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Ecuaciones constitutivas.

Una ecuación constitutiva es aquella que describe alguna propiedad de un material. Se le dio ese
nombre porque el comportamiento que modela dicha ecuación es el resultado de la constitución
interna del material. Por ejemplo, una relación entre el esfuerzo y la deformación describe las
propiedades mecánicas del material, por lo tanto, esta relación es una ecuación constitutiva.
Existen otras también constitutivas, como son aquellas que modelan la transferencia de calor de
un material o su resistencia eléctrica, entre otras, pero que se alejan del tema central de este
trabajo. La ecuación de este tipo que abordaremos en el siguiente apartado es la que describe el
comportamiento mecánico de un material idealmente elástico. Esta ecuación se conoce como Ley
de Hooke y es de gran importancia desde el momento que integra por vez primera las dos teorías
que se han desarrollado hasta ahora: la de esfuerzos con la de deformaciones.

Ley de Hooke y módulos elásticos.

Como ya se dijo en el párrafo anterior, esta ley rige el comportamiento de materiales idealmente
elásticos. Esto quiere decir que las deformaciones sufridas por estos materiales serán siempre
proporcionales a la magnitud de los esfuerzos que las provoquen. En otras palabras, el tensor de
esfuerzos es linealmente proporcional al tensor de deformaciones, como se muestra en la
siguiente ecuación que expresa, de una forma generalizada, dicha ley.

Donde σij es el tensor de esfuerzos, ekl es el tensor de deformaciones y Cijkl es un tensor que
contiene constantes de proporcionalidad. Estas constantes, también conocidas como constantes
elásticas, constituyen un tensor de cuarto orden Cijkl donde los cuatro subíndices varían de 1
hasta 3, por consiguiente tiene 81 elementos. Dadas las simetrías de los tensores de esfuerzos y de
deformaciones, tenemos que

Donde σij es el tensor de esfuerzos, ekl es el tensor de deformaciones y Cijkl es un tensor que
contiene constantes de proporcionalidad. Estas constantes, también conocidas como constantes
elásticas, constituyen un tensor de cuarto orden Cijkl donde los cuatro subíndices varían de 1
hasta 3, por consiguiente tiene 81 elementos. Dadas las simetrías de los tensores de esfuerzos y
de deformaciones, tenemos que

Bajo estas condiciones, Cijkl tiene un máximo de 36 constantes


independientes. Esto se pude ver más claramente si expandimos el sistema de seis ecuaciones con
seis incógnitas diferentes por cada ecuación, que condensa la expresión . Esto se debe a la simetría
de los dos tensores mencionados, el de esfuerzos y el de deformaciones, que por ende poseen
sólo seis componentes diferentes. Para la mayoría de los sólidos elásticos, la cantidad de
constantes elásticas independientes necesarias para caracterizarlos es mucho menor que 36. Esta
reducción tan importante puede llevarse a cabo si las propiedades del material presentan simetría,
esto es, si el material es isótropo. Una definición rigurosa de esta propiedad física dice que, un
material es isótropo, si los valores de las constantes contenidas en Cijkl son exactamente los
mismos independientemente de la orientación del sistema de referencia. Se puede demostrar
para un material de esta naturaleza que solamente son necesarias dos constantes elásticas
independientes para caracterizarlo. A esta conclusión llegaron Navier en 1821 y Cauchy en 1823.
Ellos dedujeron la siguiente ecuación que define al tensor de constantes elásticas para sólidos
isótropos en donde sólo aparecen dos constantes.

Si se desea expresar el tensor de esfuerzos en función del tensor de deformaciones, entonces la


Ley de Hooke particularizada para materiales isótropos suele escribirse en términos de las dos
constantes de Lamé, λ y µ , como se muestra en la siguiente ecuación.

La constante µ recibe el nombre de módulo de rigidez o resistencia al esfuerzo cortante. Como su


nombre lo indica, éste representa la relación que existe entre el esfuerzo de cizalla y la
deformación correspondiente. Por ejemplo, en un caso particular se podría tener que µ = 05 σ 12
12 . ( e ) . Por otro lado, la constante λ no tiene una representación física definida, sin embargo,
más adelante veremos de que manera se relaciona con otros módulos elásticos.

La ecuación constitutiva puede transformarse de tal manera que sean las deformaciones las que
queden expresadas en función de los esfuerzos. En este caso, las dos constantes elásticas
independientes que se acostumbran usar son E y ν tal y como se ve en la ecuación que sigue:

e [ ] E ij = + ij − ij kk 1 ( ) 1 υ σ υδ σ .

La constante E recibe el nombre de módulo de Young y establece la relación que hay entre un
esfuerzo normal y la deformación sufrida en esa dirección. Por ejemplo, en dirección del eje x1
tenemos que E = σ e 11 11 . La constante ν que también aparece se conoce con el nombre de
relación de Poisson. Esta relación compara las deformaciones en dos direcciones principales5 que
necesariamente son perpendiculares entre sí. Por ejemplo, se puede calcular la relación de
Poisson haciendo υ = e e 22 11 .

Como ya se dijo, cualquier medio ideal que cumpla con los supuestos mencionados de
homogeneidad e isotropía, puede caracterizarse con solamente dos constante elásticas
independientes. Esto quiere decir que debe haber relaciones matemáticas bien establecidas entre
módulos elásticos que permitan deducir los unos a partir de los otros. En la ecuación se presentan
algunas de estas relaciones que son de gran utilidad en el manejo de las ecuaciones de la
elasticidad.