Vous êtes sur la page 1sur 32

·-Análisis y Modificación de la C

-Lic. José Dahab-

CARRILLO - RODR
SEBASTIAN.

- Técnicas de relajación

H. 7
Conducta-

RIGUEZ -

n y respiración -

Y2
CAPITuLO

Técnicas relajac

1.1. INTRODUCCIÓN

Las técnicas de relajación son proce


enseñar a la a controlar su pro
modificación de las condicione
externos. Es una de las más ut
bien como parte integrante otras téc
mática y la inoculación de o bie
Por ello la relajación a veces el n
El organismo humano reacciona con
vación de la rama simpática del sistem
que constituyen un peligro para su integ
sorprendido en el monte por un incendi
de un perro experimentaría un aume
taquicardia que percibiría como palpita
de sangre que saldría de su corazón, ele
su pulso; se produciría también una a..'1
cipales, una elevación de su tono muscu
etcétera. Todos estos cambios vegetativ
ción adaptativa porque activan los recu
amenaza, de modo que las personas e
para la defensaíataque.
Supon=os que la sobrerrespuesta
nuestros antepasados, que en su mayor
PRIMERO

ción y respiración

edimientos cuyo obíetivo es


opio nivel de activación a través la
es fisiológicas sín ayuda de recursos
tilizadas en modificación de conducta
cnicas, como la desensibilización siste-
en como un procedimiento específico.
nombre de «aspirina conductual».
n un increme...'lto importante de la acti-
ma nervioso autónomo ante estímulos
gridad. Así, si un excursionista se viera
io forestal o un paseante por el ataque
nto de las contracciones cardíacas o
aciones, que unido al mayor volumen
evaría su presión sanguínea y la tasa de
'1uencia de sangre a sus músculos prin"
ular, una aceleración de su respiración,
vos desempeñan una importante fun-
ursos del organismo en situaciones de
están más preparadas para la huida o

psicológica ante el peligro procede de


r parte habitaron en medios físicamen-
28 F.'7Cavier Méndez Carrillo, J. Olivares Rodríguez y M.' J. Quiles Sebastián

te hostiles. En esos momentos, una respuesta de alarma debía ser esencial


para la supervivencia. Sólo en años recientes desde el punto de vista evolu-
tivo hemos vivido en un ambiente más seguro físicamente pero que plantea
continuas amenazas psicológicas. Frente a estas nuevas demandas, las reac-
ciones psicofisiológícas ya no son útiles para enfrentarnos a estos estresores
y por tanto ya no resultan adaptativas. Ante una situación que plantea
demandas psicológicas a la persona, resulta inadecuado huir o atacar, dado
que no hay posibilidad de dafio físico, y lo que se necesita es reaccionar con
precaución, reflexivamente. Este es un excelente ejemplo de cómo una res-
puesta o un patrón de respuestas inicialmente tan adaptativo como para que
dependa de él la supervivencia de la especie, puede dejar de ser útil e inclu-
so convertirse en una respuesta desadaptativa y peligrosa para la integridad
física y psicológica del individuo cuando cambian las condiciones que la han
provocado. .
Veamos más detenidamente en qué consisTe esta respuesta de alarma. Se
trata de una respuesta automática del organismo ante cualquier cambio
ambiental, exTerno o interno, mediante el cual se prepara para hacer frente a
las posibles demandas que le plantee la nueva situación. Su finalidad es poner
a disposición del organismo unos recursos excepcionales, principalmente un
aumento en el nivel de activación fisiológica y cognitiva, para facilitar la res-
puesta del organismo ante los nuevos estímulos y sus posibles consecuencias.
De esta forma el organismo puede percibir mejor la nueva situación, ínter·
pretar más rápidamente lo que le demanda, decidir cuál debe ser la cor¡duc-
ta o conductas que hay que llevar a cabo y realizar éstas de la forma más rápi-
da e intensa posible. Cuando las amenazas de la situación se han solucionado
cesa la respuesta de estrés y el organismo vuelve a su estado de equilibrio
(Labrador, 1992). En la Tabla 1.1. aparecen los principales cambios de la res-
puesta de activación y los beneficios que aportan al individuo. Estos cambios
psicofisiológicos que se:_ pr9:ducen son naturales y pueden ser vitales en deter-
minadas circunstancias, pero el reiterado desencadenamiento de la respuesta
de estrés sin dar salida a la energía suplementaria así producida puede resul-
tar muy perjudicial para la salud del organismo.
La respuesta de estrés no es perjudicial en sí misma, sino que nos facilita
el disponer de más recursos para hacer frente a las situaciones que se supo-
nen excepcionales. Para saber si el organismo dará o no una respuesta de
estrés hay que considerar un aspecto muy importante: la persona tiene que
percibir el ambiente como amenazante y evaluar negativamente sus habilida-
des o conductas para hacerle frente. El que una persona dé una respuesta de
estrés depende de las demandas objetivas del medio (la situación estresante)
y de la percepción que tiene de la misma, así como de los recursos para hacer-
les frente.
Esta activación del organismo originada por un estimulo amenazante pro-
voca respuestas de ansiedad o miedo. Si se trata de una reacción situacional
de duración limitada podemos hablar de ansiedad. Si esta activación o arou-
sal se mantiene durante un largo período de tiempo sin recuperar los niveles
_anteriores a la situación que la originó hablamos de estrés (Martínez, 1995).
Técnicas de relajación y respiración 29

Una reacción adaptativa del organismo prolongada puede producir cambios


neuroendocrinos intensos y persistentes y entonces aparecerán los problemas
por una activación excesiva del organismo. Estos incrementos importantes en
la activación vegetativa pueden resultar desadaptativos principalmente en
dos situaciones:

Tabla 1.1.
Cambios fisiológicos durante la respuesta de estrés y beneficios que aporta al organismo

Cambios fisiológicos Beneficios . · ·,· .·· .·''·


Aumento de la frecuencia cardíaca Se bombea más sangre al cerebro, pulmones, brazos y
y la presión sanguínea. piernas, aportando más combustible al cerebro.
Aumento La respiración se hace más profunda y rápida para
de la respiración. suministrar más oxígeno a los músculos. ,
Tensión muscular. Los músculos se tensan, preparándose para la acción:-1
Secreción de glúcidos y lípidos Aporta combustible para dísponer rápidamente
al torrente sanguíneo. energía. dj
Aumento de la transoiración. Refngera el exceso de calor muscular. 1
Liberación de factores Coagulación más rápida de las heridas, lo que reduce
de coagulación. , la pérdída de sangre. 1
Enlentecimiento de la digestión. Mayor suministro de sangre al cerebro y a los músculos.

a) Activación elevada ante estímulos nada o débilmente amenazantes

Esto es lo que ocurre en los trastornos de ansiedad: El sujeto experimenta un


importante incremento de su activación ante estímulos que no constituyen
ningún peligro real para él, como ocurre en numerosas fobias, por ejemplo a
la oscuridad, a las cucarachas, etc.; o ante ciertos estímulos que conllevan la
posibilidad de experimentar dolor o sufrimiento, como sucede en las fobias a
los dentistas o en la ansiedad ante los exámenes. Estos estímulos provocan
una activación psicofisiológica desproporcionada en el sujeto, es decir,
mucho más intensa que en la de la mayoría de las personas, y no motivada por
la posibilidad real de daño físico.

b) Activación elevada mantenida durante excesivo tiempo.

Las demandas de la sociedad actual son cada vez mayores. El alto nivel
de competitividad exige a los sujetos rendimientos elevados para lograr el
éxito social, económico, etc. Con frecuencia las personas deben enfrentarse a
situaciones cotidianas que requieren un incremento en su activación; si este
aumento es pasajero el organismo se recupera, corno el estudiante después de
un examen, .per:o si ..es .duradero la resistencia del organismo se puede agotar
y aparecer problemas de estrés (véase Figura 1.1.).
30 F. Xavier Méndez Carrillo, J. Olivares Rodríguez y M.' J. Quiles Sebastián

Figura 1.1. Papel de la activación de la tama simpática del S.N.A. (*)

0-R = Organismo-respuesta.
S,N.A = Sistema nervioso autónomo.
(*)Tomado de Olivares (1996)

de los problemas de estrés y, en general, U?a


sostenida tienen repercusiones negat1vas para la salud ael
sujeto. la continuada de los músculos frontales en a
estímulos oue elicitan respuestas corno o
preocupaci~nes, puede producir Son frecuentes e~ la actualidad alte-
raciones psicofisiológicas como las dificultades para conciliar el
dida de apetito, continuada, hipertensión, malestar est~macal o _
ciones sexuales. Estos tras<.:ornos su vez tener etectos negatJ.vos
sobre las áreas de funcionamiento los estudios, el las rela-
ciones la convivencia marital, etc.
T écrúcas de relajación y respiración

La relajación y la son muy adecuadas y eficaces


para disminuir la excesiva. No es pues, que exista hoy día
ur1a gran demanda social de los entrenamientos en relajación y respiración.

1.2. APROXIlo.1ACIÓN HISTÓRICA

Los antecedentes históricos de estas técnicas son remotos y se pueden


encontrar en la técnicas de meditación de las filosofías orientales. Podríamos
decir que el entrenamiento en relajación es casi tan antiguo corno la propia
civilización ya a lo largo de los sig}os han ido surgiendo distintos proce-
díroie.'"ltos en contextos religiosos cientí..fícos que se
considerar precursores de la Pero los antecedentes más de
estas técrücas tal y como se conocen acrualmente se encontrarían en la hip-
nosis autoritaria, el y la meditación (Sroith, 1992). El nacimiemo formal
de las principales de relajación, entrenamiento autógeno y la rela·
jación progresiva, se remontan a de siglo: en 1929 aparece la obra
Progressive Relaxation de Jacobson en que expone los fundamentos de la
técnica de en 1932, Schultz publica su
obra Das fundamentos del entrena-
miento autógeno.
La evolución de las técnicas de relajación a lo
solidación dentro de la psicología aplicada, ha sido en gran medida al
impulso recibido desde la terapia de conducta y más recientemente desde la
psicología de la salud al revelarse como métodos muy válidos para el control
de la activación y el resultando de gran utilidad en el ámbito de los
trastornos psicológicos y la conducta en

1.3. BASES TEÓRICAs Y EXPERIMENTALES

A diferencia de otras técnicas de modificación de conducta, las bases teó-


ricas de los procedimientos de relajación y de respiración no proceden de la
psicología del aprendizaje, sino de la psicofisiología.
El objetivo de muchas de las ha sido comprobar los cam-
bios psicofisiológicos operados por la y la respiración en diferentes
muestras de sin o con problemas psicológicos. El modelo de respues-
ta fisiológica la relajación, difiere del sueño y de la hipnosis y
como opuesto al de defensa-alerta descrito por Cannon cuando el
estado fisiológico correspondiente a la reacción de huir-combatir (Garcia y de
1992).
Para pode: entende: el efecto de la relajación sobre el organismo, Vat'Ylos
a detenernos en los cambios psicofisiológicos que se en el
una vez que ha percibido una determinada situación como amenazante. Es
importante tener en cuenta la activación. psicofisiológica no es igual en
todas las situaciones que estrés, sino que está en función, entre
32 E Xavier Méndez Carrillo, J. Olivares Rodríguez y M: J. Quíles Sebastián

otras variables, de la forma en que la persona procesa y evalúa estas situacio·


nes. La respuesta será más importante y persiste~ te cu.anto mayor sea la ame·
naza percibida por el sujeto. Siguiendo a Everly \1989¡, distmgrnmos tres e¡~s
de activación psicofisíológica: el ej~ neural, el e¡e neu~~en~ocnno Y el eJ:
endocrino. Vamos a ver con más oetemrrnento la func10n áe cada uno d~
estos tres ejes.

• I: Neural

amenazante dura.'1te más se activa el

• Eje II: Neuroendocrino


Este eje_.es más ,lento en su activación y necesita situacio~,es ~menzantes
más prolongadás para hácerlo. Su imphca 1~ act1vac10n c:e las
dulas suprarrenales que a su vez provocan la secrec10n de adrenalin_a Y nora-
drenalina Los efectos de esta acción son, entre otros, el aumento de la pre-
." rten.'al y ct"el aporte al el incremento de la tasa
s1on a . .' 1 ·d d ¡ · !
cardiaca v de la cantidad de expulsada en cada at1 o _e cora.z.on,, a
elevación' de la estimulación de músculos esqueletales, la dismmuc10n ctel
sanguí.r¡eo en la piel y en los riñones, etc.
el eje más relacionado con la puesta en_ marcha de conductas moraras
de afrontamiento ante las demandas del medio. Por tanto, el este
depende en gran medida d~ cómo evalúe la persona
y sus capacidades para hacerle fre?te. S1 el S~JetO , que .
hacer algo para enfrentarse a ella, se pondrá en marcha este e¡e, pero ple?·
sa que no podrá hacer nada a excepción de soportar pa~1vamente ~1 estres,
entonces se activará el III Así, las personas que reacc10nan ante 1a mayo·
Técnicas de relajación respiración

ría de las situaciones como sí fueran ame..'l.azas continuas, manteniendo una


reacción de constante ante el medio, esrén bajo los
efectos de este
Una excesiva o muy frecuente del eje neuroendocrino puede
dar lugar la aparición de trastornos derivados de posibles fallos en los órga-
nos afectados, en problemas cardio~asculares que son los que fun.
damentalmente a la acción de este eje.

• III: Endocrino

En la activación de este tercer podernos distinguir cuatro

Adrenal-hipo/lsario: provoca la liberación de cortisol y corticosterona.


Los efectos de estas hormonas son, entre otros, el aumento de la irritación
gástrica, el incremento en la producción de urea, la supresión de los mec~­
nismos inmunológicos, la exacerbación del Herpes simplex, supresión del
el desarrollo de senrimientos asociados a desesperanza, oeon~sH:m.
u;c"c:;.c:u:,Juu y pérdida de controL
Secreción de la hormona del crecimiento: su en la respuesta de estrés
no está claro.
Incremento en la secreción de las hormonas tiroideas: la riroxina provoca
®~~~ -
::,ecrecw·n de un aume..r¡to en la retención de líquidos.
que este se active amenaza percibida por el sujeto tiene que ser
prolongada e intensa. Por esto decimos que la respuesta de este eje es más
lenta pero sus efectos son mucho más persistentes ya que provocan una res-
cronificada ante el estrés. Un aspecto importante de esta respuesta son
trastornos predominantemente psicológicos que pueden desembocar en
depresión, ansiedad, etc. Este efecto se produce porque uno de los órga.'1os
más activados por la acción de este eje es precisamente el cerebro.
La acción- de este eje parece ser selectiva y se va a disparar únicamente
cuando el sujeto no dispone estrategias conductuales para afrontar el estrés y
responde pasivamente ante él, como si no tuviera orra alternativa. Aquí la
evaluación cognitiva de las demandas de la situación y de las habilidades de
afrontamiento del sujeto son muy itnportantes que en función de ellas el
sujeto emitirá una u otra respuesta fisiológica. la Figura 1.2. aparece una
re¡ne~seJJta.cicm esquemática de este modelo de activación.
Por lo visto hasta aquí, parece que una reacción básica para la supervi-
vencia del ser hurnano puede provocar importantes problemas a las personas
que no disponen de las habilidades necesarias para controlar este exceso de
activación fisiológica. Ante esta situación, ¿cómo actúa la respuesta de relaja-
áón/ Las técnicas de relajación tienden a aumentar la actividad parasimpáti·
a disminuir la activ-idad del sistema simpático, aunque en esta respuesta
diferencias índividuales. Los efectos más importa."ltes que
34 E Xavier Méndez Carrillo, J Olivares Rodríguez y M.' J. Quiles Sebastián
Figura 1.2.
Activación fisiológica del organismo en la respuesta de estrés

No se percibe
amenaza

HIPOTÁLlili10

Eje II: NEURO


ENDOCRINO E~6~o 1

¡\
S. N. SIMPÁTICO
~-T-ir-'o-=-;-a-,111 Vasopresina 1

1 ~D~LA 1

7~1
1

~
M N e e
ú o o o
S R R R
e A T T
u D I I
L R s e
o E o o
S N L S
A T
L E
I R
N o
A N
A

o Persistencia temporal del estímuloO


R Respuesta
SN: Sistema Nervioso
Técnicas de relajación y respiración 35

produce son la dismirmcíón del tono.muscular y el enlentecimiento de la res-


piración. Las modificaciones fisiológicas que produce la relajación dejan cons-
tancia de una panicipación absoluta de mecanismos corporales ante el uso de
este tipo de ejercicios. García y de Rivera (1992) realizan una revisión de la evi-
dencia experimental de estos cambios fisiológicos. Entre ellos destacan:

Disminución de la actividad simpática general.


Disminución del rano muscular.
Respiración más lenta, profunda y rítmica.
Enlentecimiento y mayor regularidad del ritmo cardiaco.
Aumento de la resistencia epitelial galvánica. ;:;:
Disminución del número de respuestas espontáneas no específicas.
El EEG muestra aumento de la coherencia imerhemisférica, con
mayor di...fusión y persistencia del ritmo alfa.
Disminución del consumo de oxígeno y de la eliminación de C0 2 .

La relajación se puede considerar como un estado de hipoactivación que


puede ser facilitado por diversos procedimientos o técnicas (Labrador, de la
Puente y López, 1995). Se supone que las técnicas de relajación producen sus
efectos como resultado de una disminución del tono hiootalámico lo aue con-
llevaría una disminución de la activación simpática. ~ "
Las modificaciones en las respuestas psicofisiológicas van acoll;lpañadas de
cambios en las respuestas motoras (estado de reposo) y en las respuestas cog-
nitivas (percepción de tranquilidad l. Terapéuticamente es dificil actuar tenien-
do en cuenta una única dimensión ya que si entendemos la respuesta del suje-
to en función de tres niveles, cognitivo, motor, y psicofisiológico, tendremos
que tener en cuenta estos tres sistemas también al planificar una intervención.
Las posibilidades de alterar estados desadaptativos de activación son vanadas,
por ello se han desarrollado procedimientos de relajación diferentes en fun-
ción de la vía por la que se ha tratado de conseguir este efecto dependiendo
de si se ha considerado los factores cognitivos o los psicofisiológicos como los
principales implicados en la acrivación emocional. Si se priman los factores
cognitivos, la intervención irá dirigida fundamentalmente a controlar éstos. Si
el principal componente es la activación psicofisiológica, se basará la inter-
vención en el aprendizaje de técnicas dirigidas a controlar estos componentes
psicofisiológicos. Pero dado que existe una constante interacción entre los dis-
tintos niveles, todos ellos se verán afectados sea cual sea el componente al que
se dirige la intervención. En la Tabla 1.2. se resumen las diferentes técnicas de
intervención que se pueden aplicar en los trastornos por activación excesiva
según el principal sistema de respuesta implicado en el problema.
Una pane importante del proceso de consolidación de las técnicas de
relajación se ha debido a la existencia de unos marcos conceptuales deriva-
dos de la investigación experimental sobre los procesos emocionales y moti-
vacionales, desde los que nos ha sido posible entender la naturaleza y los
mecanismos de acción de dichas técnicas. Vera y Vila (1991) señalan tres mar-
cos conceptuales para abordar el estudio psicofisiológico de la relajación:
36 F. Xavier Méndez Carrillo,]. Olivares Rodríguez y M.' ]. Quiles Sebastián

Tabla 1.2.
Clasificación de las principales técnicas de intervención para reducir la activación excesiva
en función del principal sistema de respuesta implicado

Sístemas.derespuesta Técnicas de intervención


1
Resolución de problemas
Autoinstrucciones
Detención del pensamiento
COGNITIVO
Terapia Racional Emotiva
Inoculación del estrés
Reestructuración cognitiva

Relajación
Bio/eedback
AUTÓNOMO
Control mental
Desensibilización sistemática

Control de contingencias
Autocontrol
MOTOR
Modelado
1'11 Habilidades sociales
1

a) Relajación y emoción

La emoción pu~de ser considerada como un estado psicofisiológico con


características fisiológicas subjetivas y conductuales similares a las de los esta-
dos emocionales, pero de signo contrario. La teoría de la activación-cognición
explica la emoción como el resultado de la interacción entre la activación
fisiológica y el proceso cognitivo de atribución de ese estado en base a cier-
tas claves ambientales.
Sin embargo actualmente existe mayor evidencia experimental a favor de
la teoría de la especi/iczdad de la activación que considera las emociones como
el producto del feedback aferente de patrones corporales específicos. Por
tanto, la activación contribuiría tanto a la intensidad como a la cualidad emo-
cional. La relajación podría ser entendida no como un estado general carac-
terizado por un nivel de activación fisiológico mínimo, sino como un estado
específico caracterizado por un patrón de activación psicofisiológica distinto
u opuesto al de las emociones intensas (véase la Figura 1.3 .).

b) Relajación y estrés

El estrés se puede definir como el patrón de respuestas emitidas por el


sujeto en situaciones que la persona considera que le plantean demandas
excesivas y los recursos de los que dispone son evaluados como insuficientes
Técnicas de relajación y respiración 37

Figura 1.3.
Marcos teóricos para abordar el estudio psicofisiológico de la relajación (*)

1 TEORÍA DE LA ACTIVACIÓN INESPECÍFICA


~----------------------------~

Rm = Respuestas motoras Rf = Respuestas psicofisiológicas


Re = Respuestas cognitivas r> = lotersección

(*)Tomado de Olivares (1996)

para enfrentar con éxito esas situaciones. Esta forma de entender el estrés
destaca, junto con la respuesta fisiológica del organismo, el componente cog-
nitivo de la respuesta de adaptación, que vendría dado por la valoración que
hace la persona tanto de la situación como de sus capacidades para hacerle
frente.
38 F. Xavier Méndez Carrillo, J. Olivares Rodríguez y M.' J. Quiles Sebastián

Desde este marco conceptual, la relajación se considera una respuesta


biológicamente antagónica a la respuesta de estrés, que puede ser aprendida
y convertirse en un importante recurso personal para contrarrestar los efec-
tos negativos del estrés.

e) Relajación y aprendizaje

Las diferentes técnicas de relajación utilizan procedimientos distintos


para facilitar el aprendizaje de este patrón específico de activación que se
produce en la respuesta de relajación. Según Vera y Vila (1991) los mecanis-
mos de aprendizaje que subyacen a cada una de estas técnicas son los
siguientes:

Entrenamiento autógeno. El mecanismo estaría relacionado con la re-


presentación mental de las consecuencias motoras de la respuesta de sensa-
ción de peso y calor, que activarían las eferencias somáticas y viscerales
correspondientes.
- Relajación progresiva. El mecanismo de aprendizaje sería la discrimi-
nación perceptiva de los niveles de tensión y relajación de cada grupo mus-
cular a través de los ejercicios de tensión/ distensión.
- Respiración. Las técnicas d'e respiración operan mediante las interac-
ciones cardiorrespiratorias del control vagal, puesto que tasas inspiratorias
bajas, amplitudes amplias en cada inspiración y respiraciones predominante-
mente abdominales aumentan el control parasimpático del funcionamiento
cardiovascular.
- Bio/eedback La respuesta de relajación puede ser explicada mediante
procesos de condicionamiento instrumental u operante como el reforzamien-
to positivo, las instrucciones y el feedback.

Esta respuesta puede ser condicionada a estímulos neutros del ambiente


como ciertas palabras, músicas, etc., que adquirirían el poder de evocar las
respuestas de relajación ya aprendidas.

1.4. LA RELAJACIÓN PROGRESIVA

1.4.1. Consideraciones básicas

Esta técnica, desarrollada originalmente por Jacobson en 1929, es una de


las más utilizadas en terapia de conducta. Está dirigida a conseguir niveles
profundos de relajación muscular. Para ello, se enseña al sujeto a identificar
el nivel de tensión muscular que experimenta en las distintas partes de su
cuerpo a través de ejercicios de tensión y relajación. Posteriormente la perso-
na podrá poner en marcha estas habilidades, una vez que haya identificado la
tensión en alguna zona de su cuerpo.
Técnicas de relajación y respiración 39

Tabla U.
Principales técnicas de relajación y mecanismos de aprendizaje supuestamente implicados (*)

.
Mécanl'smos de ; •.· ·,. ;,. :,;
'":t ~'.•

Entrenamiento Representaciones mentales


Autógeno de las sensaciones.
Técnicas Discriminación perceptiva
Relajación Progresiva
de tensión! relajación.
relajación
Respiración Interacciones del control vaga!.

Biofeedback Condicionamiento instrumental.


'
('')Tomado de Olivares (1996)

La relajación progresiva se basa en la premisa de que las respuestas del


organismo a la ansiedad provocan pensamientos y co~ductas que a su vez
producen tensión muscular en el sujeto. Esta tensión fisiológica aumenta la
sensación subjetiva de ansiedad que experimenta la persona. La práctica de
la relajación muscular profunda reduce la tensión fisiológica y, por tanto, es
incompatible con la sensación subjetiva de ansiedad (Davis, McKay y Eshel-
man, 1985). ·
Este tipo de relajación está especialmente indicado cuando el sujeto res-
ponde a las demandas ambientales con respuestas que implican altos niveles
de tensión, interfiriendo así con otras conductas como por ejemplo en el
insomnio o en las cefaleas tensionales.
Con el procedimiento desarrollado por Jacobson se requiere un amplio
período de tiempo para aprender a relajarse. Posteriormente diversos autores
han modificado este procedimiento acortando su duración de forma impor-
tante (Wolpe, 1978; Bernstein y Borkovec, 1983, Labrador y cols., 1995).
Aunque en la práctica clínica se pueden utilizar distintos programas de entre-
namiento, adaptándolos a las características de cada paciente, hay una serie
de consideraciones previas que son comunes al empleo de esta técnica y que
es necesario tener en cuenta antes de iniciar un entrenamiento de estas carac-
terísticas:

• El entrenamiento en relajación debe llevarse a cabo en una habitación


silenciosa y en penumbra, con temperatura agradable.
• El paciente utilizará un sillón reclinable y acolchado, para poder colo-
carse completamente apoyado sobre él.
• El sujeto debe llevar ropa cómoda y suelta. Antes de la sesión, es con-
veniente que se quiten las gafas o lentes de contacto, zapatos, relojes o cual-
quier otro objeto para reducir estimulaciones extrañas y permitir la libertad
de movimientos.
40 F. Xavier Méndez Carrillo, J. Olivares Rodríguez y M.' J. Quiles Sebastiil.n

" Es importante evitar las interrupciones una vez iniciados los ejercicios
de relajación: timbre de entrada de otras personas, visita previa al
aseo, comentarios del cliente, etc.

Para la de la relajación se pueden

a) La postura idónea para iniciar el entrenamiento en relajación es la


sentado cómodamente en un sillón permita apoyar la
con toda la espalda descansando sobre el Los se deberán repo-
sar en el suelo sin hacer tipo de Los pueden estar
apoyados sobre los muslos con las palmas de la mano hacia abajo o bien sobre
el reposabrazos.
b) La Postura de tumbado debe llevarse a cabo sobre una >u¡;<::tw~Lc
que permít~ apoyar completamente todo el cuerpo y con la
mente elevada para que el cuello no permanezca tenso.
e) La postura del cochero, sentado una silla y con el cuerpo un poco
inclinado hacía delante, con la cabeza sobre el pecho y los brazos apoyados
sobre las

La primera sesión del entrenamiento es muy importante ya que en ella el


debe proporcionar al una apropiada y la justi-
de los procedimientos que se van a seguir. Al final de esta sesión el
cliente debe completamente tanto el procedimiento como la
necesidad de que regularmente. Esta presentación se ha de adaptar
a las características del (nivel intelectual, edad, etc.). En esta sesión se
puede adrninísrrar al sujeto el Inventario de Indicadores Psicofisiológicos de
Cautela o un inventario de respuestas de ansiedad como el se pre-
senta en el 1.12.2. Con este tipo de autoinformes se evaluar
cómo reacciona el sujeto en las situaciones y qué son los
que presentan mayor reactividad ante el estrés para poder centrarnos espe-
cialmente en ellos durante nuestra intervención.
El conterido básico de la presentación de la """'~!"'-"''"
sentacíón explicación de la técnica. Posteriormente el
hiendo uno de los de tensión distensión, a vez que los va
realizando para asegurarse de que el comprende. .
A continuación se incluye un ejemplo de una presentación de la primera
sesión de e."'ltrenamiento en progresiva (extraído de Bernsteín y
Borkovec, 198.3, .34-35).
El ewcre~:uu:1ue.mo en relajación progresiva básica.cnente en
tensar secuencialmente, varios grupos músculos a lo largo
el cuerpo en las sensaciones asociadas con la tensión
y la relájación. Es a reconocer la cada parte del
cuerpo y a relajarnos. músculos usted tensa delibi~radaJne:nte
los Si aprende a
en cualquier
Técnicas de relajación y respiración 41

La igual que cualquier ai:ra


como montar en nadar, etc. un mejor aprendizaje depende·
rá de la práctica que y de la Sin su cooperación activa y
su práctica regular, estOs procedimientos serán de poca utilidad.
El del en relajación progresiva es ayudarle a
reducir re.tlsión siempre que quiera hacerlo. Para
le pediré que tense un de músculos. p~ra ~esl?ués
Tensar los músculos antes es como dar sanda nacta la
profJnda a través del momento creado la liberación la tensión. Otro motivo
para crear y distender la tensión es que dará una buena op?rtunidad para centrar
su atención y llegar a ser claramente de como se s1enre realmente la ten·
en cada uno de estos grupos durante cotidiana. taro·
le comparar directamente de asociadas con
y con l:a relajación.
Durante esta sesión vamos a tratar con dieciséis grupos de músculos que serán
tensados y relajados. Según se vaya desarrollando habilidad, este número será
reducido significacivamente.
Una vez que haya aprendido a relajarse podrá utilizarlo como un proceditníen·
to de autocontrol ante cualquier que le ansiedlld, antes de
enfrentarse ella, durante la situación o superado si toda-
vía siente malestar.

El proceso que se tiene que seguir durante el entrenamiento en relajación


progresiva es el siguiente:

• La atención del paciente debe centrarse en un grupo de músculos.


• A la señal del teraoeuta, el tensará los músculos, manteniendo
esta tensión alrededor de. cinco segundos.
• Curu.'ldo el terapeuta lo indique el relajará rápidamente sus mús-
culos.
• El tiene que concentrarse ahora en las sensaciones que experí·
menta en la zona relajada.

1.4.2. Procedimiento

En primer lugar vamos a explicar el procedimiento descrito en Méndez


y Romero (1993) y que el primer autor utiliza en su práctica clíPica. El entre-
namiento, muy similar al propuesto por Bernstein y Borkovec (1983 ), cons-
ta de tres fases: enseñanza, práctica del sujeto durante las sesiones y entre
sesiones.
Enseñanza. La presentación del entrenamiento en relajación nr,nmre>~'""
ha de adaptarse a las características del sujeto (nivel intelectual, etc.).
Se le explica que consiste en a tensar y a relajar grupos de múscu·
los esto su colaboración activa su práctica regular.
terapeuta y realiza los de tensión-distensión de los
dieciséis grupos musculares con los que se Í.l1Ícia el entrenamiento (véase la
Tabla 1.4.).
42 F. Xavier Méndez Carrillo, ]. Olivares Rodríguez \' M.' J. Quiles Sebastián
Tabla 1.4.
Ejercicios de tensión para cada uno los

y
ClJEi;LO

Hombros~ pecho y espaida2


TRONCO omópLatos.
En coger el estómago como
10" Estómago preparándose para recibir
un golpe en é.

Muslo dominJL"Jte Apretar ei muslo dominante


contra el sillón.

Pierna ciominante
Doblar dedos pie domíname
hacia arriba,

sujetos la ma.l1o v el a:nebraz.o derec_~os.


2. A partir de este programa se introduc~n
durame tensión, el aire .v respira despacio y durante
músculos de los se deber, tcnsa.r de segundos para evitar la aparición
bres musculares
Técnicas cie reiajación respiración 4.3

.._,~~"''-'"'" de que el terapeuta ha efectuado la explicación y el modelado


del entrenamiento en relajación y ha contestado todas las pregun-
tas del el entrenamiento.
las sesiones. El entrenarrüento en '~''"l',~'v'"
pc<.t~'Cl'-"l''c: en una habitación silenciosa y en
al Í.'1Ício del entrenarniento se avise
cómoda. le ÍrJdica que vaya al aseo si lo desea
los zapatos y otro objeto que le
traer o 111'-'''','""' más cómodo posible, '-'-'·"''""'"-
mente ac>VVdUV ' c:<c.ui.laiJlc: y acolchado, y que cierre sus ojos.

Las instrucciones de los de tensión-distensión son las


Primera Znstrucczón: Tensar e! grupo muscular corn:sr:•ortdl.ente. Por
plo. Cuando yo le de la setial va a tensar los músculos de
brazo detecho. derecho con 1
1 ra

en
Estas indicaciones han de ser
debe mantenerse tensión más de

Cuarta instrucción:
dón. Por "I''"''-'"J'
derecho.

sus por sus nudi-


toda su atención en las
rw·,u,~uu. sose-

El volumen y la velocidad de la voz del terapeuta deben reducirse


durante la sesión. Además, el sujeto debe percibir un de
""·"'-·""'-'" en la voz, es el terapeuta debe formular las órdenes para ten-
sar y atender a las sensaciones de tensión en un tono más fuerte a un ritmo
más que las órdenes para relajar y atender a las señales relajación.
Ayuda a lograr este cambio en la entonación el que el terapeuta tense al
mismo su mano y su antebrazo derecho.
Una vez que el sujeto ha efectuado los tensión-distensión de
todos los grupos musculares se recomienda varios minutos disfrutan-
do de ese estado de tras los cuales el terapeuta finaliza la
relap<Clón mediante una cuenta mueva las cuatro, mueva
los tres, mueva el tronco; uno, abra los ojos; cero.
44 F Xavier Méndez Carrillo, J. Olivares Rodri!l;lez y M.' J. Quiles Sebastián

Al terminar el terapeuta pregunta al sujeto acerca del desarrollo de la


sesión de relajación y resuelve los problemas que éste le plantee.
El número y la duración de las sesiones varía según los sujetos. En
muchos casos son suficientes 4-6 sesiones de 15-30 minutos, pero este pro-
grama se puede adaptar de acuerdo a las características y las necesidades de
cada persona. Así, si el paciente ya conoce algún método de relajación o
aprende rápidamente, se puede aligerar el entrenamiento. El programa que
presentamos en la Tabla 1.5. es conservador, es decir, es el programa com-
pleto. Comprende ocho sesiones con una periodicidad de dos semanales. El
tiempo dedicado al entrenamiento es cada vez menor, puesto que se pasa de
dieciséis a cuatro grupo musculares (extremidades superiores, cabeza y cue-
llo, tronco, extremidades inferiores) v de tensar-distender a solo distender
por evocación, y mediante cuenta d; uno a diez (Uno, dos, note como las
manos y los brazos se rela;an más y más; tres, cuatro, sienta los músculos de la
cabeza y del cuello rela;ándose aún más profundamente; cinco, seis .. .). De esta
forma se dispone en cada sesión de más tiempo libre para llevar a cabo otras
actividades como la construcción de la(s) jerarquía(s).
Tabla 1.5.
Programa de entrenamiento en relajación progresiva (Méndez y Romero, 1993).

Sesión Grupos musculares Procedimiento Duración (*)


1." 16 1 Tensión-distensión 50
2.0
:
1
16 Tensión -distensión 1 45
3.0 4 1 Tensión-distensión 35
4.0 4 1
Tensión-distensión 30
1 5.0 4 Distensión por evocacíón 20
6_o 4 Distensión por evocación 15
7.0 4 Distensión por evocación y cuenta 10
8.0 4 Distensión por evocación y cuenta 5
(*) En mmutos

Práctica del sujeto durante el período entre sesiones. La relajación muscu-


lar, al igual que otras habilidades motoras como nadar, conducir, etc., se per-
fecciona con la práctica. Por ello, las tareas para casa consisten en que el suje-
to practique todos los días, dos veces, una por la mañana y otra por la tarde
o noche, durante 15-20 minutos cada vez. Es conveniente que el paciente
lleve un registro de las prácticas que realiza y de la tensión o relajación que
expenmenta en cada ocasión (véase ejemplo en el anexo 1.12.1). De esta
forma, el propio sujeto podrá evaluar los progresos que va realizando.
Corno ya hemos indicado anteriormente, este procedimiento puede sufrir
vanacwnes, tanto en el número de sesiones como en los grupos musculares
que se van a entrenar. En cada caso, será el terapeuta el que debe decidir el
Técnicas de relajación y respiración 45

tipo de entrenamiento más conveniente en función de las características de


cada siruación. Por ejemplo, Bueno, Buceta y Amigo (1986) sometieron a un
grupo de sujetos con estados de ansiedad a un programa de entrenamiento en
relajación progresiva, consistente en seis sesiones terapéuticas con una peno-
dicidad de una semanal más la práctica entre sesiones. Al término del entre-
namiento, se encontró una disminución significativa de la tensión sistólica y
diastólica así corno en las variables psicológicas relacionadas con la ansiedad.
Los autores concluyen que el éxito terapéutico está muy relacionado con
variables como la percepción temprana de efectos positivos y la alta adhe-
rencia a la práctica en casa. Como hemos visto dependiendo de ·]as caracte-
rísticas específicas de la situación, el número de sesiones puede variar. Por
ejemplo Llavona (1993) emplea un procedimiento de relajación progresiva
abreviado en un programa de psicoprofilaxis conducrual del parto. En este
contexto este tipo de entrenamiento resulta más adecuado que un procedi-
miento más largo corno el presentado en la Tabla 1.5. Pero si se pretende
crear un estado de relajación profunda, por ejemplo en la técnica de la desen-
sibilización sistemática, está más indicado el entrenamiento completo.
En esta misma línea, Davis, McKay y Eshelrnan (1985) presentan un proce-
dimiento abreviado para el aprendizaje de la relajación muscular profunda de un
modo más rápido. Este procedimiento está indicado en aquellos casos en que el
paciente ya conoce alguna técnica de respiración o meditación y/ o tiene facili-
dad para relajarse. Con este método todos los músculos se tensan y se relajan a
la vez. Cada grupo muscular se tensa de cinco a siete segundos y se relaja des-
pués de veinte a treinta segundos. Es imponante concentrarse en las diferencias
entre las sensaciones de tensión y relajación. El procedimiento es el siguiente:
l. Cierre ambos puños, tensando los bíceps y los antebrazos. Relájese.
2. Arrugue la frente. Al mismo tiempo, mueva la cabeza hacia atrás tanto como
pueda y gírela describiendo un círculo completo, primero en el sentido de la
a!l:-'jas del reloj y luego en sentido contrario. Ahora arru!l;-'e los músculos de la
cara: frunza el entrece¡o, cierre los ojos con fuerza, apriete los labios, apnete los
labios, apriete la lengua contra el paladar y encoja los hombros. Relájese.
3. Separe los hombros arqueando la espalda como si fuera a hacer una inspiración
profunda. Manténgase así unos segundos. Relájese. Ahora haga una inspiración
profunda apretándose la región del estómago con la mano. Mantenga unos
se!l;lfidos la respiración. Relájese.
4. Estire las piernas, extendiendo con fuerza los pies y los dedos con las puntas
hacia arriba. Hágalo con fuerza para tensar así las espinillas. Manténgalos cinco
se!l;lfidos. Relájese. Flexione los dedos tensando con ello las pantorrillas, los
muslos y las nalgas. Relájese.

Al iniciar un entrenamiento en relajación progresiva es necesario tener en


cuenta la motivación y las expectativas de los clientes respecto a los efectos
inmediatos de la relajación. La práctica de la relajación supone un elevado coste
para el cliente en tiempo y esfuerzo, mientras que es probable que no obtenga
los beneficios esperados de un modo inmediato. En fases posteriores, con un
menor tiempo de entrenamiento, el sujeto ya tiene un mayor control de la res-
puesta de relajación y los beneficios que obtiene son mucho mayores. Bueno y
Buceta (1988) proponen introducir algunos cambios en el entrenamiento para
mejorar la relación inicial coste-beneficio. Corno ya hemos indicado anterior-
46 F Xavier Méndez Carrillo, J. Olivares Rodríguez y M. Quiles Sebastián

cuando el objetivo principal del encrenamiento en re.ta¡ac1uu


sea un estado de el
(véase Tabla 15.) el más mdllcado.
utilizar ia como una
estresantes, estos autores recomie.11dan un pr.oc,ed:mterlto
que reduce el núrnero de las sesiones de entrenamiento.
Durante el entrenamiento en relaiación aparecer numerosas difi-
cultades en todas las fases del entren;miento. · cada debe ser
considerado como un umco con sus existen
una serie de problemas que son muy comunes en este
En la Tabla L6. se UD oreve resumen de las
Técnicas de relajación y respiración 47

(Continuación Tabla 1.6.)


48 E Xavier Méndez Carrillo, J. Olivares Rodríguez y M.' l Quiles Sebastián

res y las soluciones que se pueden Es importante que ningún


te se con la sensación de que pre:seJma un problema
fracasar la terapia. Se ha que la an¡;¡eclad
sea baja yla confianza
rw,,h¡,,.,,., el terapeuta sea alta para que
tener éxito.

1.4 .3. Variantes de la relajación progresiva

1.4.3.1. Relajación diferencial

E_s una de las variantes más utilizadas de la relajación progresiva. El


tivo de esta técnica es aprender a tensar sólo aquellos músculos
con un~ actividad y mantener relajados aquellos que no son necesarios. El
resultado es que el paciente puede realizar la mayoría de las actividades de su
vida cotidiana con un mínimo de tensión.
La diferencial que el aprenda a relajarse en
situaciones cotidianas, en las que no le es adoptar la posición
de la progresiva, esto es, sentado o tumbado, con los ojos "'"'·'"uu>,
sm las etc.

Por tanto se puede utilizar como:

• de generalización. Una vez que el sujeto ha aprendido a rela-


en las condiciones. óptimas. es en un lugar en pentLrnbra y sílencio-
so, colocado en una pos1ción etc., se inicia el entrenamiento en
cíón diferencial como cornplen1ento la progresiva,
la a situaciones naturales como por ejemplo, tr~tbalartdo
conduciendo, manteniendo una entrevista con un cliente etc.
de enfrentamiento. A cienos clientes que no pres~ntan
esr)ec:ífi,:os corno ansiedad, estrés, se les puede enseñar directamen-
te la diferencial corno un que les ayude a hacer frente a
situaciones difíciles de la vida cotidiana.

. La inicial proporcionada al sujeto destaca que en la vida dia-


na d~be~os de tensar sólo lo necesario aquellos músculos implicados en la
act1v1dao que estemos realizando, mientras que debemos mantener
el resto de grupos musculares.
!\esotros solemos recurrir al de la conducción para aclarar la uti-
lidad de la relajación diferencial. situaciones de la vida diaria en las que
no tener todos los músculos relajados, por
un conductor no podría relajar los y cerrar los ojos. Sin ocuw<U)'.'u,
se a tensar unos y a relajar diferencíalrnente otros.
uno es un conductor novato tensa innecesaria v exag,er2tdam<en1:e
todos los músculos del cuerpo; frunce el entrecejo, aprieta las
arquea la sobre el volante, lleva los brazos rígidos, de modo que cuan-
Técnicas de relajación y respiración 49

doblar con la fuerza de scrs brazos


err1D1:a;ruepara que no se le cale el coche como ·si
delar1te.ro. etc. Estas sei.ales de 1:ensión son
w<:w:ll<::l.Icc observables, por lo que la reconoce rápidamente a ur1 chó-
a pesar de que no haya ninguna maniobra incorrecta.
un conductor habilidoso tensa lo imprescind!ble lo.s múscu-
llll)Jl.ttea<l.u> en la conducción como la zona de los ojos, los brazos
pie(s). resultado es que cuando un conductor novato se baja del se
encuentra siempre cansado, incluso si el recorrido ha sido corto; mientras que
un conductor experto sólo presenta de conducir durante horas
o cientos de kilómetros.
El de relajación diferencial por Bernstein
vec combina tres variables posición (sentado/ de
vídad (no activo/activo), y lugar tranquilo). Estas se
van combinando entre sí, dando a ocho situaciones que serían las que
aparecen en la l. Nosotros soiemos proporcionar
nuestros unas fichas para anoten en cada una de "ellas una situa-
ción de su vida diaria. En esta se muestra un ejemplo con las situacio-
nes que anotó un empresario de la construcción.

Tabla
Ejemplo de simaciones para el aprer1dizaje de la relaiación difer""'1cial

Tranquilo Haciendo bricolaje en casa.


Activo
No tranquilo Inspeccionando una obra con el capataz.

comprende una serie de pasos a seguir que con


relativamente tranquilas van aumentando progresivamente
hasta comportamientos más activos. En actividades iniciales, la es
similar a la de la relajación básica, no distracciones y el paciente se
concentrar más fácilmente en el proceso relaíación. A medida que avanza
en el va aumentando la actividad y los posibles distractores de
Cada l>lL'LHU~lULL
50 F. Xavier Méndez Carrillo, J. Olivares Rodríguez y M.' J. Quiles Sebastián

El primer paso supone ya un avance sobre la relajación progresiva, pues-


to que el sujeto tiene los ojos abiertos y está sentado de forma habitual sin
apoyar todos los músculos, por ejemplo el cuello mantiene erguida la cabeza.
Los siete pasos restantes suponen relajarse en situaciones gradualmente más
difíciles.
Un programa de entrenamiento en relajación diferencial puede llevarse a
cabo entre dos y cuatro semanas. El paso de un tipo de situación al siguiente
se efectúa en función del progreso del cliente. A lo largo del entrenamiento
el terapeuta manda como tareas para casa la práctica diaria de la relajación
diferencial en las situaciones correspondientes.
Una vez que se ha entrenado a!'cliente se le instruye para que a la menor
señal de tensión innecesaria en algún grupo muscular ponga en práctica las
habilidades de relajación diferencial aprendidas. Es conveniente resaltar al
paciente que, aunque al principio parezca que es necesario esforzarse para
poner en práctica este procedimiento, según aumenta la habilidad se necesi-
ta muy poco tiempo y esfuerzo para poder emplear este procedimiento de
relajación en cualquier situación cotidiana.

1.4.3 .2. Rela¡ación condicionada

La relajación condicionada consiste en asociar la relajación a una palabra


que el sujeto se dice a sí mismo. El procedímiento que nosotros empleamos
para condicionar palabras que evoquen relajación es similar al propuesto por
Paul (1966).
Una vez que el sujeto está completamente relajado, se le instruye para que
centre su atención en la respiración y para que se repita mentalmente la pala-
bra que prefiera, como calma, relax, tranquilidad, paz, etc., a cada espiración.
Inicialmente el terapeuta díce en voz alta la palabra-señal coincidiendo con
las cinco o diez primeras exhalaciones del cliente, alargando la sílaba final y
dísminuyendo el volumen de su voz. Luego el sujeto se repite mentalmente
veinte veces más la palabra-señal a cada nueva espiración.
Para comprobar si la relajación ha quedado condicionada a la palabra-
señal se le pide al sujeto que se imagine una esc-ena que le produzca cierto
grado de malestar e incomodidad, que respire profundo y que se diga a sí
mismo la palabra-señal cuando expulse el aire.
Cautela y Graden (1985, pág. 38) presentan las siguiente instrucciones
para la relajación condícionada:
Una vez que está relajado, haga una inspiración profunda, manténgala y después
expulse el aire lentamente. Mientras está expulsando el aire intente imaginar todos
sus músculos relajándose. Respire profundamente. Cuando empiece a exhalar pro-
nunCle para sí mismo la palabra RELAX muy lentamente, de forma que cuando lle-
gue a la X haya recorrido todo su cuerpo relajándolo completamente, desde la cabe-
za hasta los dedos de los pies. Repita este proceso cinco veces. A partir éle ahora,
cada vez que se sienta tenso se repetirá mentalmente la palabra RELAX a la vez que
va sintiendo como una agradable sensación de relajación se va extendiendo por todo
su cuerpo.
Técnicas de relajación y respiración 51

Una variante es la imaginación de escenas relajantes. Se le indica al pacien-


te que trate de evocar una escena o situación que le resulte relajante cada vez
que se repita la palabra-señal. Por ejemplo, se imagina el rumor de las olas, se
ve a sí mismo sentado en su sillón favorito leyendo un buen libro, etc. De esta
forma, la palabra-señal y/o la imagen-clave evocan respuestas de relajación.
Del mismo modo que la relajación diferencial, la relajación condicionada
permite al sujeto relajarse en situaciones de la vida díaria dístintas a las con-
diciones óptimas de la sala de relajación del terapeuta.

1.4.3 .3. La relajación pasiva

Vera y Vila (1991) presentan esta variante de la relajación progresiva en la


que sólo se utilizan ejercicios de relajación de los grupos musculares, sin
necesidad de tensados ames. Esta técnica está indícada para las personas con
problemas orgánicos en los que no es posible la tensión de determinados gru-
pos musculares, con personas que encuentran dificultades en relajarse des-
pués de haber tensado los músculos y para personas que tienen dificultades
para relajarse en casa
En esta técnica las instrucciones se graban en una cinta y el paciente prac-
tica en casa. Se combin.ar1 ejercicios de relajación pasiva, de inducción de sen-
saciones de peso y calor, tomadas del entrenamiento autógeno, y ejercicios de
respiración. Las instrucciones suelen durar unos veinte minutos. El terapeu-
ta utiliza un tipo de voz lento y con breves pausas entre las frases. A conti-
nuación incluimos un resumen de las instrucciones de este tipo de relajación:
Estás confortablemente reclinado con los ofos cerrados, todo tu cuerpo descansa
cómodamente sobre el sillón. Défate llevar unos instantes por esta agradable sensacz'ón.
Dzs/ruta de ella.
Ahora localiza tu atención en tu mano der·echa. Concéntrate en tus músculos, puede
ver con clan'dad todas Fíjate en lo relajados que se están quedando, -mU)!
muy calmados_ concentrándote en estas sensaciones mientras sien-
tes como tu mano derecha va quedando más más rela¡a.da, más y más suelta.
De esta forma se va avan~ando por los - muséuiares en el mismo
orden que se sigue en la rela¡ación progresiva. vez que se termina de relajar
uno, se vuelven a mencionar los anteriores: La relajación se extiende por todo tu
brazo derecho, por tus hombros, por tu cara .. En este momento se pueden introdu-
cir frases autógenas para sugerir las sensaciones de calor y peso: Al estar· r·elaiado
empzezas a notar una pesadez en esos músculos y un calor suave. Deja que ese senti-
miento te invada. Deja que tus músculos se vuelvan más JI más pesados, más y más rela-
jados, más y más cálidos.
Al final de la relajación. una vez que se ha relajado el último grupo muscular, se
introducen unas indicaciones sobre la respiración: De;a que tu respiración lleve un
ritmo monótono, tranquilo, pesado. Concéntrate en el azre que sale de tu cuerpo. Pien-
sa que con cada espt·ración estás elimmando los restos de tensión que pudieran quedar
en tus músculos. Tu respiración se hace lenta, pesada, monótona ... Dé¡ate llevar más
y más profundamente por la relafación.

Con este tipo de ejercicios se consiguen estados de relajación más pro-


fundos durante las primeras sesiones, pero presenta el inconveniente de que
E Xavíer Méndez Carrillo, J. Oliv

el paciente más de la voz del terap


ción. Por este motivo es importante que el p
nes retirar la ayuda de la cinta en cuan
Roca, Salvador, Solé y Sánchez-
nica en un programa cognitivo-conductual
anticipatoria en pacientes oncológicos en t
técnica de relajación incluía aprendizaje y
la relajación progresiva y la
relajación había sido en u
una práctica en su domi
se llevó a cabo con la relajación
ta. El paciente debía practicar estos
cinco o seis días anteriores al tratamiento mé
piración diafragmática en diferentes momen
tramiento.
Como se puede "h''""'"'""r esta técnica d
en una intervención más su eco
cada fácilmente desde los de salud
vares Rodríguez y M.' J. Quiles Sebastián

peuta que con otro tipo de relaja-


paciente interíorice las instruccio-
nto sea posible.
-Turet (1995) esta téc-
para el tratamiento de la disforia
tratamiento en quimioterapia. La
de la respiración diafrag-
visualización de una escena tela-
una cinta de audio para permitir al
icilio. La primera sesión de relaja-
bajo la supervisión del terapeu-
2 ó 3 veces diarias durante los
édico. Asimismo practicaba la res-
ntos del día para mejorar el adies-

de relajación
nomía de
d.