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LA CONEJITA TATI

Tati era una pequeña Conejita de 05 años, ella vivía con su hermano Tito de 01 año y sus padres.
Tati se sentía triste, su profesora Luisa lo notó y se acercó a ella:
–“¿Qué pasa contigo Tati?, te veo muy triste”.
Tati no quiso contestar, solo movió los hombros, con un gesto de “NOSE”.
La profesora Luisa insistió y le dijo: –“Quiero ser tu amiga y si algo te pone triste cuéntamelo, quizá pueda
ayudarte”.
Tati dijo: –“Desde que nació mi hermanito Tito, ya nadie me quiere” y se fue muy triste.
Luisa su maestra, se quedó preocupada por esa respuesta.
De camino a casa Tati se entretuvo recogiendo piedritas por el Camino y al arrojarlas una tras otra decía:
–“Me quiere papá, no me quiere papá, me quiere mamá no me quiere mama”, su amiga la gatita Vanesa, al verla
se le acercó y le dijo: –¿Qué haces Tati?.
Tati dijo: –“Nada, solo tiro piedritas, a ver si así puedo saber si alguien me quiere, porque creo que mis padres ya
no me quieren”. Al oír esto Vanesa dijo sorprendida: –“Oh, Porque dices eso Tati”.
Y tati contestó: –“Mmm, bueno es que solo se preocupan por Tito, mi hermanito ya no juegan conmigo. Papá
dejó de abrazarme y mamá solo se preocupa por él, además que no quieren que me acerque a mi hermanito, ni
tampoco que juegue con él, porque temen que pueda lastimarlo, dicen que es muy pequeñito, ahora me
entiendes, creo que nadie me quiere, por eso estoy ¡triste!”.
–“No, no pienses eso, estoy segura que tus padres te quieren Tati”, dijo vanesa.
Tati dijo: –“Mmm bueno”. Y se fue triste, creyendo que nadie la entendía.
Mientras tanto la Maestra Luisa conversaba con los padres de Tati, comentándoles lo que Tati pensaba, “que
nadie la quería”.
El padre de Tati dijo: –“Oh mi pobre hija, estuvimos muy ocupados con Tito y la descuidamos un poco”.
La Maestra Luisa dijo: –“Los entiendo, se que los niños pequeños necesitan de mucho cuidado, pero también es
importante que permitan a Tati acercarse a su hermano, enséñenle a compartir sus juguetes, jugar con él y no la
descuiden”.
Bueno espero que mis consejos les sean útiles, dijo la Maestra, y se despidió.
Los Padres de Tati, dijeron: –“Gracias Maestra por sus consejos”.
Y cuando Tati llegó a casa, su papá la abrazó y le dijo: Mi pequeña Tati te quiero mucho, y su madre la recibió con
su postre favorito, un delicioso dulce de zanahorias; Tati se te sintió muy emocionada y les dijo: –“Gracias mami,
gracia papi, yo pensé que no me querían”.
La mamá añadió, –“No mi querida hija tu papá y yo te queremos mucho, a ti y a tu hermano. Sólo que tu hermano
Tito a veces necesita que se le cambie sus pañales y se le dé su biberón más seguido, que cuidemos de él, porque
aun esta pequeño, así como cuidábamos de ti cuando eras una bebe; ¿te gustaría ayudarnos?”
Tati emocionada dijo:” Siiiiiiiiii, mami, yo quiero ayudarte con Tito”.
Su padre dijo: “También puedes jugar con él compartiendo tus juguetes, él se sentirá contento”.
-“Si yo quiero, jugar con mi hermanito”, dijo Tati.
La mamá de Tati puso la mesa y el padre dijo: “Ahora vamos a comer y que te parece si luego jugamos los tres
mientras Tito duerme”.
Tati se sintió muy feliz y comprendió que sus padres la querían mucho y que no había motivo para sentirse triste,
y pudo darse cuenta lo maravilloso que era tener un hermano.
EL TESORO BLANCO DE AZUCENA
Cierto día, la pequeña Azucena de 06 años, al lavarse sus dientes notó algo raro en ellos, ya que uno de ellos
estaba flojo, esto la asustó mucho a ella; por lo que se quedó preocupada.
El abuelo Alfredo pudo notar la tristeza de su pequeña nieta, y le dijo:
- Ven aquí mi pequeña, ¿te sucede algo?
Azucena lo miró asustada y dijo:
–“Oh, es que… es que… mi diente esta flojito y me da miedo que se caiga - diciendo esto se puso a llorar”.
El Abuelo Alfredo, la abrazo fuerte, secó sus lágrimas y le dijo:
–“Oh, no te preocupes por eso mi pequeña”.
Azucena la miró con asombro y alegría y dijo:
–“Tu podrás ayudarme abuelito”.
–“Claro que si mi pequeña, ven conmigo”
Dijo el abuelo, llevándola al jardín.
–“Hija ves este árbol de limones, mira esta hoja está seca y a punto de caer”
Azucena asintió la cabeza, y el Abuelo dijo:
–“Ves, esta otra hojita pequeña, que recién está creciendo”.
Azucena asintió con la cabeza.
–“Pues bien eso pasa con tus dientes, ese dientecito tuyo esta flojito porque tiene que salir, para que te
crezca un diente nuevo y más fuerte, ese diente ya no volverá a caerse”.
Azucena dijo:
–“Oh, yo pensé que me quedaría sin dientes, jijijijiji”
Se puso a reír, junto al abuelo y replicó:
–“Entonces me crecerá un diente más fuerte”
El Abuelo dijo:
–“Si mi hija, y así poco a poco irán saliendo tus dientecitos, para que te crezcan los dientes nuevos y
fuertes, por ello no debes asustarte, más bien es importante que sepas cuidar de ellos, lavarlos después
de cada comida”.
Azucena muy alegre abrazó a su abuelo y le dió un beso, y le dijo:
–“Gracias abuelito”.
Y salió corriendo feliz, porque su amiga Mily la estaba esperando para jugar.
Al día siguiente al levantarse y empezar a lavar sus dientes, oh sorpresa, su diente cayó; y salió corriendo del
cuarto de baño, dirigiéndose hacia el comedor donde se encontraba su familia, y dijo muy emocionada:
–“Mi diente cayó, mi diente cayó”.
–“Oh!! -dijo el Abuelo- muéstramelo, que te parece si lo enterramos junto al árbol de limón para que te crezca
otro diente fuerte y nuevo”.
–“Si es genial dijo azucena”.
Sus padres rieron y la acompañaron a enterrar su pequeño diente de leche.
Azucena comprendió que lo más importante después de todo era cuidar sus dientes manteniéndolos limpios, y se
dió cuenta que a cualquier duda que tenia, sabía que podía acudir a su familia.

TORTU LA IMPUNTUAL
La pequeña Tortu , jugaba con sus amigos del Reyno animal,
– El conejo Alejo, la gata Mini, Poki el Perrito, Kito el Pollito y el Pato Renato. Cuando de pronto se acercó a ellos
Pitón el pequeño ratón y les dijo:
– “Hola chicos, ya están listos para las clases que empieza mañana”, en ese momento todos dejaron de jugar y
salieron corriendo para sus casas;
– Oh, dijo Pitón el pequeño ratón, creo que fui el único en alistar mis cosas para mañana; mientras tanto se dió
cuenta que la pequeña Tortu, la miraba sorprendida, Pitón le dijo y tú ya alistaste tus cosas para mañana.
– Oh, no dijo Tortu se me olvidó y salió avanzando con sus pasos lentos.
– Pitón le gritó a lo lejos: –“Con esos pasos Tortu, no llegarás a casa, menos a la escuela” y se fue sonriendo.
– Tortu casi no llegó a oírlo.
Al día siguiente, los pequeños animales estaban puntuales en la escuela, inquietos por iniciar sus clases, la
Maestra llamaba la lista uno a uno; cuando de pronto dijo el Nombre de Tortu, Tortu, y a Tortu se la veía a lo lejos
caminando con paciencia.
La gata Mini dijo:
–“Maestra, allá viene Tortu”.
La maestra dijo:
–“Oh, Tortu otra vez iniciamos impuntual”… –Y pensativa en cómo hacer para enseñar a Tortu a ser puntual
terminó de llamar la lista de asistencia.
Al cabo de un rato Tortu pacientemente ingresaba al salón diciendo: “Buenos días Maestra”; – “Oh, Tortu que
sucedió hoy, porque llegas recién”; Tortu miró sonrojada a la Maestra y dijo: – “Es que se me hizo tarde”.
Al final de la clase la Maestra dijo: “Bien niños, para mañana les he preparado una sorpresa de Bienvenida, para
todos los que lleguen puntuales, – ya saben que nuestra hora de ingreso es a las 8:00 de la mañana en punto”,
hasta mañana niños.
Todos los pequeños estaban emocionados y a la vez inquietos por saber cuál era la sorpresa.
Al día siguiente se les veía a todos los pequeños correr dirigiéndose hacia la escuela para llegar puntuales, Tortu,
esta vez cometió el mismo error de salir tarde de casa.
Al llegar a la escuela la Maestra se dió con la sorpresa que todos los niños estaban puntuales, menos Tortu, como
lo prometió la Maestra entregó los premios a todos los que llegaron puntuales, el premio fue un ticket gratis para
ingresar al mejor de los Circos que llegaba el fin de semana.
Los niños estaban emocionados y la maestra añadió, durante todos estos días les iré entregando vales por su
puntualidad, si ustedes juntan 4 vales podrán canjearlos por una función extra o si lo desean por sus dulces
favoritos.
Los niños estaban muy emocionados. Cuando de pronto entró Tortu.
La Maestra dijo: – “Otra vez tarde Tortu, que pena que te hayas perdido los premios que traje hoy”, Tortu se puso
triste y dijo: – “Lo siento maestra”.
Kito el pollito dijo: –“Mira lo que te perdiste Tortu”, – “oh es una entrada para la función al mejor circo”, –
“mi favorito!!!”, dijo: Tortu.
“Bien”, dijo la maestra, “todavía tienes una oportunidad Tortu, si durante los días de la semana llegas puntual,
podrás juntar 4 vales y ganarte un ticket para la función”.
El rostro de Tortu cambió, de estar triste a asombrada, y se dijo:”Oh, todavía puedo tener mi entrada”, al rato se
desanimó y dijo: “Mmm, pero creo que no podré hacerlo siempre llego tarde”.
Al final de clases todos los niños corrían alegres a sus casas, tortu caminaba desganada y triste. – En eso Rufo el
Buho sabio del pueblo quien la vió, le dijo: “heey pequeña Tortu, ¿qué pasa?, ¿por qué tan triste y desaganada?”,
– Tortu la miró con lagrimas en sus ojos y le dijo:
– “Si sólo tuviera alas para poder volar y llegar temprano a la escuela, pudiera ganarme la entrada al circo, pero sé
que no lo lograré”.
– Que dices niña le dijo Rufo el Buho; “como que si tienes alas puedes llegar temprano, también tienes pies, o no
los tienes le preguntó”, – “oh si los tengo”, dijo tortu.
– Entonces de que te quejas,
– Es que siempre llego tarde soy muy lenta caminando, – oh jojojojo, echose a reír el Buho, “llegas tarde, llegas
tarde, por caminar lento, no pequeña, no necesitas alas ni pies más veloces para llegar temprano; llegas tarde por
salir tarde de casa, si salieras más temprano podrías llegar a la hora exacta”, dijo Rufo el Buho.
– Oh, sí dijo tortu, tiene Usted razón, me demoro al levantarme y tomar el desayuno. Y por ello salgo tarde de
casa.
– Vez, dijo el búho y preguntole a Tortu, ¿en verdad quieres ganar el boleto?.
“Síiii, –dijo Tortu”. - Entonces ponle ganas levántate temprano y esfuérzate por hacer las cosas rápidas.
– Si así lo hare, gracias señor Rufo y caminó apresuradamente rumbo a casa, mientras lo hacia se decía a sí
misma, “sí lo hare, llegaré temprano a la escuela y ganare mi ticket para el circo”.
Al día siguiente, se levantó temprano se alistó rápido y salió más temprano que nunca, logrando llegar puntual a
la escuela.
La maestra la felicitó por su puntualidad y le premió con un vale.
Tortu estaba contenta, y se dió cuenta que si podía ser puntual y que podía ganar los vales para canjearlo por la
entrada al circo.
Y así lo hizo todos los días, hasta que el fin de semana logró canjear sus vales por el ticket de ingreso a la función
del circo, –la Maestra muy emocionada al ver que Tortu se esforzaba pos ser puntual, le obsequió un vale para
canjear sus dulces favoritos.
Tortu se sintió muy feliz y se dió cuenta lo importante que era ser puntual, desde aquel día nunca más volvió a
llegar tarde a la escuela ni a ningún otro lugar, se convirtió en la tortuga más puntual.

LA PRINCESA KARISSA
Erase un Rey muy sabio, quien tuvo a su segunda hija la Princesa Karissa, quien era una niña bastante alegre,
sencilla y de un corazón generoso, le gustaba jugar y correr por los jardines acariciando las bellas flores y
disfrutando de todo lo que tenía en el jardín. Cierto día el Rey se animó a invitar a los niños de la comarca para
que jugasen con la princesa Karissa, Los niños disfrutaron de la tarde de juego con la princesa.
Al finalizar la tarde todos los niños retornaron a sus casas quedando la Princesa sola, cuando de pronto, Karissa
apareció llorando junto a su padre, el Rey, quien sorprendido le dijo: – “¿qué pasa mi princesa, porque lloras?”, –
Karissa llorando, dijo: “No está…, no está Anita, no está, buuuuuu”, – Anita era su muñeca favorita con quien la
princesa dormía todas las noches, el Rey muy preocupado; mando a sus mayordomos a que buscaran en todo el
Palacio a Anita. Y después de una larga búsqueda no nadie encontró la preciada muñeca de la Princesa.
Entonces el rey dijo: –“Si no está dentro del palacio, entonces uno de los niños o niñas de la comarca se la llevó”,
el Rey, calmó a Karissa, diciéndole: –“Esta noche Anita quiso acompañar a uno de tus amiguitos que vinieron a
jugar contigo, te prometo que pronto estará de vuelta”, Karissa, con su corazón generoso, comprendió lo que su
padre el Rey le dijo, se calmó y se quedó dormida.
El Rey, muy preocupado dijo: –“No puedo permitir que el niño o la niña que tomó la muñeca de Karissa se quede
con ella, ya que eso no está bien, tomar las cosas ajenas sin pedirlas es robar, y como Rey no puedo permitir esto
en mi comarca”, al día siguiente mandó a llamar nuevamente a todos los niños y niñas de la Comarca, a quienes
les dijo: –“Karissa la princesa, tiene un gran premio para quien logre encontrar esta muñeca y mostró la foto de
Anita, mañana vendrán a esta misma hora y quien lo traiga se llevará un gran premio”.
Al día siguiente a la misma hora, los niños se presentaron en el Palacio a la hora que el Rey los había citado,
ninguno de ellos llevaba en la mano alguna muñeca, ya que no la habían encontrado.
Cuando de pronto a pasos muy lentos y con la cabeza baja, se presentó la pequeña Yossi y dijo:
–“Yo tengo la muñeca de la Princesa que están buscando, y no la encontré, yo me la lleve escondida, siento
mucho por haber hecho eso, es que nunca tuve una, prometo que jamás volveré a hacerlo dijo la niña llorando…”,
el Rey al ver esto dijo: –“Ven, calma pequeña, entiendo que te haya gustado mucho esta muñeca, pero debes
saber cuándo se quiere algo siempre hay que pedirlo y no te preocupes, estas disculpada”, el Rey mando a traer
premios para todos los niños y para Yossi, por su sinceridad y arrepentimiento.
La princesa Karissa se sintió alegre al tener a su muñeca con ella, la abrazo con dulzura y dijo: “pensé que no
volvería tenerte conmigo, gracias Yossi por devolverla”, corrió hacia su cuarto sacó una muñeca la más nueva y
bonita que tenia y se la dió a Yossi, y pidió a todos los niños que fueran a jugar con ella cuando quisieran.
De esta manera la pequeña Yossi y los otros niños aprendieron cuán importante era no tomar las cosas Ajenas y
siempre decir la verdad.

LA RATONCITA CURIOSA
Cierto día, Lina la ratoncita, como todos los días retornaba a casa, después de salir del jardín, iba saltando y
cantando muy alegre, cuando de pronto miró hacia el cielo y vió que el sol la seguía, se asustó y empezó a correr
mirando hacia el cielo y sorprendida, se detuvo… se escondió bajo un árbol. Miró nuevamente hacia el cielo y vió
que el sol también se había detenido, se quedó pensativa.
Y así muy sorprendida siguió su camino a casa, corriendo y caminando siempre mirando hacia el cielo y fijándose
que el sol avanzaba al ritmo de sus pasos, si ella se detenía también el sol lo hacía.
Llegó a casa muy sorprendida por todo lo que le había pasado.
Ya en la noche, sus padres de Lina al ver la luna llena y muy iluminada dijeron a Lina y sus hermanos:
–“Hey chicos quieren jugar un momento”, Lina y sus tres hermanos contestaron muy alegres “Siiiiii” y salieron
corriendo a jugar, de pronto Lina, corría y se dió cuenta que también la Luna la seguía, entonces su asombro
creció, y se preguntó a sí misma:
–¿Por qué será que la Luna y el sol me siguen?.
Después de jugar ya en Pijamas en su cama su madre Ramona la Ratona fue a darle su beso de buenas noches y
Lina aprovecho para preguntarle:
–“¿Mamá porque será que el sol y la luna me siguen?”.
Su madre sonriendo contestó: –“Oh mi princesa porque dices que el sol y la luna te siguen”.
Lina dijo: –“Es que hoy de vuelta a casa mientras corría vi que el sol me seguía y cuando me detenía también se
detenía y en la noche mientras jugaba también vi que la luna me seguía”.
Ramona su madre dijo:
–“Bien mi princesa, quiero que sepas que eres una niña muy buena e inteligente, te voy a explicar, el sol y la luna
son dos astros muy grandes, el sol nos da luz en el día; mientras que la luna, y las estrellas nos alumbran con su
luz en la noche, ellas se encuentran muy lejos de la tierra y por eso como están en otro plano de distancia, al
nosotros movernos nos parece que también se movieran y no es que te sigan ya que ellas no siguen a nadie”.
–“Ahora entiendo mamá, el sol y la luna no siguen a nadie sino que cuando yo me muevo, pareciera que ellas
también se movieran”
–“Sí hijita; por ejemplo, te acuerdas cuando viste volar a lo lejos un avión y pareciera que este se mueve lento?”.
–“Si mamá”, dijo Lina, –“Como si fueran muy despacio”
–“Si”, dijo su mamá, –“pero en la realidad, los aviones se desplazan sobre los 300 Km/h. es decir muy veloces, si
nosotros estuviéramos viajando en un auto y ellos nos vieran desde el avión, nos verían igual o más lento. Lo que
significa, que lo que está más cerca se "ve" que se mueve más rápido y lo que está más lejos, se ve como si se
moviera más lento, me entiendes”.
– “Y cuando tú te mueves al estar la luna muy lejos pareciera que también la luna se moviera y te siguiera”.
–“Si mami ahora te entendí”, contesto la pequeña Lina.
–“Bien mi princesa es hora de descansar”, se despidió su madre dándole un beso en la frente.

MI JUGUETE FAVORITO
Cierto día la maestra en clase dijo a todos los niños: “mañana todos traerán sus juguetes favoritos, y cada uno
explicará, porqué el juguete que trajo es su favorito”.
Sonó el timbre de salida, todos los niños salieron contentos a encontrarse con sus padres para retornar a casa,
Daniel dijo a su Mamá muy alegre, – “la maestra nos dijo que mañana lleváramos nuestro juguete favorito y yo
quiero llevar mi Robot”,
– “Está bien mi amor”, dijo su mamá.
Al día siguiente todos los niños presentaron en clase sus juguetes favoritos, la maestra dijo: – “Se dan cuenta que
todas las niñas tienen juguetes favoritos parecidos, mientras que los niños también”.
– Daniel respondió: – “Si maestra, por ejemplo a mí, a Diego y a Sebastián nos gustan los robots, mientras que a
Susana, Valeria y Rosa les gustan las muñecas”. – “Sí” dijo la Maestra – “porque los niños y las niñas tienen gustos
diferentes”;
– Ramón dijo: – “A mí no me gusta jugar con los juguetes de las niñas”
– “A mi me parece aburrido los juegos de los niños, por eso yo compartí mis juegos con las niñas, porque nos
parecemos”, dijo Rocío.
La maestra añadió; “Ahora se dan cuenta que los niños y las niñas son diferentes en muchas cosas pero también
son parecidos en algunas cosas”.
Luis dijo: – “Sí nos parecemos en que nos gustan jugar y que además todos tenemos manos”...sonrió.
La maestra preguntó: – “¿Haber en que más se parecen?”.
Los niños respondieron: – “Tenemos cabello, cabeza, frente, ojos, cuello manos, pies…”; Vivian dijo:
–“Además todos comemos”. –“Sí” dijo la maestra y –“Ahora podemos decir en que somos diferentes?”; Martin
dijo: –“En que los niños tienen pene y las niñas vagina”.
Jimena añadió: “Además que las niñas llevamos el cabello largo y los niños llevan el cabello corto”.
Renato levantó el brazo y dijo: –“Las niñas también orinan sentadas mientras que los niños orinamos parados y
nuestro urinario también es diferente”.
La maestra dijo” –“Así es muy cierto, ven niños que así como nos parecemos en algo también tenemos nuestras
diferencias, las mujeres nos diferenciamos de los varones por nuestro sexo, se dan cuenta”,
–“Síiiii” contestaron los niños.
Y que así como sus juguetes para uds. son importantes también nuestro cuerpo es muy valioso e importante, por
lo cual debemos cuidarlo, –“¿Saben cómo cuidarlo? ”, Preguntó la maestra, los niños respondieron:
–“Aseándolo, peinándonos, comiendo nuestra comida, durmiendo, lavándose las manos y los pies, vistiéndonos,
riendo” y Laura dijo: –“Maestra también ¡no dejando que nadie toque nuestro cuerpo!” –“Y que tampoco
debemos permitir que nadie nos maltrate”, replicó Daniel.
Así es dijo la maestra, además que los niños y las niñas siempre deben respetarse los unos a los otros. Terminó la
clase y todos los niños salieron contentos llevando consigo su juguete favorito.

YA ESTOY CRECIENDO
Cierto día, Dorita se bañaba junto a su mamá y entonces, Dorita preguntó: –“Mamá, ¿porqué tu cuerpo no es
igual que el mío?, entonces la mamá de Dorita le respondió: –“Mi amor, cuando las personas crecemos vamos
cambiando”.
–“Como verás tu hermano Roberto es un Bebé y todavía usa pañales”, –“Sí”, dijo Dorita, “En cambio tú usas
trusa”.
– “Sabes hija, cuando vamos creciendo nuestros cuerpos van cambiando, nuestra cabeza, manos, piernas, pies y
todo nuestro cuerpo crece, ves que mis manos son más grandes, que las tuyas y mis pies también”, –“Sí” contestó
Dorita.
– “También los genitales, de varones y mujeres crecen y cambian” y Dorita preguntó ¿Mamá y que es genitales?,
su mamá le contestó llamamos genitales al pene de los varones y vagina de las mujeres.
–“ Y cómo cambian mamá?”, preguntó Dorita.
–“Sobre ellos crecen bellos que los llamamos bellos púbicos”,
–“También debes saber que en las mujeres crecen los senos, y tanto a varones como a mujeres crecen bellos en
las axilas” “Te das cuenta mi amor como va cambiando nuestro cuerpo”, replicó su mamá.
– “Sí”, dijo Dorita.
–“Por lo que debemos siempre cuidar nuestro cuerpo”
–“Sí mamá”, dijo Dorita.
–“Yo lo cuido alimentándolo, aseándolo, usando ropa limpia para cubrir mi cuerpo”.
– “Sí hijita”, dijo la mamá, –“Además que lo cuidamos manteniendo nuestra privacidad”, –“¿y que es privacidad
mamá?”, dijo Dorita; su mamá le explicó: –“Por ejemplo para que tu entres a mi cuarto debes tocar la puerta y
para yo entrar a tu cuarto también, si dijo Dorita.
–“Pues asi nuestro cuerpo es privado nadie puede tocarlos, solo mamá o papá cuando te bañamos, o cuando te
cambiamos de ropa, o el Doctor cuando estas enfermita para curarte pero tiene que ser delante de mamá o de
papá. –“Sí mamá entendí”, dijo Dorita.
– “Y cuando ya seas mas grandecita y puedas bañarte sola, tu cuerpo será mas privado al igual que papá y yo te
asearas sola ya no necesitaras de nosotros”.
–“Si mamá”, dijo Dorita, – “Además que ya no me cambiaras de ropa, tampoco me peinaras, ni entraras a los
servicios conmigo higiénicos para ayudarme, porque estaré muy grande y fuerte”, dijo sonriendo.
–“Si mi amor”, dijo su madre y acarició su cabello.
–“Y recuerda siempre que todos debemos respetar nuestra privacidad, así como papá y yo respetamos tu
privacidad y tú respetas nuestra privacidad, así tus amigos también tienen que respetar tu privacidad y tú
respetar la privacidad de tus amigos.”
–“Si mamá”.
–“Recuerda que cuando estás en el baño del kínder o de cualquier otro lugar nadie puede abrir la puerta mientras
tu estés dentro y nadie debe tocar nuestras partes privadas”.
–“Si mamá nadie debe tocar la vagina ni pene de nadie verdad dijo Dorita”.
–“Si mi amor y recuerda que yo y tu papá siempre estaremos para cuidarte y escucharte mi amor”, dijo su madre
y la abrazó.

DE DONDE VENGO
Era la hora del recreo y todos los niños jugaban a sus juegos favoritos,
–Darío dijo: “Haya voyyyyyy, yo vengo de la luna y sus amiguitos se rieron, toco el timbre y todos pasaron al
salón, Camila Sonriendo dijo: “Maestra, Darío dijo que venía de la luna”, jajajaja se rieron sus compañeros, y
Janina dijo:
–“En cambio yo vengo de mi mama”.
La maestra dijo: –“Así es todos venimos o nacemos de nuestra mamá”.
Entonces Adolfo dijo:
–“Y Como nos metemos dentro de la mamá”.
La maestra dijo: –“Pues Nuestro Papá y mamá se quisieron mucho, entonces la semillita de papá llamado
espermatozoide y un huevito de mamá llamado ovulo se juntaron y se formo un lindo bebé que somos
nosotros, y luego fuimos creciendo en una bolsa muy especial llamada útero que está dentro de la barriga de
mamá".
Inés preguntó: –“¿Maestra y así se hacen todos los bebes, yo también me hice así?”.
La maestra contestó: –“todos los bebes se hacen así, crecen dentro de la barriga de la mamá y cuando llega el
momento en que va nacer el bebe, la mamá va al hospital y allí los doctores ayudan a mamá para que nazca el
bebe.
Sergio dijo; –“Mi mamá me explicó que los bebes salen por la vagina”, y la maestra dijo: –“Sí Sergio así es”.
La Maestra repartió a todos los niños fichas de Animales con sus crías y fotos de mujeres con sus bebes, para
que pintaran, luego todos cantaron una hermosa canción.

LOS REGALOS PROHIBIDOS


Ramiro, Ana y Luisa Jugaban en el Jardín, cuando de pronto se apareció una Hermosa Hada Madrina, era El
Hada de la Dulzura y en una bandeja llevaba unas deliciosas manzanas.
Ramiro dijo: –“Yo quiero uno, por favor, ¿me invitas?”, El Hada Madrina le dijo: “Humm, yo te puedo regalar
una manzana si me regalas una sonrisa y Ramiro sonrió y en definitiva El Hada Madrina le regaló la deliciosa
manzana, –“Yo también quiero una por favor”, dijo Luisa y El Hada Madrina le dijo: –“Te puedo regalar una si
cantas una canción” y en definitiva Luisa cantó una hermosa canción y El Hada Madrina le regaló una manzana.
Ana dijo: –“¿Yo también puedo tener una manzana?”.
Cuando de pronto se apareció un Duende y dijo: –“Yo te daré toda las manzanas y dulces que quieras si me das
un abrazo y un beso en la boca”, entonces Ana se asustó y dijo: “¡NOooo!, Duende malo, mi mamá me dijo que
no hablara con personas extrañas y malas, ni tampoco diera besos ni abrazos a personas desconocidas”,
Y El Hada Madrina Dijo: –“Escuchaste Duende Malo, así que ¡vete!” y movió su vara mágica y el Duende
desapareció.
Entonces El Hada Madrina dijo: –“Recuerden niños, que no podemos dar caricias, como besos y abrazos a
personas desconocidas”.
Ana dijo: – “Si Hada Madrina, podemos dar caricias a Mamá, Papá y a nuestros hermanos”.
Ramiro añadió: –“Ana pero las caricias solo pueden ser abrazo y beso en la cara o la frente”.
–“Y también buenas palabras”, dijo Luisa.
–“¿Y con los amigos?”, Preguntó El Hada Madrina: –“¿Cómo deben ser las caricias?
Ana dijo: –“Solo abrazos y buenas palabras, y al saludar puede ser con la mano o un beso en la mejilla”.
–“Muy bien”; dijo El Hada Madrina.
–“Te ganaste esta manzana”.
Los niños agradecieron a El Hada Madrina por defenderlos del Duende.
Entonces El Hada Madrina dijo: –“Recuerden si juegan siempre tienen que jugar dentro de casa o muy cerca de
un adulto que los cuida y que conozcan”
–“Ah, y también sus padres siempre tienen que saber donde Uds. estan”.
–“Así que es hora de volver a casa”.
Los niños retornaron a sus casas acompañados por El Hada Madrina.

EL MONSTRUO DE LA NOCHE
Alana, era una princesa, de cuatro años, vivía en un hermoso castillo, rodeada de muchas hadas.
La princesa Alana, tenía mucho miedo a la oscuridad.
Cierto día mientras dormía, escucho un ruido y se levanto gritando, ahhhhhhhhh!!.
Sus padres, El Rey y la Reyna se dirigieron a su habitación, encendieron las luces y abrazándola le preguntaron
¿qué pasó, mi tesoro?
Alana contesto es que escuche los pasos de un monstruo que quería abrir las ventanas, sus padres con mucha
paciencia le explicaron: no fue ningún monstruo hija mía, fue el viento fuerte que golpeó tu ventana, pero Alana
no dejaba de tener miedo.
Alana, no podía dormir sola y lloraba cuando las luces se apagaban, porque pensaba que con la oscuridad los
monstruos salían de su escondite. Todas las noches sus padres la acompañaban hasta que Alana se durmiera,
El Rey y la Reyna preocupados por el miedo de la princesa Alana, mandaron a llamar a todas las Hadas del Reyno
para ayudar a La Princesa.
La primera en llegar fue El Ada de la Sonrisa, quien con su gracia y ocurrencia alegró el día de Alana, pero esto no
fue suficiente para Alana, luego llegó el Ada de los Juegos, quien sabia unos maravillosos y hermosos juegos,
jugaron toda la tarde con Alana y llegada la noche otra vez volvía el miedo de Alana y así todas las Hadas del
Reyno llegaban pero nada podía hacer que Alana perdiera el miedo a la oscuridad; hasta que llegó El Hada
Valiente; Alana emocionada le dijo: Hada Valiente quiero ser fuerte como tú y no tener miedo a nada.
El Hada valiente la cogió de la manó y la llevó al jardín, y allí sentadas le dijo: – “Alana sabes, cuando fui una niña,
yo también tuve miedo muchísimas veces y la oscuridad me aterrorizaba, al igual que tu no podía quedarme sola
a oscuras, al mínimo ruido me levantaba y me imaginaba que habían monstruos”.
–“A mí me pasa lo mismo” dijo Alana; –“cuando se apagan las luces yo pienso que de mi closet saldrán unos
monstruos”.
Y como piensas que son esos monstruos, preguntó el Hada.
–“Mmmmmm, son negros y con manos grandes y se quieren acercar a mi por eso grito”.
El Hada dijo: –“Que te parece si hoy en la noche, cazamos a esos monstruos”,
– “Siiiiiiiiiiiiiiiii”, dijo Alana, –muy emocionada.
El hada dijo: pues alistémonos para la noche, aquí tengo unos armamentos secretos, esta es la linterna
superpoderosa tiene una luz mágica, esta son las pantuflas guerreras, y le dijo ahora cierra los ojos porque te daré
el anillo invisible de la princesa guerrera, cada vez que tengas miedo, lo frotaras 2 veces y te harás súper fuerte y
no tendrás miedo a nada, Alana la princesa cerró los ojos y el ada le puso el anillo invisible en su dedo medio, y lo
más importante le dijo al oido: –“shhhhhh. Las palabras mágicas. Soy la más fuerte, no temo a nada, la usaras
cuando estés en la oscuridad”.
Llegó la noche Alana estaba en su cama, se puso su anillo invisible, colocó la linterna al costado de ella y las
pantuflas bajo su cama, apagó sus luces y cerró sus ojos.
Al rato empezó a tener miedo, froto 2 veces el anillo que la Ada le regaló, recordó las palabras mágicas y empezó
a repetirlas “Soy la más fuerte, no temo a nada”, luego pareció escuchar un sonido que salía del closet, encendió
su linterna mágica, se puso sus pantuflas, y se dirigió al closet repitiendo “Soy la más fuerte, no temo a nada”,
abrió el closet y en verdad no había nada, el sonido fue porque su gorro que estuvo mal colgado se cayó.
Volvió a su cama, repitiendo sus palabras mágicas, “Soy la más fuerte, no temo a nada”, se quedo dormida.
Así Alana, por varias noches uso las herramientas y palabras secretas que le enseñó la Ada valiente, sus padres se
alegraron mucho al ver que la princesa Alana ya no temía a la oscuridad.
–La Ada Valiente la visitó, después de una semana. La princesa Alana al verla salió corriendo emocionada y le dijo:
–“Ada Valiente, Ada Valiente, ya no tengo miedo a la oscuridad ni a nada”, El Ada Valiente le dijo: “Estoy muy
orgullosa de ti Alana”, que te parece si esas herramientas, se las damos a otro niño que las necesita, ssssiiiiiiiiiiiiiii
dijo, Alana.
–Trajo las linternas, las pantuflas y ¿también te entrego el anillo?, El Ada respondió, “No”, ese Anillo ahora es
tuyo, porque ahora Tú Eres la Princesa Guerrera, que no le teme a nada.
Dame tu mano le dijo el Ada. Te entrego muchos anillos invisibles mas, para que se los des a los niños que
necesiten de ello.
La princesa Alana, dijo: –Siiiiiiiiii
Ahora tenemos una misión dijo el Ada, es momento de visitar a un niño que nos necesita.
Si vamos dijo, la Princesa.

NO QUIERO COMER
La hora de la comida era un problema para Dante, todos los días, era el último en quedarse en la mesa, Su madre
siempre estaba dándole de comer en la boca para que terminase la comida.
Cierto día a la hora del almuerzo pasó lo mismo, Dante como de costumbre comía tan despacio y sin ganas los
alimentos, sus padres y hermanos terminaron la comida antes que él y se retiraron dejándolo solo en la mesa; Su
madre le dijo, bien mi amor, come la mitad de tu porción está bien.
–Dante muy desganado y sin ganas de llevarse una sola cuchara a la boca, dijo: –“mmmm, Está bien”.
Dante comía tan pero tan despacio, y sus ojos lucían cansados, y de pronto se quedó dormido, junto a su plato de
comida, En sus sueños:
–Dante se encontró en un hermoso jardín, donde habían hermosas flores, mariposas, pájaros, de pronto se
presentó un conejito, era tan hermoso, que Dante quiso atraparlo y empezó a seguir al conejo, hasta que el
conejo desapareció,
–Dante siguió el camino buscando al conejo y ohhhh!!! sorpresa.
Se encontró frente a 2 hermosos castillos.
A su lado derecho estaba El castillo de los dulces, era hermoso, estaba bañado en chocolates, confites, galletas y
dentro del el habían todos los dulces más codiciados.
A su lado izquierdo estaba otro hermoso castillo, El Castillo de los alimentos nutritivos, allí se encontraban las
deliciosas frutas y las comidas mas deliciosas que podían haber.
En la puerta de ambos castillos estaban 2 hermosas Hadas,
Las Hadas al ver a Dante con duda hacia donde ir se le acercaron.
–“Hola niño, yo soy el Ada del castillo de los dulces”
– “Y yo soy el Ada de los alimentos nutritivos, ven conmigo y deleitaras las mas deliciosas frutas y alimentos, dijo
el Hada”, cogiéndolo de la mano.
–“Oh, no”, dijo el Hada de los dulces, –“ven conmigo, en mi castillo comerás las golosinas más sabrosas”.
–La Hada de los alimentos nutritivos dijo: – “Dejamos que el niño decida”.
–“Está bien”, dijo el Hada de los Dulces, “los dulces son mas deliciosos”, añadió.
Dante dijo: –“mmmm, yo me voy al castillo de los dulces”,
–¡¡¡Yeeee!!!, dijo el Ada de los dulces, cogiéndolo de la mano le llevó a Dante hacia el castillo
–El Hada de los Alimentos gritando a lo lejos mientras Dante se alejaba alcanzó decirle: –“Dante recuerda que la
comida y las frutas te ayudan a crecer fuerte”, Dante volteo la cabeza y asintió.
–Ya en el Castillo de los dulces Dante empezó a probar hermosos chocolates, galletas, manjares, caramelos, pero
oh sorpresa cada vez que Dante comía los dulces, se iba haciendo más chiquito y más delgadito.
Hasta que una hormiga la olfateó, y le dijo: –“Tú quien eres, que haces aquí, eres un impostor”.
Dante se asustó, dijo: “Nooo, soy Dante un niño, y en ese mismo instante se dió cuenta que era tan pequeño
como una hormiga”.
La hormiga llamó a los soldados hormiga y dijo: –“Llévenselo, es un impostor, será nuestra cena, jajajajajaja”; las
hormigas cargaron a Dante y se lo llevaban cantando, “¡tenemos nuestra cena, tenemos nuestra cena!”.
Dante gritaba –“¡ayúdenme, no soy un impostor soy un niño, ayúdenmeeeee!”.
–Libelú, Una libélula justiciera del Reino de los Insectos, llamó a sus amigos y dijo: –“Vamos al rescate de ese niño,
antes que las hormigas hagan de él su cena”.
Se acercaron y justo cerca al castillo de las hormigas lograron rescatar a Dante,
Las hormigas se quedaron gritando: “Ladrones, devuélvanme mi cena”.
Libelú y sus amigos llevaron a Dante a su castillo.
Dante muy asustado dijo: gracias por ayudarme.
De dónde vienes?, preguntó Libelú, Dante dijo: –“Soy un niño, era grande y normal hasta hace unas horas, antes
que comiera los dulces”,… buuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuh y se puso a llorar.
–“Oh, ya lo sé, el Ada de los dulces”, dijo Libelú.
Dante se calmó… ¡ohhh! dijo: “Cómo”.
–“Si niño, te dejaste tentar por los dulces que el Hada del Castillo de los dulces te brindó”.
Dante asintió la cabeza.
–“Cada vez que ibas comiendo los dulces te ibas haciendo chiquito y flaquito y mírate ahora pareces una
hormiga”, le dijo Libelú.
“Pero no te preocupes niño, te ayudaremos”, replicó.
Te llevaré, con Maripú, La Mariposa sábia, ella encontrará la solución a tu problema.
Y fueron en busca de Maripú.
Tocaron la puerta de la Casa de Maripú,
–“Hola Libelú, y quien es el que te acompaña”, dijo Maripú,
– “Soy Dante”.
–“Quien Dante”, dijo Maripú.
–“Es un niño”, dijo Libelú.
–“Un niño”, jajajajajajajaj, rió a carcajadas Maripú, –“como un niño”.
–“Sí”, dijo Libelú, –“es un niño, que atraído por los dulces…”.
– Y antes que terminara,
–“Oh no sigas ya entiendo”, dijo Maripú. –“El Castillo de los dulces, seguro que fue el Hada quien te llevó”,
–Dante Asintió la cabeza.
Pues bien felizmente tenemos una muy buena solución dijo Maripú, El Hada de los Alimentos.
Ohhhh, el Hada de los alimentos, repitió Dante.
Si dijo Maripú, la conoces? Preguntó,
Dante Asintió la cabeza, y dijo con una voz muy bajita: –“yo no le hice caso…”.
Maripú dijo: –“Calla, calla muchacho”,
–“La Hada de los dulces te conquistó he, pues no es momento para lamentar, vamos con el Hada de los
Alimentos”.
Llevaron a Dante con el Hada de los Alimentos,
–“ ¡Hada, Hada, Hada!, necesitamos tu ayuda”, dijo Maripú, ya al encuentro con el Hada.
–“Que sucedió Maripú”, dijo el Hada.
–“Yo Hada”, dijo Dante.
–“¡Ohh nooo!!!”, dijo El Hada, “Tú eres el Niño que se fue con el Hada de los dulces”.
–“Si yo Hada”, dijo Dante, –“Por favor ayúdame a ser grande, a volver a mi tamaño y a mi casa”.
–Está bien Dante, te ayudaré, pero antes escuchame,
–“Estas así de chiquito porque comiste demasiados dulces y no comiste nada de alimentos, por eso cada vez que
comías y comías mas dulces tu cuerpo se iba, haciendo cada vez más pequeño”.
–“Dante tienes que saber que todas las personas necesitamos comer frutas y comida para crecer fuertes y sanos,
no está mal comer dulces pero solo tiene que ser después de los alimentos, además tiene que ser muy poquito y
solo algunas veces”.
–“Si Hada”, dijo Dante.
La Ada le trajo un vaso con leche, con unos deliciosos panecillos de maíz,
–Dante dijo: –“Gracias, pero eso no me gusta mucho”.
–El Hada le dijo: –“Si quieres crecer fuerte y sano y ya no ser del tamaño de una hormiga tienes que comer
alimentos Dante, porque si no te quedarás así de chiquito”.
– Dante comprendió y dijo: – “Oh no, no quiero ser chiquito y empezó a comer”.
Y oh sorpresa, cada vez que iba comiendo iba sintiéndose más fuerte, y más fuerte y se dio cuenta que cada vez
se hacía más grande, terminó su leche con sus panes de maíz y el Hada le alcanzó una deliciosa manzana, Dante
comió alegre y para darse cuenta ya estaba de su tamaño normal,
Muy emocionado dijo: –“Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, soy otra vez grande y estoy fuerte”,
–“Vez” dijo el Hada, –“otra vez eres grande y fuerte, te felicito por haber comido estos alimentos sanos”,
“Siiiiiiii” dijo Dante: “a partir de hoy, comeré toda la comida y fruta que mamá me brinda, para estar siempre sano
y fuerte”.
–“Muy bien”, dijo el Hada.
Bravo Aplaudieron sus Amigos Maripú y Libelú.
Dante agradeció por la ayuda el Hada y a sus amigos Maripú y Libelú,
Y se despidió de ellos.
De retorno por el camino, el Hada de los dulces al verlo se acercó y le dijo: Hola Dante deseas que te lleve al
castillo de los dulces para que saborees nuevamente de esos deliciosos manjares.
Dante dijo: –“No Hada, la comida y las frutas son más deliciosos”, “Además que gracias a ellos soy grande, fuerte
y estoy sano”.
– El Hada dijo: “oh no, caracoles” y se fue molesta.
–“Adiós Hada”, le dijo Dante y se fue corriendo.
Dante se levantó, al escuchar los pasos de su madre.
Su madre dijo: –“Mi amor no comiste nada”.
Dante dijo: –“Discúlpame mami, me quedé dormido, por favor podrías calentar mi comida, que tengo mucha
hambre”.
Su madre le acarició, retirando su plato para calentar su comida.
Dante empezó a comer su comida con mucha alegría y terminó todo lo que su madre la había servido.
Su madre quedó sorprendida, “Muy bien mi amor, me alegra que te haya gustado la comida hoy”, le abrazó y dijo:
te felicito por haber comido solo.
Dante dijo si mamá: gracias por la comida, ahora estoy más fuerte y grande.
Después de aquel día Dante comía solo, jamás volvió a tener más problemas a la hora de comer y creció sano y
fuerte.

SIEMPRE SERAN MIS PADRES


Silina una Hermosa gallina, decidió contraer matrimonio con el Gallo Lino.
Lino construyó una hermosa casa para vivir con su amada Silina, al cabo del tiempo, producto de su amor,
tuvieron a Lito un hermoso pollito. A quien amaban mucho.
Silina, era una gran madre, siempre preparaba unos deliciosos postres de frutas y verduras.
Lino era un gran padre, trabajador, amaba mucho a Lito, su hijo.
Lino trabajaba en una aldea lejana por lo que siempre llegaba a casa muy noche.
Después de 5 años Los padres de Lito decidieron divorciarse porque no superaron sus diferencias y consideraron
que era mejor para los dos vivir separados.
El padre de Lito se fue a vivir a 1 hora de distancia de ellos.
Lito se quedó con su madre.
Esto puso triste a Lito.
Lito no comprendía porque sus papas decidieron separarse.
El comportamiento de Lito cambió, no quería quedarse solo, tampoco quería que lo dejasen en casa de su tía
Glenda cuando su madre se hiba a trabajar, tampoco quería comer y siempre estaba llorando.
Una tarde su madre le encontró llorando, se acercó y le abrazo
Le dijo: –“¿Qué te pasa mi amor?, ¿por qué lloras?”.
Lito contestó: –“tú y papá ya no me quieren”.
–“Porque dices eso mi amor”, refirió su madre.
–“Papá se fue por mi culpa”, expresó Lito.
–“No mi amor, ¿por qué dices eso?”, preguntó su madre.
–“Si papá me quisiera no se hubiera ido de casa, además papá viene pocas veces a verme y tú me dejas solo en
casa de tía Glenda”, ¡nada es como antes!, diciendo esto, se puso a llorar.
Lina Abrazo a Lito; le dijo: –“No es así mi amor, Papá y yo te amamos mucho, si tu papá y yo hemos decidido no
vivir juntos, es porque tuvimos algunas diferencias y nos dimos cuenta que es mejor para los dos vivir en casas
distintas.
–“Tú no tienes la culpa de nada, los únicos responsables de no vivir juntos somos Tu papa y yo”. “Tu papá y yo
ahora no somos esposos, pero si amigos”.
–“Papá te viene a ver a casa y además salen a jugar y dan paseos juntos o acaso no”
–“¿si mami?”.
–“sino que te parece que son menos veces porque no está en casa”.
Lito se quedo pensativo y dijo: –“Hmmm, verdad que sí mamá”.
–“Además mi amor recuerda que tú Siempre serás nuestro hijo, Tu papá jamás dejará ser tu papá y te querrá
como siempre te quiso”. “Y yo siempre seré tu madre y te querré siempre mi amor”, diciendo esto abrazo a Lito y
le dio un beso en la mejía.
–“Y si te dejo en casa de tu tía Glenda es sólo algunas veces cuando tengo labores fuera de casa, mamá también
tiene que trabajar mi amor”.
–“Así como tú vas al kínder a estudiar yo también tengo que trabajar”.
Lito se quedo pensativo: y respondió; –“si mamá, está bien ya no voy a llorar y me portaré bien”.
–“Te amo mi pequeño”, Abrazo Silina a su hijo.
A los minutos llegó Lino el padre de Lito, Silina Abrió la puerta dijo: –“Hola Lino cómo estás?, le saludó con un
beso en la mejía, pasa”.
–“No sabes lo ansioso que esta Lito por ir a jugar contigo”.
–“Oh que bien donde esta mi campeón”, Lito corrió abrazo a su papá y dijo: –“Yeeeeee viniste, vamos a jugar
futbol, si mi amor ponte el gorro y vamos que además te tengo un sorpresa”.
–“Siiiiiiiiiiii, dijo lito”.
Silina dijo: –“Pero antes que se vayan les preparé este hermoso dulce de maíz, como les gusta, los 3 disfrutaron
del delicioso postre”.
Lito dijo: –“Gracias mamá estuvo delicioso”.
Lino dijo: –“Gracias Silina estuvo delicioso este postre”.
Lito dijo Adiós mama, ya regreso y se fue a jugar con su padre.
Lito desde entonces comprendió que era decisión únicamente de sus padres haberse divorciado, y que eso no
cambiaría el amor que su papá y que su mamá sentían por él.