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Cuando mi vida familiar me lastima

Psic. Mónica Robles Santamarína


Revista Acción Femenina, México,
nov. 2009/ Año 76 / 938

¿Sabías que.,,?
• En nuestro país, una de cada cuatro mujeres sufre de violencia intrafamiliar.
• Cada 15 minutos una mujer es agredida.
• El tipo más común de violencia es la psicológica, un 34 % de las mujeres de nuestro
país ha sufrido este tipo de violencia al menos una vez en su vida.
• Entre un 30 y un 50 % de las mujeres abusadas son menores de 15 años; un 20 % son
menores de diez años.
El propósito por el cual hablamos de estas cifras es para darnos cuenta de la realidad de la
situación en la que viven muchas mujeres de nuestro país. La violencia intrafamiliar es
mucho más común de lo que todas pensamos. Todas probablemente estemos en contacto
con una o varias mujeres que la han padecido. Con motivo del día de la no violencia
trataremos de aclarar el concepto de violencia, conoceremos los tipos de violencia que
existen y también hablaremos de las fases y las consecuencias de ésta.
¿QUÉ ES VIOLENCIA?
Vamos a comenzar definiendo claramente lo que es la violencia intrafamiliar.
La violencia intrafamiliar es cualquier acto de comisión u omisión dentro del ambiente
familiar (sin importar qué miembro lo cometa) que arremete en contra de la salud física,
mental, emocional o social de cualquier otro miembro del núcleo familiar. Es importante
reiterar que puede existir violencia por omisión, es decir, no sólo se consideran violentos
actos específicos como el golpear o agredir verbalmente, sino que también, la ignorancia o
el repudio de algún miembro de la familia son considerados actos de violencia.

TIPOS DE VIOLENCIA
a) Física: Se considera violencia física cualquier acto de agresión no accidental en la que se
utiliza la fuerza física y en la que se usa cualquier parte del cuerpo, objeto, arma o sustancia
para dañar a otro miembro de la familia. La intensidad varía en cada caso, la violencia
física puede causar desde lesiones superficiales como raspones o moretones, hasta
fracturas, lesiones internas e incluso la muerte.
b) Emocional o psicológica: Como mencionamos anteriormente, este tipo de violencia es la
más común. Se considera violencia psicológica cualquier acto u omisión de acto que cause
un daño a la salud psicológica de otra persona. Este tipo de violencia es gradual, no causa
un daño inmediato. El daño provocado por la violencia psicológica se consolida y
acrecienta con el paso del tiempo.

Las siguientes actitudes son claros -ejemplos de


violencia psicológica:
• Hostilidad verbal: gritos, descalificaciones, insultos, críticas constantes, burlas,
silencios prolongados.
• Actitudes de control excesivas: celar excesivamente a la pareja, prohibiciones o
condicionamientos de un miembro de la familia hacia otro.
• Abandono del hogar.
• Chantajes físicos y emocionales.
• Amenazas de abandono o de disminución de afecto o atenciones.
• Manipulación.
c) Violencia sexual: La violencia sexual la imposición de actos o preferencias de carácter
sexual incluso estando dentro del matrimonio.
d) Violencia económica: la violencia económica se presenta cuando el miembro de la
familia responsable de la manutención de los demás miembros falla en cubrir las
necesidades de ellos. También ocurre cuando se ejerce manipulación, o chantaje de los
demás miembros de la familia a través de los recursos económicos.

CICLO DE VIOLENCIA
No podemos decir que la violencia, en todas sus modalidades, se presenta en todo momento
de la vida en familia. Generalmente es gradual, es decir, los actos violentos en un principio
son poco perceptibles y van aumentando en intensidad y frecuencia con el paso del tiempo.
El ciclo de violencia generalmente consta de tres etapas:
a) Acumulación de tensiones: Esta etapa puede prolongarse por mucho tiempo.
Se caracteriza por la aparición o un leve incremento en el comportamiento agresivo del
agresor hacia el agredido. No existen aún en esta fase episodios agudos de violencia, pero
comienzan a existir entre los involucrados roces cada vez más constantes.
La víctima entonces, comienza a cambiar su comportamiento a fin de evitar la violencia y
de tratar de controlar la situación.
Generalmente trata de complacer al agresor para evitar la explosión del episodioviolento.

b) Episodio agudo de violencia: En esta etapa ocurren los actos de violencia que
mencionamos anteriormente. El agresor descarga sobre la víctima las tensiones. Cuando
este episodio finaliza, la víctima suele caer en un estado de negación e incredulidad sobre lo
ocurrido, además de que experimenta sentimientos de miedo, angustia y tristeza excesiva.
c) “Luna de miel”: Durante esta etapa el agresor to ma actitudes de arrepentimiento. El
agresor comienza entonces a hacer promesas de no repetir los hechos y a mostrar mayor
afecto por la víctima. En la vícti ma se presenta una gran necesidad de creer que no volverá
a ser maltratada.
Estas tres etapas se repiten constantemente. Con el paso del tiempo la última etapa va
disminuyendo en duración y aumentan la intensidad y frecuencia de las dos primeras
etapas.
CONSECUENCIAS DE LA VIOLENCIA EN LA MUJER
A nivel físico se observa en las mujeres receptoras de violencia síntomas como dolores de
espalda y cabeza, lesiones como moretones, raspones, quemaduras, fracturas, etc.
A nivel psicológico la violencia trae consigo los siguientes efectos en la mujer:
• Sentimientos de depresión, vulnerabilidad e impotencia.
• Sentimientos de culpa.
• Insomnio y pesadillas.
• Aumento de consumo de sustancias como el alcohol o las drogas.
• Síndrome de estrés postraumático: un trastorno emocional que se acompaña de
síntomas como trastornos en el sueño, ansiedad, depresión, recuerdos paralizantes de los
episodios violentos, disfunciones sexuales, etc.
• Violencia por parte de las víctimas con otros miembros de la familia (hijos).
¿CAMBIOS REALES?
El proceso de rehabilitació n tanto del agresor, como de la víctima es un proceso gradual y
complicado, no es algo que se logre de la noche a la mañana. Tanto el agresor como la
víctima deben vivir un proceso terapéutico con un experto en la materia (psicólogo,
psiquiatra, trabajador social...) para que puedan existir cambios reales y duraderos.
Recordemos que existe una fase en el ciclo de violencia llamada la “luna de miel”, en la
cual la víctima puede caer en el autoengaño y en la falsa creencia de que la situación va a
cambiar de un día para otro. La rehabilitació n requiere de un compromiso serio por parte
de los involucrados y de un trabajo arduo para romper los patrones de conducta
desarrollados a lo largo de su vida.