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LA MOLECULA DE LA EMOCION

El primer componente de las moléculas de la emoción es una molécula que se


encuentra en la superficie de las células en el cuerpo y el cerebro llamado el receptor
opiáceo. Todos los receptores son proteínas y ellas se agrupan en la membrana celular
esperando por las llaves químicas correctas para nadar hacia ellas a través del líquido
extracelular y para ligarse a ellos mediante la adaptación como una llave a cerradura en un
proceso llamado unión o ligazón. La llave química que se une al receptor es el ligando, al
unirse se produce una alteración que lleva a la molécula a reorganizarse, cambiando de
forma hasta que la información entra a la célula.
El ligando transmite el mensaje molecularmente al receptor. El receptor transmite
el mensaje al interior de la célula, donde el mensaje puede cambiar dramáticamente el
estado de la misma. Una reacción en cadena de eventos bioquímicos se inicia. Dirigida por
el mensaje del ligando, da comienzo a numerosas actividades como síntesis de nuevas
proteínas, toma de decisiones sobre la división celular, apertura o cierre de canales iónicos,
etc. En resumen, la vida de la célula está determinada en cualquier momento por la
información que envían los receptores están en su superficie y si estos están ocupados por
ligandos o no. El proceso de unión es un proceso muy específico. Pero en una escala más
global, estos fenómenos fisiológicos minutos a nivel celular se pueden traducir en grandes
cambios en el comportamiento, la actividad física, incluso el estado de ánimo.
¿Y cómo está toda esta actividad organizada, teniendo en cuenta que está
sucediendo en todas las partes del cuerpo y el cerebro al mismo tiempo? Como los ligandos
van a la deriva en la corriente de fluido que rodea la célula, solamente aquellos ligandos
que tienen moléculas en exactamente la forma correcta puede unirse a un tipo particular
de receptor. El proceso de unión es muy selectivo, ¡muy específico! De hecho, podemos
decir que la unión se produce como consecuencia de la especificidad del receptor; es decir,
el receptor ignora todos menos el ligando particular que está hecho para adaptarse a ella.
El receptor de los opiáceos, por ejemplo, puede "recibir" sólo los ligandos que son
miembros del grupo de los opiáceos, como las endorfinas, la morfina o la heroína. El
receptor Valium puede adjuntar sólo para Valium y péptidos Valium similares. Es esta
especificidad de los receptores que permiten que exista un complejo sistema de
organización y asegura que todo llegue a donde se supone que debe estar dirigido.