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PRUEBA IMPERTINENTE Y PRUEBA IRRELEVANTE

No siempre algunos órganos judiciales -y en numerosas ocasiones instructores


de expedientes administrativos sancionadores, cuyos principios se inspiran en el
Derecho Penal- distinguen, al tiempo de rechazar pruebas propuestas por el
justiciable o administrado, entre pruebas impertinentes y pruebas irrelevantes.
Como veremos más adelante, existe una importante diferencia entre ellas. En
este sentido se ha pronunciado, en repetidas ocasiones, el Tribunal Europeo de
Derechos Humanos.

Así como el derecho a las pruebas pertinentes para la defensa no implica el


correlativo a la admisión de las mismas, la falta de práctica de una determinada
prueba no ocasiona la lesión del indicado derecho si no es relevante para una
modificación del sentido del fallo.

El Tribunal Constitucional tiene declarada la íntima relación entre este derecho y


el de defensa, del que no es más que una de sus manifestaciones. Se vulnera así
el derecho de defensa por parte del órgano judicial cuando éste inadmite o falta
a la práctica de toda la prueba de descargo propuesta. En este sentido, el TC ha
apreciado también esa lesión en supuestos de denegación de la solicitud de
recibimiento a prueba en la medida en que esa negativa tiene como consecuencia
vedar íntegramente la práctica de la prueba. Lo anteriormente expuesto es lógico
porque, en los indicados casos, se impide totalmente el ejercicio del derecho de
defensa, no resultando adecuadas las alusiones a la relevancia o irrelevancia de
las pruebas propuestas.

Hemos de recordar al respecto que el derecho a la utilización de los medios de


prueba, dentro del marco del derecho de defensa, precisa, como expresamente
dice el art. 24.2 CE, que los medios propuestos sean pertinentes. Es decir, que
estén conectados con los hechos que se imputan y que constituirán, para el
supuesto de entenderse probados los mismos, el fundamento de la condena,
pues, de ser impertinentes las pruebas propuestas, la indefensión sería
consecuencia de la negligencia de la parte en la defensa de sus intereses.

Si la denegación por el órgano judicial de todas las pruebas propuestas por la


defensa puede, sin duda, argumentarse en su impertinencia, no puede basarse,
en cambio, en su irrelevancia para el sentido del fallo.

La declaración de irrelevancia absoluta de las pruebas solicitadas implica un juicio


anticipado de culpabilidad. Dicho de otra forma, supone la declaración de
suficiencia para la condena de las pruebas pedidas por la acusación. Declaración
que sólo puede efectuarse en la Sentencia, una vez que se haya valorado la
prueba de descargo.

Siendo diferente el proceso civil del proceso penal y citando el art. 6.3, apartado
d) del CEDH, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha sentado doctrina de
que si bien en el proceso civil la equidad requerida y la igualdad de armas implica
la obligación de ofrecer a cada parte la posibilidad razonable de presentar su
causa –incluyendo en ella sus pruebas-, en condiciones que no la coloquen en
situación de neta desventaja en relación con su adversario (Sentencia de 27 Oct.
1993), en el proceso penal es esencial la completa igualdad de armas en las
mismas condiciones. En este sentido, como ha reiterado el Tribunal europeo
anteriormente citado (Ss 25 Mar. 1999 y 17 Jul. 2001), una vez que se hace uso
del derecho incontestado a la recalificación de los hechos, “se hubiera debido
ofrecer a los recurrentes la posibilidad de ejercer sus derechos de defensa sobre
este punto, de una manera concreta y efectiva”.

En definitiva, cuando se inadmiten todas las pruebas de descargo propuestas tras


la modificación esencial de los hechos objeto de acusación en el escrito de
calificaciones definitivas, se vulnera el derecho de defensa al no poder combatirse
los elementos de la nueva calificación jurídica.

Los hechos, ¿son irrelevantes?


l auténtico liberalismo, el clásico de origen europeo y con inconfundible acento
británico más que francés, tiene a mis ojos un atractivo intelectual irresistible: nunca
subordina los hechos a la doctrina. Eso es tanto como decir que el liberalismo vale lo
que vale justamente porque no es ideología.

Cualquier liberal medianamente informado sabe que de la intervención de los


gobiernos en los mercados fijando precios no se puede esperar nada bueno, y sabe
también que la perversidad intrínseca del intervencionismo gubernamental no radica
en la maldad o en la bondad de los burócratas intervencionistas (que, por lo demás,
hasta podrían ser, se han dado casos, personas encantadoras, amables y pletóricas
de altruismo), sino del hecho de que resulta imposible que la voluntad de una persona
o de un grupo reducido de personas sustituya con eficiencia la prodigiosa suma de
millones de voluntades libres que concurren en los mercados –cada cual con su carga
personalísima de deseos, necesidades, temores y percepciones- ofreciendo y
demandando bienes o servicios.

La moneda es un bien como cualquier otro, por el cual estamos dispuestos a pagar
tanto más cuanto (demanda) o a cobrar, si es que estamos del otro lado del mostrador,
tanto más cuanto (oferta), cada cual decide con la información de la que dispone y ha
sabido allegarse si le conviene comprar ese bien y a cuánto, o si le conviene vender
ese bien y a cuánto.

En México tardamos muchos años en darnos cuenta de que también en el llamado


mercado de cambios –en el intercambio específico de pesos por dólares o viceversa-
lo que mejor funciona es dejar en libertad a los mercados. Fue hasta los aciagos días
de diciembre de 1994 cuando comprendimos cabalmente que lo mejor es dejar que la
libre oferta y la libre demanda de dólares fijen el precio de los billetes verdes en pesos.
Y el arreglo ha funcionado muy bien. Ni se generó la temida y anunciada volatilidad, ni
se sobrevaluó o se subvaluó la moneda; más aún: comprendimos –aunque esto es un
decir muy optimista, como se verá- que esas nociones de subvaluación o
sobrevaluación son paparruchas de mercantilistas alimentadas por la inveterada
arrogancia de algunos economistas que creen “saber” mejor que la gente lo que de
veras quiere la gente y le conviene. En un sistema de libre flotación, la divisa vale lo
que dicen los mercados que vale y punto. Siempre habrá malos jugadores –que no
saben perder ni asumir las consecuencias de sus decisiones libres- a quienes el dólar
parecerá muy barato o demasiado caro, y querrán justificar su disgusto subjetivo con
alguna conjetura falsamente científica. Entonces dirán: “¡Oh, el peso se ha
sobrevaluado y no podemos exportar!, ¡el gobierno tiene que hacer algo para evitar
esa sobrevaluación!”, o por el contrario se quejarán: “¡Oh, es que el dólar ya está muy
caro, el gobierno debe hacer algo!”. Intervencionistas embozados que desearían que
algún burócrata iluminado los llevara de la mano. ¡Ilusos e insensatos!, lo más
probable es que la mano del burócrata los conduzca al precipicio.
Durante 2008 y 2009, en los días más calamitosos de la crisis global, la Comisión de
Cambios en México –que integran tanto la Secretaría de Hacienda como el Banco
Central- tuvo que vender miles de millones de dólares de su reserva internacional para
evitar que colapsaran empresas endeudadas y hasta irresponsables (por ejemplo,
algunas que jugaron desaprensivamente en los mercados de derivados sin conocer a
ciencia cierta el funcionamiento de tales productos financieros) y NO para mantener un
tipo de cambio determinado, sino para darle un aire de normalidad a un mercado que
amenazaba colapsarse. Hoy, en 2010, la situación es exactamente la inversa y la
misma Comisión de Cambios ha decidido “acumular reservas” aprovechando la
baratura relativa de la divisa verde y en prevención de que el futuro próximo aparece
plagado de riesgos. Esta intención transparente (un jugador fuerte en el mercado de
cambios local, el gobierno, anuncia que está dispuesto a comprar tal cantidad de
dólares al mes, en concreto $600 millones) tampoco prejuzga sobre el precio de la
divisa, ni tiene forma de que alguna capillita de iluminados burócratas (en Los Pinos,
en Hacienda o en el Banco de México) determinen cuál debe ser ese precio. Por otro
lado, la realidad se ha mostrado mucho más avasalladora –como suele suceder- que
las previsiones, y la cantidad de dólares que acumula cada mes el Banco Central para
sus reservas ha resultado más bien marginal respecto del caudal de ingresos que
entran a las principales economías emergentes, como México, a causa de que la
Reserva Federal de Estados Unidos mantiene las tasas de interés de referencia de
ese país a un nivel cercano a cero. El día que ese “estímulo monetario” cese, que
habrá de cesar y cambiar de signo, esos mismos capitales tenderán a salir de los
países emergentes para refugiarse en Bonos del Tesoro de los Estados Unidos.

El punto a destacar es que en ambos casos, cuando vendió dólares y cuando compró
dólares, la actuación de la Comisión de Cambios ha sido impecable desde el punto de
vista de la libre flotación, nadie que conozca de veras el mecanismo (no que hable de
oídas porque le da flojera informarse) podría acusar a la Comisión de Cambios de
México de manipular el tipo de cambio (ni para ayudar a los exportadores, ni para
perjudicarlos) porque no hay forma de que esas actuaciones en el mercado –comprar
y vender dólares- sean capaces de fijar de antemano un precio “ideal” soñado o
calculado por algún burócrata.

Y aquí es donde algunos cuantos sedicentes liberales mexicanos pierden la brújula.


Acostumbrados a juzgar el entorno que los rodea sin más auxilio que algunas
“convicciones” aprendidas de lecturas desatentas y apresuradas, y alérgicos al estudio
de los datos duros y de los hechos desnudos, sustituyen el análisis crítico por la
especulación de sobremesa del lector de periódicos jubilado.

Así, por ejemplo, hace unos días leía las reflexiones de uno de estos “liberales” en un
periódico, donde el autor critica la política de “acumulación de reservas” por las
razones equivocadas. Su crítica parte de varias presunciones erróneas: 1. Supone que
tal decisión –la de acumular reservas- fue tomada exclusivamente por el Gobernador
del Banco Central (es decir, ignora o finge ignorar la composición real de la Comisión
de Cambios), 2. Supone que tal decisión implica la búsqueda deliberada de un
determinado precio para el dólar, en beneficio de los exportadores, lo cual es
manifiestamente imposible, 3. Desdeña un montón de declaraciones explícitas del
Banco de México a últimas fechas en las que se descarta tajantemente la intención de
depreciar deliberadamente el peso o de fijar un precio determinado para el dólar, 4.
Desdeña los datos duros que muestran, en lo que va del año, NO una depreciación de
la moneda mexicana, sino su apreciación relativa. Esto es: desprecia olímpicamente a
los mercados que son los que están mandando y que hoy dicen que el dólar debe
valer poco más de 12 pesos, de la misma forma que el año pasado llegaron a decir
que el dólar debía valer casi 15 pesos y de la misma forma que en julio de 2008
parecían insistir en que el dólar sólo valía 10 pesos mexicanos a lo sumo.
Definición de Irrelevante
concepto de irrelevante lo utilizamos en nuestro idioma para indicar a aquello o aquel que no
dispone de importancia, valor o relevancia o tiene muy poca magnitud en un determinado
contexto.

Entonces, aquella cuestión o situación irrelevante tendrá muy pocas chances de modificar o
cambiar algún curso o estado de cosas mientras que cuando algo es relevante sí lo tendrá y
podrá por caso ser crucial a la hora de influir en cierta cuestión.

Cabe destacarse que el concepto lo solemos aplicar en relación a cosas, situaciones y personas.
Así cuando una idea no merece ser considerada o una persona no es imprescindible en un
cargo o lugar se dirán de ambas que son irrelevantes.

Por el contrario, a aquello que presenta importancia, que es significativo, sobresale o destaca,
se lo considerará como relevante.

Ahora bien, al respecto de la utilización de ambos conceptos, irrelevante y su opuesto relevante


debemos señalar que cada uno adquiere su correspondiente significado en comparación o
vinculado a otras cosas o personas que forman parte de la misma clase o categoría, es decir,
sabremos que algo es relevante si justamente sobresale de entre sus símiles.

Por otra parte, la determinación de la relevancia o la irrelevancia de las cosas o las personas
estarán determinadas por la subjetividad y la experiencia personal de cada persona. Porque lo
que para alguien puede ser muy importante, para otro puede no serlo en lo más mínimo y
viceversa.

Para mí graduarme puede ser lo más relevante que me sucedió en la vida y para un amigo ese
hecho puede ser irrelevante mientras que considerará más relevante el hecho de poder
comprarse una casa.

El momento personal y profesional que se esté atravesando y asimismo la etapa de la vida en la


cual alguien se encuentre también pueden resultar fundamentales a la hora de determinar a
algo como irrelevante o como más relevante.

... via Definicion ABC https://www.definicionabc.com/general/irrelevante.php

Qué es Irrelevante:
Como irrelevante designamos aquello que tiene poca o ninguna
importancia, que es mínimo o insignificante, o que no tiene relevancia alguna.
Irrelevante es un adjetivo, se forma con el prefijo latino i-, que da una carga
negativa a las palabras, y el vocablo “relevante”, que significa ‘lo que tiene
relevancia’, ‘lo que importa’, ‘lo que se destaca o sobresale’. Por lo tanto,
irrelevante significa lo que no es relevante, lo que no sobresale o no se
destaca, lo que no es importante.

La expresión irrelevante se utiliza cuando algo o alguien no se considera


importante o necesario. Por ejemplo, será irrelevante un comentario u opinión
que no merece ser considerado o tomado en cuenta, un evento o hecho que
carece de importancia o trascendencia, una información sin interés,
significación o que está desactualizada; un error que no es grave, o que no
supone un problema o un trastorno del estado de las cosas.
Sinónimos de irrelevante son insignificante, intrascendente, vano, fútil, trivial,
superfluo. Antónimos, por su parte, serían relevante, notable, importante,
sobresaliente.
Vea también Trivial.

En inglés, irrelevante se traduce como irrelevant. Por ejemplo: “Age is


irrelevant unless you’re wine” (la edad es irrelevante a menos que seas vino).
Irrelevante y relevante
Lo opuesto a irrelevante es relevante. Se designa como relevante a algo
importante, significativo, que se destaca o sobresale por su excelencia o
superioridad. Son relevantes, por ejemplo, los acontecimientos que tienen una
repercusión o unas consecuencias palpables en la sociedad; es relevante un
descubrimiento científico que nos permite avanzar como sociedad. En cambio,
reservamos el adjetivo irrelevante para aquello queno tiene importancia o
significación, o que carece de interés o trascendencia.
Vea también Relevante.

Fecha de actualización: 08/09/2016. Cómo citar: "Irrelevante". En: Significados.com. Disponible en:
https://www.significados.com/irrelevante/ Consultado: 23 de mayo de 2018, 04:34 pm.

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FIJACIÓN DE PUNTOS CONTROVERTIDOS EN EL PROCESO CIVIL1. INTRODUCCIÓN

La fijación de puntos controvertidos es una etapa del proceso civil que serealiza
inmediatamente después de la etapa conciliatoria, y obviamentecuando ésta ha fracasado por
cualesquiera de las causas previstas en laley; por tanto, siempre tiene lugar durante el
desarrollo de una Audiencia,sea ésta Conciliatoria o de Fijación de Puntos Controvertidos y
SaneamientoProbatorio para el proceso de conocimiento, Audiencia de SaneamientoProcesal y
Conciliación para el proceso abreviado, o Audiencia Única paralos procesos Sumarísimo y
Ejecutivo, éste último cuando se ha formuladocontradicción.Lo importante es que el Juez,
luego de dejar constancia de que no se hapodido llegar a una conciliación entre las partes,
debe proceder a enumerarlos puntos controvertidos y, especialmente, los que van a ser
materia deprueba, conforme lo señala la primera parte del artículo 471° del CódigoProcesal
Civil.

2. LOS FUNDAMENTOS DE HECHO DE LA PRETENSION PROCESAL

La pretensión procesal tiene como uno de sus elementos objetivos a larazón de hecho o
fundamentos de hecho, que a nuestro parecer constituyeel elemento indispensable para su
viabilidad procesal y probatoria. Laimportancia de los hechos constitutivos, modificativos e
impeditivos de larelación jurídica sustantiva no ha sido escatimada por la doctrina y muy por

el contrario se ha realzado su carácter trascendental para el surgimiento del derecho


pretendido. El maestro DEVIS ECHANDÍA ha distinguido dentro de la razón de hecho o
fundamentos de hecho a los hechos sustanciales y los meramente accesorios o
circunstanciales; siendo los primeros los que configuran la causa petendi y de donde se deriva
el derecho pretendido por el demandante o la relación jurídico sustancial que alega; mientras
que los segundos vienen a formar hechos accesorios que en caso de no enunciarse en la
demanda, no impiden que la causa petendi resulte claramente determinada y por consiguiente
basta probarlos en el curso del proceso, para que en la sentencia se tengan en cuenta en todas
sus consecuencias legales. Sobre este tema debemos añadir que los citados hechos
sustanciales no son sino los supuestos de hecho necesarios para que la pretensión procesal
resulte amparada; ya que implican una adecuación de los hechos de la relación jurídica
material para que aparezcan viables en la relación jurídica procesal. Así lo entiende Oswaldo
GOZAÍNI cuando afirma que los hechos son conducentes, pertinentes y útiles al incidir con
suficiente importancia en el curso de la litis y traer consigo un contenido hipotético del
pronunciamiento definitivo

. Esta precisión tiene vital importancia para el tema central abordado, puesto que es
precisamente en base a los fundamentos de hecho sustanciales que se comenzarán a
elaborarlos Puntos Controvertidos en el proceso.

3. LOS PUNTOS CONTROVERTIDOS EN EL PROCESO CIVIL A. LOS PUNTOS CONTROVERTIDOS

Los puntos controvertidos en el proceso nacen de los hechos alegados en la pretensión y de los
hechos invocados para la resistencia de la pretensión en el ejercicio del contradictorio. En este
sentido sólo requieren prueba los hechos afirmados que sean a la vez, discutidos y discutibles;
quedandnotorios, los que tengan en su favor presunción legal, los irrelevantes y los imposibles.
Por otro lado la distinción entre hechos sustanciales y hechos accesorios tiene radical
relevancia en tanto que va a determinar los hechos materia de prueba; ya que la discusión en
el proceso no puede versar sobre aspectos accesorios sino sobre los puntos sustanciales que
sustentan la pretensión. Sobre el particular el peruano Jorge CARRIÓN LUGO ha reiterado que
los hechos controvertidos son los hechos esgrimidos como sustento de una pretensión
procesal, tanto en la demanda como en la contestación de la misma, vinculados a la cuestión
controvertida

. En resumen podríamos concluir que los puntos controvertidos no son las pretensiones
procesales propuestas por las partes, sino los hechos que las sustentan y que han sido
contradichos por la parte contraria; pues,

como lo señala el profesor Jorge CARRIÓN LUGO “los puntos

controvertidos, debemos entender que se refieren a los hechos sobre los cuales existen
discrepancias entre las partes. Es que son los hechos los que van a ser objeto de los medios
probatorios; son los hechos los que

van a ser materia de probanza”

B. LOS PUNTOS CONTROVERTIDOS Y EL CODIGO PROCESAL CIVIL PERUANO


El Código Procesal Civil Peruano ha abordado el tema de los Puntos Controvertidos en
diferentes artículos pero de manera no siempre uniforme y ha dejado a la jurisprudencia su
determinación práctica en el proceso. Así el art. 188 del C.P.C. estipula que

“los

medios probatorios tiene por finalidad acreditar los hechos expuestos por las partes y
producir certeza en el Juez respecto de los puntos controvertidos

”;

con lo que el código diferencia claramente entre los hechos expuestos por las partes y los
puntos controvertidos que refuerzan sobre los que versa el proceso.o excluidos de prueba los
hechos confesados, los C. LOS PUNTOS CONTROVERTIDOS EN LA JURISPRUDENCIA PERUANA

En cuanto a la noción de hechos controvertidos la jurisprudencia de la Corte Suprema ha


señalado lo siguiente:

"Los puntos controvertidos son aquellos que resultan de los hechos expuestos por las partes y
guardan relación necesariamente con lo que es materia del proceso, esto es, con el petitorio
de la demanda

10

" "Son puntos controvertidos las contradicciones a las pretensiones fijadas por el demandante,
en el petitorio de la demanda; por consiguiente, no puede haber punto controvertido si este
no ha sido demandado expresamente por el actor y no ha sido fijado en el petitorio de la
demanda

11

"

Asimismo en cuanto a la determinación técnica de los Puntos Controvertidos en el proceso


civil, vale la pena citar el PLENO JURISDICCIONAL CIVIL de 1997 que respecto a la Audiencia
Conciliatoria y la Prueba Documental Extemporánea ha adoptado el siguiente acuerdo:

"Por unanimidad se convino en expresar que los puntos controvertidos no deben ser
confundidos con las pretensiones contenidas en la demanda y las defensas esgrimidas en la
contestación, por lo que se formula una recomendación a fin de que los jueces al momento de
la fijación de puntos controvertidos no se limiten a reiterar las pretensiones y las defensas
expresadas en la demanda y contestación, la cual requiere un análisis, estudio y conocimiento
del proceso por parte del Juez previo a la realización de la audiencia"

El pleno jurisdiccional ha dejado bien en claro que puntos controvertidos no equivalen a


pretensión controvertida

CONCLUSIONES

El Código Procesal Peruano en sus arts. 471 y 122 ha diferenciado a los hechos expuestos por
las partes, de los Puntos Controvertidos a secas y de los Puntos Controvertidos que van a ser
materia de Prueba; lo que ocasiona cierta imprecisión técnica y confusión al momento de fijar
los Puntos Controvertidos en un proceso real concreto.

La jurisprudencia peruana no ha profundizado sobre la interpretación del art.471 del C.P.C.


limitándose a demarcar literalmente la diferencia textual entre Puntos Controvertidos y Puntos
Controvertidos materia de Prueba; aunque ha definido claramente que los Puntos
Controvertidos no pueden ser confundidos de ninguna manera con las pretensiones procesales
de la demanda.

BIBLIOGRAFÍA

BOURGUIGNON, en el libro de Derecho Procesal civil de HINOSTROZA MINGUEZ ALBERTO,


Tomo VI

BRISEÑO SIERRA, en el libro de HINOSTROZA MINGUEZ en su libro Derecho Procesal Civil VI:
Postulación del Proceso, Edición 2010

CARRION LUGO, Jorge. “Tratado de derecho procesal civil”. Lima 2000. Edit

, Grijley.

GOZAINI, Oswaldo. “La prueba en el proceso civil peruano”. Trujillo, 1997. Edit

Normas Legales.

GOZAINI, Derecho Procesal Civil. 1992- Tomo I, Volumen 1.

MORALES GODO, Juan. “El saneamiento procesal”.

Lima 1998. Palestra Editores

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. CUESTIONES GENERALES

Los Puntos Controvertidos en el proceso civil han sido un tema poco estudiado en el Derecho
Procesal Peruano y su fijación obligatoria en el proceso civil ha determinado que muchas veces
se convierta en un mero formalismo sin mayor criterio técnico.

La presente investigación tiene la intención de abordar los Puntos Controvertidos


transversalmente, esto es rastrearlos desde su origen en la noción jurídica de pretensión
procesal hasta llegar a su núcleo en los fundamentos de hecho donde concentraremos nuestra
atención. La funcionalidad de este acercamiento apela a proporcionar una propuesta teórica
valedera para fijar los Puntos Controvertidos en el proceso civil, para lo cual también se aborda
la regulación de la materia en nuestro actual Código Procesal Civil, la relación con el Derecho
Probatorio y su eventual correlato jurisprudencial.

La hipótesis propuesta consiste en definir a los Puntos Controvertidos como supuestos de


hecho sustanciales de la pretensión procesal, posición que será defendida a lo largo de este
ensayo y que esperamos aperture el debate en torno a este importante tópico procesal.

LA PRETENSION

Si bien es cierto aún persiste cierta discrepancia doctrinaria respecto de las nociones de
pretensión o acción, sin embargo es claro que actualmente la postura mayoritaria acepta
definir a la pretensión como un acto de reclamo concreto, a la par que cataloga a la acción
como un derecho abstracto(). Esta distinción preliminar resulta clave para entender luego las
diferencias entre pretensión sustancial y pretensión procesal que ha venido elaborando la
doctrina moderna. Así Juan Monroy Galvez ha definido a la pretensión sustancial o material
como el acto de exigir algo a otro antes del inicio de un proceso, siempre y cuando dicho caso
tenga la calidad de justiciable o revista relevancia jurídica. En cambio la pretensión procesal
consiste en la manifestación de voluntad por la cual un sujeto de derechos exige algo a otro a
través del Estado vía los órganos jurisdiccionales. Esta transformación de la pretensión
material en pretensión procesal ocurre cuando la pretensión material no es satisfecha y el
titular utilizando el derecho de acción la convierte en pretensión procesal.()

Esta diferencia marcada por el derecho de acción tiene plena correspondencia con el esquema
de la relación jurídica sustancial trazada entre las partes sustanciales y la relación jurídico
procesal trazada entre las partes procesales; siendo que la primera da origen a la pretensión
material y la segunda a la pretensión procesal.

PRETENSION SUSTANCIAL Y PRETENSION PROCESAL

La pretensión procesal ha sido conceptuada por Adolfo Alvarado Velloso como "la declaración
de voluntad hecha en una demanda (plano jurídico) mediante la cual el actor (pretendiente)
aspira a que el juez emita – después de un proceso– una sentencia que resuelva efectiva y
favorablemente el litigio que le presenta a su conocimiento" ().

Por su parte Hernando Devis Echandía a partir de la construcción de una Teoría General del
Proceso elabora una definición amplia y omnicomprensiva de pretensión (procesal)
describiéndola como: "el efecto jurídico concreto que el demandante (en los procesos civiles,
laborales y contencioso administrativos) o el querellante o denunciante y el Estado a través del
juez o del fiscal, según el sistema vigente (en los procesos penales), persiguen con el proceso,
efecto al cual se quiere vincular al demandado (si lo hay) o al imputado y luego procesado"().

Ambas definiciones se enmarcan dentro de la vertiente carneluttiana de la pretensión que la


concibe como un acto y no un poder, o mejor en palabras del propio Francesco Carnelutti:
"algo que el titular del interés hace, y no algo que tiene; una manifestación y no una
superioridad de su querer"().

PRETENSION PROCESAL

Según Alvarado Velloso los sujetos de la pretensión procesal son el actor (pretendiente) y el
demandado (aquel respecto de quien se pretende)(); así también lo considera Devis Echandía
cuando acepta que son sujetos de la pretensión el demandante (sujeto activo) y el demandado
(sujeto pasivo) en los procesos civiles(). Pero esta uniformidad de criterio no es totalmente
compartida por toda la doctrina, ya que otros consideran que la pretensión tiene dos sujetos
coordenados como son el sujeto activo o persona que formula la pretensión (pretensionante) y
el sujeto pasivo o persona frente o contra quien se formula la pretensión (resistente), y
finalmente un sujeto supraordenado como es el destinatario o persona ante quien se formula
la pretensión (juez)(). Para efectos del presente artículo adoptaremos la posición bipolar que
considera a la pretensión constituida por un sujeto activo y un sujeto pasivo.

RESPECTO DEL ELEMENTO SUBJETIVO

RESPECTO DEL ELEMENTO OBJETIVO

ELEMENTOS DE LA PRETENSION PROCESAL

Es en este punto que los tratadistas han seguido diferentes tendencias al clasificar los
elementos objetivos de la pretensión. Beatriz Quintero Eugenio Prieto ha registrado hasta tres
corrientes sobre el particular, la primera denominada pretensión como solicitud
exclusivamente asigna todo el peso de la esencia de la pretensión a la petición. La segunda
corriente denominada la pretensión como solicitud fundada considera como elementos
objetivos a la petición y a un estado de cosas que el actor debe exponer para fundamentar su
reclamo. La tercera corriente denominada la pretensión como solicitud fundada típica
consiente como elementos estructurales de la pretensión a una solicitud o deprecación, un
hecho fundante y una imputación en derecho(). A ello debe agregarse que algunos autores
consideran al elemento de la causa o razón de manera independiente al elemento objetivo, lo
que nos permite profundizar un poco sobre el tema en la voz de los actuales procesalistas
latinoamericanos.

Así en opinión de Monroy Gálvez la pretensión procesal tiene como elementos objetivos la
fundamentación jurídica que implica la invocación del derecho subjetivo que sustenta el
reclamo, los fundamentos de hecho que están constituidos por la ocurrencia de cierto número
de hechos cuya eventual acreditación será materia de la actividad probatoria y el pedido
concreto que es lo que el pretensor quiere sea una actuación del pretendido().

Por su parte Alvarado Velloso considera que el objeto de la pretensión es obtener de la


autoridad una resolución con contenido favorable a la petición hecha en la demanda y la causa
de la pretensión estaría constituida por el hecho invocado en la demanda y al que el actor
asigna trascendencia jurídica y la imputación jurídica que el actor efectúa con motivo de aquel
hecho().

Y finalmente Devis Echandía para quien la pretensión contiene dos elementos como son el
objeto y la razón. El objeto de la pretensión lo constituye el determinado efecto jurídico
perseguido y por lo tanto la tutela jurídica que se reclama, y la razón de la pretensión que es el
fundamento que se le da, y que se divide en razón de hecho() y de derecho, la primera en
cuanto conjunto de hechos que constituyen el relato histórico de las circunstancias de donde
se cree deducir lo que se pretende y la segunda en tanto afirmación de su conformidad con el
derecho en virtud de determinadas normas de derecho material o sustancial.()

El Código Procesal Civil Peruano en su art. 424 inc. 5, 6 y 7 ha contemplado entre los requisitos
de la demanda el petitorio, los hechos en que se funde el petitorio y la fundamentación
jurídica del petitorio(); con lo que habría adoptado aparentemente la corriente de la
pretensión como solicitud fundada típica que acepta una estructura tripartita de la pretensión
procesal; pero esta interpretación necesariamente debe ser concatenada con el art. VII del
Título Preliminar del mismo cuerpo legal donde se obliga al Juez a aplicar el derecho que
corresponda al proceso aunque no haya sido invocado por las partes o lo haya sido
erróneamente(). Todo esto nos lleva a la conclusión de que el ordenamiento procesal peruano
admite una interpretación flexible del 424 inc. 7 del código adjetivo() y eventualmente se
inclinaría por la corriente de la pretensión como solicitud fundada.

4. LOS FUNDAMENTOS DE HECHO DE LA PRETENSION PROCESAL

Como habíamos mencionado anteriormente la pretensión procesal tiene como uno de sus
elementos objetivos a la razón de hecho o fundamentos de hecho, que a nuestro parecer
constituye el elemento indispensable para su viabilidad procesal y probatoria. La importancia
de los hechos constitutivos, modificativos e impeditivos de la relación jurídica sustantiva no ha
sido escatimada por la doctrina y muy por el contrario se ha realzado su carácter trascendental
para el surgimiento del derecho pretendido(). El maestro Devis Echandía ha distinguido dentro
de la razón de hecho o fundamentos de hecho a los hechos sustanciales y los meramente
accesorios o circunstanciales(); siendo los primeros los que configuran la causa petendi y de
donde se deriva el derecho pretendido por el demandante o la relación jurídico sustancial que
alega; mientras que los segundos vienen a formar hechos accesorios que en caso de no
enunciarse en la demanda, no impiden que la causa petendi resulte claramente determinada y
por consiguiente basta probarlos en el curso del proceso, para que en la sentencia se tengan
en cuenta en todas sus consecuencias legales().

Sobre este tema debemos añadir que los citados hechos sustanciales no son sino los supuestos
de hecho necesarios para que la pretensión procesal resulte amparada; ya que implican una
adecuación de los hechos de la relación jurídica material para que aparezcan viables en la
relación jurídica procesal. Así lo entiende Oswaldo Gozaíni cuando afirma que los hechos son
conducentes, pertinentes y útiles al incidir con suficiente importancia en el curso de la litis y
traer consigo un contenido hipotético del pronunciamiento definitivo(). Esta precisión tiene
vital importancia para el tema central abordado, puesto que es precisamente en base a los
fundamentos de hecho sustanciales que se comenzarán a elaborar los Puntos Controvertidos
en el proceso.

III. LOS PUNTOS CONTROVERTIDOS EN EL PROCESO CIVIL

Los puntos controvertidos en el proceso nacen de los hechos alegados en la pretensión y de los
hechos invocados para la resistencia de la pretensión en el ejercicio del contradictorio. Más
específicamente para Gozaíni son hechos alegados los que fueron introducidos en los escritos
constitutivos de demanda, reconvención y contestaciones y que son objeto de prueba cuando
son afirmados por una parte y negados o desconocidos por la otra(). En este sentido también
se pronuncian otros autores como Niceto Alcalá y Zamora cuando señala que sólo requieren
prueba los hechos afirmados que sean a la vez, discutidos y discutibles; quedando excluidos de
prueba los hechos confesados, los notorios, los que tengan en su favor presunción legal, los
irrelevantes y los imposibles().

La distinción entre hechos sustanciales y hechos accesorios tiene radical relevancia en tanto
que va a determinar los hechos materia de prueba; ya que la discusión en el proceso no puede
versar sobre aspectos accesorios sino sobre los puntos sustanciales que sustentan la
pretensión. Sobre el particular el peruano Jorge Carrión Lugo ha reiterado que los hechos
controvertidos son los hechos esgrimidos como sustento de una pretensión procesal, tanto en
la demanda como en la contestación de la misma, vinculados a la cuestión controvertida().

Todas esta definiciones acerca de los hechos controvertidos implican una necesaria relación
con la Teoría de la Prueba que merece tratamiento aparte; por lo que para efectos de este
trabajo se debe tener en cuenta la carga de la prueba que obliga al demandante a probar la
veracidad de los hechos alegados y que son precisamente los que sustentan su pretensión.
En resumen podríamos concluir que los hechos sustanciales de los Fundamentos de Hecho de
la Pretensión en su dialéctica con los hechos de la pretensión resistida, constituyen los puntos
controvertidos que posteriormente en el curso del proceso serán materia de prueba().

LOS PUNTOS CONTROVERTIDOS

LOS PUNTOS CONTROVERTIDOS Y EL CODIGO PROCESAL CIVIL PERUANO

El Código Procesal Civil Peruano ha abordado el tema de los Puntos Controvertidos en


diferentes artículos pero de manera no siempre uniforme y ha dejado a la jurisprudencia su
determinación práctica en el proceso. Así el art. 188 del C.P.C.() estipula que los medios
probatorios tiene por finalidad acreditar los hechos expuestos por las partes y producir certeza
en el Juez respecto de los puntos controvertidos; con lo que el código diferencia claramente
entre los hechos expuestos por las partes y los puntos controvertidos que refuerzan sobre los
que versa el proceso. Las referencias a los Puntos Controvertidos también aparecen de los
artículos 471 y 122 inc. 1() que efectivamente exigen en la audiencia sin conciliación la fijación
de Puntos Controvertidos y de manera muy especial, aquellos Puntos Controvertidos que van a
ser materia de prueba. En esta última parte lo que llama profundamente la atención es la
disquisición de un lado de los "puntos controvertidos a secas" y por otro lado "los puntos
controvertidos materia de prueba", esto significa acaso que existen puntos controvertidos que
no son materia de prueba(). Una posible explicación del art. 471 implicaría asumir la existencia
de hechos discutidos pero cuya probanza es innecesaria, o la presencia de hechos accesorios
discutidos en los que no interesa determinar su verosimilitud; al respecto Juan Morales Godo
ha señalado que en caso de producirse conciliación "el Juez procederá a enumerar los puntos
controvertidos, y en especial los que van a ser materia de prueba. No todos los hechos
descritos en la demanda en forma enumerada deben ser objeto de prueba, ya que los que han
sido aceptados por la parte demandada o aquellos hechos notorios no requieren probanza.
Como no todos los hechos merecen ser probados, el juez selecciona los medios probatorios
ofrecidos idóneos que sirvan para acreditar los hechos controvertidos seleccionados por el
juzgador"(). Esta interpretación confunde un poco a la etapa de fijación de los Puntos
Controvertidos con la etapa de calificación de procedencia y pertinencia que merecen los
medios probatorios de acuerdo al art. 190 del C.P.C.; puesto que los ejemplos citados son
casos evidentes de hechos no controvertidos y no pasibles de controversia. Aunque lo
rescatable de este comentario resulte su segunda parte cuando se agrega que el juzgador
seleccionará los "hechos controvertidos" y "los medios idóneos para probarlos"; ya no son
Puntos Controvertidos sino hechos controvertidos, lo que nos llevaría a entendernos con
varias clases de hechos controvertidos que a su vez serán materia de prueba.

Particularmente no somos partidarios de una modificatoria del código, más bien apuntamos
por una interpretación flexible basada en una noción fuerte de Puntos Controvertidos, que ha
sido esbozada anteriormente, pero que será abordada con detalle al final de este estudio.

3. LOS PUNTOS CONTROVERTIDOS EN LA JURISPRUDENCIA PERUANA


La jurisprudencia peruana ha ratificado la distinción entre "puntos controvertidos" y "puntos
controvertidos materia de prueba", pero no ha profundizado mayormente sobre la
interpretación del artículo 471 del C.P.C. como lo demuestra la resolución en el Exp. Nº 1144-
95-Lima de la Quinta Sala Civil donde se expresa lo siguiente:

"El juez propondrá la fórmula conciliatoria que su prudente arbitrio le aconseje, de no ser
aceptada se extenderá el acta describiéndose la fórmula planteada y consignándose a la parte
que no prestó su conformidad con la misma ... seguidamente enumerará a los puntos
controvertidos y, en especial, los que van a ser materia de prueba"().

Asimismo en cuanto a la determinación técnica de los Puntos Controvertidos en el proceso


civil, vale la pena citar el Pleno Jurisdiccional Civil de 1997 que respecto a la Audiencia
Conciliatoria y la Prueba Documental Extemporánea ha adoptado el siguiente acuerdo:

"Por unanimidad se convino en expresar que los puntos controvertidos no deben ser
confundidos con las pretensiones contenidas en la demanda y las defensas esgrimidas en la
contestación, por lo que se formula una recomendación a fin de que los Jueces al momento de
la fijación de puntos controvertidos no se limiten a reiterar las pretensiones y las defensas
expresadas en la demanda y contestación, la cual requiere un análisis, estudio y conocimiento
del proceso por parte del Juez previo a la realización de la audiencia"

El pleno jurisdiccional ha dejado bien en claro que puntos controvertidos no equivalen a


pretensión controvertida, lo que como se ha explicado precedentemente ha sido aceptado por
la doctrina. Queda entonces para el final precisar el contenido de los Puntos Controvertidos y
su modo de determinación en base al esquema deductivo asumido desde el inicio de este
ensayo.

LOS PUNTOS CONTROVERTIDOS COMO SUPUESTOS DE HECHO SUSTANCIALES DE LA


PRETENSION

La hipótesis sustentada puede bien desprenderse de una interpretación atenta del art. 196 del
C.P.C. que delega la carga de la prueba en quien afirma los hechos que configuran su
pretensión(). Esta última parte creemos otorga la salida a una interpretación técnica en la
fijación de los Puntos Controvertidos, puesto que si entendemos que la Pretensión contiene
Fundamentos de Hecho, Fundamentos de Derecho y el Petitorio y más específicamente los
Fundamentos de Hecho comprenden Fundamentos de Hecho Sustanciales y Fundamentos de
Hecho Accesorios; en consecuencia resulta una conclusión válida que el objeto de la prueba
sean los Fundamentos de Hecho Sustanciales Controvertidos o los hechos discutidos y
discutibles, producto de la dialéctica con los hechos sustanciales de la pretensión resistida.
La propuesta de trabajo implica determinar en cada caso concreto los supuestos de hecho
necesarios para la eficacia de la pretensión procesal, así siguiendo como ejemplo el art. 950 del
Código Civil Peruano, en el caso de la pretensión procesal de Prescripción Adquisitiva de Buena
Fe de un Bien Inmueble los Puntos Controvertidos a fijarse serán: a) La posesión continua,
pacífica y pública como propietario por el plazo de diez años b) El Justo Título o Justa Causa c)
Buena Fe(). Normalmente el articulado del código o la normatividad especial sobre la materia
servirá de base para la determinación de los puntos controvertidos entendidos como los
hechos sustanciales, lo que descarta de plano su construcción arbitraria de acuerdo a simples
hechos, hechos accesorios y a la designación formal de la mera pretensión procesal, como lo
ha advertido muy bien el Pleno Jurisdiccional Civil de 1997. También están fuera de la
determinación de la controversia los hechos no controvertidos, los hechos imposibles o que
sean notorios o de pública evidencia, los hechos afirmados por una de las partes y admitidos
por la otra en la contestación de la demanda y los hechos que presume la ley y el derecho
nacional tal y cual lo prevee el art. 190 del C.P.C.().

Para concluir creemos que la asunción de los Puntos Controvertidos como hechos sustanciales
de la pretensión procesal puede brindar una valiosa herramienta técnica para los magistrados,
abogados y justiciables; lo que en definitiva redundará en un proceso civil más preciso, menos
dilatorio, más orientado, menos divagante y sobretodo más coherente.

IV CONCLUSIONES

El Código Procesal Peruano en sus arts. 471 y 122 ha diferenciado a los hechos expuestos por
las partes, de los Puntos Controvertidos a secas y de los Puntos Controvertidos que van a ser
materia de Prueba; lo que ocasiona cierta imprecisión técnica y confusión al momento de fijar
los Puntos Controvertidos en un proceso real concreto.

La jurisprudencia peruana no ha profundizado sobre la interpretación del art. 417 del C.P.C.
limitándose a demarcar literalmente la diferencia textual entre Puntos Controvertidos y Puntos
Controvertidos materia de Prueba; aunque ha definido claramente que los Puntos
Controvertidos no pueden ser confundidos de ninguna manera con las pretensiones procesales
de la demanda.

Una definición valedera de los Puntos Controvertidos debe atravezar transversalmente las
instituciones procesales desde la noción de pretensión, la diferencia entre pretensión procesal
y pretensión sustancial, el análisis de los elementos objetivos de la pretensión procesal como
son: los fundamentos de hecho, fundamentos de derecho y el petitorio; para concluir
finalmente con la distinción entre fundamentos de hecho sustanciales y fundamentos de
hecho accesorios.

Dentro del marco normativo del art. 471 del C.P.C. los Puntos Controvertidos en el proceso
civil pueden ser conceptuados como los supuestos de hecho sustanciales de la pretensión
procesal contenidos en la demanda y que entran en conflicto o controversia con los hechos
sustanciales de la pretensión procesal resistida de la Contestación de demanda.
Leer más: http://www.monografias.com/trabajos15/proceso-civil/proceso-
civil.shtml#ixzz5GNmYJv7h

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Hechos no controvertidos

La Audiencia Previa es un trámite obligatorio en el iter de los juicios ordinarios. En este


paso previo a la celebración del juicio, regulado en el artículo 414 de la Ley de
Enjuiciamiento Civil, se determinan las cuestiones procesales que serán objeto del
proceso, es decir, sobre las que las partes que concurren en el proceso
tienen discrepancias. Será por tanto al finalizar el procedimiento, con la Sentencia,
cuando el órgano jurisdiccional aportará su propia valoración, pero sólo sobre los
hechos controvertidos. Por tanto, ¿Los hechos que no se discuten en la audiencia
previa, y por tanto no controvertidos, tienen consideración de hechos probados? y en
consecuencia ¿está el Juez obligado a tenerlos en cuenta en la sentencia?
La función del trámite de Audiencia Previa, según el artículo 414 de la Ley de
Enjuiciamiento Civil es “Intentar un acuerdo o transacción de las partes que pongan fin
al proceso, examinar las cuestiones procesales que pudieran obstar a la prosecución de
éste y a su terminación mediante sentencia sobre su objeto, fijar con precisión dicho
objeto y los extremos, de hecho o de derecho, sobre los que exista controversia y, en
su caso, proponer y admitir la prueba.”
La importancia de esta fase viene determinada por la fijación de los hechos
controvertidos: sólo la existencia de discrepancias en este aspecto pueden justificar la
celebración de juicio. Es más, como señala el artículo 428.3 de la LEC “Si las partes no
pusieran fin al litigio mediante acuerdo , conforme al apartado anterior, pero estuvieren
conformes en todos los hechos y la discrepancia quedase reducida a cuestiones
jurídicas, el tribunal dictará sentencia dentro de veinte días a partir del siguiente al de la
terminación de la audiencia.” Es decir, el órgano jurisdiccional tiene la obligación de
dictar sentencia a la luz de hechos que no han sido discutidos, aplicando únicamente su
criterio jurídico respecto a la valoración, no sobre la existencia o no de los mismos. En
la misma línea opera el artículo 281.3 de la LEC , que dispone que “Están exentos de
prueba los hechos sobre los que exista plena conformidad de las partes, salvo en los
casos en que la materia objeto del proceso esté fuera del poder de disposición de los
litigantes.”
Por tanto, si tenemos en cuenta que no son objeto de prueba los hechos conformes,
tampoco lo son los hechos no controvertidos: la Ley de Enjuiciamiento Civil no
distingue entre unos y otros, es decir, equipara procesalmente la conformidad a la no-
controversia.
En cuanto a los efectos de la fijación de unos y otros, es muy interesante la Sentencia
de la Audiencia Provincial de Navarra de 11 de noviembre de 2005 (FJ 4-A) que estima
en apelación un recurso por la incongruencia entre los hechos fijados en la fase de
audiencia previa y la sentencia que se dirimió de los mismos:
Así debe decirse que por imperativo legal las sentencias deben ser congruentes no solo
con las demandas, sino también con las demás pretensiones de las partes, deducidas
oportunamente en el pleito, fijación de la pretensión que procede, partiendo de lo
alegado en la demanda, teniendo también en cuenta la fijación
de hechos controvertidos en la audiencia previa a que se refiere el art. 428 de la LECiv,
que revela después de la demanda, de la contestación y del examen de cuestiones en
la audiencia previa, cuales son los hechos en que existe conformidad y en cuales
disconformidad, que fijados resultan inamovibles, siendo en consecuencia
improcedente su alteración en cualquier fase posterior del juicio.
En consecuencia, en aras de la preparación de un recurso de apelación, no sólo
podremos aportar las cuestiones relativas a la inadmisión de pruebas en la Audiencia
Previa, vía recurso oral de reposición y formulación de protesta durante ese trámite, y
nuestros argumentos respecto a una inadecuada valoración de las pruebas practicadas,
sino también la oportuna inclusión de los hechos que no fueron discutidos en la fase
previa a los efectos de una resolución ajustada a nuestros intereses.