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EL CORDOBAZO: ANTECEDENTES, DESENLACE,

SIGNIFICADO Y REPERCUSIONES
a- ¿Qué fue el Mayo francés? ¿Por qué se lo vincula con el estallido cordobés?
Selecciona tres palabras clave o expresiones que identifiquen a la década
del 60.
Revista Todo es Historia. Juventud, universidad, ¿revolución? por Roberto Bosca

El Mayo Francés se encuadra en una secuencia iniciada en las universidades estadounidenses de Berkeley y
Columbia en contestación a la guerra de Vietnam. Pero la singularidad de los franceses consiste en haber
articulado en el proceso, junto a los estudiantes, a los trabajadores asalariados, ausentes en EEUU. Otros
antecedentes se registran en Berlín, Atenas, Milán. El Mayo Francés no representa una revolución política
sino cultural en tanto apunta al corazón de la sociedad y no a sus estructuras públicas. La crisis no produjo un
rédito apreciable en las estructuras institucionales de izquierda. Se la caracterizó como revuelta y no
revolución. Ella fue la matriz de la revolución, la puerta de ingreso a la posmodernidad. Con esta revuelta, la
contracultura se convierte en patrimonio de las clases sociales a través de revistas, televisión, graffitis.

La saga francesa ha sido vinculada al Cordobazo, que estallo en 1969. Según el gobierno militar fue una
conjura internacional comunista, en cambio según su núcleo opositor, la relación entre una y otra expresaba
la unidad de la lucha popular. Ambos participan de un mismo clima de época. El anarquismo, contenido
esencial del movimiento estadounidense y europeo, poco o casi nada aparece en la entraña revolucionaria de
la actitud insurreccional de estudiantes y trabajadores cordobeses. Los insurrectos locales, estaban imbuidos
de un fuerte autoritarismo y compartían con la dictadura una misma concepción militarista de la política, con lo
que muestra un núcleo ideológico violento; eran devotos del trotskismo, maoísmo y castrismo. Los estallidos
de Tucumán, Córdoba y otra provincias encontraron su contractara en una represión violenta mientras que el
Mayo Francés no suscito ninguna. En EEUU estuvo signado por el pacifismo. En el caso argentino se puede
percibir una fundamentación en la política autoritaria del régimen militar que había avasallado la autonomía
universitaria y se había manejado arbitrariamente ante la resistencia estudiantil. En lo local se percibe un
mayor protagonismo de estructuras sindicales ligadas al proceso de industrialización. Tanto en el caso
francés como argentino se produjo la misma confluencia estratégica entre estudiantes y trabajadores. En
ambos, se hizo presente la espontaneidad de las masas. En ambos, los jóvenes irrumpieron a partir de ese
momento con una fuerza que parecía inconcebible en la vida política. Perón y De Gaulle, dos viejos generales
y hombres de orden de formación clásica, no habrían recibido de buen humor el jolgorio revolucionario y a su
edad no dejaba de causarles fastidio el frenesí romántico de la juventud.

La década de los 60 se caracterizó por el cambio súbito, la glorificación de la creatividad como signo de
identidad, mito iluminista del progreso, juventud calificada por el crecimiento la vitalidad y plenitud en
oposición a la edad adulta, signo de equilibrio estable. Es el estallido de la sociedad tradicional, poniéndose
en revisión los cánones de comportamiento socialmente admitidos; el surgimiento de la contracultura, los
hippies. La droga y la música especialmente el rock adquieren un despliegue universal van a ser conocidos
como símbolos identitarios. Se anuncia el fin de las ideologías; surge una sociedad permisiva y explota la
revolución sexual. Signos de la época son las revoluciones militares, el racismo, los movimientos de derechos
humanos. El Che Guevara comienza su saga guerrillera en el antiplano boliviano. La Iglesia católica celebra
el Concilio Vaticano II y un grupo de clérigos traducen localmente esos planteos constituyendo el Movimiento
de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Boom de la literatura latinoamericana, cine, música con los Beatles; la
carrera espacial. Es en 1960 cuando el movimiento universitario adquiere consistencia y una visibilidad
verdaderamente global.
b- Distingue los sindicatos líderes en Córdoba de acuerdo a:
1) Tipo de Industria o servicio
2) Estructura organizativa (categorías- personería jurídica- afiliados- comisión directiva)
3) Personal: dirigentes y obreros

Córdoba en los 60 la experiencia del sindicalismo combativo- Mónica Gordillo

1) La industria metalmecánica es uno de los sectores punta de la economía argentina y dentro de ella,
Córdoba su centro de producción más importante. Los sindicatos que lo representaban era SMATA, UOM,
sindicatos de la empresa Fiat.

Otro sindicato líder en Córdoba era Luz y Fuerza que nucleaba al personal de la Empresa provincial de
Energía Eléctrica de Córdoba (EPEC). En efecto, fue el sector energético otro de los que se desarrollaron. En
la década de los 40 la producción y administración de energía pasó a manos del Estado provincial. La
situación de los afiliados al sindicato era privilegiada porque a través de la Bolsa de Trabajo controlaba el
mercado ocupacional compensando así las fluctuaciones que podían ocasionarse en el mismo.

El personal de Fiat se habría regido por los convenios estipulados con la UOM, con los adicionales que la
empresa consideraba conveniente para mantenerse en condiciones competitivas con IKA.

Los sindicatos señalados como lideres también lo eran por la cantidad de agremiados, ganando el primer
puesto por ello, SMATA.

2) El Sindicato de Trabajadores Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) se organizó a nivel
nacional en junio de 1945, obteniendo la personería gremial en noviembre de 1967. El personal representado
era de de las empresas: IKA, ILASA, TRANSAX. En 1962 renovó su estatuto especificando que agruparía a
todos los obreros de empresas dedicadas a fabricación y venta de automotores y repuestos-accesorios. Ello
fue de mucha importancia ya que en su ausencia, escapaba de si el personal de Fiat; al no producir
automóviles en un primer momento lo representaba la UOM.

Fiat propició la sindicalización por planta apoyándose en activistas no peronistas opuestos a SMATA. Fiat no
estaba dispuesta a permitir la creación de un sindicato que representase a toda la empresa, ya que cada una
de las plantas debía funcionar en forma independiente y sin contactos entre empleados. Se organizaron 4
sindicatos: SITRAC (trabajadores de Concord), SITRAM (trabajadores de Materfer), SITRAGMD (trabajadores
de Grandes Motores Diesel) y SITRAFIC (trabajadores de Fiat Caseros). Sin embargo hasta 1964 ninguno
obtuvo la personería y continúo la UOM en representación de todo lo referido a convenios. Bastos
trabajadores pedían afiliación a SMATA.

En cuanto a organización interna, UOM y SMATA compartían mismo sistema. Ambos obtuvieron
reconocimiento legal durante primer gobierno peronista y por lo tanto adoptaron modelo de sindicato
centralizado por industria. En Córdoba funcionaban las seccionales del organismo central con sede en la
Capital Federal. La máxima autoridad de esas organizaciones era la Asamblea de Delegados, le seguía una
Comisión o Consejo Directivo integrado por miembros de secretariados y vocales. La administración de las
seccionales estaba a cargo de una Comisión Ejecutiva cuyos miembros durarían dos años pudiendo ser
reelegidos. Los secretarios seccionales podían asistir a reuniones de Comisión Directiva Nacional con voz
pero sin voto. Los fondos de las seccionales debían ser transferidos totalmente a la sede central. Los
miembros de comisiones seccionales podían ser removidos de sus cargos por resolución de Comisión
Directiva.

Los sindicatos Fiat eran organizaciones de planta y por lo tanto, su jurisdicción quedaba circunscripta a ellas.
Los sindicatos de Fiat al igual que en SMATA, prohibían participación en actividades políticas. Sus
autoridades eran la Asamblea General de Delegados, Comisión Directiva (secretarios y secretario general),
Junta de Delegados y Comisión revisadora de Cuentas. Estos sindicatos se mantuvieron aislados con
respecto a otros trabajadores, no adhiriendo a la CGT.
A diferencia de SMATA y UOM que eran seccionales, Luz y Fuerza de Córdoba era una asociación de primer
grado afiliada a otra de segundo: Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza (FATLYF) lo que
dejaba gran margen de autonomía. El sindicato estaba presidido por una Comisión Directiva integrada por
secretario general, secretario adjunto, secretarios y sub secretarios, vocales titulares y suplentes. Con nuevo
estatuto se sumo el delegado gremial, el más votado de cada seccional.

Eran tres modelos distintos de organización.

3) A pesar que el Sindicato Luz y Fuerza de Córdoba fue organizado en la época peronista, sus dirigentes
representaron distintas tendencias políticas. Puede haber influido la heterogeneidad del personal que
nucleaba que iba desde empleados y personas técnico de clase media hasta obreros y peones de sectores
bajos. Ya antes de la caída de Perón había surgido una nueva generación de dirigentes jóvenes, “generación
del 53” a la que pertenecía Agustín Tosco y Luis Ortega. Tosco fue elegido Secretario General de Sindicato
Luz y Fuerza y fue designado como representante de sindicato de Córdoba ante la FATLYF. Su posición
política era de izquierda pero no dogmatica; aspiraba a un futuro socialista, señalando la necesidad de un
cambio total de estructuras que solo sería posible constituyendo un frente que incluyera a todos los sectores
populares progresistas.

No fue el único sindicato en que en sus comienzos no fue ganado por el peronismo. En 1956 triunfo en
SMATA una lista de izquierda; Elpidio Torres fue Secretario General. Se presentó como un hombre práctico,
buen negociador, combativo.

Ambos eran del interior de la provincia. Se trataba de dirigentes surgidos desde abajo que consiguieron su
prestigio y el reconocimiento dentro del sindicato prescindiendo de posturas partidarias y presentando
posturas bien concretas.

De acuerdo a una investigación de SMATA, se destaca cierta reticencia inicial para afiliarse y una conciencia
sindical débil en un momento en que las organizaciones sindicales se encontraban desorganizadas,
recuperando su estatus jurídico recién luego de 1958 con Frondizi.

El período de 1961-1965 se observa una conciencia sindical más consolidada. Hubo síntomas de disminución
de la desocupación, lo que coincidió también con una etapa de gran movilización del movimiento obrero tras
los planes de lucha de la CGT.

El periodo de 1966-1969, se destaca mayor cantidad de personal flotante, lo cual se estipula por bajos niveles
de contratación de mano de obra o que el personal contratado gozó de menor estabilidad, en un momento en
que la principal fuente de conflictos se derivaba de la intención del sindicato de asegurar la estabilidad en las
horas de trabajo y evitar suspensiones y/o despidos.

Si bien la demanda de mano de obra en el sector automotriz fue cubierta fundamentalmente por nativos de la
ciudad de Córdoba, es posible sostener un flujo migratorio hacia la ciudad proveniente sobre todo de otras
ciudades y departamentos que rodeaban la capital. El grueso del personal estaría compuesto por
trabajadores jóvenes sin una tradición sindical previa; de todos modos puede estipularse que los provenientes
de otras provincias la mayoría poseía experiencia laboral.

Se destaca una superioridad de los sindicatos mecánicos en materia salarial. Los trabajadores progresaban
económicamente pudiendo en pocos años acceder a la vivienda propia, a bienes de consumo domestico, y al
automóvil a partir de las facilidades que ofrecían las empresas buscando asegurarse el mercado interno
(premios de las rifas).

También muchos señalan la contracara; a cambio de buenos salarios dejaban la vida en la fábrica o percibían
que su situación era transitoria.
c- ¿Cual era la situación de la Delegación regional Córdoba en la década del
60? ¿Qué características la diferencia del resto?
A partir del Congreso normalizador de 1963, la central inicio una intensiva actividad para reconstruir la CGT.
Era fundamental, para ello, contar con el aporte de delegaciones con las cuales establecer comunicación. El
secretariado elaboró un cronograma para normalizar las delegaciones de todo el país estipulando para fin de
año que todas estuvieran con las nuevas autoridades. Se pensaba con esta medida afianzar también
económicamente a la central, debido a que para conformar el plenario era necesario que previamente todos
los sindicatos se pusieran al día con sus cuotas.

En Córdoba se realizaron varias reuniones entre los “independientes” y las “62” con el objeto de llegar a un
acuerdo sobre la composición de la Comisión Ejecutiva. Dentro de la agrupación peronista, fue el sector
encabezado por Elpidio Torres del SMATA quien comenzó a acercarse a la línea de Vandor. Sin embargo, el
plenario no pudo reunirse a raíz de la oposición del sector más ortodoxo de las 62. Ante esto, la CGT envía a
Córdoba interventores para que resolvieran las discrepancias y se encargaran de la convocatoria al plenario
normalizador. Para la fecha estipulada, solo asistieron las 62. Los independientes no concurrieron alegando
que no deseaban que ningún sector quedara excluido de la conducción sindical, como pretendían los
ortodoxos. El sector ortodoxo pretendía seguir manteniendo una posición más dura e intransigente. En ella,
se mezclaba un fuerte contenido anti porteñista, anti-burocrática, lo que significaba afirmar la presencia de
dirigentes locales dentro de la estructura de poder nacional.

La visita de Vandor a Córdoba sirvió para suavizar las tensiones dentro del peronismo, ya que convenció a
ambos sectores que lo principal era conseguir la normalización de la regional. Ante el acuerdo del peronismo,
los independientes debieron aceptar ver reducida su representación en la central.

Finalmente se convocó al plenario normalizador. Se presentó una única lista, la Verde, presidida por Simón
de la UOM que triunfo. Para 1964 quedó normalizada la Delegación Regional de Córdoba de la CGT. Las 62
lograron la hegemonía en ella y los independientes debieron ceder. A diferencia de lo que ocurría en Buenos
Aires, el acercamiento de este sector hacia el peronismo continuó en Córdoba.

Hay que considerar, si para ciertos dirigentes locales, la alternativa de un nuevo peronismo más
independiente de Perón no representaba la posibilidad de tener mayor injerencia en el nivel nacional de la
que habían tenido los cuadros sindicales anteriores monopolizados por la dirigencia de sindicatos industriales
de Capital Federal y Gran Buenos Aires.

A diferencia de Buenos Aires, en Córdoba el contacto entre los dirigentes de los diferentes sindicatos fue muy
fluido. El sentimiento conspirativo de resistencia peronista se fue afirmando al contemplar que los
beneficiados quedaban limitados a Capital Federal.

Es posible destacar dos vertientes anti burocráticas en el sindicalismo de Córdoba: una que se oponía a la
burocracia por sostener la necesidad de la democracia interna y la participación efectiva de los afiliados en la
toma de decisiones y la otra, enraizada en la ortodoxia del peronismo, que aparecía como anti burocrática por
verticalista y por asumir una posición de intransigencia frente al gobierno hasta que se consiguiera el objetivo
primordial del retorno de Perón. Otra característica de la Delegación Regional de Córdoba fue haber apoyado
siempre la unión obrera-estudiantil.

La delegación regional fue apartándose de la política de negociación y definiéndose como opositora al


gobierno. Planteo la necesidad de que en próximo congreso participaran todos los gremios, incluso los
intervenidos.

Producida la división de la CGT nacional, en Córdoba se constituyo un Secretariado Provisorio de la CGT que
adhirió a la línea de Ongaro. Este secretariado convocó un plenario de gremios confederados; en el mismo
se voto la adhesión a la CGT de los Argentinos lo que provocó que la delegación del SMATA se retirara. Por
otro lado se constituyo otro secretariado provisorio que respondía a la CGT Azopardo.
Ongaro comenzó a perder confianza en la posibilidad de que el movimiento obrero llevara adelante la
revolución, trasladó sus energías a Córdoba para desde aquí organizar un movimiento con un carácter más
político. Así, se lanzó la “Declaración de Córdoba” de la CGT de los Argentinos donde se denunció la
complicidad del participacionismo y llamaba a programar una acción en común ante el avasallamiento de la
dictadura.

d- ¿Qué conflictos se presentaron entre el gobierno de Onganía y el


movimiento obrero? ¿Qué ocurrió con la CGT?
El golpe militar de 1966 fue apoyado por las dos corrientes en que se encontraba dividido el peronismo
sindical. Tanto Vandor como Alonso tenían sus propios motivos. Vandor necesitaba nuevos aliados que le
ayudaran a recomponer su posición y fortalecer su prestigio luego que Perón le quitara apoyo tras el intento
de institucionalizar el movimiento peronista y lograr así mayor independencia del líder. El proyecto neo-
corporativista de Alonso encajaba muy bien con la prédica de Ongania sobre la necesidad de terminar con el
sistema de partidos políticos.

Comenzaron a perfilarse una serie de medidas que provocaron la reacción del movimiento obrero. Tales
fueron, la ley 16.936 que establecía el arbitraje obligatorio negando el derecho a huelga, además durante un
mes se intervinieron varios sindicatos menores que habían iniciado medidas de fuerza. El golpe de gracia fue
cuando frente a la huelga portuaria originada como reacción a la nueva reglamentación de trabajo, el
Sindicato Unido Portuarios Argentinos (SUPA) fue intervenido. Posteriormente, su secretario fue detenido.

Luego de que presidente formulara el “programa económico de la Revolución Argentina”, las cosas quedaron
claras y la presión de los gremios afectados – portuarios, ferroviarios y azucareros- se hizo incontenible
urgiendo la convocatoria del Comité Central Confederal. Allí, se decidió realizar el primer paro contra Onganía
de 24 horas, emitir un documento censurando la política económica y social del gobierno que a la vez
significara un programa de acción para la clase obrara y a la vez, efectuar plenarios y asambleas de
esclarecimiento y movilización. La CGT mostro poco empeño en movilizar sus bases; no se hizo un
pronunciamiento de repudio a las medidas económico-sociales.

Los conflictos se agudizaron, la CGT se vio obligada a poner en marcha un Plan de Acción. No se hablaba de
“plan de Lucha” como en otras ocasiones. La palabra “acción” demostraba que si bien se movilizaría
adoptando medidas, la CGT no estaba dispuesta a romper posibilidades de dialogo.

El gobierno denunció que se pretendía subvertir el orden interno y amenazar la paz social en lo que se veía la
influencia de grupos comunistas. Se prohibió todo tipo de manifestación y se quitó la personería gremial a los
sindicatos que apoyaran la medida de la CGT. Ello sirvió para interrumpir el dialogo. El gobierno dio a conocer
nuevo plan de estabilización que incluía supresión de convenciones paritarias y congelamiento de salarios.

Se aceptó la moción de Vandor respecto a que ante las renuncias producidas asumiera la Comisión Delegada
de la CGT la conducción de la central.

La posición más combativa dentro de la dirigencia sindical peronista era la que sustentaba el grupo liderado
por Amado Olmos, apoyado por los dirigentes de sindicatos más desfavorecidos, por muchas regionales del
interior y por sectores de la vieja ortodoxia. Sostenían la idea de que en el Congreso Normalizador de la CGT
participaran también las organizaciones que habían sido intervenidas y privadas de personería.

Vandor quería conseguir la postergación del Congreso para ganar tiempo, en caso de que no sucediera
proponía que las organizaciones intervenidas participaran con voz pero sin voto para evitar que el Congreso
pudiera ser objetado por el gobierno.

El congreso de 1968 se reunió y triunfo la única lista “Azul y Blanca” que sostenía la candidatura de
Raimundo Ongaro. Quedaron al margen del Congreso del congreso las organizaciones de tendencia
vandorista. La nueva central paso a ser llamada “CGT de los Argentinos” queriendo significar que pertenecía
a todos, al pueblo y destacaba el contenido ético. El contenido ideológico quedo expresado en el “programa
de 1º de Mayo” abogando Olmos por un “sindicalismo integral” que no solo tenía que aspirar a negociar
convenios sino también a controlar el poder para conseguir la liberación nacional. Ello hizo posible el mayor
acercamiento hacia otros sectores: grupo de intelectuales, estudiantes, políticos, sacerdotes de inspiración
socialista. A su vez, ese mismo tono idealista seria el que valla alejando a las bases sindicales al comenzar a
mostrarse insuficiente para dar soluciones. El mayor apoyo fue especialmente del interior del país, donde la
resolución de descentralizar ciertas decisiones para jerarquizar el rol de las regionales y permitir una real
participación, fue vista desde una perspectiva alentadora.

Con esta “normalización” quedaban funcionando dos CGT. Esta ultima continuo en la línea reivindicativa,
siendo sus principales aspiraciones la inmediata derogación de la ley 17.224 que había suspendido las
comisiones paritarias y congelado de salario, mientras que la CGT de los Argentinos continuaba con su
prédica contra el gobierno y el sistema, apelando a los ideales de liberación nacional, llamando a los obreros,
estudiantes incluso militares.

Se constituyó la “Comisión de Enlace” separada de las dos centrales con el objetivo de acercar a las partes.
CGT de los Argentinos se mantenía en una posición intransigente respecto al tema de la unidad ya que
rechazaba todo entendimiento con la CGT Azopardo, remarcando la necesidad de promover la unidad desde
las bases. Ongaro fue perdiendo apoyo luego de desoír la orden de Perón de unificar los gremios peronistas
en torno de las “62” lideradas por Vandor.

e- Realiza un esquema sobre las diferentes reivindicaciones de los sindicatos


cordobeses distinguiéndolos por rama industrial.
OBREROS DEL SECTOR AUTOMOTRIZ

En los años 60 lo nuevo es que los obreros tuvieron la posibilidad de participar en la fijación del monto de las
bonificaciones y en la de los niveles mínimos de rendimiento. Las empresas fueron removiendo las clausulas
de los convenios que se oponían al aumento de la productividad y así fueron limitando el poder de las
Comisiones Internas de Reclamos de fabrica y estableciendo la movilidad obrera de una sección a otra.

En un primer momento las reivindicaciones se referían casi exclusivamente a la cuestión salarial y a tratar de
afianzar condiciones de trabajo adecuadas. Un logro para el SMATA fue la clausula “gatillo” o de actualización
cuatrimestral de los salarios según el índice del costo de vida. A cambio de esto el sindicato debió aceptar el
exclusivo control de la empresa sobre los planes de producción y distribución del personal dentro de las
plantas.

En 1962 se dieron periódicas crisis por un mercado consumidor saturado por los altos niveles de producción
de las empresas, en especial a partir de la radicación de distintas firmas en el Gran Buenos Aires. En lugar de
proceder a una distribución y planificación más equitativa de la producción, las empresas optaron por
disminuir su mano de obra a través de despidos, suspensiones, reducción de horas de trabajo. De esta
manera la reincorporación de despedidos y la estabilidad en el trabajo junto con las actualizaciones salariales
pasaron a ser las principales reivindicaciones. Otra forma de manipularla mano de obra era la de manejar
arbitrariamente las vacaciones del personal.

Esto se destaca en el conflicto de empresa IKA, la gran huelga de Fiat.

Otra preocupación era asegurar el cumplimiento del convenio respecto a las condiciones de trabajo y a la
observancia de la legislación sobre trabajo insalubre.

Otra de menor importancia para el sindicato era el aumento en los ritmos de producción que muchas veces
implicaba la rotación del personal. Ello era crítico para los obreros por considerarlo atentatorio contra la
estabilidad en una categoría con consecuencias en los salarios.

También surgían desacuerdos en cuanto al rendimiento mínimo por hora de trabajo ya que por lo general esto
se establecía en las primeras tres horas sin tener en cuenta las variaciones por fatiga.
Otra cuestión a resolver era el encuadramiento sindical de los obreros mecánicos que trascendía lo
meramente gremial para encubrir una lucha por el poder sindical entre la UOM y SMATA. En Córdoba ello
mantenía divididos a los obreros restándole capacidad de maniobra.

TRABAJADORES DE LUZ Y FUERZA

FATLYF resolvió resistir el intento de implantar la incentivación en el trabajo a través de proyectos de


“Comisión de Racionalización Técnica y Laboral”. Se pronunció en contra del cercenamiento de conquistas ya
adquiridas como lo eran la Bolsa de Trabajo, la estabilidad, las promociones, régimen salarial y conformación
de planteles básicos. La única medida de racionalización adoptada fue la de reducción de la jornada de
trabajo pero sin que esto significara reducción de salarios.

El problema de fluctuaciones en el mercado de trabajo y de la estabilidad no eran temas que preocupasen


porque en especial EPEC era una empresa prospera. Fueron las reivindicaciones salariales y la conformación
y actualización de planteles básicos lo que genero conflictos pero que fue resuelto fácilmente.

Una actitud constante fue oponerse a la privatización de los servicios y defender la administración estatal. En
todo momento apoyo reivindicaciones políticas más amplias. Se opuso a las políticas de Vasena que
implicaban la centralización.

f- Completar el siguiente cuadro

Expresiones Actores Causas Consecuencias


Fin del gobierno de
Organización de izq. No fue interna
“Espontáneo Onganía
Revista TodoHistoria Estudiantado Militar
Movimiento social” Irrupción del Terroris-
Medidas laborales
mo
“Era Córdoba el lugar Agravamiento de
Régimen de
ideal para una penas contra
Obreros Onganía
“De Perón a Lanusse” experiencia subver- agitadores
Estudiantes Radicalización de
Felix Luna siva en gran escala” Tribunales militares
Vecinos sectores mas
Universidad clausu-
dinámicos
rada
Conciencia colectiva
Culminación, síntesis
Que apunta a la
De todo el proceso Fin de Gobierno de
Estudiantes no Resistencia
Previo de Córdoba” Onganía y Caballero
“Hacia el Cordobazo” Como agrupación
Gordillo
Toman presos a di-
Obreros Frustración política
“Punto de partida de rigentes de sindica-
Clase Media Falta de libertad
Radicalización poste- tos
Intelectual
rior”
Deterioro económico

Clase obrera
Nicanoff-Rodriguez Divisoria de aguas Sindicalistas Fin paz social
Industrialistas