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CHARLA “Cómo Superar los berrinches y rabietas con éxito”

I. DATOS INFORMATIVOS:

Institución : Centro de Salud San José


Dirigido a : Personas que se encuentran en la sala de espera
Nº participantes aprox. : 10 participantes
Tiempo de la charla : 20 minutos
Fecha : 20/04/2017
Responsable : Jackeline Mendoza Burga
Asesor : Roberto Olazabal Boggio

II. FUNDAMENTACIÓN:

(Fundamente la importancia de la charla en la institución ejecutada, y tenga en cuenta las


respuestas a tres interrogantes: ¿Qué voy hacer?, ¿Cómo lo voy hacer? y ¿Para qué lo voy
hacer?)

III. DESCRIPCIÓN DE LA INFORMACIÓN OTORGADA:

Las rabietas y los berrinches como respuesta a algún tipo de frustración se dan con mayor o
menor frecuencia en los niños entre dos y cuatro años. Esta actitud, que puede hacer perder los
nervios a muchos progenitores, más si tiene lugar en un espacio público, debe corregirse lo antes
posible para evitar que se convierta en un arma en manos de los niños para lograr todo lo que
se proponen.

¿QUE SON LAS PATALETAS?


Es la forma en que los niños empiezan a demostrar autonomía, independencia; expresan algo
que no quieren hacer, aunque ese algo sea necesario, vaya a favor de su seguridad o bienestar.

Psicológicamente hablando aún no comprenden la importancia de lavarse los dientes, de no


comer dulces, de no levantar sus juguetes, de no dormirse con ropa de calle en vez de pijama,
de una lista innumerable de cosas y actividades que irán comprendiendo con la llegada de la
madurez. Para ellos un berrinche o pataleta es enfrentarse a un conflicto emocional. Ellos la
pasan mal y la única forma de expresarlo es con este tipo de comportamiento. Viven una
ambivalencia sentimental, porque por un lado sus padres las personas que más ama le prohíben
hacer algo que quiere hacer y esto representa un enfrentamiento que no terminan por
comprender. Se ven favorecidas en algunos casos por el temperamento fuerte o agresivo, otras
veces por límites muy severos en su crianza; además, el niño puede usarlas para saber cuándo
un no significa realmente no o para probar y manipular a sus padres.
Las pataletas se presentan entre los 1 y 3 años de edad, desapareciendo al llegar a los 4 años;
aunque te este rango se puede ampliar hasta los 7 años, sin embargo es menos frecuente.

COSAS QUE PROVOCAN LAS RABIETAS O BERRINCHES:

• Transiciones: pasar de una actividad a otra: avíseles con suficiente tiempo antes de cambiar
actividades
• Frustración: los niños pequeños están aprendiendo a compartir; es buena idea tener
bastantes juguetes para ésta edad
• Rutina: los niños pequeños actúan mejor cuando saben los límites y lo que se espera de
ellos
• Hambre: algunos niños tienen dificultad para controlar sus emociones justo antes de las
comidas. Mantenga refrigerios o meriendas saludables a mano cuando las comidas se
retrasen.
• Fatiga: los niños cuando están cansados a veces se irritan con facilidad. Puede ser que
necesiten una siesta o un rato de tranquilidad.

LOS PADRES DEBEN TENER EN CUANTA QUE:

 Ante una pataleta los padres o cuidadores de los niños deben mantener la calma, estar
serenos, sin ceder a los deseos del niño, ni regañarlo, gritarlo, ridiculizarlo, castigarlo o
agredirlo.
 Recuerden que son MODELOS para los niños y en la medida que griten o reaccionen con
rabia no se logrará cambios favorables.
 Eviten largas y complicadas explicaciones de las reglas. Justificarlas ante un pequeño de
2 o 3 años solo servirá para ¡CONFUNDIRLO!
 A medida que vayan creciendo, explíqueles las razones de las reglas en forma BREVE Y
CLARA.
 Los padres y los cuidadores deben entender que la pataleta es una forma de expresión
de sentimientos de frustración o pérdida, que son tormentosos para el niño y
sencillamente, deben esperar a que se les pase.
 Sin están en la calle, deben quedarse a su lado sin prisa y con respeto; o si están en la
casa, déjenlo en un lugar tranquilo hasta que pase.
 La pataleta no debe poner en duda el amor incondicional ni llevarlos a amenazar con
que se les va a abandonar.
 Los padres y demás cuidadores deben ser buenos modelos, es decir que los niños
sienten que saben reconocer y manejar sus emociones, al tiempo que los escuchan y
orientan a través del buen trato. El correcto manejo de las pataletas es una ocasión para
demostrárselos.
 No es posible evitar todas las pataletas ni sentirnos culpables por ellas, ya que es la
forma mediante la cual, el niño manifiesta sus emociones y aprende a manejarlas.
¿Qué se debe evitar cuando el niño tiene un berrinche?

 No se debe sermonear, dar explicaciones y tratar de dialogar. En ese momento no va a


prestar atención en su estado de ira y frustración.

 No ceder o no satisfacer el capricho del niño, pues el hacerlo probablemente sirva para
reforzar la conducta, dado que entenderá que con la pataleta finalmente consigue lo
que quiere.

 No golpear ni agredir físicamente al niño, pues con esto sólo se consigue enseñarle a
reaccionar con violencia, se maltrata y se atemoriza, pero no se educa.

 No maltratar verbalmente; además, no se debe desaprobar al niño, sino su


comportamiento.

 No se le debe decir, por ejemplo, que es un gritón o un malcriado, sino que el


comportamiento no corresponde a un niño educado como él.

¿CÓMO DISMINUIR Y PREVENIR LAS PATALETAS Y BERRINCHES?

Las rabietas de los niños pueden muchas veces evitarse por medio de algunas medidas y
conductas específicas. El gritarle y castigarlo mucho o ser muy estricto no eliminará la aparición
de estas conductas y por el contrario, puede acentuarlas.

Lo más importante es acercarse al niño, conocerlo, estrechar su relación con él, detectar las
cosas que le gustan y las que le disgustan. Una buena comunicación, con una relación de
confianza y mutuo entendimiento ayudará a reconocer las circunstancias, las horas, las
frustraciones que pueden desencadenar una rabieta, tales como el sueño, el cansancio o el
hambre.

En el proceso de crianza se deben fijar los límites y normas y asegurarse de que el niño entiende.
Todos los adultos involucrados en el cuidado del niño deben ser firmes en la aplicación de las
normas que se establecen para el comportamiento del niño.

La ambivalencia e inconsistencia de las normas confunden al niño y pueden generar pataletas,


porque aprende rápidamente a reconocer quienes le permiten ciertos comportamientos o le
satisfacen ciertos caprichos, y qué tiene que hacer para conseguir lo que quiere. En estos casos
se pueden aplicar los adagios populares el mono sabe en que palo trepa y el espanto sabe a
quien le sale.
Enseñe al niño con el ejemplo. El comportamiento explosivo y las pataletas de los padres ante
situaciones cotidianas son un modelo imitable ante sus contrariedades y frustraciones, porque
él aprende por imitación.

Al niño debe enseñársele a expresar sus sentimientos, explicarle que enojarse es normal, pero
ayudarle a encontrar formas aceptables de comunicar su ira o frustración.

Los comportamientos positivos del niño deben ser reforzados. Así, cuando no reaccione con un
berrinche por el juguete que no se le compró en el supermercado, debe felicitarse y decirle el
orgullo que se siente por ese comportamiento tan ejemplar, lo cual puede estimularlo a seguir
reaccionando en forma más serena, porque aunque no consiguió un juguete, recibió la
aprobación y una muestra de afecto, lo que resulta muy importante en el proceso de crianza.

IV. BIBLIOGRAFÍA: