Vous êtes sur la page 1sur 18

1.

Título: Chile 2011 : La movilización del Vacío

2. Resumen
El presente trabajo tendrá la finalidad de dar un recorrido por la formación y
conformación de la educación chilena bajo el poder dictatorial de la historicidad del gobierno
y cómo este dio paso a una revolución en el año 2011 por parte de la clase oprimida, en este
caso estudiantes, que hasta la fecha no tiene una solución concreta. Esto deja entre ver la
problemática del significante vacío que propone Laclau y su extensión a situaciones
cotidianas y ordinarias como lo es la educación de un país, y sus partes, tomando en cuenta
ambos sectores que se enfrentaron y las relaciones y actitudes que tomaron en aquel proceso
de revolución estudiantil.
Aquí podremos vincular el actuar de miles de jóvenes que bajo una necesidad propia,
particular de sí, que en este caso será la educación gratuita y de calidad, empoderados
luchando por sus ideales contra el gobierno, analizando los discursos de estos en torno al
significante vacío en aquel proceso.
3. Planteamiento y antecedentes del problema

Desde la colonización y los procesos independentistas, hasta la pacificación de la


araucanía y los procesos llevados por grupos revolucionarios en la época previa al 73’, y
posterior, durante la dictadura de Augusto Pinochet, es que nos hemos encontrado con una
pauta de sociedad que se ha regido por los mismos parámetros - pauta que es símil en todo
país latinoamericano - que se basan en la explotación y opresión de una clase dominante
sobre otra; perpetuando la desigualdad y la represión hacia la clase trabajadora-explotada por
grupos burgueses. El proceso independentista vivido en latinoamérica durante las primeras
décadas del siglo XIX se caracterizó por mantener un mismo patrón en cada país de la región,
donde los héroes independentistas se caracterizaban por ser oligarcas plagados de ideas
traídas de Europa, siendo una independencia para unos pocos, alejando de estos procesos al
campesinado, a los mestizos y a los grupos segregados de la sociedad que no tenían acceso a
la educación o a la alfabetización. Es por esto que se puede establecer que Chile desde sus
inicios se pensó y se conformó como un país en desigualdad.
Las fuerzas armadas han cumplido un rol importante en mantener esta desigualdad,
siendo los entes activos llamados a materializar la voluntad de los grupos dirigentes. Este
tema es algo que el historiador nacional Gabriel Salazar, premio nacional de historia en el
2006, ha llevado trabajando en numerosas ocasiones afirmando que
Tenemos unas FF.AA. que no han hecho otra cosa en Chile que aplastar siempre al
mismo sector de la nación, que coinciden con ser los partidarios de desarrollar la
producción, no el comercio; la descentralización, no al centralismo de Santiago; los
que siempre han luchado por la participación ciudadana; los que han defendido las
libertades públicas reales (El mostrador, 2013)
La materialización más clara efectuada por las FF.AA Chilenas ha sido lo que ocurrió
el 11 de septiembre de 1973 en donde, con armas en mano asaltaron el palacio de gobierno -
en este tiempo administrado por el socialista Salvador Allende - para así derrocar al gobierno
de turno, y generando, por consecuencia, la formación de una de las peores dictaduras
militares vividas en las regiones latinoamericanas por casi 40 años. Es durante este proceso
donde en Chile se vivieron una serie de transformaciones estructurales en su administración y
en como esta es llevada a la práctica material y concreta de la sociedad; pasando desde la
creación de una nueva constitución en los años 80’s a la privatización de estamentos que en
su tiempo, eran de carácter público y estatal. Estos cambios sustanciales en la estructura
Chilena surgieron gracias a la instauración de un paradigma económico-social que se conoce
como el modelo neoliberal, volviendo a Chile una hipérbole del capitalismo pasando de un
gobierno de características socialistas a una dictadura que representa lo más violento del
capitalismo. Los encargados de desarrollar este paradigma fueron los conocidos como los
Chicago Boys, los que, al igual que en los procesos de independencia, eran sujetos que venían
con una formación ideológica y económica traída desde EEUU, realizando así una especie de
metáfora, en donde estos personajes se presentan como los libertadores del marxismo, los que
liberaran Chile, tal como los héroes independentistas hicieron en su época.
La educación fue uno de los estamentos sociales más afectados por este nuevo modelo
neoliberal, en donde esta se vio privatizada y mercantilizada, haciéndola ver como un
privilegio que algunos podían acceder más que un derecho, como lo fue en un principio.
El fin de la dictadura en 1990 gracias al plebiscito realizado en 1989 donde el triunfo
del “No” se posicionó como vencedor bajo campañas como “Chile, la alegría ya viene”
planteó una atisbo de esperanza en donde se presentaba un camino para la transformación,
transformación quea lo largo de la dictadura muchos y muchas, estudiantes y estudiantas,
profesores y profesoras y sobre todo, trabajadores y trabajadoras se posicionaron en pie de
lucha para llegar a la democracia. Sin embargo, una vez más, el esfuerzo realizado por tantos
y tantas no se tradujo en ningún cambio sustancial, debido a que aquellos en el poder - la
concertación - se mantuvieron bajo los mismos principios trabajados en la dictadura, como lo
es la constitución elaborada por Jaime Guzmán en la década de los 80’s que se mantiene
hasta el día de hoy como la constitución regente. La privatización, y el volver la necesidad un
bien de consumo no finalizó junto con la dictadura, si no más bien, se profundizó y sólo fue
en aumento; diversos establecimientos privados en educación superior se fueron creando y
junto con ello, diversas formas económicas para poder acceder a esta, volviéndola un bien de
consumo controlado por grandes privados que capitalizan, especulan y lucran con lo
generado en estas instituciones.
Es por esto que es necesario analizar el movimiento estudiantil del 2011 como un
elemento inserto dentro de una gran amalgama de problemáticas sociales que han ido
moldeando a la sociedad chilena. De manera global, los primero esbozos de este movimiento
social ven su origen dentro de una crisis de legitimidad política que se venía desarrollando
desde el retorno de la democracia en 1990, crisis que se evidenció en su cúspide con el
ascenso de Sebastián Piñera en el año 2010 y siendo 2011 el año donde explota la
organización social después de un letargo de años; “ durante 2011 las encuestas de Adimark y
CEP han mostrado evidente desafección con la clase política, y ello ya era un fenómeno
relativamente patente a partir de situaciones como la baja participación juvenil en elecciones”
(Fleet, 2011. p.164). El malestar social y la desaprobación del gobierno de turno era evidente,
tal y como lo demostró la encuesta ADIMARK:
“En un mes dominado comunicacionalmente por el conflicto estudiantil, el
presidente Piñera y su Gobierno ven reducirse el nivel de aprobación ciudadana. En
agosto, un 27% aprobó la gestión del presidente Piñera y un 68% la desaprobó(...)
Por su parte, el gobierno muestra niveles de desaprobación un tanto mayores que los
del presidente. En agosto, un 25% aprueba cómo el gobierno desarrolló su labor y un
70% lo desaprobó”(ADIMARK, 2011)
Entonces, el movimiento social sobre la educación en 2011 se posiciona bajo una crítica al
modelo educacional y sustentado bajo una crisis de legitimidad puesto que que este sistema
no ha traído integración e igualdad, si no, por el contrario, ha sido el principal mecanismo
para perpetuar la división social entre dominantes y dominados como también “ otros
mecanismos para la distribución de los recursos el sistema, el trabajo y el consumo, también
han conducido –notoriamente a través de la precariedad, explotación y endeudamiento– a
defraudar el sentido de solidaridad del grupo que sustenta a todo esquema de dominación
legítima” (Fleet, 2011. p.101).
La lucha social o más bien, los planteamientos críticos de una lucha hasta antes del
2011 carecían de actores tangibles responsables de llevar a la práctica estas críticas, de elevar
el planteamiento de un proyecto alternativo de sociedad a una posibilidad factible. Fue en
2011 donde los y las estudiantes se manifestaron como actores concretos de esta crítica
“formulando un proyecto de sociedad, basado principalmente en la aspiración de impulsar
democratización social por medio de la educación con carácter público y abolir la
institucionalidad heredada de la dictadura para este ámbito “ (Fleet,2011. 102)
4. Formulación del problema y pregunta de Investigación.

El problema a analizar en este tema, como se ha mencionado anteriormente es en base


a los movimientos y fuerzas sociales que han surgido en nuestro país, específicamente uno de
los movimientos que más ha tenido repercusiones en Chile en los últimos años y a partir del
cual se ha tomado como ejemplo en otros lugares como modelo de lucha, y aquí mismo para
otras minorías que lo toman como referencia para salir a luchar por sus derechos y reclamar
lo que debería ser justo para todos. Este es el movimiento estudiantil del año 2011, el cual en
base a su discurso, sus dirigentes, y su fuerza social, logró mantenerse intacto hasta el dia de
hoy, tomando una actitud rebelde hacia el gobierno de turno y reclamando por una educación
digna, gratuita y de calidad.
Otra problemática a abordar, es cómo, en base a lo que dice Laclau, el problema del
significante vacío se instala como necesidad estructural en el sistema de la significación, la
movilización y lucha dentro de lo que sería la sociedad inexistente, La organización de
cadenas equivalenciales y la lucha hegemónica dentro de la sociedad, como este tema se
puede abordar desde lo que es la metonimia y la metáfora , y como la organización de
cadenas equivalenciales y la lucha hegemónica se instalan en el movimiento estudiantil. Del
mismo se analizará los distintos tipos de relaciones en base a la concepción sociolingüística
de Laclau para poder ver cómo se ejecutan las relaciones entre grupos opositores en materia
política y de lucha social por parte de los estudiantes,
Es por eso que la pregunta de investigación, en este caso, sería ¿qué tipo de relaciones
se dieron entre los diferentes grupos de la sociedad, y específicamente entre el movimiento
estudiantil del año 2011 y el gobierno y sus diferentes sectores políticos, para que
desencadenaran más movilizaciones a lo largo de los años ?, y los objetivos serían:
Objetivo general: Identificar los tipos de relaciones entre los grupos o sectores de la sociedad
en Chile el año 2011
Objetivos específicos:
- Identificar los distintos grupos políticos u organizaciones sociales en materia política
y social dentro de la lucha de clases, y principalmente de educación
- Identificar las relaciones y operaciones de estos grupos
- Analizar los puntos anteriormente mencionados a partir de lo que propone Laclau en
sus textos.
5. Marco teórico

a) El problema del significante vacío como necesidad estructural en el sistema de la


significación.

Para poder entender la problemática que surge en torno al significante vacío,


entendido como una necesidad estructural del sistema de significación primeramente debe
comprenderse que Laclau realiza un análisis lingüístico del estructuralismo explicado por
Saussure, donde el estudio de la lingüística es explicado, del mismo modo como un sistema
de definiciones en base a las diferencias y su base estructural. Es allí donde entra la
problemática del significante vacío, ya que Laclau plantea que el lenguaje como necesidad
estructural, posee significantes privados de significación, esto es , significantes vacíos, ésta
explicación no tendría cabida dentro del análisis de Saussure generando una problemática, ya
que para generar la unidad lingüística del signo, el significante debe poseer una significación
y éste debe estar de la mano con un significado,es decir no se podría concebir un significante
vacío dentro de la estructura de Saussure ya que no podría entenderse como significante, sin
una previa significación. Esta es la contradicción que Laclau propone dilucidar
Laclau en un primer momento para darle solución a esta contradicción, parte
explicando lo que no es un significante vacío, no siendo estos significantes equívocos ni
ambiguos, donde los significantes equívocos dan cuenta de significantes asociados de
diferentes formas dependiendo del contexto en el que se encuentre y los significantes
ambiguos serían una sobresignificación que impediría fijar un significante concreto,
añadiendo al significante un carácter flotante y no vacío. Es por estas dos posibilidades que el
significante vacío surge de una imposibilidad estructural, esto quiere decir que se identifica
por fuera del proceso de significación cuyos signos se definen en base a las diferencias con
otros signos y al mismo tiempo son equivalentes entre sí, por consiguiente el significante
vacío está por fuera del sistema estructural de Saussure, ya que los significantes se definen en
base a sus propias diferencias y asimismo son equivalentes, ya que forman parte de este
sistema lingüístico de significaciones. Allí está la imposibilidad estructural, ya que si
entendemos un sistema como tal, este tiene límites y el pensar estos mismos da cuenta de lo
que está por fuera de ello, ésto queda en evidencia con la siguiente cita: “En consecuencia un
significante vacío solo puede surgir de la significación de cuanto tal está habitada por una
imposibilidad estructural, y si esta imposibilidad sólo puede significarse a sí misma como
interrupción (subversión, distorsión, etc) de la estructura del signo.” (Laclau. 1996, pag.70)
b) El acerto de la sociedad inexistente.

Lo que Laclau define como sociedad inexistente está en su esencia remitida al


problema del significante vacío dentro del sistema de representaciones, como dice el autor
“un significante vacío solo puede surgir si la significación en cuanto tal está habitada por una
imposibilidad estructural, y si esta solo puede significarse a sí misma como interrupción de la
estructura del signo” (Laclau. 1996, P.20) esta lógica diferencial de los sistemas lingüísticos
es homologable a cualquier otro sistema, como lo es la sociedad.
Esto se da mediante la necesidad, al igual como se produce en el problema del
significante vacío, de la búsqueda de un elemento irrepresentable que lo articule, por ende si
entendemos la sociedad como un sistema de relaciones de diferencias entre todos sus
elementos ya sea, individuos, grupos, comunidades, grupos políticos etc. Tiene que haber en
este sistema social un elemento vacío que no sea representable con nada para que se articule
la sociedad, este elemento vacío necesario va variando o cambiando constantemente con la
época, entonces entender la sociedad como una articulación en base a un punto abierto que no
se puede representar pero que es necesario al ser la condición de posibilidad para que ésta
misma exista. Es ahí donde el problema recae ya que la sociedad es entendida como un
sistema cerrado, como una totalidad de todos los elementos (individuos grupos, etc.) y son
estos los que componen la sociedad, es desde esto que la crítica de Laclau va dirigida a que si
ya es entendido que la sociedad es estructurada primeramente mediante un irrepresentable,
ésta ya no puede entenderse como una sociedad cerrada, ésta ya no existe, sino que lo que
encontramos es una nueva concepción de sociedad como un sistema abierto que en sí, tiene
un punto irrepresentable que impide que se cierre, siento ese punto abierto el que permite a la
sociedad que cambie, que vaya modificando ese elemento vacío y no sea ésta sociedad donde
estamos sumergidos la última de las sociedades.
Es por todo esto que la sociedad inexistente es aquella sociedad cerrada, la sociedad
entendida por el sentido común donde se agrupan todos los sectores y actores sociales dentro
de un sistema cerrado, por esto para Laclau ya no se habla de sociedad sino que de los
sectores, de los grupos, las individualidades, independientes de una totalidad para que como
grupos e individualidades con una propia identidad formen un conjunto.
c) La organización de cadenas equivalenciales y la lucha hegemónica.

Primeramente hay que considerar que Laclau a partir de sus definiciones -


anteriormente mencionadas- de significante vacío y la relación que este tiene con la política
es que aparecen las mencionadas cadenas equivalenciales y la lucha hegemónica que surge de
estas. Bajo una comparación presentada por Rosa Luxemburgo, quien menciona que “una
identidad revolucionaria de masas se establece a través de la sobredeterminación, durante un
largo periodo histórico, de una multiplicidad de luchas separadas” (Laclau, 1996, p. 77); es
que se puede visualizar que el significado de toda lucha concreta viene desde un origen
dividida desde su objetivo.
Aquí la lucha bifurca y conduce a la vez su significado a una representación de
diferencia y equivalencia, donde éste no sólo refiere al objetivo concreto de la lucha -carácter
diferencial- siendo una oposición al sistema, sino que también evoca la forma en que esta
oposición es parte de una afirmación que se entiende la problemática general desde su
particularidad compartida con las otras reivindicaciones -equivalencia-.
Con estas aristas del significado entregado es que se conforman las cadenas
equivalenciales, donde se reúnen diferentes luchas individuales, pero que en conjunto se
enfrentan a la oposición del sistema. Así, mientras más extensa sean estas cadenas, como dice
Laclau, menor será la capacidad de cada lucha concreta de permanecer encerrada en su
identidad diferencial (p. 79).
Es aquí donde se puede apreciar la función de los significantes vacíos que se
mencionó en un principio; este tiene como fin, lograr despojar al significado de su identidad
diferencial y centrar a este en una representación de identidad netamente equivalencial. Así
los cuerpos diferenciales se ven constituidos bajo ese “algo” diferenciado que está presente
en cada uno, lo cual los lleva a una equivalencia.
Este proceso de generalización de lo diferencial, provoca que a través del despoje de
lo particular se presente una plenitud ausente en la comunidad; presentando así la relación
hegemónica que reflejará en este caso, según Laclau “la representación de la particularidad de
un grupo como la encarnación del significante vacío que hace referencia al orden comunitario
como ausencia, como objetivo no realizado” (p. 83).
d) El carácter material y solidario de las figuras retóricas de la metonimia y la metáfora en el
juego hegemónico

Antes de comenzar a definir aquel carácter solidario y vínculo de interdependencia de


las figuras retóricas del lenguaje como la metonimia y la metáfora en lo que es el juego
hegemónico, es primordial entenderlas y explicarlas a estas por separado, para después
entenderlas como dos partes que se necesitan una a la otra para poder funcionar, es decir,
tienen una relación de coexistencia.
Hay a veces analogías que surgen de analogías o experiencias en base a nuestro
pasado, como el ejemplo que propone Laclau en su texto, del pez campanario. Otro ejemplo
sería la metáfora “Aquellos grandes luceros en tus ojos”, en donde se evidencia la analogía de
la metáfora, pero si se siguiera con esta después de esa frase con lo siguiente “que alumbran
mis caminos cuando estoy perdido” y así sucesivamente con una historia, se forma lo que
llamamos, una contigüidad, es decir que las metáforas siempre son leídas a través de las
metonimias, quienes son estas las que le dan aquella relación de contigüidad. Poniéndose en
el caso de que haya un texto sólo de metáforas, no se podría leer continuamente o en forma
de historia, debido a que no existe el factor tiempo, es decir no existiría ese encadenamiento
que provoca que un texto tenga historia, por lo que aquella unión de estas son las que
permiten darle unidad al texto y que este tenga los efectos esperados. Esto nos dice, según
Laclau, que lo que hay en un texto, son detonadores de metáforas, y el encadenamiento de
estas se produce gracias a la metonimia. Es como un puente entre ellas, ya que son
deslizantes, se explica de mejor manera con lo siguiente “la metáfora y la metonimia, en ese
sentido, no son solo unas figuras entre otras, sino que son dos matrices fundamentales
alrededor de las cuales debería ser ordenada toda otra figura y tropo” (Laclau, 2010. p 21).
De ese modo se entiende el carácter solidario entre aquellas figuras, ya que se ayudan
mutuamente para surgir. Para relacionar ambas figuras dentro del juego hegemónico, hay que
entender primero a que se refiere por hegemonía, la cual se define como
“el movimiento de la metonimia a la metáfora, de la articulación contingente a la
pertenencia fundamental. El nombre -de una movimiento social, ideología, institución
pública- es siempre la cristalización metamórfica de contendios cuyos vinculos analogicos
resultan de ocultar la contiguidad contingente de sus orígenes metonímicos” (Laclau, 2010.
p24)
Lo que se entiende de manera que la disolución de una formación hegemónica implica
la reactivación de aquella contingencia, como lo es por ejemplo el retorno de una fijación
metafórica de carácter “sublime” a una humilde asociación metonímica. Pero lo que se quiere
dejar claro con este, dentro de la relación entre aquellas figuras y la hegemonía, es que hay un
deseo de mostrar que sin un desplazamiento tropológico, la significación no podría fundarse.

g) El problema del mito como un sistema de signos que se ha naturalizado.

Para primero entender porque se ha naturalizado el mito, es necesario entender por


qué es un sistema de signos. Esto se debe principalmente a que este es un sistema de
comunicación, un mensaje, sujeto a unas condiciones lingüísticas que lo caracterizan. Según
esto, cualquier objeto, concepto o idea es susceptible de convertirse en mito, siempre que se
den las condiciones que explica el autor. También es necesario explicar que los mitos son una
creación del ser humano, de su historia y vivencias, y siempre con una intención concreta,
para transmitir un determinado mensaje o generar algo en la población objetivo. He ahí un
gran problema con esto, ya que la semiología, como explica el autor “es una ciencia de las
formas, pues estudia las significaciones independientemente de su contenido” (Barthes,
1980.p.119), El mito, según el autor es semiológico porque tiene que ver con el signo
lingüístico, el cual se compone por un significante y significado, y la combinación de estos
provoca el signo lingüístico, qué es lo que llamamos sistema semiológico. Este proceso lo
aborda desde un primer momento semiológico, o como un sistema semiológico primero; sin
embargo, el mito no entra en este sistema. Cuando se hace referencia al mito como un sistema
semiológico, se debe a estar presente, y viendo su origen en lo que Barthes denomina sistema
semiológico segundo, es decir, un sistema que procede de otro anterior que generalmente se
relaciona con un signo. El mito es una especie, por así decirlo, de sistema parásito, lo que se
explica de manera que se adhiere a otro drenando, alimentándose de su su contenido y
teniendo de su entidad propia a partir de él, en palabras más formales es “como si el mito
desplaza de nivel al sistema formal de las primeras unificaciones “ (Barthes, 1980. p.122)
produciendo que lo que solía ser un signo pasa a ser un simple significante para otro
significado formando así el mito. Es así como este pasa a naturalizarse, debido a que,
diciéndolo de una manera más burda, pasa de generacion en generacion, por lo que cada uno
pasa a internalizar o hacer suyo el mito, y lo toma como explicaciones de fenómenos,
acontecimientos que suceden en la vida cotidiana, o como la representación de sucesos que
escapan de una explicación lógica pudiendo así, articular una supuesta representación de la
realidad en base a los primeros significantes, los cuales pasan a ser el huésped del mito.
h) El problema de la distinción entre el sujeto del enunciado y el sujeto de la
enunciación, en su vinculación con la dimensión performativa (el decir) y constatativa
(lo dicho) del discurso humano.

Para entender la distinción entre el sujeto del enunciado y el sujeto de la enunciación


es necesario entender los preceptos Lacanianos del sujeto dividido. Bajo una lectura
Lacaniana del sujeto, se entenderá que este siempre se presenta como un sujeto dividido,
división que nace de la necesidad de definir nuestra subjetividad como sujetos de deseo,
como sujeto del inconsciente. El sujeto se encuentra dividido por el orden del significante,
entonces, cuando Lacan habla sobre que ello habla hace referencia a la autenticidad del
sujeto y la verdad tras su deseo, la cual no puede verbalizar por cuenta propia, puesto que el
sujeto sólo se representa mediante el discurso; es por esto que la salida a este problema para
Lacan, es hacer hablar al ello para que el lenguaje oculte de esta forma su deseo en sí mismo,
articulando parte de su deseo en la palabra, en la articulación significante.
La articulación de este discurso, supone de dos características que lo identifican, lo
enunciado y el acto de enunciación, en donde “La enunciación es, efectivamente, un acto
individual del habla y por lo tanto el enunciado debe ser considerado como el resultado de un
acto de enunciación; en otras palabras, como un acto de creación del sujeto hablante” (Dörs.
2008,p. 131).
Lo que sucede en la enunciación, fue un trabajo que Austin abordó y le permitió
privilegiar los enunciados afirmativos, los cuales pueden ser concebidos como afirmaciones
verdaderas o falsas. Sin embargo, Austin realiza la distinción entre las afirmaciones que
provienen de una enunciación constatativa, a las afirmaciones que, si bien pueden ser
verdaderas o falsas, realizan cosas por medio de la palabra misma, es decir, una enunciación
performativo. En otras palabras “toda enunciación es, ante todo, un acto de discurso que,
como tal, apunta a realizar algo” (Dörs. 2008, p.132). En una segunda instancia, Austin
aislará el acto de enunciación en tanto es un acto de discurso, es decir, el aspecto del habla
que puede llevar a cabo una acción en tanto está dentro de un acto, esto lo ejemplifica
mediante el acto de casarse donde al decir el “sí, acepto” más que hacer cuenta de algo, en
realidad se está haciendo algo, casarse.
La distinción, por tanto, que existe entre el sujeto del enunciado y el sujeto de la
enunciación Lacan la establece y ejemplifica con lo dicho y el decir, puesto que “la distinción
sujeta enunciado/ sujeto de la enunciación remite directamente a la oposición fundamental
que señala Lacan entre entre lo “dicho” y el “decir” (Dörs. 2008, p. 133) Para Lacan, lo dicho
no puede existir sin el decir; por lo tanto, se presenta la consecuencia sobre que la verdad del
sujeto sólo puede decirse a medias. El sujeto aparece gracias al lenguaje y esta aparición se
produce mediante la articulación de lo significante o mejor dicho, en la enunciación. Este
sujeto que aparece en el lenguaje se pierde dentro de su verdad puesto que solo aparece
representado, la verdad del sujeto se muestra únicamente a través de lo que se permite el
sujeto, es decir, a través de lo que permite mediante la enunciación.
La distinción, por tanto, que existe entre el sujeto del enunciado y el sujeto de la
enunciación Lacan la establece y ejemplifica con lo dicho y el decir, puesto que “la distinción
sujeta enunciado/ sujeto de la enunciación remite directamente a la oposición fundamental
que señala Lacan entre entre lo “dicho” y el “decir” (Dörs. 2008, p. 133) Para Lacan, lo dicho
no puede existir sin el decir; por lo tanto, se presenta la consecuencia sobre que la verdad del
sujeto sólo puede decirse a medias. El sujeto aparece gracias al lenguaje y esta aparición se
produce mediante la articulación de lo significante o mejor dicho, en la enunciación. Este
sujeto que aparece en el lenguaje se pierde dentro de su verdad puesto que solo aparece
representado, la verdad del sujeto se muestra únicamente a través de lo que se permite el
sujeto, es decir, a través de lo que permite mediante la enunciación.
6. Análisis y Resultados.

De acuerdo a los puntos anteriormente mencionados, y en base a lo que es el


significante vacío, se puede deducir que en materia relacionada al movimiento estudiantil
desde el año 2011 en Chile, y en el ámbito político en general, ya que esta se debe a la gran
brecha que existe entre los diferentes grupos, es que la premisa es aceptar que el discurso
político no es lo que se dice, de intereses ya constituidos en un terreno anterior, como por
ejemplo en la economía, decisiones, ámbito social, educacional, entre otros, siendo este
último el que nos interesa. Ya que estas son no expresiones sino construcciones, que lo que se
dice de las cosas produce sentido, y que la política es fundamentalmente batalla por el
sentido. y que esa batalla por el sentido se da por materias primas determinadas. Estas
funcionan como ingredientes, los cuales no necesariamente determinan el resultado final.
Pero en este sentido, cuál sea el resultado depende de cómo se articulan esos elementos o
ingredientes presentes, y que además pueden dar cuenta de construcciones políticas de muy
diferentes colores, orientaciones, signos, etc. Los elementos concretos que permiten esta
articulación son estos significantes vacíos que en momentos determinados son portadores de
legitimidad, cuya significación concreta no está determinada porque está siempre sometida a
una lucha. De acuerdo al movimiento estudiantil, se puede deducir que un significante vacío,
sería, la consigna de la gratuidad en la educación, ya que éste término deja abierto un sistema
que es pensado por el sentido común como cerrado, siendo manipulado por diversos sectores,
grupos, e individuos de la misma sociedad, es por ésto que la sociedad es inexistente ya que
nunca sería absoluta, nunca sería terminada, ésto queda en evidencia ya que el concepto de
gratuidad es homologado en todos las aristas sociales, mutando pero siempre entendida como
un término socialmente positivo, ejemplificandolo más a fondo, si es que se aprobara la
gratuidad universal, y como se supuso que pasaría en algún momento, surgieron bastante
críticas al sistema, ya que, por ejemplo si se aprobara eso, tendrían las mismas oportunidades
o criterio económico las distintas clases sociales al momento de entrar a la educación
superior. Más precisamente nos referimos a que un estudiante de clase alta, donde sus padres
reciben exagerados sueldos y tiene para pagar la educación de todos sus hijoses, tenga las
mismas oportunidades económicas para acceder a la universidad que un joven de un estatus
social bajo donde sus padres reciben el sueldo mínimo. Eso provocaría que la lucha ya no sea
en base a la gratuidad por ejemplo, debido a la situación anterior, ahi la sociedad inexistente
siga cambiando, y alejándose de ese punto fijo en el cual no puede estar debido a lo que nos
menciona Laclau, y se enfocaría en un nuevo objetivo o lucha, como lo sería la educación de
calidad y digna.
Durante el transcurso de las movilizaciones del año 2011, diferentes sectores sociales
desarrollaron un rol bastante protagónico en la conformación y en el quehacer práctico de la
organización de las bases estudiantiles. En relación a este auge de actores sociales, es que
Laclau en su texto aborda este hecho bajo la organización de cadenas equivalentes y lucha
hegemónica, donde nos habla de que “el sentido (significado) de toda lucha concreta, aparece
desde el mismo comienzo internamente dividido” (Laclau, p.77). El primer significado de
esta lucha del movimiento estudiantil es la búsqueda para establecer el carácter diferencial de
esa movilización o más bien reivindicar esta lucha frente todas las otras demandas o
movilizaciones, sin embargo, Laclau define un segundo momento de significación que busca
establecer la equivalencia de todas las reivindicaciones bajo el supuesto de su común
oposición frente al sistema enemigo, a modo de ejemplo, durante el desarrollo del
movimiento estudiantil, diversas agrupaciones, colectivos, grupos y organizaciones se
levantaron para reivindicar en un primer momento su diferenciación entre todos los demás
grupos, sin embargo al recaer en el segundo momento de significación de equivalencia es
donde todos los grupos se reivindican en pos de un objetivo común que es atacar al sistema
enemigo de turno; así mismo con el gobierno de piñera y su gabinete recaen en ambas
significaciones en su esfuerzo por mantener la pseudo estabilidad enajenante en la que el país
se ha mantenido.

Los discursos desarrollados tanto por el mismo movimiento estudiantil como por la
oposición del gobierno jugaban en su articulación bajo el dominio del discurso, siendo éste
uno de los principales impulsores para que la gente y los estudiantes principalmente salieran a
marchar por su lucha, ya que muchos sin saber la verdadera problemática que estaba
ocurriendo a nivel educacional en chile se motivaban y hacían parte de ellos la lucha
hegemónica, esto se debe a que el discurso de los derechos como estudiantes penetró bastante
en ellos debido al embellecimiento del lenguaje a través de las figuras retóricas del mismo,
esto se evidencia cuando al comienzo de las movilizaciones apareció una estudiante de la
Universidad de Chile llamada Camila Vallejos, quien se empoderaba en los escenarios y a
través de los medios de comunicación para dirigirse al pueblo y a través de un discurso
adornado convenció a gran parte del país haciendo de este una relación de continuidad para
que todo vaya de la mano con las luchas y movilizaciones previas y las que estaban por venir,
del mismo modo ocurrió y sigue ocurriendo con la contraparte; lo anteriormente mencionado
se refiere a que al igual que camila vallejos y los otros dirigentes el gobierno de turno, en este
caso el ex presidente sebastián piñera, su gabinete, con gran aìnco en el ex ministro Rodrigo
Hinzpeter, el cual fue utilizado - junto con los medios de comunicación- como la principal
línea ofensiva y discursiva para deslegitimar la organización social, apelando en su
articulación a la paz, al control social y a la estabilidad de una sociedad que se ha visto
perturbada por grupos insurrectos. Esto con el fin de llegar a la población pasiva,
despolitizada y que se mantenía ajena a la contingencia nacional. En este último punto, se
evidencia de igual manera, el adorno y embellecimiento del lenguaje a través de la metonimia
y metáfora, ya que ocupaban estas figuras retóricas para tener un mayor impacto, y el
discurso sea más potente y significativo a través de las relaciones de contigüidad que
sucedían en las marchas, como los desmanes antes y después de las movilizaciones, las
consecuencias que tienen para la población al dia siguiente, como los semáforos rotos,
paraderos sin sus vidrios, las calles destrozadas, etc.
La articulación de discursos, como hemos presentado bajo los preceptos lacanianos,
es la forma en la que el sujeto se representa a sí mismo en su subjetividad; esto nace bajo la
premisa del sujeto dividido, el cual se presenta siempre como un sujeto de deseo o un sujeto
de inconsciente. El sujeto dentro de su articulación de discurso siempre mantiene una falta
latente, falta que recae bajo la premisa de que no se puede decir todo lo que uno quiere decir.
entonces la solución psicoanalítica se encuentra dentro de lo que se conoce como sujeto de la
enunciación y enunciado haciendo especial énfasis en la enunciación, proceso por el cual es
posible hacer entrever el deseo oculto del inconsciente del sujeto. Los discursos expuestos en
las movilizaciones, tanto por los dirigentes estudiantiles como por el Gobierno, disfrazaban
en su contenido atisbos ideológicos enmascarandolos en una cadena de significantes repletos
de adornos que buscaban apelar a la emotividad o a generar un sentimiento reaccionario en la
población, ya sea positivo o negativo, un claro ejemplo son los discursos expuestos por una
de las principales caras visibles de este movimiento, como lo mencionamos anteriormente, la
en ese entonces estudiante de la Universidad de Chile y presidenta de la CONFECH Camila
Vallejos, quien detrás de todos los motivadores discursos de lucha y en pro de los derechos
de los ciudadanos a recibir una educación digna y de calidad, estaban sus intereses personales
por ascender en la orgánica política, como lo es el congreso nacional, dejando de lado todos
los intereses que en algún momento mostró a su pueblo. Del mismo modo ocurrió con
Sebastián Piñera y su gabinete, quienes detrás de cada acto vandálico, lo condenaban como
reprochable, como un ataque directo a la patria, como actos terroristas y que solo provocan
daño, y así una serie de calificativos negativos hacia estos actos, lo que mostraba una potente
de desprecio hacia aquel fenómeno nacional. Sin embargo, en la articulación de su discurso,
no se encontraban señales u ánimos de erradicar o solucionar el problema, si no más bien su
discurso se centraba en perpetuar el conflicto, ya sea por fines políticos, económicos,
ideológicos, entre otros.
Para finalizar, y en base a lo que son los mitos como una creación del ser humano, de
su historia y vivencias, y siempre con una intención concreta, para transmitir un determinado
mensaje o generar algo en la población objetivo, y como una reproducción de un segundo
significado, dependiente a su vez del primer significado utilizándolo como una especie de
huésped , podemos analizar o analogar los actos ocurridos en las variadas movilizaciones
como situaciones de supuesto vandalismo al finalizar las marchas, y que según algunas
personas, solo ocurrían estos hechos, invisibilizando el real sentido de este, y atribuyéndole
un significado heredado por otros, ya sea a través de comentarios, discursos emitidos por
medios de comunicación, a través de lo que se traspasa de generación en generación en cada
familia, etc. Por lo que estos hechos tendrían el carácter de mito como naturalizados por parte
de la población, y que como dice Barthes, es una ciencia de las formas, pues estudia las
significaciones independientemente de su contenido. Y en este caso, solo se estudian los
hechos aislados, que son significaciones independientes de sus contenidos. como lo es
analizar los actos vandálicos sin tomar en cuenta una significativa movilización, que convocó
a miles de personas en pro de un mismo objetivo.
7. Conclusion

A modo de concluir este análisis del problema de la educación en Chile, que se ha


venido arrastrando con el paso del tiempo, y las soluciones se ven bastante lejanas, podemos
decir que es debido al vacío que existe muchas veces en los discursos y modos de
relacionarse de ambas partes en conflicto, que como ya mencionamos, son los estudiantes
movilizados, como representantes de la clase social oprimida, y el gobierno de turno, en ese
entonces de Sebastián Piñera, pero que siguió arrastrando con el tiempo a los presidentes que
venían, como la clase opresora o la elite. A si mismo, se dejó en claro que ambas partes del
conflicto de la movilización estudiantil en el año 2011, utilizaron en su desarrollo, diferentes
elementos abordados que hemos analizado en este trabajo. Es por eso que hemos encontrado,
gracias a esta investigación, que nuestra pregunta de investigación la cual era
“ ¿qué tipo de relaciones se dieron entre los diferentes grupos de la sociedad, y
específicamente entre el movimiento estudiantil del año 2011 y el gobierno y sus diferentes
sectores políticos, para que desencadenaran más movilizaciones a lo largo de los años ?”,
podemos decir que, efectivamente , podemos decir que es posible encontrar elementos, tanto
en la forma como en el fondo del movimiento estudiantil, elementos abordados por Laclau en
sus obras sobre el significante vacío, permitiéndonos darnos cuenta sobre cómo el manejo del
discurso y el dominio ideológico, son vitales en los movimientos de masas, sin importar el
foco al que apunte.
8. Bibliografia

Referencias:

-
- Adimark (2011). Encuesta: Evaluación Gestión del Gobierno. Santiago, Chile.
Recuperado de: http://www.adimark.cl/estudios/documentos/08_ev_gob_agos_2011.pdf

- Barthes, R. ed., (1980). Mitologías. México: Siglo XXI Editores.


- Dor, J. (2008). Introducción a la lectura de Lacan. El inconsciente estructurado como
lenguaje. Barcelona. Gedisa.
- El mostrador (2012). Gabriel Salazar: "Las FF.AA. no han hecho otra cosa en Chile
que aplastar siempre al mismo sector de la nación". Santiago, Chile. Recuperado de:
http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2013/09/10/gabriel-salazar-las-ff-aa-no-han-hecho-
otra-cosa-en-chile-que-aplastar-siempre-al-mismo-sector-de-la-nacion/
Laclau, E. (2013). La articulación y los límites de la metáfora
- LaClau, E. (1996). Emancipación y Diferencias. Compañía editora espasa calpe