Vous êtes sur la page 1sur 1

Mito 4: “Un buen negocio significa buena ética”

El cuarto mito nos habla que no es tan necesario el trabajo duro, solo es importante o quizá más
importante mantener una buena imagen corporativa, practicar relaciones justas y equitativas en
otras palabras da pensar que el ser “ético” únicamente nos llevará al éxito.

• Debemos decir que la ética no siempre proporciona soluciones a los problemas técnicos de los
negocios. No existe correlación entre “bondad” y “éxito material

• A veces lo ético que se hace no es el mejor interés económico de la empresa. No debemos


promover la ética pensando que será un buen negocio comercial, lo que se desea es que toda
persona u organización adopte la ética en las relaciones sociales que ejerce.

El razonamiento aquí es que los ejecutivos y empresas que mantienen una buena imagen
corporativa, practican relaciones justas y equitativas con los clientes y empleados y obtienen
ganancias por medios legítimos y legales son éticas de hecho. Por consiguiente, tales empresas no
tendrían que preocuparse de manera explícita con la ética en el lugar de trabajo Ejemplo

¿Qué sucede, entonces, si lo que debería hacerse en forma ética no es lo mejor para el negocio?
¿Qué sucede cuando la buena ética no es un buen negocio?

Lo ético que se hace no siempre es en el mejor interés de la empresa. Deberíamos promover la


ética en los negocios, no debido a que la buena ética sea un buen negocio, sino porque se nos
requiere moralmente que adoptemos el punto de vista moral en todas nuestras relaciones con otra
persona y los negocios no son la excepción.

En los negocios, como en todos los otros empeños humanos, debemos estar preparados para
pagar los costos del comportamiento ético. Los costos a veces pueden parecer altos, pero ése es el
riesgo que corremos al valorar y preservar nuestra integridad.

Ejemplo: Una empresa se dedica a la honestidad, amabilidad y responsabilidad con sus clientes
pero a la vez esta aumentado demasiado sus precios, en este caso la gente ya no le importa mucho
el trato’ y piensa en su dinero.

La ética no es algo agregado a las operaciones comerciales, es necesaria para administrar con
éxito. Lo más preciso sería decir que la buena ética significa buenos negocios.

Es un claro ejemplo porque es una empresa exitosa con grandes capitales pero también es
símbolo del trabajo forzado, por violar los derechos humanos al establecer condiciones
deplorables para sus trabajadores en fábricas de países poco desarrollados porque ahí los costos
son menores.