Vous êtes sur la page 1sur 6

ESCUELA MILITAR DE INGENIERIA DEYMAR CAPUMA

ASCENSORES PARA HOSPITALES

Características y medidas de los ascensores para hospitales


Los hospitales son lugares en los que la movilidad y el tráfico de personas son
elementos muy importantes, por lo que los ascensores han de servir para
gestionarlos de una forma segura y eficiente. En este tipo de lugares lo habitual es
instalar ascensores montacamas y montacamillas, diseñados especialmente para
proporcionar un transporte seguro, fiable y confortable a pacientes, visitantes,
personal sanitario y del equipamiento médico. Dados los condicionantes
especiales que se dan en este tipo de centros, los elevadores han de contar con
unas características específicas que satisfagan sus necesidades y que cumplan la
normativa europea reflejada en las normas EN 81-20 y EN 81-50.

Carga nominal, superficie útil y número de personas


Las medidas y capacidad del elevador de un hospital van a depender de las
características específicas con las que cuente el edificio. No existe un estándar,
pero la normativa europea sí que publica unas tablas que se deben cumplir para
garantizar la eficiencia y seguridad de estos elementos de transporte.
Se ha establecido que el peso medio de una persona está en 75 kilos. No
obstante, la norma dicta que un ascensor para una persona debe soportar una
carga nominal de 100 kilos y contar con una superficie útil máxima de cabina de
0,37 metros cuadrados y una mínima de 0,28. Para dos personas, la carga pasaría
a ser de 180 kilos y la superficie útil máxima de 0,58 metros cuadrados, así como
la mínima de 0,49. Así, sucesivamente.
En cualquier caso, lo normal es que en este tipo de edificios se instalen
ascensores montacamillas que soporten una carga nominal mínima de 1000 kilos
y tengan capacidad para 13 personas, y a partir de ahí pueden llegar a instalarse
este tipo de elementos que soporten cargas de hasta 6000 kilos.
La superficie útil mínima de cabina para un ascensor con capacidad para 20
personas está en los 3,13 metros, y por encima de estos 20 pasajeros se añaden
0,115 metros cuadrados más por cada uno de ellos. Es decir, la superficie útil
ESCUELA MILITAR DE INGENIERIA DEYMAR CAPUMA

mínima en cabina de un ascensor para 30 personas debería ser de 4,28 metros


cuadrados.

Ascensores eléctricos y ascensores hidráulicos


La principal diferencia entre estos dos tipos de ascensores es su sistema de
accionamiento. En cualquier caso, no existe ninguna norma que obligue a instalar
un modelo de elevador específico en este tipo de edificios.
Los hidráulicos incorporan una bomba conectada a un motor eléctrico que, a
través de un bloque de válvulas, inyecta aceite a presión para que se produzca la
subida de la cabina. El descenso se produce por efecto de la gravedad, y es el
bloque de válvulas lo que regula el caudal de aceite que se devuelve al tanque.
Los eléctricos cuentan con un sistema en suspensión con un contrapeso. La polea
motriz dispone de un motor eléctrico y un freno electromecánico que se deslizan a
través de unos raíles fijos verticales.

Funcionamiento Electrico
ESCUELA MILITAR DE INGENIERIA DEYMAR CAPUMA

Eficacia y disponibilidad
El tráfico de personas que se produce en un centro hospitalario a lo largo del día y
también por la noche es muy elevado. Por tanto, los ascensores han de adecuarse
a los patrones de estos edificios para garantizar su eficiencia y su disponibilidad.
Existe un tráfico preferente cuya atención debe ser prioritaria, tales como los
traslados de camas y camillas a los quirófanos o las habitaciones, traslado de
enfermos con movilidad reducida o movimientos de los carros de la comida en
horarios determinados. El tiempo de espera del personal sanitario debe ser
mínimo, por lo que los ascensores han de incorporar los últimos avances en
maniobras electrónicas que permitan su utilización sin paradas intermedias y
también en señalización y derechos de acceso.
En este tipo de edificios, es conveniente separar el tráfico del personal del hospital
con el de las visitas, mediante la instalación de bancos múltiples. Hay que tener en
cuenta que en estos centros se producen picos muy altos de tráfico en momentos
determinados como los horarios de visita, los cambios de turno o los horarios de
comida.
Asimismo, el ascensor de un hospital debe garantizar un traslado eficiente,
teniendo en cuenta que en muchos casos van a ser utilizados para mover a
pacientes con diferentes dolencias o enfermedades. En este sentido, deben ser
poco ruidosos y no producir movimientos bruscos.

Accesibilidad
En un hospital, los ascensores deben garantizar la accesibilidad para todo tipo de
personas y, además, hay que tener en cuenta las dificultades que puede presentar
el traslado de pacientes en camas o camillas. Por tanto, es esencial que la
nivelación en planta sea precisa, de manera que permita la entrada y salida de
camas de una forma rápida y confortable. Las puertas han de proporcionar una
operativa fiable y rápida, y deben incorporar sistemas para detectar obstáculos y
personas.
ESCUELA MILITAR DE INGENIERIA DEYMAR CAPUMA

Seguridad
El uso intenso al que se ven sometidos diariamente estos elevadores obliga a que
se extremen las medidas de seguridad. En este sentido, las cabinas han de ser de
materiales duraderos y resistentes y estar específicamente diseñadas para el
transporte de material sanitario. Deben cumplir con las normas de seguridad
referentes a los sistemas de evacuación y protección contra incendios, y su
revisión y mantenimiento han de completarse, al menos, de forma anual.
Los ascensores deben poder conectarse a sistemas de monitorización remota, de
manera que puedan ser controlados en tiempo real. Esto permite una actuación
rápida y eficaz en caso de emergencia, y además posibilita el desarrollo de
programas de mantenimiento específicos.
También es obligatorio que incorporen elementos de seguridad tales como
paracaídas de acción inmediata, luces de emergencia, botón de alarma y teléfono
dentro de la cabina, señalización visual y acústica cuando se sobrepasa la carga
máxima, detección de aflojamiento en los cables de suspensión o mecanismos
auxiliares de rescate.

Eficiencia energética
La eficiencia energética de los ascensores se convierte en un punto fundamental a
tenor de los patrones de tráfico que se presentan en los hospitales. Estos
elementos deben incorporar sistemas para el ahorro directo de energía y una
gestión eficiente.
Los ascensores deben incorporar un sistema de control de tracción por frecuencia
variable (VVVF), que proporciona un notable incremento en el ahorro de energía y,
además, garantiza el máximo confort en los viajes y una excelente nivelación.
Además, permite reducir la potencia necesaria en los ascensores con sistema de
tracción hidráulica, que generalmente siempre han consumido más energía que
los eléctricos.
ESCUELA MILITAR DE INGENIERIA DEYMAR CAPUMA

Compatibilidad electromagnética
Los hospitales cuentan con determinadas áreas en las que se requiere un menor
nivel de emisiones de EMC, debido a que disponen de otros equipos
electromagnéticos, para evitar que se produzcan efectos de acoplamiento que
generen interferencias o perturbaciones que afecten al funcionamiento normal de
este tipo de aparatos o dispositivos.
Por este motivo, los ascensores instalados en un hospital deben incorporar
sistemas regenerativos de energía que permitan reducir de forma drástica estas
emisiones. Los ascensores deben ser compatibles electromagnéticamente con el
entorno en el que se encuentren.
La compatibilidad electromagnética (EMC) vela por garantizar que los dispositivos
o equipos funcionen perfectamente en presencia de otras fuentes
electromagnéticas y no afecten a otros equipos ni al entorno que los rodea
(vegetación, animales y personas).
Algunos implementos médicos de un hospital son altamente sensibles a la
contaminación electromagnética, por lo que los ascensores deben incorporar
sistemas que eviten que se produzca una situación que, incluso, puede llegar a
afectar también de manera directa a la salud de pacientes y visitantes.

Higiene hospitalaria
Los hospitales son lugares en los que se requieren altos niveles de higiene. Los
ascensores instalados en este tipo de centros deben garantizar que se cumplan
las exigencias que se encuentran registradas en la guía de higiene hospitalaria
que maneja cada centro.
En este sentido, no solamente se exige un mantenimiento, limpieza y desinfección
adecuadas a los parámetros que se incluyen en estos manuales, sino que los
ascensores deben incorporar extras que permitan garantizar que se cumpla con
estas elevadas exigencias.
Es importante que el foso del elevador se encuentre impermeabilizado para evitar
humedades, que afectan de forma directa a la salud, sobre todo en pacientes con
problemas respiratorios. Asimismo, la cabina debe estar fabricada con materiales
ESCUELA MILITAR DE INGENIERIA DEYMAR CAPUMA

antibacterianos y respetuosos con el medioambiente, que causen el menor


impacto ambiental posible.
La ventilación es otro de los aspectos que se debe tener en cuenta a la hora de
instalar ascensores en hospitales. Para cumplir con la normativa vigente, es
indispensable que estos elementos incorporen un sistema de ventilación
mecánica.

Ascensores de emergencia en hospitales


El Código Técnico de Edificación obliga a la instalación de ascensores de
emergencia en edificios públicos como los hospitales. En cada planta, el acceso
debe estar en el recinto de una escalera protegida y su capacidad de carga debe
ser como mínimo de 630 kilos. Las dimensiones de la planta de la cabina han de
ser de 1,20 metros por 2,10 metros, y deben estar capacitados para realizar todo
su recorrido en menos de 60 segundos.
Estos ascensores deben contar con una fuente propia de energía para su
alimentación eléctrica con una autonomía de, al menos, una hora, para garantizar
su funcionamiento en caso de fallos en el abastecimiento general. El número de
ascensores de emergencia que se deben instalar en un hospital irá en función de
la previsión de ocupantes en la totalidad del edificio, a razón de un ascensor de
emergencia por cada mil ocupantes o fracción.