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RETOS Y VICISITUDES DEL CONTROL TELEMÁTICO COMO MEDIDA ALTERNA A LA

PRISIÓN PREVENTIVA, A PROPÓSITO DEL D.L. 1322*

ANDREA CRISTINA FARRO SOTO**


Universidad Nacional Hermilio Valdizán
andreafarrosoto@hotmail.com

“Porque parece que en el sistema criminal actual, según opinión de los hombres, prevalece la idea de la
fuerza y de la prepotencia sobre la de la justicia, porque se arrojan confundidos en la misma caverna que
a los acusados y a los convictos, porque la prisión más bien es un suplicio que la custodia del reo…”
Cesar Beccaria

SUMARIO

1. Introducción. — 2. El panopticón y filosofía utilitarista de Jeremy Bentham como antecedente


al control telemático. — 3. El monitoreo telemático: Análisis sociológico y económico. — 4.
Conclusiones. — 5. Referencias bibliográficas.

RESUMEN

La aparición de los modernos sistemas electrónicos de vigilancia está haciendo tambalear los
fundamentos que sostenían la imagen prototipo de un establecimiento penitenciario. En el
presente artículo planteo de forma breve un análisis de la norma , los beneficios y
cuestionamientos que trae el uso del control telemático como medida cautelar alternativa a la
prisión preventiva, tales como la aparente vulneración a los derechos fundamentales de la
intimidad y el honor, sin embargo mediante el uso del criterio de proporcionalidad se evaluará lo
eficaz de esta medida; es menester resaltar que el uso de este tipo vigilancia electrónica no surge
de forma casual y propia del siglo XXI, sino muy por el contrario fueron postulados filosóficos
empíricos utilitaristas los que patrocinaron la vigilancia telemática.

PALABRAS CLAVE

Panópticon
Control telemático
Prisión preventiva
Grillete electrónico

IDEAS CENTRALES DEL AUTOR

[Extraer tres (03) ideas centrales del contenido de su artículo]

«( Nos hallamos ante un “Estado in fieri” que demanda actitudes abiertas hacia todo
aquello que pueda suponer avanzar en alcanzar mayores cuotas de libertad.) ». (p. …)

«( El cuanto al término “panóptico”, de origen griego, significa poder verlo todo con un
solo golpe de vista (Bethan, p. 25). Hoy en día, cada vez se pretende más que la sociedad
"en libertad" viva en un panóptico) ». (p. …)

*
Artículo recibido el 19 de enero de 2018 y aprobado para su publicación el 06 de febrero de 2018.
**
Egresada de la Universidad Nacional Hermilio Valdizán-Huánuco (UNHV). Miembro Fundador del
Círculo de estudios ¨In Ius Vocatio”. Secigrista (2017) en la Corte Superior de Justicia de Huánuco. Primer
lugar en el concurso de artículos jurídicos de la revista “Vox Iure”- 2016, Chiclayo, Tercer lugar en el
concurso de ponencias estudiantiles del PRECONADEC-Tacna, Primer lugar en el concurso de ponencias
estudiantiles de la Universidad Nacional Hermilio Valdizán-2014.
«(La prisión preventiva se configura como una medida cautelar muchas veces injusta, necesaria
en un contingente momento histórico más con la llegada de las modernas tecnologías
preordenadas por la filosofía “pro libertate” hacen factible empezar a augurar su paulatina
desaparición, haciéndola poco a poco cada vez más “excepcional) ». (p. …)

1. Introducción

El derecho tiene como misión avanzar paulatina pero indefectiblemente respecto a


aquellas medidas poco eficaces siendo la necesidad el único pretexto que justifica la
existencia de una institución tan cuestionada como la prisión preventiva, sin embargo es
menester mencionar lo dicho por Morilla Cuevas (1990, pp. 45-67) cuando señala que en
casos muy excepcionales en los que no queda otro remedio que dictar la prisión
preventiva, de acuerdo con las exigencias de planteamiento de nuestro Estado Social y
Democrático de Derecho hay que adaptar el sistema carcelario de los presos preventivos
a las garantías individuales que exige la presunción de inocencia. Pero cuando los medios
técnicos avanzan la necesidad se hace pequeña y entonces surge la obligación de ser
valientes y cambiar. Cualquier cambio en materias que atañen a la seguridad ciudadana
despierta notables reticencias, pero es el peso de la razón y del acierto el que va
marginando las críticas. Nos hallamos ante un “Estado in fieri” que demanda actitudes
abiertas hacia todo aquello que pueda suponer avanzar en alcanzar mayores cuotas de
libertad.

La prisión preventiva se configura como una medida cautelar muchas veces injusta,
necesaria en un contingente momento histórico más con la llegada de las modernas
tecnologías preordenadas por la filosofía “pro libertate” hacen factible empezar a augurar
su paulatina desaparición, haciéndola poco a poco cada vez más “excepcional”.
El uso de los grilletes electrónicos en nuestro país se encuentra establecido en la Ley
N°29499, modificada posteriormente con el Decreto Legislativo N°1322 publicado el 05
de enero del 2017, sin embargo se debe tener en cuenta que las nuevas tecnologías no son
en sí una panacea pues imponen igualmente una merma de la libertad deambulatoria y
dañan el principio de la presunción de inocencia, a pesar de ello no dejan de ser a todas
luces una medida más humana que la prisión preventiva y congruente con nuestro Estado
Democrático forjado por la Constitución.
El sistema penitenciario tradicional fundado en la idea de resocializar dentro de las
cárceles es un desideratum inalcanzable y contradictorio. Los modernos sistemas de
vigilancia aparecen como una vía idónea para humanizar las prisiones pues facilitan la
labor de reinsertar y garantizar el proceso sin afectar al procesado dándose esto no dentro
de un marco cerrado y dominante, sino dentro de la sociedad. Con el nuevo sistema, al
desaparecer las rejas, desaparece, del mismo modo, el mayor obstáculo que impedía
alcanzar la resocialización.
2. El panopticon y filosofía utilitarista de Jeremy Bentham como antecedente al
control telemático
El derecho penal se caracterizaba por la crueldad que impartía y el modo arbitrario
en el que se impartía y es que a lo largo de la historia la prisión ha cambiado
considerablemente viendo la luz numerosos textos que tratan sobre su origen y evolución.
Para Foucault, la prisión ha sobrevivido y ha triunfado como lugar del castigo a pesar de
no lograr realmente la terminación o disminución de los delitos, pues el sistema carcelario
no estaría destinado a suprimir las infracciones, sino más bien a distinguirlas, a
distribuirlas, a utilizarlas; no tanto para docilitar a los delincuentes, como para someterlos.
En ese sentido, Foucault propone que el sistema penal sería una forma de administrar los
ilegalismos, aceptando algunos y reprimiendo otros1.
Jeremy Bentham, filósofo británico fundador del utilitarismo de la University
College London, discípulo de Howard en lo que se refiere a las reformas carcelarias y
autor de la “Teoría de las Penas y las Recompensas” de 1881 (Citado en Quisbert Huanca,
p. 2, <http://bit.ly/2FCzVVf >) en ella afirma que la pena de muerte no hará bajar el delito,
como dice solo una “profilaxis criminal”2 lo disminuirá, este filósofo se encuentra
“ligado” a la cárcel de un modo diferente por la concreción de sus ideas utilitaristas
ligadas al derecho penal, el filósofo inglés buscaba crear una cárcel barata, donde un
número pequeño de personas pudieran VIGILAR a una comunidad grande, y donde se
reformase la conducta delictiva de los reclusos, así como que el trato humano a los presos
no implicase un gasto excesivo y que sirviese de ejemplo a los hombres libres, alejándolos
del delito. Bentham creo el Panóptico, uno de sus más notables proyectos, en cuyo
prólogo declara sus objetivos “Reformar la moral, preservar la salud, vigorizar la industria,
difundir la instrucción, aliviar los gastos públicos y todo mediante una simple idea en
arquitectura” (Franz, 2009). El panóptico consistía en una construcción circular donde se
sitúen las celdas de los presos, con una reja de hierro que exponga estas celdas a la vista,
este edificio constaba de seis pisos y en cada piso había una galería. En el centro del
círculo una torre donde controlen las celdas los inspectores, que constará de tres pisos,
cada piso de inspectores controlará dos pisos de celdas. Esta torre se encuentra rodeada
por una galería de manera que los inspectores puedan ser protegidos. Unos conductos de
lata conducirán la torre de inspección a las diferentes celdas (Bentham, 2011, p. 31),
dándose una protección tanto interna como externa-, externa porque no permite que los
presos escapen con facilidad e interna por esta visión panorámica que tienen los
inspectores, siendo poca la inversión pues bastaban tres inspectores para toda la
infraestructura aunado a ello los presos están expuestos a la mirada de todo el mundo (no
sólo de los inspectores, sino también de padres de los presos y visitantes) lo cual no hace
sino contribuir a la reforma moral de los presos y su reinserción social.

1
Vigilar y Castigar es la obra escrita por el pensador francés postmoderno Michel Foucault y publicada
en 1975. Esta obra, a través de un estudio del derecho penal, y concretamente del régimen
penitenciario del siglo XVIII hasta el siglo XIX, estudia la presencia de las relaciones de poder, las
tecnologías de control y la microfísica del poder presente en nuestra sociedad.
2
Con profilaxis criminal se refiere a la iluminación de las calles, con los vigilantes, los serenos que
controlan las calles de las ciudades, las rondas policiales, etc.
Bentham ponía el acento en el pragmatismo de las penas, consideraba que el Derecho
penal tenía que ser útil y la pena utilitaria. La utilidad de la pena para Bentham era la
ejemplaridad.
El cuanto al término “panóptico”, de origen griego, significa poder verlo todo con un
solo golpe de vista (Bethan, p. 25). Hoy en día, cada vez se pretende más que la sociedad
"en libertad" viva en un panóptico3. Podemos ver como cada vez existen
más cámaras de vídeo vigilancia, como nos localizan por la señal de nuestros
teléfonos móviles, por la implantación de radares fijos, lectores de matrículas, al sacar
dinero de un cajero e incluso a través de nuestra dirección de IP del ordenador, en todo
momento estamos localizados y vigilados; evidenciamos entonces una intervención
telemática en la sociedad y porque no una intervención telemática en las instituciones
penitenciarias la cual puede resultar muchas veces mejor que el control común existente
en la actualidad.
3. El monitoreo telemático: Análisis sociológico y económico

El monitoreo telemático ingresa al sistema jurídico nacional por medio de la dación


de la Ley 29499 publicada 18 de enero del año 2010, que estableció la vigilancia
electrónica personal, dándose siete años después el DL. 1322 publicado el 5 de enero del
2017 que modifica dicha ley, siendo su finalidad la disminución de los niveles de
hacinamiento en los establecimientos penales4 de la misma forma establece que es un
mecanismo de control que tiene por finalidad monitorear el tránsito tanto de procesados5
como de condenados, dentro de un radio de acción y desplazamiento, teniendo como
punto de referencia el domicilio o lugar que señalen estos6, cuyo art. 6 dice textualmente:
“Para el caso de procesados, estos pueden solicitar la imposición de la vigilancia
electrónica personal como alternativa a la prisión preventiva o variación de esta última de
encontrarse interno”.
Cuando hablamos de monitoreo telemático nos referimos al llamado control
electrónico, los cuales son un conjunto de sistemas electrónicos que Instituciones
Penitenciarias utilizan para el control de presencia a distancia de personas que se
encuentran en el ámbito de sus competencias.
La prisión preventiva es una medida cautelar personal que tiene por finalidad
asegurar la presencia del acusado durante el proceso, no es de ninguna manera un anticipo
de pena, ni una sentencia anticipada, esta función garantizadora también la puede suplir
el control telemático, mediante el uso del grillete electrónico porque al estar en uso por el
procesado este a través de la radiofrecuencia y el GPS emitirá información acerca de su
lugar de ubicación y movimientos dentro del radar lo cual de una u otra forma hace que
exista un control extramuros menos dañino al procesado.

3
Considero que vivimos en un panóptico porque existe un control hacia nuestros movimientos por
medio de la tecnología, al igual que en el siglo XVIII, esta forma de control es más económica y
efectiva que la simple vigilancia.
4
Art. 2 del D. Leg. N.° 1322, Decreto Legislativo que regula la vigilancia electrónica personal.
5
La negrita es nuestra.
6
Art. 3 del D. Legislativo N.° 1322.
La prisión preventiva tiene un efecto al que denominaré el efecto dominó7, que
muchas veces tiene consecuencias gravosas que no solo se resume en el tiempo de
internamiento del procesado sino en lo que el procesado deja de vivir mientras este
transcurre. Uno de los principales problemas que encuentra el Derecho en el siglo XXI es
su dificultad para poderse acoplar al vertiginoso avance de la ciencia. Como refiere Martín
Llano, los modernos avances científicos generalmente van por delante del Derecho. (De
Llano, 2006, pp. 143-144), Este asincronismo entre ciencia y Derecho origina un vacío
jurídico que debe ser cubierto lo más rápidamente posible por el Estado.
Para desarrollar porque esta medida es aflictiva me es menester mencionar un libro
cuyo aporte filosófico menciona la aplicación de los tratos arbitrarios durante el tiempo
de internamiento preventivo. “…El tiempo lineal nos lleva a la venganza porque es un
tiempo “propio” porque es lo único que escapa al dominio, al señorío guerrero que no
puede recuperar un fue que es única y exclusivamente suyo, y que no lo es, un fue sobre
el que no puede dominar, sobre el que no pudo ejercer su dominio y ya no puede modificar
su derrota”8 esta cita supone la medida del tiempo o la trayectoria temporal en prisión
provisional, abriendo la pregunta respecto a cuales han sido las condiciones materiales
del encierro y valorar en una nueva “medida de tiempo” que el solo lineal, dónde el
procesado a pesar de ser quien es dueño de su tiempo y de lo que puede hacer con él al
encontrarse privado de su libertad, no tiene dominio del mismo, por tanto no puede
disponerlo como considere, considerándose a la prisión provisional como un exceso de
poder punitivo
En forma individual, el abuso de la prisión preventiva en casos que no son necesarios
significa la pérdida de ingresos y reducción de las oportunidades de empleo del procesado
sumado a ello la estigmatización (Oropeza Barboza, 2013, p. 152) que esta ocasiona, pese
a ser una medida cautelar personal y provisional su parecido con la medida carcelaria es
innegable; en cuanto a las familias representa una adversidad económica y menores
posibilidades de acceder a la educación; sin contar con que las cárceles en las ciudades del
país no cuentan con espacios para los presos provisionales lo cual implica un peligro para
el desarrollo del procesado y para el estado implica mayores costos, menores ingresos y
limitación de recursos para los programas sociales, y bueno el hacinamiento de las
cárceles que cuenta con una gran número de presos sin condena. Por ello se deben tomar
medidas cautelares que puedan resultar igual de eficaces y menos aflictivas como el uso
de la tecnología procesal o tecnología en el proceso.
En su Informe sobre el Uso de la Prisión Preventiva en las Américas, la CIDH estableció
que el uso no excepcional de la prisión preventiva es uno de los problemas más graves
y extendidos que enfrentan los Estados miembros de la OEA en cuanto al respeto y
garantía de los derechos de las personas privadas de libertad. Respecto al uso de esta
medida, la CIDH9 recuerda que debe tener carácter estrictamente excepcional, y que su

7
El efecto dominó o reacción en cadena es el efecto acumulativo producido cuando un acontecimiento
origina una cadena de otros acontecimientos similares.
8
Zaffaroni (2012, p. 26).
9
Por su parte, la CIDH observa que a pesar que desde 2012 se ha presentado una reducción del 16 % en el
porcentaje de la prisión preventiva –del 58.8% en julio de 2012 a 43.2% en diciembre de 2016– en
aplicación se debe adecuar a los principios de legalidad, presunción de inocencia,
razonabilidad, necesidad y proporcionalidad (Washington, 2017).
En particular, una de las principales medidas alternativas implementada por el Estado
peruano para reducir el uso de la prisión preventiva consiste en aplicación de los
mecanismos electrónicos o también llamados de control telemático de seguimiento en
materia penal10.
Sin embargo el Decreto Legislativo 1322, ha mantenido algunas disposiciones de la
Ley N° 29499 y su reglamento que era necesario corregir, porque imponían requisitos y
supuestos de prioridad demasiado estrictos para acceder a la vigilancia electrónica, a pesar
de que la lógica de las medidas alternativas a la privación de la libertad es que puedan ser
aplicadas a la mayor cantidad de personas posible, siendo lo más lo establecido en el
artículo 14.2 que establece: “El costo del dispositivo electrónico y el servicio de
vigilancia electrónica es sufragado íntegramente por el procesado o condenado”, Por si
fuera poco, en el artículo 14.5 se señala que “El incumplimiento de la obligación de pago
acarrea la revocatoria de la medida y el internamiento definitivo del condenado
procesado, de conformidad con lo establecido en el artículo 9 de la presente norma” con
excepción de que ante la imposibilidad económica de la persona beneficiaria el juez puede
eximir del pago atendiendo a los informes socioeconómicos del IMPE. Al respecto,
organizaciones de la sociedad civil informan que el cobro de estos dispositivos
electrónicos constituye una restricción estricta para poder acceder a su uso, y que resulta
también discriminatorio en perjuicio de personas que no cuentan con una situación
económica favorable pudiéndose considerar que la aplicación de esta medida puede
resultar discriminatoria cuando no se encuentra al alcance de personas que por su
situación de pobreza o por los bajos recursos que perciben, no pueden acceder a ella. Sin
embargo el costo de un grillete11 electrónico y su mantenimiento resulta ser menor que el
del internamiento, la CIDH fue informada por el Consejo Nacional Penitenciario, que el
costo mensual del uso de vigilancia electrónica equivaldría a 650 soles (196 dólares),
mientras que el internamiento carcelario constituiría un total de 1200 soles (365 dólares).
Siendo la obligación de los Estados de garantizar la asignación de los recursos financieros
necesarios para que las medidas alternativas sean operativas, debiendo el estado peruano
adoptar las medidas necesarias a fin de garantizar la utilización de esta medida alternativa
al mayor número posible de personas.
Otro punto a tener en cuenta es si estaremos listos para implantar un control extra
muros y si existe el verdadero interés por parte de los gobernantes en su aplicación,

realidad hay un incremento de casi 1.000 personas que se encuentran en prisión preventiva, lo que
demuestra el aumento de la población carcelaria en Perú. En particular, la Comisión manifiesta su
preocupación por el hecho de que en los últimos 4 años, se ha presentado un incremento de la población total
penitenciaria de aproximadamente un 40%; en este sentido, en 2012, un total de 58.681 personas se
encontraban privadas de libertad, y actualmente, 82.023 personas están detenidas.
10
En este sentido, la CIDH observa que a pesar de que la figura de vigilancia electrónica personal fue
introducida mediante la Ley No. 29499 en el año 2010.
11
El uso de este grillete tuvo como tercera fase el resultado de la labor del Juez Norteamericano Jack Love y el
ingeniero Michael Goss, quienes diseñaron conjuntamente un brazalete conectado a un radar que indicaba
la posición del usuario.
¿Resulta ser esta una medida realmente efectiva? En el ámbito nacional se puede verificar
las deficiencias en el control intramuros de los centros penitenciarios (v. gr.: una persona
recluida en el penal de Piedras Gordas escapó tras intercambiar la identidad con su
hermano gemelo12. Entonces, surge la interrogante de qué podría suceder en el control
extramuros (aplicación de la Vigilancia Electrónica Personal): definitivamente, la duda
de su posible ineficiencia no se puede dejar de lado.
Desde mi punto de vista, es que los medios electrónicos no son un medio para no
afectar derechos fundamentales directa o indirectamente, incluso no garantizan conseguir
un fin rehabilitador del derecho penitenciario por ello no se puede dejar de lado otras
técnicas también útiles que inciden a reducir el porcentaje de reincidencia; pero sin lugar
a duda me resulta menos aflictivo su uso en los casos dónde se puedan salvaguardar
derechos. Sin embargo detrás de todo descubrimiento del ser humano comporta una
actitud de renuencia hacia la nueva realidad, Platón escribió: “Podemos perdonar a un
niño si teme a la oscuridad. La verdadera tragedia es cuando un niño teme ver la Luz.
Lo que se cuestiona también respecto a los dispositivos telemáticos es que estos
pueden afectar fundamentalmente al derecho a la intimidad, derecho con el que
potencialmente pueden entrar en conflicto, no debemos olvidar que la monitorización
reformula el espacio domicilio el cual se define como un espacio privado y máxima
expresión de la intimidad13 y que luego de la aplicación de esta medida pasa a convertirse
en un espacio destinado a cumplir propósitos públicos sin embargo la utilización del
grillete se centra a lo regido por el D. Leg.1322 cuyo su art.3 establece la aprobación por
parte del procesado de esta medida cautelar; así con el consentimiento interno, se intenta
apreciar la protección a varios derechos fundamentales entre ellos el de la intimidad, como
también el de la inviolabilidad del domicilio. Por otro lado el hecho de que el ámbito de
monitorización quede constreñido, puede implicar que los familiares que conviven con el
sujeto se vean afectados por la medida y la consideren una intromisión en la vida familia.
Del mismo modo afectaría su dignidad u honor en el sentido externo de reputación y fama
social, del mismo modo cuestionaría al sujeto a no transitar en determinados lugares
siendo en ese sentido necesario determinar hasta que punto esta afectación del derecho a
la intimidad resulta proporcional, o en todo caso, el límite infranqueable debe registrar
solo desplazamientos de la persona y en ningún caso imágenes o sensaciones
Sumado a ello existe también el riesgo privatización, nadie debe hacer negocio con
la privación de libertad humana. El interés por incrementar beneficios es inversamente
proporcional al fin rehabilitador pues lo que interesa desde esta perspectiva es la
ampliación del sistema penitenciario en número. No olvidemos que en países
anglosajones la intervención del sector privado en la vigilancia electrónica excede del
mero suministro de los equipos. Desde esta perspectiva, cuando la pena de prisión se
somete al criterio de rentabilidad económica se genera el riesgo de dejación por parte del
Estado de su potestad exclusiva de penar que es intrínsecamente. Sin embargo no deja de

12
Para más información, ver: <http://bit.ly/2FMcRQb>
13
Por intimidad podemos entender al conjunto de hechos o circunstancias de carácter privado, conocido
por un número reducido de personas, respeto al que su titular posee un interés legítimo en evitar su
divulgación. Herrero Tejedor (1998)
ser una medida cautelar útil y menos aflictiva no se supone que esta deba reemplazar de
forma absoluta a la prisión preventiva sino que se debe usar haciendo los análisis
correspondientes por parte del juez en los casos que consideré necesarios evitándose de
esa forma el uso excesivo de la prisión preventiva como hasta el día de hoy se viene dando
en diversas regiones del país.
Nistal Burón (2002, p. 44) apunta las notables ventajas del sistema; bajo coste, evita
la sobrecarga de los centros penitenciarios, que no entren en prisión individuos poco
peligrosos, que el sujeto no pierda su trabajo y pueda atender las necesidades económicas
de su víctima, que eluda los efectos disocializadores y que a su vez esté controlada por la
sociedad.
4. Conclusiones

El uso del control telemático mediante las pulseras o grilletes electrónicos se debe
dar fundamentalmente cuando esta suponga una auténtica alternativa a la prisión
preventiva, es decir se aplique cuando las razones que justifican la adopción de la
prisión provisional puedan satisfacerse mediante la imposición de medios telemáticos
menos aflictivos que el ingreso a prisión.
Si la razón de la adopción de la prisión preventiva es el riesgo de fuga, sería idóneo
sustituir la prisión provisional por el control telemático pues, de esta forma, se
permitiría que personas actualmente presas provisionalmente gozaran de libertad
durante la sustanciación de la investigación y del juicio oral, lo que sería más
respetuoso con su derecho a la presunción de inocencia.
Más allá del reglamento del control telemático aprobado el 7 de marzo del 2017
mediante Decreto Supremo N° 004-2017-JUS, considero que su regulación debería ser
objeto de ley orgánica dónde se pueda desarrollar en su totalidad de forma taxativa su
modo de aplicación como también destinarse un presupuesto para su implementación en
los departamentos del Perú, como la necesaria existencia de una unidad telemática que
deba remitir informes periódicos a la junta de tratamiento si se conocen incidencias de
carácter doloso en su funcionamiento.
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