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Imágenes Sagradas

Para muchas Iglesias protestantes y para las sectas que pretenden ser fieles a
las leyes y mandatos del Antiguo testamento, consideran que nosotros los católicos
somos la viva imagen del “anticristo”, los “idolatras por excelencia”, somos los
trasgresores de la ley mosaica. Según ellos, hemos hecho del culto a Dios una idolatría,
porque adoramos imágenes y nos hemos hecho representaciones de Dios. Muchos de
estos hermanos separados creen que somos doblemente idolatras porque tenemos en
nuestras casas imágenes de santos, de la Virgen María y retratos de nuestros seres
queridos que han fallecido o no se encuentran más con nosotros. Según esto, las
mismísimas Escrituras nos prohíben rotundamente las imágenes, primero la de YHVH,
porque Dios no es representable, es decir, es el Dios invisible, Ex 20, 4; Dt 4, 15-19.
Pero también cualquier otra imagen de algún dios pagano, o de imagen tallada, de
hombre, bestia u otra cosa. Me pregunto entonces ¿Dios ha querido que el pueblo de
Israel sea el único pueblo de la antigüedad que no desarrollara la alfarería, ni la
escultura, ni la pintura, ni ningún arte plástico? cómo entonces pide a su pueblo en el
desierto construir una serpiente de bronce (Nm 21,8) “Y dijo Yahvé a Moisés: Hazte
una serpiente abrasadora y ponla sobre un mástil. Todo el que haya sido mordido y la
mire, vivirá”. Cómo es posible entonces que el Señor, el intagible, el totalmente
trascendente pida a Salomón que construya en el templo, y presisamente en el “Santo
de los Santos” que es el lugar de su presencia, la inmesnas estatuas reprenetando la
imágen de ángeles (1Re 6:23) “Hizo en el santuario dos querubines de madera de
acebuche de diez codos de altura”. Entonces, ¿qué es lo que realmente quire decir la
prohibición de hacer imágenes?: ¿quiere Dios prohibir cualquier creación de
imágenes? o ¿quiere prohibir cualquier tipo de idolatría? Porque si se refiere a la
primera primero, creo que Dios no es muy consecuente. Porque entonces primero
prohíbe hacer cualquier representación de lo que hay “arriba en el cielo o abajo en la
tierra”, y después vemos a este mismo Dios dando indicaciones, medidas y
recomendaciones de cómo fabricar “una serpiente de bronce” y “unos querubines”
para su Templo.
Pero la cuestión se vuelve más interesante aun, cuando dice el libro de la
sabiduría (2, 23) “Porque Dios creó al hombre para la inmortalidad y lo hizo a imagen
de su mismo ser”. Dios ha plasmado en el hombre su imagen, es decir, en toda la
creación vemos “vestigios del diseño divino” pero principalmente en el hombre Dios
ha querido auto-plasmarse. Y la cosa no queda ahí, a Dios no le ha bastado con
crearnos as u imagen y semejanza, sino que en Jesucristo Dios nos ha mostrado quién
es Él verdaderamente: (Col 1, 15) “Él es Imagen de Dios invisible, Primogénito de toda
la creación”. En Jesucristo hemos conocido el rostro oculto del Padre, porque él mismo
ha querido que lo conociéramos, no es por tanto una trasgresión representar a Dios,
porque el mismo ha querido hacerse visible, en una forma igual a la nuestra; además
él mismo se identifica con los cristianos, con los pequeños, en fin con los que sufren.

La radical diferencia se encuentra, en que las imágenes que nosotros tenemos


en la Iglesias, en nuestras casas, capillas y santuarios, son valoradas y queridas por lo
que ellas simbolizan y representan, no porque ellas sean divinas o contengan a Dios.
La Iglesia desde Nicea II, ha establecido la distinción entre adoración: que sólo
corresponde a Dios en las tres personas divinas. Y la veneración: que es un respeto,
valoración, admiración dirigido a la virgen María por ser madre de Dios, a los santos y
mártires. Recuérdese que se le tributa dicha veneración, no porque ellos sean causa de
todas las gracias, ni porque posean algún tipo de potestad redentora, ni mucho menos;
sino porque son “intercesores” y gozan de la visión beatifica y de la cercanía con el
Señor. Se le toma como ejemplos a imitrar y como sus me debido a que sus méritos
durante su vida
Ya la doctrina de la Iglesia había concebido la fundamental importancia entre los
vcablo latría y la