Vous êtes sur la page 1sur 12

METODOS MAGNETICOS

1. Historia

La ciencia del magnetismo inició en el año 1600. En este año el inglés William
Gilbert nacido en 1544 (fallecido en 1603) publicó el libro 'De Magnete', que es
una compilación de todos los conocimientos ya existentes en el siglo 16 acerca del
magnetismo. En esta publicación Gilbert estableció el concepto de un campo
geomagnético general con una orientación definida en cada lugar de la superficie
terrestre. A fines del siglo 16 la observación de anomalías locales en la orientación
del campo geomagnético fue conocida y empleada en la prospección de minerales
férricos.

En 1870 Thalen y Tiberg construyeron un magnetómetro para determinaciones


relativas, rápidas y exactas de las intensidades horizontal y vertical de la
declinación por medio de los métodos del seno y de la tangente.

El método magnético se empleó en gran escala en el estudio de estructuras


geológicas, cuando en 1914 y 1915 Adolf Schmidt construyó la balanza de
precisión vertical, también llamada variómetro del tipo Schmidt. Desde 1902 Adolf
Schmidt, nacido 1860 en Breslau y fallecido 1944 en Gotha dirigió el observatorio
magnético de Potsdam como director. La balanza vertical se constituye de una
aguja magnética orientada horizontalmente en la dirección Este Oeste y oscilante
sobre cuchillas de ágata o bien de cuarzo. Este variómetro permite la medición del
campo vertical y su variación local en dimensiones de 1 gamma y por lo tanto este
instrumento es suficientemente preciso para ser empleado en las exploraciones
mineras.

2. Definición

Mide la variación del campo magnético terrestre debido a cambios en las


propiedades magnéticas de los materiales del subsuelo, la propiedad física en la
que se basa es susceptibilidad magnética. En el caso de la prospección ambiental,
usado fundamentalmente para la detección de objetos metálicos y, en menor
medida, cavidades

3. Aplicaciones

El método magnético es el método geofísico de prospección más antiguo aplicable


en la prospección petrolífera, en las exploraciones mineras y de artefactos
arqueológicos.

En la prospección petrolífera el método magnético entrega informaciones acerca


de la profundidad de las rocas pertenecientes al basamento. A partir de estos
conocimientos se puede localizar y definir la extensión de las cuencas
sedimentarias ubicadas encima del basamento, que posiblemente contienen
reservas de petróleo.

Aún no siempre con éxito se lo aplica en el levantamiento de la topografía del


basamento, que puede influir la estructura de los sedimentos superpuestos.

Se lo emplea en la delineación de depósitos magnéticos intrasedimentarios como


rocas subvolcánicas e intrusiones emplazadas en somera profundidad, que cortan
la secuencia sedimentaria normal. Como las rocas sedimentarias generalmente
ejercen un efecto magnético desapreciado en comparación con el efecto
magnético generado por las rocas ígneas la mayoría de las variaciones de la
intensidad magnética medidas a la superficie terrestre resulta de cambios
litológicos o topográficos asociados con rocas ígneas o con rocas del basamento.
El desarrollo reciente de magnetómetros de alta precisión posibilita ahora la
definición de pequeñas repuestas magnéticas de alta frecuencia y la detección de
variaciones muy pequeñas de la intensidad magnética, que podrían ser
relacionadas con variaciones diminutas en el carácter magnético de rocas
sedimentarias yacentes en profundidad somera con respecto a la superficie
terrestre. Las variaciones magnéticas muy pequeñas en el contenido en minerales
magnéticos se refieren a valores alrededor de 0,1 gamma.

En las exploraciones mineras se aplica el método magnético en la búsqueda


directa de minerales magnéticos y en la búsqueda de minerales no magnéticos
asociados con los minerales, que ejercen un efecto magnético mensurable en la
superficie terrestre.

Además el método magnético se puede emplear en la búsqueda de agua


subterránea. Por medio de estudios aeromagnéticos se puede localizar zonas de
fallas, de cizallamiento y de fracturas, que pueden albergar una variedad grande
de minerales y dirigir a una mineralización epigenética, relacionada con estress de
las rocas adyacentes. El conocimiento de sistemas de fracturas y de acuíferos en
rocas solidificadas cubiertas por una capa de depósitos aluviales puede facilitar la
búsqueda y explotación de agua subterránea.

A través del método magnético se puede levantar las discordancias y las


superficies terrestres antiguas ahora cubiertas por rocas más jóvenes con el fin de
explorar minerales detríticos y/o minerales de uranio relacionados con
discordancias.
Hasta el medio de la quinta década de este siglo prácticamente solo se llevaron a
cabo los métodos magnéticos de exploración en la superficie terrestre. Hoy día en
la prospección petrolífera se emplean casi exclusivamente magnetómetros
instalados en aviones y en barcos. En los estudios de reconocimiento de depósitos
minerales se emplean magnetómetros aeroportados.

El magnetismo es ampliamente aplicado en la exploración petrolera (avión y


marino) y minera (avión y terrestre), ingeniería civil - geotecnia, en estudios del
medio ambiente y arqueología entre otras. En particular, algunas de las
aplicaciones son:

 Mapeo geológico de unidades que muestran contrastes de susceptibilidad


 Mapeo estructural (fallas, fracturas, etc.) e identificación de riesgos
geológicos
 Detección de profundidad del substrato y del basamento
 Detección de minerales de hierro, o asociados a estos, y/o elementos
magnéticos (magnetita, pirrotita), como Cromita, Manganeso y Sulfuros.
 Exploración de depósitos asociados a la topografía del basamento
(conglomerados ricos en U, estrados ricos en Pb-Zn)
 Localización y caracterización de Kimberlitas o Caracterización de
depósitos tipo “Placeres” y otros minerales con características magnéticas,
tipo Asbesto.
 Delineamientos del perímetro de áreas de rellenos sanitarios / desechos.
 Detección de objetos metálicos enterrados (tuberías, barriles, tanques....)

4. Alcance del método magnético

Las anomalías magnéticas detectadas a través de estudios magnéticos en terreno


se explican con variaciones en las propiedades físicas de las rocas como la
susceptibilidad magnética y/o la imantación remanente de las rocas. Estas
propiedades físicas solo existen a temperaturas debajo de la temperatura de
Curie. En consecuencia los generadores de las anomalías magnéticas podemos
hallar hasta una profundidad máxima de 30 a 40 km.

5. Modelo de un dipolo magnético

El campo geomagnético se describe en una aproximación por un dipolo magnético


ubicado en el centro de la tierra, cuyo eje está inclinado con respecto al eje de
rotación de la tierra. El dipolo está dirigido hacia el Sur, de tal modo en el
hemisferio Norte cerca del polo Norte geográfico se ubica un polo Sur magnético y
en el hemisferio Sur cerca del polo Sur geográfico se ubica un polo Norte
magnético. Por convención se denomina el polo magnético ubicado cerca del polo
Norte geográfico polo Norte magnético y el polo magnético situado cerca del polo
Sur geográfico polo Sur magnético.

6. Las coordenadas geomagnéticas

Por la inclinación del eje dipolar geomagnético con respecto al eje de rotación de
la tierra los sistemas de coordenadas geográficas y geomagnéticas no coinciden.
Las coordenadas geomagnéticas para un lugar en la superficie terrestre se calcula
de modo siguiente conociendo las coordenadas geográficas del lugar en cuestión
y de las intersecciones boreal o austral respectivamente.

7. Componentes del campo geomagnético

1: Depende de variaciones espaciales en el campo electromagnético introducido


en corteza terrestre por descarga troposférica (troposfera 0-10km).

2: El gradiente geotérmico depende del lugar. En una zona de subducción en la


zona del hundimiento de la placa el gradiente es mucho menor en comparación al
gradiente geotérmico establecido en el arco magmático, donde el gradiente
geotérmico puede alcanzar a T = 100°C/km. El gradiente geotérmico causado por
un metamorfismo de soterramiento en una cuenca sedimentaria es alrededor de
10°C/km. Un valor medio es 30°/km. La temperatura de Curie para magnetita es

T = 573°C.
8. Unidades de la intensidad magnética

En la magnetometría se emplean varias unidades:

1Oersted = 1Gauss = 105gamma = 105nT (T = Tesla). 1gamma = 10-9T = 1nT.

La unidad Gauss se introdujeron en honor al matemático alemán Carl Friedrich


Gauss, nacido 1777 en Braunschweig, fallecido 1855 en Göttingen. Gauss
desarrolló el método para la determinación absoluta del campo geomagnético y
inició la observación del campo geomagnético en intervalos regulares. Las
unidades Gauss y gamma son las unidades del sistema cgs, la unidad nT es la
unidad del sistema SI.

Los geofísicos prefieren emplear el parámetro 'intensidad del campo magnético H'
en vez del parámetro 'inducción o densidad del flujo B'. Se puede substituir uno de
estos parámetros por el otro, porque la permeabilidad del aire varía solo poco de
la permeabilidad del vacío. La densidad del flujo B de un campo magnético está
relacionada con la intensidad magnética H como sigue: B = µ0 x H, donde µ0 =
permeabilidad del vacío = 1,25 x 10-6 Vs/Am. La permeabilidad se refiere a la
facilidad, que ofrece un cuerpo al paso del flujo magnético.

9. Comportamiento de distintos materiales situados en un


campo externo

Se distingue los materiales siguientes según su comportamiento poniéndolos en


un campo externo:

1) Materiales diamagnéticos

2) Materiales paramagnéticos

3) Materiales ferromagnéticos
1) Los materiales diamagnéticos están caracterizados por susceptibilidades
magnéticas negativas, lo que significa, que la imantación inducida en ellos está
orientada en sentido opuesta con respecto al campo externo aplicado. Las
susceptibilidades magnéticas de la mayoría de los materiales diamagnéticos no
dependen de la temperatura. Solo las susceptibilidades magnéticas de antimonio y
bismuto varían a T = -180ºC. Materiales diamagnéticos son entre otros las sales,
la anhidrita, cuarzo, feldespato y grafito. El diamagnetismo se basa en el
movimiento de un electrón alrededor de su núcleo generando una corriente de
poca intensidad. El momento magnético (o espín) es un vector, que en presencia
de un campo magnético externo toma un movimiento de precesión alrededor de
este campo externo. Este movimiento periódico adicional del electrón produce un
momento magnético orientado en sentido opuesto con respecto al campo
aplicado. El diamagnetismo puro sólo aparece si los momentos magnéticos de los
átomos son nulos en ausencia de un campo exterior como en los átomos o iones
que poseen capas electrónicas completas.

2) Los materiales paramagnéticos son ligeramente magnéticos, caracterizados


por susceptibilidades magnéticas pequeñas positivas. En los materiales
paramagnéticos la susceptibilidad magnética es inversamente proporcional a la
temperatura absoluta según la Ley de Curie. La mayoría de los componentes
formadores de las rocas como por ejemplo los silicatos comunes son para- o
diamagnéticos. Los granos de materiales para- y diamagnéticos tienden alinearse
con sus ejes longitudinales transversal- u oblicuamente con respecto al campo
externo aplicado. Los átomos o las moléculas de los materiales paramagnéticos
están caracterizados por un momento magnético en ausencia de un campo
externo y por una interacción magnética débil pasando entre sus átomos.
Normalmente sus átomos están distribuidos al azar, pero aplicando un campo
externo tienden alinearse paralelamente a la dirección del campo. Esta alineación
es una tendencia, que se opone a su agitación térmica. El paramagnetismo se
basa en los espines (momentos magnéticos) no compensados de los electrones,
que ocupan capas atómicas incompletas como los subpisos 3-d de los elementos
escandio y manganeso por ejemplo. Minerales paramagnéticos son olivino,
piroxeno, anfibol, granate y biotita. En un separador magnético dependiendo de
sus susceptibilidades magnéticas respectivas estos minerales son imantizados a
distintas intensidades del campo magnético engendrado por el separador
magnético.

3) Los materiales ferromagnéticos tienen susceptibilidades positivas y


relativamente altas. Sin aplicar un campo magnético externo la interacción de los
momentos magnéticos de sus átomos resulta en un comportamiento colectivo de
grupos de átomos, llamados dominios. En los elementos hierro, cobalto y níquel
esta interacción es característica para los espines no compensados de los
subpisos 3-d de sus átomos. Estos elementos pueden lograr un estado de
imantación espontáneo consistente en la configuración ordenada de los momentos
magnéticos de todos los átomos. Aplicando un campo magnético los dominios se
alinean en configuraciones paralelas y con sus ejes longitudinales paralelas a la
dirección del campo externo de tal modo generando una susceptibilidad magnética
alta. A los cuerpos ferromagnéticos corresponden ciclos de histéresis típicos.
● Ferromagnéticos verdaderos

● Antiferromagnéticos

● Ferrimagnéticos

● En los materiales antiferromagnéticos los momentos magnéticos de los átomos


vecinos son de la misma magnitud, pero antiparalelos. Cada una de estas
subredes recuerda un estado de un cuerpo ferromagnético. Las dos subredes
ordenadas orientadas en sentido opuesto entre sí se anulan mutuamente
resultando en un momento magnético total igual a cero. La susceptibilidad
magnética de un material antiferromagnético es relativamente baja a temperaturas
debajo del punto de Curie, sube con la temperatura acercándose a la temperatura
de Curie característica para el material en cuestión, alcanza su máximo a la
temperatura de Curie y encima de la temperatura de Curie su susceptibilidad
decrece. A los materiales antiferromagnéticos pertenecen entre otros la hematita
(Fe2O3, TCurie = 675ºC), los óxidos de manganeso, de hierro, de cobalto y de
níquel.

● Los materiales ferrimagnéticos tienen dos subredes de iones metálicos con


momentos magnéticos orientados antiparalelamente, pero de magnitud diferente
dando lugar a un momento resultante desigual a cero, incluso en ausencia de un
campo exterior. La magnetita Fe3O4 es un material ferrimagnético y el mineral
más importante en contribuir al magnetismo de las rocas. Otros minerales
ferrimagnéticos son la ilmenita FeTiO3, Titanomagnetita Fe (Fe, Ti) 2O4, la
pirotina Fe1-xS y los óxidos de la formula general XOFe2O3, donde X puede ser
ocupado por Mn, Co, Ni, Mg, Zn y Cd. El magnetismo de las rocas se debe a
magnetita y a otros minerales del sistema ternario FeO - Fe2O3 - TiO2. La
composición de cada cristal mixto junto con su temperatura de Curie se presenta
en el triángulo siguiente.
10. Imantación de una sustancia

La imantación remanente depende de la historia de la roca. Generalmente el


campo geomagnético, su magnitud y su dirección determinan la imantación de las
rocas magnéticas. La magnitud y la dirección de la proporción inducida de la
imantación están determinadas por la magnitud y la dirección actualmente
establecidas del campo geomagnético. Como el campo geomagnético varía con el
tiempo la magnitud y la dirección del campo geomagnético de un lugar varían
también. Las rocas pueden conservar una imantación remanente relacionada con
el campo geomagnético existente cuando estas rocas se han formadas. En el caso
de las rocas magmáticas la dirección de la imantación coincide con la dirección del
campo geomagnético existente en el intervalo de tiempo, en que las rocas
empezaron a solidificarse y que se extiende hasta el momento en que las rocas se
han enfriadas debajo de la temperatura de Curie. A este tipo de imantación
remanente se llama imantación termoremanente. En el caso de rocas fundidas
rápidamente enfriándose como las corrientes de lava por ejemplo sus minerales
magnéticos se alinean paralelamente a la dirección del campo geomagnético
existente en el tiempo de la solidificación y del enfriamiento de las rocas. En el
caso de las rocas sedimentarias clásticas los granos magnéticos se alinean
durante la deposición en agua quieta según la dirección del campo geomagnético
existente. Este tipo de imantación se denomina imantación remanente de
deposición.