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ORIGEN DE LA PSICOLOGIA

ORIGEN Y DESARROLLO DE LA PSICOLOGÍA EDUCATIVA.

Antecedentes de la psicología educativa en el contexto del


desarrollo histórico de la psicología general.
En esta primera parte se hace esboza del origen y desarrollo de la psicología general con el
objetivo de resaltar las obras de aquello autores que contribuyeron al nacimiento de la
psicología educativa. Se estudia a los personajes más notables por sus ideas, proposiciones,
teorías y avances científicos, que en su contexto y época condicionaron la génesis y el
desarrollo histórico de la psicología como disciplina científica.

Entre ellos destacan filósofos, médicos, biólogos, educadores y por su puesto


psicólogos que, aun sin proponérselo, con sus aportaciones sentaron las bases para la
conformación de la psicología educativa. En ese sentido, se contestan las siguientes
interrogantes: ¿cuáles fueron los hitos sociales y científicos más relevantes en el contexto
del desarrollo histórico de la psicología general, que, relacionados con las ideas sobre
educación, antecedieron al origen de la psicología al origen de la psicología de la educación?
¿Cuáles fueron las aportaciones más sobresalientes de la propia psicología y de las
corrientes y teorías pedagógicas que contribuyeron al surgimiento y desarrollo de la
psicología educativa?

Los antecedentes mágicos y religiosos de la psicología.


La psicología como ciencia es uno de los productos culturales más importantes del siglo XX,
aunque históricamente su desarrollo como discurso mítico y precientífico, ha estado
asociado con la magia, la teoría la filosofía y la medicina.

Los estudios de los orígenes de la psicología refieren una psicología primitiva que
data del siglo VI a. C. y que continúa hasta el siglo XIII, aproximadamente. En ella el
pensamiento mágico teleológico era el regulador del curso de la naturaleza, y funcionaba
independientemente de la voluntad del hombre, por lo que las creencias de éste estuvieron
sujetas habitualmente a un saber “popular”, “mágico”, “religioso”, “irracional”, “práctico”
o “artesanal”. Estas creencias estaban generalmente sujetas a tabúes. Los actos de los
hombres, de acuerdo con sus nociones de causa y efecto, podían desencadenar ciertas
consecuencias inevitables, como la ira de los dioses, por l que se abstenían de hacer lo que
suponían podría hacerles daño. El hombre no diferenciaba el yo del no yo, estaba integrad
en el ambiente, no analizaba los procesos mentales en los que basaban su práctica (Frazer,
1961).
Para comprender el mundo, los hombres primitivos poseían concepciones lulistas
sobre la naturaleza del ser humano: la consideraban formada por materia y espíritu, el
cuerpo y el alma como dos sustancias diferentes, pero en permanente interacción. Este
dualismo de la creencia en la vida después de la muerte y la doctrina mística se convierte
en la tentativa de elaborar una psicología que admite la existencia e otra vida. El hombre
primitivo creía que tras la muerte física el alma resucitaba; la psicología primitiva incluía
ciertos recursos con los que se pretendía lograr que el alma retomara el cuerpo que había
abandonado.

Asimismo, la falta de distinción entre religión y medicinas condicionó el carácter


general del tratamiento médico en la cultura primitiva. En las concepciones predominantes
de aquella época (hacia el siglo v a. C.) los enfermos mentales estaban influidos por
espíritus y la locura era un castigo de los dioses. El sacerdote era quien ejercía la medicina
y las enfermedades se curaban por medio de la fe. Se inicia desde entonces la influencia de
la medicina en el estudio del organismo humano con teorías acerca del alma.

Todas estas ideas creencias populares que n tenían origen ni apoyo científico alguno,
tampoco poseían justificación teórica. Sino que se desarrollaron a partir de las creencias
religiosas. (Para un análisis más detallado de las creencias religiosas y su relación con el
desarrollo posterior de la psicología, véase Brett, 1963 y Murphy, 1960).

Más adelante, los griegos sugirieron principios físicos (fisiológicos y biológicos) que
explicaban el estado de salud física y mental más allá de las ideas mágicas y religiosas. Con
Hipócrates (siglos V a. C. a IV a. C), a quien se considera el padre de la medicina, queda atrás
la época de la especulación. Él dedujo que el desorden físico causa el desorden mental,
rechazó los métodos de curación por brujería y propuso un nuevo sistema para entender el
equilibrio del organismo, en el que se incluía la nutrición y el ejercicio. Su principal
aportación a la medicina fue su hipótesis y tratamiento de los temperamentos: colérico,
sanguíneo, melancólico, flemático (Brett, 1963).

Aportaciones de la filosofía griega clásica a la psicología y a la


educación.
Si bien en la antigüedad clásica se contaba con algún concepto o método de lo que hoy
conocemos como psicología educativa, ya existían observaciones importantes sobre los
procesos educativos del ser humano, que persistirán en la historia de la psicología
occidental.

A la psicología griega inicial, cuyo pensamiento aún se encuentra incorporado a la


psicología contemporánea, le preocupaba el origen de las cosas, por lo que tenía como
preocupada el origen de las cosas, por lo que tenía como objeto el estudio de las acciones
del alma y de las leyes de su comportamiento, Fueron los filósofos y griegos los que trataron
de conciliar el dualismo mente-cuerpo tradicional con un monismo basado en la idea de
que la mente se hallaba en los cimientos de toas las cosas, constituyendo la integridad de
la naturaleza en un todo armónico (Brett, 1963, Murphy, 1960).

Con Sócrates (470-400 a. C.) uno de los primeros filósofos griegos, se dio un lugar
predominante a la razón, se hizo a un lado la magia y se atendió más a la realidad. Al decir
que por la razón se conoce la “verdad”, Sócrates introdujo el elemento del juicio, Deseaba
revelarle al individuo su relación consigo mismo; la clave de su enseñanza fueron el
autodesarrollo, la autoconciencia y el auto conocimiento.
Platón, (427-347 a. C.) Se empieza a destacar la división del hombre en una parte
racional divina y una parte irracional terrena, El Control del impulso por la razón es la
consecución de la armonía interior del ser humano, que logra así su verdadera libertad. Con
el platonismo se señalan dos componentes que influyeron decisivamente en el carácter
humano: la Phycis, que más tarde se conoce como nature (ambiente), considerados como
principios para el desarrollo intelectual del hombre y para obtener lo mejor de su naturaleza
humana.
Con Aristóteles (383-322 a. C.), el pensamiento griego clásico es el primero en
integrar aspectos filosóficos e ideológicos con preocupaciones de carácter científico.
Aristóteles, considerado como el fundador del método científico, estableció las bases del
juicio, raciocinio y lógica común como sistema de conocimiento. Señalo que el conocimiento
intelectual se obtiene partir del conocimiento sensible, que la inteligencia capta y abstrae
datos para obtener el conocimiento universal, Asimismo, eliminó la idea dualista de cuerpo
y alma, pero insistió en que se relacionaban entre sí, y definió de modo funcional a la mente
como un proceso que se conoce por “lo que hace”, y cuyas funciones de
asociaciones establecidas por la experiencia por su contigüidad, similitud y contraste.

Sus ideas y las de sus seguidores apuntan a que las facultades psíquicas, la
superioridad de la razón y la explicación de las leyes de la asociación mostrarían, sobre una
base más concreta, que se educa mediante las ideas, pero se instruye denominando el
aprendizaje, la memoria, y todos aquellos procesos sobresalientes que implican experiencia
con significado.

La Edad Media: La influencia en la psicología


El subimiento del cristianismo significó un cambio en la historia de la cultura y un retraso
en el avance científico. El racionalismo de Sócrates, Platón y Aristóteles se convirtió en
espiritualismo, y los inicios de lo que era una visión científica dieron paso a una doctrina
religiosa.
La muerte de Aristóteles, las perturbaciones políticas originadas por las invasiones
de los bárbaros por toda Europa, y el colapso de las ciudades-estado griegas provocaron la
decadencia de la ciencia y la filosofía griegas. Estos sucesos dieron origen a la era
oscurantista, conocida así por el estancamiento del progreso científico y del desarrollo
intelectual del Occidente.
Si bien este estancamiento no fue absoluto por las aportaciones de epicúreos,
estoicos y escépticos de la época quienes trabajaron sobre las emociones, los aspectos
morales de la vida, y la duda universal, la influencia del cristianismo se refleja al principio
en la filosofía de los siglos iv y v, particularmente por San Agustín, (345-430), quien afirmo
que la verdad debía buscarse en el interior del hombre y no en el exterior. Argumentaba
que el cuerpo era el instrumento el alma, Las facultades del alma eran el entendimiento, la
memoria y la voluntad; sus funciones, el conocimiento y el amor, y tenía un objeto doble:
lo divino y lo humano. Consideraba que el alma era inmortal y que la autoconciencia era su
fundamento.

El periodo que va de los siglos vi al xi fue decepción intelectual y sin garantías de


estabilidad política y social, por lo que fue la filosofía la que dio respuestas a las
interrogantes que surgían. El cristianismo se desarrolló ampliamente como tradición
religiosa, sin embargo, los acontecimientos de esta época no parecen haber promovido
ningún desarrollo sustancial de la ciencia ni de la psicología en específico.

La interrelación entre la filosofía y la religión durante la Edad Media culmina con un


gran interés por el naturalismo en donde los problemas del espíritu y la materia se
consideraban con problemas de la naturaleza. La psicología inicial d Aristóteles fue
retomada por la filosofía de los padres de la Iglesia cin orientación más naturalista, y como
respuesta a la necesidad de unificar la sabiduría antigua con las doctrinas del cristianismo
acerca de la salvación del alma, todo ella en un sistema que fuera teológicamente
aceptable.La reconsideración de la filosofía aristotélica marcó el camino hacia la psicología
moderna.

La psicología espiritualista en las obras de Santo Tomás de Aquino (1224-1274), a


finales del siglo xiii, distingue las dificultades cognoscitivas de las apetitivas: inteligencia y
voluntad corresponde al nivel superior, y sentidos, y apetitos al orden material. Todas se
unifican en la persona, Lo importante para Santo Tomás esta que el sujeto personal es quien
siente, quiere, entiende, se entristece o alegra y sostienes que el alma puede separarse del
cuerpo, y es inmortal (Murphy, 1960; Brett,1963).

La psicología del Renacimiento: búsqueda de la experiencia y la


experimentación.
El tradicional discurso filosófico especulativo y contemplativo del conocimiento, con el que
se habían abordado los problemas del espíritu y materia, provocó que el estudio de la
mente se integra en sistemas complejos de ideas en lo que había que dar cabida a
problemas metafísicos, teleológicos y éticos. En oposición, durante le época renacentista
(siglos XIV al XVI aproximadamente), el movimiento empírico se desarrolla activamente en
las diferentes áreas del saber, y crea el escenario que conducirá en el siglo XVII al deseo de
describir con precisión y comprender la realidad a partir de la observación y no por medio
de métodos especulativos y deductivos.
La búsqueda científica en el Renacimiento, con grandes genios intelectuales como
Copérnico (1473-1543), Francis Bacon (1561-1626), Galileo, (1564-1642) y Newton (1642-
1727), creó la atmósfera adecuada para el desarrollo posterior de la psicología. Aunque
ninguno de los pensadores de la psicología, crearon las condiciones para que los aspectos
mágicos y religiosos de la psicología perdieran terreno y los fenómenos mentales se
abordaran desde reflexiones científicas (Murphy, 1960; Brett, 1963; Chaplin y
Krawiec,1978; Harsh,1998).

Se considera a Rene Descartes (1595-1650), científico y matemático, como el padre


de la modernidad. Así mismo, se le atribuye el comienzo de la psicología moderna, con la
fisiología y la reflexología, por sus aportaciones a la biología y fisiología mecánica y su
análisis de las emociones, El razonamiento de René Descartes dentro de la filosofía
racionalista e interaccionista, y el uso del método de la introspección, lo llevaron a distinguir
la mente o conciencia del cuerpo o sustancia material, que a su vez, separados, actúan entre
sí a través que el control del alma sobre el cuerpo que se realizaba a través de la regulación
mecánica de los nexos de unión entre los impulsos sensoriales y los motores de los nervios.

Otras aportaciones de la filosofía racionalista son las de Baruch Spinoza (1623-1677),


pensador holandés, Desde una visión monista sustentaba que mente y cuerpo son aspectos
de una sola realidad. De este modo la fisiología y la psicología se tratan de fundir con la
psicología alemana de Gottfried W. Leibniz (1646-1716), quien sostenía más bien un
paralelismo psicofísico, en el que el alma ejecuta sus actos sin ninguna reacción sobre el
cuerpo, y viceversa, por lo que mente y cuerpo parecen influirse mediante una armonía
establecida mutuamente. Leibniz distinguió la percepción como una condición interna que
representa las cosas exteriores y la apercepción como la conciencia o conocimiento
reflexivo de este estado interno.

Estos tres enfoques de le vertiente filosófica racionalista prefiguraron en el


pensamiento del complejo mente-cuerpo que dominó en los siglos XVIII y XIX (Murphy,
1960; Brett, 1979).

El legado del empirismo inglés a la psicología.


La adquisición del método científico por la ciencia natural y el éxito de su aplicación en le
época renacentista provocaron una profunda revolución en los conocimientos sobre la
mente humana, al propugnar la utilización de métodos experimentales y de lenguajes
formales para la descripción de los fenómenos psicológicos.

Probablemente la corriente filosófica más importante para comprender la psicología


experimental del siglo XVIII y principios del XIX fue el empirismo inglés, cuya tradición
convirtió a la percepción en uno de los métodos de los problemas básicos de la psicología.
Thomas Hobbes (1588-1679), quien se opuso a las ideas innatas u sostuvo que las
sensaciones son la fuente de conocimiento y el contenido de la mente, esbozó la teoría el
asociacionismo, que sostiene que toda la complejidad e l vida mental se reduce a los
componentes elementales de la conciencia y su vinculación a la experiencia, y que la
asociación de las ideas se da por coherencia y contigüidad de las impresiones pasadas. A
Hobbes se atribuye el germen de asociacionismo.

John Locke (1632-1704), al retomar los principios aristotélicos de la semejanza y


contigüidad, al igual que la noción de que la mente es una tabula rasa, se adhiere al principio
del asociacionismo al explicar que las experiencias, tal y como las recibe el hombre, se
combinan por la fuerza natural de a asociación. Locke sostenía que las ideas provenían de
la experiencia y se originaban tanto en la sensación como en el sentido interno. Hizo
hincapié que en las sucesiones de las ideas que se dan en la mente suelen ser irracionales;
a estas vinculaciones las llamó asociación de ideas.

George Berkeley (1685-1753), con su teoría de percepción visual del espacio en


función de las experiencias táctiles, aportó a la psicología la noción de la percepción
tridimensional, que se da por el sentido del tacto con el que se percibe la profundidad de
los objetos. Se hizo participe del asociacionismo al explicar la relación entre la experiencia
y las ideas. Sin embargo, sostenía que la experiencia es atributo del alma, y que ésta era
inobservable, aunque necesaria para la experiencia, y Dios era su causa activa.
David Hume (1711-1776), identificado también con los principios aristotélico,
cuestiono las premisas de Berkeley sobre la existencia del alma y de Dios. Su aportación
central a la psicología fue la descomposición analítica del proceso del pensamiento en una
serie de experiencias variables que, según las reciba y hombre, se combinaba por la fuerza
natural de la asociación.

El asociacionismo del mismo empirismo inglés al aprendizaje parte de que la mente


humana es potencialmente sensible a las impresiones externas con las que, junto con la
reflexión, se construyen las ideas. Estos presupuestos se transforman en una norma
típicamente psicopedagógica: educar consistente en almacenar tantas ideas organizado de
la cultura (Glaser 1982, en Hernández,1998).

La influencia de la filosofía alemana en la psicología.


La filosofía alemana también hizo importantes aportaciones a la psicología y al campo
educativo, en tanto que supone una síntesis del racionalismo y del empirismo.
Probablemente fue Immanuel Kant (1724-1804), quien con sus concepciones sobre el
funcionamiento de la actividad mental con base en tres subdivisiones: conocimiento,
sentimiento y voluntad, contribuyó con ideas diferentes a los racionalistas y empiristas.

Formado en el racionalismo, Kant comienza a dudar del valor de la razón,


planteándose el problema del valor y los límites de ésta. Subrayó el concepto de que la
naturaleza última de las cosas externas no es observable, de igual manera que el sujeto
cognoscente o yo interior tampoco es observable. Sostuvo que el proceso de la volición es
independiente de la causalidad, porque la voluntad es libre. Así mismo, destacó la
importancia de aquellos procesos mentales que no pueden reducirse procesos cerebrales o
corporales (greco, 1959; Reuchlin, 1979).

Por primera vez en la historia de la filosofía, Kant demue3stra que el objeto no es


una cosa ajena al sujeto, algo externo y opuesto a éste. La función de la objetividad, según
Kant, es una forma de la actividad del sujeto, y el propio sujeto existe en las formas de la
actividad subjetiva y sólo así puede ser conocido, Según el filósofo alemán, los objetos son
en su esencia producto de la actividad creadora propia del sujeto.

Otra línea importante del pensamiento filosófico en Alemania hacia principios del
siglo XIX fue la escuela asociacionista representada por Johann Herbart (1776-1841), cuyo
trabajo aspiraba a hacer de la psicología una ciencia exacta y empírica. Tuvo gran influencia
sobre la psicología posterior al intentar aplicar las matemáticas al estudio de la vida
psíquica.

Las aportaciones de Herbart se encaminaron a separar la psicología de la filosofía


para darle un estatus propio. Consideró que la psicología era una ciencia empírica por que
se basaba en la experiencia y privilegió el método de la observación libre, no experimental.
Afirmó que la psicología era metafísica, por su origen filosófico y matemática, pues por
medio de fórmulas trabajó los procesos mentales. (Murphy, 1963; Bering, 1979).

Al considerar la personalidad humana como un sistema dinámico sobre el que se


puede influir y al que es posible aplicar métodos cuantitativos que proporcionen datos
desde las sensaciones hasta la vida mental, Herbart hizo aportaciones al terreno, más
aplicado de la educación en los llamados cinco escalones de la instrucción, considerados
como el centro de la didáctica durante mucho tiempo; preparación, presentación,
asociación, generalización, y aplicación.

El positivismo en la ciencia: la búsqueda de la verdad.


Las diversas corrientes de pensamiento de mediados y finales del siglo XIX, a las que se
integra la doctrina filosófica que Auguste Comte (1798-1857) fundo con el nombre de
positivismo, para describir la realidad y la tendencia constructiva que él reclamó para el
aspecto teórico de la doctrina, configuraron las circunstancias que permitieron la
delimitación de la psicología como disciplina y profesión científica.

Con los cimientos de los conceptos positivistas, que pueden anticiparse claramente
desde Hume, Kant y el filósofo francés Saint-Simon, y con los criterios de cientificidad de las
ciencias naturales, Auguste Comte se interesó en la reorganización de la vida social para el
bien de la humanidad a través del conocimiento científico, mediante el cual se podía
obtener el control de las fuerzas naturales. Los dos componentes principales de su doctrina,
la filosofía y el gobierno (o programa de conducta individual y social), los unificó más tarde
en un todo bajo la idea de la religión, en la cual la humanidad era el objeto de culto. En su
doctrina se destaca el significado de lo no especulativo o inferido, y de los inmediatamente
observables, además señala que los conocimientos científicamente válidos proceden de la
experiencia, por lo que rechaza toda noción a priori y todo concepto universal y absoluto.
En el positivismo “el hecho” es la única realidad científica, y la experiencia y la introducción
son los métodos exclusivos de la ciencia.

Indudablemente el positivismo aparece en un momento histórico (finales del siglo


XIX y comienzos del XX) cuyo terreno había sido abonado por innumerables cambios
tecnológicos como los acontecimientos en la Revolución Industrial; coincidía a la vez con el
decaimiento del sentido metafísico y religioso del conocimiento. La instauración del
positivismo como forma de vida en esta época significaba, política y socialmente, orden,
jerarquía social y progreso, condiciones que no podían lograrse desde las
concepciones teleológicas y metafísicas imperantes. El hombre, al no obtener las
respuestas esperadas en la religión, y en la búsqueda y peregrinaje permanente por conocer
el porqué de las cosas, fija su atención en la ciencia, que le brinda seguridad, confianza y
confort. Ya no es el hombre a merced de la naturaleza, más es el ser que encuentra
respuestas lógicas mediante el análisis de los mecanismos de los objetos que se encuentran
a su alrededor.

A partir de ese momento, la realidad se encuentra limitada por coordenadas de


tiempo, espacio y masa. Se considera sólo la posibilidad de estudiar científicamente los
hechos, los fenómenos, el dato experimentable, lo observable y lo verificable, para logra el
progreso de la sociedad, y ello sólo se puede alcanzar a través de la ciencia, considerada
desde Hegel como la expresión más pura de la racionalidad de la cultura. Ésta se propone
entender el mundo real, definir sus relaciones, leyes características, de la manera más
objetiva, independientemente de la subjetividad de los investigadores, de los orígenes y
condiciones psicosociales del descubrimiento o de sus aplicaciones prácticas. Utilizando en
todo momento la verificación de los conocimientos en la experiencia y en la observación de
lo fenómenos. Esta idea se expande hacia todas las ramas del saber, inclusive hacia lo
hechos sociales que también son tratados como “cosa”.

La psicología como disciplina científica y ciencia experimental.


La fundación de la psicología como ciencia experimental se atribuye a Wilhelm Wundt
(1832-1920). Aunque era médico, se dedicó al estudio de la filosofía experimental. Sus
investigaciones mediante métodos fisiológicos llevaron a la psicología al área de la filosofía
desde el campo de la fisiología. Consideraba que e objeto de la psicología lo constituían las
experiencias inmediatas del individuo (idea retomada de Locke, Condillac y Herbart) y que
éstas se podían estudiar por medio de la introspección, para luego realizar una observación
analítica de los procesos conscientes.

En su libro Objeto, divisiones y método de la psicología, publicado en 1986 (citado


por Gondra,1990), Wundt habló de las sensaciones como formas elementales de la
experiencia, de los signos cognoscitivos en su teoría de la percepción, y de los sentimientos
como cualidades de la experiencia que no provienen de ningún órgano de los sentidos,
sostenía que la psicología tenía wue ver con el estudio del sentimiento interno en la medida
en que fuera consciente subjetivamente, y con la percepción externa, en la medida en que
se refiera a los objetos. Criticó a los positivistas y consideró a la psicología como una ciencia
que complementa a las ciencias naturales, fundamenta a las ciencias del espíritu y prepara
el camino a la filosofía. Propuso el experimento como método de la psicología; admitió la
observación como método de la psicología de los pueblos, a la que según él correspondían
los procesos más complejos.

Wundt impartió por primera vez la asignatura de psicología fisiológica en 1867,


cátedra que desempeño un papel definitivo en la formación de investigadores no solo en
Alemania sino también en diversos países, por lo que se puede ser considerado como el
primer docente de la psicología en el mundo. Fundo en 1879 el primer laboratorio formal
de psicología en Leipzig, cuya misión es demostrar la conformación de una psicología
experimental, suceso que inscribió a la psicología en al colectividad científica, lo que es
ampliamente reconocido en la literatura especializada (Reuchlin, 1959; Murphy, 1960;
Curiel, 1962; Brett, 1963; Boring 1979; Noriega y Millán, 1995).

Si bien los intentos por diferenciar a la psicología de la filosofía fueron un paso


imprescindible para fundarla como disciplina independiente y como ciencia, también la
medicina y las ciencias naturales del siglo XIX, a la par de las aportaciones filosóficas,
hicieron importantes contribuciones a la psicología a través de las investigaciones
fisiológicas y biológicas.

En sus investigaciones, los filósofos se aproximaron al campo de la psicología e


iniciaron trabajos interdisciplinarios, Se llegó a conformar así lo que se denominó
psicofisiología, rama dedicada a estudiar los mecanismos nerviosos de los procesos
mentales, que constituye el antecedente más inmediato de lo que sería la psicología
experimental.

Investigadores de Inglaterra, Francia, Escocia, y principalmente de Alemania,


realizaron importantes avances relacionados con el análisis detallado de la estructura del
sistema nervioso. Con la investigación de Ernest Weber (1795-1878), Gustav Fechner (1801-
1887) y Herman Helmholtz (1821-1894), sobre algunos fenómenos psicofísicos, y sus
aportes de la física y matemáticas, y algunas metodologías rigurosas sobre la mediación de
la sensibilidad, gran parte de la psicología se incorporó a la fisiología experimental (Boring,
1979).

Las teorías evolucionistas de la biología contribuyeron también a la conformación


de la psicología como disciplina científica, Entre los asociacionistas británicos con
postulados evolucionistas. Herbert Spencer (1820-1903), ingeniero y filósofo, consideró la
psicología como una ciencia natural ubicada en el pasaje de la biología a la sociología. En su
obra separo la psicología objetiva de la subjetiva. Pretendía demostrar que la ley de la
frecuencia asociativa operaba filogenéticamente, es decir, por medio de una tendencia
hereditaria que se volvía acumulativa en generaciones sucesivas, e hizo hincapié en la
naturaleza adaptativa de los procesos mentales. Concedió al estudio de la mente un lugar
dentro de las ciencias naturales, al señalar que la psicología presuponía la biología, ya que
los fenómenos de la vida consciente constituían una rama de la vida general. Entre las ideas
acerca del cuerpo y la mente parecía latente una ciencia de la conducta.

A finales del siglo XX y hasta mediados del siglo XX, aproximadamente, se hacen
importantes contribuciones que representan los antecedentes más influyentes en la
conformación de la psicología actual, y establecen la psicología en diversas partes del
mundo. Las ciencias naturales y la tradición médica ramificaron sus aportaciones
provenientes de la fisiología, la biología, la psiquiatría y la neurología, a la nueva psicología.

A Wundt le siguieron Hering (1834-1918), Ebbinghaus (1850-1909) Müller (1850-


1934), Külpe (1862-1927) y Titchener (1867-1927), quienes continúan la tradición fisiológica
introducen métodos experimentales, más refinados y llegan a ser los principales
representantes de la llamada psicología del contenido, a diferencia de la psicología del
acto, representada por la tradición filosófica. La psicología del contenido fue considerada
como introspectiva, porque su tema de estudio era la conciencia, sensacionista porque a
través de la sensación se podía conocer la naturaleza de la conciencia; elementalista porque
conceptualizó a la sensaciones, imágenes y sentimientos como la química mental; y
asociacionista porque consideró la asociación como el principio del funcionamiento mental
de la percepción (Murphy, 1960; Boring, 1979).

Incluidos todos ellos dentro de la escuela estructuralista, en la que destacaba


Edward Tichener, concebían la psicología en función e las formas primarias de la experiencia
y de las interrelaciones e la experiencia sensorial, En general, los estructuralistas confiaban
en analizar la experiencia y dividirla en sus “elementos” o “estructuras básicas”, en
contraposición a aquellos que destacaban una psicología del ajuste y la adaptación del
organismo al ambiente, argumentos definidos por los psicólogos estadounidenses de la
escuela funcionalista.

William James (1842-1910), iniciador de la escuela funcionalista y considerado como


el gran patriarca de la psicología de los Estados Unidos, influido tanto por los trabajos de
los fisiólogos alemanes como por el evolucionismo inglés de Darwin, y las evoluciones
psiquiátricas de los franceses de los franceses, sostuvo que el análisis era el método
científico, y considero que la descripción analítica de la mente no debía implicar la sola
reunión de elementos.
El término funcionalismo nace del interés en saber cómo funciona la mente para
ayudarnos a sobrevivir y adaptarnos. Para James, la conciencia era el flujo continuo que
llamó corriente del pensamiento, siempre cambiante de imágenes y sensaciones, no es un
conjunto de estructuras sin vida, cm pretendían los estructuralistas. Consideró que la mente
tiene un uso –adaptar al hombre al medio exterior- y su principal función es conocer el
mundo.
William James hizo importantes aportaciones a la educación que se describían en el
siguiente apartado, aunque cabe destacar que en esta época surgen los primeros libros de
texto de esta materia y las primeras publicaciones en el ámbito de las interrelaciones entre
psicología y educación, entre las que destacan American Journal of Education, convertido
posteriormente en American Annals of Education, y Ammon School Assistant
(enovard,1992).

La psicología psicoanalítica.
A principios del siglo XX, mientras la psicología estadounidense se legitimaba más como
ciencia, la vertiente médica continuaba en los terrenos de la clínica, la psicología, la
psiquiatría y la neurología, teniendo Como el máximo exponente del movimiento
psicoanalítico a Sigmund Freud (1856-1939).

Entre los autores más representativos de este corriente se encuentran Théodule


Ribot (1839-1913), Pierre Janet (1859-1947) y, por supuesto Joseph Breuer (1842-1925).
Ribot, quien era filósofo y no médico, estableció la primacía de la vida afectiva,
sostuvo que las tendencias parcialmente inconscientes de ésta desempeñan un papel
fundamental, y de dio una gran importancia a los conocimientos médicos para obtener, por
medio de la observación de los fenómenos patológicos, una psicología empírica que fuera
equivalente a la experimental, separando la psicología de la metafísica y la fisiología.

Por su parte, a Janet, médico francés y discípulo de Charcot y Ribot, se le puede


considerar como el iniciador del movimiento que buscaba la unificación de la psicología
clínica y la psicología académica en un conjunto integrado de conceptos. Trató de demostrar
que en las neurosis, las funciones que indican un gravo elevado de tensión son las primeras
en ser afectadas y suprimidas del campo de la conciencia, mientras que las funciones
inferiores, más automáticas, persisten (Mueller, 1974) Se interesó por la disociación y le
escisión de la personalidad, como una integración de ideas y tendencias, y señaló que en la
personalidad normal existe una integración relativamente estable y constante; en tanto que
la histeria, esa integración es imperfecta Con una disminución de la tensión psíquica, que
en sus manifestaciones graves puede provocar la escisión del individuo en dos o más
personalidades alternantes.

Simultáneamente al desarrollo de los estudios médicos sobre la patología psíquica


que se hacían en Francia, se hicieron otras contribuciones en Austria, que tuvieron una gran
influencia en la conformación del campo de la psicología clínica, provenientes
principalmente de Breuer y Freud.

Breuer, médico fisiológico, trató casos de histeria por medio de a hipnosis y señalo
que los pacientes se curaban al describir en el trance hipnótico la experiencia emocional
anterior, ligada al problema s síntoma del problema presente. Se le atribuye por ello la
creación del método catártico, aun que éste fue llamado así por su compañero Freud.
Freud, siendo médico se interesó en la fisiología del sistema nervioso; se introdujo
en el campo de los desórdenes neuróticos; y en el de la hipnosis como técnica para eliminar
síntomas histéricos, tales como la parálisis funcional, la anestesia y l amnesia. Elaboro su
teoría de la neurosis sobre bases sexuales a partir de sus estudios y experiencias en el
tratamiento de la histeria con su compañero Charcot. Su teoría es descrita como
determinista. Freud decía que todos los pensamientos, emociones y acciones están
determinados, nada sucede por accidente, y que están determinados, nada sucede por
accidente, y que si se profundizaba lo suficiente, se hallarían las causas de cualquier
pensamiento o acto.

Aunque realizó la práctica de la hipnosis con el procedimiento de catarsis, descubrió


que no todos los pacientes eran hipnotizables y que los resultados de esta técnica
eran pasajeros pues la enfermedad supuestamente ya curada se manifiestan después en
otros síntoma diferente. Por ello, concluyó que el valor real de los tratamientos hipnóticos
residía en el análisis psíquico y no en el trance hipnótico, por lo que introdujo el método de
la conservación, en el que se pide al paciente hablar y dar libre curso a sus asociaciones.

Con el método de la asociación libre, Freud da origen a la teoría y técnica conocida


como psicoanálisis, que toma fuerza en los inicios del siglo XX y se convierte en el
movimiento que revoluciona el tratamiento de los trastornos mentales y el campo de la
psicología de la motivación.

La teoría psicoanalítica la siguieron algunos discípulos destacados de Freud, aunque


algunos la modificaron y otros pusieron en tela de juicio algunas de sus enseñanzas básicas.
Entre los primeros seguidores se encuentran Otto Rank (1884-1939), quien destacó la
relación madre-hijo como la esencia de la vida; Alfred Adler (1870-1937) y Carl Juan (1875-
1961), quienes fundaron sus propias escuelas e incursionaron en el campo de la sociología.
Adler señaló que los valores surgen de las necesidades de la vida social y planteó el
desarrollo de un sentimiento comunitario capaz de armonizar las exigencias individuales
con las de la sociedad; Jung, conocido por su descripción de los tipos psicológicos
introvertido y extrovertido, se interesó en el inconsciente colectivo –diferente del
inconsciente personal- en el que incluyó los conceptos básicos o arquetipos de la raza
humana que son herederos.

Otra de las seguidoras del psicoanálisis fue Ana Freud (1895-1982), hija de Freud,
quien se interesó más que su padre por la interpretación de la dinámica del desarrollo del
adolescente y concedió mayor importancia a la pubertad como factor de la formación del
carácter. Elaboró una teoría sobre los mecanismos de defensa en esta etapa, y prestó mayor
atención al desarrollo patológico que a la adaptación sexual normal (Muss, 1995)

Mas adelante, destacaron otros psicoanalistas, pero con planteamientos más


sociológicos y culturales, pues reorientaron los principios freudianos al considerar que los
factores primarios que inciden tanto en las neurosis como en la personalidad normal son
aquellos que provienen de presiones y exigencias culturales que entran en conflicto con las
necesidades de los individuos. Entre los más representativos de esta tendencia están Karen
Horney (1885-1952), quien formuló una teoría sobre la influencia social de los factores
sociales sobre el desarrollo de la personalidad neurótica; Erik Erickson (1902-1994), a quien
se le conoce por análisis de la dinámica de la personalidad y la cultura, y por sus ocho etapas
de desarrollo en las que destaca el desarrollo de la identidad; Erick Fromm (1900-1981),
quien fundo su propia escuela y formuló una teoría caracterológica del sé en la sociedad,
en la que el elemento regulador de la personalidad es la conciencia basada en la capacidad
del individuo de observarse, reflexionar sobre sí mismo y autoevaluarse.

Aunque el contexto particular de intervención del psicoanálisis es el ámbito clínico


y el mismo Freud reconoció que el tema de la educación apenas lo abordo, lo hizo a partir
de sus criticas ante la educación con características represivas (Palacio, 1978 y
Hernández,1998) Existen algunas aplicaciones, entre las que incluyen las aportaciones que
desde el discurso psicoanalítico se hacen sobre el desarrollo sexual de los niños y el papel
del inconsciente en la vida cotidiana, la atención prestada a la ecuación de la primera
infancia, la importancia de la relación educador –educando y en la importancia que se da
el papel de la educación en la díada represión-permisividad. Se mencionan como ejemplos
los escritos de autores como Adler sobre temas escolares en los que propone la creación de
una escuela social como alternativa a la escuela tradicional; los de Jung, en los que aborda
la educación familiar, y los de Ana Freud para educadores.

Los inicios de la psicología educativa.


La conformación de la psicología educativa tiene sus antecedentes en el conjunto de ideas,
conceptos y teorías que se gestan en la historia y el desarrollo de la psicología general, en
los sustratos filosóficos y científicos que en ella se contienen –lo que fue expuesto de
manera sucinta en el apartado anterior y en la propia historia de la educación con su
contribución de un gran conjunto de conocimientos pedagógicos.

En este sentido, la intención en este apartado es exponer los rasgos más


sobresalientes que dieron lugar a la conformación de la psicología educativa, desde la ideas
y teorías que se originan en el contexto e l educación hasta las líneas o áreas de
investigación tradicionales de la psicología que influyeron en su constitución. Si perder
hacer un análisis cronológico o historiográfico, la exposición procura hacer comprensible el
origen y desarrollo de la disciplina, y contextualizar los antecedentes de los principales
paradigmas vigentes de la psicología y sus aportaciones a la educación.

De la educación a la psicología
Los inicios de la psicología educativa a finales del siglo XIX y principios del siglo XX se pueden
ubicar en el seno de las escuelas funcionalistas y asociacionistas, y en las corrientes y teorías
pedagógicas, estos producen una serie de cambio es importantes provenientes de la
llamada Escuela Nueva Europea, anuncian una fase en el desarrollo educativo al oponerse
a las ideas precedentes de la escuela antigua y tradicional, basadas en la teoría y el ejercicio
de las facultades, en la disciplina moral y en el método de instrucción autoritario (Genovard,
1982; Coll, 1989; Glaser, 1982; Hernández, 1999).

Si bien es cierto a finales del siglo XIX se recibe la tradición renovadora propugnada
en Europa por Pestalozzi y Froebel –quienes propugnan el naturalismo de Rousseau y que
el herbatismo es la corriente pedagógica, dominante en los estados unidos, desde el terreno
de la educación, Jonh Dewey (1852-1952) y Édourad Claparede (1873-1940) fueron los
principales precursores de la psicología educativa y los autores más representativos en esta
época en el ámbito de la educación, al crear las condiciones y el contexto para su posterior
desarrollo.

Con Jonh Dewey, filosofo, educador y uno de los pedagogos más originales del siglo
XX, se apuntalan las relaciones entre la psicología y la educación. Comprometido con la
reforma social y educativa de su época, Dewey influyo de manera importante en la teoría y
práctica educativa tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo. Su obra escrita
incluye temas filosóficos, sociales, psicológicos y educativos. Promotor del pragmatismo y
uno del los fundadores del funcionalismo, consumió a educación como una “constante
reorganización o reconstrucción de la experiencia” (Dewey, 1938/1964:73), relacionada con
lo común, con la comunidad y con la comunicación. Es un concepto de experiencia,
subrayaba los rasgos de continuidad e interacción, y buscaba la conciliación de elementos
que aparentemente son opuestos. Proponía superar las dicotomías artificiales –como alma
– cuerpo psíquico-físico, teoría-practica, empírico-racional, intelecto- emoción – y
considerar la experiencia y el pensamiento, en cierto modo, como la misma cosa (Dewey:
1938/1964).

planteo la educación progresiva en oposición a las doctrinas pedagógicas


conservadoras, en particular al herbartismo dominante del siglo XIX. Destacaba la
importancia del elemento activo impulsivo del niño en el proceso de aprendizaje, sin
embargo, subraya la necesidad de combinar el enfoque activo centrado en las capacidades
infantiles con el enfoque social del proceso educativo. Consideraba que el método
educativo debía derivarse del método científico con sus adecuaciones necesarias,
Y planteaba el aprendizaje como una actividad de investigación a partir del método del
problema. Su propuestas metodológica, en torno al desarrollo de un pensamiento reflexivo
complejo, influyó en algunas experiencias renovadoras de la siguientes décadas, y forma
parte de una tradición pedagógica que pretendió una modernización de las instituciones
educativas estadounidenses (González, 2002)

Contemporáneo y compañero de Dewey, William James divulgó los principios


psicológicos en el terreno de la educación a finales del siglo XIX, y demostró la necesidad
mutua entre psicología y pedagogía. Defendió una psicología holística y promovió el
pragmatismo como movimiento filosófico en Estados Unidos y como una alternativa
importante a la filosofía alemana dominante. Rechazó las perspectivas dualistas y
pluralistas para caracterizar al ser humano a favor de una existencia continua de
experiencias (González, 2002).

El pragmatismo de James en la psicología y la educación se pueden resumir en tres


presupuestos. El Primero es que existen bases psicobiológicos en la educación que se
concretan en la organización y adquisición de hábitos. Estos ultimo proceden en los
instintos y dependen de plasticidad del sistema nervioso, por lo que su valor educativo
notable es que simplifican los movimientos, los hacen adecuados y disminuyen la necesidad
e atención constante, de aquí que el mensaje para profesores y padre sea promover actos,
útiles, habituales y automáticos. El segundo se refiere al tratamiento del problema de la
emoción (publicado en la revista Mind en 1884), en el que afirmaba que la emoción era el
resultado antes que la causa de los cambios corporales; esta idea se sintetiza en su frase
célebre; “Estamos tristes porque lloramos, no lloramos porque estamos tristes”. El tercero
se refiere a que la educación se basa en una epistemología, entendida como el
funcionamiento de ideas, lo que para James tenía cierto valor trascendental en tanto
argumentaba la “Verdad”, una verdad seguramente pragmática que implica que las ideas
verdaderas conducen a cosas y situaciones que funcionan (Genovard, 1992).

Por su parte Édoard Claparade (1873-1940) m otro de los impulsores de la psicología


educativa desde el continente europeo, y una de las máximas figuras de la escuela nueva,
al fundar la paidotecnia, o la ciencia del niño, introduce conocimientos provinentes de la
antropometría, que unidos a la psicología y a la sociología le fueron dando respuestas
exactas que lo orientaron en sus respuestas exactas que lo orientaron a sus propuestas
educacionales. Afirma que la tarea esencial de la pedagogía debe estar dirigida a facilitar la
adaptación del medio del organismo psicofisiológico del niño. Para ello propone un
0plabnteamiento de ensayo y error mediante el cual el niño, por aproximación sucesiva,
reconoce la realidad que lo rodea; realiza un tanto permanente tanto en el orden psíquico
como n el físico que le ayuda acomodarse cada vez más en esa realidad. Entiende que la
“Escuela es vida y, en cuanto tal, es preparación para la vida individual y social”, último fin
de la escuela según él. Genero programas para la formación de profesores; fundó el
Instituto Jean Jacques Rousseau para la formación de psicólogos educativos y el desarrollo
de líneas de investigación en el campo, y reunió a un número importante de investigadores,
entre ellos Jean Piaget (Coll, 1983), e inició publicaciones sobre temas psicoeducativos en
Francés (FUNDÓ LA REVISTA Archives Psychologie.

De la psicología a la educación.
Con respecto a los antecedente que desde la psic9ologia dieron origen e influyeron en el
desarrollo posterior de la psicología educativa, varios autores señalan tres áreas o ámbitos
de estudio tradicionales que la favorecieron: El estudio de las diferencias individuales unido
al surgimiento de la psicometría, a los estudios sobre la psicología evolutiva y a las
investigaciones sobre el aprendizaje (Renovar, 1982; Coll, 1983 ; Coll, 1989; Hernández,
1999).
Los trabajos de la psicología diferencia, dirigidos a crear y a afinar métodos y técnicas
de análisis que se utilizaron de forma extensiva de todo el movimiento de los tests, y que
acercaron la psicometría a ala educación , se inician también a finales del siglo XIX y se
extienden hasta las dos primeras décadas del siglo XX.

trabajos pioneros de Francis Galton (1822-1909), quien abordo el estudio de las


consistentes diferencias psicológicas entre los individuos y desarrolló una prueba para
medir la inteligencia como capacidad general y como capacidad especifica, impulsaron el
desarrollo de instrumentos de evaluación psicométricos aplicados a la educación.

James M. Cattell (1860-1944), a quien se debe el término de test mental o


psicológico, avanzó en el estudio de los tiempos de reacción, la claridad visual y a rapidez
motora, entre otros, e inició el uso de pruebas de medición psicológica y promovió la
psicología aplicada al campo de la educación.
Por su parte, Lightner Witmer (1867-1956) considerado el primer psicólogo clínico
estadounidense, estudio las diferencias individuales de los niños y su relación con e
rendimiento escolar; centró su trabajo en el estudio y tratamiento de niños y pacientes con
limitaciones cognitivas. Los resultados de sus evaluaciones le sirvieron para formar
psicólogos en el tratamiento e problemas de aprendizaje, con ello la psicología clínica
ejerció un papel psicoeducativo (Anzola, 2005)

En Francia los instrumentos psicométricos de Alfred Binet (1858- 1911), construidos


para evaluar procesos mentales complejos. Impulsaron indudablemente el movimiento de
los test en el campo de la psicología diferencial como técnicas predictivas para el análisis
del potencial de aprendizaje en niños en edad escolar. Su trabajo más importante se centró
en medir la inteligencia. En colaboración con théodoro Simón (1872-1961), desarrolló el
primer test de inteligencia para evaluar e nivel de inteligencia de los alumnos, con el que
pretendía seleccionar a los niños según el nivel intelectual reportado en la prueba, e
identificar sus necesidades escolares. Posteriormente y por las repercusiones que tuva en
Estados Unidos, este test se tradujo en inglés y se elaboró una versión en la Universidad de
Stanford que se concreto en la escala Stanford – Binet.

La proliferación de instrumentos de medida cuyos resultados influirán en la


conceptualización de la psicología del niño y su desarrollo mental y en los programas
instruccionales, promovió avances sustanciales en el campo del aprendizaje y el
rendimiento escolar desde este periodo, extendiéndose y difundiéndose su desarrollo hasta
la década de 1950. Corresponden a esta época los inventarios de la personalidad, las escalas
de madurez emocional, las escalas de intereses y tendencias vocacionales. Se observa así
la aplicación más masiva de Stanford Binet y el desarrollo de los test Army Alpha y Army
Beta, confeccionados con Otis y Thurstone, paulatinamente, se vuelve esencial el uso de los
test en del área psicoeducativa (Genovard et al., 1992)

Entre los precursores más relevantes de la psicología evolutiva, cuyas aportaciones


están directamente relacionadas con la educación, se encuentra Stanley Hall (1844- 1924),
considerando como el primer psicólogo educativo en Estados Unidos. Bajo la influencia de
Darwuismo, fue el primero en estudiar la adolescencia utilizando los métodos científicos.

Con su teoría sobre la recapitulación según la cual la experiencia del género humano
se incorpora a la estructura genética de cada individuo. Hall supone que el desarrollo
humano obedece a factores fisiológicos determinados genéticamente y que fuerzas
directrices interiores controlan y dirigen predominantemente, el desarrolla, el crecimiento,
y la conducta. Su teoría deja escaso margen a la influencia de factores ambientales pues da
prioridad al proceso evolutivo; sin embargo, este proceso evolutivo halla su expresión
pedagógica en sus prácticas educacionales de lenidad y permisividad, aunque sin llegar a
los extremos de Rousseau, quien creía que el adulto no debía interferir en el curso natural
del desarrollo, controlado y determinado por fuerzas directrices interiores (Muuss, 1995).

Hall tuvo gran influencia en el desarrollo inicial de la psicología educativa con sus
publicaciones y actividades académicas. Dictó una serie de conferencias y publico escritos
acerca de las relaciones entre la psicología y la educación; fundó varias revistas entre las
que destacan Pedagogía Seminary, que después se convertiría en la prestigiosa Journal of
Genetic Psychology , y el American Journal of Psychology. Fue el autor de las primeras
publicaciones en el campo de la psicología educativa: Adolecence (1904 ) Aspects of
live and Educatión(1907) y dos volúmenes de Educational Problems (1911) . En 1893 creó
la National Society for Study of Children , que dio lugar a la National Society for Study of
Education ; Además fue formador de psicologos , varios de ellos de reconocido prestigio en
el campo de la educación , como Dewey, Catell, Terman y Gesell, entre otros (Genovard et
al., 1994; Hernández , 1999.

Cabe destacar también a James Mark Baldwin (1861- 1934) como otro de teoricos
que iniciaron el estudio del desarrollo y cuyos trabajos influyeron considerablemente en
psicólogos con la talla de Gesell, Wallon, Piaget y Kohlberg. Se les atribuye el inicio de la
psicología genética y el interés por estudiar los procesos evolutivos desde la niñez hasta
la edad adulta (Delval 1994).

Otro psicólogo desconocido prestigio en la Psicología educativa en Francia es Henry


Wallon (1879-1962), quien influyo sustancialmente en la psicología evolutiva de Europa,
hizo aportaciones originales que estudio el desarrollo psicológico desde una perspectiva
genética , pero considerando los factores tanto maduracionales como sociales, en los que
pone atención en los aspectos emocionales y de socialización. Su teoría se apoya en el
materialismo dialectico y se le reconoce por da una de los principales críticos, de Piaget y
por su interés y esfuerzo en aplicar las derivaciones de la investigación a la educación del
niño en las escuelas, de hecho impulsó una Reforma Educativa al ocupar el puesto de
Ministro de Educación en su país (Palacios, 1986). Las investigaciones sobre el aprendizaje
constituyen el tercer ámbito que permitió a la psicología educativa conformarse
paulatinamente como una rama de la psicología general y ser distinta de la pedagogía y la
psicología del niño. Desde los comienzos del siglo XX, principalmente en Estados Unidos, se
promueven temas de investigación sobre los procesos de aprendizaje
Se promueven temas de investigación sobre los procesos de aprendizaje a partir de
los enfoques asociacionistas y funcionalistas dela psicología, que construyeron los
antecedentes más inmediatos del enfoque conductista, que después tuvo un gran
desarrollo, los autores más sobresalientes fueron Thorndike y Judd.

Edward Thorndike (1874-1949), asociacionista, influido por el empirismo inglés,


interesado en un principio de la psicología animal, es el primer psicólogo que elabora una
teoría sobre el aprendizaje. Inicio los trabajos planteando el problema de la inteligencia
animal en términos de la leyes de asociación, y mediante procesos científicos en
condiciones de laboratorio, explicó el aprendizaje en función de meras conexiones. En el
siguiente capítulo se describe en detalle el tipo de experimentos realizados por Tolman en
esta área.

Thorndike evaluó las condiciones básicas que pueden afectar las curvas de
aprendizaje y las leyes básicas que constituyen ese aprendizaje: ejercicio, efecto y
disponibilidad. Estableció un marco explicativo de la naturaleza del aprendizaje al
considerarlo como el conjunto de asociaciones entre estímulos y respuestas
proporcionadas por el material experimental. Con la formulación de estas leyes la psicología
inicia un período intenso y excepcional que culmina más tarde en las llamadas teorías del
aprendizaje conductual.

Al reorientar sus investigaciones al campo del aprendizaje y la educación con


humanos, Thorndike extendió y aplicó sistemáticamente los principios obtenidos en la
investigación, y sostuvo que cualquier método educativo debe considerarse desde la
perspectiva y fundamentos que proporciona la psicología. Pública así su primer obra
Eduactional Psychology en 1903, a la que siguen muchas más sobre aspectos
psicoeducativos (Thorndike, citado en Gondra, 1990). Asimismo, diseño diferentes
instrumentos estadísticos y estandarizo algunos tests que relacionaban la capacidad
intelectual con el rendimiento escolar. También fue fundador de una de las revistas más
prestigiosas en el área, la Journal of Educational Psychology.

Charles H. Judd (1873-1946), a diferencia de Thorndike, sostenía que las


investigaciones sobre el aprendizaje debían derivarse de los problemas educativos y no de
la experimentación básica, es decir, debían estar directamente vinculadas a las actividades
educativas. Como otro de los más importantes psicólogos educativos de la época, y también
preocupado por mejorar las prácticas educativas, realizó trabajos experimentales sobre la
conciencia y sobre análisis de la lectura; se interesó en los procesos complejos que
permiten en aprendizaje de diferentes contenidos de un currículo. Asimismo formuló y
discutió los problemas más importantes de la educación, formó nuevas generaciones de
psicólogos educativos y se esforzó por divulgar los avances en el área psicoeducativa. Editó
varias revistas importantes, entre las que destacan School Review y The Rlementary School
Journal (Genovard. 1992; Hernández, 1999).
La investigaciones y teorizaciones sobre el aprendizaje continuaron y proliferaron
desde la tercera década del siglo XX, si bien otras corrientes como el cognositivismo , el
humanismo y el enfoque sociocultural de la psicología se ocuparon de él, como veremos
más adelante , para el conductismo el aprendizaje fue el tema central de la autónomas.
Autores como Hull, Tolman, Guthrie, y Skinner, influidos por los trabajos de Thorndike,
colocaron el conductismo en una posición prácticamente hegemónica, en distintas partes
del mundo hasta la década de 1960.

Las contribuciones de estas escuelas a la educación han sida amplias y han


conformado un cuerpo de conocimientos teóricos, metodológicos y prácticos para la
comprensión de un sinfín de fenómenos educativos y para la solución de multitud de
problemas propios del campo.

En la página siguiente se presentan las ideas más relevantes y sus personajes más
sobresalientes en un gráfico, a manera de línea del tiempo, con la idea de sintetizar y
marcarlas etapas del desarrollo de la psicología general y corrientes pedagógicas que
antecedieron el inicio de la psicología educativa.
Los 4 principales periodos sensibles del niño

Desde el nacimiento hasta los 6 años, el método Montessori identifica 4 períodos de


máxima sensibles para ciertos aprendizajes. Son los siguientes:

 2 años: el lenguaje. Esta etapa se inicia en el embarazo y prosigue tras el nacimiento.


Antes de emitir sus primeros sonidos, el bebé observa y se familiariza con su lengua
materna. Esta etapa de observación le lleva luego a formular sonidos, palabras y frases
con sentido y gramaticalmente correctas. Entre 3 años y medio y 4 años y medio, el niño
empieza a querer escribir su nombre y el de toda la familia. En torno a los 5 años, se da la
etapa de la descodificación de palabras y la lectura.
 2 años: el orden. Le observarás poner sus peluches en escrito orden de desfile, enfadarse
porque la cuchara no está recta o protestar porque le cambias sus costumbres. El orden le
da confianza y seguridad. Hace que su entorno sea previsible. La relación entre objetos le
llevará a desarrollar una mente matemática. En torno a los 3 años, estará preparado para
aprender a contar.
 2 a 4 años: los sentidos. Aprenderá a identificar y nombrar colores, discriminar formas,
reproducir una melodía, reconocer un objeto por su forma, apreciar su peso y su volumen,
etc. Los sentidos le proporcionan información para afinar su pensamiento.
 2,5 a 4 años: el movimiento. Le verás repetir mil veces el mismo movimiento hasta
conseguir controlarlo. Se interesará por las pelotas, montará en bici, usará las tijeras, etc.
El movimiento es un factor esencial en el desarrollo de la inteligencia y la autonomía.

El método Montessori insiste en la importancia de aprovechar al máximo estos periodos


sensibles poniendo a su alcance las actividades que ellos mismos buscan. No se trata de
estimularles ni de imponerles tareas sino de observar en qué momento están y qué
habilidades necesitan, respetando siempre su ritmo. Ellos son los que nos guían.