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“AÑO DEL DIALOGO Y LA RECONCILIACIÓN NACIONAL”

UNIVERSIDAD PERUANA LOS ANDES

FACULTAD CIENCIAS DE LA SALUD

ESCUELA PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA

TEMA:

TRASTORNOS SOMATOMORFOS

ASIGNATURA : PSICOPATOLOGÍA II

DOCENTE : Ps. RIOS PINTO, Julia Esther


INTEGRANTES: AGUILAR ACOSTA, Jennyfher
ALBERTO MATOS, Glendy Rosa
DURAN CUBA, Hilda
MAYTA LEÓN, Lucero Gabriela
RIVERA ROJAS, Estefani Carolay
TORIBIO HILARIO, Mayumi

CICLO : Sexto

HUANCAYO-2018

1
A nuestros padres por la oportunidad que
nos brindan para poder cumplir nuestras
metas trazadas, por sabernos guiar
correctamente y a Dios fuente de luz
que nos encamina a lo largo de nuestras
vidas brindándonos fuerzas para vencer
los obstáculos.

2
ÍNDICE
PORTADA …………………………………………………………………………….. i
DEDICATORIA ……………………………………………………………………….. ii
ÍNDICE ………………………………………………………………………………… iii
INTRODUCCIÓN ...…………………………………………………………………… iv

CAPITULO I
HISTORIA

1.1. ÉPOCA GRIEGA ……………………………………………………………… 6


1.2. SIGLO XVII ……………………………………………………………….……. 6
1.3. SIGLO XVIII ……………………………………………………………………..7
1.4. SIGLO XIX ……………………………………………………………………… 7
1.5. SIGO XX ……………………………………………………………………….. 8

CAPITULO II
TRASTORNOS SOMATOMORFOS

2.1. CONCEPTO ………………………………………………………………….. 12


2.2. TRASTORNO POR SOMATIZACIÓN …………………………………… 14
2.2.1. Criterios de diagnostico ……………………………………………………. 14
2.2.2. Pautas para un diagnóstico………………………………………………. 15
2.3. TRASTORNO DE CONVERSIÓN ……………………………………….. 16
2.3.1. Criterios de diagnósticos ……………………………………………………. 16
2.4. TRASTORNO SOMATOMORFO INDIFERENCIADO ………………….
2.4.1. Criterios de diagnóstico
2.5. TRASTORNO HIPOCONDRÍACO

2.5.1. Pautas para el diagnóstico

2.6. TRASTORNO AUTONÓMICA SOMATOMORFO

2.6.1. Pautas para el diagnóstico

3
2.7. TRASTORNO DE DOLOR PERSISTENTE SOMATOMORFO
2.7.1. Criterios de diagnóstico
2.8. TRASTORNO DISMÓRFICO CORPORAL
2.8.1. Criterios de diagnóstico
CONCLUSIONES
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ANEXOS

4
INTRODUCCION

El presente trabajo se basa esencialmente en los desórdenes corporales

que no son explicados por una enfermedad física ni por un trastorno mental

o por el consumo de alguna sustancia química, estos desordenes

actualmente se denomina somatoformes, que proviene del concepto de

neurosis histérica, por lo que Freud enfatiza en ello ya que refería que

generalmente son de tipo sexual ocurridos en la infancia y que se

manifiesta en la juventud o generalmente antes de los 30 años.

Los trastornos somatomorfos son un grupo de enfermedades

caracterizadas por molestias físicas, que aquejan a la persona pero que no

pueden ser explicadas por la existencia de una lesión orgánica, o al menos

no de manera suficiente y concluyente estas molestias no son fingidas por

la persona, son reales.

El grupo de estas enfermedades constituyen a otros trastornos que están

dentro de este grupo, los cuales son; trastorno de somatización, trastorno

de conversión, trastorno de dolor, trastorno dismorfico corporal y la

hipocondrías.

5
CAPITULO I

HISTORIA

1.1. ÉPOCA GRIEGA

Antiguamente, en la época de los griegos, la enfermedad era explicada


como consecuencia del disgusto, así mismo era creída con un origen divino y/o
vinculada con creencias mágicas como la brujería. Heráclito hizo la distinción
entre cuerpo y alma 500 años antes de Cristo, posteriormente, en la medicina
hipocrática situada entre los siglos IV y V a.C., la etiología se movió de lo divino
a una explicación natural con la teoría humoral.
La hipocondriasis también existe descrita desde la antigüedad, donde se
involucra el hipocondrium, una región del abdomen, por lo que Hipócrates y
Galeno mencionaban como causa un exceso de bilis negra, relacionándola con
la melancolía, donde se mezclaba con la depresión, ansiedad y síntomas
físicos.

1.2. SIGLO XVII

Desde la antigüedad hasta la segunda mitad del siglo XVII el


pensamiento occidental atribuyó la enfermedad al cuerpo, no a la mente. En la
tradición cristiana el alma no podía estar enferma como se refiere a Dios y la
eternidad. Sin embargo, la enfermedad podría expresarse por sí misma en lo
que nosotros actualmente llamamos síntomas psicológicos, que fueron
considerados por tener etiología orgánica. En el renacimiento la noción de
histeria entró en el lenguaje médico en la Europa occidental como una

6
enfermedad que sólo ocurría en mujeres y era causado, como en otras épocas,
por el útero errante. En 1637, Descartes desarrolló un método científico para el
uso de la mente, por lo tanto, introdujo un escrutinio sistemático del proceso
mental, esto fue nuevo, ya que anteriormente se consideraba como resultado
de procesos del alma. En 1682, Thomas Sydenhan refirió que la histeria y la
hipocondriasis eran la misma enfermedad, ocasionadas en la mujer y el
hombre, respectivamente, ambas con origen en el espíritu animal.

1.3. SIGLO XVIII

Se consideraba a la ansiedad y la depresión como síntomas físicos. En


el concepto de enfermedad, mente y cuerpo no eran considerados como
entidades separadas, y lo síntomas psicológicos no tenían nombre
independiente. La etiología de la hipocondriasis fue considerada como
biológica, atribuida por Tissot a una alteración de la digestión. Sims fue el
primero en especificar que la histeria, la hipocondriasis y la melancolía eran
diferentes, utilizando la descripción de síntomas psicológicos para
diferenciarlas.

1.4. SIGLO XIX

Henroth, un mentalista, descartó una operación independiente de la


mente y consideró sus desórdenes como puramente trastornos físicos, algunos
años más tarde, el también mentalista Von Feuchtersleben introdujo el término
psicosis y sugirió un origen mental. Briquet analizó a 430 pacientes con histeria
durante un periodo de 10 años y encontró que era más frecuente en mujeres
de clases sociales bajas, además de hombres y que no era causado por el útero
errante. Briquet sugirió el papel del cerebro en la etiología, pero en su
descripción no lo refirió a la mente, por lo que fue considerado como algo
biológico. Su trabajo puede ser visto como un intento de integrar los aspectos
biopsicosociales de la histeria.
Freud refiere que los pacientes con neurosis histérica presentan
manifestaciones de quejas somáticas, ya que con su minuciosa descripción en
los síntomas, las emociones y las actitudes, así como también la etiología de la

7
enfermedad, creó un método descriptivo de procesos mentales basado en las
experiencias subjetivas, sentimientos, etc.
Inicialmente Freud pensó que los traumas psicológicos en la infancia eran
etiológicos, más tarde abandonó esa teoría y propuso que los deseos jugaban
un papel mayor y que las quejas somáticas podían ser el resultado de
problemas mentales, esto lo llevó a la conceptualización de somatización. Así
también se enfocó sobre las circunstancias sociales, los pacientes a menudo
se volvían dependientes de sus terapeutas o mostraban dificultades al
tratamiento, hallazgos que lo llevaron a elaborar los conceptos de transferencia
y resistencia.

1.5. SIGLO XX

Al empezar este siglo la mente y cuerpo eran considerados como ideas


separadas, pero relacionadas que influencian e interaccionan entre sí, en este
tiempo las pruebas para investigar la relación mente – cuerpo en medicina
psicosomática y psicoinmunología era una reflexión en un gran número de
enfermedades. En el DSM III no aparecieron más la histeria y la neurastenia,
utilizándose como correspondientes algunos grupos de diagnósticos como
trastornos disociativos, trastornos somatoformes e incluso trastornos de
personalidad como el histriónico.

Freud intentó describir que los problemas psicológicos incitan a síntomas


somáticos en la histeria conversiva: “El contenido del manejo de la
representaciones completamente inconsciente, en su lugar se vuelve en
síntoma, una sobreinervación sensorial o motora o en excitatoria o inhibitoria,
éste es el proceso de la histeria.

El término somatización fue introducido por Wilhem Stekel, en 1911, el cual


refería que es un proceso en el que los conflictos neuróticos pueden
presentarse por sí mismo como un trastorno físico. Meninger describió
reacciones de somatización como la expresión visceral de reacciones de
ansiedad que puede en esta forma ser inconsciente. Estas nociones etiológicas
son de origen psicoanalítico e intentan describir la relación entre lo biológico y
lo psicológico.

8
En 1946, Alexander introdujo el término de psicomatosis, que puede ser visto
como otro intento de integrar la mente y el cuerpo en un nuevo modelo. Fava y
Cols, hicieron una revisión interesante de las definiciones del DSM IV y la CIE
10 de los trastornos somatomorfos mencionan entre sus deficiencias, algunas
características sociales en varias enfermedades dentro de sus criterios
diagnósticos que consideraban no poder ser definidas como síndromes
psicosomáticos. Esta definición dada por Kellner incluye también la alexitimia,
conducta tipo A, conducta anormal de enfermedad y somatización. A diferencia
del concepto clásico de enfermedad psicosomática, el concepto carece de
implicaciones patogenéticas, no genera valores clínicos, pronósticos y
terapéuticos y debe ser usada como variable categórica a través de varios
padecimientos médicos.

La modificación de estos síndromes psicosomáticos por psicoterapia o


fármacos podría proveer nuevos prospectos para la investigación
psicosomática, sin embargo la etiqueta de somatización inicialmente utilizado
como sinónimo de psicosomática sobrevivió a esta discusión y posteriormente
recibió un significado distinto. Lipowski mencionó nuevamente la somatización
en una discusión sobre medicina psicosomática, siendo quien había formulado
el significado de la somatización, Schur afirmó que la regresión del ego,
caracterizada por la prevalencia de procesos primarios del pensamiento, puede
resultar en una incapacidad del ego para neutralizar la agresión y esto en turno
lleva a respuestas de somatización. Kaufman mencionó que la libidinización
regresiva de un órgano o la fantasía de la función del mismo que volvía a
manifestarse en síntomas o signos en somatización.

La somatización entonces se definiría como los cambios actuales dentro del


órgano o sistema orgánico que pueden traducirse dentro del campo de la
conciencia. Rubins definió la somatización como los mecanismos a través de
los cuales, varios elementos de la personalidad son traducidos en
somatización.

9
Lipowski refirió que la somatización es como una confusión evolutiva en nuestro
campo mental. En los 80’s varios autores trataron de redefinir la somatización.
Kellner hizo una revisión y citó a Katon “Un idioma de distress en que los
pacientes con problemas psicosociales y emocionales traducen distress
primariamente en sintomatología física”; Kleinman y Kleinman mencionan que
“La expresión de distress personal y social es un idioma de quejas personales
con búsqueda de ayuda médica”.

Finalmente Bridges y Goldberg definieron con un criterio operacional, donde el


paciente atribuye las manifestaciones somáticas a problemas físicos,
ubicándola como una enfermedad psiquiátrica que responde a tratamiento.

Lipowski hizo un nuevo intento de redefinir la somatización como la


predisposición a experimentar, conceptualizar y/o comunicar estados
patológicos, estados psicológicos o contenidos, como sensaciones corporales,
cambios funcionales o metáforas somáticas, así mismo propuso una
clasificación reacciones de somatización, como un cambio objetivamente
observable, a través de observaciones subjetivas, sensaciones somáticas
reportadas a ideas acerca del cuerpo y su uso como un modo de experimentar
y comunicar conflictos psíquicos, distress, etc.

Finalmente surge la definición de somatización como: “una tendencia a


experimentar y comunicar distress somático y síntomas no explicados por
hallazgos patológicos para atribuir la enfermedad física y buscar ayuda médica
por ellos. Los trastornos somatomorfos fueron ubicados por primera vez como
una clase de trastornos psiquiátricos en la tercera edición del Diagnostic and
Statistical Manual of Mental Disorders (Manual Diagnostico y estadístico de los
trastornos mentales – DSM). Esta clase fue creada para facilitar el diagnóstico
diferencial de los trastornos caracterizados primariamente por síntomas físicos
que sugieren un trastorno físico, por lo tanto, somatomorfo, en los cuales no
existen hallazgos orgánicos demostrables o mecanismos fisiológicos conocidos
y para los que existen pruebas positivas, o una fuerte presunción, de que los
síntomas están relacionados con factores o conflictos psicológicos. Con
algunas modificaciones, este grupo y el concepto de la enfermedad misma han

10
permanecido en el DSM-III-R (1987) y en el DSM-IV (1994). En esta categoría
diagnóstica contienen trastornos con cuadro clínico que se puede observar
distintivamente como rasgo característico, ciertos síntomas físicos que
sugieren una condición médica general y que no son explicados por una
enfermedad física ni por los efectos directos de una sustancia con efecto
orgánico ni por otro trastorno mental.

Los síntomas causan ansiedad y deterioro significativo en actividades sociales


o laborales. Los síntomas no son controlados por el paciente, ni son
intencionales, además de ello debe tenerse en cuenta que no existen
condiciones médicas generales diagnosticables que expliquen los síntomas.

11
CAPITULO II
TRASTORNOS SOMATOMORFOS

2.1. CONCEPTO
La característica común de los trastornos somatomorfos se manifiestan
a través de síntomas físicos que causan perturbación o deterioro de la vida de
la persona.
El termino Somatoforme proviene de la palabra griega SOMA que significa
cuerpo. Estos trastornos son considerados psicológicos y no físicos ya que no
existe una anormalidad física para poder explicar el síntoma corporal de esta
enfermedad.
Los trastornos somatoformes se manifiesta a través de quejas de síntomas
físicos sin ningún fundamento fisiológico real para las quejas, los síntomas no
son considerados voluntarios ni bajo control consciente. Se hablará de
trastornos somatoformos cuando existan síntomas físicos sin que muestren
conflictos psicológicos ligados a ellos.

Según la Clasificación Estadística Internacional De Enfermedades y Problemas


Relacionados con la Salud (CIE – 10), El rasgo principal de estos trastornos es
la presencia reiterada de síntomas somáticos acompañados de demandas
permanentes persistentes de exploraciones clínicas, a pesar de repetidos
resultados negativos repetidos de las mismas y de las continuas garantías de
los médicos de que los síntomas no tienen una justificación somática. Aun en
los casos en los que realmente estuvieran presentes trastornos somáticos,
éstos no explican la naturaleza e intensidad de los síntomas, ni el malestar y la

12
preocupación que manifiesta el enfermo. Incluso cuando el comienzo y la
evolución de los síntomas guarda una estrecha relación con acontecimientos
biográficos desagradables, o con dificultades o conflictos, el enfermo suele
resistirse a los intentos de someter a discusión la posibilidad de que las
molestias tengan un origen psicológico, lo que puede incluso suceder aun
estando presentes síntomas depresivos y ansiosos evidentes. El grado de
comprensión sobre los síntomas, ya sean somáticos o psicológicos, es con
frecuencia insuficiente y frustrante, tanto para el enfermo como para el médico 1.

En estos trastornos aparecen con frecuencia un comportamiento de demanda


de atención (histriónico), en particular en enfermos resentidos por su fracaso a
la hora de convencer a los médicos de que su enfermedad es de naturaleza
fundamentalmente somática y de la necesidad de realizar exámenes o
exploraciones adicionales1.

Según el Manual Diagnostico y estadístico de los trastornos mentales, cuarta


edición – DSM V (F45) los Criterios para el diagnóstico de
del Trastorno somatomorfo son:

A. Uno o más síntomas somáticos que causan malestar o dan lugar a


problemas significativos en la vida diaria. (p. ej., fatiga, pérdida del
apetito, síntomas gastrointestinales o urinarios).
B. Pensamiento, sentimientos o comportamientos excesivos relacionados
con los síntomas somáticos o asociados a la preocupación por la salud
como se pone de manifiesto de una o más de las características
siguientes: Cualquiera de las dos características siguientes:
 Pensamientos desproporcionados y persistentes de la propia
gravedad de los propios síntomas.
 Grado persistente elevado de ansiedad acerca de la salud y los
síntomas.
 Tiempo y energía excesiva consagrada a estos tiempos o a la
preocupación por la salud.
C. Aunque algún síntoma somático puede no estar presente continuamente
al estado sintomático es persistente por lo general más de 6 meses.

13
D. Los síntomas no se producen intencionadamente ni son simulados (a
diferencia de lo que sucede en el trastorno facticio o en la simulación).

2.2. TRASTORNO POR SOMATIZACIÓN

El rasgo más destacado de este trastorno es la presencia de síntomas


somáticos múltiples recurrentes y con frecuencia cambiante que por lo general
han estado presente por años antes de que el enfermo haya sido remitió al
psiquiatra.

Llamada antiguamente Histeria Crónica o síndrome de Briquet, es la


multiplicidad de síntomas físicos que son crónico y que involucran más de una
parte del cuerpo, sin embargo no existe causa orgánica, estos dolores y
síntoma experimentados por las personas, no son creados, son reales los
cuales pueden ser; dolores de cabeza, dolores abdominales fatiga,
palpitaciones, periodos de desmayos, nauseas, vómitos, alergias, etc.

2.2.1. Criterios de diagnostico

A. Historia de múltiples síntomas físicos, que empieza antes de los 30 años,


persiste durante varios años y obliga a la búsqueda de atención médica
o provoca un deterioro significativo social, laboral.

B. Deben cumplirse todos los criterios que se exponen a continuación, y


cada síntoma puede aparecer en cualquier momento de la alteración:
1. Cuatro síntomas dolorosos: historia de dolor relacionada con al menos
cuatro zonas del cuerpo o cuatro funciones.
2. Dos síntomas gastrointestinales: historia de al menos dos síntomas
gastrointestinales distintos al dolor.
3. Un síntoma sexual: historia de al menos un síntoma sexual o reproductor
al margen del dolor.

C. Los síntomas no se producen intencionadamente y no son simulados (a


diferencia de lo que ocurre en el trastorno facticio y en la simulación).

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2.2.2. Pautas para un diagnóstico

Para un diagnóstico definitivo es necesario la presencia de las siguientes


características:

1. Síntomas somáticos múltiples y variables ros que n o se ha encontrado


una adecuada explicación somática y que han persistido al menos de
años.
2. La negativa persistente a aceptar las explicaciones o garantías
reiteradas de varios médicos de que no existe una explicación somática
para los síntomas.
3. Cierto grado de deterioro del funcionamiento social y familiar atribuible a
la naturaleza de los síntomas y a la conducta resultante.
4. Los síntomas físicos no pueden explicarse por algún diagnóstico médico,
o por efectos de alguna sustancia como el abuso de medicamentos o
fármacos.
5. Estos síntomas no son producidos intencionalmente o fingidos, son
reales.

La trayectoria del trastorno es crónico e indeterminado y suele


acompañarse por interferencias duraderas de la actividad social,
interpersonal y familiar. Generalmente el trastorno es más frecuente en
mujeres que en varones, y por lo general comienza al principio de la edad
adulta.

2.3. TRASTORNO DE CONVERSIÓN


Según la DSM-V los síntomas específicos son: la alteración de la
coordinación o el equilibrio, parálisis y debilidad localizada, temblor, disfagia o
sensación de nudo en la garganta, es decir, afonía y retención urinaria;
síntomas sensoriales como alucinaciones, sensación de anestesia o de dolor,
visión doble, ceguera y sordera; así como convulsiones con componentes
motores voluntarios o sensoriales. Los episodios aislados suelen presentar
únicamente un síntoma, pero a medida que transcurre el tiempo pueden
presentarse otros síntomas de conversión. Parece ser que los factores
psicológicos están relacionados con estos síntomas, ya que frecuentemente se

15
producen en el contexto de una situación conflictiva que puede ser resuelta de
cierto modo mediante el desarrollo del síntoma.

2.3.1. Criterios de diagnósticos


A. Uno o más síntomas de alteración de la función motora o sensitiva.
B. Los hallazgos clínicos aportan pruebas de la incompatibilidad entre
los síntomas y las afecciones neurológicas o medicas reconocidas.
C. El síntoma o deficiencia nos explica mejor por otro trastorno médico o
mental.
D. El síntoma causa malestar clínicamente significativo anterior en lo
social laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

2.4. TRASTORNO SOMATOMORFO INDIFERENCIADO


Esta categoría se debe emplear cuando las quejas son múltiples
variables y persistentes, pero todavía no esté presente el cuadro clínico
completo y característico del trastorno por somatización, por ejemplo puede
faltar la forma insistente y dramática de la queja, los síntomas pueden ser
relativamente escasos o puede estar ausente el deterioro de comportamiento
social y familiar característico.

2.4.1. Criterios para el diagnóstico


A. Uno o más síntomas físicos (p. ej., fatiga, pérdida del apetito, síntomas
gastrointestinales o urinarios).
B. Cualquiera de las dos características siguientes:
1. Tras un examen adecuado, los síntomas no pueden explicarse por
la presencia de una enfermedad médica conocida o por los efectos
directos de una sustancia (p. ej., droga de abuso o medicación).
2. Si hay una enfermedad médica, los síntomas físicos o el deterioro
social o laboral son excesivos en comparación con lo que cabría
esperar por la historia clínica, la exploración física o los hallazgos
de laboratorio.
C. Los síntomas provocan un malestar clínico significativo o un deterioro
social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del
individuo.

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D. La alteración no se explica mejor por la presencia de otro trastorno
mental (p. ej., otro trastorno somatomorfo, disfunciones sexuales,
trastornos del estado de ánimo, trastornos de ansiedad, trastornos del
sueño o trastorno psicótico).
E. Los síntomas no se producen intencionadamente ni son simulados (a
diferencia de lo que sucede en el trastorno facticio o en la simulación).

2.5. TRASTORNO HIPOCONDRÍACO

La característica principal de este trastorno es la preocupación


persistente acerca de la posibilidad de tener una o más enfermedades
somáticas graves y progresivas cuesta de manifiesto por la presencia de
reiteradas quejas somáticas o preocupaciones sobre el aspecto físico.

Hay que tener en cuenta que el hipocondríaco se puede provocar auténticos


síntomas físicos, como la aceleración de los latidos del corazón o disfunciones
digestivas. Además, el hipocondríaco examina sus propias funciones biológicas
de forma regular e incluso obsesiva: se toma el pulso, la temperatura o
la tensión arterial, numerosas veces al día, y analiza la cantidad y la
composición de los alimentos que va a ingerir.

El paciente centra la atención continuamente en los diferentes síntomas que


todo cuerpo humano percibe sobre su propio funcionamiento: si prestamos
atención captaremos latidos del corazón, ruidos intestinales, movimientos
reflejos, sudoración, calor, frío, tensión, eccemas, protuberancias y un largo
etcétera. Para el hipocondriaco son síntomas que él interpreta como el
desarrollo de una patología grave: por eso son enfermos imaginarios.

2.5.1. Pautas para el diagnóstico

A. Preocupación y miedo a tener, o la convicción de padecer, una enfermedad


grave a partir de la interpretación personal de síntomas somáticos.
B. La preocupación persiste a pesar de las exploraciones y explicaciones
médicas apropiadas.

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C. La creencia expuesta en el criterio A no es de tipo delirante (a diferencia del
trastorno delirante de tipo somático) y no se limita a preocupaciones sobre
el aspecto físico (a diferencia del trastorno dismórfico corporal).
D. La preocupación provoca malestar clínicamente significativo o deterioro
social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
E. La duración del trastorno es de al menos 6 meses.
F. La preocupación no se explica mejor por la presencia de trastorno de
ansiedad generalizada, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno de
angustia, episodio depresivo mayor, ansiedad por separación u otro
trastorno somatomorfo.

2.6. TRASTORNO AUTONÓMICA SOMATOMORFO


En este trastorno el enfermo presenta síntomas análogos a los de un
trastorno somático de un sistema u órgano que se encuentra totalmente o en
su mayor parte bajo contar lo inervación del sistema vegetativo como por
ejemplo : el sistema cardiovascular el gastrointestinal ( si incluyen en algunas
aspectos del sistema genitourinario).

2.6.1. Pautas para el diagnóstico


A. Síntomas persistentes y molestos debidos a una hiperactividad del
sistema nervioso vegetativo, como palpitación, sudoración, temblor.
B. Síntomas subjetivos adicionales referidos a un sistema u órgano
específico.
C. Preocupación o malestar acerca dela posibilidad de padecer una
alteración grave.
D. Ausencia de una alteración significativa de la estructura del órgano o
sistema afectado.

2.7. TRASTORNO DE DOLOR PERSISTENTE SOMATOMORFO

La queja predominante es la existencia de un dolor intenso y molesto


que n puede ser explicado totalmente sobre un proceso fisiológico o trastorno
somático. El dolor se presenta con frecuencia en circunstancias suficiente su

18
relación con conflictos emocionales problemas psicosociales dando lugar a un
aumento significativo del apoyo y atención que recibe el enfermo tanto como
parte de medico como de otras personas.

El trastorno por dolor es un diagnóstico psiquiátrico aplicado a pacientes


quienes se quejan crónica y persistentemente de dolor físico en una o más
regiones del cuerpo, que no tienen un origen físico identificable sino que se
piensa que es causado por estrés psicológico.

El dolor suele ser tan grave que afecta el funcionamiento y desenvolvimiento


adecuado de los pacientes. Puede durar unos pocos días o bien varios años.
Es un trastorno que puede comenzar a cualquier edad, y más mujeres que
hombres la padecen. El trastorno de dolor es un tipo de trastorno
somatomorfo que menudo se produce después de un accidente o durante una
enfermedad que ha causado verdadero dolor y que luego toma vida propia.

2.7.1. Criterios de diagnóstico

A. El síntoma principal del cuadro clínico es el dolor localizado en una o


más zonas del cuerpo, de suficiente gravedad como para merecer
atención médica.
B. El dolor provoca malestar clínicamente significativo o deterioro social,
laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
C. Se estima que los factores psicológicos desempeñan un papel
importante en el inicio, la gravedad, la exacerbación o la persistencia
del dolor.
D. El síntoma o déficit no es simulado ni producido intencionadamente (a
diferencia de lo que ocurre en la simulación y en el trastorno facticio).
E. El dolor no se explica mejor por la presencia de un trastorno del estado
de ánimo, un trastorno de ansiedad o un trastorno psicótico y no cumple
los criterios de dispareunia.

19
CONCLUSIONES

 Si bien es cierto dentro de la clasificación de los trastornos somatomorfos todos


estos tienen síntomas físicos que no es posible identificar por alguna causa
orgánica, sin embargo es evidente que está vinculado con factores
psicológicos.
 Los diferentes trastornos que están dentro del trastorno de somatización, ya
vistos, se caracterizan por: el Trastorno de Somatización son quejas sobre
diferentes síntomas físicos como nauseas, debilidad, desmayos.
 La Hipocondría es la preocupación, miedo o creencia de padecer una
enfermedad grave porque presenta signos corporales como dolor, pequeños
tumores o bultos, entre otros; el Trastorno de Conversión es la pérdida o
alteración en el funcionamiento fisiológico como la sordera, ceguera, pérdida
auditiva.
 Trastorno de Dolor es el dolor severo y prolongado que no puede ser explicado
a partir de una patología orgánica; y el Trastorno Dismorfico corporal es la
preocupación excesiva por algún defecto imaginario sobre la apariencia física.
 Estos trastornos anteriormente expuestos son extremadamente importantes ya
que son los que se confunden con más frecuencia en personas que presentan
una salud orgánica estable y sin patologías con factores psicológicos
influyentes en estos síntomas físicos, por lo que genera marcada angustia y
desesperación para reconocer y eliminar estos síntomas.

20
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 Organización Mundial de la Salud. (EDICION 2016). Clasificación


Internacional de Enfermedades. EEUU: Panamericana.

 Asociación Estadounidense de Psiquiatría. (2013). Manual


diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. EEUU:
Panamericana.

 Dr.J,Tomas "&" C.Raheb. (2007). Los Trastornos Somatomorfos.


2009, de Asociación de Cataluya Sitio web:
http://www.paidopsiquiatria.cat/files/trastornos_somatomorfos.pdf

 Navarro, L. (20 de Noviembre 2009). Trastornos somatomorfos.


Revista Mexicana de Neurociencia, segundo; páginas,15.

21
ANEXOS

REALIZANDO EN TRABAJO MANUAL

22
REALIZANDO LAS DIAPOSITIVAS

TRASTORNO POR SOMATIZACIÓN

TRASTORNO DE CONVERSIÓN

23
TRASTORNO SOMATOMORFO INDIFERENCIADO

TRASTORNO HIPOCONDRÍACO

24
TRASTORNO AUTONÓMICA SOMATOMORFO

TRASTORNO DE DOLOR PERSISTENTE


SOMATOMORFO

25