Vous êtes sur la page 1sur 7

. . .

Revista UNIVERSUM Nº 17 2002 Universidad de Talca

LA HISTORICIDAD EN LA CONSTRUCCIÓN ARGUMENTATIVA


DEL DISCURSO PÚBLICO MAPUCHE1

Mabel García Barrera (*)

Los discursos verbales mapuches han sido fuente de una investigación sistemática
y continua para el equipo de investigación desde hace ya más de dos décadas. En
este proceso, en 1997 se decide abordar, particularmente, aquellos que esta cultura
emite en la situación interétnica e intercultural hacia la sociedad global. De esta última
investigación, los resultados obtenidos en terreno se relacionan con la constitución
de un corpus de 543 discursos emitidos por organizaciones, colectivos y sujetos
mapuches y, desde el punto de vista del estudio teórico sobre las formaciones
discursivas, la investigación ha permitido avanzar hacia la distinción de “un tipo
discursivo” específico, el que se ha definido como “Discurso Público Mapuche”
(Carrasco,H:2000).
Se entiende así, el discurso público mapuche como un sistema complejo,
organizado por diferentes tipos de discursos que emiten las organizaciones, colectivos
y sujetos mapuches en torno a la reivindicación y valoración étnico-cultural, cuya
actualización en el espacio de la opinión pública nacional se torna relevante porque
éste convoca a la configuración de “un público” específico, promoviendo la creación

(*) Universidad de La Frontera, Temuco-Chile.

1
Este artículo forma parte del Proyecto de Investigación FONDECYT Nº 1000234 “El Discurso Público Mapuche:
significado y funcionalidad”, dirigido por el Dr. Hugo Carrasco, junto a los coinvestigadores Verónica Contreras,
Mabel García, Orietta Geeregat y Jaime Otazo.

91
Mabel García Barrera

de un circuito efectivo de comunicación y deliberación (cf. Aguirre:1998) a partir de


las problemáticas propias del encuentro interétnico e intercultural.
La heterogeneidad de este sistema discursivo ha significado valorar un
recurso de la producción textual de los emisores mapuches, cuya estrategia
comunicativa se resuelve entre el proceso de adopción (Bonfil:1989) que se hace de
los cánones discursivos occidentales (declaración pública, comunicado, carta,
manifiesto, convocatoria, documentos, entre otros. Cfr. Carrasco, H. 2000), y el proceso
de resistencia cultural que se realiza principalmente a través de la posición enunciativa
de defensa de lo propio.
Esta complejidad expresiva nos lleva a considerar el discurso público mapuche
como un “complejo textual” (Carrasco.I.1979), en el cual se distinguen ciertos rasgos
constantes como lo es su carácter intercultural, estar connotado políticamente, poseer
ciertos rasgos de hibridez, y desplegar una construcción argumentativa a partir de
una dialéctica dualista.
El análisis del corpus, además, ha permitido configurar algunas categorías
descriptivas sobre los emisores, destinatarios, tipo de emisor, tipo de destinatario,
tema, fecha, lugar y tipo de discurso; las cuales nos permite señalar que este discurso
privilegia la construcción de un referente asociado con las circunstancias de
enunciación, las que pueden ser objetivadas en el texto como: “rechazo a los
megaproyectos propuestos por el gobierno o empresas nacionales o transnacionales”,
“problemas de tierras”, “oposición a las posturas del gobierno sobre temáticas que
se perciben conflictuales”, “discrepancias con organizaciones indígenas”, entre otras.
Constituyéndose como rasgo fundamental de este discurso una construcción
argumentativa que tiene como núcleo semántico y pragmático la respuesta y la toma
de posición frente a situaciones contingentes que son percibidas como conflictuales,
surge interrogarse sobre un grupo significativo de estos discursos, los que
manteniendo las características antes señaladas para el Discurso Público Mapuche,
introducen argumentos asociados a una visión anacrónica de los acontecimientos.
La reflexión que surge sobre esta interrogante, nos lleva a plantear que la
anacronía en este tipo de discursos se explica como una necesidad emisiva del
enunciador mapuche asociada a dos postulados que se entrecruzan. El primero, se
fundamenta en la reflexión iniciada por Bonfil Batalla (1993) sobre el proceso de
conciencia histórica que llevan a cabo actualmente los pueblos originarios de América,
proceso necesario que se formula para explicar el presente y fundamentar su futuro,
y que se intenta plasmar a través de textos que dan cuenta de la nueva historia india.
Surge así, un discurso “restaurador” de una edad de oro, donde se postula “una
sociedad ideal para el futuro en la que se realizarán las utopías germinales de la
historia precolonial”. Desde este punto de vista la función que cumplen el saber y la
conciencia histórica de los pueblos originarios tiene que ver con el mantenimiento y
el reforzamiento de la identidad étnica.
En relación a este postulado, la utilización de un recurso como la anacronía en el

92
La historicidad en la construcción argumentativa del discurso público mapuche

discurso público mapuche nos pone frente a un discurso que actúa como medio de
expresión para validar esta conciencia histórica, en tanto este procedimiento permite
la visión hacia el pasado donde se organizan y decantan las experiencias históricas
necesarias para la “resistencia cultural”, y en tanto ella actúa también como un recurso
mediador de los procesos de legitimación que los emisores realizan sobre su propia
visión como “pueblo”, la que según Bonfil se reclama como una “categoría social
que ha existido desde un tiempo antiguo, frecuentemente inmemorial y mítico, pero
en todo caso anterior a la colonización y, en consecuencia, al modo de producción
que rige la sociedad presente”.
Se hace presente así en el discurso público mapuche, siguiendo esta propuesta,
la construcción de argumentos relacionados con elementos culturales propios de la
cosmovisión de mundo mapuche y, argumentos relacionados con los acontecimientos
históricos derivados de la relación interétnica e intercultural con la sociedad global;
todos ellos propuestos como argumentos que reafirman la posición enunciativa sobre
el presente de la contingencia.
El segundo postulado, me lleva a plantear que esta visión anacrónica en el
discurso público mapuche, surge de una lógica narrativa asociada a una visión del
tiempo propia del pensamiento mítico mapuche, instaurador de un tiempo
condensador y circular, el que actualiza el enunciador mapuche en el discurso
insertándolo en la lógica expositiva de la construcción argumentativa propia del
discurso público de carácter occidental. Se hace presente así, el concepto de
“historicidad” en su función de repetición de la memoria ancestral, la que se
constituye en el espacio discursivo actualizando el conflicto histórico-político con la
sociedad winka, construyendo un relato del mundo arquetípico, y afectando el
desplazamiento temporal de los argumentos asociados a la contingencia.
Será entonces la noción de “historicidad”, el elemento central de reflexión en
estos discursos, la que se define según Paul Ricoeur (1983), “por el acento puesto
sobre la carga del pasado y, sobre todo, por la capacidad de retomar la extensión
entre la vida y la muerte en operaciones de repetición” en este sentido la repetición,
señala el autor, “significa retomar nuestras potencialidades más adecuadas, tales
como son heredadas de nuestro propio pasado, bajo la forma de un destino personal
y de un destino colectivo.”
Sin embargo, más allá de lo significativa que puede ser la función de la
historicidad en la repetición del pasado, nos interesa destacar la relación que establece
la historicidad respecto del acto discursivo como acto de comunicación, donde la
historicidad es vista por Ricoeur como “la inserción del existente presente en un
transcurso de la historia –la copertenencia a la misma historia del que narra y de los
acontecimientos narrados- la elaboración conjunta y recíproca de la historia del
pasado en una historia de tradiciones, y de un sentido de la existencia presente a
partir del cual un individuo, un grupo, un pueblo, una nación, retoman su historia.”
Desde este punto de vista, el grado de incidencia que tiene un recurso como el

93
Mabel García Barrera

antes descrito en la textualización del Discurso Público Mapuche, puede ser postulado
a varios niveles de su sentido y funcionalidad.
Una primera aproximación, nos plantea una relación inmediata con la posición
enunciativa del emisor mapuche, quien en la actualización de la memoria ancestral
abre el espacio necesario para dar respuesta a sus propias problemáticas identitarias
a través de la reafirmación y resistencia cultural. Por otra parte, el espacio discursivo
opera para convocar la autorreflexión y la consecutiva evaluación de este enunciador
respecto de los actores y acontecimientos que instaura en el mundo evocado; como
así también, opera dando paso a la extensión temporal, donde se conjuga esta
introducción del pasado de la memoria cultural con el presente asociado a la
contingencia, situando una reevaluación de la historia de las relaciones interétnicas
e interculturales a partir de una lógica del desencuentro y el conflicto cultural como
el curso “natural” de los acontecimientos entre las dos culturas, y que se activa de
manera cíclica cada vez que este tipo de discurso deviene como presencia.
Para efecto de ejemplificar la utilización de este recurso se transcriben parte de
estos discursos, de un corpus representativo de 16 Discursos Públicos Mapuches.

“En el día de hoy se cumplen 505 años de la llegada de los conquistadores Españoles a
nuestro Territorio, en esta fecha ha cambiado radicalmente nuestra vida como Pueblos
Indígenas. A partir de esta fecha somos Pueblos oprimidos hasta el día de hoy. Desde
ese momento se desencadenó todas las formas de violencia y violación de nuestros
derechos y libertades fundamentales.
Hace 505 años se hizo presente la opresión política, la negación de nuestros derechos,
la usurpación de nuestras tierras y territorios, se hizo presente la violencia con todas
sus manifestaciones. De la misma manera en muchos de los casos se hizo presente el
genocidio con los Pueblos Indígenas. Todas estas políticas colonialistas y tratos
inhumanos respondían a los intereses expansionistas del naciente capitalismo europeo
liderado por España. Durante este período de la historia Europa buscaba en otro punto
de la tierra hacer posible su enriquecimiento. Para conseguir sus objetivos tuvieron
que aplicar políticas inhumanas y degradantes que avergüenzan la historia de la
humanidad.
Cabe subrayar que las políticas de expansión, de ocupación territorial de lo ajeno y
negación de nuestros derechos más elementales no ha terminado. No son hechos que
ocurrieron en el pasado. Al contrario, muchos de los métodos se han sofisticado se han
modernizado de todo punto de vista...” (Aukiñ WallMapu Ngulam- Consejo de
Todas Las Tierras. Wallmapuche, 12 de Octubre de 1997)

“...La fecha que nuestras comunidades han decidido luchar por la reivindicación de
sus territorios la hemos querido relacionar con el LEVANTAMIENTO GENERAL
MAPUCHE CONTRA EL INVASOR que se inició el 5 de noviembre de 1881, por
ello es que nos sentimos convocados a seguir la senda de LEFXARU y KVLAPAN, los

94
La historicidad en la construcción argumentativa del discurso público mapuche

espíritus de nuestros antepasados, nuestra Madre Tierra, todas la fuerzas y los espíritus
de la naturaleza nos convocan a seguir luchando por nuestra dignidad...” (Declaración
Pública. Asociación Comunal Ñancucheu. Lumako, 06 de Noviembre de 1998)

“1) XENG-XENG, es un territorio mapuche histórico de unas 300 hectáreas, donde


nuestros antepasados llegaron a establecerse proveniente de la guerra de Arauco. Allí
realizaban sus ceremonias sagradas como NGILLAIMAWUN, WEUPIN, además es
una montaña que sobresale por su altura y belleza ante todas las comunidades indígenas
que la rodean, en ella se guardan ricas historias y creencias de los mapuches del sector,
como la montaña sagrada que les brinda el agua, la vida y el remedio que curan sus
males y dolencias.
2) Entre los LONGKOS (Líderes) que llegaron al lugar originalmente se recuerda a
CALFUCURA, CAÑUIÑIR Y LOPE, de los cuales nosotros somos sus auténticos
herederos, ellos diseñaron un sistema de vida caracterizada por vivir en comunidad,
siendo la tierra su patrimonio común, como el agua y el viento; las montañas sagradas
eran tratadas como tales ya que eran parte de su medio...” (Carta Abierta a la Opinión
Pública Mundial. Coordinadora de Comunidades Mapuche Xeng-Xeng. 19-12-1997)

La lectura de este corpus, nos señala que el sentido cíclico de los acontecimientos
entre las dos culturas surge a partir de la reiteración de la memoria en el presente,
constituyéndose éste en uno de los rasgos más importantes que aporta este recurso
a la construcción discursiva del discurso público mapuche, tanto como expresión
explícita en éstos como categoría cultural subyacente en otros, haciendo presente la
paradoja comunicativa del emisor y su discurso que propone a la opinión pública
hacer cumplir la función básica de la persuasión, y por otra parte clausura desde el
inicio el recorrido semántico-pragmático del acto comunicativo a través de una lógica
del no entendimiento.
Este carácter cíclico de la historia frente a la concepción “rectilínea” occidental,
señala Bonfil Batalla, tiene que ver con el sentido del devenir histórico, el cual no
debe ser entendido como una historia circular que vuelve una y otra vez al mismo
punto de partida, sino una sucesión de ciclos que se cumplen en etapas ascendentes.
Agrega este autor, percepción de la historia que desempeña “un papel ideológico
muy importante en los movimientos de liberación”.
Por otra parte, en esta lógica de los acontecimientos, la introducción de una
construcción dialéctica dualista del mundo, expresada en la posición reivindicativa
y de resistencia cultural que el enunciador de estos discursos actualiza a través de
proponer acciones y acontecimientos de su pasado cultural en directa relación con
los actores que las ejecutan, se relaciona con la evaluación y la asignación de roles
que se realiza de unos y otros. Así se “expresa/ enfatiza información negativa”(Van
Dijk:1998) sobre quienes son “ellos” (invasor, colonialista, conquistador, usurpador,
genocida, opresor) y “expresa/enfatiza información positiva” sobre “nosotros” (los

95
Mabel García Barrera

mapuches, pueblos indígenas, oprimidos, violentados) (García, 2000).


Surgen de esta visión dualista, por una parte, los argumentos asociados a las
situaciones de violentación histórica (505 años de dominación, levantamiento general
mapuche contra el invasor, la guerra de Arauco), y argumentos asociados a la
reafirmación identitaria (a través de la actualización de los elementos culturales
propios, como la noción de “territorio”, “Madre Tierra”, Lefxaru y Kvlapan, las
ceremonias sagradas Ngillaimawun, Weupin) los que se construyen a partir del
conocimiento fundamentado en el saber cultural, enunciado como verdad,
conocimiento en el cual subyace un modelo de contexto de las relaciones interétnicas
e interculturales con la sociedad global; y por otra parte, surge la construcción de
una imagen, antagónica, de cada uno de los colectivos culturales, donde se fortalece
lo positivo para los despojados (el pueblo mapuche) y lo negativo para los
despojadores (la Corona Española, Europeos y el Estado Nación-Chileno),
argumentos que se orientan de este modo a un discurso de desligitimación de las
acciones del adversario y una desconstrucción de la imagen pública de éste.
Por otra parte, la enunciación integra una conciencia de la medida del tiempo a
través de expresiones específicas que “señalan el carácter fechable y público del
tiempo de la preocupación del enunciador”.
Esta lectura del pasado que convoca el emisor en el Discurso Público Mapuche
es la que le permite reelaborar el sentido de la historia colectiva al asociar los
acontecimientos guardados en la memoria ancestral con el presente de la enunciación,
dirigir la posición enunciativa hacia la resistencia cultural y reafirmar su sentido de
pertenencia a la cultura ancestral.
Esta repetición narrativa, según Ricoeur, hace leer “el desenlace en el comienzo
y el comienzo en el desenlace, aprendemos también a leer el tiempo al revés, como
la recapitulación de las condiciones iniciales de un curso de acción en sus
consecuencias terminales. De esta manera, la intriga2 no establece solamente la acción
humana “en” el tiempo, (...) sino también en la memoria. Y la memoria, a su vez,
repite el curso de los acontecimientos según un orden que es la contrapartida del
despliegue del tiempo entre un comienzo y un fin.”
Así, esta relación entre la historicidad y la temporalidad en la construcción
argumentativa provoca la clausura del sentido del tiempo en el Discurso Público
Mapuche, donde se construye y actualiza el arquetipo de la lucha histórica,
generándose “la repetición (que) es repetición de sí mismo como destino” en el que
prima la noción de un phatos cultural en el devenir de las acciones tendientes al
encuentro entre las dos culturas.
Surgen así, otras funciones de los argumentos asociados a la visión anacrónica,
como es por ejemplo, apoyar a la contextualización que se hace del tema originado

2
Cfr. Riceur, Paul. “La intriga es la que proporciona su marca histórica a la noción de acontecimiento”.

96
La historicidad en la construcción argumentativa del discurso público mapuche

en la contingencia, enfatizar la información sobre los elementos culturales propios


y, crear un trayecto lector vinculado a una orientación comunicativa cuya finalidad
está en validar la imagen de un colectivo con un ethos cultural.
Las consideraciones finales sobre esta relectura del pasado convocada al presente
de la enunciación en el discurso público mapuche, nos pone en evidencia que el
interés por fundamentar la posición enunciativa en este tipo de argumentos enfatizan
una tendencia a desmitificar la historia oficial y a validar los acontecimientos desde
el punto de vista de quienes han sido la contraparte de ésta; situación que también
puede ser observada en textos como las Editoriales Mapuches, textos poéticos, y en
discursos no verbales como los graffittis y murales que produce esta cultura, todos
ellos propuestos como instancias de comunicación intercultural.

BIBLIOGRAFÍA CITADA

Aguirre, Marcos, “Espacio público, política y democracia” en Revista de la Academia


Nº 3, Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Santiago-Chile, Otoño,
1998.

Bonfil Batalla, Guillermo, “La Teoría del Control Cultural en el estudio de los procesos
étnicos” en Papeles de la Casa Chata Año 2, Nº 3, México,1989.

Bonfil Batalla, Guillermo et al., “Historias que no son todavía historia” en Historia
¿para qué?, Siglo veintiuno editores, México, 1993.

Carrasco, Hugo, “Los tipos discursivos del Discurso Público Mapuche” en Lengua y
Literatura Nº 9, Universidad de La Frontera. Temuco-Chile, 2000.

García, Mabel, “La Autorrepresentación del Emisor Textual en el Discurso Público


Mapuche” en Lengua y Literatura Mapuche, Nº 9, Universidad de La Frontera.
Temuco-Chile, 2000

Carrasco, Iván, “Dos discursos complementarios: las dedicatorias y las notas” en


Estudios Filológicos Nº14, Universidad Austral de Chile, Valdivia, 1979.

Ricoeur, Paul, Texto, testimonio y narración, Editorial Andrés Bello, 1983.

Van Dijk, Teum, Ideología. Una aproximación multidisciplinaria, Editorial Gedisa,


1998.

97