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PRIMERO SENTENCIO, LUEGO INVESTIGO: UN AÑO DE

FALSOS POSITIVOS MEDIÁTICOS EN ECUADOR


Virgilio Hernández Enríquez

En Ecuador, “El Gobierno de Todos” ha instaurado el método de los “Falsos


Positivos Mediáticos”, una estrategia a través de la cual se difunde, con
espectacularidad y en actos oficiales, afirmaciones sobre supuestas
“irregularidades” con el único propósito de que estas “denuncias” sean
amplificadas de forma inmediata por los medios de comunicación sin
importarles ni a los “denunciantes” ni a quienes se hacen eco de la veracidad de
sus afirmaciones.

El objetivo: desacreditar las obras del anterior Gobierno y ocultar la limitada


gestión actual, utilizando como argumento la lucha contra la corrupción.

Esta vez la fecha y escenario elegido fue el Informe a la Nación, que por
mandato constitucional, le correspondió realizar al Presidente de la República
Lenín Moreno el 24 de mayo. Durante su discurso lleno de datos imprecisos, en
el que incluso confundió una cita del escritor George Bernard Shaw con Mark
Twain, aprovechó una vez más para realizar acusaciones, esta vez dijo: “Desde
hace un año, estamos descubriendo, todos los días -con asombro y desilusión-
que la mesa estaba vacía. “Se lo llevaron todo y hago esfuerzo para pensar que
no lo hicieron a propósito” 1. ¿Cómo puede un mandatario afirmar que se lo
llevaron todo y no haber realizado las acciones legales pertinentes? Además, si
esta convencido de su afirmación ¿cómo entender que no lo hicieron a
propósito?. Lamentablemente, no es un nuevo exabrupto, de los tantos que
comete, (como el desatino con su madre política) sino una pieza más en su
tragicómica historieta de sembrar odio contra los “correístas” y la fuerza de la
Revolución Ciudadana que le llevo al poder pero que ahora le resulta incómoda
a la hora de los pactos y repartos con los grupos de poder fáctico con los que
gobierna.

Es importante destacar, como lo he señalado en varias ocasiones, que la


corrupción tiene que ser combatida porque deteriora la democracia y erosiona
cualquier proyecto de sociedad. Quien comete actos de corrupción se coloca por
encima del resto de los ciudadanos y de la Ley, vulnerando el principio de
igualdad que es lo que caracteriza al Estado Constitucional; más aún si se trata
de un proyecto revolucionario pues lo aniquila porque, como dice Álvaro
García Linera, pulveriza su fuerza y autoridad moral.

1
Este contenido fue obtenido de Diario EL COMERCIO en la siguiente
dirección: http://www.elcomercio.com/actualidad/leninmoreno-cifras-corrupcion-ecuador-
informe.html. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la
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No hay duda que debemos ser implacables en la lucha contra la corrupción,
determinar responsabilidades y sancionar a los culpables sin dilaciones.
Garantizar que se haga justicia y que la sociedad sea reparada. Pero, para ello –
precisamente - es necesario que el Estado garantice el apego al debido proceso y
se respeten principios básicos como el de presunción de inocencia, garantizado
en la Constitución para todos los ecuatorianos. De lo contrario, esta lucha puede
ser utilizada para venganzas, que lo único que logran es manipular procesos
legales viciados y ocasionar terribles actos de injusticia.

Por ello, resulta increíble la falta de coherencia de algunos dirigentes políticos,


analistas, jurisconsultos y periodistas, que decían abanderar la lucha por la
“seguridad jurídica” y la vigencia del Estado de Derecho, y que ahora no les
molesta atentar contra esos mismos principios, siempre y cuando se trate de un
exfuncionario del anterior gobierno, en cuyo caso, no solo se pasa por alto todas
las arbitrariedades que se cometen, sino que participan gustosos en la difusión
de “falsos positivos mediáticos”, difundiendo hechos como verdaderos aunque
aún no se haya investigado y peor establecido responsabilidades.

La columna vertebral de la estrategia de “Falsos Positivos Mediáticos”


constituyen las grandes empresas comunicacionales, como dice Luis Felipe
Miguel 2, para el caso del Ex Presidente Lula, en Brasil: “La cobertura de los
medios de comunicación merecería un estudio aparte. Cualquier rumor contra
el ex Presidente, por más desproporcionado que fuese, ganaba titulares y
coberturas por días. Se operaba una triangulación. En primer lugar se “filtraba”
una información contraria al ex Presidente. A continuación, todos los medios de
comunicación elevaban el asunto a la posición de tema principal. A veces era a
la inversa: un periódico, una revista o una emisora de televisión anunciaba un
rumor, y luego los órganos oficiales daban respaldo a la información,
anunciando una investigación. Por fin intervenía la tercera punta del triángulo:
los sitios web dedicados a fake news, dirigidos a la militancia de la derecha,
preparaban versiones más sencillas y agresivas de las noticias, apuntalándose
en la credibilidad del “periodismo serio”. La similitud de lo descrito con lo que
sucede en Ecuador hace ver que no son simples casualidades sino parte de una
estrategias de los sectores de la derecha contra el progresismo, de la misma
manera que opera el lawfare contra los líderes y gobiernos de izquierda. No se
persigue solo a los líderes de dichos gobiernos sino sobre todo a las políticas
que implementaron.

Lastimosamente, hemos sido testigos, en este primer año de gobierno como en


reiteradas ocasiones el propio Presidente de la República, ministros y otras altas
autoridades incluso realizan afirmaciones, provocan el escarnio público y solo
al final se acuerdan que previamente se debe investigar. Parecería que la
estrategia es presentar denuncia tras denuncia sin formalizar acusación alguna
para impedir un adecuado seguimiento y generar esa sensación de que todo lo

2JINKINGS, Ivana, Lula La verdad vencerá: el pueblo sabe por qué me condenan, Octubre-CLACSO,
Buenos Aires, 2018, p. 23 prefacio de Luis Felipe Miguel
realizado en la década pasada estuvo mal y de esa manera cuestionar lo que no
pueden ocultar: las grandes transformaciones que Ecuador experimentó en la
década de gobierno del expresidente Rafael Correa, sombra con la cual siguen
luchando un año después de iniciado el mandato.

En ese contexto, ¿qué oportunidad tienen de defenderse los exfuncionarios si el


Presidente de la República afirma que se lo llevaron todo? Vivimos un
momento donde primero se sentencia públicamente, se acusa, y luego se
advierte que se pedirá a las autoridades respectivas que investiguen, cuando ya
se ha construido un ambiente de hostilidad social y lo que es peor se ejerce
presión política y mediática sobre los operadores de justicia encargados de la
investigación.

¿Qué ha pasado con la investigación de la fiscalía respecto de la afirmación que


realizó el Presidente Moreno de que es vigilado y espiado desde Bélgica?, ¿Qué
sentido pueden tener las acciones de fiscalía si ya se “sentenció” que el
sobreprecio de las obras de la Refinería del Pacífico es de mil millones? o ¿Qué
se puede esperar del análisis de contraloría sobre la deuda si el análisis no parte
del cumplimiento de las leyes sino de su valoración respecto al contenido de las
mismas?

El Presidente de la República volvió a repetir en el Informe a la Nación que


encontraron 640 obras del anterior gobierno con problemas, sin especificar que
el 65% de las mismas estaban terminadas, que la principal dificultad fue la falta
de financiamiento y sólo el 4% presentaban fallas técnicas. Dijo que
encontraron “muchos centros de salud que estaban descuidados y maltrechos, a
pesar que su actual Ministra Verónica Espinosa es la misma del último tramo
del anterior gobierno, pero nadie interroga por datos precisos, de la misma
forma que todos asumen sin cuestionar que se entregaron 20000 viviendas sin
preguntar ¿dónde se hicieron, cuáles son sus beneficiarios o cómo se
financiaron?

Con generalizaciones y afirmaciones sin fundamento, ya no importa la verdad


sino condicionar a las autoridades encargadas de la investigación y
desprestigiar la gestión de la década pasada, para “enterrar” la sombra, del
anterior gobierno, intenta ser un gobierno de transición para desmontar la
Revolución Ciudadana y allanar el camino para el retorno de social cristianos,
que son el sostén institucional del actual gobierno, o de otra fuerza
“restauradora”.

La sociedad debe estar consciente que la verdad fue sacrificada, por esa razón,
los grandes medios y los gurús cercanos al Gobierno pueden anticiparla aunque
no se haya investigado ni establecido el debido proceso, peor aún respetado las
solemnidades procesales. Lo que importa es la sentencia y la condena social
aunque con ello se sacrifiquen los derechos y garantías que la Constitución nos
otorga a cada uno de nosotros.