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Ley de Carrera Judicial

Enviado por JOSE NOROÑO

Partes: 1, 2
1. De los Fines de la Carrera Judicial
2. Del Ingreso a la Carrera Judicial
3. De la Permanencia en la Carrera
4. De la Terminación de la Carrera
5. De la Seguridad Social de los Jueces y demás Funcionarios Judiciales
6. De la Escuela de la Judicatura
7. Disposiciones Finales y Transitorias

EL CONGRESO DE LA REPUBLICA DE VENEZUELA


Decreta
la siguiente,
LEY DE CARRERA JUDICIAL
TITULO I

De los Fines de la Carrera Judicial


CAPITULO I
Disposiciones Fundamentales
Artículo 1. La Ley de Carrera Judicial tiene por finalidad asegurar la idoneidad, estabilidad e independencia de
los jueces y regular las condiciones para su ingreso, permanencia y terminación en el ejercicio de la
Judicatura, así como determinar la responsabilidad disciplinaria en que incurran los jueces en el ejercicio de
sus funciones.
Artículo 2. La administración de justicia es una función pública esencial del Estado. La garantía de estabilidad
que asegura a los jueces esta Ley no podrá sobrepasar nunca el interés general en la recta administración de
justicia.
Artículo 3. Los jueces gozarán de estabilidad en el desempeño de sus cargos. En consecuencia, sólo podrán
ser removidos o suspendidos en el ejercicio de sus funciones en los casos y mediante el procedimiento que
determina esta Ley. Los jueces están obligados a procurar un rendimiento satisfactorio en el ejercicio de sus
funciones, de manera que contribuyan a una pronta y eficaz administración de Justicia.
Artículo 4. Gozarán de los beneficios de la Carrera Judicial los jueces de la jurisdicción ordinaria y de la
especial. Igualmente gozarán de los beneficios de la Carrera Judicial, pero solamente en lo relativo a
la Seguridad Social, los Consejeros del Consejo de la Judicatura así como los Magistrados de las Cortes de lo
Contencioso-Administrativo.
Quedan exceptuados de la aplicación de esta Ley los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia y los
Jueces de la Jurisdicción Militar.
Artículo 5. El Consejo de la Judicatura llevará un expediente de cada juez que contendrá
sus datos personales, la fecha y la forma de su ingreso a la judicatura; la Circunscripción Judicial o región a
que pertenece y la categoría que tiene; la hoja de servicios; el informe anual de su rendimiento y la cantidad
de sentencias dictadas; la duración de los procesos; la observancia de los plazos y términos procesales; los
diferimientos de las sentencias; las denuncias interpuestas contra el juez y las decisiones recaídas; los
ascensos, traslados y cambios; la declaración jurada de bienes, en la forma que lo disponga la Contraloría
General de la República, y todas las demás informaciones relativas a la conducta moral y al rendimiento del
juez.
Artículo 6. El sueldo de los jueces se fijará en armonía con la categoría a que pertenezcan en el escalafón
judicial. Sin embargo, podrán establecerse bonificaciones especiales para los titulares de aquellos Tribunales
y Cortes que acusen un volumen de trabajo que las justifiquen, todo a juicio del Consejo de la Judicatura.
El Consejo de la Judicatura determinará lo relativo a la prima de antigüedad conforme a esta Ley.
El sueldo de los jueces no podrá ser disminuido, salvo que se trate de una medida de carácter general,
aplicable también a las otras ramas del Poder Público.
CAPITULO II
Del Escalafón Judicial
Artículo 7. Se crea el escalafón judicial para el ascenso de los jueces. El escalafón será uniforme para todas
las Circunscripciones Judiciales y no se interrumpirá con el traslado del funcionario de una a otra
Circunscripción Judicial.
Artículo 8. El escalafón permitirá a los jueces pasar progresivamente por las diversas categorías existentes en
la Circunscripción a que pertenecen, acumulando para ello el tiempo, los méritos y credenciales necesarios
para su tránsito por la Carrera, conforme a lo previsto en esta Ley.
Artículo 9. El escalafón comprenderá tres categorías:
Categoría "A", los jueces de las Cortes de Apelaciones o Juzgados Superiores.
Categoría "B", los jueces de los Tribunales de Primera Instancia.
Categoría "C", los jueces de Municipio.
A los jueces de Categoría "A" se equiparan los jueces de impuesto sobre la renta, de inquilinato, de la carrera
administrativa, y los demás de jurisdicciones especiales que se califiquen como Jueces de Cortes de
Apelaciones o Superiores en las respectivas leyes.
A los jueces de la Categoría "B" se equiparan los jueces de jurisdicciones especiales que se califiquen como
jueces de primera instancia en las leyes respectivas.
El ganador del concurso de oposición para la provisión del cargo, deberá haber aprobado el curso organizado
por el Consejo de la Judicatura a tal efecto, y realizado las prácticas que se establezcan en el tribunal que se
le designe.
TITULO II

Del Ingreso a la Carrera Judicial


CAPITULO I
De las Condiciones de Aptitud y de las Incompatibilidades

Artículo 10. Para ingresar a la Carrera Judicial se requiere aprobar un concurso de oposición con la mayor
calificación y ser declarado apto en una evaluación neurosiquiátrica. Para participar en dicho concurso se
requiere ser venezolano, abogado, de conducta intachable, mayor de veinticinco años de edad, y estar en el
libre ejercicio de los derechos civiles y políticos; y haber ejercido la profesión de abogado durante tres años
comprobados como mínimo, o haber aprobado curso de postgrado en materia jurídica.
El ingreso a la Carrera Judicial se hará por la categoría "C" prevista en el escalafón judicial. También podrán
ingresar a la Carrera Judicial y admitidos a concurso en las categorías "A" y "B" aquellos aspirantes, mayores
de treinta años, que se hubieren distinguido en su especialidad, sean autores de trabajos jurídicos valiosos o
profesores universitarios de reconocida competencia, o sean abogados con diez años de ejercicio
comprobado; o defensores públicos o fiscales del Ministerio Público con no menos de seis años de servicio.
Artículo 11. No podrán ser designados Jueces: los militares en servicio activo; los ministros de algún culto; los
dirigentes o militantes activos de partidos políticos; los que tengan antecedentes penales o hayan sido sujetos
de condenas por Tribunales o por organismos disciplinarios profesionales que comprometan su intachable
conducta; los que tengan algún comportamiento que comprometa la dignidad del cargo o le hagan
desmerecer en el concepto público.
Artículo 12. A falta de abogados aspirantes para ingresar a la Carrera Judicial en la Categoría "C", podrán ser
designadas personas idóneas para servir aquellos cargos, mientras se presenten abogados que reúnan los
requisitos exigidos por esta Ley.
Artículo 13. El cargo de Juez es incompatible con el ejercicio de cualquier otro cargo público remunerado y
con el ejercicio de la abogacía, ni siquiera a título de consultas.
Se exceptúan de esta disposición los cargos docentes y los de miembros de comisiones codificadoras o
revisoras de leyes, ordenanzas y reglamentos que, según las disposiciones que la rijan, no constituyan cargos
públicos remunerados y no interfieran en el ejercicio normal de sus actividades a juicio del Consejo de la
Judicatura.
Artículo 14. No podrán ser simultáneamente Jueces en una misma Circunscripción Judicial, quienes sean
entre sí parientes en línea recta o cónyuges, ni los colaterales que se hallen dentro del tercer grado de
consanguinidad o segundo de afinidad, ambos inclusive. Tampoco podrán serlo en las mismas circunstancias
quienes estén unidos por lazos de adopción.
Artículo 15. No podrán ser Secretario ni Alguacil de un mismo Tribunal quienes estuvieran ligados por
parentesco, en los mismos grados expresados en el artículo anterior, o por adopción con el Juez o con alguno
de los Jueces que lo constituyan.
Artículo 16. Si al hacerse el nombramiento de los Jueces se ignorase la existencia del motivo de
incompatibilidad, deberá ser reemplazado el último nombrado.
Si ambos nombramientos fuesen de la misma fecha se reemplazará el funcionario de menor edad.
Si la incompatibilidad se produjere después del nombramiento, el funcionario judicial que la originó no entrará
en el ejercicio de sus funciones o cesará en éstas, según sea el caso.
CAPITULO II
De la Provisión de Cargos
Artículo 17. La provisión de los cargos de jueces la hará el Consejo de la Judicatura de conformidad con el
artículo 10 entre los aspirantes que reúnan las condiciones de aptitud exigidas en esta Ley.
Artículo 18. El Consejo de la Judicatura designará juez titular del tribunal al concursante que haya obtenido la
calificación mayor en el concurso de oposición, dentro de la escala de puntuación comprendida entre un
mínimo de las tres cuartas partes del total de puntos establecidos para el concurso y dicha cantidad de
puntos.
Los concursantes que hayan obtenido el segundo y tercer puestos, respectivamente, en la mencionada escala
de puntuación, serán designados en el mismo orden primero y segundo suplentes del titular. El Consejo de la
Judicatura, por necesidades del servicio, podrá asignar dichos suplentes a cualquier tribunal de la misma
categoría y especialidad de aquel para el cual concursaron los aspirantes.
Se declarará desierto el concurso de oposición si los concursantes obtuvieren calificaciones inferiores al
mínimo de las tres cuartas partes del total de puntos establecidos para el concurso.
Para la provisión de los cargos de juez titular y de suplentes de la Jurisdicción Penal se preferirá,
en igualdad de circunstancias, a aquellos concursantes que sean defensores públicos o fiscales del Ministerio
Público, con más de cinco años de ejercicio en la función correspondiente.
Artículo 19. Los suplentes designados conforme a lo previsto en el artículo anterior, llenarán
las faltas temporales y accidentales del juez titular.
Cuando por cualquier motivo no fuere posible la designación de suplentes con arreglo a lo previsto en el
artículo 18, el Consejo de la Judicatura proveerá el cargo con un abogado que reúna las condiciones exigidas
en el artículo 10. Si no los hubiere, lo proveerá con personas idóneas conforme a la ley. Los suplentes lo
serán hasta tanto tome posesión el nuevo titular designado mediante concurso, el cual deberá realizarse
dentro de los tres meses siguientes a la fecha de la vacante. El juez suplente podrá participar en él.
CAPITULO III
De las Preferencias
Artículo 20. Para la provisión de los cargos vacantes y de los que se crearen conforme a la Ley, tendrán
preferencia en orden de prelación, los funcionarios que se indican a continuación:
Los Jueces de Circunscripciones Judiciales diferentes pero de la misma categoría del que debe ser provisto,
que soliciten el traslado al circuito y reúnan los requisitos establecidos en esta Ley para los traslados.
A falta de los anteriores, los Jueces del mismo circuito o región que hayan servido en la Categoría
inmediatamente inferior a la del cargo que debe llenarse, y que reúnan las condiciones establecidas en esta
Ley para los ascensos.
Los Suplentes del Titular que haya de ser suplido, designados conforme a lo previsto en el artículo 22.
Cuando sean más de uno de los Jueces comprendidos en la preferencia de que trata este artículo, el Consejo
de la Judicatura sacará a concurso la provisión del cargo entre los Jueces interesados.
CAPITULO IV
Del Concurso de Oposición
Artículo 21. El Consejo de la Judicatura organizará y dirigirá de acuerdo con el reglamento que dictará a estos
efectos los Concursos de Oposición a que se refiere esta Ley.
Artículo 22. Cuando se trate de la provisión de cargos de las Categorías "A" y "B", el jurado de los concursos
estará integrado por un Magistrado de la Corte Suprema de Justicia, designado por su Presidente de entre los
integrantes de la Sala afín con la materia del concurso; un miembro designado por el Consejo de la
Judicatura, y un profesor titular de la materia de que se trate de las Facultades de Derecho de las
universidades públicas nacionales, convocado por el Consejo de la Judicatura, en orden consecutivo de
antigüedad.
Si se tratare de la provisión de cargos de la categoría "C", el jurado será constituido por un miembro
designado por el Consejo de la Judicatura, un juez de Corte de Apelaciones designado por el Presidente de la
Corte Suprema de Justicia, y un profesor titular de la materia de que se trate de las Facultades de Derecho de
las universidades públicas nacionales convocado por el Consejo de la Judicatura, en orden consecutivo de
antigüedad.
Artículo 23. Los concursos serán públicos y se notificarán, con diez días por lo menos de anticipación a la
fecha fijada para su celebración, en un diario de circulación regional, indicando el día, hora y donde se
realizará. Constarán de tres pruebas: una de credenciales y de méritos; una escrita, de carácter práctico; y
una oral de carácter teórico.
Artículo 24. En todos los casos en que el concurso resultare desierto, el Consejo de la Judicatura convocará a
un segundo concurso y si éste resultare también desierto, el Consejo podrá proceder a la provisión de cargo
con un Juez interino que reúna las condiciones exigidas en el artículo 10 hasta que la designación se pueda
realizar por concurso, el cual se convocará en un lapso no mayor de seis meses, todo sin perjuicio de lo
dispuesto en el artículo 20 en cuanto sea aplicable.
TITULO III

De la Permanencia en la Carrera
CAPITULO I
De los Ascensos, Traslados y Cambios
Artículo 25. Cuando hubiere cargos a proveer, los jueces ascenderán por concurso en el escalafón a la
categoría inmediatamente superior, según los méritos acumulados, el tiempo de servicio que tenga en la
categoría y la aprobación de las pruebas selectivas organizadas por el Consejo de la Judicatura.
Los jueces que no hayan aprobado las pruebas selectivas no podrán ascender.
Artículo 26. Los ascensos se harán previa calificación de méritos de los jueces de la misma categoría, sin
perjuicio de la preferencia establecida en el ordinal 2 del artículo 20 de esta Ley.
La evaluación se hará como se indica en el artículo 32 de esta Ley, en un lapso no mayor de sesenta días
continuos a partir de la fecha en que se produzca la vacante o se cree el nuevo cargo.
La convocatoria a las pruebas selectivas para la promoción a una categoría superior se hará por el Consejo
de la Judicatura cada vez que existan cargos vacantes o se creare uno nuevo.
Artículo 27. Los ascensos serán acordados a los Jueces de Carrera por el Consejo de la Judicatura, de oficio
o a solicitud del interesado.
Artículo 28. Los Jueces podrán ser trasladados dentro de una misma región o a una región diferente, a cargo
de la misma Categoría y competencia, por las causas siguientes:
Por razones de servicio, calificadas mediante resolución motivada del Consejo de la Judicatura, previa
audiencia y aceptación del funcionario y compensación económica de los gastos de traslado.
Por solicitarlo así el interesado, y si a juicio del Consejo de la Judicatura aquél haya acumulado méritos en el
ejercicio del cargo, tenga una causa justificada y el traslado no sea inconveniente para el servicio de la
administración de justicia.
En los casos de preferencia a que se refiere el ordinal 1 del artículo 20 de esta Ley.
El traslado a una Categoría inferior o de competencia diferente, sólo podrá hacerse a solicitud del interesado.
Artículo 29. El Consejo de la Judicatura a solicitud de los interesados podrá autorizar cambios entre jueces, si
los tribunales son de competencias análogas, aunque pertenezcan a Circunscripciones Judiciales distintas.
Artículo 30. Los ascensos, traslados y cambios no interrumpirán el tiempo de servicio de los funcionarios para
todos los fines de la Carrera Judicial.
CAPITULO II
Del Rendimiento de los Jueces
Artículo 31. El rendimiento de los Jueces será evaluado por el Consejo de la Judicatura anualmente o cuando
lo considere conveniente.
Artículo 32. Para evaluar el rendimiento de los jueces el Consejo de la Judicatura tomará en consideración,
entre otros, los siguientes elementos:
El número de sentencias definitivas o interlocutorias dictadas mensualmente y la calidad de ellas;
El número de audiencias o días de despacho en el tribunal en cada mes del año;
La observancia de los plazos o términos legales a que esté sujeto el juez;
Los diferimientos de las sentencias, autos y decretos;
Las inhibiciones y las recusaciones introducidas contra el juez y el número de las declaradas con lugar y las
desechadas;
Las sanciones a que haya sido sometido el juez;
El movimiento general de trabajo del tribunal, representado por el número de asuntos ingresados
mensualmente, el número de casos resueltos y en tramitación, los procesos paralizados y sus causas, el
número de sentencias dictadas, definitivas o interlocutorias.
La escala de rendimiento satisfactorio de los jueces la hará el Consejo de la Judicatura, previa consulta con la
Corte Suprema de Justicia, cuya opinión será vinculante. Esa escala se publicará en la Gaceta Oficial de la
República de Venezuela y los ascensos se harán con estricta sujeción a ella.
Si hecha la evaluación anual el rendimiento del juez no fuere satisfactorio, el Consejo de la Judicatura
procederá de inmediato a separarlo de la Carrera Judicial y a convocar el correspondiente concurso de
oposición, a menos que existan causas que justifiquen claramente las razones o los hechos que pudieron
motivar el bajo rendimiento.
CAPITULO III
De los Permisos y Licencias
Artículo 33. Los Jueces tendrán derecho a los permisos y licencias establecidos en esta Ley.
Artículo 34. El Consejo de la Judicatura podrá conceder permisos hasta por un mes, prorrogable por igual
término, a los Jueces que lo soliciten por causas graves, debidamente justificadas, distintas a la de
enfermedad.
Durante el lapso del permiso devengará el sueldo. Si vencido el permiso o su prórroga el funcionario no se
reintegrase a sus funciones, se considerará que ha renunciado y se procederá seguidamente a proveer el
cargo, salvo que motivos justificados, a juicio del Consejo de la Judicatura, le hayan impedido reintegrarse a
las labores.
En los casos de maternidad se concederán los permisos que establece la Ley Orgánica del Trabajo.
Artículo 35. El Consejo de la Judicatura podrá conceder permisos o licencias por lapsos mayores al señalado
en el artículo 34 sin remuneración.
Artículo 36. Las faltas temporales de los Jueces, producidas por licencias o permisos concedidos, serán
llenadas en los Tribunales unipersonales y colegiados, por los Suplentes en el orden de su designación y,
agotada la lista de éstos, por los Conjueces nombrados por el Consejo de la Judicatura de acuerdo a lo
establecido en la Ley Orgánica del Poder Judicial y deberán reunir las mismas condiciones exigidas por esta
Ley para ser Titular del respectivo Tribunal.
Artículo 37. Los Jueces impedidos de actuar por causa de enfermedad serán suplidos como se establece en
el artículo anterior. En caso de enfermedad grave comprobada mediante certificación facultativa razonada,
suscrita por dos médicos, por lo menos, los Jueces gozarán de su sueldo completo durante los seis primeros
meses, beneficio prorrogable por un lapso que no excederá de seis meses más.
A los fines de lo dispuesto en este artículo, el Consejo de la Judicatura dictará la resolución correspondiente.
CAPITULO IV
De las Amonestaciones y Suspensiones
Artículo 38. Los Jueces podrán ser amonestados por las causas siguientes:
Cuando ofendieren de palabra, por escrito o vías de hecho a sus superiores o a sus iguales o inferiores.
Cuando traspasen los límites racionales de su autoridad respecto a sus auxiliares y subalternos; a los que
acudan a ellos en asuntos de justicia; o a los que asistan a estrados, cualquiera que sea el objeto con que lo
hagan.
Cuando se embriaguen en lugares expuestos a la vista del público.
Cuando dejen de dar audiencia o despachar sin causa justificada o incumplan el horario establecido.
Cuando se ausenten del lugar donde ejerzan sus funciones en tiempo hábil y en forma injustificada, sin la
licencia respectiva.
Cuando no sea llevado en forma regular el libro Diario del Tribunal.
Cuando incurran en retrasos y descuidos injustificados en la tramitación de los procesos o de cualquier
diligencia en los mismos.
Los Jueces que conozcan en grado de una causa están en la obligación de amonestar de oficio al inferior,
cuando observaren los retrasos y descuidos a los que se refiere el ordinal 7 de este artículo y de enviar al
Consejo de la Judicatura copia de la decisión que se agregará al expediente del Juez. El incumplimiento de
este deber por parte de los Jueces que conocen en grado de una causa, será motivo de amonestación por
parte del Consejo de la Judicatura.
Artículo 39. Los Jueces serán suspendidos de sus cargos por las causas siguientes:
Cuando soliciten préstamos en dinero o en efectos, u otros favores o servicios, que por su frecuencia u otras
circunstancias, pongan en tela de juicio el decoro o la imparcialidad del funcionario.
Cuando contraigan obligaciones que den lugar a reclamaciones judiciales en las que fueren declarados
responsables.
Cuando no den el rendimiento satisfactorio anual, evaluado como se indica en el artículo 32 de esta Ley.
Cuando sean reincidentes en los retrasos y descuidos a que se refiere el ordinal 7 del artículo 38 de esta Ley.
Cuando observen una conducta censurable que comprometa la dignidad del cargo o le hagan desmerecer en
el concepto público.
Cuando incurran en nueva infracción después de haber sufrido dos amonestaciones en un año.
Cuando no observen la exactitud de los plazos y términos judiciales a que están sujetos conforme a las leyes,
o difieran las sentencias sin causa justificada.
Cuando no hicieren el nombramiento de depositarios en la forma señalada por la ley.
Cuando se abstengan de decidir so pretexto de silencio, contradicción o deficiencia de la Ley, de oscuridad en
sus términos, o cuando retardaren ilegalmente dictar alguna medida, providencia, decreto, decisión o
sentencia, aunque no se hubiere interpuesto por estos motivos la queja para hacer efectiva la responsabilidad
civil ni la acción penal correspondiente a la denegación de justicia.
La suspensión será por un tiempo de tres meses a un año a juicio del Consejo de la Judicatura y según la
gravedad de la falta.
TITULO IV

De la Terminación de la Carrera
CAPITULO I
De las Destituciones
Artículo 40. Sin perjuicio de las responsabilidades penal y civil a que hubiere lugar, los jueces serán
destituidos de sus cargos, previo el debido proceso, por las causas siguientes:
Cuando habiendo sido sancionados con suspensión del cargo, cometieren otra falta de la misma índole de la
que motivó la suspensión;
Cuando atenten contra la respetabilidad del Poder Judicial, o cometan hechos graves que, sin
constituir delitos, violen el Código de Ética Judicial, comprometan la dignidad del cargo o le hagan desmerecer
en el concepto público;
Cuando soliciten o reciban dádivas, préstamos, regalos o cualquiera otra clase de lucro de alguna de las
partes, apoderados o terceros;
Cuando hubieren incurrido en grave error judicial inexcusable reconocido en sentencia por la Corte de
Apelaciones o el juzgado superior o la respectiva Sala de la Corte Suprema de Justicia, según el caso, y se
haya solicitado la destitución;
Cuando fuere injustificada y reiterada la inobservancia de los plazos o términos legales o en el diferimiento de
las sentencias;
Cuando realicen actos propios del ejercicio de la profesión de abogado;
Cuando ejerzan influencias directas o indirectas sobre otros jueces para que procedan en determinado sentido
en los asuntos de que conocen, tramiten o han de conocer;
Cuando sean militantes activos de partidos políticos o realicen actividad política de cualquier naturaleza,
excepto el derecho al sufragio;
Cuando se encuentren comprendidos en alguno de los motivos de incompatibilidad, previstos en la ley;
Cuando actúen estando suspendidos legalmente;
Cuando infrinjan las prohibiciones o deberes que les establecen las leyes;
Cuando propicien, auspicien u organicen huelgas, paros, suspensión total o parcial de actividades o
disminución del ritmo de trabajo o participen en tales actos o los toleren;
Cuando hagan constar en cualquier actuación judicial hechos que no sucedieron o dejen de relacionar los que
ocurrieron;
Cuando omitan la distribución de los expedientes cuando ésta sea obligatoria, o la realicen en forma irregular;
Cuando inobservaren las disposiciones de la Ley de Arancel Judicial;
Cuando incurran en abuso o exceso de autoridad.
CAPITULO II
De los Retiros, Pensiones y Jubilaciones
Artículo 41. El derecho a la jubilación, con disfrute del noventa por ciento del salario, se adquiere cuando el
juez haya alcanzado la edad de sesenta años, si es hombre, o de cincuenta y cinco años si es mujer, siempre
que hubiere cumplido por lo menos veinticinco años de servicio público, quince de los cuales en la Carrera
Judicial como mínimo. Los que hubieren cumplido treinta años, quince de los cuales en la Carrera Judicial
como mínimo, podrán jubilarse con disfrute del ciento por ciento del salario. Los jueces jubilados podrán ser
nuevamente designados en los términos establecidos en la Ley, sin necesidad de concurso de oposición, en
cuyo caso se suspenderá su jubilación mientras ejerce su función como juez. No tendrán derecho a la
jubilación los jueces que hayan sido destituidos de acuerdo con la ley, o que hubieren renunciado para eludir
un procedimiento disciplinario en su contra.
Artículo 42. Los Jueces que después del quinto año de servicio llegaren a inhabilitarse en forma permanente
tendrán derecho a una pensión de tantos veinticincoavos de sueldo como años de servicio tengan y pasarán a
la situación de retiro.
Artículo 43. Los Jueces impedidos de actuar temporalmente por causa de enfermedad, gozarán de sueldo en
la forma indicada en el artículo 37 de esta Ley.
Artículo 44. Los Jueces que cesaren en el ejercicio de sus funciones tendrán derecho al pago de la prestación
de antigüedad prevista en la Ley Orgánica del Trabajo.
Artículo 45. En el ejercicio de la función judicial, no podrá sobrepasarse la edad de setenta y cinco años.
A los efectos de la jubilación se computarán los años de servicio que haya prestado el funcionario en cualquier
dependencia del Estado, siempre que hubiere cumplido por lo menos quince años de actividad como juez y
esté desempeñando estas funciones para el momento de la jubilación.
Artículo 46. Cuando el Juez en el ejercicio del cargo o ya jubilado falleciere, su cónyuge mientras no contraiga
nuevas nupcias y los hijos menores de veintiún años o los mayores de edad que sigan cursos de Educación
Superior, durante el tiempo previsto en el plan regular de estudios, o aquellos que se encuentren
incapacitados total o permanentemente, tendrán derecho a una pensión equivalente a la Jubilación que
corresponde al Juez de acuerdo con las previsiones del artículo anterior.
Si el cónyuge concurriera con los indicados descendientes, le corresponderá la mitad y la otra mitad a los
hijos. No habiendo hijos sujetos a pensión la porción liberada no incrementará la mitad correspondiente al
cónyuge. Los ascendientes que dependan económicamente del Juez fallecido tendrán derecho a una tercera
parte de la pensión si concurrieran con el cónyuge y los hijos y a la mitad de ella sin aquél dejare solamente
cónyuge o hijos, o si concurrieren solos.
Parágrafo Único.- En la misma proporción en que se incrementan los sueldos de los Jueces se incrementarán
las correspondientes jubilaciones o pensiones que para la fecha se perciban de conformidad con las
previsiones de los dos artículos anteriores.
TITULO V

De la Seguridad Social de los Jueces y demás


Funcionarios Judiciales
Artículo 47. Se garantiza a los jueces la independencia económica mediante un sistema de remuneración que
tenga en cuenta, entre otros criterios, la capacidad y eficacia en el trabajo, la categoría y el tiempo de
prestación de servicio, así como las responsabilidades del cargo.
También se establecerá un sistema de previsión y seguridad social para los jueces y los familiares durante
todo el tiempo que duren en el ejercicio de sus funciones o en el disfrute de la jubilación.
El reglamento de esta Ley establecerá los beneficios, compensaciones, primas por antigüedad,
por capacitación y eficiencia y cualesquiera otras remuneraciones especiales que se concedan a los jueces.
Los porcentajes que la ley respectiva destine para ser prorrateados entre todos los tribunales del país y entre
los que generan arancel judicial serán distribuidos por igual entre consejeros, jueces, defensores públicos,
secretarios y asistentes, según la categoría de cada tribunal.
El Consejo de la Judicatura determinará el porcentaje que corresponderá a cada consejero, a cada juez y a
cada uno de los miembros del personal del respectivo tribunal, según su categoría, independientemente de
que genere o no arancel judicial, y según el rendimiento y eficacia.
TITULO VI

De la Escuela de la Judicatura
Artículo 48. La Escuela de la Judicatura tiene por objeto capacitar a los jueces y funcionarios auxiliares para
que el desempeño de sus funciones sea acorde con los principios del Estado de Derecho. Para la realización
de este objeto la Escuela podrá celebrar convenios con institutos de educación e investigación nacionales e
internacionales.
La organización y funcionamiento de la Escuela de la Judicatura se regirá por el reglamento que dicte el
Consejo de la Judicatura.
TITULO VII

Disposiciones Finales y Transitorias


CAPITULO I
Disposiciones Finales
Artículo 49. El término de distancia para las pruebas que hayan de evacuarse fuera de la sede del Consejo de
la Judicatura, se calculará a razón de un día por cada 200 kilómetros o fracción, pero no excederá de diez
días continuos.
Artículo 50. Además de las partidas presupuestarias que se asignen para cubrir los gastos normales y
ordinarios del funcionamiento de los Tribunales, Defensorías Públicas de Presos y órganos auxiliares, en
el presupuesto de cada año se incluirán las asignaciones necesarias para el pago de las pensiones,
jubilaciones, compensaciones, prestaciones sociales, primas, bonos vacacionales y contratación de seguro de
hospitalización, maternidad y cirugía y demás remuneraciones especiales de los Jueces y Defensores
Públicos de Presos. Igualmente se incluirá lo necesario para el pago de las jubilaciones, pensiones,
prestaciones sociales y otros beneficios de los Secretarios, Relatores, Alguaciles, Oficiales y Amanuenses y
demás empleados del Poder Judicial.
Artículo 51. Para el cálculo de las prestaciones e indemnizaciones que correspondan al Juez, sólo se tomará
en cuenta el monto de las asignaciones percibidas por dicho funcionario en el último mes con cargo a la Ley
de Presupuesto.
CAPITULO II
Disposiciones Transitorias
Artículo 52. Los Relatores, Oficiales o Amanuenses y los demás empleados de los Tribunales de Justicia,
Ordinarios y Especiales, con excepción de los Militares, se regirán por el Estatuto del Personal Judicial que
dicte el Consejo de la Judicatura.
Artículo 53. Mientras se promulgue la Ley que regule la institución de la defensa publica, los Defensores
Públicos gozarán de los mismos beneficios y garantías acordados en esta Ley a los Jueces; en cuanto no
sean incompatibles con sus funciones.
Artículo 54. Los bonos vacacionales y cualesquiera otros beneficios pecuniarios, que esta Ley acuerde a los
Jueces, Secretarios y Alguaciles, se comenzarán a pagar a partir de su entrada en vigencia.
Artículo 55. Esta Ley entrará en vigencia a partir del 23 de enero de 1999.
Dada, firmada y sellada en el Palacio Federal Legislativo, en Caracas, a los veinticinco días del mes de agosto
de mil novecientos noventa y ocho. Años 188º de la Independencia y 139º de la Federación.
EL PRESIDENTE,
PEDRO PABLO AGUILAR
EL VICEPRESIDENTE,
IXORA ROJAS PAZ
LOS SECRETARIOS,
JOSE GREGORIO CORREA
YAMILETH CALANCHE
Palacio de Miraflores, en Caracas, a los once días del mes de septiembre de mil novecientos noventa y ocho.
Año 188º de la Independencia y 139º de la Federación.
Cúmplase,
Ley de Carrera Judicial
Gaceta Oficial Extraordinario Nº 5.262 del 11 de septiembre de 1998

Leer más: http://www.monografias.com/trabajos82/ley-carrera-judicial/ley-carrera-


judicial2.shtml#ixzz5GNh3Hd71

Partes: 1, 2
1. Introducción
2. Escalafón magistral
3. Carrera judicial
4. Régimen de los magistrados
5. Bibliografía

Introducción
Es importante el establecimiento de pautas vinculadas con la carrera judicial, como son el conjunto de
parámetros destinados a regular el nombramiento, ascenso y terminación del cargo de magistrado, así como
las condiciones proporcionadas para su más cabal desempeño: deberes, facultades, derechos, impedimentos,
prohibiciones e incompatibilidades.
Estas previsiones son en principios aplicables a los magistrados titulares, pero también, en su caso, para los
magistrados jubilados, cesantes, provisionales o suplentes.
CAPITULO I

Escalafón magistral
Conforme ha sido dispuesto por la Ley Orgánica del Poder Judicial, el escalafón magistral se encuentra
comprendido por tres clases diferentes de Magistrados.
En primer lugar, se encuentran aquellos a quienes se les califica como titulares.
Luego, siguen los denominados provisionales y, finalmente, los llamados suplentes.
a. JUECES TITULARES
Los jueces titulares son aquellos que han ingresado a la carrera judicial para desempeñarse en un cargo
magistral específico. Es decir, quienes fueron "contratados" por el Estado para desempeñarse como Jueces
de determinada instancia, serán calificados como titulares.
Respecto de este grupo de Magistrados no existe conflicto alguno, puesto que las normas que tutelan sus
derechos –dentro de los cuales se encuentran los previsionales– son específicas en cuanto a los derechos
y obligaciones que les son inherentes.
b. JUECES PROVISIONALES
De otro lado, se encuentran los Magistrados calificados como provisionales, a quienes la Ley Orgánica
del Poder Judicial (LOPJ) ha agrupado en tres clases diferentes, de acuerdo con la jerarquía de su rango.
Así, el artículo 236[1]de la LOPJ se refiere a los Vocales Supremos Provisionales, el artículo 237[2]trata sobre
los Vocales Superiores Provisionales, mientras que el artículo 238[3]hace mención a los Jueces
Especializados o Mixtos Provisionales.
Dentro de cada una de estas definiciones legales encontramos una constante en los requisitos que deben
darse a efectos de que pueda nombrarse a un Magistrado provisional. Estos requisitos refieren básicamente al
contexto que originará la posibilidad del nombramiento provisional, es decir, la situación generadora de una
necesidad de reemplazo.
Al respecto encontramos que solo en tres casos podrá caber la posibilidad del Magistrado provisional:
(i) vacancia;
(ii) licencia; y
(iii) impedimento.
Como puede advertirse, tales situaciones tendrán que presentarse a efectos de que sea necesario recurrir a la
figura del Magistrado provisional.
En esencia, este nombramiento no es sino la forma que ha considerado el legislador para cubrir aquellos
vacíos en los que es posible incurrir a consecuencia de cualquiera de estas tres situaciones.
Es de observar que tanto la vacancia como la licencia y el impedimento originan una situación en la cual se
crea un "hueco" judicial, que debe ser cubierto a la brevedad posible en la medida de garantizar
la tutela judicial efectiva reconocida por la Constitución.
Evidentemente, la urgencia que nace con cualquiera de las tres situaciones antes señaladas debe ser cubierta
a la brevedad posible. Siendo ese el escenario, resulta presumible que el legislador haya considerado el
nombramiento de los provisionales como la alternativa más eficaz para ello.
En ese sentido, la ley ha dispuesto que cuando se genere una situación de vacancia, licencia o impedimento
con relación a un Vocal, Supremo o Superior, o un Juez Especializado o Mixto, el reemplazante será aquel
Magistrado titular que ocupe un puesto de rango inmediato inferior.
Es decir, a los Vocales Supremos deberán reemplazarlos los Vocales Superiores; a éstos los reemplazarán
los Jueces Especializados o Mixtos; y a estos últimos los cubrirán los Jueces de Paz Letrado o Mixtos,
Secretarios o Relatores de Sala.
En primer término, debe tenerse en cuenta la especialidad del Magistrado, a efectos de poder cubrir de forma
razonable el puesto que no se encuentra cubierto transitoriamente, dado que resultaría ilógico pretender cubrir
la vacancia de un Vocal especializado en materia Laboral con un Magistrado especializado en Derecho
de Familia. Ello devendría a todas luces en contraproducente para el funcionamiento del aparato judicial, toda
vez que la tutela impartida por el Magistrado provisional no sería la más adecuada, dado las evidentes y
naturales limitaciones derivadas de la especialidad.
Como segundo elemento se encuentra el orden de méritos de los Magistrados. Consideramos que este
requisito resulta imprescindible a efectos de garantizar la pertinencia del nombramiento provisional. Además,
elevar de rango –de forma provisional– a un Magistrado que se encuentra en uno de los últimos puestos del
orden de méritos implicaría el riesgo eminente de un desempeño poco favorable para la sociedad, toda vez
que ubicarse en dicho rango acreditaría la falta de conocimientos o destrezas que limitan óptimo desempeño
de las funciones asignadas, lo cual debe ser sustancial para un "ascenso" en la carrera judicial.
c. SUPLENTES

El tercer grupo amparado por la ley es la de los suplentes. Sobre ellos, el artículo 239 de la LOPJ señala que:
Artículo 239.- Vocales y Jueces Suplentes.
En la sesión de Sala Plena donde se elige al Presidente de la Corte Superior, se nombra Vocales y Jueces
Suplentes, siempre que reúnan los requisitos de idoneidad que exige la ley y en número no mayor al 30% de
los titulares, para cubrir las vacantes que se produzcan. Sólo asumen las funciones cuando no haya
reemplazantes hábiles según lo establecido en los artículos 236º, 237º y 238º, previa designación de la
Presidencia. Los Consejos Ejecutivos Distritales o las Cortes Superiores en su caso, reglamentan la aplicación
del presente artículo.
Como se desprende de la norma citada, la designación de los Vocales y Jueces suplentes tendrá como
condición previa la inexistencia de Vocales o Jueces que califiquen como provisionales.
Es decir, únicamente en aquellos casos en los que se genere una situación en donde un Vocal o Juez titular
no pueda ser reemplazado por un provisional, deberá llamarse a un suplente. No obstante, éstos, sin perjuicio
de cumplir con los requisitos de idoneidad para cubrir el puesto vacante, se encuentran previamente
designados por la Sala Plena de la Corte Superior. [4]
En ese sentido, el nombramiento de algún Magistrado suplente deberá ceñirse al listado dado por la Sala
Plena de la Corte Superior, toda vez que solamente aquellos que figuren en ella serán los calificados para
cubrir un puesto vacante.
Entonces, los Vocales o Jueces suplentes solo serán llamados a cubrir una plaza vacante cuando no exista un
Vocal o Juez provisional que pueda cubrir el puesto dejado por el titular.
CAPITULO II.

Carrera judicial
Es el conjunto de principios, normas y procesos que regulan el ingreso, los derechos y los deberes que
corresponden a los servidores públicos que, con carácter estable prestan servicios de naturaleza permanente
en la Administración Pública.
Lo anterior resulta ser la definición que la Ley de Bases de la Carrera Administrativa y
de Remuneraciones del Sector Público, aprobado por el Decreto Legislativo N° 276, a través de su artículo 1,
le otorga al concepto de carrera administrativa. En ese sentido, tenemos que carrera judicial será lo mismo
que carrera administrativa.
En relación al ingreso a la carrera administrativa, tenemos que ello implica cumplir con una serie de requisitos,
los mismos que se encuentran comprendidos en el artículo 12 del mencionado Decreto Legislativo N° 276.
Así, dicha norma establece que:
Artículo 12.- Son requisitos para el ingreso a la Carrera Administrativa:
a. Ser ciudadano peruano en ejercicio;
b. Acreditar buena conducta y salud comprobada;
c. Reunir los atributos propios del respectivo grupo ocupacional;
d. Presentarse y ser aprobado en el concurso de admisión; y
e. Los demás que señale la Ley.
En ese mismo sentido se pronuncia el artículo 28 del Reglamento de la Carrera Administrativa, aprobado por
Decreto Supremo N° 005-90-PCM, el cual señala que:
Artículo 28.- El ingreso a la Administración Pública en la condición de servidor de carrera o de servidor
contratado para labores de naturaleza permanente se efectúa obligatoriamente mediante concurso. La
incorporación a la Carrera Administrativa será por el nivel inicial del grupo ocupacional al cual postuló. Es nulo
todo acto administrativo que contravenga la presente disposición.
Tal como se desprende de ambas normas, el ingreso a la carrera administrativa no podrá ser de otra forma
sino a través de un concurso, junto con el cual deben acreditarse el cumplimiento de todos los demás
requisitos.
Cualquier acto que disponga incorporar a alguna persona a la carrera administrativa sin que ésta se haya
sometido a un concurso público, así como tampoco haya acreditado cumplir con las otras condiciones
exigidas por la normatividad vigente, será calificado como un acto nulo.
Así, ser parte de la carrera judicial implica cumplir cabalmente con las condiciones legales establecidas para
el ingreso a ésta, sin lo cual no podrá hablarse de una pertenencia legítima a la carrera administrativa.
2.2. REQUISITOS PARA ACCEDER A LA PENSIÓN
Luego de haber delimitado las diferentes clases de Magistrados que comprende la Ley Orgánica
del Poder Judicial, así como haber establecido el significado de estar comprendido dentro de la carrera
judicial, importa traer a colación lo señalado por el artículo 194 de la LOPJ, según el cual:
Artículo 194.- Régimen laboral. Pensiones y compensaciones
Los Magistrados incluidos en la carrera judicial, sin excepción están comprendidos en el régimen de
pensiones y compensaciones que establece el Decreto Ley Nº 20530 y sus normas complementarias, siempre
que hubieran laborado en el Poder Judicial por lo menos diez años. La compensación por tiempo de servicios,
en todos los casos, se calcula agregando a la remuneración principal toda otra cantidad que perciban en
forma permanente, salvo las que tienen aplicación a un determinado gasto que no sea de libre disposición.
Al respecto, debe advertirse que el citado artículo prevé que los Magistrados que se encuentren
al servicio del Estado son considerados como amparados por el Decreto Ley N° 20530, en cuanto al ámbito
pensionario.
Sin embargo, a efectos de que ello sea posible, se han dispuesto dos condiciones esenciales: pertenecer a la
carrera judicial y cumplir un mínimo de tiempo de servicio a favor del Estado.
En relación al primer requisito, referido a la inclusión de los Magistrados en la carrera judicial, consideramos
que resulta ser un factor esencial, en la medida de que el beneficio de una pensión a cargo del Estado, y
dentro del régimen estatal –como lo es el Decreto Ley N° 20530– deberá restringirse para aquellos que, en
efecto, hayan cumplido con los requisitos previos establecidos en la normativa legal para la válida
incorporación a la carrera judicial.
En otras palabras, cumplir con las formalidades de ley, tales como haber ingresado por concurso de admisión,
entre otras, generan la inclusión en la carrera pública, lo cual deberá ser debidamente acreditado para que el
Estado pueda salvaguardar el derecho a una pensión dentro de su régimen especial.
De otro lado, en relación al elemento referido al tiempo de servicio al Estado, la norma citada establece que
solo serán beneficiarios del régimen previsional del Decreto Ley N° 20530, aquellos que hayan prestado
servicios al Estado por más de diez años. Con ello, lo que se busca es un mínimo de tiempo al servicio del
Estado que justifique la retribución de éste con una prestación de seguridad social en el marco del régimen de
pensiones del Decreto Ley N° 20530.
Como puede resultar evidente, de las tres categorías de Vocales y Jueces que se han señalado en el
presente trabajo, únicamente dos de ellas podrían ser susceptibles de acceder a una pensión tal como lo
regula el artículo 194 de la LOPJ: los titulares y los provisionales.
Lo anterior encuentra sustento en que, de una simple interpretación lógica, los Vocales y Jueces Titulares
siempre se encontrarán comprendidos dentro de la carrera judicial y, en la medida que cumplan con el
requisito de estar diez o más años prestando servicios al Estado en tal condición, podrán acceder a una
pensión en el marco del Decreto Ley N° 20530.
En esa misma línea se encuentran los Magistrados provisionales, puesto que para que ser calificado como tal
es requisito indispensable que se haya sido, previamente, Vocal, Juez Titular, Juez de Paz Letrado, Secretario
o Relator de Sala, como se ha visto más arriba, en virtud de lo cual estarán dentro de la carrera judicial.
Ahora bien, en lo que respecta a los Magistrados suplentes, es de observarse que éstos no pueden ser
considerados dentro de la carrera judicial, toda vez que su nombramiento se da a consecuencia de una
determinación adoptada por la Sala Plena de la Corte Superior, sin que medie para ello concurso público
alguno. En ese contexto, no se cumplirían los requisitos previos que hemos determinado para que se genere
el acceso a la carrera judicial, razón suficiente para encontrarse fuera del ámbito de aplicación del beneficio
pensionario del Decreto Ley N° 20530.
CAPITULO III.

Régimen de los magistrados


3.1. REQUISITOS COMUNES Y ESPECIALES
REQUISITOS COMUNES
Requisitos comunes para ser Magistrado
Son requisitos comunes para ser Magistrado:
1.- Ser peruano de nacimiento;
2.- Ser ciudadano en ejercicio y estar en pleno goce de sus derechos civiles;
3.- Tener título de Abogado expedido o revalidado conforme a ley, salvo el caso de los Jueces de Paz;
4.- Tener conducta intachable;
5.- No ser ciego, sordo o mudo, ni adolecer de enfermedad mental o incapacidad física permanente, que le
impida ejercer el cargo con la diligencia necesaria;
6.- No haber sido condenado ni hallarse procesado, por delito doloso común;
7.- No encontrarse en estado de quiebra culposa o fraudulenta;
8.- No haber sido destituído de la Carrera Judicial o del Ministerio Público o de la Administración Pública o
de empresas estatales, por medida disciplinaria, ni de la actividad privada, por causa o falta grave laboral;
9.- Tener el grado de especialista en Administración de Justicia, especialidad judicial otorgada por la
Academia de Altos Estudios en Administración de Justicia y en cada caso haber cursado estudios de segunda
y ulterior especialización; y,
10.- No tener ninguna de las otras incompatibilidades señaladas por ley.
REQUISITOS ESPECIALES
VOCAL SUPREMO.
Para ser nombrado Vocal de la Corte Suprema se requiere:
1.- Ser mayor de cuarenticinco años;
2.- Haber sido Vocal de la Corte Superior, Fiscal Supremo Adjunto o Fiscal Superior, cuando menos diez años
o haber ejercido la abogacía o desempeñado cátedra universitaria en disciplina jurídica por un período no
menor de veinte años; y,
3.- No estar incurso en alguna incompatibilidad establecida por ley.
Para los magistrados de carrera, se les exigirá, además de los requisitos señalados en los incisos
precedentes, haber cursado satisfactoriamente estudios de ulterior especialización judicial en la Academia de
Altos Estudios en Administración de Justicia o un post-grado en el extranjero en materia relacionada con la
especialización escogida, y la publicación de una obra jurídica relacionada con los estudios realizados.
VOCAL SUPERIOR
Para ser nombrado Vocal de la Corte Superior se requiere:
1.- Ser mayor de treintidos años;
2.- Haber sido Juez Especializado o Mixto, Fiscal Superior Adjunto, o Fiscal Provincial, durante cinco años o
haber ejercido la abogacía o desempeñado cátedra universitaria en disciplina jurídica, por un período no
menor de siete años; y,
3.- No estar incurso en ninguna incompatibilidad establecida por ley.
Para los magistrados de carrera, se les exigirá, además de los requisitos señalados en los incisos
precedentes, haber cursado satisfactoriamente estudios de ulterior especialización judicial en la Academia de
Altos Estudios en Administración de Justicia.
JUEZ ESPECIALIZADO O MIXTO.
Para ser nombrado Juez Especializado o Mixto se requiere:
1.- Ser mayor de veintiocho años;
2.- Haberse desempeñado como Juez de Paz Letrado durante más de dos años; o como Secretario o Relator
de Sala o Fiscal Provincial Adjunto por más de tres años, o haber ejercido la abogacía o
desempeñado docencia universitaria en materia jurídica por más de cinco años;
3.- No estar incurso en ninguna incompatibilidad establecida por ley; y,
4.- Haber cursado satisfactoriamente estudios superiores de post-grado en el Programa de Especialización
Judicial y estudios de segunda especialización judicial de la Academia de Altos Estudios en Administración de
Justicia.
El tiempo dedicado al ejercicio de la abogacía, desempeño de la docencia universitaria en disciplina jurídica o
en la carrera judicial, son acumulables para los efectos de lo dispuesto en la última parte del numeral 2) de los
Artículos 179º y 180º, siempre que no se hubieran ejercicio en forma simultánea.
JUEZ DE FAMILIA
Para ser nombrado Juez de Familia se requieren los mismos requisitos señalados en el Artículo 180º.
JUEZ DE PAZ LETRADO.
Para ser nombrado Juez de Paz Letrado se requiere:
1.- Ser mayor de veinticinco años;
2.- Haberse desempeñado como Secretario o Relator de Sala por más de dos años o como Secretario de
Juzgado por más de cuatro años; o haber ejercido la abogacía o desempeñado docencia universitaria por más
de cuatro años;
3.- No estar incurso en ninguna incompatibilidad establecida por ley; y,
4.- Haber cursado satisfactoriamente estudios superiores de post-grado en el Programa de Especialización
Judicial de la Academia de Altos Estudios en Administración de Justicia.
JUEZ DE PAZ.
Para ser nombrado Juez de Paz se requiere:
1.- Ser mayor de treinta años;
2.- Ser vecino del lugar donde ha de ejercer el cargo;
3.- Haber cursado, cuando menos, instrucción primaria completa;
4.- Tener profesión u oficio conocidos; y,
5.- Conocer además del castellano, el idioma quechua o aymara o cualquier otro dialecto, si en el lugar donde
va a actuar, predomina uno de ellos.
El Consejo Ejecutivo Distrital puede disponer que se prescinda de los requisitos señalados en los incisos 3) y
5), en caso de no encontrarse persona que los reúna.
3.2. DEBERES Y DERECHOS
DEBERES DE LOS MAGISTRADOS
Son deberes de los Magistrados:
1.- Resolver con celeridad y con sujeción a las garantías constitucionales del debido proceso;
2.- Administrar justicia aplicando la norma jurídica pertinente, aunque no haya sido invocada por las partes o
lo haya sido erróneamente;
3.- A falta de norma jurídica pertinente, los Magistrados deben resolver aplicando los principios generales del
Derecho y preferentemente los que inspiran el Derecho Peruano;
4.- Convalidar los actos procesales verificados con inobservancia de formalidades no esenciales, si han
alcanzado su finalidad y no han sido observados, dentro del tercero día, por la parte a quien pueda afectar;
5.- Sanear en materia civil, agraria y laboral las irregularidades y nulidades del proceso, dictando el auto de
saneamiento procesal correspondiente, conforme a ley;
6.- Guardar absoluta reserva sobre los asuntos en los que interviene;
7.- Observar estrictamente el horario de trabajo establecido, así como el fijado para los informes orales y otras
diligencias. Su incumplimiento injustificado constituye inconducta funcional;
8.- Dedicarse exclusivamente a la función judicial. No obstante, puede ejercer la docencia universitaria en
materias jurídicas, a tiempo parcial, hasta por ocho horas semanales de dictado de clases y en horas distintas
de las que corresponden al despacho judicial. Igualmente, con las mismas limitaciones, puede realizar labor
de investigación jurídica, fuera de las horas del despacho judicial, e intervenir a título personal en Congresos y
Conferencias;
9.- Residir en el lugar donde ejerce el cargo, o en otro lugar cercano de fácil e inmediata comunicación. Para
este último caso se requiere autorización previa del Consejo Ejecutivo respectivo;
10.- Exigir a las partes precisen sus pretensiones, cuando de la demanda, de la contestación o de la
reconvención, en su caso, se advierten deficiencias o confusiones;
11.- Rechazar de plano la demanda o reconvención, cuando estén sujetas a un término de caducidad y se
advierte que éste ha vencido;
12.- Evitar la lentitud procesal, sancionando las maniobras dilatorias así como todos aquellos actos contrarios
a los deberes de lealtad, probidad, veracidad, honradez y buena fe;
13.- Denegar de plano los pedidos maliciosos y rechazar los escritos y exposiciones que sean contrarios a la
decencia o la respetabilidad de las personas, haciendo testar las frases inconvenientes, sin perjuicio de la
respectiva sanción;
14.- Denunciar ante el Ministerio Público los casos de ejercicio ilegal de la abogacía;
15.- Presentar su respectiva declaración jurada al asumir y al dejar el cargo, trianualmente, y cada vez que
su patrimonio y rentas varíen significativamente; y
16.- Cumplir con las demás obligaciones señaladas por ley.
3.3. FACULTADES DE LOS MAGISTRADOS
Son facultades de los Magistrados:
1.- Propiciar la conciliación de las partes mediante un comparendo en cualquier estado del juicio. Si la
conciliación se realiza en forma total se sienta acta indicando con precisión el acuerdo a que lleguen las
partes. Si es sólo parcial, se indica en el acta los puntos en los que las partes están de acuerdo y aquellos
otros en que no están conformes y que quedan pendientes para la resolución judicial. Ratificadas las partes
en el texto del acta, con asistencia de su respectivo Abogado, proceden a firmarla, en cuyo caso los acuerdos
que se hayan concertado son exigibles en vía de ejecución de sentencia, formando cuaderno separado
cuando la conciliación es sólo parcial.
No es de aplicación esta facultad, cuando la naturaleza del proceso no lo permita;
2.- Solicitar el o los expedientes fenecidos que ofrezcan las partes en prueba, o de oficio para mejor resolver,
cuando la causa que conocen se halle en estado de sentencia. Los expedientes en trámite sólo pueden ser
excepcionalmente pedidos de oficio, por resolución debidamente fundamentada. En caso de existir diligencia
pendiente con día señalado, ésta se actúa antes de remitir el expediente. En cualquier otro caso, la remisión
del expediente se efectúa al día siguiente de recibido el oficio que lo solicita y su devolución se hace en el
plazo perentorio de cinco días después de recibido;
3.- Ordenar la detención, hasta por veinticuatro horas, de quienes, en su despacho o con ocasión de las
actuaciones judiciales, los injurien, agravien, amenacen o coaccionen por escrito o de palabra, o que
promuevan desórdenes, pudiendo denunciar el hecho ante el Ministerio Público;
4.- Solicitar de cualquier persona, autoridad o entidad pública o privada los informes que consideren
pertinentes, para el esclarecimiento del proceso bajo su jurisdicción. El incumplimiento al mandato del Juez se
sanciona con multa no mayor del 5% de la Unidad de Referencia Procesal, sin perjuicio de la acción penal que
corresponda;
5.- Dictar las medidas disciplinarias que establecen las leyes y reglamentos; y,
6.- Solicitar rectificaciones a través de los medios de comunicación social, en defensa de su honorabilidad,
cuando ésta haya sido cuestionada, dando cuenta a su superior jerárquico, sin perjuicio de formular la
denuncia que corresponda.
3.4.DERECHOS DE LOS MAGISTRADOS
Son derechos de los Magistrados:
1.- La independencia en el ejercicio de sus funciones jurisdiccionales;
2.- La estabilidad en el cargo, de acuerdo a la Constitución y las leyes;
3.- A ser trasladados, a su solicitud y previa evaluación, cuando por razones de salud o
de seguridad debidamente comprobadas, no sea posible continuar en el cargo;
4.- La protección y seguridad de su integridad física y la de sus familiares;
5.- Percibir una remuneración acorde con su función, dignidad y jerarquía la que no puede ser disminuída de
manera alguna. Para estos fines se toma en cuenta lo siguiente:
a) El haber ordinario de los Vocales de la Corte Suprema, es siempre igual al que perciben los Senadores o
Diputados. La homologación funciona automáticamente, para cuyo efecto los Tesoreros de las Cámaras,
producido cualquier reajuste en los haberes, bonificaciones y asignaciones de los Parlamentarios, comunican
de inmediato al Presidente de la Corte Suprema, quien dicta la resolución de homologación correspondiente.
La resolución antes señalada es puesta en conocimiento del Director del Tesoro Público para su debido
cumplimiento.
b) El haber de los Vocales Superiores es del 90% del total que perciban los Vocales de la Corte Suprema; el
de los Jueces Especializados o Mixtos es del 80%; el de los Jueces de Paz Letrados es del 70%, y 55% el de
los Secretarios y Relatores de Sala, referidos también los tres últimos porcentajes al haber total de los
Vocales de la Corte Suprema;
c) Los Magistrados titulares comprendidos en la carrera judicial, perciben 16 haberes mensuales al año,
siendo uno por vacaciones, otro por Navidad, otro por escolaridad y otro por Fiestas Patrias;
d) Los Magistrados Supremos al jubilarse siguen gozando de los demás derechos adquiridos y los que les
corresponda con arreglo a ley; y,
e) Los Magistrados que queden inhabilitados para el trabajo, con ocasión del servicio judicial, perciben como
pensión el íntegro de la remuneración que les corresponde. En caso de muerte el cónyuge e hijos perciben
como pensión el haber que corresponde al grado inmediato superior;
6.- Los Magistrados comprendidos en la carrera judicial titulares y suplentes que hubieran desempeñado o
desempeñen judicaturas provisionalmente, percibiendo remuneraciones correspondientes al cargo titular,
tienen derecho a que su tiempo de servicios sea reconocido y considerado para el cómputo de la antigüedad
en el cargo;
7.- Gozar de la cobertura de un seguro de vida cuando trabajan en zonas de emergencia;
8.- La Corte Suprema, promueve y apoya el estudio y ejecución de planes destinados a dotar progresivamente
de viviendas a los Magistrados y demás trabajadores del Poder Judicial; y,
9.- Los demás que señalen las leyes.
BONIFICACIONES POR TIEMPO DE SERVICIOS
Los Magistrados, con excepción de los Vocales de la Corte Suprema, perciben una bonificación equivalente al
25% de su remuneración básica, al cumplir diez años en el cargo sin haber sido promovidos. Esta bonificación
no es computable al ascender, requiriéndose nuevamente diez años en el nuevo grado para percibirla.
Los Magistrados de la Corte Suprema que permanezcan más de cinco años en el ejercicio del cargo, perciben
una bonificación adicional, equivalente a un 25% de su remuneración básica, sin considerar bonificaciones ni
asignaciones especiales. Esta bonificación es pensionable sólo después que el Vocal cumpla treinta años de
servicios al Estado, diez de los cuales deben corresponder al Poder Judicial.
PENSIÓN DE CESANTES Y JUBILADOS
Los Magistrados cesantes y jubilados perciben como pensión las mismas remuneraciones, bonificaciones y
demás beneficios que se otorga a los titulares de igual categoría, de acuerdo a los años de servicios con que
cesan en el cargo, siempre que tengan más de diez años de servicios en el Poder Judicial.
La nivelación se ejecuta de oficio y en forma automática, bajo responsabilidad del personal encargado de
acuerdo a ley.
CÓMPUTO DE AÑOS DE FORMACIÓN PROFESIONAL.
Los Magistrados comprendidos en la carrera judicial, que cuenten con quince años de servicios al Estado,
computan de abono cuatro años de formación profesional, aun cuando éstos hayan sido simultáneos con
servicios efectivos prestados. Este beneficio se otorga de oficio, bajo responsabilidad de la Oficina de
Personal o la que haga las veces de ésta.
DETERMINACIÓN DE LA ESPECIALIDAD.
La especialidad de los Magistrados se mantiene durante el ejercicio del cargo. El ingreso a una función
especializada no impide postular a distinta especialidad.
El Magistrado puede recuperar su especialidad solamente cuando se produzca la vacante.
La especialidad se determina por:
1.- La antigüedad en el ejercicio de la Magistratura;
2.- El ejercicio de cátedra universitaria;
3.- Las publicaciones sobre materia jurídica especializada;
4.- Los grados académicos de la especialidad;
5.- Los trabajos desempeñados en cargos afines.
DERECHOS Y BENEFICIOS INTANGIBLES.
Los derechos y beneficios que esta ley reconoce a los Magistrados y, en general al Poder Judicial, no pueden
ser recortados, modificados ni dejados sin efecto por ninguna disposición legal que no sea la modificación de
esta Ley Orgánica, según las disposiciones constitucionales vigentes.
Régimen Laboral, Pensiones Y Compensaciones
Los Magistrados incluídos en la carrera judicial, sin excepción están comprendidos en el régimen de
pensiones y compensaciones que establece el Decreto Ley Nº 20530 y sus normas complementarias, siempre
que hubieran laborado en el Poder Judicial por lo menos diez años. La compensación por tiempo de servicios,
en todos los casos, se calcula agregando a la remuneración principal toda otra cantidad que perciban en
forma permanente, salvo las que tienen aplicación a un determinado gasto que no sea de libre disposición.
Sepelio.
El sepelio de los Magistrados del Poder Judicial, en actividad, cesantes o jubilados, corre por cuenta del
Estado. El pago se efectúa con la sola presentación de los documentos respectivos.
3.3. PROHIBICIONES E INCOMPATIBILIDADES
PROHIBICIONES.
Es prohibido a los Magistrados:
1.- Defender o asesorar pública o privadamente, salvo en causa propia, de su cónyuge, concubino,
ascendiente o descendente y hermanos.
2.- Aceptar de los litigantes o sus abogados o por cuenta de ellos, donaciones, obsequios, atenciones,
agasajos o sucesión testamentaria a su favor o en favor de su cónyuge, concubino, ascendientes,
descendientes o hermanos.
3.- Ejercer el comercio o la industria o cualquier actividad lucrativa personalmente o como gestor, asesor,
empleado, funcionario o miembro o consejero de juntas, directorios o de cualquier organismo de entidad
dedicada a actividad lucrativa;
4.- Admitir o formular recomendaciones en procesos judiciales;
5.- Ausentarse del lugar donde ejerce el cargo, salvo el caso de vacaciones, licencia o autorización del
Consejo Ejecutivo;
6.- Ejercer labores relacionadas con su función fuera del recinto judicial con las excepciones de ley. Esta
prohibición es extensiva a todos los servidores del Poder Judicial; y,
7.- Conocer un proceso cuando él, su cónyuge o concubino, tenga o hubiera tenido interés o relación laboral
con alguna de las partes. Exceptúase de la prohibición a que se refiere el presente inciso los procesos en los
que fuera parte el Poder Judicial.
8.- Realizar otras actividades expresamente prohibidas por ley.
INCOMPATIBILIDADES
 A. INCOMPATIBILIDAD POR RAZÓN DEL CARGO.
No pueden ser propuestos para ningún cargo judicial, el Presidente de la República, los Vice- Presidentes, los
Representantes al Congreso y a las Asambleas Regionales, el Contralor General de la República, los
Ministros de Estado, los Miembros del Consejo Nacional de la Magistratura, el Sub Contralor General de la
República, los Vice Ministros y Directores Generales de los Ministerios, los funcionarios que ejercen
autoridad política, los Alcaldes y los demás impedidos por ley, mientras están en ejercicio de sus funciones y
hasta seis meses después de haber cesado en el cargo.
 B. INCOMPATIBILIDAD POR RAZÓN DEL PARENTESCO.
Hay incompatibilidad por razón del parentesco hasta el cuarto grado de consanguinidad, segundo de afinidad
y por matrimonio:
1. Entre Vocales de la Corte Suprema, entre éstos y los Vocales Superiores y Jueces de los Distritos
Judiciales de la República; así como, con los Secretarios y Relatores de Sala de la Corte Suprema y de las
Cortes Superiores de la República y con los Secretarios de Juzgados de los Distritos Judiciales de la
República.
2. En el mismo Distrito Judicial entre Vocales Superiores y entre éstos y los Jueces, Secretarios y Relatores
de Sala y Secretarios de Juzgado; entre Jueces y entre éstos y los Secretarios y Relatores de Sala y
Secretarios de Juzgado; y, los Secretatios y Relatores de Sala y Secretarios de Juzgado entre sí.
3. Entre el personal administrativo y entre éstos y el personal jurisdiccional, perteneciente al mismo Distrito
Judicial.
ASOCIACIONES DE MAGISTRADOS
Libertad de asociación.
De conformidad con la Constitución y las leyes, se reconoce el derecho de libre asociación de los
Magistrados.
Las Asociaciones de Magistrados se constituyen y desarrollan sus actividades, conforme a las normas
establecidas en el Código Civil, y se regulan conforme a sus disposiciones estatutarias.
3.4.RESPONSABILIDADES
 A. RESPONSABILIDAD CIVIL Y PENAL.
Los miembros del Poder Judicial son responsables civilmente por los daños y perjuicios que causan, con
arreglo a las leyes de la materia.
Son igualmente responsables por los delitos que cometan en el ejercicio de sus funciones.
Las acciones derivadas de estas responsabilidades se rigen por las normas respectivas.
 B. RESPONSABILIDAD DISCIPLINARIA.
Existe responsabilidad disciplinaria en los siguientes casos:
1.- Por infracción a los deberes y prohibiciones establecidas en esta Ley;
2.- Cuando se atente públicamente contra la respetabilidad del Poder Judicial o se instigue o aliente
reacciones públicas contra el mismo;
3.- Por injuriar a los superiores jerárquicos, sea de palabra, por escrito o por medios de comunicación social;
4.- Cuando se abusa de las facultades que la ley señala respecto a sus subalternos o las personas que
intervienen de cualquier manera en un proceso;
5.- Por no guardar consideración y respeto a los abogados;
6.- Por notoria conducta irregular, vicios y costumbres que menoscaban el decoro y respetabilidad del cargo;
7.- Cuando valiéndose de la autoridad de su cargo, ejerce influencia ante otros miembros del Poder Judicial,
para la tramitación o resolución de algún asunto judicial;
8.- Por inobservancia del horario de despacho y de los plazos legales para proveer escritos o expedir
resoluciones o por no emitir los informes solicitados dentro de los plazos fijados;
9.- Por no ejercitar control permanente sobre sus auxiliares y subalternos y por no imponer las sanciones
pertinentes cuando el caso lo justifique; y,
10.- En los demás que señalen las leyes.
Los miembros del Poder Judicial son responsables disciplinariamente por las irregularidades que cometan en
el ejercicio de sus funciones.
Las sanciones se aplican por los siguientes Organos Disciplinarios:
1.- La Sala Plena de la Corte Suprema;
2.- El Consejo Ejecutivo del Poder Judicial;
3.- La Oficina de Control de la Magistratura del Poder Judicial; y,
4.- La Oficina Distrital de Control de la Magistratura del Poder Judicial, donde hubiere.
La ley y los reglamentos establecen sus competencias.
3.5.QUEJAS E INVESTIGACIONES. TRAMITACIÓN Y RESOLUCIÓN.
Las quejas e investigaciones de carácter disciplinario formuladas contra los Magistrados, se tramitan y
resuelven por el Poder Judicial a través de los organismos que esta ley señala. Cuando las mismas se
refieran a un Vocal de la Corte Suprema, se procede de acuerdo al artículo 249 de la Constitución y los
reglamentos pertinentes.(*) Se inician de oficio por el Ministerio Público o a instancia de parte, en la forma
señalada por la ley.
En todos los casos debe correrse traslado de la queja y oirse al Magistrado quejado, antes de cualquier
pronunciamiento o resolución de fondo, del órgano disciplinario competente.
Es nula toda resolución que infrinja la garantía de defensa y del debido proceso.
Plazo para interponer queja administrativa.
El plazo para interponer la queja administrativa contra los magistrados caduca a los treinta días útiles de
ocurrido el hecho. Interpuesta la queja, prescribe, de oficio a los dos años.
Cumplida la sanción impuesta, el Magistrado sancionado queda rehabilitado automáticamente al año de
haberse impuesto la misma.
Queja maliciosa. Responsabilidad y Sanción.
En caso de declararse infundada, improcedente o inadmisible la queja, por ser manifiestamente maliciosa,
quien la formuló, solidariamente con el abogado que le patrocinó en la queja, paga una multa no mayor al 10%
del haber total mensual del Magistrado quejado, sin perjuicio de las otras responsabilidades a que hubiere
lugar. El hecho es comunicado al Colegio de Abogados respectivo.
3.6. SANCIONES DISCIPLINARIAS
Sanciones y medidas disciplinarias. son:
1.- Apercibimiento;
2.- Multa no mayor al 10% de la remuneración total del magistrado;
3.- Suspensión;
4.- Separación; y,
5.- Destitución.
Proceso previo. Registro.
Las sanciones se imponen previo proceso disciplinario, con excepción de las establecidas en los artículos 213
y 214 de esta ley. Las sanciones y medidas disciplinarias se anotan en el registro de medidas disciplinarias y
en su legajo personal.
 a) APERCIBIMIENTO.
El apercibimiento se aplica en los casos de omisión, retraso, o descuido en la tramitación de los procesos. Es
dictado por el superior inmediato.
 b) MULTA.
La multa se aplica en caso de negligencia inexcusable o cuando se hayan impuesto dos medidas de
apercibimiento en el Año Judicial. Se impone por el superior inmediato y se ejecuta por la Dirección General
de Administración.
 c) SUSPENSIÓN.
La suspensión se aplica al Magistrado o funcionario contra quien se dicta orden de detención, o se formula
acusación con pedido de pena privativa de la libertad, en proceso por delito doloso.
Se aplica también al Magistrado que comete un hecho grave que sin ser delito compromete la dignidad del
cargo o lo desmerezca en el concepto público o cuando se incurre en nueva infracción grave, después de
haber sido sancionado tres veces con multa.
La suspensión se acuerda por los organismos que esta ley establece. Es sin goce de haber y no puede ser
mayor de dos meses.
 d) DESTITUCIÓN.
La destitución es impuesta por los organismos que dispone esta ley, requiriéndose el voto sancionatorio de
más de la mitad del número total de integrantes del organismo respectivo.
Procede aplicarse la destitución al Magistrado que atente gravemente contra la respetabilidad del Poder
Judicial; al que ha cometido hecho grave que sin ser delito, compromete la dignidad del cargo y desmerezca
en el concepto público, siempre que haya sido sancionado con suspensión anteriormente; al que se le ha
condenado por delito contra la libertad sexual; al que actúa legalmente impedido, sabiendo esa circunstancia;
al que es sentenciado a pena privativa de libertad por delito doloso; al que reincide en hecho que de lugar a la
suspensión y en los demás casos que señala la ley.
Sanciones por irregularidades en tramitación de procesos.
Los Magistrados, en el conocimiento de los procesos o medios impugnatorios, están obligados a aplicar las
sanciones de apercibimiento o multa cuando advierten irregularidades o deficiencias en la tramitación de los
procesos, no siendo necesario trámite previo. En la resolución se menciona el motivo de la sanción, la que es
notificada al infractor y anotada en el registro de medidas disciplinarias y en su legajo personal.
Separación del Cargo.
La separación procede cuando se comprueba que el Magistrado, funcionario o auxiliar, no tiene los requisitos
exigidos para el cargo. El Presidente de la Corte respectiva, da aviso inmediato al órgano encargado de
aplicar la sanción.
Infracción anterior a promoción.
El Magistrado que haya sido promovido no puede ser sancionado por infracción cometida anteriormente, salvo
que por la gravedad de ésta, merezca la separación o la destitución.
Recurso de revisión y reconsideración.
Contra todas las medidas disciplinarias impuestas, procede recurso de revisión. Contra la separación y
destitución procede además la reconsideración.
3.7. OCMA
La Oficina de Control de la Magistratura (OCMA), es el órgano disciplinario del Poder Judicial, goza de
autonomía funcional, tiene competencia nacional y desarrolla actividades de control preventivo, concurrente y
posterior; respecto de todos los magistrados del Poder Judicial con excepción de los vocales de la Corte
Suprema de Justicia de la República. Asimismo, su actividad contralora comprende a todos los auxiliares
jurisdiccionales de éste poder del Estado.
La OCMA, desarrolla sus actividades con sujeción a la Ley Orgánica del Poder Judicial, a su Reglamento
de Organización y Funciones y supletoriamente, por el Texto Único Ordenado de la Ley de Normas Generales
y Procedimientos Administrativos y los Códigos Adjetivos en materia Civil y Penal, en cuanto le sean
aplicables.
OBJETIVOS
La Oficina de Control de la Magistratura, tiene los objetivos institucionales siguientes:
 Emprender políticas de prevención, que fomenten la lucha contra la corrupción.
 Identificación de las áreas críticas y erradicación de malas prácticas en el servicio de justicia.
 Descentralización de las políticas de Control del Poder Judicial.
 Coadyuvar a que el Poder Judicial se desarrolle en observancia a los principios de la administración de justicia
y los valores éticos de la función judicial.
 Establecer mecanismos de transparencia y publicidad sobre las acciones de control judicial.
 Constituirse en un instrumento fundamental para el estricto cumplimiento de las acciones de control
orientadas a la permanente evaluación de la conducta funcional de magistrados y auxiliares jurisdiccionales
del Poder Judicial.
 Establecer mecanismos premiales a las buenas practicas judiciales, incentivando el trabajo honesto e
independiente de magistrados y auxiliares jurisdiccionales.
VISIÓN Organización eficiente con elevado nivel de credibilidad, en el ejercicio de las funciones disciplinarias
del Poder Judicial, comprometida con el proceso de cambios, transformaciones y modernidad en la
administración de justicia, orientados a fortalecer permanentemente la seguridad jurídica que inspire plena
confianza a la ciudadanía; contando para ello, con personal calificado y estructura que sea el adecuado
soporte para el desarrollo de sus objetivos.
MISIÓN Velar por la idoneidad y desempeño ético de los operadores judiciales en el ámbito nacional, así
como del cumplimiento y aplicación de las normas legales y administrativas en todos los actos de la
administración de justicia; investigando y sancionando las inconductas funcionales de magistrados, auxiliares
jurisdiccionales y demás servidores del Poder Judicial, con excepción de los vocales de la Corte Suprema
de Justicia de la República.

Bibliografía
 TEXTO UNICO ORDENADO DE LA LEY ORGÁNICA DEL PODER JUDICIAL; DECRETO SUPREMO Nº 017-
93-JUS

 DICCIONARIO JURIDICO ELEMENTAL, Dr. Guillermo Cabanellas de Torres, Editorial Heliasta S.R.L.

[1] Artículo 236.- Vocal Supremo Provisional En caso de vacancia, licencia o impedimento por más de sesenta
(60) días de los Vocales de la Corte Suprema de Justicia, son reemplazados por los Vocales Superiores de la
República que reúnan los requisitos para acceder a la Corte Suprema de Justicia, los que serán llamados por
el Presidente del Poder Judicial atendiendo su especialidad, orden en el cuadro de méritos, hoja de
servicios, producción jurisdiccional, participación en actividades académicas desarrolladas por la Academia de
la Magistratura, antigüedad y otros méritos de carácter jurídico. Si la ausencia es por menos tiempo, las Salas
se completarán con los Vocales Consejeros integrantes del Consejo Ejecutivo del Poder Judicial, y en defecto
de éstos por los Vocales Superiores de Lima observándose lo dispuesto en el primer párrafo de este artículo
[2] Artículo 237.- Vocal Superior Provisional En casos de vacancia, licencia o impedimento, los Vocales
Superiores son reemplazados por los Jueces Especializados o Mixtos del Distrito Judicial correspondiente,
siempre que reúnan los requisitos para acceder a Vocal de la Corte Superior y observándose lo dispuesto en
el primer párrafo del artículo precedente en lo pertinente.
[3] Artículo 238.- Juez Especializado o Mixto Provisional En casos de vacancia, licencia o impedimento de los
Jueces Especializados o Mixtos, son reemplazados por los Jueces de Paz Letrados o por los secretarios o
relatores de sala, siempre que reúnan los requisitos para ser Jueces Especializados o Mixtos y observándose
lo dispuesto en el primer párrafo del artículo 236 en lo pertinente.
[4] En igual sentido se pronuncian los Magistrados del TC Landa Arroyo y Alva Orlandini, en el punto 4, literal
b del Voto en discordia de la sentencia recaída en el Expediente N° 6578-2005-PA/TC, cuando señalan que
cuando no es posible el nombramiento de magistrados provisionales cabe el llamamiento de suplentes dentro
de los nombrados en sesión de Sala Plena de la Corte Superior correspondiente.

Autor:
Yuvisa Calderón Mendoza
Leer más: http://www.monografias.com/trabajos82/regimen-magistrados/regimen-
magistrados2.shtml#ixzz5GNhFO7Hu

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