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DÍA DEL PERIODISTA VENEZOLANO

27 de junio 2018

Dr. Raúl Gorrín

Buenas tardes, queridos compañeros y compañeras de nuestra querida


familia Globovisión, periodistas y comunicadores, trabajadores, amigos
todos.

Hoy 27 de junio, Venezuela celebra el Día del Periodista, en


conmemoración del lanzamiento del primer ejemplar del periódico “Correo
del Orinoco”, fundado por nuestro Libertador Simón Bolívar, un día como hoy,
en 1818, hace 200 años.

“Somos libres, escribimos en un país libre y no nos proponemos engañar


al público” era el categórico lema del “Correo del Orinoco”, que fue definido
por Bolívar como la “artillería del pensamiento, educador de masas de hoy y
mañana, portavoz de la creación de un nuevo orden económico y de la
información internacional desde el punto de vista de nuestros intereses, fiscal
de la moral pública y freno de las pasiones, vigilante contra todo exceso y
omisión culpable, catecismo moral y de virtudes cívicas, tribunal espontáneo
y órgano de los pensamientos ajenos”.

Ya hace dos siglos nuestro Libertador había señalado de manera


visionaria -y yo diría que iluminada-, las responsabilidades fundamentales del
ejercicio del periodismo, todavía vigentes, increíblemente actuales,
verdaderamente inmortales.

Bolívar nos hablaba, hace doscientos años, del periodismo como un


espacio vital para el debate. Nos comprometía con un periodismo educador
del ciudadano y fuente inagotable de valores, vigilante de la gestión pública y
crítico de los excesos y abusos. Nos obligaba a un desempeño plural, ético,
responsable, independiente y nacionalista del periodismo.

Han pasado doscientos años y podemos asegurar hoy que los valores del
periodismo que nos enseñaba Bolívar tienen ahora ¡y tendrán siempre! una
permanencia inagotable, imborrable y definitiva.
Por tanto, nuestro desempeño como periodistas y comunicadores, y
muy especialmente aquí, en nuestra casa -por lo que significa Globovisión
para Venezuela-, no sólo es un deber, es también un compromiso; no sólo es
una constante gestión con la realidad, es también y sobre todo una respuesta
y una esperanza; no sólo es una tarea, es esencialmente una responsabilidad
y la más profunda expresión de libertad.

COMPROMISO, RESPONSABILIDAD Y LIBERTAD

Quiero detenerme en estas tres palabras.

Comprometerse es asumir una responsabilidad. Y la Responsabilidad es


parte esencial de la Libertad. La Libertad no puede, por naturaleza y por
esencia, ser irresponsable. La Responsabilidad es una cualidad de la Libertad;
la complementa, la profundiza, la hace creíble y auténtica.

Inseparables entonces: Responsabilidad y Libertad son el compromiso


indeclinable con los otros, con nuestros hermanos, con nuestra sociedad.

Y principalmente son nuestros Periodistas o Comunicadores, quienes


pueden asumir plenamente las exigencias de esa trinidad de palabras en el
ejercicio de su rol profesional y en paralelo con su existencia ciudadana.

Por eso, el papel de los Periodistas o Comunicadores en la sociedad es


insustituible y perdurable.

Mezclan, como pocas profesiones, la indispensable formación


profesional, la integridad moral y ética, y la profunda responsabilidad social.

Por eso deben estar muy bien formados, ser íntegros y sentirse al
servicio de los ciudadanos y de la sociedad.

Y algo más: deben alimentar permanentemente el idealismo que les


permita soñar y construir sociedades más humanas.

Los Periodistas o Comunicadores son actores fundamentales para


construir el desarrollo, la justicia, la libertad y la humanización de la sociedad.

La extraordinaria revolución tecnológica que ha vivido el mundo en los


últimos 25 años ha ocasionado cambios profundos e irreversibles en todos los
ámbitos profesionales, pero sobre todo en el campo del periodismo y de los
medios de comunicación.

No hay duda de que ha surgido un nuevo periodismo, un periodismo en


red, un periodismo colectivo y participativo, el cual ha convertido a cada
ciudadano, ya no en un receptor pasivo de información, sino también en un
activo creador y distribuidor de contenidos, compartiendo opiniones,
construyendo subjetividades, globalizando interpretaciones, conformando
audiencias propias, influyendo en el pensamiento social y aportando sentido
a los acontecimientos.

Es cierto que ya no son exclusivamente las voces de los periodistas y de


los medios las que intervienen en la configuración de subjetividades y
conciencias; ahora también están presentes millones de voces simultáneas,
de ciudadanos anónimos pero ávidos de protagonismo repartiendo
informaciones y significados, disputando seguidores y audiencias.

Pero estos cambios socio-culturales no han ni menoscabado ni


debilitado el ejercicio profesional de los periodistas y comunicadores, así
como el desempeño de los medios de comunicación tradicionales.

La reputación, credibilidad, transparencia y la calidad profesional de los


periodistas y de los medios, siguen siendo insustituibles atributos y ventajas
preferidas por las audiencias.

Las competencias para crear y re-crear la información, organizar los


datos, registrar acertadamente lo que ocurre, agregar contextos y evaluar su
impacto, solo la pueden realizar periodistas formados y capaces.

Las redes sociales y su creciente influencia no significará la desaparición


del periodismo tal y como lo conocemos hasta ahora. Por el contrario, las
redes abren nuevos espacios para su ejercicio amplio y democrático, al
permitirles a los profesionales de la información recoger las interpretaciones
de los individuos y de las comunidades virtuales para incorporarlas en la
cobertura de los hechos.

La actual revolución digital ha creado un nuevo tipo de sociabilidad y ha


incrementado a niveles incalculables la participación de los individuos, pero
es y será indispensable la labor de los periodistas y comunicadores para
identificar tendencias, seguir los cambios, encontrar sentido y reconocer
valores e intereses compartidos.

Los periodistas y comunicadores están llamados a convertirse en los


mejores intérpretes de estas nuevas realidades y cambios profundos.

En Globovisión estamos respondiendo a todos estos desafíos


contemporáneos, rescatando los valores del auténtico periodismo y
ofreciendo extraordinarias oportunidades a nuestros profesionales de la
comunicación en todos los niveles.

Hoy somos el canal preferido por los venezolanos. Los sistemas de


televisión por suscripción reportan los niveles más altos de audiencia para
Globovisión.

Hemos actualizado nuestras plataformas tecnológicas de producción y


transmisión, comparables con las más modernas del mundo.

Muy pronto estaremos en los hogares de Estados Unidos y Europa con


nuestra señal informativa, ofreciendo respuestas al creciente interés por
Venezuela en el mundo entero.

De la misma manera, estamos preparando un necesario Programa de


Atención y Formación para estudiantes de comunicación social y
comunicadores graduados que permitan el fortalecimiento del ejercicio
profesional, responsable, comprometido y ético del periodismo venezolano.

Estoy muy consciente de las dificultades que atravesamos como país y


sociedad, pero más consciente estoy del presente de retos y del futuro de
oportunidades.

Venezuela nos lo ha dado todo. No podemos darle la espalda ahora que


más nos necesita. No perdamos la fe en nuestro país. Luchar por su
desarrollo y prosperidad es la única forma que conozco para devolverle a
Venezuela todo lo que ha hecho por nosotros y por nuestras familias.

Hagamos de nuestro amor por Venezuela, un compromiso.

Hagamos de cada venezolano, un hermano.

Hagamos de nuestros problemas, una oportunidad.

Hagamos de nuestros sueños, una realidad.

Pero, por favor, hagámoslo UNIDOS, tomados de la mano.

¡MUCHAS GRACIAS!