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TIERRA

Del corazón al vientre


completando el viaje del alma

Pamela canaliza a la Tierra – Agosto de 2009

Traducido del inglés por Sandra Gusella

Queridos niños humanos,

Soy la Tierra hablándoles a ustedes. Yo soy vuestra madre y los


llevo en mi regazo durante toda vuestra vida. Ustedes son
abrigados por mí, incluso si no son conscientes de eso y están
demasiado ocupados y metidos en sus asuntos diarios. Yo los
sostengo y los invito a conectarse conmigo, mientras deseo agitar
vuestros recuerdos y hacerles recordar algo. Es acerca de algo
antiguo y precioso que en el mundo moderno parece haberse
olvidado. Se trata de la natural seguridad de estar en la Tierra.

Para recordar la seguridad natural de ser, ustedes pueden mirar


toda la naturaleza que los rodea. Observen las estaciones, cómo
ellas van y vienen por sí mismas, miren las plantas y los animales
llevando a cabo sus vidas diarias, escuchen el susurro del viento o
el murmuro del agua. De este modo ustedes brevemente recuerdan
que las cosas más importantes en la vida suceden
automáticamente, como resultado de la naturaleza yendo por su
curso. La naturaleza está por todos lados a vuestro alrededor y está
en ustedes también, porque ustedes también tienen una naturaleza
en ustedes y es parte de la naturaleza como un todo.

Especialmente en el Oeste, ustedes se han vuelto tan orientados a


vivir desde vuestras cabezas que han olvidado que son seres
naturales, como las plantas y los animales. Miren a los animales,
cómo ellos naturalmente se rinden a la vida. Ellos casi no pueden
hacerlo de otra manera. Ellos conocen las emociones tales como el
miedo y la resistencia, pero ellos no pueden oponerse a la vida
tanto como pueden hacerlo los humanos. Los seres humanos por
medio del pensamiento excesivo pueden crear una jaula para su
propia naturaleza y eso luego de un tiempo causará problemas. La
vida no puede ser organizada y controlada por el pensamiento
humano. Las fuerzas fundamentales de la naturaleza son más
vastas que eso. Tarde o temprano ustedes lo descubrirán. Habrá un
momento en el cual tendrán que rendirse a la naturaleza.

A menudo ustedes alcanzan tales momentos a través de una crisis,


una situación en la que se atascan y que les pide que suelten el
control, porque ya no tienen más agarre sobre las cosas dentro o
fuera de ustedes. Soltar el control duele y puede ser una lucha. Aún
así los traerá a casa. Ustedes piensan que están perdidos y
ahogándose en el caos, pero en realidad se están acercando a la
seguridad natural del Ser mismo. La vida los sostiene y los ama.
Las crisis con frecuencia parecen ser crueles e injustas, pero en
verdad ellas siempre acarrean dentro la invitación de la naturaleza,
o si quieren de Dios, que les dice: “vengan a casa, regresen a mí”.
Hay una mano que guía dentro de la crisis, la cual busca apoyarlos
y mostrarles el camino.

Todos ustedes quienes leen esto están en el viaje interior hacia la


totalidad y la consumación del ser. Están buscando llevar su alma a
la vida en un cuerpo humano de carne y hueso. En este camino
ustedes pasan por diferentes etapas. El alma se encarna – o
desciende dentro – del cuerpo en diferentes etapas. Cuando
ustedes recién habían comenzado el viaje interior, probablemente
llegaron a ponerse al corriente de esto a través de su cabeza. Por
ejemplo, ustedes pueden haberse sentido atraídos por ciertos libros
o personas quienes arrojaron una luz diferente sobre ideas y
valores que siempre tomaron como admitidos. Ustedes pueden
sentirse sacudidos por sus nuevos pensamientos, y aún así
extrañamente atraídos hacia ellos. Les fascinará leer y escuchar
más acerca de eso. Liberarán algunas de las estructuras más
rígidas de vuestro pensamiento y se abrirán a algo nuevo. Leer y
hablar con personas de otra mentalidad pueden ser incentivos que
los ayudan en el proceso. Así es como el viaje interior comenzará
para muchos. Ustedes devoran los libros espirituales como sus
comidas. En lo profundo dentro de ustedes algo quiere despertar y
cambiar, y esto primero se traduce como la necesidad de una
nueva forma de pensamiento.

Luego de un tiempo ustedes comienzan a añorar algo más.


Empiezan a pensar: bien, yo entiendo de lo que ellos hablan en
esos libros pero ahora ¿cómo aplico todo esto a mi propia vida?
¿Cómo se le da vida a este conocimiento y cómo lo traduzco
verdaderamente a mis sentimientos y acciones en la Tierra? Estas
preguntas pueden rondarles y llevarlos a la desesperación, pero
ustedes no pueden forzar la vida. Sin embargo en cierto momento
algo sucederá en vuestras vidas que los ayudará a dar el salto
desde la cabeza al corazón. Con frecuencia es algún tipo de crisis.
Pueden ocurrir cambios en el área del trabajo, de las relaciones, de
la salud o la pérdida de un ser querido. Sea lo que sea, en un
determinado momento surgirán sentimientos dentro de ustedes que
serán tan intensos que no podrán ser ignorados. Ustedes tienen que
aceptarlos y permitir que la transformación se lleve a cabo. Aquí es
cuando vuestra alma encarna más profundamente dentro de
vuestro corazón.

En un comienzo vuestra alma había descendido a vuestra cabeza,


inspirándolos a asimilar nuevas ideas a través de libros, charlas,
etcétera. Luego el alma golpea a vuestra puerta en un nivel más
profundo, el nivel de los sentimientos. Ustedes conocerán capas de
emociones que nunca antes supieron que existían. Las crisis
estimulan esto; harán que viejas emociones de la infancia vengan a
la superficie, tal vez incluso recuerdos de otras vidas. Explorarán
estas capas de emociones y así es como el centro del corazón se
abre. Vuestra alma encarna incluso más profundamente, llenando el
chakra del corazón con su energía.

La transformación que tiene lugar en esa etapa puede dar


surgimiento a varias complicaciones. Ustedes comienzan a mirar al
mundo con otros ojos y sus relaciones con los demás también
cambian. Adentro en lo profundo despierta la conciencia de la
unidad. La conciencia de la unidad significa que ustedes
comprenden que todos nosotros, los hombres, los animales, las
plantas, la naturaleza, estamos todos juntos sostenidos por una
fuerza divina, y que estamos unidos unos con otros, cada uno como
un espejo del otro. Esta conciencia puede ser abrumadora y para
muchos de ustedes el cambio de la cabeza al corazón genera una
gran sensibilidad interior. Esta elevada sensibilidad puede crear
desequilibrios. Los límites con los demás se borran, ustedes pueden
asimilar una gran cantidad del componente emocional de otras
personas sin saber cómo liberarlo y vuestros estados de ánimo
pueden ir desde muy arriba a muy abajo. Sin embargo, el salto de
la cabeza al corazón, aunque esencial y poderoso, no es la última
etapa en la encarnación del alma. El alma quiere descender incluso
más profundo, dentro del vientre.

Cuando el alma ha descendido al nivel de vuestro corazón, ustedes


han despertado parcialmente. Son conscientes de sus sentimientos,
se atreven a observar sus emociones, están preparados para ir
hacia adentro y enfrentar sus heridas internas. Pero ustedes
también se sienten debilitados por su alta sensibilidad y por la
inestabilidad que surge debido a esto. Debido a que vuestro
corazón está tan colmado de sentimientos, por momentos ustedes
pierden su arraigo, y esto puede ser difícil. Esto les sucede a
muchos de ustedes. Cuando el centro del corazón está radicalmente
abierto, vuestra sensibilidad puede llegar a ser demasiado para
ustedes y ustedes pueden querer apartarse del mundo. Ustedes ya
no se expresarán más creativamente porque todo es demasiado y
muy abrumador. Esto puede hacerlos sentir ansiosos y exhaustos.

La respuesta a este problema no es ir hacia atrás hacia vuestra


cabeza. La respuesta está en su vientre. Ustedes están listos para
el próximo paso en el proceso de la encarnación del alma: la
transición del corazón al vientre. El alma quiere fluir incluso más
profundamente dentro de vuestro cuerpo. En el centro de su
abdomen hay un espacio o punto de silencio. Vayan ahí con su
consciencia ahora mientras yo hablo. En ese espacio no hay idioma,
ni pensamiento, ni conceptos. Ustedes pueden oír el susurro de las
hojas en el viento o el sonido del batir de las olas. Esos sonidos
pueden ayudarles a volverse conscientes del silencio que hay en
ese centro.

En este nivel vuestro conocimiento espiritual y sentimiento se


vuelve instintivo, o como uno podría llamarlo, una segunda
naturaleza. No hay más necesidad de pensar o incluso de sentir. Se
hace presente un profundo conocimiento desde el cual ustedes
actúan y la vida fluye hacia ustedes fácilmente. Vuestra alma
entonces se ha vuelto su naturaleza, ha descendido al nivel de la
conciencia instintiva. ¡Esto les da el equilibrio que necesitan!
Ustedes pueden permanecer centrados y calmos en medio de un
entorno demandante y turbulento. Vuestro centro de los
sentimientos (vuestro corazón) quiere conectarse con su vientre,
para de este modo estar verdaderamente arraigado y para que
ustedes se sientan a salvo en la Tierra.

Visitemos ahora ese lugar en su vientre. Confíen en que está ahí.


Díganle a su alma que es bienvenida ahí. Permitan que vuestra
alma fluya desde vuestra cabeza, inspirando vuestro pensamiento,
hacia su corazón, irradiando amor y bondad, hacia su vientre,
dándoles confianza, autoestima, un profundo conocimiento interior
de que ustedes son quienes son y de que son hermosos como son.
Sientan su abdomen abriéndose a ustedes. Sientan cómo la luz
dorada de su alma fluye hacia abajo hacia vuestro chakra raíz y se
conecta conmigo, la Tierra. Vayan adentro a lo profundo. Sean el
centro de silencio y sepan que desde ahí vuestra elevada
sensibilidad se equilibrará con paz y tranquilidad. En este estado
equilibrado, ustedes sabrán cómo poner límites alrededor de
vuestros sentimientos. Sabrán cuándo abrirse y cuándo mantener
distancia, permaneciendo cerrados a ustedes mismos. Ustedes
determinan cuándo decir “sí” y cuándo decir “no”, cuándo
conectarse y cuándo soltar. La clave está en vuestro vientre.

Para ayudarles a conectarse con este centro, yo les sugiero que


imaginen a un animal que representa el poder interior que reside en
su abdomen. Tomen el primer animal que venga a su mente.
Recuerden, los animales son unas criaturas muy espontáneas, ellos
viven desde sus instintos, sus reflejos naturales. Este animal refleja
su conocimiento interior instintivo. Ya está ahí. Los está esperando.
No necesitan crearlo, sólo necesitan verlo y reconocerlo. Inviten a
este animal a acercarse a ustedes, díganle hola y mírenlo a los ojos.
Ahora pregúntenle si tiene un mensaje para ustedes, que les ayude
a descender más profundamente dentro de vuestro vientre.

Dejen que al animal hable. El animal encarna la sabiduría de lo


instintivo y ustedes pueden recibir esa sabiduría, porque ustedes
tienen una cabeza y un corazón. Ustedes pueden sentir y articular
esa sabiduría. Esa es la belleza de la cooperación entre la cabeza, el
corazón y el vientre. Ninguno de ellos es mejor o superior que el
otro. Más bien es su cooperación equilibrada lo que los hace totales
y completos. Vuestra cabeza puede darles mucho placer. Pensar
puede ser útil y divertido. Les da la oportunidad de comunicarse
con los demás, mientras provea un idioma común. El corazón ofrece
la posibilidad de experimentar alegría y todo el rango de emociones
humanas que comprende la vida. Es un don hermoso. El vientre les
da vuestro cimiento, vuestro “yo”, si es esa la palabra adecuada.
Les permite realmente ser ustedes, firmes y arraigados, trazando
vuestros propios límites y usando vuestro discernimiento. Desde
esta base, la interacción con vuestro corazón y vuestra cabeza se
vuelve un juego alegre. Si estas tres capas están alineadas unas
con otras, ustedes se sienten completos, y la vida en la Tierra es
digna de ser vivida. Puede estar llena de inspiración, amor y
felicidad. Ustedes pueden rendirse a lo que los emociona y los
inspira, mientras al mismo tiempo no pierden vuestras bases,
vuestro punto interior de silencio. Pueden permanecer cerca de
ustedes mismos, y al mismo tiempo dar y recibir libremente lo que
la vida les ofrece.

Los saludo. Mi amor y compasión siempre está cerca de ustedes. Yo


estoy jugando este juego junto con ustedes y soy parte de él.
Ustedes como seres humanos son hermosos y ricos. Tengan fe en
la belleza y en el poder de los instrumentos disponibles para
ustedes, los instrumentos de pensar, sentir y ser.

Los amo.

© Pamela Kribbe 2009

www.jeshua.net

Sitio en español:

www.jeshua.net/esp
Arraigarse a través de la alegría y la creatividad

Pamela canaliza a la Tierra – Mayo de 2010

www.jeshua.net

Traducido del inglés por Sandra Gusella

Queridos amigos,

Soy la voz de la Tierra. Los saludo a todos con alegría. Se entibia


mi corazón al sentir vuestra presencia y apertura hacia mí. Extraño
conectarme con ustedes. Es nuestro destino desarrollarnos juntos y
conjuntamente recorrer el camino hacia un mundo nuevo,
diferente.

Quisiera llevarlos hacia atrás hacia el verdadero origen de nuestra


mutua conexión y cooperación. Yo soy una criatura viviente. Soy un
ser consciente que los ha recibido aquí en el planeta en épocas muy
antiguas. Fui receptiva a su llegada aquí en la Tierra y quise
aprender y crecer por medio de vuestra presencia. Ustedes no son
de la Tierra, vienen de las estrellas. Acarrean una luz dentro que es
nueva e inspirante para la Tierra y para todos los reinos de la
naturaleza aquí. Permítanme explicarles.

Como un planeta yo absorbo luz desde el exterior. La luz del sol me


entibia y me ayuda a procrear la vida en la Tierra. Soy inspirada por
la gran fuerza del sol y la necesito para crear y sostener la vida
física sobre mi piel. El sol es una estrella. Ustedes son los
representantes del sol. Ustedes llevan la luz del sol dentro de su
alma y traen esta luz a la Tierra a medida que nacen aquí.

¿Cuál fue el propósito de esta luz descendiendo en la Tierra? ¿Cuál


fue la intención detrás de vuestra llegada? Ustedes están aquí para
traerme a mí y a todos los reinos de la creación la luz de la
conciencia. Ustedes están aquí para despertarnos a la vida interior.
Mientras que el sol físico me ayuda a crear y a sostener la vida
física en la Tierra, vuestra estrella me ayuda a evolucionar a nivel
interno, a arraigarme en conciencia.

Para ofrecerles una simple ilustración de este principio, piensen en


lo que sucede cuando ustedes sostienen una flor en su mano y la
observan con asombro y admiración. Ustedes ven la exquisita
belleza de la flor; sienten su pureza, se maravillan con los colores y
disfrutan su aroma. La flor por sí misma no es consciente de su
belleza; la flor simplemente está siendo ella misma. Pero debido a
vuestra admiración, a vuestra presencia, a vuestra conciencia
envolviendo a la flor, algo se despierta dentro de ella. Ella
comenzará a experimentarse como algo hermoso y valioso. Ella
disfruta de vuestra atención y una chispa de luz del alma se
despierta en ella.

Ustedes verán que las plantas y las flores a las que les prestan
atención conscientemente, simplemente disfrutándolas y
cuidándolas, crecerán más abundantemente, tendrán más fuerza
vital y desarrollarán raíces más fuertes hacia la tierra. Ustedes son
creadores. Por medio de vuestros pensamientos, intenciones y
vuestra propia conciencia son capaces de agregar fuerza vital y
poder creativo a la naturaleza viva en la Tierra. Esto es
exactamente lo que la naturaleza anhela recibir de ustedes. Todos
los reinos de la naturaleza buscan crecer en conciencia propia,
extenderse hacia las estrellas, hacer la conexión y absorber hacia
adentro la luz de las estrellas.

Piensen en los animales que ustedes tienen en vuestra casa,


vuestras mascotas. Muchos de ustedes tienen una conexión
especial con ellos. Siempre que entablen una relación íntima con un
animal, ustedes reciben su amor incondicional y su fidelidad. Sin
embargo el animal también recibe algo de ustedes. El animal es
tocado por su presencia humana, y por el tipo particular de
conciencia que pertenece a los humanos. Vuestra presencia
enciende una chispa de conciencia en su ser y les ayuda a avanzar
en su evolución hacia una mayor conciencia propia.

Todo en el universo está creciendo y evolucionando hacia la propia


conciencia. La conciencia lo lleva a uno más cerca del conocimiento
de la propia divinidad, de la propia luz indestructible y del propio
poder creativo. Todo en el universo gradualmente crece hacia un
estado de conciencia en el cual comprende: Yo soy parte de Dios.
Yo mismo soy un Creador. Celebrar vuestro divino poder creativo y
manejarlo con responsabilidad es el propósito de la creación.

Ustedes son creadores, y ustedes como almas han venido a la


Tierra a aprender a abordar vuestros poderes creativos de un modo
consciente y responsable. Como creadores, se espera que ustedes
contribuyan a mi evolución y a inspirar a los reinos de la naturaleza
que a cambio les proveen de muchos servicios y bendiciones a nivel
material y etérico. Cuando observan la condición actual del planeta,
es difícil percibir que alguna vez hubo un propósito original de una
cooperación mutua entre ustedes y el planeta.

Las cosas no han funcionado como se habían planeado y muchos


dirían que las cosas han salido mal. Sin embargo en este momento
yo les pido que recuerden vuestra excitación original al embarcarse
en nuestra mutua aventura. Vuestra intención amorosa aún está
viva dentro de vuestro corazón, incluso si ustedes notan por todas
partes que la humanidad ha utilizado sus poderes creativos
imprudentemente y que debido a ello ha dañado a la Tierra. Uno
podría decir que la humanidad ha cambiado su rumbo, ha tomado
un desvío.

Originalmente ustedes bajaron a la Tierra desde una gran fuente de


Luz, como un ángel niño. Ustedes eran inocentes y puros, pero a
medida que vuestro viaje progresó ustedes se descarriaron. La
humanidad llegó a un punto en el cual se resistió a cooperar con las
fuerzas de la naturaleza, y en lugar de eso se opuso a la
naturaleza. Entonces la humanidad perdió su conexión y raíces
dentro de la totalidad mayor. Por miedo las personas buscaron
ganar poder sobre los demás y sobre la naturaleza para asegurarse
un lugar para ellos mismos en la Tierra. Uno podría decir que tuvo
lugar una caída desde el Paraíso. Mientras que originalmente
ustedes intentaron servir a la vida en la Tierra, para nutrirla e
inspirarla con vuestros poderes creativos, ahora experimentaron lo
opuesto. En el presente ustedes ven lo que sucede cuando la
naturaleza ya no es reconocida como un socio viviente en la
creación.

La falta de respeto de la humanidad por la naturaleza y el planeta a


muchos de ustedes que leen esto los entristece profundamente.
También hay una tristeza en mí por todo lo que está sucediendo.
Los reinos de la naturaleza, tanto animal, vegetal y mineral, han
absorbido parte de la oscuridad y de la negatividad esparcida por
la humanidad. A su propio modo ellos han experimentado una
sensación de abandono, un quiebre en la absoluta sensación de
unidad que alguna vez hubo.

Aún así, en mi verdadero corazón, hay perdurable amor y


compasión por todos ustedes, y yo les pido que también ustedes
sientan compasión por ustedes mismos y por toda la humanidad.
Ustedes están envueltos en un gran proceso de aprendizaje. En
cualquier proceso de este tipo es inevitable que se cometan errores.
Es parte de crecer y aprender que ustedes se embarquen en
desvíos y callejones sin salida.

En esta época la conciencia colectiva de la humanidad está


cambiando. En estos días hay más y más personas que acarrean en
sus corazones un recuerdo de la unión original entre el hombre y la
naturaleza. Ellos tienen un conocimiento silencioso de la bendita y
verdadera relación que los humanos son llevados a entablar
conmigo, vuestro planeta hogar. Sientan otra vez cuán
profundamente ustedes están conectados con mi ser.

Yo los amo tanto. Ustedes son mis ángeles de luz y aún mi fe en


ustedes no se ha marchitado. Yo les pido que me reconozcan y que
permitan que mi energía se vuelque a través de ustedes
nuevamente. Yo soy una compañera viviente caminando justo al
lado de ustedes en vuestro camino de encarnación en la Tierra. Al
conectarse más íntimamente conmigo, al arraigarse más, ustedes
traen vuestra luz de las estrellas bien en lo profundo de la realidad
material. Ustedes permiten que brille e irradie y eso traerá los
cambios en la Tierra tan desesperadamente necesarios en este
momento. Al conectarse conmigo desde el corazón, vuestro
verdadero ser saldrá a la luz. Cada ser humano tiene una
contribución única para hacer en esta gran aventura. Vuestros
talentos únicos me inspiran, agregan fuerza vital a la naturaleza y
también inspiran a otras personas.

¿Qué significa arraigarse?

Quisiera decir algo más sobre el significado de arraigarse. ¿Qué


significa estar conectado a la Tierra, estar arraigado? Estar
arraigado significa: estar presente en vuestro cuerpo, ser capaz de
sentir vuestro cuerpo desde adentro, sentir el flujo de la vida en
cada parte, desde la cabeza hasta la punta de los pies. Verifiquen
por ustedes mismos si pueden sentir este flujo. ¿Pueden
simplemente sentir vuestra punta de los pies en este momento?
¿Pueden sentir la vida dentro de ellos?

Estar arraigado significa que ustedes anclan vuestra luz de las


estrellas, vuestra luz del alma, en lo profundo de la materia. La
parte del mundo material más cerca de ustedes es su cuerpo. Las
células y las moléculas de vuestro cuerpo están abiertas a recibir
vuestra luz, vuestra alma. Ustedes son el sol para vuestro propio
cuerpo. Vuestra conciencia hace que vuestro cuerpo esté vivo y lo
dota de poder sanador, fuerza de vida y vitalidad. El anclaje de
vuestra alma dentro de vuestro cuerpo les da la fuerza para cumplir
sus deseos más verdaderos en la vida. Cuanto ustedes más la
anclen dentro de vuestro cuerpo, más encarnan en la Tierra y crean
los cambios en vuestra vida que tanto anhelan.

Cuando están arraigados, ustedes se sienten claros y tranquilos.


Están abiertos a vuestra inspiración del alma y al mismo tiempo
están conectados con todo lo que sucede a su alrededor en la vida
diaria. Hacer el puente entre el cosmos y la Tierra, sentir esa
conexión, es lo que significa estar arraigado.

Muchos de ustedes acarrean su luz del alma en la mitad superior de


vuestro cuerpo, alrededor de vuestro corazón y vuestra cabeza.
Encuentran difícil hacer que realmente descienda hacia la parte más
baja de vuestro cuerpo, abdomen, piernas y pies. Una razón por la
que esto es difícil para ustedes es el miedo a su propia grandeza.
Ustedes tienen miedo de ser el ángel radiante y la estrella que son
y hacer una diferencia en el mundo. Este miedo es viejo y sus
raíces se extienden más allá de solamente esta vida. En el pasado,
ustedes han encarnado en la Tierra muchas veces y a menudo se
sintieron mal recibidos. Todos ustedes están en el proceso de sanar
este viejo dolor.
Yo les sugeriré dos maneras de arraigarse y sentir que en verdad
son bienvenidos en la Tierra, en su grandeza, su poder creativo y
su divinidad.

Arraigarse a través de la alegría

El primer modo es a través del deleite. Ustedes realmente no están


acostumbrados a disfrutar. ¿Disfrutar qué? Todo lo que puedan
experimentar en la Tierra. Vuestro cuerpo ofrece muchas
posibilidades para disfrutar, pero muchas de estas han sido
consideradas pecaminosas o inferior en vuestra cultura. Disfrutar
los movimientos del cuerpo, el sol en vuestra piel, comer y beber,
el cálido contacto con otro. Ser capaz de disfrutar esto tiene que
ver con ser capaz de verdaderamente recibir. ¿Por qué esto es
difícil para ustedes?

Muchos de ustedes sienten que algo está mal con ustedes, que de
algún modo no está bien como son. Sienten que tienen que
alcanzar éxito o trabajar duro para recibir reconocimiento y
apreciación. Ésta es una idea tonta, vista desde la perspectiva de la
naturaleza. ¿Han visto ustedes alguna vez un animal salvaje
trabajar duro para ganar reconocimiento? Bueno no, el animal
simplemente es y da por sentado su derecho a ser, no como algo
que debe merecer. El animal es capaz de disfrutar sin reservas el
sol, el alimento, el baño de agua, las estaciones y los ritmos
naturales de la vida.

Todos ustedes están invitados a recibir y a experimentarse como un


ser divino a quien se le permite recibir simplemente por quien es.
Ustedes están invitados a gozar de las simples cosas que la vida en
un cuerpo tiene para ofrecerles. Recibir parece ser simple, pero no
lo es. Requiere un nivel profundo de amor propio, un profundo
reconocimiento y apreciación de quienes son. Atrévanse a alcanzar
ese nivel de amor propio. Elijan un momento cada día en el que se
pregunten qué es lo que ahora pueden hacer por ustedes mismos
que realmente les de placer y los satisfaga. ¿Qué es lo que
realmente les gusta tener o hacer? Entonces háganlo. Háganlo por
ustedes, porque se honran y porque están aquí en la Tierra para
disfrutarse.

Cuando ustedes realmente disfrutan, sea lo que sea, sin culparse o


avergonzarse, están arraigados. Están completamente presentes en
el momento del ahora y todo está bien. No hay pensamientos del
pasado o del futuro. Disfrutar es estar en el ahora, totalmente
arraigado.

Arraigarse a través de la creatividad

Hay una segunda manera de volverse más firmemente conectados


a la Tierra, más arraigados. Es el modo de la creatividad. Ustedes
están hechos para esto. Cada humano tiene un anhelo natural de
expresarse, de manifestarse en el mundo. Esto no tiene nada que
ver con alcanzar fama o éxito en la sociedad. Más bien tiene que
ver con encontrar un modo de expresarse el cual les dé una real
satisfacción. Puede ser el caso que criar una familia los satisfaga
profundamente, o que dirigir una compañía los inspire. Tal vez
cuidar animales de alguna manera sea vuestro deseo del corazón, o
puede ser alguna clase de expresión artística que se siente natural
para ustedes. Cada alma anhela expresarse de alguna manera. En
el momento en que ustedes responden a ese anhelo, se sienten
satisfechos. En el momento en que permiten que la creatividad
interior natural se despliegue, ustedes sienten “sí, este soy yo, éste
es el modo en que mi energía quiere fluir”.

En ese momento vuestra alma se conecta con el corazón de la


Tierra, el corazón de esta realidad. Es importante hallar lo que
verdaderamente ustedes anhelan en vuestra vida y hacer espacio
para el flujo creativo dentro de ustedes. Ahí es donde su esencia
divina toca la Tierra y encuentra forma material.

Ahora, quisiera inculcarles que ustedes realmente deberían


apoyarse más respecto a esto. Muchos de ustedes suprimen sus
impulsos de hacer lo que vuestro corazón desea. Muy a menudo
ustedes piensan acerca de “cómo deberían comportarse”, qué se
espera de ustedes, vuestras obligaciones y responsabilidades. De
ese modo no encontrarán la clave para desplegar vuestro poder
creativo. Vuestro poder creativo les habla desde vuestro abdomen,
desde vuestras entrañas. No está relacionado con todas las normas
limitantes y obligaciones que ustedes han incorporado. ¡Libérense
de esto! Sientan la fuente de fuego y pasión que surge de su
abdomen y permitan que fluya libremente. Chispas de luz
encontrarán su camino desde vuestro abdomen, hacia vuestro
corazón, desde adentro hacia afuera, y ustedes se expresarán a su
propio modo original en la Tierra. Ustedes verán que vuestra
creatividad tocará a otras personas y que los hará sentirse alegres
e inspirados. Seguir vuestra pasión y deseo tiene un efecto mucho
más positivo en el mundo que virtuosamente hacer lo que les han
dicho y les han forzado a cumplir con reglas y estructuras
limitantes.

Este es un tiempo de cambio. Es tiempo de ser valiente y de tomar


riesgos, de escuchar la voz de vuestro corazón y de actuar de
acuerdo a él en todas las áreas de vuestra vida. Al rendirse
realmente a vuestra guía del corazón, ustedes cavan sus raíces en
lo profundo de la Tierra y comienzan a sentir que la vida aquí es
realmente digna de ser vivida.

Ciclo completo

El primer modo de arraigarse fue disfrutar y recibir. Este es un flujo


entrante. El segundo modo es un flujo saliente: crear y dar. Al crear
desde el corazón, ustedes se dan al mundo. Recibir y dar, disfrutar
y crear, juntos cierran un círculo. Es un círculo de sanación.

Cuanto más ustedes se atreven a disfrutar y se encuentran dignos


de recibir, más se conectan con su inspiración natural, la energía
que se espera que ustedes compartan con este mundo. Y a medida
que este flujo de inspiración se vuelve más fuerte y encuentra una
forma creativa en el mundo, más ustedes disfrutan el amor y la
alegría que les sobrevendrá en vuestro camino. Los flujos de dar y
recibir, crear y disfrutar, se refuerzan uno a otro mutuamente.

Yo, la Tierra, me beneficio con este círculo sanador de dar y recibir.


En este círculo dinámico, fluido, yo estoy trabajando con ustedes.
Es mi deseo nutrir y estimular vuestro poder creativo, esta chispa
original en ustedes. Los seres humanos que han desarrollado la
capacidad de disfrutar y de crear, entran naturalmente en una
conexión diferente con la Tierra. Ellos serán conscientes de su
grandeza, de su naturaleza divina, y por esa verdadera razón
también comprenden que son sostenidos y conducidos por una
fuerza de Vida que conecta a todos los seres juntos. Experimentar
vuestra propia grandeza va de la mano con una sensación de
pequeñez, la comprensión de vuestra incrustación en la gran red de
vida que los sustenta. Los seres humanos que se honran y se
respetan, naturalmente cooperan con su entorno vivo, otros seres
humanos, animales, plantas, toda la naturaleza. Conocer vuestra
grandeza va junto con reconocer vuestro lugar en la totalidad
mayor, e infiere alegría por la parte que ustedes juegan en ella.

Un viaje a la Nueva Tierra

Para ir terminando quisiera pedirles que viajen conmigo al futuro, a


una nueva Tierra. Imaginen que la evolución en la que ahora
estamos juntos ha progresado algunos pasos más adelante. Yo
misma estoy evolucionando hacia una conciencia más expandida.
Esta nueva conciencia ha sido despertada dentro de mí, incitada
tanto por las épocas buenas como por las épocas malas en la
Tierra. Me estoy volviendo más consciente y creativa en mi ser. Hay
un anhelo en mi corazón por una realidad en la cual la humanidad y
la Tierra restablecen su unión original de amor y de compañerismo.
Una nueva Tierra en la cual nosotros cooperamos alegremente y yo
soy nuevamente inspirada por vuestro amor y considerada
atención, mientras yo les proveo a ustedes con todo lo que
necesitan, viviendo en un cuerpo físico y sintonizados con el ritmo
de la naturaleza.

Imaginen esta nueva Tierra que todos ustedes anhelan tanto,


presentes en el momento del ahora. En nuestros corazones ya está
viva, como una semilla. Nutramos esta semilla con conciencia y
hagámosla brotar en nuestra imaginación. Véanse viviendo en esta
nueva Tierra. ¿Qué es lo primero que notan? Los seres humanos
aquí están viviendo en armonía con la naturaleza. La tecnología es
utilizada para sostener a la naturaleza más que para manipularla.
Vean si pueden encontrarse una casa en esta nueva Tierra. Hay un
lugar y una comunidad ahí a la cual sienten que pertenecen.
Permitan que vuestra imaginación los guíe y no sientan
restricciones. ¿Dónde viven en esta nueva Tierra? ¿Pueden
encontrar un ambiente natural en el cual se sientan confortables?
Sientan el clima, sientan la comodidad y la simplicidad de la vida
ahí. La vida es pura y simple ahí, como se espera que sea.

Ahora échenle una mirada a la clase de trabajo que ustedes


realizan. Trabajo significa cualquier cosa que los inspire y que les
dé una sensación de satisfacción. ¿Qué están haciendo?
Probablemente ustedes vivan en una pequeña comunidad de
espíritus afines y hagan exactamente lo que vuestra alma les
inspira a hacer. ¿Qué forma toma vuestra creatividad?

Cuando ustedes vean o sientan esto, sepan que vuestra alma les
está hablando en el presente. Lo que están viendo es algo que
ustedes añoran hacer en este momento, y algo que
ustedes puedenhacer en este momento, solamente si confían y se
atreven a ser quiénes son. Éste es el trabajo de vuestro corazón.

Ahora en esta imaginación de la nueva Tierra, sientan también qué


es lo que ustedes realmente disfrutan. Permitan que vuestro ojo
interno les provea una situación en la cual ustedes verdaderamente
se disfrutan a ustedes mismos y reciben algo de lo que la Tierra
tiene para ofrecerles. Permitan una imagen en su mente de eso en
lo que son espontáneamente expertos. ¿Qué es lo que realmente
les hace sentir: todo está bien y estoy contento?

Sientan el flujo de dar y recibir en este lugar, esta nueva realidad. Y


sosténganse a eso cuando regresemos al presente.

La Tierra está en una etapa de transición y cuanto más la gente


recuerde cuál es su inspiración, qué es lo que ellos tienen aquí para
dar y recibir, más pronto la nueva Tierra se volverá una realidad.
Son ustedes quienes darán nacimiento a esta realidad. Yo les
agradezco por esto y hallo alegría en vuestra presencia.

© Pamela Kribbe 2010

www.jeshua.net

Sitio en español: www.jeshua.net/esp


Ángeles en la Tierra

Pamela canaliza a la Tierra

- 2011 -

www.jeshua.net

Traducido del inglés por Sandra Gusella

Queridos niños humanos,

Yo soy la voz de la Tierra. Yo los conozco desde siempre. Cada paso


vuestro es sentido y reconocido por mí. Al nivel más profundo
somos uno. Hay una conciencia que nos envuelve a ambos. Esta
conciencia es majestuosa e indesignable. Es el espíritu de Dios. Es
misteriosa y al mismo tiempo profundamente familiar. De la mano
de esta Conciencia creativa se despliega el juego de nuestra
unidad. Juntos jugamos un juego; somos compañeros en una
relación que ha evolucionado a través del tiempo. Esta relación
ahora está preparada para una transformación. Estamos entrando
en una nueva era. Pero primero les contaré más acerca del
comienzo del proceso de nuestra cooperación juntos. Es diferente
de lo que ustedes podrían esperar.

En nuestro primer encuentro ustedes aún no eran humanos. No


poseían un cuerpo físico. No estaban encarnados en la Tierra.
Ustedes eran un ángel. ¡Y no simplemente cualquier ángel! Ustedes
pertenecían a una familia de ángeles que intentaban pavimentar el
camino para una nueva aventura en el cosmos. ¿De qué se trataba
esta aventura? Lo explicaré en términos muy simples. En el cosmos
existe la ley de que lo semejante atrae a lo semejante. Por ejemplo,
después de que mueren en la Tierra ustedes automáticamente son
halados hacia un área en el mundo espiritual que refleja vuestro
estado de conciencia. Vuestro entorno es un reflejo directo de cómo
se sienten ustedes por dentro. Hay una unidad entre lo interno y lo
externo. En el mundo espiritual hay reinos de luz y reinos de
relativa oscuridad. Estos reinos están separados. Éste no es el caso
de la Tierra, o así es lo que parecería. En la Tierra están presentes
todas juntas muchas clases de conciencias diferentes e interactúan
unas con otras. Hay una gran diversidad, y por lo tanto la Tierra es
como un enorme crisol de diferentes reinos de conciencia.

Incluso aquí, es el caso de que ustedes crean vuestra propia


realidad por vuestro propio estado interior de conciencia. Sin
embargo, esto es algo que gradualmente llegan a entender en el
curso de una profunda búsqueda espiritual. Al comienzo ustedes
son enormemente distraídos en la Tierra por un mundo externo que
no parece ser creado por vuestra propia mente en absoluto. Por el
contrario, ustedes parecen ser el producto de esa realidad más que
su creador. En el mundo espiritual la unidad entre lo interno y lo
externo es simplemente algo conocido, concreto y palpable. En la
Tierra se requiere de una conciencia altamente evolucionada para
comprender tal unidad y para tomar responsabilidad por uno mismo
como creador.

En la Tierra se lleva a cabo un experimento especial. Cuando


ustedes están aquí en forma física un velo es puesto sobre ustedes
de modo que no reconocen vuestro propio poder creativo divino.
Permanece ahí hasta que despiertan y ven que ustedes son Dios en
el centro de vuestro ser. Luego el velo se cae y también reconocen
la unidad subyacente que penetra a todas las criaturas vivas de la
Tierra. El proceso de despertar en la Tierra es intenso, y la
existencia misma de la Tierra le da un impulso evolutivo a todo el
mundo espiritual. Especialmente en el mundo espiritual puede
haber una falta de cambio y de dinámica. En verdad ha tomado
lugar el estancamiento porque todos los reinos están muy
nítidamente separados. El cambio-crecimiento, la evolución,
ocurren cuando ustedes se encuentran y confrontan con
lo diferente. Cuando yo hablo de tropezar con lo diferente no me
refiero a tener una cortés charla con eso, sino más bien a una
verdadera zambullida en eso. Ustedes aprenden y crecen de
diversas formas de conciencia no al estudiarlas “desde arriba”,
sino volviéndose ellas. Esto es exactamente lo que sucede cuando
ustedes se zambullen en la encarnación en la Tierra. Se sumergen
en lo profundo, y al encarnar se conectan con diversos reinos de
conciencia. Así es como ustedes forjan un puente entre reinos del
ser que de otro modo no se habrían conectado.

Ser un humano significa ser un puente entre reinos ampliamente


variables de conciencia. En la forjadura de ese puente yace la
esperanza para una expansión de la conciencia en todos los reinos
del mundo espiritual. Incluso el reino más altamente evolucionado
en el mundo espiritual gana un impulso de crecimiento y renovación
por el gran experimento en la Tierra. Los seres humanos son
capaces de explorar los extremos de la luz y de la oscuridad y de
finalmente reconocer la unidad detrás de todas las formas y
apariencias. Cuando el ser humano comienza a alcanzar esta
conciencia de unidad por dentro pasa a ser un creador consciente
en la Tierra, y su presencia tendrá un efecto transformador y
sanador sobre todas las criaturas vivas con las que entre en
contacto.

Crear conciencia de unidad es la misión de vuestra aventura en la


Tierra. Yo comencé esta historia mencionando que cuando en un
principio comenzamos este proceso de cooperación, ustedes no
eran humanos sino ángeles. Vuestra conciencia aún no se había
unido a ninguna forma material y ustedes se sentían fuertemente
conectados a los otros ángeles que los rodeaban, vuestros
hermanos y hermanas. Había una unión tan fuerte entre ustedes
que se sentían como las células de un organismo. Ustedes
trabajarían para un bien común de un modo obvio, desinteresado,
siendo de la misma mentalidad y corazón. En un cierto momento
ustedes oyeron un llamado de la Tierra. Fueron invitados a
embarcarse en un viaje con este planeta. ¿Por qué ustedes? Para
hacer corta una larga historia: entre los ángeles ustedes fueron los
valientes. Eran intrépidos, apasionados y sí algo tercos y
obstinados. Se ha sostenido que ustedes fueron desterrados del
paraíso debido a vuestro deseo de conocimiento y a vuestra
obstinación. Y sí, en verdad ustedes eran curiosos y un poco
revoltosos también. ¡Pero así era precisamente como se esperaba
que fueran! ¿Ustedes creen que Dios cometió un error al crearlos?
Bueno no, Dios sabía exactamente qué estaba haciendo y dicho sea
de paso, Dios no considera nada como malo o pecaminoso
fácilmente. Dios es perfectamente capaz de vivir con vuestros
“pecados”. Ustedes son los que más sufren por eso.

Aunque es comprensible que como seres humanos ustedes puedan


arrepentirse de vuestros propios actos, no es sabio estar
eternamente acongojado por ellos. Con respecto a esto ustedes han
sufrido mucho por vuestra religión la cual ha puesto tanto énfasis
en la culpa y el castigo. Dios es más amoroso y compasivo de lo
que ustedes jamás pudieran creer que sea posible. Ustedes son
perdonados antes de equivocarse. Dios de todo corazón les concede
el espacio para cometer errores. Ella/Él más bien prefiere que
ustedes consideren vuestros propios errores con ecuanimidad en
lugar de apalearse por ellos. Todos esos “errores” son pasos en el
viaje interior, el viaje en el que ustedes llegan a conocerse
completamente. Este viaje no necesita ser recto, es un hecho que
sea errático. Sin giros y vueltas no hay experiencia, y sin
experiencia no hay despertar. Primero ustedes tienen que perderse
para poder volver al Hogar conscientemente. Ustedes fueron
aquellos que asumieron totalmente la experiencia de la “perdición”,
con la pasión y la obstinación que Dios él/ella misma plantó en
vuestros corazones. ¡No obstante, yo me estoy desviando un poco
de mi tema!

Una vez que ustedes oyeron el llamado de la Tierra entraron a mi


dimensión. Encontraron un planeta rico en vegetación, con verdes
bosques, océanos infinitos y un reino animal floreciente. Ustedes se
sintieron conmovidos por la belleza y la riqueza que había sobre mí.
Se sintieron invitados a participar en esta vida, a inspirarla y a
nutrirla con la energía angelical que estaba a vuestra disposición.
Yo estaba feliz con vuestra llegada. Ustedes eran mis pastores;
ayudaron a cuidar la vida y hasta plantaron semillas de cambio e
innovación dentro de las formas de vida que existían. ¿Cómo lo
hicieron? Ustedes estaban tan cerca de la Fuente del poder creativo
que tenían habilidades mágicas, como uno las llamaría hoy. Ustedes
se permitieron imaginar nuevas formas de vida excitantes y estas
imaginaciones llegaron a ser semillas espirituales que se juntaron a
las formas de vida ya existentes. Ustedes impregnaron la vida con
nuevas ideas. Así es como la evolución biológica tuvo lugar. Todas
las formas biológicas nacen del Espíritu. Las formas físicas,
materiales, son la manifestación de fuerzas naturales. El espíritu es
mucho más fuerte de lo que ustedes asumen. Han crecido en un
marco mental materialista, el cual les dice que lo físico – como es
descripto por la ciencia de la física – es la base de la realidad. En
realidad lo opuesto es verdad. El espíritu no es el producto de la
materia sin conciencia. Toda la materia está impregnada de una
conciencia creativa que la sostiene.

Déjense llevar por vuestra imaginación por un momento. Recuerden


quiénes eran en aquella época antigua. ¡Es posible! Vuestra alma es
abierta e ilimitada. No conoce el tiempo ni el espacio. Imaginen que
flotan sobre los océanos y bosques de un cuerpo muy refinado y
etéreo. Se sienten hechizados por la belleza que ven, por la
aventura que va a tener lugar aquí. Véanse como un ser angelical
guiado por la alegría y la pasión. Se sienten tan libres como un niño
que puede hacer todo lo que quiera. Ahora imaginen que unen
vuestros poderes para expresar vuestra sensación de alegría y
respeto por la vida en una magnífica flor. Permítanlo e imaginen
que aparecen de una flor que particularmente les fascina. Vean sus
colores y siéntanla desde adentro. Oigan la risa de la flor brotando
de su corazón como pequeñas campanitas sonando – es como
música para vuestra alma. Ahora pasen esta imagen a mí, la Tierra-
Imaginen cómo cae dentro de mis entrañas y cómo es nutrida ahí
por poderes físicos y etéreos que ayudan a que esta semilla
espiritual gane forma material. Esto es lo que ustedes hicieron en
aquellos tiempos antiguos. Ustedes se dejaron llevar por la flor de
vuestra inspiración y me impregnaron con eso. Y yo fui receptiva.
Yo, la conciencia presente en este reino material quería ser
impregnada y absorber vuestras formas de pensamiento.

Nuestra asociación y cooperación proviene de aquél tiempo. Es la


razón por la que ustedes pueden emocionarse tanto por la belleza
de la naturaleza y por la inocencia de las formas de vida no
humanas. No sólo son tocados por su belleza física, ustedes
también recuerdan la vieja conexión que existe entre ustedes y la
vida en la Tierra y el alegre juego que alguna vez jugaron. Ustedes
hicieron vuestra contribución a la creación de muchas formas de
vida en la Tierra. Como un ángel ustedes fueron los padres
espirituales de la vida en la Tierra. Así de profundo y lejos llega
vuestro poder creativo.

Durante el tiempo del cual estoy hablando también estuvieron


presentes poderes oscuros en el universo, quienes se sintieron
fascinados con el florecimiento de la conciencia en la Tierra. Los
poderes oscuros no son nada más que energías que aún no están
conscientes de su naturaleza divina y por lo tanto creen que
necesitan algo fuera de ellos para estar enteros y completos. Estos
poderes oscuros querían alimentarse de la vida en la Tierra que
irradiaba tal vitalidad y fuerza de vida. Como reacción a la intrusión
de estos poderes oscuros, ustedes quisieron proteger la vida en la
Tierra. Vuestras emociones se parecieron mucho a los de un padre
que quiere resguardar a su niño del daño. Para encontrar y
confrontar a los intrusos, ustedes tuvieron que tener cuerpos más
densos y vivir en una vibración más densa, menos fluida y sutil que
los reinos de los ángeles. Esencialmente, la intrusión de la
oscuridad encendió en ustedes una chispa de pasión y un espíritu
luchador, y esto a su vez los haló más profundo dentro de la
materia. El próximo paso para ustedes en vuestro viaje fue dejar de
ser un ángel y tomaron el camino de la encarnación.

Con este paso ustedes en algún sentido perdieron vuestra


inocencia. Justo antes de este paso hubo un momento de duda en
el cual se dieron cuenta de que al volverse más materiales ustedes
soltarían algo muy precioso. Ustedes perderían vuestras alas de
ángeles, las cuales simbolizan la liberación del tiempo y del espacio,
la liberación del nacimiento y de la muerte, la liberación del miedo y
de la ilusión. Aún así había algo que los atraía profundamente hacia
la aventura de la encarnación. Ustedes eran un ángel apasionado y
audaz, como yo les dije. Y así era como debía ser. Aparentemente
vuestro viaje tomó un giro negativo cuando dejaron de ser un ángel
y se comprometieron en una batalla con las fuerzas oscuras.
Ustedes se involucraron en varios conflictos y guerras por un
tiempo muy, muy largo. Por otro lado, esta zambullida en lo
profundo hizo posible esparcir vuestras energías angelicales por los
rincones más lejanos del universo. Vuestra energía angelical es una
parte inalienable de ustedes la cual, aún si es temporalmente
velada, nunca puede ser quitada de ustedes.

Vuestros primeros cuerpos mortales no estaban hechos de materia


física como la conocen en la Tierra. Eran mucho menos densos y
compactos. Uno no podría ser capaz de verlos con ojos humanos.
Vuestra conciencia era menos enfocada que ahora. Ustedes aún
iban y venían fácilmente de vuestras formas físicas y
experimentaban la realidad de un modo similar a como ustedes
ahora experimentan la realidad cuando sueñan. Eran menos
conscientes de ustedes mismos como una entidad separada,
vuestro “Yo” como opuesto al mundo exterior. Actualmente ustedes
están muy atados a vuestra forma física. Muchos de ustedes
piensan que son esa forma y que perecerán con el cuerpo físico. En
vuestras primeras encarnaciones esto no era aún el caso, y de
varias maneras eran mucho más libres de ir y hacer lo que les
gustaba. Sin embargo, ustedes se sentían confundidos. Aunque
eran guiados por la intención de luchar por la luz y proteger la vida,
ahora ustedes también tenían que tratar con emociones oscuras
tales como el miedo, la desolación y la duda. Tan pronto como
comienzan a pelear contra alguien o algo, ustedes no pueden
hacerlo si no absorben parcialmente la vibración de vuestro
adversario. Si eso no pasara, no habría un terreno común desde el
cual comenzar la batalla y ustedes simplemente soltarían al otro
completamente.

Como un ángel, ustedes realmente sólo tenían sentimientos nobles


y elevados. Había alegría, entusiasmo y una fuerte sensación de
conexión. Cuando descendieron al camino de la encarnación se
formó un cuerpo emocional alrededor de vuestra alma. Este cuerpo
energético contiene respuestas emocionales que surgen cuando
ustedes no perciben la realidad desde un punto de vista de unidad y
de conexión. Los sentimientos de los ángeles tienen su asiento en el
corazón. Las emociones que ustedes experimentan cuando
encarnan están relacionadas con los tres centros de energías más
bajos (chakras) que en vuestro cuerpo están localizados alrededor
del estómago, del vientre y del coxis. Estos tres chakras forman la
escalera para la encarnación: a través de ellos ustedes canjearon la
experiencia de la unidad por la experiencia de la dualidad. Es
también a través de ellos que suben la escalera y se elevan desde
la dualidad a la unidad. Vuestro cuerpo emocional presenta el
obstáculo más grande para la paz interior y la liberación, porque
contiene miedo, tristeza e ira. Aún así el camino hacia arriba, pasa
por el cuerpo emocional y no por el costado o alrededor de él.
Hablaremos de esto más adelante.

A medida que vuestro cuerpo emocional se volvía más pesado y


denso y perdían la huella de vuestro origen, surgió la posibilidad de
encarnar como un humano. Mientras tanto habían llegado a ser
almas viajeras experimentadas; se habían vuelto expertos tanto en
los aspectos de la vida de la luz como de la oscuridad. Las energías
de la dualidad se habían prendido en ustedes, lo cual significa que
por un largo tiempo habían creído en las ilusiones que esto crea. Si
ustedes creen en la dualidad, en lo profundo de vuestro interior
creen que están solos, que son miedosos e ineptos, y que necesitan
algo fuera de ustedes que los proteja, los alimente y los reconozca.
Partiendo de esta idea ustedes comienzan a ejercer poder sobre
otros y esconden vuestra vulnerabilidad, o pueden volverse
demasiado vulnerables y regalar vuestro poder a otro poder que
quiere alimentarse de vuestra energía de vida. Ya sea como víctima
o como ofensor en este juego, el error fundamental que ustedes
cometen es que piensan que no pueden experimentar la totalidad
dentro de ustedes mismos. Hay un hueco que quieren llenar, ya sea
siendo jefe o siendo esclavo. Este juego es muy doloroso, como
muchos de ustedes lo han experimentado. En aquél pasado lejano
hubo un momento en el cual ustedes comprendieron esto
enérgicamente. Éste fue un momento de cambio. Ustedes habían
experimentado ambos extremos del juego y sabían que no había
una solución real en ninguno de ellos. Sabían que algo tenía que
cambiar pero no sabían cómo. Se habían alejado mucho de la
libertad original y de la alegría del ángel interior. Aún así vuestro
cuerpo emocional sostenía un recuerdo, una añoranza del hogar.
Ustedes sabían que había algo a lo que querían regresar, algún
Hogar, un estado del ser que se sentía en ustedes como un éxtasis
celestial. Vuestro cuerpo emocional ahora se aventuró a un nuevo
camino. Habiendo explorado los extremos de la dualidad, ahora
comenzaba a volcarse hacia adentro. El cambio de conciencia creó
el impulso para encarnar en la Tierra como un humano.

En ese punto el ser humano ya existía en la Tierra como una forma


biológica de vida. Sin embargo cuando ustedes entraron a esa
forma de vida le agregaron algo, lo cual hizo que el ser humano sea
menos animal y más autoconsciente. La biología humana está
relacionada con el reino animal, pero el ser humano fue forjado por
poderes que no surgen solamente de la evolución natural en la
Tierra. Lo que separa al hombre del animal es la habilidad de ser
autoconsciente. Por medio de esta habilidad el ser humano es capaz
de transformar su cuerpo emocional y de esparcir conscientemente
en la Tierra la energía del corazón. Mientras que los reinos no
humanos de la naturaleza irradian la alegría y la conexión de los
ángeles inconscientemente, es la misión de la humanidad
transformarlo en una energía consciente.

Al encarnar en el ser humano como existía en la Tierra ustedes le


agregaron algo a su desarrollo, y este agregado ha sido
controversial. Por un lado la autoconsciencia sostiene una gran
promesa; por otro lado los puede descarriar. Volviéndose humano
en la Tierra ustedes esperaban reconectarse con toda la vida en la
Tierra y ser el creador bondadoso y el guardián que una vez fueron.
Ser un humano es una realidad rica y complicada. Muchos aspectos
de la realidad se juntan en el ser humano: ustedes en parte son
animal, vegetal y mineral, en parte un ser cósmico con una larga
historia galáctica. Los seres humanos son luz y oscuridad, los
perdidos y los salvadores, la causa del sufrimiento y de la
destrucción y al mismo tiempo los mensajeros de la esperanza, del
amor y del poder creativo. Muchos poderes convergen en el ser
humano con el propósito de reconectar y cooperar. La conciencia
del hombre sostiene la posibilidad de conectar reinos del ser
ampliamente divergentes y de restablecer la idea de la unidad
implícita. Debido a la posibilidad de comprender este hermoso ideal,
la humanidad tiene concedida la oportunidad de cometer graves
errores. El propósito aún puede ser logrado. La esperanza aún no
está perdida.

En esta época surge la esperanza como nunca antes. Grandes


cambios tienen lugar en la conciencia colectiva del hombre. Recién
me referí a un momento en el pasado en el cual ustedes
comprendieron que vuestra salvación no podía venir del juego de
robar o dar energía, sino que la solución yace en encontrar la
totalidad interior. Este conocimiento ahora germina en la conciencia
de la humanidad. Es sólo una semilla, aún no es una planta. Pero el
cambio es inminente y algo está despertando en el corazón de la
humanidad. El corazón es la fuerza conectora entre muchos reinos
de conciencia representados en el hombre: el terrenal, el galáctico
y el cósmico. El llamado a la paz y a la confraternidad ahora
resuena a través de todos estos reinos y este llamado colectivo crea
una ola de energía que me absorbe a mí, la Tierra.

Si ustedes se sienten tocados por mis palabras y se reconocen a


ustedes mismos en ellas, ustedes son uno de aquellos quienes le
han hecho caso a este llamado del corazón. Ustedes son alguno de
quienes quieren contribuir a la transformación de la conciencia en la
Tierra. Yo les doy la bienvenida y deseo asistirlos. Les cuento esta
larga historia para hacerlos despertar acerca de quiénes realmente
son ustedes: un ángel en el centro de vuestro ser. Vuestra
autoconciencia en desarrollo me ayuda. Si ustedes recuerdan
quiénes son nosotros podemos tener nuevamente una asociación.

Yo veo vuestra añoranza, yo siento vuestra nostalgia. Yo los veo


extendiéndose hacia el estado alegre y despreocupado que por un
lado alguna vez fue tan familiar para ustedes, y que por otro lado
ahora aún es tan lejano y distante. Ahora es el tiempo de retornar a
quiénes ustedes son. Es el momento de trepar esa escalera y de
abrazar vuestro cuerpo emocional con vuestro corazón. Rodeen
vuestro dolor, vuestra sensación de pesadez, vuestra tristeza con la
conciencia angelical de mansedumbre y compasión que es natural
para ustedes. Ustedes pueden ayudarse a ustedes mismos.

Ahora ustedes se están volviendo un ángel que es capaz de


sostener su luz en el reino más denso de la realidad. Están llegando
a ser un creador consciente quien ha aprendido a manifestarse en
reinos de luz y oscuridad sin perderse en ellos. Ustedes están
llevando una semilla de conciencia que es transformadora para su
ambiente. Se están volviendo un maestro espiritual. Un maestro
espiritual no es alguien que está bajando de los reinos superiores
para explicarles a los ignorantes de qué se trata la vida. Un
verdadero maestro ha pasado él mismo por la oscuridad y les
extiende su mano a ustedes no desde arriba sino desde una unidad
interior sentida profundamente.

La aventura que alguna vez comenzaron como un ángel creativo


está llegando a su fin. Especialmente en este capítulo final de
vuestro viaje son invitados a reconectarse conmigo, la forma de
vida sobre la cual vuestro experimento tuvo lugar. Permítanse
viajar con vuestra imaginación, vuélvanse el soñador y visionario
que alguna vez fueron. Aduéñense de la grandeza de lo que quiere
manifestarse en la Tierra a través de ustedes. Vuélvanse otra vez el
ángel que graciosamente se confía a la magia de la vida. Déjense
guiar por lo que les da alegría e inspiración. El ángel dentro de
ustedes no quiere otra cosa más que volverse totalmente humano.
Sintiéndose uno con el ángel interior ustedes traen a la Tierra un
pedazo del cielo.

© Pamela Kribbe 2011

www.jeshua.net

Sitio en español:

www.jeshua.net/esp
La restauración de las energías femeninas y masculinas
en el cuerpo

Pamela canaliza a la Tierra

Traducción del inglés por Sandra Gusella

Queridos amigos, yo soy vuestra madre, la Tierra que los sostiene.


Yo fluyo a través de ustedes constantemente y quiero nutrirlos e
inspirarlos con mi energía. Debemos estar juntos; juntos hacemos
esta danza.

La vida en el cuerpo, masculina o femenina, es una interacción


entre vuestra alma y la de la Tierra. Honren vuestro hermoso
cuerpo, el cuerpo que yo les he dado. Es una expresión de las
energías femeninas y masculinas, así que sientan su belleza.
Obsérvenlo desde adentro. Experimenten las poderosas energías en
vuestro cuerpo: las emociones, los sentimientos, las pasiones, los
deseos. Ellas son energías poderosas contra las que ustedes a
veces se resisten. Sin embargo, por un momento traten de sentir la
pura belleza de vuestro cuerpo sin querer controlarlo. Sientan el
campo de fuerza que son como un ser físico.

Continuamente ustedes reciben información de vuestro cuerpo y a


menudo ignoran ese aporte porque piensan que saben en vuestra
mente qué es lo mejor para ustedes o qué no es bueno para
ustedes. Con frecuencia ignoran vuestro cuerpo, mi regalo. Les pido
que en cambio lleven vuestra atención hacia abajo hacia la Tierra
debajo de vuestros pies, la base sobre la cual ustedes están de pie
en esta vida, y que regresen a vuestro cuerpo sagrado – la morada
de vuestra alma. Hagan las paces con vuestro cuerpo, no se
resistan más a aquellas energías que se manifiestan aquí –
respétenlas. Vuestra alma está invitada a danzar con las energías
de la Tierra, con las energías de ser una mujer, de ser un hombre,
de estar juntos.

Hoy vamos a hacer esto. Traten de soltar las creencias en términos


de correcto o incorrecto, creencias acerca de lo que está permitido
y lo que no lo está. Traten de soltar aquellas ideas, todas. Permitan
que las energías hablen por ellas mismas. Si ustedes miran a
vuestro alrededor en la naturaleza ven un juego continuo de
energías y de poderes: en el viento, en el agua, en la temperatura,
en las estaciones, en el clima. Todo se mueve constantemente,
pero naturalmente tienden a un balance y equilibrio cuando a las
cosas se les permite seguir su propio curso. Una agobiante
necesidad de controlar y organizar finalmente conduce al
desbalance, a una falta de equilibrio. Y esto sucede también con
vuestra propia naturaleza humana, porque ustedes son parte de la
naturaleza terrestre. Suelten el tratar de controlar y manipular
todo. Observen quiénes son, aquí y ahora, en esta época. Permitan
que vuestros deseos estén presentes y que les “hablen”.

Cada uno de ustedes presentes aquí añora el amor. El amor en las


relaciones con los demás y el amor por ustedes mismos. Amor para
dar y amor para recibir, y así es como debería ser porque este
deseo es sincero. Aunque ustedes tengan este fuerte deseo, hay
una parte de ustedes que tiene miedo y está en la oscuridad. Esta
parte hace que ustedes teman al amor. Entonces aunque una parte
de ustedes añora y llega a amar, otra parte de ustedes sin querer
se cierra a dar y a recibir amor.

Ustedes son los precursores de un nuevo tiempo, son los pioneros.


Están dando pasos sobre un terreno nuevo, un territorio
inexplorado. Ustedes quieren vivir desde vuestro corazón y vuestra
alma, y quieren familiarizarse con lo que realmente es el amor. No
las imágenes de amor que se retratan a través de los medios, sino
el amor que es más grande y más vasto. Un amor que permite que
ambos en la pareja sean completamente quienes ellos son. Un
amor como la naturaleza quiso que fuera.

Ésta es una época de transición en la Tierra. Más y más personas


desean profundidad en sus relaciones, un verdadero encuentro con
la otra persona, y ahí es donde vuestro camino los conduce. Pero
no es un camino que sólo conduce a las alturas; es también un
camino que puede conducir a las profundidades porque en este
camino ustedes encuentran vuestros propios miedos, los prejuicios
de vuestros padres y ancestros y el dolor de las generaciones
anteriores a ustedes. Ésa es la elección que ustedes hacen una vez
que optan por una apertura y sinceridad que va hasta el núcleo de
quiénes son, y por lo tanto esa elección los desafía a revelar, con
todo el peso de vuestra alma, la parte vuestra que aún se esconde
en la oscuridad.

Veamos hoy con apertura y sin juicio lo que aún está por ser
revelado dentro de ustedes. ¿Qué dolor, qué miedo vive ahí? ¿Qué
les impide amarse a ustedes mismos y a otro? Observemos primero
el pasado y cómo las energías masculinas y femeninas se han
desarrollado en los siglos pasados. Entonces vemos que la energía
masculina ha jugado por siglos un papel dominante y que ambos
sexos, tanto mujeres como hombres, han sufrido debido a esto. La
energía masculina que fue dominante en vuestra historia fue en
gran medida una energía mental de querer dirigir y determinar la
naturaleza terrestre tanto como la naturaleza humana. Esta forma
de energía quiere restringir y controlar, a menudo por un deseo de
poder.

Esa energía ha estado funcionando en todas las capas de la


sociedad. En los gobiernos, en las religiones y en la vida cotidiana,
la energía femenina, lo emocional y lo intuitivo, ha sido suprimida.
El resultado ha sido que la mujer se sintió inferior. Las cualidades
femeninas fueron menos, o para nada, apreciadas. Ésa fue la
imagen predominante. Las mujeres fueron consideradas como
ciudadanas de segunda clase, seres humanos inferiores, y la
energía femenina en general fue considerada como suspicaz.

Si ustedes son agresivos y se enfocan en el control, en el poder y


en la manipulación a través de los procesos mentales, lo femenino
enseguida pasa a ser vuestro enemigo, porque lo femenino es por
naturaleza más fluida, más flexible y más conectada a las
cualidades de sentimiento y emoción. Lo femenino es la fuente
de todainspiración. Ella crea el puente hacia vuestra alma. Vuestra
alma fluye a través de vuestra energía femenina. La energía
masculina está destinada a apoyar esa inspiración, y a hacer
posible que esta inspiración llegue a establecerse en el mundo
material.

Así es como debería ser si lo masculino y lo femenino funcionaran


bien juntos, pero a lo largo de la historia la cooperación natural ha
llegado a fracturarse, y los hombres y mujeres se han convertido en
extraños que se interponen uno frente al otro. Y esto no sólo ha
pasado externamente entre hombres y mujeres, sino también
dentro de los corazones de los hombres y de las mujeres. Los
hombres llegaron a alienarse de su propia vida emocional, excluidos
de ella, y las mujeres comenzaron a sentirse cada vez más
inseguras acera de quiénes son y de qué pueden hacer. En ambos
sexos el dominio masculino dejó heridas.

Quisiera que se unan a mí en un ejercicio de visualización guiada.


Imaginen que ven a un hombre y a una mujer parados uno al lado
del otro. Aquí quisiera esbozar una imagen, por lo tanto una imagen
general, pero algo que puedan reconocer o con lo cual se podrían
identificar.

Cuando ven cómo un hombre se ve históricamente, en el dolor que


ha sufrido, entonces ven a un hombre a cuyas emociones no se les
permite fluir suficientemente. Los hombres se han identificado con
el pensar, el hacer y el actuar pero la conexión con sus corazones
está quebrada o es difícil de hallar. Si miran la figura de un hombre,
pueden ver que él vive parcialmente dentro de un caparazón o
armadura. Esta armadura por un lado le da un sentimiento de
seguridad, pero al mismo tiempo lo restringe porque su corazón se
asfixia. Ustedes pueden ver su marea de amor y pasión pero la
corriente no puede fluir muy libremente a través de su armadura;
hay una congestión y un bloqueo dentro de él. Los hombres no
pueden expresar muy bien sus sentimientos porque ellos tienen que
lidiar con una vieja armadura que realmente ya no se ajusta a ellos,
y ustedes pueden percibir que ya hay fisuras en la armadura de
este hombre representativo.

Los hombres luchan contra esta armadura antigua porque ellos


quieren expresar sus sentimientos más abiertamente. Pero dentro
de esta restricción, la cual es resultado de los juzgamientos del
pasado, todavía sucede que como hombre no pueden expresar
ciertas emociones desde el corazón y no pueden conectarse
verdaderamente con otro. Desde el punto de vista de estas
restricciones, tendrán que renunciar a cierta seguridad cuando
liberen sus inhibiciones, y eso es peligroso y aterrador.

Miremos ahora por medio de esta visualización cómo se ve la mujer


como resultado de su extenso pasado de dolor y represión. Si
observan a esta mujer simbólica, lo primero que ven es que algo
está perdido. La mujer no está completamente presente debido a la
represión y a la violencia sexual que ha experimentado en los
últimos miles de años. Algo se ha cerrado, especialmente dentro de
su abdomen en los chakras inferiores.

El dolor por la violencia ha sido muy difícil de procesar. Y lo que las


personas hacen, si los traumas son demasiados para sobrevivir, es
huir de ellos de algún modo. Ellos tratan de dejar su cuerpo y ya no
están suficientemente arraigados y ya no están conectados con su
poder interior, porque es demasiado doloroso estar completamente
presente en sus cuerpos. Eso es lo que globalmente ha sido cierto
para las mujeres.

Ahora pidan conectarse en vuestra imaginación con estas dos


figuras, y comencemos con el hombre. Imaginen que ustedes van
con vuestra conciencia dentro de ese hombre. Sientan el dolor que
vive ahí, y también el deseo en él de ser capaz de sentir
nuevamente, de vivir desde su corazón. Vean si también reconocen
dentro de ustedes mismos algo de esa misma armadura restrictiva.
¿En qué medida ustedes también acarrean eso con ustedes, esta
armadura que aparentemente les da certeza de control, pero que
también los frena de permitir a vuestra alma irradiar en la Tierra?
Vean si pueden decirle a ese hombre, y por lo tanto también a
ustedes mismos, que puede acabar con esa armadura, pieza por
pieza, soltándola cada vez más. Ustedes pueden soltar lo que está
ahí en exceso y que ya no es necesario. Háganlo ahora, pero no lo
hagan a la fuerza. Vean qué es lo que puede caer por sí mismo.

Observen lo que se siente más libre en vuestro campo de energía y


en vuestras emociones, y hacia dónde puede fluir la energía
liberada. Tal vez haya un lugar en vuestro cuerpo hacia donde fluye
espontáneamente. Sin embargo, puede haber una parte de la
armadura que permanece o se resiste a ceder. Si es así, déjenlo
ser; no se tiene que ir todo de una vez. De este modo ustedes se
han ayudado a ustedes mismos, así como al espectro más amplio
de la totalidad de la energía masculina aquí en la Tierra, la cual
quiere transformarse en esta época, quiere cambiar. Ahora salgan
de la figura del hombre que han visualizado.

Ahora traigan vuestra conciencia a un punto de enfoque, dejando la


f
Una Espiritualidad de la Tierra

Pamela canaliza a la Tierra

Traducción del inglés por Sandra Gusella

Queridos amigos, soy la voz de la Tierra. ¡Los saludo a todos con


gran alegría! Estoy aquí con ustedes, dentro de ustedes, y en todo
lo que los rodea, y esto crea un profundo vínculo entre nosotros. Yo
les ayudo a expresar vuestra alma a través de vuestro cuerpo, a
través de la materia. Juntos ejecutamos una danza, una danza del
Cielo y de la Tierra, una danza del alma y del cuerpo. Sin embargo,
para muchos esta danza se ha vuelto una batalla, un esfuerzo
laborioso. Ser un humano se ha vuelto una lucha por la
supervivencia, y esto me da pena. En mí hay un profundo deseo de
recibirlos y de jugar junto con ustedes en esta corta vida en la
Tierra. Bailar, disfrutar, y permitir completamente en vuestra
conciencia lo que ustedes son en vuestro núcleo: una estrella de
Luz – un ser divino quien está aquí para asumir la aventura de la
encarnación.

Ustedes descendieron dentro de mi esfera y tomaron un cuerpo de


carne y hueso. ¿Por qué lo hicieron? ¿Cuál es la importancia, el
significado de esta aventura? En última instancia ustedes están
haciendo esto por amor. Por amor han nacido del útero de Dios,
desde donde se embarcaron en un largo viaje – ustedes como un
alma única – para descubrir y experimentar todo lo que en la
creación tiene un rico potencial. En esta larga aventura ustedes han
elegido venir a la Tierra y aquí reavivar vuestra Luz. Es justo aquí
en este planeta, en mí, la Tierra, que tantas influencias diferentes
están en juego, incluyendo aquellas influencias que los han
desalentado. Es aquí en la Tierra que las muchas fuerzas
contradictorias – Oscuridad y Luz, vida y muerte, etc. – juegan sus
roles en el gran “juego” de la vida. El recuerdo de quienes
ustedes realmente son, de quienes fueron cuando nacieron de la
esfera de lo Divino, está velado por este “juego”. Al volverse
humanos ustedes se perdieron a lo largo del camino.

En esta época hay un llamado que puede ser sentido en los


corazones de las personas. Hay un sincero deseo de encontrar, en
lo profundo de ustedes, quiénes son y de no ser determinados por
influencias externas; de no ser manipulados por todo lo que se les
diga desde afuera, sino de regresar al núcleo de vuestro ser: un
alma, una estrella de Luz.

Quiero contarles algo acerca de esta aventura que están teniendo


en mí, la Tierra. Es en la interacción conmigo que ustedes se
desarrollan y se encuentran. Ustedes son, aquí y ahora, un ser
humano, y el arte de vivir en la Tierra es permitir que vuestra
energía del alma fluya completamente dentro de vuestra naturaleza
humana; recibir totalmente vuestra alma en la Tierra. En el pasado
se les ha dicho que el alma era algo elevado que ustedes sólo
podían alcanzar suprimiendo vuestra naturaleza humana. En el
pasado, se ha juzgado muy estrictamente vuestra naturaleza
humana terrenal. Precisamente debido a las tradiciones religiosas y
espirituales que hablan y enseñan acerca del alma, las personas
han llegado a alienarse de su naturaleza: de sus anhelos, de sus
pasiones y de sus deseos sexuales.

¿Cuántas admoniciones y juzgamientos hay aquí que están dirigidos


contra la naturaleza humana? Ustedes, como un alma, han sido
dotados de un maravilloso instrumento en el cual vivir como un ser
humano: vuestro cuerpo, con sus emociones naturales
espontáneas. ¿Y qué sucede si desde corta edad se les enseña a
que no deberían confiar en este instrumento; que en cambio
deberían alinearse con doctrinas y principios que reciben desde
afuera: a través de la crianza que le ha dado vuestra familia o en la
escuela o en la iglesia o por vuestra cultura? Las raíces de esas
tradiciones se extienden profundamente dentro de muchas
personas, incluso si ellos piensan que ya no creen en aquello; aún
permanece un juicio negativo dentro de ellos acerca de su propia
humanidad natural.

¿Qué sucede si muchas personas son alienadas de sus emociones,


deseos y sentimientos más profundos? Veo soledad en las
personas, aislamiento y una profunda nostalgia, y no saber de
dónde viene esa nostalgia. Hay un anhelo nostálgico de una
armonía y equilibrio en el cual ustedes son capaces de ser ustedes
mismos de un modo tranquilo, espontáneo, como lo hace un niño.
En cada uno de ustedes vive este deseo – esta nostalgia – y al
mismo tiempo se alienan del instrumento más capaz que ustedes
tienen: vuestro cuerpo, con sus sentimientos y vuestra naturaleza
original. Es de esta parte vuestra que yo quisiera hablar. Es esta
parte la que les señala la salida – de vuelta al Hogar, donde el
Hogar se corresponde con quien ustedes son y con un sentimiento
de unidad. Acepten quienes son – ¡ámense! – y al hacer esto
esparzan amor y armonía a vuestro alrededor – es tan simple como
eso.

Yo los aliento a experimentar la naturaleza fluida de vuestra alma.


Muchos de ustedes desean conectarse con vuestra alma y anhelan
ser capaces de vivir en la Tierra con alegría y pasión. Es el caso
para muchos de ustedes que primero despiertan al flujo de vuestra
alma a través de vuestra cabeza. Están buscando un significado
mayor en lo que ven y experimentan a vuestro alrededor, y es a
través de vuestra cabeza que se familiarizan con las nuevas ideas.
Luego le sigue un quiebre en vuestro corazón y en vuestros
sentimientos, donde se familiarizan de un modo más profundo con
la Luz de vuestra alma. Después suele suceder que grandes
cambios tienen lugar en vuestra vida. Vuestra alma les pide que
examinen todo lo que parecía evidente, y tal vez resulta que las
cosas se dan vueltas y quedan al revés. Vean si pueden
experimentar, en vuestro corazón, una apertura hacia ese flujo del
alma que quiere venir hacia ustedes; no sólo estimular vuestra
cabeza, sino también abrir vuestro corazón. Es a través del cuerpo
que ustedes experimentan el flujo del alma.

Pero dejen que este deseo descienda incluso más allá – dentro de
vuestro abdomen. El abdomen es el asiento de vuestras emociones
y de vuestros sentimientos. Vuestra alma sólo puede realmente
anclar en la Tierra cuando se le permite fluir a través de vuestro
abdomen. Realmente llegar al Hogar en ustedes mismos significa
que ustedes permiten que el flujo de vuestra alma se asiente
totalmente dentro de todo vuestro cuerpo, y especialmente dentro
de vuestro abdomen.

Observen por un momento con vuestra imaginación a un niño o


niña sentado en la zona de vuestro abdomen. Este niño o niña es
un símbolo de vuestra naturaleza original y de vuestras emociones
cuando no son afectadas por lo que se les ha enseñado. Alguna vez
ustedes fueron un niño, despreocupado y feliz, y este niño lleva una
parte muy original de vuestra alma. Vean si pueden encontrar a
este niño o niña sentado en vuestro abdomen. ¿Cómo se ve? ¿Se
siente feliz y alegre, o triste y asustado? O tal vez, ¿se siente
incomprendido, resentido y enojado? Aquí en esta parte vuestra
muy humana, en este niño humano, yace la clave de vuestro
Hogar. Observen al niño o niña, conéctense con él o ella, y
extiendan su mano hacia él o ella. Pregúntenle al niño o niña:
“¿Qué necesitas para ser capaz de relajarte? ¿Qué es lo que deseas,
aquí y ahora, en este momento? Permítanse verse – yo los aliento a
que lo hagan.” Tomen a este niño o niña de la mano y luego
acéptenlo en sus brazos. Él o ella quiere ser vuestro y que ustedes
lo cuiden.

Ahora presten atención a un problema o asunto que estén


experimentando en vuestra vida diaria; ¡siempre hay algo con lo
que están lidiando, o por lo que están luchando! Estas luchas a
menudo surgen porque piensan demasiado: se preocupan por lo
que tienen que hacer y por cómo tienen que llegar a una solución, o
hay una crítica persistente que tienen con respecto a ustedes
mismos. Quieren cambiar algo en ustedes mismos o en vuestra
vida, y casi nunca tienen éxito. Al pensar demasiado acerca de un
problema, no parece haber salida – más bien ustedes se retuercen
en un nudo apretado. Pensar no les da una salida, porque el
proceso de pensar a menudo está alimentado por ideas externas a
ustedes mismos.

Vuélquense al niño interior. ¿Cómo experimenta el niño o niña este


problema? ¿Cómo son sus emociones acerca de esto? ¿Y qué
necesita el niño o niña de ustedes? Tómense el tiempo, el espacio y
el silencio para encontrar esta parte de ustedes.
Muchos de ustedes están tan enrollados prestándole atención a
asuntos externos a ustedes que hay poco tiempo o espacio
dedicado a encontrar al niño interior dentro de ustedes mismos –
pero ahí yace la clave para la transformación. Generalmente,
cuando el niño interior trata de conectarse con ustedes a través de
su ira, tristeza o soledad, nada cambia porque ustedes no son
conscientes de la fuente de esas emociones. Sólo cuando ustedes
se vuelven conscientes de sus emociones más profundas y de
su origen, simbolizado por el niño, ustedes pueden comprenderse
mejor y ser fieles a ustedes mismos.

Muchos de ustedes sienten, muy en lo profundo, la sensación de


estar en el lugar equivocado y sin hogar, y están buscando fuera de
ustedes mismos una solución temporal y alivio a vuestro dolor.
¡Nadie quiere experimentar el dolor de la soledad y el sentimiento
de estar perdido! Ustedes quieren que ese dolor desaparezca, y
debido a ese deseo se vuelcan hacia las cosas externas: a los
impulsos, a la estimulación, a las distracciones, a las relaciones o
situaciones que llenan este vacío en ustedes, aunque el alivio sea
sólo temporal. Sean honestos con ustedes mismos y observen cuán
a menudo ustedes hacen esto. Pero también tengan compasión por
ese impulso en ustedes que siempre está buscando, pero que
siempre se aleja del centro y va hacia afuera, y traten de
comprender por qué sucede esta reacción. Hay dolor en el alma de
los seres humanos, y es muy difícil enfrentar totalmente ese
dolor. Si estuvieran ahí sería como caer en un hoyo negro
insondable. Podría parecer fácil volcarse hacia el niño interior que
vive en vuestro abdomen, pero no es fácil. Exige total honestidad y
soltar al mundo externo como una solución a vuestros problemas.

El último llegar a Casa para ustedes es algo que sucede


interiormente. Significa un “Sí” total a todo lo que son. No sólo a lo
que sucede exteriormente, o se siente seguro y a salvo en vuestra
vida, sino también volcarse interiormente a las partes oscuras: al
dolor, a la soledad, al no saber y al no comprender. Abrazar esas
partes ocultas requiere coraje y determinación. Eso es lo que
vuestros deseos y vuestra alma piden de ustedes. ¿Y por qué
vuestra alma anhela esto? Porque sólo observando vuestra
nostalgia y dolor más profundo el alma puede realmente iluminar
desde adentro.

Hoy muchas personas están intrigadas por la espiritualidad y por


una búsqueda del significado de la vida. Muy a menudo ven que
comienza por la cabeza a través de la lectura de libros e
intercambiando nuevas ideas, y con el tiempo también comienza a
abrir el corazón. Pero luego el alma quiere descender más
profundamente – dentro del abdomen – y es ahí donde se
encuentran con la resistencia de vuestras partes más difíciles; las
partes que han sido profundamente heridas siendo un ser humano,
o siendo un niño, o en vuestra juventud, o tal vez incluso más atrás
en otras vidas pasadas. El viaje dentro del alma llega lejos y
profundo; sin embargo las soluciones se hallan muy cerca. La
verdad, la respuesta a vuestro deseo del Hogar, yace justo en
frente de vuestros pies, por decirlo así.

Al establecer la conexión con vuestra humanidad terrenal y con


vuestras emociones, aunque restringido y bloqueado, yace la
posibilidad de un regreso a lo que yo llamo el Paraíso. Hay un una
vieja historia en la Biblia que dice que las personas han sido
alejadas del Jardín del Edén. Ese Jardín del Edén, o Paraíso, era la
naturaleza terrenal en su estado más prístino: libre, silvestre y
verde; y también los humanos: libres y siendo ellos mismos sin
esfuerzo. Luego, en un cierto momento, vino el juicio – la oscuridad
podrían decir – de ser arrojados fuera del sentimiento de amor
incondicional, del seguir vuestra propia naturaleza sin esfuerzo.

¿Entonces dónde está el Jardín del Edén? ¿Alguna vez estuvo aquí
en la Tierra? Yo les digo, el Jardín del Edén yace como una promesa
en vuestros corazones. En estos tiempos difíciles la intención es que
ustedes den nacimiento y expresión al Paraíso de los tiempos
antiguos, pero aquí y ahora en la Tierra. Ese proceso comienza
cuando ustedes se atreven a descender a los rincones más
profundos de vuestro ser, y se atreven a dejar que vuestra Luz
brille ahí y no rehúyen de esa Luz. Ustedes hacen esto soltando lo
mediocre y volviéndose extraordinarios; ¡y sepan que vuestra alma
y vuestro deseo más profundo son extraordinarios!

Generalmente sucede que cuando escuchan por primera vez el


llamado de vuestra alma en vuestra cabeza, y sólo hasta cierto
punto en vuestro corazón, que vuestra vida se vuelve inestable.
Ustedes tienen un sentido de la existencia de vuestra alma, pero
dan marcha atrás cuando se trata de realmente darle forma a
vuestro grito del corazón más profundo. Hay un miedo enorme, una
valla que hay que pasar por encima. Es ahí donde ustedes chocan
con vuestros miedos, la resistencia que yace escondida en el área
del abdomen.

Es por esto que la espiritualidad exige un modo diferente de ver lo


que significa ser un humano. Requiere que ustedes hagan las paces
con vuestra naturaleza emocional y no tener miedo de vuestras
emociones, pasiones y deseos más profundos, y
realmente atreverse a observarlos. No vivir de las doctrinas que son
dictadas del exterior o de teorías, aunque ellas suenen elevadas y
espirituales, sino vivir de verdad de vuestro corazón, de vuestro
abdomen y de vuestra humanidad – permitir que vuestra alma brille
por dentro.

Esto es lo que está sucediendo ahora en la Tierra y esto es lo que


los está llamando a todos ustedes. A una persona le da una enorme
alegría dar un paso atrás desde lo externo hacia lo interno, volver
al Hogar. Yo los aliento a todos ustedes a hacer esto, y a hacerlo
simple y fácil. Recorrer este camino requiere de valor, sin embargo
al mismo tiempo puede ser una alegría, porque a cada paso ustedes
se vuelven más sintonizados con las señales de vuestro cuerpo y de
vuestras emociones y ganan confianza en quienes son. Escuchen al
niño interior; atrévanse a ponerse de pie por quienes en realidad
son; no se escondan más - ¡son necesarios!

En un punto particular del tiempo, vuestra alma decidió seguir su


deseo de encarnar su Luz en la Tierra y de hacer brillar y esparcir
aquí su Estrella de Luz. Esa encarnación a ustedes les da alegría, y
les da alegría a los demás también, porque un ser humano
inspirado despierta motivación en los demás – pero hacer esto
requiere valor. Confíen en la Luz de vuestra alma y sientan la
sabiduría y fortaleza que tienen. Hagan las paces con vuestra
naturaleza humana y atrévanse a encarnar vuestro poder
completamente aquí en la Tierra. Yo estoy aquí para ustedes;
sientan mi poder – el poder de la naturaleza. Vean en vuestra
imaginación un árbol cuyas raíces poderosamente desarrolladas
crecen profundamente dentro de la Tierra. Vuélvanse ese árbol y
confíen en la tierra que los sostiene. Sientan el poder en el tronco y
en las ramas, y vean cómo este poder se extiende hacia un
abundante follaje que da las flores de la primavera y las frutas del
verano.

Pídanle a vuestra alma que les de un mensaje y manifiéstenlo a


través de vuestros sentimientos y a través de vuestro cuerpo.
Verdaderamente, el lenguaje del alma es muy cercano. Ustedes no
pueden encontrar esa sabiduría en los libros más académicos pero
pueden encontrarla en ustedes mismos. Vean otra vez la maravilla
de quienes son y del cuerpo que los lleva -¡ustedes son
hermosos! Son un niño de la Tierra y un niño del Cielo, y un puente
entre ambos. Sientan nuevamente una gran reverencia y respeto
por ser quienes son. Yo les pido que lo hagan y que no sean más
dependientes y que desarrollen otra vez la confianza y se vuelvan
vuestra propia guía. Y desde esa confianza tomen la mano del otro
y conéctense con su belleza mirando más allá de lo externo.
Sientan el corazón palpitante de las personas a vuestro alrededor y
de esta manera conéctense con el otro. A través de la humanidad
una nueva espiritualidad está naciendo, una espiritualidad de la
Tierra.

© Pamela Kribbe

www.jeshua.net

Sitio en español:www.jeshua.net/esp
Confíen en la Tierra

Pamela canaliza a la Tierra

Traducción del inglés por Sandra Gusella

Queridos amigos:

Soy la voz de la Tierra. Sientan mi presencia aquí dentro de ustedes


y debajo de vuestros pies. Estoy presente en vuestro cuerpo; fluyo
a través de todas vuestras células. Y es a través de vuestro cuerpo
que están conectados con la naturaleza, con todo lo que los rodea
que crece, vive y respira. Sean conscientes de la presencia viviente
de la naturaleza alrededor de ustedes aquí en este momento.
Sientan los árboles alrededor de este edificio, la tierra sobre el que
está establecido. Sientan las plantas, los pájaros y los árboles. Si
observan de cerca pueden sentir cómo vuestra presencia también
afecta a aquellos seres vivos. No sólo ustedes los sienten a ellos,
ellos también los sienten a ustedes. Incluso este edificio está vivo
porque todo con lo que originalmente fue construido contiene las
energías de la Tierra. Hay conciencia en todo lo que los rodea. La
materia es conciencia animada. Sientan la energía, la conciencia, en
este edificio, la historia que tiene y lo que ustedes le aportan. A
menudo ustedes subestiman el efecto que ejercen tan sólo estando
en algún lugar.

Ahora húndanse más profundo dentro de vuestro cuerpo. Así como


observaron vuestros alrededores con vuestra conciencia, háganlo
ahora con vuestro cuerpo de un modo muy objetivo: sientan
vuestra cabeza, vuestra garganta, vuestro pecho. Luego húndanse
más profundo dentro de vuestro abdomen y sientan mi energía – yo
los guiaré. Yo los recibo cuando ustedes hacen esto. Yo también
estoy viva; tengo una conciencia propia. Sientan cómo los asisto
conduciéndolos más profundo dentro de vuestros cuerpos a medida
que se hunden hacia abajo a lo largo de la columna vertebral en el
coxis. Sientan mi energía nutriente, porque yo soy vuestra madre.
Siéntanme en vuestros muslos y rodillas, en vuestras pantorrillas y
tobillos, y a lo largo de vuestros pies.

Hoy permaneceremos aquí en esta parte de vuestro cuerpo. Hay


una vieja idea inculcada en las mentes de las personas de que la
inspiración viene de arriba, de que la comprensión espiritual
profunda nace de una conexión con lo celestial, con lo cósmico, lo
cual está por encima de ustedes. Pero hoy les pido que presten
atención a lo que yace debajo de ustedes, el suelo debajo de
vuestros pies, la Tierra viviente.
Muchos de ustedes han experimentado el dolor, la desilusión, la
tristeza profunda o la soledad, lo cual se ha alojado en vuestros
chakras inferiores. Como resultado de esto vuestra conciencia ha
ascendido – ha dejado vuestro cuerpo por decirlo así – porque
todas las emociones que tenían en el nivel terrenal eran muy
dolorosas para ser experimentadas. Yo comprendo eso, y también
comprendo cuán difícil es descender totalmente dentro de un área
de vuestro cuerpo que se siente tan vulnerable. Requiere una
profunda rendición, una profunda fe en la vida.

Es muy humano construir una armadura protectora siempre que se


sientan seriamente dañados. Sin embargo, tal armadura les impide
vivir; les roba vuestra fuerza más profunda. Y así no se puede vivir,
porque hacer esto los limita como si estuvieran en prisión. De todos
modos, el flujo de la vida, el poder del alma, siempre es más fuerte
que las prisiones que ustedes construyen dentro de ustedes
mismos. Desde vuestra alma, siempre hay otro empuje, una fuerza
conductora hacia la apertura y la rendición a la vida, a todo lo que
es.

Las heridas emocionales que han sufrido son heridas que han sido
infligidas aquí en la Tierra. Pueden haber ocurrido en esta vida o en
vidas pasadas, pero debido a que se sostuvieron aquí en la Tierra y
que están en vuestra memoria del alma, ustedes han llegado a
asociar a la Tierra con un lugar violento, un lugar que es tosco,
atemorizante, amenazante. Cuando ustedes regresan aquí y
encarnan de nuevo, y nuevamente escuchan el llamado del alma –
porque es imparable y una y otra vez llamará a vuestra puerta –
ustedes probablemente son capaces de abrirse a este llamado a
nivel del corazón. Pero cuando van más profundamente dentro de
vuestro cuerpo, a menudo se vuelve tan atemorizante que ustedes
retiran vuestra conciencia de esta parte de vuestro cuerpo. Luego
pasan a ser un ser dividido. Una parte de ustedes dice “sí” y quiere
moverse hacia adelante a medida que siente el resplandor, la
invitación a un nuevo tiempo. Pero las partes debajo del corazón,
los chakras inferiores no se atreven a involucrarse y permanecen
cerrados.

Hoy quiero ofrecerles un modo de recuperar la confianza en aquella


parte vuestra. Quisiera señalar que los miedos que llevan con
ustedes se han originado principalmente de la sociedad humana en
el pasado, con las energías que prevalecían entonces, por la cual
ustedes se han sentido rechazados y mal acogidos. Pero recuerden
que ustedes también tienen una conexión con la Tierra misma –
conmigo – independientemente de todas las formas de pensamiento
humano y energías colectivas que rodean a la Tierra. Yo también
quisiera librarme a mí misma de estas energías negativas. Yo
también estoy en un camino de evolución y de crecimiento interior,
y estoy atravesando un proceso de renacimiento. Emergeré en un
nuevo tiempo en el que habrá más armonía entre la naturaleza y
los seres humanos. Ambos nos beneficiamos si ustedes recuerdan
quien soy yo realmente, mi esencia viva. Al conectarse conmigo,
con la conciencia que está tan entusiasmada en darles la bienvenida
aquí, ustedes borran los recuerdos de dolor del pasado.

Inténtenlo. Permitan que vuestros chakras inferiores, aquellos


debajo de vuestro abdomen, y vuestras piernas sean llenados con
el poder de la Tierra. Quiero ofrecerles algo, un corto viaje guiado,
para ayudarlos a que sientan esa energía más plenamente. Hay
toda clase de reinos de la naturaleza rodeándolos, ricamente
habitados por diversas criaturas que viven en la Tierra. Cada uno
hace su propia contribución como parte del todo. Yo les pido que
ahora piensen en un árbol, en un árbol sólido, amplio, bien
enraizado que ha estado ahí por mucho tiempo. Su copa alcanza el
cielo, mientras que sus raíces se extienden profundamente dentro
del suelo. Por un momento encuéntrense con la esencia de este
árbol con un sentimiento ligero y lúdico. Simplemente imaginen que
ustedes se sientan dentro del árbol y con vuestra conciencia sientan
su poder arraigado, silencioso y estable. Desciendan dentro de sus
raíces. Sientan cómo este ser vive, crece e irradia su energía en la
Tierra. Sientan qué es lo que el árbol tiene para darles, qué aspecto
de su energía les gusta más. Dejen que esa energía fluya a través
de ustedes y recíbanla, y sientan qué es lo que el árbol quiere
recibir de ustedes, porque en todo hay un intercambio. Él siente
vuestra presencia de igual modo que ustedes sienten la suya. El
árbol también es una energía viviente y también es consciente de
ustedes. Vean cómo él experimenta vuestra visita.

Quisiera contarles más acerca de esta experiencia. A menudo


ustedes se ven a ustedes mismos como el gran expoliador en la
Tierra, aquél que contamina la Tierra y perturba su equilibrio
natural. Hasta cierto punto esto es verdad, porque en esta época
hay una profunda desarmonía entre los seres humanos y la
naturaleza. Pero yo quiero recordarles que yo, la Tierra, y todos mis
reinos naturales, les damos la bienvenida. Ustedes son bienvenidos
en la Tierra. Nosotros disfrutamos y nos beneficiamos con vuestra
presencia y vuestra energía. Ustedes vienen aquí a traer algo nuevo
y excepcional: la propagación de vuestra luz de las estrellas y
vuestra sabiduría cósmica. En cierto sentido, todos ustedes son
visitantes aquí. Con un pie son parte de la tierra, un ser físico tal
como los animales y las plantas. Sin embargo al mismo tiempo
ustedes vienen a la Tierra a traer algo más, una forma de ser
completamente nueva. Ustedes tienen libertad, libre albedrío.
Pueden desarrollarse; pueden canalizar Luz a la Tierra, algo que le
da un nuevo ímpetu a toda la vida que hay aquí. Sientan, por un
momento, la interacción entre los seres humanos y la naturaleza
dentro de aquél árbol. Sientan que el árbol disfruta y es exaltado
por vuestra presencia. Pone algo en movimiento, lo cual
simplemente es el flujo del amor. Eso que ustedes realmente son,
es lo que más afecta al árbol. Pueden ver eso de manera común en
vuestro entorno, en vuestro jardín, en vuestras mascotas. Cuando
ustedes interaccionan íntimamente con ellos, luego ellos les dan
algo a ustedes a cambio.
Yo les pido que ahora escojan un animal que quiera venir a ustedes
a aclararles algo. Permitan que emerja en vuestra imaginación. Un
animal quiere venir hacia ustedes para ayudarlos a que se sientan
bien y seguros en la Tierra y bien conectados con el suelo debajo de
vuestros pies, de modo que estén listos para manifestarse con
confianza y seguridad. El animal conoce esa seguridad, ese refugio.
Es uno con la Tierra por naturaleza y no tiene dudas acerca de su
derecho a existir. Simplemente existe, vive, respira y crece.

Entren con vuestra conciencia dentro de ese animal. Permítanse


fundirse con él, fácilmente. Sientan por un momento la falta de los
procesos de pensamiento en este animal. No está plagado de
pensamiento excesivo del modo en que los humanos lo están.
Sientan cómo la naturaleza fluye sin esfuerzo a través de este
animal. Sientan cuánto los acerca a la Tierra. Sientan la pureza, la
salubridad de este animal. Vean lo que este animal siente con
respecto a vuestra llegada aquí, y cómo ustedes funden vuestra
energía con su energía. Sientan que vuestra energía es bienvenida,
que toca algo en el animal, le hace bien y le da un estímulo. Hay
una interacción entre ustedes dos.

Lo que vuestro animal les pide que hagan es familiarizarse con las
energías de la naturaleza de modo que comiencen a sentirse en el
hogar en la Tierra, y que sepan que aquí hay un lugar para ustedes.
Y para decirlo en términos más fuertes, que los reinos de la
naturaleza los están esperando. Queremos ser inspirados por la
energía que ustedes traen. A cambio queremos recibirlos, de modo
que puedan ser parte de nuestra totalidad. Ustedes son tan
bienvenidos aquí.

Les agradezco por vuestro coraje y por vuestra perseverancia. Nos


estamos moviendo hacia una nueva era en la Tierra. En esa nueva
era es esencial para los seres humanos y para la naturaleza que
nuevamente trabajen juntos desde una conexión interior. Todo es
consciente y quiere cooperar entre sí. Así es como se espera que
sea. Cada criatura natural siente que es parte del todo. Mi deseo
más profundo es que ustedes también se reconozcan a ustedes
mismos como parte del todo aquí en la Tierra. Que experimenten
vuestro Hogar, no sólo como siendo de origen cósmico, sino que lo
experimenten estando con las criaturas vivientes que los rodean.
Celebren la vida con todo lo que hay aquí. Ésa es la gran tarea que
hoy la humanidad tiene por delante. Eso llevará a la Tierra a buen
término y a todos ustedes los volverá seres inspirados y alegres.

© Pamela Kribbe

www.jeshua.net

Sitio en español:www.jeshua.net/esp
El Flujo de Recibir en Vuestra Vida

Pamela canaliza a la Tierra

Traducción del inglés por Sandra Gusella

Queridos hombres y mujeres:

Soy la Tierra quien habla. Los saludo desde mi corazón, un corazón


que late dentro de ustedes. Yo fluyo a través de vuestro cuerpo y
estoy con ustedes, y quiero apoyarlos y darles lo que necesiten.
Ustedes están conectados conmigo en y a través de vuestro cuerpo
y yo continuamente les envío señales como una invitación.
Escúchenme – les estoy hablando a través de vuestro cuerpo.
Ahora tómense un momento de descanso y relajación para que
puedan sentir mi presencia en ustedes.

Vuestra conciencia es Luz, y pueden imaginarla como una especie


de haz. Este eje de Luz puede enfocarse de varias maneras para
permitir que la Luz resplandezca. Vuestra conciencia es una
concentración de conciencia que es neutral en sí misma, porque en
ella no hay proceso de pensamiento, en el sentido de juzgar u
ordenar. Es un modo más objetivo y neutral de ser, y
ustedes sonesa conciencia.

Esa conciencia ha descendido dentro del cuerpo que ustedes tienen


ahora, aquél a través del cual viven en este momento. Llenen
vuestro cuerpo con vuestra conciencia, comenzando con vuestros
pies. Dejen que vuestra atención fluya a través de vuestros pies,
sin ningún motivo o expectativa. Para vuestros pies es maravillosa
esa atención; ellos se bañan en vuestra conciencia. Sientan la luz
fluir a lo largo de la planta de vuestros pies y a través de vuestros
talones y los dedos de los pies. Sientan como la Luz los relaja.
Dejen que viaje hacia arriba a medida que ustedes enfocan
vuestra atención en vuestros tobillos, vuestras pantorrillas y
rodillas, y arriba a través de vuestros muslos hacia vuestra cadera y
pelvis. Y permitan que la Luz fluya dentro del área de vuestro
abdomen. Tómense su tiempo para hacer esto, para que realmente
se sientan anclados en vuestro cuerpo. Sientan la Luz de vuestra
conciencia fluir en suaves corrientes, ondulando a través de
vuestras piernas y vuestro abdomen. Sientan como vuestra mente
se detiene, y sean totalmente conscientes de que
ustedes son conciencia – ustedes son Luz.

Si hay pensamientos, dense cuenta de ellos del mismo modo en


que se darían cuenta de los sonidos externos, tal como el ladrido de
un perro afuera. Ustedes no son el ladrido de un perro y ustedes no
son vuestros pensamientos. Ustedes son la conciencia que está
consciente. Sientan el espacio abierto que es vuestra conciencia.
Ustedes son ese espacio, el espacio entre vuestros pensamientos,
entre las muchas sensaciones y estímulos en vuestra cabeza y en
vuestro cuerpo. Sientan cuán libre es esta conciencia. Observa
todas estas sensaciones y lúdicamente interactúa con ellas. Cuando
vuestra Luz es tan casual y libre, cuando se conecta con apertura
con vuestro cuerpo, vuestra parte de la Tierra es nutrida. Ésta es la
Luz más sanadora que jamás puedan recibir, la Luz de vuestra
propia alma, de vuestra propia conciencia. La Luz tiene poder
sanador, entonces permítanle que fluya a un lugar en vuestro
cuerpo donde hayan acumulado tensión, el lugar que ustedes
reconozcan como un punto vulnerable en vuestro cuerpo.
Nuevamente, sin ningún juzgamiento y muy objetivamente, dejen
que la Luz fluya hacia ahí. Así es como se recupera el equilibrio.

Hoy quiero hablar acerca del flujo de recibir en vuestra vida. La


forma más profunda de recibir es aceptarse como uno es. Con la
Luz que está en ustedes, ustedes observan vuestra humanidad,
vuestros sentimientos, vuestras emociones, vuestros miedos o
vuestra terquedad. Los rodean con vuestra Luz apacible y objetiva.
Sólo entonces ustedes crean el lecho fértil que se necesita para
recibir. El deseo más profundo en un ser humano es ser abrazado,
ser visto amorosamente, ser reconocido, ser acogido en los brazos
de una madre amorosa incondicional. Eso da seguridad y
tranquilidad. En esa seguridad, en ese reposo reparador, ustedes
comienzan a irradiar. Son quienes son, naturalmente, como una flor
que emerge desde el brote. Cuando su lecho es fértil, la flor surge y
comienza a florecer naturalmente con su propio resplandor.

Está destinado a que sea en esta vida cuando comiencen a sentir


ese amor incondicional por ustedes mismos. Éste es un gran desafío
porque en los seres humanos vive una tendencia arraigada a buscar
amor fuera de ellos mismos. Ustedes tratan de nutrirse por medio
de energías externas, para así sentirse satisfechos, sentirse
abrazados y pertenecer. Pero vuestro camino es uno diferente.
Vuestro mandato más profundo y sagrado es aceptarse a ustedes
mismos a pesar de todas las influencias externas, a abrazarse con
esa Luz amorosa que ustedes son. Y eso incluye aquellas capas
profundas y oscuras que ustedes más bien esconderían y que no
quieren experimentar. El instrumento con el que pueden amarse,
aceptarse y abrazarse ya está dentro de ustedes. Es la Luz de la
que hablé antes, la conciencia que ustedes son. Siéntanla por un
momento profundo en vuestro abdomen. Es una Luz que está más
allá de este mundo, y no está ligada al tiempo y al espacio o la
forma. Es una Luz eterna que es completamente vuestra y única.
Sientan vuestra propia Luz.

Ustedes han permitido que la Luz de vuestra conciencia circule a


través de vuestras piernas y dentro del área de la pelvis y el
abdomen. Ahora les pido que lleven la Luz más arriba, al área de
vuestro plexo solar, el cual corre a través de vuestro estómago.
Permitan que la Luz fluya por aquí muy calmada y objetivamente.
El plexo solar es un centro muy importante. Hace unos días hablé
acerca de cómo ustedes están actuando como un intermediario
entre el poder del Cielo y el de la Tierra, entre el flujo de vuestra
alma y el de vuestro cuerpo. Vuestro plexo solar literalmente es el
centro de esa interacción. De una manera, es el mediador. La
personalidad terrenal que ustedes son encuentra aquí sus
cimientos.

Quisiera hablarles acerca de esa personalidad terrenal. En un


sentido, la personalidad terrenal es una especie de navegante que
tiene que tratar con muchas influencias diferentes, y quien tiene
que integrar, de un modo equilibrado, la inspiración que viene de
arriba, del alma, con las fuerzas emocionales del niño interior. El
cuerpo terrenal tiene que asimilar todo eso junto con las influencias
externas: las personas, las situaciones, los desafíos.

La última vez que hablé, discutí sobre las dos clases de influencias
que pueden hacerles perder el equilibrio y causarles un trastorno.
Una era el miedo y la otra era el control, el deseo de manipular. Si
ahora observan el centro del plexo solar pueden imaginar que éste
es el asiento del ego, la parte de ustedes que debe mediar entre
todas estas influencias y flujos y tomar medidas en este mundo del
tiempo y del espacio, de la forma material. Yo no veo al ego como
algo malo. Lo veo como una necesidad, dado que es necesario en
este mundo para poner todos los flujos diferentes de energía en
equilibrio de modo que puedan expresarse aquí en este entorno
terrestre. Les permite dar y recibir.

Ahora, a grandes rasgos, hay dos trampas para el ego, el cual está
centrado en vuestro plexo solar. El ego puede hacerse muy
pequeño así como también hacerse muy grande. Si se hace muy
pequeño, se retira energéticamente dentro de vuestro plexo solar y
se halla en un estado de miedo, de ansiedad y de preocupación.
Constantemente piensa que “no puede”, que no es lo
suficientemente bueno, que ustedes necesitan a los demás, y que
son incapaces. Miren dentro de ustedes mismos para ver si
reconocen ese tipo de ego. Vean si en medio de las mayores
influencias que encuentran en la vida – el poder del alma, las ansias
emocionales del niño interior, las presiones del mundo externo – a
menudo tienen la sensación de que todo es demasiado para
ustedes. Vean si vuestro ego evoca miedo y quiere esconderse, o si
ustedes tienen dificultades para establecer un espacio personal, o si
buscan escusas o modos de escapar de esta realidad. Ésas son
formas de un ego demasiado pequeño que está dominado por el
miedo, o que a veces incluso está traumatizado.

Ahora también está la posibilidad de un ego demasiado grande. Eso


también se hace sentir en el área del plexo solar. Un ego
demasiado grande se siente algo hinchado y forzado –
quiere demasiado. Un ego demasiado grande sobreestima su
habilidad para establecer las cosas a su manera, para moldear y
dirigir el mundo. Continuamente piensa: “tengo que organizar esto,
quiero establecer esto, o las cosas no funcionarán sin mí”. Quiere
mantener el control y de esta manera limita sus propias
posibilidades. Porque cuando el ego quiere ejercer demasiado
control, irrevocablemente cierra el flujo de los impulsos del alma.
Pueden decir que hay anteojeras o visión túnel cuando quieren
controlar las cosas demasiado desde un ego muy grande. Además,
un ego grande a menudo tiene poca conexión con el niño interior.
Las emociones y las señales emocionales que emergen desde el
niño con frecuencia son ignoradas o vistas como muy pesadas. El
ego quiere moverse hacia adelante hacia sus metas. Los mantiene
atascados en su visión túnel. Observen dentro de ustedes para ver
si reconocen este rasgo. Vean si ha habido épocas en vuestra vida
cuando se aferraban a los objetivos de vuestro ego, temerosos de
soltar.

Usualmente, ambos aspectos del ego son encontrados en la


mayoría de las personas. A veces es el caso que para una persona
hay un mayor énfasis en el aspecto de un ego demasiado pequeño,
mientras que para otro es el aspecto de un ego muy grande lo que
está jugando una mala pasada. Pero en ambos casos, finalmente
ustedes llegarán a estar desconectados de vuestro corazón, de
vuestra alma y de vuestras emociones. La forma de regresar a
vuestro centro, de permitir la restauración del equilibrio y la
reapertura del canal hacia el alma y hacia el niño interior, es
observando lo que están haciendo amorosamente y
desprendidamente, de un modo objetivo. ¿Se alimentan a ustedes
mismos con pensamientos despectivos y opresivos? ¿Se hacen
pequeños? Entonces crean una historia alrededor de la idea de que
las cosas no pueden ser de otra manera y que está bien de ese
modo.

Examinen la historia en detalle. Obsérvenla cuidadosamente para


ver cómo esa historia está dominada por el miedo, por un ego que
no se atreve a ocupar espacio personal, a confiar en sí mismo y en
su propia fuerza. Rodeen a ese ego con amor, con comprensión y
con dulzura.

Cuando vuestro ego va demasiado en la otra dirección, cuando


rechaza soltar e insiste en determinar y dominar todo, entonces
sean conscientes de esta estructura de creencias, pero háganlo con
una mirada benévola y comprensiva. Ríanse de cómo hacen un lío
de las cosas cuando tercamente y obstinadamente se pegan a la
visión túnel. Permítanse ser placenteramente sorprendidos por
nuevas posibilidades. Recuerden que a menudo es una virtud no
saber algo, estar abierto a lo nuevo.

¿Por qué hoy hablo sobre estas dos formas de un ego


desequilibrado? Porque es la clave para ser capaces de recibir lo
que la vida quiere darles. Ustedes se desconectan del flujo de
recibir al hacerse demasiado pequeños o demasiado grandes.
Viendo estas tendencias en ustedes mismos y riéndose de ellas,
naturalmente ustedes regresan a vuestro centro. Sientan eso por
un momento. Observen que detrás o al lado de ustedes está
vuestra alma y que adelante o al lado de ustedes está vuestro niño
interior. Sientan el enorme y sabio poder de vuestra alma, quien
sabe mucho más de lo que ustedes pueden saber con vuestra
mente humana. ¡Confíen en ella! ¡Confíen en él!

Imaginen que en vuestro plexo solar vive una pequeña figura, un


hombre o una mujer, una figura que representa vuestro ego, y
obsérvenlo muy objetivamente. ¿Esa figura se extiende hacia
adelante y trata de ordenarlo todo? ¿O esa figura retrocede porque
todo es demasiado, muy abrumador y evoca mucho miedo dentro
de él o ella? Observen qué movimiento vuestro ego está tentado a
hacer, hacia adelante o hacia atrás. Finalmente, imaginen que
vuestro ego está equilibrado y que esta figura en vuestro plexo
solar está en una posición vertical, de pie. Está conectado con
vuestra alma y con el Cielo desde arriba, y con vuestro cuerpo y
con la Tierra desde abajo. Sientan cuán sustentador y liberador es
eso para vuestro ego, para vuestra personalidad. Todo se vuelve
más libre y más fluido. Es un flujo apacible de amor incondicional.
Permitan que este flujo tenga lugar, y dejen que los eleve.

© Pamela Kribbe

www.jeshua.net

Sitio en español:www.jeshua.net/esp
El Ciclo de Vuestras Estaciones

Pamela canaliza a la Tierra

Traducción del inglés por Sandra Gusella

Soy la voz de la Tierra que les habla desde el suelo debajo de


vuestros pies. Les hablo desde el corazón del invierno, que es una
estación del año que les trae mucho aunque ustedes no siembre lo
crean. En el invierno hay una retirada de la fuerza de vida hacia el
núcleo. La estación del invierno gira en torno a ese núcleo: el
núcleo de luz dentro de ustedes, el fuego que arde profundo
adentro, el poder del espíritu en ustedes. En el invierno el exterior
se cae; las ramas están desnudas. La vida se retira hacia el tronco
y hacia las raíces y hay silencio y tranquilidad en la naturaleza. Pero
este silencio, el vacío y la esterilidad, no está sin vida y sin alma
– siéntanlo. Cuando ustedes caminan a través del bosque o en los
campos, la vida está ahí – invisible, pero tangible. La vida se retira
hacia el núcleo donde cobra fuerzas para brotar otra vez en la
primavera.

Este encuentro de fuerzas, con el fin de acomodarlas de nuevo,


tiene lugar en un ciclo que se repite una y otra vez: invierno,
primavera, verano, otoño, e invierno otra vez. Tal ciclo también
ocurre en vuestras vidas. Hay momentos cuando vuestra energía
del alma en la Tierra se manifiesta enteramente; momentos cuando
la luz de vuestro corazón se conecta con esta realidad y ustedes
expresan completamente quienes son. Piensen en un momento así
del pasado. Pregúntense: “¿Qué momento del pasado significó para
mí una total realización de quien yo soy? ¿Dónde, cómo y con quién
yo me permití a mí mismo ser visto completamente? ¿Dónde mi
energía fluye bien y completamente? Sientan esto por un momento
en ustedes mismos. Dentro de un ciclo completo, éste es un tiempo
de extenderse hacia afuera, de irradiar, de verano. Luego, la
próxima fase del ciclo es el retiro de la energía para reacomodarse
y reflexionar sobre sí mismo. Y luego el ciclo gira otra vez hacia un
nivel subsecuente de extenderse hacia afuera incluso más que
antes, para así expresar incluso más completamente el alma en la
Tierra. Por lo que ustedes se encuentran en un ritmo constante de
extenderse hacia afuera y de venir hacia adentro; un regreso al
núcleo para expandirse hacia afuera una vez más, y para ser
ustedes mismos alegremente y para compartir con el mundo.

Ahora, sientan en ustedes mismos ese núcleo al cual se retiran. Hay


un lugar en vuestro abdomen, justo debajo de vuestro ombligo,
donde pueden sentir vuestra humanidad, aquí y ahora, profundo
dentro del núcleo de vuestro ser encarnado. Yo les pido que se
hundan dentro de este punto y desde ahí sientan la fuerza original
que vive dentro de ustedes. Vuestro corazón pertenece a vuestro
ser angelical – vuestro ser superior- mientras que vuestro abdomen
es el lugar de vuestro “corazón palpitante” de vuestra humanidad.
Vuestro objetivo en esta vida es encarnar en la Tierra y volverse
totalmente humanos, porque sólo desde ahí vuestra Luz realmente
hace una conexión profunda con la realidad terrenal. Hagan
contacto con el flujo de energía en vuestro abdomen, permitiendo
que vuestra respiración se hunda en vuestro abdomen y sintiendo
la vida dentro de él.

Sientan cómo este flujo de energía está conectado a vuestro poder


creativo, con la vitalidad del cuerpo mismo y también con vuestra
sexualidad. Húndanse profundamente dentro del centro de vuestro
abdomen y suelten al mundo externo por un momento. Sientan
cómo se reúnen ahí las fuerzas que les permiten comenzar un
nuevo capítulo en la vida en la Tierra, y eso les da precisamente los
poderes y talentos que necesitan ahora para manifestarse más
completamente en la Tierra. Háblenle a ese poder. Permítanse ser
abrazados por ese inmenso poder en vuestro abdomen y por
vuestra humanidad. Sientan cómo en ese lugar están
profundamente conectados conmigo, con mi núcleo: el centro de la
Tierra. Sientan cuán conectados estamos.

Ahora tomen un miedo que encuentren frecuentemente en vuestra


vida diaria. ¿Dónde y de qué están temerosos? Nómbrenlo para
ustedes mismos: ¿es el miedo a ser rechazados, o a ser juzgados, o
a estar solos? Sientan luego cómo ese miedo gravita en ustedes,
especialmente alrededor de vuestros hombros y de vuestra cabeza,
porque el miedo se ata fuertemente al pensamiento. Los miedos
son alimentados y crecen a través del pensamiento. Vuestros
pensamientos a menudo están llenos de pánico y de falta de
confianza. Sientan por un momento cómo el miedo realmente no
está relacionado con algo en el mundo externo, sino que emerge
desde el interior de vuestra propia mente y sale de vuestro propio
ser. Imaginen ahora que ustedes contienen ese miedo como una
nube de energía oscura, y con vuestras manos ustedes guían esa
nube de energía hacia ese punto quieto y silencioso de vuestro
abdomen; hacia esa corriente de poder que fluye ahí dentro de
ustedes tranquilamente y con confianza. Vean cómo vuestro
abdomen recibe y saluda a vuestro miedo de un modo muy neutral.

Sientan las fuerzas elementales de la naturaleza en vuestro


abdomen. Ustedes son más grandes que este miedo – consuélenlo.
Dejen que el miedo vea cuán fuertes son realmente, y cómo
ustedes son parte de la Vida Eterna. Ahora ustedes están
encarnados aquí en la Tierra y son de carne y hueso. Vuestro
cuerpo es un hogar sagrado que ustedes animan con vuestra propia
Luz, y vuestra esencia es eterna, independientemente de qué forma
tome. Sientan la serenidad de vuestra fuerza incomparable, y
luego vean y sepan que el miedo permanece en la periferia, no en
vuestro núcleo. Dejen que el miedo los rodee, mientras que ustedes
tiran nuevamente hacia vuestro núcleo, dentro del más profundo
conocimiento interior que les pertenece: “Soy bueno; son aceptado
aquí; soy hermoso como soy”.

Yo soy la Tierra, y los reconozco y los saludo como el ángel que


son. Confíen en mis poderes y confíen en los instintos de vuestro
cuerpo. Ahora en la estación del invierno, tómense el tiempo para
retirarse y para crear tanto vacío interior como puedan.
Permanezcan en ese espacio silencioso y sientan qué es lo que
quieren desde vuestro núcleo; qué es lo que quiere manifestarse en
la Tierra y sientan que tienen la fuerza para elevarse por encima de
vuestros miedos. Cuando ustedes se vuelven conscientes de
vuestros miedos, es un signo de que están listos para
trascenderlos. Si vuestros miedos se vuelven perceptibles, la
conciencia está preparada para recibirlos con compasión – ha
llegado el momento.

No tengan miedo de vuestros “miedos”, y cuando los miedos


aparezcan, llamen a vuestros poderes más profundos, vuestro
núcleo. El miedo hace posible que vuestro núcleo sea sentido, así
que sean comprensivos con vuestro miedo. Ustedes viven en un
mundo de dualidad –cerca de la parte más oscura la luz más
brillante siempre está presente. Ellos se llaman el uno al otro y
juntos forman una danza. En vuestra vida terrenal siempre está el
ciclo de inicialmente ir hacia adentro y luego de abrirse hacia
afuera, y otra vez ir hacia adentro y luego hacia afuera. Y cada vez
que van hacia adentro, ustedes excavan un poco más profundo en
la oscuridad por lo que aún más de vuestra Luz puede fluir hacia
afuera. En lo profundo dentro de ustedes la luz y la oscuridad están
actuando juntos en esta danza. Honren esta danza, porque es así
como la energía de la vida funciona en la Tierra. Es una alternación
entre ir hacia adentro y extenderse hacia afuera, entre la luz y la
sombra, así que honren a la sombra como parte de la vida. Así
como los árboles pierden su espléndido follaje para volverse
completamente hacia adentro, ustedes también hacen algo similar
en las estaciones de vuestra vida. Al volcarse hacia adentro,
ustedes se conectan por un tiempo con el dolor, la pérdida y duelo.
Pero también es un movimiento hermoso en el que la conexión les
ayuda a llegar más cerca de ustedes mismos, a entrar más
profundamente dentro del núcleo de quienes son.

Acepten este proceso, porque la oscuridad es el camino por el cual


ustedes viajan hacia la Luz. Ellos son los dos elementos que están
danzando juntos. No aborrezcan vuestras partes más oscuras,
porque ellas los empujan hacia adelante. Ellas hacen que vuestra
Luz pueda encarnar incluso más profundo. Denle la bienvenida a
vuestras partes que han acarreado la oscuridad dentro de ustedes y
que la están trayendo dentro de vuestra conciencia. Si ustedes
tienen compasión por ellas y las aceptan como parte de vuestro
camino, ellas pasarán a ser vuestros mejores amigos a través de un
profundo sentido de conexión y de intimidad. Se les permite ser
humano. Ustedes son un ángel encarnado que experimenta los
extremos de la luz y de la oscuridad a fin de crear “oro” al aceptar
ambos. Al transformar vuestra propia sombra, ustedes crean el
“oro” de la comprensión y de la compasión y el “oro” de la
conciencia de unidad. Ésa es la razón por la que están aquí en la
Tierra, y es por eso que yo los amo intensamente y les doy la
bienvenida desde el corazón. Siempre y cuando sea posible, yo los
sostendré con mi fuerza. Sientan esta fuerza presente en el suelo
debajo de vuestros pies, en el aire que los rodea y en vuestro
cuerpo. Estoy aquí para ustedes, así que confíen en nuestra unión y
sepan que los amo.

© Pamela Kribbe

www.jeshua.net

Sitio en español:www.jeshua.net/esp

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