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Los Volcanes

¿Qué es un Volcán?

Un Volcán es una formación geológica formada por las fuerzas del interior de la Tierra.
En muchos lenguajes, la palabra volcán significa literalmente “montaña que humea”. En castellano “Volcán” proviene del latín Vulcano, referido al Dios del Fuego de
la mitología romana, que a su vez deriva del Dios Hefesto de la mitología griega. Según la mitología romana, Vulcano era el dios del fuego y los metales. Casado con
Venus y padre de Júpiter y Juno, Vulcano era el creador de armas y armaduras para los héroes.
Un Volcán es una formación geológica que consiste en una fisura en la corteza terrestre sobre la que se acumula un cono de materia volcánica. En la cima del cono
hay una chimenea cóncava llamada cráter. El cono se forma por la deposición de materia fundida y sólida que fluye o es expelida a través de la chimenea desde el
interior de la Tierra. Se trata de un conducto que establece comunicación directa entre la superficie terrestre y los niveles profundos de la corteza terrestre y que
cada cierto periodo de tiempo, expulsan lava, gases, cenizas y humo provenientes del interior de la Tierra. El estudio de los volcanes y de los fenómenos volcánicos se
llama vulcanología.
De una manera algo más formal puede utilizarse la definición de MacDonald (1972) y decirse que un volcán es aquel lugar donde la roca fundida o fragmentada por
el calor y gases calientes emergen a través de una abertura desde las partes internas de la tierra a la superficie.
La pala
La palabra volcán también se aplica a la estructura en forma de loma o montaña que se forma alrededor de la abertura mencionada por la acumulación de
los materiales emitidos. Generalmente los volcanes tienen en su cumbre, o en sus costados, grandes cavidades de forma aproximadamente circular denominadas
cráteres, generadas por erupciones anteriores, en cuyas bases puede, en ocasiones, apreciarse la abertura de la chimenea volcánica.
Origen de los Volcanes
Los volcanes se pueden encontrar en la tierra así como en otros planetas y satélites, algunos de los cuales están formados de materiales que consideramos “fríos”;
estos son los criovolcanes. Es decir, en ellos el hielo actúa como roca mientras la fría agua líquida interna actúa como el magma.
Los Volcanes son la manifestación del centro de la Tierra.
Por lo general, los volcanes se forman en los límites de placas tectónicas, aunque hay excepciones llamadas puntos calientes o hot spots ubicados en el interior de
placas tectónicas, como es el caso de las islas Hawái. También existen volcanes submarinos que pueden expulsar el material suficiente para formar islas volcánicas. Se
originan por influencia de una bolsa de magma en el interior de La Tierra. La bolsa de magma busca grietas para salir al exterior. Cuando explota el magma, se
convierte en lo que nosotros llamamos lava. Cuando la lava está saliendo, con el cambio tan brusco de temperatura se va solidificando. Cada vez que la lava sale al
exterior y se solidifica, va aumentando el cono volcánico.
Los volcanes son una manifestación en superficie de la energía interna de la Tierra. La temperatura y la presión se incrementan a medida que nos acercamos al centro
de la Tierra, alcanzándose temperaturas de 5000 ºC en el núcleo. El efecto combinado de la temperatura y la presión a distintas profundidades provoca un
comportamiento diferente de los materiales que se estructuran en varias capas:
• La corteza, fría y muy rígida, es la capa externa.
• El manto, con temperaturas superiores a los 1000 ºC, presenta un comportamiento semirrígido. En los niveles superiores es donde se originan los magmas por
fusión parcial de las rocas que allí se encuentran. En el manto inferior (Astenosfera), los materiales se mueven lentamente debido a las corrientes de
convección originadas por las diferencias de temperatura entre la parte superior y el núcleo, provocando el movimiento de las placas tectónicas.
• El núcleo es la parte más interna y más densa de la Tierra. Se encuentra a una temperatura próxima a los 5000 ºC. Debido a esta elevada temperatura, los
materiales se comportan como un líquido (núcleo externo); sin embargo, en la zona más profunda se encuentran en forma sólida debido a la elevadísima presión que
soportan.
La actual estructura interna de la Tierra se ha ido formando a medida que el planeta ha ido envejeciendo y enfriándose. Inicialmente, toda la superficie estaba
constituida por materiales fundidos, que han ido solidificándose en el transcurso de miles de millones de años. La actividad volcánica actual es sólo un resto de este
proceso.

El movimiento de las Placas Tectónicas, dan origen a los Volcanes, y son factor importante para determinar sus características eruptivas y su estructura.
Durante muchísimo tiempo se pensó que la actividad volcánica la producía la entrada de agua sometida a altas temperaturas al interior de la tierra. Sin embargo con
el pasar de los años, los geólogos han unido este proceso al fenómeno del movimiento de las placas tectónicas. Una de las cosas que ayudó a los expertos a concluir
esto, es que la mayoría de los volcanes del planeta se encuentran situados en las fronteras de las placas más importantes.
La localización geográfica de Los Volcanes
La localización geográfica de los volcanes actuales está relacionada con la división en placas de la corteza terrestre. A medida que se fue enfriando la superficie de la
Tierra, fueron apareciendo zonas sólidas de materiales ligeros que flotaban sobre otros todavía fundidos. Estas zonas sólidas dieron lugar a las primeras masas
continentales que son arrastradas por las corrientes de convección del interior de la Tierra. Con el tiempo, han ido creciendo estas masas continentales,
disminuyendo las corrientes de convección y aumentando la rigidez de las capas exteriores al irse enfriando la Tierra.
Distribución de los Volcanes en el Mundo. Observe que la mayor concentración de estas estructuras se encuentra en los bordes de la Placas Continentales.
En la actualidad, la superficie de la Tierra está dividida en bloques, llamados placas tectónicas, que siguen moviéndose a diferente velocidad (varios centímetros por
año). En los bordes de estas placas es donde se concentran las manifestaciones externas de la actividad del interior de la Tierra; procesos orogénicos (pliegues y
fallas), volcanes y terremotos. Estos bordes pueden ser convergentes, divergentes y transcurrentes.

Bordes convergentes
En los bordes convergentes, una de las placas se introduce debajo de la otra en un proceso llamado subducción, que da origen a una intensa actividad sísmica y a
magmas, que pueden salir al exterior, formando zonas volcánicas características (Los Andes, Japón). La corteza oceánica, más pesada, se hunde debajo de la corteza
continental más ligera. Ésta es arrastrada en una trayectoria oblicua hacia el interior de la Tierra hasta que alcanza una profundidad en la que se funde. Entonces
asciende por fisuras verticales y es expulsada hacia la superficie por una chimenea volcánica. El movimiento relativo de ambas placas da origen a terremotos
superficiales y profundos.
El más famoso ejemplo es el llamado “Cinturón o anillo de fuego”, que rodea el océano Pacífico. Otra cordillera volcánica se extiende a lo largo de más de 1.000 km
desde Guatemala hasta Panamá, con unos 80 volcanes; los que están en actividad sobrepasan la treintena. Se estima que en la cordillera de los Andes hay más de 60
que pueden considerarse activos.

Bordes divergentes
En los bordes divergentes, dorsales oceánicas y rift continentales, donde la corteza oceánica se estira y se separa, se forma una zona lineal débil; ésta sirve de salida
para la erupción de magma que asciende por corrientes de convección gigantes situadas en el manto.las placas se separan facilitando el ascenso del magma (Dorsal
del Atlántico, Islandia, Rift Africano). Las placas divergentes que se separan como consecuencia del ascenso de material procedente del manto, forman una nueva
corteza en las dorsales oceánicas o rift continentales.

Borde Transformante
Existen otras áreas volcánicas situadas sobre fracturas asociadas a los bordes transcurrentes(Islas Azores, Portugal). En estas zonas el movimiento de las placas es
paralelo y de sentido contrario, conocidas también por zonas de falla transformante. Otros volcanes están situados en zonas intraplaca (Hawai, USA).
La Falla de San Andrés en California, Estados Unidos, es el ejemplo más famoso de este tipo de bordes.
En otro artículo de este Blog titulado “Terremotos, tsunamis y fallas geológicas”, ya habíamos hablado de estas clasificaciones de Placas Tectónicas, y que puedes
consultar en la sección de “Ciencias de la Tierra”.
Partes de un Volcán
Ningún volcán es idéntico a cualquier otro, ya que algunos apenas han erupcionado, mientras que otros mantienen una corriente constante de lava, como es el caso
del volcán de Hawái. Sin embargo, las características generales de todo volcán son las siguientes:

Partes de un Volcán
Cono volcánico: formado por la misma presión del magma al ascender) tiene forma de cono y está formado por lavas y cenizas solidificadas.
Caldera: depresión causada por el hundimiento de la cámara magmática.
Cámara magmática: una bolsa que se encuentra en el interior de La Tierra formada por minerales y rocas en estado liquido por consecuencia de las altísimas
temperaturas y presiones.
Cráter: boca de erupción del volcán.
Cráter parásito: segundas salidas de lava.
Magma: mezcla multifase de sólidos, líquidos y gas producidos por la fusión entre la base de la corteza terrestre y la parte superior del manto.
Lava: magma que asciende alcanzando la superficie.
Chimenea central: vía principal por la que el magma asciende.
Fumarola: son emisiones de gases de las lavas en los cráteres.
Solfataras: son emisiones de vapor de agua y ácido sulfhídrico.
Mofetas: son fumarolas frías que desprenden dióxido de carbono.
Géiseres: son pequeños volcanes de vapor de agua hirviendo.
Estados de Actividad Volcánica
Algunos volcanes son mucho más activos que otros. Se puede decir que algunos se encuentran en estado de erupción permanente, al menos en el presente
geológico. El Stromboli, en las islas Lípari cerca de Sicilia, ha estado activo desde la antigüedad. El Izalco, en El Salvador, ha permanecido activo desde su primera
erupción en 1770. Otros volcanes activos de forma constante se encuentran en una cadena, llamada cinturón o anillo de fuego, que rodea el océano Pacífico. Otra
cordillera volcánica se extiende a lo largo de más de 1.000 km desde Guatemala hasta Panamá, con unos 80 volcanes; los que están en actividad sobrepasan la
treintena. Se estima que en la cordillera de los Andes hay más de 60 que pueden considerarse activos.

El Volcán Popocatépetl, en México, es uno de los más activos de la República.


Muchos otros volcanes, como el Vesubio, permanecen en un estado de actividad moderada durante periodos más o menos largos y después se quedan en reposo, o
dormidos, durante meses o años. El Atitlán, en Guatemala, estuvo activo unos 300 años antes de 1843; desde entonces está inactivo. La erupción que sucede a un
periodo de latencia prolongado suele ser violenta, como la del monte Saint Helens del estado de Washington (Estados Unidos) en 1980, después de 123 años de
inactividad. La erupción del monte Pinatubo, en Filipinas, durante el mes de junio de 1991 llegó después de seis siglos de latencia.
La amenaza para todas las formas de vida que representan los volcanes activos no se reduce a la erupción de roca fundida o a la lluvia de cenizas y brasas. Las
corrientes de lodo son también un peligro serio. Se estima que una de ellas, desencadenada en 1985 por la erupción que fundió hielo y nieve en el volcán Nevado del
Ruiz en Colombia, produjo más de 25.000 muertos.
Cuando no se tiene ningún registro sobre la actividad eruptiva de un volcán, los especialistas hablan de volcanes inactivos. En cambio, los volcanes que estuvieron en
actividad hace no demasiado tiempo o que, actualmente, siguen con actividad eruptiva, son denominados volcanes activos.
La Erupción
Espectacular erupción del Volcán Chaitén, en Chile.
En una erupción violenta de un volcán la lava está muy cargada de vapor y de otros gases, como dióxido de carbono, hidrógeno, monóxido de carbono y dióxido de
azufre, que se escapan de la masa de lava con explosiones violentas y ascienden formando una nube turbia. Estas nubes descargan, muchas veces, lluvias copiosas.
Porciones grandes y pequeñas de lava son expelidas hacia el exterior, y forman una fuente ardiente de gotas y fragmentos clasificados como bombas, brasas o
cenizas, según sus tamaños y formas. Estos objetos o partículas se precipitan sobre las laderas externas del cono o sobre el interior del cráter, de donde vuelven a ser
expulsadas una y otra vez. También pueden aparecer relámpagos en las nubes, en especial si están muy cargadas de partículas de polvo.
El magma asciende por la chimenea y fluye convertido en lava sobre el borde del cráter, o rezuma, como una masa pastosa, a través de fisuras en la ladera del cono.
Esto puede señalar lo que ha sido llamado “crisis” o punto crucial de la erupción; después de la expulsión final de materia fragmentada, el volcán puede volver al
estado de latencia.
La enorme cantidad de energía liberada durante una erupción explosiva se puede evaluar en función de la altura hasta la que se proyectan las rocas y las cenizas. Hay
informes que señalan que las cenizas del Krakatoa, en Indonesia, fueron arrastradas hasta una altura de 27 km cuando el volcán hizo erupción en 1883. Las nubes de
vapor y polvo así producidas pueden tener efectos atmosféricos y climáticos duraderos.
Por ejemplo, los científicos han intentado asociar las nubes de polvo que circundaron el globo emitidas durante la explosión, en 1982, del volcán mexicano Chichón,
relativamente pequeño, con los extensos daños causados por la perturbación de la corriente de El Niño en 1982 y 1983. Toda la cumbre de Papandayan, en Java,
estalló durante la gran erupción de 1772, como hizo el monte Saint Helens en 1980. El cono del Vesubio ha sido alterado con frecuencia, y la explosión de Krakatoa
destruyó la mayor parte de esta isla formada por el volcán.
Clasificación de los Volcanes y sus características

Los Volcanes son clasificados según distintos criterios, pero los más comunes son por su Forma y por su Erupción.
Los volcanes se pueden clasificar según el tipo de lava, de emplazamiento tectónico, tamaño, localización geográfica, actividad, morfología, número de erupciones… A
este respecto, existe disparidad de opinión entre científicos, vulcanólogos, geólogos y organismos.
Según la Agencia Científica de Ciencias Naturales de Estados Unidos, la mayoría de los geólogos clasifican a los volcanes en cuatro tipos principales: los conos de
ceniza, los volcanes compuestos o estrato-volcanes, los volcanes en escudo o domos basálticos y los domos de lava.
A continuación, se presentarán la clasificación de los volcanes en base a su morfología o tipo de estructura y por el tipo de actividad o de erupción que presentan.
Ambos aspectos están relacionados al ambiente tectónico que les dio origen. Por otra parte, este tipo de clasificaciones no es exacto y un mismo volcán puede
combinar diferentes estructuras, así como presentar cambios en la modalidad del tipo de erupción.
Clasificación de Volcanes por su Forma
Los geólogos han clasificado los volcanes en tres categorías morfológicas: volcanes en escudo, conos de cenizas y conos compuestos (también conocidos
como estratovolcanes).
Volcanes en Escudo

El Volcán Mauna Loa, es un Volcán de tipo Escudo, y es considerado el más grande del Mundo.
Es un volcán de grandes dimensiones y está formado a partir de las capas de sucesivas de emisiones de lavas muy fluidas, con escasas manifestaciones piroclásticas,
formando edificios cónicos de pendientes muy suaves (6-8º) que se denominan volcanes en escudo, caracterizados además por cráteres de gran diámetro ocupados
por lagos de lava. Es un término similar al de caldera volcánica.

La Tierra no es el único planeta con Volcanes; el Monte Olimpo, en Marte, es considerado el más grande del Sistema Solar (27 km aprox.), y es tipo Escudo.
Los volcanes en escudo se forman por corrientes de lava de baja viscosidad –esto es, lava que fluye con facilidad-. Una montaña volcánica que tiene un perfil ancho –
perfil cónico de base mucho mayor que su altura- se va formando en el tiempo a base de riadas de una lava basáltica relativamente fluida que proviene de fisuras –
chimeneas- en la superficie del volcán. Muchos de los mayores volcanes de la tierra son de este tipo. El Mauna Loa es el volcán escudo más grande; está a 13 677 pies
sobre el nivel del mar, lo cual significa que se alza a más de 28 000 pies sobre el nivel del profundo suelo oceánico, y sería la montaña más alta del mundo si gran
parte de él no estuviese bajo el agua.
Famosos volcanes escudo incluyen al Mauna Loa, el Kilauea (dos de los volcanes más activos), y el Monte Olimpo, en Marte.
La viscosidad del magma depende de su temperatura y composición. El magma de los volcanes de las islas Hawái sale a 1.200 ºC, mientras que la mayoría de los
volcanes continentales expulsan lava a 850 ºC, compuesta habitualmente por lava ácida. Por lo fluida que es la lava en los volcanes en escudo, no se dan grandes
erupciones muy explosivas. Las explosiones más fuertes se dan cuando entra agua por alguna chimenea. También hay explosiones por expansión de gases, que
pueden producir espectaculares proyecciones de lava de baja viscosidad.

Los volcanes de Hawái, son los mejores ejemplos de esta Clasificación.


Los lagos de lava son particularmente típicos en el volcanismo hawaiano, donde han sido muy estudiados en los últimos años. El lago formado en el cráter Alae en
1963 tenía 15 metros de potencia y tardó 11 meses en solidificarse y cinco años en enfriarse hasta la temperatura ambiente. Los lagos del Kilauea Iki (111 metros en
1959) y del Makaopuhi (83 metros en 1965) se encuentran todavía parcialmente fundidos.
En estos lagos de lava se han realizado unos 40 sondeos hasta profundidades de 30 metros, obteniéndose interesantes datos sobre las variaciones de viscosidad,
fugacidad de oxígeno, conductividad térmica, grado de cristalinidad, etc. en relación con el enfriamiento y progresiva desgasificación, comprobándose, entre otros
resultados, que las lavas cristalizan completamente a unos 980º C.
Los volcanes en escudo se dan a lo largo de los límites de las placas tectónicas o encima de puntos calientes. El Pico del Horno, en la Isla Reunión, es uno de los
volcanes en escudo más activos del mundo, con una media de una erupción al año.
Conos de Cenizas

El Volcán mexicano Paricutín, es el más joven y estudiado del Mundo. Un claro ejemplo de esta clasificación.
Un cono de cenizas es un mini volcán formado principalmente por piroclástos expulsados a partir de una sola chimenea. Tiene un tipo de lava semisólida, compuesta
por cenizas y lava viscosa.
Normalmente producto de magma basáltico relativamente rico en gas, los conos de cenizas jóvenes tienen pendientes empinadas, con laderas de entre 30 y 40
grados.
Cono de Cenizas, Nuevo México.
Se forman donde las erupciones son de tipo explosivo con predominio de materiales piroclásticos. El crecimiento de un cono de ceniza comienza alrededor del cráter
con un anillo circundante de detritos piroclásticos compuestos de ceniza, lapilli y materiales más gruesos. Esto se denomina anillo de toba, particularmente cuando
está compuesto de materiales de tamaño fino. El material piroclástico tiene un gran ángulo de reposo, entre unos 30 y 40 grados. El ángulo de reposo es el ángulo
más alto por el cual el material se mantiene estable. Los conos de ceniza raramente logran alturas superiores a los mil metros, suelen estar asociados a volcanes más
grandes y a menudo se los encuentra en grupos. Un ejemplo de este tipo de volcanes es el anillo de toba de Koko Head, en la isla Oaku, Hawái.
Generalmente, los conos de cenizas son fruto de un único episodio eruptivo que a veces dura sólo unas pocas semanas y en raras ocasiones supera unos pocos años.
Una vez para la erupción, el magma del tubo que conecta la cámara magmática y la chimenea se solidifica y el volcán no vuelve a entrar en erupción jamás.
El cono de cenizas más estudiado es el Paricutín, ubicado a unos 320 kilómetros al oeste de la Ciudad de México. El Paricutín surgió en 1943 en un campo de maíz. En
pocas semanas el cono de cenizas emergió del suelo acompañado de explosiones y cenizas. En dos años alcanzó su altura final de unos 400 metros y está actualmente
inactivo.
Conos compuestos o Estratovolcanes

El Monte Rainier, en Washington, Estados Unidos, es un hermoso Estratovolcán.


Un estratovolcán es una gran estructura volcánica de apariencia casi simétrica compuesta por múltiples capas lava endurecida, depósitos piroclásticos y cenizas
volcánicas emitidos a partir de una chimenea principal, esto mediante la alternancia de épocas de actividad explosiva, dándole así una forma cónica y una
monumental altura.
Los conos compuestos se producen cuando fluyen lavas relativamente viscosas de composición andesítica. Un cono compuesto puede expulsar lava viscosa por largos
períodos, pero en un determinado momento puede cambiar el estilo de erupción y lanzar materiales piroclásticos.

El Monte Mayón, es Filipinas, es el cono Volcánico más perfecto del mundo, y un estratovolcán.
Estos volcanes están caracterizados por un perfil escarpado y erupciones periódicas y explosivas. La lava que fluye desde su interior es altamente viscosa y se enfría y
endurece antes de que pueda llegar lejos. Cuando las erupciones de un volcán están acompañadas de gases calientes y cenizas se produce lo que se conoce como
flujo piroclástico o nube ardiente. También conocida como avalancha incandescente, la nube ardiente se desplaza pendiente abajo a velocidades cercanas a los 200
km/h. La composición de estas nubes contiene gases calientes y partículas que flotan en ellos. De esta forma, las nubes transportan fragmentos de rocas que –gracias
al rebote de los gases calientes en expansión– se depositan a lo largo de más de 100 km desde su punto de origen. La fuente de magma de estas montañas está
clasificada como ácida o alta en sílice, con presencia de riolita, dacita y andesita. Muchos estratovolcanes exceden los 2.500 metros de altitud.
Los estratovolcanes son comunes en zonas de subducción, donde forman cadenas o “arcos” a lo largo de los límites de la placa tectónica, donde la corteza
oceánica se desliza bajo la corteza continental (los Andes) o bajo otra plataforma oceánica (Islandia). La mayoría de estos volcanes se encuentran en una estrecha
zona que rodea el Océano Pacífico, a la que se denomina Anillo o Cinturón de fuego. En esta zona se encuentran el Fujiyama (monte Fuji) de Japón, el Monte Mayón
de Filipinas y los volcanes de la Cordillera del noroeste de los Estados Unidos, entre ellos los montes Saint Helens, Rainier y Shasta.
El hermoso y emblemático Monte Fuji, de Japón, también es un estratovolcán.
El magma que forma los estratovolcanes aparece cuando el agua atrapada tanto en minerales como en el basalto de la corteza oceánica superior, se libera sobre la
roca de la capa de la Astenosfera sobre la losa oceánica que se hunde. La liberación de agua de los minerales se denomina “desecación”, y sucede bajo condiciones
específicas de presión y temperatura en ciertos minerales cuando la placa subduce a mayor profundidad. El agua liberada de la capa inferior baja el punto de
fusión de la roca sobrepuesta de la capa, la cual experimenta una fusión parcial y emerge debida a la menor densidad relativa respecto a las rocas circundantes,
formando piscinas temporales en la base de la litosfera. El magma entonces emerge a través de la corteza, añadiendo minerales ricos en sílice a su composición.
Cuando el magma se acerca a la superficie, forma una especie de laguna en una cámara magmática bajo el volcán. La relativamente baja presión del magma permite
que el agua y los gases (como CO2, azufre y cloro) disueltos en la lava comiencen a reaccionar, semejando una botella de agua con gas al ser abierta, provocando
pequeñas rupturas en el volcán y formando piroclástos a partir de sí mismo. Una vez que se acumula un volumen crítico de magma y gases, el obstáculo que supone
el cono volcánico se supera, conduciendo a una repentina erupción volcánica explosiva.

El Monte Peleé, de la Isla Caribeña Martinica, es un estratovolcán.


Los conos compuestos producen algunas de las actividades volcánicas más violentas. El Vesubio es un claro ejemplo del poder de devastación de este tipo de
volcanes. En efecto, el Vesubio erupcionó en el año 79 D.C. después de haber estado por varios siglos inactivo. El 24 de agosto, sin embargo, y durante tres días la
ciudad de Pompeya (cerca de Nápoles) y más de 2, 000 de sus 20, 000 habitantes fueron enterrados bajo una capa de cenizas de 6 metros de espesor. 17 siglos
después los restos de Pompeya fueron descubiertos brindando los aspectos de vida de los romanos.
En 1902 una nube ardiente de un pequeño volcán llamado Pelée en la isla caribeña de Martinica destruyó a la ciudad portuaria de San Pedro. La destrucción fue tan
devastadora que murió casi toda la población (unos 28, 000 habitantes). A diferencia de Pompeya, que quedó enterrada en un manto de cenizas en un período de
tres días y las casas quedaron intactas (salvo los techos por el peso de las cenizas), la ciudad de San Pedro fue destruida sólo en minutos y la energía liberada fue tal
que los árboles fueron arrancados de raíz, las paredes de las casas desaparecieron y las monturas de los cañones se desintegraron. La erupción de Pelée muestra cuán
distintos pueden ser dos volcanes del mismo tipo.
Clasificación de Volcanes por su tipo de Erupción
Tipo de Volcanes por su Erupción.
La temperatura, composición, viscosidad y elementos disueltos de los magmas son los factores fundamentales de los cuales depende el tipo de explosividad y la
cantidad de productos volátiles que acompañan a la erupción volcánica.
Hawaiano

Volcán Kilauea, ubicado en Hawai, en estado de Erupción.


Se caracteriza por una abundante salida de magma bastante fluida, sin que tengan lugar desprendimientos gaseosos explosivos; estas lavas se desbordan cuando
rebasan el cráter y se deslizan con facilidad por la ladera del volcán, formando grandes ríos, lagos de lava que pueden recorren grandes distancias. Los gases son
liberados en forma tranquila. Las erupciones violentas son raras y los gases pueden impulsar fuentes de lava que llegan a alcanzar los 500 m. de altura
Las erupciones tipo hawaiano, se caracterizan por magma abundante y fluida.
En este tipo de erupciones, la lava incandescente, derretida, sale al exterior a través de una fisura y alimenta los ríos de lava que bajan por la ladera del volcán. Por
esta razón, los volcanes de tipo hawaiano son de pendiente suave. Algunas partículas de lava, al ser arrastradas por el viento, forman hilos cristalinos que los nativos
llaman cabellos de la diosa Pelé (diosa del fuego). Son bastante comunes en todo el planeta.
Su actividad explosiva es relativamente rara, pero pueden formarse montículos de escoria alrededor de los conductos volcánicos de lava. Muchas veces, la lava sale
por fisuras a los costados del cono volcánico, en lugar de derramarse por el cráter, como erupciones laterales. Las erupciones se producen de la siguiente manera: el
magma formado en las capas superiores del manto asciende por canales hasta la superficie de la Tierra. Por lo general no sale de inmediato a la superficie, sino que
se acumula en cámaras magnéticas. Luego a medida que aumenta la presión la lava, debido a sus propiedades físicas, comienza a derramarse lentamente. Este tipo
de erupción es característico de los volcanes Mauna Loa y Kilauea en las islas Hawái. Estos volcanes son clásicos por su forma de escudo, con laderas con pendientes
muy suaves.
Estromboliano

La Erupción del Volcán Stromboli, Italia, le da nombre a esta clasificación.


Este tipo de volcán recibe el nombre del Stromboli, volcán de las islas Lípari (mar Tirreno), al Norte de Sicilia (Italia). Se originan cuando hay alternancia de los
materiales en erupción, formándose un cono estratificado en capas de lavas fluidas y materiales sólidos.
Las erupciones Strombolianas se caracterizan por ser explosiones intermitentes de lava basáltica que salen despedidas de un solo cráter o viento y están separadas
por periodos de calma de extensión variable. El proceso de cada explosión corresponde a la evolución de una burbuja de gases liberados por el propio magma.
Volcán Kiluchevsk en erupción.
Emite lava basáltica menos fluida que la del tipo hawaiano, en consecuencia se caracteriza por una actividad regular o constante de explosiones de lava pastosa con
desprendimiento de gases abundantes y violentos, con proyecciones de escorias, bombas y lapilli. Porciones de lava, a menudo fundida, pueden ser lanzadas desde el
cráter. Los ejemplos más significativos de erupciones de este tipo son los volcanes Stromboli en el mar Mediterráneo y Kiluchevski en Kamchatka.
Debido a que los gases pueden desprenderse con facilidad, no se producen pulverizaciones o cenizas. Cuando la lava rebosa por los bordes del cráter, desciende por
sus laderas y barrancos, pero no alcanza tanta extensión como en las erupciones de tipo hawaiano.
Vulcaniano

Erupción del Monte Etna, que pertenece a esta clasificación.


Del nombre del volcán Vulcano en las islas Lípari. Se desprenden grandes cantidades de gases de un magma poco fluido, que se consolida con rapidez; por ello las
explosiones son muy fuertes y pulverizan la lava, produciendo una gran nube de gases cargados de ceniza, arena y fragmentos de rocas que alcanzan varios
kilómetros de altura.
La actividad suele comenzar con una erupción freática que descarga escombros. La fase principal suele constar de una erupción de magma viscoso, rico en gases
volcánicos y que forma una nube escura. Cuando la lava sale al exterior se solidifica rápidamente, pero los gases que se desprenden rompen y resquebrajan su
superficie, que por ello resulta áspera y muy irregular, formándose lavas de tipo Aa. Los conos de estos volcanes son de pendiente muy inclinada.
Este tipo de erupción está representado por el Vesubio, el Etna y el Vulcano, en la zona del Mediterráneo. Después de la explosión, que limpia la chimenea, una
corriente de lava puede tener lugar, ya sea saliendo por el cráter principal, secundario o por una fisura lateral. Cuando la lava sale al exterior se consolida
rápidamente, pero los gases que se desprenden rompen y resquebrajan su superficie, que por ello resulta áspera y muy irregular, formándose lavas cordadas.
Ejemplo: Volcán de Fuego.
Vesubiano
La increíble erupción del Volcán Vesubio, en Italia.
El volcán que le da nombre a este grupo es el Vesubio (Nápoles).Difiere del vulcaniano en que la presión de los gases es muy fuerte y produce explosiones muy
violentas. Forma nubes ardientes que, al enfriarse, producen precipitaciones de cenizas, que pueden llegar a sepultar ciudades, como ocurrió
con Pompeya y Herculano, provocado por la colosal erupción del Monte Vesubio.

Erupción del Popocatépetl.


Se caracteriza por alternar erupciones de piroclástos con erupciones de coladas lávicas, dando lugar a una superposición en estratos que hace que este tipo de
volcanes alcance grandes dimensiones. Otros volcanes de tipo vesubiano son el Teide, el Popocatépetl y el Fujiyama.
En sus erupciones, son arrastrados los materiales que taponaban la chimenea e impedían la salida al exterior de los gases, a la que sigue la emisión de magma
incandescente. En ocasiones la erupción finaliza con la expulsión de grandes volúmenes de gases y vapores.
Pliniano
Erupción Pliniana del Monte Vesubio.
Son erupciones muy violentas que levantan columnas verticales de gases, piroclástos y fragmentos de roca a varias decenas de kilómetros de altura. Al igual que la
erupción Vesubiana, toma su nombre de una de las erupciones del Volcán Vesubio, más explosiva que la primera gracias a la interacción con aguas freáticas, y en la
cual la columna eruptiva supera la decena de km. en altura. A menudo son acompañadas por el colapso de la parte superior del edificio volcánico. Ejemplo de este
tipo de erupción fue la del Volcán Santa María el 24 de octubre de 1902.
El nombre de Pliniano proviene de la erupción del Vesubio, Italia, ocurrida en el año 79 después de Cristo, y que fue descripta detalladamente por Plinio El Joven,
quien comparó la forma de la columna eruptiva con los pinos de la campiña romana. La altura de la columna eruptiva, alcanzó entre 27 y 33 km, y se mantuvo
durante 19 horas (Carey y Sigurdsson, 1987).
Las erupciones plinianas se destacan por la elevada cantidad de cenizas y piroclástos, las columnas de cenizas se caracterizan por semejarse a gigantescas coliflores
que se elevan miles de metros desde el cráter. Algunos expertos toman en cuenta esta categoría como tipo de erupción más que como tipo de volcán.
Los volcanes de este tipo arrojan tal cantidad de cenizas y piroclástos, que pueden alterar el paisaje de forma significativa. Mientras que los flujos de piroclástos
pueden rellenar valles, quebradas y altiplanos, las cenizas pueden sepultar vastas áreas lejanas al volcán y crear verdaderos desastres ambientales al oscurecer la luz
del sol y enfriar extensas áreas.
Las erupciones subplinianas son similares a las plinianas, pero tienen una menor intensidad eruptiva. La columna eruptiva alcanza menor altura, menor a 20 km y
están asociada a la formación de domos y oleadas piroclásticas. Representan un estilo intermedio entre el Pliniano y el vulcaniano. En ambos tipos eruptivos las rocas
predominantes son las ignimbritas, los depósitos de caída y brechas.
Los volcanes asociados a este tipo de erupciones tienen las laderas entre 30 y 40°. Están constituidos por la superposición de flujos piroclásticos, depósitos de caída y
lavas, por lo cual se denominan estratovolcanes.
Las erupciones plinianas y subplinianas son catastróficas y muy destructivas. Su peligrosidad se debe al carácter explosivo y al gran volumen de material arrojado a la
atmósfera en unas pocas horas.
Peleano
Erupción del Monte Santa Helena, Estados Unidos.
De los volcanes de las Antillas es célebre la Montaña Pelada, ubicado en la isla Martinica, por su erupción de 1902, que destruyó su capital, Saint-Pierre.
Las erupciones de tipo Peleano, son lavas muy viscosas, casi sólidas, que unas veces forman domos o cúpulas, otras veces forman agujas o penachos, compuestos por
lavas muy viscosas y ácidas, que se originan en el foco del volcán.
La lava es extremadamente viscosa y se consolida con gran rapidez, llegando a tapar por completo el cráter; la enorme presión de los gases, sin salida, provoca una
enorme explosión que levanta este tapón que se eleva formando una gran aguja. . La erupción va acompañada de fuertes explosiones y la lava se abre paso a través
de grietas laterales. Debido a su alta viscosidad la lava desciende por las laderas en aludes ígneos. Las explosiones violentas a menudo precedidas de fuertes
temblores subterráneos son, pues, su característica. Así ocurrió el 8 de mayo de 1902, cuando las paredes del volcán cedieron a tan enorme empuje, abriéndose un
conducto por el que salieron con extraordinaria fuerza los gases acumulados a elevada temperatura y que, mezclados con cenizas, formaron la nube ardiente que
ocasionó 28.000 víctimas.
Los volcanes de este tipo son realmente peligrosos, expulsan gran cantidad de material piroclástico que de por sí es mortal debido a sus altas temperaturas y
velocidades. Al contacto con glaciares o lagunas cratéricas estos forman mortales lahares que recorren las quebradas arrasando todo a su paso. Estos volcanes son
fácilmente erosionables, debido a que el material piroclástico que arrojan no se consolida fácilmente y es arrastrado por posteriores lluvias, e incluso el viento
transforma estos depósitos en arenales poco utilizables en agricultura. Un claro ejemplo es la Erupción del Monte Santa Helena, en Estados Unidos.
Maar

Volcán Irazu, tipo Maar.


Los volcanes de tipo maar se encuentran en aguas someras, o presentan un lago en el interior del cráter, o en ocasiones forman atolones. Se forman debido al
contacto del magma con depósitos acuíferos grandes los cuales se mezclan y crean erupciones consistentes en lodo a altas temperaturas, gases y nubes de vapor,
frecuentemente estos volcanes emiten nubes de gases tóxicos que pueden ser mortales.
Volcán Tipo Maar.
Consisten generalmente en volcanes de tipo escudo debido a su forma mas no en su forma de erupción, en otras ocasiones estos volcanes forman cráteres a nivel del
suelo por donde emiten el lodo, el cual transita lentamente formando grandes charcos y terrenos pantanosos. Sucede que cuando el depósito acuífero se deseca el
volcán migra su actividad a una más explosiva o una más efusiva formando un cono de escoria generalmente o un estrato volcán.
Sus explosiones son extraordinariamente violentas ya que a la energía propia del volcán se le suma la expansión del vapor de agua súbitamente calentado; son
explosiones freáticas. Normalmente no presentan emisiones lávicas ni extrusiones de rocas.
Los casos de volcanes tipo maar son raros en todo el mundo, existen en África y Centroamérica, muchos de ellos están extinguidos y son rápidamente destruidos por
erosión, por lo que detectarlos es difícil.
Erupciones submarinas

Erupción Marina
En el fondo oceánico se producen erupciones volcánicas cuyas lavas, si llegan a la superficie, pueden formar islas volcánicas. Las erupciones submarinas son más
frecuentes que las de los volcanes que emiten en las tierras emergentes.
Éstas suelen ser de corta duración en la mayoría de los casos, debido al equilibrio isostático de las lavas al enfriarse, entrando en contacto con el agua, y por la
erosión marina. Algunas islas actuales como las Cícladas(Grecia), tienen este origen.
Erupción Islándica o fisural
Erupción de Volcán Islandés.
A pesar de que las erupciones volcánicas están relacionadas con estructuras en forma de cono, la mayor parte del material volcánico es extruido por fracturas en la
corteza denominadas fisuras. Estas fisuras permiten la salida de lavas de baja viscosidad que recubren grandes áreas y se originan a lo largo de una dislocación de la
corteza terrestre, que puede tener varios kilómetros.

Erupción Volcán Laki, Islandia.


Las lavas que fluyen a lo largo de la rotura son fluidas y recorren grandes extensiones formando amplias mesetas o traps, con un kilómetro o más de espesor y miles
de kilómetros cuadrados de superficie. Ejemplos de vulcanismo fisural es la meseta del Deccan (India).
A lo largo de las dorsales oceánicas, donde la expansión del suelo oceánico es activa, las erupciones fisurales generan nuevo suelo oceánico. Islandia está ubicada
encima de la dorsal centroatlántica y ha experimentado numerosas erupciones fisurales. Las erupciones fisurales más grandes de Islandia ocurrieron en 1783 y se
denominaron erupciones de Laki. Laki es una fisura o volcán fisural de 25 km de largo que generó más de 20 chimeneas separadas que expulsaron corrientes de lava
basáltica muy fluida. El volumen total de lava expulsada por las erupciones de Laki fue superior a los 12 km
Material Volcánico
El material volcánico se forma de rocas intrusivas (en el interior) y extrusivas (en el exterior):
Las intrusivas comprenden: peridotita (Au, Ag, Pt, Ni yPb) y granito que posee Cuarzo (SiO2), Mica(SiAlx) y olivino (FeOx).
Las extrusivas comprenden: basalto, que tiene feldespato (KALSi3O4), plagioclasas (CaAl2SI2O8), piroxeno (Si-XOH) y magnetita Obsidiana: KAlSi3O4 y SiO2.
Los materiales volcánicos pueden formar una variedad compleja de formas menores del relieve: columnatas basálticas, conos de cenizas, calderas, pitones volcánicos,
etc.
Flujos de Lava
Flujos de Lava del Volcán Kilauea
Son lenguas coladas de lava que pueden ser emitidas desde un cráter superior, algún cráter secundario, desde una fisura en el suelo o sobre los flancos de un volcán
impulsados por la gravedad; estos flujos se distribuyen sobre la superficie, según la topografía del terreno. En términos generales se producen en erupciones de
explosividad baja o intermedia y el riesgo asociado a esa manifestación está directamente ligado a la temperatura y composición de lava, a las pendientes del terreno
y a la distribución de población.
A la roca fundida (magma) que emerge o se derrama sobre la superficie de la tierra se le denomina lava y forma flujos de lava. Cuanto mayor sea el contenido de
sílice, menor fluidez tendrá.

Flujo de lava hawaiana


Las distintas temperaturas y composiciones de la lava pueden originar diversos tipos de flujos. Las palabras hawaianas “aa” y “pahoehoe” denotan dos de los flujos de
lava más comúnmente observados alrededor de numerosos volcanes basálticos o andesítico – basálticos de todo el mundo. Estos flujos se caracterizan
principalmente por las texturas de sus superficies.
Los flujos de lavas más viscosas, que generalmente se presentan como coladas de lava de bloques, aunque también pueden llegar a desplazarse como flujos
continuos y avanzar sobre terrenos con pendientes fuertes. Estos se detienen cuando la pendiente del terreno es menor que aproximadamente el 15%. Sin embargo,
los flujos de lava de bloques pueden fragmentarse y generar derrumbes o avalanchas de rocas incandescentes que al deshacerse pueden liberar cantidades
considerables de su polvo piroclástico, como fue el caso de la actividad del Volcán de Fuego de Colima en Abril 16 y 18 de 1991.
Flujos Piroclásticos
Nube Piroclástica de Volcán filipino.
El término “flujo piroclástico” se refiere en formas genérica a todo tipo de flujos compuestos por fragmentos incandescentes. Una mezcla de partículas sólidas o
fundidas y gases a alta temperatura que pueden comportarse como líquido de gran movilidad y poder destructivo. A ciertos tipos de flujos piroclásticos se les
denomina nuees ardentes (nubes ardientes). Estos flujos, comúnmente se clasifican por la naturaleza de su origen y las características de los depósitos que se forman
cuando el material volcánico flotante en los gases calientes se precipita al suelo. El aspecto de los flujos piroclásticos activos (flujos activo es aquél que se produce
durante una erupción, y flujo, sin calificativo, sólo se refiere al depósito) es por demás impresionante.
Es particularmente vívida la descripción que hace Plinio el Joven de la erupción del Vesubio en el año 79 D.C., mencionada anteriormente, “… Ominosa, detrás
nuestro, nube de espeso humo se desparramaba sobre la tierra como una avalancha…”.
Los flujos piroclásticos son mezclas de gran densidad de fragmentos de roca seca y gases calientes que salen por una fumarola que erupcionó y se desplazan a gran
velocidad. Pueden ser el resultado de una erupción explosiva de fragmentos de roca sólida o derretida o ambas y también ser la consecuencia de una erupción no
explosiva de lava cuando se colapsa un domo de lava.

Flujos Piroclásticos del Monte Merapi


El poder destructivo de los flujos piroclásticos depende fundamentalmente de sus volúmenes y de sus alcances. El primer factor está controlado por el tipo de
erupción que los produce y el segundo principalmente por la topografía del terreno. En términos generales, se pueden distinguir tres tipos de flujos de acuerdo al tipo
de erupción que los produce (Wiirms y McBirney, 1979): Flujos relacionados con domos o con desmoronamientos de los frentes de lava; flujos producidos
directamente en cráteres de cumbre y flujos descargados desde fisuras.
Entre los flujos piroclásticos relacionados con domos, se distinguen dos tipos que varían grandemente en su poder destructivo. Uno es el tipo Merapiano, en
referencia al volcán Merapi de Java, que consiste en flujos o avalanchas de origen no explosivo, producido por gravedad, a partir de domos de cumbre en expansión,
que los contiene y generan avalanchas de material caliente que se deslizan sobre los flancos del volcán hasta cerca de sus bases. Algunas avalanchas Merapianas se
pueden producir también desde los frentes de flujos de lava de bloques que descienden sobre los flancos del volcán. Estos flujos pueden ser disparados por
movimientos de los domos, por temblores que sacuden las estructuras o por algún otro factor externo.
Los Lahares
Lahar en Nueva Zelanda
Los lahares son flujos que generalmente acompañan a una erupción volcánica; contienen fragmentos de roca volcánica, producto de la erosión de las pendientes de
un volcán. Estos se mueven pendiente abajo y pueden incorporar suficiente agua, de tal manera que forman un flujo de lodo. Estos, pueden llevar escombros
volcánicos fríos o calientes o ambos, dependiendo del origen del material fragmentario. Si en la mezcla agua-sedimento del lahar hay un 40-80 % por peso de
sedimento entonces el flujo es turbulento, y si contiene más del 80 % por peso del sedimento, se comporta como un flujo de escombros. Cuando la proporción de
fragmentos de roca se incrementa en un lahar (especialmente gravas y arcilla), entonces el flujo turbulento se convierte en laminar.
Un lahar puede generarse de varias maneras:
Por el busco drenaje de un lago cratérico, causado quizás por un erupción explosiva, o por el colapso de una pared del cráter.
Por la fusión de la nieve o hielo, causada por la caída de suficiente material volcánico a alta temperatura.
Por la entrada de un flujo piroclástico en un río y mezcla inmediata de éste con el agua.
Por movimiento de un flujo de lava sobre la cubierta de nieve o hielo en la parte cimera y flancos de un volcán.
Por avalanchas de escombros de roca saturada de agua originadas en el mismo volcán.
Por la caída torrencial de lluvias sobre los depósitos de material fragmentario no consolidado.
Los lahares, también pueden ser causados por la brusca liberación del agua almacenada en un glaciar sobre un volcán, y que puede deberse a una rápida fusión del
hielo por condiciones meteorológicas o por una fuente de calor volcánico.

Otro impresionante Lahar.


La forma y pendiente de los valles también afecta la longitud de estos. Un valle angosto con alguna pendiente permitirá que un cierto volumen de lahar se pueda
mover a gran distancia, mientras que un valle amplio y de poca pendiente dará lugar a que el mismo se disperse lentamente y se detenga dentro de una distancia más
corta.
Las velocidades de estos flujos están determinadas por las pendientes. Por la forma de los cauces. Por la relación sólidos-agua y de alguna manera por el volumen. Las
velocidades más altas reportadas son aquellas alcanzadas sobe las pendientes de los volcanes. En el Monte Santa Helena por ejemplo, el lahar causado por la
erupción del 18 de mayo de 1980 alcanzó, en sus flancos, una velocidad de más de 165 Km/hr; sin embargo, en las partes bajas del mismo, la velocidad promedio
sobre distancias de varias decenas de Km fue de menos de 25 Km/hr.
Los lahares pueden dañar poblados, agricultura y todo tipo de estructura sobre los valles, sepultando carreteras, destruyendo puentes y casas e incluso bloqueando
rutas de evacuación. También forman represas y lagos que al sobrecargarse, se rompen generando un peligro adicional.
Intensidad de las Erupciones
Erupción de volcán submarino en Tonga
El Índice de Erupciones Volcánicas (VEI) fue elaborado por Chris Newhall del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) y Steve Self en la Universidad de Hawái
en 1982 con objeto de medir las explosiones eruptivas de los volcanes.
El valor de una explosión se basa en el volumen de los productos, la altura de la nube emitida por el volcán y la calidad de las observaciones realizadas. La escala,
de 0 a 8, difiere desde el índice 0 para las erupciones no explosivas hasta el 8 para las erupciones explosivas mega colosales que pueden emitir 10 12 metros cúbicos
de tefra y que tienen una columna que alcanza una altura de 25 kilómetros. También se pueden aplicar valores por encima de 8, si fuera necesario.
Por otro lado, el VEI no tiene en cuenta la densidad del material que ha emitido el volcán; la ceniza, las bombas volcánicas… Todo se trata con el mismo rasero.
Además, tampoco tiene en cuenta la magnitud del poder de una erupción.