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COLDWIND

CAPÍTULO UNO

SEIS CIUDAD DE NUEVA YORK, NUEVA YORK

LA CIUDAD ESTABA VOLVIENDO A LA VIDA.

Mientras Seis y Sam caminaban por la Quinta Avenida en las latitudes medias de Manhattan, fueron rodeados por los equipos que reparaban los daños causados por la invasión mogadoriana que había tenido lugar hacía más de un año. Mientras que grandes sectores de la ciudad habían sido reducidos a escombros, los nuevos edificios se levantaban de las cenizas de los antiguos. Alrededor de ellos, los neoyorquinos se ocupaban de sus vidas: los taxistas pitaban, los compradores miraban a través de los escaparates de cristal a los maniquíes vestidos a la última moda, una persona paseando 6 perros se detuvo para que ellos hicieran pipí en un árbol que todavía mostraba las marcas de las garras de un piken.

Era la primera vez que Seis o Sam estaban en la ciudad desde la batalla que casi la destruyó. Durante el tiempo que habían estado viajando por el mundo, habían visto otras ciudades que se estaban recuperando de la invasión, pero en su mayoría se habían quedado en lugares donde no se les recordaba aquellos terribles acontecimientos. El punto de su viaje había sido para disfrutar de la belleza del mundo, y darse tiempo para estar a solas el uno con el otro. Estar en Nueva York los devolvió a donde gran parte de la guerra había sucedido.

Al pasar por una parada de autobús, Seis vio un cartel sobre una exhibición en el Museo Americano de Historia Natural en conmemoración de la que había empezado a ser conocida como la Batalla por los Condados. El cartel presentaba la imagen de una enorme criatura parecida a un dinosaurio. El Mogasaurio; Seis pensó, recordando el nombre que Daniela le puso al monstruo que habría matado a sus amigos y a miles más si Daniela y John no lo hubieran convertido en piedra. Ella no lo había enfrentado, ya que había estado lidiando con sus propios problemas en México en ese momento, pero había escuchado todo al respecto. Miró a Sam para ver si se había dado cuenta.

COLDWIND

Supongo que sacaron los restos del río dijo. Miró el cartel durante un largo momento antes de agregar, deberíamos visitarlo.

¿A John? Dijo Seis, sabiendo que él no se refería a la bestia petrificada. Lo haremos. Pronto.

Pensó en los colgantes de loralita que su amigo les había dejado a ella y a Sam en esa playa en Montenegro. Podrían haberlos utilizado en cualquier momento para ir al complejo de John en el Himalaya. Pero no lo hicieron. Ni siquiera habían hablado de la posibilidad más que de la de aceptar que no estaban listos para ir. No estaban enojados con John ni nada de eso, incluso si él y Seis no habían estado de acuerdo acerca de cómo manejar la relación de los lorienses con el mundo humano y el tema de la nueva Garde Humana. Ella y Sam sólo querían algún tiempo de normalidad… o tan normal como pudiera ser, considerando quién y que eran.

Entonces, hace una semana, justo después de que habían regresado a los Estados Unidos y recorrían la primera parte de su viaje por los Apalaches en Maine, un correo electrónico les llego a sus bandejas de entrada. Era de alguien que pedía hablar con ellos sobre la posibilidad de trabajar con un grupo relacionado con la Garde Humana. Seis lo había eliminado sin siquiera terminarlo. Sam, sin embargo, lo leyó, y unos días después lo sacó a relucir mientras cenaban en un lago particularmente hermoso. Seis inmediatamente objetó. Pero Sam la fue convenciendo durante los días siguientes mientras continuaban su viaje, y eventualmente ella accedió a reunirse con el remitente, aunque sólo fuera para que Sam se callara.

Ahora, después de hacer autostop hasta Bangor, tomar un autobús a Boston y luego un tren a Nueva York, no estaba tan segura sobre reunirse con el remitente. Ver el cartel de la exhibición sólo reforzó su creencia de que era demasiado pronto para involucrarse nuevamente en actividades de garde. Se detuvo y reajustó su mochila.

Sam, ¿qué estamos haciendo aquí?

Sam, unos pasos por delante de ella, se dio la vuelta. Vestido con botas de montaña y ropa más adecuada para el bosque que para la jungla de concreto, se veía fuera de lugar en el mar de gente elegantemente vestida que caminaba a su alrededor. También necesitaba un corte de cabello y una afeitada.

COLDWIND

Sólo vamos a conversar dijo. Eso es todo.

No le veo el punto a eso le dijo Seis. Su cabeza estaba llenándose rápidamente de recuerdos en los que había trabajado tan duro para dejar atrásy de repente quería estar en cualquier otro lugar. Sea lo que sea, digo no. Le dije que no a John sobre la Declaración. Dije que no a dirigir la Academia de la Garde Humana. ¿Cómo es que esto es diferente?

un

momento ella pensó que él estaría de acuerdo en darse la vuelta e irse.

Tal vez no será diferente dijo, encogiéndose de hombros. ¿Pero que más vamos a hacer? Hemos estado viajando por el mundo durante más de un año. Hemos estado en más países de los que puedo contar. Ha sido genial

tenerte toda sólo para mí, pero estoy cansado de vivir afuera de una mochila.

Sam la

miro durante un buen

rato antes de contestar, y por

Y

quiero hacer algo. Algo que haga la diferencia. Es hora de averiguar qué es

lo

que sigue.

¿No puedes ser sólo voluntario en un equipo de reconstrucción o algo así? pregunto Seis.

Sam caminó hacia ella. Tomo sus manos entre las suyas.

Vamos a escuchar lo que este tipo tiene para decir dijo. ¿Por

favor?

Seis lo miró a los ojos.

¿Eso significa que ya no me quieres toda sólo para ti? bromeó.

Diez minutos. Eso es todo lo que pido. Dale diez minutos.

Ella suspiró.

Está bien, pero sólo estoy haciendo esto por ti. Y cuando se acabe el tiempo, saldré por la puerta y me dirigiré a Penn Station. Este viaje no va a acabarse por sí sólo. ¿Entendido?

¿Cuál fue el apodo que te puso ese tipo en el refugio en el que nos quedamos para dormir la otra noche después de que tú le diste un sermón? preguntó Sam, poniéndose el dedo índice sobre la barbilla y fingiendo pensar. ¿Lechuza chillona?

COLDWIND

Muy gracioso dijo Seis. Especialmente porque él fue el único que estuvo roncando y mantuvo a todos despiertos durante toda la noche.

Caminaron hasta llegar al borde sur de Central Park, luego siguieron por ese camino hasta llegar a su lado oeste y continuaron hacia el norte. Al igual que el resto de la ciudad, el parque se estaba recuperando, y aquí la naturaleza había trabajado más rápido que los humanos. Ya se veía casi como había estado antes, con la excepción de unos pocos edificios en ruinas diseminados por el verde paisaje y algunas grietas profundas donde las naves mogs se habían estrellado y quemado.

Los imponentes edificios de piedra del Upper West Side se alzaban como castillos en el cielo. Seis y Sam pasaron a través de la puerta de uno de ellos, entrando en un vestíbulo revestido de mármol y adornado con toques dorados. Parecía más un hotel de una época pasada que el edificio de oficinas que Seis había esperado. A pesar de sus reservas, se sintió intrigada.

En el elevador, se apoyó contra la pared mientras subían hasta el piso veintitrés. Cuando se detuvieron y las puertas se abrieron, ella salió a una pequeña habitación que parecía pertenecer a una vieja mansión. El piso de madera reluciente estaba cubierto por una alfombra elaboradamente estampada sacada directamente de un mercado persa, y dos sofás de cuero para sentarse, uno frente al otro. Una lámpara de araña colgaba del techo, llenando la habitación con luz suave y cálida. Frente al ascensor había dos puertas corredizas cerradas hechas de la misma madera oscura que revestía la mitad inferior de las paredes, las mitades superiores estaban cubiertas con un papel rojo con un diseño Art Deco de flores negras y doradas.

De pie frente a Seis y Sam, con las manos detrás de la espalda, estaba un hombre. Seis estimó que tenía unos veintitantos años. Llevaba un traje azul a medida sobre un cuerpo obviamente musculoso. Su piel estaba bronceada, su cabello castaño claro estaba bien recortado, y los miraba con ojos azul claro.

¿McKenna? preguntó Seis, recordando el nombre del hombre que les había escrito a ella y a Sam.

Antes de que él pudiera responder, las puertas al otro lado de la habitación se abrieron y apareció otro hombre. Él caminó hacia ellos. Llevaba un traje marrón, y Seis lo evaluó rápidamente: a finales de los treinta o principios de los cuarenta años de edad, estatura más baja que la promedio,

COLDWIND

complexión media, cabello y barba castaño rojizo. Se encontró con su mirada de frente, y pudo decir que él estaba realizando su propia evaluación de ella incluso mientras le tendía la mano y decía:

Peter McKenna.

Seis tomó su mano. Su agarre era firme pero no excesivamente agresivo.

Gracias por venir dijo McKenna, soltando su mano y saludando a Sam. Es un placer conocerlos a los dos.

Su acento era irlandés, pero de que parte del país era algo que ella no podía identificar. Eso no importaba, ya que esta sería la única vez que se verían. Escucharía lo que tenía que decir, y luego se iría. Sólo estaba allí porque Sam quería esta reunión y ella quería hacerlo feliz.

McKenna hizo un gesto hacia las puertas abiertas detrás de él.

Después de ustedes dijo, indicando que debían caminar hacia allá. Él fue detrás de ellos, cerró las puertas, y luego los condujo por un pasillo con más puertas cerradas. Abrió una y entraron en una oficina o una biblioteca. Grande y ventilada, presentaba estantes empotrados que ocupaban tres de las paredes. La cuarta estaba forrada con ventanas de piso a techo que daban a la calle y dejaban entrar mucha luz. Un escritorio estaba colocado frente a las ventanas, con dos sillas frente a él. McKenna se sentó detrás del escritorio. Seis y Sam se descolgaron sus mochilas del hombro y se sentaron en las sillas.

Bonito lugar comentó Seis. ¿Es tuyo?

No mío personalmente, no respondió McKenna. Pero nos pertenece a nosotros.

—¿Y quiénes son exactamente ‘nosotros’? —preguntó Seis.

McKenna se reclinó en su silla.

Espero que seamos ustedes dos y yo.

¿Qué hay del tipo que abrió la puerta? Preguntó Seis. ¿O él es parte de la decoración?

Una sonrisa se formó en las comisuras de la boca de McKenna.

COLDWIND

James también sería parte del equipo.

Bueno, por maravillosa que sea la noticia, no estoy interesada en el trabajo de gobierno le informo Seis.

¿Qué te hace pensar que yo estoy involucrado con algún gobierno? preguntó McKenna.

¿No es así? preguntó ella.

Represento a los servicios de inteligencia de una coalición de países interesados en mantener en una vigilancia constante las actividades de la Garde Humana.

—Traducción… el gobierno —persistió Seis.

Solo tanto como la inteligencia forme parte del gobierno dijo McKenna. Lo que me doy cuenta es un oxímoron. Sonrió ante su broma.

Seis no le devolvió la sonrisa, pero preguntó:

¿Cuáles países?

Estados Unidos respondió McKenna. Francia. El Reino Unido. Alemania. Japón. Suecia. Otros.

¿China? dijo Seis. ¿Rusia?

No dijo McKenna. Ellos no están involucrados.

Seis hizo un sonido desdeñoso y negó con la cabeza.

Suena exactamente igual que un programa del gobierno para mí. Tal vez nadie te lo dijo, pero yo no firmé la Declaración. Y la Academia de la Garde Humana es una mierda.

dijo McKenna. Entiendo que hayas dejado muy claro tus sentimientos sobre esas cosas.

con

ellos. Como ella había esperado, esto era una pérdida de tiempo.

Nos iremos ahora dijo mientras se levantaba y empezaba a echarse su mochila al hombro. No te levantes. Podemos salir por nuestra cuenta.

Seis

ya

se

estaba

enojando. McKenna

solo

estaba

jugando

Sam miró su reloj.

COLDWIND

Yo pensé que nosotros habíamos estado de acuerdo en diez minutos él dijo. Han sido menos de tres. Este podría ser un nuevo récord personal para ti.

Mi hijo ha desarrollado un legado McKenna dijo tranquilamente. Él no va a la Academia de la Garde Humana.

Seis se detuvo, pero no se dio media vuelta.

Eso es un desafío directo a la Declaración.

Lo es coincidió McKenna.

Seis se volvió.

¿Cuál es su legado?

Insecto-patía 1 respondió. Es particularmente hábil para conseguir que las arañas de la casa infesten la habitación de su hermana y la cubran con telarañas.

Una cara destelló en la memoria de Seis: Un niño, de cabello oscuro y cara redondeada. Bertrand. Él también tenido el poder para comunicarse con los insectos. Él le había caído bien. Y ahora estaba muerto, asesinado por los mogs como muchos otros.

¿Cuál es su nombre? Preguntó ella. De tu hijo.

Seamus. Tiene quince años. Tomó una foto enmarcada que estaba en su escritorio y le dio la vuelta. Mostraba a una familia de cuatro: McKenna, una mujer bonita con cabello largo y oscuro, y dos adolescentes cuyas caras contenían un poco de cada uno de sus padres.

¿Por qué él no está en la AGH 2 ? Preguntó Seis. ¿No creen tú y tu esposa que debería ir?

McKenna la miró a los ojos.

Mi esposa está muerta dijo, colocando la foto en su lugar. Fue asesinada durante la invasión.

Seis volvió a la silla y se sentó.

1 Telepatía con insectos

2 Academia de la Garde Humana

COLDWIND

Cuéntame más sobre esta operación tuya.

Como estaba diciendo, ha sido elaborada por las fuerzas de inteligencia de varios países McKenna dijo. Si alguien pregunta, nuestro trabajo es parte de un programa especial de la OTAN. Seis gruñó. McKenna levantó una mano. Pero nadie va a preguntar. Las únicas personas que sabrán exactamente lo que estamos haciendo están sentadas aquí en esta sala.

Seis sacudió su cabeza.

docena

de países financiando esto. Todos van a querer tirar de las cuerdas.

Deja que yo me preocupe de eso McKenna dijo. Todo de lo que tienen que preocuparse tú y Sam tener es de, bueno, todo lo demás.

Eso

es

imposible

ella dijo.

Tienes

más

de

media

Seis miró a Sam, que se encogió de hombros.

Todo lo demás él dijo. Suena bastante fácil.

Ella se volvió hacia McKenna.

¿Y qué, exactamente, sería todo lo demás?

Nuestra

o

actividad relacionada con la garde que esté fuera de los parámetros aceptables.

Eso suena como un comunicado de prensa. Seis inclinó su cabeza y levantó una ceja.

función

principal

es

investigar

cualquier

incidente

McKenna sonrió.

Supongo que sí dijo. He estado trabajando en el gobierno por mucho tiempo. Está bien, que tal esto: es importante para el éxito continuo y la seguridad de la Garde Humana que el público crea que están bajo control y que no hay peligro para la población en general. Hizo una pausa. Y para que aquellos con legados crean que no están en peligro. Pero nosotros sabemos que eso no es del todo cierto, en cualquier caso. Lo que tenemos es una población de jóvenes que de repente han desarrollado extraordinarias habilidades. En algunos casos tal vez muchosellos no tienen la madurez emocional para usar estos nuevos poderes de una manera apropiada. La AGH se construyó para dirigirlos. Pero un entorno escolar no es a lo que todos responderán. De hecho, algunos activamente lo rechazarán.

COLDWIND

Vaciló de nuevo y miró hacia la ventana.

Por lo que entiendo, no tendrán elección Seis dijo. Forzar a la Garde Humana a asistir a la AGH fue una de las cosas a las que ella se resistió.

Ese es el plan, sí dijo McKenna, regresando su atención a Seis y Sam. Pero los adolescentes se han rebelado contra la autoridad desde que el primer niño cumplió los 13 años. Parte de nuestro trabajo será monitorear a los humanos garde que, por el motivo que sea, no hayan informado de sus legados.

¿Y qué haremos con ellos? Seis interrumpió.

Alentarlos a asistir a la AGH si es apropiado McKenna dijo.

Pero eso es exactamente lo que… —Seis empezó.

O McKenna interrumpió, callándola.

¿O? Dijo Seis.

O proporcionarles una alternativa.

¿La qué sería? preguntó Seis.

Eso es algo que discutiremos con mayor detalle si decidimos trabajar juntos dijo McKenna. En segundo lugar, vigilaremos la actividad que amenace o busque explotarlos. Estos jóvenes son un recurso excepcionalmente valioso y, como con todos recursos, habrá quienes quieran usarlos para su beneficio personal. Nosotros ya hemos visto alguna evidencia de esto.

Seis se encogió ante la palabra "recurso" siendo usada para describir

niños.

No son recursos dijo. Son personas.

Precisamente estuvo de acuerdo McKenna. Pero hay quienes los ven como herramientas o armas. Nuestro trabajo es evitar que eso suceda.

Entonces, básicamente, la Garde Terrestre es la cara pública y hará que parezca que todo va bien dijo Sam. Mientras tanto, nosotros nos aseguraremos de que realmente vaya bien.

Más o menos dijo McKenna.

COLDWIND

Todavía suena a política, como de costumbre dijo Seis.

Nosotros tenemos extensos recursos a nuestra disposición

las

comunidades de inteligencia de numerosos países. Y ustedes tendrán su

sede aquí.

McKenna continuó, ignorándola. Podremos obtener información de

¿En Nueva York? Preguntó Sam.

Específicamente, aquí en este edificio dijo McKenna. Nosotros ocupamos este piso y el de arriba. Dudo que estén cerca de los alrededores seguido, pero este sería su hogar.

Ahí está ese 'nosotros' de nuevo Seis dijo. ¿Vives aquí también?

McKenna negó con la cabeza.

Vivo en el centro, donde está la galería de arte de mi esposa. O estaba. De nuevo, parecía distraído. Luego se iluminó de vida otra vez. Cuando James y yo no estemos aquí, tendrán el lugar para ustedes solos.

Sam miró a Seis.

Suena bien para mí.

Demasiado bien respondió Seis. Nadie hace algo como esto sin querer algo a cambio. Especialmente los gobiernos. Seguro, esto podría ayudar a los nuevos humanos garde, pero ¿quién se beneficiará de ello?

McKenna se tomó un momento para responder.

He estado involucrado con agencias gubernamentales durante toda

mi carrera dijo. Y tienes razón. Ellos, en su mayor parte, sólo están

interesados en mantener el poder. Sin embargo, dentro de cada organización

hay

personas que honestamente quieren hacer el bien. Me gusta creer que soy

una

de esas personas.

Eso es estupendo dijo Seis. Pero todavía tienes que responder ante alguien.

Las personas involucradas son gente en quién confío McKenna respondió.

Ella se rió.

COLDWIND

¿No es así como siempre empieza todo? ¿Hasta que alguien deja de ser confiable?

¿Tienes una mejor idea?

Seis se volvió hacia Sam, que le había hecho la pregunta. Él se encogió de hombros.

Pues bien, ¿la tienes? Sé que quieres ayudar a estos nuevos garde a comprender sus legados. ¿Cómo vas a hacer eso por tu cuenta? Tienes que confiar en alguien, Seis.

Antes mencioné a mi hijo dijo McKenna, atrayendo la atención de Seis hacia él antes de que pudiera comenzar a discutir con Sam. Tú preguntaste que por qué él no estaba asistiendo a la AGH.

Noté que evitaste responder esa pregunta dijo Seis.

La verdad es dijo McKenna, que no importa si yo creo que la AGH es un buen lugar para él o no, ya que no sé dónde está Seamus.

¿Está perdido?

Desde hace dos meses McKenna dijo. Estaba asustado de que sería forzado a reportarse. Al igual que tú, él desconfía del gobierno. Así que huyó.

los

¿Y no puedes encontrarlo? recursos disponibles que tienes?

Preguntó Seis. ¿Con todos

McKenna sonrió tristemente.

Mi hijo es un joven brillante él dijo. Además, el movimiento anti-AGH es más grande de lo que la mayoría de la gente sabe. Creo que ha aprovechado eso y ha pasado a la clandestinidad.

Seis estudió la cara de McKenna. No estaba mintiendo. Él estaba profundamente preocupado por su hijo, y esta preocupación se extendió hacia los jóvenes que luchan con sus legados recientemente desarrollados. Sam tenía razón, también. Ella realmente quería ayudar. Pero todavía no estaba convencida de que participar en esta operación era la mejor forma de hacerlo

COLDWIND

Estoy hambriento Sam dijo repentinamente, interrumpiendo sus pensamientos.

Puedo hacer que traigan algo sugirió McKenna.

No dijo Sam, poniéndose de pie. Creo que iremos afuera.

McKenna, luciendo desconcertado, no dijo nada.

¿Seis? Dijo Sam. ¿Vienes?

Seis no tenía ni idea de lo que estaba tramando, pero dijo:

Está bien.

Regresaremos, como, en media hora le dijo Sam a McKenna mientras Seis se ponía de pie.

Salieron de la oficina y volvieron a la sala del frente, dónde esperaron el elevador en silencio. Cuando el las puertas del ascensor se abrieron, entraron y Sam presionó el botón de la planta baja. Seis esperó a que él dijera algo, pero Sam solo se quedó ahí parado. Cuando salieron a la calle, finalmente habló.

Pensé que deberíamos nosotros hablar en algún lugar dónde nadie más pudiera estar escuchando dijo.

Sr.

Magotecnológico? Seis preguntó.

Obviamente dijo Sam. No hay registro de que hayamos estado aquí alguna vez. Pero nunca se puede ser demasiado cuidadoso.

¿No

apago

mágicamente

las

cámaras

cuando

entramos,

¿Ahora quién es el paranoico? Seis gruñó.

Sam no le hizo caso, caminando hacia la esquina. Alineados en la acera a lo largo del borde del parque había carros de comida. Sam se acercó a un vendedor de hot dogs y pidió dos, completos con cebollas, condimentos y mostaza. Le dio uno a Seis cuando entraron al parque y encontraron un banco para sentarse.

Sé que quieres hacer esto dijo Sam mientras comían. Es todo lo que crees que se debe hacer para garantizar que la Garde Humana se convierta en lo que debe ser.

COLDWIND

Yo no soy John ni Nueve dijo Seis. Yo no juego bien con los demás.

La que es exactamente la razón por la que eres perfecta para este trabajo Sam masticó pensativamente. Creo que tienes miedo de que si dices que sí después de decir que no a lo de la ONU y a lo de la AGH, parecerá que estás de acuerdo con John.

Seis no respondió. Él estaba en lo correcto. Más o menos. Ella había hecho un gran escándalo sobre no firmar la Declaración. Y había rechazado un trabajo en la AGH. Pero no era la opinión de John o la de Nueve o la de otra persona de la que estaba preocupada. Era su propia opinión. Ella no pensaba que el gobierno debería tener algo que ver con las actividades de la garde. Decir que sí a alguna cosa que ellos le estuvieran ofreciendo se sentía como traicionar sus propios ideales.

Eres una buena maestra, Seis continuó Sam. Yo no estaría aquí ahora si no fuera por ti.

No empieces advirtió Seis. Sabes que las cosas de las tarjetas de felicitación no funcionan conmigo.

Sé que estabas pensando en Bertrand cuando McKenna habló sobre su hijo. Yo también.

Seis no lo negó. No tenía sentido. Sam la conocía demasiado bien como para pretender que estaba equivocado. En cambio, ella terminó su hot dog y arrugó la envoltura de papel en la que venía.

Maldita sea, Sam. ¿Qué es lo quieres que diga?

Él la miró a los ojos.

Quiero que digas que sí. Serías buena en esto. Nosotros seríamos buenos en esto.

Seis no dijo nada, se quedó viendo el tráfico que iba y venía en el camino transversal que atravesaba el parque y lo conectaba con el Upper East Side. Cuando pasaba un taxi, ella vio que lucía un anuncio de la AGH. Una chica sonriente apuntando sus manos hacia una roca levitando mientras Nueve, luciendo como un modelo por todos lados, la observaba. Reclama tu legado, decía el anuncio.

COLDWIND

Seis se enfureció.

Está bien dijo. Lo intentaré. Pero si una sola cosa parece ir mal, estoy fuera.

Sam se metió el último bocado de hot dog en la boca y masticó.

De acuerdo él dijo. Cinco minutos más tarde, estaban de nuevo en la oficina de McKenna.

Estamos dentro Sam le dijo.

Bien respondió el hombre. Entonces empecemos. Ya tengo su primera tarea.

nuevos

¿No

deberíamos tener primero

una

orientación

para

empleados? Seis dijo. ¿Hablar sobre el plan de salud? ¿Cuentas de

jubilación? ¿Obtener identificaciones?

Este es más el tipo de trabajo en el que aprendes sobre la marcha dijo McKenna.

Tomó dos carpetas que estaban en su escritorio, como si hubiera estado esperando que volvieran todo el tiempo. Esto irritó a Seis, pero no dijo nada.

Ha habido varios incidentes con la Garde Humana que muestran la desaparición de los que tienen legados de curación dijo McKenna. Nosotros tenemos que descubrir a dónde han ido y por qué. Necesito que vayan al lugar del incidente más reciente y vean qué pueden averiguar.

Seis abrió su carpeta y checó la primera página.

¿Australia? dijo.

McKenna asintió.

Su avión sale en dos horas.

COLDWIND

SAM DARWIN, AUSTRALIA

CUANDO DIJO 'AVIÓN,' ME IMAGINE ALGO COMPLETAMENTE diferente en mi cabeza dijo Sam. Solo estaba esperando tener un asiento junto a la ventana.

Todo lo que hay son asientos junto a la ventana comentó Seis mientras se sentaba en una de las sillas de cuero blanco del Gulfstream G650 y miraba a su alrededor. Pasó sus manos sobre la carpintería reluciente. El jet era maravilloso.

¿Han visto la televisión de pantalla grande? preguntó James, caminando hacia la cabina. Hay una biblioteca digital. Puedes ver prácticamente cualquier película que te guste.

¿Mothra vs Godzilla? preguntó Sam, yendo de inmediato a la pantalla de control y ordenándole que le dijera que es lo que había almacenado en su colección.

¿Te gustan las películas de kaiju 3 ? preguntó James.

Absolutamente

Gamera. Rodan.

Hedorah.

¡Hedorah! dijo James.¡El monstruo de la contaminación! Usualmente no recibe ningún tipo de admiración, pero es uno de mis favoritos.

dijo

Sam. Son

increíbles.

No tú también dijo Seis, gimiendo.

Había pensado que tal vez después de haber sido atacado por lo que fue básicamente un kaiju el año pasado, este tipo de películas podrían ser, ya sabes, desencadenantes James le dijo a Sam.

Oh dijo Sam, luciendo pensativo. Cierto. El Mogasaurio. Sabes, yo nunca pensé en eso de esa manera. Pero supongo que tienes razón. Se

3 Kaiju: es una palabra japonesa que quiere decir bestia extraña o bestia gigante, pero es generalmente traducido al inglés como "monstruo".

COLDWIND

volvió a Seis. Hey, apuesto a que yo podría escribir un impresionante guión para Godzilla vs El Mogasaurio. Syfy lo amaría.

Tenemos una despensa bien surtida James anunció mientras Seis negaba con la cabeza. Principalmente cosas ya listas para comer. Detrás de esta cabina hay otra más pequeña con un sofá que puede convertirse en una cama. Estas sillas también se pliegan para poder dormir en ellas. Hay lavabos tanto en la proa como en la popa. El resto lo pueden averiguar por ustedes mismos.

Ahora todo lo que necesitamos es a alguien que pueda pilotarlo dijo Seis.

Yo podría hacerlo sugirió Sam, luciendo emocionado. Solo tengo que aprovechar el sistema de control de vuelo. Ladeó su cabeza, concentrándose en entrar en los sistemas internos del avión.

Estoy seguro de que podrías hacerlo dijo James. Pero sospecho que la AFA 4 podría tener algunos problemas con eso. Afortunadamente, yo soy piloto.

¿Tú? dijo Seis.

Capitán Kirk, a su servicio dijo James, saludando.

Seis le quedo mirando fijamente.

Que conveniente ella dijo.

Nadie duda de que pueden cuidarse solos dijo James, percatándose de la insinuación de Seis. Mi función principal en esta misión es volar el avión. Sin embargo, puedo ser de más uso. A pesar de sus habilidades únicas, ustedes dos aún son adolescentes, aunque sean mundialmente famosos. Habrá ocasiones en que mi presencia hará que sea más fácil para otros aceptar su participación y que ustedes puedan hacer su trabajo.

Espera un minuto Sam dijo. Eres el Capitán Kirk. James Kirk.

James sonrió.

Por favor, dime que la inicial de tu segundo nombre es la T dijo

Sam.

4 Administración Federal de Aviación.

COLDWIND

Para Thomas dijo James. No Tiberius. Aunque es del todo accidental. Mis padres no lo hicieron a propósito. Ellos no tienen sentido del humor.

No entiendo nada de esta conversación dijo Seis.

Para ser una extraterrestre, tu conocimiento de la ciencia ficción humana es muy deficiente bromeó Sam. Todo el tiempo que has vivido aquí, ¿y no sabes quién es el Capitán James T. Kirk?

Al parecer, es él dijo Seis, señalando a James.

Si esa cosa tiene Star Trek, obtendrás una lección de historia dijo Sam, señalando el televisor.

Necesito prepararme para el despegue dijo James. El tiempo de viaje aéreo hasta Darwin es de poco más de veinticuatro horas. Tendremos que hacer paradas en Copenhague y Singapur, pero no será necesario que bajemos. Deberíamos estar en Darwin mañana por la tarde, hora de Australia.

James desapareció en la cabina. Sam se sentó. Poco después, la voz de James llegó a través de los altavoces, diciéndoles que se prepararan para el despegue. Seis y Sam se pusieron los cinturones de seguridad, y Sam miró por la ventana mientras el avión se ponía en posición, entonces cobró vida, retumbó por la pista, y se elevó en el aire.

Unos minutos más tarde, James volvió a hablar por los altavoces:

Atención, pasajeros, ahora pueden moverse libremente por la cabina.

Sam se rió.

Me agrada dijo.

Hmm dijo Seis. Sacó una de las carpetas que McKenna les había proporcionado con información sobre su misión, y comenzó a mirar los documentos que contenía. Sam abrió su propia copia del archivo. Empezó a leer, pero siguió mirando por encima a Seis. Ella tenía esa expresión en su rostro que significaba que estaba procesando la información, tratando de encajar las piezas para que tuvieran sentido. Era un mirada que había visto un millón veces antes de. Y eso la hacía más hermosa de lo que ya estaba. Él sintió como se le aceleraba un poco el corazón. Seis levantó la mirada como si se hubiera dado cuenta.

COLDWIND

¿Qué? preguntó.

Sam negó con la cabeza.

Nada le dijo. Estoy admirando tu mente.

Es bastante sorprendente dijo Seis. Pero escucha. Este incidente no tiene sentido. Cincuenta personas fueron masacradas. Un pueblo entero. Todo para que quién lo hiciera pudiera llevarse a un niño. ¿Por qué?

¿Para que nadie pudiera dar una descripción de quién se lo llevó?

Si te preocupa eso, usas máscara dijo Seis. Hay otras opciones además de matar a cincuenta personas. Sólo haces eso porque quieres.

¿Crees que fueron los mogs? preguntó Sam. Eso es algo que ellos harían.

Podría ser dijo Seis. Pero es poco probable. La mayoría han sido contenidos. Definitivamente fue alguien con sádico, sin embargo.

Sam regresó su atención al archivo. Hubo un sobreviviente al ataque en el pueblo, una niña de cinco años llamada Miah. La encontraron escondida debajo de una de las casas. Ella fue la que les dijo a los rescatadores que habían secuestrado a un niño. También era a quién él y Seis estaban camino de ver.

¿Cuánto podrá contarnos esta niña? Se preguntó Sam.

Lo descubriremos dijo Seis. Pero podría sorprendernos. Los niños notan muchas cosas que los adultos no, o al menos cosas diferentes. Podría ser una buena fuente de información.

«O podría estar tan aterrorizada que no recuerda nada», pensó Sam.

Varias horas más tarde, en algún lugar sobre el Atlántico, se sentaron en el sofá, comieron pizza que habían calentado en el horno de la cocina y vieron viejos episodios de Star Trek.

con

una sexy alienígena? Seis preguntó.

¿Cada episodio

trata

sobre

Kirk

tratando

de

enrollarse

COLDWIND

No cada episodio dijo Sam a la defensiva. Además, ¿qué hay de malo en querer ligar con una sexy alienígena? Se inclinó y la beso en la mejilla. ¿Quieres ver otro episodio?

Seis negó con la cabeza.

Cinco son más que suficientes, gracias dijo, empujando alejando su plato. Deberíamos regresar a revisar el archivo.

Sam levantó la lata de refresco de la que estaba bebiendo.

¿Qué tal un brindis primero? dijo. Por nuestros nuevos trabajos.

Seis entrechocó su lata contra la de él, luego bebieron.

No te emociones demasiado. Estas podrían ser posiciones temporales dijo. Todavía no lo he decidido. Veremos cómo va esta primera misión… —Fue interrumpida por Sam besándola.

Saboreó la soda en sus labios, la suavidad de su boca. Incluso después de más de un año de besos, todavía se sentía como si fuera el primero para él. Se alejó.

Lo siento dijo. ¿Estabas diciendo algo?

Nada importante dijo Seis, y se inclinó hacia él.

En ese momento, James salió de la cabina. Los miró a la cara.

¿Cómo va todo por aquí? Les preguntó al tiempo que abría la nevera y miraba dentro.

Bien dijeron al unísono Seis y Sam.

Probablemente deberíamos volver revisar esos archivos dijo Seis.

Durante las siguientes dos horas, revisaron cada fragmento de información que contenían. Cuando todas las palabras comenzaron a difuminarse juntas y Sam estuvo seguro de que su cerebro no podía contener más información, cerró el archivo y le dijo:

Creo que es hora de otro descanso. ¿Qué tal si vemos esa película de Godzilla película?

COLDWIND

¿Tenemos que hacerlo? preguntó Seis. Creí que había cumplido con mi deber viendo Star Trek contigo.

Sam se acercó y le quito la carpeta.

Vamos dijo. Se levantó y la tomó de la mano, guiándola hacia la otra cabina más pequeña. El sofá de ahí estaba ubicado frente a otra pantalla de televisión. Con un poco de maniobra, el sofá se abrió en una cama de tamaño completo.

se

acomodaba en la cama.

¿No

he

sufrido

lo

suficiente?

preguntó

Seis

mientras

Sam se acostó a su lado.

Confía en mí, te va a encantar dijo mientras se concentraba en la interfaz con el sistema de entretenimiento y le decía que reprodujera la película.

Presumido dijo Seis, acurrucándose contra él.

Sam la rodeó con el brazo.

Admítelo dijo. Siempre quisiste salir con un control remoto humano.

Seis vio menos de la mitad de la película antes de quedarse dormida. Como estaba disfrutando de estar acurrucado con ella en la cama, Sam no la despertó. Luego él también cayó dormido. Tal vez por la película, y tal vez por el cartel que había visto en Nueva York del Mogasaurio, soñó que luchaba contra un monstruo gigante. No podía verlo, pero sabía que venía. Él lo escuchó, y sintió sus pasos sacudiendo el suelo. Entonces se dio cuenta de que el temblor era el aterrizaje del avión. Forzó a sus ojos a abrirse.

Debemos de estar en Copenhague dijo Seis, que también estaba despierta. Ella bostezó. Todavía es mitad de la noche.

Vuelve a la cama bromeó Sam, alcanzando su mano. La atrajo contra él, deslizando su brazo alrededor de ella. Cerró los ojos, esperando tener problemas para volver a dormirse. Pero un momento después, estaba soñando de nuevo, y esta vez no con monstruos.

COLDWIND

El resto del viaje sucedió sin incidentes. Aterrizaron en Singapur justo después de la hora del almuerzo, y luego volaron la última etapa más corta hasta Australia. Cuando finalmente aterrizaron en Darwin, fue por la tarde. Allí, cambiaron del lujoso Gulfstream a un Jeep decididamente menos cómodo. Aun así, fue agradable estar fuera del avión después de más de un día en el aire.

La niña no tiene parientes vivos James les recordó antes de partir hacia la ciudad. Ha estado viviendo con uno de los trabajadores sociales asignados a su caso, así que ahí es a dónde van a ir. Su guardián piensa que ustedes son miembros de un grupo de trabajo gubernamental que investiga la masacre.

Gobierno dijo Seis significativamente cuando se sentó en el asiento del conductor y se puso un par de gafas de sol.

Maneja con

cuidado

James dijo,

haciendo

caso

omiso

del

comentario. Estaré esperando en caso de que necesites apoyo.

No esperes, papá dijo Seis, y se alejó.

La casa en cuestión estaba en un suburbio tranquilo, modesto y ligeramente aburrido. Seis estaciono el Jeep, y ella y Sam caminaron por el limpio camino de concreto hasta el porche delantero. Cuando tocaron, un joven abrió la puerta.

Hola, soy Seis, y este es Sam.

Oliver dijo el joven. Detrás de él, un pequeño terrier blanco y marrón ladró con frenesí. El hombre se volvió. Tranquilo, Graham. Son amigos.

pequeña niña

apareció. Tenía la piel oscura y el cabello negro de los Yolngu, gente indígena del territorio norte de Australia, y los miraba con grandes ojos marrones.

Está bien, Graham dijo suavemente. Inmediatamente, el perro se calmó, meneando la cola alegremente mientras la niña lo acariciaba.

El perro lo

ignoro, y siguió

ladrando. Entonces una

Tú debes ser Miah Sam le dijo a la niña.

La niña asintió. Oliver abrió la puerta.

COLDWIND

Por favor, entren.

Entraron en la casa y Oliver los condujo a una acogedora sala de estar. Miah los siguió, con Graham caminando a su lado. Ella se sentó en una alfombra y empezó a jugar con una pila de Legos. Sam se sentó con las piernas cruzadas junto a ella, mientras Oliver y Seis permanecían de pie, observándolos.

Los reconozco a ustedes dos Oliver dijo. Estuvieron involucrados en la lucha durante la invasión. Vaciló un momento, mirando a Miah, antes de preguntar: ¿Lo que sucedió en la tierra de Arnhem está conectado a eso?

No Seis le aseguro. No a la invasión. Pero si posiblemente a lo que está sucediendo ahora con los humanos que están desarrollando legados. Asumo que sabes acerca de eso.

Oliver asintió.

Sí, por supuesto dijo.

Mientras Seis y Oliver seguían hablando, Sam se centró en Miah.

¿Qué estás construyendo? Le preguntó.

Un castillo Miah le dijo. Para que la princesa se esconda cuando venga el dragón. La última vez que vino, él quemó a todos con su aliento de fuego.

Sam sintió una oleada de compasión en él. La niña obviamente estaba canalizando lo que le había sucedido en su juego, tratando de que fuera algo que ella pudiera controlar Odiaba tener que preguntarle sobre eso. Pero esa era la razón por la que estaba allí.

Miah, ¿puedes contarme sobre lo que pasó el día que Bunji fue secuestrado?

La niña no respondió. En cambio, recogió una figura de Lego de un niño y la colocó en la alfombra. Luego recogió algunas figuras más y las acomodo alrededor del niño. Finalmente, tomó la figura de una niña la que ella había indicado que era la princesay la sostuvo en alto.

COLDWIND

Cuando el dragón vino, la princesa se escondió dijo. Tenía miedo de los dragones. Así que se escondió debajo del castillo y observó. Entonces el dragón exhaló fuego sobre todos y los quemó.

Con la mano libre, derribó todas las figuras, dejando solo la del niño de

pie.

Entonces el dragón se llevó al niño y voló lejos dijo. La princesa no salió por un largo tiempo. No hasta que la gente de la siguiente aldea vino a ver lo que sucedió y le dijeron que todo estaría bien.

bien. ¿Puedo

hacerte una pregunta? Esperó a que Miah contestara.

Ya veo Sam dijo. Contaste

esa

historia

muy

Finalmente, ella asintió.

¿Puedes decirme como era el dragón?

Miah asintió.

Se parecía a ti dijo.

¿A mí?

La niña asintió de nuevo.

Un chico de piel blanca. Pero él no era un chico. Era un dragón que pretendía ser un chico.

Un dragón en un disfraz de chico disfraz, ¿eh? Sam dijo, tratando de bromear.

No me crees dijo Miah. Nadie lo hace.

Oh, no dijo Sam rápidamente. Te creo. Entonces, este chico dragón tenía la piel blanca. ¿Puedes decirme algo más sobre cómo se veía?

Miah se encogió de hombros.

No me acuerdo dijo cortante.

Sam sospechaba que si recordaba más. Pero ahora ella pensaba que él no le creía. Trató con una táctica diferente.

¿Qué puedes decirme de Bunji?

COLDWIND

Miah recogió la figura Lego del niño y la sostuvo en la mano, mirándola durante mucho tiempo.

Era agradable dijo.Podía hacer que las personas se sintieran

mejor.

¿Se sintieran mejor? Dijo Sam. ¿Quieres decir que las hacía sentir felices?

Miah asintió.

Y él nos arreglaba ella dijo. Cuando nosotros nos rompíamos. Sostuvo su mano abierta, mostrándole la palma de la mano. Me corte una vez dijo. Con un pedazo de vidrio. Bunji hizo que eso ya no doliera más.

Sam pasó las yemas de sus dedos sobre la piel de la palma de la niña.

Como nuevo dijo.

Miah rió.

Como nuevo.

Gracias por hablar conmigo, Miah dijo Sam. Voy a ir a hablar con Oliver por un minuto, ¿de acuerdo? Entonces tal vez pueda volver y ayudarte con tu castillo.

Miah lo miró, sus grandes ojos suplicantes.

¿Vas a encontrar a Bunji? Preguntó.

Eso espero le dijo Sam.

¿Y matar al dragón?

No lo sé él dijo. Los dragones son bastante difíciles de matar. Pero trataremos de asegurarnos de que no lastime a nadie más. ¿Cómo suena eso?

Bien dijo Miah. Le diré a la princesa.

Sam se levantó, y él y Seis entraron a la cocina con Oliver.

Ella ha estado contando esa historia acerca de la princesa y el dragón desde que la trajimos aquí dijo Oliver. ¿De verdad creen poder encontrar

COLDWIND

a Bunji? ¿Y por qué alguien mataría a un pueblo entero para secuestrar a un chico?

No lo sabemos todavía respondió Seis.

Oliver volvió a mirar a Seis y a Sam.

¿Tiene algo que ver con lo que todos ustedes pueden hacer? ¿Con lo que dice Miah que Bunji puede hacer?

Muy probablemente sí Sam admitió. No quería asustar al hombre, pero no tenía sentido mentirle. ¿Qué va a suceder con Miah? le preguntó.

Permanecerá aquí hasta que podamos hacer un plan a largo plazo Oliver dijo. Todas las personas con las que estaba emparentada están muertas, por lo que encontrar un lugar apropiado para ella no es fácil. No creen que ella esté en peligro por el monstruo que hizo esto, ¿o sí?

No dijo Sam. Lo más probable es que él ni siquiera sepa que hubo un sobreviviente, o no le importa. Pero si alguien te contacta preguntando por ella, asegúrate de avisarnos, ¿de acuerdo?

Mientras Seis y Oliver continuaban hablando, Sam regresó a la sala de estar. Miah había dejado de jugar con los Legos y ahora estaba jugando con Graham. El perro estaba sentado sobre la alfombra delante de ella, con la cabeza inclinada como si estuviera escuchando atentamente.

¿Qué estás haciendo? Le preguntó Sam.

allá

respondió Miah. Señaló una pelota roja de goma que estaba en el suelo a

cierta distancia. Pero no creo que me escuche.

Le

estoy

diciendo que

vaya

a

recoger

la

pelota

de

Intenta decírselo nuevamente sugirió Sam.

Miah miró a Graham. Ella no habló, pero Sam vio que fruncía el ceño al concentrarse. Un momento después, el perro salió corriendo, recogió la pelota y se la devolvió a la niña.

Buen chico, Graham dijo, acariciándole las orejas.

¿Le has enseñado muchos trucos como ese? Le preguntó Sam.

COLDWIND

Miah se encogió de hombros.

Unos pocos dijo. Mira. Nuevamente enfocó su atención en el perro, pero no dijo nada. Después de unos segundos, Graham se arrojó en el suelo y se dio la vuelta, con sus patas en el aire.

Eso es estupendo Sam le dijo a la pequeña niña. ¿Es eso sólo Graham a quien le has enseñado a hacer eso, o puedes hablar con otros animales también?

Miah se encogió de hombros.

No lo sé dijo, de repente parecía tímida.

Sam recogió a la princesa de Lego. Centrándose

su

telequinesis para levitarla de modo que flotara sobre su palma. Miah lo

miró, y sonrió.

en ella,

usó

Bunji y yo jugábamos así a veces dijo.

¿Puedes hacerla flotar? preguntó Sam.

Miah miró fijamente a la princesa, con el rostro arrugado. Sam dejó de levitarla. Por una fracción de segundo, parecía que la figura permanecía suspendida en el aire antes de caer sobre su palma. Miah lucía triste.

Está bien Sam le aseguró. ¿Quieres intentarlo de nuevo?

Miah negó con la cabeza. Sam, que ahora tenía más preguntas sobre la niña que cuando había llegado, consideró presionarla. Pero no lo hizo. En cambio, la vio jugar con Graham durante unos minutos, hasta que Seis y Oliver salieron de la cocina. Entonces Sam se despidió de la niña, prometiendo volver a verla si encontraba Bunji.

De regreso afuera, mientras caminaban hasta el Jeep, Sam dijo:

Puede que Bunji no fuera el único en esa aldea con un legado. Le contó a Seis sobre la forma en la que Miah había interactuado con Graham, y sobre la princesa de Lego. Fue solo por un segundo dijo. Pero juro que se sintió como si ella fuera la que la sostuviera en el aire.

presentando señales Seis dijo.

Probablemente sólo es buena con los animales.

Es demasiado joven para

estar

COLDWIND

Sam asintió.

Lo sé él dijo. Pero sentí algo en ella.

Seis se detuvo.

¿Deberíamos volver y hacerle más pruebas?

Sam miró hacia la puerta.

No lo creo dijo. Todavía no, de todos modos. Ha pasado por mucho. Y parecía incómoda cuando la empujé incluso un poco. Pero debemos mantenerla vigilada.

Sigo diciendo que es muy joven dijo Seis mientras reanudaban la marcha hacia el Jeep y entraban. Cuando Sam no respondió, ella dijo: ¿Qué?

Solo estoy pensando dijo Sam. Los humanos no son lorienses. Tal vez la energía no siempre funcionará de la misma manera en ellos en nosotrosque como lo hace en ti.

Lo ha hecho hasta ahora dijo Seis.

Eso lo sabemos refutó Sam. Miró nuevamente hacia la casa. Pero ya sabes lo que dicen sobre las reglas: están hechas para romperse. Tal vez esa pequeña niña está rompiendo una de ellas.

Tal vez dijo Seis mientras arrancaba el jeep. Como dijiste, la vigilaremos.

Mientras se alejaban, sonó el teléfono de Sam.

Es James dijo mientras respondía.

¿Dónde están chicos? James preguntó.

En nuestro camino de regreso Sam le dijo.

¿Han descubierto algo nuevo?

Tal vez dijo Sam. Ya veremos.

De acuerdo dijo James. Bueno, vuelvan aquí. Algo ha sucedido.

¿Oh?

Ha habido otro secuestro dijo James.

COLDWIND

COLDWIND

SEIS MANILA, FILIPINAS

¿NOS REUNIREMOS CON LA HIJA DEL PRESIDENTE? Seis dijo. ¿En Manila?

Ella y Sam acababan de regresar al avión. Ahora, James les estaba diciendo que estaban a punto de despegar otra vez.

Mi papá se encontró con ella y su padre el año pasado dijo Sam. Trató de ayudar a Melanie con su legado. ¿Es por eso que vamos?

Nos vamos porque el presidente nos pidió que lo hagamos explicó James. O, mejor dicho, le pidió a McKenna que lo haga. Los dos son amigos desde hace mucho tiempo.

¿De verdad? dijo Seis. ¿El presidente de los Estados Unidos nos pidió que habláramos con su hija, cuándo probablemente todo el Servicio Secreto, la CIA, el FBI y cualquier otro tipo de agente ya está en eso?

Por no mencionar a Garde Terrestre agregó Sam.

Como dije, McKenna y el presidente Jackson se conocen desde hace mucho tiempo explicó James. Él simplemente quiere explorar todas las posibilidades, y McKenna dijo que haría lo que pudiera para ayudar con la investigación.

¿Esto significa que el presidente sabe de nuestro club secreto? presionó Seis.

Significa que él sabe que McKenna es alguien que es bueno para obtener respuestas dijo James.

¿Y qué pasó exactamente? Dijo Seis.

Melanie ha estado en Filipinas como parte de la Garde Terrestre, ayudando con la recuperación después del terremoto que ocurrió hace tres semanas explicó James. Es una especie de gira de buena voluntad. La semana pasada, mientras regresaban a su hotel, fueron emboscados. Melanie

COLDWIND

fue

secuestrado. Él es un curador.

noqueada. Vincent Iabruzzi,

otro miembro

de la

Garde

Entonces,

probablemente

fueron

las

mismas

secuestraron a Bunji Seis conjeturó.

Terrestre, fue

personas

que

Esa sería la conclusión lógica, sí dijo James.

¿Esto sucedió hace una semana? Sam dijo. ¿Cómo es que no escuchamos nada al respecto?

La Garde Terrestre puso a su departamento de relaciones públicas a toda marcha explicó James. No quieren que la gente tenga miedo, así que minimizaron todo y mantuvieron la desaparición de Iabruzzi fuera de las noticias. Melanie se quedó en Manila y está haciendo apariciones para que todos piensen que las cosas están bien. Pero créanme, tiene ojos sobre ella todo el tiempo. Ahora abróchense el cinturón. Tenemos que ponernos en marcha. Se trata de un vuelo de cinco horas hasta Manila.

Entró en la cabina, dejando a Seis y a Sam para que discutieran sobre este nuevo desarrollo de las cosas.

El legado de Melanie es la súperfuerza, ¿verdad? Le preguntó a Seis a Sam.

El asintió.

Sí. No es el más interesante de todos, pero ella está muy entusiasmada con ser parte de la Garde Terrestre. Tiene millones de seguidores en Twitter, y su Instagram es un desfile de selfies diseñado para hacer que todos los adolescentes del mundo quieran asistir a la AGH.

Sam busco su perfil en su teléfono y le mostró a Seis algunas de las fotos. Todas ellas mostraban a una linda chica con cabello rubio rizado. La mayoría la mostraban haciendo cosas típicas de adolescentes: comiendo helado, jugando con un labrador negro, haciendo caras estúpidas con amigos en una fiesta de pijamas. Pero otras fueron claramente escenificadas para mostrarla usando su legado para el bien. En una, ayudaba a levantar una pila de escombros en Nueva York. En la más reciente, se le veía ayudando con la limpieza en Filipinas, luego siendo abrazada por un mujer cuya casa había ayudado a desenterrar.

COLDWIND

Puedo ver por

qué la

escogieron para ser la cara de la

Garde

Terrestre dijo Seis. Ella parece muy… alegre.

Terrestre — dijo Seis — . Ella parece muy… alegre. Horas después, cuando se reunieron cara

Horas después, cuando se reunieron cara a cara con Melanie Jackson en una habitación de la embajada de los Estados Unidos en Manila, ella era mucho menos alegre de lo que aparecía en las fotos. Lucía agotada. Su cara estaba cubierta de moretones que se desvanecían, y tenía una venda en la frente.

Tú eres Seis dijo cansadamente, sentándose en un sofá. Levantó sus piernas y las abrazó, mirando a sus visitantes por encima de sus rodillas. Ella dirigió sus ojos hacia Sam. Y tú eres Sam. Tu padre fue amable conmigo cuando el mío le pidió consejo acerca de mi legado. ¿Cómo está él? Su tono era ilegible.

Él está bien Sam dijo. ¿Cómo está el tuyo? Se sonrojó y se rió nerviosamente, dándose cuenta de lo graciosa que era la pregunta, dado que ella era la hija del presidente de los Estados Unidos.

Melanie no se rió.

¿Él los envió?

Algo así admitió Sam.

Melanie resopló.

Supongo que los ocho millones de infantes de la marina estacionados en este lugar no son suficientes dijo. Como si eso realmente los fuera a detener si quisieran entrar aquí, de todos modos.

Entonces dijo Seis. ¿Puedes decirnos qué pasó?

Ya he contado esa historia unas cien veces respondió Melanie. ¿Realmente tengo que volver a contarla?

Nos gustaría escucharlo directamente de ti dijo Seis. Si no te importa.

Melanie se metió un mechón de cabello detrás de la oreja.

COLDWIND

Regresábamos de pasar el día ayudando con cosas del terremoto comenzó. Su voz era ligeramente plana, como si solo quisiera terminar de una vez. Yo había hecho un montón de trabajo pesado. Vincent había curado a la gente. Usar su legado siempre lo desgasta más que cuando yo uso el mío. Creo que la curación es más difícil. De todos modos, él estaba bastante cansado. Los dos lo estábamos. Sólo queríamos tomar una ducha y comer algo. Pero tuvimos que saludar y tomar fotos y todo eso. Ya saben, para la publicidad de la Garde Terrestre. Su voz adquirió un tono amargo. Y fue entonces cuando todo salió mal. Realmente no recuerdo mucho. Vi a Vincent caer e intenté llegar hasta él. Entonces algo me pinchó en el cuello. Más tarde me dijeron que fue un dardo tranquilizante. No recuerdo nada hasta que desperté un par de horas más tarde.

Seis miró a Sam. Esto era más o menos lo que ya sabían gracias a lo que James les había contado. Esperaban obtener información adicional de Melanie.

Dicen que hay personas con legados involucradas dijo Melanie. La forma en la que Vincent desapareció tan rápido y todo. Fue alguien que podía teletransportarse.

Es ciertamente posible dijo Seis.

Melanie negó con la cabeza.

Eso es patético dijo ella. Se supone que los legados se usan para ayudar a las personas, no para dañarlas. Por otra parte, no es como si alguno de nosotros hubiera pedido tenerlos. Le echó un vistazo a Seis, luego miró hacia otro lado.

Los legados son inherentemente buenos dijo Seis, recordándose a sí misma que la niña estaba bajo mucho estrés. Si la gente los utiliza de forma negativa, es porque han elegido hacerlo. Pensó en Cinco, y en cómo su mente había sido retorcida para hacerle usar sus dones contra su propia gente.

Melanie suspiró.

Solía pensar que las decisiones más difíciles a las que se enfrentaba la gente de mi edad eran acerca de beber y de tener sexo. Ahora tenemos toda esta otra cosa de la que preocuparnos.

COLDWIND

No es fácil concordó Sam.

Sin embargo, tú no has tenido tu legado por mucho más tiempo que el resto de nosotros, ¿cierto? preguntó Melanie. Y parece que lo estás manejando bien.

dijo Sam. Pero no tuve muchas opciones. El mío se manifestó justo en el medio de la guerra, y tuve que descubrir muy rápidamente qué estaba sucediendo. Miró a Seis. Además, he tenido mucha ayuda para aprender a usarlo. Confía en mí, toma un poco de tiempo antes de que ya no se sienta raro. Antes de que ya no te sientas raro.

sobre su pecho, aún se

Melanie bajó los pies, cruzó los brazos resguardaba.

Estoy llegando allí dijo. Más o menos. Cada vez que uso

mi legado, me sorprende que realmente funcione. Todavía se siente un poco

como un truco de magia. Durante mucho tiempo, tuve ese extraño miedo de

que tal vez alguien estuviera jugándome una elaborada broma pesada. Como si

de alguna manera hubiera maquinaria o algo que no podía ver que estaba

haciendo el trabajo real, y que yo estaba siendo filmada para uno de esos

shows de cámara oculta. Es tonto, lo sé.

No es tonto dijo Sam.

Además, siempre hay alguien observando continuó Melanie. Quiero decir, estoy acostumbrada a que todos miren todo lo que hago porque soy la hija del presidente. Todos esperan que yo me tropiece y haga algo estúpido. Pero eso no es nada comparado con esto. Ella suspiró. A veces solo quiero ir al centro comercial y mirar aretes sin que eso tenga que significar algo. Miró a Seis por un momento. De todos modos, no creo que tú alguna vez vayas al centro comercial a comprar joyería.

No tengo mucho tiempo para eso, no dijo Seis.

Esa es una de las cosas que pensé que me gustaría sobre la Garde Terrestre Melanie dijo. Se supone que debe darte una salida positiva a todo esto.

¿Pero ahora? dijo Seis.

COLDWIND

que

la gente querría herirnos o… —Su voz se apagó. Sacudió su cabeza. No lo

sé.

¿Vincent alguna vez menciono que alguien se contactara con él? Seis preguntó, tratando de volver al tema de la conversación. ¿Qué lo amenazarán?

Ahora, no lo

admitió

Melanie. Nadie

nos

dijo

No más de lo habitual respondió Melanie.

¿Lo habitual? Seis repitió.

Ya sabes dijo Melanie. Los correos electrónicos de personas locas que te dicen que estás poseído por demonios. Los comentarios de personas que piensan que puedes darles un legado acostándote con ellos. Hubo un tipo que me escribió un montón de veces para preguntarme si le donaría mi sangre para que pudiera experimentar inyectándola a ver qué ocurría. A ustedes también les pasan ese tipo de cosas, ¿verdad?

En realidad, no dijo Seis.

Pero hemos estado fuera de la red agregó Sam. Ustedes son más figuras públicas que nosotros en este momento.

Puede ser dijo Melanie. De todos modos, no todo es tan espeluznante como eso. A veces es gente que desea contratarte para que hagas cosas por ellos, o gente que quiere comprar tu historia. Hay una compañía que quiere hacer figuras de acción de nosotros. Eso sería realmente genial. Pero está en contra de las regulaciones de la Garde Terrestre o algo sobre sacar provecho de nuestros legados. De todos modos, cualquier correo electrónico o carta que recibamos, se las entregamos a Lexa en la AGH para que las examine.

¿Lexa? dijo Seis.

dijo Melanie. Ella es la experta en tecnología de la academia y ofreció su ayuda a la Garde Terrestre. Si alguien realmente amenazaba a Vincent, ella lo sabría. Puedo darles su información de contacto si quieren.

le

aseguró. ¿Hay algo más cualquier cosaque creas que pueda ser útil?

Oh,

sabemos

cómo

ponernos

en

contacto

con

ella

Sam

Melanie negó con la cabeza y bostezó.

COLDWIND

No dijo ella. Y estoy realmente cansada. ¿Hemos terminado

aquí?

Por ahora Seis dijo.

Gracias por hablar con nosotros agregó Sam.

Melanie se puso de pie.

¿Van a encontrar a Vincent?

Vamos a intentarlo dijo Sam.

Inténtelo con ganas dijo Melanie, y se dirigió a la puerta.

Cuando se fue, Sam dijo:

Parece que hablaremos con Lexa.

Tanto que hicimos por mantener un perfil bajo Seis comentó.

Melanie probablemente le dirá a la Garde Terrestre que venimos a verla de todos modos Sam le recordó.

Volvamos al avión Seis dijo. Estoy lista para irme a casa.

Sam se rió entre dientes.

¿Qué? Seis dijo. ¿Dije algo gracioso?

Dijiste 'casa' respondió Sam.

No te emociones dijo Seis. Lo dije en sentido metafórico.

Regresaron al Gulfstream. James no estaba allí. Sin embargo, antes de que pudieran empezar a preguntarse dónde estaba, sonó el celular de Sam.

¡Lexa! Dijo Sam, contestando el celular.

La misma dijo Lexa. ¿Cómo están ustedes dos?

Bien le dijo Sam. Es bastante gracioso, justo íbamos a llamarte.

Supuse que lo harían dijo Lexa. ¿Cómo fue todo con Melanie Jackson?

Sam se rió.

COLDWIND

No se puede hacer nada sin que lo sepas, ¿verdad?

Bueno, sabes que me gusta vigilar las cosas.

Espera. Déjame ponerte en la pantalla de plasma para que Seis pueda hablar contigo también.

Desvió la llamada al televisor del avión. La cara de Lexa llenó la pantalla. Sam se comunicó con la electrónica y la manipuló para que ella pudiera verlos también.

¿En qué clase de habitación de hotel volador están ustedes dos? preguntó Lexa.

Ya sabes dijo Seis. Solo estamos viajando en primera clase por todo el mundo. ¿Cómo va todo allí?

"Allí" era la Academia de la Garde Humana en Point Reyes, California, donde Lexa ayudaba a Nueve a poner en marcha las cosas. En respuesta a la pregunta, Lexa se encogió de hombros.

Conseguí una oficina con todos los juguetes que un hacker podría desear dijo, indicando la habitación detrás de ella. Presionó el teclado. Es la forma en la que Nueve intenta asegurarse de que me quede por un tiempo.

Parece que está funcionando dijo Seis.

Hay peores lugares.

¿Cómo está Nueve? Preguntó Seis.

Se siente el rey del castillo dijo Lexa. Nos encantaría verlos a los dos. Ya saben, cuando no estén tan ocupados con lo que sea que estén haciendo.

Sam se rió. Sospechaba que, de alguna manera, Lexa sabía más acerca de sus actividades de lo que estaba admitiendo, pero no le preguntó.

¿Has hablado con alguno de los otros últimamente?

Sí, todos están bien. John, Marina

¿Incluso con Cinco? Seis dijo.

Bueno, ya sabes dijo Lexa. Con casi todos.

COLDWIND

Supongo que no llamaste sólo para ponerte al día dijo Sam. ¿Qué pasa?

Dos cosas dijo Lexa. Uno, ustedes saben sobre los sanadores que han estado desapareciendo.

Era una afirmación, no una pregunta. Sam asintió.

Lo sabemos.

Bueno, encontramos un sanador potencial. Una chica llamada Edwige Pothier. Se ha hecho una reputación. Se dice que puede ayudar con todo, desde quedar embarazada hasta curar enfermedades terminales. Lo único es que lo ha estado haciendo desde mucho antes de que los legados comenzaran a aparecer en humanos.

¿Cómo? preguntó Sam.

Supuestamente, con hoodoo.

¿Te refieres a clavar alfileres en muñecos? dijo Sam.

Eso es vudú dijo Lexa. Hoodoo es una especie de magia popular. Sea como sea que ella lo llame, podría ser un legado. O podría no ser nada en absoluto. El punto es que alguien que esté secuestrando sanadores estaría muy interesado en una chica como Edwige. Deberían llegar a ella antes de que otra persona lo haga.

¿Por qué no vas tú? Seis le preguntó. ¿Por qué no lo pides a nosotros?

Tengo suficiente que hacer aquí dijo Lexa.

de

opinión acerca de trabajar con la AGH? Respondió Seis. Buen intento.

Todo lo que les estoy pidiendo es que hagan un pequeño viaje, échenle un vistazo dijo Lexa. Lo consideraría un favor.

¿Quieres

decir

que

pensaste

que

podrías

hacernos

cambiar

Lo haremos dijo Sam.

Lexa asintió.

Lo aprecio mucho. Y mientras están allí, tengo a alguien más con quién podrían estar interesados en hablar.

COLDWIND

¿Oh? dijo Seis. ¿Quién es ese?

¿Alguna vez han visto los videos de YouTube de personas que supuestamente tienen legados? preguntó Lexa. Eso lo es todo el ahora. Algunos de ellos son tan buenos que incluso yo no puedo decir de inmediato cuál es real y cuál no. Bueno, echen un vistazo a este.

Escribió algo en el teclado y, en una esquina de la pantalla, apareció un video. Surgió la imagen de un par de manos. Una estaba ahuecada, y en la palma descansaba un caballo de origami hecho con papel plegado, color azul con pequeñas estrellas de plata.

Bonito dijo Seis.

Solo mira le dijo Lexa.

La segunda mano se posó sobre el caballo. Con dos dedos presionados contra el pulgar, como si a quienquiera que le pertenecieran las manos estuviera pellizcando algo entre ellos. Luego los dedos se movieron en pequeños círculos mientras la mano viajaba de un lado a otro sobre el caballo.

Es como si fingiera espolvorear sal sobre ella comentó Sam. O polvo de hadas.

La segunda mano desapareció, y solo la que sostenía el caballo permaneció en el cuadro. Por un momento, no pasó nada. Entonces el caballo levantó la cabeza y se sacudió. Estiró una pierna y golpeó su casco de papel contra la palma de la mano, pateándola. Su cola de papel se sacudió bruscamente. Movía la cabeza de un lado a otro como si estuviera probando los músculos que estaba usando por primera vez. Finalmente, se alzó torpemente sobre sus patas traseras antes de caer de costado, dónde quedó inmóvil.

¿Qué fue eso? preguntó Sam. ¿Algún tipo de animación?

Esa es una buena palabra para eso dijo Lexa. Ese es el primer video que publicó, hace aproximadamente seis semanas. Ha habido muchos más desde entonces. Reproduciré unos cuantos más.

Les mostró dos videos más. En el primero, la chica animó otra figura de papel, esta vez una rana. Después de hacer la cosa de espolvorear, la rana saltó a través de su palma antes de quedarse inmóvil. En el segundo, los animales de origami fueron reemplazados por una figura de acción, Sam le

COLDWIND

informó a Seis que era la figura de una persona llamada Luke Skywalker, de una película llamada Star Wars. Cuando cobró vida, inmediatamente encendió su pequeño sable de luz, balanceando el arma verde brillante de un lado a otro mientras buscaba a un enemigo inexistente.

Los subieron hace cuatro y tres semanas dijo Lexa. Este fue publicado hace dos días.

El video final era ligeramente diferente. No había ninguna mano sosteniendo un animal de origami o una figura de acción. En esta, la marioneta de una bailarina de ballet estaba sentada en la hierba en un jardín. La figura parecía estar hecha de papel maché, con sus miembros unidos con cordel. Llevaba un tutú de papel rosa, y sus rasgos estaban pintados. Las cuerdas conectaban las manos, los pies y la cabeza a un par de palos cruzados.

Como en los videos anteriores, apareció una mano, que recogió los palos. La bailarina se puso de pie, temblando al final de las cuerdas. Entonces la música comenzó a sonar, y ella a danzar.

Después de unos veinte segundos, apareció una segunda mano, sosteniendo un par de tijeras. Con movimientos rápidos, las tijeras cortaron cada una de las cuerdas que sostenían la marioneta. Pero la bailarina no se cayó. Siguió bailando, levantando sus brazos, moviendo sus piernas, girando alrededor.

Parece

hecho.

stop-motion para

Sam comentó. Uno

muy

bien

No es animación dijo Six. Es real.

Sam se rió.

Correcto. Lexa, estos videos son geniales, pero realmente no sé lo

que…

Seis tiene razón dijo Lexa. Al menos, creo que la tiene.

¿Crees que esa marioneta realmente cobró vida? Sam preguntó.

Vida

no

dijo

Seis. Ellos

no

están

vivos. Pero

podría

considerarse que si lo están basándonos en lo que pueden hacer.

No es tan diferente de tu tecnopatía, Sam dijo Lexa.

COLDWIND

Solo hago que las máquinas realicen lo que se supone que están diseñadas para hacer objetó Sam.

¿No es eso lo que ella está haciendo? dijo Seis. Hizo que un caballo de papel actuara como un caballo real, y que una rana de papel saltara como una rana real. Hizo bailar a la marioneta de una bailarina.

Supongo admitió Sam. Pero nunca hemos visto un legado como

ese.

Están apareciendo todo tipo de legados nuevos dijo Lexa.

¿Quién es la chica? Seis preguntó.

No lo sé todavía. No exactamente, de todos modos. Su nombre de usuario es Geppettogirl. La he rastreado hasta Nueva Orleans, donde hace su acto para los turistas en Jackson Square, pero eso es todo lo que he podido obtener. Sin embargo, se pone más interesante. Encontré una historia en el Times-Picayune esta mañana. Una cosa pequeña, perdida en los artículos de atrás. Un caballero con el nombre de Tarvis Mendelson sufrió un robo en su tienda de antigüedades en el Barrio Francés de Nueva Orleans. Alguien se llevó un par de monedas raras.

¿Eso es interesante? dijo Sam.

No dijo Lexa. Pero esta parte sí. Mendelson le dijo a la policía que estaba bastante seguro de haber visto a un par de muñecos salir con esas monedas. Muñecos vestidos como piratas.

Parece que Tarvis ha estado bebiendo un poco sugirió Sam.

Estoy segura de que eso es lo que piensa la policía también dijo Lexa. Y tal vez eso es lo que pasó. O tal vez alguien como Geppettogirl usó su legado para hacer que esos piratas hicieran su trabajo sucio.

Piensas que alguien debería vigilarla dijo Seis.

No haría ningún daño eso. Y ya que ustedes van a estar allí de todos modos, si me hicieran ese favor… —Dejó que sus palabras se desvanecieran.

Seis gruñó.

Bien dijo ella. Intentaremos encontrarla.

COLDWIND

Lexa sonrió.

Gracias

dijo ella. Te

enviaré

un mensaje

de

texto

con

la

información sobre Edwige Pothier. Llámenme cuando tengan alguna noticia.

La conexión se terminó. Seis se recostó en su silla.

Ella trama algo.

Sam se rió.

Felicitaciones. Oficialmente eres conozco.

Ni siquiera nos preguntó para quién trabajamos continuó Seis. Cómo si ya lo supiera.

Te preocupas por nada Sam le aseguró. Es Lexa. Es nuestra amiga, ¿recuerdas?

que

la

persona

más paranoica

Seis asintió.

Lo sé. Lo sé. Tienes razón. Ella suspiró.

James, que iba entrando por la puerta en ese momento, dijo:

Lo siento. Tenía que presentarle nuestro plan de vuelo a la oficina de Nueva York. ¿Pasó algo mientras yo no estaba?

Seis miró a Sam, quien asintió con la cabeza y luego miró a James.

Acerca de ese plan de vuelo dijo ella.

COLDWIND

SAM NUEVA ORLEANS, LUISIANA

LA TIENDA EN LA QUE EDWIGE POTHIER TRABAJABA no tenía número, metida en un callejón en el borde de Faubourg Marigny, lejos de las multitudes que llenaban el Barrio Francés más popular. Seis y Sam pasaron junto a la puerta sin número, con su pintura azul claro desteñida, y al principio la confundieron con una puerta trasera que daba hacia otro lado. Que, de hecho, es lo que era, o había sido, ya que la tienda se encontraba en lo que solía ser la cocina de los sirvientes de una casa que daba a la calle siguiente.

Una vez que se dieron cuenta de que habían encontrado el lugar que estaban buscando, Seis abrió la puerta, y ella y Sam entraron. Se encontraron en una habitación pequeña, sin ventanas, iluminada por una única bombilla atornillada a un accesorio en el techo. Las tablas del suelo, pintadas de blanco, estaban desgastadas. Los estantes se alineaban en las paredes, llenos de frascos de vidrio que contenían hierbas secas, flores, gramíneas y otros productos botánicos. Dispersos entre estos había otros frascos que contenían artículos más inusuales: dientes, tierra de cementerio, clavos de ataúd, monedas de plata de diez centavos.

En el medio de la habitación había una mesa rectangular de madera. Su parte superior estaba cubierta con pequeñas pilas de algunas de las cosas que estaban en los frascos de los estantes. Sentada allí estaba una anciana cuya piel estaba arrugada y bronceada por los años bajo el sol. Vestía una camisa de trabajo azul descolorida con las mangas arremangadas hasta los codos. Su cabello gris caía en una larga y gruesa trenza por su espalda. Estaba recogiendo porciones de esto y de aquello y metiéndolos en una pequeña bolsa de franela roja. Cuando levantó la vista, miró a Sam y a Seis con un ojo azul y otro del color claro de la leche.

ayudarnos a

encontrar a Edwige Pothier.

¿Qué quieres con Edwige? preguntó la mujer. Hablaba con un pesado acento Cajún.

Hola

dijo

Seis. Nos

preguntábamos

si

podías

Solo queremos hablar con ella dijo Seis.

COLDWIND

¿Sobre qué?

Entendemos que es una sanadora muy hábil dijo Seis.

¿Estás enferma? preguntó la mujer. Ladeó la cabeza. No pareces enferma. Volvió su mirada hacia Sam. Él tampoco parece enfermo.

Seis negó con la cabeza.

No.

¿Alguien más está enfermo?

Nadie está enfermo dijo Seis.

Entonces, ¿para qué necesitas a Edwige?

Seis no estaba segura de cómo continuar la conversación. La mujer obviamente sospechaba de ellos. Decidió que lo más sencillo sería decir la verdad.

Puede que ella esté en peligro.

¿En serio? Respondió la mujer. Parecía indiferente.

¿Puedo preguntar cuál es tu nombre? preguntó Sam.

Evella.

Evella, soy Sam. Ella es Seis. ¿Sabes quiénes son los garde? ¿Qué es un legado?

La mujer asintió.

Escuché algo acerca de eso. Hombres del espacio y otras cosas. Le dio a Seis una mirada significativa, pero no dijo nada más.

dijo Sam. Bueno, si Edwige realmente puede sanar a la gente como escuchamos que lo hace, podría tener un legado. Un regalo.

Oh, ella recibió un regalo, eso es correcto dijo Evella. Pero no vino del espacio exterior. Ha estado curando a la gente desde que tenía siete años. Mucho antes de algo de lo que está pasando ahora comenzara.

¿Y cómo es que los cura exactamente? preguntó Seis.

COLDWIND

Ella no los cura dijo Evella. Dios lo hace. Edwige, ella sólo sabe cómo pedirle su ayuda de la manera correcta.

Seis miró a Sam.

¿Qué pasa? dijo Evella. ¿No crees en Dios?

Seis negó con la cabeza.

No es eso.

Déjame

preguntarte

algo dijo Evella. ¿De

legados?

De la Entidad le dijo Seis.

¿Es una persona?

dónde vienen estos

En realidad no dijo Seis. Es más un poder. Una fuerza. Despierta legados en ciertas personas.

¿En cuáles personas? ¿Cómo elige a quién otorgárselos?

Realmente no lo sé Seis admitió.

Suena como Dios para mí dijo Evella. Solo que con un nombre diferente. Miró de Seis a Sam. Ustedes dos tienen poderes. No era una pregunta.

Sam asintió.

Varios.

¿Cómo cuáles?

Sam se concentró en una pequeña pila de lo que parecían ser raíces secas que yacían sobre la mesa frente a Evella. Lentamente se levantaron en el aire. Sam hizo un círculo con las raíces, luego las bajó de nuevo a la mesa. Esperó la respuesta de Evella.

Supongo que eso hace la mesa mucho más divertida dijo. Volvió su ojo bueno hacía Seis. ¿Qué haces tú?

invisible. Luego reapareció en el otro lado de la

habitación.

Seis

se

volvió

COLDWIND

Eso dijo. Entre otras cosas.

¿Cómo hiciste eso? dijo una voz.

Detrás de donde Evella estaba sentada en su silla había una puerta que daba a otra habitación. Ahora, había una adolescente de pie ahí. Era baja, delgada, con el pelo largo y castaño que casi le llegaba a la cintura. Sus grandes ojos eran del mismo azul que el ojo bueno de Evella. Llevaba un vestido sin mangas, amarillo con un patrón de rosas, y estaba descalza.

¿Edwige? adivinó Sam.

La niña asintió.

-¿Cómo hiciste eso? preguntó de nuevo.

Es su legado explicó Sam.

¿Es magia? preguntó Edwige.

Algo así, supongo respondió Sam. ¿Es magia lo que tú haces?

Algunas personas lo llaman así dijo Edwige. Le echó un vistazo a Evella, que resopló burlonamente.

¿No lo es? dijo Seis.

La chica negó con la cabeza.

Yo lo llamo hoodoo. Conjuro. Rootwork. Tiene diferentes nombres. Pero todo proviene de Dios.

¿Cómo aprendiste a hacerlo? preguntó Sam.

Edwige señaló a Evella.

Ella me enseñó.

Evella chasqueó la lengua.

Te enseñé dijo ella. Pero tú eres más brillante de lo que yo fui. Más brillante que cualquier otra persona que yo haya visto.

¿Más brillante? dijo Sam.

Quiere decir más fuerte explicó Edwige.

COLDWIND

Cuando se pone a trabajar, brilla con el espíritu dijo Evella.

¿Qué piensas que es lo que la hace tan buena en esto? Seis preguntó.

Algunas personas simplemente lo son dijo Evella.

La charla sobre el resplandor le sonó mucho a Seis como a lo que describían los que tenían el legado de curación. Dirigió su atención hacia Edwige.

¿Cómo lo haces? La curación.

Edwige se encogió de hombros.

Diferentes formas dijo ella. Depende de lo que esté mal.

¿Puedes mostrarme?

No hay nada que mostrar le dijo Edwige. A menos que quieras verme moler algunas raíces y escucharme decir algunas oraciones.

Seis miró hacia la mesa. Un cuchillo descansaba allí, él que Evella estaba usando para reunir las hierbas en montones. Seis lo recogió y rápidamente lo pasó por su palma. El corte no fue profundo, pero la sangre brotó. Estiró su mano hacia Edwige.

¿Puedes curar esto?

«Si es una sanadora, me tomará de la mano», pensó. Por un momento, parecía que la chica lo haría. Entonces Evella tomó un pañuelo y se lo tendió a Seis.

Ella no es ninguna atracción de feria dijo. Agitó el pañuelo en

el aire.

Seis esperó un momento, luego tomó la tela, limpiándose la mano con

ella.

No es una sanadora le dijo a Sam. Al menos no del tipo que nos interesa.

Tal vez no dijo él. Pero si alguien más piensa que si lo es, aún podría estar en peligro.

No tengo miedo anunció Edwige.

COLDWIND

Deberías tenerlo le dijo Seis. Alguien está cazando adolescentes con legados curativos.

ese

tipo. Tú misma lo dijiste.

Desafortunadamente para ti, tienes la apariencia de una dijo Sam. Tienes la edad correcta. Y si lo que sea que tú hagas de verdad funciona, puede haber personas que quieran aprovecharse de eso.

Recibió un regalo, de acuerdo dijo Evella. ¿Qué se supone que debe hacer, pretender que no?

Deja de curar a la gente dijo Seis. Corre la voz de que eres una mentira.

Pero

yo

no

soy

una

de

ellos

dijo Edwige. No

de

Pero no lo soy dijo Edwige.

Entonces comienza el rumor de que tus poderes se han ido dijo Seis. No me importa lo que digas. Pero para que te mantengas a salvo si es que eso aún es posible en este puntonecesitas que la gente crea que no puedes hacer lo que supuestamente puedes hacer. Porque alguien está hablando. Hemos oído hablar de ti, y si nosotros nos enteramos, otras personas también lo harán, y es posible que no sean personas de las que quieras conocer.

Lo siento, no tenemos una mejor sugerencia Sam dijo.

Edwige sonrió suavemente.

Estaré bien dijo ella. Dios me protegerá.

Espero que eso sea cierto dijo Sam. Fue al mostrador, recogió un pedazo de papel y un lápiz y escribió algo. Pero solo en caso de que necesites ayuda, llama a este número.

Edwige tomó el papel, lo miró y luego lo guardó en un bolsillo de su vestido.

Gracias. Luego se dirigió a Seis. Fue un placer conocerte dijo, y le tendió la mano.

Seis la tomó. Un momento después, sintió una sensación cálida penetrar en su piel. Sorprendida, miró a Edwige a la cara. La chica la miró, inexpresiva,

COLDWIND

y casi imperceptiblemente negó con la cabeza. Sostuvo la mano de Seis por

otro momento, luego la soltó. Seis pasó sus dedos por su palma. No había

corte alguno.

Fue un placer conocerte también dijo Seis. Tal vez te veamos de nuevo.

Seis y Sam salieron de la tienda y caminaron bajo la tarde soleada.

Ella es una sanadora le dijo Seis a Sam, levantando su mano.

¿Qué? dijo Sam. Acabas de decir que no lo era, no de ese tipo.

No creo que siempre lo haya sido dijo Seis. Pero lo es ahora.

¿Piensas que ella estaba fingiendo, y luego fue dotada con un legado de curación? dijo Sam. Eso parece extrañamente conveniente.

dijo Seis. Tal vez

le dieron un legado porque estaba predispuesta a él.

Tal

vez siempre

ha

sido

una

sanadora

¿Ya hemos vimos eso antes? preguntó Sam.

Tú eres el que dijo que tal vez la energía loriense funciona de manera diferente en los humanos Seis le recordó. ¿Quién sabe? Quizás algunos de los niños que son elegidos ya tengan ciertas habilidades, y la energía loriense las sobrealimenta.

Sam se volvió hacia la puerta.

Tenemos que volver adentro y convencerla de que…

¿De qué? Seis lo interrumpió. ¿De venir con nosotros? ¿De ir a

la AGH? Puedes decir que no está lista todavía. Necesita tiempo.

Puede que no tenga tiempo le recordó Sam.

Tiene tiempo suficiente como para que nosotros vayamos por algo de comer le dijo Seis. En serio, ¿qué puede pasarle en la próxima hora? Vamos a almorzar. Luego podemos volver y ver si Edwige habla de nuevo con nosotros. ¿De acuerdo?

COLDWIND

Creo que es una especie de plan dijo Sam. Oye, ¿alguna vez has probado un po' boy 5 de ostras?

¿Quiero probarlo? preguntó Seis.

Absolutamente dijo Sam. Espera. Sacó su teléfono y se concentró en él, diciéndole que llamara a los restaurantes locales. Hay un lugar no muy lejos de aquí dijo. Vamos.

Comenzaron a caminar. Su ruta los llevó al Barrio Francés y a través de Jackson Square, donde había numerosos puestos con vendedores de arte. También había mesas dispuestas donde la gente se sentaba para que les leyeran la palma y lectores de cartas del tarot. El café que estaban buscando no estaba lejos, y tenía mesas afuera. Se sentaron y ordenaron, luego esperaron a que la comida llegara.

¿Crees que realmente curó a las personas con raíces y oraciones y todo lo que usa? Seis le preguntó a Sam. Quiero decir, ¿antes de que su legado llegara?

No lo sé dijo Sam. La mitad de las cosas que doy por hecho ahora solíamos pensar antes que era ciencia ficción. ¿Gente de otros planetas? ¿Superpoderes? Eso solo estaba en los cómics y las películas. Ahora, la hija del presidente sale levantando árboles en las noticias de la noche. El mundo entero ha cambiado. Entonces, ¿quién puede decir que es imposible y que no?

Cuando Seis no respondió, Sam la miró. Ella estaba mirando fijamente algo en la plaza.

¿Qué estás mirando? Le preguntó Sam.

Seis señaló.

Mira dijo ella. Esa chica.

Sam volvió la cabeza. A veinte yardas de distancia, había una chica afroamericana de pie. Estaba vestida con jeans y una camiseta blanca. Su cabello, una masa de rastas, estaba echado hacia atrás y colgaba sobre sus hombros. Había una caja de cartón en el suelo a su lado, así como un cuenco

5 Po'boy es un sándwich submarino típico de Luisiana. Es parecido a un bocadillo y se sirve en una baguette. Está compuesto generalmente de marisco o pescado rebozado, o carne

COLDWIND

frente al cual había un letrero escrito a mano que decía Donaciones ¡Gracias! La chica sostenía un trozo de papel en sus manos, lo estaba doblando.

¿Qué está haciendo ella? Sam le preguntó a Seis.

Origami. Aunque no sé por qué.

La chica terminó de doblar el papel y lo sostuvo en su palma. A ese punto, un puñado de personas se había detenido para observarla. La chica agitó sus dedos sobre el papel, y esté se levantó de su mano, con un par de alas moviéndose bruscamente. Había hecho una mariposa. La chica repitió el movimiento, y el aleteo se volvió más elegante. La mariposa de papel voló alrededor de su cabeza varias veces, luego salió volando a través de la plaza, elevándose hasta que desapareció. La gente reunida a su alrededor aplaudió.

Esa es la chica de los videos dijo Seis. Lexa dijo que se presenta aquí, ¿recuerdas? Vamos. Se levantó.

¡Pero nuestros po'boys! objetó Sam.

Seis lo

ignoró, caminando

hacia

donde

Sam llamó a su camarera.

la

chica

estaba

actuando.

Ya volveremos le dijo, luego siguió a Seis.

La chica estaba trabajando ahora con una rana de origami. Está estaba saltando de una mano a la otra, y luego de regreso. La multitud se rió y aplaudió, atrayendo la atención de aún más transeúntes. Monedas y algunos billetes fueron depositados en el recipiente de donación.

Sam y Seis se pararon en la parte posterior de la creciente multitud, viendo como la chica animaba una serie de cosas: pequeños animales de plástico, una muñeca de trapo , una estatuilla de recuerdo de un saxofonista de Nueva Orleans que se balanceaba hacia adelante y hacia atrás mientras ejecutaba un silencioso número musical.

¿Cómo está haciendo eso? Le preguntó una joven a su amigo.

Con un cordel invisible dijo el joven. Como el de las cañas de pescar. Probablemente esté atado a la punta de sus dedos o algo así.

La chica, al escuchar la conversación, dijo:

Dame algo tuyo, y haré que cobré vida.

COLDWIND

El joven buscó en sus bolsillos.

No tengo nada.

Yo sí dijo su amiga, hurgando en su bolso y sacando un llavero que tenía un juguete de Hello Kitty. ¿Algo como esto?

Perfecto dijo la chica, tomando la pequeña figura.

Ella realizó la maniobra con los dedos, y Hello Kitty comenzó a hacer un pequeño baile incómodo. Las llaves le dificultaban moverse con gracia, pero ella hizo todo lo posible, arrastrándolas detrás de ella mientras giraba sobre sus pies, levantaba sus patas como una bailarina.

Eso es increíble dijo la joven. Le dio un codazo a su amiga. ¿Qué piensas ahora?

Sigo pensando que es un truco dijo. Miró a Sam. ¿Cierto?

Claro dijo Sam. Estaba distraído con el teléfono vibrando con un mensaje entrante en su bolsillo trasero. Sacándolo, lo miró. Tenemos que irnos le dijo a Seis.

Dile a James que tendrá que esperar Seis dijo. Vamos a hablar con esa chica.

No es James dijo Sam. Es Edwige.

Giró el teléfono para que Seis pudiera ver el mensaje.

AYUDA

COLDWIND

SEIS NUEVA ORLEANS, LUISIANA

CUANDO SEIS Y SAM RODEARON LA ESQUINA hacia la calle dónde estaba la tienda, vieron a Evella cojeando hacia ellos, usando un bastón de madera para ayudarse a impulsarse. Un momento después, estaba volando hacia ellos. A una docena de pies detrás de ella estaba un chico con sus manos levantadas frente a él, con una mirada de concentración en su rostro. Seis solo tuvo un momento para reaccionar y usar su telequinesis para reducir la velocidad de Evella. La anciana quedó suspendida en el aire por un momento, con una mirada de indignada sorpresa en su cara mientras movía su bastón alrededor y lanzaba patadas. Seis la bajó suavemente hasta el suelo.

El chico corrió dentro la tienda. La puerta se cerró de golpe golpeado.

¿Qué está pasando allí? Le preguntó Seis a Evella.

La

tienen

dijo enojada. Comenzó a caminar de vuelta a la

tienda. Seis la detuvo.

¿Cuántos? preguntó Sam.

Tres dijo Evella. El chico y dos chicas.

Sam miró a Seis.

Podrían ser los que están secuestrando a los sanadores.

Solo hay una forma de averiguarlo dijo Seis, comenzando a avanzar hacia la puerta. Evella y Sam la siguieron.

Abrir la puerta no fue problema. Estaba cerrada desde adentro, pero Seis simplemente usó su telequinesis para arrancarla de sus bisagras, enviándola ruidosamente a la calle.

Quédate aquí le dijo a Evella mientras ella y Sam entraban.

La habitación delantera estaba vacía. Un momento después, sin embargo, los frascos en los estantes comenzaron a temblar. Luego se levantaron en el aire. Flotaron allí, temblando, haciendo un ruido cuando

COLDWIND

quien quiera que los estuviera controlando los sacudía. Seis dio un aplauso lento.

Muy bien dijo ella. Luego aclaró su mente y se imaginó los frascos volviendo a sus lugares. Lo hicieron. Pero yo soy mejor.

Los frascos explotaron, enviando fragmentos de vidrio y su contenido en todas direcciones. Instintivamente, Seis y Sam contraatacaron con su telequinesis, y antes de que alguno de los fragmentos pudiera alcanzarlos, se detuvieron y quedaron flotando en el aire. Luego, lentamente, los restos comenzaron a girar en dirección contraria a las agujas del reloj, creando una nebulosa nube turbulenta que centelleaba con trozos de vidrio.

Está bien dijo Seis. Eso es más impresionante.

¿No eres tú la que está haciendo esto? preguntó Sam.

No dijo Seis. Asintió con la cabeza hacia la puerta que estaba al otro lado de la habitación. Alguien está ahí.

La nube se enroscaba sobre sí misma, dando vueltas y más vueltas como si esperara a que dieran el primer paso. Monedas, raíces y dientes se mezclaban con trozos de vidrio.

Es un buen truco dijo Sam. Extendió su mente, probando la fuerza de la persona que controlaba la nube. Sam era más fuerte. Forzó a los trozos y a los restos a que se fueran al piso, despejando el camino hacia la puerta.

Estás arruinando su diversión dijo Seis, sonriéndole mientras caminaba por el espacio despejado. Entonces cruzó la puerta. Un horno de ladrillo había sido construido en una pared, la chimenea se elevaba a través del techo. Una silla de madera estaba desocupada en una esquina, un libro estaba en el piso a su lado.

Parado al otro lado de la habitación estaba el chico que habían visto corriendo hacia la tienda. Ahora tenían un mejor vistazo de él: era bajo, un poco gordo, con piel blanca manchada de pecas en las mejillas y la nariz, y una mata de rizos rojos. Vestía jeans y una camiseta negra, los cuales parecían necesitar una lavada.

Con él había dos chicas. Una era delgada, con la piel de color marrón claro y cabello lacio y negro, estaba de pie con los ojos cerrados, como si se

COLDWIND

estuviera concentrando. La segunda chica estaba detrás de Edwige, sosteniendo sus brazos por detrás de su espalda y mirando a Seis y a Sam. Le recordó a Seis a la chica que les dio a ella y a Sam un recorrido por algunos templos en Vietnam unos meses antes. Su cabello era de un color turquesa brillante, con un peinado corto y puntiagudo que combinaba con la expresión enojada de su cara.

¿Fuiste tú la que hizo eso allá afuera? le preguntó Seis.

¿Y que si fui yo? espetó la chica.

¿Quién eres? Seis le preguntó.

La chica la ignoró, echando un vistazo hacia la otra chica.

Vamos, Ghost. ¡Hazlo!

Lo estoy intentando, Nemo Ghost dijo.

Esfuérzate más.

Los cuatro adolescentes parpadearon. Esa fue la única palabra para eso. Sus cuerpos se desvanecieron y luego inmediatamente volvieron a enfocarse. Entonces sucedió de nuevo, un tipo de efecto de ondulación. Esta vez, se desvanecieron por completo. Un momento después, dos de ellos el chico y Nemoreaparecieron. Ghost y Edwige se habían ido.

¡Maldición! dijo Nemo. ¡No fue lo suficientemente fuerte como para llevarnos a todos!

«Si son secuestradores, no son muy buenos», pensó Seis.

¿A dónde se teletransportó? preguntó la chica.

El chico negó con la cabeza.

Podría estar en cualquier lado dijo. Ghost no es muy buena con las direcciones específicas.

Cállate, Max gruñó la chica. Levantó las manos, y Seis sintió que intentaba usar su telequinesis para lanzarlos a ella y a Sam. Seis canceló fácilmente el intento telequinético de la chica usando su propia telequinesis. La chica frunció el ceño.

COLDWIND

Vamos,

Nemo

dijo

podemos vencerlos.

el

chico. Sabes

quiénes

son

ellos. No

Él tiene razón dijo Seis. Así que, mejor deberíamos hablar.

Un grito proveniente de afuera la distrajo. Hubo más gritos después de

ese.

Eso suena como Ghost dijo el chico.

Se escucharon disparos.

¿Ella tiene un arma? preguntó Seis.

Ambos adolescentes negaron con la cabeza.

Quédense aquí les ordenó Seis. Y lo digo en serio. Se volvió hacia Sam. Vamos.

Corrieron por la habitación exterior y salieron a la calle. Ignorando sus órdenes, Max y Nemo los siguieron. Pero Seis estaba demasiado ocupada asimilando lo que sucedía afuera para gritarles. A mitad de la cuadra, Ghost yacía en el suelo. Un charco de sangre se estaba formando rápidamente a su alrededor. No lejos de ella estaba un hombre enorme. En una mano, sostenía una pistola. En la otra, tenía agarrada por la muñeca a Edwige. La chica estaba luchando y gritando. Evella caminaba tambaleándose hacia la pareja, gritando el nombre de Edwige.

El hombre levantó su arma y le apuntó a Evella. Seis, enfocándose en su mano, envió el arma a un lado. El brazo del hombre se quebró junto con eso. El arma se disparó, la bala se incrustó inofensivamente en la pared de ladrillo de un edificio. El hombre gritó, y el arma cayó de su mano. Seis la levantó en el aire y la envió volando a un lado, fuera de su alcance. Pero él todavía tenía agarrada a Edwige, y Evella aún se le estaba acercando, con sus puños en alto.

El hombre colocó su antebrazo sobre el cuello de Edwige y apretó. Ella

jadeó.

¡Le romperé el cuello! gritó.

Evella se detuvo, a sólo unos metros de distancia. Extendió su mano como si pudiera alcanzarla.

COLDWIND

El hombre comenzó a caminar hacia atrás por la calle. Al lado de Seis, Nemo permanecía erizada de miedo e ira.

Haz algo siseó.

Te dije que te quedaras adentro dijo Seis.

¿Me veo como alguien que sigue órdenes?

Nemo cerró los ojos y apretó los puños. Detrás del hombre, los adoquines que formaban la calle se levantaron del suelo y se elevaron en el aire. El hombre que sostenía a Edwige no los vio formando una esfera giratoria detrás de él. Y tampoco los vio abalanzarse hacia él hasta que fue demasiado tarde. La esfera lo golpeó en la cabeza. Él salió volando, y Edwige cayó al suelo cuando las piedras pasaron sobre ella.

Nemo corrió hacia Ghost, seguida por Sam. Seis fue y levantó a Edwige. Comenzó a caminar junto con ella de regreso a donde estaban los otros cuando de repente salieron dos figuras más de un callejón. Uno era un hombre adulto, el otro un adolescente.

Sabía que era demasiado fácil murmuró Seis. Corre le dijo a Edwige.

Edwige corrió. Seis se volvió para enfrentar a los dos recién llegados.

El hombre adulto alto, musculoso y cubierto de tatuajessonrió.

Esa fue una exhibición impresionante dijo, mirando a Nemo. Tal vez deberíamos llevárnosla también.

Nemo todavía estaba en el suelo, acunando la cabeza de Ghost en su regazo. Ella miró hacia arriba.

Está muerta dijo, su voz temblaba de ira. Él la mató.

No, no está muerta dijo Sam. Tenía sus dedos contra el cuello de la chica, buscando el pulso. Pero está muy lastimada. Necesita ayuda. Ahora.

Seis, la rabia creció en su interior, levantó sus manos y envió una explosión de poder a las dos figuras que estaban frente a ella.

¡Espejo! gritó el hombre, y el adolescente levantó las manos.