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I.

INTRODUCCION:

Entre los cereales cultivados en el mundo, el maíz ocupa el primer lugar


en termino de producción y el tercero después del trigo y el arroz (FAO, 2004). La
toxicidad por aluminio en suelos ácidos impacta negativamente la producción en
plantas cultivadas, y, en particular en cereales.

Alrededor de un 64% de los suelos tropicales de américa son ácidos y


su alta concentración de aluminio es, con frecuencia, la razón de fracaso del cultivo
de maíz. Según el Ph del suelo el aluminio esta desde las formas monoméricas
(soluble en agua) y Al(OH) (toxico para las plantas.) se considera que el aluminio
es más toxico para las plantas a pH 4.5 que a 4.0 y que la inhibición del crecimiento
radicular se debe a la forma hidrolítica Al(OH), más que a la forma monomérica Al+3.
a pH entre 5.5 y 7.5 el aluminio se encuentra precipitado (SALINAS, 1998) .

La toxicidad de aluminio es un problema bastante serio, generado como


consecuencia de la acidificación de los suelos. Se ha documentado la toxicidad por
aluminio como uno de los principales problemas en los suelos tropicales ácidos. Los
suelos muy evolucionados, como los oxisoles y ultisoles, son naturalmente ácidos y
algunas otras categorías, se pueden acidificar dependiendo del uso y su manejo.

Los cultivos de Zea mayz tolerantes muestran diferentes mecanismos


de toxicidad, con la participación de formas monoméricas o poliméricas de aluminio
que, de alguna manera llegan a la solución del suelo. Las respuestas comunes de
genotipos tolerantes al exceso de aluminio se presentan de acorde con la capacidad
de las plantas para modificar el Ph del suelo/raíz.
1.1. Objetivo General

 Evaluar la toxicidad de Aluminio en plántulas de Zea mays.

1.1.1. Objetivo Específico

 Determinar el crecimiento de Zea mays en las diferentes


concentraciones

 Comparar la diferencia significativa ante las diferentes concentraciones


de Aluminio.
II. ANTECEDENTES:

Señalan que la toxicidad es uno de los mayores factores que limita la


productividad de las plantas cultivadas en suelos ácidos. Las especies y
cultivares exhiben una significativa variabilidad genética en su respuesta a
niveles tóxicos de Al en el suelo. Esta variabilidad ha servido como base para
una considerable cantidad de recientes investigaciones, sobre la comprensión
de los mecanismos que dan como resultado la resistencia a Al de los cultivos.
Según ellos se está comenzando a comprender los procesos celulares 30 que
confieren la resistencia a Al en las plantas. La mayoría de los trabajos recientes
se han focalizado sobre la exclusión del Al desde el ápice radicular, como el
principal mecanismo de tolerancia al Al. (PELLET, 1996)

Mackay et al. (1991), estudiaron la tolerancia a Al de varias especies gramíneas


y leguminosas. Entre las leguminosas la más tolerante fue Lotus corniculatus, y
entre las gramíneas fue Paspalum dilatatum seguido por Bromus willdenowii. 31
desde el punto de vista de la fertilidad de los suelos, Bromus valdivianus domina
en sitios con bajos niveles de Al intercambiable, baja saturación de Al y pH ácido.
Siendo esta especie de acuerdo a los cluster, susceptible a las variaciones de
los niveles de Al y acidez del suelo (LÓPEZ, 1997).

Señalan que la presencia de Al reduce el crecimiento de tallos y raíces; sin


embargo, la magnitud de la reducción de crecimiento depende de cada especie
y cultivar. El crecimiento de raíces y tallos mostraron diferencias significativas
con respecto a especies, cultivares, niveles de Al y su interacción. El Al redujo
la absorción de muchos nutrientes esenciales. Con 100 μM de Al, pasto ovillo
tuvo el más alto contenido de nutrientes y Phleum pratense cv. Clímax, el más
bajo. (BALIGAR Y SMEDLEY, 1989)
III. REVISION LITERARIA:
3.1. Zea mays
El maíz (Zea mays) es una especie de gramínea anual originaria y
domesticado por los pueblos indígenas en el centro de México desde hace unos
10 000 años, e introducida en Europa en el siglo XVII. Actualmente, es el cereal con
el mayor volumen de producción a nivel mundial, superando incluso al trigo y
al arroz.

Un influyente estudio de 2002 por Matsuoka ha demostrado que, en


lugar del modelo de domesticaciones independientes múltiple, todo el maíz surgió
de una sola domesticación en el sur de México hace unos 9000 años.

El estudio también demostró que los tipos de maíz más antiguos que
sobreviven son los de las tierras altas de México. Más tarde, el maíz se extendió de
esta región a Sudamérica a lo largo de dos trayectorias principales. Esto es
consistente con el modelo basado en el registro arqueológico que sugiere que el
maíz se diversificó en las tierras altas de México antes de extenderse a otras
culturas de América del Norte, a las tierras bajas de Centroamérica y a Sudamérica.

En el imperio Inca, debido a la importancia que tenía el maíz, se utilizó


para realizar ofrendas en las ceremonias religiosas. También se acostumbraba a
poner mazorcas de maíz junto a los objetos valiosos en las tumbas incas. El maíz
al igual que la papa y la quinua, formó parte importante de la alimentación de los
pobladores pre incas e incas.

3.1.1. Descripción botánica

El maíz es una planta monocotiledónea muy cultivada a lo largo de todo


el mundo, siendo uno de los alimentos de consumo básico en muchas poblaciones.
Perteneciente a la familia de las Poáceas, de la tribu Maydeas, las especies del
género Tripsacum son formas salvajes parientes del maíz, también con origen
americano, pero sin valor económico directo (PALIWAL, 2001).

Al principio, los taxónomos clasificaron los géneros Zea y Euchlaena,


como dos géneros separados, sin embargo, debido al estudio realizado por Reeves
y Mangelsdorf en 1942 se los considera como un único género, basándose en la
compatibilidad entre esos grupos de plantas y los estudios citogenéticos. Entre las
Maydeas orientales existen diversos géneros como Schleracne, Polytoca,
Chionachne, Trilobachne y Coix, siendo este último el único que tiene cierta
importancia económica en el sudeste de Asia. En general, solo Zea mays se
considera como una especie de gran importancia económica dentro de las Maydeas
(PALIWAL, 2001)

La planta del maíz es una monocotiledónea anual de elevado porte (60-


80 cm de altura), frondosa, con un sistema radicular fibroso y un sistema caulinar
con pocos macollos. Las yemas laterales en la axila de las hojas de la parte superior
de la planta formarán una influorescencia femenina (mazorca) cubierta por hojas y
que servirán como reserva. Las mazorcas son espigas de forma cilíndrica con un
raquis central donde se insertan las espiguillas por pares estando cada espiguilla
con dos flores postiladas, una fértil y otra abortiva, en hileras paralelas. Las hojas
que se desprenden de los nodos son alternas, lanceoladas y acuminadas, con
pequeñas lígulas, naciendo en los nudos de forma alternada. Los entrenudos y las
yemas florales están cubiertos por una vaina. La parte superior de la planta esta
compuesta de una espiga central con algunas ramificaciones laterales que es donde
se producirán los granos de polen (Influorescencia masculina en panícula
dominante). La coloración de la panícula está en función de la tonalidad de las
glumas y las anteras pudiendo ser verdosa o amarillenta. A lo largo del eje central
las espiguillas se distribuyen de forma polística estando protegidas por dos glumas
(superior e inferior). La lemma del flósculo estéril es ovada, membranosa, sin
nervios, mientras que el flósculo fértil es orbicular, sin quilla. Ambas inflorescencias
presentan espiguillas apareadas (PALIWAL, 2001; ECOCROP, 2007; KATO, 2009;
CLAYTON, 2006; TAPIA y FRIES, 2007).

El sistema radicular presenta una parte de raíces adventicias seminales


que constituye cerca del 52 % de la planta además de ser el principal sistema de
fijación y absorción de la planta, mientras que el sistema nodular es el 48% de la
masa total de raíces de la planta. La función de las raíces de anclaje es mantener
la planta erecta para así evitar su caída. En cuanto a su sistema caulinar, cuando
tienen tres hojas sobre la superficie son ya visibles las plántulas pero sus puntos de
crecimiento aun están bajo tierra. El tallo formado presenta varias estructuras
básicas denominada fitómero: meristemo apical, profilo, hojas e internudos. El tallo
es simple, erecto, pudiendo alcanzar alturas entre 2 y 6 metros de altura, con
numerosos nudos y entrenudos. Las panojas son las estructuras donde se
desarrolla el grano en un número variable de hileras (12 a 16) produciendo de 300
a 1000 granos; en total, el grano constituye alrededor del 42% del peso seco de la
planta. Hay distintos tipos de grano según los compuestos químicos que contenga
(PALIWAL,2001; FAO,1993; KATO, 2009).

Las inflorescencias unisexuales crecen siempre en lugares separados


de la planta. Al principio ambas inflorescencias presentan primordios de flores
bisexuales, pero, en ambos casos, los primordios de gineceos y estambres abortan
y quedan solo las inflorescencias femeninas (mazorca, elote o choclo) y masculinas
(espiguillas), respectivamente. La elección de un sexo u otra forma parte de una
interacción entre determinantes genéticos, ambientales, giberelinas y hormonas de
la planta. El desarrollo de la flor femenina es acropétalo desde la base hasta la parte
apical. La polinización es anemófila, viajando los granos de polen distancias entre
100 y 1000 m (PALIWAL, 2001b; FAO, 1993; KATO, 2009)

El polen es trinuclear conteniendo numerosos granos de almidón y dos


capas resistentes (exina e intina). Los estambres están cubiertos por tricomas
abiertos reteniendo los granos de polen eficazmente. En general, la protandria no
es verdadera ya que el gineceo madura y los estambres son receptivos antes de
aparecer fuera de las hojas de cobertura (PALIWAL, 2001 b).

El fruto es indehiscente, cada grano se denomina cariópside, no


presentando latencia la semilla. El pericarpio está fundido con la testa de la semilla
formando la pared del fruto. El fruto maduro consta de pared, embrión diploide y
endosperma triploide. El pericarpio constituye alrededor del 5 a 6 % de peso total
del grano, la aleurona en torno al 2 o 3 %, el embrión alrededor del 12-13%, y el
endospermo, mayoritario, presenta unos valores en torno al 80-85%. El resto lo
constituye la pilorriza que es una pequeña estructura cónica encargada junto con el
pedicelo de unir el grano a la espiga (PALIWAL, 2001b; FAO, 1993).

Comparando el maíz tropical con el de zonas templadas se observa que


en el primero hay un mayor porte de los tallos y una mayor frondosidad de la planta,
además de poseer una diferente orientación de las hojas. Por otro lado, el maíz
tropical suele tener (salvo en algunas zonas altas como las de México) un solo tallo
principal además de una menor productividad que el maíz de la zona templada. Su
distribución es cosmopolita, localizándose en la mayor parte de las regiones del
mundo salvo la Antártida o el Ártico. En África su presencia está restringida a la
parte norte del continente (CLAYTON, 2006).

3.1.2. Estructura Histología

La epidermis está formada por una capa de células ligeramente


cutinizadas. Otra característica de las plantas monocotiledóneas es la presencia de
una o dos capas de esclerénquima debajo de la epidermis, sustituyendo a la
colénquima presente en otros grupos de plantas. El resto de la zona cortical y
medular del tallo, además de por los vasos conductores, está formado por células
parenquimáticas, las cuales pueden tener cloroplastos si se localizan próximas a la
superficie.
Cada haz vascular está rodeado por fibras de esclerénquima que
forman una vaina denominada fascicular. El floema primario está constituido casi
enteramente por metafloema. Sólo en algunos haces vasculares podemos observar
unas pocas células aplastadas y pegadas a la vaina fascicular que formaban el
protofloema. En el caso de las monocotiledóneas se aprecia muy bien en el
metafloema la diferencia entre tubo criboso y célula acompañante (ver apartado
de tejidos conductores).

El xilema primario también sufre modificaciones durante el desarrollo de


los haces vasculares, pero en este caso está representado por una cavidad lisígena
formada tras la lisis del protoxilema primitivo, el cual queda destruido durante las
primeras fases del crecimiento. Cuando se completa el crecimiento del haz vascular
en el tallo primario, como es el caso de estos haces vasculares, el xilema primario
es fundamentalmente metaxilema. En esta especie está formado por dos grandes
tráqueas o vasos entre las cuales encontramos fibras de esclerénquima.

3.1.3. Etimología

Zea del griego zeia para una gramínea con granos comestibles,
posteriormente adoptado por Linneo para esta planta centroamericana;
mays probablemente vernáculo mexicano o del Caribe (mahiz).

3.1.4. Taxonomía

Su clasificación taxonómica está bien estudiada (GBIF, 2013).

REINO: Plantae

DIVISION: Magnoliophyta

CLASE: Liliopsida

SUBCLASE: Commelinidae

ORDEN: Poales
FAMILIA: Poaceae

SUBFAMILIA: Panicoideae

TRIBU: Andropogoneae

GENERO: Zea

ESPECIE: Zea mays

3.1.5. Hábitat

Originario de México y América Central, pero cultivado en todo el mundo


como alimento y forraje. Ya no existe como planta silvestre.

Zea mays puede crecer en suelos ligeros (arenosos), medianos (arcillosos) y


pesados (arcillosos). Aunque puede prosperar en muchos tipos diferentes de
suelos, requiere que los suelos estén bien drenados. El maíz dulce prefiere que los
suelos sean ligeramente ácidos o neutros. No puede crecer en la sombra. Además,
necesita un lecho de suelo cultivado para prosperar. Zea mays necesita nitrógeno,
fósforo y potasio para prosperar. Estos nutrientes generalmente se obtienen a
través de fertilizantes químicos o estiércol. Se agregan generalmente antes de arar,
en el momento de la siembra o cuando las plantas crecen. El maíz dulce
generalmente comienza a desarrollarse de dos a tres días después de plantarse.

Zea mays tiene una temporada de crecimiento de cuatro a seis meses,


esto generalmente comienza en abril o principios de mayo. El suelo se prepara para
plantar usando un arado. El arado rompe el suelo hasta una profundidad de seis a
diez pulgadas y espacia cada fila de maíz de doce a dieciséis pulgadas de
distancia. Esto protege el suelo de la erosión. La temperatura óptima del suelo para
plantar Zea mayses cincuenta y cinco grados Fahrenheit. Las semillas se plantan a
una distancia de quince a treinta pulgadas y unas dos pulgadas de profundidad. La
recolección generalmente tiene lugar cuando el contenido de humedad de los
granos maduros alcanza el 28 por ciento. Esto es generalmente entre agosto y
finales de octubre. Una cosechadora de maíz recoge las orejas de los tallos, quita
las cáscaras y las cáscaras del maíz. El grano desgranado se seca con aire caliente
y se almacena en contenedores hasta su uso posterior.

3.1.6. Bioacumulación

Las plantas tienen una enorme capacidad de acumular contaminantes


desde el entorno y llevar a cabo su desintoxicación por diversos mecanismos, tales
como la absorción por las raíces, su translocación y acumulación en tallos y hojas.
La planta de maíz (Zea mays L.) posee gran valor nutritivo en almidón, proteínas,
lípidos y otras biomoléculas, es el cereal de mayor cultivo en el planeta y posee
características y habilidades de un fitorremediador. (BAIG, 2010)

En cultivos de la misma especie, cercanos a un área minera en México,


se ha demostrado que depende de las características del suelo si ocurre la
acumulación en la raíz y que prácticamente no ocurre translocación desde la raíz
hacia diferentes partes de la planta, señalando que los contenidos en grano son
siempre inferiores a aquellos obtenidos en hojas, tallo y raíz4. Existe un diagnóstico
y se compararon, de la literatura disponible, las concentraciones y fitodisponibilidad
de arsénico en diversos suelos agrícolas para cultivo de maíz, la transferencia
desde el suelo hacia raíz-tallo y los porcentajes de factor de translocación desde la
raíz hacia las partes aéreas (tallo-hojas-grano). (ROSAS, 2014)

3.2. Aluminio (Al)


Elemento químico metálico, de símbolo Al, número atómico 13, peso
atómico 26.9815, que pertenece al grupo IIIA del sistema periódico. El aluminio puro
es blando y tiene poca resistencia mecánica, pero puede formar aleaciones con
otros elementos para aumentar su resistencia y adquirir varias propiedades útiles.
Las aleaciones de aluminio son ligeras, fuertes, y de fácil formación para muchos
procesos de metalistería; son fáciles de ensamblar, fundir o maquinar y aceptan
gran variedad de acabados. Por sus propiedades físicas, químicas y metalúrgicas,
el aluminio se ha convertido en el metal no ferroso de mayor uso.
El aluminio es el elemento metálico más abundante en la Tierra y en la
Luna, pero nunca se encuentra en forma libre en la naturaleza. Se halla
ampliamente distribuido en las plantas y en casi todas las rocas, sobre todo en las
ígneas, que contienen aluminio en forma de minerales de alúmino silicato. Cuando
estos minerales se disuelven, según las condiciones químicas, es posible precipitar
el aluminio en forma de arcillas minerales, hidróxidos de aluminio o ambos. En esas
condiciones se forman las bauxitas que sirven de materia prima fundamental en la
producción de aluminio.

El aluminio es estable al aire y resistente a la corrosión por el agua de


mar, a muchas soluciones acuosas y otros agentes químicos. Esto se debe a la
protección del metal por una capa impenetrable de óxido. A una pureza superior al
99.95%, resiste el ataque de la mayor parte de los ácidos, pero se disuelve en agua
regia. Su capa de óxido se disuelve en soluciones alcalinas y la corrosión es rápida.

El aluminio fundido puede tener reacciones explosivas con agua. El


metal fundido no debe entrar en contacto con herramientas ni con contenedores
húmedos.

A temperaturas altas, reduce muchos compuestos que contienen


oxígeno, sobre todo los óxidos metálicos. Estas reacciones se aprovechan en la
manufactura de ciertos metales y aleaciones.

3.2.1. Guía de respuesta en caso de emergencia (GREE)


Guía Nro 138: Aluminio en polvo

FUEGO
• No usar agua o espuma.

Incendio Pequeño

• Polvos químicos secos, carbonato de sodio, cal o arena.


Incendio Grande

• Usar arena SECA, polvo químico seco, cal, carbonato de sodio o retirarse del área
y dejar que arda.

• Mueva los contenedores del área de fuego si lo puede hacer sin ningún riesgo.

Incendios Involucrando Metales o Polvos (Aluminio, Litio, Magnesio, etc.)

• Use polvo químico seco, arena SECA, Cloruro de Sodio en polvo, Grafio en polvo,
o polvo Met-L-X®.

Incendio que involucra Tanques o Vagones o Remolques y sus Cargas

• Combata el incendio desde una distancia máxima o utilice soportes fijos para
mangueras o chiflones reguladores.

• No introducir agua en los contenedores.

• Enfríe los contenedores con chorros de agua hasta mucho después de que el
fuego se haya extinguido.

• Retírese inmediatamente si sale un sonido creciente de los mecanismos de


seguridad de las ventilas, o si el tanque se empieza a decolorar.

• SIEMPRE manténgase alejado de tanques envueltos en fuego.

DERRAME O FUGA

• ELIMINAR todas las fuentes de ignición (no fumar, no usar bengalas, chispas o
llamas en el área de peligro).

• No tocar ni caminar sobre el material derramado.

• Detenga la fuga, en caso de poder hacerlo sin riesgo.

• Use rocío de agua para reducir los vapores; o desviar la nube de vapor a la deriva.
• No derramar agua sobre la sustancia esparcida o dentro de los contenedores.
Derrame Pequeño

• Cubrir con tierra SECA, arena SECA u otro material no-combustible seguido con
una película de plástico para disminuir la expansión o el contacto con la lluvia.

• Hacer un dique de contención para su desecho posterior; no aplique agua, a


menos que se le haya indicado hacerlo.

Derrame de Polvo

• Cubra el derrame de polvo con una hoja de plástico o lona para disminuir la
expansión y conservar el polvo seco.

• No lo limpie o deseche, excepto bajo la supervisión de un especialista.

PRIMEROS AUXILIOS

• Asegúrese que el personal médico tenga conocimiento de los materiales


involucrados, y tomar las precauciones para protegerse a sí mismos.

• Mueva a la víctima a donde se respire aire fresco.

• Llamar a los servicios médicos de emergencia.

• Aplicar respiración artificial si la víctima no respira.

• Suministrar oxígeno si respira con dificultad.

• Quitar y aislar la ropa y el calzado contaminados.

• En caso de contacto con la sustancia, limpiar el material de la piel de inmediato;


enjuagar la piel o los ojos con agua corriente por lo menos durante 20 minutos.

• Mantenga a la víctima calmada y abrigada.

3.2.2. Efectos del aluminio sobre la salud

Muchos vegetales acumulan de forma natural aluminio, uno de los


metales más abundantes en el planeta La incógnita que se plantean los autores con
este trabajo no es si el aluminio es un desencadenante de la enfermedad sino hasta
qué punto se puede comparar un caso extremo como este, debido a una
contaminación puntual en cantidades elevadísimas, con la exposición crónica a
pequeñas dosis de aluminio a través de la dieta. ¿Son preocupantes las dosis de
aluminio ingeridas? Hasta ahora todos los datos apuntan a que no. Según la
Organización Mundial de la Salud (OMS), un adulto medio toma, a través de la
comida, unos cinco miligramos diarios de aluminio.

La comida es la principal vía de exposición y, al contrario de lo que


pueda pensarse, el agua no aportaría grandes cantidades de este metal: con
concentraciones de 0,1 miligramos por litro en el agua de grifo, sólo supondría el
4% de la ingesta total de aluminio. Estudios en diferentes países han mostrado
consumos medios totales de aluminio de entre cuatro miligramos, en los casos de
menor consumo (como Japón o Australia), hasta 11 miligramos, en el otro extremo
(Alemania). Siempre por debajo de la ingesta máxima tolerable establecida por el
Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JEFCA), que está en
siete miligramos por kilo de peso, lo equivalente a 60 miligramos diarios para una
persona de 60 kilos.

Cuando uno es expuesto a altas concentraciones, este puede causar


problemas de salud. La forma soluble en agua del Aluminio causa efectos
perjudiciales, estas partículas son llamadas iones. Son usualmente encontradas en
soluciones de Aluminio combinadas con otros iones, por ejemplo, cloruro de
Aluminio.

En Europa ha sido totalmente prohibido su uso para la preparación de


alimentos y en Los Estados Unidos hay una creciente toma de conciencia al grado
de que, ha sido prohibido su uso en la industria de los lácteos y en los almacenes y
tiendas departamentales.
La ingesta de Aluminio puede tener lugar a través de la comida,
respirarlo y por contacto en la piel. La toma de concentraciones significantes de
Aluminio puede causar un efecto serio en la salud como: Daño al sistema nervioso
central; Demencia; Pérdida de la memoria; Apatía; Temblores severos; Cáncer,
problemas de riñones.

El aluminio es uno de los metales más abundantes en el planeta, de


forma que muchos vegetales lo han acumulado de forma natural. Patatas, espinacas
o té son productos que tienen altos niveles de aluminio natural. Alimentos
procesados que incorporan aditivos con aluminio, como el fosfato ácido de aluminio
y sodio, usado en harinas preparadas también suponen un aporte importante de
este compuesto. Puede haber casos de consumos más elevados, advierte la OMS,
en personas que toman habitualmente antiácidos y analgésicos que contengan este
compuesto, lo que puede elevar la ingesta de aluminio hasta cinco gramos diarios.

Este metal es capaz de unirse al ADN y modificar su estructura, así


como alterar la actividad de los genes. Su absorción no sólo se produce por vía oral,
sino también a través de la piel de ahí que las cremas y otros cosméticos sean una
importante fuente de contaminación.

Una de las teorías que se barajan sobre la degeneración neuronal


propia de la enfermedad de Alzheimer es que sea debida a la acumulación de
aluminio. Aunque todavía no existe una relación clara entre el metal y esta patología,
se ha comprobado que las personas que padecen este tipo de demencia tienen
elevados niveles de aluminio en el cerebro.

3.3. Aluminio en el suelo:


Se ha estimado que entre un 30 a 40 % de los suelos agrícolas del
mundo tienen problemas de acidez, limitando el crecimiento y desarrollo de los
cultivos. En suelos con pH menor a 5, el aluminio (Al) es un elemento perjudicial al
solubilizarse en formas iónicas. Estas formas iónicas han demostrado ser muy
tóxicas para las plantas, provocando inicialmente la inhibición de la elongación de
las raíces. La forma Al3+ y polímeros del elemento son los más tóxicos dentro del
suelo, mientras que los complejos orgánicos e inorgánicos del elemento son menos
fitotóxicos.

Cuando los suelos son muy ácidos el aluminio retenido en las arcillas
se disuelve en el suelo aumentando su toxicidad, ya que las partículas cargadas
positivamente llamadas aniones dificultan el crecimiento de las plantas. De hecho,
la toxicidad causada por el aluminio en suelos ácidos limita la producción del
cultivo/césped en un área comparable con la superficie arable de África, Asia y
Sudamérica, que es la mitad de la superficie arable mundial.

La corteza terrestre está compuesta por más de 15 % de óxido de


aluminio (Al2O3), el cual en condiciones neutras o alcalinas es poco soluble y por
tanto no alcanza concentraciones tóxicas para los vegetales; sin embargo, con la
reducción del pH del suelo se incrementa su solubilidad, llegando a ocupar más de
la mitad de los sitios de intercambio iónico en el suelo. Como consecuencia se
presentan deficiencias nutrimentales severas relacionadas a las bases (Ca, Mg y K)
intercambiables y efectos tóxicos causados por los iones H+, Al3+ y Mn2+. Se tienen
algunos parámetros para determinar la posibilidad de toxicidad por aluminio como
es la relación (Ca+Mg+K)/Al, donde el aluminio presenta condiciones de toxicidad
para la planta cuando el cociente es menor o igual a la unidad.

La disponibilidad de Al+3 no es del todo comprendida. Sin embargo,


además del pH del suelo, el total de aluminio presente en un determinado tipo de
suelo, el tipo y cantidad de arcilla en el suelo y la materia orgánica de éste, pueden
afectar la disponibilidad de este catión.
3.3.1. Causas del aumento del aluminio en el suelo

Entre las principales causas de una mayor presencia de aluminio en el


suelo se encuentra la acidez. La acidificación de los suelos es un proceso dinámico
y engloba la acción de factores naturales y antropogénicos. Por ejemplo, el uso
indiscriminado o inadecuado de fertilizantes de reacción ácida, como los
amoniacales; la aplicación de una agricultura intensiva muy extractiva y sin
reposición de las bases intercambiables (RODRÍGUEZ, 1993). El aluminio,
generalmente, aparece en suelos cuyo pH es ácido y su concentración en la
solución del suelo se incrementa en la medida en que la acidez aumenta, es decir,
cuando el pH disminuye su valor por debajo de 5.

La acidificación del suelo es un proceso químico que ocurre cuando el


suelo tiene un aumento importante de iones (H+); al mismo tiempo que disminuye
la concentración de cationes básicos, como calcio (Ca++), magnesio (Mg++), sodio
(Na+) y potasio (K+), y se expresa cuando el valor del pH del suelo está por debajo
de 7. (SUÁREZ, 1994)

Existen diferentes factores, tanto naturales como antrópicos, que


condicionan la magnitud e intensidad del proceso de acidificación de los suelos y,
por ende, la aparición del aluminio en la solución del suelo. Entre esos factores
están el clima, laboreo de suelo, uso intenso de fertilizantes químicos de reacción
acido, entre otros.

3.3.2. Aluminio y nutrición mineral:


La presencia de altos niveles de Al de intercambio afecta al desarrollo radical,
limitando una adecuada nutrición y disminuyendo por tanto el rendimiento. Por otra
parte, el ión Al+3 es capaz de competir con los nutrientes como el Ca, Mg y K, y de
esta manera limitar la nutrición vegetal (MORA et al, 1993).
En estudios realizados en cebada (Hordéum vulgare L.), revelan que el ión Al+3
afecta la absorción mineral, manifestándose particularmente en una inhibición en la
entrada del Ca (muy fuertemente inhibido), K y amonio (NH4 +), y un aumento en la
entrada de nitrato (NO3 - ) y P, concluyen que el Al+3 inhibe en mayor grado la
entrada de cationes divalentes (Ca+2), respecto a los monovalentes (K+ y NH4 +)
y que en contraste estimula la entrada de aniones (NO3 - y PO4 - ). El mecanismo
mediante el cual el Al+3 inhibe el transporte de los iones, es aún desconocido; sin
embargo, se plantean algunas hipótesis. Una de ellas, es que el Al+3 puede fijarse
a los fosfolípidos de la membrana plasmática, alterando la interacción lípido-
proteína y modificando la actividad de los transportadores. Afirman que el Al+3
puede reducir la carga negativa asociada con los fosfolípidos de la membrana
plasmática y proteínas por fijación de estos grupos cargados o que cubren el
potencial de la superficie. Otra posibilidad es que el Al+3 se fije directamente a los
transportadores proteicos y de este modo dañe su función (NICHOL, 1993).

El pH y los niveles de Al, también hacen que la actividad de los microorganismos en


el suelo disminuya, y, por lo tanto, el aporte (mineralización) de N, azufre (S) y P,
sea muy bajo, porque permanece acumulado en la materia orgánica en formas que
no son absorbidas por las plantas (MORA, 1993).

Se ha establecido que la acidificación puede afectar negativamente la fijación


simbiótica por Rhizobium a tres niveles: (BORIE, 1993)
- Afectando el número y tipo de Rhizobium
- Disminuyendo la nodulación
- Disminuyendo la efectividad nodular

3.3.3. Síntomas y efectos de la toxicidad del aluminio en plantas:


En general, la toxicidad por Al es importante como factor limitante en el crecimiento
de las plantas en todos los suelos ácidos bajo pH 5,0, pero puede ocurrir a niveles
de pH mayores (entre 5,0 y 6,2) dependiendo de la especie vegetal. El problema
de toxicidad es particularmente serio en suelos fuertemente ácidos que son
difíciles de encalar (RADIC, 2001).

Indican que en los vegetales el Al produce síntomas generales de toxicidad que


son similares a los producidos por la deficiencia de nutrientes. (LARSEN, 1996).

Indican que los síntomas de lesiones por Al no son siempre fáciles de determinar,
ya que a nivel foliar se parece a deficiencias de P impidiendo el crecimiento
general, observándose plantas pequeñas, color verde oscuro en las hojas,
madurez tardía, tallos, hojas y venas de las hojas de color púrpura, amarillamiento
y muerte de las puntas de las hojas. (FOY, 1988)

3.3.3.1. Síntomas y efectos de toxicidad en las raíces:

Entre las anomalías que el exceso de aluminio causa en raíces se cuentan, la


reducción del tamaño radical y la reducción o inhibición del crecimiento del eje
principal de las raíces, donde el blanco primario del Al seria la cofia radical
(RADIC, 2001).

La atrofia de las raíces es una consecuencia de la inhibición de la elongación de


ellas. Las raíces son usualmente gruesas y quebradizas, además las puntas de
las principales, así como de las laterales, pueden tornarse gruesas y de color café
Las raíces como tales se vuelven ineficaces absorbiendo agua y nutrientes. Las
plantas jóvenes son más susceptibles que las plantas más viejas (MOSSOR-
PIETRASZEWSKA et al., 1997).

El Al pareciera no interferir con la germinación de la semilla, pero daña el


crecimiento de raíces nuevas y a la plántula en su establecimiento (NOSKO et al.,
1988).

SNOWDEN Y GARDNER (1993), señalan que subsecuentemente a los efectos


inhibitorios de la elongación ocurre la inhibición del crecimiento de la planta.
Estudios realizados en trigo (Tríticum aestivum L.), concluyen que el Al+3 afectó
severamente las raíces, produciendo una atrofia y un desarrollo anormal. Estas
raíces fueron gruesas, sin punta, y exhibieron un engrosamiento en células
pequeñas de la epidermis y fuera de la corteza, en la zona de elongación.
(KINRAIDE, 1988)

3.3.3.2. Síntomas y efectos de toxicidad en tallos:


Los tallos, en contraste a la situación observada con la toxicidad de Mn, son menos
afectados por el Al (CHANG, 1999). En los tallos, la toxicidad por Al disminuye el
crecimiento de brotes, lo cual ha sido demostrado en arroz, café y cebada. En las
hojas, las más jóvenes reducen su tamaño normal, se enroscan a lo largo del
margen y se vuelven cloróticas, mientras que en las hojas más viejas se observa
una clorosis marginal, la cual progresa desde el centro de la hoja hacia los bordes.
Este efecto clorótico, con la subsecuente muerte de tejidos se ha determinado en
cultivos como el arroz, donde concentraciones superiores a 1000 ppm han
provocado necrosamiento de los tejidos (ROY, 1988).

En la parte aérea, los síntomas son difíciles de identificar, algunas plantas parecen
tener síntomas de deficiencia de P, de Ca de Mg o Fe (FEIXA, 2001). Estos
síntomas podrían sugerir que la toxicidad por Al interfiere con otros elementos
nutritivos esenciales para la planta y que no son sólo debido a una inhibición del
crecimiento radicular.

3.3.3.3. Efectos del aluminio a nivel celular:

A nivel celular, la toxicidad de Al afecta entre otros, a la estructura y


funcionamiento de la membrana, síntesis de ADN, elongación celular, nutrición
mineral y metabolismo en general (MARSCHNER, 1991).
El Al induce cambios en las cantidades de proteínas de membrana y citoplasma,
pero, aunque hay muchas evidencias, no se ha encontrado una función directa
que relacione estas proteínas con la tolerancia al Al. En otros casos se ha visto
que el gen que codifica para estas proteínas se ha encontrado tanto en la variedad
tolerante como en la sensible, por lo que parece más bien involucrada en la
respuesta al estrés por Al que a la tolerancia al Al. (MISTRIK, 2000).

La presencia de Al en los ácidos nucléicos, enlazado a las moléculas de fosfato


puede estabilizar la doble cadena de ADN, impidiendo la división celular. Este
elemento, también se puede acumular en el citoplasma de las plantas uniéndose
al ARN y a la membrana y de esta forma interferir con la producción de energía y
proteína. (DENAMET, 1994)

Existe escasa evidencia concluyente sobre la toxicidad del Al a nivel


citoplasmático (citotoxicidad). Sin embargo, evidenciaron que la acción del Al
involucraría un bloqueo del ciclo celular durante la síntesis de ADN.

Experimentos desarrollados in vitro, proponen que la especie de Al que se une al


DNA es dependiente del pH y el efecto del Al sería diferente dependiendo del pH.
(KARLIK, 1980)

A pH sobre 6,0, se formaría el complejo I, que tendría afinidad con los grupos
fosfatos de la doble cadena y sería estabilizante. A pH inferior a 6,0 se formaría el
complejo II, que desestabilizaría formando uniones entre cadenas. El complejo III
se formaría en todos los rangos de pH y tendría efectos dispares.

Algunos autores afirman que la mayor parte del Al en el núcleo, se encuentra


unido a la cromatina, provocando una depresión de su actividad. La unión del Al
con el ADN, provoca un aumento de la estabilidad de la molécula, reduciendo su
capacidad de replicación.

La inhibición directa de la división celular por la interacción del Al con ADN o ARN,
requeriría aparentemente de altas concentraciones de especies tóxicas de Al
monoméricas, a moderadas concentraciones de Al monomérico, la inhibición de
la elongación celular no se vería mayormente afectada (MARSCHNER, 1991).

El exceso de Al disminuye la absorción de nutrientes, particularmente Ca y Mg.


Provoca desorden en la función de la membrana plasmática por unión a
fosfolípidos y proteínas y/o inhibe la fosfolipasa C, lo cual causa un desorden en
la señal de transducción de la vía inositol 1, 4, 5-trifosfato-mediado y en la
dinámica del citoesqueleto.

3.4. Corrección de la toxicidad por aluminio


La corrección de los niveles de acidificación, se basa fundamentalmente en el
aumento de pH y en la disminución de los niveles de Al de intercambio. Con este fin
se emplean enmiendas calcáreas en los suelos, que mejoran la capacidad de
intercambio catiónico (CIC), disminuyen la capacidad de retención de P, mejoran la
actividad microbiológica y en definitiva aumentan el nivel de fertilidad del suelo.

Por otra parte, una muy buena alternativa de fertilización nitrogenada en suelos con
riesgo de acidificación, la constituyen los fertilizantes amoniacales neutralizados, y
la dosis necesaria, según resultados de la investigación, se encuentra entre 4 y 6
Kg de CaCO3 por cada Kg de N-NH4 + para suelos trumaos (MORA, 1993).

Al agregar P a un medio con altos contenidos de Al se produce un efecto favorable


por inactivación del Al. La tolerancia de la planta al Al estaría ligada en este caso,
por la capacidad de absorber y de utilizar P en presencia de exceso de Al.
El objetivo de las enmiendas calcáreas es desplazar al Al o Mn intercambiable en la
fase sólida del suelo y neutralizar el ión Al+3 libre en la solución del suelo. Al agregar
carbonato de Ca al suelo, la primera reacción que ocurre es de hidrólisis. El ácido
carbónico así formado se disocia, formando agua y CO2. El Ca desplaza al H+ y Al+3
adsorbidos en las arcillas y materia orgánica del suelo que pasan a la solución del
suelo. Los H+ y Al+3 se combinan con los OH formados en la hidrólisis de CaCO3,
dando H2O e Al(OH)3 que precipita.

Aunque el encalado puede mejorar la acidez del suelo, esta no es una opción
económicamente rentable para agricultores pobres, y tampoco constituye una
efectiva estratégica para mejorar la acidez del subsuelo.
Una segunda alternativa de más reciente data, es la utilización de especies
tolerantes a la acidificación. Al respecto no existen dudas de que la tolerancia es
una característica genética y por tanto se han desarrollado prácticamente en todos
los cultivos, variedades tolerantes a Al, que poseen además un alto potencial de
rendimiento. La tolerancia a Al encontrada en algunos cultivares parece ser el
resultado del uso y selección de material genético por mucho tiempo en regiones
del mundo con problemas de acidez.

La tolerancia varietal es una alternativa válida para enfrentar la acidificación de los


suelos, sin embargo, es claro que por si sola no soluciona el problema en
situaciones críticas, donde se requiere un manejo integrado que involucre
enmiendas, fuentes nitrogenadas no acidificantes y una rotación de cultivos
adecuada. El uso de plantas tolerantes a Al ofrece una solución parcial a los
problemas de toxicidad de Al en suelos donde la adición de enmiendas no es
económicamente posible o no es efectiva, como es el caso de acidez en el subsuelo
(SADZAWKA, 1991).
3.5. Mecanismos de tolerancia al aluminio en vegetales
Generalmente, en la mayoría de los vegetales y especialmente en las plantas de
cultivos, la tolerancia al Al es interpretada como la habilidad de eludir al Al
(MATSUMOTO, 2000).

Diversos estudios sobre los mecanismos de adaptación al Al, han sido desarrollados
para mejorar la productividad de los cultivos en suelos ácidos. Estos mecanismos
de adaptación pueden ser separados en: a) la exclusión del Al y b) la inactivación
interna del Al. En general, las especies de plantas que han desarrollado
mecanismos del primer tipo son llamadas aluminio - exclusoras, y aquellas que han
desarrollado mecanismos internos son llamadas aluminio - acumuladoras. Los
mecanismos de exclusión del Al en estas especies no han sido completamente
dilucidados y pueden involucrar algunos mecanismos fuertemente relacionados con
la exudación de ácidos orgánicos desde las raíces. En las especies acumuladoras
se supone que se crea un complejo Al ligando (principalmente ácidos orgánicos).
Los mecanismos de adaptación al Al no han sido suficientemente caracterizados, o
establecidos debido a la compleja expresión de su fitotoxicidad en las plantas y la
variada sintomatología que estaría involucrada en los procesos fisiológicos
afectados. (MARSCHNER, 1991)

La baja demanda interna de nutrientes como el Ca, o la alta recirculación de


nutrientes en las plantas son mecanismos de adaptación presumiblemente menos
importantes que la alta tolerancia a elementos tóxicos como Mn o Al en particular.

Las plantas tolerantes tienen la capacidad de detonar, bajo condiciones de estrés,


una serie de mecanismos fisiológicos específicos, lo que les permite funcionar
normalmente

Existen diversas estrategias de adaptación de las especies vegetales a los suelos


minerales ácidos como son: la exclusión de los sitios sensitivos de las plantas, la
alteración del pH de la rizósfera, la producción de exudados radicales, la presencia
de asociaciones micorrízicas, existiendo además de éstas, estrategias relaciones
con la nutrición del Ca, P y N de las plantas. Así, dentro de ciertos límites las plantas
pueden alterar sus ambientes para su propio beneficio o detrimento.
(MARSCHNER, 1991)

Por su parte KOCHIAN (2004) señala que, está claro que existen dos clases de
mecanismo de tolerancia al Al, aquellos que operan excluyendo el Al del 19 ápice
radicular y aquellos que permiten a la planta tolerar la acumulación en las raíces y
en el simplasma aéreo, mencionando una lista de claves de toxicidad a Al.

3.5.1. Plantas acumuladoras de aluminio

Así como las especies acumuladoras de Na en suelos salinos y las especies


acumuladoras de metales pesados en otras condiciones de suelo, las especies 26
acumuladoras de Al se distribuyen en suelos ácidos, particularmente en los trópicos.
WATANABE (2002), determinó la concentración en hojas de miles de especies de
plantas y las clasificó como: especies acumuladoras, aquellas que tenían mayor o
igual a 1000 mg de Al por kilo; y no acumuladoras, las que tenían menos de 1000
mg de Al por kilo. Además, reportó que 1779 de 2859 especies en dicotiledóneas,
33 de 269 de monocotiledóneas y gimnospermas, y 615 de 1401 de criptógamas,
fueron Al - acumuladoras, en esta investigación las Rubiáceas contienen el más alto
número de acumuladoras que cualquier familia.

Investigaron la concentración de Al en hojas y corteza de varios árboles en un


bosque tropical lluvioso en el Oeste de Sumatra, Indonesia, ellos encontraron que
la concentración en hojas fue más altas que la concentración en la corteza de la
mayoría de las especies acumuladoras, mientras algunos miembros de las
Euphorbiaceae, Meleastomataceae y Ulmeaceas mostraron una tendencia
contraria, muchas especies acumuladoras de Al, especialmente plantas leñosas,
acumulan más de 10000 mg por Kilo en las hojas, sugiriendo que estas especies
tienen algunos mecanismos para aliviar la toxicidad en el tejido, dentro de ellos se
consideran principalmente dos:
- Formación de un complejo con el ión Al. Algunas especies exclusoras exudan
ácidos orgánicos desde la raíz para formar un complejo con Al y aliviar la toxicidad
de la rizósfera. En los tejidos de algunas especies acumuladoras se forman
complejos orgánicos, la planta de té, Camellia sinensis, es una planta acumuladora
que acumula más de 30000 mg de Al por kilo en hojas viejas.

- Compartimentalización intracelular en los tejidos. El aislamiento de sitios que


fueron insensibles a Al, de aquellos que fueron sensibles (citoplasma) es también
considerada una estrategia de adaptación. El Al ha sido localizado en las células de
la epidermis de hojas de muchas especies acumuladoras (por ejemplo, la planta de
té), basado en esto, las células epidermales de las hojas, las cuales no participan
directamente en el proceso de fotosíntesis, son consideradas sitios comunes para
la acumulación de Al en estas especies, incidentalmente las células epidermales de
las hojas son el principal sitio de acumulación de zinc (Zn), niquel (Ni) y metales
pesados.

3.6. Efecto del aluminio en la planta Zea mays:


La genética de la tolerancia a Al+3 ha sido ampliamente estudiada en
plantas de importancia económica. En Zea mays, se encontró que dos loci mayores
e independientes son los responsables del control de la tolerancia a Al +3, mientras
que en Triticum a estivum, la tolerancia a Al+3 es una característica compleja
controlada por varios genes mayores y menores modificados, y por locus simples.

Dentro del desarrollo de un vegetal, la germinación es una de las etapas más


importantes. La germinación inicia con la imbibición o absorción de agua por la
semilla y finaliza con la elongación del eje embrionario, principalmente de la
radícula. La cantidad de agua absorbida en la imbibición no supera dos a tres veces
el peso seco de la semilla, proceso que se ve afectado por los factores que
determinan el movimiento del agua hacia la semilla (SIMON, 1984).

Las plántulas jóvenes son más susceptibles que las plantas ya


desarrolladas a la toxicidad causada por Al+3. Aunque aparentemente el Al+3 no
afecta la germinación de las semillas, se sabe que disminuye el crecimiento de las
nuevas raíces y la estabilización de las plántulas. Sin embargo, con respecto a esta
afirmación, los resultados varían mucho entre especies, e incluso entre cultivares.
Estudios sobre el efecto de Al+3 en Triticum aestivum han demostrado la gran
variabilidad en la respuesta de los diferentes cultivares de esta especie a la
exposición a Al+3). Por otro lado, se encontró que en semillas de arroz sin cascara
tratadas con Al+3, se modifica el peso, el contenido de proteína, de fécula y la
actividad de la a-amilasa y de la proteasa en el endospermo, mientras que en las
semillas con cáscara no se observó cambios en las variables mencionadas,
indicando que la cáscara del arroz puede actuar como barrera contra la acción de
Al+3 sobre el endospermo.

3.7. Prácticas para reducir la toxicidad por alumnio:


Cuando se tienen las siguientes situaciones es necesario realizar
medidas de corrección con el fin de reducir el efecto fitotóxico del aluminio: 1)
Valores mayores de 2 meq de aluminio intercambiable en el suelo, 2) Porcentaje de
saturación de aluminio en relación a cationes intercambiables mayor a 5, y 3) Si la
relación (Ca+Mag+K)/Al es menor o igual a uno. Algunas prácticas que ayudan a
reducir los efectos del aluminio son:

 Adición de materia orgánica. Los ácidos orgánicos son los responsables de la


formación de complejos con el Al3+ para detoxificar la solución del suelo.
 Aplicaciones de fósforo vía foliar. Reduce los efectos por la toxicidad del Al 3+,
previniendo la precipitación de fosfato de aluminio en los espacios libres entre
células de la raíz.
 Aplicación de cal agrícola al suelo. Con su incorporación al suelo es posible reducir
los efectos del aluminio, ya que los carbonatos, óxidos, hidróxidos y silicatos que
contiene ayudan a neutralizar el H+ en la solución del suelo. Con ello se incrementa
el pH, además de inducir la precipitación del aluminio al formar compuestos
insolubles de Al(OH)3.
 Inoculación del suelo con micorrizas. Permiten incrementar la absorción de fósforo
y reducir simultáneamente la de aluminio.
 Selección y multiplicación de plantas con tolerancia a aluminio. Es una alternativa
para contrarrestar los problemas que este elemento ocasiona en la planta.

IV. MATERIALES Y METODOS:


4.1. Materiales:

- Balanza
- Wincha
- Cuaderno de apuntes.
- Cámara fotográfica
- Aluminio
- Maíz
- Tierra
- Envases de plásticos
- Lapiceros
- Jarra
4.1.1. Software
Excel
IBM Sps estatistics

4.2. Metodología:
4.2.1. Lugar de ejecución:
4.2.2. Fase descriptiva:

V. RESULTADOS:

Cuadro 1. Altura promedio de cada semana evaluada

Tratamientos

T0 T1 T2 T3

S1 19 17 16 15

S2 26 25 24 22

S3 34 32 30 27

S4 46 43 39 38

Grafica 1.

S1 S2 S3 S4

50
45
40
35
Altura del tallo

30
25
20
15
10
5
0
T0 T1 T2 T3
tratamientos
En esta grafica se puede apreciar de cómo ha ido crecimiento el tallo
en cada semana en los diferentes tratamientos de aluminio , también se puede
observar que en la primera semana el crecimiento del tallo ha sido casi el mismo
promedio pero para las tres semana siguientes el crecimiento del testigo ha ido
aumentando su tamaño de tallo más rápidamente debido a que no contengo una
concentración aluminio , a medida que se aumenta la concentración del aluminio
esto va retardando su crecimiento .

Resultados con el programa SPSS

Para hacer un análisis posterior, primero tenemos que considerar ciertos puntos, si los
datos presentan una distribución normal o no, para así trabajar con el método correcto.

Cuadro 2. Altura promedio de tallo de los 35 días evaluadas, expuestas a


diferentes concentraciones de aluminio

Tramientos

T0 T1 T2 T3

30 29 26 25

33 31 26 26

30 24 27 23

32 25 26 23

32 34 29 27

32 33 30 28

Para ello nos generamos una hipótesis

H0 = Existe una diferencia significativa entre las la media del testigo


con la madia de los tratamientos.
Ha = No existe una diferencia significativa entre la media del testigo y
las media de los tratamientos.

- Para la normalidad
Para ello realizamos con el método de Chapiro wilk debido ha que el tamaño de
nuestra muestra es <30

Pruebas de normalidad

Kolmogorov-Smirnova Shapiro-Wilk

tratamientos Estadístico gl Sig. Estadístico gl Sig.

Altura de tallo T0 ,325 6 ,047 ,827 6 ,101

T1 ,186 6 ,200* ,918 6 ,493

T2 ,303 6 ,090 ,832 6 ,111

T3 ,255 6 ,200* ,867 6 ,215

*. Esto es un límite inferior de la significación verdadera.


a. Corrección de significación de Lilliefors
Gráfico2 probabilístico Normal
Podemos apreciar en este gráfico que los puntos en su mayoría no aparecen
próximos a la línea diagonal. Por lo tanto Esta gráfica si muestra una desviación
marcada de la normalidad

Descriptivos
Altura de tallo

95% del intervalo de confianza para

Desviación la media

N Media estándar Error estándar Límite inferior Límite superior Mínimo Máximo

Tratamiento 0 5 31,4000 1,34164 ,60000 29,7341 33,0659 30,00 33,00


Tratamiento 1 7 29,7143 3,90360 1,47542 26,1041 33,3245 24,00 34,00
Tratamiento 2 6 27,5000 1,76068 ,71880 25,6523 29,3477 26,00 30,00
Tratamiento 3 6 25,5000 2,16795 ,88506 23,2249 27,7751 23,00 28,00
Total 24 28,4583 3,29663 ,67292 27,0663 29,8504 23,00 34,00

Cuadro 3 esta tabla nos muestra los números de muestra por cada tratamiento con
sus respectivas medias a un intervalo de confianza 95%, también se puede
observar los máximos y mínimos de cada tratamiento.
ANOVA
Altura de tallo

Suma de Media
cuadrados gl cuadrática F Sig.

Entre grupos 112,330 3 37,443 5,441 ,007


Dentro de grupos 137,629 20 6,881
Total 249,958 23

Todo esto se resume en la tabla de Análisis de Varianza, en que se presentan las


fuentes de variación, los grados de libertad, las sumas de cuadrados y las medias
cuadráticas correspondientes: En esta prueba estadística de los tratamientos
podemos observar que ay una diferencia significativa de las medias de los
tratamientos por los que se acepta las hipótesis alternante

Comparaciones múltiples
Variable dependiente: Altura de tallo
HSD Tukey

Diferencia de Intervalo de confianza al 95%

(I) tratamientos (J) tratamientos medias (I-J) Error estándar Sig. Límite inferior Límite superior

Tratamiento 0 Tratamiento 1 1,68571 1,53602 ,695 -2,6135 5,9849

Tratamiento 2 3,90000 1,58846 ,099 -,5460 8,3460

Tratamiento 3 5,90000* 1,58846 ,007 1,4540 10,3460


Tratamiento 1 Tratamiento 0 -1,68571 1,53602 ,695 -5,9849 2,6135
Tratamiento 2 2,21429 1,45944 ,446 -1,8706 6,2992
*
Tratamiento 3 4,21429 1,45944 ,042 ,1294 8,2992
Tratamiento 2 Tratamiento 0 -3,90000 1,58846 ,099 -8,3460 ,5460
Tratamiento 1 -2,21429 1,45944 ,446 -6,2992 1,8706
Tratamiento 3 2,00000 1,51453 ,561 -2,2391 6,2391
Tratamiento 3 Tratamiento 0 -5,90000* 1,58846 ,007 -10,3460 -1,4540

Tratamiento 1 -4,21429* 1,45944 ,042 -8,2992 -,1294

Tratamiento 2 -2,00000 1,51453 ,561 -6,2391 2,2391


*. La diferencia de medias es significativa en el nivel 0.05.
Tukey es un test de comparaciones múltiples. Permite comparar las
medias de los t niveles de un factor después de haber rechazado la Hipótesis nula
de igualdad de medias mediante la técnica ANOVA. Es, por lo tanto, un test que
trata de perfilar, trata de especificar, una Hipótesis alternativa genérica como la de
cualquiera de los Test ANOVA.

Prueba de homogeneidad

Altura de tallo
HSD Tukeya,b
Subconjunto para alfa = 0.05

tratamientos N 1 2

Tratamiento 3 6 25,5000
Tratamiento 2 6 27,5000 27,5000
Tratamiento 1 7 29,7143 29,7143
Tratamiento 0 5 31,4000
Sig. ,054 ,081

Se visualizan las medias para los grupos en los subconjuntos homogéneos.

a. Utiliza el tamaño de la muestra de la media armónica = 5,915.

b. Los tamaños de grupo no son iguales. Se utiliza la media armónica de los tamaños de
grupo. Los niveles de error de tipo I no están garantizados.

Gráfico3 de medias
En la primera se describen los tres grupos muestra, apreciando que los valores promedios
de las plantas t0 son mayores que los del tratamiento (T1) y los del tratamiento mayores
que los del Tratamiento (T2) y el tratamiento (T3).

VI. DISCUSION:
Según Baig (2010), nos dice que la planta de maíz (Zea mays) tiene la
capacidad de acumular contaminantes del entorno y llevar a cabo su
desintoxicación por mecanismos tales como la absorción por las raíces,
su translocación y acumulación en tallos y hojas. En la grafica 1 podemos
apreciar mayor crecimiento de tallo en el testigo debido a que no contiene
una concentración de aluminio, y a medida que se aumenta la
concentración del aluminio va disminuyendo su crecimiento.

Las hojas del maíz son susceptibles de acumular una gran cantidad de
metales pesados cuando el cultivo crece en suelos con un "cóctel" de los
mismos. Las características del suelo, como el pH, así como la cantidad
de metales en los mismos, determinan la capacidad de bioacumulación
del maíz, de manera que, en general, retiene mayor cantidad de metales
si es cultivado en suelos en los que su concentración es más elevada
(PALIWALL, 2001). En los tratamientos aplicados por el aluminio
pudimos apreciar un amarillamiento en las puntas de las hojas de las
plántulas de maíz.

En general, la toxicidad por Al es importante como factor limitante en el


crecimiento de las plantas en todos los suelos ácidos bajo pH 5,0, pero
puede ocurrir a niveles de pH mayores (entre 5,0 y 6,2) dependiendo de
la especie vegetal. El problema de toxicidad es particularmente serio en
suelos fuertemente ácidos que son difíciles de encalar (RADIC, 2001).
Concordamos que al realizar una prueba estadística (ANVA) existe una
diferencia significativa del crecimiento del maíz.

VII. CONCLUSION:
Se logró hacer una prueba estadística de la toxicidad de aluminio en
plántulas de Zea mays, donde existe una diferencia significativa de 0.7 en
las concentraciones de 1200 ppm, 1400 ppm y 1600 ppm.

Se determinó que el aluminio influye en el crecimiento de las plántulas de


Zea mays, tales como se muestra en la Grafica 1. Debido a su capacidad
de absorción, mediante las raíces y acumulación en tallos y hojas.

Se comparó las medias de los tratamientos para determinar si la


diferencia entre estos es significativa estadísticamente. Donde existe
mayor significancia al comparar el testigo con el Tratamiento 1.
VIII. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS:

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