Vous êtes sur la page 1sur 1

L a

burguesia continuamente repite en sus


escritos que el pueblo es indiferente á la cosa
pú blica. Sin embargo, ella sabe que miente;
ella sabe que lo que hay es que el pueblo observa sus
farsas, y por lo tanto, las conoce todas. Cuando al pue-
blo le hablan de religió n se rie en sus barbas miran-
En busca do al clero. Cuá ndo le hablan de justicia, les vuelve la
espalda mirando a la policıá. Cuando le hablan de
de un programa igualdad, se rie con sorna, señ alando los banqueros.
Cuando le hablan de honradez guiñ a el ojo mirando

para la Revoluci n a los capitalistas. Cuando le hablan de desinteré s,


apunta con el dedo al oro al 300.
Cuando vienen las elecciones de los buenos, boni-
La izquierda en los tos y baratos Legisladores (lé ase Hupones), mira
con marcado desprecio á los estú pidos votantes.
plenarios obreros Cuando vienen esas manifestaciones de la Unió n
Cıv́ica, como la del Doctor Juarez Celman é de los
socialistas Cientı́ icos que son distintas al parecer,
1971-1974 pero que en realidad son una sola su aspiracion, esto
es, explotar al productor; pues bien, cuando en una
de esas procesiones y cabildeos el pueblo, como sim-
Iván Piermatei ple expectador de una funció n de ambulantes titiri-
teros, ve rodar de un tiro a algun imbé cil, como suce-
dió en la manifestacion del Doctor Juarez Cellman, el
Los plenarios obreros convocados por pueblo ruje de có lera, má s por la estupidez del muer-
to que por la alevosia del asesino. Cuando, como en
direcciones sindicales antiburocráticas uno de los muchos banquetes que han celebrado los
en 1971 en Córdoba y en 1974 en Villa burgueses en honor dė l Sr. Quintino Bocayuva, el
Constitución, significaron un desafío pueblo siente discursos como el del Loro Varela, que
con grave acento dice: La é poca de las revoluciones
para las organizaciones de izquierda ha concluido; hoy solo con evoluciones las transfor-
que privilegiaban al proletariado como maciones se operan; entonces, al oir estas inocentes
sujeto de la revolución social. palabras de un sabio, es cuando verdaderamente el
pueblo se c. g. de risa y dice; Señ or Doctor, pero ¿cree
Realizados en coyunturas diferentes, V. de veras lo que dice, ó dice V. lo que no cree?
esos congresos obreros reflejaron los En uno ú otro caso, no tardará el pueblo en
avances y las limitaciones de la demostrarle á V. el error.
Al mismo tiempo, é l demostrará á la burguesıá
izquierda argentina en su búsqueda de entera que é l no es indierente a la cosa pú blica; ası ́
convertirse en dirección política. como que no solo no ha concluido la é poca de las
revoluciones, sino que por y para el pueblo, todavıá
no ha comenzado ¡Ay de vosotros, burgueses, el dıá
en que empiece.
Decis que el pueblo es indiferente porque gracias
á su experiencia, hoy rehusa completarse con voso-
tros, esto es, porque os conoce y sabe por la prá ctica
que vosotros, á nombre de Juan ó Pedro, ni hareis
má s que darle una insurreccion dirigida al avance en
provecho vuestro, despues de haberle ame trallado.
El pueblo sabe todo eso y se dispone, no á la insu-
rreccion, sino á la revolucion; ¿qué lo que le falta?
Poca cosa. Dado el conocimiento que demuestra
tener, observando atentamente vuestras torpezas,
al tiempo que despreciando vuestros arti icios, bas-
ta esto para ver que solo aguarda una ocasió n para
empezar la revolució n, y esta ocasió n, tu misma, bur-
guesı́ a , te encargas de presentarsela, aunque
inconscientemente, con tus torpezas.
Sin tardar mucho tiempo, los trabajadores, com-
pletamente todos, á despecho de vuestros planes,
transformaremos una de vuestras insurrecciones
en revolució n expropiativa; esto es, en el comenzo
de una revolucion s despecho de vuestros planes,
esto es, en el comienzo de una revolució n de vues-

2017 / mayo / Apuntes del Pasado 3