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INTRODUCCION

Albañilería, según el diccionario, es “el arte de construir edificios y obras en los


que se emplean piedra, ladrillo, cal, etc”. y Albañil es “el maestro u oficio de
albañilería”.

De estas definiciones podemos deducir que el trabajo del albañil se puede


considerar como un arte, por tanto, es una actividad que para llevarla a cabo es
necesario tener formación y experiencia.

A su vez, debemos considerar que como cualquier actividad laboral supone una
responsabilidad; con nuestro trabajo realizamos edificios para ser habitados y
usados por personas, todo ello dentro de unos referentes económicos.

Según estos razonamientos, podemos llegar a la conclusión de que para llevar


a cabo las labores de albañilería de una forma eficaz, debemos estar preparados
y poseer un serie de conocimientos que nos lleve a conseguir que este trabajo
se convierta en un arte.

Éste es el objetivo final de este Manual, pretendemos situar la profesión en el


contexto del proceso constructivo y adquirir los conocimientos teóricos y
prácticos que nos permita enfrentarnos al oficio de albañil.

La albañilería se define como el arte de construir estructuras a partir de objetos


individuales que se unen y pegan usando mortero u otras materias capaces de
endurecer. Es uno de los trabajos más importantes en construcción y es esencial
en la vida del ser humano, estando presente desde los tiempos más antiguos.
CONSTRUCCIONES DE ALBAÑILERIA
Historia de la albañilería
La Albañilería o Mampostería se define como un conjunto de unidades trabadas
o adheridas entre sí con algún material, como el mortero de barro o de cemento.
Las unidades pueden ser naturales (piedras) o artificiales (adobe, tapias, ladrillos
y bloques). Este sistema fue creado por el hombre a fin de satisfacer sus
necesidades, principalmente de vivienda.
Bajo la definición indicada en el párrafo anterior, se llega la conclusión de que la
albañilería existió desde tiempos prehistóricos y que su forma inicial podría haber
sido los muros hechos con piedras naturales trabadas o adheridas con barro, lo
que actualmente en nuestro medio se denomina "pirca".
La primera unidad de albañilería artificial consistió de una masa amorfa de barro
secada al sol; vestigios de esta unidad han sido encontrados en las ruinas de
Jericó (Medio Oriente), 7350 años a.C. Es interesante destacar que
antiguamente las unidades no tenían una forma lógica, llegándose a encontrar
unidades de forma cónica en lugares y épocas distintas: en la Mesopotamia
(7000 años de antiguedad) y en Huaca Prieta, Perú (5000 años de antiguedad).
El molde empleado para la elaboración de las unidades artificiales de tierra, lo
que hoy denominamos "adobe", fue creado en Sumeria (región ubicada en el
Valle del Eufrates y Tigris, en la Baja Mesopotamia) hacia los 4000 años a.C. A
raíz de aquel acontecimiento, empezaron a masificarse las construcciones de
albañilería en las primeras civilizaciones.
El adobe fue llevado al horno unos 3000 años a.C. en la ciudad de Ur, tercera
ciudad más antigua del mundo (después de Eridú y Uruk, pertenecientes a la
cultura Sumeria), formándose lo que actualmente se denomina el la dril/o de
arcilla o cerámico. A partir de aquel entonces se levantaron enormes
construcciones de ladrillos asentados con betún o alquitrán, como la Torre de
Babel ("Etemenanki", zigurat de 8 pisos); y en la época del Rey Nabucodonosor
11 (Babilonia, 600 a.C.), se construyeron edificios de hasta 4 pisos. Fue en
Babilonia que el Rey Hammurabi (1700 a.C.) crea el primer reglamento de
construcción, donde se especificaba que si por causas atribuibles al constructor
fallecía el propietario de una vivienda, se debía dar muerte al constructor de la
misma. Por aquellas épocas, pero en otras civilizaciones, se efectuaban
construcciones de albañilería aprovechando la materia prima existente en la
zona. Por ejemplo, en Egipto se asentaba rocas con mortero de yeso y arena
(como las pirámides de Giza, con unos 4000 años de antiguedad); mientras que
en Grecia se usaba piedras asentadas con mortero de cal y revestidas con
mármol (como el templo a la diosa Atenea, "Partenón", 440 a.C.).
En el siglo XVIII, en conjunto con la Revolución Industrial (que comenzó en
Inglaterra), empezó la industrialización en la fabricación de ladrillos,
inventándose máquinas como trituradoras, mezcladoras y prensas para moldear
mecánicamente al ladrillo; aunque, según se dice, se empleaba 2 kg de carbón
para hornear 1 kg de arcilla. En cuanto al Perú, los ladrillos de arcilla llegaron en
la época de la colonia española, y la primera fábrica de ladrillos fue construida
en Lima en el año de 1856.
Más bien, la albañilería confinada fue creada por ingenieros italianos (Ref.9),
después que el sismo de 1908 en Sicilia arrasara con las viviendas de albañilería
no reforzadas. En el Perú, la albañilería confinada ingresa después del terremoto
de 1940; mientras que la armada lo hace en la década del 60, pese a que ésta
se había creado antes.
DEFINICIÓN
La albañilería se define como el arte de construir estructuras a partir de objetos
individuales que se unen y pegan usando mortero u otras materias capaces de
endurecer. Es uno de los trabajos más importantes en construcción y es esencial
en la vida del ser humano, estando presente desde los tiempos más antiguos.
TIPOS DE ALBAÑILERÍA
Existen tres tipos de albañilería, cuya utilización está determinada por el destino
de la edificación y los proyectos de cálculo y arquitectura respectivos. Estos
tipos son: albañilería simple, albañilería armada y albañilería reforzada.
Albañilería simple
Usada de manera tradicional y desarrollada mediante experimentación. Es en la
cual la albañilería no posee más elementos que el ladrillo y el mortero o
argamasa, siendo éstos los elementos estructurales encargados de resistir todas
las potenciales cargas que afecten la construcción. Esto se logra mediante la
disposición de los elementos de la estructura de modo que las fuerzas actuantes
sean preferentemente de compresión.
Albañilería armada
Se conoce con este nombre a aquella albañilería en la que se utiliza acero como
refuerzo en los muros que se construyen.
Principalmente estos refuerzos consisten en tensores (como refuerzos
verticales) y estribos (como refuerzos horizontales), refuerzos que van
empotrados en los cimientos o en los pilares de la construcción,
respectivamente.
Suele preferirse la utilización de ladrillos mecanizados, cuyo diseño estructural
facilita la inserción de los tensores para darle mayor flexibilidad a la estructura.
Albañilería reforzada
Albañilería reforzada con elementos de refuerzo horizontales y verticales, cuya
función es mejorar la durabilidad del conjunto. Además ayuda a mantener más
fuerte todo lo que sea construido con este material y previene accidentes ya que
es reforzada.
La albañilería reforzada o confinada está conformada por paños de albañilería
tradicional o simple enmarcada en sus bordes por elementos de hormigón
armado, tales como cadenas y pilares en donde el conjunto solidario de estos
elementos le otorga a este tipo albañilería propiedades estructurales de muy
buena calidad y resistencia.
CONSTRUCCIÓN DE ALBAÑILERÍA
Construcción de Albañilería, se definirá por construcción de albañilería a todo
aquel sistema donde se ha empleado básicamente elementos de albañilería
(muros, vigas, pilastras, etc.). Estos elementos a su vez están compuestos por
unidades de arcilla, sílice-calo de concreto, adheridas con mortero de cemento
o concreto fluido ("groutj. La albañilería con unidades de tierra cruda (adobe,
tapial) o de piedra natural.
ALBAÑILERIA DE ESTRUCTURAL
Son las construcciones de albañilería que han sido diseñadas racionalmente, de
tal manera que las cargas actuantes durante su vida útil se transmitan
adecuadamente a través de los elementos de albañilería (convenientemente
reforzados) hasta el suelo de cimentación.
TIPOS DE ALBAÑILERÍA
Podemos encontrar tres tipos de albañilería, cuya utilización está determinada
por el destino de la edificación y los proyectos de cálculo y arquitectura
respectivos. Estos tipos son: albañilería simple, albañilería armada y albañilería
reforzada.

Albañilería simple
Usada de manera tradicional y desarrollada mediante experimentación. Es en la
cual la albañilería no posee más elementos que el ladrillo y el mortero o
argamasa, siendo éstos los elementos estructurales encargados de resistir todas
las potenciales cargas que afecten la construcción. Esto se logra mediante la
disposición de los elementos de la estructura de modo que las fuerzas actuantes
sean preferentemente de compresión.

Albañilería armada
Se conoce con este nombre a aquella albañilería en la que se utiliza acero como
refuerzo en los muros que se construyen.
Principalmente estos refuerzos consisten en tensores (como refuerzos
verticales) y estribos (como refuerzos horizontales), refuerzos que van
empotrados en los cimientos o en los pilares de la construcción,
respectivamente.
Suele preferirse la utilización de ladrillos mecanizados, cuyo diseño estructural
facilita la inserción de los tensores para darle mayor flexibilidad a la estructura.

Albañilería reforzada
Albañilería reforzada con elementos de refuerzo horizontales y verticales, cuya
función es mejorar la durabilidad del conjunto
1. ALBAÑILERÍA CONFINADA

1.3 CONJUNTO ESTRUCTURAL

La estructura de una vivienda se encarga de soportar su propio peso y los


efectos de un terremoto. Está formada por los siguientes elementos: (Ver figura
4).

Conozcamos ahora cada uno de ellos con detenimiento:

1.3.1 CIMENTACIÓN

Debido a la presencia de muros portantes, el tipo de cimentación que se usa


generalmente es el denominado “cimiento corrido”. Éste se construye con:
He aquí algunos requisitos mínimos que debe cumplir:

He aquí algunos requisitos mínimos que debe cumplir:


Es importante tener en cuenta que las medidas del cimiento corrido dependen
básicamente de dos factores:

a. Del tipo de suelo


b. Del peso total a soportar

Veamos cada uno de ellos:

a. Tipo de suelo:

Existen diferentes tipos de suelo y cada uno de ellos tienen sus propias
características (arcilloso, arenoso, peso máximo a soportar, grado de humedad,
cantidad de sales, sulfatos, etc.).
En Lima, por ejemplo, una gran parte de la ciudad tiene un terreno gravoso
(grava y arena) al que se le denomina comúnmente cascajo u hormigón. Sin
embargo, la periferia de la ciudad, conformada por el cono sur, el Cono Norte o
la expansión hacia el Este (La Molina, etc.) no tienen estos terrenos, sino
principalmente arenas sueltas y limos arcillosos. Existen también terrenos
pantanosos (Chorrillos).
Como verás, es importante conocer las características del terreno para definir
las medidas del cimiento corrido. este "factor suelo" es considerado por el
proyectista cuando realiza el diseño estructural de la vivienda de albañilería que
vas a construir.
Aunque cada proyecto incluye planos de cimentación que indican -entre otras
cosas- la profundidad de excavaciones, las medidas de sus cimientos y la
cantidad de refuerzo necesario; a modo de información referencial y
orientadora podemos considerar lo siguiente:
 Suelo normal: Conglomerado o mezcla de grava y arena.
 Suelo blando: Arena suelta o arena fina o arcilla o suelo húmedo.

Si el suelo es blando, es recomendable considerar un sobre cimiento armado:

b. Peso total a soportar:

Este es el segundo factor de cual dependen las medidas definitivas y precisas


del cimiento corrido.

El peso total a soportar no es igual para todos los cimientos. algunos soportan
más que otros; dependiendo del número de pisos y también de la ubicación (en
planta) de los cimientos. Esto también lo toma en cuenta el ingeniero proyectista
cuando realiza el diseño estructural de la vivienda.

1.3.2 MURO

En este punto nos referiremos a los muros portantes, que constituyen el


segundo elemento estructural a estudiar.

Es importante saber que un muro portante no es lo mismo que un “tabique"

El ladrillo pandereta sólo se debe usar en la construcción de tabiques.

Los muros portantes le proporcionan la fortaleza y la solidez necesarias a


una vivienda, es decir, la vuelven más resistente. Observa la figura 10. Ahí se
muestra uno de los trabajos que realizan estos muros: soportar y transferir peso
(o carga) de cada uno de los pisos de una vivienda.
Como se puede apreciar, una edificación es la superposición de
varios pisos separados por los techos (losas aligeradas de concreto armado),
los cuales se apoyan en los muros (en toda su longitud) por medio de las vigas
soleras.

En el caso de una vivienda de dos pisos, la transferencia de los pesos de un


nivel a otro sucede de la siguiente manera (Ver figura 10);

 Todo el peso del segundo piso es distribuido a los muros de ese mismo
nivel de la manera que indican las flechas

 Igualmente, el peso del primer piso es distribuido a sus propios muros


como indican las flechas, sumándose a esto todo el peso del segundo
piso. Como se ve, en este caso, los muros del primer piso soportan el
doble de peso que los del segundo.
Finalmente, todo el peso acumulado que llega a los muros del primer
piso es transferido a la cimentación y ésta lo transfiere al terreno.

Por otro lado, estos mismos muros portantes tienen que realizar otro trabajo
adicional: soportar y transferir las fuerzas que producen
los sismos. Al ocurrir un sismo, éste produce una fuerza (V) que se distribuye
a cada muro portante (Ver figura 11), ocasionándole mayor presión.
Es importante mencionar que, con cierta frecuencia, los muros
portantes tienen que realizar estos dos trabajos al mismo tiempo, lo
cual demanda un gran esfuerzo para cada muro portante y por esta razón es
importante utilizar excelentes materiales, contar con buena mano de obra y tener
un diseño estructural adecuado (planos estructurales). Por eso toma en cuenta
estas dos recomendaciones.

a. Necesidad de tener muros portantes en las dos direcciones:

Un sismo es un fenómeno natural que ocasiona, entre otros efectos, que la


vivienda se sacuda como si alguien la empujara lateralmente. Estas fuerzas
pueden acudir a la vivienda en distintas direcciones (X, Y), y por lo tanto, la
edificación debe tener muros dispuestos a lo largo de dichas direcciones, de
modo que le proporcionen fortaleza. (Ver figuras 12 y 13).
Los muros portantes trabajan principalmente en dirección longitudinal, es decir,
a lo largo. Esto significa que en una casa como la de la figura 12, los muros
dispuestos en la dirección "Y", son los que deberán soportar las fuerzas del
sismo en esa dirección; y los muros dispuestos en la dirección “X”, (Ver figura
13) son los que deberán soportar la fuerza sísmica de esta dirección.

Los problemas comienzan cuando en una vivienda hay escasos muros en una
dirección u otra, o si éstos son de poca longitud. De presentarse esta falla grave,
las fuerzas del sismo pueden ocasionar la rajadura y el colapso de los muros.
El diseño estructural de una vivienda permite conocer si los muros serán de
cabeza o de soga y la longitud que deberán tener.

b. Densidad de muros:
Te enseñaremos una manera sencilla para pre-dimensionar los muros de una
vivienda.
Es muy importante controlar la cantidad de muros portantes que debe tener
una vivienda en cada una de las direcciones (X, Y) y de los pisos a construirse.
Este control lo puedes hacer cumpliendo los siguientes pasos:

Paso Nº 1:
Calcula el área techada de cada piso en metros cuadrados (m2).

Paso Nº 2:
Calcula el área horizontal de muros confinados requeridos.

Paso Nº 3:
Calcula el área horizontal total de muros portantes que piensas construir.

Paso Nº 4:
Compara el resultado del paso Nº 2 con el del Nº 3. Debe cumplirse lo
siguiente:

Ejemplo de aplicación:

Consideremos una vivienda de dos pisos, cuyo croquis se muestra en la


figura 14. Controlemos la cantidad de muros portantes, teniendo en cuenta que
se usarán ladrillos de mediana calidad para su construcción. Ahora calculemos:

Paso Nº 1:
Calculamos el área de cada techo aligerado (concreto armado).
Paso Nº 2:
Calculamos el área mínima de muros portantes que debería tener la vivienda.
Para ello utilizamos estas fórmulas:

Esto significa que en cada dirección del primer piso debe haber como mínimo
un total de 18 774 cm2 de área de muro.

Esto significa que en cada dirección del segundo piso debe haber como mínimo
un total de 9 386.40 cm2 de área de muro.

Paso Nº 3:
Calculamos el área de cada muro que piensas construir en cm2. (Ver figura
14).

Esto lo logramos multiplicando el largo de cada muro por su espesor (soga:


13 cm, cabeza: 24 cm). Luego calculamos el área total.
Paso Nº 4:
Comparación de resultados
1.3.3 ARRIOSTRES (COLUMNAS Y VIGAS SOLERAS)

Para que el trabajo antisísmico que desarrollan los muros portantes sea
el adecuado, es importante que los muros estén
totalmente confinados(rodeados) por columnas y vigas de concreto
armado (Ver figura 37, página 35).

Las columnas se hacen generalmente del mismo espesor de los muros. El área
de su sección y su refuerzo deben ser calculados según la intensidad del trabajo
que realiza el muro y según la separación entre columnas.
Si se tienen muros muy largos, se deberá colocar columnas cada 3 m ó 3.5m si
son de soga; o cada 5 m si son de cabeza. En la vivienda del ejemplo anterior,
se deberá colocar columnas tal como se muestra en la figura 15.

1.3.4 LOSA ALIGERADA

Los techos forman parte de la estructura de una vivienda, están hechos de


concreto armado y se utilizan como entrepisos. Pueden apoyarse sobre
los muros portantes, vigas o placas.

Las losas aligeradas cumplen básicamente tres funciones:

 Transmitir hacia los muros o vigas el peso de los acabados, su mismo


peso, el peso de los muebles, el de las personas, etc.

 Transmitir hacia los muros las fuerzas que producen los terremotos (Ver
figuras 11, 12 y 13).

 Unir los otros elementos estructurales (columnas, vigas y muros) para


que toda la estructura trabaje en conjunto, como si fuera una sola unidad.

Para que se puedan cumplir a cabalidad estas funciones, debes tener en cuenta
las siguientes recomendaciones con relación a las losas aligeradas (Ver figura
16).

 Deben ser iguales en todos los pisos.

 Como máximo: Largo = 3 veces Ancho.

 Las aberturas para escaleras no deben ser excesivas ni en número ni en


tamaño y de preferencia deben estar ubicadas en la zona central.
MUROS PORTANTE:
La albañilería confinada es el sistema de construcción que más se emplea en
nuestro país, en la construcción de viviendas y edificios multifamiliares de hasta
cinco pisos. En este sistema, los muros que sirven para dividir las habitaciones
(sala, dormitorio, etc.) cumplen también funciones estructurales, es decir,
soportan el peso de la construcción y la fuerza de los sismos.
La albañilería es un sistema estructural, que resulta de la superposición de
ladrillos fuertemente unidos entre sí por el mortero, y en cuyo perímetro se han
colocado elementos de confinamiento verticales (columnas de amarre) y
horizontales (viga solera), los cuales se unen sólidamente al muro para formar
un conjunto totalmente monolítico (Figura 1).

Veamos a continuación las funciones que realizan los elementos que conforman
los muros portantes:
1.- Función del muro:
El muro de albañilería divide o limita espacios al interior de la vivienda; soporta
las cargas de gravedad, es decir, el peso de los materiales, personas, etc. y
soporta las cargas sísmicas. (Figura 2).
2.- Función de las columnas:
Las columnas o elementos de confinamiento vertical, tienen como función
principal aumentar la capacidad de deformación o flexión del muro ante la fuerza
sísmica.
Diseñando y construyendo las columnas en forma adecuada, el muro tendrá una
buena resistencia para soportar los efectos de un sismo. (Figura 3).

3.- Función de la viga:


Las funciones que se les ha asignado a las vigas soleras y a las vigas de amarre
son las siguientes:
a.Evitar rajaduras en el muro, impidiendo que éste oscile o vibre libremente en
caso de sismo. (Figura 4).
b.En el caso de las vigas soleras, toma y distribuye uniformemente las cargas
verticales. (Figura 5).

MUROS
Ahora hablaremos del primer elemento de la albañilería confinada: el muro. Los
otros elementos (columnas y vigas) los trataremos en los próximos números de
este tu Boletín.
Los muros portantes son elementos estructurales que ayudan a darle a una
vivienda la fortaleza que necesita, especialmente ante la eventualidad de un
sismo.
Para que los muros portantes realicen esta imprescindible función, es importante
utilizar buenos materiales y que el proceso constructivo sea el correcto.
A continuación, algunas recomendaciones que debes tener en cuenta:
1.- Componentes
Los componentes de un muro portante de albañilería son los siguientes:
a.Ladrillo:
El que se usa comúnmente en obra es el ladrillo de arcilla cocida, siendo el más
recomendable el King Kong de 18 huecos.
No uses ladrillo pandereta en la construcción de un muro portante, porque son
muy frágiles y poco resistentes.
b.Mortero:
Es el “pegamento” que, al secar, une fuertemente a los ladrillos.
2.- Espesor de los muros importantes
Un muro importante puede ser de 15 cm. (soga) o de 25 cm. (cabeza); al ejecutar
una obra revisa en los planos el grosor o espesor que cada uno debe tener.
3.- Preparación del ladrillo
Un día antes de construir el muro, debes limpiar los ladrillos y humedecerlos con
agua limpia. (Figura 6).

Esto evitará que el ladrillo absorba el agua del mortero durante el asentado, y
permitirá una mejor adherencia entre ambos.
4.- Preparación del mortero de asentado
El mortero es el material que pega a los ladrillos, por lo tanto su propiedad más
importante es su capacidad adhesiva.
Ten en cuenta que si la calidad del mortero es deficiente, los ladrillos no se
pegarán bien. Esto significa que el muro estará formado por piezas sueltas, lo
cual debilitará este importante elemento estructural.
Para que tu mortero de asentado sea de buena calidad, deberás utilizar arena
gruesa limpia (sin materia orgánica ni sales), cemento fresco y agua potable
limpia, según la siguiente dosificación: (Figura 7).
El mezclado del cemento con la arena debe realizarse en seco, fuera de la batea,
y debes obtener una mezcla de color uniforme.
Luego añades agua –conforme vayas avanzando el asentado- en una cantidad
que proporcione una masa consistente, pero no líquida.
5.- Juntas verticales y horizontales
Las juntas, tanto verticales como horizontales, no deben ser muy “gruesas”, ya
que debilitan al muro portante. (Figura 8).

El espesor o “grosor” de las juntas debe tener como mínimo 1 cm. y como
máximo 1.5 cm. (Figura 9).
Debes tener cuidado con el fraguado de las juntas verticales, pues deben quedar
totalmente llenas de mortero. (Ver figura 10).

6.- Interconexión columna – muro


Para que la columna y el muro realicen su trabajo estructural y se unan de
manera “sólida”, es importante tener en cuenta lo siguiente:
a. En caso de emplearse una conexión dentada, el ladrillo debe
sobresalir como máximo 5cm., y un mínimo de 2.5cm. (Figura
11 y 12).
Antes de vaciar el concreto de la columna de confinamiento debes limpiar todos
los “dientes” (desperdicios de mortero y/o “piedritas” sueltas que pueda haber en
ellos).
b. En caso de emplearse una conexión al ras (sin dientes), debes adicionarle
“chicotes” o “mechas” de anclaje. (Figura 13).

7.- Control
Debes verificar la horizontalidad durante el asentado del ladrillo, utilizando el
nivel de mano.
Debes verificar también la verticalidad del muro luego de cada hilada, utilizando
la plomada.
8.- Altura máxima
No debes asentar más de 1.30m de altura en el muro, en una misma jornada de
trabajo.
9.- Instalaciones eléctricas / sanitarias
Nunca se debe picar los muros portantes para colocar las tuberías de las
instalaciones eléctricas y/o sanitarias, porque esto lo debilita. (para mayor
información revisar boletín Construyendo 5).