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VILLAHERMOSA, TABASCO. 17 DE SEPTIEMBRE DEL 2017.

UNIVERSIDAD MESOAMERICANA.
MATERIA: SALUD PÚBLICA
GERONTOLOGÍA EPIDEMIOLÓGICA.
PRIMER CUATRIMESTRES.
TITULAR: DR. RAFAEL VELÁZQUEZ
RAMOS. MAESTRO EN CIENCIAS DE
LA SALÚD CON FORMACIÓN EN
EPIDEMIOLOGÍA.

DEYANIRA ARIAS LÒPEZ.


ESPECIALIDAD EN GERIATRÍA Y
REHABILITACIÓN.

LEY DE LOS DERECHOS


DE LAS PERSONAS
ADULTAS MAYORES.
MÓDULO 6. ENSAYO.
UNIVERSIDAD MESOAMERICANA.

ESPECIALIDAD EN GERIATRÍA Y REHABILITACIÓN.

NOMBRE DE LA MATERIA:
SALUD PÚBLICA GERONTOLOGÍA EPIDEMIOLÓGICA.
PRIMER CUATRIMESTRES.

NOMBRE DEL ENSAYO:


“LEY DE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES”.

TITULAR:
DR. RAFAEL VELÁZQUEZ RAMOS.
MAESTRO EN CIENCIAS DE LA SALÚD CON FORMACIÓN EN
EPIDEMIOLOGÍA.

ELABORADO POR:
DEYANIRA ARIAS LÓPEZ.

LUGAR Y FECHA:
VILLAHERMOSA, TABASCO. 17 DE SEPTIEMBRE DEL 2017.
ENFOQUE.

Conocer la ley de los derechos de las personas adultas mayores en nuestra


sociedad.

PROPÓSITO.

Analizar los derechos que dispone la gente mayor, averiguar los principios de
aplicabilidad del derecho, analizar los deberes del estado, la sociedad y la familia
para beneficio de los ancianos. Finalmente descubrir las organizaciones que
protegen esos derechos y analizar la situación epidemiológica que viven los
ancianos dentro de la ley.
INTRODUCCIÓN.

Todos sabemos que los derechos son un conjunto, o grupo de normas


reglamentadas que se llevan a cabo en la sociedad, teniendo como finalidad regular
la conducta de los seres humanos. El respeto hacia los derechos humanos de cada
persona es un deber de todos. Todas las autoridades en el ámbito de sus
competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los
derechos humanos consignados en favor del individuo. De igual manera, la
aplicación de los derechos humanos a la que se encuentran obligadas todas las
autoridades se rige por los principios de universalidad, interdependencia,
indivisibilidad y progresividad. Ya que es aplicada en todo el mundo, depende de
otros derechos, no se puede dividir o clasificar de menor a mayor importancia y es
cambiante, a medida de que la sociedad se desarrolla, también los derechos se
ajustan. No hay que olvidar que todos nacemos con derechos y ya desde pequeños
se respeta nuestra dignidad humana. Al igual que las demás personas, los adultos
mayores tienen todos los derechos que se encuentran reconocidos tanto en nuestra
Constitución Política y los ordenamientos jurídicos que de ella se derivan, como en
el Derecho Internacional de los Derechos Humanos. La protección especial a los
adultos mayores encuentra fundamento en la necesidad de que la sociedad y el
Estado aseguren la integridad física, emocional y social de las personas adultas que
por diversos motivos se consideran vulnerables. Y precisamente ese es nuestro
objeto de análisis dentro de este ensayo, descubriremos cuales son esos derechos
que dispone la gente mayor, averiguaremos los principios del derecho aplicado a
ancianos, de igual manera repasaremos los deberes del estado, de la sociedad y
de la familia para el bienestar del anciano. Finalmente podremos averiguar las
organizaciones que protegen esos derechos y el objetivo general de los derechos a
nuestros ancianos.
LEY DE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES.

Toda persona nace libre e igual en dignidad y derechos, sin distinción alguna
(incluida la edad). En México todas las personas gozan de los mismos derechos
humanos, los cuales se encuentran reconocidos tanto en la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos como en los tratados internacionales firmados y
ratificados por el Estado mexicano. Además de los derechos universales contenidos
en estos ordenamientos, los adultos mayores de 60 años gozan de la protección
establecida en la Declaración Universal de Derechos Humanos; la Convención
Americana sobre Derechos Humanos; el Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales; el Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos; la Recomendación 162 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)
sobre los trabajadores de edad; el Protocolo de San Salvador; la Declaración sobre
la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, y la Ley de los Derechos de las
Personas Adultas Mayores.

De igual manera, el 15 de junio de 2015 la Organización de los Estados Americanos


(OEA) aprobó el texto de la Convención Interamericana sobre la Protección de los
Derechos Humanos de las Personas Mayores.

(Reyes, 2015)

¿Qué dispone la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores?

La ley reconoce como derechos humanos de las personas de 60 años o más, no


limitados en número, los siguientes:

• A la integridad, dignidad y de preferencia. Implican el derecho a recibir


protección del Estado, la familia y la sociedad para tener acceso a una vida de
calidad, así como al disfrute pleno de sus derechos. Contempla también el derecho
a una vida libre de violencia.

• A la certeza jurídica. Recibir un trato digno y apropiado por las autoridades en


cualquier proceso jurisdiccional en el que se vean involucrados; su derecho a recibir
atención preferente para la protección de su patrimonio y a recibir asesoría jurídica
gratuita.

• A la salud, la alimentación y la familia. Las personas adultas mayores tienen


derecho a recibir los satisfactores necesarios para su atención integral, incluyendo
su acceso preferente a los servicios médicos y a recibir capacitación y orientación
respecto a su salud, nutrición, higiene y todos aquellos aspectos que favorezcan su
cuidado personal.

• A la educación. Los adultos mayores tienen el derecho preferente de recibirla. El


Estado incluirá en los programas de estudio información actualizada sobre el tema
de envejecimiento y personas adultas mayores, para su difusión.

• Al trabajo. Las personas adultas mayores tienen derecho de acceso al trabajo o


de otras opciones que les permitan un ingreso propio.

• A la asistencia social. En caso de desempleo, discapacidad o pérdida de los


medios de subsistencia, las personas mayores serán sujetos de asistencia social, y
beneficiarios de programas para contar con vivienda, o bien, en caso de encontrarse
en situación de desamparo, recibir atención integral por parte de casas-hogar y
albergues.

• A la participación. Implica la posibilidad de intervenir en la formulación de


propuestas y toma de decisiones que afecten directamente su bienestar, barrio,
calle, colonia, delegación o municipio. Asimismo, tendrán la libertad de asociarse,
participar en procesos productivos, actividades culturales y deportivas, y formar
parte de los órganos de representación y consulta ciudadana.

• De la denuncia popular. Cualquier persona, grupo social, organizaciones no


gubernamentales, asociaciones o sociedades podrán denunciar ante las
autoridades competentes cualquier transgresión a los derechos humanos de los
adultos mayores.

• De acceso a los servicios. Mujeres y hombres de 60 años o más tendrán derecho


a recibir atención preferente en establecimientos públicos y privados que ofrezcan
servicios al público, los cuales deberán contar con infraestructura que facilite su
acceso. Lo anterior aplica también para los transportes públicos, los cuales deberán
destinar asientos especiales para su uso exclusivo.

(UNIÓN, 2016)

¿Cuáles son los principios de la Ley de los Derechos de las Personas Adultas
Mayores?

Para el cumplimiento efectivo de este ordenamiento, deberán observarse los


siguientes 5 principios rectores:

1. Autonomía y autorregulación. Todas las acciones que se realicen en beneficio


de personas adultas mayores deben orientarse a fortalecer su independencia,
capacidad de decisión, desarrollo personal y comunitario.

2. Participación. La inserción de las personas adultas mayores en todos los


órdenes de la vida pública. En los ámbitos de su interés serán consultados y
tomados en cuenta; asimismo, se promoverá su presencia e intervención.

3. Equidad. Es el trato justo y proporcional en las condiciones de acceso Los


Derechos humanos personas adultas mayores y disfrute de los satisfactores
necesarios para el bienestar de las personas adultas mayores, sin distinción por
género, situación económica, identidad étnica, fenotipo, credo, religión o cualquier
otra circunstancia.

4. Corresponsabilidad. La concurrencia y responsabilidad compartida de los


sectores público y social, en especial de las comunidades y familias, para la
consecución del objeto de esa ley.

5. Atención preferente. Obliga a las instituciones federales, estatales y municipales


de gobierno, así como a los sectores social y privado a implementar programas
acordes a las diferentes etapas, características y circunstancias de las personas
adultas mayores.
¿Cuáles son los deberes del Estado con las personas adultas mayores?

El Estado garantizará las condiciones óptimas de salud, educación, nutrición,


vivienda, desarrollo integral y seguridad social a las personas adultas mayores.
Asimismo, deberá establecer programas para asegurar a todos los trabajadores una
preparación adecuada para su retiro. También deberá proporcionar infraestructura,
mobiliario y recursos humanos en las instituciones públicas o privadas que brinden
servicios a personas mayores, para que quienes vivan con una discapacidad
reciban atención preferencial en todo tipo de servicios o trámites administrativos.
Dichas instituciones están obligadas a brindarles información y asesoría sobre sus
derechos humanos y su ejercicio. Finalmente, el Estado recabará, a través del
Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM), información del
instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) para determinar la cobertura y
características de los programas y beneficios dirigidos a personas adultas mayores.

¿Cuáles son los deberes de la sociedad con las personas adultas mayores?

Ninguna persona adulta mayor podrá ser socialmente marginada o discriminada en


ningún espacio público o privado por razón de su edad, género, estado físico,
creencia religiosa, condición social o ninguna otra.

¿Cuáles son los deberes de la familia con las personas adultas mayores?

La familia de la persona adulta mayor deberá cumplir su función social; por tanto,
de manera constante y permanente deberá velar por cada una de las personas
adultas mayores que formen parte de ella, siendo responsable de proporcionar los
satisfactores necesarios para su atención y desarrollo integral, y tendrá las
siguientes obligaciones para con ellos:

1. Otorgar alimentos de conformidad con lo establecido en la legislación civil o


familiar de que se trate.
2. Fomentar la convivencia familiar cotidiana, donde la persona adulta mayor
participe activamente, y promover, al mismo tiempo, los valores que incidan
en sus necesidades afectivas, de protección y de apoyo.
3. Evitar que alguno de sus integrantes cometa cualquier acto de
discriminación, abuso, explotación, aislamiento, violencia y actos jurídicos
que pongan en riesgo su persona, bienes y derechos.

Cuando un adulto mayor se encuentre en situación de riesgo, desamparo o haya


perdido sus medios de subsistencia, podrá solicitar ingresar en alguna institución
asistencial pública o privada dedicada al cuidado de personas adultas mayores.

(López, 2013)

¿A quién acudir en caso de que transgredan los derechos humanos de las


personas adultas mayores?

Toda persona de 60 años o más que considere vulnerados sus derechos humanos,
o incluso cualquier persona que tenga conocimiento de esa transgresión, puede
acudir a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, la cual tiene competencia
en todo el territorio nacional para conocer de quejas relacionadas con presuntas
violaciones a los derechos humanos cuando éstas fueren imputadas a autoridades
y servidores públicos de carácter federal, con excepción de los del Poder Judicial
de la Federación. Si se encuentran en alguna entidad federativa, pueden acudir a la
Comisión, Procuraduría o Defensoría Estatal de los Derechos Humanos más
cercana a su domicilio.

(Esther Gasca Mata, 2012)

(Peláez M, 2001)

Se observa que los objetivos de la política nacional mexicana sobre las


personas adultas mayores son fomentar en la familia, el Estado y la sociedad, una
cultura de aprecio a la vejez para lograr un trato digno, favorecer su revalorización
y su plena integración social, así como procurar una mayor sensibilidad, conciencia
social, respeto, solidaridad y convivencia entre las generaciones, con el fin de evitar
toda forma de discriminación y olvido por motivo de su edad, género, estado físico
o condición social. También impulsar el desarrollo humano integral de las personas
adultas mayores, observando el principio de equidad de género, a fin de garantizar
la igualdad de derechos, oportunidades y responsabilidades de hombres y mujeres,
así como la revalorización del papel de la mujer y del hombre en la vida social,
económica, política, cultural y familiar, y la no discriminación individual y colectiva
hacia la mujer.

El organismo público rector de la política a favor de los adultos mayores es el


Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM), teniendo por objeto
general coordinar, promover, apoyar, fomentar, vigilar y evaluar las acciones
públicas, estrategias y programas, de conformidad con los principios, objetivos y
disposiciones contenidos en la Ley de los Derechos de las Personas Adultas
Mayores. Sin embargo, dentro de sus programas no existe una regulación que haga
cumplir los principios de la ley analizada.

(Reyes, 2015)

SITUACIÓN EPIDEMIOLÓGICA DE LOS ANCIANOS DENTRO DE LA LEY.

Mortalidad (México): El aumento en la sobrevivencia de la población ha provocado


que la mayor parte de las defunciones se den en edades avanzadas. De acuerdo a
las estadísticas de mortalidad, de las 602 mil muertes registradas en 2012, 61.9%
corresponden a personas de 60 años y más. Muchos de los fallecimientos en este
grupo de población se producen por enfermedades crónico degenerativas, entre las
que destacan: la diabetes mellitus (16.9%), las enfermedades isquémicas del
corazón (16.5%), las enfermedades cerebrovasculares (7%), las enfermedades
crónicas de las vías respiratorias inferiores (5.9%), las enfermedades del hígado
(4.5%) y las enfermedades hipertensivas (4.3%); en conjunto, estas seis causas
concentran 55.1% de los fallecimientos ocurridos en este grupo poblacional. Uno de
los grandes desafíos de la política pública es ampliar su cobertura y promover la
prevención y el cuidado de la salud, ya que, si bien el aumento de enfermedades
crónicas es atribuible al envejecimiento de la población, muchas de ellas son
atribuibles a comportamientos y elecciones poco saludables que hacen los
individuos durante el curso de vida (como son una nutrición deficiente, sobrepeso y
consumo de tabaco y alcohol, entre otros).
Morbilidad: De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del
20% de la población de 60 años y más sufre algún trastorno mental o neural, siendo
la demencia y la depresión los padecimientos neuropsiquiátricos más frecuentes.
En la persona de edad, los factores genéticos y biológicos, las alteraciones en la
movilidad, la presencia de dolor, enfermedades crónicas o la experiencia de alguna
pérdida –familiar, salud, dependencia, entre otros– pueden causar aislamiento,
soledad y angustia, situaciones relacionadas con estos trastornos. Estimaciones de
la OMS señalan que la depresión es la enfermedad mental que más afecta a la
población y para 2020 será el segundo padecimiento de mayor carga de morbilidad
en el mundo. La depresión es una alteración del estado de ánimo en la que
predominan síntomas de tristeza patológica, decaimiento o irritabilidad, entre otros.
Su impacto es tal, que puede llegar a incapacitar la realización de las actividades
cotidianas y en casos graves puede conducir al suicidio. Asimismo, en años
recientes, se ha investigado la relación de las enfermedades cerebro-vasculares y
la depresión en adultos mayores, debido a que una limitación en la circulación
sanguínea en el cerebro puede desencadenar lo que se ha denominado “depresión
vascular”, un subtipo de depresión tardía. En México, del total de egresos por
trastornos depresivos en adultos mayores, se observa que, en 2012, estos se
presentan principalmente en mujeres (16.8% contra 7.5% en los hombres), acorde
a lo reportado por la OMS de que son ellas quienes de forma general tienen una
carga de la enfermedad 50% mayor que los hombres. Si bien no hay una causa
directa para explicar esta diferencia, se considera que ciertos factores tanto
biológicos como sociales exclusivos en las mujeres, pueden determinarla. En
nuestro país, el Programa Sectorial de Salud 2013-2018 contempla el
fortalecimiento de la atención integral y reinserción social de estos pacientes, así
como el apoyo a modelos de atención no institucionales. Así entonces se debe
recalcar que los estados depresivos en las personas de edad no deben considerarse
como parte del proceso normal de envejecimiento y, por tanto, deben ser
diagnosticados y tratados adecuadamente por los servicios de salud; esto debe
hacerse de forma integral, en conjunto con los familiares o bien, brindar redes de
apoyo social a aquellos adultos mayores que vivan en condiciones de aislamiento.
VIOLENCIA: En la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores se
establecen las obligaciones de la familia y su función social para con los adultos
mayores que residen en el hogar, y prohíbe que “sus integrantes cometan cualquier
acto de discriminación, abuso, explotación, aislamiento, violencia y actos jurídicos
que pongan en riesgo su persona, bienes y derechos”. De acuerdo con la Encuesta
Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2011 (ENDIREH
2011) de las mujeres alguna vez unidas de 60 y más años, 45% declaró haber
sufrido algún tipo de violencia por parte de su pareja o ex pareja (a lo largo de su
vida). Las investigaciones realizadas sobre el tema, han demostrado que las
mujeres de cualquier edad están expuestas a ser violentadas, pero en el caso de
las que se encuentran en una etapa senil, su situación se hace más vulnerable
debido a la disminución de sus capacidades físicas, por padecer enfermedades
crónicas, tener bajo poder adquisitivo. En este contexto, los datos de la ENDIREH
2011 muestran que 18% de las mujeres unidas o exunidas de 60 años y más
declararon haber padecido agresiones por parte de otros familiares distintos a su
pareja o ex pareja, en estos casos los principales agresores resultan ser los hijos
(43.3%) e hijas (37.3 por ciento).

DISCAPACIDAD: El envejecimiento trae en los individuos y en especial conforme


avanza la edad, la presencia y manifestación de deterioro físico y enfermedades
crónico degenerativas, mismas, que ocasionan en las personas de 60 años y más,
dificultades para desarrollar actividades de la vida diaria de manera independiente.
En México según datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los
Hogares 2012 (ENIGH 2012), del total de personas con discapacidad, 51.4% tiene
60 años o más. Este grupo de población corre el riesgo de ser vulnerable cuando
son personas en edad avanzada y con discapacidad de ser discriminados en
cualquier ámbito y ver disminuido el pleno ejercicio de sus derechos individuales.
Las necesidades económicas o materiales y los recursos para satisfacerlas varían
de acuerdo a la etapa de vida en la cual se encuentran los individuos; esto se ve
reflejado en el dinero destinado a ciertas actividades cotidianas. Dentro de este
contexto, del total del gasto corriente monetario trimestral en los hogares en los que
hay presencia de adultos mayores con discapacidad, se destina una mayor
proporción del gasto en cuidados de la salud, que en los hogares con adultos
mayores sin esta condición (4.7% y 3.4%, respectivamente)

El envejecimiento de la población puede considerarse un éxito de las políticas


de salud pública y el desarrollo socioeconómico, pero también constituye un
reto para la sociedad, que debe adaptarse a ello para mejorar al máximo la salud
y la capacidad funcional de las personas mayores, así como su participación social
y su seguridad (OMS, 2014).

El INAPAM es la institución del Gobierno Federal rectora de la política nacional a


favor de las personas adultas mayores. Su labor consiste en procurar el desarrollo
humano integral de las personas adultas mayores, incluyendo la reducción de las
inequidades de género. Entre las acciones que realiza destacan:

 Promover los derechos de las personas adultas mayores, con el propósito de


garantizar su calidad de vida en materia de salud, alimentación, empleo,
vivienda, bienestar emocional y seguridad social.
 Afiliar y entregar credenciales para las personas adultas mayores, que les
permitan contar con descuentos en servicios de salud, alimentación,
transporte, vestido, hogar, recreación y cultura.
 Elaborar convenios de colaboración con empresas e instituciones públicas y
privadas a fin de mantener e incrementar los beneficios a las personas
afiliadas.
 Crear modelos de atención gerontológica, así como capacitar personal y
supervisar la aplicación de los mismos en centros de atención para personas
adultas mayores como casas hogar, albergues y residencias de día.
 Fomentar investigaciones y publicaciones gerontológicas.

(INAPAM, 2015)

(INEGI, 2014)
CONCLUSIÓN

A medida que nos hacemos viejos, nos volvemos vulnerables a los ataques, a las
discriminaciones e inclusive a la violencia y sin duda esto de alguna forma nos
afectaría en un futuro, de alguna manera u otra llegaríamos a sentirnos como un
estorbo. Los adultos mayores sufren frecuentemente de lo ya mencionado. Y como
resultado de la discriminación múltiple, se colocan en una situación de desigualdad
sustantiva respecto al ejercicio de los derechos humanos generalmente reconocidos
y se hacen vulnerables en relación con otros grupos, por tanto son sujetos de
violaciones específicas de sus derechos. Por lo tanto Organizaciones de la nación
e internacional, ya han creado normas que se deben seguir para el respeto de sus
derechos, nadie los puede pisotear o recriminar. Si alguien lo hace con toda
confianza ira a prisión o será sancionado por violar los derechos humanos. Bien lo
habíamos mencionado en la introducción todos nacemos con derechos y es
importante respetarlos, nuestra integridad como personas vale mucho, la integridad
de los ancianos también, no es justo y no es merecedor que pequeños grupos o
personas le plazca discriminar a ancianos, ya existen leyes que los protegen así
que sería necesario pensarlo dos veces antes de actuar contra ellos. Recordemos
que la realidad es esta, los derechos se han creado para generar una convivencia
entre los ciudadanos y vivir en armonía. El espacio que se merecen los ancianos en
la sociedad es justo, tengamos en cuenta que todos somos iguales, la edad no es
factor para negligencias. Al fin y al cabo, las personas mayores también son nuestro
futuro. Nuestro deber como ciudadanos es brindarles apoyo y mostrar empatía con
ellos, ayudarlos para vivir dentro de una sociedad donde prevalezca la paz.
BIBLIOGRAFÍA

Derechos humanos en personas de la tercersa . (s.f.).

Esther Gasca Mata, C. F. (2012). Derechos humanos en personas de la tercera


edad desde una perspectiva de genero. México: Coordinación de Acervos
Digitales. Dirección General de Cómputo y de Tecnologias de Informacion y
Comunicacion UNAM.

INAPAM. (2015). Situación de las personas adultas mayores en Mèxico. Mèxico:


Instituto Nacional de las Mujeres.

INEGI. (2014). “ESTADÍSTICAS A PROPÓSITO DEL DIA INTERNACIONAL DE


LAS PERSONAS DE EDAD (1 DE OCTUBRE). Aguascalientes, Mèxico.:
INEGI.

López, F. (2013). LOS DERECHOS HUMANOS DE LAS PERSONAS ADULTAS


MAYORES. México, D. F.: Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Peláez M, F. L. (2001). Salud Pública y los Derechos Humanos de los Adultos


Mayores. . Chile: Acta Bioethica.

Reyes, ©. E. (2015). 17º Certamen de Ensayo sobre Derechos Humanos. Los


derechos y la tercera edad. Estado de México: CE/BLB/03/15.

UNIÓN, C. D. (2016). LEY DE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS ADULTAS


MAYORES. C. México: Secretaría de Servicios Parlamentarios.