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CUADERNOS DEDrogas

MEDICINA FORENSE
en pelo: • AÑO y4limitaciones.II
sus alcances – Nº 1 (29-34)29

ACERCA DEL APARTADO PSICOLÓGICO DE LA


INIMPUTABILIDAD

¡Amor!...Las afecciones de Hamlet no van por ese camino; Leonardo Ghioldi*


Ni en lo que ha hablado, a pesar de su falta de ilación,
hay nada que parezca locura. Algo anida en su alma que
está incubando su melancolía, y recelo que al romperse
el cascarón va a surgir algún peligro.
Claudio, Rey de Dinamarca.
Hamlet, príncipe de Dinamarca-Act.III.EscII. William Shakespeare

...Esta es la razón por la que, puesto que hasta el momento cualquiera


ha podido hablar en mi lugar, ya que todo el procedimiento jurídico me
ha prohibido toda aclaración pública, he decidido explicarme .
En principio lo hago para mis amigos y, si es posible para mí :para levantar esta
pesada losa sepulcral que reposa sobre mí...Porque es bajo la losa sepulcral
del no ha lugar, del silencio y de la muerte pública bajo la
que me he visto obligado a sobrevivir...
Estos son los efectos nefastos del no ha lugar y he aquí por qué he decidido
explicarme públicamente...
Louis Althusser escribe El Porvenir es largo luego de ser declarado inimputable del
homicidio de su mujer. Ediciones Destino, 1992. Pág. 43

Este artículo trata sobre el apartado psicológico del artículo 34, a saber compren-
sión de la criminalidad del hecho o dirección de los actos, que rige la inimputabili-
dad en la comisión de un delito. Se presentan 4 conceptos que resultan prejuzga-
torios, erróneos, frecuentes y que dificultan el abordaje de la cuestión. Finalmente
concluye que resulta criterioso imponer un análisis específico y exclusivo, en su
singularidad a cada evaluación de los aspectos tratados para llegar en forma rigu-
rosa a establecer la falta de comprensión o dirección de los actos cometidos.

Q
uienes encuentran su voca- prescindible consultar, a pesar de
ción en el servicio de la Jus- la cual, o justamente por ella, la
ticia pueden hallar profun- discusión continúa y existe una
damente perturbadora la cuestión demanda apreciable de elementos
del fundamento con el cual se ha objetivos que den una normativiza-
dispuesto la inimputabilidad. En la ción científica a aquellos aspectos
investigación que se realiza a par- de la función psíquica que podrían
tir de la comisión de un delito siem- concluir en una suspensión de la
pre resulta complejo y controverti- condena por inimputabilidad.
do establecer la capacidad de com-
prensión o el control del acto ilíci- Cabe señalar que -eventualmente-
to -apartado del Art. 34 del Código personas que han cometido robos,
Penal descripto como psicológi- homicidios o violaciones no serían
co(1)-. Esta problemática ha gene- considerados responsables de los *Médico Forense de la Justicia Nacio-
rado una bibliografía extensa, pres- mismos y su condena devendría en nal.
tigiosa y rigurosa que resulta im- un tratamiento psiquiátrico tal leonardoghioldi@hotmail.com.ar
30 Leonarde Ghioldi

como una internación en sala psi- les. Hay un generalizado concepto


copatológica general. También se- de que existirían en el interior del
ría probable que tales personas hombre instintos criminales que se
fueran dadas de alta con mayor o encontrarían controlados por fuer-
menor prontitud pero en todo caso zas morales intrapsíquicas sin las
según los criteriosamente expedi- cuales todos devendríamos en un
tos plazos de internación en Salud ser pleno de crueldad animal (3).
Mental. Incluso en algunos casos Según tal conceptualización el
como en la impulsividad a expen- hombre librado a su arbitrio sería
sas de abuso de sustancias psico- esclavo de conductas delictivas,
activas o en los denominados epi- fantasías disociales o actitudes sin
sodios psicóticos breves sobre control. Este prejuicio suele estar
Trastornos de la Personalidad, los extraordinariamente extendido en
criterios de internación podrían ser la sociedad y no circunscripto a los
yugulados en horas y en breve pla- aspectos que en este artículo se
zo el sujeto continuaría, libre, con estudian. En relación a esta idea -
su vida habitual. preponderantemente imaginaria-
se puede señalar que la instancia
Justamente aquí surge el interro- psíquica de la ley -léase Superyo-
gante acerca de si la inimputabili- se origina en los primeros estadíos
dad es un mero paréntesis puesto de formación de la personalidad
sobre el delito luego de lo cual la con una incipiente y estricta discri-
vida sigue en su cotidianeidad, sin minación de lo bueno y lo malo
huellas de lo acaecido. Acaso tal desde su primer inicio (4).
falta de registro psíquico del impu-
tado obliga a preguntar: ¿resultó No corresponde a la realidad del
justo el resultado, para la sociedad, sujeto atribuirle descontrol o ena-
la víctima y el imputado? ¿está jenación intrínseca alguna: la ins-
descartada la hipótesis de que la tancia psíquica de la ley es consti-
inimputabilidad no solamente no tutiva del hombre, se incorpora en
ha aportado justicia sino que ha- forma temprana y todo acto que
bría podido establecer una compli- realiza lo hace en relación a ella.
cidad de impunidad con el delin- En todo caso, el delito podría pen-
cuente? Preguntas absolutamente sarse como una puesta en escena
controvertidas -¿subversivas?- que de una realidad inconsciente en la
justifican retomar una discusión cual el sujeto pone a la Ley en obli-
centenaria y para lo cual debiéra- gación de contestarle cuál es su
mos despejar el terreno teórico de lugar en esa instancia de autori-
cuatro de los preconceptos más dad. La ruptura de la norma podría
comunes, que a juicio del autor, ejemplificarse como el sujeto que
deforman la lente con la cual se se pone en contradicción a la Ley
analiza este aspecto de la Ley. porque quiere plasmar en acto su
propia y autoatribuída potestad de
Se podría buscar la contestación que legislador, de ley: impone una ley
Louis Althuser intentó hallar en rela- propia a otro y se ubica por enci-
ción a sí mismo para hacer resonar ma de las leyes que gobiernan a
el eco de tal duda y cuya cita se rea- los hombres.
liza al inicio de este artículo (2).
En este primer concepto lo ilícito
es un rasgo de omnipotencia que
1-. Los hombres sin un adecuado halla su fuente en el narcisismo (5),
autocontrol moral serían antisocia- entendiendo por tal a aquella eta-
Acerca del apartado psicológico de la inimputabilidad 31

pa infantil en la cual la identidad No siempre es posible comprender


del sujeto se construye a partir del cabalmente la causalidad psicoló-
reconocimiento del otro. Esto pue- gica que generó el delito y, sin
de ejemplificarse como: ...el otro embargo, resultará evidente que el
sometido a la ley que yo le impongo sujeto no ha podido entender lo
me reconoce como amo... (6), tal disvalioso de su conducta o aún
como en la dialéctica del amo y el haciéndolo no consiguió controlar-
esclavo hegeliana en la cual el amo se. En esta eventualidad la inim-
ignora su condición hasta que el putabilidad estaría rigurosamente
esclavo lo designa como tal. fundamentada pero podría resultar
lamentable no haber aprehendido
En este caso el suplemento del la causalidad psicológica que dio
abuso de sustancias funcionaría lugar al delito y aportar al Magis-
como disparador o potenciador del trado una visión más completa de
descontrol; no obstante y según lo lo sucedido.
que hemos dicho podría haber una
impulsividad incoercible -y en tal 2-.Los precondicionantes sociales
caso una incapacidad de dirigir sus del sujeto le impiden su compren-
actos- pero aún así no podríamos sión. Asimismo debe rechazarse la
hablar de descontrol absoluto en generalización en cuanto a la de-
el sentido de un sujeto sometido a terminación del sujeto por sus con-
una fuerza irresistible que lo obli- diciones sociales y económicas -
garía a actuar de modo ajeno y problemática familiar, educacional
desconocido transformándolo en entre otras- que producirían un
otra persona. El hecho está inscrip- efecto de conmiseración que impli-
to en la constelación psíquica que caría la subestimación del otro y
conforma la personalidad del suje- que podría generar una interpreta-
to: el acto criminal pone en eviden- ción errónea del enfrentamiento
cia al sujeto incluso más de lo que con el lugar padre que la Ley y el
él mismo se evidencia y constituye Juez encarnan, confrontación ésta
en su vida habitual. El delito habla que no es menor en aquellos que
por él y dice lo que no ha podido han padecido significativas caren-
poner en palabras acerca de sí cias en su vida. La pista del hecho
mismo y su deseo (en la estructu- ilícito deberá buscarse en el trián-
ra neurótica y psicótica) y lo que gulo dado por el lugar padre, la ley
aún habiendo dicho igualmente rea- y el deseo inconsciente del suje-
liza (en la estructura perversa). to.

El desafío es armar el rompecabe- La falta de registro del delito que


zas en el cual este acto responda en este caso supone la inimputa-
al dibujo de su carácter y una expli- bilidad no puede sino agravar el
cación posible del por qué, sin dis- padecimiento de esta persona a
minuir por esto la importancia de quien se le priva de la simboliza-
conceptos psiquiátricos tal como el ción de sus actos a posteriori. Esto
del estado de necesidad (7) que la podría leerse como que se enfren-
persona con consumo crónico pa- tó con la Ley para conocer quién
dece en relación a la sustancia psi- es y no contestar esta pregunta
coactiva. Tal dependencia genera puede relanzarla para que la inda-
una poderosa sensación de incom- gue con mayor amplificación aún.
pletud que lo condiciona y que es Aún cuando el transgresor pueda
necesario tener en cuenta en el vivir su inimputabilidad como un
diagnóstico de incapacidad. rédito y lo entienda como una au-
32 Leonarde Ghioldi

torización judicial a la transgresión, un orden delirante y, por lo tanto,


sentirá las consecuencias del no dañe a terceros y en este caso
registro de su acto. Puede decirse sería, efectivamente, no imputable
que quien delinque busca un diá- de los hechos realizados.
logo con la Ley que lo signifique
en tanto persona: se busca a sí Pero ni aún en este caso el sujeto
mismo intrincándose con las insti- está enajenado de la Ley, descon-
tuciones de la Ley. En esta situa- trolado o fuera de sí, sino que tam-
ción la ausencia de registro no bién en este caso su acción se ins-
podrá sino aumentar su descon- cribe en un intento de hallar su lu-
cierto. gar frente a ella. El psicótico, como
cualquier otro, buscará su talla en
También es interesante en esta la regla que es la Ley: tampoco en
eventualidad considerar si el aná- este ejemplo corresponde suponer
lisis efectuado no se ha ubicado al sujeto ajeno a ella.
en polos que se definen en su opo-
sición de perdón-castigo o autori- 4-. El perverso padece de una com-
tarismo-sensibilidad. pulsión irrefrenable al mal. Final-
mente resulta insoslayable una
3.- El psicótico está ajeno a la ins- referencia a la perversión -estruc-
cripción de la ley. Es conveniente tura parcialmente cubierta por las
descartar el concepto de que la denominaciones de psicopatía o
psicosis pone al sujeto por com- trastorno antisocial- teniendo en
pleto fuera de sí y que el delirio es cuenta la idea de que la misma
una construcción totalmente exter- sería una enfermedad que afecta
na de la cual el sujeto nada sabe. la comprensión y la dirección de
Cabe decir que el delirio correspon- su acción por una voluntad incoer-
de a una particular ubicación de la cible de daño a terceros asociado
persona en relación a la instancia a impulsividad.
paterna -es decir ley-, y como tal
contiene sus más íntimos senti-
Anteriormente(8) se ha descripto
mientos, pensamientos y temores
en relación a la perversión el con-
que no han podido tramitarse en
cepto de escisión psíquica por el
su psiquismo interno y reaparecen
como ajenos, externos -a veces cual en el sujeto coexisten dos
imperativos-. actitudes psíquicas en el interior
del Yo -instancia psíquica que me-
Desde tal imperativo, sí podrá es- dia entre lo inconsciente y la con-
tablecerse que la persona ha com- ciencia- una de las cuales niega la
prendido pero desde su propia rea- realidad del sujeto y otra en cono-
lidad psíquica ha perdido el con- cimiento de la misma. Por esto se
cepto de realidad que -parcialmen- deshace el concepto de que en la
te y sólo parcialmente- la comuni- perversión habría una enajenación
dad comparte entre sus miembros, de la realidad exterior (9). En un
y en este caso sí la conclusión razonamiento lógico, si aceptamos
medico legal de que no ha com- la intención transgresora en el nú-
prendido el acto tendrá plena vali- cleo de la estructura psíquica per-
dez: es decir, lo entiende en térmi- versa es porque sabe qué violen-
nos de su mundo delirante. tar para ubicar allí su acto o su
Es probable que el delirio pueda, palabra. Puede considerarse al
en algunas ocasiones particulares, perverso como un topólogo aveza-
inducir a una persona a imponer do en el relieve de la ley que limita
Acerca del apartado psicológico de la inimputabilidad 33

al otro y es justamente en ese ris- Una vez despejados de la discusión


co en donde coloca su acción. teórica algunos conceptos -que no
por preconcebidos o erróneos de-
No puede pensarse en ignorancia jan de ejercer su influencia defor-
o desconocimiento, impulsividad o mante a la hora de abordar el apar-
explosión puesto que en tal caso tado psicológico del Art. 34- nos
no existiría la transgresión sino que encontramos con la sustancia mis-
sería otro diagnóstico, tal vez in- ma del causal psíquico de la inim-
suficiencia de las facultades o alte- putabilidad, a saber, la singularidad
ración morbosa según el artículo, de cada situación sin posibilidad
dado que sólo es posible tener la de normatizar o protocolizar la
intención de transgredir si se cono- práctica psiquiátrica forense. Se
ce la ley que nos organiza, ¿cómo trata de un “uno a uno” en el cual
desear transgredir lo que se desco- debe escucharse la “verdad” del
noce?. Seguramente desde la clíni- sujeto, escrita en el expediente
ca de la perversión surge el concep- policial y judicial, en los diferentes
to de que el perverso conoce la Ley, relatos que el transgresor ha reali-
en tanto imperativo de goce, y la zado tanto a posibles testigos o
aplica y la hace cumplir sin la dubi- personal oficial, hasta el discurso
tación propia de la neurosis. frente al especialista, en los hallaz-
gos de laboratorio así como en la
De los sucesivos razonamientos interpretación de tests.
abordados cabe destacar que en
todos se desmitifica la idea de que La consideración de todos los da-
la deficiencia del control moral o tos convocados que establezcan un
la falta de registro de la Ley sería por qué, un cómo y un cuánto de
lo que habilita al delito y que medi- comprensión y cuánto de dirección,
das preventivas de mayor coerción deberían reunirse en una recons-
podrían cooperar a instituirla. En trucción artesanal y conjetural que
tal sentido tampoco su par opues- deje de lado la sobrevaloración
to, es decir una mayor disposición diagnóstica y acceda más plena-
a diagnosticar causales de inimpu- mente a la realidad de la motiva-
tabilidad en pos de disminuir el ri- ción libidinal del sujeto y permita
gor de la aplicación de las leyes, establecer, en forma rigurosa, la
podría disminuir el rigor con el cual falta de comprensión de lo disva-
el superyo se expresa en una de- lioso de su conducta o su incapa-
terminada persona y lo orienta al cidad de dirigir sus actos.
delito y, eventualmente lo agrava-
rá. Ni aún podría esto interpretar-
se como que la aplicación de una BIBLIOGRAFÍA
sentencia en instituciones peniten-
ciarias son el modo único propues- 1. Antonio Bruno, Estado fronterizo
to para que el sujeto reflexione e inimputabilidad, pág. 21. Premio
acerca de sus actos, la consecuen- Lucio Lopez de la Academia Na-
cional de Medicina-1990.
cia de los mismos y cambie. Even-
tualmente la inscripción psíquica
2. Louis Althuser, El Porvenir es Lar-
de sus acciones podría darse du- go.
rante el proceso judicial o las me- 3. Jacques Lacan, Escritos I, pág.
didas de tratamiento que realice, 138, Siglo XXI Editores 1975.
siempre que las mismas contem-
plen la particularidad de cada si- 4. Jacques Lacan, Escritos I, pág.
tuación. 128, Siglo XXI Editores 1975.
34 Leonarde Ghioldi

5. Sigmund Freud Introducción al 8. Sigmund Freud, El fetichismo


Narcisismo (1914), pág. 71, Tomo (1927) pág. 151 Tomo XXI
XIV Amorrortu Editores. Amorrortu Editores.

6. Jacques Lacan Escritos I, pág. 8. 9. Joel Dör, Estructura y Perversio-


nes, pág. 85. Gedisa Editores,
7. Antonio Bruno, pág. 43, Premio 1988.
Lucio Lopez Academia Nacional
de Medicina 1990.