Vous êtes sur la page 1sur 2

Habiendo leído los textos de la clase, teniendo en cuenta los principios que se mencionan en el

texto de Dubet y también los aportes de mis compañeros, creo que hay un problema más
profundo que no estamos viendo –no solo yo sino todos los docentes, y que a veces no lo
manifestamos-, y quizás a través de él estamos cometiendo la mayor injusticia de todas.

A ver, paso a explicarme:

El sistema educativo actual contempla hoy que la educación es un derecho que deben tener todos
los niños y jóvenes, y de hecho, la ley 26.206 convirtió al nivel secundario en obligatorio, lo que me
parece fantástico. Lo que hizo esta ley es ofrecer lo mismo que ofrecía antes a algunos (igualdad
de oportunidades), a todos; es decir, la secundaria que antes era para una elite, ahora es para
todos. Esto también está bueno, pero hay que tener en cuenta que.

a) Los chicos que antes no iban a la escuela y ahora van –hablo de la secundaria-, no tienen
las mismas competencias adquiridas que aquellos que no tuvieron trayectorias
interrumpidas en su formación o que dispusieron de otras posibilidades, por lo cual la
presencia de la escuela genera cierta violencia hacia la misma –lo que Dubet llama “la
suerte de los vencidos”-;
b) El sistema educativo se ofreció a todos sin cambios, no se “aggiornó” para la gente que
estaba “afuera”, y hoy se los evalúa IGUAL QUE AQUELLOS QUE ESTUVIERON SIEMPRE EN
EL SISTEMA. O sea, debo evaluar a todos los que están en el sistema educativo, pero NO
DE LA MISMA MANERA, al menos durante un tiempo. No todos comenzaron la “carrera
educativa” (similitud con una competencia de autos o de bicicletas), y no todos tienen las
mismas herramientas para trabajar. Es más, en algunos casos, como se menciona en uno
de los textos elegidos por los compañeros, se menciona que se enviaron actividades a los
directores y profesores de las escuelas y se trabajó en ellas. Es decir, mientras unos están
aprendiendo, los otros están perfeccionando lo ya visto. (¿esto no es una injusticia?)
c) No se tiene en cuenta que esta escuela secundaria que hoy está para todos, debe todavía
–y le está costando- insertarse en una zona donde la cultura y los derechos no existían, y
lleva a que los resultados no sean tan buenos; esto va a llevar bastante tiempo, al menos
una “generación educativa” (o sea seis años, por lo menos, porque se deben amoldar a la
escuela aquellos que nunca estuvieron en ella o que abandonaron y recién retoman.
d) A esto se debe sumar que los profesores no se adaptan a todas las zonas y escuelas por
igual, ni su grado de pertenencia es igual en todas, ni que los chicos necesitan de sus
conocimientos; y ni que hablar que muchos no están totalmente preparados para todos
los tipos de retos y desafíos que hoy significa enseñar. Muchos provienen de una matriz
dura e inflexible que sirve en algunos entornos y que al aplicarlas en otros no tiene el
mismo resultado.

A todo esto:

a) ¿hay déficit en el aprendizaje de los alumnos? Creo que si.


¿Por qué? Porque creo que no tuvieron oportunidades de aprender a su manera, no se los
motivó, su familia no acompañó, tuvo que contribuir a la economía familiar
¿puede mejorar? Estoy convencido que sí
¿qué necesita? Mostrarle un mundo distinto, ir evaluando de a poco y de diversas
maneras (no puedo pedirle el mismo examen a todos, porque no todos tienen el mismo
nivel. Sería como pedirle a un elefante, un perro y a un pez, que suban a un árbol de la
misma manera que subió el monito).

Si se deciden tomar evaluaciones generales a todos los alumnos, deben tenerse en cuenta
el tiempo en que la escuela estuvo presente para ellos, y ver con que contaron, y ahí
podemos hablar de distintas formas de evaluar y de distintos criterios que se deban
imponer.
Todos deben tener competencias minimas, pero no todos leen de igual manera, no todos
operan lógicamente de igual forma, no todos tienen la suficiente desenvoltura para
manejar distintas situaciones.

Me parece que no se consideran ciertos aspectos que se provocaron con la igualdad de


oportunidades: se espera mejoras en los resultados, aplicando la misma evaluación, cuando en
realidad lo que hay que evaluar es si el sistema está funcionando en estas personas que
obtuvieron su derecho a la educación y mejorar sus aprendizajes, al mismo tiempo que los
docentes deben perfeccionarse en esta tarea. Hay más trabajo, pero también hay mayor
responsabilidad para el docente, y mas derechos y obligaciones para los alumnos, y estos a veces
no lo comprenden asi, y se muestran violentos con los docentes y la escuela. Lamentablemente
esto es así, pero se puede ir mejorando…

Me quedo con el ultimo párrafo de Dubet: “Los investigadores son quienes pueden o deberían
combinar todos los principios de justicia en sus trabajos, para acrecentar su propia reflexividad
sobre los criterios normativos que guían sus trabajos de investigación. Esta forma de lucidez nos
permitiría comprender que la justicia es un efecto de combinación, y que ella ya no puede ser la
aplicación unívoca de un solo criterio para todas las ilusiones y todas las demagogias.”

Mirado asi, los resultados no deberían ser un problema, sino un punto de partida para ver como
mejorar aún más los aprendizajes, y recién después de un tiempo, poder evaluar a todos por igual,
y con el mismo examen.