberá ser rechazada por improcedente, en tanto aparece fundada en el
autodespido de la actora que habría tenido lugar por conductas de la demandada, vulneradora de
sus derechos fundamentales protegidos por la acción prevista en el inciso primero del artículo 489
del Código del Trabajo, y ello, porque dicha acción se contempla exclusivamente para el caso de
un despido atentatorio de tales derechos cuando es el empleador quien ha decidido desvincular a
su dependiente. 4° Que corresponde pronunciarse entonces sobre la demanda subsidiaria de
despido indirecto en que la actora solicita declarar que su empleador incurrió en las causales de
término de contrato de trabajo previstas en el artículo 160, N° 1 letras c) y d) y N°7 del Código del
Trabajo y que, en consecuencia, se le condene al pago de indemnización sustitutiva de aviso, esto
es $508.858.- e indemnización legal por años de servicio, aumentada ésta en un ochenta por
ciento, esto es, $4.579.785.- Pide que tales prestaciones se incrementen con los reajustes e
intereses a que se refieren los artículos 63 y 173 del Código del Trabajo y con expresa condena en
costas. 5° Que con arreglo al tenor de los razonamientos reproducidos, la demanda subsidiaria
deberá ser acogida por haber quedado establecido que la demandada incurrió en la causal del
artículo 160 N° 7 del Código del Trabajo, esto es, incumplimiento grave de las obligaciones del
contrato en tanto se determinó que esta parte –a través de su agente o representante en el local en
que la actora se desempeñaba- llevó a cabo, durante la vigencia de la relación laboral, conductas
de acoso en su contra, afectando su integridad física y síquica, conducta que sin duda infringe el
contenido ético del contrato de trabajo en cuya virtud las partes deben actuar de buena fe, lo que
se traduce –para la parte empleadora- entre otras obligaciones, en respetar la dignidad de sus
empleados. Por otra parte, la conducta de acoso debe ser calificada de grave desde que afectó la
salud física y síquica de la demandante, por lo que aquélla deberá ser condenada a pagar las
indemnizaciones legales correspondientes como se dirá. Por estos fundamentos y lo dispuesto en
los artículos 160 N°7, 162, 163, 171, 425, 432, 456, 458, 459 y 489 del Código del Trabajo, se
declara: 1.- Que se rechaza la demanda de tutela de derechos fundamentales en todas sus partes,
por improcedente. 2.- Que se acoge la demanda subsidiaria deducida por concepto de despido
indirecto y, en consecuencia, se condena a la demandada a pagar a la actora las siguientes
prestaciones: A) $596.943.-, por concepto de indemnización sustitutiva de aviso previo. B)
$2.984.715.- a título de indemnización por años de servicio, más el recargo del 50% a que se
refiere el artículo 171 del Código del Trabajo, esto es $1.492.357.- . C) Las sumas que se ha
dispuesto pagar deberán incrementarse con los reajustes e intereses previstos por el artículo 173
del Código del Trabajo. No se condena en costas a la parte demandada por no haber resultado

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totalmente vencida. Se previene que las Ministras, señoras Pérez y Egnem, estuvieron por no
emitir este pronunciamiento por cuanto, en su concepto, el recurso de unificación de jurisprudencia
debió ser desestimado. Redacción a cargo de la Ministra señora Rosa Egnem Saldías. Regístrese
y devuélvase. Nº 2.202-12.- Pronunciado por la Cuarta Sala de la Corte Suprema integrada por los
Ministros señoras Gabriela Pérez P., Rosa Egnem S., los Ministros Suplentes señores Juan
Escobar Z., Alfredo Pfeiffer R., y el Abogado Integrante señor Ricardo Peralta V. No firma la
Ministra señora Pérez y el Ministro Suplente señor Escobar, no obstante haber concurrido a la vista
y al acuerdo de la causa, por haber cesado en sus funciones la primera y por haber terminado su
periodo de suplencia el segundo. Santiago, dieciocho de enero de dos mil trece. Autoriza la
Ministra de Fe de la Excma. Corte Suprema. En Santiago, a dieciocho de enero de dos mil trece,
notifiqué en Secretaria por el Estado Diario la resolución precedente.
Publicado por César Toledo Corsi en 14:03

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