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UNIDAD 1: LA RELATIVIDAD

Marcos inerciales de referencia

Se entiende por marco de referencia al punto en el cual trazamos un sistema de coordenadas cartesianas (x.y) (x.y.z). Un
marco de referencia inercial es aquel sistema de coordenadas que se encuentra FIJO O CON VELOCIDAD
CONSTANTE respecto de otro sistema inercial. Esto quiere decir que el espacio es euclídeo, que para medir la distancia
entre 2 puntos se utiliza la distancia de espacio euclídeo. Ejemplo de marcos inerciales seria cualquier punto que NO este
acelerando, como un auto que no cambia su velocidad y dirección o una persona parada en la calle.

Se denominan sistemas de referencia inerciales a aquellos en los que se cumple el principio de inercia: para que un
cuerpo posea aceleración ha de actuar sobre él una fuerza exterior. En estos sistemas se cumplen, por extensión los otros
dos principios de la dinámica de Newton.
Sistemas de Referencia Inerciales y No Inerciales
Según su estado de reposo o movimiento relativo, podemos clasificar los sistemas de referencia en:

 Sistemas de referencia inerciales. Dicho de un modo simple, un sistema de referencia se dice inercial cuando
están fijos o tienen movimiento relativo uniforme.
 Sistemas de referencia no inerciales. De un modo simple, un sistema de referencia no inercial es aquel que
está sometido a una aceleración.

MOVIMIENTO RELATIVO (LEER TAMBIEN RESNICK PAG 71)

El movimiento siempre es un concepto relativo porque debe referirse a un sistema de referencia o referencial particular
escogido por el observador. Puesto que diferentes observadores pueden utilizar referenciales distintos, es importante
relacionar las observaciones realizadas por aquellos. Una partícula se encuentra en movimiento en un referencial si su
posición con respecto a él cambia en el transcurso de tiempo; en caso contrario, la partícula está en reposo en dicho
referencial. De estas definiciones, vemos que tanto el concepto de movimiento como el de reposo son relativos. Así, el
pasajero que está sentado en un vagón de ferrocarril se encuentra en reposo con respecto al vagón; pero como el tren se
mueve con respecto a la Tierra, el pasajero se encuentra en movimiento con respecto a los árboles que observa desde el
tren. A su vez, esos árboles están en reposo respecto de la tierra, pero en movimiento respecto del pasajero del tren. A
efectos prácticos podemos distinguir dos modalidades de movimiento relativo:

 Movimiento de una partícula en dos referenciales diferentes en movimiento relativo entre sí.
 Movimiento relativo entre dos partículas en un mismo referencial.

Movimiento relativo de traslación uniforme

Las transformaciones de Galileo son las ecuaciones que relacionan los vectores de posición, velocidad y aceleración
medidos desde dos sistemas de referencia diferentes, cuando uno de ellos está en reposo y el otro se mueve con velocidad
constante con respecto al primero. Es importante resaltar que en esta situación ambos sistemas de referencia son
inerciales.

Son ecuaciones que permiten relacionar las observaciones que se realizan del movimiento de una partícula desde dos
sistemas de referencia inerciales. Los sistemas inerciales son aquellos que permanecen en reposo o se mueven con
movimiento rectilíneo uniforme. Por simplicidad, al sistema de referencia en reposo lo llamaremos S y al otro sistema, el
cual se mueve a velocidad constante con respecto a S lo denominaremos con S”.
UNIDAD 1: LA RELATIVIDAD

Galileo estableció la relación entre ambos sistemas (imagen)

Movimiento Absoluto y las leyes de Newton

Leyes de Newton

Las Leyes de Newton , también conocidas como Leyes del movimiento de Newton , son tres principios a partir de los
cuales se explican la mayor parte de los problemas planteados por la dinámica , en particular aquellos relativos al
movimiento de los cuerpos. Las Leyes de Newton permiten explicar tanto el movimiento de los astros como los
movimientos de los proyectiles artificiales creados por el ser humano, así como toda la mecánica de funcionamiento de las
máquinas.

Fundamentos teóricos de las leyes


El primer concepto que maneja Newton es el de masa, que identifica con "cantidad de materia".
Newton asume a continuación que la cantidad de movimiento es el resultado del producto de la masa por la velocidad.
En tercer lugar, precisa la importancia de distinguir entre lo absoluto y relativo siempre que se hable de tiempo, espacio,
lugar o movimiento. En este sentido, Newton, que entiende el movimiento como una traslación de un cuerpo de un lugar a
otro, para llegar al movimiento absoluto y verdadero de un cuerpo compone el movimiento (relativo) de ese cuerpo en el
lugar (relativo) en que se lo considera, con el movimiento (relativo) del lugar mismo en otro lugar en el que esté situado, y
así sucesivamente, paso a paso, hasta llegar a un lugar inmóvil , es decir, al sistema de referencias de los movimientos
absolutos. De acuerdo con esto, Newton establece que los movimientos aparentes son las diferencias de los movimientos
verdaderos y que las fuerzas son causas y efectos de estos. Consecuentemente, la fuerza en Newton tiene un carácter
absoluto, no relativo. Estas leyes enunciadas por Newton y consideradas como las más importantes de la mecánica clásica
son tres: la ley de inercia, relación entre fuerza y aceleración, y ley de acción y reacción. Newton planteó que todos los
movimientos se atienen a estas tres leyes principales formuladas en términos matemáticos. Un concepto es la fuerza, causa
del movimiento; otro es la masa, la medición de la cantidad de materia puesta en movimiento; los dos son denominados
habitualmente por las letras F y m.

Primera ley de Newton o ley de la inercia

En esta primera ley, Newton expone que “Todo cuerpo tiende a mantener su estado de reposo o movimiento uniforme y
rectilíneo a no ser que sea obligado a cambiar su estado por fuerzas ejercidas sobre él”. Esta ley postula, por tanto, que un
cuerpo no puede cambiar por sí solo su estado inicial, ya sea en reposo o en movimiento rectilíneo uniforme, a menos
que se aplique una fuerza neta sobre él. Newton toma en cuenta, sí, que los cuerpos en movimiento están sometidos
constantemente a fuerzas de roce o fricción, que los frena de forma progresiva. Por ejemplo, los proyectiles continúan en
su movimiento mientras no sean retardados por la resistencia del aire e impulsados hacia abajo por la fuerza de gravedad.

La situación es similar a la de una piedra que gira amarrada al extremo de una cuerda y que sujetamos de su otro extremo.
Si la cuerda se corta, cesa de ejercerse la fuerza centrípeta y la piedra vuela alejándose en una línea recta tangencial a la
circunferencia que describía (Tangente: es una recta que toca a una curva sin cortarla). (Figura 2) .

Segunda ley de Newton o ley de aceleración o ley de fuerza

La segunda ley del movimiento de Newton dice que “Cuando se aplica una fuerza a un objeto, éste se acelera. Dicha a
aceleración es en dirección a la fuerza y es proporcional a su intensidad y es inversamente proporcional a la masa que se
mueve”. Esta ley explica qué ocurre si sobre un cuerpo en movimiento (cuya masa no tiene por qué ser constante) actúa
una fuerza neta: la fuerza modificará el estado de movimiento, cambiando la velocidad en módulo o dirección. En
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concreto, los cambios experimentados en la cantidad de movimiento de un cuerpo son proporcionales a la fuerza motriz y
se desarrollan en la dirección de esta; esto es, las fuerzas son causas que producen aceleraciones en los cuerpos. Ejemplo:
Si un carro de tren en movimiento, con una carga, se detiene súbitamente sobre sus rieles, porque tropezó con un
obstáculo, su carga tiende a seguir desplazándose con la misma velocidad y dirección que tenía en el momento del
choque. Otro ejemplo puede ser: una pelota de fútbol impulsada con una velocidad determinada hacia arriba (según la
línea roja segmentada del dibujo), seguiría en esa misma dirección si no hubiesen fuerzas que tienden a modificar estas
condiciones. Estas fuerzas son la fuerza de gravedad terrestre que actúa de forma permanente y está representada por las
pesas en el dibujo, y que son las que modifican la trayectoria original. Por otra parte, también el roce del aire disminuye la
velocidad inicial.

Tercera Ley de Newton o Ley de acción y reacción

Enunciada algunas veces como que "para cada acción existe una reacción igual y opuesta". En términos más explícitos:
La tercera ley expone que por cada fuerza que actúa sobre un cuerpo, éste realiza una fuerza de igual intensidad y
dirección pero de sentido contrario sobre el cuerpo que la produjo. Dicho de otra forma, las fuerzas siempre se presentan
en pares de igual magnitud, sentido opuesto y están situadas sobre la misma recta. Este principio presupone que la
interacción entre dos partículas se propaga instantáneamente en el espacio (lo cual requeriría velocidad infinita), y en su
formulación original no es válido para fuerzas electromagnéticas puesto que estas no se propagan por el espacio de modo
instantáneo sino que lo hacen a velocidad finita "c". Es importante observar que este principio de acción y reacción
relaciona dos fuerzas que no están aplicadas al mismo cuerpo, produciendo en ellos aceleraciones diferentes, según sean
sus masas. Por lo demás, cada una de esas fuerzas obedece por separado a la segunda ley.

Experimento de Michelson – Morley

Volvemos con uno de los experimentos que contribuyó a la gran evolución que se dio a comienzos del siglo XX en la
física: el experimento de Michelson y Morley, el que además ha sido uno de los más importantes experimentos que ha
habido en la historia de la física, y uno de mis favoritos.
Antecedentes: A finales del siglo XIX se conocía que la luz era una onda electromagnética, que se propagaba a velocidad
c (unos 300.000 km/s).
Esto, sin embargo, tenía un matiz que traía de cabeza a todo el mundo: hasta ese momento todas las ondas conocidas
necesitaban un medio por el que propagarse: las olas de un estanque necesitaban el agua, las ondas sísmicas necesitaban la
tierra, y el sonido (que ya se conocía que era otra onda) necesitaba el aire para propagarse. Ahora, si suponemos que entre
las estrellas que vemos y nosotros (el espacio vamos) no hay nada, esto entra en contradicción directa con que veamos la
luz que nos llega de dichas estrellas.
Por lo que había que pensar en otra alternativa: en el espacio debería existir algo, un medio, que permite que se propague
la luz: al cual se denominó éter, del cual no sabíamos en un principio absolutamente nada, ni de qué estaba “formado”.
Ahora, si existiese de verdad dicho éter, deberíamos ser capaces de observarle de alguna forma, y esto fue lo que
propusieron Michelson y Morley, un experimento para medir dicho éter.

Base del experimento: No se sabía si este éter estaría en reposo o la velocidad que tendría, pero dado que la Tierra gira
en torno al Sol (en un año da una vuelta), la velocidad del éter respecto al de la Tierra cambiará a lo largo del año, y esto
produciría ligeros cambios en la imagen que nos da la luz.
Para ello, se utilizó un interferómetro de Michelson, el cual divide la luz que emite un foco luminoso (un láser por
ejemplo) en dos haces, los cuales rebotan en dos espejos y se vuelven a juntar. Dado que la luz es una onda, siempre que
tengamos una fuente que solo emite una longitud de onda (es decir, un color muy definido), al volver a juntarse, los dos
haces interferirán produciendo máximos y mínimos de intensidad.Que se forme uno u otro depende de la diferencia de
caminos que hayan recorrido los dos haces, lo que normalmente se hace variando ligeramente la posición de uno de los
espejos (las variaciones de la posición deberán de ser similares a la longitud de onda de la luz, lo cual lleva a que serán de
unos cientos de nanómetros: una diez milésima de milímetro).
Sin embargo, tambien se puede lograr el mismo efecto si estas distancias permanecen fijas pero la velocidad del medio por
el que viaja la luz varía en uno de los brazos. Así que variando la orientación de los brazos se debería observar un cambio
en el patrón obtenido.
UNIDAD 1: LA RELATIVIDAD

Resultados: Finalmente, y usando un instrumento que tenía unos brazos de 11 metros de largo (imaginaos las dimensiones
del aparatito) y colocado sobre una “piscina” de mercurio para minimizar los movimientos del aparato, ambos físicos
realizaron medidas de lo que ocurría. Los resultados obtenidos en todas ellas fueron nulos: en ningún momento hubo
ningún dato que apuntase a que la velocidad de la luz hubiera variado, o lo que es lo mismo, que el éter no tenía ninguna
velocidad apreciable. Sin embargo, esto mismo fue lo que condujo a que fuera uno de los más importantes experimentos,
ya que con estos resultados se comenzó a pensar que dicho éter podría no existir, y se planteó que la luz podría viajar en el
vacío, sin ningún medio de por medio, lo cual derivó finalmente en la Teoría de la Relatividad Especial de Einstein, donde
ya se impuso la no existencia de dicho éter.
Pero el personaje que pone los problemas (Michelson), no se rinde ante estos “relativistas”:

*LA TEORÍA DEL "ÉTER"

Desde la más remota antigüedad se supuso que el espacio del Universo estaba lleno de un fluido sutil, denominado "éter",
y se explicaba que el "éter" es lo que impulsa la materia en todo lugar del Universo.

Basta comparar esta teoría con lo ya demostrado (que las causas del movimiento están en lo "moviente" y en lo "movido",
y que lo "moviente" es de naturaleza "material" y está siempre en movimiento), para advertir que la teoría del éter es
consistente con todo ello, y con la realidad. Además, tanto lo demostrado como la teoría del "éter", se muestran coherentes
con las leyes empíricas del movimiento (ley de la gravitación universal de Newton, las tres leyes del movimiento de
Galileo-Newton, y la teoría cuántica de Planck, Rutherford, Bohr, De Broglie, Heisenberg, Schrödinger, Dirac y otros); en
tanto que la teoría de la relatividad de Einstein, además de mostrarse incoherente con las leyes empíricas ante citadas, se
demostró falsa e inconsistente con la realidad... Y entonces, demostrada la consistencia de la teoría del "éter", y desechada
la teoría de la relatividad de Einstein, lo que resta hacer es formular (matemáticamente) las relaciones entre los parámetros
de los movimientos observados, a partir del conocimiento de las verdaderas causas que a continuación se explican:

- El "éter" (lo "moviente"), como causa de las fuerzas gravitatorias: Las fuerzas gravitatorias (formuladas por
Newton), se producen por la acción del "éter" (lo "moviente"), el cual está integrado con "entes físicos" que se mueven
con la velocidad de la luz, en todas las direcciones del espacio tridimensional. De ahí es que los cuerpos (lo "movido")
cercanos en el espacio, hacen entre sí de pantalla mutua al flujo del "éter" (lo "moviente"), que va en la dirección de un
cuerpo hacia el otro; y entonces ocurre que los "entes físicos" que alcanzan las superficies de las caras enfrentadas de los
cuerpos (lo "movido"), son menos y menores sus acciones (fuerzas), que los que llegan y accionan en las superficies de las
caras opuestas. Luego, la resultante de las acciones (fuerzas) de todos los "entes físicos" que actúan sobre cada cuerpo, es
la fuerza de atracción gravitatoria (de Newton), que se produce (y aparece) en cada uno de ellos.

- El "éter" (lo "moviente"), como causa de las fuerzas en el micro cosmos: La causa del movimiento de la "sustancia"
en el microcosmos, es la misma que en el macro; pues en todos los ámbitos del Universo, el movimiento de la sustancia es
causado por el "éter" (lo "moviente") en su perpetuo movimiento. Claro que las pequeñas partículas subatómicas (lo
"movido"), poseerán un movimiento más vivaz que el de las masas planetarias, debido a la gran diferencia que existe entre
las magnitudes de ambas masas que; en un caso y en otro, interactúan con los mismos entes físicos del "éter" en
movimiento. Luego, los pequeños corpúsculos del microcosmos, se moverán con velocidades más altas que las de las
masas planetarias; y eso hasta el límite de alcanzar la velocidad de la luz, donde de acuerdo con la teoría cuántica, la
"sustancia" se aparece bajo formas diferentes e indeterminadas, sea como "onda electromagnética" ó "corpúsculo
material".

- Lo "movido" y el movimiento: Se cuenta que mientras hacía un baño de inmersión en la bañera, Arquímedes descubrió
la fuerza de empuje (o flotación) que actúa sobre todo cuerpo sumergido en un líquido; entonces fue tanto su júbilo, que
salió de la casa desnudo y corrió por las calles de la ciudad de Siracusa, mientras gritaba en forma repetida eureka (lo
encontré). Arquímedes había encontrado la ley del movimiento de los cuerpos sumergidos, la cual corrobora que todo
movimiento no sólo depende de lo "moviente", sino también de las propiedades y el estado de lo "movido" (los objetos
que se sumergen), pues de ésos, unos se hunden y van al fondo, otros emergen a la superficie, y algunos, a veces,
permanecen a media agua.

Así las cosas, sería inteligente pensar que un objeto en el espacio (lo "movido"), y bajo ciertas condiciones, pueda llegar a
presentar comportamientos diferentes de los previstos en la ley de la gravitación universal y las tres leyes del movimiento
de Newton, pues se han observado muchísimos otros movimientos de sustancias y de clase muy diferente de los
pronosticados. Más claramente, la cuestión que se plantea es: ¿Es factible que un objeto en el espacio (por ejemplo no
casual: un disco de metal en rotación), pueda presentar diferentes valores de permeabilidad a los entes físicos del "éter",
según éstos accionen sobre una ú otra de las caras del disco, y así produzcan una fuerza resultante no nula, la cual
actuando sobre lo "movido" como una fuerza externa, modifique su estado de de movimiento (o reposo), en un todo de
acuerdo a la ley de "inercia" (la primera de las leyes del movimiento de Newton y Galileo)?
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La respuesta es afirmativa, pues la aparición de una fuerza sobre toda masa con carga eléctrica que se mueve dentro de un
campo magnético, es un fenómeno ampliamente conocido en la Física. Esa fuerza se denomina "fuerza de Lorentz" (en
homenaje a su descubridor), y la explicación de su causa es consistente con las teorías "del éter" y "cuántica", ya que se
entiende que la diferente permeabilidad al flujo del "éter" según dos sentidos opuestos, ocurre cuando los átomos de la
sustancia se mueven perpendicular al flujo del "éter", y además están orientados (dentro de la sustancia), de forma tal que
sus electrones giren todos en el mismo sentido orbitando cada núcleo. De esta forma se explica que es factible construir un
ingenio que, funcionando de acuerdo a lo explicado, haría posible realizar y controlar a voluntad, los movimientos de la
sustancia en todos los ámbitos: terrestre, marino, aéreo y espacial.

Examinemos los dos postulados que constituyen la teoría especial de la relatividad.


Ambos postulados describen lo que ve un observador que se halla en un marco inercial de referencia. La teoría es
“especial” en el sentido de que se aplica a observadores en este tipo de marcos de referencia especiales.
Primer postulado de Einstein
El primer postulado de Einstein, conocido como el principio de relatividad, afirma que las leyes de la física son
las mismas en todos los marcos inerciales de referencia. Si las leyes difiriesen, esa diferencia permitiría
distinguir un marco inercial de los otros o haría que un marco fuese de algún modo más “correcto” que otro.
Segundo postulado de Einstein
A lo largo del siglo XIX, casi todos los físicos creían que la luz viajaba a través de un medio hipotético al que
llamaban éter, tal como las ondas sonoras viajan a través del aire. De ser así, la rapidez de la luz medida por
observadores dependería del movimiento de éstos respecto al éter y, por tanto, sería distinta en diferentes
direcciones. El experimento de Michelson-Morley fue un esfuerzo por detectar el movimiento de la
Tierra respecto al éter. El salto conceptual de Einstein consistió en reconocer que, si las ecuaciones de Maxwell son
válidas en todos los marcos inerciales, entonces la rapidez de la luz en un vacío también debe ser la misma en todos
los marcos y en todas direcciones. De hecho, Michelson y Morley no detectaron ningún movimiento del éter a
través de la Tierra, y se ha desechado el concepto del éter. Aunque quizá Einstein podía no tener conocimiento de
este resultado negativo, apoyaba su audaz hipótesis de la constancia de la rapidez de la luz en el vacío.
El segundo postulado de Einstein afirma que la rapidez de la luz en un vacío es la misma en todos los marcos
inerciales de referencia y es independiente del movimiento de la fuente.

Relatividad de la simultaneidad
La medición de tiempos e intervalos de tiempo implica el concepto de simultaneidad. En un marco de referencia
dado, un suceso es un acontecimiento con una posición y un tiempo definidos. Cuando decimos que despertamos a
las siete de la mañana, queremos decir que dos sucesos (el despertar y que el reloj indicase 7:00) ocurrieron
simultáneamente. El problema fundamental de la medición de intervalos de tiempo es éste: en general, dos sucesos
que son simultáneos en un marco de referencia no lo son en un segundo marco que se desplaza respecto al primero,
aun cuando ambos son marcos inerciales. Esto parece contradecir el sentido común. De acuerdo con el principio de
relatividad, ningún marco inercial de referencia es más correcto que cualquier otro para la formulación de leyes
físicas. Cada observador está en lo correcto en su propio marco de referencia. En otras palabras, la simultaneidad
no es un concepto absoluto. El que dos sucesos sean simultáneos depende del marco de referencia. Como
mencionamos al comienzo de esta sección, la simultaneidad desempeña un papel fundamental en la medición de
intervalos de tiempo. Se sigue que el intervalo de tiempo entre dos sucesos puede ser diferente en distintos marcos
UNIDAD 1: LA RELATIVIDAD

de referencia. Así pues, nuestra siguiente tarea consiste en aprender a comparar intervalos de tiempo en diferentes
marcos de referencia.
La simultaneidad no es un concepto absoluto; los sucesos que son simultáneos en un marco de referencia no lo son
necesariamente en un segundo marco en movimiento respecto al primero.
Si dos sucesos ocurren en el mismo punto espacial en un marco de referencia en particular, el intervalo de tiempo _t0 entre los
sucesos, medido en ese marco, se denomina intervalo de tiempo propio. Si este marco se desplaza con velocidad constante u
respecto a un segundo marco, el intervalo de tiempo _t entre los sucesos observados en el segundo marco es más largo que _t0.
Este efecto se llama dilatación del tiempo.
(Véanse los ejemplos del 10.1 al 10.3).

Si dos puntos se hallan en reposo en un marco de


referencia en particular, la distancia l0 entre los puntos medida en ese marco es una longitud propia. Si este marco se desplaza con
rapidez constante u respecto a un segundo marco, y si las distancias se miden paralelamente al movimiento, la distancia l entre
los puntos medida en el segundo marco es más corta que l0. Este efecto se llama contracción de la longitud. (Véanse los ejemplos
del 10.4 al 10.6).

La paradoja de los gemelos


Las ecuaciones (10.7) y (10.8) de la dilatación del tiempo sugieren una paradoja aparente conocida como la
paradoja de los gemelos. Considérense dos astronautas gemelas idénticas llamadas Teresa y Estrella. Teresa
permanece en la Tierra mientras su gemela Estrella emprende un viaje a gran velocidad a través de la galaxia.
Debido a la dilatación del tiempo, Teresa observa que el latido cardiaco y todos los demás procesos vitales de
Estrella se llevan a cabo con más lentitud que los suyos. Es así que, para Teresa, Estrella envejece más despacio;
cuando Estrella regresa a la Tierra es más joven (ha envejecido menos) que Teresa. La paradoja es la siguiente.
Todos los marcos inerciales son equivalentes. ¿Acaso no puede Estrella emplear exactamente los mismos
argumentos para concluir que Teresa es, de hecho, la más joven? En tal caso las mediciones de cada gemela indican
que la otra es más joven cuando se reúnen de nuevo, y eso es una paradoja. Para resolver la paradoja, es preciso
reconocer que las gemelas no son idénticas en todos los aspectos. En tanto que Teresa permanece en un marco
aproximadamente inercial en todo momento, Estrella debe acelerar con respecto a ese marco inercial durante
algunas partes de su recorrido a fin de partir, dar la vuelta y regresar a la Tierra. El marco de referencia de Teresa
siempre es aproximadamente inercial; el de Estrella está en muchos casos lejos de ser inercial. Así pues, hay una
diferencia física real entre las circunstancias de las dos gemelas. Un análisis minucioso muestra que Teresa está en
lo correcto; cuando Estrella regresa, es más joven que Teresa.

Equivalencia de la energía y la masa. E= m.c2

Uno de los resultados más sorprendentes de la relatividad especial es que la masa es una forma de energía, por lo
que la masa y energía son equivalentes (la masa puede transformarse en energía y la energía en masa). De aquí la
ecuación más famosa de Einstein:

𝑚0 𝑐2
E= mc2= 2
√1− 𝑣2
𝑐
Cuando un objeto esta en reposo, esta ecuación es más simple: cuando un objeto acelera del reposo, adquiere una energía
cinética. La energía total del cuerpo, E, es la forma de energía en reposo más la energía cinética. En relatividad la
ecuación de la energía cinética es un poco más complicada que la usada normalmente:
UNIDAD 1: LA RELATIVIDAD

De la equivalencia entre masa y energía obtengo que a partir de una pequeñísima fracción de masa se puede obtener una
enorme cantidad de energía, como se ha demostrado en las reacciones de fisión de los núcleos pesados (en los que se basa
la bomba atómica y las centrales nucleares) y en las reacciones de fusión de los núcleos ligeros (en los que se basan la
bomba H y los mecanismos de producción de energía dentro de las estrellas, incluido del Sol)
De esta ecuación se deduce también que es necesaria una enorme cantidad de energía para obtener una mínima cantidad
de materia (en los aceleradores de partículas se alcanzan energías muy elevadas que hacen posible crear nuevas partículas
de materia).
Mecánica newtoniana y relatividad
Los cambios radicales que exige el principio de relatividad alcanzan hasta las raíces mismas de la mecánica
newtoniana, incluso los conceptos de longitud y tiempo, las ecuaciones del movimiento y los principios de
conservación. Así pues, podría parecer que hemos destruido los cimientos sobre los que se funda la mecánica
newtoniana. En cierto sentido esto es verdad; no obstante, la formulación newtoniana sigue siendo exacta siempre
que la rapidez es pequeña en comparación con la rapidez de la luz en un vacío. En tales casos, la dilatación del
tiempo, la contracción de la longitud y las modificaciones de las leyes del movimiento son tan minúsculas que
resulta imposible observarlas. De hecho, cada uno de los principios de la mecánica newtoniana sobrevive como un
caso especial de la formulación relativista, de carácter más general. Las leyes de la mecánica newtoniana no son
erróneas; están incompletas. Son un caso límite de la mecánica relativista. Son aproximadamente correctas cuando
toda rapidez es pequeña en comparación con c, y se tornan exactamente correctas en el límite cuando toda rapidez
tiende a cero. Vemos pues que la relatividad no destruye totalmente las leyes de la mecánica newtoniana, sino que
las generaliza. Las leyes de Newton descansan sobre una base muy sólida de pruebas experimentales, y sería muy
extraño que se propusiese una nueva teoría que fuese incongruente con estas pruebas. Esto es un fenómeno que se
repite comúnmente en el desarrollo de la teoría física. Siempre que una teoría nueva entra en conflicto parcial con
una teoría establecida más antigua, la nueva debe hacer las mismas predicciones que la antigua en los campos
donde la teoría antigua está respaldada por pruebas experimentales. Toda teoría física nueva debe pasar con éxito
esta prueba, conocida como el principio de correspondencia.
En este punto podríamos preguntarnos si la teoría especial de la relatividad es la última palabra en materia de
mecánica o si son posibles o necesarias generalizaciones adicionales. Por ejemplo, los marcos inerciales han
ocupado una posición privilegiada en nuestro análisis. ¿Es posible ampliar el principio de relatividad para abarcar
también los marcos no inerciales?
He aquí un ejemplo que ilustra algunas de las implicaciones de esta pregunta. Una estudiante decide lanzarse por las
cataratas del Niágara encerrada en una gran caja de madera. Durante su caída libre la estudiante puede flotar en el
aire en el interior de la caja. No cae al piso porque tanto ella como la caja están en caída libre con una aceleración
hacia abajo de 9.8 m/s2. Pero otra interpretación, desde el punto de vista de la estudiante, es que no cae al piso
porque su interacción gravitatoria con la tierra ha sido suspendida de improviso. En tanto permanezca en la caja y
en caída libre, la estudiante no puede saber si efectivamente se halla en caída libre o si la interacción gravitatoria ha
desaparecido. Un problema semejante se presenta en una estación espacial en órbita alrededor de la Tierra. Los
objetos que se hallan en la estación espacial parecen ingrávidos, pero sin mirar afuera de la estación no hay forma
de saber si la gravedad ha sido desactivada o si la estación y todo su contenido se están acelerando hacia el centro
de la Tierra. La figura 10.21 ilustra un argumento análogo respecto a una nave espacial que no se halla en caída
libre, pero que pudiera estar acelerándose respecto a un marco inercial o encontrarse en reposo en la superficie
terrestre. Estas observaciones constituyen la base de la teoría general de la relatividad de Einstein. Si no podemos
distinguir experimentalmente entre un campo gravitacional uniforme en un lugar en particular y un marco de
referencia uniformemente acelerado, entonces no puede haber una distinción real entre los dos. Prosiguiendo con
este concepto, podemos tratar de representar cualquier campo gravitacional en términos de características
especiales del sistema de coordenadas. Resulta que esto exige revisiones aún más radicales de nuestros conceptos
de espacio y tiempo que la teoría especial de la relatividad. En la teoría general de la relatividad, las propiedades
geométricas del espacio son no euclidianas en general.
La teoría general de la relatividad ha pasado con éxito varias pruebas experimentales, entre ellas tres que propuso el
mismo Einstein. Una prueba tiene que ver con la comprensión de la rotación de los ejes de la órbita elíptica del
planeta Mercurio, conocida como precesión del perihelio. (El perihelio es el punto de máxima aproximación al
Sol). Una segunda prueba se refiere a la aparente flexión de los rayos luminosos procedentes de estrellas distantes
cuando pasan cerca del Sol. La tercera prueba es el desplazamiento gravitacional al rojo, el aumento de longitud de
onda de la luz que se emite desde una fuente de masa muy grande. Es difícil poner a prueba ciertos detalles de la
teoría general, pero esta teoría ha desempeñado un papel fundamental en las investigaciones cosmológicas de la
estructura del universo, la formación y evolución de las estrellas, los agujeros negros y otras cuestiones afines. En
años recientes se ha podido confirmar la teoría mediante varios experimentos puramente terrestres.
Teoría de la gravedad de Newton y Relatividad de Einstein
UNIDAD 1: LA RELATIVIDAD

Albert Einstein formuló su razonamiento basándose en su teoría de que nada puede viajar más rápido que la luz. Por
lo tanto se imaginaba la siguiente escena: el sol emite su luz, y esta nos llega a nosotros unos 8 minutos después,
esto por la distancia que nos separa, la cual es de aproximadamente unos 150 millones de kilómetros.
Ahora, supongamos que el sol repentinamente desaparece. Es curioso saber que si esto ocurriese, en la Tierra
todavía tendríamos 8 minutos de luz antes de que los últimos rayos del sol lleguen a nuestro planeta.
Sin embargo Isaac Newton afirmaba que la gravedad era una fuerza instantánea, por lo tanto, al momento de
desaparecer, la fuerza de gravedad que mantiene a la Tierra girando alrededor del sol desaparecería, por lo que ésta
saldría disparada mucho antes de que la luz pudiera llegar a tocar la Tierra, pero eso estaba en contra de la idea de
que nada puede viajar más rápido que la luz.
La nueva teoría de la gravitación universal
Einstein, tras muchas horas de insomnio y cafeína llego a una genial explicación: la gravedad, cuya presencia estaba
presente en todos lados donde existiera un cuerpo, no se trataba de una fuerza en sí, sino de geometría, la presencia
de un cuerpo en el espacio deformaba el “espacio-tiempo” y era esta deformación lo que atraía a los cuerpos entre
ellos.
Para poder entender un poco mas este concepto, imaginemos el siguiente experimento. En un aro en el cual hemos
colocado una tela elástica, hacemos rodar una pequeña pelota de un extremo a otro, el cual pasa sin ningún
problema en línea recta. Sin embargo, si ahora colocamos un objeto pesado como una bola de metal en el centro de
este aro, la tela se deforma alrededor de el, formando una curvatura que es mas notoria entre mas cerca esta de esta
bola de metal. Ahora, si volvemos a hacer rodar la pelotita veremos que esta se desvia de su trayectoria recta debido
a la curvatura formada por la bola de metal. Pues esto es lo que dedujo Einstein: el espacio y el tiempo son
deformados ante la presencia de una masa, pero ¿Hemos dicho también el tiempo? Si . La gravedad para los
cuerpos cercanos a la tierra se estudia según Newton, pero para cuerpos a mucha distancia de la tierra se estudia
según Einstein.
Un cuerpo deforma el espacio. Si otro cuerpo más pequeño se encuentra dentro de esa deformación, el cuerpo
grande lo atraerá hacia él, (Gravedad según Einstein), por culpa de la deformación que produce. En la parte de
abajo se ve como el sol atrae a la tierra porque provoca una deformación mucho mayor, debido a su tamaño y
peso, y la tierra se encuentra en el radio de la deformación del sol. Un cuerpo que no está dentro del radio de
deformación de un cuerpo en el espacio, no será atraído por ese cuerpo. Se dice que está fuera del campo de
gravedad de ese cuerpo.
El ascensor de Einstein
Einstein consideró un cuerpo sobre un ascensor en reposo a modo de sistema de referencia. Lo hizo con ideas
clásicas pues se trata de muy pequeñas velocidades o reposo comparados con la de la luz, en esas circunstancias se
manifiesta el peso P del cuerpo sobre el piso del ascensor, que no es mas que la atracción gravitatoria que la Tierra
ejerce sobre él. El vector Peso es el producto de la llamada masa gravitatoria mg del cuerpo por el vector campo
gravitacional g creado por la materia de la Tierra:

P = mg g (395)
En el caso que se corte el cable que soporta el ascensor, éste cae con aceleración a, osea el sistema de referencia
ahora es acelerado. Y desaparece el peso del cuerpo debido a esa aceleración, es decir el peso P´ = 0 en el nuevo
sistema de referencia. Evidentemente en este sistema del ascensor, acelerado en caída libre, la ecuación que
describe esto es:
P´= P – m1 a = 0 (396)
En donde m1 es la masa inercial que se manifiesta en las aceleraciones de acuerdo con la segunda ley de Newton y
que es el término que cancela el peso P en la ecuación (396). De ésta reemplazando P de (395) se deduce:
Mg g = m1a
Que nos dice que el efecto gravitatorio es cancelado por el efecto inercial. Pero Einstein va mas allá estableciendo
el principio de equivalencia: la masa gravitatoria y la masa inercial son iguales:
m1= mg
Entonces (397) se reduce a
g=a
Que expresa que el campo gravitatorio se puede describir (o anular) con un sistema de coordenadas adecuadamente
acelerado solo en el punto del espacio y tiempo considerado. Esta discusión pareciera trivial para un estudiante de
los primeros cursos de Física. Sin embargo la sutileza no es menor y Einstein advirtió esto pues si en el ascensor
hubiese dos cuerpos (puntos materiales) en el piso separados por una distancia d, estos cuerpos se irían acercando a
medida que caen hacia el centro de la tierra y, por tanto, el sistema acelerado no anula totalmente el efecto
gravitatorio. Cada punto requiere su propio sistema acelerado en el instante considerado.