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4.1 Conceptos generales de productividad.

El concepto de «productividad» proviene de Revolución Industrial, cuando se medía la


cantidad de piezas elaboradas por una empresa en cierta unidad de tiempo. Estos dos
elementos, el tiempo y el número de bienes producidos, eran esencialmente los que
determinaban si una compañía era productiva o no.

Más tarde, con las transformaciones del siglo XX, supimos que estos dos factores, si bien
eran decisivos, no eran los únicos a tener en cuenta en el momento de medir la
productividad de una empresa o, incluso, de sus integrantes.

El cambio significativo se produjo cuando el personal de las empresas pasó de tener un


papel meramente funcional a ser protagonista de los procesos, lo cual se tradujo en la
ampliación del concepto de bienestar laboral.

Las nuevas concepciones de la productividad

Cada vez son menos las empresas que insisten en los modelos de liderazgo autocrático. Ni
siquiera en los proyectos a corto plazo, que en teoría requieren una dirección de tipo
vertical y centralizada, se ignora la necesidad de proveer a los colaboradores de las
empresas de un bienestar más amplio.

Estamos lejos de aquella primera definición en la que cantidad era sinónimo directo de
productividad. Ahora es preciso incorporar nuevos términos:

 Calidad. Es uno de los conceptos que más ha ayudado a ampliar el término de


productividad. Surgió en la segunda mitad del siglo XX y desde ese momento ha
tenido una evolución progresiva hasta ocupar, actualmente, el centro de muchos
procesos empresariales. La gestión de calidad es un elemento fundamental para
cualquier organización. Aplicarlo supone enfatizar en la calidad de los servicios o
productos elaborados y apuntar directamente a los niveles de satisfacción de los
clientes o consumidores.
 Motivación. Otro de los grandes cambios en la cultura empresarial se produjo
cuando los modelos directivos introdujeron la motivación, un aspecto que ha
demostrado importantes logros en los niveles de productividad. Está claro que las
empresas más motivadas son las que mejores resultados obtienen, más allá del
campo o sector en el que se desenvuelvan.
 Recursos. Son aquellos elementos físicos, humanos o monetarios con los que cuenta
una empresa para cumplir sus objetivos de producción. Pero no sólo se trata de eso.
Los recursos deben ser los más oportunos para cada caso, pues de lo contrario
perderán su utilidad. Las empresas actuales, por ejemplo, realizan grandes
inversiones en nuevas tecnologías, pues ello garantiza mejores niveles de
productividad y de satisfacción de sus clientes.
 Logística. La logística tiene que ver con la manera en que estén dispuestos los
elementos de una empresa. El orden, la dinámica de los procesos internos, el
espacio físico y hasta los protocolos de actuación también influyen en el nivel de
productividad. No es una cuestión menor. Hay empresas con pocos recursos que, sin
embargo, funcionan eficientemente; otras, por el contrario, cuentan con una
excelente infraestructura, pero ignoran cómo aplicarla.
 Filosofía. Hemos dejado para el final el factor de mayor influencia a la hora de
hablar de productividad. Cuando ésta se asume como un principio empresarial,
existen mayores posibilidades de cumplir con sus objetivos de producción y, a la
vez, generar productos de calidad. Para ello, los mensajes que desde la dirección se
transmitan deben ser claros, directos y precisos. De hecho, en el momento de
liderar cambios en este sentido, la gerencia debe ser el nivel más comprometido.

4.1.2 Naturaleza y efectos sociales de productividad.

El aumento de productividad es tan importante porque permite mejorar la calidad de vida de


una sociedad, repercutiendo en los sueldos y la rentabilidad de los proyectos, lo que a su vez
permite aumentar la inversión y el empleo.

Para una empresa, una industria o un país, la productividad es un factor determinante en


el crecimiento económico. Cuando se estima la tendencia de crecimiento a largo plazo de un
país se descompone en dos componentes principales: los cambios en el empleo (que
dependen a su vez del crecimiento de la población y de la tasa de empleo) y la productividad
(que depende sobretodo del gasto en bienes de capital y de los factores productivos que
veremos más abajo).
Un análisis de lo más productivo supone:

 Ahorro de costes: al permitir deshacerse de aquello que es innecesario para la


consecución de los objetivos.
 Ahorro de tiempo: debido a que permite realizar un mayor número de tareas en
menor tiempo y dedicar ese tiempo “ahorrado” a seguir creciendo a través de otras
tareas.

Un buen análisis permite establecer la mejor combinación de maquinaria, trabajadores y


otros recursos para conseguir maximizar la producción total de bienes y servicios.

4.1.3 y 4.1.4 RENDIMIENTO Y EFICIENCIA


En muchas empresas intensivas en mano de obra no calificada, como las maquilas, se lleva
un control muy intenso de esos indicadores.

La Eficiencia se entiende como la productividad de la mano de obra indirecta, como puede


ser el personal administrativo. Normalmente se calcula como el tiempo productivo divido
por el tiempo total ( de la jornada). El tiempo improductivo esta dado por daños de
maquinas, no tener materia prima disponible, falta de energía eléctrica, citas médicas de
llos operarios, tiempo para reuniones, sólo para mencionar allgunos.

El Rendimiento corresponde al ritmoo del trabajador, midiendo la productividad del


trabajador directo. Si el ritmo es el normal, sera el 100%. si un trabajador produce más
unidades quee la producción estandar, su rendimiento será mayor al 100%. Para calcular el
rendimiento, dividimos la producción real entre la producción estandar que haría en el
tiempo productivo.

La productividad combina la productividad del trabajador directo con la del trabajador


indirecto. Por lo tanto, será el producto de eficiencia por rendimiento.

Ejemplo: Si el estándar para una unidad( u operación) es un minuto y el tiempo


improductivo es de 30 minutos, calcular los tres indicadores si el trabajor produce 460
unidades. La jornada laboral es de 8 horas.

Eficiencia= (tiempo productivo)/(Tiempo total)= (480-30)/480=93.75%

Rendimiento=(Producción real)/(produccción estandar en el tiempo


productivo)=460/450=102.22%

Productividad= (eficiencia)*(rendimieno)=93.75%*102.22%=95.83%.

4.2 problemas en torno a la productividad.


Factores que afectan a la productividad

Una de las formas más comunes de aumentar la productividad es invertir en bienes de


capital(maquinaria o informática por ejemplo) para hacer el trabajo más eficiente,
manteniendo o incluso reduciendo el empleo.

Estos son los principales factores que afectan a la productividad de una empresa:

Calidad y disposición de recursos naturales; tierra (T): si una empresa o país tiene o se
encuentra cerca de recursos naturales será más productiva. Tanto por el valor de esos
recursos, por no tener que comprarlos ni transportarlos desde lejos. Este factor de producción
se englobaba como factor tierra (T).

El capital invertido en la industria (K): la cantidad de capital es un factor directo de la


productividad.

La cantidad y calidad de los recursos humanos; labor o trabajo (L): el número de empleados
de la industria, su nivel de educación y experiencia.

El nivel tecnológico (A): cuanto mayor sea el conocimiento y nivel tecnológico mayor será
la productividad. Tecnología no solo son productos mecánicos, sino procesos productivos.

La configuración de la industria: el tipo de industria afectará enormemente a la productividad


de una empresa. No es lo mismo la producción de trigo que de naves espaciales. La estructura
de una industria viene determinada por intensidad de la competencia, competidores
potenciales, barreras de entrada, productos sustitutivos y poder de negociación. Esta
estructura se puede analizar mediante las cinco fuerzas de Porter.

Entorno macroeconómico: la coyuntura económica influirá tanto en las demanda de


productos y servicios como en la necesidad de innovación y mejorar la eficiencia. Son
las fuerzas externas que van a tener un impacto indirecto sobre la organización.

Entorno microeconómico: el microentorno tiene un impacto directo en su capacidad de servir


su producto o servicio al cliente final, como por ejemplo la regulación de la industria.

La función Cobb-Douglas recoge que los primeros cuatro factores son de los que depende la
productividad de un país.

4.3 Beneficios de la Productividad.


Se puede reducir el precio de venta de un producto y/o servicio sin sacrificar el margen de utilidad
actual:

Los consumidores se beneficiarán con el ahorro al comprar el producto o servicio a menor precio,
pero con la misma calidad o mejor según el caso.

Una posibilidad alta que la empresa se beneficie captando mayor parte en el mercado (Ventaja
Competitiva) y esto a su vez puede crear oportunidades que generen ingresos mayores.

Si la empresa es equitativa puede repartir las utilidades en un aumento de sueldo para los
empleados motivando aún más su desempeño.

Aumentar el margen de utilidad sin reducir el precio de venta:

Los accionistas o dueños de la empresa se beneficiarán a través de mayores dividendos sobre sus
acciones.

La empresa tendrá mejor oportunidad de reinvertir las utilidades en nuevos productos, servicios,
instalaciones, procesos, etc.
Debemos recordar que la productividad de una empresa se mide a través de una serie de
indicadores relacionados según los objetivos de cada compañía y se evalúa mediante su
comparación con la de otras empresas, aquellas que producen los mismos bienes o servicios y que
se consideran líderes por su organización y tecnología en relación con el promedio del sector
productivo al cual pertenece el negocio.

4.4 la productividad de la organización.

A la productividad se le reconoce como el parámetro más significativo para establecer que


tan bien están siendo utilizados los factores de la producción de un país, industria o unidad
empresarial; en otras palabras, la productividad indica como una entidad gestiona sus
recursos disponibles.
De manera clásica la productividad queda explicada bajo el enfoque sistémico de la
producción: entrada, proceso y salida, lo cual tradicionalmente refiere la relación existente
entre la cantidad de productos generados a partir de una cierta cantidad de insumos aplicados

Si bien la productividad es una condición necesaria pero no suficiente para el éxito


económico de una organización, es claro que entre mayor sea la productividad de la
organización mayor será la probabilidad de que ésta sobreviva y prospere económicamente
en el tiempo.

De manera tradicional la forma de medir y evaluar la productividad está referida al punto de


vista de la administración de operaciones, que junto con el análisis financiero, reflejan el
enfoque de la administración mecanicista y fordista, ya que procuran evaluar la productividad
de las organizaciones a través de esquemas de indicadores que reflejen cuantitativamente el
grado de cumplimiento de las metas, enfoque que no toma en consideración aspectos tan
trascendentes dentro de las organizaciones como lo son los conocimientos técnicos, las
dimensiones sociales, así como las actitudes del factor humano hacia el trabajo y la
organización, donde estas dimensiones proponen verdaderos retos ( en cuanto a la definición
de las variables) para evaluar la productividad organizacional teniendo en cuenta la
naturaleza, condiciones y cultura a través de las cuales se desarrolla cada organización, pero
a partir de los estudios realizados para la Fuerza Área de los Estados Unidos por Robert
Pritchard et.al. (1987) la medición de la productividad organizacional evolucionó gracias a
que logró establecer las relaciones funcionales existentes entre diferentes grupos de
indicadores del desempeño del factor humano y su contribución a la productividad
organizacional. Hoy en día el enfoque desarrollado por Pritchard se le ha considerado
complementario al enfoque mecanicista.

Tal como se expuso anteriormente, a una organización se le considera productiva cuando


alcanza sus metas debido a que logro transformar sus insumos en productos optimizando la
aplicación de sus recursos de manera que le signifique el menor costo posible. Sin embargo,
el concepto de productividad puede diferir dependiendo del área de conocimiento desde la
cual se pretenda abordar. De hecho Pritchard (1987), señala que existen cinco perspectivas a
través de las cuales se puede estudiar la productividad.

1. Perspectiva de la Economía: La productividad se concibe como la cantidad de productos


generados (salida) dividido entre la cantidad de insumos asociados (entradas) como lo son
trabajo, capital, productos intermedios adquiridos y el tiempo. Este enfoque es típicamente
aplicado para medir la productividad en unidades macro como ramas industriales o países.

2. Perspectiva de la Ingeniería: La productividad es equiparada con la eficiencia de


operación, basada en la comparación de la energía como el principal insumo y la cantidad de
trabajo aplicada para generar los productos de salida, considérese la medición de unidades
producidas por Kilowatt-hora, Horas-Hombre-Horas-Máquina entre otras. Este enfoque sería
típicamente usado para medir la productividad de una organización o parte de ella.
Adicionalmente, se enfocaría típicamente a los aspectos referentes a maquinaria y equipo de
la organización.

3. Perspectiva de la contabilidad: La productividad se enfoca en el desempeño financiero


de la organización el cual es dimensionada a través de las diferentes razones financieras como
lo son las de eficiencia y rentabilidad.

4. Perspectiva de la administración: Bajo este enfoque a la productividad se considera un


concepto de orden complejo debido que está en función de medir y evaluar factores tales
como la calidad, la cantidad de recursos y productos aplicados, interferencias operativas, los
retornos financieros y el ausentismo laboral.

5. Perspectiva de la psicología organizacional: Desde este punto de vista, la productividad


está relacionada principalmente con la eficacia y la eficiencia del factor humano derivado del
desarrollo de sus funciones y tareas

Las perspectivas expuestas muestran enfoques que difieren entre sí en consideración a las
formas en cada una de ellas integra los factores que facilitan la medición de la productividad
de acuerdo a los propósitos que se persigan, pero se les puede considerar como
complementarias. Sin embargo, cada una de estas perspectivas demuestra que es innegable
que a la productividad se le considere como una variable objetiva para la medición del
desarrollo competitivo de una organización moderna. (Alby, 1994).

Sin embargo, una organización no está exclusivamente conformada por equipos, máquinas e
infraestructura sino que es un conjunto de personas que trabaja para alcanzar ciertos
propósitos u objetivos, se reconoce que las organizaciones dependen de los esfuerzos de la
gente para alcanzar los resultados que se deseen.

Tomando en consideración lo anterior, para incrementar la productividad organizacional, se


requiere incrementar la productividad de la gente en la organización.

El mecanismo por el que este incremento ocurre es primordialmente el motivacional. Es


decir, si el personal está motivado, empleará más esfuerzo en lo que hace y será más
persistente en sus esfuerzos. Trabajará más eficientemente en el sentido que sus esfuerzos
estarán más orientados a los objetivos organizacionales.

Lo expuesto refiere que existen diversas opiniones y modelos que permiten, de manera
aproximada, la medición de la productividad organizacional. Pueden surgir diversas
interrogantes sobre cuál sería la mejor forma para conceptualizar y medir la productividad
organizacional, pero en opinión de los principales investigadores citados esa sería una mala
pregunta, ya que la mejor forma de medir debe de considerar las naturaleza y circunstancias
de la organización en estudio o en su caso la perspectiva y objetivos que el investigador se
proponga cubrir procediendo a integrar aquellos elementos comprobados que faciliten la
medición, tal como lo expone Pritchard.

Debe reconocerse la trascendencia del trabajo de Pritchard ya que logró integrar los diferentes
enfoques existentes al momento de desarrollar su estudio sobre la productividad
organizacional para la Fuerza Área de los Estados Unidos, haciendo énfasis en el factor
humano, condición que ha permitido a otros tantos investigadores abundar sobre la eficiencia
y la eficacia organizacionales procediendo ha estructurar modelos naturales y rígidos para su
medición y que de alguna otra forma permiten la referencia hacia la productividad
organizacional.

4.5 la sinergia de la productividad.


La sinergia es un concepto relacionado con los equipos de trabajo y los resultados que se
alcanzan cuando logramos conseguir un grupo cohesionado y motivado.

Antes de definir la sinergia me gustaría matizar un concepto, y es el de los equipos de trabajo.


Un equipo de trabajo es un grupo autónomo bien organizado, y digo autónomo ya que
potencia el trabajo coordinado con un resultado positivo.

Digamos que, el equipo de trabajo está formado por personas que se relacionan y
complementan entre ellos, por lo que el equipo de trabajo es un grupo, pero no todo grupo es
un equipo de trabajo. (Más adelante detallaremos estos conceptos).
Luego,¿ qué es lo que les diferencia? la respuesta es lasinergia.
Centrémonos en este concepto: ¿Qué es la sinergia? Sinergia significa que el resultado que
alcanza el equipo de trabajo es superior a la suma de las aportaciones de cada miembro de
forma individual. Esto es así porque entre ellos se complementan, están motivados y generan
resultados espectaculares.
¿Cómo se consigue que un grupo genere sinergia?
Aquí entra en juego el papel del director de Recursos Humanos, me explico: Es importante
observar e identificar a las personas que tienen un potencial específico, ya sea por sus datos
académicos, o por sus aptitudes concretas. Muchas veces confundimos estos términos.
Hay gente que tiene un don innato, que aún no se ha desarrollado, pero son perfectamente
identificables por su forma de pensar y actuar, por su forma de ver el mundo, por su
creatividad e iniciativa y ahí amigos míos, no hay datos académicos que lo avalen.

En definitiva, saber identificar a esas personas es una tarea compleja, pero el hecho de
conocer las aptitudes ocultas de las personas y potenciarlas, se convierte en un recurso muy
valioso para la empresa, por no hablar de la motivación que siente la persona, al sentirse
valorada por la organización.